Disfrutar: “Hazlo todos los días” (propuesta 2017)

Lejos la mejor frase que escuché en el pasado Día de la mujer fue la del taxista (un hombre mayor, gordo, con ojos miopes) que me llevó a la hora de almuerzo y que en un semáforo cuando vio a vendedores de rosas me preguntó: “¿Hoy es el día de la Mamá?”…. Mi respuesta: jajajajajajajjajajajajjajaja…. No poh, chófer, enchúfese; hoy es el día de la mujer, de la muuujer, de su esposa, de su hija, de su hermana. -Aahhh -dijo mirándome impávido por el retrovisor y le compró una rosa a su esposa, mientras yo seguía riéndome y adorando su ‘voladura’. Después me dijo: a las mujeres que trabajan en la casa deberían darles sueldo, ¿verdad? -Claro -le respondí y comenzamos una buena conversación que gira hacia la política hasta que llegué a destino y le dije: ya, chao chófer, que le vaya bien y ya sabe que tiene que saludar a su mujer! -entonces, se sonríe un poco como en cámara lenta y cada uno sigue su viaje… Aunque llevo unos días en Santiago de vuelta de vacaciones, recién comienzo a llegar y a sentir la ciudad, y el paseo en este taxi me hace palparla más… 

… Días antes la escena era muy distinta… Figuramos disfrutando el cielo repleto de estrellas, que se ven muy nítidas, sumergidas en lo que Maca bautizó como “nuestra terma personal” (un jacuzzi instalado al aire libre en medio del campo), en Caburgua (zona de lagos y volcanes), sur de Chile, con una copa de espumante en mano, donde brindamos y Claudia afirma: ‘esta es la vida que merecemos’; mientras los hombres del grupo preparan el asado respectivo, en nuestras vacaciones de febrero, un día antes del eclipse pisciano, que cierra el poderoso ciclo de dos años para acá…

Entre risas, anécdotas, amor, amistad, comida típica, celebraciones, conexión, caminatas, poderosas señales, sincronías, lecciones, sanadora naturaleza pura y buenas conversaciones, avanzan unos días de descanso en el verano chileno, donde cada uno vive su propio viaje tanto en lo externo como en lo intro… El mío tiene dos instancias, o tres, más bien: el goce de despertar en el sur, con un poco de frío en medio del silencio en las horas del eclipse y disfrutar los sorbos de café recostada en la terraza, tapada hasta la nariz mirando extasiada las nubes y cerros verdes (en la foto) mientras la casa duerme; el compartir con el grupo y los almas&egos de cada uno que nos sacan grandes carcajadas; y, por último, el mágico viaje a Pucatrihue en la primera semana de marzo…

A Claudia y a mí nos quedan más días de vacaciones y, dadas ciertas señales que recibimos por separado y decidimos ver/oír, seguimos viaje a la costa de Osorno (el resto del grupo regresa a Santiago). Vamos a Pucatrihue, zona huilliche, con el encanto de ríos, playas, bosques y mar muy imponente… Yo voy con poca expectativa; creo que

Primer atardecer en Pucatrihue. Al fondo, la Roca y altar del Abuelito Huentellao.

Claudia también. Sólo quiero seguir de viaje con una buena amiga de alma curiosa igual que yo y conocer un lugar nuevo; de hecho, lo único que sé es el nombre y que esa zona, San Juan de la Costa, tiene al menos tres balnearios/localidades y que el hostal donde quedarnos nos pareció muy bien. Igual el sur siempre puede encantarme porque el verde me pone feliz sólo por estar ahí, en su sagrada presencia…

Inalcar Hostal y parte de su terraza. Pucatrihue, Chile

Todo fluye en esta segunda etapa del viaje: la micro temprano de Caburgua a Pucón; el desayuno con tostadas de pan casero y café con canela; Cindy, la chica osornina que conocemos antes de tomar el bus a Osorno y que nos promete orientarnos para tomar el colectivo hacia la feria de Rahue, de donde salen los buses rurales a la costa; la peli chistosa que dan en el bus y que nos acorta el viaje; la efectiva y amable ayuda de Cindy, quien incluso conoce a Alis, la dueña del hostal Inalcar, donde nos quedaremos, pues trabajó el año pasado en el jardín infantil del pueblo; el buen humor del auxiliar del bus a Pucatrihue quien carga la sandía gigante que una señora le pide que se la traiga porque ella -una mujer mayor muy divertida- no se la puede; la tarde con sol al llegar a destino, el restaurante de la playa que nos prepara merluza a la plancha ‘sólo por esta vez’ porque en el menú va frita…

Los días en este rincón sureño son muy especiales, tanto porque Pucatrihue conserva mucha pureza y no está aún demasiado explotado en lo turístico, con lo cual la naturaleza habla con fuerza y la vibración es muy alta (a excepción de la caleta que, como todos los lugares de comercio, incluidos casi todos los puertos y varios mercados; tienen energía baja), aunque mucha gente -y eso es típico de algunos lugares alejados con geografías escarpadas y climas fríos- es algo hosca al principio pero luego sacan sus sonrisas y ojos chispeantes al tiempo que te guían con generosidad, como porque el hostal donde nos quedamos es de mucha calidez y belleza, junto a que nuestra energía está muy abierta, en flujo a lo que la Vida quiera… Esto último es clave para conectar con el Amor y con la perfección del Todo que somos/habitamos: estar abiertos, dispuestos, flexibles, curiosos, sin juicios, sin defensas; pulsando con la Vida para que ella nos muestre qué hacer y disfrutemos más allá de nuestra idea inicial o habitual… No es ni fácil ni tan difícil pero claro que las vacaciones ayudan a estar en esa vibración, ¿no?

