Saturno despierta: practicamos sabiduría con humor

Después de almorzar, las chicas de la mesa de atrás hablan de signos zodiacales y luego sacan un oráculo que acaban de comprar. No pongo demasiada atención a lo que hablan ni miro de qué se trata porque no me llama, pero me da risa que justo cuando una de ellas menciona que el ex novio es Acuario, yo figuro poniendo las líneas del horóscopo semanal para este signo, que unos minutos después envío a Emol para que lo publiquen el martes y entonces pongo atención a su conversa.  Ahí están las señales de la vida y sus eternas sincronías… Porque también pienso en la Luna llena y el eclipse (no todos están de acuerdo de si es o no eclipse) que nos espera en este signo, ahora el 18 de agosto que, sin duda, traerá sorpresas, cierres de etapa y un llamado a ser auténticos, a liberarnos e innovar en nuestras vidas y proyectos. También puede traer bastante limpieza de nuestros vínculos amistosos por un par de meses…

Señales, como la noche anterior en que antes de dormir pido a mis guías que me muestren en qué parte del proceso intro que me han pedido hacer estoy (literalmente me mandaron a descansar en mi camino, hace varios meses; a no hacer, dar menos energía, conectar con la rabia y soltar creencias de la vía de consciencia que muchos hacemos años ya, algunos desde que nacimos). Entonces, sueño con una osadía del nuevo integrante de la familia: Merlín, un perro chascón, muy chispeante, dulce y fiero a la vez; adoptado luego que se perdiera por aventurero, parece, y que ya está más que instalado entre nosotros recibiendo y dando amor. El sueño me da la clave y me río porque la última vez que pedí una señal sobre esta etapa -en marzo- me mandaron una canción de Salvatore Adamo (!!) que escuché y ‘vi’ al amanecer; luego tuve que buscar la letra para captar todo el mensaje… Cosas del lenguaje del alma, que es tan rico, sarcástico a ratos, misterioso, genial y certero. Claro que esa vez no sabía si reír o llorar porque estaba muy al límite y con angustia nivel 8 (de 1 a 10); ahora ya -desde la entrega y la experiencia- me encojo de hombros y digo: ok, ya entendí; gracias por el mensaje. Fin del asunto, chiquillos-.

La bella Jopi y sus ilustraciones conectadas

La bella Jopi y sus conectadas ilustraciones

Y recién esta mañana luego que una chica suspendiera su lectura, cosa que siempre intuí pues ya había venido equivocadamente la semana pasada cuando le tocaba ahora y la sentí descentrada; esta vez me suspende porque está enferma. -Sí, no es tu momento de recibir información, es tiempo de cuidarte; descansa -le digo. Después salgo feliz por mi rato libre a pasear y desayunar. Pero al encender el teléfono, tengo una llamada de una amiga que trabaja muy cerca y está sobrepasada. Como ella -a diferencia de otra gente- no está en la víctima y le cuesta mucho abrirse, le digo: ya, ¿y tienes tiempo de desayunar?, pero con sol porque necesitamos luz, na’ de sombra-. Me responde que sí y nos vamos a tomar chocolate caliente (yo, realmente; ella sólo toma agua pues no siente ganas de nada más) con el sol en la espalda en un café y logra contarme la angustia que siente por su hija que está adolescente y viviendo una “injusticia escolar”, con todos sus cuestionamientos como mamá separada… Qué bello es cuando compartimos y cuando el alma se muestra, se expresa, mientras el ego confía; logra comprender el momento en que estamos y, entonces, más allá de la pena y el miedo, aceptamos, activamos nuevas miradas y herramientas para vivir lo que nos corresponde en ese momento…

Luego de nuestra conversa para compensar me voy a un parque un rato antes de volver a preparar la segunda carta astral del día y le pido a la naturaleza que me devuelva energía y que se lleve todo peso y desgano; que, por fa, recicle; que me ayude a continuar la semana… En eso, se me cruza la energía de Don Satur (Saturno, el planeta de tierras capricornianas pero que estos años anda por fuegos sagitarianos) y recuerdo que ya vuelve a su movimiento directo… Le agradezco lo vivido estos meses y sonrío recordando algunas de sus lecciones de este año, como el experimentar la poca energía física, emocional, mental; la limpieza de varios vínculos; los límites, el bendito silencio; la quietud, el minimalismo, la tristeza, la rabia, los cierres, la observación, la comprensión, las caminatas lentas por la montaña

Este 13 de agosto, Don Satur despertó. Al estilo de él, claro: poco a poco, de forma sólida y aleccionadora. Nos llama primero a mirar todo lo aprendido de fines de marzo hasta ahora, cuando se fue a dormir su siesta retrógrada y nos permitió practicar paciencia&flexibilidad  frente a los obstáculos, la lentitud y la aceptación de la aridez. Como está en Sagitario, Saturno estos meses nos obligó -y seguirá haciéndolo este año y el próximo, pero ahora de forma más ‘amable’ y/o fluida– a trabajar (o resolver) con poco, a soltar cualquier fantasía e idealización para asumir lo que hay, no lo que nos gustaría; nos llevó a soltar dogmas, a dejar de creernos dueños de la verdad y comprobar cómo la Vida siempre puede enseñarnos algo más y seguir sorprendiéndonos, pues hay otras verdades -personales- que tenemos que mirar. Ahora Don Satur se levanta, estira un poco los brazos, toma su báculo y nos permite mirar con más ganas la Vida… También los viajes, los estudios, los planes que teníamos en pausa, la prosperidad, el trabajo interior y el sentido de esta Vida bella y paradójica que hemos elegido transitar… Podemos sentir que se destraban cosas, pero lo más importante es que dentro nuestro se despierta una nueva energía porque estamos -cada uno a su forma- más grandes para construir con calma y entusiasmo profundo pero moderado; esto último porque -ya sabemos- Don Satur no es amigo de la euforia ni de la exageración; como lo he dicho antes, este año la gula no va por ningún lado…

