2016: Ver lo real… Y sonreír

Apenas el coro Gospel Santiago empieza a cantar, se me caen lágrimas sintiendo todo: la energía de ellos muy emocionada y lo mismo la nuestra,  la pureza, la valentía, el placer, la alegría, la belleza, el corazón, la música, el amor, el nerviosismo, la pasión… Hay mucha emoción en quienes repletamos la iglesia Luterana de Providencia, donde una tarde de domingo muchos nos juntamos a cantar, bailar, sentir, dar, recibir…

Muchas veces me pasa. Encima estuve muy sensible, en un gran ajuste y punto de inflexión en el camino. Estuve/estoy frágil realmente. Y no le temo a la fragilidad -aunque algunos no quieran o no acepten verme así-, simplemente le doy espacio, la siento y la escucho, y parece que ella se sentó al lado mío por un rato; lo hizo especialmente en diciembre y enero en la consulta de carta astral donde, por esas semanas, varios -hombres y mujeres- de todas las edades y colores dejaron caer sus lágrimas durante la lectura mientras hablamos tanto de lo que son como de aquello que están viviendo…

Este cierre e inicio de año parece animarnos a ver. Ver lo que es. No lo que nos gustaría. Sino lo que hay. Y a veces hay muy poco a ojos de nuestro ego o lo que vemos está muy estropeado, o simplemente no es lo que esperábamos, o capaz que estamos tan acostumbrados a que en las películas hay cosas más bonitas que lo que pasa en nuestro cotidiano es muy contrastante… En ocasiones también hay demasiado y nos saturamos… Nuestra expectativa derrumbada frente a la verdad muchas veces duele… Y cuando tienes trabajo interior en el cuerpo pareciera ser peor porque no puedes evadir lo que tienes en frente por más que trates -tú o los demás- de adornarlo o justificarlo. Cuando hay trabajo de consciencia hasta la moral se diluye, no hay “deber ser” y no hay bueno o malo, simplemente hay experiencias que a ratos puedes mirar con neutralidad y en otros te sobrepasan… Como sea, ahora nos toca mirar y resolver. Y febrero renueva la energía para hacerlo con más ganas y claridad.

En medio de esto voy -con la intención de renovar energía y darle otro inicio al 2016– a la montaña (gran símbolo de Saturno; también de protección y solidez que bendice y ancla a este bello sur del mundo); a la Laguna del Inca (símbolo de Escorpión, agua fija; signo de donde Don Satur recién salió después de casi tres años y que nos hizo limpiar mucha oscuridad y soltar apegos, como también desarrollar más auto-confianza). Vamos con un grupo de varias nacionalidades (símbolo sagitariano, el extranjero; signo donde ahora Don Satur se sentó para que construyamos nuevos sentidos de vida durante todo 2016 y 17)… En el camino voy sintiendo la energía poderosa del lugar y saludo a la montaña, nuestra cordillera sagrada y me emocionan sus ríos y cascadas por fin más caudalosos después de una primavera más húmeda que lo usual. También las flores amarillas y rosadas en medio de la roca y la tierra seca… Una vez  llegados antes de emprender la caminata (casi escalada en varias partes) nos reunimos en círculo todos los viajeros (alrededor de treinta y cinco), con el sol  y la brisa de altura agradables. Con unas mínimas instrucciones comenzamos la aventura bastante silenciosa… Sí, porque a ratos es muy extrema y no puedes distraerte… Recuerdo una subida al Volcán de Agua en Guatemala donde todos los gringos caminaban tipo militares y yo pensaba ¿nadie quiere disfrutar el paisaje?, ¿nadie se cansa?, ¿o sólo yo estoy en mal estado físico y además me ‘distraigo’ con la belleza del lugar?… Mientras pasaban los guate de la zona ofreciendo “taxi”, que eran caballos -ja, ja- para los turistas más flojos o menos preparados y yo fantaseaba con subirme a uno… Pero en eso me hice amiga de Layla y su madre, dos latinas que vivían en Estados Unidos y supe que no era la única cansada ni la que quería ir a otro ritmo para sentir ese espacio puro…

Pero en este trekking en las afueras de Santiago y casi en el paso fronterizo con mis queridos vecinos argentinos, no puedes detenerte porque apenas hay sendero marcado y si te quedas atrás te pierdes del grupo… E igual puro me dedico a hablar con la montaña y a sentirla; y aunque me detengo poco, cada tanto miro el todo: el cielo, el agua, la roca, la montaña, la nieve, el sol, el cielo brillante… Antes de partir le dije a Paola, una amiga nueva, también retirada del periodismo y renacida como profesora de yoga infantil, que tomemos una piedra que represente el pasado y que la carguemos durante todo el camino para dejarla cuando lleguemos al final. Ese gesto lo aprendí en una activación que hicimos en una montaña sagrada del norte de Chile, cuando Oli, una experimentada mexicana nos lo enseñó antes de iniciar el recorrido por los centros de poder de este volcán sagrado. Y con Pao, una vez llegadas al otro lado de la laguna, con los pies doloridos y luego de almorzar, llevamos la piedra al corazón y la dejamos allá en medio de risas mientras compartimos con el grupo…

(Foto: Trekking Explora Chile)

Laguna del Inca tiene una fuerza tajante, nada dulce ni sublime, tiene un poder que te arrebata y no es para todos. Ella -la laguna- es muy guardiana, llena de minerales y no acepta cualquier visita o energía… Me hace gracia, la siento bruja, algo sarcástica, fuerte, femenina, secreta. Es un gran espacio energético más que para meditar, para purificar, ver, entregar y recargar energía en silencio, sin más estímulo que ella y las nobles montañas; si te detienes te da mensajes y te juega bromas… Sin saberlo, a eso fuimos. A transformar el presente, a tomar una nueva energía nada suave, sino muy activa. Resolutiva, como nos pide este año. En medio de conversaciones con algunos del grupo y de nuevos amigos que aparecen, siento que cada uno forjará sus cambios; por lo pronto vaya que activamos la energía, el cuerpo y la musculatura; también los miedos y el poder para que ambos se hagan amigos…

Laguna del Inca. Portillo. Chile

Laguna del Inca. Portillo. Chile

También siento que tengo que volver y sé que lo haré. Lo necesito. Mientras caminamos de vuelta con Juan, Caro, Mauro, Pao y otros, voy concentrada pero con risa también porque siento que no llegamos nunca, mientras todos soñamos con sentarnos en el restaurant del hotel Portillo (desde donde partió la caminata), algunos quieren una cerveza, otros un pisco sour; la Laguna nos vigila y parece no dejar que el camino termine… Más allá, bajo el sol, comienzo a tararear “September”, canción con que finalizó el concierto de gospel la semana anterior y me sorprendo… Vuelvo a sentir la emoción de ese día y la energía más liviana y luminosa… Al llegar al hotel, sólo quiero estar  y elongar el cuerpo que está muy cansado pero sólido también… Y aunque al día siguiente apenas nos movemos porque nos duele hasta el pelo, es como si la montaña nos hubiese regalado un poco de su poder, su alta vibración y su altura para ver lo real y sonreír pese a lo que cada uno esté viviendo.