Por eso el primer día en que despertamos allá y llueve con ganas, además de reírnos de la parte nuestra que quería ir a la playa para bañarnos en una ribera de arenas blancas que está a un costado, disfrutamos mucho el desayuno con pan casero marcado por el cielo oscuro, las olas grandes, el aroma y sonido de lluvia… Más tarde, sentados en la sala con una panorámica del mar acompañados del calor de la estufa a leña, compartimos unos mates con Matías, un argentino que en palabras de él “está buscando qué hacer con su vida”, que está en proceso de descubrirlo y que lee el ya clásico e iniciático libro de Louise Hay, Tú puedes sanar tu vida, y que nos cuenta que vio el eclipse en la bella Villa La angostura y nos enseña algunos secretos del mate porque él oficia de cebador… La vida nos junta; justo en el hostal nos quedamos los tres que estamos en una similar mirada, mientras el resto salió a pasear en auto o siguen viaje…

La lluvia no da tregua y alrededor del almuerzo aparece Alis con su tono sureño que nos dice: chiquillas, yo a la tarde tengo que ir a Bahía Mansa, ¿quieren ir a dar una vuelta en la camioneta y les muestro la zona? -ante lo cual Claudia y yo saltamos al unísono con un “¡¡¡sííí!!!” … Además de venirnos felicidad súbita, comentamos sobre la perfección de la Vida… Más tarde, en nuestro paseo entre lluvia y sol, que además incluye al balneario Maicolpué con empanadas de queso/camarón, Alis con su bello corazón nos comparte leyendas y secretos de la zona y de su vida, también nos muestra el camino antiguo, de ripio… Ahí recién aterrizo completamente en esta parte del viaje… Me enamoro de ese espacio sagrado -el “camino viejo”-, al cual obvio que volveremos en un par de días para recorrerlo completo a pie desde el hostal, paseo que nos lleva poco más de dos horas de caminata de ida, que parte bordeando el mar en una mañana de sol y nubes y luego pasa a verdes intensos, algunas casas, vacas, perros chistosos y dulces, moras que nos sirven de aperitivo y el río muy puro y cadencioso que refleja todo y resguarda ese espacio…

Vivimos un día bellísimo con las cuatro estaciones acompañándonos, además de los guardianes del lugar; un día de una conexión poderosa y que sólo ahora, de vuelta a Santiago, termino de comprender e integrar aunque ya allá -por lo mismo- me quedo sin aliento y con los ojos vidriosos: recibimos una activación para comenzar este nuevo ciclo, porque el 2017 quiere que todos aprendamos en la práctica a disfrutar más todo -no sólo lo que nos gusta-, a elevar vibración y para esto, salir tanto de la queja como de patrones antiguos/estancados de cada uno, junto con aceptar, estar más presentes y ser coherentes es base…

En un momento cuando ya llevamos rato por estos verdes bellos, le digo a Clau: sentémonos aquí -ahí en la berma del camino, frente al río y a la montaña llena de árboles y helechos nos quedamos contemplando todo y sintiendo el silencio sanador que sólo se acompaña con algunos pájaros que saludan cada tanto-. Guau… Respiro… No paro de disfrutar, agradecer y conmoverme con esta energía sureña a la cual, enhorabuena, le construyeron un camino nuevo paralelo pavimentado, por lo cual pasan pocos autos por acá y sigue intacta… Me quedaría horas o días ahí, hablando con el espacio, recibiendo y anclando energía; riéndome con todo y buscando alguna copa de árbol más tupida para capear la lluvia intermitente…

Y aunque ese nivel de conexión y placer tuvo un corte abrupto, que se transformó en una gratificante prueba -que capaz que lo relato en el próximo post-, corroboro algo que, nuevamente y obvio que con sincronía Jeff Foster me recuerda en mi regreso a Santiago, con uno de sus poderosos textos (aquí): hemos venido a disfrutar… Como lo recalca este año 2017, la experiencia de ser humanos -más allá de las condiciones de cada uno- para brillar y estar en completitud requiere de nuestra voluntad de hacer lo que de verdad nos gusta, aquello que nos llena el corazón y exalta la luz de nuestra alma… Para mí, entre otras cosas, viajar, conocer nuevos lugares, escribir, mirar el cielo y los atardeceres, tomar el aroma de la fruta fresca, recibir el sol suave en la piel, caminar con calma en espacios verdes, sentir el pulso de la naturaleza, compartir con otros de lo humano y lo divino, guiar y ser guiada, bailar, reírme e improvisar a ver qué pasa, están entre los gestos que más gozo y valoro… Como dice Foster: “Encuentra algo que te encante hacer y hazlo todos los días”; ahí tenemos una gran clave de nuestra plenitud y prosperidad… Sí, estos gestos/acciones -algunos muy cotidianos, otros cada tanto- me traen amor y felicidad puros e infinito agradecimiento por la posibilidad de estar hoy aquí, en este planeta bello y desafiante, que es parte de un Universo misterioso, mágico, generoso y perfecto a la vez, y  que, ahora más que nunca, nos pide movernos por aquello que nos hace brillar y nos identifica… Sin prisa, sin afán ni apego; al contrario, como un camino diario de descubrimiento y encuentro con lo que de verdad somos…

Último atardecer en Pucatrihue

Regalos del Sur

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Lago Todos Los Santos, sur de Chile

Hablo en silencio con el lago y me salen lágrimas de agradecimiento… Siempre me conmueve el Todos Los Santos, con sus tonos esmeralda y las montañas volcánicas rodeándolo como un verdadero refugio/tesoro de enorme conexión, belleza, sanación y placer… Amo todo esto… Y pese a que estuve muchas veces aquí no deja de maravillarme… Será porque mis orígenes son de agua… Recuerdo una vez en que un señor mapuche que quizá dónde vivía me guió porque estaba perdida y compartimos la fruta que yo llevaba mientras me contaba que venía al consultorio en Petrohué, que caminaba horas desde su casa por allá lejos y que aprovechaba de comprar algunas cosas… Quedé tan agradecida de perderme para encontrarme con él, quien era como el representante del lago mismo, digo, tenía una energía muy pura y estoica…

Vuelvo a este lago y parque nacional; me da risa porque al bajarme del bus, un chico me ofrece paseo en su lancha que está por salir, que aún no hay suficiente gente pero que van tres brasileros y que si somos más nos sale más barato… Le digo: Mira qué buena idea, pero déjame llegar al menos poh, amigo -y se ríe mientras agrego que necesito aterrizar, ir al baño y al menos respirar un poco, ¿no te parece?… Todo esto después de la alegre charla con el chófer de la micro, donde a mitad de camino me paso a copilota para disfrutar la vista y comentamos de todo un poco, incluso de los “millonarios” que tienen casas por acá… Una vez llegada, en el baño me desabrigo porque acá hace más calor que en Puerto Varas, donde estaba cubierto.  Al salir, el mismo chico me dice: ¿lo pensó? Porque ahora hay más gente -afirma con convicción pero sin ser invasivo y le digo con cierta sorpresa por su perseverancia, riéndome: bueno, será que tengo que ir. Pero una pregunta: ¿qué pasa si una pasajera se marea? -se ríe y me dice “si no hay ni olas hoy”. -Ya, pero es que en serio yo me mareo y no es bonito, ¿ah? -le respondo; él dice que no me preocupe, que además lleva un balde por si acaso me vienen náuseas. -Ah, qué preparado, le digo riéndome cuando ya estoy casi subiéndome y nos saludamos entre chilenos, brazucas y gringos que tomamos la lancha para disfrutar del lago, el sol, las nubes, el volcán imponente y los verdes intensos…

