Equinoccio 2019: ¿Y si fuéramos más felices?

Esta tarde-noche, en este sur del mundo, llega el Equinoccio de Aries. Unos días antes me puse a escribir esto, pero esperé a publicarlo hoy. Y ahora, con la radio de fondo, me entero que es el Día de la Felicidad. Mira tú las sincronías. Acá se los dejo, les agradezco la lectura y la escucha radial de estos días, como también la bella compañía de muchos de ustedes durante el ciclo que cerramos hoy. Acá voy:

No sabía por qué en medio de estar unos últimos días de vacaciones en la playa, donde fuimos a despedir el verano, después de dar un paseo por los sures chilenos y argentinos, y también -ex profeso, en mi caso- a conectar con el dios Neptuno, el señor de los mares y las emociones profundas, que este año estará poderoso para algunos; sentía que tenía que ir sí o sí al baño turco; no con obsesión ni prisa (así no habla el alma), sino con certeza.

Luego de unos días de vuelta en Santiago, donde ya organizo los talleres de astrología (acá por si le interesan) y la agenda de lecturas, voy  a una potente meditación/activación grupal, donde siento que puedo limpiar pesos y reconectar con el presente. Y al día siguiente por la mañana parto directo a mi baño de vapor, en el centro de la ciudad. Al entrar en la sala donde el aroma de eucaliptus lo impregna todo, al igual que la humedad, siento felicidad plena, me río y suspiro: Graciaaas… Aquí tenía que estar, esto era lo que necesitaba, qué bueno que me escuché; gracias-. Y, a diferencia de otras veces en que me ocupo de ponerme aceites en el pelo o de exfoliar la piel, lo primero que hago instintivamente es sentarme en posición de meditación y hago eso, meditar: respiro profundo varias veces con ojos cerrados, conecto conmigo, con mis guías, y estoy plenamente presente por varios minutos, con mucha calma y placer. Resisto mucho más el calor que otras veces y cuando ya es suficiente salgo de la sala a ponerme un poco de agua fría para luego volver a entrar… Me quedo unas horas en eso del calor y el agua; cuando ya estoy por irme a almorzar a uno de mis favoritos en el centro, siento: claro, tenía que estar conmigo y en esta purificación que reactiva todo y tenía que estar en esta humedad intensa… Fueron muchos meses -casi un año completo- de estar conteniendo y sosteniendo a otros (en lo personal y profesional) y de compartir mucho en distintos espacios, lo cual agradezco profundamente porque varios con quienes compartimos en este ciclo me contuvieron a mí; e igualmente casi no había estado a solas conmigo en quietud, sólo “estando”, en silencio; de hecho me da risa que una señora me quiere hablar y yo esta vez afirmo a mi Géminis tan sociable y sólo sonrío sin interactuar más, necesito seguir conmigo… También tenía que estar pisciana: vaporosa, licuada, sensible, sin forma, intro, porosa, nubosa, sin mente…

Desde ese vapor agradezco infinidad de cosas y lazos del año, boto lágrimas, me río, relajo en especial mi espalda y hombros, disfruto todo, intenciono estos meses y los talleres que daré, miro un poco del año y de esta semana que está “radial” (más abajo les dejo links e info); agradezco toda la nobleza de mi cuerpo que resistió y sostuvo nerviosismo, estrés, dolor, tristeza, angustia, pocas horas de sueño, rabias, cansancio, extensas caminatas, mucho trabajo, gran sanación y más…

beach during sunset

Photo by b. on Pexels.com

Y ahora que miro este equinoccio, que viene con yapa de Luna llena en Libra y con harta energía pisciana (de agua) acompañándolo; y mientras preparo material para la radio, me alegra ver que comenzamos un año solar (para la astrología el año se inicia cuando el Sol entra al fuego de Aries) con énfasis en desprendernos de nuestro lado heroico que quiere demostrar algo y ser reconocido, en enaltecer el goce de la Vida y de lo que ya tenemos, incluido nuestro hogar (y si no lo tenemos, es buen año para gestarlo, ojo), en trabajar nuestros talentos en vez de dejarlos dormirse, en abrirnos el mundo del conocimiento y de los viajes, en hacer gestos muy concretos en pro de la ecología, la armonía de nuestro sistema humano con la naturaleza que habitamos y somos...

En este ciclo estamos más grandes y, por lo mismo, las cosas son más tajantes. La naturaleza y los grandes sistemas o protagonistas mundiales pueden ponerse drásticos porque nos toca a todos madurar y lo antiguo se resistirá, como es normal.

