A raíz de los eclipses: Tiempo de valiosas Verdades

‘A pedido del público’ y antes que se me olvide, les cuento que desde el 21 de agosto haremos un Taller práctico sobre nuestros mejores amigos: El Ego y el Alma. Son tres sesiones y acá está la info: https://condestinoa.com/taller-del-ego-al-alma/. Y también, porque Viña tiene Festival,  desde fines del mismo mes estamos coordinando todo para dar el Primer Nivel del Taller de Astrología Álmica en Viña del Mar. Click aquí para todos los detalles!

Y a raíz del primer punto, nuestro querido ego, vaya que ha dado material en este tiempo eclipsado. Siempre es así alrededor de los eclipses. Lo que pasa es que ahora está más potente porque Don Satur el planeta de Capricornio, el señor de la sabiduría y la realidad está más que involucrado, junto al profundo sarcasmo de Plutón que apenas levanta una ceja para mostrarnos con un espejo en la mano todo lo que es compulsivo, apegado y rígido en nosotros. Mientras Júpiter desde Sagitario, echado en una sala de aeropuerto a la espera de su próximo vuelo y con un libro en la mano, después de comer unos bocadillos, dice: cuéntame más… Más de tus excusas para no crecer, para autoengañarte, para evadir, para no oír a la Vida y sus enseñanzas… Y también cuéntame de qué te has dado cuenta estos dos últimos meses, qué sabes que necesitas cambiar más allá de si estás de acuerdo o no, qué avances personales tuviste el primer semestre y qué experiencias nuevas te han apasionado… Quiero saber…

Y aquí estamos, en plenos efectos de los eclipses en el eje Cáncer/Capricornio (esta tarde tenemos uno parcial de Luna llena en Capri), que nos devuelven varias cosas: lo esencial, la autenticidad, las verdades de cada uno, ajustes de los caminos de vida personales y colectivos, mayor conexión con el cuerpo, mayor identificación con nuestros oficios, renovación de nuestros afectos para gozarlos y compartirlos, mayor integración -en vez de rechazo- de los padres que escogimos (gesto básico de crecimiento en esta existencia humana)… Estos eclipses nos regalan la posibilidad de nutrir más profundamente nuestra vida familiar/afectiva y nuestra vida laboral/material… Y para recibir esta bella posibilidad hace falta mirarnos más interiormente antes de mirar al resto, detenernos un poco cada día, sentir sin dramatizar, indagar en nuestros dones, crear prosperidad en vez de pegarnos en la escasez, dejar que la Vida sabia pulse e indique el camino…

Alrededor de los eclipses, además, las relaciones se mueven mucho. Hay gente que sale o se distancia de nosotros, hay gente nueva que llega y es clásico que algunos del pasado reaparecen… Se activa lo verdadero y los lazos que ya cumplieron su cometido tienen que retirarse por doloroso, incómodo o raro que nos parezca… El alma no entiende del qué dirán, ni de agradar ni de disimulos, y los eclipses, como dije en otra nota, activan lo genuino: los caminos verdaderos del alma, las razones por las cuales hemos vivido distintas cosas y que conforman propósitos de Vida ahora se despliegan para que comprendamos y tomemos esos caminos…

Y para esto último, los perfectos hilos que tejen nuestra trama colectiva se encargan de mostrarnos actitudes de los otros que ya no podemos pasar por alto, de hacer que no podamos encontrarnos pese a nuestros intentos, o de hacer que todo fluya, de que coincidamos en los momentos y espacios precisos; de que nos peleemos; de que nos reconectemos; de que hagamos gestos reparatorios si antes hicimos daño (no basta con pedir perdón u ofrecer disculpas, ojo!)… Ahora (desde fines de mayo realmente), y en especial por lo que queda de julio y hasta todo septiembre veremos nuestras verdades y las de los cercanos para tomar decisiones más honestas que provocarán cambios y activación de estos caminos álmicos…

Y por si a alguien le faltan ingredientes en esta poderosa sopa, el lindo de Mercurio está retrógrado y me da mucha risa que él sea el primero con quien me encuentro en una mañana por el jardín botánico de Buenos Aires, en un viaje breve e intenso por la ciudad y, nada más entrar, está él con sus zapatillas aladas y digo: ¡Miren quién está ahí! Jajaja. Nos reímos frente a uno de los dioses más divertidos del cielo y de la astrología, de espíritu siempre joven, adaptable, sociable, ingenioso, versátil, movedizo y cuentero. Bueno, él hasta el 1 de agosto estará retro en Leo y Cáncer y durante estas semanas nos permite -no casualmente- estar más ‘intro’, darnos más tiempo para procesar lo que sentimos y lo que queremos hacer, dejar en pausa -hasta elaborarlas mejor- acciones motivadas por el capricho, la vanidad, la melancolía, el orgullo; revisar mejor los acuerdos y desacuerdos…

Atravesamos meses muy enriquecedores interiormente, que nos piden ir con más cuidado de nosotros mismos y del ambiente. Y cuidado no es miedo sino amor. Más conexión con quienes somos tanto desde el cariño, como desde el tirarnos las orejas frente a los arranques de nuestro ego, como también desde el humor y desde el mirar con los ojos del alma qué se abre, qué se cierra y qué queda en pausa para nosotros… Enhorabuena. ¡Que podamos cambiar la mirada, disfrutar y agradecer!

