Quirón en Aries 2018: Gotas de humildad y autoestima

¿Y? ¿Cómo vamos con la montaña rusa de abril? Lo dijimos al inicio del mes: Abril, paciencia a mil. Es un tiempo de pruebas a nuestra flexibilidad, madurez, honestidad… Realmente dura hasta fines de mayo con más fuerza; je.

Y ahora Quirón se une a la fiesta. ¡Qué bien! Varios hablan de este asteroide/planeta transpersonal por estos días; me alegra. E igualmente  -según yo- de él no se puede hablar demasiado. Quirón se vive. Desde pequeños. Nos acompaña en algún punto clave y sensible de nuestras vidas para que hagamos una entrega a raíz del dolor vivido, de los rechazos y/o abandonos. Igual que Don Satur, su papá. Se sienten. Profundamente. Claro, cuando estás en baja consciencia los sientes menos o nada. Porque desde ahí le echas la culpa a todo, hasta el país donde estás o tus genes son responsables de tus males -tierno pensamiento y necesaria postura superficial en esta Vida donde nadie sobra y cada uno ocupa un lugar preciso.

Pero el intrépido Quirón -un centauro de tomo y lomo- llega ahora a Aries, movilizando mucho  a este signo. También al resto de sus compañeros: Cáncer, Libra y Capri. Y cada uno de nosotros tiene de estos signos dentro. Quirón parece pegarle una patada centaura al eléctrico Urano que tanto individualismo ligado a la tecnología exaltó los últimos siete años en que ha estado en el fuego ariano. Pronto este planeta saldrá de ahí y llegará a las tierras taurinas. Pero de eso ya tendremos tiempo de hablar. Por ahora, la vibración de Quirón le da una advertencia al narcisismo que habita en nosotros: ¿A ver? ¿Y la humildad? ¿Y la vergüenza de pasar a llevar al otro o de sentirse superior por el motivo que sea? ¿Y qué es eso de creerse infalibles? ¿Y qué construimos con tanto hedonismo, exitismo, consumismo y otros ismos? ¿Acaso creemos que la angustia, la soledad y las depresiones tapadas por los avances tecno y el consumismo no reaparecen en forma de obesidad, crisis de pánico, insomnios, fibromialgias, vértigos, gastritis, diabetes, tendinitis y más? -estas son algunas de las tiradas de oreja y pisotones que puede darnos.

Aquí llega nuestro sanador de la astrología para enseñarnos a crecer y querernos más desde nosotros mismos, desde el Todo que somos. Porque él sabe de dolor y de estar/sentirse herido. No es una pose ni se las da de terapeuta holístico/ecléctico, ser de luz, místico y mágico, etc., etc. Él sabe y practica la sanación de dentro hacia afuera.  Es uno de los portadores del bello lenguaje -a ratos tan incómodo- del alma. Quirón en Aries en estos tiempos tan distintos  puede activar gran autenticidad y enseñarnos la real autoestima: la de aceptarnos pexels-photo-459301.jpegprofundamente y aceptar los momentos que nos corresponden. Los de alegría y de dolor. Los de incertidumbre, de enfermedades, de logros, de prosperidad, de fragilidad, de vergüenzas y de osadías. Nos toca dejar la soberbia y empezar a sacar la parte más instintiva y más sabia de nuestro carácter con más arte. Ya no podemos quedarnos presos de nuestras formas dañinas y toscas.

Como es tímido pero muy sólido, Quirón le dará una probada inicial al fuego de Aries, hasta fines de septiembre de este año. Y ya en 2019 se decidirá a entrar con todo. Ahora él nos ayudará a acompañarnos, a disfrutar más de lo que somos, a vivenciar que podemos conquistar sin imponernos en nuestros pequeños mundos; nos enseñará que la impaciencia y el presionar sólo echan a perder lo que se está gestando maravillosamente. Y como es muy aleccionador nos mostrará varias vergüenzas colectivas en torno a la prepotencia, la violencia, la victimización, lo que algunos llaman deportes pero que no lo son con sus protagonistas incluidos, los jóvenes, los ejércitos y uniformados, los (ya no quedan, pero igual) líderes.