Y parte de esta maduración que iniciamos en 2019 y se extenderá por un par de años es dejar de distorsionar la felicidad y de creer que es una meta, o es algo grande, o espectacular que está afuera y lejos, que depende de la comodidad material, que es un estado constante (ja) y que anula el dolor (ja,ja). Lo vuelvo a decir: La Vida, esta existencia tan enigmática y bella a la vez, incluye dolor, es parte de ella, de nuestra experiencia humana y no es ni bueno ni malo, simplemente Es…

mafalda-felicidad

La felicidad es mucho más simple, cotidiana, pequeña y hasta silenciosa… Tiene más que ver con cosas sencillas que necesitamos, como caminar, descansar, sentir el sol, cantar o escuchar buena música, compartir una cena, quedarse en casa, dar o recibir un abrazo, escuchar las risas de los niños, soltar la rutina de vez en cuando… Y me tomaría varias páginas de este blog describir espacios o momentos felices que quizá a los egos más prejuiciosos y/o enrollados les pueden parecer cursis o clichés -y qué más da; así somos los humanos, nos enredamos en la mente…

E igual escribo de felicidad y rememoro de este verano el contemplar las olas brillantes y cadenciosas bajo el sol sentada en la arena, el aroma de café con cardamomo a media mañana, el sentir el viento en el cuerpo mientras paseamos por el sur de Argentina, el poder quedarme en cama más tiempo porque mi cuerpo y mi mente están lentos, el reencontrarme con un par de amigas de vuelta de vacaciones y reírnos a carcajadas además de conmovernos con pasajes de este verano, el mirar el jardín vibrante desde mi consulta en mi primer día de vuelta a las lecturas… El entrar a la sala de vapor, llenarme de él y sentir la alegría de comprobar que eso necesitaba mi cuerpo y energía aunque no sepa del todo por qué…

Este año solar que iniciamos con el equinoccio del 20 de marzo, con las novedades Urano en Tauro, de Quirón en Aries y de tanto Don Satur como Plutón en Capricornio, nos traerá a Tierra, a disfrutar lo simple, lo pequeño; a crear desde lo natural, a poner la tecnología al servicio del planeta, a soltar el yo-yo del último septenio, a habitar nuestro cuerpo y espacios de casa o trabajo con más consciencia, a concretar anhelos con calma y acciones más sólidas, sin lucha… Este equinoccio, es también una invitación a crear felicidad sin pretensiones ni estridencia, cada día, sin ansiedad y, por supuesto, escuchándonos -al alma- un poco más, como una práctica…

Para seguir compartiendo de esto, acá les comparto el audio de la relajada entrevista en la radio online de la librería Qué Leo, con la ariana Kathy Becker. Y esta mañana a las 11 estaremos en radio Cooperativa compartiendo más del ciclo que comienza. Acá el audio y al final el video por si les queda más fácil. ¡Feliz equinoccio, tiempo para bajar a tierra nuestra felicidad y permitir que aparezca! Gracias!

Anuncios

Año del Chancho: ¿Nos engordará el ego?

(Antes, un Aviso!: Comenzamos en abril los Talleres para Aprender Astrología, Nivel 1, los martes, aquí; Nivel 2 (para los que ya manejan lo básico), los miércoles; acá).

Desde el calor o desde el frío, muchos estamos muy cansados por estos días. Unos cuantos igual se sienten bastante energizados. Este 2019 empezó con mucha energía cardinal desde Aries y Capricornio, es decir, inicios, ímpetu, sorpresas, reorganización, rabias, sacudidas, heroísmo, impulsividad, niñerías, arrojos y miedos a la vez. Encima Urano en su despedida de Aries pone -feliz- su cuota de electricidad en el aire avivando el fuego, la tierra, los vientos, tormentas, volcanes y hielos.

Me preguntan cómo estoy y solo me sale (no en queja sino en realismo puro, con más energía para sentir que para pensar): “muy cansada… y paso a paso, en medio de todo, ¿no?” (la verdad no sé mucho qué más decir; sé que estoy inmersa -como muchos- en una tensa calma colectiva). Ah, también estoy recuperando el sueño y permitiendo que el cuerpo restaure -a su ritmo- su armonía; que no ha sido fácil. Después de meses de sostener y contener energía en varios ambientes, aún no puedo descansar, dado que siempre el fin e inicio de año son tiempos para mí, como me dijo Dani en diciembre, “como la navidad para las tiendas”, en que muchos quieren su lectura de carta astral para el año o por primera vez. Y aunque las disfruto mucho,  el duelo, los eclipses, Marte en Aries y demás me tienen exhausta/exigida/observante; si no fuera por el amor que me rodea y que siento, por la fuerza del alma, además del humor con el que vivo día a día, no creo que estaría como estoy.  Pero este viernes ya bajamos la cortina -por fin-, vienen las anheladas vacaciones para regresar a mediados de marzo.

