PREDICCIONES 2019: A madurar con alegría

“¡Atención! Se comunica a los terrícolas sobrevivientes de 2018 que respiren profundo y recuperen -además de fuerzas- optimismo para comenzar un 2019 que es para valientes y perseverantes; un año que no tendrá nada de liviano…

… Así comienzan las Predicciones Astrológicas 2019, recién publicadas en Emol.com. Pueden leerlas acá: https://www.emol.com/especiales/2019/tendencias/predicciones/index.asp

Como siempre, va una presentación que describe algunas situaciones y energías que promete este nuevo año a nivel mundial. Luego pueden entrar a su signo astrológico (los más conocedores pueden leer además de su signo solar,  su signo ascendente), que contempla: Presentación + Vida afectiva + Trabajo y Talentos + Cuerpo y Alma + Mensaje del Universo.

Si el 2019 así lo quiere, estaremos en EmolTV conversando de lo que se asoma en distintos ámbitos locales e internacionales, este martes 2 de enero por la mañana, por si quieren mirar la entrevista. Y el lunes 7 de enero haremos lo mismo en radio Cooperativa a las 11 am.  También les contamos que tenemos Taller de Interpretación de Carta Astral para los que ya saben un poco o mucho de astrología, en enero: Acá

Un gran abrazo! ¡Buen cierre de este 2018 que tanta limpieza y aterrizaje nos trajo, por árido y doloroso que resultara, pero vaya que nos puso frente a verdades necesarias que ahora son Certezas!… ¡Y que el inicio eclipsado de 2019 nos permita sentir qué queremos desde el alma para seguir esos caminos más allá de los miedos, exigencias y distracciones que solemos ponernos..! Que así sea. Gracias por Todo  ❤ 

Anuncios

Noviembre 2017: Más risa, menos drama

Me invitan a la Patagonia chilena a dar un breve taller de astrología el 1 y 2 de diciembre. Un honor ir para allá, a Coyhaique. Y una buena aventura también porque no lo conozco y desde el año pasado tengo señales para ir, así que cuando me lo plantean digo: sí  -siguiendo el flujo de la Vida, que a todos nos indica sutil o concretamente cosas que tenemos que hacer y otras que no.  (Acá la info del taller para los interesados).

A las almas inquietas nos gusta -y a eso vinimos- explorar, ir más allá para redescubrirnos, experimentar, soltar y recibir. No todos vinimos a lo mismo, y hay quienes vienen más a sostener y estructurarse; entre otras cosas… Estos días algunas alumnas del taller se emocionan con el poder de la astrología y la transformación interior que produce -tanto para vivir como para mirar la Vida- debido a lo que vamos trabajando en clases, donde no hacemos sólo teoría, porque así no se aprende ya… Y varios consultantes se emocionan también en las lecturas. De la mano de Quirón, nuestro sanador interior, pasamos por semanas de alta sensibilidad y, después de pruebas vividas desde mediados de este invierno (verano en el norte) ahora vamos comprendiendo el sentido. Este es uno de los regalos que nos da Júpiter en Escorpión, que ya se deja sentir.

Claro, no es lo mismo vivir un dolor y un desafío con un signo de interrogación en la cabeza y angustia en el pecho o la panza, en vez de, poco a poco, ir encajando las piezas del puzzle personal y comenzar a ver más luz aún en medio del dolor… O vivir un desafío desde mayor consciencia, donde tienes la certeza interior en el camino, más allá de si te gusta o no lo que estás experimentando, pero sabes profundamente que eso es preciso para ti y, poco a poco, te entregas a lo que la Vida quiere o pide…

Por estas semanas se respira tensión en el ambiente y no sé en qué momento ya se terminó octubre, muchos sentimos que nos faltan días y, en mi caso,  si bien hasta ahora pasé bien algunas pruebas de Urano, también veo que varios cercanos están viviendo agitación, mucho imprevisto y una cuota de desazón… Y todos estamos cansados. La aceleración del tiempo no es menor y aunque ya comienza a ajustarse, igual ahora las aguas están agitadas. Esto último es literal y metafórico: estas próximas semanas se moverán los océanos y las lluvias, como también nuestras emociones para acomodarse al nuevo espacio vibratorio que todos –lo sepamos o no- conformamos… La Luna llena en Tauro de este 4 de noviembre hace lo suyo y provocará más tensión y visceralidad hasta alrededor del 11.

Estoy escribiendo esto y las chicas del café aprovechan que sólo estoy yo -y que nos conocemos- para poner música mexicana a todo volumen mientras todas cantamos a Juan Gabriel, bien dramático y meloso, jajaja. Son muy chistosas porque son estudiantes, de aspecto rudo, y pasaron de escuchar hace unos segundos un rock pesado  a: “dime cuando tú, dime cuando tú“.… Terminamos riendo hasta que llegan nuevos clientes y tenemos que dejar el canto cuando ya hasta habíamos improvisado la coreo…

Con la música de fondo pero a menor volumen (seguimos con Chichi Peralta), continúo. ¿Qué sería esto? El nuevo espacio vibratorio requiere de un ego (mente&emociones) más liviano, menos pegado. Y noviembre trae regalos para provocar esto. Por una parte, la energía escorpiona seguirá destapando verdades en torno a abusos de todo tipo, temas con dineros, extorsiones, secretos largamente guardados (familiares, sexuales, de dinero) y más, con lo cual se despejan bloqueos y oscuridades… Por otra, tenemos la gran posibilidad de cultivar lo que podría ser un buen slogan por bastante rato: Más risa, menos drama!

