Trascender nuestras barreras con alegría

Por fin camino a orillas del Bósforo… Era la única expectativa que tenía de este viaje. Y aunque al principio me cuesta porque están remodelando la costanera de una de las zonas que quería recorrer (Karaköy),  luego de seguir y cruzar en el ferri, camino con el viento en la cara por la costanera vibrante de Uskudar…. Eso tiene Turquía (“mi país”, como señalo siempre medio en broma, medio en serio porque sé que ya estuve en otras vidas por aquí): otra vibración. Tiene chispa, sabor, color, magia… Antes pasamos por Londres, Manchester y Liverpool, que me gustaron mucho, pero -obvio, cada uno con lo suyo- les falta sabor, aunque tienen su majestuosidad y belleza. Y les falta brillo. Hay zonas de energía muy baja por esos lados y otros que recorrí antes y, a diferencia de nuestra América, ‘más nueva’, la naturaleza en el norte hace lo que puede para contrarrestar el peso de la historia cruda y el exceso de mente pragmática, y sostiene, pero -para mí- no logra vibrar muy alto, por tanto, no conmueve. E igual acompaña, lo cual es mucho y me provoca agradecimiento.

Recuerdo que hace tres años, en una conversación con una inglesa en el hostal en Estambul, veníamos llegando por la noche y le pregunté qué había hecho ese día. Me dijo: caminé y caminé a orillas del Bósforo; creo que unas tres horas-. ¡Ay! Yo quiero (tengo que) hacer lo mismo, pensé; pero al día siguiente ya teníamos que irnos y antes nos daríamos un reponedor baño turco…

Cuando estoy en medio del viaje, sin conexión a Internet, explorándolo todo, jugando, además de agradecer mucho, digo: ¿cómo no hice esto antes? Claro, igual me fui al sur chileno -que adoro- un par de veces, pero parece que necesitaba estar aún más lejos y con más estímulo. Bueno, Chile queda tan ‘lejos’ de todo que cualquier viaje es importante. Pero luego recuerdo que no podía. No me daba energética ni emocionalmente ni para que se me ocurriera la idea. Entonces vuelvo agradecer poder hacerlo ahora y termino de integrar lo vivido en 2016 que, para muchos, fue remecedor, un poderoso cierre y activación al mismo tiempo.

En estos días de regreso a Santiago observo/siento todo: el cielo, la energía, la montaña, la gente, la lluvia, la tele, las conversaciones sobre política local e internacional (muchas de las cuales me sacan varios bostezos; está todo taaan antiguo que no me da ni para opinar), los colores, los egos ansiosos, mi cuerpo y su readaptación a este sur, a volver a trabajar y a reencontrarse con el amor y las preguntas de varios que me reciben; también a los nuevos proyectos. Y en eso  estoy cuando por fin el Sol se asoma por Santiago y lo disfruto en mi piel y en las hojas de otoño humedecidas por la última lluvia. Cada espacio de este planeta tiene su belleza y nobleza y nos permite -a veces no y entonces hay que cambiar o sanar temas- ocuparlo y desarrollarnos ahí. Por eso me cuesta compartir con la gente -o escucharla- que rechaza u odia el lugar donde está, más aún cuando esa tierra les está dando trabajo, comida y más. En vez de agradecer encuentran todo malo y lo comparan insistentemente con otro lugar… Así somos los humanos, criticones y quejones. Pero también creativos y cada día en mayor conexión aunque el sistema patalee para que muchos no salgan de él.

En este viaje pasamos por Éfeso y Pamukkale (en la foto). Me habría quedado mucho más rato en esta última, en el castillo de algodón que con sus aguas turquesas y blancas llenas de calcio forma piscinas de agua tibia por toda una colina… La naturaleza, el poder de esta Tierra que elegimos habitar siempre puede seguir sorprendiéndonos con su pureza y su magia… Con los pies en el agua y el viento menos intenso que en la entrada del parque agradezco y conecto con la alta vibración de ese espacio en medio de las efervescencia y las fotos de todos los visitantes…

-Te apuesto que te querías quedar allá -me dice una vecina.

-Todo el raaato- le digo-… Pero sé que en este tiempo -para todos nosotros- es importante y urgente concretar. Ya todos tenemos que movilizar lo que queremos y lo que vinimos a hacer. Y si bien sé que volveré a “mis” tierras turcas y a otras, ahora me/nos toca enfocarnos.

Cuando hablaba -que lo he mencionado varias veces últimamente- de jugar, es que nos toca crear más, enrollarnos menos, divertirnos y… Concretar. Como los niños, que inventan, arman, se arriesgan, se mueven… Los últimos días de este viaje, en el parque Kensington, en Londres, observo a unas pequeñas inglesas vestidas de rosado y con la piel ídem, que se lanzan rodando por un declive mientras los padres hacen su picnic y las miran con risa, igual que yo, que además recuerdo jugar a eso cuando niña en los faldeos del cerro San Cristóbal, en Santiago.  A unos metros figura  otro niño, español, con su abuela españolísima; él quiere hacer lo mismo mientras ella le insiste en que se ensuciará, que casi llueve, que hace mucho frío, que esto, que lo otro; hasta le inventa unas mentirillas para que no lo haga; pero él no deja de tener ganas y de querer intentarlo casi a escondidas de ella… Yo miro la escena con delicia pero no pude quedarme a ver el final… Ahora tenemos que hacer esos dos gestos: escuchar las barreras de nuestro ego (mente y emociones) que dirán ‘no’ por decenas de razones, que nos pincharán el globo; amarlas, aceptarlas, pues esos miedos y rigideces son parte nuestra y están para que los trascendamos; al tiempo que escuchamos también esas ganas, esos llamados del alma y nos lanzamos ladera abajo jugando sin importar demasiado si nos ensuciamos o nos golpeamos porque eso es parte de la Vida tanto para experimentar -que a eso vinimos- como para lograr.

Ahora Plutón y Juno desde las tierras estoicas de  Capricornio nos proponen mirar nuestras metas (pequeñas, medianas y grandes) y tomar tanto el compromiso como acciones transformadoras que nos conduzcan cada día más  hacia ellas… Y una de esas transformaciones es que como humanidad tenemos que sacarnos el peso y la seriedad. Es desde la alegría, la sorpresa, lo simple que podemos conquistar. Y el cielo nos apoya. Desde Libra, Júpiter sabe que no puede exagerar o predicar, sino que tiene que enseñarnos a armonizar nuestra vida y relaciones en la práctica. Venus y Urano estos días desde Aries nos dan empuje, más chispa, originalidad y una autoestima que nos permita hacer locuras; mientras que los aires geminianos vuelven más liviano el aire y nos abren opciones en este mayo/junio… No importa qué esté pasando afuera, si hay supuestas crisis, o caos, ‘atentados’, mentiras, abusos… Ahora lo importante es dejar de multiplicar eso, conectar con el amor a nosotros, a todos y a cada experiencia aunque sea incómoda; reírnos e inventar nuevas formas de estar mejor y de sentir que nuestra bella Vida -esté como esté hoy, nos guste o no- brilla y tiene sentido aunque sea poco a poco…

Disfrutar: “Hazlo todos los días” (propuesta 2017)

Lejos la mejor frase que escuché en el pasado Día de la mujer fue la del taxista (un hombre mayor, gordo, con ojos miopes) que me llevó a la hora de almuerzo y que en un semáforo cuando vio a vendedores de rosas me preguntó: “¿Hoy es el día de la Mamá?”…. Mi respuesta: jajajajajajajjajajajajjajaja…. No poh, chófer, enchúfese; hoy es el día de la mujer, de la muuujer, de su esposa, de su hija, de su hermana. -Aahhh -dijo mirándome impávido por el retrovisor y le compró una rosa a su esposa, mientras yo seguía riéndome y adorando su ‘voladura’. Después me dijo: a las mujeres que trabajan en la casa deberían darles sueldo, ¿verdad? -Claro -le respondí y comenzamos una buena conversación que gira hacia la política hasta que llegué a destino y le dije: ya, chao chófer, que le vaya bien y ya sabe que tiene que saludar a su mujer! -entonces, se sonríe un poco como en cámara lenta y cada uno sigue su viaje… Aunque llevo unos días en Santiago de vuelta de vacaciones, recién comienzo a llegar y a sentir la ciudad, y el paseo en este taxi me hace palparla más… 

… Días antes la escena era muy distinta… Figuramos disfrutando el cielo repleto de estrellas, que se ven muy nítidas, sumergidas en lo que Maca bautizó como “nuestra terma personal” (un jacuzzi instalado al aire libre en medio del campo), en Caburgua (zona de lagos y volcanes), sur de Chile, con una copa de espumante en mano, donde brindamos y Claudia afirma: ‘esta es la vida que merecemos’; mientras los hombres del grupo preparan el asado respectivo, en nuestras vacaciones de febrero, un día antes del eclipse pisciano, que cierra el poderoso ciclo de dos años para acá…