Desde antes de escribir esta nota, vino a mis recuerdos este libro “Ferdinando el toro”, que hace varios años me regaló Jeff, un gringo muy dulce y original, y en la dedicatoria me habla de la “belleza individual que todos tenemos”… Eso viene a despertar este renovado Quirón. Les dejo la historia acá en video. Y que siga despertando nuestra belleza para entregarla en cada paso que demos!

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Abril, paciencia ¿a mil?

Durante el fin de semana la casa se llena de buenas conversaciones, risas, anécdotas, lágrimas, sanación, compañía, descanso, aromas, sabores, amor… Llegan los amigos -de lejos y de cerca- y la familia a visitar para compartir después de un tiempo de no vernos, donde antes no hubo tanto espacio para simplemente estar y descansar en la complicidad que da el querernos y el saber quiénes somos.

La estadía de Júpiter en Escorpión (hasta noviembre 2018) nos trae mucho de esto: valorar la intimidad; la conexión más profunda desde la alegría, desde el aprender juntos… Y ahora, mientras escucho el sonido del agua de la piscina de los vecinos (tendré que ir pronto a hacerme su amiga), preparo las clases del Taller de Astrología de segundo nivel (acá la info! Quedan un par de cupos) y miro el cielo astrológico de abril y mi primera impresión es… Aguante! Vaya que necesitaremos paciencia y practicar eso que nos cambia la vida pero que el sistema nunca promueve: detenernos.

Mucha tensión entre la energía capricorniana (tierra, solidez, metas, conservadurismo, estructura, disciplina, frenos, crítica, padre, sabiduría) y ariana (fuego, impulso, prisa, inicios, jovialidad, improvisación, rabia, adolescencia, valentía) se mostrará en terrenos internacionales, personales y sociales. Esto, además de levantar conflictos, obstáculos, sorpresas, oportunidades de comenzar cosas importantes y de lograr, hará aún más necesario que observemos con calma y una buena respiración lo que sucede para luego de eso tomar decisiones. Y es preciso recordar que una decisión también puede ser no hacer nada por ahora; que no es evadir, sino en serio asumir que no es el momento y que probaremos a ver qué pasa si esperamos un poco. Muchas veces puede ser un acto de coraje decidir no hacer o restarse… No todo pasa por la acción.

Abril (mayo hará lo mismo) nos pone enfrente -con más claridad que en otros momentos- los efectos de nuestra vibración. Todo lo de afuera es una consecuencia de nosotros mismos y no una causa de algo ajeno a nosotros, ¿verdad? ¿O aún creemos que es al revés? Lo de afuera no sólo nos refleja, nos complementa, nos muestra qué sembramos y cosechamos, qué oportunidad hay, qué aprendizaje vivir, qué atraemos, qué dejar, qué tomar, en qué estamos, cómo somos… No es para nada casual encontrarse con gente neurótica, o floja, o agresiva, o triste, o buena onda, o divertida, u honesta, etc. Todo está conectado a nuestro estado vibratorio y ofrece una oportunidad, ya sea de aprender, de cambiar, de descubrirnos, de compartir, de reírnos de nosotros, de aceptar…

Las tensiones que Marte, planeta guerrero e intrépido, junto a la energía ariana/capricorniana nos traerán, nos piden mucha flexibilidad y humildad ante la frustración y ante provocaciones del ego. E igualmente posibilitan que nos atrevamos, que esperemos para elaborar una mejor respuesta o estrategia que sí pueden dar resultados, pero luego de aceptar algunos No iniciales de la Vida.  Y tendremos una aliada: la diosa Pallas, sabia y visionaria, que recién entra a Géminis, nos permite mirar más allá de nuestro ombligo y movernos con más análisis y frescura. Abril trae muros y frenos, pero también recompensas a la paciencia, a la creatividad frente a los problemas, nuevos caminos y formas, y también trae mucho para contar.