Noviembre nos invita al ‘humor sanador’… El mejor espacio para reírnos es en torno a nuestros hábitos mentales, emocionales y físicos opacos o dañinos: las ideas repetitivas, la ansiedad, la prisa,  la dispersión, el dramatismo, el victimismo, la prepotencia, la inseguridad, los enojos sobredimensionados, la negación, la fantasía, el egocentrismo, la gula en todas sus versiones, la invasión, la rigidez, el apego, etc. No se trata de tomarnos las cosas a la ligera porque hay temas que requieren que nos activemos y usemos nuestro poder interior; sino de tomarnos menos en serio, de reírnos de nuestro ego. Y para esto, hay que estar muy presentes y abiertos, porque al ego nuestro de cada día no le gusta que lo descubran pues pierde supremacía… Entonces, la invitación es a observarnos, sentirnos y reírnos de esos aspectos nuestros en vez de seguir presos de éstos o de criticarnos y entrar en culpa… La risa libera, quita peso, evidencia lo absurdo, alegra, acompaña y -fundamental-  eleva nuestra vibración, lo cual se traduce en una vida más fluida y consciente…

Esta es una de las puertas que se abren en noviembre (pronto escribiré sobre otras) donde podremos reír, pedir ayuda en los temas que nos entrampan emocional y materialmente, mirar con más profundidad el presente y desapegarnos de hábitos dañinos. ¡Enhorabuena y a reírnos más porque material va a sobrar; ja, ja!

Septiembre, aterrizamos y comprendemos

Muchos estamos algo aturdidos -física y emocionalmente- después de los eclipses de agosto. Varios están remecidos. Y todos estamos renovados aunque no lo sepamos ni lo veamos del todo. Los eclipses en Leo, y en especial el último, el del 21 de agosto que, como dijimos, fue total de Sol fueron -“están siendo”- un poderoso “reseteo” energético que nos reconecta definitivamente con tres cosas cruciales. Primero, con lo que cada uno vino a realizar acá interior y exteriormente; nuestros propósitos del alma. Los eclipses se producen en relación a los nodos lunares (son de las primeras cosas que revisamos en el taller de astrología que llevo estos meses, porque tienen gran relevancia y profundidad en mi experiencia y mirada de esta Vida). Los nodos son puntos energéticos y matemáticos que tienen información álmica, nos dicen (en palabras muy simples para no alargarme tanto) qué dejar atrás porque en otras vidas ya se completó como experiencia o forma de hacer las cosas, o estuvo mal elaborado, y ahora, en esta vida, nos indican qué tomar, qué y cómo construir porque antes no estuvo resuelto o porque hoy nos corresponde ir a experimentar desde ahí la vida como desafío álmico. Los nodos son un eje que nos ayuda muchísimo a evolucionar y a encontrar una satisfacción potente, muy conmovedora, que no la dan otros temas de la vida y de la carta natal de cada uno. Cuando los comprendes y te entregas a ellos, a vivirlos, muchas cosas se transforman en tu día a día y en cómo sientes la vida.

Por eso los eclipses le mueven más el piso a quienes están más distantes o desconectados de lo que su alma pide y vino a vivir, lo cual muchas veces puede estar alejado de lo que el sistema dice o de todos nuestros “debería”, o de todas las comodidades que lo conocido tenga. Encima los eclipses tienen un factor sorpresa que el ego no ve venir pero que seguro el alma hace rato reclamaba y para eso nos envió antes poderosas señales. Traen, por tanto, muchas verdades que se destapan por incómodas que sean. Pero si estás en mayor conexión con tus propósitos del alma y con quién eres realmente, los eclipses traen buenos cierres y oportunidades que puedes ver. Aunque igual todo es una oportunidad, incluso el dolor. ¿Verdad?

Ahora mismo, los nodos -que además mueven energía colectiva, nos dicen hacia dónde evolucionar como humanidad- en Leo y Acuario, desde mayo 2017 y hasta noviembre 2018 nos proponen soltar teorías para experimentar la Vida en sí misma, dejar tanta mente lógica o intelectualoide para jugar más, mirar en qué nos creemos importantes y a qué creencias estamos fijados para reírnos más de nosotros y atrevernos a lo nuevo, dejar de posar de cualquier cosa para ir a la autenticidad, mirar nuestro lado frío o distante (hacia nosotros mismos, hacia otros o al mundo)  para probar ser más acogedores, soltar lo opaco en nuestras vidas y formas para realmente brillar. Y esto último se consigue cuando estamos conectados -interiormente, obvio- y disfrutando simplemente…

Segundo, este eclipse fue un gran portal energético que nos llama a experimentar ya la Era de Acuario y a dejar de teorizarla. Esto, que es más largo de explicar, significa que como planeta abandonemos -con agradecimiento- viejas creencias y formas esquematizadas o estandarizadas para realmente vivir con más creatividad, que desarrollemos independencia de los sistemas que creamos durante siglos (incluidas las religiones y divisiones ideológicas de todo tipo), que practiquemos más comunidad y menos individualismo pero con autonomía pues ya no hay que pertenecer a nada, que dejemos fanatismos y evasiones, que recuperemos nuestros dones y talentos para sustentarnos (trabajar) en vez de insistir en sacrificar lo que nos gusta hacer en pro de la ‘estabilidad’ económica, que nos conectemos con la mente cuántica antes de sólo usar la desgastada mente lógica-literal, que la ciencia -y nosotros con ella- vea lo completo y no únicamente el detalle (lo cual incluye a la medicina, por cierto),  que comprendamos y vivamos este Todo que somos, donde nada es casualidad, nada sobra, todo está conectado y por tanto mi (nuestra) actitud y energía no dan lo mismo y este Todo nos habla constantemente; nos guía. 

