Preparados para soltar y cambiar

Me preguntan por los audioróscopos de noviembre y aquí están. Energía del mes y luego por signos.  Me preguntan por cómo me fue el reciente viaje express a Coyhaique (un primer viaje exploratorio para volver a dar el Taller de astrología el 1 y 2 de diciembre; datos para inscribirse acá) y les cuento que estuvo intenso, desafiante y bello a la vez, donde compartí con gente muy agradable en las radios locales, con nuevos amigos que me reciben y con gente que asistió a una jornada de autocuidado que ofrecí en una institución local, donde aprendí mucho… Es alucinante la Patagonia y con vibraciones contrastantes también. Se siente el fin de mundo, la pureza, la sanación y lo drástico. Me deja varios aprendizajes esta primera visita y regalos en el corazón.

Me preguntan, además, que si ando desaparecida. Y -medio en broma y no tanto- les digo que un poco, que estoy como la nueva integrante de la familia; Mary, en plena metamorfosis. Desde niña me fijé en sincronías y señales y, cuando más adelante, a los 20 y algo viví al menos no dos señales, sino mazazos de la Vida que eran tan evidentes pero que mi ego pasó por alto y luego pagué muy caros, suelo atesorar los gestos de la Vida que nos habla a través de encuentros, hechos, símbolos, situaciones y personas que aparecen en el momento preciso aunque no por eso cómodo. Me detengo mucho frente a éstas.

Hace unos días me levanto un poco más tarde y al ir a la cocina a preparar mi agua caliente con limón, jengibre y cúrcuma, me fijo en el lavaplatos y digo: ¿Y tú?, ¿Qué haces aquí; te perdiste o andas buscando algo; quieres ser amiga? -y justo cuando voy a tomarla para sacarla afuera al balcón veo que mi nueva amiga/familiar, una oruga verde, ya está “anidando” (seguro ese no es el nombre científico) y produjo una fina “tela” sobre ella para comenzar su viaje hacia mariposa.  No puedo más de la emoción.

Mary en su segundo día en casa

Siento amor profundo en ese instante y me quedo quieta y con los ojos vidriosos acompañándola un rato… Luego le digo: bueno, cuéntame qué necesitas porque tendremos que compartir acá, prometo no hacer tanto ruido y no sé cómo vamos hacer para lavar los platos pero por mientras te traeré compañía. Parto a buscar la maceta con menta en el balcón y se la dejo lo más cerca posible -pa’ que tenga algo de naturaleza al menos -digo yop. Es bella. A ratos se mueve, se acomoda y vuelvo a emocionarme. Ahora está verde oscuro y continúa en su muerte/resurrección completamente entregada a su estado de crisálida. Cada tanto le rociamos agua desde arriba para que sienta un poco de humedad, según yo como que le hace bien. Yo que sé, sólo quiero ser buena compañía para ella en su nuevo camino; me siento muy honrada con su presencia. No sé si la veré sacar sus alas o si las estrenará a solas y se irá a vivir su nueva vida por ahí. No importa, yo ya estoy muy feliz de recibirla y del regalo de la señal que me (nos) trae.

Mary no se pone nerviosa como nosotros. No le teme al cambio, a soltar el pasado ni lo conocido. Se entrega a su nuevo estado que, seguro, no es muy cómodo por un rato. Y estos días en que muchos vivimos desafíos, confirmaciones de nuestras decisiones y limpieza del pasado; en que se evidencian las obsesiones, intensidades y apegos de cada uno, mientras las verdades escorpiónicas siguen saliendo a la luz y nuestra intuición brilla con ganas junto a nuestro poder personal y tenemos más capacidad de hacer cambios; bien vale la pena mirar/sentir a las mariposas (como la que vino hoy a mi ventana, en la consulta, mientras leía su carta astral a un adolescente de corazón muy puro que, poco a poco, se hace camino en este sistema rígido que estamos dejando por fin), honrarlas, copiarles su movimiento liviano, disfrutar su belleza y su danza…

Por mientras, me preparo para algunos cambios, para seguir enseñando y aprendiendo (en especial de los demás y de la Vida en sí), para viajar a escribir y a detenerme, junto con respirar cada tanto para agradecerlo todo -incluso algunas angustias-, reírme de varias cosas -obvio que también de mí misma y de mi ego– y sentir que, realmente, todos nos estamos preparando para algo grande donde tendremos que cobijarnos, soltar y sacar nuestras alas… ¡Gracias!

