Círculos de Amor para cerrar 2018

Estoy muy lenta en relación a mi ritmo normal. Poco a poco, recupero el sueño; también el apetito… Me siento casi pisciana, poco aterrizada y sintiendo todo… Figuro en el  bello sur de Chile, en un viaje muy distinto a otros aunque el paisaje es el mismo: el verde intenso, los lagos azules, los volcanes guardianes.  Una vez instalada en el hostal de siempre, camino a uno de mis lugares de poder en un rincón del turístico y apacible Puerto Varas. Al llegar, después de ser saludada por un par de libélulas y además de pedir permiso al lugar y agradecer, por fin pongo mi espalda en uno de los árboles del pequeño pero poderoso bosque y reconecto conmigo, con la Tierra, con los ciclos, con la Vida. Descanso. Disfruto. Siento. Boto. Recibo.

Diez días antes, el último domingo de noviembre por la tarde/noche, la casa de mis padres se llena de amigos y familia que llegan espontáneamente; por todos lados hay gente, conversación, emoción y algunas cosas para comer. De afuera podría parecer una celebración. Y en cierta forma lo es… Hay muchos abrazos y se puede palpar el Amor en el aire…

Mi padre murió cerca de las dos de la tarde de ese domingo, nos correspondió a sus hijos estar presentes en esos últimos minutos de Vida, como nos correspondió junto a mi madre, familia y a varios de sus amigos acompañarlo en especial desde el verano pasado, aunque su transitar por el cáncer venía de 2011 . Y ya por la noche la casa figura llena de gente que viene -lo tenga consciente o no- a dar Amor. Lo escribo y me caen lágrimas. No de tristeza. Sino de sentir la belleza humana; me conmueve el Amor tan puro presente todos estos meses a través de incontables gestos. Siento emoción por recordar todo el cariño, el sostén y contención que tantos nos dieron en especial todo este 2018. Como dije en su responso: Ha sido una muerte bellísima… Y me conmueven en especial el gran círculo de Amor que formaron sus camaradas y amigos -algunos que venían cada domingo a verlo o que constantemente pasaban a preguntar por él; y aquellos que con palabras y gestos muy bellos se hicieron presentes para despedirlo en sus funerales-, también su doctora y enfermeras que nos contuvieron con gran corazón, y nuestra familia y amigos -que finalmente son parte del clan- todos estos meses con distintos gestos, desde llamadas, mensajes, cadenas de oración, conexiones con el sagrado corazón espiritual, reiki a distancia y presencial, chocolates, llegando como fuese a su despedida, hasta invitaciones  a salir para despejarnos de lo que significaba esto de “acompañar al padre a morir”… A morir consciente, como una parte de él sin pensarlo demasiado lo decidió…

A la mayoría no le gusta hablar de la muerte y es natural que así sea en nuestra dinámica humana tan presa del tiempo y del hedonismo. En enero pasado, en medio de una conversación muy directa sobre la vida y la muerte, sobre el deseo de seguir, supe que mi padre partiría pronto. Pronto, 2018 y a más tardar inicios de 2019. Conversamos con él sobre querer seguir en esta Vida y él dijo que no. Ya lo sabía. Pero necesitaba escucharlo. Decidí entonces acompañarlo, no lo pensé realmente, surgió de forma instintiva, aunque no dimensioné todo lo que implicaría. Todo el dar y el recibir tanto mágicos y sanadores como desgastantes en lo que su pasaje significaría.

Sin ponernos de acuerdo, ambos decidimos no quedarnos con temas pendientes. Aunque casi no los teníamos y no porque la relación fuese ideal -ja-, sino porque tras varios episodios de dolor e ‘injusticias’ ya nos habíamos dicho varias cosas… En estos meses previos a la muerte conversamos, preguntamos, sanamos, él enmendó -como pudo- temas de mi infancia, nos escuchamos sin prisa ni presiones, lloramos, rezamos, tomamos té (él negro con leche, yo verde), caminamos por la cuadra muy lento sintiendo el sol y mirando las plantas de los vecinos, vimos la nueva telenovela de suspenso cuando él podía, conversamos sobre su infancia, mis tíos y abuelos; nos dijimos qué nos habría gustado como hija y él como hijo, papá y hombre, nos acompañamos, reímos a carcajadas con nuestro humor negro incluso frente a su estado físico, hablamos del proceso energético y espiritual de la muerte, nos contamos sueños y secretos, nos dijimos “te quiero”, nos reencontramos profundamente… Un día en que su paciencia se esfumó ante su cuerpo y ánimo muy desgastados, y no daba más porque la muerte se lo llevara, le dije tomando su mano que pataleara, que gritara, se enojara, le dijera a sus guías y a Dios: ¡devuelvan la plata, estoy harto!, que llorara, que respirara con fuerza y botara… Y también le dije: igual, papá, lo siento, pero la muerte vendrá cuando quiera venir, no controlamos eso -nada, realmente- y, por otro lado, estos meses han servido para que cada uno ocupe su lugar en la familia, para que recibas, y también para encontrarnos; si igual ahora te he visto más que en los últimos veinte años, poh… Me miró, asintió y le dijo a Bárbara, su enfermera en casa durante su último mes de vida: ¿y usted qué opina? -con lo cual los tres conversamos y su energía se calmó en medio del agobio físico y emocional…

Estos días en el sur me siguen llegando mensajes y llamadas preguntando cómo me siento, diciéndome que tome la energía de estos lugares. Me siento honrada y muy acompañada, no triste, sí sensible y tranquila… Muchos atravesamos cierres, también bastante desafío a la flexibilidad y a la confianza estos días, y los fines de año mueven nuestra sensibilidad en torno a éstos; hay en el aire la necesidad de recapitular y evaluar lo vivido. También los cierres nos ayudan a mirar con quiénes contamos; cada uno -por pequeño que sea- seguro tiene un círculo de Amor que lo sostiene y contiene en momentos difíciles; es tiempo de honrarlos y cultivarlos…  No casualmente el miércoles posterior a la muerte de mi padre cerramos el Taller de astrología; con el grupo de veinte queridos alumnos y el equipo, en otro círculo de Amor que conformamos de agosto hasta acá. Y obvio que lo hacemos con un ritual-meditación en que botamos lágrimas y cansancio del año, valoramos el crecimiento y compartimos eso que somos: seres muy humanos y divinos al mismo tiempo… Detenerse a cerrar siempre nos permite tocar el alma humana…