Tercero porque estos eclipses recientes son un gran cierre que se completará a inicios de 2018.  Y estos primeros meses concluyentes de septiembre a noviembre  nos mostrarán -ya lo hacen- parte de sus efectos, como la potencia del huracán Harvey en Estados Unidos una semana después que el Sol se eclipsara por todo su territorio, al igual que en México, donde también fue visible y el agua hace su trabajo de limpieza. Pero este cierre tiene que ver con quiénes éramos personal y colectivamente en 2010/11 y quiénes somos ahora. Cuánto hemos crecido. Cuánto soltamos, cuánto nos atrevimos, cuánto comprendemos de esta nueva vida que nos exige -ya no es una invitación- salir de lo literal para entrar en una comprensión más profunda de cómo se mueven las cosas, del gran poder interior/vibracional que tenemos, de cómo se manifiesta la energía, de la perfección que contiene nuestra experiencia humana (por más injusta que a ratos nos parezca), de lo interconectado que está todo lo que vivimos, de cuán guiados estamos… Estos meses traen pruebas y comprobaciones en torno a cuánto dimensionamos -y aceptamos- el Amor que hay en todo lo que vivimos.  De esto último, en gran medida, se trata crecer. Y -obvio- no es el amor romántico o sufrido de la Era pasada de Piscis, tan arraigado en las últimas ocho décadas… Es algo mucho más grande, luminoso, sabio, impermanente, simple, profundo, perfecto, que todo lo impregna y que está detrás de todo lo que vivimos y de los hilos que tejen nuestros caminos.

Septiembre, es un mes de  aterrizaje en torno a percibir y recibir este Amor sutil y profundo presente en todo lo que vivimos. Nos caerán varias fichas sobre lo errado de nuestro pensamiento en otros tiempos y de lo que ahora podemos modificar para seguir el camino de forma más fluida, conectada y tranquila.

Es preciso descansar más en este inicio de mes, pues aún nuestros cuerpos están en ajuste y depuración (de hecho, muchos nos enfermamos y/o sentimos mucho cansancio en las semanas eclipsadas). Para esto la Luna llena del 6 de septiembre nos ayudará bastante, necesitaremos dormir más y mejor (amén!), atender más los mensajes de nuestros sueños, como también llevar una alimentación con más fibra. Es necesario aceptar una cuota de confusión estos primeros días para que llegue la claridad en la segunda quincena. Acá les dejo más detalles en el Audioróscopo de septiembre.

Este mes nos mostrará los frutos de temas que se gestaron al inicio de 2017 y también nos ayudará a reponer energía, adoptar un ritmo más cadencioso y sano para movernos y reinterpretar el presente en el que estamos. ¡Feliz septiembre, mes de aterrizaje, cosecha y conclusiones!

Un solsticio que invita a compartir

Me brotan lágrimas sintiendo la música y mirando las imágenes del concierto Piano bajo las estrellas que el Planetario de Santiago ofrece para celebrar el solsticio.  Y aunque a ratos me marean las imágenes, me quedo feliz con los ojos cerrados vibrando con la música del teclado, los instrumentos andinos -bellas y poderosas vasijas ecuatorianas con agua en su interior- y un chelo que acompañan el alucinante cielo puesto en la cúpula. En un momento proyectan la Tierra grande girando sobre nosotros y un juego visual de bosques, agua y paisajes que resultan muy conmovedores. Yo parezco una niña, todo me sorprende y me gusta, hasta el mareo… Resulta que a Pepa, que está de breve regreso en Chile antes de seguir con su aventura neoyorquina, se le ocurrió invitarnos a este concierto y pese a que el día está propicio para quedarse en casa, pues el frío y las nubes tienen pura cara de cena hogareña, yo amo los paseos y la ciudad, así que voy contenta aunque sin expectativas; de hecho me encantó que lo organizaran precisamente por el solsticio y enterarme ahí, pues fue mi segunda celebración de este movimiento del Sol… Todos quedamos en una vibración muy alta, agradecidos una vez que termina, admirando la energía de este sur de mundo y con pocas ganas de irnos tanto por lo vivido como por el frío que nos espera…

Sí,  el invierno se instaló con fuerza por acá y sabemos que no es de las estaciones más populares, pero puede llegar a ser de las más fructíferas. Claro, el sistema no promueve la introspección, el silencio, el estar en casa, el no hacer, el contemplar, la falta de fuerza o de entusiasmo… Tampoco solemos valorar las crisis de cada uno, con los dolores, lágrimas, miedos y tragos amargos que significan, pero que son parte imprescindible de estar vivos, de pasar por esta experiencia humana. Esto, los momentos angustiantes, también son inviernos. Y tienen que estar…

Esta semana en la consulta de Carta Astral, desde Santiago y otras tierras, varios están en su propio invierno y un par están en plena resistencia a éste; cuando lo único que quiere esta energía es que le demos espacio. Muchas veces les digo a algunos consultantes, pon un puesto más en la mesa que represente el dolor o la fragilidad porque él quiere hacerse amigo tuyo y mientras más lo rechazas y te haces el fuerte, más se entristece él, más aparece y tu cuerpo -siempre noble- será quién le dé lugar con alguna enfermedad… Sí, no nos educan para eso, para incluir lo incómodo, pero ya estamos más grandes y es tiempo de cambiar, de crecer en el dolor y en la alegría…

Este solsticio nos trae compañía, nueva información y la bella posibilidad de armonizar nuestras emociones… Nada más pasado de moda que el drama, por si acaso, pese a que el sistema sí que le da fuerza. Y aunque julio traerá agitación (ya viene el audioróscopo del mes), este solsticio, que se abre de la mano de Mercurio, Saturno, Urano, Quirón y Folo, nos propone una apertura de mente y de nuestras redes. Es tiempo de escucharnos primero a nosotros y sentir qué necesitamos, qué ya no nos corresponde y qué queremos nutrir. También de usar nuevas formas para avanzar; y esto puede incluir descansar, ojo. Junto con esto, son meses para que nos vinculemos con cercanos, lejanos y nuevos con una mezcla de energías que puede resultar todo un arte: liviandad y honestidad…. Es decir, enrollarnos menos, activar la risa, solucionar antes que discutirlo todo y expresar lo que realmente sentimos o queremos desde la intención de hacer caso al alma,  no desde el querer imponer o ganar, o lanzar verdades con ventilador porque sí -eso es ego bruto e inseguridad.  Este solsticio nos llama a compartir tiempo, ideas, cariño, casa, paseos, miradas de nuestra historia… Y nos da mega regalo: puede que revivamos algunos hechos dolorosos muy antiguos o que están en nuestra energía aún, con el propósito de ver cuánto hemos crecido y para que esta vez elijamos actuar de otra forma… El cielo es entero generoso y nos hará practicar, así que ojo con quiénes y con qué nos encontramos estos meses, pues es nuestra gran oportunidad de liberarnos de nuestros propios juegos. Por mi parte, iré a encontrarme con amigos antiguos y nuevos en Curicó este 4 de julio para compartir esta charla sobre cómo vivir y disfrutar estos tiempos inciertos.  ¡Feliz invierno por aquí y Feliz Verano por allá!

