Tesoros de viaje

-¿A la playa de nuevo? -me dice Ezequiel, el encargado del hostel, que tiene una voz muy grave, más que la de Kevin Johansen y me da risa cuando lo escucho; él les pasó los datos a Daniel y Sergio (mis dos nuevos mejores amigos bonaerenses) para ir a Yuco, a pero al final fuimos a Catritre, otra playa del lago Lácar.

-Ja, ja. No, hoy sí que necesito siesta y después lago aquí cerca ponte tú, mira que ayer volvimos caminando y en cada paso mis pantorrillas me lo recuerdan.

-Ja, ja. Pero es linda esa ruta -agrega.

-Es bella, me encantó, encima volvimos con el atardecer y la temperatura perfecta, pero la bajada a hasta la playa no era menor y el regreso estuvo potente, ¿no ves que soy importada de la ciudad?

La ruta 40, bordeando el Lácar

La ruta 40, bordeando el Lácar

Se ríe y seguimos conversando mientras preparo un agua de limón antes de dormitar un rato. Los viajeros improvisados del salto anterior se convirtieron en mis mejores amigos y compañeros de aventura en un día de sol y algo de viento en San Martín de Los Andes. Justo cuando quería dormir un rato me convencieron de acompañarlos, realmente me convenció la frase de Daniel: yo llevo una hamaca y la instalamos entre los árboles para vos, dale, vení-. Ahí mi sonrisa despertó y armé mi mochila rápidamente para correr tras el bus que ya partía, que al final perdimos y entonces no fuimos al primer destino pero sí al segundo: Catritre, en el parque nacional Lanín. Obvio que llevamos mate, facturas, galletas. Yo ya les había dicho que les ‘vendía’ protector solar, pero ante la hamaca exclusiva les dije que podíamos hacer un trueque, que esto ya era fraterno.

Catritre, San Martín

Playa Catritre, San Martín de Los Andes, Argentina

Una vez allá todo es disfrutar, reír, caminar, compartir las historias con el mate de rigor, gozar del agua fría, respirar el aire de la montaña y los lagos. De vuelta la aventura gira hacia una bella caminata donde podemos mirar el lago desde la altura con los paisajes que cambian de colores, conversar de lo profundo y lo superfluo, jugar, cantar y bailar por la ruta desde samba brasilera hasta argentina pasando por Michael Jackson que escuchamos desde el celular de unos chicos que coinciden con nosotros en la ruta, saludar a cada caminante, tomarnos fotos, comer moras del camino y sentir la fuerza del viento y del sol… La tarde parece un día entero y regresamos exhaustos. El hostel está lleno y todos cocinan en distintos acentos de vuelta de la aventura diaria. Pero Sergio y yo tenemos nuestro propio chef, Daniel, que en pocos minutos arma un arroz al curry con tomate y una salsa picante con carne, tomate y algo más. Un festín que gozamos con honor.

En la playa disfruté mi hamaca personal, pero no la siesta. Mis amigos parlanchines no me dejaron más que unos minutos cerrar los ojos y sentir el ruido del agua porque llegaron a conversar y a reír, en eso se nos fue un buen rato y luego ya el sol bajaba, así que nos fuimos moviendo hasta que ya subimos y emprendimos el camino de vuelta que disfrutamos a cada paso y que muchos locales usan como paseo y también como pista de entrenamiento de caminata y trote.

DSCN9860Unos días después, en que continúo esta nota y luego de unas conversaciones de anoche con otros viajeros (mis mejores amigos ya partieron a acampar a otra parte del Lanín) vuelvo a valorar algo que te dan los viajes en general, especialmente si te quedas en hostels (donde compartes la habitación y la cocina), y cuando estás abierto a hacerlo, claro: conoces a gente con vidas muy distintas que en la pequeña rutina -o realidad- de cada uno nunca encontrarías y quizá no te detendrías a compartir…Igual, dada mi naturaleza y los oficios que escogí en esta vida, suelo conocer a gente muy diversa y mi propio círculo lo es: tengo amigos de todas las edades y colores, nunca me encasillé en nada; pero los viajes le ponen más sabor a esto…  Anoche me reía sola sentada en la mesa con una pareja de cordobeses, mientras saboreábamos los gnocchis hechos por Ariel, un boxeador de Buenos Aires que vino acá a entrenar y sale a correr todos los días por los cerros porque tiene la meta de ser el mejor; él otra noche fue a cenar con Naty y Nadia, mis compañeras de habitación, y yo y nos reímos mucho con sus anécdotas porque es bien adicto a la intensidad (no espero menos con ese deporte, ¿no?). Más tarde, mientras otros chicos me invitan una cerveza, nos ponemos a charlar con Raúl, de energía muy bella y con una mente aguda y profunda, además de sonriente; en medio nos contamos a qué se dedica cada uno y me dice: soy cartero, trabajo en el correo-. -Ah, qué bonito tu trabajo -le digo. Y me cuenta que estudiaba artes plásticas pero tuvo que dejarlo y entró a trabajar pensando en quedarse un año y lleva diez, que le gusta el contacto con la gente, conocer a los vecinos, saber de sus vidas, que se hacen favores entre todos… Disfruto mucho sus relatos y sus preguntas, y coincidimos en que en vacaciones no queremos hacer cosas relacionadas al trabajo, me dice: seguro a vos más de alguien te dice que le mirés la carta astral- Sí, le digo, me pasa mucho y varias veces no digo a qué me dedico, lo dejo en periodista y ya -le cuento y lanzamos carcajadas porque él anda con un grupo que quieren arrendar bicis y el dice “nooo, yo hago eso todo el año; jajaja”.

