Septiembre, ¿Y si bajáramos el rechazo?

Desde hace varios meses que, por distintos motivos y señales, este Taller (Comprende a tu Ego para escuchar a tu Alma) estaba en mi cabeza y en mi corazón. Y cada vez que se lo nombraba a Pame, coordinadora de Astroálmica, de los talleres de astrología y más que hace unos años damos, ella saltaba y decía: Siiii, Jime, siiii, tenemos que hacerlo….

Después de algunos enredos y dudas geminianas (que sí, que no, que cuándo, que cómo, que después, que mejor viajo) y de una meditación de gran conexión en que sentí más claro de qué se trataría, dije a los guías: bueno ya, chiquillos; ya, hagamos el Taller Del Ego al Alma. Y deduje: ahí uniré parte de mi propio camino de consciencia (nada fácil, doloroso a ratos, apasionante y de incalculable belleza), de la astrología que traigo (de otras vidas, porque si no, no sé cómo sé lo que sé, ja; muchas veces me río interiormente en las lecturas o después de éstas al pensar en los pocos meses que estudié esta herramienta de autoconocimiento y cómo la Vida me empujó a dedicarme a ella aunque no era para nada mi idea y al principio fue incómodo e intenté rebelarme, mas no me dejaron y este oficio seguía creciendo y llenando mi agenda. En fin; parte de los inevitables caminos que cada uno viene a vivir en algunos ámbitos de la Vida).

Aquí podría sintetizar, entonces, parte de la astrología que practico, que enseño y que sigo aprendiendo a través de las vivencias con cada consultante y con los alumnos; parte del material que escucho o leo de algunos buenos agentes de consciencia, de formaciones que tuve a veces en la práctica  y en otras en teoría y de la Vida misma que recorro, asistida por muchos en el camino, que vaya que han contribuido -a veces sin saberlo- a mi crecimiento.

Y “está resultando” (lo repetiremos en octubre y ya están casi completos los cupos; pero seguro vendrán más en 2020 porque ya me avisaron que tendrá varias ediciones) una experiencia muy poderosa, reveladora, divertida, sanadora y que provoca mucho movimiento interno y externo, además de encuentro no sólo con las verdades de nuestro Sol, Luna y Ascendente; sino también con el Alma que no piensa hacerse a un lado por más que nuestro ego quiera opacarla, hacerle trampas o distraerla…

Escribo esta nota para agradecer a todos los que formaron parte del primer encuentro, un grupo muy entregado a mirarse, a domesticar el ego y a provocar cambios en sus Vidas (tareas no menores). Me tiene muy conmovida y alegre; es un gran honor ser testigo y compañía… Y también la escribo porque por estos días mucha gente se cuestiona su trabajo, su vocación, sus llamados del alma. Y da la sensación que somos pocos quienes nos dedicamos a algo que nos da pleno sentido, lo cual no quiere decir que esté libre de obstáculos -ja- , que no nos canse o que a ratos presente sus cuestionamientos y crisis. E igualmente aparece -en este sistema desconectado que creamos y que por fin se cae cada día más- como un privilegio el amar tu trabajo. Ya pasarlo medianamente bien lo es…

Mientras diseñaba de este taller y al entregarlo clase a clase, algo en  mí estaba felizmente exhausta (porque significó gran trabajo) y llena de vida al mismo tiempo. Tuve una decena de confirmaciones en el camino y hasta libros y videos que “aparecieron solos”. Todo me daba material y me reí con emoción ante cada hallazgo.  Me detuve muchas veces a agradecer. También a intencionar que esto fuera de beneficio para muchos. Y cada tanto me encontraba con no pocos que están en insatisfacción o en gran rechazo con sus labores que, por lo demás, ocupan gran porcentaje de su día a día…

… A veces tenemos que recorrer caminos un tanto difíciles o que sentimos pesados o extensos para que mediante determinadas experiencias podamos abrir las puertas que nos corresponden. Ninguna experiencia sobra en nuestra Vida. Es una bella tarea enseñarle eso a nuestro mejor amigo, el ego (nuestra mente/emociones), para que deje su constante ansiedad…

Y con toda la energía en Virgo, regente del trabajo humilde y dedicado, en este septiembre, es buen momento para detenernos a dejar de criticar -uno de los deportes favoritos de nuestro ego y terreno muy virginiano- lo que no nos gusta. Virgo digiere, separa lo que nutre de lo que no. Y claramente el rechazo no es buen nutriente. Podemos ir a la luz de este signo, respirar, agachar la cabeza frente a la Vida y decidir ordenarnos primero. Virgo nos ayudará con esto. ¿Ordenarnos? Claro, hay que poner en su lugar toda nuestra energía.  Primero liberarla. Botar nuestro enojo, frustración, rechazo. Primero hay que vaciarnos. Vivirlo. Darnos el permiso de un día completo, por ejemplo,  de pura rabia o desaliento. Permitirlo. Después es preciso decidirnos a aceptarlo por una semana. Dejar de resistirnos (hay momentos en que gastamos casi más energía de la que tenemos en esto, lo cual nos agota a nosotros y qué decir a nuestro ambiente). Se trata de probar, a ver cómo nos sale bajar la crítica, la resistencia. Como una auto-apuesta. Tercero, mirar con unos centímetros (ojalá fueran metros) de distancia que Sí. Que esto que nos jode tiene que estar. Que es parte de nuestro poderoso presente y que mientras más lo rechacemos más lugar ocupará y se hará más denso… Entonces, mejor respirar y dejarlo ser porque con un poco de aceptación y de distancia puede que nos muestre qué sentido tiene… La distancia, muchas veces, permite nuevas lecturas sobre un mismo hecho…