Agradecer en fin de año

Justo cuando siento que estoy algo trabada en una parte de la escritura, respiro, pido ayuda energética, miro al horizonte entre los edificios y aparece al lado mío una abeja que viene a saludar. -¡Ahh! Gracias, amiga, me traes poder, ¿verdad?- le digo mientras revolotea cercana al compu, la taza de té de menta y unos apuntes. Se queda suspendida unos segundos y sigue su vuelo por la ciudad. Algunos insectos alados (mariposas, libélulas, abejas) son los grandes representantes de esta nueva era que comenzamos hace unos años; son símbolos, seres de poder en este despertar de consciencia del que somos parte… Estoy en el balcón, en un día algo gris pero cálido escribiendo las Predicciones 2015 para Emol.com, que se publican a fin de año… Es un rito en cada noviembre, pero este 2014 quiso otra cosa. Siempre salía unos días a otro lugar, sin embargo ahora todo se dio para que tuviera que quedarme en Santiago y no pudiera sentarme hasta estas semanas a bajar información para cada signo…Ya les avisaré cuando estén publicadas… Y, bueno, puro aceptar, no se pueden forzar las cosas, entonces me quedo en casa, también voy de café en café escribiendo un rato, conversando un poco, redescubriendo la ciudad, gozando detalles, como ver al señor que pasea a sus tres perros cokers con gorros navideños y toda la gente se da vuelta a mirarlos, o encontrarnos con los amigos en medio del trabajo de cada uno… Y estas semanas, además de mucha actividad, a algunos nos han traído una cuota de fragilidad. Yo la siento internamente, también en mi cuerpo y en lo colectivo. Siento la incertidumbre y la vulnerabilidad muy palpables. Claro, también siento el agradecimiento, la belleza de este tiempo naciente, la generosidad, el amor y la nueva comprensión de todo lo que nos sucede… Estamos en la antesala de unos meses muy clarificadores y en un momento cada vez más verdadero, donde -muchos- respiramos la precariedad, que siento es el ajuste de lo nuevo en cada uno y en la malla energética de la que somos parte… dalilimpiezaLa segunda mitad de diciembre y hasta marzo-abril, la energía viene más drástica, muy directa. La tierra, el fuego, los vientos y las aguas (en ese orden)  pueden reflejar esto también. Urano y Plutón de nuevo tienen otra cita estas semanas, la penúltima desde que se encontraran en junio de 2012 donde hicieron un pacto de caballeros y en medio de sarcasmos dijeron: ok, basta; los humanos tienen que crecer, no pueden seguir ocultándose a sí mismos ni creyendo que las respuestas están afuera; llego el momento de destetarlos de sus dependencias, que hagan limpieza profunda en sus vidas y así comiencen un camino mucho más autónomo y verdadero, por tanto despierto o en vías de. Manos a la obra… Ambos colosos se han encargado de destapar asuntos que teníamos guardados -o queríamos mantenerlos así-, de obligarnos a evidenciar lo frágil y lo poderoso de la condición humana, de mostrarnos cuántas herramientas interiores tenemos frente a las crisis y también que despidamos todo lo viejo: creencias, hábitos, relaciones rancias, apegos. Hemos muerto en 2013 y lentamente renacido desde el segundo semestre de 2014. Estamos en pleno renacimiento, como niños aprendiendo a caminar, sin agarrar del todo el paso firme: todo es nuevo, tenemos que probar, explorar y permitirnos pequeñas caídas, pero ya no retrocesos… Es raro que un niño de dos años vuelva a gatear o a los brazos de los padres… Nos toca caminar con alegría, visión nueva, redescubriendo todo, con mucha flexibilidad… Pero ya no somos niños, lo fuimos. Ahora sabemos, ahora tenemos heridas y experiencias riquísimas en nuestra energía que nos vuelven más sabios… Y estos días en que escribo las predicciones reviso el año con todas sus energías; recuerdo, agradezco, me emociono. De eso hablamos este miércoles en radio Cooperativa, acá el audio. Porque no podemos pasar a lo siguiente si no revisamos lo presente y de dónde venimos, cuál es el camino que hemos hecho. Y aunque voy con esta fragilidad interna y física a la radio, sintiendo ganas de nido, de refugio y una parte mía no quiere salir y se le hace muy pesado el programa, de ida y de vuelta recibo un regalo-confirmación muy bellos. El chofer que me lleva en el taxi cuando vamos llegando, después de conversar de todo un poco, me pregunta de qué hablaré en el programa. -Ah, pon la radio, capaz que lo anuncian y ahí te enteras -le digo jugando un poco-. Y sí, justo Cecilia, la conductora, avisa que hablaremos de astrología y cómo ha sido el año. -Ah, qué bien, me dice el chofer y me pregunta: ¿por qué hay gente que lo pasa tan mal en la vida y se esfuerza y no sale del hoyo y a otra gente le va bien?, ¿por qué hay gente que todo se le hace difícil y son buenas personas y a otras todas las puertas se les abren?…. -Te entiendo, sé de lo que me hablas -le digo e intuyo que está hablando de él y me conmueve. -¿Sabes?, nosotros venimos vida tras vida a experimentar muchas cosas y a veces nos corresponde vivir ciertos dolores, enfermedades, abandonos, pobreza; también riqueza, logros, bondad, viajes… De todo. Hay vidas que son más duras que otras aparentemente y todas están llenas de regalos de esos que nos gustan: que nos vaya bien, que nos quieran, que tengamos ciertas cosas… Pero hay muchos regalos también en aquello que es incómodo, que duele, sólo que no nos han enseñado a verlos, nos han enseñado a dividir en bueno/malo y eso causa mucha frustración -le digo mientras ya nos acercamos a la radio y me escucha con atención y su corazón muy blando. -Pero, además, te diré algo que tienes que soltar- le agrego, porque a esas alturas ya le pedí su fecha de nacimiento y es ariano: la lucha, el esfuerzo estricto. Chao, no más. No conseguimos más con esforzarnos o privarnos de gastos, por ejemplo. Las cosas se liberan y nos va mejor si disfrutamos, si nos ponemos creativos, si en vez de restringirte te vas a pasear y darte un gusto con tu mujer. Es cuando gozas y confías -sin evadirnos, claro- que la vida se abre, ¿me entiendes? -Y me mira cuando ya estamos estacionados frente a la puerta y me dice: sí, siempre le digo a mi mujer que no gastemos o que no tengo tiempo. -¡¿Viste?! Desde ahora, dile que sí, propónle simplemente ir a caminar, ir a la naturaleza, hacer un pic-nic, ir al cine; cualquier cosa, si sales de la rueda de sacrificio por tu iniciativa la vida comienza a cambiar. Dale!… Bueno, fue un placer y ya nos reencontraremos -le digo, mientras bajo apurada al programa y nos despedimos con alegría. De vuelta del programa, está esperándome en la puerta porque le avisaron que él me traerá a casa. -Ehhh, hola otra vez -lo saludo y cruzamos parte de Santiago conversando aún más. Cuando llegamos él, además del regalo de poder compartir y viajar en buena compañía, me da otro más. Le pregunto su nombre antes de bajar y me dice: Ángel- …. Guauu! -le digo. Llevo mi mano al corazón, agradezco en silencio, le sonrío y agrego: ¿¡Viste el poder de tu nombre!? Y mira qué honor, que un ángel me lleve y me traiga. Muuuchas gracias, que te vaya muuuy bien y diviértete!- nos despedimos alas-angel1mientras sigo sonriendo por esta señal-confirmación justo cuando en estos días en que a ratos dudo y quisiera esconderme un poco… Hay seres alados por todas partes y nosotros también lo somos!! Y por si seguía dudando, ya tenemos lugar para el RITUAL DE CIERRE DE 2014. Será el sábado 27 de diciembre, a las 18 hrs, en el TEATRO ORIENTE, en Pedro de Valdivia, 099. Acá más info. Los invitamos a todos, los frágiles y los fuertes, a encontrarnos, celebrar, recapitular, agradecer y comprender lo vivido este poderoso año y a abrir con el corazón el sólido 2015. Reserven la fecha, inviten a todos los que quieran: chicos, medianos, grandes, crédulos y desconfiados; todos somos iguales y podemos compartir una tarde muy especial. La entrada es el aporte voluntario de sólo $1000. En esta nota están todos los detalles. Un abrazo alado y nos encontramos por aquí y el 27!!