Lago Todos Los Santos

Después del paseo, en que efectivamente no hubo mareos pero sí mucha belleza y energía, camino por la orilla del lago acercándome al bosque del parque nacional Vicente Pérez Rosales, espacio sagrado, sin duda. Con los pies en el agua en su arena volcánica agradezco y siento puro amor… Me quedo minutos sintiendo todo, desde el viento hasta el aroma y la alta vibración que todo lo impregna… Aquí hay sólo presente… Hablo con las aguas, las montañas, el cielo, los árboles, la arena, las piedrecillas… Tengo tanto que saludar, agradecer, pedir… Les pido luz para lo que viene, que me contagien ese poder… Recorro mi 2016 junto a ellos y sigo sintiendo mucho amor y calma en el corazón… Luego me siento más allá, en la sombra y me río con las avispas que llegan en cuanto intento comer lo que llevo en el bolso: ya, déjenme, que es mío; después les convido, no sean pesadas poh, chiquillas -y se alejan después de acosarme un poco…  Nos saludamos con otros viajeros y al rato emprendo la vuelta por el bosque en que se siente la humedad y el aroma intenso de algunos árboles que resguardan el lugar…

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Después de tomar un té de menta para pasar el calor, me voy a los clásicos Saltos del Petrohué. Paso por pasar realmente, pues ya los conozco, pero el sonido y el color de esas aguas es siempre gratificante…  Incluso el chófer algo hosco medio me reta porque según él voy tarde y es verdad, sólo queda un bus para regresar, pero es que el lago es tan envolvente que dan ganas de estar horas sólo en eso: ‘estando’ con él, permitiendo que su energía abra aún más tu corazón y reconecte todo en ti… Y en medio entiendo por qué tenía que ir… Cuando estoy tomando una foto y disfrutando el sonido intenso del agua, escucho: Jimena Zúñiga! Qué haces aquí? -y yo me  quedo tan sorprendida como Javier, mi amigo y vecino, ex dueño del restobar El Magdalena. Nos saludamos entre risas y sus amigos también quedan con cara de pregunta de ese encuentro. Me hace gracia la sincronía porque es como si me dieran permiso para compartir en esta parte del viaje porque ya terminé de escribir las Predicciones 2017 (sólo me falta editar detalles y estarán publicadas después de Navidad en Emol.com) y la noche antes salí a cenar hasta tarde con Paz, una viajera chileno-argentina entre muchas risas; luego por la mañana conversamos bastante con un matrimonio argentino muy cálido sobre Chile y nuestras miradas político-sociales, pues a ellos les encanta venir acá… Con Javier no conversamos mucho porque me tengo que ir como me advirtió el chófer, pero nos damos abrazos y bromas como siempre. Una vez en el bus me sigo riendo por el encuentro y me despido del lugar, mientras disfruto el camino mirando cada espacio de este bello sur de mundo…

Petrohué

Petrohué

Al llegar a Puerto Varas está más nublado, me siento en la costanera a mirar la tarde y a escuchar una banda de música alemana que no me encanta pero está compuesta por unos cinco adolescentes de por acá que le ponen algo de sorpresa al largo atardecer (el Sol se esconde como a las 22 hrs en este tiempo en el sur). El señor que figura sentado en la misma banca que yo me conversa y comentamos detalles de la vida sureña. Él es de Puerto Montt (ciudad capital de esta provincia, a media hora de Puerto Varas) y estuvo por temporadas en Santiago, pero me dice: yo no cambio mi sur, no cambio todo lo que tenemos acá, imagínate: lluvia, sol, viento, frío, lagos, volcanes, mar, arcoiris… -y yo le encuentro toda la razón; es el mega privilegio. Compartimos un rato y me despido para caminar un poco más antes de ir a cenar.

Unos pasos más allá cuando me divierto mirando unos perros callejeros que se meten todos juntos al lago como si fuera “la hora del baño”, suena mi celular y es Dani, desde Inglaterra, y hablamos una media hora mientras camino y las nubes se ponen oscuras con ganas, cosa que adoro porque el verde se intensifica y el lago toma otros tonos… Nos reímos a carcajadas con nuestras aventuras -a ratos con cara de desventuras-  y conectamos también con la felicidad tan simple de la vida: como encontrar algo que buscabas  a precio muy barato cuando estás con poca plata y pensabas sería carísimo, como caminar sin prisa ni planes a orillas del lago, o conversar con cualquiera cosas cotidianas y sensibles a la vez… Me voy a mi cena segura de encontrar mi -ahora- mesa favorita, al lado de la ventana, en el restobar habitual, y así es. La pasta con espinaca y ricotta más una copa de vino no tan sabroso pero servido con amable complicidad son un gran y perfecto cierre de este día paseado, compartido y regalado en este sur sanador…

PREDICCIONES 2016: Año para concretar desde el corazón

ji2016“Si usted creció interiormente en los últimos años, sonría; pero no cante victoria. Si no sabe de qué se trata esto, preocúpese. Si no le interesa crecer, ni se inquiete; lo hará de todas maneras. El 2016 es muy generoso y nos quiere a todos más grandes, alineados con tres preguntas muy importantes…”.   Así comienzan las Predicciones Astrológicas 2016, que realicé para Emol.com y que ya están publicadas en el sitio, acá.

