Limpieza transformadora, en medio de 2016

telefonorojo– Si abril le ha traído remezones, marque 1.

– Si ya venía remecido y ahora ha vivido algunas “guindas de la torta”, marque 2.

– Si se despertó su rabia y frustración, marque 3.

-Si se despertó lo anterior y además la tristeza, marque 4.

– Si somatizó en su cuerpo todo lo vivido con alguna enfermedad y/o accidente, marque 5.

-Si quiere mandar a buena parte a un montón de gente, marque 6 con fuerza.

– Si se ha dado cuenta de varias verdades que usted ya sabía pero que evadía, marque 7.

– Si sus canales intuitivos se han incrementado, marque 8.

-Si ha tenido más comprensión del proceso evolutivo (de consciencia) en el que está, marque 9.

-Si siente que ha caído a tierra y que le corresponde iniciar otro ciclo aunque no sepa bien por dónde ni cómo, marque 10.

A estas alturas, creo que yo marcaría todas las opciones, después de estas agitadas semanas, de gran limpieza y, por tanto, de verdades… Pero no son las mismas revelaciones de cosas ocultas que vivimos los últimos tres años, sino más bien verdades que no queríamos asumir pero que sabíamos que eran…

Marte (acción, iniciativa, rabia, rapidez, energía masculina) y Plutón (poder interior, intuición, profundizar, transformación, oscuridad, consciencia) al comenzar su viaje retrógrado el 17 y 18 de abril respectivamente encendieron la “fiesta retro” del cielo para que terminemos nuestros procesos (algunos de lavado y otros de centrifugado) personales y colectivos…

Y la Tierra nos acompaña -como siempre- en nuestros caminos: terremoto en Ecuador, tornado en Uruguay (no casualmente en una ciudad que se llama Dolores), inundaciones en el centro-sur de Chile con mucho barro incluido, Brasil en remezón político, Venezuela al límite…

MARTEYPLUTONMarte y Plutón son primos, ambos son intrépidos y tienen fama -merecida y comprobada- de cabrones; trabajan muy bien juntos, son viscerales y nos ayudan a ver lo mejor y lo peor de lo nuestro pero nunca maquillarán algo, al contrario.  El primero, no sólo nos obliga a atrevernos, sino que además es rápido, muy instintivo,  por lo tanto no permite una acción pensada, es impulso puro: una cachetada, un exabrupto, un abrazo fuerte, un enojo o una alegría, un beso apasionado, un aplauso, un límite; nuestras ganas de hacer algo… Plutón observa en la sombra, mastica y digiere los procesos, nos invita a ir al fondo de nosotros mismos para conocernos y mostrarnos -de forma drástica- lo verdadero, lo que nos sirve, lo que no y todo lo que podemos transformar en nosotros y así completar etapas de la vida. Marte abre el camino y la energía para avanzar en algo y Plutón espera sentado a que nos hagamos cargo  y si no queremos se planta frente a nosotros con ironía… Marte es adolescente y joven, suele ir a todas y luego se aburre o no se responsabiliza de las consecuencias; ahí llega, entonces -además del sabio y realista Saturno- Plutón a conectarnos con lo profundo porque no todo es aventura y adrenalina… Cualquier dolor/rabia/miedo/culpa/rencor/fantasía/secreto/mentira que no hayamos querido ver ni integrar, Plutón lo escarbará y lo sacará a la luz para no arrastrar tanta cosa antes del siguiente paso. Pero también para algo muy importante…

¿Para qué tanta cosa sucediendo y sacudiéndonos?, ¿castigo divino? Casi… Pero no, esa visión es muy antigua y últimamente tengo intolerancia a todo lo caduco: las noticias de tv con el periodista con el agua hasta las caderas jugando a héroe absurdamente y/o preguntándole a gente que está viviendo dolor que qué sienten o qué les parece (%$&#), cualquier idea o juicio políticos de un lado o de otro queriendo mostrar que es mejor, cualquier división en buenos o malos, todos los fanatismos y etiquetas (incluidos los #doglovers, #catlovers y todos los lovers, pasando por los veganos (especialmente a los veganos rabiosos; lo mismo con los ciclistas), las religiones y todos los “istas” e “ismos”)…. Me dan más que sueño y no puedo ni escuchar ni interactuar….

Algunas cosas son limpieza de lo antiguo para terminar de sacar lo que no nos permite evolucionar, y otras, como una que siento que viene pronto para este Sur (Chile, Perú, Bolivia, Argentina) son una activación… Y las limpiezas nos remecen, nos hace ver, despejan el camino, nos obligan a cambiar profundamente y a reconstruir, a reconocer dónde estamos fallando en nuestra consistencia y crecimiento (como el barro en Santiago producto de nuestra infinita ambición representada en el empresariado español, alemán y chileno que, obvio, nunca le pidieron permiso ni al río ni a la ciudad ni a la Tierra para intervenirlos; cuánto nos cuesta la humildad y la conexión básica con el espacio sagrado que habitamos, que siempre nos cobija y nos da claras señales)…

A veces podemos quedar en shock y es necesario contenernos y acompañar al cuerpo, la mente y las emociones, luego vendrá el proceso de integración en el que Plutón -y Saturno- nos acompañará para asimilar lo vivido, comprender las lecciones y volver a pararnos con más poder que antes, más fuertes interiormente…

Ahora que Marte y Plutón están retrógrados por unos meses (hasta fin de junio y de septiembre, respectivamente) nos ponen enfrente temas de fines de 2015 e inicios de 2016 que aún no terminamos de liberar y para eso tenemos que verlos, limpiarlos, asumirlos y transformarlos…

Y a mí este abril retro me trajo de vuelta el proceso de fragilidad y de dolor en el que he estado -como otros pasajeros de este blog- hace unos meses y que voy comprendiendo es un gran cierre -de esta vida y de otras- en torno a mi camino evolutivo, al camino de consciencia que elegí -que no es nada cómodo ni amable a ratos- para habitar esta vida humana… Pero como Marte y Plutón son generosos, le pusieron pimienta a todas mis comprensiones de hacia dónde tengo que seguir en mis decisiones, aprendizajes y aportes (todos venimos a aportar algo, hasta el “malo” más malo; todo sirve, es preciso y nada sobra en esta experiencia humana -respírense eso)… Para mí llegó, por fin, la señorita Rabia a visitarme y estuve a punto de no darme cuenta…

Conozco la violencia (física, verbal, psicológica) desde  que llegué a este planeta y de unas cuántas vidas más. En esta encarnación al principio la viví con mucho miedo y dolor; de grande aprendí -con innumerables pruebas- a aceptarla, a comprender sus sentidos y ahora casi la huelo a kilómetros. Pero lo que más me costó -aún me cuesta- fue tener y mostrar rabia frente a tanto abuso… Y desde niña me di cuenta cuán difícil me era expresarla… Y cuando vi por primera vez mi propia carta astral comprendí muchas claves de este tema que cada cierto rato reaparece en mi vida: rabia, límites…