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Ahora, igual hay un ultimátum: dejar a la víctima, al rescatador y al victimario que todos llevamos dentro en algunas actitudes y áreas de nuestras vidas. Abril nos pide ocuparnos de nosotros, hacernos cargo de nosotros, no del otro. No es individualismo. Es consciencia: si yo cambio, el resto (mis ambientes, mis vínculos, mi cuerpo, mi estado) cambian. Si dejo de echar la culpa y de interferir, cada uno comienza a encontrar sus respuestas y experiencias…

Abril nos abre caminos a raíz de la frustración, de ciertos obstáculos. Sin ellos -muchas veces- no encontraríamos nuestro valor y talentos… Paciencia, aguante y confianza en el camino de este potente 2018, con todo lo que trae!

Otoño 2018: El placer de lograr

A cosas como  lo sucedido recientemente en Perú y  la dimisión  de su Presidente -aunque ahora amenaza con arrepentirse; nuestro ego siempre puede seguir dando material; a no si no- o al escándalo que involucra al gran ícono millennial Mark Zuckerberg, fundador de Facebook (uno de los distractores y paraísos del ego, creados ex profeso junto a Twitter y WhatsApp para que millones no despierten y vaya que lo han logrado en muchísimos casos), o al gallito entre USA y China me refería en la nota anterior cuando señalaba que habrá “muchas novedades en torno a las figuras de poder”  en este otoño. Lo mismo en este test previo al 2018. Y esto recién empieza. Con Neptuno en Piscis, Quirón en esas aguas también y el Sol en Aries encumbrados en la carta del equinoccio, sabremos de varios personajes ligados a cosas turbias (por si nos faltaran), otros que pueden enfermar, admitir fragilidades, pasar vergüenzas y también sanar bastante egoísmo; comenzar a trascenderlo… Esto llegará a ámbitos artísticos y deportivos también. Pero los “poderosos” -las figuras- no son lo central, sino nosotros; claro está. Todo esto nos puede pasar a nosotros también. Estamos llamados a aterrizar en nuestro desbordado narcisismo de las últimas décadas para, en cambio, cultivar mayor espacio para escucharnos de verdad, para sentir qué nos quiere decir la Vida sabia que pulsamos, para sintonizar con la naturaleza y sus cambios, para practicar más humildad y austeridad, en especial en torno a la forma que tenemos de lograr, de llevar eso que el sistema define como ¿éxito?

En este punto, el ciclo que iniciamos ahora hasta el próximo solsticio de junio 2018 nos abre también a disfrutar más de la planificación y de algo que a ratos desvalorizamos en la actualidad: la disciplina. Este año es muy concreto, nos quiere con agenda, con la mirada en el paso a paso, con la satisfacción en cada avance. Da igual si es bajar de peso, cambiar de trabajo, realizar un viaje, mejorar una relación, ser más próspero, sanar un síntoma, comprar algo… Se nos regala el goce de sentir que avanzamos, que estamos más prácticos y menos enrollados o culposos, que conquistamos en base a disciplinarnos con alegría, sin drama, sin victimizarnos… (¡Aplausos!) Y obvio que lo primero que hay que domesticar es nuestra mirada y actitud hacia lo que emprendamos…pexels-photo-449609.jpeg

Hace unos días entro a una tienda india en busca de unas cosas para el feng shui casero y con su dueño, un señor mayor,  conversamos un poco de la reciente Expo India en Santiago y de las telas y de -me encanta desde niña y de otras vidas, creo yo- Lakshmi.  En eso estamos cuando entra un cliente que le dice -mientras yo me quedo viendo mis productos- con entusiasmo: ¡Quiero algún aroma para mejorar el ambiente en una oficina, en un equipo de trabajo, ¿qué me puede servir?!