… Hay mucho que decir sobre este 2016 que ya casi comenzamos… Venimos de una energía muy drástica desde fines de 2012 hasta acá, una gran limpieza que nos puso (a nuestros egos) en una “lavadora” y luego nos pasó por la “centrífuga” … Y ahora -con más o menos moretones- ya estamos en nuestra se-ca-do-ra, listos para comenzar una etapa muy distinta desde otra vibración…

Ya a muchos nos despojaron -la Vida tan generosa con sus sabios hilos- de muchas situaciones, nos hicieron mirarnos en profundidad y así ver lo que no nos sirve y nos limita. Nos enfrentaron a nuestras verdades personales, familiares, nacionales y colectivas… Nos reconectaron con nuestros talentos; se abrieron ante nosotros la creatividad, la intuición e innovación… ¿Y todo esto para qué? Entre otras cosas, para caminar más livianos, también para despertar a una nueva vida y activar nuestro poder interior y, sin duda, para hacer lo que hemos venido a hacer en todos los ámbitos, en especial en aquellos que son un propósito importante de nuestra alma en esta existencia… Y acá estamos. Doloridos, exhaustos, más grandes y sólidos, con una visión distinta y algo -o bastante- encaminados… ¿o no?

puentenepalDespués de cruzar el poderoso puente 2015, un año raro, rápido, verdadero, clarificador y de gran purificación; donde la paciencia y la flexibilidad fueron claves; ahora aterrizamos en un nuevo ciclo que nos propone recuperar la alegría, pero no la fantasiosa ni la de comercial de supermercado. No. 2016 nos llama a ir a nuestro corazón y desde su latir profundo reconectar con una alegría concreta, no estridente ni eufórica, sino constante y abierta a mirar la Vida como una serie de actos mágicos y a nuestro favor que nos llevan a otra de las mega propuestas de este año: CRECER… Hay muchos que ya iniciaron un camino. Y hay tantos otros que lo han esquivado. Este año la invitación para comenzar este crecimiento interior  ya casi no existirá, simplemente se presentarán sacudidas -o explosiones- literales y metafóricas para hacer el cambio personal y vivir cada día desde mayor consciencia…

Mucho de esto lo explico en las Predicciones mencionadas. Algo también hay acá en el reciente lunes que tuvimos en radio Cooperativa, donde bautizamos al 2016 como el año del “optimismo realista”, porque nos lleva a actuar en concreto para salir de cualquier fantasía, con lo cual podemos efectivamente -con agenda y/o celular en mano- avanzar y ver resultados en el mundo real.  También hay más  en este video (las imágenes y edición del material no son responsabilidad de la entrevistada) de EmolTv.

Y…. lo que “el público” clamó, está aquí. Las “Predicciones Astrológicas 2016: Año para concretar, que la Vida podemos mejorar”. Haga click y viaje primero por la Presentación del año. Luego está cada signo con sus propuestas y energías + Vida afectiva + Trabajo en el mundo + Conexión interior + Mensaje del Universo (mi parte favorita!). Que las disfruten!

Un gran abrazo primero para detenernos a atesorar lo vivido en 2015 e integrarlo, comprenderlo en profundidad, aceptarlo y celebrarlo (más allá de si nos gustó o no… En fin). Y otro abrazo más para abrir este 2016 con alegría, con bases sólidas, conectados a nuestro corazón y abiertos tanto a recibir como a generar nuevas experiencias que nos enriquezcan en estos meses que se asoman aleccionadores, prácticos y conscientes! ¡Ahí vamos! GRACIAS otra vez por la compañía, el aguante de todo lo que hemos atravesado, la conexión, las sincronías, el amor, las enseñanzas, los aprendizajes, el humor, las aventuras, el apoyo, la confianza y más! ❤

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Suspendidos…. ¡Enhorabuena!

loco suspendidoA los egos intensos y masculinos (independiente de si se instalan en hombres o en mujeres) les gusta todo rápido y necesitan definición: voy o no voy, corto o sigo, es o no es, me cambio o me quedo… Viven en el blanco y negro, obvio que no ven los grises (ni los soportan), corren, lo hacen todo… Sienten que tienen que hacerlo ya, en vez de ver puñados de señales que les indican que se detengan… Estos egos luchan. Si luchas, tu vida se vuelve una batalla. Llena de aventuras, medallas y adrenalina, pero una guerra al fin. Y cuando hay guerra no sólo dejas heridos y caídos en el camino (incluido tú mismo, por si no te diste cuenta); también atraes constantemente conflictos y enemigos abiertos o encubiertos. Si no, basta mirar a Medio Oriente, a EE.UU. y algunos europeos… Enfrascados en sus propias luchas, intereses, poderes, cortinas de humo, montajes y más…

¿Ego? Sí, esa energía mental/emocional que todos tenemos, que nos acompaña con mucha lealtad, esas voces y actitudes repetitivas que nos hacen reaccionar; energía humana que es muy variada, está al servicio de nuestro crecimiento, nos ayuda montón y nos impide crecer si es él el único protagonista en nuestra vida. Egos hay para todos los gustos y podemos pasar por varios en un mismo día y a lo largo de la vida, como también hay algunos que son nuestros favoritos en cada encarnación; hay: víctimas, victimarios, buenos, malos, negadores, sacrificados, payasos, evasivos, controladores, depresivos, egoseufóricos, pesimistas, optimistas, rabiosos, anestesiados, serios, livianos, competitivos, ausentes, exitosos, fracasados, intelectuales, frívolos, adecuados, excéntricos, diferentes y especiales, dependientes, libres, masculinos, femeninos, artistas, imaginativos, racionales, temerosos, temerarios, hiperactivos, hacendosos, responsables, flojos, impulsivos, pasivos, aislados, pegoteados, perfeccionistas, pajaritos (¿ah?, no me di cuenta), sabelotodo, defendidos, seductores, superiores, inferiores, desconfiados, ingenuos, misteriosos, intrigantes, fuertes, débiles, enfermizos, parlanchines, acelerados, intensos… Y podríamos seguir un rato más, con lo cual nuestros egos estarían felices pues les encanta estar al centro, aunque no les gusta que los descubran porque se avergüenzan un poco -o bastante-, pierden poder y control, evidencian su inseguridad constante -su infantilismo- y tienen que cederle espacio a la consciencia,  al crecimiento e independencia… Al ego -lo he dicho antes- simplemente hay que darle espacio y domesticarlo, pues nos ayuda a despertar y tiene hábitos, podemos perseverar en reeducarlo. Para eso necesitamos avisarle primero y pedirle al cuerpo y la consciencia que nos acompañen en la tarea diaria que significa actuar más y más desde nuestra verdad interior (luz) antes que exclusivamente desde nuestro amigo ego…

…Por estos días me toca decirle a muchos de estos egos intensos en la lectura de carta astral, con calma para que lo entiendan y le dejen espacio a la consciencia, la cual puede tomar el mando de forma bastante más sana y luminosa que… No hay nada que hacer, que no es el momento de decidir, que “permite que la Vida te vaya mostrando el camino”, que es tiempo de bajar los brazos y entregarse a lo que la energía te está proponiendo: tristeza, duelo, frustración, calma, stop, ir de a poco, cierre, inicio, enfermedad, fragilidad, silencio, incertidumbre, recibir, revisar… Que “mientras más lento y sin afán vayas, más asistencia y certeza irás encontrando”, pero que no es ahora… Suelta, no hay nada que cortar ni definir… Completa tu experiencia… Respira…