Entre risas, anécdotas, amor, amistad, comida típica, celebraciones, conexión, caminatas, poderosas señales, sincronías, lecciones, sanadora naturaleza pura y buenas conversaciones, avanzan unos días de descanso en el verano chileno, donde cada uno vive su propio viaje tanto en lo externo como en lo intro… El mío tiene dos instancias, o tres, más bien: el goce de despertar en el sur, con un poco de frío en medio del silencio en las horas del eclipse y disfrutar los sorbos de café recostada en la terraza, tapada hasta la nariz mirando extasiada las nubes y cerros verdes (en la foto) mientras la casa duerme; el compartir con el grupo y los almas&egos de cada uno que nos sacan grandes carcajadas; y, por último, el mágico viaje a Pucatrihue en la primera semana de marzo…

A Claudia y a mí nos quedan más días de vacaciones y, dadas ciertas señales que recibimos por separado y decidimos ver/oír, seguimos viaje a la costa de Osorno (el resto del grupo regresa a Santiago). Vamos a Pucatrihue, zona huilliche, con el encanto de ríos, playas, bosques y mar muy imponente… Yo voy con poca expectativa; creo que

Primer atardecer en Pucatrihue. Al fondo, la Roca y altar del Abuelito Huentellao.

Claudia también. Sólo quiero seguir de viaje con una buena amiga de alma curiosa igual que yo y conocer un lugar nuevo; de hecho, lo único que sé es el nombre y que esa zona, San Juan de la Costa, tiene al menos tres balnearios/localidades y que el hostal donde quedarnos nos pareció muy bien. Igual el sur siempre puede encantarme porque el verde me pone feliz sólo por estar ahí, en su sagrada presencia…

Inalcar Hostal y parte de su terraza. Pucatrihue, Chile

Todo fluye en esta segunda etapa del viaje: la micro temprano de Caburgua a Pucón; el desayuno con tostadas de pan casero y café con canela; Cindy, la chica osornina que conocemos antes de tomar el bus a Osorno y que nos promete orientarnos para tomar el colectivo hacia la feria de Rahue, de donde salen los buses rurales a la costa; la peli chistosa que dan en el bus y que nos acorta el viaje; la efectiva y amable ayuda de Cindy, quien incluso conoce a Alis, la dueña del hostal Inalcar, donde nos quedaremos, pues trabajó el año pasado en el jardín infantil del pueblo; el buen humor del auxiliar del bus a Pucatrihue quien carga la sandía gigante que una señora le pide que se la traiga porque ella -una mujer mayor muy divertida- no se la puede; la tarde con sol al llegar a destino, el restaurante de la playa que nos prepara merluza a la plancha ‘sólo por esta vez’ porque en el menú va frita…

Los días en este rincón sureño son muy especiales, tanto porque Pucatrihue conserva mucha pureza y no está aún demasiado explotado en lo turístico, con lo cual la naturaleza habla con fuerza y la vibración es muy alta (a excepción de la caleta que, como todos los lugares de comercio, incluidos casi todos los puertos y varios mercados; tienen energía baja), aunque mucha gente -y eso es típico de algunos lugares alejados con geografías escarpadas y climas fríos- es algo hosca al principio pero luego sacan sus sonrisas y ojos chispeantes al tiempo que te guían con generosidad, como porque el hostal donde nos quedamos es de mucha calidez y belleza, junto a que nuestra energía está muy abierta, en flujo a lo que la Vida quiera… Esto último es clave para conectar con el Amor y con la perfección del Todo que somos/habitamos: estar abiertos, dispuestos, flexibles, curiosos, sin juicios, sin defensas; pulsando con la Vida para que ella nos muestre qué hacer y disfrutemos más allá de nuestra idea inicial o habitual… No es ni fácil ni tan difícil pero claro que las vacaciones ayudan a estar en esa vibración, ¿no?

Por eso el primer día en que despertamos allá y llueve con ganas, además de reírnos de la parte nuestra que quería ir a la playa para bañarnos en una ribera de arenas blancas que está a un costado, disfrutamos mucho el desayuno con pan casero marcado por el cielo oscuro, las olas grandes, el aroma y sonido de lluvia… Más tarde, sentados en la sala con una panorámica del mar acompañados del calor de la estufa a leña, compartimos unos mates con Matías, un argentino que en palabras de él “está buscando qué hacer con su vida”, que está en proceso de descubrirlo y que lee el ya clásico e iniciático libro de Louise Hay, Tú puedes sanar tu vida, y que nos cuenta que vio el eclipse en la bella Villa La angostura y nos enseña algunos secretos del mate porque él oficia de cebador… La vida nos junta; justo en el hostal nos quedamos los tres que estamos en una similar mirada, mientras el resto salió a pasear en auto o siguen viaje…

La lluvia no da tregua y alrededor del almuerzo aparece Alis con su tono sureño que nos dice: chiquillas, yo a la tarde tengo que ir a Bahía Mansa, ¿quieren ir a dar una vuelta en la camioneta y les muestro la zona? -ante lo cual Claudia y yo saltamos al unísono con un “¡¡¡sííí!!!” … Además de venirnos felicidad súbita, comentamos sobre la perfección de la Vida… Más tarde, en nuestro paseo entre lluvia y sol, que además incluye al balneario Maicolpué con empanadas de queso/camarón, Alis con su bello corazón nos comparte leyendas y secretos de la zona y de su vida, también nos muestra el camino antiguo, de ripio… Ahí recién aterrizo completamente en esta parte del viaje… Me enamoro de ese espacio sagrado -el “camino viejo”-, al cual obvio que volveremos en un par de días para recorrerlo completo a pie desde el hostal, paseo que nos lleva poco más de dos horas de caminata de ida, que parte bordeando el mar en una mañana de sol y nubes y luego pasa a verdes intensos, algunas casas, vacas, perros chistosos y dulces, moras que nos sirven de aperitivo y el río muy puro y cadencioso que refleja todo y resguarda ese espacio…

Vivimos un día bellísimo con las cuatro estaciones acompañándonos, además de los guardianes del lugar; un día de una conexión poderosa y que sólo ahora, de vuelta a Santiago, termino de comprender e integrar aunque ya allá -por lo mismo- me quedo sin aliento y con los ojos vidriosos: recibimos una activación para comenzar este nuevo ciclo, porque el 2017 quiere que todos aprendamos en la práctica a disfrutar más todo -no sólo lo que nos gusta-, a elevar vibración y para esto, salir tanto de la queja como de patrones antiguos/estancados de cada uno, junto con aceptar, estar más presentes y ser coherentes es base…

En un momento cuando ya llevamos rato por estos verdes bellos, le digo a Clau: sentémonos aquí -ahí en la berma del camino, frente al río y a la montaña llena de árboles y helechos nos quedamos contemplando todo y sintiendo el silencio sanador que sólo se acompaña con algunos pájaros que saludan cada tanto-. Guau… Respiro… No paro de disfrutar, agradecer y conmoverme con esta energía sureña a la cual, enhorabuena, le construyeron un camino nuevo paralelo pavimentado, por lo cual pasan pocos autos por acá y sigue intacta… Me quedaría horas o días ahí, hablando con el espacio, recibiendo y anclando energía; riéndome con todo y buscando alguna copa de árbol más tupida para capear la lluvia intermitente…

Y aunque ese nivel de conexión y placer tuvo un corte abrupto, que se transformó en una gratificante prueba -que capaz que lo relato en el próximo post-, corroboro algo que, nuevamente y obvio que con sincronía Jeff Foster me recuerda en mi regreso a Santiago, con uno de sus poderosos textos (aquí): hemos venido a disfrutar… Como lo recalca este año 2017, la experiencia de ser humanos -más allá de las condiciones de cada uno- para brillar y estar en completitud requiere de nuestra voluntad de hacer lo que de verdad nos gusta, aquello que nos llena el corazón y exalta la luz de nuestra alma… Para mí, entre otras cosas, viajar, conocer nuevos lugares, escribir, mirar el cielo y los atardeceres, tomar el aroma de la fruta fresca, recibir el sol suave en la piel, caminar con calma en espacios verdes, sentir el pulso de la naturaleza, compartir con otros de lo humano y lo divino, guiar y ser guiada, bailar, reírme e improvisar a ver qué pasa, están entre los gestos que más gozo y valoro… Como dice Foster: “Encuentra algo que te encante hacer y hazlo todos los días”; ahí tenemos una gran clave de nuestra plenitud y prosperidad… Sí, estos gestos/acciones -algunos muy cotidianos, otros cada tanto- me traen amor y felicidad puros e infinito agradecimiento por la posibilidad de estar hoy aquí, en este planeta bello y desafiante, que es parte de un Universo misterioso, mágico, generoso y perfecto a la vez, y  que, ahora más que nunca, nos pide movernos por aquello que nos hace brillar y nos identifica… Sin prisa, sin afán ni apego; al contrario, como un camino diario de descubrimiento y encuentro con lo que de verdad somos…