Y yo le digo casi como un acto reflejo: Cambiar de actitud -y lo miro con  mi mejor sonrisa, mientras el  dueño (ya casi mi mejor amigo) procede a buscar un incienso que saca con certeza plena del fondo del aparador-. El colega cliente se ríe y me dice: Sí, es verdad; pero además de eso, jajaja. Algo en específico que ayude-. En eso el dueño interrumpe porque quiere saber qué le dije y yo le repito el diálogo. Entonces, él agrega en su castellano con acento indio, que no hay que darle poder a los que son pesados o humilladores; que no hay que bajar la cabeza ni llevarse esa rabia adentro del corazón. Y entre los tres comenzamos una buena conversación muy divertida y profunda a la vez. Terminamos todos contentos, cada uno con sus ganancias y lecciones nuevas.  Yo enternecida y feliz con ese momento.

Sí, sin duda un incienso, una planta, un espacio bello, el feng shui, las terapias de cualquier tipo, un libro, un taller, un viaje, una conversación… Todo puede ayudarnos. E igualmente la despedida de Urano después de siete años en el fuego de Aries y la próxima entrada de Quirón a este mismo signo, nos muestran -y seguirán haciéndolo- el poder de nuestras actitudes frente a lo que sucede… El poder de la rabia, de competir o siempre querer ganar, también el de no mostrarnos y esconder nuestra propia luz e identidad, el de tirarle la ira encima al resto; el poder -tan poco valorado- de detenernos en consciencia de estar haciéndolo; el poder de lo que vibramos, desde dónde nos paramos para movernos… Ahora el otoño/primavera nos tomará lecciones, nos mostrará lo peor de nosotros para que lo soltemos y nos guiñará un ojo cuando seamos honestos (en especial con nosotros mismos), cuando soltemos ansiedad y nos atrevamos a estar -aceptar- más en cada momento y menos en la expectativa, en la anticipación … Nos toca acompañarnos y gozar tanto de poder hacerlo como de cada episodio sanador que atravesemos… 

Por mi parte comenzaré un Taller de segundo nivel de astrología para conocedores del tema, acá la info para inscribirse.  Y se asoma en mayo una charla para que todos comprendamos mejor de qué se trata este tiempo. Ahora, como regalo, les dejo este revelador video que hace un rato descubrí (capaz que ya lo subí, pero no me acuerdo e igual vale la pena verlo de nuevo) y que representa no sólo a una  generación, sino a gran parte del planeta actual que, enhorabuena, está a punto de realizar un gran giro donde el narcisismo nuestro de cada día irá quedando atrás… Que así sea…

Equinoccio de otoño: agitación y voluntad

Este blog y yo hicimos una pausa sin mucho aviso -pero con mucha complicidad- dados diversos eventos personales que necesitaban de otra energía que no pasaba por sentarme frente a la pantalla a escribir -aunque me encante-, pero era preciso estar en otros menesteres, algunos reconfortantes, otros dolorosos…

Fin del verano en La Serena, norte de Chile. Marzo 2018.

Y ahora, mientras siento y disfruto el fin del verano, que incluye vacaciones, desayunos en terrazas, caminatas sin horarios, bellos paseos, buenos encuentros, la planificación de talleres de astrología (pronto el aviso en este mismo espacio) y una charla que se asoma, idas al cine y cierta resistencia mía para retomar la agenda de lecturas que no para… Ya se asoma el otoño con mañanas frías y un cambio energético que será muy palpable.

Este 20 de marzo por la mañana nuestro Sol entra a Aries y comenzamos un ciclo -otoño por acá, primavera por allá- nada tranquilo, muy clarificador (a diferencia del inicio de 2018, verano/invierno que cerramos), lleno de energía para concretar planes, inestable y estimulante a la vez.