trabajo Tute

Al comenzar este 2019 hablamos de “Madurar sin perder la sonrisa” porque insistir en el rechazo, en la pataleta, es un infantilismo que ya no podemos permitirnos si no va acompañado de una acción más consciente y/o concreta después, como también recuperar el entusiasmo por la Vida en sí o por lo que nos agrada. Con Saturno en Capricornio (uno de los guías de este ciclo 2018-2020) se nos pide construir -en especial en lo laboral- con esa palabra que este sistema no promueve: sabiduría. Sin embargo, a ésta no le importa  -ella no se ofende- porque igual logra emerger cuando vamos más lento, cuando priorizamos desde el alma, cuando aceptamos la jerarquía en la que nos movemos dentro de nuestros trabajos, cuando guardamos silencio para escuchar y “leer” al resto antes de interrumpir o adelantarnos, cuando bajamos el juicio, cuando reconocemos los talentos y logros de los demás, cuando delegamos porque claramente no es sano hacerlo todo o porque estamos cansados o porque no tenemos las herramientas, cuando permitimos que otros brillen en vez de querer todos los focos, cuando nos atrevemos a decir “no sé”, cuando salimos del automático y nos abrimos a sentir qué nos pasa de verdad, cuando dejamos  la evasión, cuando practicamos flexibilidad, cuando nos reímos de buena gana en vez de tomarlo todo con seriedad, cuando paramos para mirar el Todo y los detalles, cuando recibimos merecidos elogios y decimos “gracias”, cuando tomamos iniciativas de cambio paso a paso, cuando celebramos en equipo, cuando nos damos cuenta que el trabajo es una parte nuestra y no nuestra identidad completa porque hay mucho más que cultivar en esta colorida Vida que tantos regalos -y misterios- nos da…

Feliz septiembre! Tiempo de aceptación, orden, sabiduría y… Nuevos espacios que nos ayuden a digerir mejor nuestra realidad.

PD: Y atentos a este blog, que pronto habrá nuevo podcast con Katy Becker para hablar del equinoccio y del cumpleaños de Chile ❤ Gracias!
Anuncios

Agosto: Menos drama, más risa y disfrute

(Antes de comenzar esta nota, a todos los interesados en el Taller de Astrología 1 en Viña del Mar, va info ACÁ para inscribirse y al final de estas líneas también. ¡Gracias!)

Nuestro altar para cerrar el Taller de Astrología 1, en Santiago

A varios nos caen lágrimas en la meditación de cierre del Taller de Astrología 1; fueron cuatro meses de viaje no sólo por el conocimiento de los planetas, las casas, los nodos y demás, sino también por la Vida en sí, por los caminos del alma de cada uno, que a ratos son tan paradójicos e incómodos y llenos de belleza también, por nuestros talentos que, mientras estemos en este planeta, seguirán brotando… Nunca terminamos de conocernos y de aprender… El grupo de alumnos -juntos a los de segundo nivel, con quienes cerramos hace un mes- me ha enseñado mucho, aprendimos juntos y es emocionante ver su transformación, como también la posibilidad de que gente muy distinta, en una ciudad más bien rígida y segmentada, se encuentre y hagan lazos porque estamos todos en lo mismo: despertando cada día más y eso implica que lo establecido y lo estándar que el sistema propone e impone ya no nos basta -algunos desde muy pequeños lo encontramos absurdo- ni nos identifica porque el alma es tanto más que el -antiguo ya–  “sueño americano” y ella (em)puja porque la escuchemos y así construyamos una vida más genuina (no exenta de dolores y ‘baches’, obvio), con otras herramientas, donde lo pasemos mejor día a día…

Y al día siguiente de nuestra meditación, hoy, las cosas se sincronizan para mí -muchas veces nos pasa, ¿verdad?- porque es el cumpleaños de mi padre, e iremos con parte de la familia a celebrarlo y recordarlo con sopaipillas y más al clásico café Villa Real. El mismo lugar donde grabamos con mi querida y talentosa ex alumna Katy Becker este serpenteante y chistoso podcast.

En medio de cierres e inicios, como el que nos trae esta Luna nueva en Leo en la noche de este 31 de julio, también aprovecho de agradecer a todos los que me han sostenido y acompañado este tiempo, de muchas maneras, incluidos mis alumnos  y equipo de trabajo que, quizá no lo saben del todo, pero han sido una gran compañía e inyección de energía sanadora. En momentos desafiantes, el alma se encarga siempre de abrirnos puertas y tendernos manos que nos recuerdan la belleza humana, que está ahí invariablemente, lista para brillar en cualquier momento…

Y en este último día del mes, me da risa  cuando veo que muchos quieren que se vaya julio porque tuvo mucha intensidad emocional con todo lo de los eclipses y lo que nos obligaron a mirar y limpiar (entiéndase soltar aunque no quisiéramos). Encima con Mercurio retro (concluye mañana, pero realmente se activará más desde el 5 de agosto) hubo cantidad de bromas a nuestra paciencia y flexibilidad (lloré de la risa con sus enredos, que estuvieron notables esta vez)… Y yo me imagino la cara de julio toda humilde e incomprendida… Sí, julio, con todos sus movimientos ni se inmutó porque sabe que le correspondió una noble tarea: recordarnos lo valioso de soltar y también que hay espacio para todo, porque de eso se trata en parte esta experiencia humana: de vivir todas las situaciones sin rechazar las que nos desagradan… Simplemente vivirlas. Pero a nuestro ego le encanta etiquetar y excluir cosas.

Este 2019 que con tanta energía de signos de tierra nos sigue dando oportunidades de mirar nuestros miedos para desprendernos de ellos un poco más cada día  y de dar pasos más concretos&prácticos, en su octavo mes (re)enciende nuestra chispa, gracias a más planetas en Leo; lo cual nos muestra el juego como una salida a lo que nos aprobleme. Agosto es un mes para activar mayor creatividad, acción entretenida, sello propio, luminosidad, pasión. 