IMG-20160417-WA0014Cuando el domingo pasado todos los medios de comunicación chilenos pasaban en cadena nacional las inundaciones con barro y agua en Providencia, justo en el sector donde tengo mi consulta, me llegaron algunos mensajes desde el sur y el norte de Chile y de Francia e Italia, de gente que nos tenemos cariño pero no somos tan cercanos, preguntándome cómo estaba porque veían el desastre que se provocó en algunas zonas del centro y sur de Chile, lo tomé con emoción y agradecimiento, como un gesto de amor. De hecho, ya estaba emocionada porque nos comunicamos con Elena, mi amiga/hermana y peluquera, que tiene su peluquería a la vuelta de mi oficina y estaba sola en su casa con bastante angustia de no poder ir a ver cómo estaba todo; también nos hablamos con Patricia, que vive en el mismo edificio y nos mandaba videos algo asustada de cómo estaba la calle y si seguiría; y nos contactamos con un puñado de amigos acompañándonos en medio de la pena/rabia/incertidumbre, además de avergonzarnos a carcajadas de ciertas prácticas periodísticas… En eso, por la tarde, IMG-20160417-WA0065le dejé un audio de apoyo a Javier, porque hace rato quería llamarlo y no lo hacía y ahora veía cómo su local -el ex café bistró Magdalena, actual La Peixatería– donde durante años hicimos nuestro evento de “Noches de tarot”, figuraba inundado por el barro… Al día siguiente, temprano supe que no podría entrar a la oficina y también llamé a mi mamá postiza, Inés, quien tiene su kiosco de frutas y verduras en la esquina y me dijo que tampoco iría, que Robinson, mi amigo y su socio estaba limpiando y ahí nos dimos apoyo las dos… En este barrio varios llevamos mucho rato y yo siento que somos familia, nos contamos la vida, nos reímos, me retan a veces, nos acompañamos y ahora emergió el amor que construimos con el compartir de cada día…

La mañana avanzó entre improvisar otra consulta y llamados varios a la familia del barrio y de repente caí en cuenta de algo que me hizo ver Marte… De las decenas (creo que me quedo corta si digo que son unas cien) de personas que constantemente me piden… ayuda, información, datos, tiempo, compañía, opinión, consejo, contención, espacios urgentes en la agenda, horario especial de atención… Algunas que se dicen amigas (aunque yo sé perfectamente quiénes lo son y quiénes no) y que cada tanto me dicen: “Jime, ando en Providencia, tomémonos un café”… y muchas veces digo que no porque sé que ese café es para escucharlos y no para compartir, aunque unas cuantas veces también los disfruto porque yo también “me distraigo” un rato en medio de la rutina…. Tanta gente que sabe que llevo años en ese sector y que se acercan cada tanto o dicen conocerme delante de otros… Ninguna llamó ni escribió, pese a que el lunes los canales de tv seguían con su cadena agotadora de la noticia… Y ahí Marte me lanzó una flecha y me vino la rabia por lo que llaman -como me dijo una amiga-  “el pago de Chile”, jajaja… Nadie de estas personas preguntó ni nada… Un par aparecieron en la noche o al día siguiente porque mi hermana publicó un sarcástico post en facebook…

Y dije… Años dando energía gratis para que ni siquiera preguntes, de última pa’ hacer el show (la pose)…. Pero en este tiempo de consciencia no hay caretas… Pura verdad… Y en medio me daba risa porque yo no tengo ese ego que necesita ser el centro, nunca lo tuve y por lo mismo sólo caí en cuenta al día siguiente del desastre cuando recordé con emoción que me habían escrito de lejos para saber cómo estábamos por acá pero quienes están a unas cuadras no aparecieron… No me quejo, me encantó enojarme con ganas y ahora tener la energía para poner el límite, limpiar y quedarme con lo verdadero…

fuegoY Javier, después de conversar un rato me dice: qué bueno, Jime, porque tú siempre vas sonriendo y dando energía a tanta gente; me gusta que reacciones-. Y yo digo: sí! Me cansé y estoy feliz porque ahora no hay ni excusas pa’ bancarme a mucha gente-.  Y luego hacemos bromas con guardarles un poco de barro a todos los que me pidan algo…  Enhorabuena! Estoy feliz de recuperar ese fuego porque ha sido mucho… He permitido muchas cosas y no tengo ganas de más… Y siento que Marte y Plutón no sólo me llevan -como a tantos- a ver afuera la verdad, sino dentro mío: cuántas veces yo permití abuso, utilización, agresiones directas e indirectas, que me plagien (ideas de de este blog, incluso), invasiones, etc., sin hacerme cargo y sin contactarme con la rabia por varios motivos, algunos inconscientes, otros no, como mi miedo al rechazo, que hoy Plutón me hace ver incluso con ‘auto-vergüenza’ para poder transformarlo…

Siento que para muchos, la activación que nos seguirá trayendo Marte desde el fuego sagitariano, redundará en más amor propio también, más pureza y autenticidad…

Estoy muy agradecida de todo lo que nos ha mostrado este mes que seguro trae más sorpresas… Como también desde el corazón siento gran amor por todo el camino, con todos sus colores y momentos, aunque confieso también que estoy muy cansada y a ratos no quiero seguir, en esta Vida estoy dando una vuelta que vale como por esta y varias más… E igualmente es mucho el amor que recibimos a cada rato, como el mensaje de Alfredo -pasajero de este blog- avisándome el día antes que cortarían el agua, los amigos y parte de la familia riéndonos a carcajadas y también sosteniéndonos en momentos muy difíciles de estos días; y nuestros guías con su presencia incondicional en cada paso de esta aventura humana llamada Vida…

cofre-luzY como lo dije más arriba, hay una tarea muy importante en el trabajo plutoniano… En lo profundo de nosotros, Plutón resguarda -ayudado por Mercurio y Juno- un cofre muy preciado… Cuando decidimos ir al fondo de nosotros mismos, mirarnos, asumir, integrar y hacer un cambio interno con certeza, Plutón en silencio abre su cofre donde están nuestros dones ocultos, no esos talentos que ya conocemos, sino esos que afloran después -o en medio- de la tormenta, de los momentos en que rozamos la muerte, nos encontramos cara a cara con nuestros fantasmas, decidimos realmente hacer el trabajo interior de despertar y vivir la Vida en consciencia… Allí también están los dones vinculados a nuestra intuición y conexión con otras dimensiones más sutiles y lo que no sabemos que tenemos pero que puede hacernos brillar y conectarnos con una solidez interior y confianza plena en los giros de la Vida para ser lo que realmente somos y hacer lo que hemos venido a hacer…

Ahora podremos conversar mucho más con Marte y Plutón para que nos ayuden a energizarnos, a limpiar lo que haya que limpiar y a sacar de nuestras profundidades lo mejor y lo peor de nosotros para caminar con todo lo que somos… Desde el corazón verdadero…

Yo seguiré conversando con ambos para ver qué tareas me dan y a dónde iremos a celebrar!