En febrero hicimos esta entrevista en EmolTV donde ahondamos en 2018 y el último eclipse, en que también miramos parte del giro energético que implica este año que nos aterriza en todos los planos de la vida. Quizá donde más lo hace en nuestras relaciones y en las verdades interiores de cada uno. Como seguro ya lo dije, ya nada se puede maquillar y tampoco se puede hacer “vitrineo de consciencia”, se vive desde ésta o no y ambas opciones son perfectas y precisas. El ciclo 2018 a 2020 nos exige gran consistencia personal, más pragmatismo, humor y amor a la Vida, es decir a todo lo que somos… Esto último implica, amor al Todo y a todos, incluso al Presidente o a los políticos que tu mente sólo piensa en criticar como si fueran algo ajeno y taaan distinto a ti, jajaja…

Este equinoccio es un estallido de energía. Lo necesitamos. Ser empujados a actuar. Dejar de darle espacio a las excusas de nuestra mente y a los miedos para no movernos. Es un período de agitación, creatividad, verdades y construcción real de nuevos caminos. Y, como siempre, el otoño (que iniciamos en el sur) es un ciclo de desapego. Algunas  de las situaciones que soltaremos serán la prisa, la ansiedad y las rabias. Para dicha tarea obvio que éstas se exacerbarán por un rato, así podremos verlas y limpiarlas; nos corresponde desarrollar -sí o sí- más sabiduría, y claramente ésta no se construye ni corriendo ni saltándose la fila.

Este ciclo traerá muchas novedades en torno a las figuras de poder en el mundo, también buenos avances en la medicina y las terapias, como también rabias colectivas, asuntos con la Tierra misma en distintas dimensiones y un regalo muy preciado: mayor voluntad. Ahora estrenamos más disciplina y visión en torno a nuestras metas para lograr desde propósitos claros; aunque no terminemos de creerlo, el individualismo comienza -por fin- una retirada…

Y en este bello sur de mundo llamado Sudamérica, que tanto tiene que aportar en este nuevo tiempo, si bien los volcanes pueden continuar con su despertar, también las artes y nuevos cultivos comenzarán a germinar.

En este último día de verano, hoy lunes 19, siento cierta nostalgia, también muchas ganas de iniciar, algo de nerviosismo por lo que viene, mucho amor y agradecimiento por este presente, un poco de flojera con ganas de siesta y una nueva conexión para vivir aquí, en estos tiempos. Muchos estamos en lo mismo; así que desde aquí nos acompañamos… Un abrazo. ¡Feliz otoño, tiempo de gran movimiento y logros!

Eclipse de Luna en Leo: ¿qué vamos a elegir?

La intensidad de enero ha sido tanta que -además de tener poco espacio- no sé ni de qué escribir.  Si del dolor que muchos atravesamos para poder abrir otra etapa y soltar pesos. Si de las verdades, la agitación y la evidencia de la oscuridad de Marte con Júpiter buceando por Escorpio. Si de las conquistas que varios celebramos agarrados del aleccionador bastón de “Don Satur”.  Si de los desengaños que Neptuno nos pone para que aprendamos a usar más la intuición y menos la lógica desgastada. Si de la sarcástica despedida que ya hace Urano en sus últimos meses en Aries, que agita nuestro cuerpo y sistema nervioso, que nos pone desafíos, nos llama a ser más audaces y creativos; mientras exacerba el individualismo -aunque algunos valientes ahora se atreven a mirar el propio, ¡tremendo salto cuántico! Si de la necesidad de estar más tranquilos más allá de lo que afuera esté pasando. Si de este eclipse de Luna en Leo que será una evidencia y un ajuste.

En el cierre del taller de interpretación astrológica del  sábado pasado, una alumna me pregunta por esto. Por el eclipse  en Leo de este 31 de enero y alcanzo a comentar que es más emocional que el que vivimos el 21 de agosto pasado, que sirvió para remecer nuestras estructuras externas (temas mundiales en lo político y climático, principalmente) como las internas, pues fue un ajuste de indentidad: qué quiero, qué me representa, qué ya no y qué hago con esto.

