Bendito miedo (en este fin de mundo)

-Qué pasa, amiga, con el mundo!!!??? inundaciones, incendios, nevadas extremas, y ahora un volcán…que mal le hacemos a nuestra Tierra para que reaccione así? nos estamos destruyendo… Que pase pronto lo del volcán, un beso, te extraño -me escribe Armando desde mi querido Mercedes, Buenos Aires. Me emociona leerlo y sentirlo cerca pese a la distancia.

-Amigoooo!! y yo justo escribiendo una nota sobre esto en el blog…. Mira cómo nos sincronizamos… Ando por tus tierras, en San Martín de Los andes, muy belloooo… Me he acordado de ti… Ya brindaremos, verdad? Y ahora de vuelta pasaré cerca del volcán, así que capaz que me tomo una foto y te la mando; sin lava eso sí, jaja.  Abrazo grandeeee -le respondo con nostalgia y sonrisa, mientras él me recuerda que las casualidades no existen.

Así es. Cada hecho tiene un sentido, un momento, un lugar/espacio y un propósito en nuestro camino de crecimiento llamado Vida, este viaje apasionante que tiene de todo, incluidos los movimientos de la naturaleza y los miedos que tanto nos enseñan…

… De vuelta de Villa Traful, mi bello y revelador paseo  que relaté en el post anterior, mientras cenamos a la rápida en un pequeño local de comidas caseras de San Martín de Los Andes, pasan las noticias en la tele. Al mirarla me sale una carcajada y le digo a Guille (otro viajero): ¡Huyamos!, ¡el mundo se está acabando y nosotros aquí paseando. Hagámonos cargo; nada que ver estar aquí gozando la vida, no se puede!- Y mientras él se da vuelta a mirar la tele nos seguimos riendo y una señora de la mesa del lado también. Es que la pantalla está dividida en cuatro y dice lo siguiente: Evacuan Santa Fe por inundaciones / Diluvio en Córdoba / Chubut bajo el fuego / Erupción en el Villarrica, alerta roja… -¿Algo más? -pregunto moviendo la cabeza y luego conversamos sobre la manipulación y alarma de los medios de comunicación que no analizan las causas de las cosas (por ejemplo acá se rumorea que los incendios del sur argentino son intencionales para luego comprar o vender esos terrenos; y también creo que a las élites chilenas les vendría bastante bien alguna tragedia que gire la agenda al final de un verano lleno de oscuridades y verdades reveladas, más allá de que la emergencia como tal puede ser real, ¿no?) sino que optan por repetir hasta el cansancio las mismas imágenes que promueven miedo, una de las emociones que más dividendos da y que menos luz provoca… Ahora, tampoco es nuevo ni relevante, los medios masivos reflejan parte de nuestra mente colectiva que está dormida y está bien, tampoco fueron creados para generar consciencia, nos muestran aspectos nuestros y mucho de lo que ya no hay que hacer ni fomentar. Gracias por eso…

Y justo yo pensaba escribir sobre una de nuestras emociones favoritas, el miedo, estos días porque me llegó que parte de lo que trabajaremos en Ritual de otoño el próximo sábado 28 de marzo (están todos invitados; acá están todos los datos), que da comienzo ‘oficial’ y energético a este poderoso 2015 y, como conversamos por aquí y ‘en vivo’ con varios, ahora sí que se cierra el aleccionador 2014.  Sabíamos que marzo sería muy intenso pues Urano (liberación, creatividad, sorpresa, rebeldía)  y Plutón (transformación, oscuridad, poder, intuición) tienen sus últimos encuentros después de dos años topándose, citas que tanto nos han hecho ver, crecer, despertar y soltar… Ahora estos dos poderosos se despiden y ya sacan chispas. El cielo está de fiesta… Pero nuestro ego no. Él tiene miedo y tensiones pues sabe que es ahora o nunca… Este 2015, es un puente que nos da -a mi juicio- la ‘última‘ oportunidad de vivir otra Vida.

Erupción del Villarrica (Fuente: EFE, Emol.com)

Erupción del Villarrica (Fuente: EFE, Emol.com)

… Justo antes de salir a Villa Traful, Ezequiel me dice muy temprano: ¿Viste que el Villarrica hizo erupción? -abro los ojos y le digo: Nooo, ¿en serio? -Sí, a las 3 de la mañana. Ya hay evacuados y todo, mirá en Internet a ver qué dicen-. Entonces entro a Cooperativa y Emol y sale la noticia y que la Presidenta va a la zona y el fuego saliendo del volcán y la alerta más que roja y toda la onda… -Mmm, Marte y Urano en Aries… Esto era -pienso recordando las predicciones en que mencioné los volcanes (aunque creo que unos del norte se moverán también), además de visualizar la carta del viaje y la última que levanté hace unos días para escribir el horóscopo de Emol.com antes de salir de Santiago. Me pongo inquieta por la situación y por saber más porque de vuelta tengo -y quiero- que pasar muy cerca del volcán y quizá cómo se dará todo si el tema es más grave. En eso parto a la Villa y le digo a Charly, el chofer y guía de la excursión que pasa a buscarme y a quien recién conozco, que si puedo irme adelante, de copilota (como le dije a Alejandro, mi amigo verdulero que, pese a mover la cabeza con risa, ahora en cuanto me ve me dice: ‘¿va a querer su piña especial, verdad?’, y también una vez a Pepa, vecina/amiga/escritora, cuando hablábamos de frases que recopilamos: “De las patudas es el reino de los cielos!“). Me mira y responde: “Y… si ya me lo pediste qué te voy a decir a vos, dale, subite” -expresa con cierta ironía mientras me instalo con la mejor vista, saludo a mis compañeros de viaje y escucho la radio local que justo habla del volcán. Charly comenta que el espectáculo por la TV fue lindísimo, que la naturaleza es bella y todo eso, que me quede tranquila porque ya el volcán botó lo que tenía que botar y no pasará nada más… Y digo: sí, es verdad. Pero cuando él se baja y va por otros viajeros que nos acompañan ese día, en la radio agregan que el paso a Chile está cerrado. Mi panza se cierra y digo: heyy! miedooo! estás aquí! … Ufff…Bien, qué necesitas?… Ok, respiremos… -entonces pongo mi mano sobre el ombligo, boto aire y vuelvo al centro del pecho, conecto con mi corazón mientras mi mente está una tanto eléctrica pensando en que si esto crece puede ser más delicado… En eso sube Charly, enciende el motor nos saluda a todos y me dice: bueno, ché, ahora relajáte y disfrutemos del viaje-. Yo me río porque es justo lo que mi ego no quiere hacer, pero mi corazón sí y en los primeros kilómetros de la aventura va y viene la energía mental hasta que poco a poco la belleza del sur y mi vista privilegiada logran calmar bastante a mi ego que anda en cualquier parte menos ahí… Lo traigo al presente y le digo: ok, respiremos; todo está bien y está pasando para algo… Luego me meto en el cuento con que Charly nos explica el viaje y los detalles del lugar y cuando hacemos la primera parada en el lago Meliquina, entre las montañas, le pido a él, al lago, que me ayude a confiar, a relajar y que despeje cualquier obstáculo… Permanezco minutos frente a él con sus colores turquesas, verdes y azules… El agua es muy pura, hay sol y el aire está frío. Me quedo ahí recibiendo el sol para entrar en calor y siento cómo poco a poco mi vibración cambia; cuando vuelvo a subir a la camioneta miro al lago y agradezco; ya estoy cada vez más presente en el viaje, sobre todo más adelante, cuando Charly nos comparte unos mates a media mañana en otra parada del camino…