Ya que este mes abre otra energía, estos días podemos hacer nuestros propios rituales de cierre y agradecimiento por lo vivido para después de esto tomar compromiso con nuestra diversión, con permitirnos más espacios chispeantes y menos enrollados, con activar la risa antes del drama, con darnos más gustos en vez de exigirnos tanto, con conectarnos a nuestro corazón verdadero y sabio antes que sólo con nuestra mente neurótica… Agosto abre una puerta a esto, a ver si ahora lo convertimos en un hábito y no sólo en una anécdota de este aleccionador 2019…

Por lo mismo yo, además de ir a celebrar con sopaipillas, figuro entretenida diseñando una edición distinta del Taller de Astrología 1 , esta vez en Viña del Mar, así que si usted lector es de por allá o alrededores haga click aquí y entérese de todo, partimos el 30 de agosto. También me entretengo cantidad al bajar la info del Taller Del ego al Alma (se completaron los cupos!), que compartiremos desde la tercera semana de agosto. Y como una parte de mi está cansada y necesita tiempo para no hacer, leer algunas buenas cosas con más tiempo y tomar algunas decisiones para el fin del año, no haré lecturas de carta astral en septiembre. Ya la agenda de agosto está completa y decidí pausar antes de somatizar más, también para replantearme algunas formas y -algo que mi alma siempre pide- salir de la rutina… Así que lo invito, querido lector, a que el empuje de agosto quizá le dé también a usted la forma de generar una pausa (por breve que sea) porque después de tanto movimiento emocional/interno es preciso decantar y darle espacio también al cuerpo y a la mente para que estén en una frecuencia más sana… Y a quienes quieran su lectura luego (sin ansiedad, eso sí, desde ahí puro atraemos y generamos interferencia&drama, ojo!), tengo algunos datos de ex alumnos del segundo nivel que ya están leyendo cartas por si quiere conocer más del talento astrológico local. Si ellos me autorizan dejaré sus datos en los comentarios de este post, más abajo.

Por último, para todos, este tiempo es bueno para retomar algo que nos hacía felices de niños y que como adultos ahora olvidamos o postergamos demasiado… Lo que sea: dibujar, pasear por el parque, el aroma del pan por la tarde, leer historietas, ver la tele, quedarnos en pijama todo un día, armar puzzles, sentir la lluvia, ir a la playa, tomar chocolate caliente o un helado, bailar o sentir la música, hacer galletas, subir a los árboles o al columpio, echarse en el pasto, hacer pic-nic, saltar la cuerda, jugar a la pelota… Esa energía ahora nos propone recobrarla como un juego sanador que nos reconecta con la fluidez y el fuego de la conmovedora Vida que hemos elegido transitar… ¡Feliz agosto!

Equinoccio 2019: ¿Y si fuéramos más felices?

Esta tarde-noche, en este sur del mundo, llega el Equinoccio de Aries. Unos días antes me puse a escribir esto, pero esperé a publicarlo hoy. Y ahora, con la radio de fondo, me entero que es el Día de la Felicidad. Mira tú las sincronías. Acá se los dejo, les agradezco la lectura y la escucha radial de estos días, como también la bella compañía de muchos de ustedes durante el ciclo que cerramos hoy. Acá voy:

No sabía por qué en medio de estar unos últimos días de vacaciones en la playa, donde fuimos a despedir el verano, después de dar un paseo por los sures chilenos y argentinos, y también -ex profeso, en mi caso- a conectar con el dios Neptuno, el señor de los mares y las emociones profundas, que este año estará poderoso para algunos; sentía que tenía que ir sí o sí al baño turco; no con obsesión ni prisa (así no habla el alma), sino con certeza.

Luego de unos días de vuelta en Santiago, donde ya organizo los talleres de astrología (acá por si le interesan) y la agenda de lecturas, voy  a una potente meditación/activación grupal, donde siento que puedo limpiar pesos y reconectar con el presente. Y al día siguiente por la mañana parto directo a mi baño de vapor, en el centro de la ciudad. Al entrar en la sala donde el aroma de eucaliptus lo impregna todo, al igual que la humedad, siento felicidad plena, me río y suspiro: Graciaaas… Aquí tenía que estar, esto era lo que necesitaba, qué bueno que me escuché; gracias-. Y, a diferencia de otras veces en que me ocupo de ponerme aceites en el pelo o de exfoliar la piel, lo primero que hago instintivamente es sentarme en posición de meditación y hago eso, meditar: respiro profundo varias veces con ojos cerrados, conecto conmigo, con mis guías, y estoy plenamente presente por varios minutos, con mucha calma y placer. Resisto mucho más el calor que otras veces y cuando ya es suficiente salgo de la sala a ponerme un poco de agua fría para luego volver a entrar… Me quedo unas horas en eso del calor y el agua; cuando ya estoy por irme a almorzar a uno de mis favoritos en el centro, siento: claro, tenía que estar conmigo y en esta purificación que reactiva todo y tenía que estar en esta humedad intensa… Fueron muchos meses -casi un año completo- de estar conteniendo y sosteniendo a otros (en lo personal y profesional) y de compartir mucho en distintos espacios, lo cual agradezco profundamente porque varios con quienes compartimos en este ciclo me contuvieron a mí; e igualmente casi no había estado a solas conmigo en quietud, sólo “estando”, en silencio; de hecho me da risa que una señora me quiere hablar y yo esta vez afirmo a mi Géminis tan sociable y sólo sonrío sin interactuar más, necesito seguir conmigo… También tenía que estar pisciana: vaporosa, licuada, sensible, sin forma, intro, porosa, nubosa, sin mente…

