Fin de 2018: Especial ensalada astrológica

¡Cuánto movimiento astrológico -y por lo tanto colectivo y personal- hay en estas semanas! Poco a poco concluimos este 2018, el primero de una tríada que cambiará muchas cosas, que es un ciclo de gran aterrizaje y que nos permite concretar propósitos.

Este 2018 “está siendo” una gran transición, a ratos pegajosa, dolorosa, reveladora, bella, estimulante, rara, desafiante, transformadora… Como sea, para muchos las cosas aún no toman forma -así son las transiciones- pero todo está en limpieza&avance poderosos; no estamos estancados, sino en una maduración; camino a; con destino a…

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Con Júpiter recién llegado a su casa en Sagitario, Urano (feliz y haciendo de las suyas con grandes tormentas, incendios voraces, cortes de energía, volcanes que se “prenden”) de regreso en Aries, Quirón de vuelta en Piscis, Venus revisitando Libra y Escorpio, el Nodo norte sumergiéndose en Cáncer, Mercurio retrógrado en Sagitario, Marte surfeando en Piscis y Neptuno en estas mismas aguas saliendo a la superficie…. Lo que tenemos es verdaderamente una sazonada ensalada astrológica en este cierre de año, que no dejará indiferente a nadie, que es tremenda oportunidad de detenernos a direccionar mejor nuestros pasos y de asumir que lo que se tiene que ir tiene que hacerlo pronto… Por eso el rollo mental, el victimismo, las agresiones, las fantasías, la indiscreción o chismes, el individualismo y/o narcisismo, las relaciones por comodidad o apego, y la adicción a la intensidad cada vez ocupan más su lugar -bajo- para que los veamos garrafalmente y sepamos con lecciones muy claras todo lo que ya fue, no hay que hacer, no es necesario, es antiguo y pesado; por lo tanto crea algún estrago para que lo hagamos a un lado desde la consciencia, no desde el rechazo…

En medio de esta sabrosa  y revuelta ensalada que significan noviembre y diciembre 2018 (en especial hasta el 27, cuatro días antes de cerrar este año), recibo alegres invitaciones y más menos todos comentamos lo mismo: los movimientos locos de estas semanas y la belleza de estos tiempos. También recibo el mensaje de Fabián -fiel pasajero de este blog- quien, como muchos, pasa por su propia ensalada de transición y me dice que su dolor actual podría resultar “menor” o absurdo comparado con el que atraviesan otros y yo misma en los últimos meses, dado que lo suyo tiene que ver con dinero, con deudas…

Me sonrío con emoción y digo: No. Cada uno tiene sus pruebas y lo que para algunos puede parecer simple o “superficial” para otros significa algo profundo… Esa particularidad de nosotros los humanos es lo que forja nuestra luz, que es única y es un gran y preciso aporte en esta poderosa humanidad que conformamos; lo digo siempre en la consulta y talleres: Aquí no sobra nadie ni nada; hay una perfección en la existencia colectiva e individual que vamos tejiendo… Y cuando de angustia o dolor se trata -que no es lo mismo que drama ni martirio- el alma simplemente vive la experiencia y se entrega, no como nuestra mente que todo el rato hace juicios de “debería hacer o sentir tal cosa o no debería…” Sí, estar sin dinero o con la posibilidad de perder alguna situación material son grandes pruebas para nosotros los humanos y tenemos todo el derecho a que nos duelan, nos agobien y nos den mucho miedo, porque a eso hemos venido: A vivir, sin negar nada, sin excluir, con todo lo que significa, a experimentar, a aceptar y trascender algunas cosas y otras quizá no; e igual hay momentos en que tenemos que patalear y simplemente sentir eso: rabia, miedo, tristeza… Estar. Sentir. Botar (para esto último es necesario mover el cuerpo para que la energía salga y no se quede en el rollo mental/emocional exclusivamente y así somaticemos menos)…. Y siempre el Amor está bajo cada experiencia. Para astronomy beautiful clouds constellationvivenciarlo -y descubrirlo- muchas veces nos corresponde pasar por la noche oscura… O por una ensalada que puede saber amarga o demasiado fría, pero que la Vida -siempre generosa- nos permitirá sazonar con nuestras herramientas, con mayor consciencia, con la guía energética y álmica que constantemente poseemos y recibimos, con unas gotas de humor negro que siempre vienen bien para aprender a saborearla de a poco; junto a otros como nosotros que están frente a un menú parecido, junto a los amigos -invaluables compañeros de camino-, junto a esta Tierra redondita llena de tesoros, como los árboles con su verde intenso de primavera, que los últimos días en Santiago parecen danzar y saludar al ritmo de los grandes soplidos del viento que Urano -este ‘dios’ alocado- en su despedida de Aries se encarga de enviarnos para soltar la mente repetitiva, renovar la visión e iniciativas… Veamos a qué nos saben estos meses…

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Venus retro en Escorpión, gozar desde el alma

Por primera vez en meses puedo quedarme en casa una tarde de sábado sintiendo el sol en la terraza, viendo programas de tv que me gustan, comiendo un poco de helado de piña que no sé desde cuándo estaba en el freezer, tomando té verde sin tiempo… Cuando vives momentos exigentes y extraordinarios valoras mucho lo simple y lo cotidiano que antes estaba y no lo veías del todo…