2016: Qué monada!

monkey-Jime y ¿qué trae el año del Mono? -me pregunta una amiga.

-No sé -le respondo.

-¿Pero cómo? -dice con sorpresa.

-Así, tal cual, no sé. Es tan bueno no saber… Te puedo hablar de 2016 y los tránsitos que vienen. Pero pa’ eso leemos las Predicciones que escribí para Emol. Y conozco a  algunos monos cercanos, pero de saber-saber, no. ¿A ti qué te suena que trae?

Y entonces comentamos varias cosas divertidas y también lo anunciado en las Predicciones 2016, que ya está sucediendo: virus (aunque sean inventados y/o provocados, pero virus al fin), temas con los migrantes y con el turismo… Ah! Y con la energía nuclear, que vendrá con más fuerza.

No sé. Por mí que todos estemos bien monos, que hagamos monadas y que nos divirtamos desde los árboles o en tierra… Recuerdo algún viaje donde pasamos por un zoo en que al ver la “sección” de alguna especie de monos me tuve que ir porque la energía era muy agresiva, intimidante y emitían un grito nada armónico. Y encima si es de fuego, la verdad creo que puede ser un año inquietante y con muchas explosiones -literales y metafóricas-, como también creativo y productivo, que nos pide ingenio, improvisación, flexibilidad (física, mental y emocional) y coherencia.

mono-fuegoPero una de las cosas que más me gusta de los años nuevos chinos, es la posibilidad que nos dan de recomenzar. De detenernos, hacer algún rito, celebrar y comenzar el año sin el marketing y prisa que tiene el año nuevo occidental. En muchas partes el carnaval que lo antecede también nos contagia de fiesta y limpieza antes de seguir con el año. Más ahora,  cuando diciembre y enero fueron muy tajantes. Febrero trae algo más de fiesta y nos propone cambiar el tono para avanzar por el 2016 con más gracia y curiosidad.

Por mi mesa, dan vuelta algunos sobres chinos, granos y objetos que representan prosperidad porque mañana de tarde le daremos la bienvenida al mono, que llega este 8 de febrero por la mañana,  para que nos regale una liana de la cual agarrarnos para jugar, viajar y movernos más livianos …Y para que nos ayude a dar los saltos que no nos atrevemos a dar y que necesitamos para abrir importantes caminos este 2016. ¡Feliz año nuevo!, ¡Feliz año del Mono de Fuego!

PREDICCIONES 2016: Año para concretar desde el corazón

ji2016“Si usted creció interiormente en los últimos años, sonría; pero no cante victoria. Si no sabe de qué se trata esto, preocúpese. Si no le interesa crecer, ni se inquiete; lo hará de todas maneras. El 2016 es muy generoso y nos quiere a todos más grandes, alineados con tres preguntas muy importantes…”.   Así comienzan las Predicciones Astrológicas 2016, que realicé para Emol.com y que ya están publicadas en el sitio, acá.

… Hay mucho que decir sobre este 2016 que ya casi comenzamos… Venimos de una energía muy drástica desde fines de 2012 hasta acá, una gran limpieza que nos puso (a nuestros egos) en una “lavadora” y luego nos pasó por la “centrífuga” … Y ahora -con más o menos moretones- ya estamos en nuestra se-ca-do-ra, listos para comenzar una etapa muy distinta desde otra vibración…

Ya a muchos nos despojaron -la Vida tan generosa con sus sabios hilos- de muchas situaciones, nos hicieron mirarnos en profundidad y así ver lo que no nos sirve y nos limita. Nos enfrentaron a nuestras verdades personales, familiares, nacionales y colectivas… Nos reconectaron con nuestros talentos; se abrieron ante nosotros la creatividad, la intuición e innovación… ¿Y todo esto para qué? Entre otras cosas, para caminar más livianos, también para despertar a una nueva vida y activar nuestro poder interior y, sin duda, para hacer lo que hemos venido a hacer en todos los ámbitos, en especial en aquellos que son un propósito importante de nuestra alma en esta existencia… Y acá estamos. Doloridos, exhaustos, más grandes y sólidos, con una visión distinta y algo -o bastante- encaminados… ¿o no?

puentenepalDespués de cruzar el poderoso puente 2015, un año raro, rápido, verdadero, clarificador y de gran purificación; donde la paciencia y la flexibilidad fueron claves; ahora aterrizamos en un nuevo ciclo que nos propone recuperar la alegría, pero no la fantasiosa ni la de comercial de supermercado. No. 2016 nos llama a ir a nuestro corazón y desde su latir profundo reconectar con una alegría concreta, no estridente ni eufórica, sino constante y abierta a mirar la Vida como una serie de actos mágicos y a nuestro favor que nos llevan a otra de las mega propuestas de este año: CRECER… Hay muchos que ya iniciaron un camino. Y hay tantos otros que lo han esquivado. Este año la invitación para comenzar este crecimiento interior  ya casi no existirá, simplemente se presentarán sacudidas -o explosiones- literales y metafóricas para hacer el cambio personal y vivir cada día desde mayor consciencia…

Mucho de esto lo explico en las Predicciones mencionadas. Algo también hay acá en el reciente lunes que tuvimos en radio Cooperativa, donde bautizamos al 2016 como el año del “optimismo realista”, porque nos lleva a actuar en concreto para salir de cualquier fantasía, con lo cual podemos efectivamente -con agenda y/o celular en mano- avanzar y ver resultados en el mundo real.  También hay más  en este video (las imágenes y edición del material no son responsabilidad de la entrevistada) de EmolTv.

Y…. lo que “el público” clamó, está aquí. Las “Predicciones Astrológicas 2016: Año para concretar, que la Vida podemos mejorar”. Haga click y viaje primero por la Presentación del año. Luego está cada signo con sus propuestas y energías + Vida afectiva + Trabajo en el mundo + Conexión interior + Mensaje del Universo (mi parte favorita!). Que las disfruten!

