Regresamos… a nosotros mismos

Este abril y mayo, además de traer sacudidas internacionales, terráqueas e interiores tienen un bello gesto que podemos practicar y para el cual estuvimos abonando el terreno los últimos seis años…

Sí, afuera está todo agitado y es producto -en parte- de la gran limpieza que hicimos (cada uno en su camino y a su forma, algunos por voluntad y otros obligados) entre 2011 y 2016, donde los últimos tres años fueron de arduo trabajo interno, de gran práctica de desapego y de activación de nuestra sabiduría. A su forma y a su ritmo, muchos avanzamos con nueva energía y hay quienes decidieron quedarse en otras frecuencias más pegadas o bajas y está bien.  Aquí nadie sobra y nadie lo está haciendo “mal”; el camino es personal y alma acompaña todo.

Y ahora 2017 nos propone, como seguramente dije antes, practicar todo lo aprendido en este último ciclo. Sin mirar al lado, sin compararnos ni enjuiciar, ahora nos toca usar los talentos que aparecieron en medio de angustias o dolores, seguir activando la chispa que emergió con las comprensiones de cada uno y con los regalos que, sin duda, recibimos. También, como nos anuncian los nodos que pasan al eje Leo/Acuario: jugar. Divertirnos con lo que nos propone la vida, sacarnos el “deber ser”, acompañar nuestros miedos, entregarnos al descubrimiento… Disfrutar lo simple, los logros, lo que somos…

Ahora, es tiempo de acallar la mente, las teorías, filosofías, todos los “ismos”, las culpas, los dogmas, las creencias antiguas y Vivir más desde el goce, las sonrisas, la curiosidad, el asombro… Y no sólo eso, también vivir desde la comprensión del Todo que somos… Claro, porque es lindo leer y conversar sobre “espiritualidad”, “crecimiento personal”, etc., ver videos, compartir frases… Pero otra cosa es practicar. Y -enhorabuena- es tiempo de hacerlo. Por tanto, tenemos que acompañarnos y dejarnos sorprender, sacar nuestras propias lecciones, seguir la pista a las señales que constantemente nuestra alma -y nuestros guías- nos mandan para que vivenciemos que estamos siempre acompañados y conectados desde la luz que todos -sí, todos- llevamos dentro…

Jopi, Ilustradora argentina.

Y estos meses nos traen también eso: Compañía. La mejor, la de nosotros mismos. Podemos entregarnos a la bella aventura de regresar a lo que realmente somos, no a lo que se espera que seamos, a los cuentos que nos contamos y nos contaron, a lo que nos gustaría o “deberíamos”… El cielo de estos meses con mucho fuego nos abre al  entusiasmo, la osadía, las ganas de renovarnos y de ser más auténticos… Sin prisa pero con pasión podemos retomar situaciones, acciones, gestos que dejamos botados por meternos en las obligaciones; podemos iniciar actividades nuevas, eventualmente creativas, que nos entretengan… Desde cosas tan simples como pasear, descansar, ir al cine, cocinar o juntarnos con quienes nos contagian alegría; hasta realizar proyectos que requieren más “producción” donde podemos disfrutar cada etapa…  Ahora volvemos a nosotros, a escucharnos, acompañarnos, cuidarnos para hacer brillar nuestra energía y así compartirla sin expectativas, sólo por el placer de ser nosotros mismos y redescubrirnos cada día, porque mientras estemos aquí, en este planeta, seguimos aprendiendo, podemos cambiar y maravillarnos.

… Por mi parte, decidí ir al cine casi todos los martes, volví a disfrutar las tardes del sol en casa, sigo una teleserie argentina de muy buena factura que me tiene intrigada y ahora salgo unos días de viaje, a ver qué descubro de mí, de otras tierras y energías… Hasta la vuelta y buen encuentro con nosotros, con todo lo que somos!

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Predicciones astrológicas 2017: A vincularnos con más alegría!

A todos los que desean que desde el cielo les devuelvan la plata porque consideran que su 2016 venía fallado, favor dirigirse a la ventanilla de la izquierda donde hay una larga fila. A quienes les dio lo mismo este año, pueden quedarse donde están.  A quienes les encantó y quieren que se repita, los esperan los medios de prensa e investigadores para entrevistarlos por el pasillo de enfrente. Y aquellos que saben que todo tenía que suceder así, aunque no fue de todo su agrado y en medio de pena/rabia/miedo/cansancio están al menos algo agradecidos, favor avanzar lentamente por la puerta de la derecha que está abierta de par en par, donde dice: “Felicitaciones por su valentía, Bienvenido a 2017

… Nos despedimos con honores de 2016 y podemos recorrer desde el corazón -con agradecimiento- todo lo que nos trajo… No en vano lo habitamos cada día y pasamos por un montón de lavados, enjuagues y centrifugados! No podemos despreciarlo o negarlo, ¿no ven que se puede ofender? Y ya nos dejó claro que tiene fuerza y sarcasmo… Decimos adiós a un año agitado que, precisamente, nos sacó de toda ilusión y nos llevó a tierra una y otra vez… Y aunque algo aturdidos, también estamos más grandes:  hacemos el cierre de un tiempo minimalista que nos puso menos estímulos para concentrarnos en las tareas centrales y pendientes de cada uno, que nos mostró verdades; nos enseñó a ser más flexibles, a estar abiertos  a las propuestas de la Vida, a quejarnos menos y a aceptar más para actuar con determinación… Un año que nos regaló mayor sentido de vida, certezas interiores, menos distracciones… Visto así no parece tan terrible, ¿no? Lo que pasa es que salir de nuestras expectativas y evasiones no es agradable, duele; pero es más honesto y sano también… Este 2016 nos conectó con lo real, nos mostró nuestros excesos para que aprendiéramos mesura en todo. Claro, entretenido no es, pero sí más eficiente…