Al salir a cenar o a tomar un café, con varios comentamos sobre la intensidad de este año y lo potente que es. Ya dejé algunas pistas acá en las Predicciones 2019. Y con muchos coincidimos: “si este viene fuerte, prepárate para el otro”, jajaja. Yo puro me río. No me da ni pa’ asustarme. No porque no tenga miedo -de hecho siento una cuota de éste y le doy espacio para que me acompañe- sino porque lo veo tan parte de la Vida, tan natural, que siento que lo que me queda es disfrutar lo que se dé, pedir ayuda a los cercanos y a más de algún buen terapeuta con los que cada tanto cuento -y atesoro-, reconectar siempre con la naturaleza, patalear en los momentos necesarios y bajarle el volumen a los enredos del ego nuestro de cada día…

Estamos en cierres e inicios poderosos. Marzo dará mucho qué hablar. Pero ahora, en esta Luna nueva en Acuario de este 4 / 5 de febrero quien quiere hacer su entrada triunfal es el Chancho (o jabalí en su versión salvaje/elegante; ja) de tierra. Desde oriente, este también es un ciclo de cierre de los últimos doce años y este animal -aunque sea vegetariano- no es nada suave. Es simpático y generoso, sí. Como también exagerado y fantasioso. El elemento tierra, al igual que la energía capricorniana reinante en este 2019 nos pide crecer con lo que tenemos: desde el obstáculo, desde el miedo, desde la rabia, desde la alegría, desde el dolor, desde la oportunidad, desde las ganas… Desde lo que sea que estemos viviendo, sin negarlo; nos toca dar un paso más allá y salir de lo cómodo. 

Este ciclo no es nada liviano. No lo vamos a maquillar. 2019 puede ser veleidoso y sarcástico con varios que en los últimos años y en especial en 2017 y 2018 se negaron a asumir sus dificultades y a darles una solución más sana, más madura, más consciente.

Este Chancho es tajante. Dará varios mordiscos en especial ahora, a mediados de febrero, en marzo, julio y desde septiembre en adelante. Quiere también potenciarnos, que despertemos nuevos objetivos y trabajemos con entusiasmo y sabiduría por ellos. Por eso ahora, en su inicio nos da todo el empuje para actuar (es buen momento para agilizar planes en este primes mes) y también para ser más auténticos; nada de hacernos trampas. Y desde aquí hasta la próxima Luna nueva nos permite una gran liberación. ¿De algo externo? No precisamente, sino de nuestro querido ego; de esa parte más densa -pero necesaria- en nosotros. No para rechazarlo o negarlo, sino para admitirlo, para darle su debido espacio y movimiento. Estas primeras semanas nos mostrarán -en lo personal y colectivo- nuestro infantilismo, prisa, afán de revancha, narcisismo (ojo con hablar mucho de sí mismo y marear al resto o con acaparar el micrófono; es tiempo de escuchar y compartir). Habrá que observar también nuestro lado temerario y practicar más autocuidado. El Chancho de tierra no permitirá que nos engorde el ego, tampoco que nos achanchemos, nos empujará a nuevos terrenos. Al contrario, nos mostrará todo lo feo -y opaco- que se genera cuando dejamos que él domine la escena, se ponga a la defensiva, dramatice, se “asegure”, se moleste por todo, se ofenda fácilmente, se victimice, se rigidice, ataque, manipule. Todo eso es muy antiguo ya, pero vaya que todo lo público, lo mediático, nos lo sigue poniendo en frente.

Este año, desde como sea que nos encontremos, nos reconecta con los afectos, con lo creativo y la generosidad. Y el primer gesto es hacia nosotros mismos: es tiempo de acompañarnos, de no dejarnos botados en lo que sentimos, de darnos la contención necesaria para luego recuperar el rumbo con humor, con mayor consciencia, soltando pesos y liberándonos de exigencias absurdas… Que así sea. ¡Feliz año nuevo lunar! ¡Feliz año chancho!