Un gran abrazo primero para detenernos a atesorar lo vivido en 2015 e integrarlo, comprenderlo en profundidad, aceptarlo y celebrarlo (más allá de si nos gustó o no… En fin). Y otro abrazo más para abrir este 2016 con alegría, con bases sólidas, conectados a nuestro corazón y abiertos tanto a recibir como a generar nuevas experiencias que nos enriquezcan en estos meses que se asoman aleccionadores, prácticos y conscientes! ¡Ahí vamos! GRACIAS otra vez por la compañía, el aguante de todo lo que hemos atravesado, la conexión, las sincronías, el amor, las enseñanzas, los aprendizajes, el humor, las aventuras, el apoyo, la confianza y más! <3

2016japi

 

Vaticinios al cierre de 2015

2016Por estos días “el público” (que vendrían a ser unos cuantos cercanos y queridos; ja, ja) pregunta insistentemente por las Predicciones 2016, mientras yo me río y les digo la palabra mágica que ningún ego intenso quiere escuchar: Paciencia; práctica nada popular en las grandes ciudades y en el mundo actual donde se exacerba la inmediatez… Ya las entregué y pronto-pronto las publicarán en El Mercurio online, Emol.com… Y este lunes 28 hablaremos un poco más en Cooperativa (donde recién hicimos un resumen del purificador 2015)  y luego en EmolTV también conversaremos de las vueltas que trae el 2016, que se asoman sabrosas…

Igual pese a la típica vorágine de fin de año, mi energía -y la de varios que conozco- está distinta… A ratos frágil, a ratos silenciosa, a ratos en cámara lenta (para colmo de los impacientes). También estoy en lo que llamo “viendo tele”, es decir, observando; donde me caen un montón de fichas y puedo ver más cosas que antes; sin juicio, sólo veo/siento/escucho/comprendo/sé …Y así me ha llegado cantidad de información y evité más de un par de ilusiones. Cuando ‘veo tele’ las cosas son lo que son… No es una práctica que me encante, simplemente se dio este año y de repente aparece; a veces la elijo y en otras se presenta con la pantalla en HD en el momento preciso.

cartastral2016Pero, ya que el público lo pide y como además estamos al borde del 2016, me senté a ver mi tele propia y me llegaron unas Predicciones para los últimos días de 2015. Acá van:

ARIES: De pronto decidirá conectar con su corazón antes que con sus vísceras y comprenderá que todo estuvo bien este año. Podrá ver la cantidad de veces en que se aceleró en vez de haber esperado para que todo se ordenara con la fuerza de la Vida. Se cansará de sólo rememorar, dormirá una buena siesta y tendrá un sueño premonitorio.

TAURO: Mirará la Luna llena y entenderá profundamente que la vida es cíclica y que los cambios son necesarios para crecer. Recordará los duros tiempos de mediados de año,  verá cuánto soltó y que hoy está más vivo que antes pese a su miedo inicial. Revisará sus finanzas, sabrá que ahorró y se sentirá extasiado. Se comprará algo para celebrar.

GÉMINIS: Se sentará unos segundos, verá todos los saltos que dio este año y sentirá con certeza que su corazón está más abierto que antes. Se emocionará e irá a contárselo a la familia, amigos y vecinos. Al regresar se dará cuenta que también podría haberlo agradecido en silencio. Lo hará. En ese instante, sus guías le soplarán al oído una clave.

CÁNCER: En medio de una cena familiar comprenderá que su rol con los cercanos o ya cambió o tiene que hacerlo. Tendrá temor y se le cerrará el estómago. Luego verá las pruebas que sorteó en el 2015 y dirá: demás que puedo seguir. Sentirá nostalgia por todo lo que antes tenía y que ya no tiene. En eso una mariposa aparecerá frente a usted.

LEO: Al mirarse al espejo se sentirá más atractivo pero también más viejo. Esto último no le gustará y se enojará con el 2015. Luego recordará que está en un ciclo de gran crecimiento interior y encontrará que le sientan bien las arrugas. Recordará las veces en que no fue aplaudido este año y cuánta humildad forjó. Lo invitarán a cenar, brillará y sonreirá.

VIRGO:  Justo al ordenar su cuarto se encontrará con un recuerdo de mediados de año cuando estaba confundido. Ahora le llegará la respuesta que explica lo vivido;  verá cómo la Vida le enseñó que controlar y buscar la perfección es absurdo. Se emocionará. Se preparará un té, pero la taza estará sucia y se irritará unos minutos. Luego reirá con ganas.

LIBRA: Al ordenar su armario (por colores) verá lo cansado que está; dejará la tarea, mirará por la ventana y sentirá en su corazón cuánto le enseñó todo el camino 2015. Se le caerá una lágrima y esbozará sonrisas también. Querrá organizar una cena de fin de año, pero luego no sabrá si hacerla o no y si invitar a todos o no. Pedirá ayuda y todo fluirá.

ESCORPIÓN: Dejará algo en lo que estaba absorto, relajará el ceño y casi sentirá confianza en la Vida. Recorrerá mentalmente el 2015, le darán rabia un par de cosas, respirará y comprenderá de corazón que lo vivido lo hizo crecer poderosamente. Agradecerá pero no se lo contará a nadie. Irá a una reunión y sospechará que alguien sabe su secreto.

SAGITARIO: Pese a un par de frustraciones y advertencias, al regreso de un paseo sentirá dicha en el corazón, y querrá compartirla con otros. Encontrará que hay varios como usted y sentirá que 2016 será el mejor de año nuestras vidas. Luego recordará que 2015 le pidió prudencia.  Escribirá una lista de 100 deseos para el año. Mejor 50. Estará feliz.

CAPRICORNIO: En una pausa se dará cuenta que está en una etapa muy distinta y de cuánto desapego tuvo que practicar en 2015.  Y aunque entiende que la Vida le está pidiendo flexibilidad, le preguntará al cielo, ¿de qué porcentaje estamos hablando? Y si ¿acaso me toca a mí no más o a todos? Tendrá poderosas respuestas. Se sentirá afortunado.

ACUARIO: Mientras se compra algo exclusivo para una fiesta distinta, en su celular registrará ideas nuevas que tiene para 2016. Recordará que tiene mucho que agradecer pese lo exhausto que está, lo anotará también. En eso recibirá un abrazo de un desconocido, se pondrá tenso e iracundo. Pero recordará que todos somos uno y se dejará abrazar en paz.

PISCIS: Después de unos suspiros mientras imagina que tiene otra vida, aterrizará de una porque su asiento se romperá. Sentirá que esto es una maldición, se turbará. Pero recordará que 2015 le mostró que sus pensamientos se cumplen. Se dará cuenta que esa silla no le gustaba y encontrará que la Vida es tan mágica que le caerán lágrimas agradecidas y felices.