Altar para cerrar el Taller de Astrología. Noviembre 2018

Desde este sur sanador, cuando me toca escribir las Predicciones 2019 para Emol, (aquí las de este año que cerramos por si alguien quiere revisarlas antes que termine) voy -al igual que muchos en este último trimestre 2018- reencontrándome y rearmando mis piezas con calma, con gran agradecimiento, sintiendo el cierre y el inicio potenciarse al mismo tiempo, dando espacio a la fragilidad, al cansancio, a la fortaleza y al renacer; recibiendo también la energía de esta naturaleza generosa y de tanto poder; sintiendo también que se avecina un despeje de energía antigua para todos y para este sur de mundo… Desde este rincón verdeazul me detengo a sentir la Vida con todo lo que tiene,  vuelvo a agradecerle y la siento pulsar junto a la muerte -nuestros cierres en el camino- porque van de la mano y bajo ellos se extiende el Amor infinito de esta experiencia humana extraordinaria que decidimos habitar. Gracias, con todo lo que implica.

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Venus retro en Escorpión, gozar desde el alma

Por primera vez en meses puedo quedarme en casa una tarde de sábado sintiendo el sol en la terraza, viendo programas de tv que me gustan, comiendo un poco de helado de piña que no sé desde cuándo estaba en el freezer, tomando té verde sin tiempo… Cuando vives momentos exigentes y extraordinarios valoras mucho lo simple y lo cotidiano que antes estaba y no lo veías del todo…

Además, esta semana vinieron un par de amigas “nuevas” (coincidimos hace poco en un taller) a casa a tomar té turco, conversar de todo un poco, reírnos mucho y compartir algunas angustias e interrogantes también… Y puede parecer nada, pero siento gran felicidad, de simplemente estar, hablar el mismo idioma, compartir el cariño y el humor… Siento que revivo con este momento tan genuino, tan simple. Lo mismo me pasa con las clases de astrología en que todos experimentamos el cambio de energía tanto en el viaje completo de los cuatro meses que dura, como en cada miércoles en que nos encontramos a descubrir el ego y el alma propios y colectivos, con todo lo que nos entregan.

Algunas veces en la consulta, en la lectura de carta astral, lo que le corresponde a la persona que viene -el mensaje de sus tránsitos en el cielo- es eso: volver a lo simple, retomar (o descubrirlo; hay muchos que no saben) aquello que la hace feliz y le da calma e inspiración, darse gustos, hacer menos, dejarse ayudar… Y ahora varios tenemos que aplicar esto en nosotros; más aún con Venus retro en Escorpión, que ha estado tan reveladora y sabrosa durante octubre y nos dará material hasta inicios de diciembre…

Este movimiento de Venus es una profundización de temas oscuros, profundos, muy íntimos o no expresados en nosotros mismos y en nuestros vínculos más cercanos. También es volver a valorar lo que tenemos y conectar con mayor aceptación lo que perdimos o que por ahora no está. Es redefinir relaciones que ya traían temas en el último año y mirar con los ojos sanos -y a veces dolorosos- de la verdad del alma. Es sentarnos a sentir qué nos gusta, qué nos hace bien y si acaso estamos dándole espacio a aquello. Son reencuentros que provocan limpieza. Es un tiempo/espacio para estar con nosotros de forma más auténtica: escuchándonos, dejando que lo que tenga que ser sea sin reprimirlo y así permitir que afloren penas, miedos, alegrías, rabias, incomprensiones, hastío, envidias, agradecimientos, claridad, oscuridad… Venus retro en las aguas escorpionas nos permite drenar emociones intensas para después caminar más livianos y con un notorio cambio interior que se traduzca en alivio y mayor dirección de Vida, mayor sentido….

Y si bien ella, Venus, se pone directa el 16 de noviembre, no será hasta la primera semana de diciembre cuando retomemos mayor fuerza e integremos aquello que por estos días dejamos atrás, aquello que revalorizamos, aquello que vimos en nosotros y no nos gustó pero que luego de darle espacio -de asumirlo- podemos permitir que se suavice, aquello que se levanta como una verdad que ya no queremos, aquello que realmente gozamos desde el alma… Son buenas semanas para seguir sumergiéndonos en todo esto…

Mientras escribo esta nota, una tarde nublada de domingo, en que paso -sin escalas- del intenso y dulce cumpleaños matinal de la bella Coni -mi nueva amiga personal de seis años- en el parque Quinta Normal, a asistir y acompañar a mi papá, quien apenas despierta por su fiebre, pero que una vez -pasadas unas horas- en que se incorpora, en medio de los cuidados, le pregunto: ¿Qué te gustaría?, ¿Ver tele, silencio, escuchar música, seguir durmiendo, tomar té?… ¿Ninguna de las anteriores, todas juntas; me doy?  -concluyo tomando su mano con una sonrisa. Después de unos largos segundos, me dice con los ojos cerrados: escuchar música-. Y yo me alegro porque ya sé qué pondré… Lo mismo que de pequeña cada domingo por la mañana se escuchaba en casa, además de tangos, milongas, Violeta Parra, Piazzolla, Inti Illimani, María Elena Walsh, Mercedes Sosa; una de las pocas “pertenencias” que tengo de tiempos nada fáciles para mí en esta sagrada y perfecta Vida que cada uno ha escogido transitar sin casualidades, y que ahora de grande cuando lo escucho me da entre nostalgia/emoción/alegría… Al sentir los primeros acordes él asiente con la cabeza y yo canto al principio con la garganta apretada pero después muy feliz, muy agradecida de este espacio tan simple y profundo donde el alma pulsa con todo su poder y el amor puro se deja sentir en su bellísimo esplendor…