Ah! Y si desea contribuir a la recuperación del barrio, este sábado 30 de abril desde mediodía y hasta las 12 de la noche, habrá comida, bebida, música, libros con firmas de autores incluidas, peluquería y quizá consulta astrológica, en calle LAS URBINAS, bajo el lema #arribalasurbinas, en Providencia…. Y si desea comunicarse con Marte o Plutón,  o directamente con sus guías espirituales (todos tenemos guías), respire profundo, marque 0, cierre los ojos y uno de ellos le susurrará en el oído alguna buena pista para estos meses…

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En pleno apocalypso

El primer sábado del año, Javier, mi mozo favorito de mi restaurant ídem, el siempre fiel Lomits, en Providencia, me dice que salga a la calle a mirar el humo, porque comentamos sobre el calor que está potente y me dice que encima ahora hay humo y que le lloran los ojos, y yo no le creo porque siempre hacemos bromas. Salgo con él a la calle y la imagen es dolorosa y hasta apocalíptica, se me aprieta el pecho: Todo gris-café-ahumado y con unos 35º que hacen arder la piel… Me da angustia la destrucción de vida humana, animal y vegetal, la contaminación, el aire opaco y ahumado… Son casi las 4 de la tarde y terminamos de almorzar con Sole-Sol, amiga/vecina/hermana y de contarnos la vida que, por esos días, incluyó -además de carcajadas y agradecimientos- caída de lágrimas de mi parte, por cierres y el revivir de ciertas heridas kármicas que reaparecieron como diciendo: oye, estamos aquí, míranos, que tenemos mucho que enseñarte…. La vida y sus crecimientos… uuff, qué aguante!

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(Cristo Redentor, Río de Janeiro, Brasil, Foto EFE)

Y en Chile no sólo arden terrenos, bosques, montañas y mercados (snif!); también los sectores más conservadores de la política, los sistemas computacionales de algunos servicios públicos, los gremios portuarios, el clima… En tanto en Argentina un rayo cae en plena playa y deja muertos y heridos, como si no bastara con los cortes de luz, el calor agobiante y los saqueos de hace unas semanas; y también los incendios  han arrasado terrenos. En Uruguay igual se corta la electricidad después de cuatro tormentas en menos de diez días, mientras que en la tranquila y ondera playa de Punta del Diablo, decenas de chicos se enfrascan en una pelea campal sin precedentes frente a cientos de bañistas. En Brasil, otro rayo provoca la muerte de una mujer en la playa y a los días uno más cae en la mano derecha del Cristo Redentor

Por todo esto y más, publiqué la nota anterior y esta quedó en pausa…

…Estos hechos tienen todo que ver con Urano (vientos, tormentas, electricidad, renovación, sorpresa) en Aries (fuego, brío) que se ha enfrentado al perla de Marte (iniciativa, guerrero, rabia, fuerza) que no sabe cómo moverse en el aire de Libra (mente, armonía, justicia, relaciones cercanas, decisiones), estadía que comenzó a principios de diciembre (y que durará hasta julio) y que nos tiene cansados mental y físicamente a muchos, pero que además nos enfrenta a la tarea de mirar cómo nos movemos frente a los demás y de sortear potentes desafíos en nuestros vínculos, que por estos días se enfrentan a impaciencias, urgencias, frustración por injusticias y, por otro lado, aprendemos a trabajar con otros y a disfrutarlo, a manejar nuestras rabias de forma más sana, a poner límites y también a sacar nuestro lado conquistador fuera tanto para el amor como para nuestros anhelos…

Como van las cosas, parece que una de las palabras que más tendremos que aprender y practicar en el primer semestre 2014 se llama paciencia, además de la adaptación que ya conocimos en 2013 y que obvio que nos sigue acompañando. Pero también hay otra protagonista: nuestra creatividad. Ya no podemos seguir igual, con las mismas rutinas, la misma forma de resolver y de encarar las cosas. El camino -o terreno- conocido ya no nos sirve por cómodo que sea. Y Urano usará su ironía, novedad y, en algunos casos, hasta su espectacularidad para obligarnos a ser innovadores, nos guste o no, nos hará movernos con audacia, y puede agitar la tierra o continuar con su electrizante movimiento del cielo para que entendamos que en la despedida del año de la serpiente (el 30 de enero próximo) e inicio de los galopes del caballo, las cosas serán aún más intensas.

ab¿Por qué? Creo que la agitación va de la mano con la elevación de nuestra consciencia personal y colectiva, donde ya sabemos que las cosas no son casuales, que tenemos participación directa en nuestra realidad, que hay guías y maestros acompañándonos en otras dimensiones, que nuestras acciones causan impacto en varios niveles, por tanto no da lo mismo qué pienso/siento/hago y que no podemos inventarnos que está todo bien cuando no lo está… Este tiempo -lo escribí varias veces en 2013- nos muestra todo lo que tenemos bajo la alfombra ya sea que lo sepamos o no…  Y cada vez somos más quienes comprendemos y vivenciamos todo esto, lo cual no es tan placentero para nuestro ego, pero sí es reconfortante para nuestra alma, quien está a cargo de todo este camino… Por nuestro propio crecimiento es que todo se agita, creo. Por que ya no estamos tan autómatas, tan en la víctima ni en el victimario ni en el héroe, tan desconectados, tan fríos ni tan viscerales… Constato en mi consulta y en varios ambientes, que estamos más lúcidos y presentes, mirando la realidad con otros ojos, entendiendo que el sistema es una trampa que podemos iluminar, que nadie tiene que rescatarnos y que podemos tener una vida tanto más alegre, plena y simple si queremos… Estamos en pleno despertar y eso es realmente de una belleza tan poderosa que conmueve y alegra a quien quiera verlo… A cada rato hay confirmaciones del tiempo distinto en el que estamos…

… A nuestro cóctel de Paciencia/Adaptación/Creatividad ahora tenemos que agregarle unas generosas gotas de Amor por nosotros mismos, por todos los seres y por la vida, y mezclar todo con gran Consciencia para ver todo lo que nos sucede con más sabiduría. Y al final podemos agregarle unos hielos para darle sonido, frescura y Goce a este tiempo…

Por mi parte, quizá -si me da el tiempo- escriba la próxima nota desde otros territorios donde además de descansar y pasear un poco, seguro saldrá más de una conversación en torno a estos tiempos de “Apocalypso”, que nos mueve, nos entretiene, nos prueba y abre nuestro corazón a latidos más honestos y alegres, aunque a ratos nos duela y asuste… Hasta la próxima y como dice el guapo -e inteligente- Kevin Johansen: Si se mueve todo el piso, ponte liso, baila el apocalypso… Y que se acabe el mundo sin amor!

Pequeños grandes pasos

Cómo cambian las cosas… Un tiempo dejé de ir a un café argentino que está bueno y sabroso, pero se podía fumar y es demasiado pequeño como para aguantar el humo. Cuando por fin se aprobó en Chile la ley que prohíbe el cigarrilo en espacios públicos (gesto que tiene todo que ver con el despertar de consciencia colectivo) volví a ir y lo disfruté un par de veces. Pero en invierno suelo buscar más sol y ahí no llega porque está mirando al sur, así que dejé de ir….