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Los perfectos hilos de la Vida

-Pero amigo, es que yo quiero desayuno, no almuerzo, ¿será posible un café árabe con tostadas como sale ahí en el letrero o es mucho pedir? -le digo al mozo colombiano que atiende el café Sherezade, en Patronato (un barrio comercial e históricamente migrante; bueno, bonito y barato, además de muy entretenido), donde se aprestan los shawarmas y rellenos en la vereda, cerca de la una de la tarde. Él se ríe y me dice que irá a preguntarle a la maestra de cocina. Vuelve; me responde que no, que ya están por sacar almuerzos. -Pucha, la maestra -le digo con puchero y le insisto: ya, pero ¿qué puedo comer que sea un poco más liviano y no sea un plato para acompañar mi rico café?-. Los dos nos quedamos pensando unos segundos hasta que Luz, la amiga que va conmigo en la aventura, menciona la palabra hummus. Se encienden mis papilas y neuronas y le digo al mozo amigo: ¿y tienes porción de hummus con pan pita? -Cuando me dice que sí soy la más feliz y nos instalamos con la amiga a compartir café y aperitivo/desayuno delicioso mientras nos contamos la Vida y parte de mi reciente viaje.

Pero antes de esto pasaron un par de cosas. Y seguirán pasando en un día -y fin de semana- de reencuentros, contrastes y certezas que me dejan -finalmente- alegría, calma y sentido en el corazón. Es potente comprobar cómo se mueven los hilos de la Vida y cómo todo está conectado aunque no podamos entender la lógica de esto ni dimensionarlo…

Ah. Y un punto aparte. Acá están los audioróscopos de junio. Una “ruta de navegación”, como dijo la amiga Carol, donde está la energía del mes y luego otro audio para los doce signos.

Sigo. Es viernes y paso de una lectura de carta astral cruzada por el tema de la muerte y del desapego -pronto haré una charla sobre esto último- a encontrarme con Luz, una amiga que no veo hace un rato y que hace más de un año está sin trabajo, con todo el proceso interno y externo que esto significa, el cual ha sido bello y angustiante a la vez. A diferencia de otros viernes -pese a varios correos- decido no poner a nadie a la hora de almuerzo con lectura astrológica en la agenda y le digo a la amiga que si me acompaña a Patronato a comprar un par de cosas de abrigo y que luego la invito al café árabe respectivo.  Partimos juntas en metro y luego cruzamos el clásico Parque Forestal de Santiago. Estamos en esto cuando recibo un mensaje de una hermana/amiga con quien compartimos ya no sólo telenovelas brasileras y turcas con mucha risa, sino además gran conexión y apoyo en distintos momentos y a quien veo casi a diario porque paso a saludar, a tomar té, a ver la telenovela de turno en medio de las lecturas; a veces hasta me toca almuerzo compartido. Bueno, el mensaje me dice que acaba de morir su papá, que estaba enfermo hace unas semanas… Los llevo al corazón de inmediato y me detengo en un rincón a llamarla sólo para estar, no para decirle nada en específico, sólo para acompañarnos de corazón.  No casualmente el velatorio es apenas a unas cuadras de Patronato; le digo que iré. Ella me dice que no pensando que estoy en mi consulta, que con llamarla ya es suficiente, mientras se siente su voz de niña con la tristeza pura que todos vivimos en momentos así. Le digo que igual iré. No casualmente -de nuevo- Luz también la conoce y le tiene gran cariño.

Guau, la muerte otra vez, reflexiono. Pasamos, entonces, a las compras que están entretenidas, pero no nos detenemos mucho, luego del café nos vamos caminando cuales turistas porque hay un par de mercados que no conocemos y están muy buenos y llegamos a la iglesia a abrazar a la amiga a sentarnos tomadas del brazo, a escucharla, a estar… Siento la belleza de la Vida y del alma que permiten conexiones y momentos precisos en medio de toda la agitación -reales o agrandadas por nuestro ego- que cada uno vive… Y doy gracias en medio de la tristeza que -como muchos- conozco. Sé de qué se trata la muerte, su dolor, su silencio, su vacío, su sagrada presencia y su “cámara lenta”…