Meliquina

Meliquina

He aquí el miedo, una de nuestras emociones primarias más comunes y por la cual tanto perdemos, destruimos, nos defendemos, atacamos, nos restamos, agredimos, nos apegamos, nos paralizamos… Y también cuya energía puede ser un gran motor para ir más allá… Y él, el miedo, es algo que ya Saturno nos mostró con crudeza los últimos dos años, nos puso frente a varias de sus facetas para reconocerlo y palparlo… Ahora, en 2015 y 16 nos toca abrazarlo, conocerlo más, amigarnos con él, comprenderlo y… Soltarlo con amor para realmente hacer -o terminar- los cambios que la Vida nos propone hace un rato. No es algo fácil, pero sí es una mirada/acción diaria que puede ser de enorme satisfacción y transformación en nuestras vidas…  Casi da lo mismo si vienen de otras vidas, si son de la actual o ancestrales, los miedos son una energía que podemos mirar con más amor para transformarlos dentro de nuestro corazón y comenzar a actuar más desde la confianza y la certeza de nuestro crecimiento personal y colectivo. Estamos todos haciéndonos grandes, pasando incertidumbres y aprendiendo a vivir en este nuevo mundo porque el anterior, el de nuestros padres y abuelos, el que tenía instituciones sólidas y era más menos predecible, el que conocimos de pequeños ya fue. Se acabó, no va ni da más… Ahora estamos nosotros con nuestro corazón poderoso frente a la Vida y podemos dibujarla y colorearla de otra forma porque todo es nuevo… 

Y, por supuesto, cuesta ubicarse en estas nuevas formas, ritmos, códigos y miradas; especialmente a los egos más rígidos. Porque el aire y la energía son inciertos, aunque por lo mismo más abiertos, moldeables, creativos, luminosos... Ahora podemos ir poco a poco, sin presión, pero ir; ya no es tiempo de quedarnos pegados ni inmóviles. Si respiramos más allá de lo que esté sucediendo afuera podremos jugar en este nuevo mundo e ir ocupando los lugares que nos corresponden… Todos estamos invitados a esta Vida creativa y despierta donde no hay nada externo a lo cual aferrarnos. Enhorabuena!

Al día siguiente de la erupción, cuando ya está todo más calmado, incluido el paso a Chile, me instalo en el ‘Café del pueblo’, en el centro de San Martín, al lado de una ventana y mientras desayuno con placer máximo, diviso el diario en otra mesa. Lo busco y me río. Le mando la portada a Silvia, mi amiga argentichilena, y me responde: tendríamos que hacer nuestra esa enseñanza. Jajaja- Y seguimos riendo, aprendiendo, confiando y viviendo en este nuevo mundo junto a nosotros y a nuestro corazón puro, lleno de energía y consciencia… (Continuará…)

Portada del diario, en San Martín

Portada del diario, en San Martín

(Y ahora ya desde Santiago seguiremos compartiendo por aquí y en radio Cooperativa sobre este nuevo mundo. Aquí el video de este miércoles 11 y cómo la realidad del país y del mundo nos refleja. Hasta pronto!)

En excelentísima compañía

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Sendero al mirador Bandurrias, San Martín de Los Andes

Por fin me quedo conmigo. Respiro profundo con mucho placer en medio del bosque, de vuelta del mirador Bandurrias, en San Martín. Subimos con mis compañeras de cuarto, Nadia y Nati, dos argentinas que tomaron sus vacaciones por el sur y que están algo cansadas de recorrer porque han hecho muchas cosas en poco tiempo; en su último día de viaje deciden hacer algo más tranqui y vamos lento por el empinado sendero que está en medio de tierras mapuches, que toma unos 45 minutos cruzar… Un lugareño de unos 70 y varios, con ojos profundos y cabello cano, nos indica por dónde ir y nos dice que acostumbra hacer este camino –lo admiramos y envidiamos, obvio-, aunque “está pesada la calor hoy día”, así que se sienta un rato bajo una sombra… Al llegar arriba hay viento y la vista es amplia e imponente, muy bella, se siente la fuerza de esta zona de lagos y montañas y todo es azules y verdes poderosos… Agradezco y disfruto. Nos sentamos cada una en silencio sobre las rocas a mirar la panorámica, sentir el momento y tomar fotos. Al rato nos despedimos, las chicas siguen a La Islita, a unos 30 minutos caminando más abajo, donde pasarán la tarde; yo vuelvo al pueblo, necesito mucho estar conmigo y en cuanto entro al bosque siento ese regreso con regocijo… Qué bien se siente acompañarse.

Desde el mirador Bandurrias, San Martín de Los Andes

Desde el mirador Bandurrias, San Martín de Los Andes

Adoro compartir con distinta gente, e igualmente muchas veces necesito ese contacto interior que es único, silencioso y tan enriquecedor como el estar con otros. Necesito también salir de la rutina y en ocasiones esa pausa para mí tiene que ser conmigo, necesito darme el gusto de acompañarme; más de una vez he rechazado invitaciones muy atractivas porque toda mi energía y las señales me dicen que ese fin de semana o ese espacio de pausa es en una vibración más quieta y no hacia fuera, como suele gustarle a una parte de mi ego. A él a veces le cuesta entenderlo, pero una vez que comenzamos el viaje se pone feliz y me acompaña con su mejor sonrisa. A ratos también me jode, me hace trampas, me pone distractores y obstáculos -como a todos, ¿no?- pero se aquieta mucho al respirar y reconocer que estamos en otro espacio disfrutando. Al ego hay que educarlo y avisarle cuando vas a hacer cambios o comenzar algo, si no, se resiste y comienza a dramatizar como tanto le gusta. Por eso me da risa la pregunta de Inés ese mismo día por la tarde; me escribe por unos talleres que ella organiza y le digo que estoy en el sur hace unos días; me pregunta que con quién viajo. Conmigo –le respondo. –Ah, te pregunto por curiosidad porque yo nunca he viajado sola, creo que me daría miedo o pena –agrega. Me sonrío y le digo por mensaje: Nooo, es bacanooo, mira mi blog, ahí están las aventuras. Creo que te gustaría –le digo y recuerdo muchas lecturas de cartas astrales donde esto, aprender a estar con nosotros mismos y darse espacios de retiro es prácticamente un mandato de nuestro mapa astral; y muchas personas no lo descubren ni lo aceptan fácilmente, mientras que otras me cuentan que lo saben y que se dan esos espacios porque si no colapsan… Y hay algo más: nunca estamos solos, siempre estamos con nuestro corazón diamante que todo lo sabe y lo contiene, junto a la presencia incondicional de nuestros guías y maestros que más de una carcajada sueltan con nuestras andanzas…