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¿Eclipsados o luminosos? …De nosotros depende!

No sé si el eclipse que se verá en Chile este 2 de julio me pone alegre o alerta. Quizá ambas cosas.  Y también sensible. Para nada siento miedo; porque será una liberación/confirmación… Hace un rato que lo siento -al eclipse- entre nosotros y en el ambiente. Ya está acá; hace unas tres semanas, por lo menos.  La verdad, a lo que sí le temo es a nuestro ego frente a él. ¡Uufff! A los medios, en especial a la TV y autoridades locales (aguante, televidente!); prefiero no imaginar los desbordes que pueden producirse en pantalla y en opiniones, en las vías y localidades -algunas de gran pureza vibratoria en las montañas- donde se verá; además del marketing desmedido (ya veo hasta ofertas del retail en torno al ‘fenómeno’; ¡Auxilio!), el negocio que para muchos significa, el sobre análisis, la expectativa, los espectáculos -quizá de qué tipo- asociados… En fin. Así somos los humanos y los eclipses de Sol si para algo sirven -aunque muchos no se enteren- es para limpiar el ego personal y colectivo

Lo señalé en las Predicciones 2019 de Emol.com, este eclipse total de Sol en Cáncer está lejos de ser una anécdota del cielo y mediática, en especial para Uruguay, Argentina y Chile, donde se verá… Es tremenda oportunidad. Y es un desafío también. Ante los eclipses la oscuridad nuestra sale a pasear, lo cual sucede todo el año -ja-, sólo que ahora  intensifica para poder verla, integrarla y liberarla. No se trata de un castigo ni de algo caótico, sino de una limpieza necesaria que armoniza, que provoca ajuste y completitud. Sol y Luna, masculino y femenino, luz y sombra, día y noche se unen para liberarnos de lo que ya no nos corresponde como humanidad , junto con permitir que confirmemos -en los seis meses venideros- nuestro camino, lo que de verdad es para nosotros; y lo que  no… ‘Muchas gracias, te suelto’.

Y para este noble cometido, esta vez la visceralidad y rigidez canceriana&capricorniana -que ya se palpan- puede mostrarse mucho provocando conflictos, juicios errados, ansiedad, defensa, apego, codependencia, inseguridad, tensión física… Pero al mismo tiempo nos hará ver esto en nosotros y he ahí la oportunidad: es tiempo de despedir todo esto, en especial el drama, el victimismo, el miedo, la desconfianza ante los demás, el cerrar nuestra energía frente a lo desconocido… 

Justo estoy escribiendo esto y al día siguiente, el del solsticio, quedamos con una de mis alumnas aventajadas y actual astróloga Katy Becker, muy talentosa y divertida (@katybecker), de tener esta conversación en su podcast Las Nuevas Claves del Éxito y resulta una hora de conversación chistosa y profunda a la vez, con sopaipillas pasadas (típica preparación chilena para las tardes de invierno) como sabrosa antesala de la grabación, en el ultra clásico café de Providencia, el Villa Real. Aquí pueden escucharlo:

 

Estos días son de bastante actividad astrológica para mí. Acá les dejo este Video de invitación a la conversación que tendremos el lunes por la tarde con Daniel del Zentro- Profelicidad, donde estaré además este sábado 29 de junio (antes del eclipse) a las 11 am, en Peñalolén, Santiago, con una charla sobre este ciclo actual, el segundo semestre y el aporte de la astrología.  También se puede asistir por video conferencia. Acá la info.  Pueden escribir a contacto@profelicidad.com

Pasados los avisos (pronto vienen más, con talleres!) sigo con estos días. Parece que no está pasando nada pero está pasando mucho. Y uno de los cambios energéticos de este tiempo -muy emocionante por lo demás- es que como muchos ya despertaron y estamos viviendo desde mayor consciencia, las transformaciones/comprensiones son más internas y son… Sin desgarro. Sin drama (se escuchan ovaciones del cielo y de otras dimensiones ante esto último!).

Como conversaba con Katy, este tiempo es intenso pero sin vorágine. Se nos pide gran autenticidad, coherencia y dejar de maquillar situaciones. Este tiempo requiere escucha interna para ser cada vez más genuinos y fieles al llamado de nuestra alma. Por eso es doloroso ver, asumir, dejar actitudes, dejar situaciones o relaciones. Porque ya no podemos mentirnos como hasta hace unos años. Ahora no. Encima  -con Júpiter en Sagitario- en cualquier momento se ventila la verdad con megáfono y se paga muy caro la deslealtad hacia nosotros mismos… Ya no podemos pasar por alto señales, sensaciones, insatisfacciones. Como humanidad -además- atravesamos una revalorización y ‘recomprensión’ del verdadero disfrute, que es sin gula (sin acumular), que nos pertenece, es simple, que podemos crearlo cada vez más y para eso tenemos que soltar pesos, oscuridades y distorsiones… Porque el goce de la Vida es luminoso, no está apegado a lo material aunque sí implica el placer de toda la materia pero sin neurosis, e incluye la aceptación del dolor… Sí, no lo excluye. Porque es parte valiosa de la experiencia humana, pero no es una constante ni algo que haya que agrandar ni por lo cual sufrir, no son sinónimos…