Desde ese vapor agradezco infinidad de cosas y lazos del año, boto lágrimas, me río, relajo en especial mi espalda y hombros, disfruto todo, intenciono estos meses y los talleres que daré, miro un poco del año y de esta semana que está “radial” (más abajo les dejo links e info); agradezco toda la nobleza de mi cuerpo que resistió y sostuvo nerviosismo, estrés, dolor, tristeza, angustia, pocas horas de sueño, rabias, cansancio, extensas caminatas, mucho trabajo, gran sanación y más…

beach during sunset

Photo by b. on Pexels.com

Y ahora que miro este equinoccio, que viene con yapa de Luna llena en Libra y con harta energía pisciana (de agua) acompañándolo; y mientras preparo material para la radio, me alegra ver que comenzamos un año solar (para la astrología el año se inicia cuando el Sol entra al fuego de Aries) con énfasis en desprendernos de nuestro lado heroico que quiere demostrar algo y ser reconocido, en enaltecer el goce de la Vida y de lo que ya tenemos, incluido nuestro hogar (y si no lo tenemos, es buen año para gestarlo, ojo), en trabajar nuestros talentos en vez de dejarlos dormirse, en abrirnos el mundo del conocimiento y de los viajes, en hacer gestos muy concretos en pro de la ecología, la armonía de nuestro sistema humano con la naturaleza que habitamos y somos...

En este ciclo estamos más grandes y, por lo mismo, las cosas son más tajantes. La naturaleza y los grandes sistemas o protagonistas mundiales pueden ponerse drásticos porque nos toca a todos madurar y lo antiguo se resistirá, como es normal.

Y parte de esta maduración que iniciamos en 2019 y se extenderá por un par de años es dejar de distorsionar la felicidad y de creer que es una meta, o es algo grande, o espectacular que está afuera y lejos, que depende de la comodidad material, que es un estado constante (ja) y que anula el dolor (ja,ja). Lo vuelvo a decir: La Vida, esta existencia tan enigmática y bella a la vez, incluye dolor, es parte de ella, de nuestra experiencia humana y no es ni bueno ni malo, simplemente Es…

mafalda-felicidad

La felicidad es mucho más simple, cotidiana, pequeña y hasta silenciosa… Tiene más que ver con cosas sencillas que necesitamos, como caminar, descansar, sentir el sol, cantar o escuchar buena música, compartir una cena, quedarse en casa, dar o recibir un abrazo, escuchar las risas de los niños, soltar la rutina de vez en cuando… Y me tomaría varias páginas de este blog describir espacios o momentos felices que quizá a los egos más prejuiciosos y/o enrollados les pueden parecer cursis o clichés -y qué más da; así somos los humanos, nos enredamos en la mente…

E igual escribo de felicidad y rememoro de este verano el contemplar las olas brillantes y cadenciosas bajo el sol sentada en la arena, el aroma de café con cardamomo a media mañana, el sentir el viento en el cuerpo mientras paseamos por el sur de Argentina, el poder quedarme en cama más tiempo porque mi cuerpo y mi mente están lentos, el reencontrarme con un par de amigas de vuelta de vacaciones y reírnos a carcajadas además de conmovernos con pasajes de este verano, el mirar el jardín vibrante desde mi consulta en mi primer día de vuelta a las lecturas… El entrar a la sala de vapor, llenarme de él y sentir la alegría de comprobar que eso necesitaba mi cuerpo y energía aunque no sepa del todo por qué…

Este año solar que iniciamos con el equinoccio del 20 de marzo, con las novedades Urano en Tauro, de Quirón en Aries y de tanto Don Satur como Plutón en Capricornio, nos traerá a Tierra, a disfrutar lo simple, lo pequeño; a crear desde lo natural, a poner la tecnología al servicio del planeta, a soltar el yo-yo del último septenio, a habitar nuestro cuerpo y espacios de casa o trabajo con más consciencia, a concretar anhelos con calma y acciones más sólidas, sin lucha… Este equinoccio, es también una invitación a crear felicidad sin pretensiones ni estridencia, cada día, sin ansiedad y, por supuesto, escuchándonos -al alma- un poco más, como una práctica…

Para seguir compartiendo de esto, acá les comparto el audio de la relajada entrevista en la radio online de la librería Qué Leo, con la ariana Kathy Becker. Y esta mañana a las 11 estaremos en radio Cooperativa compartiendo más del ciclo que comienza. Acá el audio y al final el video por si les queda más fácil. ¡Feliz equinoccio, tiempo para bajar a tierra nuestra felicidad y permitir que aparezca! Gracias!

Con Urano en Tauro: Recomenzar de verdad

Junto a varios lectores de este blog y a otros cercanos, estamos –como el cielo astrológico- en tiempos nacientes que nos tienen removidos, asustados, agradecidos, algo perdidos, igual entusiasmados, aprendiendo a pedir ayuda y a cuidarnos más, con intuiciones sobre pasos nuevos que tenemos que dar pero para los cuales no contamos con muchas pistas ni mapa ni con GPS sino más bien con un lienzo en blanco o caminos abiertos para transitar…

green rice field

Photo by Johannes Plenio on Pexels.com

Por mi parte, sé (‘me mandaron’ a esto vía diversos mensajes y señales) que tengo que dar más clases de astrología, de “AstroÁlmica” como bauticé a mi mirada de esta disciplina que en mí -al igual que muchos que cuentan con sus talentos desde pequeños en determinada área- viene de otras vidas (si no, no me explico cómo sé lo que sé en esta materia, por qué fluye y por qué me resulta conocido), es autodidacta, empírica y canalizada porque, como ya lo he contado, nunca leí del tema pese a tener varios libros y además estudié muy poco; sin embargo la Vida movió sus sagrados hilos para que no usara el periodismo clásico que sí cursé, sino que me empujó hacia la astrología y la consciencia para ponerlas al servicio -con algunas enriquecedoras crisis mediante- vía las lecturas, este blog, la radio, el horóscopo, los rituales, las meditaciones, las charlas, las clases…  Si me lo hubieran contado en la universidad, no lo habría entendido ni creído; pero algo en mí siguió con naturalidad -sin cuestionarse demasiado- este propósito del alma de contactar con la psiquis personal y colectiva, de entrar desde muy pequeña -gracias al dolor y al miedo- en el autoconocimiento y en la consciencia, de comunicar otras miradas sobre lo que estamos viviendo y de entregar las mismas herramientas que a mí me sirvieron y la información que me llega en cada lectura y en las clases… Al igual que para otros (tanto cuando te haces caso como cuando no), el camino no fue cómodo al principio, dado -entre otros temas- lo que lo que implica dedicarse desde muy joven a algo que no es tan popular, que antes era “raro” en un país prejuicioso y estrecho como nuestra geografía, pero que siempre es muy gratificante y que cada día me enseña más y más de nosotros los humanos con nuestros caminos del alma y del ego… Nuestra Vida, sus giros, el destino, el amor siempre presente en cada hecho por más que a veces nos cueste verlo, la sabiduría del alma personal y colectiva siguen sorprendiéndome, maravillándome y dejándome una gran certeza interna en cada día de trabajo…