… Al mediodía, en este regreso ‘intro’ por el bosque siento mucho más los aromas y aprecio otros detalles que antes pasé por alto porque íbamos entretenidas en conversar y reírnos, en este caso de nuestro mal estado físico que sufre con las subidas, risas que también fueron un agrado…

De vuelta el sendero se torna más mágico y puedo contactar más con mi presente, con mi corazón, con los guías, con los elementales del lugar y con un par de pequeños pajaritos que me acompañan por un rato sin salir volando ante mis pasos… Me detengo en una parte sólo a respirar, aquietarme, sentir y agradecer, mis oídos parecen agudizar su poder y percibo cada sonido del bosque, en medio de esto el crujir de las ramas de añosos árboles me hace reír porque parecieran saludar y suenan como antiguas puertas de madera… El aire está húmedo y la temperatura agradable, me viene emoción con lagrimita casi por todo lo vivido, parece poco y es demasiado al mismo tiempo…

DSCN9994Por la tarde sigue el paseo y el trabajo por un par de cafés del pueblo y finalmente decido ir al día siguiente a un lugar que apareció como señal dos veces en el mismo día aunque no era mi prioridad: Villa Traful, un pequeño poblado en medio de un bosque que rodea un gran lago de aguas más turquesas y un entorno más puro, sin pavimento y apenas un par de lugares donde comer. La excursión va por camino de ripio por el paso Córdoba, con la típica vegetación patagónica pero más rojiza, distinta a lo que se ve por estos lados, muy bella, y nos detenemos en distintos lagos, ríos y miradores donde la energía es muy abierta y magnética al mismo tiempo.

Una vez en la Villa, hay mucho verde y un poco de viento, se siente aún más la conexión con la naturaleza y la lejanía de la ciudad. Almuerzo algo rápido en una terraza sobre el pasto, no quiero encerrarme en un restaurant, entonces conversamos un poco con Rubén, que oficia de chocolatero, heladero, mozo y cajero. Me pregunta que de dónde soy y surge el tema del volcán. Le cuento que tengo que cruzar pronto y que espero que el paso esté abierto porque parece que esa mañana de la erupción lo habían cerrado.

Lago Traful

Lago Traful

Luego parto al lago y antes paseo un poco entre los árboles. Me encuentro con un matrimonio mapuche que toma mate en un mirador. Él también me pregunta de dónde soy y me dice que “es muy buena la gente de Chile”, que conoce Valdivia, que estuvo hace unos años, que todo muy lindo, que no le gustó tanto el pescado, lo encontró muy salado porque es de mar, pero que sí le encantaron los mariscos y se trajo una caja de almejas y machas para la familia. Me dedico a escucharlo y sentirlo y a mirar los ojos de su esposa que apenas conserva sus dientes delanteros y tiene una mirada muy chispeante. Él es muy sociable y me cuenta varias cosas y me dice que “estamos acostumbrados a los lagos; yo hace como diez año que no me meto acá, imagínese; es que como lo vemos todos los días”, y nos da risa porque mientras yo me maravillo para ellos es lo más normal… Así somos, es como los chilenos con la cordillera, que damos por hecho que la montaña está ahí y ni la disfrutamos, mientras que cualquier extranjero no hace más que admirarla… En eso me despido y les digo que voy al lago. -Sí, vaya, ¡vaya a mojarse las patas! –me dice con un ademán tocando su sombrero; yo lanzo una carcajada y le respondo: bueno, como tú digas, me iré a mojar las patas, te haré caso! –y su esposa se ríe moviendo la cabeza. Una vez en el lago los diviso de lejos, los saludo y seguimos sonriendo… Me siento con los pies en el agua –como ordenó mi amigo- sintiendo toda la vibración pura de ese lugar y al agua a temperatura precisa. Cuando me doy vuelta veo que atrás mío hay unas cuantas bandurrias quietas que se camuflan un poco entre las piedras, las saludo y un par me mira, el resto sigue inmóvil. La vista, el sol y el agua son una delicia. Cierro los ojos un rato y reconecto con el octavo centro, el corazón verdadero; siento gran plenitud, siento calma, alegría, amor, apertura, confianza… Puedo palpar esa perfección de la vida que muchas veces creemos que tiene luces de colores o es espectacular, pero que suele ser simple, quieta, sin afán ninguno. Sólo estar presente disfrutándolo todo, sin presiones ni pretensiones. El sonido del agua en las piedras me atrapa y me quedo mirando todo. Al rato una chica gordita de rulos rojos se acerca con su tablet a fotografiar a las bandurrias, más allá figuran su madre y su abuela, son calcadas y nos saludamos riéndonos un poco de la elegancia de estas aves que parecen vigilar la escena y no inmutarse.

DSCN0104Al salir del lago me entretengo mirando a dos perros, un golden retriver y un mestizo que corren una y otra vez. El primero agarra una piedra del agua en el hocico y corre hasta los pastos (unas dos cuadras más allá) a dejarlos, mientras el otro lo sigue cual escolta. Hacen eso una y otra vez y me río con su juego que parece tan absurdo pero debe ser el mejor pasatiempo de la tarde. Con una señora también nos divertimos viendo el juego perruno que tiene para rato. –Qué aparatos estos dos, mirá cómo corren –me dice sentada a mi lado en una banca.

Me quedaría horas –o días- aquí, pero en un rato tendremos que regresar con la combi que nos pasea por acá. Ya lo dijo Charly, el chofer, de quien soy su copilota, quien en el viaje nos conversa con el típico tono sureño algo más arrastrado sobre política, medioambiente e influencias varias de la Argentina, además de contarnos más cosas de esta zona. Una vez en camino y cuando ya tengo ganas de siesta, nos detenemos en lago Falkner, con el mejor panorama para una tarde de paseo: sentarnos en la orilla a tomar mate con facturas sintiendo el sol en la espalda. Estoy extasiada y a diferencia de una argentina divertidísima que está cerca de mí y que habla fuerte, no me molestan ni las abejas ni las avispas que dan vuelta cada tanto. Estamos sólo la inmensidad del lago, las montañas, la arena tibia, el sabor del mate, las facturas con membrillo, el cielo azul, las mariposas, las abejas, la gente alrededor y yo.

De vuelta en el pueblo, en San Martín, nos despedimos entre los viajeros, Charly me dice que me quede tranquila, que ya el volcán está quieto. Paso al terminal de buses a ver cómo van los viajes a Chile y José, el encargado, que a esta altura ya me conoce y nos saludamos con agrado, me dice que está todo normal, que por la mañana detuvieron a los primeros buses pero que para el día en que me voy seguro estará abierto. Me muestra en Internet las noticias del día y me dice que tiene sobrinos en Pucón que lo llamaron y le contaron que “el espectáculo fue hermoso, tío”. Entonces me voy al lago Lácar, a unos metros, a sentir el atardecer, agradecer y seguir este día con tantos y conmigo. Un verdadero placer.