Pero más allá del eclipse en sí, el movimiento previo de éste me tiene muy conmovida y contenta a la vez. ¿Se puede estar dolorida y feliz al mismo tiempo? Sí. Somos un Todo. Y mientras me toca acompañar las lágrimas, el dolor físico y emocional de varios cercanos, junto al mío propio que otros acompañan también; un hilo de tranquilidad (en medio de la angustia, igual) y alegría cruza mis experiencias. El dolor y la sanación se presentan al mismo tiempo y es muy emocionante experimentarlo: asistir a la transformación profunda de varios cercanos que botan antiguas capas para quedar a flor de piel por un rato antes de levantarse… Cada uno está soltando sus armaduras. Vaya gesto para honrar y para vivirlo en cada fase, sin apurar ninguna…

Es que ahora, en este inicio de 2018 se termina de “rayar la cancha”. Y gente que optó antes por la oscuridad o la opacidad pero que no le corresponde, está siendo “jalada” hacia lo luminoso… Quienes “como que quisieron despertar” y lo dejaron a medias, ahora tienen que definir el camino; hay quienes están obligados a dar pasos hacia la consciencia y no al contrario… Y esto duele. Es un despojo hasta físico. De hecho nuestros cuerpos se están ajustando a lo nuevo, a los universos paralelos que hace unos meses habitamos más que antes…

En medio de esto, lo que más me llega de este eclipse es el contraste que desde ahora se dará con más fuerza que en otros tiempos; también el sanador cierre que viviremos para reconfirmar nuestros caminos en torno a los afectos y a los talentos que vinimos a despertar; y la nueva energía femenina que emergerá para comenzar a despedir poco a poco el patriarcado de los siglos de los siglos…

¿El contraste? Sí. La Luz y la Oscuridad que somos saldrá a pasear mucho este 2018. Y dependiendo de dónde te pares es con qué y con quiénes te encontrarás. Así que “dime cómo estás por dentro (en qué está tu mente, emociones y acciones) y te diré qué situaciones atraerás, de qué formarás parte y con quiénes compartirás”…  Por lo mismo, habrá muchos con quienes ya no se nos permitirá -aunque lo intentemos o manipulemos- estar o compartir. El contraste será cada vez más fuerte;  no nos dejará maquillar nuestras relaciones ni ambientes. Lo que antes aguantábamos o manteníamos por la forma o por “pobrecito” o por no puedo, etc., etc., ahora será revelado y remecido para que caiga por su propio peso y cada quien tome sus destinos.

Cierres. Sí, esto trae en sí mismo este eclipse y durará todo febrero. Hay algunas fichas -o ladrillos- que nos cayeron en el eclipse de agosto 2017 y hay muchos que se resistieron a hacer un cambio real pese a tener todas las razones enfrente, varios que sí entendieron que había que soltar y lo hicieron -angustia mediante- pero aún no cierran por dentro, y otros tantos que quedaron con un signo de interrogación de neón en la cabeza porque encuentran que la vida es entera injusta y aún no saben qué hacer.  Ahora llegan las comprensiones y las decisiones que cada uno tiene que tomar para sonreír más antes que dramatizar o seguir muriendo por dentro.  Ojo que estos tiempos nos quieren revitalizados!

Tute, una vez más.

Y sobre la nueva energía femenina. Obvio que no es feminismo;  eso es antiguo -igual que decenas de cosas que ya no van y que tengo pendiente hace rato escribir acá algún día. El patriarcado por supuesto que también lo es; ambas palabras me sacan bostezos. ¿Qué viene, entonces? En este mes de eclipses (el 15 de febrero viene el segundo) harán noticias las mujeres. Y junto a esto también comienza una elevación de lo femenino en nosotros: creatividad, intuición, contención, nutrición, emociones, esperar, cadencia, poder interior. Y encima es la enigmática Lilith una de la grandes protagonistas de este eclipse, así que podemos esperar noticias en torno a la oscuridad femenina, como también a poderosos liderazgos que no teman aplicar su fuerza.