Igual estos días de mediados y fines de agosto estarán más movidos a todo nivel y otra vez podría haber sacudidas internacionales. Nada nuevo; lo importante es leer bien las señales y el sentido. Porque es esto último uno de los regalos que nos trae el despertar saturnino actual: tener más claridad en el para qué de lo que sucede fuera y dentro de nosotros y desde ahí actuar con más sabiduríaSabiduría = lento, con visión, en conexión (consciencia), con noción de la experiencia previa e intención clara… Tampoco es en cámara lenta ni con solemnidad, la sabiduría a veces puede ser muy intrépida y chistosa en nosotros… De hecho, Saturno en Sagitario se contagia de la chispa natural de este signo y nos acompaña a reírnos más de la Vida, de nosotros, de nuestros aspectos grandilocuentes. Si nos ponemos muy creídos, fanáticos o desordenados, ahí mismo nos tira las orejas con sorna para que bajemos, no cometamos más desatinos y sigamos el camino con fe aterrizada…

saturnodespiertaEl despertar de Saturno en Sagitario me recuerda a unas tortugas de tierra que me hicieron reír en un viaje porque se movían rápido entre los jardines de unas ruinas muy respetadas, más que patrimonio de la humanidad, en Atenas, y ellas atravesaban todo como dueñas del lugar mientras yo me divertía porque la verdad esas ruinas para mí no eran muy especiales dentro del circuito y la energía era muy baja, pero también porque, ¿no se suponía que ellas andaban lento?  Al menos estas no y me quedé mirándolas alejada de la explicación oficial del lugar, mientras hacíamos bromas sobre ellas… Las tortugas con sus ciclos de hibernación, su cara inexpresiva y su casa a cuestas son símbolo de longevidad, sabiduría y animales de poder en algunas culturas; demás que alguna acompaña a Don Satur en sus paseos… Saturno ya despierto  nos moverá este segundo semestre 2016 a trabajar con dedicación por aquello que nos apasiona y que nos hace trascender en esta Vida nos permitirá practicar la sabiduría que aprendimos de marzo hasta acá sin dejar la risa como compañera en nuestras andanzas…

Con el cielo ‘retro’ necesitamos drenar

LasurbinasLa PeixateriaLa calle se llena de gente, ruido, conversaciones, encuentros, comida, bebida, música, libros, baile, emprendimientos… La energía se renueva y circula con vitalidad y armonía hasta avanzada la noche… Los locatarios, vecinos, visitantes y organizadores terminamos contentos y exhaustos, mientras ya se escuchan voces para que se repita cada tanto esta cita llamada #ArribaLasUrbinas para ayudar a que parte de los afectados por inundaciones se vuelvan levantar y a crear…

Estuvo lindo, intenso, renovador y hasta algo nostálgico, al menos para mí. Hace rato que no hacía estos eventos de leer a mucha gente un par de temas en su carta astral, donde no sólo llegaron varios pasajeros entrañables de este blog (¡Gracias!) sino también muchos que nunca tuvieron contacto con la astrología, lo cual me gusta y me divierte… Es bello, además, acompañar a los amigos y a tu lugar de todos los días después de un hecho desolador, como también sentir el bullicio de todos compartiendo, dar y recibir emocionantes abrazos, encontrarte con otros vecinos que no veías hace rato y con otros que no sabíamos que también compartimos el barrio; y luego bailar con los amigos, con las chicas de la panadería; guiñarnos un ojo con las del café que escuchan la música desde un costado y con conocidos que aprovechamos de disfrutar este espacio saliéndonos cada uno de su rol y simplemente compartiendo la fiesta para aportar…

Desde acá agradezco todo, hasta el barro -que todavía sale desde los subterráneos y se acumula en varias esquinas- revelador de lo peor y lo mejor de lo nuestro, ahora transformado en creatividad, empuje, iniciativa, receptividad, unión… Amor. Gracias a todos los que apoyaron de distintas formas, incluso conectándose a la distancia y que colaboraron con la difusión para que muchos llegaran a aportar…

Y en medio de los remezones vividos -al menos por aquí llevamos varios- hay algo que podemos aplicar en medio de este cielo retro (estamos con cinco planetas  y un asteroide retrógrados, aunque Júpiter ya retoma su movimiento directo este lunes) que nos da el regalo de detenernos a disfrutar con más presencia y que también desafía nuestra paciencia y nos muestra -Marte y Saturno, especialmente- cómo canalizar la rabia, la iniciativa, la impulsividad, el entusiasmo, la frustración…

En este mayo y junio necesitaremos con más énfasis drenar energía. Vaciar, soltar y luego de experimentar vacío volver a llenarnos… Y para esto hay un paso previo fundamental: escuchar y sentir al cuerpo; primero en aquello que revela estancamiento energético: sus tensiones, contracturas, nudos, rigideces, cansancio, dolores, apatías, desequilibrios, enfermedades; como también lo que está en poder: sus fortalezas, potencias, flujos, armonías, vigor para potenciarlos  e integrar todo…