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Tesoros de viaje

-¿A la playa de nuevo? -me dice Ezequiel, el encargado del hostel, que tiene una voz muy grave, más que la de Kevin Johansen y me da risa cuando lo escucho; él les pasó los datos a Daniel y Sergio (mis dos nuevos mejores amigos bonaerenses) para ir a Yuco, a pero al final fuimos a Catritre, otra playa del lago Lácar.

-Ja, ja. No, hoy sí que necesito siesta y después lago aquí cerca ponte tú, mira que ayer volvimos caminando y en cada paso mis pantorrillas me lo recuerdan.

-Ja, ja. Pero es linda esa ruta -agrega.

-Es bella, me encantó, encima volvimos con el atardecer y la temperatura perfecta, pero la bajada a hasta la playa no era menor y el regreso estuvo potente, ¿no ves que soy importada de la ciudad?

La ruta 40, bordeando el Lácar

La ruta 40, bordeando el Lácar

Se ríe y seguimos conversando mientras preparo un agua de limón antes de dormitar un rato. Los viajeros improvisados del salto anterior se convirtieron en mis mejores amigos y compañeros de aventura en un día de sol y algo de viento en San Martín de Los Andes. Justo cuando quería dormir un rato me convencieron de acompañarlos, realmente me convenció la frase de Daniel: yo llevo una hamaca y la instalamos entre los árboles para vos, dale, vení-. Ahí mi sonrisa despertó y armé mi mochila rápidamente para correr tras el bus que ya partía, que al final perdimos y entonces no fuimos al primer destino pero sí al segundo: Catritre, en el parque nacional Lanín. Obvio que llevamos mate, facturas, galletas. Yo ya les había dicho que les ‘vendía’ protector solar, pero ante la hamaca exclusiva les dije que podíamos hacer un trueque, que esto ya era fraterno.

Catritre, San Martín

Playa Catritre, San Martín de Los Andes, Argentina

Una vez allá todo es disfrutar, reír, caminar, compartir las historias con el mate de rigor, gozar del agua fría, respirar el aire de la montaña y los lagos. De vuelta la aventura gira hacia una bella caminata donde podemos mirar el lago desde la altura con los paisajes que cambian de colores, conversar de lo profundo y lo superfluo, jugar, cantar y bailar por la ruta desde samba brasilera hasta argentina pasando por Michael Jackson que escuchamos desde el celular de unos chicos que coinciden con nosotros en la ruta, saludar a cada caminante, tomarnos fotos, comer moras del camino y sentir la fuerza del viento y del sol… La tarde parece un día entero y regresamos exhaustos. El hostel está lleno y todos cocinan en distintos acentos de vuelta de la aventura diaria. Pero Sergio y yo tenemos nuestro propio chef, Daniel, que en pocos minutos arma un arroz al curry con tomate y una salsa picante con carne, tomate y algo más. Un festín que gozamos con honor.

En la playa disfruté mi hamaca personal, pero no la siesta. Mis amigos parlanchines no me dejaron más que unos minutos cerrar los ojos y sentir el ruido del agua porque llegaron a conversar y a reír, en eso se nos fue un buen rato y luego ya el sol bajaba, así que nos fuimos moviendo hasta que ya subimos y emprendimos el camino de vuelta que disfrutamos a cada paso y que muchos locales usan como paseo y también como pista de entrenamiento de caminata y trote.

DSCN9860Unos días después, en que continúo esta nota y luego de unas conversaciones de anoche con otros viajeros (mis mejores amigos ya partieron a acampar a otra parte del Lanín) vuelvo a valorar algo que te dan los viajes en general, especialmente si te quedas en hostels (donde compartes la habitación y la cocina), y cuando estás abierto a hacerlo, claro: conoces a gente con vidas muy distintas que en la pequeña rutina -o realidad- de cada uno nunca encontrarías y quizá no te detendrías a compartir…Igual, dada mi naturaleza y los oficios que escogí en esta vida, suelo conocer a gente muy diversa y mi propio círculo lo es: tengo amigos de todas las edades y colores, nunca me encasillé en nada; pero los viajes le ponen más sabor a esto…  Anoche me reía sola sentada en la mesa con una pareja de cordobeses, mientras saboreábamos los gnocchis hechos por Ariel, un boxeador de Buenos Aires que vino acá a entrenar y sale a correr todos los días por los cerros porque tiene la meta de ser el mejor; él otra noche fue a cenar con Naty y Nadia, mis compañeras de habitación, y yo y nos reímos mucho con sus anécdotas porque es bien adicto a la intensidad (no espero menos con ese deporte, ¿no?). Más tarde, mientras otros chicos me invitan una cerveza, nos ponemos a charlar con Raúl, de energía muy bella y con una mente aguda y profunda, además de sonriente; en medio nos contamos a qué se dedica cada uno y me dice: soy cartero, trabajo en el correo-. -Ah, qué bonito tu trabajo -le digo. Y me cuenta que estudiaba artes plásticas pero tuvo que dejarlo y entró a trabajar pensando en quedarse un año y lleva diez, que le gusta el contacto con la gente, conocer a los vecinos, saber de sus vidas, que se hacen favores entre todos… Disfruto mucho sus relatos y sus preguntas, y coincidimos en que en vacaciones no queremos hacer cosas relacionadas al trabajo, me dice: seguro a vos más de alguien te dice que le mirés la carta astral- Sí, le digo, me pasa mucho y varias veces no digo a qué me dedico, lo dejo en periodista y ya -le cuento y lanzamos carcajadas porque él anda con un grupo que quieren arrendar bicis y el dice “nooo, yo hago eso todo el año; jajaja”.

Sí, los viajes además de provocar esa pausa y distancia tan necesaria, son también un tesoro, nos enriquecen mucho, no sólo por las experiencias nuevas que muchas veces nos desafían, también porque entras en otras culturas, espacios, miradas y frecuencias; y, sin duda, porque compartes de forma simple con muchos. La noche avanza y son mis últimos días acá en San Martín, en que he vivido de todo un poco, incluido el temor por lo del volcán Villarrica que está acomodándose y llamando nuestra atención (ya contaré más de esto en el próximo post)…

La naturaleza de nuestra América sureña tiene una vibración muy especial, de gran conexión y sanación, y cada día al salir del hostel miro la montaña verde, respiro el aire frío y puro que me llena de energía y busco el sol para pasar el frío de los primeros pasos de caminata hasta el centro del pueblo y agradezco estar aquí, en otro lugar lejos de la rutina, un espacio muy bello por lo demás, al cual le pedí permiso al llegar y que hasta ahora me cobija y me regala experiencias nuevas que atesorar.  Gracias.