Puro adaptarse

En el regreso de los mágicos ojos del Caburgua, la Divinidad me abre otra opción de camino vía el encuentro con Karina, una joven mapuche de 21 años y su hijita Constanza (Coni), una pequeñita de casi 3, que cruzan una parte más quieta del río por las piedras. De lejos las llamo y les pregunto que por dónde cruzaron. Ella deja a la niña y se devuelve a mostrarme; y yo cruzo perfecto. “Muchas gracias!! -le digo feliz. Entonces me cuenta que ella siempre ayuda a los turistas a pasar “pa’ que no se den la vuelta tan larga, nosotros pasamos por acá porque nos conocen” -me dice mientras conversamos de todo un poco y caminamos juntas. Vinieron a pasear y refrescarse porque andan visitando a unos tíos pero ellas viven más arriba. “Nosotros nos conocemos todos los pasos y pedimos permiso no más pa’ irnos por dentro y por la sombra” -me cuenta, mientras Coni me mira curiosa y algo tímida con sus mejillas rosadas y gorditas, en brazos de su madre que, además de sociable, es muy coqueta: lleva maquillaje bien moderno y una polera negra de un grupo de rock. Obvio que son hadas madrinas en mi camino porque sin ellas jamás habría dado con una ruta que nos llevó unos 10 minutos por los bosques, en vez de los 40 o más de los que hice al venir. Todo se sincroniza, ellas ya tienen que estar en casa y Karina me dice: justo va a pasar el bus para Pucón, porque son las 5, así que no vas a esperar nada. Nos despedimos en la garita y en pocos minutos efectivamente pasa el bus, que lleva en el espejo delantero una Virgen de Guadalupe (soy fan de Lupita -alias la Porfis- y es la patrona de este blog), así que me sigo riendo agradecida.