Y al hacer esto último, el ego comienza a entregarse… A dejar espacio, a relajar hombros, ceño, puños, rodillas, mandíbulas, colon… Para que el corazón y el espíritu tomen su espacio, dejando que el cuerpo renueve su energía, suelte miedos y comprenda que estamos atravesando este puente y que no podemos ni apurarnos ni querer ver ya la otra orilla, simplemente hay que cruzar y ‘disfrutar’ el camino con lo que quiera regalarnos…

Cuando nuestro ego suelta (el control), muchas veces caen genuinas lágrimas en las lecturas… Al fin emerge lo verdadero. La fragilidad deja de ser algo vergonzoso para simplemente ser parte del camino, una aliada que nos permitirá limpiar y reencontrarnos con lo esencial para retomar la senda de otra forma en estos meses inciertos… Ya no podemos correr. Ya fue. Ya está pasado. Pasado de moda, igual que decenas de actitudes, creencias y prácticas que por fin estamos soltando… ¿Correr?, ¿Querer definirnos ¡ya!?, ¿Querer tener la raZzzón? (¡qué Zzzueño!), ¿defendernos?, ¿opinar de forma reactiva?, ¿querer llegar antes?, ¿huir?, ¿solucionar?, ¿presionar?, ¿apurar?, ¿resistirnos?, ¿manipular?, ¿interferir?, ¿salvar?, ¿quejarnos?, ¿culpar? … Fue. Ya tuvimos demasiado de eso y lo tenemos a cada rato. Pero cada vez más podemos distanciarnos -aunque sea unos centímetros- de estos hábitos para permitir que nuestro Poder, que la Consciencia y el Amor (la aceptación plena) tomen su lugar y nos ayuden a comprender porqué y para qué estamos donde estamos… En qué momento y espacio habitamos hoy y qué nos pide la energía.

¿La energía? Sí poh, ese tejido invisible que nos empieza a visitar con hechos, sincronías, sensaciones físicas y emocionales, señales… Como cuando entras al colegio o la universidad o a un trabajo nuevo, ¿qué pide la energía?: inicio, adaptación, paciencia (contigo mismo), valentía, compartir, abrazar los miedos, curiosidad y humildad para aprender, flexibilidad, sembrar… Pero nosotros ¿qué hacemos?: ir rápido, exigirnos, no mostrar lo que sentimos, hacer lo que se espera de nosotros, querer que nos guste ya, rechazar, guardarnos los miedos, hacerlo perfecto, desgastarnos, querer resultados inmediatos… Y así dejamos de disfrutar, de sorprendernos, de acompañarnos, de auto-contenernos, de escucharnos, de honrarnos, de sentirnos orgullosos de cada avance, de abrirnos a la magia de cada día…

¿Quién está feliz con esto? ¡Nuestro ego intenso! ¿Quién queda a un lado y comienza a opacarse? Nuestro yo real 😥 ; nuestro corazón verdadero; nuestro polo femenino; nuestra Luz. Ésta no deja de brillar, sólo pierde protagonismo. Pero está ahí intacta. Sentada esperando, a ver si le damos espacio. Y nos sopla un montón de actitudes, miradas, risas y gestos, pero por correr apenas y la sentimos dentro nuestro, creyendo que “yo (mente/emoción = ego) sé lo que tengo que hacer y lo tengo que hacer ahora… Já.

Pero por estos meses de fin e inicio de año, esa voz impaciente tiene que bajar su tono, guardarse, sentarse bajo alguna sombra y comprender que le corresponde entregarse y esperar… ¿A qué? A que la Vida le muestre cuándo moverse y hacia dónde. Sin prisa. Con certeza interior.

descanso2¿¡Y por mientras qué hago!?, ¡¿perder el tiempo?! -saltará el ego con las manos en la cintura-. Eso es una ilusión y creencia antigua. Por mientras, puedes dejar tus rutinas neuróticas, entretenerte en otras cosas, descansar (te vendría tan bien dormir, mirar el cielo, echarte en el pasto, darte una tina con sales), caminar, crear algo sólo por disfrute (sin exigencias), ordenar, limpiar el jardín, mirar a los ojos a tus hijos y nietos y sentirlos, tomarle la mano a tu pareja, abrazar, pedir abrazos, delegar… Soltar… Conectar con tu corazón para conversar con él y que te vaya mostrando de a poco en qué estás y qué hacer. Agradecer por todo lo que has vivido, te haya gustado o no (todo sirve). Divertirte con cosas simples. Mirar una buena peli. Estar. Ser. Disfrutar….

Es desde ahí, querido ego intenso, que tantas veces nos visitas, que vendrán las soluciones, los nuevos caminos y el comienzo de las nuevas certezas que aún no aparecen porque simplemente no tienen que hacerlo. Menos ahora. En estos meses de transición….  Respírate eso y prueba. A ver qué tal nos va si nos suspendemos a nosotros mismos y nos damos el espacio de Ser en vez de compulsivamente Hacer…. Poco a poco. Con todo lo que somos y desde el corazón.

Caracoles

Prácticas del nuevo tiempo

puenteluz 2015Después de días de pausa, he aquí una propuesta para vivir estos últimos meses –y en adelante- del puente 2015, que a ratos tambalea y nos remece pero que nos permitirá llegar a la otra orilla, un espacio muy distinto al que conocemos…

  • Acepte las condiciones logísticas y físicas: no se queje más del clima, de las manifestaciones de la naturaleza, de la congestión de la ciudad, del transporte público, etc… A mayor queja más empeora su realidad a la vuelta de la esquina. Compruébelo en cualquier momento.
  • Si vive en el Chile central acepte la bella primavera que estamos teniendo, con algo de frío, mucho verde y cielos nublados; ella sabe lo que hace. Suelte la queja y permítase florecer lentamente. Cada cosa a su tiempo.
  • puenteaguaSuelte la crítica y el enjuiciamiento de las autoridades y de instituciones: ellos son nuestro reflejo. Especialmente el reflejo de lo que ya no nos sirve. Nos muestran lo peor y lo mejor de lo nuestro. Están, muchas veces, en vibración antigua y opaca. ¡Maravilloso! Así tenemos más que aprender, contrastar y activar dentro de nosotros para vivir mejor sin depender de estructuras obsoletas.
  • Lo anterior también vale para compañeros de trabajo (incluido el jefe) y su situación actual. Mírese en ellos y se sorprenderá.
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    Puerto Varas. Chile

    Sienta la naturaleza en su cuerpo. Su cuerpo es naturaleza –por si no lo recuerda o no lo siente. Escúchela. Y luego sienta los árboles, el cielo, los pájaros, las flores, las mariposas, las hormigas, el sol, el agua… Lo que sea que su lugar le regala y fúndase con ellos. Sienta que somos iguales y que formamos un Todo vivo y perfecto donde cada uno aporta su energía. Observe si al hacerlo cambia su vibración física y emocional. Y si le falta fuerza, hable con la Tierra que lo cobija –gratis- y dígale que usted con humildad le entrega su cansancio para que ella con su infinita generosidad lo transforme dentro de su centro poderoso y se lo devuelva en energía renovada por toda su columna vertebral.