caminar-juntosY toda esta energía ahora da paso a un 2017 que nos hace practicar todo lo aprendido… ¿Para qué? He aquí el regalo de este nuevo año: Aprender a vincularnos con más tranquilidad, alegría y propuestas… Desde Libra y en conversaciones intensas con la guapa Venus, el gordito e irónico Júpiter se abanica para mostrarnos cosas que tenemos que aprender en nuestras relaciones más cercanas. Y como él es entero generoso nos hará ver cuánto exageramos, todo lo que damos por hecho y no es tal, cuán abiertos o cerrados somos, los encantos que tenemos… Todos nuestros vínculos -en especial pareja, familia, amigos y socios- abren oportunidades ahora. ¿De qué?  De soltar lo antiguo, poner más sabor y entusiasmo, de abrirnos a mejorar la comunicación, de proponer planes distintos; dar y recibir en armonía…

Pero hay más! ¿Lo quiere saber, ilustre pasajero de este blog? Pues no espere más, que aquí están las PREDICCIONES ASTROLÓGICAS 2017 de Emol.com, made in Jimena Zúñiga (yo misma). Primero está la explicación del año y luego signo a signo con las categorías: Amores, Labores en el mundo, Conexión Interior y -muy importante- una Nota del Universo.  Y por si le queda alguna duda, acá hay una entrevista sobre Lecciones 2016 y Oportunidades 2017 realizada esta mañana en EmolTv.

¡Que las disfruten! … Y cualquier duda o comentario los puede dejar a continuación. Para los reclamos, favor dirigirse al señor Universo, que todo lo sabe y nos escucha de lunes a domingo en horario continuado, incluidos los festivos. ¡Feliz cierre de 2016 y muchas sonrisas para el 2017 en todo lo que nos corresponda vivir!

Regalos del Sur

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Lago Todos Los Santos, sur de Chile

Hablo en silencio con el lago y me salen lágrimas de agradecimiento… Siempre me conmueve el Todos Los Santos, con sus tonos esmeralda y las montañas volcánicas rodeándolo como un verdadero refugio/tesoro de enorme conexión, belleza, sanación y placer… Amo todo esto… Y pese a que estuve muchas veces aquí no deja de maravillarme… Será porque mis orígenes son de agua… Recuerdo una vez en que un señor mapuche que quizá dónde vivía me guió porque estaba perdida y compartimos la fruta que yo llevaba mientras me contaba que venía al consultorio en Petrohué, que caminaba horas desde su casa por allá lejos y que aprovechaba de comprar algunas cosas… Quedé tan agradecida de perderme para encontrarme con él, quien era como el representante del lago mismo, digo, tenía una energía muy pura y estoica…

Vuelvo a este lago y parque nacional; me da risa porque al bajarme del bus, un chico me ofrece paseo en su lancha que está por salir, que aún no hay suficiente gente pero que van tres brasileros y que si somos más nos sale más barato… Le digo: Mira qué buena idea, pero déjame llegar al menos poh, amigo -y se ríe mientras agrego que necesito aterrizar, ir al baño y al menos respirar un poco, ¿no te parece?… Todo esto después de la alegre charla con el chófer de la micro, donde a mitad de camino me paso a copilota para disfrutar la vista y comentamos de todo un poco, incluso de los “millonarios” que tienen casas por acá… Una vez llegada, en el baño me desabrigo porque acá hace más calor que en Puerto Varas, donde estaba cubierto.  Al salir, el mismo chico me dice: ¿lo pensó? Porque ahora hay más gente -afirma con convicción pero sin ser invasivo y le digo con cierta sorpresa por su perseverancia, riéndome: bueno, será que tengo que ir. Pero una pregunta: ¿qué pasa si una pasajera se marea? -se ríe y me dice “si no hay ni olas hoy”. -Ya, pero es que en serio yo me mareo y no es bonito, ¿ah? -le respondo; él dice que no me preocupe, que además lleva un balde por si acaso me vienen náuseas. -Ah, qué preparado, le digo riéndome cuando ya estoy casi subiéndome y nos saludamos entre chilenos, brazucas y gringos que tomamos la lancha para disfrutar del lago, el sol, las nubes, el volcán imponente y los verdes intensos…

Lago Todos Los Santos

Después del paseo, en que efectivamente no hubo mareos pero sí mucha belleza y energía, camino por la orilla del lago acercándome al bosque del parque nacional Vicente Pérez Rosales, espacio sagrado, sin duda. Con los pies en el agua en su arena volcánica agradezco y siento puro amor… Me quedo minutos sintiendo todo, desde el viento hasta el aroma y la alta vibración que todo lo impregna… Aquí hay sólo presente… Hablo con las aguas, las montañas, el cielo, los árboles, la arena, las piedrecillas… Tengo tanto que saludar, agradecer, pedir… Les pido luz para lo que viene, que me contagien ese poder… Recorro mi 2016 junto a ellos y sigo sintiendo mucho amor y calma en el corazón… Luego me siento más allá, en la sombra y me río con las avispas que llegan en cuanto intento comer lo que llevo en el bolso: ya, déjenme, que es mío; después les convido, no sean pesadas poh, chiquillas -y se alejan después de acosarme un poco…  Nos saludamos con otros viajeros y al rato emprendo la vuelta por el bosque en que se siente la humedad y el aroma intenso de algunos árboles que resguardan el lugar…