Último atardecer en Pucatrihue

De la pausa a la vorágine: ajustando nuestras alas

Hace poco más de un mes una amiga sufría un poco porque su trabajo estaba en pausa, muy poca actividad en la oficina porque están cerrando y reorganizando áreas; ella sentía que iba a calentar el asiento, se aburría y ya se desesperaba… Yo pensaba: ¡qué envidia! Yo feliz que me paguen por no hacer un rato… Y también le dije: pero la Vida te está proponiendo una pausa, ¿por qué no la respetas no más en vez de resistirte?, ¿por qué no te entregas y le das espacio? Nunca estamos conformes con lo que tenemos. Luego, en un tiempo, cuando vuelva la carga de trabajo capaz que dices: por qué no aproveché el tiempo de “vacaciones” que tuve… Por esos días yo estaba en mi propia pausa que comenté acá más de una vez, disfrutándola pese a los obstáculos y a la inquietud subterránea del dinero -al igual que todos los independientes cuando yo paro no hay ingresos, pero el valor de la libertad de moverte a tu ritmo es infinitamente reconfortante.

Semanas después, tal como le compartía a mi amiga, cuando mi pausa -que aún internamente no siento que termine del todo- comenzó a transformarse en acción, no imaginé que daría el salto desde detenerme y conectarme profundamente con el silencio y con la quietud,  a retomar la consulta llena, dar una primera (de tres) charla de astrología y luego viajar a Nueva York por ocho días… Sin más, atrás quedaron mis días con tejido, series, mirar por la ventana, mate, cocinar, silencio, lluvia, atardeceres, mariposas y flores en el balcón… De una me fui a intensas semanas respirando e intentando mantener el centro en este año de transición que a cada rato reequilibra nuestra energía para que comencemos la nueva etapa que nos pedirá fuertes decisiones. De hecho, aún ando en cámara lenta pese a la vorágine exterior. Y es bacano, aunque loco.

Entonces, sin que yo lo busque ni lo desee demasiado, incluso hasta mí me sorprende y no muero de ganas antes de ir, pero igual los viajes me ponen feliz -de ahí, en parte, el nombre de este blog– me embarco hacia el norte-norte.  Me habría gustado mucho más volver a Turquía (“mi” país) que ir a Estados Unidos… Pero cuando las cosas se dan hay que seguir el flujo de las señales, esa es mi postura hace ya tiempo, práctica que no es del todo cómoda pero sí de gran aprendizaje y comprensión de la perfección de la Vida…

En los días previos un par de amigos y mi madre me preguntan por mis expectativas de este viaje y les digo: ninguna. Lo que me quiera regalar está bien, como no lo busqué, no las tengo; todo me sirve-. Días después aterrizo primero en Miami, con los polis de origen caribeño muy pesados con los latinos (paradojas humanas siempre presentes); me dan ganas de hacer una broma cuando el poli me insiste en que le diga qué es para mí pasear cuando me pregunta el motivo de mi visita y le digo que vacaciones, vuelve a preguntarme qué significa eso y le digo: lo que uno hace en vacaciones, pasear… E insiste: dime qué es para ti pasear, si no te devuelvo a tu país y no te dejo entrar a los Estados Unidos -me siento en un programa de humor absurdo, al tiempo que me da un poco de pena él, su entrenamiento, todo su sistema y también me da risa pero sé que no puedo reírme ahí. Le respondo diciéndole que tampoco lo entiendo yo a él y que supongo que pasear es recorrer los lugares turísticos;  ahí me pide que se los nombre porque según él yo ya tendría que haberlos buscado en internet, cosa que me da más risa (interna, obvio) porque si hay algo que yo no hago es mirar lo que quiero conocer antes, me gusta sorprenderme, no quiero tener demasiada información ni imágenes, quiero vivir la experiencia, como cuando me hablaban de Cappadocia y yo no quise ver ni una imagen hasta que llegué, amé el lugar y su energía, supe que ya había estado ahí; al día siguiente me subí al globo aerostático de madrugada y disfruté a mil el vuelo suave por esas tierras ancestrales y mágicas… Pero claro que no le voy a dar esa respuesta al poli que parece un chico tipo Daddy Yankee y con el mismo acento, mami; pero sin una gota de su carisma… Y me vuelve la misma sensación: qué pena tu trabajo y tu energía, pero este es el juego que cada uno juega y agradezco que en esta vida no me toca ese oficio…  Entonces le nombro cosas que me suenan de la ciudad. Ni sé de lo que le estoy hablando, se las nombro porque sí y estoy tranquila; eso también me da risa porque he estado en situaciones de mucho nervio en Santiago y en varios viajes pero ahora no me mueve su energía, apenas siento un leve nudo en la panza frente a él; veo a un niño, a alguien bondadoso jugando a malo… Finalmente me deja pasar casi como un favor mientras yo sólo lo observo y otro poli me indica por dónde seguir el trámite… Recuerdo que estoy trabajando algunos rayos de colores que tienen que ver con la calma y el flujo, lo agradezco porque claramente están actuando. Luego, no casualmente me encuentro con una chilena y su hermano en la fila siguiente (antes me encontré con el barman de uno de los restaurantes vecinos que siempre visito y que viene también en el vuelo; jaja), amigos de Nati, pasajera de este blog, y ella me cuenta que la primera vez que vino un poli le gritaba y le abrió la maleta y ella casi lloraba porque no le entendía y ella sintió que era ‘puro show’ para intimidarla hasta que la dejaron entrar… Linda bienvenida a USA… Luego llegamos a Newark, uno de los aeropuertos neoyorquinos con gringos muy amables… El día está gris y lluvioso -yo feliz- con bellos colores de otoño en esta enorme ciudad. Me agrada viajar de la primavera sureña al otoño nortino, un placer. Son ocho intensos días junto a ‘mai sister’, que me invita  “su” país, al que ha venido varias veces y que le encanta aunque no le gusta demasiado reconocerlo porque a ojos de muchos no suena muy lindo, jaja. Entre varios amigos “tenemos” países. Marce tiene Egipto; Jaime tiene Italia; Lily y Tati, Francia; Moni, Chile; Pao va con España; Karen tiene Dubai (nada menos), otra Marce y Cocó tienen USA, Javier obvio que Cataluña, Isabel Bolivia y Jorge Colombia… Yo “tengo”  -hasta ahora- Turquía, Guatemala, México y Portugal, en ese orden… ¿Y ud., querido pasajero de este blog, cuál tiene? Diga no más, que el mundo es amplio y además podemos compartir.

En este viaje me siento dentro de una película, no sólo porque recorres varios rincones que ya viste en las pelis (aunque no veo tantas tampoco y no retengo demasiada cultura/info gringa), sino más por estar en estado más bien neutral. Realmente hace un rato me siento así: observando sin tomar demasiado partido, divirtiéndome mientras contemplo una y otra escena, aprendiendo, observando(me)… Una parte mía sigue -como dije en un post anterior– en esta pausa, en crisálida, es raro, y prefiero respetarlo porque es lo que se está dando en mí ahora, lo siento como una etapa y este viaje siento que viene a cerrarla también… Pero más allá de mi estado interior me entrego a la aventura de  esta ciudad incansable que -precisamente- cansa, divierte, enamora, enseña, cautiva, estimula, desafía, sorprende una y otra vez; y también te hace sentir en una peli vertiginosa…

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Desde el High Line Park, NYC. Un parque en altura sobre antiguas líneas de tren.