…. Y a pocos días de cerrar este 2015 que nos hizo cruzar un puente, además de estos vaticinios express, les dejo un gran abrazo desde el corazón, en un tiempo desafiante que nos seguirá trayendo verdades y más luz para ver el camino! Feliz Cierre 2015! GRACIAS! <3  … Y ya vienen las Predicciones Astrológicas 2016.  Aguante!

mafalda-nuevo

Suspendidos…. ¡Enhorabuena!

loco suspendidoA los egos intensos y masculinos (independiente de si se instalan en hombres o en mujeres) les gusta todo rápido y necesitan definición: voy o no voy, corto o sigo, es o no es, me cambio o me quedo… Viven en el blanco y negro, obvio que no ven los grises (ni los soportan), corren, lo hacen todo… Sienten que tienen que hacerlo ya, en vez de ver puñados de señales que les indican que se detengan… Estos egos luchan. Si luchas, tu vida se vuelve una batalla. Llena de aventuras, medallas y adrenalina, pero una guerra al fin. Y cuando hay guerra no sólo dejas heridos y caídos en el camino (incluido tú mismo, por si no te diste cuenta); también atraes constantemente conflictos y enemigos abiertos o encubiertos. Si no, basta mirar a Medio Oriente, a EE.UU. y algunos europeos… Enfrascados en sus propias luchas, intereses, poderes, cortinas de humo, montajes y más…

¿Ego? Sí, esa energía mental/emocional que todos tenemos, que nos acompaña con mucha lealtad, esas voces y actitudes repetitivas que nos hacen reaccionar; energía humana que es muy variada, está al servicio de nuestro crecimiento, nos ayuda montón y nos impide crecer si es él el único protagonista en nuestra vida. Egos hay para todos los gustos y podemos pasar por varios en un mismo día y a lo largo de la vida, como también hay algunos que son nuestros favoritos en cada encarnación; hay: víctimas, victimarios, buenos, malos, negadores, sacrificados, payasos, evasivos, controladores, depresivos, egoseufóricos, pesimistas, optimistas, rabiosos, anestesiados, serios, livianos, competitivos, ausentes, exitosos, fracasados, intelectuales, frívolos, adecuados, excéntricos, diferentes y especiales, dependientes, libres, masculinos, femeninos, artistas, imaginativos, racionales, temerosos, temerarios, hiperactivos, hacendosos, responsables, flojos, impulsivos, pasivos, aislados, pegoteados, perfeccionistas, pajaritos (¿ah?, no me di cuenta), sabelotodo, defendidos, seductores, superiores, inferiores, desconfiados, ingenuos, misteriosos, intrigantes, fuertes, débiles, enfermizos, parlanchines, acelerados, intensos… Y podríamos seguir un rato más, con lo cual nuestros egos estarían felices pues les encanta estar al centro, aunque no les gusta que los descubran porque se avergüenzan un poco -o bastante-, pierden poder y control, evidencian su inseguridad constante -su infantilismo- y tienen que cederle espacio a la consciencia,  al crecimiento e independencia… Al ego -lo he dicho antes- simplemente hay que darle espacio y domesticarlo, pues nos ayuda a despertar y tiene hábitos, podemos perseverar en reeducarlo. Para eso necesitamos avisarle primero y pedirle al cuerpo y la consciencia que nos acompañen en la tarea diaria que significa actuar más y más desde nuestra verdad interior (luz) antes que exclusivamente desde nuestro amigo ego…

…Por estos días me toca decirle a muchos de estos egos intensos en la lectura de carta astral, con calma para que lo entiendan y le dejen espacio a la consciencia, la cual puede tomar el mando de forma bastante más sana y luminosa que… No hay nada que hacer, que no es el momento de decidir, que “permite que la Vida te vaya mostrando el camino”, que es tiempo de bajar los brazos y entregarse a lo que la energía te está proponiendo: tristeza, duelo, frustración, calma, stop, ir de a poco, cierre, inicio, enfermedad, fragilidad, silencio, incertidumbre, recibir, revisar… Que “mientras más lento y sin afán vayas, más asistencia y certeza irás encontrando”, pero que no es ahora… Suelta, no hay nada que cortar ni definir… Completa tu experiencia… Respira…

Y al hacer esto último, el ego comienza a entregarse… A dejar espacio, a relajar hombros, ceño, puños, rodillas, mandíbulas, colon… Para que el corazón y el espíritu tomen su espacio, dejando que el cuerpo renueve su energía, suelte miedos y comprenda que estamos atravesando este puente y que no podemos ni apurarnos ni querer ver ya la otra orilla, simplemente hay que cruzar y ‘disfrutar’ el camino con lo que quiera regalarnos…

Cuando nuestro ego suelta (el control), muchas veces caen genuinas lágrimas en las lecturas… Al fin emerge lo verdadero. La fragilidad deja de ser algo vergonzoso para simplemente ser parte del camino, una aliada que nos permitirá limpiar y reencontrarnos con lo esencial para retomar la senda de otra forma en estos meses inciertos… Ya no podemos correr. Ya fue. Ya está pasado. Pasado de moda, igual que decenas de actitudes, creencias y prácticas que por fin estamos soltando… ¿Correr?, ¿Querer definirnos ¡ya!?, ¿Querer tener la raZzzón? (¡qué Zzzueño!), ¿defendernos?, ¿opinar de forma reactiva?, ¿querer llegar antes?, ¿huir?, ¿solucionar?, ¿presionar?, ¿apurar?, ¿resistirnos?, ¿manipular?, ¿interferir?, ¿salvar?, ¿quejarnos?, ¿culpar? … Fue. Ya tuvimos demasiado de eso y lo tenemos a cada rato. Pero cada vez más podemos distanciarnos -aunque sea unos centímetros- de estos hábitos para permitir que nuestro Poder, que la Consciencia y el Amor (la aceptación plena) tomen su lugar y nos ayuden a comprender porqué y para qué estamos donde estamos… En qué momento y espacio habitamos hoy y qué nos pide la energía.