Los nodos en Cáncer y Capri abren un valioso canal de limpieza de nuestras rigideces, creencias obsoletas sobre el trabajo, el dinero, la familia, los afectos en general, el hogar, la alimentación, el esfuerzo, el éxito, la prisa, lo masculino y femenino… Todo esto está en poderoso proceso de purga para que comencemos ya a andar más livianos y abiertos…

Y en esto último el humor es clave! Si algo están limpiando en Capricornio los nodos con Don Satur y Plutón acompañando y que ahora con el eclipse tomará aún mayor fuerza es dejar de pensar/sentir que todo es serio e importante. Ahí entramos en drama por un tubo! …Que se convierte -muchas veces- en un túnel del cual nos puede costar salir… Nuestro ego está muy a prueba en estos meses y tenemos varias tentaciones para creerle toda la película porque él se resiste a dejar sus pautas. Pero también nuestra alma pulsa con toda su energía para que la escuchemos, nos riamos de nuestra cabeza y de las emociones pegadas, miremos la realidad con más humor, lo mismo a nuestras estructuras locales e internacionales, a nuestras autoridades (que tanto nos reflejan y enseñan) y les demos menos fuerza porque lo realmente importante ahora es dejar partir lo que nos opaca y eclipsa, todo lo que nos quita luz y sonrisas… No es necesario hacer actos heroicos o rimbombantes (eso también es ego), sino comenzar con gestos concretos el valioso camino de soltar…

Desde ahí, podemos prepararnos para este eclipse. Yo además suspendo varias actividades desde el domingo previo a éste, porque es sano entrar en mayor quietud estos días, alimentarnos mejor, estar con quienes queremos de verdad y conservar nuestro centro, que es lo mismo que escuchar al alma… Durante los seis meses que vienen podremos soltar/limpiar y es probable que estas tierras, aguas, fuegos y cielos de nuestro bello sur del continente americano también lo hagan… Nos acompañamos todos, sin duda. Y tenemos la poderosa decisión de pararnos desde la luz o desde la sombra… Vaya Poder! Gracias, Feliz Solsticio, Feliz eclipse y mucha claridad álmica para estos meses del segundo semestre, donde sentiremos sus efectos y recogeremos valiosos frutos…

La comodidad… Ja

Me ha costado mucho escribir el último tiempo. Pero aquí estoy, entre cansancio, alegrías, buena compañía, confirmaciones en torno a la astrología y las clases/charlas, agradecimiento, el constante camino de consciencia (nada fácil y apasionante a la vez), el duelo en distintas manifestaciones, el reinicio de la Vida que pulsa a cada instante…

Paso por Curicó para dar una charla titulada Astrología, qué es y de qué nos habla, en el Primer Simposio de Terapias Holísticas de esta ciudad, un encuentro muy enriquecedor donde exponen profesionales y autodidactas como yo, de varias disciplinas, organizado por el centro Manas.  Varias lágrimas caen entre los asistentes en medio de algunos testimonios y meditaciones; es muy sanador valorar lo vivido,  soltar lo que nos pesa y agradecer…

Yo estoy muy sensible (no triste ni frágil; estados de gran belleza y muy valiosos  que cada tanto se instalan en el camino de cada uno) y está bien. Siempre habitó gran sensibilidad en mí, que no sabía explicarla y últimamente me tienen dándole más y más espacio. Junto a esto, con varios alumnos y amigos comentamos la intensidad de estos últimos dos meses. Y yo digo sí, e igualmente no es abrumadora porque es más interna, provoca mayor reflexión que en otros ciclos y el paso no menor de asumir,  y porque… Estamos más grandes (amén, insha’Allah, así sea; y todas las anteriores). Digo, hay muuuchos que ya entendieron que no podemos solos, que hay que pedir ayuda (valiosa práctica de humildad y cooperación); que nuestros estados emocionales/mentales se reflejan en lo que nos pasa, que no hay casualidades en lo que atraemos; que no somos víctimas de nada ni de nadie; que los caminos del alma son misteriosos, hasta chistosos y a ratos incluyen dolor; que hay mucha belleza y amor en cada capítulo de nuestra vida aunque a ratos queramos borrar algunos, jaja (¿sí o no que dan ganas?… jajajaja).

Con Júpiter en Sagitario, Don Satur y Plutón en Capricornio acompañando a los nodos, con Quirón en Aries, con el perla de Urano en Tauro y con Lilith en Piscis….Estamos en  gran activación de madurez, en mucha limpieza de situaciones pasadas (de esta vida y de otras) que nos tenían atrapados o en niñerías, drama  y en gran ‘individualismo narciso’ propio o mutuo. Pero por sobre todo, estamos frente a GRANDES VERDADES nuestras y de nuestro contexto -por vergonzosas o dolorosas que sean- y llamados a soltar algo que ya no no nos corresponde: La comodidad…. Mmmm!