Además, esta semana vinieron un par de amigas “nuevas” (coincidimos hace poco en un taller) a casa a tomar té turco, conversar de todo un poco, reírnos mucho y compartir algunas angustias e interrogantes también… Y puede parecer nada, pero siento gran felicidad, de simplemente estar, hablar el mismo idioma, compartir el cariño y el humor… Siento que revivo con este momento tan genuino, tan simple. Lo mismo me pasa con las clases de astrología en que todos experimentamos el cambio de energía tanto en el viaje completo de los cuatro meses que dura, como en cada miércoles en que nos encontramos a descubrir el ego y el alma propios y colectivos, con todo lo que nos entregan.

Algunas veces en la consulta, en la lectura de carta astral, lo que le corresponde a la persona que viene -el mensaje de sus tránsitos en el cielo- es eso: volver a lo simple, retomar (o descubrirlo; hay muchos que no saben) aquello que la hace feliz y le da calma e inspiración, darse gustos, hacer menos, dejarse ayudar… Y ahora varios tenemos que aplicar esto en nosotros; más aún con Venus retro en Escorpión, que ha estado tan reveladora y sabrosa durante octubre y nos dará material hasta inicios de diciembre…

Este movimiento de Venus es una profundización de temas oscuros, profundos, muy íntimos o no expresados en nosotros mismos y en nuestros vínculos más cercanos. También es volver a valorar lo que tenemos y conectar con mayor aceptación lo que perdimos o que por ahora no está. Es redefinir relaciones que ya traían temas en el último año y mirar con los ojos sanos -y a veces dolorosos- de la verdad del alma. Es sentarnos a sentir qué nos gusta, qué nos hace bien y si acaso estamos dándole espacio a aquello. Son reencuentros que provocan limpieza. Es un tiempo/espacio para estar con nosotros de forma más auténtica: escuchándonos, dejando que lo que tenga que ser sea sin reprimirlo y así permitir que afloren penas, miedos, alegrías, rabias, incomprensiones, hastío, envidias, agradecimientos, claridad, oscuridad… Venus retro en las aguas escorpionas nos permite drenar emociones intensas para después caminar más livianos y con un notorio cambio interior que se traduzca en alivio y mayor dirección de Vida, mayor sentido….

Y si bien ella, Venus, se pone directa el 16 de noviembre, no será hasta la primera semana de diciembre cuando retomemos mayor fuerza e integremos aquello que por estos días dejamos atrás, aquello que revalorizamos, aquello que vimos en nosotros y no nos gustó pero que luego de darle espacio -de asumirlo- podemos permitir que se suavice, aquello que se levanta como una verdad que ya no queremos, aquello que realmente gozamos desde el alma… Son buenas semanas para seguir sumergiéndonos en todo esto…

Mientras escribo esta nota, una tarde nublada de domingo, en que paso -sin escalas- del intenso y dulce cumpleaños matinal de la bella Coni -mi nueva amiga personal de seis años- en el parque Quinta Normal, a asistir y acompañar a mi papá, quien apenas despierta por su fiebre, pero que una vez -pasadas unas horas- en que se incorpora, en medio de los cuidados, le pregunto: ¿Qué te gustaría?, ¿Ver tele, silencio, escuchar música, seguir durmiendo, tomar té?… ¿Ninguna de las anteriores, todas juntas; me doy?  -concluyo tomando su mano con una sonrisa. Después de unos largos segundos, me dice con los ojos cerrados: escuchar música-. Y yo me alegro porque ya sé qué pondré… Lo mismo que de pequeña cada domingo por la mañana se escuchaba en casa, además de tangos, milongas, Violeta Parra, Piazzolla, Inti Illimani, María Elena Walsh, Mercedes Sosa; una de las pocas “pertenencias” que tengo de tiempos nada fáciles para mí en esta sagrada y perfecta Vida que cada uno ha escogido transitar sin casualidades, y que ahora de grande cuando lo escucho me da entre nostalgia/emoción/alegría… Al sentir los primeros acordes él asiente con la cabeza y yo canto al principio con la garganta apretada pero después muy feliz, muy agradecida de este espacio tan simple y profundo donde el alma pulsa con todo su poder y el amor puro se deja sentir en su bellísimo esplendor…

Primavera/otoño 2018: Purificar y resolver

“Uno propone y… La Vida sabia dispone”; a esto me he entregado más que antes en los últimos meses. Hace años que vivo mucho desde esta práctica de adaptación, de escuchar/leer señales, desde el aceptar para poder entrar en el flujo de la Vida en vez de insistir en el de la mente, las fijaciones, etc… Pero desde el otoño 2018  este lema “está siendo” una verdad más constante, que se ha reforzado, que me impide hacer mucho plan, que me obliga a vivir al día… Y está bien… Por eso, varias veces quise retomar el blog pero no se pudo, algunas me faltó inspiración porque estaba en el resolver y otras me faltó el espacio… Pero la llegada del equinoccio de primavera por acá y del cumpleaños de este bello y precario Chile, siempre me conmueve… Así que aquí vamos de nuevo…