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Dar saltos

Camino entre Pucón, Curarrehue y el paso Mamuil Malal. Sur de Chile y Argentina

Camino entre Pucón, Curarrehue y el paso Mamuil Malal. Sur de Chile y Argentina

En Curarrehue, sur de Chile, suben más pasajeros al bus y entre ellos uno que parece gaucho, de unos 70 y algo, con su sombrero negro. Se queda de pie y a los minutos se sienta al lado mío. Nada más hacerlo se pone a contarme que él viaja siempre, que conoce a los choferes, que es chileno (tiene un acento bien mezclado), pero se fue muy joven a trabajar a Argentina, a San Martín de Los Andes, y que se mueve entre un lado y otro. Me pregunta que cuál es mi gracia y me da ternura porque es un dicho antiguo para muchos pero seguro se usa por acá. -Jimena, y ¿tú, cuál es la tuya? -Héctor -responde y nos damos la mano. Me cuenta además que hace poco más de un mes enviudó, que quería mucho a su mujer, a quien le dio una infección a los riñones y murió muy rápido, que tiene dos hijas grandes y vive con ellas y que vino a su campo porque trabajando se despeja un poco, pero que tiene que ir a San Martín al médico porque “hace una semana que me vinieron ahogos en la noche y me cuesta respirar”. -Es tu pena, ¿sabes? -le digo en un suspiro que hace en una pausa. Me mira y me dice: si poh, mi hija me dijo lo mismo porque a la menor le vinieron también hace tres semanas-. Ante lo cual digo: es que es muy reciente y tu cuerpo te muestra la tristeza que siente… De ahí seguimos conversando hasta que se sube Carmen, que tiene el asiento que él ocupa y alguna broma le hace cuando lo ve pararse y él le dice que la conoce. Para cuando llegan a dar con el vínculo de ambos, ella ya está sentada a mi lado y vamos riendo los tres, haciendo bromas, mientras Héctor ya acomodó los bolsos de ella y queda de pie mientras conversamos de todo un poco y hacen bastantes chistes en doble sentido pero con cierta inocencia de pueblo chico que no llega a ser vulgar ni incómoda… El viaje avanza acompañado de risas, conversaciones, complicidad y un paisaje bello entre la montaña de Chile y Argentina. Luego compartiremos el mate, sandwiches y galletas mientras pasamos ambas aduanas rumbo a San Martín de Los Andes, mi destino de este viaje de vacaciones y trabajo donde pensé que haría menos calor, pero el cielo insiste en estar muy despejado y el sol muy fuerte, aunque ahora ya empezó a bajar un poco la temperatura.

Volcán Lanín desde la aduana argentina

Volcán Lanín desde la aduana argentina

Primero llegué a un caluroso Pucón, sur de Chile, ya despidiéndose de una exitosa temporada de verano repleta de gente. Por suerte, porque las aglomeraciones no me van. Ahí estuve todo el día con Ale, que desde el invierno vive al lado el lago, donde es asistente en un hotel y también supervisa una tienda en el centro. De un momento a otro su vida santiaguina y en crisis cambió, cuando todo parecía ir peor y casi no tenía casa, una amiga le ofreció irse a Pucón a trabajar por unos meses. Eso fue en invierno, cuando una manaña de feriado nos encontramos en la terraza de un café y me cuenta  de su pena reciente y miramos su carta astral que, acompañada de Urano (innovación, cambios repentinos y liberadores), mostraba que sí o sí, además de estar atravesando una de las tantas “noches oscuras del alma” que a todos nos toca vivir más de un puñado de veces en esta encarnación, ahora era tiempo de hacer una vida nueva. Se sincronizaba, entonces, el ofrecimiento del sur y ella supo ver la señal, dar el salto con todos los miedos y tristeza a cuestas y soltar lo conocido para comenzar de nuevo. Al poco tiempo todo empezó a fluir, llegaron más oportunidades, los dolores se transformaron y aunque está muy cansada, también está con más energía, divertida como siempre y con nuevos proyectos que la entusiasman… Es por vivencias como estas que podemos confirmar que siempre está todo bien, que todo lo que nos toca vivir es preciso, tiene un sentido y es una oportunidad. Sólo hay que tener la visión y el corazón abiertos para tomar lo que la vida nos regala siempre: penas, aventuras, alegrías, desafíos… Todo forma parte de la experiencia de crecimiento y de los propósitos de cada uno…

DSCN9801Después de pasar todo el día con Ale en Pucón y de reírnos mucho además de pasar el calor y salir hasta con ropa nueva puesta de una tienda china, llego al hostel pensando en tomar mate, comer algo y dormir. Pero al lado hay tremenda fiesta. Está nada menos que la celebración por el aniversario de Pucón y el orfeón de carabineros (la policía chilena) es el encargado de abrir. Desde mi habitación se escuchan canciones de Queen y los Beatles tocadas por ellos. Nos reímos con mis compañeras de habitación y con un francés que no entiende nada. Entonces dejo mi bolso y obvio que salgo a la fiesta, que está a una cuadra, casi en el patio del hostel. La gente llega hasta con sillas plegables para tener el mejor puesto y está muy chistoso porque en medio sube un carabinero cantante y entona junto a la orquesta -coreografía mediante- ciertas cumbias clásicas e incluso perrean y hacen giros. En el público hay mucha alegría y en la orquesta también. Es bello verlos en una actividad que no tiene que ver con orden, rigidez o represión y el animador hace bromas diciendo que se comprometen a no pasar partes (multas) durante el fin de semana, mientras un chico que está a mi lado grita fuerte: “y que dejen tomar!” -todos soltamos la carcajada porque en Chile no está permitido beber alcohol en la calle. La fiesta continúa con otros cantantes y grupos folklóricos hasta tarde. Al regresar al hostel cuando ya comí mi sandwich y estoy por preparar el mate, un amigo me escribe y me pregunta que por qué voy a San Martín y no fui a Puerto Varas si le dije que me gusta tanto. -Porque tenía ganas de sur pero de algo desconocido, de algo nuevo- le cuento. -Ah, tú y tus aventuras y eso de dar el salto; te estarás riendo con mi pregunta taurina, ¿verdad? -me responde. -Jajaja, antes de que la hicieras, casi; pero está bien, otras veces tengo ganas de refugio, de algo que ya conozco y me encanta; ahora necesitaba probar y renovar… Después voy por mi mate y llega un inglés a conversar aunque el ruido de la fiesta no permite mucha fluidez. Lleva más de un mes en Chile visitando gran parte del sur y las lecherías porque voenen de una familia de granjeros dedicados a esto. Le pregunto si él toma leche -quiero saber si sabe que no es tan sana. Se ríe y me dice que sí, que por las mañanas y me mira con cara suspicaz, pero no seguimos el tema porque hablamos también de baile y me dice que tomó clases de bachata y salsa en Inglaterra. Me río montón y le cuento que en el festival de Viña está el rey de la bachata, Romeo Santos; enciendo la tele que está ahí entre la cocina y el comedor y lo ve, le digo que a mí no me parece guapo pero que las chicas mueren por él y que es ultra famoso. Se queda mirando un poco hasta que canta una clásica de él y la tararea en su spanglish al tiempo que me saca a bailar y me sorprendo porque baila mejor que varios y ambos nos reímos mucho con la aventura danzante. Cuando termina la canción me dice que nunca pensó terminar bailando bachata en la cocina de un hostel en Chile, seguimos riendo, mientras recuerdo la música y el baile en el comedor del hostel de Montevideo donde pasé unos meses en 2009.