Dolor&Amor unidos jamás serán vencidos

Lloramos bastante con las amigas. Nos encontramos las tres después de unos meses y cada una está en sus procesos de “muerte” literales y metafóricos. Una abandonó voluntariamente el éxito en Estados Unidos para venir a sanar física y emocionalmente acá, a Chile, desde el poderoso norte, donde se refugia hace unos meses alejada de la urbe, entre las montañas, donde ahora está dejando morir a la intelectual inquieta e independiente para permitir que nazca una mujer nueva que ya tiene otro brillo en los ojos y que no sabemos cómo llegará a ser porque está en plena metamorfosis. La otra amiga está en proceso de ser madre adoptiva por opción, no porque físicamente no pueda, sino desde la certeza de querer hacer una familia desde ese gesto; camino en el cual no sólo se encuentra con la burocracia y los requisitos algo absurdos pero necesarios del sistema, sino con sus propios miedos también. Recuerdo que lo decidió hace un tiempo cuando su padre enfermó grave y ella viajó urgente a verlo; y, en medio de la angustia por la muerte rondando, nos contó por mensaje de teléfono mientras la conteníamos, que quería adoptar a un niño. Fue muy emocionante y mi respuesta fue (además de felicitarla y sentir gran alegría por ella) : Qué bello es el dolor… Y tanto que huimos de él… Fue esa experiencia límite la que dio paso a su nuevo camino y activó mayor sentido a su trabajo y a otras decisiones… Y en mi caso, estoy acompañando a mi padre con una  enfermedad muy avanzada, desde las distintas dimensiones que esto implica: la de hija asustada, preocupada y frágil, la de mujer que sabe lo que viene y lo acepta, la del alma que también sabe qué rol le corresponderá tomar en este capítulo porque hace rato que los sueños, las señales y los guías avisan…

chocolate dessert fabric food

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Figuramos en un bar de chocolate, en una tarde fría precisa para esto, en medio del rico aroma y de las exquisiteces que probamos y que circulan por todas las mesas con el local lleno. Por suerte no amo tanto el chocolate -aunque me encanta que me lo regalen y saber que siempre hay alguno guardado en la despensa por si se asoma algún caprichito por la tarde- porque este bar está muy cerca de mi consulta y podría venir muy seguido; ja… Sentadas en unos sillones, conversamos varias horas y  cada una bota sus lágrimas al contar en qué estamos, espontáneamente nos tomamos las manos, nos abrazamos y compartimos eso que somos: el Amor puro y vibrante que nos habita, que sostiene lo que sea y que no duda en estar sin condiciones…  No casualmente las tres estamos en temas con nuestros padres y hemos hecho cambios importantes en los últimos meses.

Pareciera que cuando el dolor ronda este Amor se asoma con más fuerza. Claro, si te permites verlo, brindarlo y recibirlo. Aunque realmente siempre ambos están. En cada paso que damos. Suben y bajan su volumen, pero siempre están. La experiencia humana que transitamos viene con ambos como generosos acompañantes que nos guiñan un ojo, nos enseñan y abren numerosas oportunidades.

Es una tarde/noche entrañable, muy bella, que nos deja en una energía ídem en medio de las angustias… Vuelvo a casa muy plena y al mismo tiempo permitiendo que la fragilidad esté, porque ella quiere estar y no pienso -no se me ocurre- resistirme… Al día siguiente almuerzo con mi madre y nos acompañamos a cosas tan simples como pagar unas cuentas, comprar pilas, ir por una linterna, pasar por unos dulces para el té. Al almorzar hablamos de la muerte sin nombrarla. Vuelven a rodar lágrimas; después también vienen las risas porque nos gusta comentar qué comen en las mesas alrededor y cómo son los comensales… Unos minutos después cruzamos una avenida con mucha gente y una ciclista grita “¡Me robó el celular!”, varios miramos hacia un tipo que corre y en medio del tumulto otra chica con ojos muy alegres y hablando por celular se asoma con otro teléfono en la mano y grita ¡Aquí, aquí, lo tengo! Nos detenemos en medio de la calle a ver la escena: le trae de vuelta a la ciclista el celular robado mientras ésta última la abraza y le dice “¡Te amo, muchas gracias, te amo en verdad, te pasaste!”, y todos sonreímos emocionados en los segundos que dura el semáforo, al tiempo que ella nos cuenta a todos: “es que hace poco me robaron el mío igual, así que seguí al tipo y lo soltó”. Todos estamos muy contentos. ¡Qué bello! ¿Verdad? Una vez al otro lado de la calle nuestra heroína continúa hablando con su madre al teléfono y le cuenta la historia… Sonreímos. Del brazo de mi madre, siento gran emoción y ternura; agradezco muy feliz estar en medio de este gesto de Amor, protección, conexión, sincronía, sanación y magia…

No casualmente -de nuevo- estos días en que casi terminamos el Taller de Astrología de segundo nivel, profundizamos en los tránsitos de Plutón (transformación, despojo, muerte, renacer, poder, psiquismo) y de Quirón (autoestima, fragilidad, sanación, rememorar, dedicación, terapeuta interior, comprensión), también hablamos de los niveles de consciencia y cuán distinto es vivir un desafío desde un ego sin trabajo alguno (desbordado, una personalidad básica o baja) a vivirlo desde mayor trabajo interior (conociendo a nuestro querido ego en gloria y majestad; en mayor conexión con el alma), en un mundo donde ambas posturas tienen que estar y convivir porque -lo he dicho ya- aquí nadie sobra y no todos vinieron a despertar, hay quienes vienen a estar dormidos y a permanecer en eso, lo cual es preciso y digno también…