  • Si va a ver TV, evite noticias, programas matinales y los comerciales, especialmente si les va a creer lo que dicen. Si lo hace por divertirse, mejor. E, igual, si al mirar ciertos programas quiere poner la intención de ver todo lo que no hay que hacer/creer en este tiempo, podrá reír a carcajadas y descubrir muchas pistas.
  • Cada semana pruebe algo nuevo: un sabor, un lugar, una actitud, un atuendo, un peinado, un recorrido… A ver qué pasa cuando salimos de lo conocido y lo cómodo. Sólo por jugar, sin mayor pretensión.
  • Observe tanto su lado dramático (pena, rabia, miedo reactivos y/o encapsulados) como su lado acelerado con risa. Siéntalos subiendo por su panza. Atascados en su garganta, hombros, manos, mandíbulas, cejas o pecho… Respire, ríase y suéltelos. Dígales que ya los sintió y que los está escuchando. Luego observe de nuevo la situación que provoca esto y deje que emerja lo real, no su ego/capricho/tensión.
  • Si hay gente, ambientes, vibraciones, que ya no le dicen mucho, respételo. No se puede forzar nada este tiempo. Tampoco rechazar. Es simplemente aceptar lo que se da y lo que no se da; lo que está en conexión con cada uno, sin mayor juicio.
  • Suelte cualquier fanatismo (incluidas las adicciones a series turcas, españolas o brasileras -snif), especialmente si es ideológico y/o religioso. Casi todos los ismos corresponden a la era antigua. Ahora estamos en tiempos prácticos y flexibles. Experimente, juegue, suelte. Pertenecer con desapego, puede ser una buena práctica.
  • No le haga demasiado caso a este blog. Usted busque sus propias verdades y después, si quiere, las compartimos para enriquecer nuestro cierre de 2015 que tanto nos está regalando.

¡Feliz octubre! …

… Ah, y si le interesa la astrología, le recomiendo muy de cerca este ciclo de charlas en Providencia, Santiago, que también tienen inspiración para el nuevo tiempo:

astrologia

Sagrado silencio

Lo estaba sintiendo y venían sucediendo algunas señales (entre otras, derramé mi agua con jengibre de cada mañana sobre el teclado de uno de los compus en casa y luego al de la consulta le falló el cable de corriente), pero no sabía qué forma tomaría y qué acción concreta sellaría el camino que hace semanas -o meses- comenzara para varios y para mí también…

Parque Nacional Alerce Andino, Llanquihue, Chile

Cada tanto atesoro lugares, sensaciones, aromas, colores, gestos… Y, al igual que muchos, hay espacios que tengo plasmados en el corazón… Después de un buen rato de atravesar y subir un gran y bello bosque/parque húmedo típico del  sur chileno, con ríos, cascadas, saltos de agua, alerces milenarios; de deleitarnos con todo lo que la tierra regala en este rincón del mundo y de tener que ir concentrados a ratos en mirar el suelo para no tropezar ni resbalar (lo cual no quita detenernos a admirar y disfrutar todo), subo la cabeza y veo nuestro último destino en el Parque Nacional Alerce Andino, en la carretera austral chilena: la laguna Chaiquenes.  Lo único que me sale es un: Guauuu!… Me quedo muda y emocionada frente a tamaña belleza, inmensidad y energía… Se me llenan los ojos de lágrimas al quedarme contemplándola y sintiéndola… Con los ojos abiertos y cerrados el silencio te sobrecoge…

… El cielo está nublado y aparece esta laguna poderosa, mezcla de espejo, poder, hogar, fuente, apertura, cierre, sanación, amor… Hay impresionante vibración de amor, de silencio y de Vida pulsando con toda su fuerza y pureza…

No sé si la foto evoca la poderosa energía de este lugar, pero aquí está: Laguna Chaiquenes, sur de Chile

No sé si la foto evoca la poderosa energía de este lugar, pero aquí está: Laguna Chaiquenes, sur de Chile

Nos quedamos callados un rato con Cristian, nuestro guía/amigo, y Moni, amiga viajera… Y nada más llegar comienza a llover suave, como si nos dieran la bienvenida y tuviéramos precisamente lo que queríamos antes de este viaje: invierno, sur, verde, lluvia, frío, cobijo, aire puro, pausa, aventura…

Se puede palpar la energía -que es demasiada- y entre que te magnetiza, te conmueve y hasta te intimida un poco… Saludo a los guías, a todos los protectores de ese lugar, a los elementales, a todos los seres vivientes, al agua y al silencio… Siento que puedo entrar en las primeras capas de ese espacio y que en cualquier momento algún árbol, junco, el agua, la tierra, una piedra o ave se levantará a saludar o a decirnos algo; no necesariamente algo solemne, puede ser hasta un chiste, es que acá la energía de la tierra está tan viva y pura que el corazón se abre de par en par y no puedes dejar de sentir que todo habla y está presente y de reconocerte como parte de este Todo vibrante que somos….