Al día siguiente, al llegar a San Martín nuestro trío dinámico se deshace y Héctor me deja sus datos por si necesito algo y me dice que sus hijas me van a buscar a cualquier parte en auto, mientras Carmen se despide entre más bromas. Cuánta ternura y bondad en un solo viaje. Ya con el equipaje me subo a un taxi y le pregunto al chofer, ¿eres chileno?- porque su acento no me parece argentino. -Sip, me trajeron de chiquitito, pero tengo el acento de mis papás -me cuenta y conversamos un poco hasta el hostel. Una vez en mi nuevo lugar, al volver por la tarde-noche después de pasear y comprar para cenar algo liviano, descubro que comparto habitación con otra compatriota y tres argentinas. Una de ellas, Vero, me dice que irá a cenar y que si quiero ir, entonces cambio mis planes y caminamos hasta un bar frente a la plaza con una agradable terraza. Al poco rato un par de perros negros labradores muy bellos que se acercan a la mesa  pero no se cotentan ni con toda la pizza que les compartimos ni con el trozo de bife que les toca y quedan mirando al segundo a ver si hay más. Nos da mucha risa. Nos contamos la vida con Vero, que se vino al sur desde Buenos Aires y tiene su trabajo de psicóloga; coindimos en la visión de trabajar para vivir y disfrutar en vez de vivir para trabajar que es lo que el sistema promueve por siglos… Al llegar al hostel con el aire frío pero el cielo muy estrellado nos sentamos un rato con un par de argentinos que hacen un viaje muy improvisado (quieren acampar en el parque nacional pero recién comprarán lo necesario, incluida la carpa) a tomar un té y reírnos de cada uno y hasta hablamos un poco de astrología muy en juego… La vida fluye, los encuentros, las sincronías y sintonías también, mientras agradezco y me preparo para mirar un poco de ciertos trabajos que quiero comenzar a hacer y también algo de nuestro ritual de otoño (el sábado 28 de marzo), energía que se asoma por acá poco a poco en las hojas que empiezan a lentamente a girar hacia verdes más claros y el sol esta mañana ya no está tan fuerte. Hasta el próximo salto.

Lago Lacar, San Martín de Los Andes

Lago Lacar, al caer la tarde, en San Martín de Los Andes

Cerramos con Amor el 2014… Y abrimos el 2015 libres de expectativas

Me despierto a media mañana emocionada, feliz, tranquila, cansada… Aún pulsa en mí la vibración bellísima de todos los que compartimos el Ritual de Cierre de 2014 anoche en el Teatro Oriente… Qué regalos tiene la Vida para nosotros en cualquier momento…

fila para entrar2-Amiga, te aviso que la fila para entrar llega casi hasta Provi -me dice Sole cuando faltan unos minutos para comenzar y se refiere que la gente ocupa una cuadra.

-Guauuu, ¿en serio? -le digo con risa y agradecida de la sorpresa.

Luego Cote, quien también forma parte del equipo,  publica una foto y dice: Qué bello que la gente haga fila para entrar al ritual… Mega consciencia, despedimos 2014 con Amor.-

La Vida se confabuló para que este Ritual fuese en un clásico teatro de Santiago y todavía me río porque es como jugar al artista: nos subimos al escenario, con luces, micrófono y todo… E invité a todos los que quisieran a subirse porque para mí todo es un símbolo y si quieres ser protagonista este año, si quieres brillar, aprovecha que estás frente a un escenario y súbete, juega… En gran medida eso nos piden estos tiempos intensos: Urano (creatividad, despertar, libertad) en Aries (iniciativa, niño, osadía) nos pide desde 2011 y hasta 2018 recuperar ese atrevernos, ser auténticos, liberarnos de moldes, jugar, expresar, vivir con más pasión…

Y esta tarde del último sábado del año reconectamos con todo esto y también con la quietud, con la mágica aventura de detenernos, de sentarnos a estar con nosotros mismos sin exigencias e ir a lo profundo de nosotros, pero ya no de manera rígida o solemne, sino desde lo que somos: seres que escogimos estar aquí en esta vida, en este momento, a quienes nos cuestan un montón de cosas porque nos enrollamos y muchas veces olvidamos que hemos venido a vivirlo TODO, no sólo lo que nos gusta o lo que aparece en Hollywood, sino la Vida completa, con dolores, alegrías, miedos, frustraciones, satisfacciones; seres llenos de luz y herramientas para cualquier desafío que el camino ponga; seres con un corazón mágico que posee una semilla con toda la información necesaria para cualquier momento; seres con consciencia aunque se nos olvide o la evitemos; seres con un origen cósmico de Amor y que, por lo tanto, podemos vibrar Amor a cada instante… Seres que tenemos risa, creatividad, dulzura, inquietudes, entrega; además de un cuerpo muy noble, una mente impresionante, un ego que está a nuestro servicio para que lo domestiquemos, un alma siempre presente y un espíritu que todo lo sabe… Somos tantas cosas y todo tiene este ingrediente primordial: Amor…

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Nuestro altar de cierre 2014 y bienvenida a verano 2015

Hay amor incluso en la -supuestamente- “peor” persona o en el hecho más doloroso, la Vida siempre nos regala experiencias que desencadenan otras cosas que no logramos ver en el momento en que lo -aparentemente- “malo” nos visita… Por eso en el Ritual agradecemos todo lo vivido, sin excepción, porque una parte nuestra que siempre intenta comunicarse con nosotros vía señales, sincronías, mensajes en sueños o en lo cotidiano, sabe que todo está bien, sabe que todo forma parte de un puzzle lleno de magia que podemos completar cada día…

Y esta vez somos casi… 400! quienes nos juntamos a la magia de detenernos y reconectar con la Vida. La Vida con todos sus colores, sus incógnitas, sus bromas, sus desafíos, sus regalos, su generosidad, su belleza, su infinito amor…

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Por la tarde, con el equipo armando todos los detalles

