Eclipse de Luna en Leo: ¿qué vamos a elegir?

La intensidad de enero ha sido tanta que -además de tener poco espacio- no sé ni de qué escribir.  Si del dolor que muchos atravesamos para poder abrir otra etapa y soltar pesos. Si de las verdades, la agitación y la evidencia de la oscuridad de Marte con Júpiter buceando por Escorpio. Si de las conquistas que varios celebramos agarrados del aleccionador bastón de “Don Satur”.  Si de los desengaños que Neptuno nos pone para que aprendamos a usar más la intuición y menos la lógica desgastada. Si de la sarcástica despedida que ya hace Urano en sus últimos meses en Aries, que agita nuestro cuerpo y sistema nervioso, que nos pone desafíos, nos llama a ser más audaces y creativos; mientras exacerba el individualismo -aunque algunos valientes ahora se atreven a mirar el propio, ¡tremendo salto cuántico! Si de la necesidad de estar más tranquilos más allá de lo que afuera esté pasando. Si de este eclipse de Luna en Leo que será una evidencia y un ajuste.

En el cierre del taller de interpretación astrológica del  sábado pasado, una alumna me pregunta por esto. Por el eclipse  en Leo de este 31 de enero y alcanzo a comentar que es más emocional que el que vivimos el 21 de agosto pasado, que sirvió para remecer nuestras estructuras externas (temas mundiales en lo político y climático, principalmente) como las internas, pues fue un ajuste de indentidad: qué quiero, qué me representa, qué ya no y qué hago con esto.

Pero más allá del eclipse en sí, el movimiento previo de éste me tiene muy conmovida y contenta a la vez. ¿Se puede estar dolorida y feliz al mismo tiempo? Sí. Somos un Todo. Y mientras me toca acompañar las lágrimas, el dolor físico y emocional de varios cercanos, junto al mío propio que otros acompañan también; un hilo de tranquilidad (en medio de la angustia, igual) y alegría cruza mis experiencias. El dolor y la sanación se presentan al mismo tiempo y es muy emocionante experimentarlo: asistir a la transformación profunda de varios cercanos que botan antiguas capas para quedar a flor de piel por un rato antes de levantarse… Cada uno está soltando sus armaduras. Vaya gesto para honrar y para vivirlo en cada fase, sin apurar ninguna…

Es que ahora, en este inicio de 2018 se termina de “rayar la cancha”. Y gente que optó antes por la oscuridad o la opacidad pero que no le corresponde, está siendo “jalada” hacia lo luminoso… Quienes “como que quisieron despertar” y lo dejaron a medias, ahora tienen que definir el camino; hay quienes están obligados a dar pasos hacia la consciencia y no al contrario… Y esto duele. Es un despojo hasta físico. De hecho nuestros cuerpos se están ajustando a lo nuevo, a los universos paralelos que hace unos meses habitamos más que antes…

En medio de esto, lo que más me llega de este eclipse es el contraste que desde ahora se dará con más fuerza que en otros tiempos; también el sanador cierre que viviremos para reconfirmar nuestros caminos en torno a los afectos y a los talentos que vinimos a despertar; y la nueva energía femenina que emergerá para comenzar a despedir poco a poco el patriarcado de los siglos de los siglos…

¿El contraste? Sí. La Luz y la Oscuridad que somos saldrá a pasear mucho este 2018. Y dependiendo de dónde te pares es con qué y con quiénes te encontrarás. Así que “dime cómo estás por dentro (en qué está tu mente, emociones y acciones) y te diré qué situaciones atraerás, de qué formarás parte y con quiénes compartirás”…  Por lo mismo, habrá muchos con quienes ya no se nos permitirá -aunque lo intentemos o manipulemos- estar o compartir. El contraste será cada vez más fuerte;  no nos dejará maquillar nuestras relaciones ni ambientes. Lo que antes aguantábamos o manteníamos por la forma o por “pobrecito” o por no puedo, etc., etc., ahora será revelado y remecido para que caiga por su propio peso y cada quien tome sus destinos.

Cierres. Sí, esto trae en sí mismo este eclipse y durará todo febrero. Hay algunas fichas -o ladrillos- que nos cayeron en el eclipse de agosto 2017 y hay muchos que se resistieron a hacer un cambio real pese a tener todas las razones enfrente, varios que sí entendieron que había que soltar y lo hicieron -angustia mediante- pero aún no cierran por dentro, y otros tantos que quedaron con un signo de interrogación de neón en la cabeza porque encuentran que la vida es entera injusta y aún no saben qué hacer.  Ahora llegan las comprensiones y las decisiones que cada uno tiene que tomar para sonreír más antes que dramatizar o seguir muriendo por dentro.  Ojo que estos tiempos nos quieren revitalizados!

Tute, una vez más.

Y sobre la nueva energía femenina. Obvio que no es feminismo;  eso es antiguo -igual que decenas de cosas que ya no van y que tengo pendiente hace rato escribir acá algún día. El patriarcado por supuesto que también lo es; ambas palabras me sacan bostezos. ¿Qué viene, entonces? En este mes de eclipses (el 15 de febrero viene el segundo) harán noticias las mujeres. Y junto a esto también comienza una elevación de lo femenino en nosotros: creatividad, intuición, contención, nutrición, emociones, esperar, cadencia, poder interior. Y encima es la enigmática Lilith una de la grandes protagonistas de este eclipse, así que podemos esperar noticias en torno a la oscuridad femenina, como también a poderosos liderazgos que no teman aplicar su fuerza.

Y aunque los eclipses no son para tomar decisiones importantes, pues se mueve mucha energía emocional y es mejor esperar a que decante y se nos muestre todo el puzzle, sí nos tocará definir de qué lado estamos y sobre qué energía nos pararemos este 2018 para avanzar. ¿Negatividad, positivismo, realismo, profundidad, frivolidad, consciencia, pragmatismo, alegría, agradecimiento, rabia, resentimiento, orgullo, humildad, empatía, verdad, mentiras, tristeza, confianza, rechazo, aceptación…? Podríamos seguir varias líneas más. Pero básicamente es si caminaremos en base al Amor (certeza en la Vida y entrega a ésta) o desde el Miedo. ¿Y de qué lado? En este par de eclipses hay dos opciones: del lado de escucharnos con más detención para hacernos caso (no a nuestro ego que quiere ganar, claro está) o del de seguir las pautas del sistema, de las culpas, de la imagen, del deber ser… Como lo he dicho antes, da lo mismo lo que elijas, lo importante es saberlo para ser consistentes. Cuando de verdad tomas un camino, se abren puertas y la Vida empieza a fluir. 