Chaiquenes

Por mucho rato, días y hasta ahora, el momento mágico que vivimos y la vibración de esta laguna siguen pulsando en mi con mucha plenitud… Y al regresar a Santiago mi decisión de pausa se vuelve más intensa y se transforma en necesidad de silencio, de seguir conectada a lo vivido ahí… No sólo de hacer menos, sino de bajar la cortina y “enmudecer”… Recuerdo mensajes de los guías en canalizaciones que desde marzo me hablaron de esto y ahora los comprendo mejor: es necesario que me detenga aún más, no me da para entregar más energía estos días, ni para escuchar, ni acompañar, ni guiar… Por lo mismo, no haré Ritual de Primavera, simplemente no me da ni siento el impulso y las señales apuntaron a suspender, encima los rituales no se pueden forzar… Tampoco voy a la radio, aunque en Chile la energía colectiva-mediática está demasiado mental, bastante pesada y pegada, me gustaría hablar de otros aspectos que  podemos mirar y conectar para soltar la negatividad, pero tampoco tengo ganas de mover esto, siento que no es el momento…

Como muchos estoy en una transición y en pausa… No es cómodo pero tampoco terrible… Igual me gusta esta nueva etapa y vuelta de la espiral… A ratos han brotado penas, rabias y angustias, lo cual me alegra y me sirve; y en otros mucha alegría, satisfacción y más claridad… También me vienen muchas confirmaciones… Igual es raro rechazar variadas invitaciones hechas con amor a las cuales he dicho no por ahora, pero ya iré, tranqui que ya vuelvo y estoy bien; sólo necesito parar y silencio… Sólo he ido a un par de cosas que ya tenía pactadas y he estado observando más que haciendo y ha sido bello, he recibido mucho amor… Por otro lado,  aunque hace rato que no miro noticias de TV ni de internet, estos días ni la radio me ha seducido, siento energía muy opaca en los medios; sólo veo un par de series turcas y españolas por la tarde…

Me siento en crisálida… Suspendida, cobijada, detenida, curiosa, en cierre e inicio, dolorida, energizada, neutral,  en quieta incertidumbre… En transformación…  Gozando a concho los últimos días del invierno… Decidí concentrar la energía en mí con consciencia, no distraerme en los demás, no adquirir más información de medios ni de redes ni de gente y dejar de dar por unos días… Recuerdo cuando en marzo y en mayo en el norte los guías mencionaron que ya no necesitaba más información y así lo he sentido desde fines de 2014 y todo este año, al tiempo que siento que no hay nada nuevo tampoco, lo cual es bacano porque revela que estamos todos más grandes y es momento de aplicar lo aprendido…

Entonces, pese a los correos, llamadas e insistencias, suspendo las lecturas de cartas astrales y sólo hago un par que tengo ganas de hacer pero que no son ‘urgentes’… Me río mucho con esto porque la Vida me acompaña y me confirma.  El primer día que “salí al mundo” en medio de mi “auto-retiro” a hacer una de las lecturas me divierto montón porque en menos de diez minutos me encuentro con dos amigos en la calle y al entrar a la  tienda por el cable del compu que no funciona (como si éste me dijera “¿estás segura de suspender tu pausa por estas dos lecturas?”), la dueña me dice: pero si tú eres la amiga de Gonzalo, te hago rebaja. -Jajajaja… Y yo además de agradecerle muero de risa porque es como un schock de saludos y encuentros en vista que me había escondido un rato y ya me dan ganas de volver a mi guarida, que disfruto aún más al terminar mi media jornada social-laboral…

Pero en el sur hubo más regalos… La liviandad… Lo dije en el audio anterior… Ahora nos toca aprender desde la luz, desde la alegría, aunque no sepamos bien cómo… Y en un momento clave cuando, en el mismo bosque mientras caminaba disfrutando todo, al entrar a una zona más espesa hice una pregunta a los guías pidiendo una señal, en menos de un par de minutos apareció en mi oído un zumbido y un aleteo que movió mi cabello… Era un colibrí que de mi oído y hombro siguió vuelo al resto del grupo y todos nos sorprendimos y disfrutamos con alegría ese momento… Luego le conté  a Moni en qué momento ese colibrí apareció y juntas recordamos el deleite que nos habíamos dado la tarde anterior con el vuelo liviano y dulce de los colibríes en un jardín en Frutillar, donde nos quedamos hipnotizadas, en una verdadera meditación en la que estuvimos una media hora disfrutando con esta escena mágica que fue otro de los regalos y símbolos de este viaje de sanación, reconexión, pausa y vida en el sur chileno… Con el sonido de su vuelo y su canto, con toda su belleza, les comparto esto que grabé… Y sigo los últimos días de mi pausa silenciosa invernal… Ya regreso!

Deshacer el tejido

lluvia agostoLlevamos -por fin- algunos días de lluvia y viento en casi todo Chile. Muchos estamos contentos porque, más allá -y con gran respeto por quienes sufren- de los estragos y daños (algunos muy desafiantes y dolorosos, incluso con muertes y pérdidas graves en la costa centro y norte de Chile) que en algunas zonas se provocan, esta tierra -y nuestra alma- necesitábamos mucho el agua, sentir en la piel y en el aire la lluvia que limpia y vivifica junto al viento que despeina, refresca la mente y se lleva capas de energía estancada, especialmente creencias…

Incluso en zonas del centro de Chile la gente sale -en un acto que conmueve- a saludar al río, a darle la bienvenida al agua después de años de sequía que afectó fuertemente los cultivos… Igual la sequía nos afecta interiormente también -nos secamos en distintas dimensiones- y al ambiente… Ahora por fin se refresca nuestra energía y el agua restaura nuestros equilibrios perdidos, aunque en un principio lo haga con demasiadas ganas… Bueno, si  había demorado tanto tiene que hacerse notar, demás que también viene a saludar…

Estos días retro, como decía en la nota anterior, nos han dado mucho material para crecer, agradecer, disfrutar, dedicarnos a profundizar, compartir y REvisar… REaparece gente, temas, situaciones de hace meses o del año pasado frente a las que hay que detenerse y tomar decisiones… REsurgen emociones, proyectos, asuntos del ego y del alma para que actuemos de una forma nueva. Y con tanto planeta en Leo el cielo nos invita a jugar, a no tomar con tanta seriedad y peso lo que tengamos que  REvisar, asumir y saldar. Como sabemos, tampoco tiene que ser de prisa, podemos ir paso a paso pero avanzando sin evadir esta gran posibilidad que nos da el cielo de REordenar distintas piezas de nuestra vida…