Después de abrazarnos mucho las tres, con calma hacemos el camino  de vuelta con Luz hasta Providencia, donde ella dejó su bici para seguir a casa. En medio pasamos a ver otras cosas y Luz recibe un llamado. Nos detenemos en un rincón para que pueda hablar. Ella hace un gesto típico de felicidad con el brazo y medio que se agacha, mientras sé de inmediato de qué se trata porque se me eriza la piel y ella habla con chispa diciendo: ‘gracias, da gusto recibir noticias así’. A esas alturas yo figuro saltando y bailando al lado de ella. Cuando corta el teléfono le saltan las lágrimas de emoción y alegría y me dice que sí, que por fin, después de un año y medio, encontró trabajo, al tiempo que nos abrazamos una y otra vez con saltos y risas… Guauuu, la Vida es infinitamente bella… Luz sigue con sus ojos llorosos y risas nerviosas y le digo: tenemos que ir por un pisco sour  ahora! A celebrar! -y me responde feliz que sí! Entonces nos vamos al bar/restaurant de la vuelta a comer y brindar. Cuando el mozo nos dice qué queremos le cuento: para empezar dos sour porque mi amiga está celebrando- él cree que es su cumpleaños y realmente es algo parecido-. Ahora comienza otro ciclo. Nos quedamos ahí un rato comentando tantas vivencias de estos meses, algunos con desazón y otros de grandes comprensiones. Nos quedamos también  sintiendo enorme agradecimiento en el corazón…

Yo no puedo dejar de mirar y valorar cómo la muerte, el dolor, la alegría, la liberación, los cierres e inicios se unieron en un solo día que podría haber sido un viernes más con un par de noticias… Pero algo -los hilos de la sabia y perfecta Vida- se movilizó para que todos los involucrados -incluidos quienes leen esta nota- hiciéramos una perfecta danza que nos deja tremendo Amor dentro y en el aire para sentir que sí, que la Vida -como siempre lo digo- es perfecta, no es cómoda y tiene de todo… Y a eso vinimos: a experimentarla con todas sus tonalidades…

Mi fin de semana avanzará con otros dos bellos reencuentros, un agradable almuerzo, más situaciones en torno a la muerte y gestos de amor que siguen sucediendo en medio de nuestras angustias y cuestionamientos… GRACIAS.

Equinoccio marzo 2017: cultivar e irradiar amor

Aunque esta nota sale ya pasado el equinoccio, acá está:

Obvio que el Sol no pide permiso para entrar a ningún lado.  Simplemente se instala, encandila, vivifica y sube la temperatura a donde llegue. Y ahora, la pasada madrugada de lunes 20 de marzo, él abrió la puerta de la rueda zodiacal, se despidió de las aguas piscianas e ingresó con todo al fuego ariano, desde donde inaugura -con bombos y platillos- el año astrológico, fecha que nos llama a despertar…

El equinoccio, momento mágico que tantas culturas reconocen, es un empujón de energía y,  aunque varios cercanos no quieren escuchar esta palabra (empuje) porque están sobrepasados con los remezones del último eclipse, eleva la vibración en nosotros para ejecutar temas pendientes, revitalizarnos y jugar más

Cuando las cosas se nos ponen cuesta arriba es -en gran medida- porque hemos olvidado jugar, entretenernos con lo cotidiano, ver más allá de lo literal, sorprendernos, agradecer lo pequeño y lo grandioso, reírnos, gozar… A todos nos pasa y el sistema lo promueve mucho porque así gastamos y producimos más, nos tomamos todo muy en serio, junto con quedarnos en creencias pesimistas y fijas, con lo cual tenemos más disposición a enfermar … E igual hay momentos -y vidas- donde nos corresponde sintonizar con esta energía más rígida y pesada para experimentar cómo es estar en eso y luego salir hacia  algo más armónico…

El Sol en Aries juega, va, siente que puede, es bruto, intrépido, pasa rápido sin asimilar demasiado y es bastante egocéntrico, como los niños cuando están en esa edad en que creen que todo es de ellos y no tienen problema en quitarte algo de las manos o reclamar… Pero este equinoccio no es sólo ariano. No es sólo activarnos, atrevernos y abrirnos camino a nosotros mismos. Esta vez hay varias entregas que hacer, una meta al menos por la cual trabajar para realmente conquistarla, asuntos antiguos que sanar (incluida nuestra querida autoestima y la relación con el noble cuerpo físico que elegimos para habitar esta vida y planeta)  y hasta dineros que potenciar… ¿Todo esto en tres meses? Y en menos, porque el tiempo actual es una ilusión, así que manos a la obra ya, ahora. Pero sin correr; esto es algo clave.