E igualmente, desde aquello que el cuerpo nos muestre en estancamiento podemos detenernos en algún espacio tranquilo (ojalá más natural, como un jardín o plaza si estamos en la ciudad) y primero darle espacio: sentir y aceptar ese dolor o incomodidad y permitirle que esté, que se haga presente con todas sus tonalidades, dejar que se exprese y agradecerle por lo que nos muestra aunque no lo entendamos ni nos guste; luego respirar para relajar el cuerpo lo más posible y tendidos en la tierra o con la espalda en una roca o árbol o en la arena entregar aquella energía detenida y antigua ya en nosotros… Imaginar/sentir que se la entregamos -con humildad y confianza plena- a la Tierra y que ella se encarga con mucho placer y honor en su corazón incondicional de ayudarnos a drenar la energía… Nos quedamos unos minutos en esa entrega… La Tierra recibe nuestro estancamiento, cansancios, miedos y más… Luego de drenar eso respiramos sintiendo el espacio libre que ha quedado… Y entonces le pedimos a la Tierra que nos reconecte con el flujo vital e imaginamos/sentimos que por nuestros canales en los pies, rodillas, caderas, coxis, columna, manos, axilas, cuello, nuca, mandíbulas, oídos, nariz, ojos, cabeza, coronilla entra energía brillante del centro de la Tierra que restablece el flujo energético, todos nuestros circuitos y nos renueva a todos los niveles… Nos quedamos minutos pulsando lo nuevo y en agradecimiento… Si ya en medio o al final nos dormimos, ¡maravilloso! El cuerpo siempre sabe.

En mi experiencia, por un rato luego de drenar es bueno no interactuar con ninguna pantalla ni mensajes de teléfono celular y también beber un poco de agua hervida…

Ahora, por supuesto que bailar, caminar, escalar, gritar o cantar, bicicletear, sudar con la intención de drenar también ayuda a restablecer el flujo y a ser los seres completos que hemos venido a ser, seres que atravesamos tiempos cada vez más luminosos y mágicos pero no por eso menos desafiantes… Abrazo y a restablecer el flujo vital. Gracias.

Para recomenzar con nueva energía, #ArribaLasUrbinas

Porque la Vida verdadera es con dolor y con alegría, porque cada momento tiene un sentido y es preciso, si no simplemente no sucede; porque crecer no es algo cómodo sino un bello y enigmático desafío, y porque si algunos no respetaron ni al río ni a la Tierra ni a la ciudad ni al país ni a sí mismos, nosotros podemos revertir esto honrado al lugar que nos cobija, agradeciéndole y pidiéndole permiso nuevamente para recomenzar... Los invitamos a este encuentro urbano en Providencia:

Fiesta Las Urbinas

Con este espíritu, además del propósito de salir del barro para conectarnos otra vez con la creatividad, el compartir, el disfrute, la iniciativa, la cultura, la prosperidad y la vida de barrio, muchos nos juntaremos este SÁBADO 30 de ABRIL, DESDE EL MEDIODÍA Y HASTA LAS 12  DE LA NOCHE, en calle LAS URBINAS, Providencia, al costado de la clásica galería Drugstore.

Urbinas0Y para aportar con este activo barrio  que durante tantos años es el hogar de muchos y el mío, para devolverle toda su generosidad y contribuir a que cambie la energía, algunos ofreceremos nuestros talentos…. Así que estaré yo misma, Jimena Zúñiga, haciendo breves lecturas astrológicas donde podrán hacer una o dos preguntas por un valor de $ 8 mil (Si quiere dar más, San Isidro lo protegerá de por vida y hasta le regalará un paraguas irrompible!). El dinero va todo a beneficio del ex café-restaurant El Magdalena, ahora convertido en La Peixatería, bar de tapas; al lado de librería Catalonia (que estará con sus libros secos y mojados -snif- en venta), en LAS URBINAS # 27,  (tfno. 22 335 7981) donde el barro entró con ganas y ahora hay que recomenzar. Habrá mesas en la calle (aproveche que no hará frío, dicen los chicos del tiempo) y en la entrada estará la mesa astral.

cartaLas lecturas astrológicas serán en bloques de horario, no toda la jornada, estos son: de 12 a 14 hrs  / de 16 a 18 hrs  / y de 20 a 22 hrs.  Recuerde que para la carta astral necesitamos saber su HORA DE NACIMIENTO, si no la conoce, igual puede hacer sus preguntas pero es más preciso con este dato, aunque siempre la astróloga, es decir yo, canalizará para usted.

Los esperamos este sábado 30  desde las 12; habrá actividades para grandes y pequeños; les pedimos ayuda para difundir por redes sociales y personales (#ArribaLasUrbinas), y desde ya les agradecemos haber leído esto y ser protagonistas de estos tiempos tan verdaderos y agitados… GRACIAS!

Eclipsados para aprender a brillar

Creo que lo dije en el post anterior: los años nuevos podrían celebrarse en cuanto el Sol sale de Piscis, el último signo, y entra a Aries, el primero. Es decir, para el Equinoccio de otoño en el sur y de primavera en el norte. Al menos a mí el 1 de enero no me convence nada; menos al mirar la cara de ese tal Gregorio y su calendario… Así tendríamos una Navidad más disfrutada, un enero de nuevas ideas y conversaciones y luego un gran mes de febrero de cierres y revoltura emocional -con drenaje incluido- para finalmente abrir el año con toda la fuerza del Sol ariano y hacer una buena fiesta con harto baile, todos vestidos de rojo/amarillo/naranjo, fuegos artificiales y la espera del amanecer para recibir los rayos del sol… Digo yop. Parece que los días piscianos alimentan mi fantasía y mi distancia con la realidad… Pero ya comienzo a disfrutar el tiempo ariano y junto a otros me reactivo…

piscisEs que en las últimas semanas de estos febrero y marzo 2016 nadamos en las aguas de Piscis con toda la emoción, sensibilidad, intuición, creatividad, amplitud, subjetividad, confusión, fantasía e imaginación que inunda todo; también nos ahogamos, flotamos, chapoteamos, practicamos buceo en nuestras vidas o algún estilo propio y hasta surfeamos por nuestro día a día, pero con claridad-claridad, no estamos. No. Por eso no hay que apurarse estos días, ni en juzgar ni en dar algo por sentado ni en hacer o decidir de forma tajante… Al contrario, necesitamos más horas de sueño (¡por favor!), de baños de tina, mar o piscina, y de contemplación para incorporar todo el material energético, emocional y espiritual que la Vida nos regala (literal y metafóricamente, con balde). También escuchar música suave y bailar acompaña la energía de este tiempo donde, encima, estamos en plenas semanas eclipsadas.