¿La energía? Sí poh, ese tejido invisible que nos empieza a visitar con hechos, sincronías, sensaciones físicas y emocionales, señales… Como cuando entras al colegio o la universidad o a un trabajo nuevo, ¿qué pide la energía?: inicio, adaptación, paciencia (contigo mismo), valentía, compartir, abrazar los miedos, curiosidad y humildad para aprender, flexibilidad, sembrar… Pero nosotros ¿qué hacemos?: ir rápido, exigirnos, no mostrar lo que sentimos, hacer lo que se espera de nosotros, querer que nos guste ya, rechazar, guardarnos los miedos, hacerlo perfecto, desgastarnos, querer resultados inmediatos… Y así dejamos de disfrutar, de sorprendernos, de acompañarnos, de auto-contenernos, de escucharnos, de honrarnos, de sentirnos orgullosos de cada avance, de abrirnos a la magia de cada día…

¿Quién está feliz con esto? ¡Nuestro ego intenso! ¿Quién queda a un lado y comienza a opacarse? Nuestro yo real :'( ; nuestro corazón verdadero; nuestro polo femenino; nuestra Luz. Ésta no deja de brillar, sólo pierde protagonismo. Pero está ahí intacta. Sentada esperando, a ver si le damos espacio. Y nos sopla un montón de actitudes, miradas, risas y gestos, pero por correr apenas y la sentimos dentro nuestro, creyendo que “yo (mente/emoción = ego) sé lo que tengo que hacer y lo tengo que hacer ahora… Já.

Pero por estos meses de fin e inicio de año, esa voz impaciente tiene que bajar su tono, guardarse, sentarse bajo alguna sombra y comprender que le corresponde entregarse y esperar… ¿A qué? A que la Vida le muestre cuándo moverse y hacia dónde. Sin prisa. Con certeza interior.

descanso2¿¡Y por mientras qué hago!?, ¡¿perder el tiempo?! -saltará el ego con las manos en la cintura-. Eso es una ilusión y creencia antigua. Por mientras, puedes dejar tus rutinas neuróticas, entretenerte en otras cosas, descansar (te vendría tan bien dormir, mirar el cielo, echarte en el pasto, darte una tina con sales), caminar, crear algo sólo por disfrute (sin exigencias), ordenar, limpiar el jardín, mirar a los ojos a tus hijos y nietos y sentirlos, tomarle la mano a tu pareja, abrazar, pedir abrazos, delegar… Soltar… Conectar con tu corazón para conversar con él y que te vaya mostrando de a poco en qué estás y qué hacer. Agradecer por todo lo que has vivido, te haya gustado o no (todo sirve). Divertirte con cosas simples. Mirar una buena peli. Estar. Ser. Disfrutar….

Es desde ahí, querido ego intenso, que tantas veces nos visitas, que vendrán las soluciones, los nuevos caminos y el comienzo de las nuevas certezas que aún no aparecen porque simplemente no tienen que hacerlo. Menos ahora. En estos meses de transición….  Respírate eso y prueba. A ver qué tal nos va si nos suspendemos a nosotros mismos y nos damos el espacio de Ser en vez de compulsivamente Hacer…. Poco a poco. Con todo lo que somos y desde el corazón.

Caracoles

De la pausa a la vorágine: ajustando nuestras alas

Hace poco más de un mes una amiga sufría un poco porque su trabajo estaba en pausa, muy poca actividad en la oficina porque están cerrando y reorganizando áreas; ella sentía que iba a calentar el asiento, se aburría y ya se desesperaba… Yo pensaba: ¡qué envidia! Yo feliz que me paguen por no hacer un rato… Y también le dije: pero la Vida te está proponiendo una pausa, ¿por qué no la respetas no más en vez de resistirte?, ¿por qué no te entregas y le das espacio? Nunca estamos conformes con lo que tenemos. Luego, en un tiempo, cuando vuelva la carga de trabajo capaz que dices: por qué no aproveché el tiempo de “vacaciones” que tuve… Por esos días yo estaba en mi propia pausa que comenté acá más de una vez, disfrutándola pese a los obstáculos y a la inquietud subterránea del dinero -al igual que todos los independientes cuando yo paro no hay ingresos, pero el valor de la libertad de moverte a tu ritmo es infinitamente reconfortante.

Semanas después, tal como le compartía a mi amiga, cuando mi pausa -que aún internamente no siento que termine del todo- comenzó a transformarse en acción, no imaginé que daría el salto desde detenerme y conectarme profundamente con el silencio y con la quietud,  a retomar la consulta llena, dar una primera (de tres) charla de astrología y luego viajar a Nueva York por ocho días… Sin más, atrás quedaron mis días con tejido, series, mirar por la ventana, mate, cocinar, silencio, lluvia, atardeceres, mariposas y flores en el balcón… De una me fui a intensas semanas respirando e intentando mantener el centro en este año de transición que a cada rato reequilibra nuestra energía para que comencemos la nueva etapa que nos pedirá fuertes decisiones. De hecho, aún ando en cámara lenta pese a la vorágine exterior. Y es bacano, aunque loco.

Entonces, sin que yo lo busque ni lo desee demasiado, incluso hasta mí me sorprende y no muero de ganas antes de ir, pero igual los viajes me ponen feliz -de ahí, en parte, el nombre de este blog– me embarco hacia el norte-norte.  Me habría gustado mucho más volver a Turquía (“mi” país) que ir a Estados Unidos… Pero cuando las cosas se dan hay que seguir el flujo de las señales, esa es mi postura hace ya tiempo, práctica que no es del todo cómoda pero sí de gran aprendizaje y comprensión de la perfección de la Vida…