¿Qué? No se trata de vivir incómodos, en sacrificio o sin darnos gustos. Muy por el contrario. Esas formas son enteras antiguas. Fueron. Se trata de comprender y practicar que ya no nos dejan estar solamente -o mucho rato- en lo conocido (en especial si es tóxico; dícese de hábitos, relaciones, espacios, roles, trabajos, actitudes, dinámicas, creencias… insanos, que bajan y opacan nuestra energía). Tampoco nos dejarán hacer las cosas como siempre, sin correr un poco de riesgo, sin soltar unas cuantas barreras, sin activar nuestros dones creativos, sin ampliar nuestras experiencias y campo de acción. Nos corresponde explorar más y ser otros. Ya no podremos quedarnos en creencias pegadas y en el miedo a perder lo actual -que a veces es bien fatal, digámoslo-; la Vida nos insta a ir más allá, aunque sea en pequeños gestos cotidianos como probar sabores (ojo que nuestros cuerpos están muy distintos y es bueno ajustar la comida también), colores, lugares, expresiones nuevas…Por @tutehumor

Hacer lo de siempre de la misma forma, con los conocidos, con las mismas quejas (ja) y encima -algunos- pasando a llevar la armonía y/o a los demás tiene ahora un gran freno y carcajada del cielo astrológico, que nos empuja a vivir con pasión y nuevo sentido en estos años, en que atravesamos una renovación vibratoria poderosa…

Por eso para los egos más rígidos y miedosos, o para la parte nuestra que se para desde estas dos energías, este tiempo es más desafiante y provoca angustia: ahí están los  grandes mercados, los países antiguos y poderosos sin saber mucho qué hacer, las iglesias todas (gracias por mostrarnos cada vez con más fuerza que no son necesarias), los tradicionales lugares del conocimiento intelectual y/o académico que ya son un arcaísmo en sí mismos porque hoy el conocimiento se expande vibratoria e intuitivamente a todo el planeta y a nuevos puntos de éste… Todo refleja nuestros propios procesos de liberación de pesos y reinicio de Vida en medio de la incertidumbre pero para el cual tenemos nuevas herramientas también…

Ahora reescribimos nuestras vidas; este universo que somos y habitamos está en un reinicio muy conmovedor… Es un honor y un gran privilegio vivir en estos tiempos nacientes que comenzaron con más potencia de 2011 hacia acá… Entonces, querer estar cómodos -a ratos estáticos- ni siquiera es imaginable; estamos en pleno renacimiento, muy agitados interiormente para mover nuestras cortinas, ver el presente de otra forma y salir a vivir con nuevos pasos que nos permitan disfrutar cada vez más…

Hasta pronto! (espero!)

Año del Chancho: ¿Nos engordará el ego?

(Antes, un Aviso!: Comenzamos en abril los Talleres para Aprender Astrología, Nivel 1, los martes, aquí; Nivel 2 (para los que ya manejan lo básico), los miércoles; acá).

Desde el calor o desde el frío, muchos estamos muy cansados por estos días. Unos cuantos igual se sienten bastante energizados. Este 2019 empezó con mucha energía cardinal desde Aries y Capricornio, es decir, inicios, ímpetu, sorpresas, reorganización, rabias, sacudidas, heroísmo, impulsividad, niñerías, arrojos y miedos a la vez. Encima Urano en su despedida de Aries pone -feliz- su cuota de electricidad en el aire avivando el fuego, la tierra, los vientos, tormentas, volcanes y hielos.

Me preguntan cómo estoy y solo me sale (no en queja sino en realismo puro, con más energía para sentir que para pensar): “muy cansada… y paso a paso, en medio de todo, ¿no?” (la verdad no sé mucho qué más decir; sé que estoy inmersa -como muchos- en una tensa calma colectiva). Ah, también estoy recuperando el sueño y permitiendo que el cuerpo restaure -a su ritmo- su armonía; que no ha sido fácil. Después de meses de sostener y contener energía en varios ambientes, aún no puedo descansar, dado que siempre el fin e inicio de año son tiempos para mí, como me dijo Dani en diciembre, “como la navidad para las tiendas”, en que muchos quieren su lectura de carta astral para el año o por primera vez. Y aunque las disfruto mucho,  el duelo, los eclipses, Marte en Aries y demás me tienen exhausta/exigida/observante; si no fuera por el amor que me rodea y que siento, por la fuerza del alma, además del humor con el que vivo día a día, no creo que estaría como estoy.  Pero este viernes ya bajamos la cortina -por fin-, vienen las anheladas vacaciones para regresar a mediados de marzo.