Por eso, aunque mi ego geminiano (por lo tanto, inquieto, sociable, disperso) seguiría feliz de vacaciones y paseos por el sur de Chile y de Argentina explorando bellos rincones, ya estamos en Santiago -junto al equipo- inscribiendo para aprender Astrología desde la Base,  en el Taller de Nivel 1 aquí, y también para profundizar en un Segundo Nivel, acá.  Claro, es que una parte mía se habría quedado muy contenta  y entretenida en lo conocido que me permite más flexibilidad de horarios: en la consulta individual de carta astral y en dar un solo curso para los alumnos del año pasado o para quienes quieren seguir aprendiendo. Pero el camino abierto por el alma es otro y –como varios- tengo que mover los planes, interrumpir vacaciones, preparar material, crear, divertirme en este nuevo capítulo, disciplinarme y dejarme guiar y sorprender… Muchos estamos en nuevos episodios que asumir, pues ya no queda espacio para la duda, la queja, la resistencia Estamos prácticamente obligados a un reinicio, en el cual, de paso, renovaremos también la compañía y la forma de ver las cosas… Ya habitamos una nueva Era, una nueva Tierra, un nuevo cuerpo, un ego más abierto o menos denso (amén), un alma a la que escuchamos más para que guíe el camino… Todo está en plena gestación, es un tiempo

Todo esto en sincronía con los movimientos estelares. Sí, por fin, luego de siete agitados años, Urano salió definitivamente del fuego ariano (no sé ustedes, pero a mí me tenía muy cansada en especial los últimos dos años), desde donde –entre otros fenómenos- alteró la noción del tiempo, agitó el ritmo de las cosas, potenció las independencias personales y colectivas, incrementó el narcisismo vía la tecnología y las redes sociales, nos empujó a emprender e innovar desde nuestro sello personal, abrió la rabia como agente de cambios, sacudió la búsqueda de identidad, nos devolvió las ganas de innovar y el arrojo…

Y ahora, desde este 6 de marzo -y hasta 2026, ja- hace su entrada nada cómoda a las tierras de Tauro. Pero para Urano, planeta de Acuario, la comodidad no es un tema porque lo suyo es el inconformismo. De hecho, la gente muy acuariana y/o uraniana suele estar en la crítica, en el cuestionamiento, en la diferencia, en el romper moldes, en la rebeldía, en la mente, en la originalidad, en la separación, en la vanguardia, en la ansiedad por el futuro. Urano es aire, vientos, nubes, huracanes, tormentas, truenos, relámpagos, sacudidas de tierra. Rige los terremotos, las erupciones, el cielo, la electricidad, las revoluciones, la tecnología, la innovación, la aeronáutica, la ciencia y –entre otras cosas- la astrología! Además, según mi propia info, junto a su hijo viejo, Saturno, rige el tiempo. Estoy terminando este párrafo y Beatriz, alumna, amiga y parte del equipo me manda esta noticia,  sobre una inusual tormenta eléctrica en California… Urano y sus locuras fluorescentes.

Mientras que Tauro, tierra fértil, es energía fija, apegada a lo que ya conoce, lenta, simple, pura, conservadora, sólida, receptiva, concreta, literal, acogedora, manual, corpórea, rudimentaria. Tauro es Gea, Gaia, Tierra, Pachamama. Son los aguayos con que a veces los andinos representan a la madre Tierra en las montañas cubiertas con estas mantas. Tauro son los sabores, aromas, preparaciones, cultivos, colores, artes, costumbres; tradicionales de un lugar o grupo. Son los árboles añosos, el campo con todo su trabajo, sus animales, frutos y alimentos; la tierra húmeda, la arcilla. Tauro es el antiguo trueque que luego se transformó compra/venta con dinero. Tauro es lo que tenemos y el goce de esto. Es nuestro sistema económico. Es aquello que valoramos y a lo que solemos aferrarnos. Son nuestras prioridades, lo basal para vivir cómodos y/o seguros. Son los ritmos de las estaciones. Es el pan que cada pueblo saborea y reconoce como propio.

Urano en Tauro abre un tiempo muy distinto, incierto y creativo. Para mí es un aterrizaje en lo que ya tenemos y en lo que no. Es activar mayor criterio de realidad para movernos; por lo tanto es soltar fantasías, idealismos y exceso de optimismo para en vez de esto comenzar a usar y reutilizar lo que ya está en nuestras vidas: desde un talento hasta un obstáculo. Es dejar de acumular en varios ámbitos y en especial en lo material. Es repensar y rediseñar nuestro adictivo, insano y absurdo sistema de consumo. Es volver al origen: al valor de nuestro cuerpo, de nuestros talentos, de lo que tenemos, de la Tierra en sí con todas sus bondades… Abrimos un tiempo pragmático, muy poderoso para hacer cambios concretos, de verdad y no solo una pose o idea… Ya solo protestar y hacer berrinches fue; ahora es tiempo de gestos concretos frente al sistema que empiezan por nosotros mismos: cada uno podrá buscar formas más sanas y originales de producir, de consumir, de aprender, de estar en este noble planeta. Una de las manifestaciones podría ser que los arriendos cobren más protagonismo que las compras, por ejemplo.