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Después de tomar un té de menta para pasar el calor, me voy a los clásicos Saltos del Petrohué. Paso por pasar realmente, pues ya los conozco, pero el sonido y el color de esas aguas es siempre gratificante…  Incluso el chófer algo hosco medio me reta porque según él voy tarde y es verdad, sólo queda un bus para regresar, pero es que el lago es tan envolvente que dan ganas de estar horas sólo en eso: ‘estando’ con él, permitiendo que su energía abra aún más tu corazón y reconecte todo en ti… Y en medio entiendo por qué tenía que ir… Cuando estoy tomando una foto y disfrutando el sonido intenso del agua, escucho: Jimena Zúñiga! Qué haces aquí? -y yo me  quedo tan sorprendida como Javier, mi amigo y vecino, ex dueño del restobar El Magdalena. Nos saludamos entre risas y sus amigos también quedan con cara de pregunta de ese encuentro. Me hace gracia la sincronía porque es como si me dieran permiso para compartir en esta parte del viaje porque ya terminé de escribir las Predicciones 2017 (sólo me falta editar detalles y estarán publicadas después de Navidad en Emol.com) y la noche antes salí a cenar hasta tarde con Paz, una viajera chileno-argentina entre muchas risas; luego por la mañana conversamos bastante con un matrimonio argentino muy cálido sobre Chile y nuestras miradas político-sociales, pues a ellos les encanta venir acá… Con Javier no conversamos mucho porque me tengo que ir como me advirtió el chófer, pero nos damos abrazos y bromas como siempre. Una vez en el bus me sigo riendo por el encuentro y me despido del lugar, mientras disfruto el camino mirando cada espacio de este bello sur de mundo…

Petrohué

Petrohué

Al llegar a Puerto Varas está más nublado, me siento en la costanera a mirar la tarde y a escuchar una banda de música alemana que no me encanta pero está compuesta por unos cinco adolescentes de por acá que le ponen algo de sorpresa al largo atardecer (el Sol se esconde como a las 22 hrs en este tiempo en el sur). El señor que figura sentado en la misma banca que yo me conversa y comentamos detalles de la vida sureña. Él es de Puerto Montt (ciudad capital de esta provincia, a media hora de Puerto Varas) y estuvo por temporadas en Santiago, pero me dice: yo no cambio mi sur, no cambio todo lo que tenemos acá, imagínate: lluvia, sol, viento, frío, lagos, volcanes, mar, arcoiris… -y yo le encuentro toda la razón; es el mega privilegio. Compartimos un rato y me despido para caminar un poco más antes de ir a cenar.

Unos pasos más allá cuando me divierto mirando unos perros callejeros que se meten todos juntos al lago como si fuera “la hora del baño”, suena mi celular y es Dani, desde Inglaterra, y hablamos una media hora mientras camino y las nubes se ponen oscuras con ganas, cosa que adoro porque el verde se intensifica y el lago toma otros tonos… Nos reímos a carcajadas con nuestras aventuras -a ratos con cara de desventuras-  y conectamos también con la felicidad tan simple de la vida: como encontrar algo que buscabas  a precio muy barato cuando estás con poca plata y pensabas sería carísimo, como caminar sin prisa ni planes a orillas del lago, o conversar con cualquiera cosas cotidianas y sensibles a la vez… Me voy a mi cena segura de encontrar mi -ahora- mesa favorita, al lado de la ventana, en el restobar habitual, y así es. La pasta con espinaca y ricotta más una copa de vino no tan sabroso pero servido con amable complicidad son un gran y perfecto cierre de este día paseado, compartido y regalado en este sur sanador…

Despedidas 2016, en cierres y en cosechas

Nada más entrar al aeropuerto siento el aroma a leña tan típico del sur de Chile, presente en todas las casas, buses y en tu ropa cuando regresas. Por fin vuelvo a Puerto Varas… Necesitaba tanto los azules y verdes intensos de acá, la energía de los volcanes y los cielos revueltos; siempre lo digo: el sur de Chile tiene gran vibración sanadora, aunque no sepas ni quieras, ésta te llega. Pero no podía -literal y metafóricamente- moverme antes, no me daba; como expliqué en mi invierno XL que me correspondió experimentar, del cual sigo recibiendo lecciones. Y llego acá con calor, pero el calor sureño pasa pronto, siempre hay un poco de brisa y en cualquier momento llueve, como al par de días, cuando disfruto escribiendo en el jardín del agua y las nubes, de la img_20161130_094105compañía fiel de “Cachirulo” (en la foto), de un gato vecino que me va a mirar con sorpresa y de unos pájaros que se refugian en la terraza y los árboles… Me quedo estos primeros días en un Airbnb (sistema casero de alojamiento más barato que los hoteles y similar a los hostels)  frente al lago, en casa de Bárbara, una divertida chilena viajera que hace poco regresó a su sur natal después de andar por el mundo y por Santiago, quien está feliz de irse en bici en cinco minutos al trabajo en vez de pasar horas en auto en medio del cemento… Su departamento en primer piso en la costanera resulta ideal para los primeros días y para escribir. Necesito estar a solas para llegar acá, donde estaré más de dos semanas, pero también para escribir porque en los hostels termino conociendo a casi todos los viajeros, conversando y saliendo mucho -que me encanta- pero los primeros días quiero concentrarme y seguir un poco en off. Vine a escribir las Predicciones 2017 para Emol.com (acá están las 2016, donde puede recapitular, querido pasajero de este blog; eso es parte de los cierres y en diciembre aún nos quedan días por estrenar!) y luego a descansar reencontrarme con gente y pasear más por lagos, montañas y bosques…