Al salir a cenar o a tomar un café, con varios comentamos sobre la intensidad de este año y lo potente que es. Ya dejé algunas pistas acá en las Predicciones 2019. Y con muchos coincidimos: “si este viene fuerte, prepárate para el otro”, jajaja. Yo puro me río. No me da ni pa’ asustarme. No porque no tenga miedo -de hecho siento una cuota de éste y le doy espacio para que me acompañe- sino porque lo veo tan parte de la Vida, tan natural, que siento que lo que me queda es disfrutar lo que se dé, pedir ayuda a los cercanos y a más de algún buen terapeuta con los que cada tanto cuento -y atesoro-, reconectar siempre con la naturaleza, patalear en los momentos necesarios y bajarle el volumen a los enredos del ego nuestro de cada día…

Estamos en cierres e inicios poderosos. Marzo dará mucho qué hablar. Pero ahora, en esta Luna nueva en Acuario de este 4 / 5 de febrero quien quiere hacer su entrada triunfal es el Chancho (o jabalí en su versión salvaje/elegante; ja) de tierra. Desde oriente, este también es un ciclo de cierre de los últimos doce años y este animal -aunque sea vegetariano- no es nada suave. Es simpático y generoso, sí. Como también exagerado y fantasioso. El elemento tierra, al igual que la energía capricorniana reinante en este 2019 nos pide crecer con lo que tenemos: desde el obstáculo, desde el miedo, desde la rabia, desde la alegría, desde el dolor, desde la oportunidad, desde las ganas… Desde lo que sea que estemos viviendo, sin negarlo; nos toca dar un paso más allá y salir de lo cómodo. 

Este ciclo no es nada liviano. No lo vamos a maquillar. 2019 puede ser veleidoso y sarcástico con varios que en los últimos años y en especial en 2017 y 2018 se negaron a asumir sus dificultades y a darles una solución más sana, más madura, más consciente.

Este Chancho es tajante. Dará varios mordiscos en especial ahora, a mediados de febrero, en marzo, julio y desde septiembre en adelante. Quiere también potenciarnos, que despertemos nuevos objetivos y trabajemos con entusiasmo y sabiduría por ellos. Por eso ahora, en su inicio nos da todo el empuje para actuar (es buen momento para agilizar planes en este primes mes) y también para ser más auténticos; nada de hacernos trampas. Y desde aquí hasta la próxima Luna nueva nos permite una gran liberación. ¿De algo externo? No precisamente, sino de nuestro querido ego; de esa parte más densa -pero necesaria- en nosotros. No para rechazarlo o negarlo, sino para admitirlo, para darle su debido espacio y movimiento. Estas primeras semanas nos mostrarán -en lo personal y colectivo- nuestro infantilismo, prisa, afán de revancha, narcisismo (ojo con hablar mucho de sí mismo y marear al resto o con acaparar el micrófono; es tiempo de escuchar y compartir). Habrá que observar también nuestro lado temerario y practicar más autocuidado. El Chancho de tierra no permitirá que nos engorde el ego, tampoco que nos achanchemos, nos empujará a nuevos terrenos. Al contrario, nos mostrará todo lo feo -y opaco- que se genera cuando dejamos que él domine la escena, se ponga a la defensiva, dramatice, se “asegure”, se moleste por todo, se ofenda fácilmente, se victimice, se rigidice, ataque, manipule. Todo eso es muy antiguo ya, pero vaya que todo lo público, lo mediático, nos lo sigue poniendo en frente.

Este año, desde como sea que nos encontremos, nos reconecta con los afectos, con lo creativo y la generosidad. Y el primer gesto es hacia nosotros mismos: es tiempo de acompañarnos, de no dejarnos botados en lo que sentimos, de darnos la contención necesaria para luego recuperar el rumbo con humor, con mayor consciencia, soltando pesos y liberándonos de exigencias absurdas… Que así sea. ¡Feliz año nuevo lunar! ¡Feliz año chancho!

Eclipse de Luna en Leo: ¿qué vamos a elegir?

La intensidad de enero ha sido tanta que -además de tener poco espacio- no sé ni de qué escribir.  Si del dolor que muchos atravesamos para poder abrir otra etapa y soltar pesos. Si de las verdades, la agitación y la evidencia de la oscuridad de Marte con Júpiter buceando por Escorpio. Si de las conquistas que varios celebramos agarrados del aleccionador bastón de “Don Satur”.  Si de los desengaños que Neptuno nos pone para que aprendamos a usar más la intuición y menos la lógica desgastada. Si de la sarcástica despedida que ya hace Urano en sus últimos meses en Aries, que agita nuestro cuerpo y sistema nervioso, que nos pone desafíos, nos llama a ser más audaces y creativos; mientras exacerba el individualismo -aunque algunos valientes ahora se atreven a mirar el propio, ¡tremendo salto cuántico! Si de la necesidad de estar más tranquilos más allá de lo que afuera esté pasando. Si de este eclipse de Luna en Leo que será una evidencia y un ajuste.

En el cierre del taller de interpretación astrológica del  sábado pasado, una alumna me pregunta por esto. Por el eclipse  en Leo de este 31 de enero y alcanzo a comentar que es más emocional que el que vivimos el 21 de agosto pasado, que sirvió para remecer nuestras estructuras externas (temas mundiales en lo político y climático, principalmente) como las internas, pues fue un ajuste de indentidad: qué quiero, qué me representa, qué ya no y qué hago con esto.