Estas semanas eclipsadas, entonces, nos llaman a decidir interiormente para poner en práctica todo 2018 una energía más pura, más conectada con lo que de verdad nos saca sonrisas y nos deja en tranquilidad…

Feliz eclipse. Sin estridencias. Con más escucha y gran sanación…

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Octubre 2017: Se mueven las aguas y el destino

Continúo con México en mi corazón. Conmovida y conectada. Es mucho el amor y el poder circulando estos días allá y en todos lados. Y están poderosas las verdades también. Octubre es un giro energético. Acá les dejo el audio sobre el mes y aquí el audio para todos los signos, en M360.cl .

Octubre es un gran despertar. Un giro, además. Mucho se movió desde agosto hacia acá y este mes es un eslabón de resolución. Un par de amigos me dicen, “ya poh, Ji, hasta cuándo la cuestión, hasta cuándo nos tocan procesos, más y más trabajo” -Jajaja. Me río y a uno de ellos le digo: si a eso vinimos poh, no a estar cómodos ni quietos, si fuera así habríamos encarnado en mueble. Pero somos humanos poh, y cansa, y duele; pero es bellooo -ante lo cual él asiente sin mucho entusiasmo. Y con otra amiga -que está en un momento de dolor- inspiro y le digo: es que es así poh, se nos ocurrió estar aquí y ahora… Si la cosa se pone muy densa, dile a tus guías, como yo les he dicho varias veces: ¡Devuelvan la plata, chiquillos!, ¡O me devuelven la plata de esta vida o me muestran por dónde seguir porque así no se puede, no se vale! -y nos reímos en medio de tiempos desafiantes…

Pero, como compartimos acá, estamos más grandes. Ya podemos ver/sentir/tomar de otra forma la realidad. Muchos dejan la queja y la crítica para, en cambio, asumir su parte; quedar más neutros -y luminosos- también. Este mes -por si nos faltaran- trae novedades. Ya despertó Plutón que, de la mano de volcanes (agua/fuego) y de cierta agitación, anuncia la activación de nuestra fuerza interna. Ahora Júpiter ingresa, el 10, a las aguas profundas -y oscuras- de Escorpión. La parte escorpiona nuestra (todos la tenemos) tiene intuición, poder interior, fijaciones, envidia, venganza, crudeza, control, psiquismo, apego/desapego, regeneración, profundidad, secretos, intensidad, magia, valor y más… Y al bromista de Júpiter se le ocurre instalarse acá por un año… Jajaja. Desde aquí intensificará todo esto personal y colectivamente. ¿Para qué? Para tres cosas base: iluminarlo (se nos mostrará para que lo reconozcamos según sea el caso), que adquiera sentido y no sea simplemente una pulsión o talento dormido, para que al iluminarlo tengamos más experiencia con estas energías y podamos -en un año más- entregarlas en forma de talentos o sabiduría y que a otros les sirva… Ya tendremos tiempo para seguir hablando de Júpiter; lo cual a él le encanta.

Por eso ahora (entre otros factores ‘astrológicos’), estos últimos dos meses, las relaciones están tan movidas. Porque Júpiter, después de un año en Libra, signo que rige nuestros vínculos más cercanos -obvio que la pareja entra ahí- y la forma en que establecemos esos lazos, sacude esta energía para que realicemos los crecimientos que hacían falta y todo tome su lugar. Por eso también -y entre otras cosas energéticas-, como dije en el post anterior, ya no nos dejan estar en lazos dañados, bajos o poco auténticos. Porque el lado oscuro de Libra es la adecuación, es quedarse en la forma y depender de ésta. En cambio, Escorpión va al fondo. Y es lo que ahora todos podremos practicar: entrar cada vez más en nuestras verdades tanto con nosotros mismos como frente al resto. 

Para comenzar, la Luna llena en Aries de este 5 de octubre le pone sazón al guiso; puede que nos sacuda y revitalice bastante, pues se da con tensiones importantes y no sólo se elevará la rabia, también el individualismo, pero también despierta nuestra Luz. Se abren la pasión de vivir, nuestra identidad y… Nuestro destino: el camino que el alma puja y que muchas veces nuestro ego distorsiona o simplemente no escucha porque en ocasiones el destino es amenazante, nos saca de toda comodidad. El inicio de octubre es un empuje rápido y preciso para que tomemos decisiones y oportunidades más allá de si nos conviene o es agradable. Podremos tomar la Vida con todo lo que es…

Desde Santiago, en un bello día después de la lluvia, comienzo a despedir a Júpiter de Libra. Valoro lo andado y todo lo que nos trajo de septiembre 2016 hasta acá. Me río. Me emociono. Agradezco. Ahora, podemos honrar todo el amor y lecciones que recibimos en torno cómo construimos nuestros lazos cercanos y sociales. Podemos terminar de despedir las relaciones que se fueron por los motivos que sean, eso no es lo importante ahora; lo clave es aceptar poco a poco y comprender que la Vida es perfecta. Lo es. Así, tal cual, con todo lo que significa.

Equinoccio: armonizamos y abrimos nuestro mundo

Ja, ja. Al mismo tiempo que escribo esta frase acá en el blog: “Con la reciente Luna nueva en Virgo del miércoles pasado completamos la etapa más ardua e inicial de los eclipses de agosto que tanta energía movieron”;  en la mesa del lado, donde hay varias mujeres de distintas edades, una habla de la Luna en Aries y afirma que “es muy fuerte”, ante lo cual otra le responde “yo no cacho (entiendo) na’ de eso”.  Me río sola y adoro comprobar cuán conectados y asistidos estamos. Justo esta semana nos ‘sumergimos’ en la Luna en el taller de astrología y en la próxima clase continuaremos con sus claves y misterios porque ella da para mucho.