A propósito de esto último, el sábado pasado en la despedida de la actual ex-vecina pero amiga Pepa Valenzuela, de quien hablé en el audio pasado, en medio de la comida, los brindis, la sobremesa, la presentación de cada uno de los “selectos comensales” como Pepa nos hizo ver, estamos en el patio bajo el parrón mientras comienzan a caer unas gotas en la madrugada santiaguina y entre varios conversamos de distintas cosas, pero me doy cuenta de que cada uno tiene su propia terapia interior y me reconforta… Sin proponerlo, varios comparten sus “herramientas” o momentos de conexión (sin definirlos necesariamente como tales, pero vaya que lo son). Daniela nos cuenta que ella tiene su ritual de armar puzzles, de esos de -yo que sé- 500 piezas o más, y que se sienta en su mesa con una copa de vino y su cigarrillo, y hace su ritual de comenzar a  buscar las esquinas y todas las orillas primero porque con eso siente que su vida se enmarca en ese momento… Otra chica baila -ah, esta es colega mía, pienso- tanto ballet, como salsa, y quedo de ir a su academia a practicar bachata… Otra pinta mandalas y por allá otro sale a descubrir cosas nuevas por la ciudad… Yo, por estos días, tejo a crochet. Jamás pensé hacerlo y acá estoy. Bueno, jamás pensé -antes- leer el tarot ni dedicarme actualmente a la astrología como mi oficio principal, así que esto del tejido no me sorprende tanto pero nos hacemos amigos de a poco y ahora hasta le roba protagonismo a este blog porque estamos (somos tres amigas más una cuarta que oficia de profe, más bien es nuestra maestra Pamela) que aprendimos a tejer (o recordamos) y lo que más me encanta es el relajo que se produce y mezclar colores… Pero también me pasa que siento la energía de las abuelas, siento a las mías y a otras, como si aparecieran en cuanto saco la bolsa, las lanas y el crochet y se sentaran en ronda conmigo… Me emociona mucho a ratos, y estos días de lluvia aún más…

IMG-20150714-WA0019Y en esto de aprender a tejer no sólo tengo un supermercado de lana a unas cuadras, sino que conecto con un montón de gente que ama tejer y que es muy artista, hasta el garzón del café nos cuenta que su novia le pide que la ayude para ordenar la lana y que algo sabe del tema…

Entonces, sincrónicamente, en medio de las lluvias, de temas antiguos que se me despiertan estos días -algunos dolorosos y que me obligan a mirar sin enganchar como antes, pero a resolver desde el corazón verdadero, no el de Hollywood; ya lo saben- me pasa en la mañana lluviosa del sábado que además de enterarme de algo que a mi ego le duele,  la manta que estoy haciendo de muchos colores, como que tiene una parte inicial del tejido muy apretada… Respiro, medio que estoy agobiada y también me río porque tiene todo que ver con los planetas que están haciendo su viaje retro, entre esos Venus que rige la belleza y la creatividad entre otras cosas…  REtrocedo y REcuerdo el momento en que comencé a tejerla. Parece que también fue un día oscuro en que llovió pero muy poco… Llevo mi energía a a ese momento y luego digo: ok, manta, comencemos de nuevo. Ahora te pondré otros propósitos además de los iniciales y renovaremos nuestra relación, ¿te parece? La bauticé como L’Anita y quedamos en ser amigas; claro, si es mi creación obvio que está viva y tenemos que llevarnos bien, ¿no? … Hasta ahí todo ok. Pero como no soy la experta ni demasiado prolija, intento deshacer y en unas partes parece que agregué otros puntos y la lana se atasca… Ante esto, en vez de deshacer una corrida de puntos tendré que deshacer como cuatro… Mmm. No me pone de muy buen humor la cosa, encima que ya me sentía dolida/enojada con los otros temas, pero siento que está bien hacerlo -el deshacer- y que por y para algo será. La parte que deshago es de color violeta índigo -según yo-, pero me detengo porque si la tarea no sale bien tendré que comprar más lana de ese color… Entonces, decido salir con lluvia a disfrutar de las calles con grandes árboles, paso al supermercado de comestibles y luego al de lanas. En éste hay un grupo de mujeres de distintas edades haciendo cuadrados de lana para enviar a gente afectada por las lluvias… Muy lindas.

Regreso feliz con mis compras. Ya no llueve y camino sintiendo el viento y mirando feliz las nubes que se despejan un poco para mostrar el cielo azul; de vuelta me toca indicarles unas calles a un par de extranjeros y a una señora con su hijo; cobra aún más sentido mi salida… Cómo nos conectamos en el momento preciso, ¿verdad?…  Al llegar a casa le digo a L’anita que comenzaremos el trabajo y me siento en el balcón  con ella y una bolsa para que no queden pelusas repartidas, música turca de fondo, el almuerzo en el horno calentándose lentamente con aroma a clavo y cardamomo… Miro el cielo que está bellísimo: revuelto, con nubes blancas, viento, todo despejado, nada de frío y el sol cae sobre L’anita… Así, lo que por la mañana me parecía algo fastidioso y que encima me atrasaría, ahora cambia y mágicamente lo siento preciso, muy placentero; un gesto muy sanador: tengo que deshacer lo andado que estuvo apretado, REvisar los ‘errores’, de qué me tengo que desprender… El agobio/pena que ya se habían aflojado con la caminata ahora se disuelven completamente y siento cómo cambia mi energía…  A medida que avanzo en esto de deshacer el tejido me viene felicidad, me río de cómo L’anita me acompaña y se deja con toda suavidad ser desarmada, lo disfruto montón y hasta le pongo ritmo con la música, me da alivio… Después de unos minutos suena el reloj del horno, nosotras ya terminamos sólo estamos sintiendo el aire puro sobre la ciudad y muy contentas de comenzar de nuevo... Gracias, le digo a L’anita y a toda la energía vibrante de la lluvia, el viento, el sol y la tierra húmeda…

Carolina me manda esta foto al pasar la lluvia

Mientras espero que se repose un poco la comida en el horno, bajo a buscar la ropa que dejé en la secadora de la lavandería y está mi vecina Andrea, que es muy alegre. Nada más preguntarle cómo está noto su fragilidad y  me cuenta algunos episodios con su novio que la tienen triste… La escucho, la entiendo. Hablamos también de este tiempo y de cómo se nos está mostrando lo verdadero y lo que no ante nuestros ojos para que resolvamos y tomemos caminos coherentes… También nos reímos de la situación -no todo tiene que ser triste- y al final nos abrazamos antes de subir… Le digo que si quiere suba a mi casa a tomar mate o té y que no tengo pan pero sí unas galletas de arroz algo aburridas, pero que demás que aparece una mermelada en la despensa…

Mientras subo con la ropa limpia y seca, pienso que le diré a la vecina que teja algo apretado pensando en su momento actual y que luego se siente en su balcón sintiendo el aire y se dedique con amor a deshacerlo… A ver qué le pasa… Demás que algo se transforma en su corazón y energía con este nuevo gesto mágico que la Vida me regaló en una mañana gris que luego deshizo sus nubes y se convirtió en un memorable día de poderosa sanación. Gracias.