Carol, amiga ariana de hace muchos años y muy divertida, me lleva al baño turco un domingo. Digo “me lleva” porque no se me habría ocurrido ir, pero vaya que lo necesitaba y que lo disfruto.  Además me trae recuerdos de infancia, mi madre nos llevaba también junto a mi hermana y era todo un espectáculo estar entre el vapor, el calor, las señoras de todos los colores y tamaños, el aroma del eucaliptus. Mi padre iba cada tanto, los domingos, a uno cerca de casa. También fuimos con mi hermana en Estambul, en un día lluvioso, a uno muy tradicional (no turístico) y adoré a la “mama” (así la bauticé y ella se reía moviendo la cabeza), la señora encargada, que obvio que hablaba sólo en turco;  llevaba el clásico pañuelo en la cabeza y nos dio las instrucciones muy rápido que intentamos adivinar y , pasado un buen  rato, de repente apareció con un balde y un guante para bañarnos como si fuéramos niñas pequeñas y nos refregó toda la piel y hasta nos lavó el pelo sin que alcanzáramos ni a preguntar, en medio de mi risa por el espectáculo y la ternura que me provocó y le dije… “Aahhh, la mama”… Cuando nos fuimos nos tomamos una foto con ella y nos abrazamos con mucho cariño aunque ella no entendió del todo pero estaba contenta y le contaba a sus compañeras. Feliz me habría quedado a tomar el té con ella… Pero a la noche seguíamos viaje. Y este último invierno, desde el sur de Chile, en las termas de Panimávida después de las piscinas pasamos al turco pero no soporté demasiado, ya venía del calor y me salí al poco rato.

Y ahora, cuando estamos ahí, en las escalinatas calurosas del turco en Santiago, agradezco mucho la liberación de energía antigua, el relajo, el no hacer, el conversar de todo un poco, los aceites en el cabello y exfoliantes en la piel… Un agrado. Salimos de ahí renovadas, entre risas, mientras disfrutamos el sol del fin del fin del invierno. Semanas después, ya casi en primavera, volveré sola a este espacio a seguir purificando, porque realmente el cuerpo se siente muy distinto y esto, ahora, es muy importante. Atravesamos un ciclo (2018 a 2020) muy concreto, muy práctico, donde lo físico cobra gran protagonismo… Y nuestro cuerpo nos refleja. Al igual que nuestros espacios (casa, escritorio, automóvil, habitación), nuestros animales, nuestros objetos, nuestra billetera y cómo nos relacionamos con ella, etc.

Y ahora que Don Satur despertó de su siesta en Capricornio, y hay bastante movimiento tanto en ese signo como en sus colegas de tierra, Virgo y Tauro, todo lo físico -incluida nuestra propia y noble Tierra- se muestra y se nos propone nutrirlo de distintas formas.

Muchos de nosotros estamos somatizando distintas pruebas y episodios, muchos estamos muy cansados, muchos se sienten más responsables de su energía, muchos están completamente desconectados de sus cuerpos. Pero este tiempo no permite del todo esto último, sino al contrario. Es un ciclo  de gran atención, de practicar auto-cuidado (emocional, mental, físico, energético) con entusiasmo, de armonizar la alimentación, de agradecer al cuerpo todo el sostén que nos da y la sabiduría que porta, más allá de si la escuchamos o no… Pero con Neptuno en Piscis (desde 2011 y hasta 2025), corremos el riesgo de caer en fanatismos y de volvernos devotos del autocuidado, el fitness, todo lo detox,  lo orgánico y varias nomenclaturas más que tampoco son sanos porque caen -vaya paradoja- en ser una nueva adicción y también un rentable negocio -digámoslo. Justo esta mañana una psicoanalista comenta en la radio que entrevistó a la filósofa Renata Salecl por su libro “Angustia”, donde plantea que este miedo tan humano ahora a nivel mundial ya no está en las guerras o crisis sino que se ubica en el cuerpo: ahí están las crisis de pánico, las nuevas religiones en torno a vegetarianismo o veganismo, el culto al wellness,  a todo lo saludable…

Estoy escribiendo sobre esto y en la mesa del lado llega una pareja peruana a tomar café o chocolate con crema y demás, junto a unos pasteles casi impactantes. Ambos están muy contentos y gozan a concho su verdadero banquete. Y yo con ellos. Me encanta sentir su disfrute, nos reímos juntos porque yo ya desayuné huevos revueltos y sólo queda la taza de café en mi mesa, que luce paupérrima al lado de su pedido, snif. Pero se puede hasta sentir su momento de felicidad sin culpa ninguna. Qué bien. Eso también es un regalo a nuestra energía: gozar lo que tenemos, regalarnos un momento de placer y disfrutar cada bocado, con toda la calma, sin voracidad. Muy bello. Nuestra energía también agradece esos gestos, más allá de las calorías y etc. La alegría y la presencia lo transforman todo. 