Hasta que un día nublado de casi primavera paso a media tarde, redescubro la pantalla de TV que tienen sobre la barra y le digo al dueño -que ya sabe que me instalo en la mesa de la esquina con el compu y la agenda luego de la hora de almuerzo, cuando hay menos gente- que si puede poner el canal donde pasan… Avenida Brasil! (si quiere entender de qué se trata, pinche aquí) y me dice: Claro, decime cuál es y lo ponemos-… Entonces me siento extasiada en mi mesa grande, con sopa, té blanco y sandwich, mientras respondo decenas de correos, miro una carta astral y oigo-veo mi nuevo fanatismo televisivo. Casi me siento infiel con mi café francés de siempre, que es tanto más bonito que éste, pero obvio que no tiene pantalla, este accesorio es gringo… Ayer fui otra vez (al café argentino) y una de las socias también la sigue y me preguntaba detalles de la historia brasileña, mientras las garzonas (meseras) opinaban que deberían pasarla a la noche porque no la pueden ver y “todo el mundo la ve”….

Y una tarde triste-alegre de fines de septiembre, después de un viaje express -pero bello- por Baires y luego de acompañar a una amiga en su duelo por la muerte de su compañero, con Juan Pablo y Cocó nos vamos a las fondas por la celebración del cumpleaños de Chile, a pasear, comer y bailar para pasar la pena… Siento que necesito moverme y botar dolor, cansancio, frustraciones… Cómo cambia la energía el baile y la música alegre: cueca, cumbia, chachachá, salsa; alegran la noche despejada y aún sensible… Pero antes del baile, a Juan Pablo se le ocurre decir que él ya sabe el final de mi adictiva Avenida Brasil, y como uno de sus dones es conversar, le digo (tapando mis oídos): noooo, no me lo cuentes! Cocó, distráelo pa’ que se le olvide que alguna vez mencionó esto -les digo y le insisto en que no diga ni media palabra porque encima yo  soy curiosa y se me puede ocurrir preguntarle. Y él puro se ríe con cara amenazante. Por suerte después bailamos mucho al ritmo de Los Rumberos del 900 y todos nos olvidamos del tema… Por suerte. También olvidamos por un rato las sacudidas emocionales de esos días…

Igual yo quiero que se me pase el fanatismo novelero porque me viene síndrome de abstinencia cuando no la veo… No sufro, pero me inquieto y me da envidia la gente que sí puede verla, como Isabel que estaba con sus meses de postnatal y que cuando la fui a ver estaba terminando de verla mientras el bello Domingo con sus cinco meses de vida disfrutaba el calor de hogar… En fin… Como dice uno de mis proverbios budistas preferidos: Todo es impermanente, esto también va a pasar…

desapegoComo va a pasar esta agitación de fines de septiembre y principios de octubre, ¿verdad? Varios me escriben y con otros tantos conversamos en la consulta de carta astral, en la radio, en el chat, en casa y en el restaurant favorito del  barrio, sobre estos días en que estamos tan obligados a mirar en qué estamos, dónde, cómo y hacia dónde.  Pero no es la misma de la invierno. La agitación, digo. Como he compartido en este blog y en el Ritual reciente: estamos en plena metamorfosis, y tantos lavados y enjuagues del ego este 2013, ya comienzan a ver la luz. Se siente en el aire. Se palpa en el día a día…

Muchos ya entramos -poco a poco- en la aceptación y el agradecimiento del camino recorrido, por frustrante -e impopular- que sea ante los ojos del ego. Muchos comenzamos a hacer cambios concretos por pequeños que sean: a no darle espacio a la queja, a soltar el dolor de mirarnos (a nosotros y nuestra vida) profundamente -tarea sólo para valientes- para pasar a la acción. Como Germán, quien una vez que se vio solo en casa luego que su mujer dijo “me voy”; después de patalear por semanas, miró la maleza del pasto de su casa y se levantó para sacarla comprendiendo que comenzaba su nueva vida, sacando parte de lo que sobra e impide su flujo vital en armonía porque le corresponde aprender a estar consigo mismo, cosa que no ha hecho nunca en sus más de 40 años. Como Sandra, que después de comer azúcar y grasa hasta más allá de la saciedad, comenzó a ir a bailar al gimnasio, lo disfruta, y ya no toma las intoxicantes gaseosas. Como Pedro, que entendió que su hermana no es su enemiga ni una arpía, sino que está ahí (vino con ella en esta encarnación) para recordarle cosas, para reflejarle otras y hacerla reconectar con su luz, con su alma. Como Alejandra que entendió que si sólo tiene 100 dólares para gastar con sus hijos en un pequeño viaje de fin de semana tiene que aceptarlo y no pedir dinero prestado porque eso se transformará en una cadena de stress que luego la ahogará, y con consciencia me dice: “sí, esto es lo que tengo y hay gente que tiene menos, me las arreglaré, si igual yo cuando chica no tenía nada”. Como Gabriela, que decidió renunciar a su beca de doctorado en España y se vino a Chile sin terminarla porque la economía ya no le hace sentido y la siente fría, en cambio se dio cuenta que lo suyo es la sanación aunque sus cercanos se resistan y critiquen su opción. Como Mariana que decidió habitar su casa y se compró cama nueva, despejó su habitación y ahora duerme más feliz porque además cada noche comenzó por fin a hablar con sus guías y maestros, diciéndoles que la ayuden a ordenar su mente para solucionar ciertos problemas, “y la verdad estoy más tranqui; llegan las personas que necesito para que me den una manito!!”. Como Clau, que desde Uruguay me cuenta que se salió del trabajo, cosa que no sobra ni se mueve en esas tierras, porque está seguro que puede encontrar algo que lo llene realmente. Como yo misma que decidí parar en la radio por un rato porque el resfrío -que un día me dejó sin voz y otros me trajo fiebre liberadora- ya es una gran señal de detención después de muchas emociones movidas-vividas y prefiero optar por el auto-cuidado antes de exponerme y exigirme como tantas otras veces…

pasosarenaSon gestos, son pasos pequeños y significativos que pueden cambiar nuestro presente y darnos un nuevo impulso no pretencioso ni fantasioso, sino simple y concreto para avanzar en este viaje que está algo enredado para muchos. De hecho en estas semanas me han llamado más que otros meses para pedirme lecturas de tarot y cuando eso sucede, mi experiencia es que la agitación de los tiempos (de la energía) se pone más intensa y necesitamos respuestas. Pero resulta que desde marzo dejé de leer este oráculo y varios quedan sorprendidos cuando les digo que ya no, que ya fue y que no lo veo más porque siento el ciclo se terminó. Al menos por ahora. Y que quiero respetar eso porque no quiero trabajar en algo que ya no me guste ni me haga sentido. Al menos en esta vida decidí -y se me permite- elegir a qué dedicarme y yo escojo mi tranquilidad, felicidad y coherencia: escribir, comunicar, guiar, cartas astrales, rituales, talleres, charlas. Eso por ahora me va bien y elijo respetar esa voz interior que te dice Sí o No con tanta claridad cuando queremos escucharla. Ahora, igual mi mente, ante las insistencias duda y dice “será que lo retomo para unas cuantas lecturas”… Pero como la vida es entera sabia y sincrónica, justo cuando le estoy dando la vuelta al tema, voy a la manicurista y no está la chica de siempre y me dan cita con otra que se llama Paz. Conversamos de todo un poco y cuando le pregunto que cuánto lleva en esto y si le gusta, me dice: “como tres años, lo estudié porque me gusta lo estético, antes hacía masajes de relajación, y estoy todavía acá porque aún sigo aprendiendo, cuando no tenga nada más que aprender me voy, yo soy así, no trabajo en algo que no me motive, no soy capaz de levantarme por algo que no me aporta, yo dejo las pegas (trabajos) cuando ya no estoy contenta ni aprendiendo”…. ¿Qué tal?! GRACIAS! digo yo en silencio y le comento que yo soy igual y que es tremenda bendición poder hacerlo porque hay mucha gente que no puede por tantos motivos… Mi mente dubitativa se queda tranquila y mi corazón, feliz.