Sigo. Los eclipses de agosto -como compartimos antes acá y aquí– trajeron aterrizaje, un poderoso reseteo y liberación. De situaciones, de energía, de estancamiento, de verdades. Y estas primeras semanas post eclipse -hasta el 19 de octubre con más fuerza- tienen una cuota de dolor no menor. Por una parte están las zonas que tocó (fue visible) el eclipse: Estados Unidos, México, el Caribe, que -como sabemos- están en grandes procesos energéticos, colectivos y físicos que significan soltar drásticamente, vivenciar el miedo, la muerte, el dolor profundo, la tristeza y el desapego; detenerse obligadamente y recomenzar poco a poco. Y, por otra, a todos nos irradia un poco de esto, en todas partes del planeta.

Me conmueve México. Es mucha su belleza y su nobleza. México contiene la energía de Estados Unidos para resguardar el poder que conserva el resto de América hacia el sur. Ese muro no es casual. Es también un símbolo, una protección hacia acá; claro, quienes lo construyen y quienes lo rechazan no lo saben, y está bien. Me conmueve también porque el corazón mexicano es cálido, amable, algo naif a ratos, intenso, bondadoso y su tierra además de bella resguarda grandes anclajes energéticos. Como todos los pueblos, tiene también su oscuridad y, en este caso, sus costumbres latinas donde procrastinamos, maquillamos situaciones y no planificamos con responsabilidad… Tengo varios amigos por allá y la mayoría están de voluntarios con sus profesiones ayudando en lo urgente de esta primera etapa, como millones lo hacen por su México lindo y querido que, cuando lo escucho en las notas de TV mexicana, me emociona y me recuerda momentos de doloroso desapego en Chile con terremotos, aluviones, incendios, inundaciones y más, donde el corazón brilla. El dolor y el amor se unen… Igual, pese a todo, lo de México -sus terremotos- no son limpieza, son una poderosa reactivación, son despertar, y pronto lo veremos.

Sí, atravesamos tiempos desafiantes y bellos como humanidad. No hay nada externo a lo que aferrarse, sólo a nosotros mismos, a lo que realmente somos. El eclipse en Leo nos trajo a nosotros mismos de vuelta: ¿dónde estás, haces lo que te gusta, vives la vida que quieres, juegas, disfrutas, eres auténtico, brillas, sabes qué talentos tienes, cuán egocéntrico estás, vives con rigidez, cuáles son tus apegos, estás en soberbia o en aceptación, te ríes, creas, compartes? …Todo esto es lo que nos preguntó agosto pasado y septiembre nos lo pone enfrente. Y los meses que quedan, de aquí a febrero 2018 nos piden resolver lo que está incómodo, tóxico o pendiente en torno a estas interrogantes.

Este 2017 es un ajuste de autenticidad. Ya nada puede forzarse ni disimularse. Ya no nos dejan cargar con ciertas relaciones o tenerlas por conveniencia ni menos por culpas o miedos, o sacrificio; lo mismo con los trabajos, actitudes, hábitos. La verdad emerge y nos corresponde asumirla. Ahí están la liberación y el recomenzar desde la luz que somos.

Pero liberarse, muchas veces tiene una cuota de dolor no menor. También de miedos, rabias, angustias, dudas. Como también trae gran alivio, centro, calma, alegrías y nuevos desafíos que el alma acepta porque sabe que corresponden a un nuevo ciclo. Se abren el abismo y el horizonte al mismo tiempo. Y, en parte, eso es vivir: arriesgarse, experimentar, cruzar portales. La vida no es estática ni es estar siempre en comodidad. Pero esto ya lo sabemos, ¿verdad?

Estos días de equinoccio -de primavera por acá, de otoño por allá- mueven energía tanto hacia el renacer como hacia la necesidad de armonizar nuestras vidas. Todo se reordena y recupera su armonía más allá de si nos gusta o no, de si nos parece lógico o ‘justo’.

El reciente invierno (verano en el norte) nos entrenó mucho en soltar y en aprender a disfrutar más. Ahora nos corresponde practicar. El Sol y Quirón nos ayudarán -desafíos mediante- a activar nuestra autoestima, ‘desenchufar’ nuestro lado víctima, aceptar nuestras fragilidades para poder relacionarnos con los demás de forma más clara. La Luna en Escorpión y Júpiter en Libra se unen en este equinoccio para enseñarnos con más certeza y menos desgarro a salir de lo conocido. Nos abrirán el mundo, traerán nuevos lazos y conocimientos, reforzarán nuestros dones tanto intuitivos como intelectuales para comprender desde la experiencia que hay tiempos en que el miedo se hace a un lado y nos corresponde dar pasos nuevos con más arrojo y conexión interior; no desde el rechazo ni desde las expectativas sino entregados a lo que la Vida  y el alma pulsan dándonos señales de distinto tipo que ahora podremos leer mejor.

¡Feliz Primavera por acá y Feliz Otoño hasta allá! Un gran abrazo al bello México. Gracias por su coraje y bondad, desde acá los abrazamos y aprendemos junto a ustedes. ❤  Gracias.

21 agosto: Eclipse para liberar, renovar… y sembrar!

Los cerezos ya están en flor por acá y me conmueven… Cada año me pasa lo mismo, siento que saludan y alegran el corazón a fines del invierno. Camino unas cuadras disfrutándolos, rumbo a trabajar en la preparación del curso de astrología que dicto estos meses. A lo lejos veo una señora mayor que camina lento, encorvada, con un buen bastón. Pienso: Ella me va a hablar -mientras la observo con gracia. Cuando nos acercamos efectivamente me dice: ¡No anda un alma hoy! -con una voz alegre. Le respondo que sí y le digo: ¿Y tú para dónde vas? -me cuenta que viene de misa, a unas seis cuadras, que todos los días camina más de veinte minutos y que tiene 96 años. Le digo: ¡Le pusiste color! ¡Tienes montón de años! -ambas reímos y nos quedamos conversando unos diez minutos en la vereda, me dice que la vaya a ver porque somos casi vecinas y que le encanta leer, que ella también escribe, que le gusta la música y conversar. Terminamos abrazándonos y luego continúo camino con mi nueva amiga en el corazón, feliz, hasta llegar al café de la plaza donde otros como yo trabajan en sus cosas.