Después de este desayuno tengo que seguir a obligaciones varias. Pero antes me detengo a sentir el aire de lluvia de primavera a la salida del café, me detiene Felipe a saludarme porque hace días que no coincidimos a la hora del desayuno y me cuenta un par de logros que me dan alegría, aunque ambos coincidimos en que estamos muy cansados, “pero vamos bien, en medio de todo” -me dice. Supongo -le digo en broma.

Supongo que vamos bien porque muchos estamos en eso: en asumir, resolver, concretar más allá de la disciplina, postergaciones o pasos que signifiquen. Estos tiempos son una mezcla de estar en lo concreto, en todo lo práctico -incluidas nuestras metas personales y laborales, pasando por nuestra salud- pero también, desde ese pragmatismo, lograr desde el corazón conectado (no desde el vaivén emocional; ojo), desde lo que sentimos profundamente y desde lo que la Vida nos muestra para así materializar en una conexión más sana y coherente. Esta primavera y otoño nos alientan a todo esto. Y para conquistar con alegría tendremos que purificar las trampas de nuestro ego, como el posponer, el perfeccionismo, el drama, la envidia, la victimización, la comparación, el rechazo, etc., Tenemos intensos y apasionantes meses para dar nuevos pasos evolutivos en esta bella Tierra.

En tiempos re-retro: Un día a la vez

De vuelta de un taller en el que estoy porque todo indicó que tenía que estar, más allá de si lo pensé o lo quería, subo al metro y escucho la conversación de tres chicos venezolanos. La mujer del grupo está saliendo con alguien hace poco y los otros dos no lo conocen y le hacen varias preguntas que ella responde escuetamente. Hasta que uno le dice con ojos curiosos: ¿Es guapo o es feo? Ella: Mmm… Y él con ironía le dice: Ya sé, es feo… Es que así es la suerte del migrante. De todo poquito, nos toca lo que sobra -y los cuatro (yo con ellos) nos reímos ante su broma. Me alegran el viaje a casa los chicos, en días de cansancio y agradecimiento.

Sí. Como muchos en estos días, estoy muy cansada. ¿Sí o no que Marte retro (fuerza, rabias, iniciativas, discusiones… algo frenadas y/o absurdas) se siente mucho en el cuerpo y en el aire? Ahí están las explosiones, incendios, accidentes y conflictos que aparecen por distintos puntos; desde fines de junio y hasta un rato más, Marte hace su propio gallito desde el cielo… Nos juntamos con amigos que llegan de lejos y otros que están acá y cada uno está con sus desafíos, con poca energía, tratando de tomar decisiones. Varios hemos somatizado y no pocos se han peleado en distintos ambientes. Estos días son muy verdaderos y la sabia Vida se encarga de encontrarnos o separarnos. Muchos estamos -enhorabuena- mirando cómo nuestro ego  (Marte y Mercurio retro ayudan mucho a esto) se mueve; cómo interfiere, jode, controla, evoluciona -sí, puede hacerlo-, quiere revancha, se paraliza, etc.

Y si bien hay varios planetas retro -lo cual es muy normal-, los que más se notan son estos dos ágiles Marte y Mercurio. Se siente peso, bloqueos, confusión, frustración. Y cuando éste último se pone directo (desde este 19 de agosto) son días un tanto delicados antes de retomar poco a poco la claridad para comprender y moverse. Sí, recuperaremos claridad, pero aún no la fuerza completa. Marte seguirá retro hasta el 27 de agosto y recién una semana después de esto podremos sentir más vitalidad y dirección en nuestros pasos. 

…Muchos me preguntan con cariño y por distintas vías que cómo estoy. Mi respuesta recurrente por estas semanas es… Un día a la vez… Hace unos meses, con el desafío familiar/personal que atravesamos donde -como lo dije en este post el amor y el dolor se unen con conmovedora belleza-, con las clases a sala llena del primer nivel de astrología -en que me divierto mucho y todos aprendemos de forma más vivencial que tan teórica- que hacemos desde el pasado 1 de agosto, con la consulta de lecturas astrológicas también completa y otros temas, siento una mezcla de cansancio/alegría/agradecimiento/aprendizaje/inquietud/calma… Ja, ja. Vaya ensalada. Encima, después de un mes de eclipses siento añoranza del verde y húmedo  sur de Chile con toda su sanación. Amaría estar allá. Pero no puedo. No es el momento. Con suerte alcanza para caminar por el parque y sentir el atardecer rojizo desde la terraza de casa. Al menos, Steffi, de vuelta en Puerto Varas luego de unos meses por su natal Alemania nos envía fotos (abajo una de ellas) porque sabe que amo esos cielos y energía.