… En época de eclipses -ahora, desde la última semana de febrero y hasta la segunda semana de abril- perdemos control, es decir, tenemos que soltarlo. Soltar la idea de que alguna vez lo tenemos, ja. En días de eclipse siento energía de hélices que se mueven trayendo cosas y despidiendo otras no a nuestro gusto sino de acuerdo a lo que hemos venido hacer y disfrutar como tarea interior. El cielo nos despeina, nos arrebata y nos regala cosas nuevas… También la Luna, el Sol y la Tierra hacen su juego y nos enteramos -las entendemos y comprobamos- de verdades que no queríamos ver, vivimos cambios inesperados que son limpieza, estamos más sensibles y tenemos que ponerle más consciencia a nuestros pensamientos/emociones porque podemos sembrar con más solidez sin comprenderlo del todo hasta los próximos eclipses (agosto); es decir: es tanto mejor dedicarse a conectar con lo luminoso que con lo opaco y oscuro (lo cual no quiere decir que no lo veamos, al contrario); son días para poner aún más atención a nuestra vibración…

Ja, ja. Justo termino el párrafo anterior y en la radio hablan de huertos y de que hay que poner mucha atención a las semillas… Eso mismo es! Hay que poner cuidado -sin miedo- en qué y cómo sembramos porque en estos días eclipsados tienen más fuerza nuestras semillas, por tanto nuestra mirada también podría ir hacia qué queremos cosechar porque es hoy el tiempo de poner acciones, pensamientos y emociones más elevados. Es que ahora, con la fuerza del equinoccio aún presente, renovamos energía y realmente cerramos ciclos…

eclipselunajupiterEstas semanas, cuando aún se sienten los efectos del eclipse pisciano del 8/9 de marzo, que movió en especial (aunque a todos nos llegó un oleada, ¿no?) a Piscis, Géminis, Virgo y Sagitario; se movilizan también las aguas de la Tierra y las nuestras (emociones intensas, a ratos extremas; los líquidos del cuerpo; mensajes en sueños e intuiciones importantes), como también temas creativos y espirituales. Por otro lado, los robos, engaños, desengaños, crímenes confusos, locuras y ciertas enfermedades o accidentes ‘absurdos’ pueden incrementarse para obligarnos a hacer un movimiento de luz, de madurez, que nos permita soltar patrones (formas, creencias, miradas, hábitos) antiguos de esta u otras vidas, como también incorporar conocimiento nuevo a la sabiduría que ya acumulamos -se supone- con todo el camino de vida de cada uno…

arieslibra

Nuestro lado Aries tiende a mirarse el ombligo, mientras el de Libra mira mucho a los demás… Ahora tendremos que hacer un sano ajuste.

Y por si alguien quedó fuera, esta semana el 22/23 de marzo viene el eclipse libriano, que le da la oportunidad especialmente a los Libra, Capricornio, Aries y Cáncer de cerrar y comprender temas que comenzaron alrededor del último equinoccio, en septiembre/octubre pasado. Igual a todos se nos da esta chance, que dura tres semanas, es como una ventana eclipsada. Y no sobre cualquier tema, sino aquellas situaciones que movieron el amor de pareja, de familia, de amigos; las sociedades, relación con jefes, compañeros y clientes desde ese tiempo hasta acá, ahora tienen su posibilidad de comprensión y de completarse como experiencia para hacer un giro y poner en práctica todo lo aprendido: amor puro, límites, autonomía, expresión, armonía, tranquilidad, aceptación, cooperación…

Este eclipse libriano puede mostrarnos el egoísmo propio, el ajeno y el mutuo!, también podría obligarnos a asumir lo tóxico -o estancado u oculto- de algunas relaciones para ponerles fin o replantearlas sí o sí. Podremos mirar nuestras oscuridades, incluido ese lado que mendiga atención, cariño o amor; el mismo que por la vía de agradar a los demás quiere mantener sus vínculos en vez de centrarse en lo que realmente siente/quiere/necesita. O capaz que nos hacen mirar nuestras frialdades y nuestro lado controlador… Como sea, este eclipse moverá la autenticidad, podrían saltar secretos de amantes, negocios turbios, relaciones por conveniencia o muy plásticas; obvio que las infantiles y las de co-dependencia tendrán lo suyo. Por lo mismo, las rabias y la necesidad de hacer justicia, tema ariano/libriano, pueden sacar su bandera…

Pero no todo es alarmista ni fatalista. Para eso están los noticieros y los diarios, además de las ‘redes sociales’ últimamente… Esta especial fecha también mueve sus hélices para polinizar y sembrar algo completamente distinto a lo que venimos viviendo según sea el caso, al gusto del consumidor. He ahí lo auténtico, pues muchas de nuestras relaciones transgreden lo genuino y vamos tapando lo que de verdad somos -con todos nuestros talentos, aprendizajes y caminos- y queremos… La Luna, el Sol y la Tierra que ahora danzan en el eje Aries/Libra también pueden traernos más -o nuevo- amor; la oportunidad de abrir más el corazón para compartir con los demás. Todo podría confabularse para que digamos verdades que despejen lo opaco y conectemos con relaciones más luminosas en nuestros ambientes. Podemos recibir la justicia divina en hechos que venimos trabajando hace meses