Fuerza latina

Podría decir que en Nueva York reside el mundo, están todos los colores, aromas, sabores, modas, historias, sonidos, tendencias, decadencias. El concepto cosmopolita se palpa en cada esquina.  Todo convive: el lujo y la pobreza, todas las razas y religiones, lo justo y lo injusto, la locura (mucha) y la intelectualidad, el arte y lo bizarro, lo refinado y lo masivo, la naturaleza y la selva de cemento, el ruido y el silencio, lo moderno y lo clásico… Además, como lo comentamos con otros latinos viajeros, nos topamos con cantidad de latinos residentes, tantos que casi no hace falta el inglés y nos reímos mucho porque ante la menor interacción con una frase en inglés del tipo: how much? I want a coffee; where is the restrooms?; sorry;  thank you; hi; etc… me responden: vale 2 dólares;  lo quieres con azúcar y crema?; el baño está a la derecha; de nada, adiós, hola, sí… jajaja… Y nos sale una risa cómplice entre latinos… Como la señora que nos escucha hablar en el metro sobre el cambio de hora que hicieron la madrugada de Halloween, el horario de invierno y que nos confundió a varios; ella ya me miró al entrar al vagón, pero al rato se para del asiento de enfrente, se me acerca y me dice en acento ultracaribeño: ¿qué hora tú tienes en tu celular? -y yo me sonrío, le digo que las 10:05 y ella me dice: es que yo vengo saliendo de mi trabajo y yo ponché (marcar tarjeta) antes esperando a mi compañera que no llegaba y ahora me van a descontar, yo no sabía qué pasaba con ella pero la máquina esa no cambió la hora -y entonces se une una señora a mi lado para decirme que también se equivocó al poner el reloj del celular y terminamos conversando en español ante la mirada de algunos gringos soñolientos en el carro.  Ya cuando nos bajamos le toco el brazo (entre latinos podemos hacer ese gesto) y le digo: buen día, amiga, que descanses-  se sonríe y nos despedimos.

Lo mismo cuando el penúltimo día compro jugo de naranja de verdad y un antigripal en un almacén frente al hostal. El mexi(cano) de la caja me dice: reina, todo Nueva York se ha resfriado este otoño, mamita. Es que con este tiempo -decimos ambos y completamos la frase: que si la lluvia, que el viento, que el frío, que el calor. Y él agrega: el año pasado nadie se enfermó, en cambio ahora; el tiempo está muy loco, mamita -nos despedimos sonrientes y cuando vuelvo al día siguiente por más jugo le cuento que estoy mejor y volvemos a conversar un poco, mientras un obrero con casco pintado con la bandera estadounidense se sonríe aunque no entiende la conversación porque él sí es gringo…

Rincón italiano en el Chelsea Market, atendido por latinos, entre otros

Rincón italiano en el Chelsea Market, atendido por latinos, entre otros

Hay muchos latinos en los servicios trabajando duro por su sueño americano -vaya concepto antiguo, en mi opinión. Muchos lo logran -como nos cuenta Álex, el pizzero mexicano de la esquina, que lleva casi 30 años acá- pero a costa de cero descanso y gran nostalgia por la familia; aunque como en NY está el mundo entero, la comida y los productos de cada país están muy presentes y hasta incorporados algunos a la dieta local. Supongo que eso alivia al corazón también.

Locuras y verdades

Metro de NYC

Metro de NYC

Claro que me resfrié no sólo por los cambios de temperatura  climáticos y del metro (los vagones del metro a veces están ultra fríos con el aire acondicionado) y algunos andenes apestan: no sólo con olor a orines, desagüe y otros, además de alojar a varios colegas de Mickey Mouse, un clásico del metro local, ver ratones en los rieles, sino también por la vibración intensa de la ciudad, por demasiado estímulo después de mi gran pausa. Venía de un ritmo muy calmo y subirme de una a la agitada energía neoyorquina a ratos me sobrepasó (mi cuerpo y alma hicieron su mejor esfuerzo pero me mostraron también el ajuste vivido, yo en mi cámara lenta mientras el resto iba en cámara rápida), e igualmente disfruté porque me encanta todo lo nuevo, descubrir lugares y costumbres. Encima siempre encuentro algo por lo cual reírme y acá hay material de sobra, entre los looks más excéntricos (adoré los peinados afro que ostentan el frizz mientras otros se desviven por evitarlo), las frases en el aire, algunos gestos muy fríos y displicentes versus otros muy amables… Vaya que da material este territorio nortino. Si hay algo que me gusta hacer en los viajes y en algún momento en cualquier rincón de Santiago cuando puedo, es sentarme a ver pasar la gente, sin ningún afán más que observar la diversidad humana y reírnos de cómo somos, saber lo que se lleva y lo que no, descubrir la idiosincracia y sentir la energía…

Un sábado en el mercado de pulgas Hell's Kitchen

Un sábado en el mercado de pulgas Hell’s Kitchen

Durante mi paso por NY en Chile siguen destapándose verdades, tal como lo conversamos en radio Cooperativa a principios de este año: todo se sabe y todos quedaríamos expuestos, y ahora el empresariado chileno sigue dándonos material -como si nos faltara- mostrándonos la oscuridad, manipulación y abuso del que somos capaces cuando estamos vibrando en egoísmo y en defensa… Ellos nos reflejan lo peor de nosotros mismos por estos días y lo peor del sistema frío que creamos y habitamos.  Y es bacán, a mí me alegra, pues caen más y más fichas de cierre de una etapa plástica y oscura. Pero estos hechos no son sólo para escandalizarnos o apuntar con el dedo, son para crecer,  para despertar y usar nuestras propias herramientas para movernos. Todos las tenemos y es tiempo de ponerlas en acción: creatividad, ingenio, pragmatismo, intuición, conexiones, estrategia, impulso, liderazgo, etc. Luego de la pasada de Don Satur (limpieza, cierres, sabiduría) por Escorpión (verdades ocultas, platas compartidas, intrigas) veremos sus efectos por largo rato en varios puntos del planeta y en nuestros mundos personales también: estamos reconociendo nuestras verdades, asumiendo quiénes somos en nuestra totalidad para construir con bases más sólidas y auténticas… Por lo mismo, con algunos compartimos estos días nuestros nuevos y  no en distintas áreas, conversamos de lo difícil y aliviador que ha sido al mismo tiempo… Como una amiga que siempre dice que sí a la familia cuando le piden dinero y esta vez decide pasar, entonces se vienen encima las agresiones y manipulaciones… Cada uno mostrando su verdad… Hoy nada se puede ocultar o fingir, lo pagamos muy caro; puede resultar intimidante e igualmente es bello y sano… Y yo también he dicho mis sí y mis no. Entre estos últimos, por estos días -lo dije antes- no me da pa’ contener a nadie, algunos lo entienden, otros no, y es parte del ajuste que todos vivimos con la nueva energía que se instala en nosotros: después de tanto movimiento en Libra de septiembre a noviembre (formas y relaciones) ahora nos movemos aunque suene redundante de otra forma y con otra frecuencia que se dirige hacia lo verdadero. Hacia “este/a soy yo, tengo todo esto dentro de mí, estoy en esto, voy hacia allá (o no sé hacia dónde voy), pero esto soy, con todo los sí, no y más o menos de cada uno… Todos estamos reconstruyéndonos, pasando la agitación de nuestro centrifugado y comenzando lentamente otra etapa algo incierta pero más optimista y fluida. Venimos de tres años de gran tensión y fricción donde crecimos mucho y nos despojamos… Ahora comenzamos a levantarnos, a brotar desde lo que somos verdaderamente.

En este viaje, además de observar y de disfrutar aventuras, rincones, sabores, compras y paseos (aunque no sé definir qué es pasear, jaja) me encuentro con mi amiga y ex vecina Pepa Valenzuela y sus amigos latinos del master en escritura que cursa en la NYU (Universidad de Nueva York). Primero nos encontramos a un café con Pepa a solas a contarnos la vida, en Williamsburg, un barrio que ella reporteó para Chile donde los hipster la llevan aunque ahora comienzan a migrar a otros espacios.  Al día siguiente, ella está ansiosa porque es Halloween y se ha preparado con anticipación

Desfile de Halloween

Desfile de Halloween

para su disfraz de catrina. Luego nos juntamos en el desfile oficial que está lleno de gente y los disfraces más insólitos y producidos en gente de todas las edades. Muy chistoso e intenso todo! Después de la parade vamos a un restobar y conversamos de todo un poco, incluida la idiosincracia chilena y cómo nos marca la montaña, la cordillera -que a ratos me ahoga y siempre me conmueve- en nuestro carácter introvertido, temeroso y laborioso… Con otro chileno -que lleva casi dos años en la ciudad- en la mesa conversamos de las luces y sombras de NY, de la energía que te chupa si no estás bien parado -o si no tienes mundo interior- y de la locura, una de las cosas que más me llama y que más le chocó a Pepa en sus primeros días por estas tierras… Mucho loco dando vueltas. Las grandes ciudades producen más locura y si hay viento, aún más; lo he comprobado. Mucho aire (pensamiento), agitación y masividad producen más rayadura, en mi opinión. Y si a eso le sumas un sistema voraz de consumo, el resultado se incrementa. Mucha gente hablando sola, cantando, pegada en algún desequilibrio; no demasiado homeless -al menos en esta ciudad-, sino gente que va y viene y que vive en su mundo aparte.