PREDICCIONES 2019: A madurar con alegría

“¡Atención! Se comunica a los terrícolas sobrevivientes de 2018 que respiren profundo y recuperen -además de fuerzas- optimismo para comenzar un 2019 que es para valientes y perseverantes; un año que no tendrá nada de liviano…

… Así comienzan las Predicciones Astrológicas 2019, recién publicadas en Emol.com. Pueden leerlas acá: https://www.emol.com/especiales/2019/tendencias/predicciones/index.asp

Como siempre, va una presentación que describe algunas situaciones y energías que promete este nuevo año a nivel mundial. Luego pueden entrar a su signo astrológico (los más conocedores pueden leer además de su signo solar,  su signo ascendente), que contempla: Presentación + Vida afectiva + Trabajo y Talentos + Cuerpo y Alma + Mensaje del Universo.

Si el 2019 así lo quiere, estaremos en EmolTV conversando de lo que se asoma en distintos ámbitos locales e internacionales, este martes 2 de enero por la mañana, por si quieren mirar la entrevista. Y el lunes 7 de enero haremos lo mismo en radio Cooperativa a las 11 am.  También les contamos que tenemos Taller de Interpretación de Carta Astral para los que ya saben un poco o mucho de astrología, en enero: Acá

Un gran abrazo! ¡Buen cierre de este 2018 que tanta limpieza y aterrizaje nos trajo, por árido y doloroso que resultara, pero vaya que nos puso frente a verdades necesarias que ahora son Certezas!… ¡Y que el inicio eclipsado de 2019 nos permita sentir qué queremos desde el alma para seguir esos caminos más allá de los miedos, exigencias y distracciones que solemos ponernos..! Que así sea. Gracias por Todo  ❤ 

Primavera/otoño 2018: Purificar y resolver

“Uno propone y… La Vida sabia dispone”; a esto me he entregado más que antes en los últimos meses. Hace años que vivo mucho desde esta práctica de adaptación, de escuchar/leer señales, desde el aceptar para poder entrar en el flujo de la Vida en vez de insistir en el de la mente, las fijaciones, etc… Pero desde el otoño 2018  este lema “está siendo” una verdad más constante, que se ha reforzado, que me impide hacer mucho plan, que me obliga a vivir al día… Y está bien… Por eso, varias veces quise retomar el blog pero no se pudo, algunas me faltó inspiración porque estaba en el resolver y otras me faltó el espacio… Pero la llegada del equinoccio de primavera por acá y del cumpleaños de este bello y precario Chile, siempre me conmueve… Así que aquí vamos de nuevo…

Carol, amiga ariana de hace muchos años y muy divertida, me lleva al baño turco un domingo. Digo “me lleva” porque no se me habría ocurrido ir, pero vaya que lo necesitaba y que lo disfruto.  Además me trae recuerdos de infancia, mi madre nos llevaba también junto a mi hermana y era todo un espectáculo estar entre el vapor, el calor, las señoras de todos los colores y tamaños, el aroma del eucaliptus. Mi padre iba cada tanto, los domingos, a uno cerca de casa. También fuimos con mi hermana en Estambul, en un día lluvioso, a uno muy tradicional (no turístico) y adoré a la “mama” (así la bauticé y ella se reía moviendo la cabeza), la señora encargada, que obvio que hablaba sólo en turco;  llevaba el clásico pañuelo en la cabeza y nos dio las instrucciones muy rápido que intentamos adivinar y , pasado un buen  rato, de repente apareció con un balde y un guante para bañarnos como si fuéramos niñas pequeñas y nos refregó toda la piel y hasta nos lavó el pelo sin que alcanzáramos ni a preguntar, en medio de mi risa por el espectáculo y la ternura que me provocó y le dije… “Aahhh, la mama”… Cuando nos fuimos nos tomamos una foto con ella y nos abrazamos con mucho cariño aunque ella no entendió del todo pero estaba contenta y le contaba a sus compañeras. Feliz me habría quedado a tomar el té con ella… Pero a la noche seguíamos viaje. Y este último invierno, desde el sur de Chile, en las termas de Panimávida después de las piscinas pasamos al turco pero no soporté demasiado, ya venía del calor y me salí al poco rato.

Y ahora, cuando estamos ahí, en las escalinatas calurosas del turco en Santiago, agradezco mucho la liberación de energía antigua, el relajo, el no hacer, el conversar de todo un poco, los aceites en el cabello y exfoliantes en la piel… Un agrado. Salimos de ahí renovadas, entre risas, mientras disfrutamos el sol del fin del fin del invierno. Semanas después, ya casi en primavera, volveré sola a este espacio a seguir purificando, porque realmente el cuerpo se siente muy distinto y esto, ahora, es muy importante. Atravesamos un ciclo (2018 a 2020) muy concreto, muy práctico, donde lo físico cobra gran protagonismo… Y nuestro cuerpo nos refleja. Al igual que nuestros espacios (casa, escritorio, automóvil, habitación), nuestros animales, nuestros objetos, nuestra billetera y cómo nos relacionamos con ella, etc.