DSCN5644Las últimas horas en Pucón son de mucha contemplación, agrado y placer. En mi última noche cenamos comida peruana con Germán, un compañero de viaje de buen corazón (como dice mi médico chino) y muy especial con quien vinimos en el mismo vuelo desde Santiago, compartimos el bus desde Temuco además de historias de vida, y con quien miramos el presente como está siendo: mágico, loco, bello, desafiante… Consciente.  Este viaje nos juntó en un puñado de momentos sincrónicos, incluso la última mañana cuando yo paseo por un bosque que rodea la playa, acompañada por una amiga espontánea que me sigue todo el camino, una cachorra negra que, al igual que yo, le gusta meter las patas al agua cada vez que puede. La voy mirando con risa porque se pone a seguir unas moscas y luego a escarbar la tierra, le pregunto: bueno, ¿vienes o te quedas? Avísame porque yo sigo -y levanta la cabeza con cara de pregunta para seguirme después de unos minutos. En eso veo a alguien que viene trotando y nos reímos de lejos: ¡Otra vez! -decimos al unísono con Germán que pasa frente a mí, chocamos las manos y seguro ambos estamos pensando en las no casualidades…  Él parte un emprendimiento en este sur después de un vuelco de vida muy atemorizante y sanador a la vez, que lo llevó a entender que el empleo estable y bien pagado claramente no lo es todo y tampoco es una aspiración feliz ni real en estos tiempos, y yo vine acá a reconectarme… “Nos traen a lo mismo, pero de maneras e DSCN5752 2intensidades distintas, ¿sabes?” -le digo hablando de cómo llegamos acá. Conversamos mucho sobre esto de ir más lento y afirmar el ego pa’ que no comande todo, también de Chile y Santiago, de los espejismos del sistema, la idiosincracia chilena y sureña, la Vida, los miedos, el sentir… Él se queda por varios meses a probar una nueva vida que, intuyo, abrirá otros caminos mucho más allá de su proyecto…

-Es que en este tiempo si no te adaptas no pasa nada, te quedas pegado y te pierdes de todo lo bello, si la Vida es un sinfín de fluir, adaptarse, crecer… Todo el rato estamos en eso. Todo el rato nos cambian nuestros planes egocéntricos y nos dicen: mira, no, que por ahí no era, es por acá (y es por algo mucho mejor que tu mente no va a entender)-. Pero no es fácil ver esto y aceptarlo porque implica humildad, confianza plena en ella (la Vida), soltar, aterrizar… y eso es una pega (trabajo) diaria -era una de mis conversaciones con él frente a cosas que hemos vivido este último par de años…

Y el tema sigue. De regreso a Santiago me cambian la agenda un par de veces, lo cual me da espacio para almorzar un pic-nic con una buena amiga y ponernos al día (como siempre, todo es perfecto). Ella me pregunta: ¿Y pudiste escribir las predicciones, cómo te fue? -La verdad, Silvia, me pasan un par de cosas con esto y se me confirma por qué dejé de leer el tarot. Te acuerdas que puse en un post que el viaje estaba pisciano, que me sentía flotando los primeros días? -comienzo a contarle.

-Sí, me acuerdo y me reía porque en general tú no eres así, pero en estos tiempos ya no se sabe nada -me dice comiendo su cuscús bajo la sombra de los árboles.

-Bueno, anduve así unos dos días y cuando me senté a escribir, y que ya había mirado un poco la carta astral de 2014, encima como hago el horóscopo cada semana tengo idea de en qué anda cada signo, pero lo que me salía decir como presentación era: ¿Y qué vamos a predecir en este tiempo? ¿qué se puede decir de nuevo si estamos todos en la misma y todo está incierto y vertiginoso?

-Claaaro, es lo que yo pienso también -me dice con el poco acento argentino que le queda después de más de una década en Chile.

-Entonces yo jugaba con la idea de poner una página que dijera: Miren, en este tiempo o nos adaptamos a lo nuevo y/o a los imprevistos o moriremos en la rueda 2014; entonces la única predicción es que todos tenemos que: cambiar, crecer y soltar. Tan, tán. He dicho. No hay nada más que predecir -le cuento comiendo los últimos apios de la temporada.

-Jajajajajaj, tal cual -me dice y nos reímos juntas.

-¿Y qué más vas a decir? Si en eso está toda la humanidad. Crecer o crecer, esa la cuestión. Cada uno puede ir encontrando sus caminos y todo, pero eso es el centro del asunto y créeme que con esa pega nos basta, ¿no? Obvio que también tenemos que pasarlo bien, sin eso no se puede y es parte clave de la vida-. La conversa sigue entretenida y fresca con la brisa de la tarde.

Más tarde me encuentro en Plaza Las Lilas con otra amiga que trae en coche a su pequeño y bello Rafael de cinco meses, quien también le cambió los planes, pues ella no podrá volver a trabajar hasta que él supere una dificultad con la vista y el movimiento que hace poco le detectaron. -Igual es tremenda bendición, amiga, te están regalando seis meses más con tu hijo -le digo aunque sé (y lo hemos conversado) que no es fácil parar y asumir que no estarás en tu antiguo mundo de trabajo como lo tenías planeado. Pero ella ya lo aceptó y sabe que es un privilegio y una tarea al mismo tiempo.

Al día siguiente mi agenda vuelve a moldearse y eso hace que conozca un café mexicano muy encantador donde me instalo un rato a responder correos atrasados y me río con un par de personas me ponen a prueba con su impaciencia. Les agradezco lo que me muestran de mí, de ellas y de esa energía que tanto nos daña.

Luego, después de elaborar el calendario de temas para los lunes de diciembre a radio Cooperativa, la periodista encargada me devuelve el correo con todo cambiado, me dice que prefieren otro orden que me explicita. Me sigo riendo con lo de la adaptación y le respondo: sale y vale, como usted diga, jefa-. Y ella me manda: no hay de queso, no más de papa, jaja.- …Así las cosas, este lunes 2 de diciembre, aprontándonos a la Luna Nueva en Sagitario ( que nos invita a explorar y confiar en este último mes del año), alrededor de la 10:3o am revisaremos las cartas astrales de las candidatas a la Presidencia de Chile, dos mujeres aparentemente muy distintas, pero con más de una similitud astrológica y humana.

Y como si faltaran modificaciones, parece que el Ritual de Verano se correrá al sábado 28 de diciembre donde además de honrar al Sol despediremos este drástico y poderoso 2013… Ya pondré más detalles en los próximos post e igualmente están todos invitados a conectarnos con nuestra esencia pura.