Time Square

Time Square

Yo sigo viendo mi tele: observando y sapeando, como escribió Pepa en esta crónica sobre el metro neoyorkino.  Mirando cómo se mezclan la frialdad y la amabilidad de la ciudad en muchos gestos de interacción, palpando la densa energía en Times Square, donde me vienen mareos y vacío en medio de tanto ruido, luces y ansiedad, y necesito urgente comer algo más natural hasta que encuentro una bendita sopa que me recompone; sintiendo la baja energía de China Town donde encuentro un milagroso té de jengibre con limón y me meto a una farmacia china curioseando todo riéndonos con los chinos sin hablar una palabra; y disfrutando el enorme oasis del Central Park que te inyecta de vida, naturaleza y armonía.

Otoño en Central Park

Otoño en Central Park

En medio de todo doy gracias porque muchas sincronías se producen en este viaje. Algunas cosas que quiero comprar van apareciendo nada más pensarlas y se solucionan también ciertos obstáculos, recibimos ayuda en los momentos más inesperados, me encuentro con sonrisas cada tanto en una ciudad que no te sonríe fácilmente pero que es muy abierta y cordial al mismo tiempo…

Una mañana en Central Park

Una mañana en Central Park

De regreso después de esta aventura gringa, luego de apenas ordenar un poco, de tomar mate con hojas de menta para refrescar lo que queda de resfrío y de dormir doce horas seguidas, me recibe un fuerte temblor por la noche (en otras partes sería terremoto, pero en Chile es un temblor más) y aunque apenas me despierta, al día siguiente digo: Mmm, gracias por la  bienvenida y por recordarme que ya, que tenemos que movernos... Además del amor con que nos reciben al regreso la familia y amigos preguntando detalles, regalándome pan casero, frutas y verduras, me quedo mirando el atardecer en Santiago que pasa por todos los colores cálidos, atesorando los momentos vividos en el norte que empodera y tomando la energía de este sur que sana. Las mariposas vuelven a revolotear en el balcón, las saludo y recuerdo las que vi en el aeropuerto santiaguino al llegar a media mañana con mucho sol… Todo tiene su espacio, la aventura, la pausa y ahora el trabajo de este cierre de año que se asoma divertido y desafiante, con la Luna nueva en Escorpión que nos trae más oportunidades de encontrar respuestas, tener importantes conversaciones y decidir asuntos o cosas que tenemos que soltar. Este noviembre despeja el camino para iniciar y cerrar según sea el caso… Con la luz del atardecer me quedo mirando uno de los recuerdos que traje para regalar y que tiene todo que ver con estos tiempos… Seguimos encontrándonos y aventurándonos!

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Sagrado silencio

Lo estaba sintiendo y venían sucediendo algunas señales (entre otras, derramé mi agua con jengibre de cada mañana sobre el teclado de uno de los compus en casa y luego al de la consulta le falló el cable de corriente), pero no sabía qué forma tomaría y qué acción concreta sellaría el camino que hace semanas -o meses- comenzara para varios y para mí también…

Parque Nacional Alerce Andino, Llanquihue, Chile

Cada tanto atesoro lugares, sensaciones, aromas, colores, gestos… Y, al igual que muchos, hay espacios que tengo plasmados en el corazón… Después de un buen rato de atravesar y subir un gran y bello bosque/parque húmedo típico del  sur chileno, con ríos, cascadas, saltos de agua, alerces milenarios; de deleitarnos con todo lo que la tierra regala en este rincón del mundo y de tener que ir concentrados a ratos en mirar el suelo para no tropezar ni resbalar (lo cual no quita detenernos a admirar y disfrutar todo), subo la cabeza y veo nuestro último destino en el Parque Nacional Alerce Andino, en la carretera austral chilena: la laguna Chaiquenes.  Lo único que me sale es un: Guauuu!… Me quedo muda y emocionada frente a tamaña belleza, inmensidad y energía… Se me llenan los ojos de lágrimas al quedarme contemplándola y sintiéndola… Con los ojos abiertos y cerrados el silencio te sobrecoge…

… El cielo está nublado y aparece esta laguna poderosa, mezcla de espejo, poder, hogar, fuente, apertura, cierre, sanación, amor… Hay impresionante vibración de amor, de silencio y de Vida pulsando con toda su fuerza y pureza…

No sé si la foto evoca la poderosa energía de este lugar, pero aquí está: Laguna Chaiquenes, sur de Chile

No sé si la foto evoca la poderosa energía de este lugar, pero aquí está: Laguna Chaiquenes, sur de Chile

Nos quedamos callados un rato con Cristian, nuestro guía/amigo, y Moni, amiga viajera… Y nada más llegar comienza a llover suave, como si nos dieran la bienvenida y tuviéramos precisamente lo que queríamos antes de este viaje: invierno, sur, verde, lluvia, frío, cobijo, aire puro, pausa, aventura…

Se puede palpar la energía -que es demasiada- y entre que te magnetiza, te conmueve y hasta te intimida un poco… Saludo a los guías, a todos los protectores de ese lugar, a los elementales, a todos los seres vivientes, al agua y al silencio… Siento que puedo entrar en las primeras capas de ese espacio y que en cualquier momento algún árbol, junco, el agua, la tierra, una piedra o ave se levantará a saludar o a decirnos algo; no necesariamente algo solemne, puede ser hasta un chiste, es que acá la energía de la tierra está tan viva y pura que el corazón se abre de par en par y no puedes dejar de sentir que todo habla y está presente y de reconocerte como parte de este Todo vibrante que somos….

Chaiquenes

Por mucho rato, días y hasta ahora, el momento mágico que vivimos y la vibración de esta laguna siguen pulsando en mi con mucha plenitud… Y al regresar a Santiago mi decisión de pausa se vuelve más intensa y se transforma en necesidad de silencio, de seguir conectada a lo vivido ahí… No sólo de hacer menos, sino de bajar la cortina y “enmudecer”… Recuerdo mensajes de los guías en canalizaciones que desde marzo me hablaron de esto y ahora los comprendo mejor: es necesario que me detenga aún más, no me da para entregar más energía estos días, ni para escuchar, ni acompañar, ni guiar… Por lo mismo, no haré Ritual de Primavera, simplemente no me da ni siento el impulso y las señales apuntaron a suspender, encima los rituales no se pueden forzar… Tampoco voy a la radio, aunque en Chile la energía colectiva-mediática está demasiado mental, bastante pesada y pegada, me gustaría hablar de otros aspectos que  podemos mirar y conectar para soltar la negatividad, pero tampoco tengo ganas de mover esto, siento que no es el momento…

Como muchos estoy en una transición y en pausa… No es cómodo pero tampoco terrible… Igual me gusta esta nueva etapa y vuelta de la espiral… A ratos han brotado penas, rabias y angustias, lo cual me alegra y me sirve; y en otros mucha alegría, satisfacción y más claridad… También me vienen muchas confirmaciones… Igual es raro rechazar variadas invitaciones hechas con amor a las cuales he dicho no por ahora, pero ya iré, tranqui que ya vuelvo y estoy bien; sólo necesito parar y silencio… Sólo he ido a un par de cosas que ya tenía pactadas y he estado observando más que haciendo y ha sido bello, he recibido mucho amor… Por otro lado,  aunque hace rato que no miro noticias de TV ni de internet, estos días ni la radio me ha seducido, siento energía muy opaca en los medios; sólo veo un par de series turcas y españolas por la tarde…

Me siento en crisálida… Suspendida, cobijada, detenida, curiosa, en cierre e inicio, dolorida, energizada, neutral,  en quieta incertidumbre… En transformación…  Gozando a concho los últimos días del invierno… Decidí concentrar la energía en mí con consciencia, no distraerme en los demás, no adquirir más información de medios ni de redes ni de gente y dejar de dar por unos días… Recuerdo cuando en marzo y en mayo en el norte los guías mencionaron que ya no necesitaba más información y así lo he sentido desde fines de 2014 y todo este año, al tiempo que siento que no hay nada nuevo tampoco, lo cual es bacano porque revela que estamos todos más grandes y es momento de aplicar lo aprendido…

Entonces, pese a los correos, llamadas e insistencias, suspendo las lecturas de cartas astrales y sólo hago un par que tengo ganas de hacer pero que no son ‘urgentes’… Me río mucho con esto porque la Vida me acompaña y me confirma.  El primer día que “salí al mundo” en medio de mi “auto-retiro” a hacer una de las lecturas me divierto montón porque en menos de diez minutos me encuentro con dos amigos en la calle y al entrar a la  tienda por el cable del compu que no funciona (como si éste me dijera “¿estás segura de suspender tu pausa por estas dos lecturas?”), la dueña me dice: pero si tú eres la amiga de Gonzalo, te hago rebaja. -Jajajaja… Y yo además de agradecerle muero de risa porque es como un schock de saludos y encuentros en vista que me había escondido un rato y ya me dan ganas de volver a mi guarida, que disfruto aún más al terminar mi media jornada social-laboral…

Pero en el sur hubo más regalos… La liviandad… Lo dije en el audio anterior… Ahora nos toca aprender desde la luz, desde la alegría, aunque no sepamos bien cómo… Y en un momento clave cuando, en el mismo bosque mientras caminaba disfrutando todo, al entrar a una zona más espesa hice una pregunta a los guías pidiendo una señal, en menos de un par de minutos apareció en mi oído un zumbido y un aleteo que movió mi cabello… Era un colibrí que de mi oído y hombro siguió vuelo al resto del grupo y todos nos sorprendimos y disfrutamos con alegría ese momento… Luego le conté  a Moni en qué momento ese colibrí apareció y juntas recordamos el deleite que nos habíamos dado la tarde anterior con el vuelo liviano y dulce de los colibríes en un jardín en Frutillar, donde nos quedamos hipnotizadas, en una verdadera meditación en la que estuvimos una media hora disfrutando con esta escena mágica que fue otro de los regalos y símbolos de este viaje de sanación, reconexión, pausa y vida en el sur chileno… Con el sonido de su vuelo y su canto, con toda su belleza, les comparto esto que grabé… Y sigo los últimos días de mi pausa silenciosa invernal… Ya regreso!