Y ahora que Don Satur despertó de su siesta en Capricornio, y hay bastante movimiento tanto en ese signo como en sus colegas de tierra, Virgo y Tauro, todo lo físico -incluida nuestra propia y noble Tierra- se muestra y se nos propone nutrirlo de distintas formas.

Muchos de nosotros estamos somatizando distintas pruebas y episodios, muchos estamos muy cansados, muchos se sienten más responsables de su energía, muchos están completamente desconectados de sus cuerpos. Pero este tiempo no permite del todo esto último, sino al contrario. Es un ciclo  de gran atención, de practicar auto-cuidado (emocional, mental, físico, energético) con entusiasmo, de armonizar la alimentación, de agradecer al cuerpo todo el sostén que nos da y la sabiduría que porta, más allá de si la escuchamos o no… Pero con Neptuno en Piscis (desde 2011 y hasta 2025), corremos el riesgo de caer en fanatismos y de volvernos devotos del autocuidado, el fitness, todo lo detox,  lo orgánico y varias nomenclaturas más que tampoco son sanos porque caen -vaya paradoja- en ser una nueva adicción y también un rentable negocio -digámoslo. Justo esta mañana una psicoanalista comenta en la radio que entrevistó a la filósofa Renata Salecl por su libro “Angustia”, donde plantea que este miedo tan humano ahora a nivel mundial ya no está en las guerras o crisis sino que se ubica en el cuerpo: ahí están las crisis de pánico, las nuevas religiones en torno a vegetarianismo o veganismo, el culto al wellness,  a todo lo saludable…

Estoy escribiendo sobre esto y en la mesa del lado llega una pareja peruana a tomar café o chocolate con crema y demás, junto a unos pasteles casi impactantes. Ambos están muy contentos y gozan a concho su verdadero banquete. Y yo con ellos. Me encanta sentir su disfrute, nos reímos juntos porque yo ya desayuné huevos revueltos y sólo queda la taza de café en mi mesa, que luce paupérrima al lado de su pedido, snif. Pero se puede hasta sentir su momento de felicidad sin culpa ninguna. Qué bien. Eso también es un regalo a nuestra energía: gozar lo que tenemos, regalarnos un momento de placer y disfrutar cada bocado, con toda la calma, sin voracidad. Muy bello. Nuestra energía también agradece esos gestos, más allá de las calorías y etc. La alegría y la presencia lo transforman todo. 

Después de este desayuno tengo que seguir a obligaciones varias. Pero antes me detengo a sentir el aire de lluvia de primavera a la salida del café, me detiene Felipe a saludarme porque hace días que no coincidimos a la hora del desayuno y me cuenta un par de logros que me dan alegría, aunque ambos coincidimos en que estamos muy cansados, “pero vamos bien, en medio de todo” -me dice. Supongo -le digo en broma.

Supongo que vamos bien porque muchos estamos en eso: en asumir, resolver, concretar más allá de la disciplina, postergaciones o pasos que signifiquen. Estos tiempos son una mezcla de estar en lo concreto, en todo lo práctico -incluidas nuestras metas personales y laborales, pasando por nuestra salud- pero también, desde ese pragmatismo, lograr desde el corazón conectado (no desde el vaivén emocional; ojo), desde lo que sentimos profundamente y desde lo que la Vida nos muestra para así materializar en una conexión más sana y coherente. Esta primavera y otoño nos alientan a todo esto. Y para conquistar con alegría tendremos que purificar las trampas de nuestro ego, como el posponer, el perfeccionismo, el drama, la envidia, la victimización, la comparación, el rechazo, etc., Tenemos intensos y apasionantes meses para dar nuevos pasos evolutivos en esta bella Tierra.

En tiempos re-retro: Un día a la vez

De vuelta de un taller en el que estoy porque todo indicó que tenía que estar, más allá de si lo pensé o lo quería, subo al metro y escucho la conversación de tres chicos venezolanos. La mujer del grupo está saliendo con alguien hace poco y los otros dos no lo conocen y le hacen varias preguntas que ella responde escuetamente. Hasta que uno le dice con ojos curiosos: ¿Es guapo o es feo? Ella: Mmm… Y él con ironía le dice: Ya sé, es feo… Es que así es la suerte del migrante. De todo poquito, nos toca lo que sobra -y los cuatro (yo con ellos) nos reímos ante su broma. Me alegran el viaje a casa los chicos, en días de cansancio y agradecimiento.