Ahora, mientras ordeno y comienzo parte del trabajo semanal al atardecer del domingo, mi mirada se va a unas cuantas piedras volcánicas que traje del Caburgua y que me traen de regreso la naturaleza verde y húmeda del sur. Con esta energía aún presente me quedo quieta y confiada en que todo estará bien aunque a ratos me sienta un poco sobrepasada con tanta demanda y movimiento al fin del año. A respirar, adaptarse, confiar… Y agradecer por toda la belleza de este tiempo serpentino.

DSCN5532

Confirmado: Existen las hadas madrinas

-Vecina, ¿cuál es tu nombre? -Le pregunté a la nueva y cuarta integrante de habitación  (antes fuimos tres por varios días), ya casi amiga de la vida con quien habíamos compartido dos días, conversado de lo humano y lo divino y hasta cenado pasta, el menú clásico del viajero de hostels.

Ella se da vuelta con una sonrisa por la paradoja.  Lourdes –me contesta. Ah, qué lindo nombre. Yo soy Jimena –le respondo, pero parece que ella ya lo sabía.

… Resulta que estoy feliz en mi viaje a La Nada mágica, (si no entiende el concepto, clickee aquí) porque además del lugar verde, ventoso y rodeado de coloridas montañas, puedo trabajar  al aire libre, conversar, salir de la rutina, meditar, y compartir con gente de todas partes, lo cual siempre amplía la mente y refresca el espíritu. De hecho comparto habitación con Annelise -Analía- (Nueva Zelanda) y Maja (Canadá), que se conocieron en Bariloche y desde ahí viajan juntas por Argentina, a la primera le queda un mes de viaje y a Maja, hasta abril de 2012, así que seguirá por Chile, Bolivia, Perú y quién sabe qué más. A los días se integra a nuestro cuarto Lourdes, de Argentina; todas nos entendemos bien, hablamos y reímos en spanglish y gestos, en un espacio pequeño con “cuchetas” (camarote) y baño privado (esto último es todo un lujo en muchos hostels).

Annelise y Maja disfrutan la tarde

El día en que llegué al hostel mis futuras compañeras de cuarto me sonrieron y saludaron en la entrada. Pasadas las horas, Annelise estaba tirada en la cama, se sentía mal, con fiebre y pasó dos días sin hacer mucho… Le convidé té de menta y a mi fiel compañero de viaje: óleo 31, un mágico aceite de hierbas que sirve para todo, incluso para la desolación. A los pocos días Maja tampoco se siente bien, parece tener una infección pero no le entiendo si es urinaria o a la panza. Toma té de manzanilla –le digo y ella recuerda que sí, que la “camomil” puede hacerle bien… En medio de todo compartimos, aunque no salimos juntas durante el día, pero tenemos nuestra cofradía de habitación… Cuando se integra Lourdes también fluye la energía y conversamos de Argentina, de Chile, del terremoto, Bachelet, Cristina… Luego Lourdes sufre con ampollas en sus pies por caminar por la bella ruta vieja -completa, no como otras que hacen dedo; valiente ella- pero con zapatillas de lona. El óleo 31 también alivia su inflamación…

Pasan los días y yo quiero ir a una cabalgata de tres horas a unos cerros donde hay unas minas de cobre. En realidad, me da lo mismo a dónde es. Si fuera a la vuelta de la esquina el paseo igual habría querido ir porque cuando llegué venían llegando unos holandeses muy felices con la aventura y yo pensé: yo a lo más me subí a un pony para una foto cuando niña. Esta vez andaré a caballo. Y le pregunto a Elvio, el guía: Hola, ¿oye, uno puede andar a caballo si no sabe?, ¿si nunca he andado, puedo?  -Sí, pues, si el que tiene que saber es el caballo, eso es lo importante- me dice sonriente. Gran respuesta –pienso. Ya, entonces un día voy a ir –le anuncio feliz.

Y llega el día. Pero mi guía es Ramón, el papá de Elvio, “nacido y criado en la zona, señorita”, me dice con su tenida de gaucho. Cuando llega se pasea por el terreno del hostel: “es que ando buscando mis vacas, que no sé dónde se fueron”. Yo de sólo verlo, ya estoy feliz sin haber puesto ni medio pie en el estribo. Comenzamos la aventura, le pregunto que cómo se llama el caballo: Orezco.  Permiso, Orezco –le digo y me subo según las instrucciones de Ramón. Estoy nerviosa-contenta-expectante y de a poco Orezco y yo nos hacemos amigos, aunque al principio se agacha a rascarse los mosquitos y el lindo no se entera que yo, novata, voy arriba y sufro con cada inclinación de él. Avanzamos entre alamedas, la carretera y luego nos internamos en el cerro, en subida hasta llegar a las minas que, la verdad, no me interesan (son sólo túneles, ni un brillo) pero el paisaje, los colores, mirar Uspallata desde la altura, el poder de los caballos que realmente conocen el camino y saben dónde pisar en estrechos pasadizos, junto a la sabiduría en la conversación con Ramón, son el mega regalo.

Subiendo la montaña con Ramón, Orezco y su colega equino

Ah, usted es paisana –me dice, refiriéndose a que soy chilena. Cantan lindo los paisanos, tienen su picardía, pa’cá siempre vienen a festivales.  Y las espuelas lindas que tienen… los ¿gauchos?- termina en tono de pregunta. Los huasos –le corrijo. Eso, los huasos, bien elegantes son -afirma. Ramón tiene siete hijos y varios nietos, es alegre, prudente, profundo conocedor de la tierra y tiene mil historias para contar porque además de guía de cabalgatas, cría animales y siembra hortalizas, junto con trabajar en el municipio. Le pregunto que cómo hace cuando le toca salir con gringos que no hablan español: Ah, es que como yo no soy “estudiao” no les sé hablar, así que les pregunto con el pulgar pa’arriba: ¿van bien? Y si me suben el pulgar me quedo tranquilo, pero me hablan y no les entiendo nada; sí, sí, les digo –me cuenta y nos reímos juntos de su técnica.