Y hay algo muy relevante… Es a raíz de darnos cuenta de nuestra incomodidad, incongruencia, dolor, frustración, sensación -o vivencia- de abuso, soledad, desequilibrio y etcéteras; de reconocer aquello en que nos dejamos eclipsar antes (opacar); de esas situaciones o hábitos donde perdemos poder, que ahora podemos levantarnos y decidir brillar en nuestros vínculos más cercanos, siendo nosotros mismos, con la luz que tenemos dentro, sin ensombrecer a nadie ni tratando que otros brillen, porque esa es una decisión personal… 

En resumen, por si esta nota quedó muy pisciana, hasta mediados de abril es importante ponerle más atención a nuestras relaciones para permitir que se limpien (esto incluye estar atentos a señales, verdades, encuentros y desencuentros), de modo que quede espacio y un terreno más propicio para sembrar lo que realmente queremos porque, ya que estamos en un año para concretar desde el corazón y, como dijimos en radio Cooperativa, de un optimismo realista, es ahora el momento de decidir en profunda conexión interior qué queremos vivir y comenzar a actuar en consecuencia. ¡Buen y esclarecedor eclipse para todos! ¡A brillar!

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Para que brillemos: Júpiter y el Sol se unen

Por estos días, la cita anual de Júpiter con el Sol no sólo nos bendice y nos reconecta con la prosperidad… Trae también otras puertas para abrir; una muy importante, por lo demás. Esta vez ocurre en Virgo, tierra fértil, práctica, eficiente, trabajadora, observadora, racional, esquemática…  Júpiter y el Sol lanzan sus rayos dorados, anaranjados y amarillos sobre nuestro día a día… Acá les dejo este audio (click en el botón naranjo, a continuación) con una mirada a las oportunidades de este encuentro entre dos grandes del Universo…

Nuevas frecuencias y colores

detenerseFiguro de vacaciones en la ciudad… Como lo dije en el pasado Ritual de Invierno, uno de mis actos mágicos de este tiempo frío sería bailar y el otro… detenerme y soltar el trabajo en la consulta de carta astral un rato, oficio que me encanta, me sorprende cada día, y que igualmente a ratos me cansa; no tanto el trabajo en sí, siento, sino más la rutina de la agenda llena de lecturas que, ojo, no me quejo, sino que simplemente necesito parar y decantar… Por esas semanas de junio sentía que podía colapsar, fue mucho… Sentía que toda mi energía pedía detenerse pero que justo en ese momento no era demasiado posible. A veces nuestra mente/emoción se tranquiliza cuando tiene información concreta: entonces me ‘auto-dije’ que nos detendríamos en agosto, a mediados. Mi ego y mi cuerpo lo aceptaron y en algo se aflojó la tensión… En julio tuve un par de días libres además de regalos -incluido el viaje a Curicó y a Punta de Tralca– donde pude entrar en otra frecuencia, pero necesitaba otras formas y ritmos: detenerme más -gesto que cada día lo practico un poco, con todo lo que cuesta, ¿no?-, poder desayunar con tiempo en mis cafés favoritos (que son más de un puñado) además de explorar otros nuevos, quedarme ratos ‘haciendo nada’, pasear sin rumbo fijo, escribir, compartir con algunos que no veo hace rato… Saborear la detención. Son vacaciones citadinas. Sólo saldré unos días al sur, que siempre lo atesoro y lo extraño.

Si alguien necesita sanar temas siempre le digo que vaya al sur de Chile o de Argentina, que los bosques, los lagos, la lluvia, la tierra húmeda, ese aire abierto, la estufa a leña… sanan… Este Sur te abre el corazón por más cerrado que esté… Algo pasa -mucho, realmente- con su vibración pura y profunda… No pocos amigos extranjeros -especialmente europeos y caribeños- me han contado cómo sorpresivamente han dejado caer lágrimas de emoción, liberación y sanación en Caburgua, Chiloé, Puerto Varas, Todos Los Santos, Balmaceda, Cochamó, Villa La Angostura, la Patagonia… Yo también las he soltado frente esos verdes y azules intensos que te sobrecogen y  te reconectan con tu ‘Yo Soy’ de una y te hacen respirar profundo como si limpiaras  tu historia al hacerlo… Esta vez voy porque sí, porque salió de ir con una amiga que tiene unos días de vacaciones y yo sabía que me movería pero aún no miraba adónde y entonces coincidimos y nos subimos al carro sureño, a ver qué tal… E igual siento que necesito nuestro Sur:  todavía me falta sabor/vibración de invierno, y siempre me quedaría horas en un bosque sintiendo toda la energía, sonidos, aromas, texturas…