Sí, este es un tiempo muy exigente para todos. En especial para quienes ya dieron pasos importantes de consciencia. Para quienes decidieron ver (y verse) en vez de maquillar o evadir. Para quienes comprenden que el sistema es una fantasía -una mala broma, bien burda, a ratos- creada por nosotros mismos, que se está cayendo a pedazos -por fin- y que así tiene que ser pero que aún no crearemos otro más sano, lo cual produce dudas, incertidumbre personal/colectiva y angustias. Para quienes decidieron reconectar con el corazón verdadero, ir más lento y dejarse guiar desde ahí, en vez de moverse exclusivamente desde el ego y desde todos los “deberías” que nos hemos inventado… Y como estos eclipses, junto a Marte y Mercurio activaron la energía de Leo/Acuario, uno de los desafíos más potentes estos últimos dos meses está en cómo vivimos el Yo y cuánto se nos arranca el egocentrismo, los berrinches, el presionar por lo que queremos sin ver a los otros ni la energía ni las señales, el infantilismo, la soberbia intelectual, la locura, la frialdad, la mente que quiere encontrar lógica y quiere tener razón, la excentricidad como forma de llamar la atención e interrumpir… Como también estos meses nos permiten valorar el humor, lo creativo que habita en nosotros, el atrevernos a expresar y brillar, los vínculos que nos aportan ideas, juego y cariño; mirar a los hijos -o a los pequeños de la familia- con más aprecio; atrevernos a dar y recibir ayuda en vez de creernos superhéroes…

Por eso, como la Vida es perfecta pero no ideal ni cómoda, en medio del cansancio, la incertidumbre y un par de planes en pausa… Agradezco este “entrenamiento obligado” de… Un día a la vez… No es fácil. No es tan agradable para la mente, pero enseña mucho, aliviana cargas, impide varios placeres, te regala otros goces de la vida, te vuelve más presente, flexible, humilde y creativo, te deja poco tiempo para la queja y para fantasear, te permite observar/sentir más y seguir agradeciendo lo que cada día sí te da en vez de ver lo que no tienes -esto último, eso sí, es una decisión diaria- y te hace seguir maravillándote con las sincronías de la Vida, como la que hace varias semanas me tiene cantando al entrar a casa -y a veces al cocinar- una letra que siempre me gustó y que ahora apareció de un día a otro en mi cabeza, que hoy cobra más sentido… I say a little prayer… For you; for us, for all

Eclipse julio 2018: Activar nuestro Sol

Hicimos una meditación con la fuerza de los ancestros al cerrar la Charla de Urano en Tauro que realizamos en Curicó, centro-sur de Chile, hace unas semanas (el altar de la Charla, en la foto).  El Sol nos acompañó después de un par de días de copiosa lluvia.  Hablamos de cómo nos movimos de 2011 hasta acá y cómo lo haremos desde este presente hasta que el irreverente Urano se vaya de Tauro en 2026. El grupo curicano es muy cálido y de todas las edades, varios son terapeutas, algunos con gran conexión para compartir herramientas con sus pacientes y cercanos. Los días antes que comience la Charla, conversamos del tema en dos programas de radio locales y no sólo comentamos de este movimiento planetario, sino también de las posibilidades para los signos; y uno de los locutores me pregunta qué decirle a la gente que no cree en la astrología… ¿Qué les decimos? …¡Que está muy bien! Que nadie tiene que perder su poder, que no es necesario convencer a nadie (por algo las religiones van en retirada; por fin!) y que si necesitan saber en qué se basa la astrología; pues en lo que constantemente sucede: el cielo -el Universo que habitamos y del que somos parte- se refleja en la Tierra y viceversa; lo que está afuera de nosotros y que encontramos en el camino (nuestros ambientes, vínculos, hechos) tiene mucho que ver con nuestro estado interior y éste último con lo que somos capaces de ver y conectar en nuestro exterior… Todo está conectado y baila una danza perfecta…

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Y cuando esa danza incluye un eclipse importante como el de este viernes 27 de julio por la tarde (acá en los sures del planeta, en Chile a las 16:20 específicamente),  que durará una hora y 43 minutos, aunque el evento completo alcanzará casi las cuatro horas; las cosas en la Tierra colectiva y en la personal se agitan pues se produce gran limpieza, hallazgos, cierres de ciclo en varios ámbitos y reconexión con los propósitos originales que vinimos a realizar.  Claro, el alma sabe cuáles son esos caminos. Nuestra mente no. Nuestro cuerpo los sostiene. Nuestra intuición los avisa. Nuestro ego al principio los distorsiona, pero si se domestica, poco a poco comienza a ayudar a este plan llamado Vida de tanta belleza y desafío. ¿Y nuestra consciencia? Ella está siempre dispuesta a hacerse presente -si la despertamos y la llamamos- para unir a todos los demás en un solo batido y dice: ¡Ahí vamos! Pues encuentra sentido en cada paso.

Este eclipse total de Luna llena en en el grado 4 de Acuario, que nos mueve a todos y con más fuerza a los signos fijos: Tauro, Leo, Escorpión y Acuario, en especial a quienes están de cumpleaños en los primeros diez días de cada signo (del 21 al 1 respectivamente) no sólo tiene gran duración, sino además mucha sensibilidad en el ambiente; explosiones, como los crudos incendios de Grecia (acá los temas 2018, por si quiere repasarlos y acá las Predicciones del año); también trae pruebas importantes a nuestro ego, a la impulsividad personal y colectiva, a la agresividad, a cómo manejamos los obstáculos y frustraciones, a la seguridad interior, a la soberbia de creerse diferente y especial, a la desconexión por estar sólo en la mente, o en la imagen y en la prisa… Por eso es preciso mantenernos más tranquilos, con el cuerpo más presente y liviano, atentos a nuestros movimientos y reacciones… En el horóscopo de esta semana dejé algunas breves pistas/guías para cada sigo, acá.