Entre cierres e inicios, ¡Feliz otoño 2015!

Armando el altar

El equipo armando el altar. Gracias!

Pasan muchas cosas con los rituales de cambio de estación que hace rato hacemos… Pasan antes (cuando la energía comienza a manifestarse, a sintonizarse con lo que estamos viviendo, a abrirse y desafiar, también a “soplar” por dónde irá la meditación), durante (muchas sincronías, ayudas, regalos, pruebas) y después (reflexiones, agradecimientos, cariño, generosidad, comprensiones de lo vivido, transformaciones)… Y siempre se respira Amor… Desde el trabajo previo y de equipo días antes y en esa misma jornada, el apoyo generoso de Juventud Providencia que abre sus espacios para que muchos nos encontremos, los mails enviando amor y energía, el altar que se arma paso a paso, luego en la quietud de todos los asistentes en distintos momentos, en la entrega, la presencia plena, la dulzura de los niños, la sabiduría de los abuelos, el baile entusiasta, las palmas, los ojos cerrados en algunos pasajes, las sonrisas, el compartir de los frutos, los abrazos al final… La conexión con nuestro corazón puro se deja sentir y brilla para que todos la gocemos…

Los frutos del altarLa tarde de este 28 estuvo muy íntima, con una energía muy profunda… Chile -y todos quienes habitamos esta tierra sureña poderosa- está(mos) en una transformación dolorosa y bellísima a la vez, que nos remece y nos reconecta al mismo tiempo. Por lo mismo, cada paso de este Ritual de Otoño fue dedicado al norte chileno que hoy palpa la muerte, el desapego total, la angustia, la desolación y ‘futuramente’ el renacer. También enviamos nuestra energía al sur con sus bosques que arden y sus volcanes que despiertan con fuerza, que hacen saltar nuestros miedos, desesperación  y perplejidad…. Por eso bailamos y disfrutamos como ofrenda para todos los seres, incluidos nosotros mismos…

Fuimos alrededor de 300 uniéndonos para decirle a nuestro cuerpo, ego y corazón verdadero: aquí estamos con todo lo que somos, con toda nuestra belleza, nuestros miedos, nuestras heridas y nuestras ganas de hacer una vida distinta, y podemos detenernos a revisar cuánto crecimos en este ciclo de tres años que cerramos, cuántas capas de piel botamos, cuántas vueltas dentro de la lavadora y miren cómo estamos hoy… Estamos más grandes, más conectados, con más conocimiento y herramientas para avanzar de forma más integra y armónica. Ya no caminamos sólo escuchando al ego con sus urgencias, su deber ser, sus rabias, sus creencias rígidas, miedos o penas; sus trampas y espejismos… Ahora comenzamos otra etapa del viaje y este otoño 2015 es la bienvenida a este tiempo nuevo donde tenemos tanto que crear, vivir, reconectar y aportar… Podemos atravernos a experimentar desde el corazón!

Desde el teatro Oriente, nos juntamos a detenernos y celebrar

Desde el teatro Oriente, nos juntamos a detenernos y celebrar

En este ritual pasamos por muchos gestos, desde el reconocer en qué momento de nuestra vida está cada uno y colectivamente, hasta el darle la mano a nuestros miedos porque están ahí para algo y es bueno hacerles un espacio y escuchar qué tienen que decirnos, sólo que ya no podemos dejarles el mando… Y también hicimos otro gesto: honrar al padre que elegimos tener en esta encarnación y  -haya sido como haya sido- agradecerle la Vida que con Amor nos traspasó… Desde una conexión de corazón muy profunda compartimos esto con Chile, un territorio poderoso y sanador donde muchas veces el padre aparece más bien lejano o derechamente ausente… Esta tarde, desde la energía de Amor y Poder del padre, abrimos tanto los caminos como nuestras alas para que en este nuevo ciclo nos decidamos a tener una vida más auténtica, que nos apasione y podamos brillar con todos los dones que tenemos para compartir…

Hoy, al día siguiente, sentimos el amor flotando, el sonido de la música del norte y del sur, y el baile de Happy con que todos vibramos porque el otoño nos invita a soltar y disfrutar!! Soltar apegos, miedos, ideas antiguas, stress, expectativas, rencores, exigencias, críticas, prisa, dudas, obsesiones, pasividad… Podemos soltar todo lo que nos impide sonreír: desde el corazón, con suavidad, como hojas de otoño, podemos dejar caer pesos y energías opacas para quedarnos más a gusto con lo que de verdad somos: bellísimos seres humanos con un corazón espiritual de un poder infinito… 

ALTAR ritual otoño

Nuestro altar de otoño ❤

Muuuuchas gracias a todos por leer este espacio, por compartir los rituales, escuchar los mensajes y avanzar juntos en tiempos tan desafiantes y de tanta luminosidad al mismo tiempo! Ahora podemos ver y sentir mucho más por dónde es el camino de cada uno, sólo hay que soltar miradas antiguas, detenernos más, abrazar a nuestro ego y miedos para que ocupen su lugar, reírnos con ganas de nosotros mismos, probar nuevas fórmulas y acompañar el fluir de la Vida sabia y amorosa que sabe por dónde llevarnos... Un gran abrazo otoñal con música del norte chileno para bailar con el corazón e irradiar Amor! GRACIAS y seguimos viaje! ❤

En ‘modo’ verano, tiempo para fluir y reír

No paramos de reír y de “perrear” con las letras de unos reggaetoneros famosos que están en un festival en el norte de Chile y que pasan por TV un domingo en la noche; es nuestro ‘minuto cultural’, jajajaj, con letras del tipo: mi única estrella princesa bella / Mi mami, mi doncella / Te confieso que soy nada sin ella …. jajajajaja; siempre me pregunto quién se sienta a escribir tamaño aporte…. Pero el ritmo es contagioso, coreamos varias canciones (o partes de éstas), y yo soy una agradecida de la llegada del reggaeton porque por fin muchos recordaron que tenían caderas y pelvis y que está bueno moverlas porque en el Cono Sur se baila poco y eso nos vuelve más rígidos… En fin; el vocalista o cantante es muy divertido, es decir, él no lo sabe ni lo pretende, pero acá nos reímos mucho y encima habla bastante de Dios mientras las chicas de su ballet se contornean y canta letras re machistas y burdas, jajajaja… Qué risa y qué divertida noche para cerrar un alegre fin de semana de piscina, buenas conversaciones, mate, comida india y café turco con cardamomo… Varios estamos de vacaciones por acá y compartimos acompañados del calor incesante…

20150216_150451El sábado por la mañana en la pisci me quedo mirando las abejas que visitan varias flores que hay alrededor, escuchando el canto de los pájaros que está intenso y sintiendo el sol con toda su fuerza; en eso llegan unos ecuatorianos y una de ellas no quiere sol y conversamos un poco de Chile, del calor de esta temporada y de las costumbres de cada pueblo; es tan bello ver lo iguales y diferentes que somos y sentir el sabor sudamericano en sus distintas formas, con la espontaneidad de este lado del planeta… Y sí, este verano está abrasador y, al menos en Chile, nos ha dado material para observar el ego que es una delicia! Una seguidilla de hechos públicos nos muestran lo peor de lo nuestro y es buenísimo que nuestras verdades sigan emergiendo en el momento más inesperado y desde cualquier frente o lugar… Estamos todos -por fin- mirándonos más de frente; palpando nuestra igualdad y valorando la honestidad; muchos ya no hacemos cosas por cumplir y dejamos ciertas situaciones por más incómoda que sea la reacción externa… Ahora, en este tiempo, con Saturno entre las aguas escorpionas y el fuego sagitariano (este año es un puente), estamos de frente a nosotros mismos también, los demás parecen casi una anécdota, el tema somos nosotros, no lo que hace el resto: por eso casi ya no hay espacio para manipulaciones, ni para expectativas, ni exageraciones, ni teorías ni supuestas verdades externas… Estos meses nos convocan a verdades internas, de ahí que nuestras trampas, nuestras mentiras, emergen con potencia para que podamos verlas y chequear: ¿en qué estamos?, ¿cómo llegamos hasta acá?, ¿qué estamos haciendo por transformar esto que nos molesta o nos duele y que generamos en nuestras vidas?, ¿cómo vamos con la aceptación y el disfrute de la Vida?….