Equinoccio 2017 desde Santiago de Chile

Por supuesto que como esto es un portal, el equinoccio (y también los solsticios), que trae al liberador otoño -en nuestro sur, primavera en el norte- lo primero que nos dice es: stop. De los acelerados y ansiosos no es el reino de los cielos, así que lo primero es respirar y detenerse estos días para atravesar este portal con ‘honor sonriente’  y asimilar la energía de las últimas tres semanas y de esta -hasta el martes 28- en especial. Y lo atravesamos con la energía de Piscis potenciada de fondo, por lo tanto, el ritmo es cadencioso, en flujo y mágico. Este otoño/primavera podemos proponernos bailar más (hasta Venus lo hará con el Sol y la Tierra este fin de semana), escuchar música, conectar con el agua, ver a todos los seres como una parte nuestra -sí, a todos, incluso a Donald Trump, ponte tú, ¿o acaso nos creemos superiores a él y a otros? ¡Ja!- , ir más al cine, usar más la inspiración para movernos y… Ofrendar. Ya lo decía: hay entregas por hacer. Desde donar ropa o cosas que no usemos, hasta dejar de criticar (o cualquier hábito que baje nuestra energía), entregar dinero o tiempo, invitar, aceptar pérdidas, etc., lo que sea, pero nos toca soltar… Y Juno nos ayudará a hacerlo con más fortaleza. También tendremos que tener los pies bien puestos en esta bella Tierra porque podemos estar algo ensoñados e irritables! y no ver bien lo que la Vida quiere mostrarnos. Será necesario revisar más la información y motivación detrás de lo que hagamos y recibamos; encima ya se acerca Mercurio retro

¿De uno a diez, cuánto nos queremos? Eso nos pregunta este equinoccio y los meses venideros. Pregunta que nada tiene que ver con vanidad, sino con autocuidado, con amor interior. Estos días, algunos cercanos que están frágiles o enfermos insisten en no descansar ni pedir licencia; yo misma, me observo quedándome hasta tarde en vez de dormir y permitirle a mi cuerpo reposar… El escucharnos y cuidarnos es más que un arte en esta encarnación, es una práctica diaria y ahora tendremos varias lecciones que aprobar de la mano de Quirón y Palas, sabios y detallistas maestros de la astrología que nos enseñan con dolor y pragmatismo a conocer nuestra sensibilidad, a respetarla… ¿Para qué? No sólo para caminar con más alegría en lo de cada uno, sino también para generar relaciones donde damos y recibimos en clara armonía. Todo lo que hacemos en nosotros y lo que somos se irradia, ojo.

Desde arriba, sentados y el ceño algo arrugado, Saturno (papi) y la Luna (mami) unidos elevan la vara y nos proponen un viaje de dos semanas (de aquí a mediados de abril) donde definir qué queremos lograr en lo personal y laboral en este ciclo. Basta con dos planes simples, nada exagerado, pero sí algo concreto. Esto puede sonar entretenido, pero muchos sabemos que a veces nuestra mente puede aterrarse ante la idea tanto de definir como de realmente llegar a una meta. Así que ambos, nos regalarán toda la luz de nuestros ancestros: es tiempo de valorar y tomar los talentos de padres, abuelos y de nuestro clan completo para caminar con más poder y menos miedos… Es bueno ahora revisar qué tomamos de los ancestros y también qué actitudes/creencias ya no nos sirven para soltarlas con amor, sin rechazo (en especial  las de sacrificio, escasez, búsqueda de protección, miedo al fracaso; pues no son parte de esta era y de este tiempo que nos pide consciencia!)