Hacemos una parada para tomar mate, comer medias lunas y tortas mendocinas (sabroso pastel de hoja salado, seguro preparado con mucha mantequilla y que es mejor no conocer). Mientras él arma la merienda yo recolecto piedras del lugar, hay cuarzos y un sinfín de variedades y colores. “Pura piedra, pura piedra”, me grita desde la pequeña sombra que encontró mientras yo hago de recolectora.

Al bajar hablamos de “la juventud actual”, la comida, el país, Buenos Aires, Mendoza. Nos sorprendemos pues Orezco (que se manda solo, casi) toma un atajo y tiene toda la razón, nos lleva de vuelta hasta el hostel. “Si el animal sabe, pues”, me dice alegre, Ramón.

Nos despedimos contentos y cansados por el calor. Me recomienda que me dé una ducha caliente pa’ que no me duela el cuerpo. Y le hago caso. Pero al rato, al mirarme al espejo me veo pálida y no me siento muy bien. Sigo trabajando toda la tarde, pues siento que puede faltarme tiempo para terminar las Predicciones 2012. Cada cierto rato siento un vacío, pero no es grave.

Al día siguiente sí es más grave. Confirmado: tengo vértigo. Me levanto y la habitación se me mueve,  decido acostarme a ver si pasa, aunque ya sé –después de varios episodios en cuatro años, casi soy una experta en vértigo y con mi oído derecho tenemos cada vez mejor comunicación- lo que más menos debo hacer: unos movimientos de pivote. Los hago pero no pasa nada.  Es temprano y todas mis compañeras de habitación dejan el hostel. Lourdes, eso sí, irá antes a su propia cabalgata, un poco más corta que la mía, pero cabalgata al fin y partirá pasado el mediodía de vuelta a Baires. Ella al verme en la cama me trae té de yuyos (hierbas) y mi desayuno, a ver si comer me ayuda; pero mi estómago dice no. Yo me quedo inquieta y tranquila a la vez, pidiéndole a los ángeles que esto pase pronto, que ya sé que no debo hacer tantas cosas, pero que se me olvida, etc., etc. E igualmente agradezco profundamente que alguien me traiga un té en este momento de angustia.

Al rato Annelise y Maja me vienen a ver preocupadas y me traen más té. Me dicen que me quede tranquila: “Ya va a pasar, vas a estar mejor, vas a ver”, y llega la hora de despedirnos y no sólo me da emoción el adiós, también el tener a tres hadas madrinas cuidándome y dándome ánimo. Nos damos los correos y la invitación a quedarnos en las respectivas casas si vamos por Nueva Zelanda, Canadá o Chile.

Se marchan y me quedo sola en la habitación, emocionada, agradecida y preocupada. A los pocos minutos llega la chica de la limpieza y me pregunta que qué me pasa; le explico. Ah, usted fue con mi papá Ramón con los caballos ayer, esto le pasa por el caballo, a mí que soy criada en el campo me pasa que me mareo y me siento mal y no puedo ni andar después- me dice… Y sus palabras me dan gran alivio. Me recuerdan las de Patricia May que, parafraseando a Lao Tsé, explicaba que los humanos necesitamos definiciones, que la madre cuando su bebé está enfermo y no sabe qué tiene, se desespera, pero que cuando el médico le dice: tiene fiebre, la madre se tranquiliza… Lo mismo me pasó a mí.

Y luego mi intuición me dice que me ponga con la cabeza colgando al borde de la cama y lo hago y ahí la habitación se me da vuelta completa, pero a los segundos comienza a ceder la revoltura, vuelvo a estar acostada y algo mejora notablemente. Con Roxana, la hija de Ramón, por mientras conversamos de su vida y distraerme con su historia también me ayuda. Se va a limpiar otro cuarto. Al rato llega de vuelta de su cabalgata Lourdes, también viene un poco mareada…¡Vaya aventura!

Y en eso regresa Roxana, a decirme con bondad y orgullo: ¡Lo que usted tiene es que está apunada por el caballo y la altura, ¿sabe lo que tiene que hacer? -¿¡Qué!? –le respondo ansiosa.  Aspirar una cebolla –dice con certeza. Yo abro los ojos con cara de pregunta pero feliz por dentro porque los secretos de naturaleza no fallan. –¿Le traigo una? –no alcanzo a decirle que sí cuando aparece con una cebolla pequeña y un cuchillo. Lourdes mira expectante la escena. La parto por la mitad e inspiro fuerte varias veces. Mi compañera de mareo me pide una mitad y ambas “aspiramos” repetidamente la cebolla que, poco a poco, comienza a hacer su sabio efecto. Me siento mejor y decido moverme un poco.

Lourdes en la ruta, de regreso a Baires

Acompaño a mi vecina-hada que pronto toma el bus a Mendoza y luego vuela a Baires. Nos despedimos y ahora sí me quedo conmigo en la habitación y agradezco infinitamente la intervención y ayuda de mis hadas madrinas. Escucho a mi cuerpo y me quedo quieta, sólo me levanto a servirme más té. En la tarde, como a las 5, revivo y salgo a la naturaleza, el hostel está casi vacío y el chico de la recepción también está enfermo, pero por comer mucho asado, jaja. Camino lento y me siento a meditar (con los ojos abiertos pa’ no marearme) y sentir el aire limpio de montaña. En eso estoy, sintiéndome mejor pero un poco vulnerable, cuando llega mi quinta hada madrina del día: Loli, una de las golden retriever del hostel cuyo pasatiempo constante es traerte una piedra en el hocico para que la lances y ella corra a buscarla una y otra vez. Se acerca cariñosa, sin piedra, y se instala a mi lado con su cabeza y pata en mi muslo y se queda fiel conmigo largo rato acompañándome mientras sólo el ruido del viento en los árboles se escucha en este mágico rincón de Uspallata.  Gracias otra vez.

Loli y su fiel compañía