Pero más allá del eclipse en sí, el movimiento previo de éste me tiene muy conmovida y contenta a la vez. ¿Se puede estar dolorida y feliz al mismo tiempo? Sí. Somos un Todo. Y mientras me toca acompañar las lágrimas, el dolor físico y emocional de varios cercanos, junto al mío propio que otros acompañan también; un hilo de tranquilidad (en medio de la angustia, igual) y alegría cruza mis experiencias. El dolor y la sanación se presentan al mismo tiempo y es muy emocionante experimentarlo: asistir a la transformación profunda de varios cercanos que botan antiguas capas para quedar a flor de piel por un rato antes de levantarse… Cada uno está soltando sus armaduras. Vaya gesto para honrar y para vivirlo en cada fase, sin apurar ninguna…

Es que ahora, en este inicio de 2018 se termina de “rayar la cancha”. Y gente que optó antes por la oscuridad o la opacidad pero que no le corresponde, está siendo “jalada” hacia lo luminoso… Quienes “como que quisieron despertar” y lo dejaron a medias, ahora tienen que definir el camino; hay quienes están obligados a dar pasos hacia la consciencia y no al contrario… Y esto duele. Es un despojo hasta físico. De hecho nuestros cuerpos se están ajustando a lo nuevo, a los universos paralelos que hace unos meses habitamos más que antes…

En medio de esto, lo que más me llega de este eclipse es el contraste que desde ahora se dará con más fuerza que en otros tiempos; también el sanador cierre que viviremos para reconfirmar nuestros caminos en torno a los afectos y a los talentos que vinimos a despertar; y la nueva energía femenina que emergerá para comenzar a despedir poco a poco el patriarcado de los siglos de los siglos…

¿El contraste? Sí. La Luz y la Oscuridad que somos saldrá a pasear mucho este 2018. Y dependiendo de dónde te pares es con qué y con quiénes te encontrarás. Así que “dime cómo estás por dentro (en qué está tu mente, emociones y acciones) y te diré qué situaciones atraerás, de qué formarás parte y con quiénes compartirás”…  Por lo mismo, habrá muchos con quienes ya no se nos permitirá -aunque lo intentemos o manipulemos- estar o compartir. El contraste será cada vez más fuerte;  no nos dejará maquillar nuestras relaciones ni ambientes. Lo que antes aguantábamos o manteníamos por la forma o por “pobrecito” o por no puedo, etc., etc., ahora será revelado y remecido para que caiga por su propio peso y cada quien tome sus destinos.

Cierres. Sí, esto trae en sí mismo este eclipse y durará todo febrero. Hay algunas fichas -o ladrillos- que nos cayeron en el eclipse de agosto 2017 y hay muchos que se resistieron a hacer un cambio real pese a tener todas las razones enfrente, varios que sí entendieron que había que soltar y lo hicieron -angustia mediante- pero aún no cierran por dentro, y otros tantos que quedaron con un signo de interrogación de neón en la cabeza porque encuentran que la vida es entera injusta y aún no saben qué hacer.  Ahora llegan las comprensiones y las decisiones que cada uno tiene que tomar para sonreír más antes que dramatizar o seguir muriendo por dentro.  Ojo que estos tiempos nos quieren revitalizados!

Tute, una vez más.

Y sobre la nueva energía femenina. Obvio que no es feminismo;  eso es antiguo -igual que decenas de cosas que ya no van y que tengo pendiente hace rato escribir acá algún día. El patriarcado por supuesto que también lo es; ambas palabras me sacan bostezos. ¿Qué viene, entonces? En este mes de eclipses (el 15 de febrero viene el segundo) harán noticias las mujeres. Y junto a esto también comienza una elevación de lo femenino en nosotros: creatividad, intuición, contención, nutrición, emociones, esperar, cadencia, poder interior. Y encima es la enigmática Lilith una de la grandes protagonistas de este eclipse, así que podemos esperar noticias en torno a la oscuridad femenina, como también a poderosos liderazgos que no teman aplicar su fuerza.

Y aunque los eclipses no son para tomar decisiones importantes, pues se mueve mucha energía emocional y es mejor esperar a que decante y se nos muestre todo el puzzle, sí nos tocará definir de qué lado estamos y sobre qué energía nos pararemos este 2018 para avanzar. ¿Negatividad, positivismo, realismo, profundidad, frivolidad, consciencia, pragmatismo, alegría, agradecimiento, rabia, resentimiento, orgullo, humildad, empatía, verdad, mentiras, tristeza, confianza, rechazo, aceptación…? Podríamos seguir varias líneas más. Pero básicamente es si caminaremos en base al Amor (certeza en la Vida y entrega a ésta) o desde el Miedo. ¿Y de qué lado? En este par de eclipses hay dos opciones: del lado de escucharnos con más detención para hacernos caso (no a nuestro ego que quiere ganar, claro está) o del de seguir las pautas del sistema, de las culpas, de la imagen, del deber ser… Como lo he dicho antes, da lo mismo lo que elijas, lo importante es saberlo para ser consistentes. Cuando de verdad tomas un camino, se abren puertas y la Vida empieza a fluir. 