… Por estos días muchas cosas me emocionan, como mirar la mesa color turquesa que me espera en el jardín para escribir, amanecer con nubes y que de pronto se despeje y se asomen rayos de sol, como la entonación aguda y dulce del hablar sureño, como la mesa de atrás en un café con una familia de tres grandes y dos pequeñas de unos 6 a 7 años, donde de pronto éstas se ponen a cantar en voz alta una bachata que pasan por la radio y al papá le da vergüenza, mientras las mamás se ríen junto a mí que me doy vuelta a mirarlas con alegría y todos terminamos comentando y ellas ni se enteran porque siguen feliz su canción, como la breve conversación con un señor que camina lento y algo agachado a quien le pregunto a dónde va a dar este camino muy verde que tomé pero que no sé si me lleva al centro y me dice que termina en la plaza: -¿usted va pa’llá? -me pregunta y yo asiento. -Caminemos juntos porque yo voy cerca -me propone y entonces hablamos del calor y de que el sol quema mucho por acá. En medio hay unas chicas que trabajan en un hotel y él asusta a una que le responde con risa porque es su tío y no lo había reconocido. Luego nos despedimos con alegría y yo encuentro un buen café donde instalarme a escribir…

Unos amigos me preguntan que cómo voy con las predicciones 2017, que si acaso será  mejor que 2016 porque quieren puro que se termine este año de $%&#. -A veeer, ¿alguna queja?, pero si este año ha sido bacano, tremendo crecimiento y puro pasarlo bien, ¿no te pasó eso a ti? -les digo en broma y en serio a un par. -Además, más respeto con 2016, mira que aún no termina, así que podemos vivir más de una sorpresa -ante lo cual, Fer me dice: ¿otra más? ¡noooo! -y terminamos riéndonos de los acontecimientos de cada uno.

Vaya ciclo este para muchos… Y su dureza tiene todo que ver con los niveles de consciencia y con si escuchamos o no los llamados del alma de cada uno; también con qué sembramos de 2011 hasta acá, pues 2016 a 2018 es pura cosecha, encuentro con nuestras verdades para actuar en base a ellas y energía práctica (nada de dogmas, ni fantasías, chao a las críticas y más acción). La mente no tiene mucho que hacer por estos meses y de ahora en adelante, me refiero a las dudas, el rollo, el engancharse, lo literal, el culpar, el decidir sólo desde el miedo o la conveniencia…  Por lo mismo, hay más angustia; porque nos toca bajar al corazón verdadero (certeza)  y entrar en espacios de consciencia para mirar y vivir la realidad. Y el ego -si no está trabajado (si no conocemos cómo es -somos- y funciona en nosotros día a día) y no tiene herramientas, se enoja, se paraliza y se queda atrapado-. Saturno en Sagitario nos tiene -desde fines de 2015 y todo 2017- en plena práctica de crecimiento, no nos deja hablar de éste ni imaginarlo, nos empuja a la cancha a jugar, a crecer, por eso duele este ciclo… Porque es de verdad: ¿Qué haces con este miedo / alegría / frustración / rabia / pena / logro / incertidumbre / cansancio / regalo?, ¿Qué harás hoy, cuánto lo aceptas, cómo lo vives, cómo lo asumes, cuánto lo honras y disfrutas, en qué lo transformarás poco a poco sin querer saltártelo?

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Bahía de Puerto Varas, lago Llanquihue, volcán Osorno

De estas acciones depende, en gran medida, nuestra cosecha del año… Un tiempo de gran desafío y muy reconfortante a la vez. Donde afuera no hay ni media certeza, porque todo lo sólido está en quienes realmente somos: bellos seres, muy valientes, con un poderoso corazón, atravesando la grandiosa aventura de Ser Humanos

Cuando acompañamos nuestros ciclos

portalHace unos meses, Raúl estaba agobiado porque ya no lo llamaban para unos proyectos que dirigía hace años, además se peleó con dos amigos cercanos y se le cayó otro proyecto grande que parecía una consagración de su carrera… Conversamos sobre que estaba en cierre y que le tocaba aceptarlo. Bajar los brazos, patalear y soltar, porque lo antiguo ya no iba; que tenía que hacer el duelo además de un giro de energía… Pero su mente dura y fija no quería escuchar, seguía algo pegado en lo que perdió, aunque poco a poco comenzó a entender y fue capaz de mirarse. Hasta nos reímos cuando reconocía que estaba ofendido y agregaba un par de garabatos para graficar su enojo/orgullo… Al pasar los meses, toda esa nube densa se disipó y hoy abre cosas más atractivas poco a poco. Ya no está en cierre… Está en inicio con cautela…

Por su lado, después de cuatro reikis seguidos, a Cocó le pasan varias cosas también sucesivas que podríamos calificar de “malas”, aunque obvio que hay algo más allá. En cuatro días se le rompe la pantalla del celu, se hace una herida en una pierna, se le quema la tetera antes de desayunar, se le quedan unas compras en la tienda… Cuando supe apenas de  la segunda -las otras me las enumeró después- le dije: Ya pooh… La rabia… Respira, si puedes anda más lento -pues ese día iba con prisa a lo de unos amigos y yo me pongo nerviosa con la gente que corre y hace muchas cosas, a veces me canso con sólo escuchar el relato y se me tensa el cuerpo; quizá porque yo era algo así en ocasiones en esta y otras vidas. Y bueno, ahora que ella volvió a otra sesión de reiki para cerrar después de una semana, Nélida, reikista de gran oficio, le dice que es excelente todo lo que ha pasado: estás descargando todo lo que había y está saliendo la rabia, la frustración, los bloqueos… -Le explica y ella me lo cuenta con voz algo irónica pero en el fondo sé que le encuentra lógica y que puede llegar a mirarlo como algo “bueno”. -Aahhh, estás en ciclo de descarga -le reafirmo y agrego: qué bueno, ahora quedará espacio para lo nuevo.