Sí. Como muchos en estos días, estoy muy cansada. ¿Sí o no que Marte retro (fuerza, rabias, iniciativas, discusiones… algo frenadas y/o absurdas) se siente mucho en el cuerpo y en el aire? Ahí están las explosiones, incendios, accidentes y conflictos que aparecen por distintos puntos; desde fines de junio y hasta un rato más, Marte hace su propio gallito desde el cielo… Nos juntamos con amigos que llegan de lejos y otros que están acá y cada uno está con sus desafíos, con poca energía, tratando de tomar decisiones. Varios hemos somatizado y no pocos se han peleado en distintos ambientes. Estos días son muy verdaderos y la sabia Vida se encarga de encontrarnos o separarnos. Muchos estamos -enhorabuena- mirando cómo nuestro ego  (Marte y Mercurio retro ayudan mucho a esto) se mueve; cómo interfiere, jode, controla, evoluciona -sí, puede hacerlo-, quiere revancha, se paraliza, etc.

Y si bien hay varios planetas retro -lo cual es muy normal-, los que más se notan son estos dos ágiles Marte y Mercurio. Se siente peso, bloqueos, confusión, frustración. Y cuando éste último se pone directo (desde este 19 de agosto) son días un tanto delicados antes de retomar poco a poco la claridad para comprender y moverse. Sí, recuperaremos claridad, pero aún no la fuerza completa. Marte seguirá retro hasta el 27 de agosto y recién una semana después de esto podremos sentir más vitalidad y dirección en nuestros pasos. 

…Muchos me preguntan con cariño y por distintas vías que cómo estoy. Mi respuesta recurrente por estas semanas es… Un día a la vez… Hace unos meses, con el desafío familiar/personal que atravesamos donde -como lo dije en este post el amor y el dolor se unen con conmovedora belleza-, con las clases a sala llena del primer nivel de astrología -en que me divierto mucho y todos aprendemos de forma más vivencial que tan teórica- que hacemos desde el pasado 1 de agosto, con la consulta de lecturas astrológicas también completa y otros temas, siento una mezcla de cansancio/alegría/agradecimiento/aprendizaje/inquietud/calma… Ja, ja. Vaya ensalada. Encima, después de un mes de eclipses siento añoranza del verde y húmedo  sur de Chile con toda su sanación. Amaría estar allá. Pero no puedo. No es el momento. Con suerte alcanza para caminar por el parque y sentir el atardecer rojizo desde la terraza de casa. Al menos, Steffi, de vuelta en Puerto Varas luego de unos meses por su natal Alemania nos envía fotos (abajo una de ellas) porque sabe que amo esos cielos y energía.

Sí, este es un tiempo muy exigente para todos. En especial para quienes ya dieron pasos importantes de consciencia. Para quienes decidieron ver (y verse) en vez de maquillar o evadir. Para quienes comprenden que el sistema es una fantasía -una mala broma, bien burda, a ratos- creada por nosotros mismos, que se está cayendo a pedazos -por fin- y que así tiene que ser pero que aún no crearemos otro más sano, lo cual produce dudas, incertidumbre personal/colectiva y angustias. Para quienes decidieron reconectar con el corazón verdadero, ir más lento y dejarse guiar desde ahí, en vez de moverse exclusivamente desde el ego y desde todos los “deberías” que nos hemos inventado… Y como estos eclipses, junto a Marte y Mercurio activaron la energía de Leo/Acuario, uno de los desafíos más potentes estos últimos dos meses está en cómo vivimos el Yo y cuánto se nos arranca el egocentrismo, los berrinches, el presionar por lo que queremos sin ver a los otros ni la energía ni las señales, el infantilismo, la soberbia intelectual, la locura, la frialdad, la mente que quiere encontrar lógica y quiere tener razón, la excentricidad como forma de llamar la atención e interrumpir… Como también estos meses nos permiten valorar el humor, lo creativo que habita en nosotros, el atrevernos a expresar y brillar, los vínculos que nos aportan ideas, juego y cariño; mirar a los hijos -o a los pequeños de la familia- con más aprecio; atrevernos a dar y recibir ayuda en vez de creernos superhéroes…

Por eso, como la Vida es perfecta pero no ideal ni cómoda, en medio del cansancio, la incertidumbre y un par de planes en pausa… Agradezco este “entrenamiento obligado” de… Un día a la vez… No es fácil. No es tan agradable para la mente, pero enseña mucho, aliviana cargas, impide varios placeres, te regala otros goces de la vida, te vuelve más presente, flexible, humilde y creativo, te deja poco tiempo para la queja y para fantasear, te permite observar/sentir más y seguir agradeciendo lo que cada día sí te da en vez de ver lo que no tienes -esto último, eso sí, es una decisión diaria- y te hace seguir maravillándote con las sincronías de la Vida, como la que hace varias semanas me tiene cantando al entrar a casa -y a veces al cocinar- una letra que siempre me gustó y que ahora apareció de un día a otro en mi cabeza, que hoy cobra más sentido… I say a little prayer… For you; for us, for all