Y otro de los regalos de este nuevo ciclo es -enhorabuena- dejar de correr. Tauro es pausado, mientras que Urano es neurótico e hiperactivo. Después de siete años en Aries, que ama correr, llegar primero y cuya frecuencia es individual, este impredecible planeta intercambiará energía con un signo que desconfía de lo acelerado y del futuro, que más bien quiere quedarse en lo conocido. Ambos -y nosotros- tendremos que ajustarnos para convivir y sacar lo mejor de cada uno; lo taurino no podrá resistirse a cambiar, tendrá que ser más flexible y aprender a confiar en los pasos nuevos que tendremos que dar como humanidad e individuos, al tiempo que lo uraniano tendrá que respetar un ritmo más armónico y tomar en cuenta lo que ya está para transformarlo en vez de querer barrer con todo.

Comenzamos un ciclo para de verdad dejar atrás formas aceleradas, pretenciosas, frías, en automático, desde el rechazo, desde el miedo… Conectar con lo físico, terreno taurino, con nuestra naturaleza corporal y ambiental puede ser una fuente de grandes señales y respuestas… Y ahora que estamos en el inicio de esto, es buen momento para bajar el ritmo, ir a la naturaleza con su poder, o al silencio de la noche o del amanecer y pedirle a la Vida, al alma, que nos muestre, que nos sople, qué pasos nuevos tenemos que dar, qué tenemos que soltar, qué innovaciones en torno a lo profesional y la prosperidad nos aconseja, qué creencias de escasez nos rondan, qué cambio hacemos por nuestra salud, qué podríamos disfrutar más y que hoy no vemos, cómo descansar mejor, cómo acompañamos a nuestros miedos… De esto y más podemos conversar en estas semanas iniciales del viaje de Urano en Tauro que abren para nosotros un mundo nuevo donde construir con más calma, menos autoexigencia y más goce… Escuchemos qué nos dicen y hacia qué acciones nos guían… Feliz ingreso de Urano a Tauro!

2019: “Sea cortés, ande con cuidado…”

… Edúquese lo más que pueda, respete para que lo respeten… ¡Y que Dios nos ampare!”. Este lema de la popular doctora Polo  cada vez que despide su particular programa de TV siempre me hace reír y ahora pienso que podría ser el gran ‘mantra’ de este 2019, porque con los movimientos que vienen, vaya que nos haría bien…

Como señalé en estas Predicciones 2019 para Emol.com, este año es para valientes y perseverantes.  El cielo tendrá movimientos muy novedosos instándonos a hacer lo mismo con nuestras vidas. Por lo mismo, las antiguas fórmulas ya no están dando resultado (nos dimos cuenta, ¿verdad?) y esto será más evidente que antes:  atraeremos pesadas consecuencias si no optamos por acciones que a nosotros mismos nos sorprendan y nos saquen de la rueda de víctima/victimario/rescatador/ausente = pobrecito/malo/héroe/frío en nuestros distintos espacios: afectivos, laborales, estudiantiles, sociales, etc.

Entonces, mientras miro el panorama astrológico para dejar escritos los horóscopos antes de irme de vacaciones al norte y luego al sur de este bello Chile, se me ocurre dejar algunos tips o pistas, casi como botiquín, pero no de emergencia, sino como equipo básico para este año que nos propone “Madurar sin perder la sonrisa”. Acá van:

SEA CORTÉS… Soltemos nuestro ombligo:  ¿En serio todavía alguien puede creer que le está pasando algo más importante que al resto?, ¿En serio aún hay quiénes se creen superiores a otros? Mmm… ¡Atención narcisos e inseguros y todo aspecto nuestro que ande cerca de esto!: El centauro sanador Quirón llegará a Aries este 18 de febrero y no se irá de ahí hasta 2027 -vaya medicina que nos darán- para sacudirnos del egocentrismo exacerbado en los últimos siete años (incluido el de los niños actuales, por cierto; Aries rige la niñez y aparecerán paradigmas más sanos para la crianza y formación). Quirón no sólo promoverá en nosotros mayor humildad y una autoestima más sana. También abrirá espacio para que sintamos cuánto herimos al resto al estar mirándonos el ombligo y al actuar desde ahí. Junto a este centauro podremos sensibilizarnos con consciencia y vernos en mayor horizontalidad.  Es decir: todos pasamos por dolores, todos necesitamos ayuda, todos tenemos alegrías y tristezas, todos estamos creciendo, todos tenemos desafíos: no sólo usted y su pequeño mundo. Es sano que dejemos de agrandar lo que nos pasa y de cansar -o invadir- al resto con nuestro Yoísmo. Preguntar de verdad a alguien: ¿cómo estás? y escucharlo sin interrupciones impulsivas que cortan la energía será una práctica bendecida también por Neptuno en Piscis, que quiere enseñarnos a unirnos de verdad con el Todo que somos, a ser humanidad.  Quirón nos dará mucho material en estos años en torno a nuestro ego para que dejemos de tomarnos “selfies” compulsivas y abramos los ojos a lo real y al resto. Amén.

ANDE CON CUIDADO... Pongamos en una parte visible de casa la palabra Pru-den-cia: Para comer, hablar, movernos. Quirón también se meterá en esto porque él quiere que aprendamos a cuidarnos y a responsabilizarnos. Y su colega Urano, en su despedida de Aries e ingreso a Tauro (el 6 de marzo, donde se quedará hasta 2026) puede provocar fuertes sacudidas en la naturaleza, en nuestras rabias, en nuestros conservadurismos y apegos, precisamente para hacernos practicar ese cuidado de nuestra energía en todos los niveles. No es andar con miedo. Es andar consciente: Observar/sentir nuestras intenciones al hacer algo, disfrutar más lo que hacemos y tenemos, aceptar el presente y mantenernos flexibles ante los ‘No’ de la sabia Vida. Urano en Tauro nos bajará a Tierra, nos hará valorarla de otra forma, además -entre varios cambios de paradigma que nos regalará- de mostrarnos que no es tiempo de correr sino de andar, de gozar el camino y las metas con todos sus regalos. Insha’Allah.