bridge photography during daytime

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En estas semanas de cierre del otoño por acá y de primavera por el norte, donde nos preparamos para un Solsticio muy emocional y más conectado gracias al gran trino de agua entre Mercurio (mente), Júpiter (sentido) y Neptuno (empatía) en Cáncer, Escorpión y Piscis respectivamente, constatamos también la nueva energía uraniana taurina. Todo está más drástico e intenso, pero la vorágine se ha calmado un poco, ya el fuego alocado de Aries no nos tiene sobre estimulados ni tan impacientes ni tan yoístas (amén). La tierra de Capricornio y Tauro ahora nos tienen resolviendo, mientras Júpiter desde Escorpión y Don Satur desde la casa 10 nos ponen importantes temas enfrente para limpiar, asumir y construir ya no desde la prisa; ahora el paso a paso es vital; o lo aprendes o te frenan con ganas… Por mi parte, iré un par de días a la cordillera y aguas termales del centro sur de Chile para tomar fuerzas en lo personal y en lo profesional; porque el 7 de julio haremos esta Charla de Urano en Tauro en Curicó y luego me corresponderá preparar el Taller de Primer Nivel de Astrología que irá de agosto a noviembre de este año…

En esta semana pre Solsticio, mi cuerpo está tenso y cansado a la vez, como también mi alma está dulce y llena de Vida, la siento vibrante y muy agradecida… Recibo mucho Amor de distintos círculos y gestos, de bellísimos seres que me permiten dejar caer lágrimas, que me abrazan o me toman las manos, que me preparan un té, que me cuentan historias divertidas para reírnos un rato, que me dan sus mejores recetas para la pena y para el cuerpo, que me regalan chocolates con maracuyá y aromaterapia, que nos mandan luz y mensajes de los guías, que nos sostienen en su corazón, que preguntan de verdad ¿Cómo estás?, que aceptan que suspenda lecturas porque la Vida con todo su Amor y su Dolor unidos me requiere en otras cosas… Entonces me digo la misma frase que le dije hace un año a mi amiga: Qué bello es el dolor… Y tanto que huimos de él… Muchas gracias.

Honramos al Fuego… Y a nuestro presente

En momentos desafiantes, lo primero es calmarse y… Aceptar…  Sin esconder la pena, la rabia ni el miedo, podemos lentamente aceptar antes de seguir y resolver.

“La profunda aceptación de las cosas tal y como son es la fuente de todo cambio creativo. La perfecta paradoja.” Jeff Foster.  …Adoro a este inglés de tanta sencillez e infinita profundidad a la vez. Y justo aparece su frase cuando decido grabar este audio (al final; que salió como salió!) para compartir sobre la fuerza de este fuego natural e intencional que quema y purifica nuestro bello Chile, tierra tan precaria y poderosa a la vez… Se los dejo acá, como una mirada y sugerencia, por si la quieren tomar… Hay muchas formas de servir en momentos de dolor y emergencias, por supuesto desde lo material: trabajo en terreno con lo que cada uno sabe hacer y con fuerza física, ayuda material tanto en bienes como en dinero, compañía… Y también contribuimos con nuestro estado mental/emocional, con mantener pensamientos y actitudes más armónicos y menos “incendiarios”…

Desde este caluroso Santiago, honramos y acompañamos a todos los que están practicando este doloroso desapego y limpieza que produce el fuego, a quienes están en tristeza, urgencias, terror, escasez, impacto y crisis en cualquier rincón de este noble planeta… Un gran abrazo a nosotros mismos y a todos desde el amor, la empatía y la aceptación de esta bella -y desconcertante a ratos- experiencia humana que decidimos transitar con todo lo que trae e implica… ❤

Acá el audio:

Cerramos con Amor el 2014… Y abrimos el 2015 libres de expectativas

Me despierto a media mañana emocionada, feliz, tranquila, cansada… Aún pulsa en mí la vibración bellísima de todos los que compartimos el Ritual de Cierre de 2014 anoche en el Teatro Oriente… Qué regalos tiene la Vida para nosotros en cualquier momento…

fila para entrar2-Amiga, te aviso que la fila para entrar llega casi hasta Provi -me dice Sole cuando faltan unos minutos para comenzar y se refiere que la gente ocupa una cuadra.

-Guauuu, ¿en serio? -le digo con risa y agradecida de la sorpresa.

Luego Cote, quien también forma parte del equipo,  publica una foto y dice: Qué bello que la gente haga fila para entrar al ritual… Mega consciencia, despedimos 2014 con Amor.-

La Vida se confabuló para que este Ritual fuese en un clásico teatro de Santiago y todavía me río porque es como jugar al artista: nos subimos al escenario, con luces, micrófono y todo… E invité a todos los que quisieran a subirse porque para mí todo es un símbolo y si quieres ser protagonista este año, si quieres brillar, aprovecha que estás frente a un escenario y súbete, juega… En gran medida eso nos piden estos tiempos intensos: Urano (creatividad, despertar, libertad) en Aries (iniciativa, niño, osadía) nos pide desde 2011 y hasta 2018 recuperar ese atrevernos, ser auténticos, liberarnos de moldes, jugar, expresar, vivir con más pasión…

Y esta tarde del último sábado del año reconectamos con todo esto y también con la quietud, con la mágica aventura de detenernos, de sentarnos a estar con nosotros mismos sin exigencias e ir a lo profundo de nosotros, pero ya no de manera rígida o solemne, sino desde lo que somos: seres que escogimos estar aquí en esta vida, en este momento, a quienes nos cuestan un montón de cosas porque nos enrollamos y muchas veces olvidamos que hemos venido a vivirlo TODO, no sólo lo que nos gusta o lo que aparece en Hollywood, sino la Vida completa, con dolores, alegrías, miedos, frustraciones, satisfacciones; seres llenos de luz y herramientas para cualquier desafío que el camino ponga; seres con un corazón mágico que posee una semilla con toda la información necesaria para cualquier momento; seres con consciencia aunque se nos olvide o la evitemos; seres con un origen cósmico de Amor y que, por lo tanto, podemos vibrar Amor a cada instante… Seres que tenemos risa, creatividad, dulzura, inquietudes, entrega; además de un cuerpo muy noble, una mente impresionante, un ego que está a nuestro servicio para que lo domestiquemos, un alma siempre presente y un espíritu que todo lo sabe… Somos tantas cosas y todo tiene este ingrediente primordial: Amor…