¿Algo más? Sí. Esto de la autoestima se refleja también en nuestra relación con el dinero y la prosperidad. Venus retro nos tiene revisando ambas materias (amor propio y finanzas), así que varios temas pueden saltar. A muchos les tocará por fin autofinanciarse en vez de seguir en dependencia de alguien cercano (incluida la pareja y los padres, obviamente); también cobrar asuntos pendientes, negociar mejor, respetar el precio de nuestro trabajo, revisar abusos de un lado y otro, decidir inversiones, sentir nuestro valor interno y externo… Y a todos nos corresponde hermosearnos en vez de empobrecernos más allá de lo que tengamos o no en la cuenta del banco. Es momento de enriquecernos desde el corazón hacia lo material y eso también pasa por una de las palabras mágicas de este año, puesta en las Predicciones 2017 y en  el último post: Disfrutar!

Y aunque acá con el otoño el Sol parece esconderse y acortar los días,  las propuestas energéticas de este equinoccio pueden provocar que irradiemos más luz si las practicamos un poco, como juego, cada día. Sí, el hacer un gesto de amor hacia nosotros (reconocernos un logro, celebrar, bajar la autocrítica y la autoexigencia, decir que no o que sí desde la consciencia, escucharnos y hacernos caso, descansar, iniciar algo que queremos o un cambio que antes postergamos, soltar discusiones de baja vibración, comprarnos algo o darnos un gusto que deseamos y agradecer el poder hacerlo, ponernos (o sentirnos) más guapos, aceptar regalos o elogios… ) sin duda se reflejará en nuestro ambiente y se irradiará al Todo bellísimo y perfecto que somos. ¡Feliz otoño y primavera 2017!

Honramos al Fuego… Y a nuestro presente

En momentos desafiantes, lo primero es calmarse y… Aceptar…  Sin esconder la pena, la rabia ni el miedo, podemos lentamente aceptar antes de seguir y resolver.

“La profunda aceptación de las cosas tal y como son es la fuente de todo cambio creativo. La perfecta paradoja.” Jeff Foster.  …Adoro a este inglés de tanta sencillez e infinita profundidad a la vez. Y justo aparece su frase cuando decido grabar este audio (al final; que salió como salió!) para compartir sobre la fuerza de este fuego natural e intencional que quema y purifica nuestro bello Chile, tierra tan precaria y poderosa a la vez… Se los dejo acá, como una mirada y sugerencia, por si la quieren tomar… Hay muchas formas de servir en momentos de dolor y emergencias, por supuesto desde lo material: trabajo en terreno con lo que cada uno sabe hacer y con fuerza física, ayuda material tanto en bienes como en dinero, compañía… Y también contribuimos con nuestro estado mental/emocional, con mantener pensamientos y actitudes más armónicos y menos “incendiarios”…

Desde este caluroso Santiago, honramos y acompañamos a todos los que están practicando este doloroso desapego y limpieza que produce el fuego, a quienes están en tristeza, urgencias, terror, escasez, impacto y crisis en cualquier rincón de este noble planeta… Un gran abrazo a nosotros mismos y a todos desde el amor, la empatía y la aceptación de esta bella -y desconcertante a ratos- experiencia humana que decidimos transitar con todo lo que trae e implica… ❤

Acá el audio:

Yo soy… Aries, la chispa interior

Cuando te lanzas a algo nuevo sin pensarlo, allí está el fuego ariano acompañando feliz tu salto… También está cuando nos enojamos y apretamos mandíbulas y dientes o pegamos puñetazos aunque sean sobre la mesa… Esa llama nos asiste para calentar cuerpo, mente y espíritu en nuestra llegada a cada encarnación y salir adelante en los primeros años de adaptación en la Tierra… La misma que -con su energía de niño lleno de vida- nos invita a jugar, competir, correr riesgos y vivir una y otra vez experiencias individuales que formarán parte de nuestro carácter e historia que, al mirar atrás, serán el sello de la identidad que forjamos y nos enorgullece… Se asoma con fuerza en cualquier deporte intenso donde el sudor drena toda tensión y en el impulso vital que instintivamente sigue avanzando…

Con el fuego ariano todo pasa rápido: la rabia, el entusiasmo, la pena, la alegría, los proyectos… Se inicia y se continúa el camino hacia algo nuevo… Y esa chispa luego pasa por tu lado a contarte sus aventuras con carcajadas; te sorprende, te contagia y se va a otro desafío y no escuchará tus advertencias sobre el camino, querrá vivir su propia experiencia aunque salga trasquilada…

Ahora, con  Luna nueva en Aries, les dejo este audio improvisado -al estilo ariano- para compartir un poco más de este fuego pionero que nos anima a abrir puertas con arrojo y pasión….