Y acá en Santiago, en un par de días me encuentro con tres amigos que me dicen lo mismo: estoy pa’ dentro… Y me lo cuentan con cierto pesar, una agrega que está muy sensible, además. Los tres son un poco como yo: inquietos, llenos de actividades; pero con trabajos fijos en algo que no los llena demasiado… Y mi respuesta es la misma: qué bacán! -y les toco el brazo con cariño de felicitación. Los tres me miran diciendo: Eres la primera persona que me dice eso -al tiempo que nos reímos y les digo que es un gesto potente, es una gran señal de crecimiento y está bueno darle espacio a otra energía y frecuencia que nos saca del  hacer-correr-lograr, que todo el rato nos deja en vibración desarmónica pues es sólo energía masculina y que necesita del femenino: ser-parar-cuidar(se) para ser los seres integrales -completos- que hemos venido a ser… Encima los tres se ven más claros, más luminosos que en otros momentos, en contraste con otros que saludo y que lucen más opacos… Sí, muchas veces lo intro y la vulnerabilidad (sana, no de víctima, obvio) hacen un contacto más profundo con el alma; especialmente si no son tu frecuencia habitual… Probablemente es el contacto con lo verdadero, con lo que en serio te está llamando y estás necesitando -más allá de lo que el sistema diga-; oír ese llamado hacia dentro -o hacia afuera en otros casos- es lo que abre espacio a lo sutil: al alma, al corazón, al espíritu, a nuestra semilla pura y así todo esto que somos vibra de forma mucho más elevada, liviana y poderosa al mismo tiempo…

intro2Bacano estar pa’ dentro, introspectivos, observando, más quietos, silenciosos… No tiene por qué ser algo triste ni aburrido ni aislado. A ojos de sistema que nos hiperestimula en pos de vender/consumir más para que éste siga vivo -y nosotros bien ausentes de nosotros mismos-, obvio que no es una actitud popular ni cool, pero es poderosa y trae tremendos regalos; además nos da gran energía y sentido para los tiempos en que sí haya que accionar y subirse de nuevo al mundo, parafraseando a Mafalda… Pero por estos días de cielo retro, como expliqué en un par de notas anteriores, estar intro es más que aconsejable…

Ahora, tampoco nos vamos a quedar pasivos frente a lo importante y menos en actitud de víctima o de lástima o de encierro, esto además de pasado de moda (algunos ya saben que tengo mi listado de cosas, personajes, hábitos, creencias y actitudes que ya fueron, que “muchas gracias, ya los conocimos, aprendimos y ya está”)  está lejos de ser una energía sana, al contrario: nuestra vibración baja mucho cuando entramos en esas formas de mirar y sentir la Vida… Se trata de respetar -desde la consciencia- qué necesita el cuerpo, también nuestra energía mental y emocional, darles espacio y poder mirarlos con amor sin quedarnos pegados para soltar cuando haya que hacerlo… Es decir, no lo vas a transformar en excusa o justificación porque entonces ya no es genuino sino que es ego, ¿no? Y a ese chiquillo tan amigo nuestro hay que también darle su espacio, escucharlo comprensivamente como si fuese un niño pequeño muy inteligente y ávido de aprender, además de marcarle límites también porque si no se arranca y distorsiona todo…

L'Anita creciendo. Igual los colores en la pantalla se ven distintos, pero por ahí van...

L’anita creciendo. Igual los colores en la pantalla se ven distintos, pero por ahí van…

Bueno, siguiendo mi historia con L’anita (puede clickear aquí para entender), somos mejores amigas. La veo y me da ternura. Tenemos complicidad, ya va retomando sus colores y adquiriendo otros… Llegué a uno de mis predilectos: el esmeralda… Luego pasaré a otros verdes azulados, además de fucsias y rosas… Y ahí seguiremos el rumbo hacia mi favorito de todos los tiempos: el turquesa… Encima está sincronizándose con el trabajo que con un grupo estamos haciendo en torno a la vibración de cada color y todo adquiere cada vez más sentido… Igual me da risa, tengo compromisos y actividades -incluidas las danzas circulares- y en seguida pienso en que me quitan tiempo para tejer y/o si puedo llevarla en el bolso. Hace unos días, por ejemplo, me acompañó a renovar el pasaporte en una espera de unos treinta minutos que pasamos muy rápido y sin fastidio… No siempre se puede colar en mi bolso, pero cuando, por ejemplo, la vecina-amiga Lily nos invita a un almuerzo de domingo con sobremesa, balcón con espalda al sol, telenovelas turcas y brasileras atrasadas y cena incluida, claramente ella va a la invitación incluso antes que yo… Y después de escribir esa nota me emociona ver las respuestas de muchos con sus creaciones (varias tejedoras, ¡¿eh?!), despertando, tomando protagonismo y pasión

Y yo no estoy pa’ dentro, en off, pero sí en pausa, por fin. En observación del camino también. Y mientras estoy en Santiago en pausa/observadora, la vida igual se llena de colores, no sólo los del tejido, sino también los de las oportunidades, los encuentros, el amor presente en todo, el compartir, los desafíos, los crecimientos… En medio de esta nota me encuentro con Verónica, pasajera de este blog que hace un par de años me escribe desde Italia y que por estos días visita su Chile natal del cual partió en los ’80 y compartimos en El Taller un té, pie de maracuyá y pan con palta mientras nos contamos un poco la vida, hablamos de Chile y de varios temas energéticos… La charla con ella me confirma varias cosas, entre esas, cuánta capacidad tenemos de elegir cómo vivir… Ni ella ni yo -ni varios que conozco- vivimos en el Chile de los medios de comunicación: ese que parece en crisis / peligroso / caótico / sospechoso / corrupto / agresivo / catastrófico / gris / blablabla … Más allá de hechos concretos, muchos elegimos otras vibraciones, miradas, colores, frecuencias y sentidos para vivir y es bello comprobar cómo esa elección cambia tu realidad y transforma el para qué de lo que sea que tengamos que vivir porque cada experiencia cuenta y es necesaria en el camino por más incómoda o dolorosa que pueda resultar, así como lo amable y alegre también tienen su lugar…