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Nuestro altar de cierre 2014 y bienvenida a verano 2015

Hay amor incluso en la -supuestamente- “peor” persona o en el hecho más doloroso, la Vida siempre nos regala experiencias que desencadenan otras cosas que no logramos ver en el momento en que lo -aparentemente- “malo” nos visita… Por eso en el Ritual agradecemos todo lo vivido, sin excepción, porque una parte nuestra que siempre intenta comunicarse con nosotros vía señales, sincronías, mensajes en sueños o en lo cotidiano, sabe que todo está bien, sabe que todo forma parte de un puzzle lleno de magia que podemos completar cada día…

Y esta vez somos casi… 400! quienes nos juntamos a la magia de detenernos y reconectar con la Vida. La Vida con todos sus colores, sus incógnitas, sus bromas, sus desafíos, sus regalos, su generosidad, su belleza, su infinito amor…

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Por la tarde, con el equipo armando todos los detalles

Y preparamos todo con mucho Amor y entrega… Días antes estoy muy ocupada en la edición de las Predicciones 2015 que hace años se publican en Emol.com, donde cada martes escribo el horóscopo, y veo que me faltará tiempo para ir al centro por velas y semillas. En eso mando un mail al equipo con los distintos detalles y requerimientos y Jaime -sin saber de mi poco tiempo- me recuerda que él trabaja en el centro y que puede comprar lo que falte y más barato. Entonces se me ocurre encargarle cosas y me responde con su corazón bello que sí, que irá en bici, que sabe perfecto donde están mis encargos y hacemos bromas porque lo hemos declarado nuestro sultán, dada la última telenovela turca de moda, que muchos -incluido él- seguimos. Cuando me escribe que tiene ya todo resuelto me emociono -con lagrimita incluida-, respiro y agradezco por la generosidad de él y de la Vida… He estado tan exigida, llena de compromisos y actividades en este fin de año, sintiéndome a ratos muy frágil físicamente, pero al mismo tiempo con tanto amor alrededor de muchos con quienes nos queremos de forma entrañable, que me emociona poder palpar ese amor y ayuda de la Vida a través de estos gestos dulces… Lo mismo me pasa cuando varios del equipo se ofrecen a hacer carteles, llevar cosas, solucionar temas… Y cuando algunos que están lejos, en Europa y Argentina, escriben mensajes mandando saludos, diciéndome que se conectarán a esa hora y que desean que todo salga genial… Y cuando amigas me mandan mensajes de mucho cariño, diciéndome que están conmigo, que me sienta acompañada en este día especial cuando tenemos mucho que resolver para que todo resulte… Y cuando Marce me dice que escuchó el último audio de radio Cooperativa (aquí está por si quiere oírlo) donde hablamos de la importancia de detenernos y me dice que ella está detenida y que vendrá con todo para ayudar y luego la veo trabajar con gran dedicación en la entrada y los detalles posteriores… Y cuando Lily pasa a la verdulería por mí porque ya no me da el tiempo y el domingo está cerrado, y me trae mi piña “especial”, es decir pelada y picada por Alejandro, el verdulero amigo, que sabe que es para mí y ambos coinciden en que me tienen muy ‘regalona’, con lo cual me río a carcajadas y hoy agradezco profundamente mi piña fresca en el desayuno… Y cuando Moni me muestra los letreros que hizo para la entrada y los baños, además de los portavelas con papel alusa…. Y cuando Pame, me manda fotos de la decoración que está preparando, porque entre otras cosas ella está iniciando su emprendimiento ‘Ornamenta’ para decorar cumpleaños, fiestas, reuniones y cualquier evento, acá su página, y digo: guau, cómo cada uno tiene sus talentos… Y cuando Patricia llega con girasoles de papel y otros frescos y comienza a armar el altar con todo cuidado, viendo poco a poco por dónde es, qué poner, qué no, mientras muchos arman los portavelas y reparten los elementos, mientras llegan otros como Sandra con sus soles hechos por ella, mi madre con buganvilias (santa Rita) de su IMG_1416jardín… Y con cada gesto de entrega de quienes forman el equipo nuestro, de Juventud Providencia y del teatro Oriente, que trabajan con entusiasmo y generosidad en todos los detalles de la recepción, la comida, el bazar, el altar, el audio… Y cuando entre el público encuentro a amigos que hace rato no compartíamos o que nunca habían venido y nos saludamos con el cariño de siempre, y también veo a muchos que asisten incondicionalmente…. Y cuando de pronto aparece Cecilia Rovaretti, la conductora de radio Cooperativa a mi lado diciéndome que vino igual aunque llegara atrasada y nos abrazamos con mucho cariño, y luego veo cómo varios se acercan a saludarla pues para muchos su programa es de gran compañía hace años y están felices de poder verla… Y cuando se acercan auditores de radio Cooperativa a saludar y me dicen que escuchan la sección de astrología y me dan su bendición… Y cuando varios me dan regalos con todo su cariño, que recibo con honor y alegría… Y cuando muchos se toman fotos con nuestro altar y se llenan de sonrisas y colores… Y cuando veo a todos entregados a este momento de reencuentro con la Vida, desde los pequeños de meses hasta los abuelos que bailan incluso con más ganas que los jóvenes… Cuánto amor y belleza somos…