AUDIO:  https://soundcloud.com/audiosji/la-fuerza-de-aries

Material otoñal para concretar planes

Ilustres pasajeros de este blog, les cuento que abril llegó con ganas y que tanto planeta en Piscis y en Aries me tienen -como a muchos- algo dispersa, con la agenda llena de trabajo, novedades, aprendizajes, algunas rabias y momentos bellos… Y que pese a que quiero escribir, aparecen uno que otro estímulo/compromiso/imprevisto y buenas conversaciones que hacen que me dedique más a hablar que a publicar.

Por eso este post es para compartir el material de las últimas semanas en radio Cooperativa por si le lo perdió, no entendió, quiere repasar o compartir.  ¡Ah! Y si aún no leyó las predicciones anuales de este realista 2016, acá están. Signo por signo para que nadie acuse discriminación, tan de moda por estos lados en estos tiempos.

Bueno, les dejo tres videos y un audio  (perdón por la autorreferencia, pero el blog es mío y estamos en el mes de Aries cuya palabra favorita es… Yo).  Si se aburre, no lo culpo… Hasta la próxima y que podamos aprovechar la inyección de energía de esta Luna Nueva en Aries que llega este jueves! (En el último video hay datos, ojo!)

AUDIO! sobre los eclipses de este tiempo: http://www.cooperativa.cl/noticias/entretencion/predicciones/el-eclipse-lunar-y-su-implicancia-en-los-signos-zodiacales/2016-03-23/105532.html

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Equinoccio de otoño 2016: Recomenzamos

20160315_150823Al mismo tiempo que me acomodo en mi mesa de trabajo de lecturas astrológicas, luego de mover un poco los muebles porque pronto retomaré la consulta, aparece este gato mirándome fijo y es igual a otro que se me subió a la panza, los hombros y la cabeza cuando leía y tomaba sol frente a la piscina en San Alfonso, Cajón del Maipo (sector de montaña muy cerca de Santiago), el fin de semana pasado y al cual le dije que me limpiara con su energía y me ayudara a sanar mientras me reía con su ronroneo y su inquietud de gato pequeño; encima el lindo me dejó un par de rasguños en un hombro… -¿Y tú?, ¿qué quieres? No me mires así, si somos vecinos. ¿Por qué no te encargas de esto un rato y yo sigo de vacaciones? -le digo a este gato citadino, mientras no me saca la mirada algo intimidante  y luego se da vuelta y se queda una media hora en mi ventana… Parece que viene a darme la bienvenida y a convencerme de retomar las lecturas…

Tomé largas vacaciones, con un buen rato en la ciudad entre caminatas, piscina, terrazas, cine y atardeceres; además de otros bellos y divertidos momentos  muy bien acompañados en el norte y centro de Chile entre playas, poderosas montañas y cielos estrellados… Pero aún siento que me faltan más. Creo que a todos nos faltan, a todos nos vendría excelente una pausa en los días previos al equinoccio de marzo, luego celebrarlo por un día completo y entonces comenzar con el Sol en Aries (fuego jovial, chispa, iniciativa) cada año…

… Un día de principios de marzo me encontré con Edmundo, vecino de oficina, la suya está en la esquina, en la calle, donde hace años vende lentes y me dice: ¡Hola, guapa, ¿ya volviste?! –e imagino por su cara que decirle que sí le ayudará a compartir las pocas ganas de trabajar con calor. –Nooo, esto es sólo un paseo por el barrio, vecino. ¿Qué te parece? –le digo con risa y agrego: Sí, puedes envidiarme, pero poco; te doy permiso -porque sus ojos se abren y mueve la cabeza con cara de “quién como tú”. Y al despedirnos le digo que se arranque, que se vaya con su mujer a Viña a pasear…

Luego me voy a un café a estar, a comer baguette con mantequilla, a quedarme bajo el sol y los árboles, a sentir la ciudad después de unos días fuera, a leer un buen libro que una nueva amiga, Luz, me pasó para que luego yo también lo haga circular. Hace rato -unos tres años, capaz- que no leía una novela, no me daba ni me conectaba con eso, bostezaba con sólo entrar a una librería (no suena lindo ni culto, pero es así). Después de decirle al mozo -que está acelerado entre las mesas del mediodía- que no hay prisa con mi pedido de desayuno, él se detiene y me pregunta con cara inquieta/chistosa si soy chilena. Yo lanzo una carcajada diciéndole que sí y que sé por qué lo pregunta. Es marzo y en Santiago todo se acelera dado el regreso a los trabajos, estudios y obligaciones varias, pero yo -instintivamente- no sigo esos ritmos del sistema -nada sanos ni reales, ni humanos ni actuales, por lo demás-; siento pura energía de cierre, sin interés ninguno de volver a rutinas, aunque el teléfono y el correo tengan mucho movimiento, además de ansiedad…