Y aunque los eclipses no son para tomar decisiones importantes, pues se mueve mucha energía emocional y es mejor esperar a que decante y se nos muestre todo el puzzle, sí nos tocará definir de qué lado estamos y sobre qué energía nos pararemos este 2018 para avanzar. ¿Negatividad, positivismo, realismo, profundidad, frivolidad, consciencia, pragmatismo, alegría, agradecimiento, rabia, resentimiento, orgullo, humildad, empatía, verdad, mentiras, tristeza, confianza, rechazo, aceptación…? Podríamos seguir varias líneas más. Pero básicamente es si caminaremos en base al Amor (certeza en la Vida y entrega a ésta) o desde el Miedo. ¿Y de qué lado? En este par de eclipses hay dos opciones: del lado de escucharnos con más detención para hacernos caso (no a nuestro ego que quiere ganar, claro está) o del de seguir las pautas del sistema, de las culpas, de la imagen, del deber ser… Como lo he dicho antes, da lo mismo lo que elijas, lo importante es saberlo para ser consistentes. Cuando de verdad tomas un camino, se abren puertas y la Vida empieza a fluir. 

Estas semanas eclipsadas, entonces, nos llaman a decidir interiormente para poner en práctica todo 2018 una energía más pura, más conectada con lo que de verdad nos saca sonrisas y nos deja en tranquilidad…

Feliz eclipse. Sin estridencias. Con más escucha y gran sanación…

Y los Temas 2018 son…

Pero antes de esto, tres avisos comerciales!:

1. El sábado 27 de enero realizaré un Taller práctico para astrólogos principiantes, avanzados y autodidactas sobre Cómo interpretar una carta astral y no morir en el intento! Los detalles AQUÍ.

2. Si quiere ver una entrevista en EmolTV sobre las Predicciones 2018 y algo más, click acá.

3. Y si  aún le quedan ganas y oreja, puede escuchar la entrevista en radio Cooperativa con las Predicciones 2018, click aquí mismo.

Dibujo del talentoso Tute.

Gracias. Volvemos. Entonces, ALGUNOS DE LOS TEMAS 2018 son…

Todo lo agrícola. Los alimentos, su cultivo, la escasez, la acumulación, nuevos productos, semillas rescatadas y extintas. Agricultores, sus derechos y deberes, la tecnología que usan comienza a renovarse. Los ganaderos. El campo. Los cereales.

Los recursos naturales, incluido el petróleo.

Agua, Tierra y Aire. Tormentas. Hielos. Nieve. Frío (ya lo estamos viendo). Barro. Tierra (sacudidas). Tsunamis. Volcanes. Vientos. Los polos. Montañas, valles, cañones. No sólo desde los desastres. Calme su ego trágico, querido lector. También pueden ser descubrimientos, investigación, sorpresas en torno a las bondades que nos entregan. El mar, tanto en lo natural con sus movimientos como en conflictos y además en su cuidado.

Las islas y penínsulas. Con temas de naturaleza, eventuales atentados, conflictos y un renacer en torno a su protagonismo. Incluida Italia, Manhattan, Oceanía, Reino Unido. También Europa del Norte.

Los patriarcas. Incluido el Vaticano y la ONU. Los grandes líderes, en especial los más antiguos y anticuados (no es lo mismo).  Los hacendados. Y dado esto, más protagonismo de las mujeres (ahí está Oprah en los recientes Globos de oro 2018).

La cuarta  y tercera edad.

La infancia. En especial el primer semestre.

El sistema de pensiones, sus vicios, mentiras y la posibilidad de mejorarlos o actualizarlos.

Los ahorros: fiscales, personales. Las inversiones. Los créditos. La banca con sus oscuridades e innovaciones. Las aseguradoras -vaya denominación.

La industria inmobiliaria (aunque con más fuerza en 2019). Lo mismo para la industria alimentaria.

La basura. Tal cual.