ritualSí, en este cierre de 2014 que ha sido tan intenso, rápido, desafiante, bello, generoso, doloroso, Verdadero, poderoso…. Tengo un GRACIAS gigante en el centro del pecho y en las células de mi cuerpo… Todo estuvo bien este 2014, incluso los momentos confusos, pesados, angustiantes… Lo escribí en este blog: 2013 era un cambio radical, un cambio de piel, por lo tanto un año en que nos morimos en muchos aspectos nuestros, mientras que 2014 desde su segundo semestre nos llevó a un renacer, con piel nueva para brillar y subirnos al escenario de la vida… Estamos mucho más grandes después de dos años y medio (todo esto comenzó a mediados de 2012) de un desafío tras otro que nos han obligado a limpiar nuestra vida de todo lo que nos sobraba o no tenía una buena semilla… Nos hemos despojado… Hemos aprendido -cada uno a su ritmo- mes a mes el bendito desapego, el dulce agradecimiento, la poderosa autoestima y la luminosa aceptación… Hemos practicado poco a poco el dar y recibir… Y seguiremos en esto, cada día con más herramientas internas y más acompañados de nuestra sabia intuición… Sólo tenemos que recordar detenernos más en medio de nuestras rutinas y vorágines personales y colectivas, mirar desde la consciencia y el corazón, reírnos de todo empezando por reírnos de nuestro querido ego y sus trampas, disfrutar más todo lo que tenemos, fluir y amar la Vida completa…

Los tres meses que vienen nos harán mirar todo lo pendiente de este año y aquello en que no hemos querido crecer por más señales que ya nos hayan mandado… Estaremos en cierre hasta marzo, e igualmente el calendario abre nuestro 2015, un año que nos pedirá usar más nuestros talentos, soltar la gula -a todos los niveles, no sólo con la comida- y las ansiedades, actuar con más sabiduría y entregarnos a experiencia… Pronto hablaremos más de este nuevo año… Por ahora, igual que en nuestro  ritual, los invito a abrir la puerta 2015 y a mirar el horizonte despejado, con el corazón muy abierto y libres de cualquier expectativa. Que pase lo que tenga que pasar y que seamos capaces de atesorar cada momento por donde la Vida quiera llevarnos mientras nosotros ocupamos nuestra energía y nuevas herramientas, tomamos iniciativas, reconocemos cuándo sí y cuando no hacer algo, gozamos, compartimos y amamos todo…

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El momento de cierre de nuestro ritual

GRACIAAAS a todos por este bello cierre de año! Le damos la bienvenida al Sol en nuestro corazón y como nuestros ancestros de distintas culturas y como le gusta a nuestro cuerpo, honramos al verano con música y baile… GRACIAS!! ❤