Mi pausa también tiene que ver con lo que podría bautizar como “replanteamientos internos y espirituales” (podría escribir un ensayo con ese título), un tiempo de profundo cierre de etapa y bastante desazón; un movimiento de energía que me ha tenido botando mucha pena y angustia, a ratos con un gran signo de interrogación en la cabeza sobre estos tiempos inciertos y de limpieza, con cambios de escenario y de compañías, con agradable quietud, con cansancio y dolor que he podido drenar gracias al amor de varios que me acompañan de corazón, a la asistencia incondicional de mis guías, a la risa y a la naturaleza de este sur de mundo… Por supuesto que también gracias a la entrega, a la no-resistencia de lo que siento y de lo que es… También atravieso estos meses sintiendo la compañía de algunos pasajeros de este blog que están en un viaje parecido al mío y que hacen frente a sus propios desafíos; a varios de ellos me los encontré en la calle, en eventos y hasta en el restaurant de la esquina este verano… Sin duda, en medio de todo esto, avanzo con un corazón que está ahí, estoico, acompañando todo el camino y que sigue sosteniéndome, mandándome señales de que esta crisis/parto es necesaria y que no estoy sola. Como ahora, en que mientras escribo en uno de los café cerca de casa, uno de los mozos que me conoce y que ya me preguntó que por dónde andaba en estas semanas, de la nada me regala otro café tal como lo tomo yo (muy aburrido para muchos): americano pero ultra suave, y me da emoción con lagrimita incluida no sólo por su gesto bello, sino además por la presencia mágica Vida que a cada rato nos muestra en qué estamos y cómo…

Y por si faltara,  también cruzo replanteamientos -que disfruto- de forma a mis lecturas astrológicas y de proyectos que andan dando vueltas junto a otros que intuyo, además de sentir que no es el momento de retomar los rituales pero que sí volveré a hacerlos (en invierno, quizá)… Estas últimas semanas de verano aún me saben a descanso, y ya que mi energía está algo eclipsada como el cielo actual, me hice caso, seguí en mis días más tranquilos y de cierre que ya se despiden… Retomo poco a poco, y en eso comienzo un nuevo ciclo en radio Cooperativa donde partimos conversando precisamente del Equinoccio de Otoño 2016, acá.

Sin proponérmelo demasiado, este fin de semana celebramos -con amigos y familia- de distintas formas la despedida al verano y la bienvenida al otoño entre conversas, caminatas, brindis, comida tailandesa, café y postres turcos, reencuentros, jardines, sanación, carcajadas y comprensiones de lo que este verano de cierres e inicios nos regaló para ahora sí comenzar un año solar que nos invita a construir un hogar energético y material más abierto y luminoso, a realizar las tareas evolutivas de cada uno con optimismo, a trabajar con ingenio y liderazgo por nuestras metas personales, a dejar autoengaños, a sanar temas pendientes desde el soltar, a reconectar con la belleza en todos sus sentidos, a incorporar las artes y lo creativo como parte importante de los placeres que nos aportan inspiración y brillo para seguir adelante… A atrevernos a brillar y a terminar de limpiar lo que ya no nos corresponde…

Desde días soleados en Santiago, saludo al otoño y llevo al verano a mi corazón con todo lo que nos trajo y sonrío porque poco a poco acepto, comprendo, confío, abro, sé. Gracias, verano 2016. Gracias, aguas piscianas de febrero y gran parte de marzo por sensibilizarnos, confundirnos y finalmente limpiar. Gracias, Equinoccio y Sol en Aries que renuevan nuestra fuerza. Adelante, otoño, que contigo amanecemos a este 2016 y terminaremos de soltar cada vez con más fluidez y certeza. ¡Feliz Equinoccio! ¡Y a disfrutar los pasos y saltos del otoño 2016!

amanecemontaña