…Hace unos días, una amiga que nunca hizo el duelo por la decepción algo traumática con su pareja,  vive un par de eventos con  dos -por si faltaran- ex que reaparecen, quienes reactivan los dolores y frustraciones que son parte de su historia. Cuando hablamos, ella sabe que está en cierre y en limpieza, que los dos tipos no son “malos”, sino que le dan la oportunidad de poner límites, de botar la pena/rabia y de recomenzar. E instintiva y sabiamente adopta una gata para la familia. La pequeña Lou -de sólo unos meses- la escogió de ama, entonces se le pone el pecho con ronroneos sanadores, reconectándola con el amor puro, el dar y el recibir en absoluta certeza…

Unos días antes, una persona muy rígida y rabiosa con la cual me toca aclarar puntos en un trabajo, me insiste en que ella “es buena persona”.  Como su energía es básica y cerrada, pese a que le digo que yo no estoy enjuiciando eso, no me escucha e insiste. Yo además de cansarme un poco con su agresión -que es muy obvia por lo demás, pues levanta la voz, se le arruga el ceño y el rictus, además de pasearse con las manos alteradas y despedir bronca- me maravillo con los juegos de cada ego, con cómo algunas personalidades son incapaces de mirarse, de profundizar y están en el bueno/malo, en echar la culpa, sin observarse ni un centímetro… Yo le agradezco en silencio y me río también no sólo de su no escucha, sino también de que si alguien “es” o se cree “bueno” (ja), claramente no necesita decirlo; en el momento en que lo haces pinchas el globo, ¿no? Pero además eso no existe (al menos para mí) desde la perfección de la Vida.   No hay bueno o malo, ni situaciones, ni personas; es así, cuando entras en la consciencia profundamente… Yo sólo escucho comprendiendo que vivimos -ella y yo; como nos pasa con muchos- en universos absolutamente disímiles y paralelos… Y me impacta cuando no escucha algo que le digo sobre una dificultad que tiene porque constato su ego negador y omnipotente, al tiempo que confirmo el bajo nivel de consciencia que siempre le vi… Entonces, la dejo que se descargue mientras sólo observo y agradezco de nuevo porque es gracias a su energía que yo me voy de este proyecto en el cual ya estaba incómoda y al que ella llegó hace poco a formar parte. Claro, la sabiduría de la Vida la pone a ella a fastidiarme más aún para que yo haga el movimiento que hace rato tendría que haber hecho, pero como una parte mía flojeó y optó por lo conocido pese a notar la señal, ahora me empujan a salirme y explorar otras cosas… Enhorabuena. En silencio, cuando todo termina le digo desde el corazón con ojos cerrados: Gracias. Gracias por tu agresión, gracias porque con tu ego básico logras hacer que me mueva. Si tú hubieras sido igual de “cansadora” pero más sutil en el trato yo no me habría incomodado al punto de irme, entonces gracias porque con la brusquedad lo lograste. Te honro. Gracias. Ahora comienzo otro capítulo -y cierro con certeza y liberación.

Sí, esto es parte de mi renacer, que parece muchos atravesamos, donde la limpieza y los nuevos pasos se imponen; lo cual me entusiasma e inquieta al mismo tiempo. Y a propósito de esto, decido seguir acompañando el ciclo con una tarea no menor: ordenar mi ropa. Toda. De una. Como dice el método de la famosa japonesa Marie Kondo, quien seguro hasta nació ordenada, no como yo . Después de dos días dedicados casi exclusivamente a ver todo lo que tengo -o tenía-, quedarme sólo con lo que realmente “amo” -como dice ella, en su exitoso libro “La magia del orden”-, botar y regalar todo lo que no me conecta, ordenar con otra lógica y mirar los estantes coloridos y organizados; la energía en casa se renueva por dentro y por fuera. Yo quedo cansada pero sin tensión; siento cómo se despeja el pasado, lo mustio, los apegos y varias cosas sin sentido ninguno…

En medio de esto tengo unos sueños con Neptuno y con Júpiter -cosas del material onírico que cada uno trae, ¿no?; al menos esta vez no soñé con Daddy Yankee hablándome al celular para que organizáramos un concierto, baby; como me pasó hace unos meses- y parece que me van dando pistas del presente y del futuro. En estos días, lo repito, muchos estamos en limpieza y otros tantos en cierres.  Pero también comenzamos una transformación más elevada con la cuadratura entre los intensos Plutón, Urano y Júpiter, que en el cielo tienen sus encuentros y desencuentros ahora. Hace poco el popular Júpiter llegó a Libra y desde ahí, además de renovar nuestra energía para vincularnos, en especial con la pareja, remueve el trabajo inconcluso sobre nuestras relaciones más cercanas que, desde 2012, se nos propone. Y la relación más importante es con nosotros, esto es clave para desarrollar y elevar consciencia. Júpiter ahora nos muestra el tamaño de nuestro Yo. También cuánto nos aceptamos, cuánta vista gorda hacemos a un montón de temas que podríamos cultivar para crecer en vez de quedarnos en la pasividad, qué cosas nos auto-inventamos, en qué somos auténticos y expansivos, cómo manejamos la inseguridad, cuánta energía perdemos tratando de agradar o provocar, cuánta luz y alegría irradiamos…

manos12Estos aspectos planetarios también nos muestran  qué espacio le damos a los más íntimos que nos acompañan -el – y a ese Nosotros que construimos con cada uno. ¿Cuánto respetamos la energía y el ritmo del otro?, ¿cuánto entusiasmo ponemos en cultivar las relaciones más preciadas?, ¿cuánto le permitimos al otro brillar sin que ninguno se opaque en el camino?, ¿armonizamos nuestras relaciones o las controlamos?, ¿damos y recibimos, o nos quedamos fijos en el rol que le acomoda a nuestro ego?, ¿delegamos, escuchamos, pedimos ayuda, expresamos con altura interna o culpamos afuera?… Y como Júpiter es exagerado pondrá gestos de esta índole en nuestras relaciones para que veamos todo lo que no hemos visto. Eso sí, a él, con su panza, su copa de vino en la mano y su libro bajo el brazo, le gusta jugar bromas: nos hace subirnos por la escalera alta de nuestras expectativas y luego nos la mueve para que caigamos a tierra y las contrastemos con lo que realmente es. A veces provoca que nos miremos con ínfulas hasta que alguien o algo nos lo hace ver, otras que idealicemos situaciones o personas, también que nos embarquemos en algo que no tiene mucho fundamento… Y aquí es donde Plutón nos hará profundizar aunque no queramos para lo cual provoca limpiezas y verdades que afloran, mientras Urano viene con sus sacudidas o quiebres para que nos liberemos de roles y vivamos lo afectivo con autenticidad y espacio propio…