Estas semanas eclipsadas, entonces, nos llaman a decidir interiormente para poner en práctica todo 2018 una energía más pura, más conectada con lo que de verdad nos saca sonrisas y nos deja en tranquilidad…

Feliz eclipse. Sin estridencias. Con más escucha y gran sanación…

Y los Temas 2018 son…

Pero antes de esto, tres avisos comerciales!:

1. El sábado 27 de enero realizaré un Taller práctico para astrólogos principiantes, avanzados y autodidactas sobre Cómo interpretar una carta astral y no morir en el intento! Los detalles AQUÍ.

2. Si quiere ver una entrevista en EmolTV sobre las Predicciones 2018 y algo más, click acá.

3. Y si  aún le quedan ganas y oreja, puede escuchar la entrevista en radio Cooperativa con las Predicciones 2018, click aquí mismo.

Dibujo del talentoso Tute.

Gracias. Volvemos. Entonces, ALGUNOS DE LOS TEMAS 2018 son…

Todo lo agrícola. Los alimentos, su cultivo, la escasez, la acumulación, nuevos productos, semillas rescatadas y extintas. Agricultores, sus derechos y deberes, la tecnología que usan comienza a renovarse. Los ganaderos. El campo. Los cereales.

Los recursos naturales, incluido el petróleo.

Agua, Tierra y Aire. Tormentas. Hielos. Nieve. Frío (ya lo estamos viendo). Barro. Tierra (sacudidas). Tsunamis. Volcanes. Vientos. Los polos. Montañas, valles, cañones. No sólo desde los desastres. Calme su ego trágico, querido lector. También pueden ser descubrimientos, investigación, sorpresas en torno a las bondades que nos entregan. El mar, tanto en lo natural con sus movimientos como en conflictos y además en su cuidado.

Las islas y penínsulas. Con temas de naturaleza, eventuales atentados, conflictos y un renacer en torno a su protagonismo. Incluida Italia, Manhattan, Oceanía, Reino Unido. También toda Europa del Norte.

Los patriarcas. Incluido el Vaticano y la ONU. Los grandes líderes, en especial los más antiguos y anticuados (no es lo mismo).  Los hacendados. Y dado esto, más protagonismo de las mujeres (ahí está Oprah en los recientes Globos de oro 2018).

La cuarta  y tercera edad.

La infancia. En especial el primer semestre.

El sistema de pensiones, sus vicios, mentiras y la posibilidad de mejorarlos o actualizarlos.

Los ahorros: fiscales, personales. Las inversiones. Los créditos. La banca con sus oscuridades e innovaciones. Las aseguradoras -vaya denominación.

La industria inmobiliaria (aunque con más fuerza en 2019). Lo mismo para la industria alimentaria.

La basura. Tal cual.

El desapego de la tecnología (amén, así sea, inshallah). El uso de ésta para la ecología y para rescatar antiguas tradiciones. De a poco soltaremos su uso tan extendido en pro del narcisismo -parece que amanecí muy optimista.

Más sobre los abusos. De poder, sexuales, económicos, ideológicos.

El éxito versus existismo. La depuración de cómo logramos, cómo avanzamos en la vida. La definitiva caída del “sueño americano”.

La vocación. De a poco, reelaboramos y encontramos más conexión con nuestros reales talentos.

Las fronteras entre países, asuntos limítrofes y diplomáticos.

Las monedas. Atención con el Euro, las criptomonedas y nuevas formas de transar.  La bolsa.

La minería, sus recursos, gremios, investigaciones, hallazgos.

Amenazas, explosiones e invasiones. Los poderosos de siempre mostrando lo peor de lo nuestro.

La migración. Como no hicimos la tarea con Saturno en Sagitario, ahora vendrán los coletazos de esto y habrá que ordenarla en todas sus dimensiones. Los migrantes en sí.

El deporte. Reveses, frenos al ego y negocio que circunda a algunas disciplinas o juegos.

La electricidad. Fallas, renovaciones. Nuevas técnicas o usos.

La muerte. Como motivo de creatividad en cine, música, libros. También las tasas, las causas. Las funerarias.

La creatividad.  Comenzamos un ciclo para volverla real y no quedarnos solamente en ideas o fantasías. Este año de aterrizaje nos anima a usar nuestros dones creativos ya sea para nosotros a modo de “hobby” como también para emprender e iniciar un proyecto concreto. 

El goce de la vida. Los placeres, la naturaleza, la belleza. Comenzamos a valorar más el disfrute que el correr o ganar -sigo optimista- y la tecnología puede crear ‘productos’, ‘espacios’ o ‘servicios’ que promuevan mayor calma y conexión con lo que tenemos.