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Pero este viernes (y durante un mes, en especial) tenemos tremendo regalo. Este eclipse XL destapa aquello que esté impidiéndonos escuchar y seguir al corazón. No al romántico ni al emocional ni al del marketing, sino a nuestro centro vital donde residen nuestras certezas personales y colectivas, porque es un fractal del TodoEl corazón verdadero… Nuestro Sol interior, que es ‘mejor amigo’ del alma.  Esa chispa que está tranquila y vibrante a la vez, que quiere experimentar esta Vida en vez de pensarla o sufrirla. Que se atreve a jugar, a sentir, parar, intuir, avanzar, reconocer para que evolucionemos. Ese centro luminoso donde reside nuestra autenticidad y que nos impulsa a vivirlo todo, no sólo eso que nuestra mente considera “bueno”, “seguro”, “lógico” o “necesario” porque todo -desde una enfermedad o una dolorosa caída hasta el logro más anhelado y cada momento de alegría- tiene que estar… Este eclipse nos mostrará con cierta crudeza qué situaciones, relaciones, hábitos, pensamientos o dinámicas ya se saturaron en nuestras vidas y nos impiden seguir porque opacan esta luz interna, por tanto ya no sirven… A no ser que quieras seguir mintiéndote a ti mismo, lo cual es válido igual; cada uno con su ritmo y decisiones, ¿no?… Y mientras más ausentes de nosotros mismos estemos más tajantes pueden ser las lecciones para que nos detengamos a ver, limpiar y enmendar  nuestro andar… ¿Para qué? Esta vez el cielo hace especial énfasis en que seamos más genuinos, nos liberemos de máscaras, de pesos y de apegos; en que ocupemos nuestros dones y nos atrevamos a descubrir algunos nuevos  para contribuir a la evolución propia y a la planetaria, que cada vez está más vital y no cesará, pese a que el sistema (creado por nosotros) se resista,  pues  estamos más grandes y vivimos un maravilloso tiempo!  Feliz eclipse de Luna llena en Acuario, tiempo de gran autenticidad! 

 

Julio 2018: Limpieza para poder encontrarnos

Para conocerte más y que tu ego no domine toda la escena. Para comprender el camino que tu alma trazó antes de venir a este planeta. Para entender el para qué de tantas experiencias vividas, incluidos tus dones, relaciones, desafíos, decepciones. Para realizar una carta astral (tuya y de otros) y comenzar a interpretarla poco a poco… Para eso es el Taller de Astrología, Nivel 1 que abriré en agosto. Toda la info Acá.

Pasado ese aviso, tengo otro: la Charla de Urano en Tauro será este sábado 7 de julio a las 16 hrs. en Curicó, centro sur de Chile. Aquí

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¿Algo más? Por ahora no. Entonces, miremos este noticioso mes astrológico: Tenemos poderosos eclipses que moverán nuestra alfombra y provocarán limpieza; ya estamos en la delicada retrogradación de Marte que nos propone manejar nuestra fuerza y rabias de otra forma y que se une al mismo movimiento de Quirón en Aries y Mercurio en Leo (lo siento por tanto término astrológico, que son una lata, pero iré destacando lo que nos traen para no enredarnos en tecnicismos) donde -de nuevo- el cuidado en nuestros pensamientos, palabras e iniciativas se aconsejan con ganas porque -debiéramos saberlo de sobra, pero siempre puede haber algún ego rebelde- la soberbia e impulsividad no están nada de moda.

Pero el rebosante Júpiter con su optimismo habitual despertará de su siesta en Escorpión este 10 de julio y, además de seguir mostrándonos temas en torno al abuso de todos los tipos (en Chile el tema cruza a varios “egos artistas , políticos y religiosos“, aunque vienen otros más), nos llama, de aquí a inicios de noviembre, a usar más nuestra intuición, activar la profundidad en nosotros y mirar la Vida desde ahí, potenciar el humor para asumir las oscuridades que todos tenemos, dejar morir obsesiones y exageraciones que nos entrampan y obvio: practicar el desapego cotidianamente… Y además, con su sonrisa habitual, Júpiter nos dejará un par de regalos y lecciones, esta vez en torno a la prosperidad….