Agradezco mucho este espacio de encontrarnos, de trabajar con placer, en medio de tiempos desafiantes, de gran limpieza como son las semanas de eclipses. Yo también tuve la mía, pero leve, hasta ahora: mi celular decidió nadar en una poza en la última lluvia, quedó mudo y pronto tendré que comprar otro seguramente, pero prefiero esperar a que termine Mercurio retrógrado (el 5 de septiembre) para que sea más eficiente la renovación. Los eclipses nos hacen soltar obligadamente desde cosas superfluas y prácticas como ésta hasta relaciones, actitudes, situaciones. La luz y la oscuridad hacen su alquimia para que podamos renacer y comenzar de nuevo.

Antes señalé que estos eclipses de agosto (acá los audioróscopos del mes por energía colectiva y luego por signo)  limpian el ego antiguo, esa forma de ser más densa que ya no va y que tanto daño nos hace a todos. Y si bien éste patalea en varios escenarios internacionales y locales por estos días (también en nuestras familias y ambientes laborales), igual es bello constatar cómo muchos elevan su vibración y se despegan de estos moldes para comenzar a moverse de otra forma, más amable consigo mismos, más armónica con el Todo que conformamos.

Pero los eclipses también sacan a relucir temas ocultos o pendientes. Hacen un giro energético. Ahora, el que viene, el del 21 -que no casualmente “atravesará” Estados Unidos, una de las fuentes actuales del ego más denso/antiguo en varios sentidos, como también de la vanguardia; semilla del despertar y la creatividad- traerá remezones en las cúpulas de poder de distintos niveles, como también tremenda oportunidad.

Repetí varias veces que este año es para jugar, para soltar rigideces, aventurarnos más, valorar el goce de la vida y usar nuestros talentos. También para sacarnos cuotas de “deber ser” y entrar en mayor autenticidad. Todo esto porque el eje que estamos soltando e incorporando es entre Leo y Acuario. El eclipse total de Sol del 21 es en Leo, casi llegando a Virgo. ¿Debemos asustarnos? Ja. No poh! Eso hace el ego antiguo: vibra en miedo, desconfía, se defiende, se separa, se blinda. El ego 2.0, nuestra energía mental/emocional de estos nuevos tiempos,  -entre otras cosas- se permite observar(se), acepta poco a poco, asume su miedo/rabia/pena y con ellos avanza; sin esconderlos ni posando de nada aunque le cueste…

Este eclipse nos da la oportunidad de soltar temas nuestros y también de vivir lo que sea que nos corresponda, de otra forma. Ese es el gran salto cuántico que puede transformar todo: Vivir situaciones incómodas o desafiantes, detenerse y elegir actuar de otra forma; avanzar desde otra mirada/actitud que a nosotros mismos nos sorprenda en vez de volver a apretar las teclas de siempre, llamadas: drama, victimizarse, amenazar, agredir, encerrarse, ofenderse, castigar, anestesiarse, echar la culpa a alguien, querer controlar, quejarse, etc.. Esto tiempos nos piden jugar a ser otros, ser creativos, divertirnos más con el proceso de cada uno porque podemos aprender mucho y salir renovados; compartir experiencias; también ampliar nuestros círculos para nutrirnos de nueva energía…

Por otro lado, este eclipse nos mostrará mucho de nuestra sombra: aquello que no reconocemos de nosotros ni nos gusta pero sí lo vemos en otros; ja, ja. Los humanos somos muy divertidos; como la mamá que viene a mi consulta porque su hijo no se interesa en nada ni hace caso y ella misma no escuchó el audio que le mandé, igual que a todos los que vienen a la lectura de carta astral para que sepan de qué se tratará y así ganemos claridad y tiempo. Como todos los que despotrican en contra de los políticos y a la menor oportunidad se aprovechan, son abusivos, egoístas, etc. La sombra sale a pasear estos días, por tanto tenemos gran posibilidad de mirarnos y soltar enganches con los demás y asumir cosas nuestras…

Esta segunda quincena de agosto sembrará energía por seis meses, así que es recomendable estar aún más conscientes de qué energía vibramos y provocamos porque nuestra cosecha dependerá de esto. Si siembras odio no esperes cosechar flores, ¿no? Jaja. Igual lo aclaro, por las dudas y por si algún ego fantasioso está leyendo esto, jajaja. Como sea, en especial del 17 al 24 de agosto, es bueno detenernos más, agradecer todo lo que tengamos y hacer el gesto energético de llevar el Sol a nuestro corazón para que ilumine lo que sea que tengamos que ver y nos dé la claridad para abordarlo.

Estamos en tiempos nacientes, donde cada día más comprendemos y vivenciamos lo que siempre fue una realidad: todo está conectado, no hay casualidades y conformamos un Todo bellísimo que cada día está brillando más para que cada uno se exprese y abra su propio camino… Mucha entrega con este eclipse, gracias por leerme, ¡Feliz eclipse!, y les dejo una simbólica peli, El planeta libre, que vi hace años y que nos sirve para mirar lo que estamos dejando colectiva y personalmente…

‘El dolor es bueno’

Energéticamente me morí durante más de un año y últimamente renací… Me tocaba “dejarme caer”… Y decidí aceptar, no luchar, entregarme al camino que se me pidió hacer y que todas las señales confirmaron… Varios se asustaron, unos pocos me rechazaron y/o cuestionaron por no estar como antes y muchos me acompañaron con amor y sin hacer muchas preguntas porque ni yo tenía demasiada explicación para lo que estaba viviendo… Encima mi argumento no era nada comprendido por varios: esta vez necesito innovar, no pedir ayuda, no buscar respuestas ni sanación y vivir lo que la Vida quiere: detención, nada de energía, ir al fondo de mí y limpiar pena, rabias, espejismos, memorias, miedos… Ha sido (está siendo) bello, agotador, apasionante, doloroso, spiralrevitalizador, aleccionador, reconfortante… Como dicen mis amigos mexicanos, durante un buen rato, “no pude con mi alma”, pero ella sí pudo conmigo, con infinita paciencia me acompañó y me sostuvo, lo mismo que los amigos y parte de la familia, también mi cuerpo, que supo precisamente cuándo activarse y cuándo decirme: “no, no puedes hacer eso, no puedes ir, no puedes hablar, stop, quédate”; y mi humor,  que es capaz de aparecer en los peores momentos para alivianar la energía con una risa o mirada chistosa, también fue fiel compañero… Hay vidas donde trabajas algunos temas, hay otras donde trabajas varios y hay algunas donde trabajas un macro ciclo que concluye varias vidas para completar una vuelta evolutiva… Y vaya que duele esto último. Lo he sentido en consultantes que vienen por su carta astral y lo he acompañado en mí misma este año… Solemos olvidar que cada uno de nosotros decidió venir a este planeta a vivir  distintas experiencias y esto puede darse tanto desde la baja consciencia como desde la mediana o alta, donde ninguno es mejor que otro y nos corresponde abrir caminos desde ahí lo sepamos o no; y todos tienen su misterio, su aprendizaje, su belleza, su luz… Sólo que nuestra mente tiende a valorar mucho más los “buenos” o altos que los bajos episodios que colorean nuestra poderosa historia…