Si hemos estado verdaderamente presentes acá (en planeta Tierra, con todo lo que implica, ¡que no es poco!) y tenemos memoria, sabremos que desde 2012 estamos en un proceso de limpieza, crecimiento y consolidación para experimentar realmente nuestros propósitos del alma, que a veces no son nada cómodos pero siempre tienen su belleza. En varias notas de este blog compartimos sobre nuestros procesos de lavado y centrifugado, ¿no? Y parece que ahora estamos en el secado,  algo mareados, con golpes, chascones; prestos a comenzar una etapa distinta. Por lo mismo, siento que estos terremotos recientes ya no limpian, sino que sacuden para despertar y potenciar nuestra vibración y diría que viene un par más pronto que terminarán de empujarnos a vivir en y desde la conexión interior.

… Con todo esto, ¿nos queda claro que estamos en un ciclo donde podemos reaprender a vincularnos con nosotros mismos y con los demás?, ¿O aún tenemos ganas de resistirnos y empecinarnos sólo en lo que nuestro ego quiere?, ¿Por qué no detenernos a observar/sentir, hacernos a un lado y permitir que se nos muestre qué nos corresponde vivir por estos días para acompasar la energía y disfrutar más? Es dejando de luchar (verbal, mental y físicamente) que empezamos a fluir e incorporar la Perfección de la Vida, que tiene un montón de regalos para todos… Y ahora Júpiter nos permite hacer los cambios con más humor, con menos drama y mirando alto para construir más bienestar mutuo… A los callados les tocará hablar y a los parlanchines el silencio, a los pasivos activarse y viceversa, a los controladores relajarse un poco y aflojar, a los evasivos asumir… A todos nos toca algo y es desde pequeños gestos de consciencia que empezamos a reírnos más con y de la Vida bella que hemos elegido transitar, es acompañando nuestros ciclos que le damos la mano y Ella nos la tiende también en este tiempo intenso, liberador, apasionante y de tanta luz en medio de la -aparente- oscuridad…

‘El dolor es bueno’

Energéticamente me morí durante más de un año y últimamente renací… Me tocaba “dejarme caer”… Y decidí aceptar, no luchar, entregarme al camino que se me pidió hacer y que todas las señales confirmaron… Varios se asustaron, unos pocos me rechazaron y/o cuestionaron por no estar como antes y muchos me acompañaron con amor y sin hacer muchas preguntas porque ni yo tenía demasiada explicación para lo que estaba viviendo… Encima mi argumento no era nada comprendido por varios: esta vez necesito innovar, no pedir ayuda, no buscar respuestas ni sanación y vivir lo que la Vida quiere: detención, nada de energía, ir al fondo de mí y limpiar pena, rabias, espejismos, memorias, miedos… Ha sido (está siendo) bello, agotador, apasionante, doloroso, spiralrevitalizador, aleccionador, reconfortante… Como dicen mis amigos mexicanos, durante un buen rato, “no pude con mi alma”, pero ella sí pudo conmigo, con infinita paciencia me acompañó y me sostuvo, lo mismo que los amigos y parte de la familia, también mi cuerpo, que supo precisamente cuándo activarse y cuándo decirme: “no, no puedes hacer eso, no puedes ir, no puedes hablar, stop, quédate”; y mi humor,  que es capaz de aparecer en los peores momentos para alivianar la energía con una risa o mirada chistosa, también fue fiel compañero… Hay vidas donde trabajas algunos temas, hay otras donde trabajas varios y hay algunas donde trabajas un macro ciclo que concluye varias vidas para completar una vuelta evolutiva… Y vaya que duele esto último. Lo he sentido en consultantes que vienen por su carta astral y lo he acompañado en mí misma este año… Solemos olvidar que cada uno de nosotros decidió venir a este planeta a vivir  distintas experiencias y esto puede darse tanto desde la baja consciencia como desde la mediana o alta, donde ninguno es mejor que otro y nos corresponde abrir caminos desde ahí lo sepamos o no; y todos tienen su misterio, su aprendizaje, su belleza, su luz… Sólo que nuestra mente tiende a valorar mucho más los “buenos” o altos que los bajos episodios que colorean nuestra poderosa historia…

Por estos días en que varios renacemos, poco a poco se evidencia también una paradoja del dolor que a ratos no es tan agradable o comprensible: muchas veces “no podemos con nuestra alma”, pero sí podemos con la del resto… Ja, ja. No sé si reír o llorar a veces con esto.  Es como ser diabético y tener una pastelería; tal cual. Sí, por estos días en las lecturas de carta astral se da un nivel muy alto tanto en la información que baja como en las herramientas que aparecen para el camino de cada uno… Y obvio que eso también me llega a mí (me ayuda y me sana), sólo que interiormente me río y me digo: mira las paradojas de estar en crisis y sí poder con la labor de guiar pero no tener ni energía ni respuestas claras -sólo atisbos- para ti…

Entre otras señales, supe que estaba renaciendo no sólo por sueños con mensajes divertidos y claros (aunque despertarme varias veces a las 4 de la mañana no es nada placentero), también porque después de meses de lentitud y de estar bastante en off, sin conectar con varios gustos (incluida la comida, que dejó de parecerme tan apetecible, aunque obvio que seguí comiendo pero sin mucho placer), un día amanecí cantando en mi cabeza y en voz alta una canción de Paulinho Moska que conocí versionada por Kevin Johansen en algún concierto, creo… Entonces, cuando llevaba algunos minutos cantando después de dejar enfriar una infusión con jengibre mientras disfrutaba mirar el día gris de primavera con nubes de lluvia, dije: Hey! la música! -y agradecí que volviera… Ahí estaba, abriendo un espacio de placer y conexión porque para mí el sonido es muy importante, el silencio, el tono de voz; la vibración cambia con determinados sonidos, ¿no?