Agradecer en fin de año

Justo cuando siento que estoy algo trabada en una parte de la escritura, respiro, pido ayuda energética, miro al horizonte entre los edificios y aparece al lado mío una abeja que viene a saludar. -¡Ahh! Gracias, amiga, me traes poder, ¿verdad?- le digo mientras revolotea cercana al compu, la taza de té de menta y unos apuntes. Se queda suspendida unos segundos y sigue su vuelo por la ciudad. Algunos insectos alados (mariposas, libélulas, abejas) son los grandes representantes de esta nueva era que comenzamos hace unos años; son símbolos, seres de poder en este despertar de consciencia del que somos parte… Estoy en el balcón, en un día algo gris pero cálido escribiendo las Predicciones 2015 para Emol.com, que se publican a fin de año… Es un rito en cada noviembre, pero este 2014 quiso otra cosa. Siempre salía unos días a otro lugar, sin embargo ahora todo se dio para que tuviera que quedarme en Santiago y no pudiera sentarme hasta estas semanas a bajar información para cada signo…Ya les avisaré cuando estén publicadas… Y, bueno, puro aceptar, no se pueden forzar las cosas, entonces me quedo en casa, también voy de café en café escribiendo un rato, conversando un poco, redescubriendo la ciudad, gozando detalles, como ver al señor que pasea a sus tres perros cokers con gorros navideños y toda la gente se da vuelta a mirarlos, o encontrarnos con los amigos en medio del trabajo de cada uno… Y estas semanas, además de mucha actividad, a algunos nos han traído una cuota de fragilidad. Yo la siento internamente, también en mi cuerpo y en lo colectivo. Siento la incertidumbre y la vulnerabilidad muy palpables. Claro, también siento el agradecimiento, la belleza de este tiempo naciente, la generosidad, el amor y la nueva comprensión de todo lo que nos sucede… Estamos en la antesala de unos meses muy clarificadores y en un momento cada vez más verdadero, donde -muchos- respiramos la precariedad, que siento es el ajuste de lo nuevo en cada uno y en la malla energética de la que somos parte… dalilimpiezaLa segunda mitad de diciembre y hasta marzo-abril, la energía viene más drástica, muy directa. La tierra, el fuego, los vientos y las aguas (en ese orden)  pueden reflejar esto también. Urano y Plutón de nuevo tienen otra cita estas semanas, la penúltima desde que se encontraran en junio de 2012 donde hicieron un pacto de caballeros y en medio de sarcasmos dijeron: ok, basta; los humanos tienen que crecer, no pueden seguir ocultándose a sí mismos ni creyendo que las respuestas están afuera; llego el momento de destetarlos de sus dependencias, que hagan limpieza profunda en sus vidas y así comiencen un camino mucho más autónomo y verdadero, por tanto despierto o en vías de. Manos a la obra… Ambos colosos se han encargado de destapar asuntos que teníamos guardados -o queríamos mantenerlos así-, de obligarnos a evidenciar lo frágil y lo poderoso de la condición humana, de mostrarnos cuántas herramientas interiores tenemos frente a las crisis y también que despidamos todo lo viejo: creencias, hábitos, relaciones rancias, apegos. Hemos muerto en 2013 y lentamente renacido desde el segundo semestre de 2014. Estamos en pleno renacimiento, como niños aprendiendo a caminar, sin agarrar del todo el paso firme: todo es nuevo, tenemos que probar, explorar y permitirnos pequeñas caídas, pero ya no retrocesos… Es raro que un niño de dos años vuelva a gatear o a los brazos de los padres… Nos toca caminar con alegría, visión nueva, redescubriendo todo, con mucha flexibilidad… Pero ya no somos niños, lo fuimos. Ahora sabemos, ahora tenemos heridas y experiencias riquísimas en nuestra energía que nos vuelven más sabios… Y estos días en que escribo las predicciones reviso el año con todas sus energías; recuerdo, agradezco, me emociono. De eso hablamos este miércoles en radio Cooperativa, acá el audio. Porque no podemos pasar a lo siguiente si no revisamos lo presente y de dónde venimos, cuál es el camino que hemos hecho. Y aunque voy con esta fragilidad interna y física a la radio, sintiendo ganas de nido, de refugio y una parte mía no quiere salir y se le hace muy pesado el programa, de ida y de vuelta recibo un regalo-confirmación muy bellos. El chofer que me lleva en el taxi cuando vamos llegando, después de conversar de todo un poco, me pregunta de qué hablaré en el programa. -Ah, pon la radio, capaz que lo anuncian y ahí te enteras -le digo jugando un poco-. Y sí, justo Cecilia, la conductora, avisa que hablaremos de astrología y cómo ha sido el año. -Ah, qué bien, me dice el chofer y me pregunta: ¿por qué hay gente que lo pasa tan mal en la vida y se esfuerza y no sale del hoyo y a otra gente le va bien?, ¿por qué hay gente que todo se le hace difícil y son buenas personas y a otras todas las puertas se les abren?…. -Te entiendo, sé de lo que me hablas -le digo e intuyo que está hablando de él y me conmueve. -¿Sabes?, nosotros venimos vida tras vida a experimentar muchas cosas y a veces nos corresponde vivir ciertos dolores, enfermedades, abandonos, pobreza; también riqueza, logros, bondad, viajes… De todo. Hay vidas que son más duras que otras aparentemente y todas están llenas de regalos de esos que nos gustan: que nos vaya bien, que nos quieran, que tengamos ciertas cosas… Pero hay muchos regalos también en aquello que es incómodo, que duele, sólo que no nos han enseñado a verlos, nos han enseñado a dividir en bueno/malo y eso causa mucha frustración -le digo mientras ya nos acercamos a la radio y me escucha con atención y su corazón muy blando. -Pero, además, te diré algo que tienes que soltar- le agrego, porque a esas alturas ya le pedí su fecha de nacimiento y es ariano: la lucha, el esfuerzo estricto. Chao, no más. No conseguimos más con esforzarnos o privarnos de gastos, por ejemplo. Las cosas se liberan y nos va mejor si disfrutamos, si nos ponemos creativos, si en vez de restringirte te vas a pasear y darte un gusto con tu mujer. Es cuando gozas y confías -sin evadirnos, claro- que la vida se abre, ¿me entiendes? -Y me mira cuando ya estamos estacionados frente a la puerta y me dice: sí, siempre le digo a mi mujer que no gastemos o que no tengo tiempo. -¡¿Viste?! Desde ahora, dile que sí, propónle simplemente ir a caminar, ir a la naturaleza, hacer un pic-nic, ir al cine; cualquier cosa, si sales de la rueda de sacrificio por tu iniciativa la vida comienza a cambiar. Dale!… Bueno, fue un placer y ya nos reencontraremos -le digo, mientras bajo apurada al programa y nos despedimos con alegría. De vuelta del programa, está esperándome en la puerta porque le avisaron que él me traerá a casa. -Ehhh, hola otra vez -lo saludo y cruzamos parte de Santiago conversando aún más. Cuando llegamos él, además del regalo de poder compartir y viajar en buena compañía, me da otro más. Le pregunto su nombre antes de bajar y me dice: Ángel- …. Guauu! -le digo. Llevo mi mano al corazón, agradezco en silencio, le sonrío y agrego: ¿¡Viste el poder de tu nombre!? Y mira qué honor, que un ángel me lleve y me traiga. Muuuchas gracias, que te vaya muuuy bien y diviértete!- nos despedimos alas-angel1mientras sigo sonriendo por esta señal-confirmación justo cuando en estos días en que a ratos dudo y quisiera esconderme un poco… Hay seres alados por todas partes y nosotros también lo somos!! Y por si seguía dudando, ya tenemos lugar para el RITUAL DE CIERRE DE 2014. Será el sábado 27 de diciembre, a las 18 hrs, en el TEATRO ORIENTE, en Pedro de Valdivia, 099. Acá más info. Los invitamos a todos, los frágiles y los fuertes, a encontrarnos, celebrar, recapitular, agradecer y comprender lo vivido este poderoso año y a abrir con el corazón el sólido 2015. Reserven la fecha, inviten a todos los que quieran: chicos, medianos, grandes, crédulos y desconfiados; todos somos iguales y podemos compartir una tarde muy especial. La entrada es el aporte voluntario de sólo $1000. En esta nota están todos los detalles. Un abrazo alado y nos encontramos por aquí y el 27!!

Se hace camino al andar… con el alma

Me despierto con el ruido de la ventana que se golpea con el viento, el cielo está revuelto pero no hace frío. Es muy temprano así que vuelvo a la cama. Al rato me levanto y me quedo mirando las nubes entre los cerros y la luz del sol que se ven desde el pasillo del hostal. Cuando bajo al desayuno, Fernando, el dueño, me comenta que es el “Puelche”, viento tibio que viene del este, de Argentina, que la tradición dice que si es sólo un día, en dos días más llueve bastante, pero que si dura tres, significan dos semanas de buen tiempo… ¡Qué incógnita! Tendremos que esperar a mañana -le digo. Y qué bonito -agrego; porque adoro el conocimiento de la tierra que sabe desde la experiencia…

lago Villarrica PuconEs mi penúltimo día de viaje, así que quiero aprovecharlo bien. Me voy a caminar por la playa respirando mucho el aire y el cielo amplio, tocando el agua fría, contemplándola. Luego me instalo a un segundo desayuno en un café de cocina argentina cerca de la plaza central de Pucón, que es muy bella, con árboles grandes, rosas, pasto y senderos de tierra. Avanzo bastante en la escritura y voy a dejar el compu al hostal porque quiero ir de nuevo al Caburgua pero por otra entrada a los ojos, siento que tengo algo pendiente después de mi chapoteo. Antes de ir paso por un mercado de vegetales y compro ensalada de apio y un par de mandarinas para comer allá.