Quirón en Aries 2018: Gotas de humildad y autoestima

¿Y? ¿Cómo vamos con la montaña rusa de abril? Lo dijimos al inicio del mes: Abril, paciencia a mil. Es un tiempo de pruebas a nuestra flexibilidad, madurez, honestidad… Realmente dura hasta fines de mayo con más fuerza; je.

Y ahora Quirón se une a la fiesta. ¡Qué bien! Varios hablan de este asteroide/planeta transpersonal por estos días; me alegra. E igualmente  -según yo- de él no se puede hablar demasiado. Quirón se vive. Desde pequeños. Nos acompaña en algún punto clave y sensible de nuestras vidas para que hagamos una entrega a raíz del dolor vivido, de los rechazos y/o abandonos. Igual que Don Satur, su papá. Se sienten. Profundamente. Claro, cuando estás en baja consciencia los sientes menos o nada. Porque desde ahí le echas la culpa a todo, hasta el país donde estás o tus genes son responsables de tus males -tierno pensamiento y necesaria postura superficial en esta Vida donde nadie sobra y cada uno ocupa un lugar preciso.

Pero el intrépido Quirón -un centauro de tomo y lomo- llega ahora a Aries, movilizando mucho  a este signo. También al resto de sus compañeros: Cáncer, Libra y Capri. Y cada uno de nosotros tiene de estos signos dentro. Quirón parece pegarle una patada centaura al eléctrico Urano que tanto individualismo ligado a la tecnología exaltó los últimos siete años en que ha estado en el fuego ariano. Pronto este planeta saldrá de ahí y llegará a las tierras taurinas. Pero de eso ya tendremos tiempo de hablar. Por ahora, la vibración de Quirón le da una advertencia al narcisismo que habita en nosotros: ¿A ver? ¿Y la humildad? ¿Y la vergüenza de pasar a llevar al otro o de sentirse superior por el motivo que sea? ¿Y qué es eso de creerse infalibles? ¿Y qué construimos con tanto hedonismo, exitismo, consumismo y otros ismos? ¿Acaso creemos que la angustia, la soledad y las depresiones tapadas por los avances tecno y el consumismo no reaparecen en forma de obesidad, crisis de pánico, insomnios, fibromialgias, vértigos, gastritis, diabetes, tendinitis y más? -estas son algunas de las tiradas de oreja y pisotones que puede darnos.

Aquí llega nuestro sanador de la astrología para enseñarnos a crecer y querernos más desde nosotros mismos, desde el Todo que somos. Porque él sabe de dolor y de estar/sentirse herido. No es una pose ni se las da de terapeuta holístico/ecléctico, ser de luz, místico y mágico, etc., etc. Él sabe y practica la sanación de dentro hacia afuera.  Es uno de los portadores del bello lenguaje -a ratos tan incómodo- del alma. Quirón en Aries en estos tiempos tan distintos  puede activar gran autenticidad y enseñarnos la real autoestima: la de aceptarnos pexels-photo-459301.jpegprofundamente y aceptar los momentos que nos corresponden. Los de alegría y de dolor. Los de incertidumbre, de enfermedades, de logros, de prosperidad, de fragilidad, de vergüenzas y de osadías. Nos toca dejar la soberbia y empezar a sacar la parte más instintiva y más sabia de nuestro carácter con más arte. Ya no podemos quedarnos presos de nuestras formas dañinas y toscas.

Como es tímido pero muy sólido, Quirón le dará una probada inicial al fuego de Aries, hasta fines de septiembre de este año. Y ya en 2019 se decidirá a entrar con todo. Ahora él nos ayudará a acompañarnos, a disfrutar más de lo que somos, a vivenciar que podemos conquistar sin imponernos en nuestros pequeños mundos; nos enseñará que la impaciencia y el presionar sólo echan a perder lo que se está gestando maravillosamente. Y como es muy aleccionador nos mostrará varias vergüenzas colectivas en torno a la prepotencia, la violencia, la victimización, lo que algunos llaman deportes pero que no lo son con sus protagonistas incluidos, los jóvenes, los ejércitos y uniformados, los (ya no quedan, pero igual) líderes.