Y preparamos todo con mucho Amor y entrega… Días antes estoy muy ocupada en la edición de las Predicciones 2015 que hace años se publican en Emol.com, donde cada martes escribo el horóscopo, y veo que me faltará tiempo para ir al centro por velas y semillas. En eso mando un mail al equipo con los distintos detalles y requerimientos y Jaime -sin saber de mi poco tiempo- me recuerda que él trabaja en el centro y que puede comprar lo que falte y más barato. Entonces se me ocurre encargarle cosas y me responde con su corazón bello que sí, que irá en bici, que sabe perfecto donde están mis encargos y hacemos bromas porque lo hemos declarado nuestro sultán, dada la última telenovela turca de moda, que muchos -incluido él- seguimos. Cuando me escribe que tiene ya todo resuelto me emociono -con lagrimita incluida-, respiro y agradezco por la generosidad de él y de la Vida… He estado tan exigida, llena de compromisos y actividades en este fin de año, sintiéndome a ratos muy frágil físicamente, pero al mismo tiempo con tanto amor alrededor de muchos con quienes nos queremos de forma entrañable, que me emociona poder palpar ese amor y ayuda de la Vida a través de estos gestos dulces… Lo mismo me pasa cuando varios del equipo se ofrecen a hacer carteles, llevar cosas, solucionar temas… Y cuando algunos que están lejos, en Europa y Argentina, escriben mensajes mandando saludos, diciéndome que se conectarán a esa hora y que desean que todo salga genial… Y cuando amigas me mandan mensajes de mucho cariño, diciéndome que están conmigo, que me sienta acompañada en este día especial cuando tenemos mucho que resolver para que todo resulte… Y cuando Marce me dice que escuchó el último audio de radio Cooperativa (aquí está por si quiere oírlo) donde hablamos de la importancia de detenernos y me dice que ella está detenida y que vendrá con todo para ayudar y luego la veo trabajar con gran dedicación en la entrada y los detalles posteriores… Y cuando Lily pasa a la verdulería por mí porque ya no me da el tiempo y el domingo está cerrado, y me trae mi piña “especial”, es decir pelada y picada por Alejandro, el verdulero amigo, que sabe que es para mí y ambos coinciden en que me tienen muy ‘regalona’, con lo cual me río a carcajadas y hoy agradezco profundamente mi piña fresca en el desayuno… Y cuando Moni me muestra los letreros que hizo para la entrada y los baños, además de los portavelas con papel alusa…. Y cuando Pame, me manda fotos de la decoración que está preparando, porque entre otras cosas ella está iniciando su emprendimiento ‘Ornamenta’ para decorar cumpleaños, fiestas, reuniones y cualquier evento, acá su página, y digo: guau, cómo cada uno tiene sus talentos… Y cuando Patricia llega con girasoles de papel y otros frescos y comienza a armar el altar con todo cuidado, viendo poco a poco por dónde es, qué poner, qué no, mientras muchos arman los portavelas y reparten los elementos, mientras llegan otros como Sandra con sus soles hechos por ella, mi madre con buganvilias (santa Rita) de su IMG_1416jardín… Y con cada gesto de entrega de quienes forman el equipo nuestro, de Juventud Providencia y del teatro Oriente, que trabajan con entusiasmo y generosidad en todos los detalles de la recepción, la comida, el bazar, el altar, el audio… Y cuando entre el público encuentro a amigos que hace rato no compartíamos o que nunca habían venido y nos saludamos con el cariño de siempre, y también veo a muchos que asisten incondicionalmente…. Y cuando de pronto aparece Cecilia Rovaretti, la conductora de radio Cooperativa a mi lado diciéndome que vino igual aunque llegara atrasada y nos abrazamos con mucho cariño, y luego veo cómo varios se acercan a saludarla pues para muchos su programa es de gran compañía hace años y están felices de poder verla… Y cuando se acercan auditores de radio Cooperativa a saludar y me dicen que escuchan la sección de astrología y me dan su bendición… Y cuando varios me dan regalos con todo su cariño, que recibo con honor y alegría… Y cuando muchos se toman fotos con nuestro altar y se llenan de sonrisas y colores… Y cuando veo a todos entregados a este momento de reencuentro con la Vida, desde los pequeños de meses hasta los abuelos que bailan incluso con más ganas que los jóvenes… Cuánto amor y belleza somos…

ritualSí, en este cierre de 2014 que ha sido tan intenso, rápido, desafiante, bello, generoso, doloroso, Verdadero, poderoso…. Tengo un GRACIAS gigante en el centro del pecho y en las células de mi cuerpo… Todo estuvo bien este 2014, incluso los momentos confusos, pesados, angustiantes… Lo escribí en este blog: 2013 era un cambio radical, un cambio de piel, por lo tanto un año en que nos morimos en muchos aspectos nuestros, mientras que 2014 desde su segundo semestre nos llevó a un renacer, con piel nueva para brillar y subirnos al escenario de la vida… Estamos mucho más grandes después de dos años y medio (todo esto comenzó a mediados de 2012) de un desafío tras otro que nos han obligado a limpiar nuestra vida de todo lo que nos sobraba o no tenía una buena semilla… Nos hemos despojado… Hemos aprendido -cada uno a su ritmo- mes a mes el bendito desapego, el dulce agradecimiento, la poderosa autoestima y la luminosa aceptación… Hemos practicado poco a poco el dar y recibir… Y seguiremos en esto, cada día con más herramientas internas y más acompañados de nuestra sabia intuición… Sólo tenemos que recordar detenernos más en medio de nuestras rutinas y vorágines personales y colectivas, mirar desde la consciencia y el corazón, reírnos de todo empezando por reírnos de nuestro querido ego y sus trampas, disfrutar más todo lo que tenemos, fluir y amar la Vida completa…

Los tres meses que vienen nos harán mirar todo lo pendiente de este año y aquello en que no hemos querido crecer por más señales que ya nos hayan mandado… Estaremos en cierre hasta marzo, e igualmente el calendario abre nuestro 2015, un año que nos pedirá usar más nuestros talentos, soltar la gula -a todos los niveles, no sólo con la comida- y las ansiedades, actuar con más sabiduría y entregarnos a experiencia… Pronto hablaremos más de este nuevo año… Por ahora, igual que en nuestro  ritual, los invito a abrir la puerta 2015 y a mirar el horizonte despejado, con el corazón muy abierto y libres de cualquier expectativa. Que pase lo que tenga que pasar y que seamos capaces de atesorar cada momento por donde la Vida quiera llevarnos mientras nosotros ocupamos nuestra energía y nuevas herramientas, tomamos iniciativas, reconocemos cuándo sí y cuando no hacer algo, gozamos, compartimos y amamos todo…

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El momento de cierre de nuestro ritual

GRACIAAAS a todos por este bello cierre de año! Le damos la bienvenida al Sol en nuestro corazón y como nuestros ancestros de distintas culturas y como le gusta a nuestro cuerpo, honramos al verano con música y baile… GRACIAS!! ❤

En pleno apocalypso

El primer sábado del año, Javier, mi mozo favorito de mi restaurant ídem, el siempre fiel Lomits, en Providencia, me dice que salga a la calle a mirar el humo, porque comentamos sobre el calor que está potente y me dice que encima ahora hay humo y que le lloran los ojos, y yo no le creo porque siempre hacemos bromas. Salgo con él a la calle y la imagen es dolorosa y hasta apocalíptica, se me aprieta el pecho: Todo gris-café-ahumado y con unos 35º que hacen arder la piel… Me da angustia la destrucción de vida humana, animal y vegetal, la contaminación, el aire opaco y ahumado… Son casi las 4 de la tarde y terminamos de almorzar con Sole-Sol, amiga/vecina/hermana y de contarnos la vida que, por esos días, incluyó -además de carcajadas y agradecimientos- caída de lágrimas de mi parte, por cierres y el revivir de ciertas heridas kármicas que reaparecieron como diciendo: oye, estamos aquí, míranos, que tenemos mucho que enseñarte…. La vida y sus crecimientos… uuff, qué aguante!