Por estos días en que varios renacemos, poco a poco se evidencia también una paradoja del dolor que a ratos no es tan agradable o comprensible: muchas veces “no podemos con nuestra alma”, pero sí podemos con la del resto… Ja, ja. No sé si reír o llorar a veces con esto.  Es como ser diabético y tener una pastelería; tal cual. Sí, por estos días en las lecturas de carta astral se da un nivel muy alto tanto en la información que baja como en las herramientas que aparecen para el camino de cada uno… Y obvio que eso también me llega a mí (me ayuda y me sana), sólo que interiormente me río y me digo: mira las paradojas de estar en crisis y sí poder con la labor de guiar pero no tener ni energía ni respuestas claras -sólo atisbos- para ti…

Entre otras señales, supe que estaba renaciendo no sólo por sueños con mensajes divertidos y claros (aunque despertarme varias veces a las 4 de la mañana no es nada placentero), también porque después de meses de lentitud y de estar bastante en off, sin conectar con varios gustos (incluida la comida, que dejó de parecerme tan apetecible, aunque obvio que seguí comiendo pero sin mucho placer), un día amanecí cantando en mi cabeza y en voz alta una canción de Paulinho Moska que conocí versionada por Kevin Johansen en algún concierto, creo… Entonces, cuando llevaba algunos minutos cantando después de dejar enfriar una infusión con jengibre mientras disfrutaba mirar el día gris de primavera con nubes de lluvia, dije: Hey! la música! -y agradecí que volviera… Ahí estaba, abriendo un espacio de placer y conexión porque para mí el sonido es muy importante, el silencio, el tono de voz; la vibración cambia con determinados sonidos, ¿no?

…En este reinicio estoy cuando vuelvo a doctor Lee, mi médico de cabecera, porque tengo una lesión leve en el talón, que sé qué viene a mostrarme: ahora que renací tengo algunas decisiones que tomar, organizarme, y a una parte mía le encantaría seguir hibernando, pero la Vida ya no quiere eso, tengo que entrar en un nuevo flujo, entonces mi mente no sabe por dónde empezar… Una tarde al probarme unos tacones que no uso nunca me queda doliendo el pie derecho y le digo: ok, ya lo sé, tengo que dar pasos… Una vez en la camilla de la consulta , con varias agujas puestas, en el box del lado, el paciente cree que ya terminó pero doc Lee le dice que falta y yo me río en silencio porque sé lo que viene. Le dice lo mismo que me dijo a mí hace varios años: ahora masaje, masaje chino-. Y agrega sin que uno pueda incorporar mucho lo que dice: tortura-. Entonces, yo me quedo atenta a la reacción de mi vecino paciente que intenta no gritar de dolor, mientras doc Lee no se detiene y cada tanto le dice “lespira” y el chico en un momento no puede más y por fin grita con ganas, ante lo cual el doc le dice: ¿cosquillas? -mientras su paciente exclama: ¡¡noooo, dolooor!!- Y yo lanzo una carcajada junto a doc Lee y terminamos riendo los tres, mientras continúa la ‘tortura’ y yo espero la clásica y sabia frase de siempre. Hasta que la dice: ‘Dolor es bueno’ -le explica doc Lee a su paciente, quien al igual que yo la primera vez no sabe si estar de acuerdo o no… Mientras, tras la cortina me emociono con ojos vidriosos y siento sí, vaya que ha sido bueno el dolor… Al rato me toca a mí, después de sacar las agujas, mi sesión de tortura. Antes que me lo diga él le pregunto: ¿respiro?- Sí, dice riéndose mientras me toma el tobillo y la pantorrilla con digitopuntura torturante y llego a saltar de la camilla mientras grito y me río al mismo tiempo; doc Lee mueve la cabeza con risa, recalcando que está aflojándome el tendón y que “ahora sí enegía“…. Jajajaja. Lo amo. Es lo máximo; parece un Buda.  Salgo de ahí con más dolor en la pierna que en el talón, con nueva vibración y mi corazón feliz. Al día siguiente adoro comprobar cómo ya hay poco de la lesión o inflamación y retomo las decisiones que tengo que hacer poco a poco, también las caminatas…

Y ahora, con esta super Luna llena en Tauro del 14 de noviembre, que viene a contarnos verdades y a permitirnos limpiar, podremos practicar autenticidad… ¿cuál es la verdad de cada uno en estas semanas? Sin defendernos, ni justificarnos ni evadir, ni pensar en lo “bueno/malo” que nos enseña el sistema: ¿En qué estamos hoy y qué necesitamos? …Para responder esto tendremos que detenernos un poco, ir hacia dentro, liberarnos de nuestras ganas de permanecer cómodos y comenzar a dar pasos en terrenos nuevos. Ahora hacemos el “inicio del cierre” de este año tan rápido, remecedor y minimalista… Plutón y Júpiter nos harán mirar nuestro ego con ganas, podremos ver dónde dramatizamos/exageramos/idealizamos/controlamos, cuánto espacio le damos a la obsesión, al humor, a la intuición, a los cambios, a la confianza ¿desde dónde nos relacionamos y miramos el mundo? Vaya que podemos tener respuestas en esto… Pero la gran protagonista de esta Luna llena es Venus. Ella observará todo desde su pradera y moverá piezas (ya lo está haciendo) en nuestros vínculos más cercanos, en nuestra escala de prioridades (¿qué es primero y qué es después en este presente para mí?), en cómo manejamos el dinero ¿con culpa, con adicción, con placer, con rechazo, con miedo, con sabiduría?, ¿en qué queremos invertir financiera y energéticamente?…  También nos preguntará algo clave: ¿disfrutas tu Vida?, ¿cuánto espacio le dejas al goce de la naturaleza, de lo que tienes cerca, de quién eres, de todo lo mundano; cuánta belleza hay en tu día a día, ¿o sólo corres sin apreciar el cielo, el aire, el sol, los aromas, los sabores, el amor de quienes están en tu vida hoy?… Venus no es brusca, pero últimamente -igual que este año- no quiere respuestas románticas, pues anda muy práctica, no tiene tiempo para vueltas; en estas semanas nos mira de frente con los brazos cruzados, con cara de atenta espera para que respondamos y actuemos.