En los días previos un par de amigos y mi madre me preguntan por mis expectativas de este viaje y les digo: ninguna. Lo que me quiera regalar está bien, como no lo busqué, no las tengo; todo me sirve-. Días después aterrizo primero en Miami, con los polis de origen caribeño muy pesados con los latinos (paradojas humanas siempre presentes); me dan ganas de hacer una broma cuando el poli me insiste en que le diga qué es para mí pasear cuando me pregunta el motivo de mi visita y le digo que vacaciones, vuelve a preguntarme qué significa eso y le digo: lo que uno hace en vacaciones, pasear… E insiste: dime qué es para ti pasear, si no te devuelvo a tu país y no te dejo entrar a los Estados Unidos -me siento en un programa de humor absurdo, al tiempo que me da un poco de pena él, su entrenamiento, todo su sistema y también me da risa pero sé que no puedo reírme ahí. Le respondo diciéndole que tampoco lo entiendo yo a él y que supongo que pasear es recorrer los lugares turísticos;  ahí me pide que se los nombre porque según él yo ya tendría que haberlos buscado en internet, cosa que me da más risa (interna, obvio) porque si hay algo que yo no hago es mirar lo que quiero conocer antes, me gusta sorprenderme, no quiero tener demasiada información ni imágenes, quiero vivir la experiencia, como cuando me hablaban de Cappadocia y yo no quise ver ni una imagen hasta que llegué, amé el lugar y su energía, supe que ya había estado ahí; al día siguiente me subí al globo aerostático de madrugada y disfruté a mil el vuelo suave por esas tierras ancestrales y mágicas… Pero claro que no le voy a dar esa respuesta al poli que parece un chico tipo Daddy Yankee y con el mismo acento, mami; pero sin una gota de su carisma… Y me vuelve la misma sensación: qué pena tu trabajo y tu energía, pero este es el juego que cada uno juega y agradezco que en esta vida no me toca ese oficio…  Entonces le nombro cosas que me suenan de la ciudad. Ni sé de lo que le estoy hablando, se las nombro porque sí y estoy tranquila; eso también me da risa porque he estado en situaciones de mucho nervio en Santiago y en varios viajes pero ahora no me mueve su energía, apenas siento un leve nudo en la panza frente a él; veo a un niño, a alguien bondadoso jugando a malo… Finalmente me deja pasar casi como un favor mientras yo sólo lo observo y otro poli me indica por dónde seguir el trámite… Recuerdo que estoy trabajando algunos rayos de colores que tienen que ver con la calma y el flujo, lo agradezco porque claramente están actuando. Luego, no casualmente me encuentro con una chilena y su hermano en la fila siguiente (antes me encontré con el barman de uno de los restaurantes vecinos que siempre visito y que viene también en el vuelo; jaja), amigos de Nati, pasajera de este blog, y ella me cuenta que la primera vez que vino un poli le gritaba y le abrió la maleta y ella casi lloraba porque no le entendía y ella sintió que era ‘puro show’ para intimidarla hasta que la dejaron entrar… Linda bienvenida a USA… Luego llegamos a Newark, uno de los aeropuertos neoyorquinos con gringos muy amables… El día está gris y lluvioso -yo feliz- con bellos colores de otoño en esta enorme ciudad. Me agrada viajar de la primavera sureña al otoño nortino, un placer. Son ocho intensos días junto a ‘mai sister’, que me invita  “su” país, al que ha venido varias veces y que le encanta aunque no le gusta demasiado reconocerlo porque a ojos de muchos no suena muy lindo, jaja. Entre varios amigos “tenemos” países. Marce tiene Egipto; Jaime tiene Italia; Lily y Tati, Francia; Moni, Chile; Pao va con España; Karen tiene Dubai (nada menos), otra Marce y Cocó tienen USA, Javier obvio que Cataluña, Isabel Bolivia y Jorge Colombia… Yo “tengo”  -hasta ahora- Turquía, Guatemala, México y Portugal, en ese orden… ¿Y ud., querido pasajero de este blog, cuál tiene? Diga no más, que el mundo es amplio y además podemos compartir.

En este viaje me siento dentro de una película, no sólo porque recorres varios rincones que ya viste en las pelis (aunque no veo tantas tampoco y no retengo demasiada cultura/info gringa), sino más por estar en estado más bien neutral. Realmente hace un rato me siento así: observando sin tomar demasiado partido, divirtiéndome mientras contemplo una y otra escena, aprendiendo, observando(me)… Una parte mía sigue -como dije en un post anterior– en esta pausa, en crisálida, es raro, y prefiero respetarlo porque es lo que se está dando en mí ahora, lo siento como una etapa y este viaje siento que viene a cerrarla también… Pero más allá de mi estado interior me entrego a la aventura de  esta ciudad incansable que -precisamente- cansa, divierte, enamora, enseña, cautiva, estimula, desafía, sorprende una y otra vez; y también te hace sentir en una peli vertiginosa…

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Desde el High Line Park, NYC. Un parque en altura sobre antiguas líneas de tren.

Fuerza latina

Podría decir que en Nueva York reside el mundo, están todos los colores, aromas, sabores, modas, historias, sonidos, tendencias, decadencias. El concepto cosmopolita se palpa en cada esquina.  Todo convive: el lujo y la pobreza, todas las razas y religiones, lo justo y lo injusto, la locura (mucha) y la intelectualidad, el arte y lo bizarro, lo refinado y lo masivo, la naturaleza y la selva de cemento, el ruido y el silencio, lo moderno y lo clásico… Además, como lo comentamos con otros latinos viajeros, nos topamos con cantidad de latinos residentes, tantos que casi no hace falta el inglés y nos reímos mucho porque ante la menor interacción con una frase en inglés del tipo: how much? I want a coffee; where is the restrooms?; sorry;  thank you; hi; etc… me responden: vale 2 dólares;  lo quieres con azúcar y crema?; el baño está a la derecha; de nada, adiós, hola, sí… jajaja… Y nos sale una risa cómplice entre latinos… Como la señora que nos escucha hablar en el metro sobre el cambio de hora que hicieron la madrugada de Halloween, el horario de invierno y que nos confundió a varios; ella ya me miró al entrar al vagón, pero al rato se para del asiento de enfrente, se me acerca y me dice en acento ultracaribeño: ¿qué hora tú tienes en tu celular? -y yo me sonrío, le digo que las 10:05 y ella me dice: es que yo vengo saliendo de mi trabajo y yo ponché (marcar tarjeta) antes esperando a mi compañera que no llegaba y ahora me van a descontar, yo no sabía qué pasaba con ella pero la máquina esa no cambió la hora -y entonces se une una señora a mi lado para decirme que también se equivocó al poner el reloj del celular y terminamos conversando en español ante la mirada de algunos gringos soñolientos en el carro.  Ya cuando nos bajamos le toco el brazo (entre latinos podemos hacer ese gesto) y le digo: buen día, amiga, que descanses-  se sonríe y nos despedimos.

Lo mismo cuando el penúltimo día compro jugo de naranja de verdad y un antigripal en un almacén frente al hostal. El mexi(cano) de la caja me dice: reina, todo Nueva York se ha resfriado este otoño, mamita. Es que con este tiempo -decimos ambos y completamos la frase: que si la lluvia, que el viento, que el frío, que el calor. Y él agrega: el año pasado nadie se enfermó, en cambio ahora; el tiempo está muy loco, mamita -nos despedimos sonrientes y cuando vuelvo al día siguiente por más jugo le cuento que estoy mejor y volvemos a conversar un poco, mientras un obrero con casco pintado con la bandera estadounidense se sonríe aunque no entiende la conversación porque él sí es gringo…

Rincón italiano en el Chelsea Market, atendido por latinos, entre otros

Rincón italiano en el Chelsea Market, atendido por latinos, entre otros

Hay muchos latinos en los servicios trabajando duro por su sueño americano -vaya concepto antiguo, en mi opinión. Muchos lo logran -como nos cuenta Álex, el pizzero mexicano de la esquina, que lleva casi 30 años acá- pero a costa de cero descanso y gran nostalgia por la familia; aunque como en NY está el mundo entero, la comida y los productos de cada país están muy presentes y hasta incorporados algunos a la dieta local. Supongo que eso alivia al corazón también.