¿Y ahora qué? Ufff, dicen que octubre es tiempo de “resetearnos“, de detenernos, comenzar de nuevo, sacarnos antiguos moldes y creencias para reconectarnos. Dicen que trae una energía extrema -¿todavía más? -digo yo.  Dicen que se abrirán distintos caminos para seguir dando estos pasos que ya comenzamos y soltar mucho más el pasado… Se dice mucho y se confirma el poderoso crecimiento colectivo y personal en el que estamos… Y en medio de este bombardeo de información sobre octubre,  la gran antropóloga chilena Patricia May -que últimamente cada vez que la escucho en vivo o por podcast, nada más oírla se me llenan de lágrimas los ojos- comparte un texto breve y poderoso, que como siempre nos ayuda a aterrizar y a conectar con lo real en tiempos de caos. Se los dejo acá, con un abrazo entusiasta para vivir lo que sea que tengamos que experimentar en este mes donde comenzamos a renacer. Seguimos!

TIEMPOS DE CAOS Y DESTRUCCIÓN
Cuando las fuerzas destructivas entran en la vida, ya sea enfermando al cuerpo, rompiendo una relación, generando crisis personal y social, todo entra en caos.
Y el caos es una gran oportunidad de renovación, de nuevos órdenes, de vida nueva; pero suele ser también tiempo de gran incertidumbre y dolor.
Tiempos de confusión, de nubes emocionales que no permitan “ver claro”, tiempos también de despedidas, de término de relaciones, situaciones, etapas. El yo se duele y no queda más que aceptarlo, rendirse ante ese dolor, pero al mismo tiempo es vital para el caminante no abandonar el contacto con su núcleo interior, con el jardín interno, con ese espacio de luz y quietud donde la fuente de la confianza radical, el soltar, la paz, ecuanimidad y sabiduría reinan.
Sabiduría de los ciclos de la vida, de dejar ir, de aceptar el dolor, de profunda esperanza que siempre, siempre después de una muerte hay renacimiento.
El caos es necesario en la evolución y es un tiempo crítico, riesgoso puesto que nos puede conducir a identificarnos con dimensiones oscuras, con miedos enquistados, con rencor, con desconfianza y control.
Uno de los grandes errores del caminante en tiempos críticos es rendirse a las mareas colectivas perdiendo todo contacto con su centro, dejar el tiempo de silencio diario, revolcarse en la confusión; porque una cosa es aceptar en conciencia, observar la confusión, el dolor, y otra revolcarse y alimentarlas hasta transformar el dolor en sufrimiento constante y darse permiso para acciones inconscientes y dañinas.
Las épocas de caos y destrucción son de caminar en una cuerda floja, donde solo nuestra claridad interior puede sostenernos, pues no hay nada exterior de que afirmarse y se hace más evidente que nunca la necesidad de presencia de nuestra Alma con su claridad, y paz para iluminar cada paso.

Patricia May.

Regalos de Primavera

Dedicado a todos los que están en duelo, a los auditores de radio Cooperativa
y al bello equipo que hizo posible el Ritual de Primavera.

No sé bien cómo comenzar esta nota… Son muchas las emociones y el agradecimiento … a la Vida, con todos sus tonos y pasajes, incluso aquellos dolorosos, que -para muchos- no han sido pocos en este año de cambio de piel… La energía que movimos -y generamos- este sábado en el Ritual de Primavera fue de mucha belleza y sanación, el gran círculo de luz alrededor de nuestro altar alado puso su corazón personal y colectivo con mucha entrega… Y el domingo por la tarde, el intenso aroma de las fresias en el comedor llega a emocionarme de tan especial y primaveral que es… Son del jardín de Sole, quien las trajo con orgullo y generosidad para el ritual que hicimos junto a muchos seres en Providencia, Santiago… Desde Mercedes, Buenos Aires, Mabel me dice al ver una de las fotos:  Con todos los lavados y enjuagues que hubo tenían que reunirse todas estas almas!!!! … Y sí, esta vez fuimos alrededor de doscientas almas formando un colorido círculo de luz alegre, emotivo, conectado, dulce, valiente, amoroso, profundo… Bello…

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Mabel se refiere a las notas que publiqué en el invierno sobre esta limpieza del ego en la que estamos y que nos tiene a muchos bastante remecidos, pero también mucho más enteros y enraizados que en otro tiempo: no es fácil crecer, pero es luminoso y reconfortante… Y da sentido, lo cual es un mega tesoro en esta existencia: encontrar el hilo de por qué, para qué y hacia dónde vamos….

Como Mabel, otros amigos mandan los días previos, su energía desde donde estén:  el norte y sur de Chile, Uruguay, Argentina, España, Colombia… Recibo llamados y mensajes con buenos deseos para la tarde de magia que muchos conformamos… Así son los Rituales: con amor desde distintas direcciones, donde muchos ofrecen su ayuda, envían -y ponen- sus buenas intenciones, colaboran con generosa espontaneidad y todos nos sentimos parte de una energía pura: la del alma… Es ella, el alma, la que emerge y se vuelve protagonista en estos encuentros que parten varias semanas antes con los detalles tanto logísticos como del contenido mismo y que disfruto mucho porque la intuición, la creatividad, la intención y la Divinidad se orquestan para que todo vaya tomando forma hasta el día fijado…

Como lo dije en medio del Ritual esto funciona como “circo pobre” (pero digno, jaja), y me encanta, es así: lo hacemos todo a pulso, todos hacemos de todo, mirando los detalles, probando, con ayuda de los amigos, con colaboraciones de quienes ni me conocen y se ofrecen a llevar cosas, a ordenar, a participar… Por la mañana vamos con Camila y Javier a ordenar las sillas, mirar las luces, probar el audio, movemos muebles, cargamos cosas… El viernes trabajamos con Silvia, que pasa después de su trabajo a mi casa a revisar los listados y preparamos las coloridas mariposas del altar, mientras nos reímos y escuchamos buena música: Drexler, Johansen, Carlos Vives. Días antes fuimos con Cami por algunos de los materiales, de vuelta pasamos por una feria de frutas y verduras y la primavera brilla con sus aromas coloridos,  y a mí “me bajan” poco a poco las fases del Ritual con eso mismo: al caminar y sentir la ciudad, al mirar la tarde, escuchar la radio, compartir vivencias de cercanos y de los consultantes que van por su carta astral, al sentir el pulso de los procesos en los que estamos, al atender las sincronías que nos regala la vida a cada rato… Así, al llegar al anfiteatro vemos que  ya pasó Max por ahí con generosidad y delicadeza a dejar unos focos… y un ramo de girasoles. Y yo, que no tenía claro qué pondríamos al centro del altar, recibo sin pensarlo la clave: girasoles en una fuente con agua… Maravillosa perfección de la vida.