EDÚQUESE LO MÁS QUE PUEDA…  Pero no necesariamente en la Universidad: Júpiter en Sagitario se dedicará todo el año a abrirnos la mente, a enrostrarnos temas luminosos y oscuros -ojo- de lo educacional, religioso (por si nos hiciera falta más) y creencias que ya están obsoletas. Educarnos en la teoría es entero fácil: para eso existe la infinita y bendita Internet, además del lucrativo -para algunos- y también antiguo espacio universitario que tendrá que renovarse. Pero aprender del sentido de las cosas y de la Vida misma es una gran tarea y es la apuesta de Júpiter este año: Nos invita a profundizar, a buscar nuestras verdades; también a detenernos en nuestra vocación para nutrirla si hace falta.  Es buen año para aprender asuntos que nos apasionen y abran nuestros horizontes. Junto con esto es preciso -además- dejar de creerle a las pantallas y a la cámara. Desconfíe de las redes sociales, de las noticias (y más aún de los matinales de Tv chilena; agrega mi ego). No desde la paranoia, sino desde el primer punto de este botiquín porque, por si acaso, una foto de gente pasándolo “super bien”, con una imagen chic; no excluye que esos mismos estén pasando por pruebas. Se lo digo yo que atiendo en las lecturas de carta astral a varios que publican “fotos felices y perfectas” en lugares espectaculares y que luego me confiesan no soportar o al compañero de la foto o el momento que están viviendo… Y no porque estén mal, sino porque así es la Vida: venimos a experimentar todo el espectro de colores; no sólo un par. Entonces, veamos más allá de lo aparente. Quedarse en la imagen y en los discursos oficiales es infantil. Es tiempo de, por ejemplo, buscar más información frente a un diagnóstico o un tema que nos interese; de ver con mayor detención, de encontrar lo que nos da sentido, y de reírnos más del sistema que -enhorabuena- está cayéndose a pedazos para que generemos algo más sano en poco tiempo más. Así sea. 

RESPETE PARA QUE LO RESPETEN… No creo que haga falta mayor explicación. Pero por si algún infaltable y tierno ego no lo entendió, digamos que si usted va a teñir el ambiente de baja energía, mejor guarde silencio, obsérvese y observe: segundos de silencio valdrán oro este año. ¿Es necesario opinar de todo; despotricar, defender, ofender, intrigar, agredir, criticar, etc?, ¿Usted cree que eso se queda ahí? Eso se irradia, lamentablemente, y se queda en nuestro campo energético, que luego puede llegar incluso a lo físico con enfermedades, accidentes y/o con temas domésticos donde el alma nos empuja a cambiar de vibración mental/emocional. Entonces, lo primero es respetarse: saber qué necesitamos y qué no para actuar en consecuencia; escucharse, vivir la emoción del momento (incluidos los enojos o la tristeza), darle el espacio necesario para que esté con nosotros, no negarla ni suavizarla; luego de eso -quizá unas horas después- llevarla al corazón para ‘respirarla’, así podrá ocupar su justo espacio y desde ahí, con calma, decidir qué hacer.  No se trata de ‘ser bueno’, sino de ser consciente y a veces esto puede incluir cerrar una relación de cualquier índole, decir fuerte que no o que sí, quedarse quieto, no hacer, etc. La consciencia puede tener voces e intervenciones muy paradójicas, sorprendentes y hasta chistosas.

¡Y QUE DIOS NOS AMPARE!... Por favor, que lo sagrado en nosotros nos guíe, nos hable, lo escuchemos, nos haga reír ante nuestros enredos del ego e ilumine los caminos 2019 para sonreír más y quejarnos menos. ¡He dicho, Caso Cerrado y hasta pronto!

Año del Chancho: ¿Nos engordará el ego?

(Antes, un Aviso!: Comenzamos en abril los Talleres para Aprender Astrología, Nivel 1, los martes, aquí; Nivel 2 (para los que ya manejan lo básico), los miércoles; acá).

Desde el calor o desde el frío, muchos estamos muy cansados por estos días. Unos cuantos igual se sienten bastante energizados. Este 2019 empezó con mucha energía cardinal desde Aries y Capricornio, es decir, inicios, ímpetu, sorpresas, reorganización, rabias, sacudidas, heroísmo, impulsividad, niñerías, arrojos y miedos a la vez. Encima Urano en su despedida de Aries pone -feliz- su cuota de electricidad en el aire avivando el fuego, la tierra, los vientos, tormentas, volcanes y hielos.

Me preguntan cómo estoy y solo me sale (no en queja sino en realismo puro, con más energía para sentir que para pensar): “muy cansada… y paso a paso, en medio de todo, ¿no?” (la verdad no sé mucho qué más decir; sé que estoy inmersa -como muchos- en una tensa calma colectiva). Ah, también estoy recuperando el sueño y permitiendo que el cuerpo restaure -a su ritmo- su armonía; que no ha sido fácil. Después de meses de sostener y contener energía en varios ambientes, aún no puedo descansar, dado que siempre el fin e inicio de año son tiempos para mí, como me dijo Dani en diciembre, “como la navidad para las tiendas”, en que muchos quieren su lectura de carta astral para el año o por primera vez. Y aunque las disfruto mucho,  el duelo, los eclipses, Marte en Aries y demás me tienen exhausta/exigida/observante; si no fuera por el amor que me rodea y que siento, por la fuerza del alma, además del humor con el que vivo día a día, no creo que estaría como estoy.  Pero este viernes ya bajamos la cortina -por fin-, vienen las anheladas vacaciones para regresar a mediados de marzo.