Lo que es yo, continúo frágil y fuerte a la vez, como la Vida, ¿no?  Muy agradecida de muchos gestos de Amor en torno a la despedida que estamos viviendo con mi padre y que ha tenido tan bellos momentos y conversaciones ídem de gran honestidad, donde igual no perdemos el humor; a veces reímos y lloramos al mismo tiempo;  y a ratos  se puede palpar el alma y sentirla acompañando y mostrándose a cada instante; hasta en el vecino inmigrante, enfermero de profesión, pero que oficia de cuidador de autos en el restaurante del lado y que cada tarde viene a preguntar: ¿Cómo está el señor, cómo sigue? -mientras mi madre le va a dejar un café de grano para que pase el frío de la tarde. Estoy agradecida de cerrar en mucha conexión y alegría el Taller de 2do nivel de astrología que compartimos en parte del primer semestre con un bello grupo que ahora no sólo maneja nutridos conceptos de astrología e interpretan con agudeza, sino que además vibran de otra forma y se nota un poderoso crecimiento que hace que se muevan con nuevos sentidos… Agradecida de tener el espacio para observar y sentir este tiempo no sólo el personal/familiar, sino este ciclo colectivo tan mágico y luminoso donde tantos ya despertaron, aunque el sistema quiera hacernos creer lo contrario… Agradecida de sentir el viento, la lluvia -últimamente escasa- en Santiago y ver el bello arcoiris que bendice la ciudad y que muchos amigos reportan con fotos para que todos lo disfrutemos…

¿Sobre los eclipses? El primero es el 12/13 de julio, es parcial de Sol en Cáncer, y puede traer movimientos internacionales fuertes en torno a figuras de poder, a cierres e inicios drásticos, a la naturaleza y a temas que dábamos por superados. En lo personal nos hará tomar decisiones para armonizar lo personal con lo laboral. Pero esos días el cielo también nos regalará un trino en signos de tierra: Tauro, Virgo y Capri; que nos permitirá experimentar gestos de amor, retomar el disfrute de distintas cosas, concretar con más creatividad y disciplina para ver resultados pronto.

El segundo eclipse llega a fin de mes. El 27. Es total de Luna llena en Acuario y es una activación de autenticidad: nos preguntará sobre lo que realmente somos y queremos y nos empujará a realizarlo; nos permitirá revisar nuestros círculos para ver si nos representan o no; pasarán cosas en torno esto esas semanas y algunos vínculos pueden vivir un final para dejar espacio a otros nuevos que sintonicen con nuestro presente. Los encuentros álmicos estarán potentes, e igualmente el más importante es con nosotros mismos.  En lo colectivo, pueden volver a levantarse temas con el feminismo, amenazas entre países que siguen jugando a quién es el más fuerte -qué antiguo-, ciertas luchas por libertades y florecer innovaciones en torno a la naturaleza. Será importante cuidar el ánimo, el sistema nervioso y llevar las discusiones con una mente abierta. 

Bastante, ¿no? Bueno, recién empezamos este mes inquieto y enriquecedor que hará sus movidas de limpieza para que caminemos escuchándonos más y  así actuar acorde a eso… Que se escuchen fuerte nuestros latidos, intuiciones y llamados del alma!

Dolor&Amor unidos jamás serán vencidos

Lloramos bastante con las amigas. Nos encontramos las tres después de unos meses y cada una está en sus procesos de “muerte” literales y metafóricos. Una abandonó voluntariamente el éxito en Estados Unidos para venir a sanar física y emocionalmente acá, a Chile, desde el poderoso norte, donde se refugia hace unos meses alejada de la urbe, entre las montañas, donde ahora está dejando morir a la intelectual inquieta e independiente para permitir que nazca una mujer nueva que ya tiene otro brillo en los ojos y que no sabemos cómo llegará a ser porque está en plena metamorfosis. La otra amiga está en proceso de ser madre adoptiva por opción, no porque físicamente no pueda, sino desde la certeza de querer hacer una familia desde ese gesto; camino en el cual no sólo se encuentra con la burocracia y los requisitos algo absurdos pero necesarios del sistema, sino con sus propios miedos también. Recuerdo que lo decidió hace un tiempo cuando su padre enfermó grave y ella viajó urgente a verlo; y, en medio de la angustia por la muerte rondando, nos contó por mensaje de teléfono mientras la conteníamos, que quería adoptar a un niño. Fue muy emocionante y mi respuesta fue (además de felicitarla y sentir gran alegría por ella) : Qué bello es el dolor… Y tanto que huimos de él… Fue esa experiencia límite la que dio paso a su nuevo camino y activó mayor sentido a su trabajo y a otras decisiones… Y en mi caso, estoy acompañando a mi padre con una  enfermedad muy avanzada, desde las distintas dimensiones que esto implica: la de hija asustada, preocupada y frágil, la de mujer que sabe lo que viene y lo acepta, la del alma que también sabe qué rol le corresponderá tomar en este capítulo porque hace rato que los sueños, las señales y los guías avisan…

chocolate dessert fabric food

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Figuramos en un bar de chocolate, en una tarde fría precisa para esto, en medio del rico aroma y de las exquisiteces que probamos y que circulan por todas las mesas con el local lleno. Por suerte no amo tanto el chocolate -aunque me encanta que me lo regalen y saber que siempre hay alguno guardado en la despensa por si se asoma algún caprichito por la tarde- porque este bar está muy cerca de mi consulta y podría venir muy seguido; ja… Sentadas en unos sillones, conversamos varias horas y  cada una bota sus lágrimas al contar en qué estamos, espontáneamente nos tomamos las manos, nos abrazamos y compartimos eso que somos: el Amor puro y vibrante que nos habita, que sostiene lo que sea y que no duda en estar sin condiciones…  No casualmente las tres estamos en temas con nuestros padres y hemos hecho cambios importantes en los últimos meses.