Y aunque puede haber remezones literales y simbólicos estas semanas, siempre es tiempo de agradecer. Este cielo nos llama a valorar cuánto hemos soltado, crecido y disfrutado sin importar si ha sido desde situaciones alegres o dolorosas, porque, como siempre lo digo en las lecturas: La Vida es perfecta, es bellísima… Y no es cómoda. 

GRACIAS por la compañía, por la espera, la paciencia y los bellos gestos de Amor en estos meses… ❤

Mediados de 2016: sin armaduras

Me instalo en un nuevo bar de sopas y jugos, muy cerca de mi consulta, que está bueno y con propuesta, Polen, por si quieren visitarlo. El día está muy frío y húmedo, delicioso para algunos, horrible para otros… A mí las estaciones marcadas me encantan y lo que va de este invierno y fines del otoño -con heladas y nieve- parece acompañar el giro energético en el que estamos hace rato, igual que en el lado norte del planeta, que transita por un verano lluvioso…

guerrero solEn este inicio del invierno varios dejan caer sus corazas en la lectura de carta astral y constatamos la nueva vibración que nos pide este año. Muchos se sacan por unos instantes el traje de guerrero, héroe, jefe, organizador, patriarca, matriarca, adolescente, niño, intelectual, pasional, sabelotodo, diferente, perfecto… La lectura de carta astral -al menos la que realizo en mi consulta; no puedo hablar por otras- permite que nuestro ego (mente y emociones) se siente a recibir información sobre nuestros caminos y se despoje un rato de sus mecanismos para abrir el corazón, para que el alma emerja, el ego comprenda y acepte el momento en que nos encontramos y así poder ver/sentir qué hacer y cómo… Bueno, a eso invita la lectura y es lo que suele producirse. Como también hay egos más duros -incluidos los de varios terapeutas que no dejan de sorprenderme y de hacerme comprobar las paradojas humanas; gracias por eso- que quieren seguir en sus mecanismos de control y no están demasiado dispuestos a bajar. ¿A dónde? Al corazón (puro), obvio.  Aunque igual lo que para algunos puede parecer un cambio mínimo (como quedarse en silencio, no rebatir, no justificar) en el caso de egos muy densos es el mega avance y es bello presenciarlo, poder sentir cómo cambia la energía y se eleva la vibración de la persona, la mía, la del ambiente… Cuánto movilizamos y afectamos al Todo, ¿verdad?

Y, entonces, cuando el ego descansa y se siente aceptado, el alma se muestra y muchas veces caen lágrimas… Por fin bajamos los brazos,  se aflojan las armaduras y se abre lo verdadero: Nosotros, con todo lo que somos. Así, de simple y profundo, energía pura que nos cuesta recordar y conectar por andar peleando con la Vida, con nosotros,  con el país y con otros… Por estos días, ruedan muchas lágrimas, tanto por el cansancio energético de estos meses tan agitados que nos tienen con temas personales ineludibles, tiempo que también nos invita a brillar con nuestros dones y atrevernos a lo nuevo, como también porque son los últimos llamados a quienes ya despertaron a poner en práctica lo aprendido de 2011 hasta acá… Ya no hay nada nuevo, ahora sólo nos toca practicar: paciencia, flexibilidad, quietud, agradecimiento, alegría por la experiencia humana que elegimos -con todo lo que implica-, armonía, desapego, consistencia, auto-cuidado, intuición, conexión, verdad, aceptación, observar, jugar, reír, amar, iniciativa con propósito, consciencia… 

Pero practicar no es fácil. A nuestro ego le encantan las palabras bonitas y la teoría, le encanta defenderse, temerle a muchas cosas -lo que más tenemos los humanos es miedo, lamentablemente; aunque está cambiando cada vez más esta energía-, mirar al resto, sentir que le falta algo para hacer un cambio, criticar a medio mundo antes que asumir, o mirarse a sí mismo y creernos el centro del universo y que sólo a nosotros nos pasan ciertas cosas.  Y por supuesto que a nuestro ego le encanta el drama. Pero nada más pasado de moda que esa energía trágica, exagerada, quejosa, manipuladora, baja. En las Predicciones 2016 expliqué que la gula -en todas sus manifestaciones- no es nada popular este año… 2016 nos quita nuestros excesos, los que sean, tanto desde el hacer como desde la flojeraEste tiempo nos pone a prueba y nos llama a escucharnos profundamente, sentir y comprender el momento de cada uno y practicar una y otra vez hasta instalar nuevas dinámicas -más luminosas- en nuestro día a día.