Don Satur y estas dos Lunas nuevas en Acuario del último mes, nos piden verdad interior y acción profunda, acción con sentido. Con Acuario podemos crear, visualizar, compartir, y podemos enseñarle a nuestra energía a salir de la mente para bajar al corazón y comprometerse con un cambio -por pequeño que sea- en nuestra vida y proyectos. La Luna nueva nos da el empuje y Don Satur, que sólo observa y escudriña desde Sagitario, además de reírse nos sigue sacando velos y desmoronando cualquier castillo en el aire que se nos haya ocurrido siquiera imaginar. Con un solo bastonazo agita el fuego y dice: Ja, mírate en todas tus creencias sobre ti y sobre la vida, en todas tus máximas e ilusiones; revísalas, porque juntos las pondremos a prueba por varios meses, seguro hay muchas que ya no te sirven y otras tantas que son puro autoengaño…

Y ahora, en este verano del sur, hay más abono para este trabajo. Diría que el invierno nortino también, pero desde la introspección, lo cual vibra de otra forma. En verano podemos jugar más, improvisar, reírnos y alivianar la energía, como la ropa que llevamos que deja a la piel en más contacto con el sol y el viento, un placer… Siempre me llama la atención la gente que no ríe o que lo hace poco, y más quienes no tienen humor, siento el freno de la energía. La risa afloja y provoca cierta fluidez exquisita y muy humana, es parte de nuestro sello encarnado. No desde hacerse el payaso que evade la profundidad o la conexión -eso es triste-, sino desde el reírnos más de la realidad, de nuestro tierno ego, de lo graves que nos ponemos muchas veces, de las situaciones cotidianas y hasta de las desgracias de turno… De reír con placer, dulzura, chispa y autenticidad…

Y ya que es verano bailamos reggaeton aunque las feministas y los intelectuales -posturas ya antiguas y encapsuladas; lo siento- nos miren con cara fea y coreamos letras que de tan burdas y obvias te hacen reír con ganas…

Encima cuando es verano y estás de vacaciones hay más oportunidades de practicar la fluidez, ver las señales y decirle sí a la Vida y su magia; hay otro ritmo; hay menos obligaciones, menos frío del cual protegerse, menos horarios fijos, el día tiene más horas, el sol nos permite ocupar más lugares y alargar las conversaciones al aire libre… En esta primera semana de vacaciones me pongo al día con varios amigos, algunos que no veía hace años y retomamos la confianza, el humor y el cariño de siempre… Con más de un par comemos en mi segundo hogar, el siempre fiel Lomit’s, saboreamos y tiempocirobrindamos mientras brotan las historias de cada uno en medio de carcajadas… Y varios días me dejo llevar por lo que la Vida propone… Como la semana anterior en que al mirar de lejos una pulsera sobre la cómoda digo: debería botarla porque me la regaló una amiga que a ella se la había regalado alguien que me dio la sensación que a ella no le hacía gracia precisamente…Mmm. Sí, mejor la boto -pienso. En eso la tomo y nada más hacerlo se suelta uno de los elásticos y comienza a deshacerse el hilado. -Bacaaanoo! Gracias! Sí, tenías que irte, chiquita, gracias! -exclamo feliz. Al rato, en medio del desayuno en el balcón y la radio de fondo divago sobre que debería hacerme una costelación familiar -individual, por cierto- porque siento que tengo que dar algunos pasos que ya se me mostraron en 2014 y no me dedico a activarlos… -Sí, debería llamar a Alicia o Ceci y pedirles una hora, las dos trabajan bien y son serias, pero demás que no deben estar porque son vacaciones y qué lata joderlas con pega en estas fechas -y dejo ahí la idea. Al rato abro el correo -que en vacaciones no lo miro demasiado- y tengo un mensaje de Alicia: “Hola amiga, te escribo para agradecer las bondades que has tenido conmigo. Son muchas las personas que me has enviado y eso llena de alegría mi corazón y es un efectivo y grato feed-back de mi trabajo que hago con amor. Ya sabes, pides hora y te atenderé feliz! …sin costo! ❤  Te abrazo agradecida!! Ali”. –Guaaauu! Graaacias! -digo, al tiempo que llevo mi mano al corazón, me vienen emoción y risa juntas por los regalos sincrónicos de la Vida, la generosidad del alma y la magia que todo lo impregna… Al rato le escribo de vuelta y le cuento de nuestra sintonía de esa mañana y luego la llamo. Quedamos para el martes.

Una vez en la consulta con Alicia, conversamos un poquito de este tiempo de cierres y justo ella me menciona este blog y el tema de los movimientos de la tierra y estos meses agitados; me dice que ella está inquieta porque le tiene mucho miedo a los temblores desde siempre. Cambiamos de tema y viene un fuerte temblor que se siente con ganas y nos quedamos mudas asintiendo por la sincronía y ella que abre los ojos; una vez que pasa, nos reímos, hablamos un poco más y al rato ella puede soltar un respiro y volvemos a reír… Vaya energía!!

Y antes, el lunes por la noche me acuerdo de Dani, una amiga que está buscando casa en Viña del Mar, que quedó de venir a Santiago y de que nos juntáramos… El martes por la mañana voy saliendo a lo de Alicia y llega un mensaje de Dani que me dice que anda acá y que con Felipe harán pic-nic en plaza Las Lilas (lugar que Felipe dice que es suyo, tal como Lomit’s es mío!) a la hora de almuerzo. Según yo esa mañana, luego de la constelación iría a Providencia a un par de trámites que tengo pendientes, pero resulta que la plaza en cuestión -reino de Felipe- es al lado de la consulta de Alicia… Entonces agarro el pareo de pic-nic, lo echo al bolso y le digo a Dani que andaré cerca, aún pensando en ir a mis planes antes… Pero la sesión consteladora termina casi a la hora de almuerzo y digo: Ok, Jimena, acá te quedas, disfruta este rato y luego vas al pic-nic… Me instalo bajo la sombra en un café cercano integrando lo vivido, que estuvo bello y revelador pues Alicia une varias herramientas además de las constelaciones y hace un trabajo muy armónico y profundo. Respiro y agradezco todo con mucha presencia y una sonrisa en el corazón. Luego parto al encuentro con los chicos que ya están saboreando humitas y quiche de verduras echados en el pasto… Una delicia de día, mucha sanación, alegrías y puro fluir… Más tarde, en casa, al sentarme a escribir en el balcón cuando el sol casi se esconde, suena el teléfono y es mi amiga Nora que -como conté en la nota anterior– está en pleno aprendizaje con sus primeros días con whatsapp en su nuevo teléfono y nos seguimos riendo de sus descubrimientos de emoticones y avances como ver videos, fotos y hasta compartirlos; también hablamos de viajes -su rubro- y me da un par de sugerencias por si salgo unos días… Me siento otra vez frente al compu y en eso aparece en la puerta mi vecino favorito a regalarme una mermelada de alcayota hecha por él y yo que pensaba terminar esta nota por la tarde-noche, al final me quedo charlando y mirando sus fotos de su paso por Córdoba en un festival costumbrista muy masivo al que me había dicho que iba y me cuenta los detalles sabrosos de la aventura… Después de un rato, la noche ya vino con todo y por fin sale esta nota veraniega, llena de acomodos, regalos, sincronías, dulzuras y sol de verano que nos da más oportunidades de reír, flexibilizar, improvisar y disfrutar… Gracias!

Santiagoatardecer

Las OTRAS Predicciones 2015 (válidas para Chile y otros rincones)

Si usted quiere leer las Predicciones 2015 oficiales publicadas por El Mercurio online, Emol.com made in Ji, con presentación del año + vaticinios para cada signo, están AQUÍ.

Si además quiere ver el video con la entrevista para EmolTV, puede mirar acá. Y si todavía le queda  curiosidad pendiente puede escuchar la última sesión de astrología en radio Cooperativa por aquí, donde conversamos distintos aspectos de 2015 y compartimos algunas guías para los cinco primeros signos astrológicos (de Aries a Leo).

bolamagiaPero si le interesan otras Predicciones aún más certeras, acá van:

– Un largo y angosto país llamado Chile pasará a formar parte Imperio Turco Otomano, con capital en Estambul y base sudamericana en todo Chile continental.  Los programas de TV locales tendrán subtítulos en turco y al despedirse los conductores dirán: teşekkürler. Güle Güle. 