Al salir a cenar o a tomar un café, con varios comentamos sobre la intensidad de este año y lo potente que es. Ya dejé algunas pistas acá en las Predicciones 2019. Y con muchos coincidimos: “si este viene fuerte, prepárate para el otro”, jajaja. Yo puro me río. No me da ni pa’ asustarme. No porque no tenga miedo -de hecho siento una cuota de éste y le doy espacio para que me acompañe- sino porque lo veo tan parte de la Vida, tan natural, que siento que lo que me queda es disfrutar lo que se dé, pedir ayuda a los cercanos y a más de algún buen terapeuta con los que cada tanto cuento -y atesoro-, reconectar siempre con la naturaleza, patalear en los momentos necesarios y bajarle el volumen a los enredos del ego nuestro de cada día…

Estamos en cierres e inicios poderosos. Marzo dará mucho qué hablar. Pero ahora, en esta Luna nueva en Acuario de este 4 / 5 de febrero quien quiere hacer su entrada triunfal es el Chancho (o jabalí en su versión salvaje/elegante; ja) de tierra. Desde oriente, este también es un ciclo de cierre de los últimos doce años y este animal -aunque sea vegetariano- no es nada suave. Es simpático y generoso, sí. Como también exagerado y fantasioso. El elemento tierra, al igual que la energía capricorniana reinante en este 2019 nos pide crecer con lo que tenemos: desde el obstáculo, desde el miedo, desde la rabia, desde la alegría, desde el dolor, desde la oportunidad, desde las ganas… Desde lo que sea que estemos viviendo, sin negarlo; nos toca dar un paso más allá y salir de lo cómodo. 

Este ciclo no es nada liviano. No lo vamos a maquillar. 2019 puede ser veleidoso y sarcástico con varios que en los últimos años y en especial en 2017 y 2018 se negaron a asumir sus dificultades y a darles una solución más sana, más madura, más consciente.

Este Chancho es tajante. Dará varios mordiscos en especial ahora, a mediados de febrero, en marzo, julio y desde septiembre en adelante. Quiere también potenciarnos, que despertemos nuevos objetivos y trabajemos con entusiasmo y sabiduría por ellos. Por eso ahora, en su inicio nos da todo el empuje para actuar (es buen momento para agilizar planes en este primes mes) y también para ser más auténticos; nada de hacernos trampas. Y desde aquí hasta la próxima Luna nueva nos permite una gran liberación. ¿De algo externo? No precisamente, sino de nuestro querido ego; de esa parte más densa -pero necesaria- en nosotros. No para rechazarlo o negarlo, sino para admitirlo, para darle su debido espacio y movimiento. Estas primeras semanas nos mostrarán -en lo personal y colectivo- nuestro infantilismo, prisa, afán de revancha, narcisismo (ojo con hablar mucho de sí mismo y marear al resto o con acaparar el micrófono; es tiempo de escuchar y compartir). Habrá que observar también nuestro lado temerario y practicar más autocuidado. El Chancho de tierra no permitirá que nos engorde el ego, tampoco que nos achanchemos, nos empujará a nuevos terrenos. Al contrario, nos mostrará todo lo feo -y opaco- que se genera cuando dejamos que él domine la escena, se ponga a la defensiva, dramatice, se “asegure”, se moleste por todo, se ofenda fácilmente, se victimice, se rigidice, ataque, manipule. Todo eso es muy antiguo ya, pero vaya que todo lo público, lo mediático, nos lo sigue poniendo en frente.

Este año, desde como sea que nos encontremos, nos reconecta con los afectos, con lo creativo y la generosidad. Y el primer gesto es hacia nosotros mismos: es tiempo de acompañarnos, de no dejarnos botados en lo que sentimos, de darnos la contención necesaria para luego recuperar el rumbo con humor, con mayor consciencia, soltando pesos y liberándonos de exigencias absurdas… Que así sea. ¡Feliz año nuevo lunar! ¡Feliz año chancho!

PREDICCIONES 2019: A madurar con alegría

“¡Atención! Se comunica a los terrícolas sobrevivientes de 2018 que respiren profundo y recuperen -además de fuerzas- optimismo para comenzar un 2019 que es para valientes y perseverantes; un año que no tendrá nada de liviano…

… Así comienzan las Predicciones Astrológicas 2019, recién publicadas en Emol.com. Pueden leerlas acá: https://www.emol.com/especiales/2019/tendencias/predicciones/index.asp

Como siempre, va una presentación que describe algunas situaciones y energías que promete este nuevo año a nivel mundial. Luego pueden entrar a su signo astrológico (los más conocedores pueden leer además de su signo solar,  su signo ascendente), que contempla: Presentación + Vida afectiva + Trabajo y Talentos + Cuerpo y Alma + Mensaje del Universo.

Si el 2019 así lo quiere, estaremos en EmolTV conversando de lo que se asoma en distintos ámbitos locales e internacionales, este martes 2 de enero por la mañana, por si quieren mirar la entrevista. Y el lunes 7 de enero haremos lo mismo en radio Cooperativa a las 11 am.  También les contamos que tenemos Taller de Interpretación de Carta Astral para los que ya saben un poco o mucho de astrología, en enero: Acá

Un gran abrazo! ¡Buen cierre de este 2018 que tanta limpieza y aterrizaje nos trajo, por árido y doloroso que resultara, pero vaya que nos puso frente a verdades necesarias que ahora son Certezas!… ¡Y que el inicio eclipsado de 2019 nos permita sentir qué queremos desde el alma para seguir esos caminos más allá de los miedos, exigencias y distracciones que solemos ponernos..! Que así sea. Gracias por Todo  ❤