Por eso, entre otras cosas, varios lloran o se emocionan en la consulta… Porque ya han crecido y saben. Entonces es más doloroso conocer la armadura de cada uno, intuir el ciclo en el que se está  (inicio, crisis, incertidumbre, mantención, espera, cierre, cosecha) y sentir que no nos estamos haciendo caso y cuánto daño nos hacemos a nosotros mismos. Sentir que estamos exhaustos de ser eso que no somos, pero que nos cuesta -a veces una enormidad- dejar los trajes antiguos, abrirnos a nuestras verdades, vibrar la energía de este tiempo auténtico y actuar de forma nueva; decidirnos a ser fractaluzeso que sí reside en nosotros: Amor puro, en calma y movimiento a la vez, sin pretensión ninguna; seres humanos viviendo una experiencia apasionante, dolorosa, bella, gratificante, mágica, poderosa; seres humanos movidos por propósitos del alma que solemos olvidar y/o no entender ni aceptar porque muchas veces duelen desde la visión de la mente pero prácticamente todo lo que vivimos (“bueno”, “malo”, “más o menos”) es preciso y valioso desde la mirada del alma; seres atravesando una experiencia terrenal donde ya no hay que luchar por nada sino que nos toca entregarnos cada vez más al flujo sabio de la Vida en vez de seguir en control o resistencias…

Las lágrimas de hombres y mujeres de estas últimas semanas, limpian ese cansancio, permiten que ego y alma se encuentren para avanzar juntos, logran que nos detengamos y veamos con otros ojos en qué estamos. Más ahora, en estos tiempos agitados donde Marte despertó de su siesta y termina de mostrarnos en qué tenemos que actuar y cómo; se nos muestran muchas verdades en esta mitad de año. Pero, ojo, que no todo pasa por hacer. Ahora, muchos pueden ver que su gran acción consciente es un gesto clave y en ocasiones, también, no hacer. Desde una decisión conectada -no desde el evadir ni desde la víctima o la pereza, claro está- decidir no hacer nada, esperar a que las piezas encajen o a tener más claridad o más energía puede significar un cambio rotundo y contundente en nuestro camino, que nos lleve a una plenitud y a tener nuevos resultados. Aunque para eso hay que hacer un trato con nuestro ego, sobre todo si es muy inquieto, controlador o heroico.

Así que si bienvenidos los frágiles, intro, simples, contemplativos, cansados, lentos, tristes, irritables, sin visión ni ganas. Y más bienvenidos aún si es desde la consciencia; desde la luz que sabe que esto es, que no enjuicia, que sabe que esta energía durará un rato y que es necesaria para dar paso a otro ciclo que tendrá desafíos diferentes a los actuales. Es tiempo de acompañarnos en la fragilidad y en lo distinto y eso es un entrenamiento diario: mirarnos, sentirnos, reírnos de nosotros y de la vida, darnos palmadas de cariño y un empujón cada tanto también para no dormirnos ni auto-compadecernos; pedir ayuda, drenar y aceptar que estamos distintos.

corazonuniversoAhora, viajamos a otro ritmo, aunque afuera la centrífuga no pare y nos haga creer que muchas cosas son terribles o urgentes… Estamos terminando un largo ciclo de poderoso crecimiento (y lavado del ego) y obvio que quedan pruebas para ver cómo estamos, pero ya estamos más grandes. Ya no podemos sintonizarnos con la vorágine del sistema que nos muestra caos, tragedias y miedo; que nos exige ciertas metas que son -muchas veces- un espejismo y puro abono de ego que nunca estará satisfecho con lo logrado porque siempre querrá tener más y lograr más. Ahora nos contrastamos porque sintonizamos cada vez más con el alma y el corazón y ahí no hay stress ni voracidad. Ahí hay Vida con todos sus colores y ritmos, con la certeza de que cada paso y situación son precisos y perfectos para cada momento de nuestra evolución que, ahora, está más luminosa que nunca antes. Desde esta sintonía caminamos más livianos…. Es cosa de probar…

armadura

Tiempos de purificación, dolor… y Poder

Por estos días recuerdo algunas enseñanzas budistas de hace años. No sé si estábamos con algún lama que visitaba Chile o si fueron ejercicios de contemplación del legado del Buda. Pero me quedaron muy marcadas porque me parecieron tan esencialmente humanas y cotidianas que las incorporé al día a día y luego las compartí en un par de talleres de meditación… Capaz que estoy mezclando cosas del budismo, pero lo diré al estilo Ji, es decir el mío: El amigo Buda definió hace cantidad de años -por el 600 a.C.- los tipos de sufrimiento, ¿por qué sufrimos los humanos? Mmm, primero porque nos falta algo, por lo que no tenemos, lo que sea: auto, casa, pareja, hijos, un trabajo que te guste, dinero, ropa, tiempo, etc. Luego, la Vida generosa y sabia te da eso que te desapegomanosfaltaba y al fin lo tienes. Genial! Lo disfrutamos. Pero al rato comenzamos a sufrir de nuevo porque aquello que llegó por fin no es como yo esperaba, obvio (segundo tipo del sufirir); no es como a mí (ego) le gustaría: el auto, la casa, la pareja, el trabajo, etc., no es tan agradable, tan bonito, tan cómodo como yo pensaba que sería, “me hace gastar mucho”, “ahora no tengo tiempo”, “tengo un jefe terrible”, “mi pareja es muyceloso/a”, “no doy más con esta casa”…  Son frases/pensamientos por el estilo que comenzamos a emitir y, por tanto, la rueda de sufrimiento a accionar. Hay, además, un tercer tipo de sufrimiento: cuando aquello que tengo -me guste mucho o no tanto- lo pierdo, y experimento el desapego -ejercicio sagrado y constante de cada encarnación– y sufro por aquello que perdí: el auto se echa a perder, me tengo que mudar, los hijos crecen y no están tan cerca, la relación de pareja cambia o se termina, me echan del trabajo o cambian las condiciones, la ropa tan linda que me compré se estropea, etc., etc., Y así somos, estamos constantemente en estos tres estados en vez de aceptar más, de darle espacio al ego para que patalee pero también recordarle que como dice un proverbio budista: Esto también va a pasar…. Y la Vida es un constante cambio.