El desapego de la tecnología (amén, así sea, inshallah). El uso de ésta para la ecología y para rescatar antiguas tradiciones. De a poco soltaremos su uso tan extendido en pro del narcisismo -parece que amanecí muy optimista.

Más sobre los abusos. De poder, sexuales, económicos, ideológicos.

El éxito versus existismo. La depuración de cómo logramos, cómo avanzamos en la vida. La definitiva caída del “sueño americano”.

La vocación. De a poco, reelaboramos y encontramos más conexión con nuestros reales talentos.

Las fronteras entre países, asuntos limítrofes y diplomáticos.

Las monedas. Atención con el Euro, las criptomonedas y nuevas formas de transar.  La bolsa.

La minería, sus recursos, gremios, investigaciones, hallazgos.

Amenazas, explosiones e invasiones. Los poderosos de siempre mostrando lo peor de lo nuestro.

La migración. Como no hicimos la tarea con Saturno en Sagitario, ahora vendrán los coletazos de esto y habrá que ordenarla en todas sus dimensiones. Los migrantes en sí.

El deporte. Reveses, frenos al ego y negocio que circunda a algunas disciplinas o juegos.

La electricidad. Fallas, renovaciones. Nuevas técnicas o usos.

La muerte. Como motivo de creatividad en cine, música, libros. También las tasas, las causas. Las funerarias.

La creatividad.  Comenzamos un ciclo para volverla real y no quedarnos solamente en ideas o fantasías. Este año de aterrizaje nos anima a usar nuestros dones creativos ya sea para nosotros a modo de “hobby” como también para emprender e iniciar un proyecto concreto. 

El goce de la vida. Los placeres, la naturaleza, la belleza. Comenzamos a valorar más el disfrute que el correr o ganar -sigo optimista- y la tecnología puede crear ‘productos’, ‘espacios’ o ‘servicios’ que promuevan mayor calma y conexión con lo que tenemos.

… Eso sería. ¿Algo más?… Podría decir: “Sea cortés, ande con cuidado, edúquese lo que más pueda, respete para que lo respeten. Y que Dios nos ampare”, frase de la reconocida Doctora Polo, que le viene  muy bien a este 2018, sin duda. Pero además diré que es un año para la humildad, para soltar el narcisismo que habita en nosotros -con todo lo que implica-, abandonar la ansiedad y la reactividad, activar nuestra seguridad personal en vez de envidiar o compararnos, potenciar el logro de nuestros anhelos con disciplina, silencio y una sonrisa. ¡Feliz 2018, tiempo para aterrizar y comenzar a construir de verdad un nuevo mundo personal y colectivo!

2018: Año de gran aterrizaje!

“Si usted cree que el ‘señor’ Universo anda benévolo y nos regalará un 2018 liviano lleno de flores, rica comida y buena onda; lo siento, pero usted debiera pensar pronto en cambiarse de planeta porque…” 

Así comienzan las Predicciones Astrológicas que escribí desde nuestro bello sur chileno y que ya están publicadas en Emol.com.

Sin más preámbulos, las puede leer aquí:  http://www.emol.com/especiales/2018/tendencias/predicciones/index.asp  

Primero va la descripción de cómo será este terrenal 2018. Luego van los pronósticos para cada signo, que se componen de una Presentación + Amores + Trabajo y Talentos + Cuerpo y Alma + Mensaje del Universo!

Que las disfruten. No vienen con garantía, pero sí con amor y humor para sortear un año que será un giro energético para que aterricemos en esta vida, la disfrutemos de otra forma y realicemos propósitos ❤ desde una perspectiva más consciente.

Gracias por leer y compartir. Aguante con 2018 y muchas sonrisas para el camino de cada uno! 😉 … Ah! Y este jueves 28 a las 11 am estuvimos conversando con el equipo de EmolTV y el martes 2 de enero por la mañana haremos predicciones en radio Cooperativa, por si quieren curiosear un poco más! 😉