Locuras y verdades

Metro de NYC

Metro de NYC

Claro que me resfrié no sólo por los cambios de temperatura  climáticos y del metro (los vagones del metro a veces están ultra fríos con el aire acondicionado) y algunos andenes apestan: no sólo con olor a orines, desagüe y otros, además de alojar a varios colegas de Mickey Mouse, un clásico del metro local, ver ratones en los rieles, sino también por la vibración intensa de la ciudad, por demasiado estímulo después de mi gran pausa. Venía de un ritmo muy calmo y subirme de una a la agitada energía neoyorquina a ratos me sobrepasó (mi cuerpo y alma hicieron su mejor esfuerzo pero me mostraron también el ajuste vivido, yo en mi cámara lenta mientras el resto iba en cámara rápida), e igualmente disfruté porque me encanta todo lo nuevo, descubrir lugares y costumbres. Encima siempre encuentro algo por lo cual reírme y acá hay material de sobra, entre los looks más excéntricos (adoré los peinados afro que ostentan el frizz mientras otros se desviven por evitarlo), las frases en el aire, algunos gestos muy fríos y displicentes versus otros muy amables… Vaya que da material este territorio nortino. Si hay algo que me gusta hacer en los viajes y en algún momento en cualquier rincón de Santiago cuando puedo, es sentarme a ver pasar la gente, sin ningún afán más que observar la diversidad humana y reírnos de cómo somos, saber lo que se lleva y lo que no, descubrir la idiosincracia y sentir la energía…

Un sábado en el mercado de pulgas Hell's Kitchen

Un sábado en el mercado de pulgas Hell’s Kitchen

Durante mi paso por NY en Chile siguen destapándose verdades, tal como lo conversamos en radio Cooperativa a principios de este año: todo se sabe y todos quedaríamos expuestos, y ahora el empresariado chileno sigue dándonos material -como si nos faltara- mostrándonos la oscuridad, manipulación y abuso del que somos capaces cuando estamos vibrando en egoísmo y en defensa… Ellos nos reflejan lo peor de nosotros mismos por estos días y lo peor del sistema frío que creamos y habitamos.  Y es bacán, a mí me alegra, pues caen más y más fichas de cierre de una etapa plástica y oscura. Pero estos hechos no son sólo para escandalizarnos o apuntar con el dedo, son para crecer,  para despertar y usar nuestras propias herramientas para movernos. Todos las tenemos y es tiempo de ponerlas en acción: creatividad, ingenio, pragmatismo, intuición, conexiones, estrategia, impulso, liderazgo, etc. Luego de la pasada de Don Satur (limpieza, cierres, sabiduría) por Escorpión (verdades ocultas, platas compartidas, intrigas) veremos sus efectos por largo rato en varios puntos del planeta y en nuestros mundos personales también: estamos reconociendo nuestras verdades, asumiendo quiénes somos en nuestra totalidad para construir con bases más sólidas y auténticas… Por lo mismo, con algunos compartimos estos días nuestros nuevos y  no en distintas áreas, conversamos de lo difícil y aliviador que ha sido al mismo tiempo… Como una amiga que siempre dice que sí a la familia cuando le piden dinero y esta vez decide pasar, entonces se vienen encima las agresiones y manipulaciones… Cada uno mostrando su verdad… Hoy nada se puede ocultar o fingir, lo pagamos muy caro; puede resultar intimidante e igualmente es bello y sano… Y yo también he dicho mis sí y mis no. Entre estos últimos, por estos días -lo dije antes- no me da pa’ contener a nadie, algunos lo entienden, otros no, y es parte del ajuste que todos vivimos con la nueva energía que se instala en nosotros: después de tanto movimiento en Libra de septiembre a noviembre (formas y relaciones) ahora nos movemos aunque suene redundante de otra forma y con otra frecuencia que se dirige hacia lo verdadero. Hacia “este/a soy yo, tengo todo esto dentro de mí, estoy en esto, voy hacia allá (o no sé hacia dónde voy), pero esto soy, con todo los sí, no y más o menos de cada uno… Todos estamos reconstruyéndonos, pasando la agitación de nuestro centrifugado y comenzando lentamente otra etapa algo incierta pero más optimista y fluida. Venimos de tres años de gran tensión y fricción donde crecimos mucho y nos despojamos… Ahora comenzamos a levantarnos, a brotar desde lo que somos verdaderamente.

En este viaje, además de observar y de disfrutar aventuras, rincones, sabores, compras y paseos (aunque no sé definir qué es pasear, jaja) me encuentro con mi amiga y ex vecina Pepa Valenzuela y sus amigos latinos del master en escritura que cursa en la NYU (Universidad de Nueva York). Primero nos encontramos a un café con Pepa a solas a contarnos la vida, en Williamsburg, un barrio que ella reporteó para Chile donde los hipster la llevan aunque ahora comienzan a migrar a otros espacios.  Al día siguiente, ella está ansiosa porque es Halloween y se ha preparado con anticipación

Desfile de Halloween

Desfile de Halloween

para su disfraz de catrina. Luego nos juntamos en el desfile oficial que está lleno de gente y los disfraces más insólitos y producidos en gente de todas las edades. Muy chistoso e intenso todo! Después de la parade vamos a un restobar y conversamos de todo un poco, incluida la idiosincracia chilena y cómo nos marca la montaña, la cordillera -que a ratos me ahoga y siempre me conmueve- en nuestro carácter introvertido, temeroso y laborioso… Con otro chileno -que lleva casi dos años en la ciudad- en la mesa conversamos de las luces y sombras de NY, de la energía que te chupa si no estás bien parado -o si no tienes mundo interior- y de la locura, una de las cosas que más me llama y que más le chocó a Pepa en sus primeros días por estas tierras… Mucho loco dando vueltas. Las grandes ciudades producen más locura y si hay viento, aún más; lo he comprobado. Mucho aire (pensamiento), agitación y masividad producen más rayadura, en mi opinión. Y si a eso le sumas un sistema voraz de consumo, el resultado se incrementa. Mucha gente hablando sola, cantando, pegada en algún desequilibrio; no demasiado homeless -al menos en esta ciudad-, sino gente que va y viene y que vive en su mundo aparte.