Y por si fuera poco, hay un cuarto tipo de sufrimiento: Cuando viene uno tras otro. Cuando te pasa de todo en un tiempo no muy largo, cuando pensabas que ya terminaba y aparece algo más, no te alcanzas a sentar y otro hecho llega a tu vida. Lo que muchos llaman una mala racha. A eso los budistas lo llaman el sufrimiento sobre el sufrimiento. Y encima frente a éste te felicitan porque estás purificando mucho karma. -Linda la cuestión! -hemos dicho en estas situaciones, ¿no? Recuerdo a amigos uruguayos y ahora a un par de chilenos que están en esta experiencia y entonces uno ya no quiere más y se pregunta ¿hasta cuándo? Una amiga ariana decía estos días en su cumple: ya, y dejen de mandarme cosas por un rato -señalando a sus guías que le han explicado el porqué y para qué de algunos hechos y enfermedades que le correspondió vivir los últimos meses…

Y desde el verano hasta el comienzo de este otoño en Chile, me parece que estamos en este tipo de sufrimiento. En la acción irrefrenable de una descontrolada centrífuga, de una gran agitación purificadora que parece no querer dejarnos tranquilos y llamar nuestra atención desde donde estemos para comenzar un nuevo tiempo con otra energía y hacer los cambios internos que tenemos que hacer ya, no mañana.

cordillera de los andes

Cordillera de Los Andes, Chile

Chile, con toda su belleza y precariedad, se deja ver estos días en que sucede uno y otro hecho desde fines de 2014 hasta acá: revelación de oscuros temas políticos y económicos que tocan a las élites de todos lados hasta con cárcel preventiva para algunos -cosa nunca vista en estos rincones-, un volcán que erupciona y saluda cada par de días, incendios en bosques milenarios y en zonas costeras, lluvias inéditas en zonas desérticas que provocan tremendos aluviones que arrasan con ciudades y pueblos completos y dejan otros llenas de lodo y desechos tóxicos de la rica minería de la zona frente a la perplejidad y desolación de sus habitantes, accidentes aéreos y terrestres de gente que intenta ayudar en estos últimos hechos… Uuufff! Cuánta limpieza y crudos remezones para nuestro ego… Cuánto dolor, decepción, asombro, verdad y fuerza interna se mezclan en cada hecho de los últimos meses… No sólo para Chile, en muchos espacios geográficos y personales estamos en plena agitación purificadora…

El norte de Chile, ante un drástico cierre de ciclo, dolor y poder juntos. (Foto: Publimetro)

El norte de Chile, ante un drástico cierre de ciclo, el dolor y el poder interior  juntos. (Foto: Publimetro)

Y este movimiento intenso que también pasa en el cielo entre el irreverente Urano (despertar de consciencia, innovación, sorpresas, liberación, locura, vientos, electricidad, aeronáutica), el poderoso Plutón (transformación, muerte, intensidad, profundizar, secretos, energía subterránea, volcanes, intuición, obsesiones, dinero compartido), el mágico Neptuno (empatía, inspiración, caos, entrega, aguas, evasión, fantasía, unión) y el sólido Saturno (límites, obstáculos, disciplina, logros, ambición, rigidez, tierra, montañas, madurez, sabiduría). Juntos hacen de las suyas y nos remecen para decirnos que ya no podemos quedarnos esperando algo más, tenemos que levantarnos a resolver en nuestras vidas y hacer los cambios necesarios por dolorosos o amenazantes que sean porque si esperamos a que vengan de afuera la energía será aún más drástica… Luego de estos tres años de gran crecimiento, ahora nosotros tenemos que tomar la posta de nuestra transformación y dar pasos cada día. Ya no somos los mismos. Y los hechos externos lo anuncian, lo reafirman… Estamos en una purificación de todo lo antiguo en nosotros; de nuestros propios abusos, rigideces y evasiones. Nos corresponde a todos el despojo de las comodidades y obsesiones que nos estancan para tomar la nueva Vida que se nos ofrece donde la autonomía, la creatividad, la intuición, la coherencia, la felicidad cotidiana, la consciencia, la mirada despierta, el corazón abierto y el desarrollo de nuestros talentos son los ingredientes claves…

alma diamanteEn estos momentos aparentemente hay puro caos, pareciera que reina la inestabilidad y la destrucción de las formas y de lo que era sólido en nuestras vidas. Pero es mucho más que eso. Estamos en pleno despertar de nuestro PODER INTERIOR y esto es tremendo regalo. Mucho de lo que está pasando dentro y fuera es para activar la chispa de poder que reside en nuestro corazón verdadero, no el de Hollywood ni el de telenovela turca, por cierto; sino el diamante de luz que está al centro de nuestro pecho y que contiene toda la información de lo que fuimos, somos y seremos. Desde este espacio podemos aquietarnos, pedir respuestas -o pistas- a la Vida, conectar con nuestros guías y maestros y entonces movernos con poder espiritual, es decir, no sólo por la voluntad egoica que quiere todo ya y a su forma… Toda esta agitación puede sacar lo mejor de nosotros. Es como entrar al ojo del huracán, aquietarnos, respirar profundo, ir al corazón y desde esa vibración saber qué hacer y hacerlo, eso es Poder…

Ahora que abrimos este abril eclipsado, donde tenemos más herramientas y contexto para mirarnos y ver tanto lo luminoso como lo oscuro en nosotros (incluidos nuestros abusos y agresiones, ojo, que aún se nos están mostrando y a cada rato), es un tiempo precioso para seguir transformándonos y permitirnos un renacer brillante. Todo está a nuestro favor. Incluso la destrucción e incertidumbre que bajo su aterradora amenaza nos llaman a reinventarnos desde la fragilidad, el agradecimiento y las pequeñas osadías que esconden tremenda fuerza…

otoñoComo lo dije en radio Cooperativa la semana anterior, desde aquí honro la experiencia dolorosa y drástica del Norte de Chile sumergido en el barro y en la incertidumbre. Agacho mi cabeza ante la grandeza de hombres, mujeres, niños y viejos que hoy no tienen nada y viven -además de dolor- crudas incomodidades y extremo desapego. Honro su caminar, todo lo que nos enseñan y todo el poderoso proceso de transformación que nos muestran… Como ellos, estamos llamados a -de un momento a otro- comenzar de nuevo más allá de los miedos, de las creencias, de los egoísmos que nos muestran quienes tienen todo para ayudar y aún no lo hacen (a veces las tragedias revelan lo peor y lo mejor de lo nuestro), de las rabias y penas que nos inundan… Que la experiencia de quienes viven hoy este cierre e inicio tan drásticos dé bellos frutos, que entreguemos y reciban toda nuestra ayuda material y energética, y que el Poder de su (nuestro) corazón nos anime a todos a construir una Vida Nueva, más flexible y despierta. Infinitas GRACIAS y que renazcan en gloria y majestad. Así es y así será ❤