Desde antes de escribir esta nota, vino a mis recuerdos este libro “Ferdinando el toro”, que hace varios años me regaló Jeff, un gringo muy dulce y original, y en la dedicatoria me habla de la “belleza individual que todos tenemos”… Eso viene a despertar este renovado Quirón. Les dejo la historia acá en video. Y que siga despertando nuestra belleza para entregarla en cada paso que demos!

Abril, paciencia ¿a mil?

Durante el fin de semana la casa se llena de buenas conversaciones, risas, anécdotas, lágrimas, sanación, compañía, descanso, aromas, sabores, amor… Llegan los amigos -de lejos y de cerca- y la familia a visitar para compartir después de un tiempo de no vernos, donde antes no hubo tanto espacio para simplemente estar y descansar en la complicidad que da el querernos y el saber quiénes somos.

La estadía de Júpiter en Escorpión (hasta noviembre 2018) nos trae mucho de esto: valorar la intimidad; la conexión más profunda desde la alegría, desde el aprender juntos… Y ahora, mientras escucho el sonido del agua de la piscina de los vecinos (tendré que ir pronto a hacerme su amiga), preparo las clases del Taller de Astrología de segundo nivel (acá la info! Quedan un par de cupos) y miro el cielo astrológico de abril y mi primera impresión es… Aguante! Vaya que necesitaremos paciencia y practicar eso que nos cambia la vida pero que el sistema nunca promueve: detenernos.

Mucha tensión entre la energía capricorniana (tierra, solidez, metas, conservadurismo, estructura, disciplina, frenos, crítica, padre, sabiduría) y ariana (fuego, impulso, prisa, inicios, jovialidad, improvisación, rabia, adolescencia, valentía) se mostrará en terrenos internacionales, personales y sociales. Esto, además de levantar conflictos, obstáculos, sorpresas, oportunidades de comenzar cosas importantes y de lograr, hará aún más necesario que observemos con calma y una buena respiración lo que sucede para luego de eso tomar decisiones. Y es preciso recordar que una decisión también puede ser no hacer nada por ahora; que no es evadir, sino en serio asumir que no es el momento y que probaremos a ver qué pasa si esperamos un poco. Muchas veces puede ser un acto de coraje decidir no hacer o restarse… No todo pasa por la acción.

Abril (mayo hará lo mismo) nos pone enfrente -con más claridad que en otros momentos- los efectos de nuestra vibración. Todo lo de afuera es una consecuencia de nosotros mismos y no una causa de algo ajeno a nosotros, ¿verdad? ¿O aún creemos que es al revés? Lo de afuera no sólo nos refleja, nos complementa, nos muestra qué sembramos y cosechamos, qué oportunidad hay, qué aprendizaje vivir, qué atraemos, qué dejar, qué tomar, en qué estamos, cómo somos… No es para nada casual encontrarse con gente neurótica, o floja, o agresiva, o triste, o buena onda, o divertida, u honesta, etc. Todo está conectado a nuestro estado vibratorio y ofrece una oportunidad, ya sea de aprender, de cambiar, de descubrirnos, de compartir, de reírnos de nosotros, de aceptar…

Las tensiones que Marte, planeta guerrero e intrépido, junto a la energía ariana/capricorniana nos traerán, nos piden mucha flexibilidad y humildad ante la frustración y ante provocaciones del ego. E igualmente posibilitan que nos atrevamos, que esperemos para elaborar una mejor respuesta o estrategia que sí pueden dar resultados, pero luego de aceptar algunos No iniciales de la Vida.  Y tendremos una aliada: la diosa Pallas, sabia y visionaria, que recién entra a Géminis, nos permite mirar más allá de nuestro ombligo y movernos con más análisis y frescura. Abril trae muros y frenos, pero también recompensas a la paciencia, a la creatividad frente a los problemas, nuevos caminos y formas, y también trae mucho para contar.

train-station-netherlands-platform-722707.jpeg

Ahora, igual hay un ultimátum: dejar a la víctima, al rescatador y al victimario que todos llevamos dentro en algunas actitudes y áreas de nuestras vidas. Abril nos pide ocuparnos de nosotros, hacernos cargo de nosotros, no del otro. No es individualismo. Es consciencia: si yo cambio, el resto (mis ambientes, mis vínculos, mi cuerpo, mi estado) cambian. Si dejo de echar la culpa y de interferir, cada uno comienza a encontrar sus respuestas y experiencias…

Abril nos abre caminos a raíz de la frustración, de ciertos obstáculos. Sin ellos -muchas veces- no encontraríamos nuestro valor y talentos… Paciencia, aguante y confianza en el camino de este potente 2018, con todo lo que trae!