Altar Primavera

… Algo parecido me pasa unos tres o cuatro días antes cuando reviso la música y el ritual va tomando poco a poco más forma.  Hace unos meses después de bailarla, dije: sí, tenemos que poner esta música para Primavera. Pregón para iluminarse, del grupo chileno Los Jaivas, que corea con fuerza: Hágase la luz!  Pero también quiero poner otros énfasis y ahí mi mente comienza a hacer ruido y a dudar… En esto estoy cuando una mañana fría entro a un almacén del barrio y mientras le pregunto a la dueña si tiene yogur natural, me dice que no, que el repartidor está atrasado y no tiene mucha mercadería. Le agradezco, me doy media vuelta y veo a un señor divertido que “molesta” al otro dueño del almacén haciéndole unas bromas y de la nada se pone a saltar y a cantar con un brazo en alto: ¡¡hágase la luz, y la luuuz baña los cerros…!! -Guaauu! Te pasaste Divinidad! Gracias por la mega respuesta-sincronía-señal!!  -digo por dentro hiper-agradecida y feliz, mientras miro al señor y me río con ganas con él, que seguro cree que le sigo la broma y no sabe cuánto me está ayudando en ese momento y que es el canal que encontró el alma -mía y colectiva- para decirme: sí, esto es… La vida es demasiado bella y perfecta cuando queremos verla…

Al día siguiente, dados los duelos que hemos vivido comienzo a crear un espacio en el ritual que honre a quienes han partido y a quienes sienten la pérdida, un instante para quienes están(mos) en cambios drásticos… Entonces, me escribe María José, a quien no conozco pero que vino al ritual de invierno y es amiga de Javier. Me dice que quiere ayudarnos en todo el trabajo y agrega:  “A mi me gusta hacer danza de varios tipos, pero soy aficionada no más 🙂 mi motor es mi amor y mi libertad y el querer que los demás también encuentren su amor y su libertad… Lo hago como mi terapia personal y me gustaría también ver si se puede dar una instancia de regalar una danza de vida y amor a todas las personas que asistan y para nosotros mismos” -lo leo con emoción porque es tan bello atreverse, ofrecer nuestra energía y talentos, que me siento honrada. Comenzamos a conversar y mandarnos música. Nos reímos pues me propone unas canciones que usamos la primavera pasada y tenemos los mismos gustos… Escucho unas del chileno Nano Stern que me manda y, de nuevo, llega la respuesta en el sincrónico momento perfecto: María José (Kote) bailará para honrar la vida, precisamente eso, La vida es un gran regalo, de Stern. Y así sucede, mientras todos terminamos acompañando con las palmas la melodía y la ofrenda bailada de María José, llena de sensibilidad y entrega…

La Vida continúa viajando por el Ritual y por nosotros a cada instante. Este viaje-encuentro-meditación-ritual-sanación de Primavera nos une, nos emociona, nos abre el corazón, nos anima a sacarnos trajes (roles) pegados y nos da alas para cambiar nuestra vida, volar con gracia y energía liviana por los nuevos espacios que vayamos conquistando en este ciclo nuevo de tiempos convulsionados y de una belleza que conmueve… Más que nunca antes podemos reconocernos en los demás y en los ciclos de la naturaleza: Somos uno y somos Luz del Alma, que acompaña, guía, te tira las orejas y hasta te hace una zancadilla, ¿para qué? Para encontrarnos con esos caminos que evadimos o que no vemos, pero que forman parte de propósitos superiores que tenemos que transitar y que siempre nos dejarán un dulce sabor si entendemos  que el alma tiene otro lenguaje, otra lógica, otra sabiduría y que para conectar con todo eso, es necesario detenerse, ir más lento, respetar los ciclos y lo que la vida propone, ver más allá, sentir la energía, usar el amor y el humor como motores constantes… Nada menos. Este verdadero arte es el empujón para volar con alas propias… Y estamos todos aprendiendo a ser artistas este tiempo…

… Desde una aromática sala y una tarde de domingo soleada aunque no calurosa, otra vez agradezco todas las bondades, dolores, bendiciones, obstáculos y almas cercanas de esta encarnación….  Junto a todos los que asistieron y se conectaron con este Ritual, le damos la bienvenida a la Primavera y lo compartimos con todos los seres donde sea que estén. Es tiempo de renacer, también de retomar nuestra fuerza femenina y masculina en sabia armonía para disfrutar este gran regalo donde todas las experiencias forman parte de un Todo mayor y perfecto, aunque no podamos aceptarlo ni verlo siempre, pero ahí está: generoso y luminoso, instándonos a Vivir. Muuuchas gracias y que se siga haciendo la Luz en todos los rincones y corazones!!!

Un invierno sanador

ritual

La noche está casi tibia y algo húmeda después de una lluvia suave a media tarde, el cielo entre nubes deja ver la Luna que se apronta a estar llena y caminamos tarde con Cami y Cocó por Providencia, después de brindar en casa con parte del equipo, con alegría y cansancio, luego del intenso Ritual de Invierno, que terminó alrededor de las 8 de la noche…. Son muchos los detalles de un Ritual y tantos también quienes ofrecen su ayuda espontáneamente antes, durante y después. Esta vez formamos un gran equipo para la comida, el ingreso, lo audiovisual, las pymes. Y hubo otros más: todos los que ayudaron a conseguir un espacio, incluso poniendo sus ganas desde donde estuvieran, y quienes ayudaron a difundir como fuera, también muchos que se unen encendiendo una velita o conectando a esa hora con la energía del ritual desde distintas zonas de Chile, Argentina, Uruguay y España…. saludo al SurEs aquí donde se palpa el círculo de luz que podemos conformar cuando ponemos nuestras intenciones, talentos y alma en el mundo al servicio de algo que nos entusiasma. Y este círculo resplandece cuando comienzan a llegar poco a poco los participantes de la celebración, que esta vez sobrepasaron los 170… La sala está llena, con calor, energía, expectación, entrega, curiosidad, desconfianzas, confianzas, conexión, angustias, paz, alegría, liberación, amor, dulzura, frustraciones, dolor, agradecimiento, sanación…

Esto último, creo que será potente este invierno. Es la primera vez desde que hago rituales, en que asisten tres amigas-sanadoras que han sido muy importantes en mi historia, que siempre querían venir y que por algún motivo no podían. Llegan Silvia, la primera persona que me habló de meditar y que me sugirió a hacerlo cuanto antes, gesto que ya he contado en este blog y que obedecí sin saber que me estaba “mandando” a un centro de budismo tibetano que marcó mucho mi formación espiritual. De repente la descubro sentada adelante  y nos guiñamos un ojo con complicidad y su humildad que siempre me conmueve cuando nos encontramos… Temprano me saluda Deborah, que me cautivó con su conocimiento de los dioses de distintas culturas y las religiones, y más aún con la interpretación de sueños y sus dones psíquicos, también con su sencillez; viene contenta y con dos de sus alumnas a participar por primera vez…. Más tarde llega Angélica, quien me ha guiado y sostenido tantas veces con la sanación a través de las nobles Flores de Bach y su corazón generoso… Su presencia, además de darme alegría, la veo como una confirmación para todos de sanar temas pendientes, heridas abiertas, en este invierno. De permitirnos ser acompañados en nuestros logros, crisis e incertidumbres…