… Eso sería. ¿Algo más?… Podría decir: “Sea cortés, ande con cuidado, edúquese lo que más pueda, respete para que lo respeten. Y que Dios nos ampare”, frase de la reconocida Doctora Polo, que le viene  muy bien a este 2018, sin duda. Pero además diré que es un año para la humildad, para soltar el narcisismo que habita en nosotros -con todo lo que implica-, abandonar la ansiedad y la reactividad, activar nuestra seguridad personal en vez de envidiar o compararnos, potenciar el logro de nuestros anhelos con disciplina, silencio y una sonrisa. ¡Feliz 2018, tiempo para aterrizar y comenzar a construir de verdad un nuevo mundo personal y colectivo!

Julio 2017, soltar lo antiguo para disfrutar lo nuevo

Me quedo feliz, energizada y con certezas luego de la charla que compartimos en Curicó con un grupo muy cálido y conectado, donde el tema es cómo pasarlo mejor en estos tiempos inciertos, y para eso -entre otras cosas- fue necesario explicar esta transición en la que estamos como humanidad: desde las aguas profundas y emotivas de la Era de Piscis que estamos soltando a pasos agigantados para dejarnos sorprender por los aires electrizantes y pragmáticos de la Era de Acuario, de la cual ya somos protagonistas… Ambas eras conviven en nosotros hoy y nos tienen revueltos además de maravillados pues, efectivamente y,  aunque usted no lo crea, hoy hay más luz por estos lados terrestres…

Aquí estamos -así lo decidimos- en pleno parto de este mundo nuevo y bello que esta vez es para todos, donde -poco a poco- el patriarcado cede espacio a una energía más armónica (que no es la del matriarcado, ojo), donde lo nuevo brota en todos los ámbitos, donde la incertidumbre es parte de la sopa, donde la consciencia se eleva y un montón de cosas ya no tienen vigencia ni sentido… Y aunque los más grandes, con más tiempo en los antiguos paradigmas, pueden mostrar más resistencia o miedos (aunque también su sabiduría en muchos casos), todos nos acompañamos en este despertar y recomenzar… Ya no hay tiempo. ¿Para qué? Para dar excusas, culpar, postergar o no entender este crecimiento que a todos nos toca.  Este sistema se termina de caer a pedazos, la Tierra también tendrá sus sacudidas de distintos tipos y nosotros ya tenemos los boletos comprados -lo sepamos o no- para este viaje de renacimiento, donde estamos llamados a despojarnos y renovarnos al mismo tiempo…

Igual, ojo, crecer no es ponernos serios y graves frente a todo. De eso ya tuvimos bastante y eso se llama rigidez, control, bloqueo, mente, etc… Crecer es escucharnos en lo profundo de nosotros y hacernos caso, saber desde la conexión interior, desde el corazón verdadero -no desde la prisa o ansiedad del ego-, qué necesitamos, qué queremos y cuáles son nuestros propósitos día a día para actuar en consecuencia. Es hacernos responsables de nosotros porque nadie lo hará allá afuera… Crecer es una constante, no un objetivo. Es un viaje alegre, conmovedor, desafiante y satisfactorio. Es una gran aventura que implica soltar mucho, andar bastante y tomar menos…

Por lo mismo, este julio 2017 (acá las energías del mes y acá todo  el audioróscopo, incluido el signo a signo), en que una cruz cardinal se activa en el cielo, es preciso aplicarnos en lo que cada uno está soltando y tomando. Julio marca un punto de inflexión en nuestro crecimiento, en nuestras verdades. Dado esto, se moverán situaciones (atención con gobernantes, ejércitos,  deportistas, volcanes, migrantes, periodistas y medios de comunicación) y conflictos internacionales que nos dejen más claro  el presente. Este mes nos obliga a actuar en pos de nuestro crecimiento. Pueden darse reveladoras conversaciones o encuentros, limpieza de agresiones (es decir, que alguien o algo frene nuestra violencia y que nos haga verla, como también que pongamos límites frente algunos que nos pasan a llevar), despedidas, bienvenidas, mudanzas, sanaciones, purgas, decepciones fuertes, alivios; todo cruzado por tensiones y cambios notorios  que tendremos que hacer. Julio no es para imaginar sino para actuar. Nos corresponde resolver, así podremos caminar más livianos y abrir espacios nuevos más consistentes con lo que ahora somos. ¿Viste cuándo sabes que tienes algo pendiente, cualquier cosa u obligación por hacer y en cambio te pones a ver tele o hacer cualquier otra cosa, pero eso que postergaste igual te ronda impidiéndote disfrutar del todo y no estás aquí ni allá?  Este mes nos aplaudirá en frente para que despertemos y decidamos hacernos cargo o no. No importa demasiado la decisión, lo clave es tomarla y dejar de mentirnos a nosotros mismos, porque de ésta vendrán los frutos y movimientos que se generarán en agosto y al fin del año.

Y ahora, a celebrar y respetar la Luna llena del 8 y 9 de julio (que se sentirá por varios días), que nos mostrará qué actitudes o situaciones soltar. Para todos: ¡Aguante con julio, que podamos ver mejor el camino, que tengamos mucha conexión y creatividad para tomar nuestras decisiones y acciones!