Estos días elijo la pausa y la observación, que son -intuyo- la antesala de ciertos cambios que se asoman… Siempre están presentes la profundidad y el humor como parte de mi elección en este camino… Muchas veces mi ego salta y quiere su protagonismo para que lo elija; ambos tenemos nuestras citas también, no siempre tan agradables… Pero cada vez más la certeza y la conexión impregnan todo para vivir lo que la Vida proponga

Y a usted, ilustre pasajero de este blog, ¿qué le está proponiendo su Vida?, ¿qué frecuencia y colores siente que necesita para estos días?, ¿qué espacio le dará a aquello que su corazón verdadero le está pidiendo? … Si quiere lo comparte acá y nos deja un comentario y si está muy pa’ dentro no no másp… Cada uno con su frecuencia y con su tonalidad… Hasta la próxima! Luego hablaremos de Júpiter, que está colorido y muy brillante… 😉

En excelentísima compañía

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Sendero al mirador Bandurrias, San Martín de Los Andes

Por fin me quedo conmigo. Respiro profundo con mucho placer en medio del bosque, de vuelta del mirador Bandurrias, en San Martín. Subimos con mis compañeras de cuarto, Nadia y Nati, dos argentinas que tomaron sus vacaciones por el sur y que están algo cansadas de recorrer porque han hecho muchas cosas en poco tiempo; en su último día de viaje deciden hacer algo más tranqui y vamos lento por el empinado sendero que está en medio de tierras mapuches, que toma unos 45 minutos cruzar… Un lugareño de unos 70 y varios, con ojos profundos y cabello cano, nos indica por dónde ir y nos dice que acostumbra hacer este camino –lo admiramos y envidiamos, obvio-, aunque “está pesada la calor hoy día”, así que se sienta un rato bajo una sombra… Al llegar arriba hay viento y la vista es amplia e imponente, muy bella, se siente la fuerza de esta zona de lagos y montañas y todo es azules y verdes poderosos… Agradezco y disfruto. Nos sentamos cada una en silencio sobre las rocas a mirar la panorámica, sentir el momento y tomar fotos. Al rato nos despedimos, las chicas siguen a La Islita, a unos 30 minutos caminando más abajo, donde pasarán la tarde; yo vuelvo al pueblo, necesito mucho estar conmigo y en cuanto entro al bosque siento ese regreso con regocijo… Qué bien se siente acompañarse.

Desde el mirador Bandurrias, San Martín de Los Andes

Desde el mirador Bandurrias, San Martín de Los Andes

Adoro compartir con distinta gente, e igualmente muchas veces necesito ese contacto interior que es único, silencioso y tan enriquecedor como el estar con otros. Necesito también salir de la rutina y en ocasiones esa pausa para mí tiene que ser conmigo, necesito darme el gusto de acompañarme; más de una vez he rechazado invitaciones muy atractivas porque toda mi energía y las señales me dicen que ese fin de semana o ese espacio de pausa es en una vibración más quieta y no hacia fuera, como suele gustarle a una parte de mi ego. A él a veces le cuesta entenderlo, pero una vez que comenzamos el viaje se pone feliz y me acompaña con su mejor sonrisa. A ratos también me jode, me hace trampas, me pone distractores y obstáculos -como a todos, ¿no?- pero se aquieta mucho al respirar y reconocer que estamos en otro espacio disfrutando. Al ego hay que educarlo y avisarle cuando vas a hacer cambios o comenzar algo, si no, se resiste y comienza a dramatizar como tanto le gusta. Por eso me da risa la pregunta de Inés ese mismo día por la tarde; me escribe por unos talleres que ella organiza y le digo que estoy en el sur hace unos días; me pregunta que con quién viajo. Conmigo –le respondo. –Ah, te pregunto por curiosidad porque yo nunca he viajado sola, creo que me daría miedo o pena –agrega. Me sonrío y le digo por mensaje: Nooo, es bacanooo, mira mi blog, ahí están las aventuras. Creo que te gustaría –le digo y recuerdo muchas lecturas de cartas astrales donde esto, aprender a estar con nosotros mismos y darse espacios de retiro es prácticamente un mandato de nuestro mapa astral; y muchas personas no lo descubren ni lo aceptan fácilmente, mientras que otras me cuentan que lo saben y que se dan esos espacios porque si no colapsan… Y hay algo más: nunca estamos solos, siempre estamos con nuestro corazón diamante que todo lo sabe y lo contiene, junto a la presencia incondicional de nuestros guías y maestros que más de una carcajada sueltan con nuestras andanzas…

… Al mediodía, en este regreso ‘intro’ por el bosque siento mucho más los aromas y aprecio otros detalles que antes pasé por alto porque íbamos entretenidas en conversar y reírnos, en este caso de nuestro mal estado físico que sufre con las subidas, risas que también fueron un agrado…

De vuelta el sendero se torna más mágico y puedo contactar más con mi presente, con mi corazón, con los guías, con los elementales del lugar y con un par de pequeños pajaritos que me acompañan por un rato sin salir volando ante mis pasos… Me detengo en una parte sólo a respirar, aquietarme, sentir y agradecer, mis oídos parecen agudizar su poder y percibo cada sonido del bosque, en medio de esto el crujir de las ramas de añosos árboles me hace reír porque parecieran saludar y suenan como antiguas puertas de madera… El aire está húmedo y la temperatura agradable, me viene emoción con lagrimita casi por todo lo vivido, parece poco y es demasiado al mismo tiempo…

DSCN9994Por la tarde sigue el paseo y el trabajo por un par de cafés del pueblo y finalmente decido ir al día siguiente a un lugar que apareció como señal dos veces en el mismo día aunque no era mi prioridad: Villa Traful, un pequeño poblado en medio de un bosque que rodea un gran lago de aguas más turquesas y un entorno más puro, sin pavimento y apenas un par de lugares donde comer. La excursión va por camino de ripio por el paso Córdoba, con la típica vegetación patagónica pero más rojiza, distinta a lo que se ve por estos lados, muy bella, y nos detenemos en distintos lagos, ríos y miradores donde la energía es muy abierta y magnética al mismo tiempo.