…En este reinicio estoy cuando vuelvo a doctor Lee, mi médico de cabecera, porque tengo una lesión leve en el talón, que sé qué viene a mostrarme: ahora que renací tengo algunas decisiones que tomar, organizarme, y a una parte mía le encantaría seguir hibernando, pero la Vida ya no quiere eso, tengo que entrar en un nuevo flujo, entonces mi mente no sabe por dónde empezar… Una tarde al probarme unos tacones que no uso nunca me queda doliendo el pie derecho y le digo: ok, ya lo sé, tengo que dar pasos… Una vez en la camilla de la consulta , con varias agujas puestas, en el box del lado, el paciente cree que ya terminó pero doc Lee le dice que falta y yo me río en silencio porque sé lo que viene. Le dice lo mismo que me dijo a mí hace varios años: ahora masaje, masaje chino-. Y agrega sin que uno pueda incorporar mucho lo que dice: tortura-. Entonces, yo me quedo atenta a la reacción de mi vecino paciente que intenta no gritar de dolor, mientras doc Lee no se detiene y cada tanto le dice “lespira” y el chico en un momento no puede más y por fin grita con ganas, ante lo cual el doc le dice: ¿cosquillas? -mientras su paciente exclama: ¡¡noooo, dolooor!!- Y yo lanzo una carcajada junto a doc Lee y terminamos riendo los tres, mientras continúa la ‘tortura’ y yo espero la clásica y sabia frase de siempre. Hasta que la dice: ‘Dolor es bueno’ -le explica doc Lee a su paciente, quien al igual que yo la primera vez no sabe si estar de acuerdo o no… Mientras, tras la cortina me emociono con ojos vidriosos y siento sí, vaya que ha sido bueno el dolor… Al rato me toca a mí, después de sacar las agujas, mi sesión de tortura. Antes que me lo diga él le pregunto: ¿respiro?- Sí, dice riéndose mientras me toma el tobillo y la pantorrilla con digitopuntura torturante y llego a saltar de la camilla mientras grito y me río al mismo tiempo; doc Lee mueve la cabeza con risa, recalcando que está aflojándome el tendón y que “ahora sí enegía“…. Jajajaja. Lo amo. Es lo máximo; parece un Buda.  Salgo de ahí con más dolor en la pierna que en el talón, con nueva vibración y mi corazón feliz. Al día siguiente adoro comprobar cómo ya hay poco de la lesión o inflamación y retomo las decisiones que tengo que hacer poco a poco, también las caminatas…

Y ahora, con esta super Luna llena en Tauro del 14 de noviembre, que viene a contarnos verdades y a permitirnos limpiar, podremos practicar autenticidad… ¿cuál es la verdad de cada uno en estas semanas? Sin defendernos, ni justificarnos ni evadir, ni pensar en lo “bueno/malo” que nos enseña el sistema: ¿En qué estamos hoy y qué necesitamos? …Para responder esto tendremos que detenernos un poco, ir hacia dentro, liberarnos de nuestras ganas de permanecer cómodos y comenzar a dar pasos en terrenos nuevos. Ahora hacemos el “inicio del cierre” de este año tan rápido, remecedor y minimalista… Plutón y Júpiter nos harán mirar nuestro ego con ganas, podremos ver dónde dramatizamos/exageramos/idealizamos/controlamos, cuánto espacio le damos a la obsesión, al humor, a la intuición, a los cambios, a la confianza ¿desde dónde nos relacionamos y miramos el mundo? Vaya que podemos tener respuestas en esto… Pero la gran protagonista de esta Luna llena es Venus. Ella observará todo desde su pradera y moverá piezas (ya lo está haciendo) en nuestros vínculos más cercanos, en nuestra escala de prioridades (¿qué es primero y qué es después en este presente para mí?), en cómo manejamos el dinero ¿con culpa, con adicción, con placer, con rechazo, con miedo, con sabiduría?, ¿en qué queremos invertir financiera y energéticamente?…  También nos preguntará algo clave: ¿disfrutas tu Vida?, ¿cuánto espacio le dejas al goce de la naturaleza, de lo que tienes cerca, de quién eres, de todo lo mundano; cuánta belleza hay en tu día a día, ¿o sólo corres sin apreciar el cielo, el aire, el sol, los aromas, los sabores, el amor de quienes están en tu vida hoy?… Venus no es brusca, pero últimamente -igual que este año- no quiere respuestas románticas, pues anda muy práctica, no tiene tiempo para vueltas; en estas semanas nos mira de frente con los brazos cruzados, con cara de atenta espera para que respondamos y actuemos.

Y aunque puede haber remezones literales y simbólicos estas semanas, siempre es tiempo de agradecer. Este cielo nos llama a valorar cuánto hemos soltado, crecido y disfrutado sin importar si ha sido desde situaciones alegres o dolorosas, porque, como siempre lo digo en las lecturas: La Vida es perfecta, es bellísima… Y no es cómoda. 