Time Square

Time Square

Yo sigo viendo mi tele: observando y sapeando, como escribió Pepa en esta crónica sobre el metro neoyorkino.  Mirando cómo se mezclan la frialdad y la amabilidad de la ciudad en muchos gestos de interacción, palpando la densa energía en Times Square, donde me vienen mareos y vacío en medio de tanto ruido, luces y ansiedad, y necesito urgente comer algo más natural hasta que encuentro una bendita sopa que me recompone; sintiendo la baja energía de China Town donde encuentro un milagroso té de jengibre con limón y me meto a una farmacia china curioseando todo riéndonos con los chinos sin hablar una palabra; y disfrutando el enorme oasis del Central Park que te inyecta de vida, naturaleza y armonía.

Otoño en Central Park

Otoño en Central Park

En medio de todo doy gracias porque muchas sincronías se producen en este viaje. Algunas cosas que quiero comprar van apareciendo nada más pensarlas y se solucionan también ciertos obstáculos, recibimos ayuda en los momentos más inesperados, me encuentro con sonrisas cada tanto en una ciudad que no te sonríe fácilmente pero que es muy abierta y cordial al mismo tiempo…

Una mañana en Central Park

Una mañana en Central Park

De regreso después de esta aventura gringa, luego de apenas ordenar un poco, de tomar mate con hojas de menta para refrescar lo que queda de resfrío y de dormir doce horas seguidas, me recibe un fuerte temblor por la noche (en otras partes sería terremoto, pero en Chile es un temblor más) y aunque apenas me despierta, al día siguiente digo: Mmm, gracias por la  bienvenida y por recordarme que ya, que tenemos que movernos... Además del amor con que nos reciben al regreso la familia y amigos preguntando detalles, regalándome pan casero, frutas y verduras, me quedo mirando el atardecer en Santiago que pasa por todos los colores cálidos, atesorando los momentos vividos en el norte que empodera y tomando la energía de este sur que sana. Las mariposas vuelven a revolotear en el balcón, las saludo y recuerdo las que vi en el aeropuerto santiaguino al llegar a media mañana con mucho sol… Todo tiene su espacio, la aventura, la pausa y ahora el trabajo de este cierre de año que se asoma divertido y desafiante, con la Luna nueva en Escorpión que nos trae más oportunidades de encontrar respuestas, tener importantes conversaciones y decidir asuntos o cosas que tenemos que soltar. Este noviembre despeja el camino para iniciar y cerrar según sea el caso… Con la luz del atardecer me quedo mirando uno de los recuerdos que traje para regalar y que tiene todo que ver con estos tiempos… Seguimos encontrándonos y aventurándonos!

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Prácticas del nuevo tiempo

puenteluz 2015Después de días de pausa, he aquí una propuesta para vivir estos últimos meses –y en adelante- del puente 2015, que a ratos tambalea y nos remece pero que nos permitirá llegar a la otra orilla, un espacio muy distinto al que conocemos…

  • Acepte las condiciones logísticas y físicas: no se queje más del clima, de las manifestaciones de la naturaleza, de la congestión de la ciudad, del transporte público, etc… A mayor queja más empeora su realidad a la vuelta de la esquina. Compruébelo en cualquier momento.
  • Si vive en el Chile central acepte la bella primavera que estamos teniendo, con algo de frío, mucho verde y cielos nublados; ella sabe lo que hace. Suelte la queja y permítase florecer lentamente. Cada cosa a su tiempo.
  • puenteaguaSuelte la crítica y el enjuiciamiento de las autoridades y de instituciones: ellos son nuestro reflejo. Especialmente el reflejo de lo que ya no nos sirve. Nos muestran lo peor y lo mejor de lo nuestro. Están, muchas veces, en vibración antigua y opaca. ¡Maravilloso! Así tenemos más que aprender, contrastar y activar dentro de nosotros para vivir mejor sin depender de estructuras obsoletas.
  • Lo anterior también vale para compañeros de trabajo (incluido el jefe) y su situación actual. Mírese en ellos y se sorprenderá.
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    Puerto Varas. Chile

    Sienta la naturaleza en su cuerpo. Su cuerpo es naturaleza –por si no lo recuerda o no lo siente. Escúchela. Y luego sienta los árboles, el cielo, los pájaros, las flores, las mariposas, las hormigas, el sol, el agua… Lo que sea que su lugar le regala y fúndase con ellos. Sienta que somos iguales y que formamos un Todo vivo y perfecto donde cada uno aporta su energía. Observe si al hacerlo cambia su vibración física y emocional. Y si le falta fuerza, hable con la Tierra que lo cobija –gratis- y dígale que usted con humildad le entrega su cansancio para que ella con su infinita generosidad lo transforme dentro de su centro poderoso y se lo devuelva en energía renovada por toda su columna vertebral.

  • Si va a ver TV, evite noticias, programas matinales y los comerciales, especialmente si les va a creer lo que dicen. Si lo hace por divertirse, mejor. E, igual, si al mirar ciertos programas quiere poner la intención de ver todo lo que no hay que hacer/creer en este tiempo, podrá reír a carcajadas y descubrir muchas pistas.
  • Cada semana pruebe algo nuevo: un sabor, un lugar, una actitud, un atuendo, un peinado, un recorrido… A ver qué pasa cuando salimos de lo conocido y lo cómodo. Sólo por jugar, sin mayor pretensión.
  • Observe tanto su lado dramático (pena, rabia, miedo reactivos y/o encapsulados) como su lado acelerado con risa. Siéntalos subiendo por su panza. Atascados en su garganta, hombros, manos, mandíbulas, cejas o pecho… Respire, ríase y suéltelos. Dígales que ya los sintió y que los está escuchando. Luego observe de nuevo la situación que provoca esto y deje que emerja lo real, no su ego/capricho/tensión.
  • Si hay gente, ambientes, vibraciones, que ya no le dicen mucho, respételo. No se puede forzar nada este tiempo. Tampoco rechazar. Es simplemente aceptar lo que se da y lo que no se da; lo que está en conexión con cada uno, sin mayor juicio.
  • Suelte cualquier fanatismo (incluidas las adicciones a series turcas, españolas o brasileras -snif), especialmente si es ideológico y/o religioso. Casi todos los ismos corresponden a la era antigua. Ahora estamos en tiempos prácticos y flexibles. Experimente, juegue, suelte. Pertenecer con desapego, puede ser una buena práctica.
  • No le haga demasiado caso a este blog. Usted busque sus propias verdades y después, si quiere, las compartimos para enriquecer nuestro cierre de 2015 que tanto nos está regalando.

¡Feliz octubre! …

… Ah, y si le interesa la astrología, le recomiendo muy de cerca este ciclo de charlas en Providencia, Santiago, que también tienen inspiración para el nuevo tiempo:

astrologia