Pero esto no es el único gesto de que tendremos un invierno sanador, por eso hablo de confirmación, porque antes tuve señales. Siempre que hacemos algo importante para nosotros y que involucra a más gente, la energía comienza a presentarse antes. Si observamos la antesala de un cumpleaños, un examen, una presentación, un matrimonio, una reunión, una inauguración, un taller… Cualquier acto-rito que te importa y que convoca a otros comienza a producirse mucho antes y la Divinidad te da pistas de la energía colectiva y de lo que se manifestará, junto con ponerte el tema en sincronías que comienzan a operar… Como la señora que pasea a su perro al atardecer frío por Pocuro cuando venimos de ver un salón que no me convence para el Ritual y estoy a punto de decaer y me dice al cruzarnos: Y cayó la noche; mientras no caigamos nosotras está todo bien!…Y yo además de reírme le agradezco infinitamente a ella y a la Divinidad su mensaje para seguir confiando… Este comienzo de junio, muchos tuvimos reencuentros con temas antiguos o que creíamos cerrados -ja,ja-, otros tantos estuvimos con angustias y procesos de limpieza (física y emocional) los días previos; varios no pudieron venir por estar enfermos, unos cuantos por bellos encuentros con la familia; algunos me escribían avisando que vendrían porque “Jime, lo necesitooo, voy de todas maneras!”…. Y no casualmente el mismo día llueve un poco. El año pasado en medio del ritual que fue el 20 de junio, llovía torrencialmente, algo no tan común en esta ciudad los últimos años… y tuvimos un invierno con fuerte purificación, en muchos casos.

Ritual invierno StgoEste año lo siento distinto, porque muchos ya estamos más enraizados: podemos ver, reconocer, asumir y dar pasos para crecer. Ya no estamos tanto en la evasión de las situaciones, sino más en la aceptación y en la decisión de hacer algo por tener una vida más feliz. Y si quieres evitar algún tema, ten la seguridad que la vida te lo pondrá en frente sí o sí, porque este año es revelador, rápido, concreto y muy liberador. Así que bienvenidos los temas antiguos que vuelven a presentarse porque podremos darles otra pasada de sanación y dejar así de vibrar desde ellos… Por eso se nos repiten, porque seguimos vibrando en abandono, miedo, rechazo, rabia, traición… o lo que sea que forma parte de nuestra historia. Es tiempo de cambiar profundamente.

Por lo mismo, en este Ritual de Invierno 2013 honramos al agua con su purificación, al fuego con su fuerza de vida transformadora, a la tierra con su poder generoso para concretar nuestros anhelos, al aire con sus mensajes que llegan a renovarnos… Porque el cambio nuestro es integral.

El frío, la lluvia y nieve de este tiempo, nos dan la oportunidad de conectar con el mágico silencio, que nos trae un mega regalo: poder estar con nosotros mismos. Detenernos, bajar al fondo de nuestra esencia para buscar el calor de hogar en quiénes somos y poder disfrutar, sanar, crecer, aprender desde la quietud. El invierno no es pa’fuera. Es pa’dentro, como el pueblo mapuche -que celebra estos días su año nuevo, el We Tripantu-, un pueblo que nos ofrece a los chilenos, argentinos y habitantes de América una vibración introvertida, observadora, sabia, guerrera, circular, conectada con la tierra… El invierno es silencioso y oscuro, energía que nos invita a la introspección. No hay euforia. Hay visión, pausa, lentitud. Y hay disfrute, a otro ritmo, pero el goce está y hay que descubrirlo porque no es tan obvio como en primavera y verano… Cada uno puede encontrar el suyo.

altar invierno

El mío durante el ritual fue -además de todo- bailar, recibir el abrazo de muchos, sentir la calidez de todos, comer unos picarones recién hechos por mi madre al final mientras recogíamos todo; brindar después cerca de la estufa en casa, ponerme unas botas abrigadas para salir a caminar; más tarde mirar la luna entre las nubes sintiendo el aire húmedo, y hoy escribir desde mi cama a media mañana esta nota con el cielo cubierto y los árboles un tanto mojados, con un mate bien caliente y unas galletas integrales muy ricas que alguien trajo ayer…

¡GRACIAS A TODOS POR CONFIAR, AYUDAR, COMPARTIR, CONECTARNOS Y CELEBRAR!, ¡GRACIAS A LOS SEGUIDORES DE ESTE BLOG POR LA CONEXIÓN Y BUENA ONDA! ¡FELIZ INVIERNO Y ADELANTE LA SANACIÓN, PLACERES Y DESCUBRIMIENTOS QUE NOS REGALE ESTE TIEMPO FRÍO! TODO SIRVE… Y TODO ESTÁ BIEN…

Y ahora, esta energía viaja hasta Mercedes, Buenos Aires, para su Ritual invernal, este sábado 29. Ahí vamos! 😉

Chau, Otoño. Adelante, señor Invierno

RITUAL PARA EL SOLSTICIO DE INVIERNO: 20 de junio 2012

… Todavía hacía calor y andábamos en sandalias cuando hicimos el Ritual de Otoño. Nos juntamos alrededor de 40 personas a celebrar entre hojas amarillas caídas de los árboles, velas y comida la llegada del Otoño, el 20 de marzo pasado… La palabra central de ese ritual fue…. Desapego… Y vaya que lo hemos vivido, ¿no?

Hoy, en medio de este 2012 intenso, miro los últimos tres meses y además de cansarme un poco recordando todo lo hecho y vivido, de sentirme bendecida por tantos regalos, de arrepentirme de más de un par de cosas hechas (más en la forma que en el fondo), de valorar lo aprendido; de agradecer por tantas oportunidades, lecciones, protecciones; de tener ciertas convicciones más claras para el tiempo que viene… Me siento más conectada con la Tierra, con su energía y sus ciclos…

Para muchos que vivimos el ritual o que saben de qué se trata este ciclo y este año, e incluso para los más desconectados, efectivamente el otoño 2012 ha sido un tiempo de desapego obligado o voluntario de nuestra comodidad, de ciertas relaciones, de situaciones… Este año se vive intensamente, todo pasa rápido, todo se nos muestra fuertemente y no podemos evadir las limpiezas (quiebres, duelos, desengaños, revelaciones) que impone la fuerza de la vida en pro de nuestra evolución personal y colectiva. No hay medias tintas con el 2012, no te puedes auto-mentir, no puedes desobedecer las señales porque vendrán con más fuerza a recordarnos lo que está bien y lo que está mal en nuestro presente…

Y ahora escribo esta nota con la lluvia matinal de fondo, mientras tengo el privilegio de estar abrigada en mi cama desayunando fruta, sopaipillas (tradicional masa frita salada hecha con harina y zapallo naranjo) de La Totó (hasta ahora mis favoritas en Santiago después de las de mi madre) y café guatemalteco León, el que más me gustó en la visita por Guate, puesto que no es ácido, una de las razones por las que no tomaba café hace meses… Entonces miro por la ventana y me viene paz, alegría; no por nada magnífico ni ultra especial, simplemente vienen…

…¿Por qué celebrar la llegada de una estación oscura, fría, húmeda, gris?