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(Cristo Redentor, Río de Janeiro, Brasil, Foto EFE)

Y en Chile no sólo arden terrenos, bosques, montañas y mercados (snif!); también los sectores más conservadores de la política, los sistemas computacionales de algunos servicios públicos, los gremios portuarios, el clima… En tanto en Argentina un rayo cae en plena playa y deja muertos y heridos, como si no bastara con los cortes de luz, el calor agobiante y los saqueos de hace unas semanas; y también los incendios  han arrasado terrenos. En Uruguay igual se corta la electricidad después de cuatro tormentas en menos de diez días, mientras que en la tranquila y ondera playa de Punta del Diablo, decenas de chicos se enfrascan en una pelea campal sin precedentes frente a cientos de bañistas. En Brasil, otro rayo provoca la muerte de una mujer en la playa y a los días uno más cae en la mano derecha del Cristo Redentor

Por todo esto y más, publiqué la nota anterior y esta quedó en pausa…

…Estos hechos tienen todo que ver con Urano (vientos, tormentas, electricidad, renovación, sorpresa) en Aries (fuego, brío) que se ha enfrentado al perla de Marte (iniciativa, guerrero, rabia, fuerza) que no sabe cómo moverse en el aire de Libra (mente, armonía, justicia, relaciones cercanas, decisiones), estadía que comenzó a principios de diciembre (y que durará hasta julio) y que nos tiene cansados mental y físicamente a muchos, pero que además nos enfrenta a la tarea de mirar cómo nos movemos frente a los demás y de sortear potentes desafíos en nuestros vínculos, que por estos días se enfrentan a impaciencias, urgencias, frustración por injusticias y, por otro lado, aprendemos a trabajar con otros y a disfrutarlo, a manejar nuestras rabias de forma más sana, a poner límites y también a sacar nuestro lado conquistador fuera tanto para el amor como para nuestros anhelos…

Como van las cosas, parece que una de las palabras que más tendremos que aprender y practicar en el primer semestre 2014 se llama paciencia, además de la adaptación que ya conocimos en 2013 y que obvio que nos sigue acompañando. Pero también hay otra protagonista: nuestra creatividad. Ya no podemos seguir igual, con las mismas rutinas, la misma forma de resolver y de encarar las cosas. El camino -o terreno- conocido ya no nos sirve por cómodo que sea. Y Urano usará su ironía, novedad y, en algunos casos, hasta su espectacularidad para obligarnos a ser innovadores, nos guste o no, nos hará movernos con audacia, y puede agitar la tierra o continuar con su electrizante movimiento del cielo para que entendamos que en la despedida del año de la serpiente (el 30 de enero próximo) e inicio de los galopes del caballo, las cosas serán aún más intensas.

ab¿Por qué? Creo que la agitación va de la mano con la elevación de nuestra consciencia personal y colectiva, donde ya sabemos que las cosas no son casuales, que tenemos participación directa en nuestra realidad, que hay guías y maestros acompañándonos en otras dimensiones, que nuestras acciones causan impacto en varios niveles, por tanto no da lo mismo qué pienso/siento/hago y que no podemos inventarnos que está todo bien cuando no lo está… Este tiempo -lo escribí varias veces en 2013- nos muestra todo lo que tenemos bajo la alfombra ya sea que lo sepamos o no…  Y cada vez somos más quienes comprendemos y vivenciamos todo esto, lo cual no es tan placentero para nuestro ego, pero sí es reconfortante para nuestra alma, quien está a cargo de todo este camino… Por nuestro propio crecimiento es que todo se agita, creo. Por que ya no estamos tan autómatas, tan en la víctima ni en el victimario ni en el héroe, tan desconectados, tan fríos ni tan viscerales… Constato en mi consulta y en varios ambientes, que estamos más lúcidos y presentes, mirando la realidad con otros ojos, entendiendo que el sistema es una trampa que podemos iluminar, que nadie tiene que rescatarnos y que podemos tener una vida tanto más alegre, plena y simple si queremos… Estamos en pleno despertar y eso es realmente de una belleza tan poderosa que conmueve y alegra a quien quiera verlo… A cada rato hay confirmaciones del tiempo distinto en el que estamos…

… A nuestro cóctel de Paciencia/Adaptación/Creatividad ahora tenemos que agregarle unas generosas gotas de Amor por nosotros mismos, por todos los seres y por la vida, y mezclar todo con gran Consciencia para ver todo lo que nos sucede con más sabiduría. Y al final podemos agregarle unos hielos para darle sonido, frescura y Goce a este tiempo…

Por mi parte, quizá -si me da el tiempo- escriba la próxima nota desde otros territorios donde además de descansar y pasear un poco, seguro saldrá más de una conversación en torno a estos tiempos de “Apocalypso”, que nos mueve, nos entretiene, nos prueba y abre nuestro corazón a latidos más honestos y alegres, aunque a ratos nos duela y asuste… Hasta la próxima y como dice el guapo -e inteligente- Kevin Johansen: Si se mueve todo el piso, ponte liso, baila el apocalypso… Y que se acabe el mundo sin amor!

Somos responsables del Fuego

Pasajeros de este blog
Parte de Sudamérica está con fuertes incendios, hay muchos seres muriendo, con miedo y respirando aire intoxicado  …. En tiempos donde todo nos recuerda que somos uno y que la realidad nos refleja, les propongo: si tienen altar o una mesa de centro en casa o la del comedor, por fa, pongamos un cuenco (bowl, taza, pocillo) con AGUA como ofrenda para la Tierra y todos los seres…. Y decimos: Limpio todos mis registros que están creando rabia e incendios en esta Tierra… Yo lo siento, me perdono, te amo, Gracias.
El fuego, por estos días bastante incontrolable, es un reflejo de nosotros y de nuestro estado mental-emocional y podemos limpiarlo con estos gestos y también respirando más frente a los obstáculos y sacando nuestra sabiduría antes de la agresión o reacción…
…Si les sonó bien, por fa, háganlo en casa y/o lugares de trabajo y compartamos este post enviando el link, o simplemente contándolo… Estos tiempos son para unirnos en la consciencia y asumir nuestra responsabilidad en todo lo que sucede… Nada es una casualidad allá afuera, todo pasa por y para nosotros y nos espeja o complementa… GRACIAS…
agua (1)