Sí, los viajes además de provocar esa pausa y distancia tan necesaria, son también un tesoro, nos enriquecen mucho, no sólo por las experiencias nuevas que muchas veces nos desafían, también porque entras en otras culturas, espacios, miradas y frecuencias; y, sin duda, porque compartes de forma simple con muchos. La noche avanza y son mis últimos días acá en San Martín, en que he vivido de todo un poco, incluido el temor por lo del volcán Villarrica que está acomodándose y llamando nuestra atención (ya contaré más de esto en el próximo post)…

La naturaleza de nuestra América sureña tiene una vibración muy especial, de gran conexión y sanación, y cada día al salir del hostel miro la montaña verde, respiro el aire frío y puro que me llena de energía y busco el sol para pasar el frío de los primeros pasos de caminata hasta el centro del pueblo y agradezco estar aquí, en otro lugar lejos de la rutina, un espacio muy bello por lo demás, al cual le pedí permiso al llegar y que hasta ahora me cobija y me regala experiencias nuevas que atesorar.  Gracias.

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Dar saltos

Camino entre Pucón, Curarrehue y el paso Mamuil Malal. Sur de Chile y Argentina

Camino entre Pucón, Curarrehue y el paso Mamuil Malal. Sur de Chile y Argentina

En Curarrehue, sur de Chile, suben más pasajeros al bus y entre ellos uno que parece gaucho, de unos 70 y algo, con su sombrero negro. Se queda de pie y a los minutos se sienta al lado mío. Nada más hacerlo se pone a contarme que él viaja siempre, que conoce a los choferes, que es chileno (tiene un acento bien mezclado), pero se fue muy joven a trabajar a Argentina, a San Martín de Los Andes, y que se mueve entre un lado y otro. Me pregunta que cuál es mi gracia y me da ternura porque es un dicho antiguo para muchos pero seguro se usa por acá. -Jimena, y ¿tú, cuál es la tuya? -Héctor -responde y nos damos la mano. Me cuenta además que hace poco más de un mes enviudó, que quería mucho a su mujer, a quien le dio una infección a los riñones y murió muy rápido, que tiene dos hijas grandes y vive con ellas y que vino a su campo porque trabajando se despeja un poco, pero que tiene que ir a San Martín al médico porque “hace una semana que me vinieron ahogos en la noche y me cuesta respirar”. -Es tu pena, ¿sabes? -le digo en un suspiro que hace en una pausa. Me mira y me dice: si poh, mi hija me dijo lo mismo porque a la menor le vinieron también hace tres semanas-. Ante lo cual digo: es que es muy reciente y tu cuerpo te muestra la tristeza que siente… De ahí seguimos conversando hasta que se sube Carmen, que tiene el asiento que él ocupa y alguna broma le hace cuando lo ve pararse y él le dice que la conoce. Para cuando llegan a dar con el vínculo de ambos, ella ya está sentada a mi lado y vamos riendo los tres, haciendo bromas, mientras Héctor ya acomodó los bolsos de ella y queda de pie mientras conversamos de todo un poco y hacen bastantes chistes en doble sentido pero con cierta inocencia de pueblo chico que no llega a ser vulgar ni incómoda… El viaje avanza acompañado de risas, conversaciones, complicidad y un paisaje bello entre la montaña de Chile y Argentina. Luego compartiremos el mate, sandwiches y galletas mientras pasamos ambas aduanas rumbo a San Martín de Los Andes, mi destino de este viaje de vacaciones y trabajo donde pensé que haría menos calor, pero el cielo insiste en estar muy despejado y el sol muy fuerte, aunque ahora ya empezó a bajar un poco la temperatura.