Pareciera que cuando el dolor ronda este Amor se asoma con más fuerza. Claro, si te permites verlo, brindarlo y recibirlo. Aunque realmente siempre ambos están. En cada paso que damos. Suben y bajan su volumen, pero siempre están. La experiencia humana que transitamos viene con ambos como generosos acompañantes que nos guiñan un ojo, nos enseñan y abren numerosas oportunidades.

Es una tarde/noche entrañable, muy bella, que nos deja en una energía ídem en medio de las angustias… Vuelvo a casa muy plena y al mismo tiempo permitiendo que la fragilidad esté, porque ella quiere estar y no pienso -no se me ocurre- resistirme… Al día siguiente almuerzo con mi madre y nos acompañamos a cosas tan simples como pagar unas cuentas, comprar pilas, ir por una linterna, pasar por unos dulces para el té. Al almorzar hablamos de la muerte sin nombrarla. Vuelven a rodar lágrimas; después también vienen las risas porque nos gusta comentar qué comen en las mesas alrededor y cómo son los comensales… Unos minutos después cruzamos una avenida con mucha gente y una ciclista grita “¡Me robó el celular!”, varios miramos hacia un tipo que corre y en medio del tumulto otra chica con ojos muy alegres y hablando por celular se asoma con otro teléfono en la mano y grita ¡Aquí, aquí, lo tengo! Nos detenemos en medio de la calle a ver la escena: le trae de vuelta a la ciclista el celular robado mientras ésta última la abraza y le dice “¡Te amo, muchas gracias, te amo en verdad, te pasaste!”, y todos sonreímos emocionados en los segundos que dura el semáforo, al tiempo que ella nos cuenta a todos: “es que hace poco me robaron el mío igual, así que seguí al tipo y lo soltó”. Todos estamos muy contentos. ¡Qué bello! ¿Verdad? Una vez al otro lado de la calle nuestra heroína continúa hablando con su madre al teléfono y le cuenta la historia… Sonreímos. Del brazo de mi madre, siento gran emoción y ternura; agradezco muy feliz estar en medio de este gesto de Amor, protección, conexión, sincronía, sanación y magia…

No casualmente -de nuevo- estos días en que casi terminamos el Taller de Astrología de segundo nivel, profundizamos en los tránsitos de Plutón (transformación, despojo, muerte, renacer, poder, psiquismo) y de Quirón (autoestima, fragilidad, sanación, rememorar, dedicación, terapeuta interior, comprensión), también hablamos de los niveles de consciencia y cuán distinto es vivir un desafío desde un ego sin trabajo alguno (desbordado, una personalidad básica o baja) a vivirlo desde mayor trabajo interior (conociendo a nuestro querido ego en gloria y majestad; en mayor conexión con el alma), en un mundo donde ambas posturas tienen que estar y convivir porque -lo he dicho ya- aquí nadie sobra y no todos vinieron a despertar, hay quienes vienen a estar dormidos y a permanecer en eso, lo cual es preciso y digno también…

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En estas semanas de cierre del otoño por acá y de primavera por el norte, donde nos preparamos para un Solsticio muy emocional y más conectado gracias al gran trino de agua entre Mercurio (mente), Júpiter (sentido) y Neptuno (empatía) en Cáncer, Escorpión y Piscis respectivamente, constatamos también la nueva energía uraniana taurina. Todo está más drástico e intenso, pero la vorágine se ha calmado un poco, ya el fuego alocado de Aries no nos tiene sobre estimulados ni tan impacientes ni tan yoístas (amén). La tierra de Capricornio y Tauro ahora nos tienen resolviendo, mientras Júpiter desde Escorpión y Don Satur desde la casa 10 nos ponen importantes temas enfrente para limpiar, asumir y construir ya no desde la prisa; ahora el paso a paso es vital; o lo aprendes o te frenan con ganas… Por mi parte, iré un par de días a la cordillera y aguas termales del centro sur de Chile para tomar fuerzas en lo personal y en lo profesional; porque el 7 de julio haremos esta Charla de Urano en Tauro en Curicó y luego me corresponderá preparar el Taller de Primer Nivel de Astrología que irá de agosto a noviembre de este año…

En esta semana pre Solsticio, mi cuerpo está tenso y cansado a la vez, como también mi alma está dulce y llena de Vida, la siento vibrante y muy agradecida… Recibo mucho Amor de distintos círculos y gestos, de bellísimos seres que me permiten dejar caer lágrimas, que me abrazan o me toman las manos, que me preparan un té, que me cuentan historias divertidas para reírnos un rato, que me dan sus mejores recetas para la pena y para el cuerpo, que me regalan chocolates con maracuyá y aromaterapia, que nos mandan luz y mensajes de los guías, que nos sostienen en su corazón, que preguntan de verdad ¿Cómo estás?, que aceptan que suspenda lecturas porque la Vida con todo su Amor y su Dolor unidos me requiere en otras cosas… Entonces me digo la misma frase que le dije hace un año a mi amiga: Qué bello es el dolor… Y tanto que huimos de él… Muchas gracias.