Una vez en la Villa, hay mucho verde y un poco de viento, se siente aún más la conexión con la naturaleza y la lejanía de la ciudad. Almuerzo algo rápido en una terraza sobre el pasto, no quiero encerrarme en un restaurant, entonces conversamos un poco con Rubén, que oficia de chocolatero, heladero, mozo y cajero. Me pregunta que de dónde soy y surge el tema del volcán. Le cuento que tengo que cruzar pronto y que espero que el paso esté abierto porque parece que esa mañana de la erupción lo habían cerrado.

Lago Traful

Lago Traful

Luego parto al lago y antes paseo un poco entre los árboles. Me encuentro con un matrimonio mapuche que toma mate en un mirador. Él también me pregunta de dónde soy y me dice que “es muy buena la gente de Chile”, que conoce Valdivia, que estuvo hace unos años, que todo muy lindo, que no le gustó tanto el pescado, lo encontró muy salado porque es de mar, pero que sí le encantaron los mariscos y se trajo una caja de almejas y machas para la familia. Me dedico a escucharlo y sentirlo y a mirar los ojos de su esposa que apenas conserva sus dientes delanteros y tiene una mirada muy chispeante. Él es muy sociable y me cuenta varias cosas y me dice que “estamos acostumbrados a los lagos; yo hace como diez año que no me meto acá, imagínese; es que como lo vemos todos los días”, y nos da risa porque mientras yo me maravillo para ellos es lo más normal… Así somos, es como los chilenos con la cordillera, que damos por hecho que la montaña está ahí y ni la disfrutamos, mientras que cualquier extranjero no hace más que admirarla… En eso me despido y les digo que voy al lago. -Sí, vaya, ¡vaya a mojarse las patas! –me dice con un ademán tocando su sombrero; yo lanzo una carcajada y le respondo: bueno, como tú digas, me iré a mojar las patas, te haré caso! –y su esposa se ríe moviendo la cabeza. Una vez en el lago los diviso de lejos, los saludo y seguimos sonriendo… Me siento con los pies en el agua –como ordenó mi amigo- sintiendo toda la vibración pura de ese lugar y al agua a temperatura precisa. Cuando me doy vuelta veo que atrás mío hay unas cuantas bandurrias quietas que se camuflan un poco entre las piedras, las saludo y un par me mira, el resto sigue inmóvil. La vista, el sol y el agua son una delicia. Cierro los ojos un rato y reconecto con el octavo centro, el corazón verdadero; siento gran plenitud, siento calma, alegría, amor, apertura, confianza… Puedo palpar esa perfección de la vida que muchas veces creemos que tiene luces de colores o es espectacular, pero que suele ser simple, quieta, sin afán ninguno. Sólo estar presente disfrutándolo todo, sin presiones ni pretensiones. El sonido del agua en las piedras me atrapa y me quedo mirando todo. Al rato una chica gordita de rulos rojos se acerca con su tablet a fotografiar a las bandurrias, más allá figuran su madre y su abuela, son calcadas y nos saludamos riéndonos un poco de la elegancia de estas aves que parecen vigilar la escena y no inmutarse.

DSCN0104Al salir del lago me entretengo mirando a dos perros, un golden retriver y un mestizo que corren una y otra vez. El primero agarra una piedra del agua en el hocico y corre hasta los pastos (unas dos cuadras más allá) a dejarlos, mientras el otro lo sigue cual escolta. Hacen eso una y otra vez y me río con su juego que parece tan absurdo pero debe ser el mejor pasatiempo de la tarde. Con una señora también nos divertimos viendo el juego perruno que tiene para rato. –Qué aparatos estos dos, mirá cómo corren –me dice sentada a mi lado en una banca.

Me quedaría horas –o días- aquí, pero en un rato tendremos que regresar con la combi que nos pasea por acá. Ya lo dijo Charly, el chofer, de quien soy su copilota, quien en el viaje nos conversa con el típico tono sureño algo más arrastrado sobre política, medioambiente e influencias varias de la Argentina, además de contarnos más cosas de esta zona. Una vez en camino y cuando ya tengo ganas de siesta, nos detenemos en lago Falkner, con el mejor panorama para una tarde de paseo: sentarnos en la orilla a tomar mate con facturas sintiendo el sol en la espalda. Estoy extasiada y a diferencia de una argentina divertidísima que está cerca de mí y que habla fuerte, no me molestan ni las abejas ni las avispas que dan vuelta cada tanto. Estamos sólo la inmensidad del lago, las montañas, la arena tibia, el sabor del mate, las facturas con membrillo, el cielo azul, las mariposas, las abejas, la gente alrededor y yo.

De vuelta en el pueblo, en San Martín, nos despedimos entre los viajeros, Charly me dice que me quede tranquila, que ya el volcán está quieto. Paso al terminal de buses a ver cómo van los viajes a Chile y José, el encargado, que a esta altura ya me conoce y nos saludamos con agrado, me dice que está todo normal, que por la mañana detuvieron a los primeros buses pero que para el día en que me voy seguro estará abierto. Me muestra en Internet las noticias del día y me dice que tiene sobrinos en Pucón que lo llamaron y le contaron que “el espectáculo fue hermoso, tío”. Entonces me voy al lago Lácar, a unos metros, a sentir el atardecer, agradecer y seguir este día con tantos y conmigo. Un verdadero placer.

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