– Nacerán cientos de niños llamados Onur, Sherazade, Fatmagül (ella no tiene la culpa), Kerim, Bihter, Behlul, Mustafá, Suleimán, Hurrem, Ezel, Kuzey, Güney. Estos pequeños serán un tanto dramáticos y guapos, beberán té de manzana y comerán döner kebab.

– La Presidenta chilena perderá su cargo. Sufrirá un día, porque al siguiente pasará a ser la Sultana de la comarca, desde ese día llevará largos vestidos de seda, joyas con piedras preciosas y dejará su cabello crecer. Su secretario se llamará Onur. Se celebrará en todo el territorio sudamericano su nombramiento, se repartirán delicias turcas y monedas de… cobre entre todos los ciudadanos.

-El escudo nacional de Chile tendrá un ojo turco como imagen central.

– Es probable que de aquí a 2017 gran parte del continente americano -a excepción de Brasil- pertenezca al gran Imperio Turco Otomano.

-La creatividad de la TV local irá a la baja, mientras que la competencia absurda al alza; lo cual será bueno porque una vez que quienes trabajan en la industria se den cuenta de su falta de propuesta, sello e inventiva, a fin de año crearán cosas propias muy atractivas para todos los públicos. Amén.

-Un torneo de fútbol llamado Copa América moverá mucho dinero, aturdirá a millones, incentivará y entretendrá a otros tantos, y decenas ganarán suculentas sumas mientras suceden cosas muy importantes en el continente y que afectan a todos, pero que pasarán a segundo plano dada la fiebre por el balón.

-La nueva base sudamericana del imperio turco, Chile, tendrá mucho que madurar y aprender, deberá mirar con consciencia su ego en vez de andar mirando el ajeno. Este bello camino le traerá muchas satisfacciones y sabiduría a todos sus habitantes. Esto será el abono para un gran cambio de vibración que viviremos todos los chilenos-turcos en 2016. Tebrikler!

-En algunos territorios cercanos a nuestra capital Estambul dirán que la crisis ya pasó, pero quizá es manipulación para que muchos súbditos dejen de reclamar y no salgan a las calles. Si ellos aprenden a ver más allá se darán cuenta que están en un tiempo riquísimo para su iniciativa, creatividad e independencia del sistema imperial. Inshallah. 

-En otros territorios cercanos a la capital, pero de un continente algo olvidado llamado África, dirán que hay enfermedades graves, pero muy antiguas y que muchos saben que tienen cura, tal vez para distraer a ciertos sultanes y súbditos de otros temas importantes, quizá porque en esas tierras hay muchos diamantes que conviene esconder y hacer creer que llegar hasta allá implica contagiarse. Igual algo se destapará por esos lados.

-En otro país muy grande que es un imperio en sí mismo, al norte del planeta, comerán muchas papas fritas y hamburguesas. Pero las bebidas cola cada día bajarán más sus ventas, lo cual será un gesto -aunque parezca mínimo- de la nueva consciencia. Igual estos habitantes del imperio nortino pueden vivir algunos atentados y, como ellos tienden a la paranoia, este año los desafiará a confiar en la perfección de la vida en vez de hacerle caso a los miedos del ego. Este última energía también pasará por las tierras cercanas a la bella Estambul.

-Habrá diversas tragedias que cada vez menos gente verá por TV porque muchos entenderán que no aportan nada a la vida misma, pero también porque la invasión de telenovelas turcas impedirá las transmisiones, al menos en Chileturco.

-Ciertos volcanes de por aquí y por allá pueden despertar para recordarnos que hay que limpiar lo que tenemos guardado, de paso nos enseñarán más sobre el desapego y el poder del fuego.

-Los vientos despeinarán a muchos y se llevarán aquello que esté estancado y/o con base frágil en nuestras vidas.

-Millones de habitantes del planeta necesitarán tratamientos complementarios urgentes en el cuello porque de tanto vivir agachados mirando su celular desarrollarán tensiones y malestares desconocidos por la medicina. Esto será genial porque, de un momento a otro, soltarán por unas horas sus celulares y tabletas, y sin más mirarán las cosas en vivo y en directo en su realidad. Recordarán que existen los árboles, las calles, la gente que habla con la voz y no por mensajes.

-Científicos japoneses desarrollarán una prótesis de yema del dedo índice para millones de personas que sufrirán el desgaste de esta pequeña porción del cuerpo. Será muy cara, pero en 2016 China venderá la versión barata y se expanderá por todo el mundo. La nueva autoridad de salud de Chileturco -a quien ahora no se le escapará ninguna verdad incómoda- se abastecerá con 8 millones de yemas para empezar.

Y ahora Predicciones para cada signo:

horosAries: De un día a otro madurará. Dado esto vendrán a entrevistarlo de todo el mundo para que dé los detalles de tamaño milagro, pero usted se pondrá irritable otra vez, se aburrirá y decidirá tomar vacaciones. Una vez lejos valorará todo lo que tiene y ha logrado. Se sentirá muy feliz.

Tauro: Llegará a su casa u oficina y no encontrará nada, ni la puerta. Creerá que es un castigo divino, se pondrá furioso y dirá que todo esto es una maldición turca. Cuando respire y acepte, su vida se llenará de bendiciones y conseguirá insospechada prosperidad que compartirá con alegría.

Géminis: Hará una cosa a la vez, se concentrará y tomará su vida en serio. El sultán lo mandará llamar para premiarlo, pero camino hacia allá se pondrá a conversar con unos y otros, irá a un par de fiestas, escribirá un libro y finalmente será embajador del imperio en otras tierras. Estará feliz.

Cáncer: Decidirá desentenderse de la familia, soltar el control y viajar por el mundo. A la semana recibirá un mensaje de un ser querido, se llenará de nostalgia y culpas e intentará regresar, pero los fuertes vientos lo impedirán y por fin se encontrará con usted mismo. Crecerá mucho.

Leo: Por un día se permitirá no ser el centro, se decidirá a escuchar a los demás desde el corazón. Entonces, brillará verdaderamente, pero su luz se reflejará en las ventanas, ante lo cual correrá a tomarse una selfie y a contarle a todos lo brillante que usted es. Aprenderá mucho y reirá más.

Virgo: Visitará lugares muy imperfectos y no los criticará. No limpiará su casa por dos semanas, sobrevivirá y se sentirá fenomenal. Entonces, invitará a sus amigos a cenar pero ellos llegarán atrasados y mal vestidos y usted se ofuscará, lo que se le pasará al recibir entrañables abrazos.

Libra: Una tarde tomará tres decisiones juntas sin preguntarle a nadie, quedará mareado y se cuestionará si es mejor acostarse o ir al médico; no sabrá qué hacer. Lo llamarán de una gran casa de modas para que asesore a famosos, entonces será descubierto y será el fashionista del sultán.

Escorpión: Logrará dejar su temperamento drástico por dos días, pero verá un par de malas noticias en TV y sentirá que el mundo es lo peor. Lo invitarán a algo nuevo y desconfiará, luego irá y aprenderá el valor de arriesgarse; se reirá mucho. Hará amigos nuevos y compartirán secretos.

Sagitario: Creerá que podrá dejar de exagerar todo 2015, pero sólo lo logrará por 24 horas. Igual se lo contará a todo el mundo. Hará un viaje insólito y posteará todos los detalles por cada red social que existe. Hará un retiro de silencio y entonces sucederá un gran milagro en su vida. Pruebe.

Capricornio: Hará actividades simples y se llenará de dicha. Verá muchas cosas que corregir y se morderá la lengua al enjuiciar. Un día decidirá despojarse de sus comodidades, pero cuando vaya a hacerlo verá unas ofertas y olvidará todo. Igual practicará más desapego y encontrará la plenitud.

Acuario: Comprenderá que todos somos iguales. A raíz de eso sentirá un extraño latir al centro de su pecho, entonces bajará a su corazón y vivirá una vida conectada y alegre. Creará algo muy novedoso, pero el imperio no le dará crédito y formará el club de los indignados. Será un gran líder.

Piscis: Abandonará su mundo paralelo y estará aquí y ahora. Entonces, todos lo verán y le hablarán de cosas prácticas; sentirá fastidio e imaginará que está en Neptuno, allí será feliz, pero le faltará algo y regresará. Se decidirá a hacer cosas artísticas y recibirá aplausos, dinero y sentido. Sonreirá.

…Aguante, que ya comenzamos 2015! A cruzar el puente con alegría y hacer magia cada día! 🙂

(Y recuerde que ACÁ están las Predicciones 2015 en más profundidad)