En el bus de ida me río bastante porque una familia compuesta por el abuelo, la hija y el nieto le hacen bromas al chófer, un hombre de mediana edad y de bonachona energía, que lleva poco tiempo en este oficio, entonces no conoce todas las paradas y ellos con la típica picardía chilena-sureña se ríen y comentan cada cosa que le toca hacer, como ayudarle a una señora a bajar con su hijo pequeño y varios bolsos de mercadería: ¡Aquí afirmamos la guagua (bebé), hombre! -varios nos reímos y una pareja de suizos también aunque no entienden bien cada broma.

“Acá, señorita, El Cristo” -me dice al poco rato el novato chófer. Entonces le pago el pasaje y me despido de mis compañeros de viaje. Vaya nombre de la parada y entrada al lugar. “Gracias” -digo, mientras cruzo la ruta para entrar. Al poco andar dice: “A 2000 metros, los ojos del Caburgua”. “Mmm, ¿no será mucho? Y, como 20 cuadras; igual no está tan caluroso porque el suelo aún está húmedo después de la lluvia del sábado. Ok, aquí vamos” -pienso mientras avanzo por un camino que parece no prometer mucho. En eso inicio la primera curva y todo DSCN5679 2cambia porque me siento encantada con el verde y el aroma de la tierra y algunas plantas muy aromáticas. Pero aparece otro cartel que dice: “A 1800 metros, cascadas, ojos del Caburgua”… -No le creo mucho a esos letreros, demás que es más la distancia pero ponen eso pa’ dar ánimo -piensa mi mente suspicaz. En eso pasa una camioneta y mientras camino por un claro de sol pienso: mejor hago dedo (auto-stop) pa’ que me lleven, demás que alguien me para… Pero yo misma me pillo y me digo: Mmm, otra vez tu ego apurado, ¿verdad? Nop, esta vez haremos el camino largo, disfrutándolo todo, si igual esto es mucho mejor que mirarlo por la ventana.-

Y claro que sí. Entonces, aunque cada cierto rato pasan autos, me dedico a caminar observándolo todo, haciéndome presente en cada detalle, sonido, colores, aromas, texturas… El camino es de una belleza que emociona y al mismo tiempo es tremenda meditación. Estoy extasiada y apenas siento el calor porque voy lento agarrando las sombras y deteniéndome a mirarlo todo, sin prisa… -Y tú, bien lesa, queriendo ir en auto; la perla -me digo y me río entre el verde intenso-. Es que esos tironeos del ego y el alma son tan constantes, pero esta vez mi alma logró callar a su amigo neurótico y lo premió con mucho placer por una ruta que termina siendo muy mágica y sanadora. Entre otras cosas, por eso tenía que volver al Caburgua, porque en parte el chapoteo anterior fue por apurarme… Y ahora no. Cuando le doy pleno espacio al Ser, como decíamos en la nota de No hacer, que publicara hace unas semanas, surge una plenitud tan profunda, simple y sutil, que se puede palpar la belleza de la Vida en cada circunstancia…

Y cuando ya me sentía más que bendecida por estar en medio de tanta fuerza de la naturaleza y permitirme disfrutarla, doy con estas cinco escenas en mi camino-caminado, que me dan aún más felicidad del alma:

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DSCN5703 2… No puedo más con el encuentro de esta mamá que comienza a salirse del riachuelo al lado del camino donde se bañaba con sus hijitos, cuando me siente cerca con la cámara. Le digo que me perdone, que ya me voy, y la sigo con la vista y el corazón enternecido mientras se interna entre los arbustos con su dulce prole…

terraza ojos caburguaLuego de un rato llego a mi destino de cascadas. Hay poca gente; el sonido del agua es intenso y de mucha sanación, me pone feliz; recuerdo lo que dicen algunos mayas: cuando estamos tristes o enfermos buscamos el sonido de agua para ponernos mejor… Me muevo un poco por los senderos y al final me instalo en la terraza de madera (en esta foto) desde donde se aprecia todo muy cerca porque está más baja, al nivel del agua. Hay sol. Me siento y medito un rato con mucho placer y una energía envolvente. Termino y me quedo mirando y sintiendo todo por varios minutos, sin necesidad de nada. Poco después saco mi bolsa con apio y como unos cuantos bastones con tranquilidad, mientras no paro de agradecer y apreciar todo… Y en eso en que estoy mirando el agua verde turquesa y ya siento que es tiempo de irme, voy a moverme cuando recibo otro sincrónico regalo de este año, de este viaje y de este día: descubro otra imagen-compañía conmovedora que -muchos que leen este blog lo entenderán y quienes estuvieron en el ritual de primavera 2013 también-, al igual que la familia emplumada de arriba, me remueve el corazón. Es esta chica:

futura mariposa

Guauuu. Una futura mariposa. Y una oruga despidiéndose de sí misma para entrar en su crisis metamorfósica que la llevará a conformar su espacio sagrado de crisálida, donde generará mágicas alas que la transformarán en un ser aún más bello; que será más sutil y liviano, capaz de levantarse de la tierra y conectarse con lo alto con gracia y liviandad… Me quedo prendada mirándola con el sonido del agua de fondo. Cuánta sabiduría y belleza en ese gesto de quedarse quieta para comenzar su gran cambio. Ella lo sabe: no hay que hacer, sólo entrar en la calma y en la entrega total para que se produzca el salto cuántico, la transformación pura y poderosa en nuestras vidas que marca un antes y un después en el camino.

Gracias, le digo varias veces a ella, a mi alma, a la Divinidad que nos une y guía, al Todo. Sí, guiada por la certeza y la intuición, tenía que volver, tanto aquí como a mí misma… Respiro. Ahora sí puedo recoger mis cosas y comenzar el regreso… Sin prisa, con presencia y en una plenitud que pulsa impregnándolo todo. Gracias. Vamos.