GRACIAS por la compañía, por la espera, la paciencia y los bellos gestos de Amor en estos meses… ❤

Eclipses 2016: Acompañarnos para soltar y recomenzar

Los días alrededor de eclipses suelen ser más agitados, se despiertan nuestros lados más extremos y estamos ante el término de situaciones, también nos cansamos más y aumentan los dolores corporales (cabeza, estómago, circulación sanguínea; inflamaciones), nuestros sueños arrojan más material y  hasta los animales se agitan…  A quienes hemos estado más quietos, este par de eclipses de septiembre (el 1 y el 16) nos están activando y preparándonos para actuar; a quienes se han mantenido activos y hasta sobrepasados, estos días son de pausa para mirar el desgaste y poder elaborar un nuevo ritmo para moverse… Y a todos nos provocan limpieza. Por lo tanto puede haber una cuota de incomodidad y angustia en el aire. Llegamos al término de situaciones y este mes de septiembre nos muestra qué dejar: desde actitudes hasta relaciones, pasando por hábitos, manías, cosas materiales…

lunaeclipsadaLos eclipses mueven muchas emociones y traen sorpresas personales  e internacionales. Esta vez (además de la Luna, el Sol y la Tierra) entran al baile Marte, Quirón y Mercurio; por tanto es bueno mirar nuestro lado subjetivo que se toma las cosas personales, también los estados de ánimo, las rabias, los complejos, la osadía, la salud, la intuición, cómo nos comunicamos, nuestros dones de sanación y qué tenemos que sanar, el vínculo que tenemos con papá y mamá, nuestros lados tanto víctima como victimario y rescatador… El cielo se agita y es bueno que nosotros nos mantengamos en el centro para ver qué nos muestra este movimiento y qué estamos despidiendo de nuestras vidas… 

En este año 2016 que nos llama al minimalismo (menos es más y adiós a las gulas de todo tipo) y a soltar creencias limitantes sobre la vida y sobre nosotros mismos, también hay un gran foco que estos eclipses que suceden en Piscis/Virgo nos ponen delante, pues son un aterrizaje en nuestra realidad, nos muestran qué estamos evadiendo y qué está funcionando bien. Nos recuerdan algo que solemos olvidar: el autocuidado, que no pasa por un tema frívolo en torno a la imagen mediáticamente potenciada de cuerpos “perfectos”, sino de algo mucho más completo… Estos eclipses nos muestran cuánto nos queremos y acompañamos, cuánto nos escuchamos, qué necesitamos, cómo nos alimentamos, cómo está nuestra energía física/emocional/mental/espiritual, cuán cuidadosos somos con nuestros horarios y a quiénes -o a qué- les estamos dando energía y si esto es sano o no; cuánto recibimos y drenamos... Estos eclipses de septiembre 2016 nos hacen caer en nosotros para dedicarnos en este fin de año a organizarnos de otra forma no desde la mente sino desde la consciencia.

La oportunidad que se abre ahora es mirar nuestras dinámicas y rutinas para ver por dónde se fugan esfuerzos o energía, qué mantendremos, qué desecharemos y qué nivel de Amor tenemos por nosotros… Estos días viene gente con mucho cansancio físico y emocional a mi consulta; yo misma somatizo con fiebre, ronquera y las amígdalas al rojo… Después de tomar un cóctel de agua caliente, sal, cúrcuma, jengibre y limón, mi garganta baja su inflamación y me da cierto descanso, pero claramente no es mi momento de hablar y me da risa cómo aparecen varios que quieren que converse y opine pero les tengo que decir que no, que no puedo… Bueno, yo hace rato dije que estaba en off y mi cuerpo me lo cumplió literal por unos días, además de mostrarme rabias que necesitan salir…

Estas semanas eclipsadas muchos que vienen a la lectura astrológica están terminando de comprender que no sirve correr, controlar, hacerlo todo, luchar, presionar, defender, egomultipleaguantar, ocultar, negar, dar sin recibir, evadir… Y los mismos no saben cómo salir de esas dinámicas interiores. Sí, a todos nos cuesta dejar lo que ya aprendimos y que creemos que nos funciona, aunque realmente esto último no está pasando, menos en estos años agitados… E igualmente lo primero ahora es descansar… Descansar de nosotros y de nuestro ego para poder mirarlo con más amor y neutralidad. Estas semanas nos piden soltar la presión interna y darnos un “auto-feriado” para vernos sin juicio, sin crítica, para acompañarnos… Ahora podemos intencionar que estos eclipses nos muestren qué modificar y qué soltar mientras nosotros reposamos la espalda en un árbol, por ejemplo, aunque siempre sirve el sillón favorito o la comodidad de la cama… Nos toca descansar de nuestros pensamientos y emociones para activar la visión interior…

Con ojos renovados podemos mantenernos centrados e ir haciendo cambios internos cada día. Para esto necesitaremos disciplina, mayor compromiso con nosotros y aterrizar, es decir, hacer las innovaciones con agenda, con recordatorios en el celular o el espejo del baño y el escritorio: suelta “x” cosas, acepta esto, cuida de ti, anda más lento, disfruta el sol, respira, … etc. El ego necesita refuerzos concretos y la tarea que nos corresponde en el último trimestre 2016 es trabajar con optimismo y silencio en nosotros. ¿Para qué? Para pasarlo mejor, obvio. Para generar una vida con mayor sentido y armonía (en especial en nuestras relaciones) que es lo que nos propone la llegada de Júpiter a Libra, donde estará por un año…

eclipse16Entonces, en tiempo de eclipses es necesario aceptar qué tenemos que soltar, permitirnos descansar de nuestro ego y de lo que creemos que somos sacándonos los calificativos de “difícil” o “imposible” ante la idea de cambiar, permitir que los eclipses nos muestren qué hacer y comenzar día a día a divertirnos con construir otra vida que nos represente más y nos provoque sonrisas más allá de lo que nos corresponda vivir… Ahí vamos, paso a paso…