¿Por qué alegrarse por la llegada de un tiempo al que muchos temen o rechazan?

¿Por qué reunirse a sentir la energía invernal?

… En muchos países del sur del planeta hace frío y bastante. Recuerdo un inicio de invierno que viví en Montevideo, donde nada te salva del viento helado y los amigos extranjeros que se quedaron a vivirlo completo (yo me vine a Chile y regresé en Primavera) me contaban que apenas sobrevivieron… Claro, es que el invierno es más crudo sin calor de hogar y, en ese tiempo, vivíamos en un hostal re buena onda, que ofició de casa, con su chimenea y gente bella, pero el hogar es el hogar… Digo, ese espacio cálido que te auto-construyes o que te permites vivir, en el cual está tu sello, tu energía, donde hay espacio para el alma y el silencio y, sobre todo, para ser tú mismo…  Ese nido donde estamos protegidos… Ese espacio íntimo que a veces tiene forma física pero que llevas dentro una vez que creces y aceptas que lo material está en permanente cambio…

El hornero, ave del sur de América, de canto intenso, se toma su tiempo para construir su especial nido

Bueno, creo que esta paz y alegría por la llegada del invierno es, precisamente, por la oportunidad de estar más conectada con mi hogar… Hace unos días, en el avión desde Panamá de vuelta a Chile luego de la aventura maya, mi vecina de asiento, una guapa señora mayor, nos  dice –no hay casualidades- que es uruguaya –yo abro mi sonrisa y mi energía con entusiasmo-, pero que ya se siente chilena, pues lleva más de 30 años en Chile… En el vuelo, a ratos conversamos de su país –que ya le aclaré me encanta-, de sus viajes y de su nueva vida, ya que hace poco se cambió a una casa más cerca de la cordillera y está feliz de sentir más la naturaleza; también hablamos de Panamá y me cuenta que el calor es tremendo y que está muy contenta de regresar al frío santiaguino. “Es que a mí me encanta el invierno” –me dice. “¡A mí también!, aunque  no es muy popular nuestro gusto porque toda la gente prefiere el verano” –le respondo. “No, a mí me encanta el frío, la lluvia, usar cosas de lana, abrigarme, cocinar; hago sopaipillas, sopas…” -agrega.

Sip, pienso, eso es el invierno: abrigo, cuidado, búsqueda de calor, recogimiento…

Por eso lo celebraremos como se merece. Por eso le damos la bienvenida a un tiempo un tanto incómodo pero sanador, un muy buen espacio para profundizar en nuestra vida y el año que estamos construyendo. Por eso organizo un Ritual para este 20 de junio por la tarde, aunque llueva o truene, pues para el señor Invierno eso del “mal tiempo” no es tal… Encima cuando él llega se nota y no se puede desoír su llamado…

Así que si usted es pasajero habitual de este blog o si venía pasando por aquí y se interesa, lo invito al Ritual de Invierno que celebramos este miércoles 20 a las 20 hrs, en el salón de eventos de CARLOS ANTÚNEZ 1960, Providencia. Se piden, eso sí, algunos requisitos:

    • Buena energía
    • Flexibilidad
    • Introspección
    • Mente amplia y espíritu abierto
    • Puntualidad: llegue antes, se toma un té, come algo y comparte con gente invernal
    • Un cojín, un lápiz y su propia taza o vaso (este invierno es ecológico)
    • Algo bebestible/comestible para compartir que no sea Coca-Cola (que baja la conciencia) ni galletas dulces, ojalá (atrévase a innovar).

Y si no puede venir, celebre desde donde esté y a su forma, eso es lo bueno de estos tiempos: todo es bienvenido para conectarse con la divinidad propia, de la Tierra y del Universo, sólo hace falta la buena intención.

Desde acá, entonces, le damos las gracias al señor Otoño que comienza a dejarnos y que tantas hojas nos desprendió, y abrimos nuestras puertas para que don Invierno se instale en nuestras vidas… A ver cuánto aprendemos en estos meses fríos en medio del 2012. ¡Feliz Invierno para todos!

La noche del Solsticio de Invierno 2012 desde Santiago. Déle click si quiere verla más grande

2011: Definitivamente… ¡Comenzó nuestro Despertar!

Hace rato que no posteo en este espacio. Y no es que no haya pasado nada, de hecho, ha pasado mucho.

Recién iniciado el invierno, unas semanas atrás, nos juntamos con uno de mis vecinos favoritos, el uruguayo Fer, a charlar, tomar mate y té de menta, y también a meditar con su zafu (cojín de meditación) recién estrenado.

La humanidad, como la mariposa, comienza a salir de su estado de crisálida.

En esto último, frente a mi altar ecléctico, recorrimos la primera la mitad del 2011 con todo lo bueno, lo malo y las lecciones… Con todas las alegrías, los dolores, las caídas, los encuentros, las despedidas, los desafíos, los miedos, los logros, los regalos, las sincronías  y… el estancamiento… Ambos (y varios que conozco) nos sentimos un tanto estancados el pasado otoño… y, al mismo tiempo, enormemente agradecidos de los bellos seres que tenemos cerca.

Pero con la llegada del invierno y tanto eclipse junto entre junio y julio, parece que algo se movió. Ahora, estoy hablando del afuera, del hacer. Porque dentro está todo pasando, basta mirar la actualidad internacional y local, fiel reflejo ampliado de cada uno de nosotros. Muchos estamos “reseténadonos” como requisito obligado para estos nuevos tiempos de cambio, inciertos, renovados y apasionantes.

Y, conversando con Fer, pese al estancamiento de ciertos proyectos personales, compartimos la alegría del tremendo despertar que comienza a verse tan claramente en múltiples espacios del planeta. Es taaan potente y emocionante estar viviendo estos tiempos, que emociona ver cómo renace la creatividad colectiva, las ganas de hacer cambios en este cruel sistema que hemos creado, la certeza de que podemos vivir de otra forma y mejor… En varios países muchos levantamos la mirada y la conciencia hacia una vida más simple y justa, menos neurótica, más equilibrada, que nos regale más sonrisas al alma y que complazca menos a nuestro ego voraz, competitivo, miedoso, separado del resto, prepotente y tanto más…

El cambio, el Nuevo Tiempo, ya comenzó y no parará. Guau!, es increíble estar viviendo algo que antes leíamos o escuchábamos. Ahora ya toma forma. Por eso está bueno pararse a ver en qué estamos y cómo fue nuestro último ciclo, porque entonces nos damos cuenta que, pese a las frustraciones u obstáculos, está pasando mucho y somos parte de un proceso único que marcará la historia de la humanidad.

Y ahora, a vivir un segundo semestre de mucha acción e iniciativas por el despertar personal y colectivo.

Aquí hay algunas muestras para recordar que SE PUEDE Y ESTÁ SUCEDIENDO! Bienvenido el Nuevo Tiempo, el cambio de conciencia!