Volcán Lanín desde la aduana argentina

Volcán Lanín desde la aduana argentina

Primero llegué a un caluroso Pucón, sur de Chile, ya despidiéndose de una exitosa temporada de verano repleta de gente. Por suerte, porque las aglomeraciones no me van. Ahí estuve todo el día con Ale, que desde el invierno vive al lado el lago, donde es asistente en un hotel y también supervisa una tienda en el centro. De un momento a otro su vida santiaguina y en crisis cambió, cuando todo parecía ir peor y casi no tenía casa, una amiga le ofreció irse a Pucón a trabajar por unos meses. Eso fue en invierno, cuando una manaña de feriado nos encontramos en la terraza de un café y me cuenta  de su pena reciente y miramos su carta astral que, acompañada de Urano (innovación, cambios repentinos y liberadores), mostraba que sí o sí, además de estar atravesando una de las tantas “noches oscuras del alma” que a todos nos toca vivir más de un puñado de veces en esta encarnación, ahora era tiempo de hacer una vida nueva. Se sincronizaba, entonces, el ofrecimiento del sur y ella supo ver la señal, dar el salto con todos los miedos y tristeza a cuestas y soltar lo conocido para comenzar de nuevo. Al poco tiempo todo empezó a fluir, llegaron más oportunidades, los dolores se transformaron y aunque está muy cansada, también está con más energía, divertida como siempre y con nuevos proyectos que la entusiasman… Es por vivencias como estas que podemos confirmar que siempre está todo bien, que todo lo que nos toca vivir es preciso, tiene un sentido y es una oportunidad. Sólo hay que tener la visión y el corazón abiertos para tomar lo que la vida nos regala siempre: penas, aventuras, alegrías, desafíos… Todo forma parte de la experiencia de crecimiento y de los propósitos de cada uno…

DSCN9801Después de pasar todo el día con Ale en Pucón y de reírnos mucho además de pasar el calor y salir hasta con ropa nueva puesta de una tienda china, llego al hostel pensando en tomar mate, comer algo y dormir. Pero al lado hay tremenda fiesta. Está nada menos que la celebración por el aniversario de Pucón y el orfeón de carabineros (la policía chilena) es el encargado de abrir. Desde mi habitación se escuchan canciones de Queen y los Beatles tocadas por ellos. Nos reímos con mis compañeras de habitación y con un francés que no entiende nada. Entonces dejo mi bolso y obvio que salgo a la fiesta, que está a una cuadra, casi en el patio del hostel. La gente llega hasta con sillas plegables para tener el mejor puesto y está muy chistoso porque en medio sube un carabinero cantante y entona junto a la orquesta -coreografía mediante- ciertas cumbias clásicas e incluso perrean y hacen giros. En el público hay mucha alegría y en la orquesta también. Es bello verlos en una actividad que no tiene que ver con orden, rigidez o represión y el animador hace bromas diciendo que se comprometen a no pasar partes (multas) durante el fin de semana, mientras un chico que está a mi lado grita fuerte: “y que dejen tomar!” -todos soltamos la carcajada porque en Chile no está permitido beber alcohol en la calle. La fiesta continúa con otros cantantes y grupos folklóricos hasta tarde. Al regresar al hostel cuando ya comí mi sandwich y estoy por preparar el mate, un amigo me escribe y me pregunta que por qué voy a San Martín y no fui a Puerto Varas si le dije que me gusta tanto. -Porque tenía ganas de sur pero de algo desconocido, de algo nuevo- le cuento. -Ah, tú y tus aventuras y eso de dar el salto; te estarás riendo con mi pregunta taurina, ¿verdad? -me responde. -Jajaja, antes de que la hicieras, casi; pero está bien, otras veces tengo ganas de refugio, de algo que ya conozco y me encanta; ahora necesitaba probar y renovar… Después voy por mi mate y llega un inglés a conversar aunque el ruido de la fiesta no permite mucha fluidez. Lleva más de un mes en Chile visitando gran parte del sur y las lecherías porque voenen de una familia de granjeros dedicados a esto. Le pregunto si él toma leche -quiero saber si sabe que no es tan sana. Se ríe y me dice que sí, que por las mañanas y me mira con cara suspicaz, pero no seguimos el tema porque hablamos también de baile y me dice que tomó clases de bachata y salsa en Inglaterra. Me río montón y le cuento que en el festival de Viña está el rey de la bachata, Romeo Santos; enciendo la tele que está ahí entre la cocina y el comedor y lo ve, le digo que a mí no me parece guapo pero que las chicas mueren por él y que es ultra famoso. Se queda mirando un poco hasta que canta una clásica de él y la tararea en su spanglish al tiempo que me saca a bailar y me sorprendo porque baila mejor que varios y ambos nos reímos mucho con la aventura danzante. Cuando termina la canción me dice que nunca pensó terminar bailando bachata en la cocina de un hostel en Chile, seguimos riendo, mientras recuerdo la música y el baile en el comedor del hostel de Montevideo donde pasé unos meses en 2009.

Al día siguiente, al llegar a San Martín nuestro trío dinámico se deshace y Héctor me deja sus datos por si necesito algo y me dice que sus hijas me van a buscar a cualquier parte en auto, mientras Carmen se despide entre más bromas. Cuánta ternura y bondad en un solo viaje. Ya con el equipaje me subo a un taxi y le pregunto al chofer, ¿eres chileno?- porque su acento no me parece argentino. -Sip, me trajeron de chiquitito, pero tengo el acento de mis papás -me cuenta y conversamos un poco hasta el hostel. Una vez en mi nuevo lugar, al volver por la tarde-noche después de pasear y comprar para cenar algo liviano, descubro que comparto habitación con otra compatriota y tres argentinas. Una de ellas, Vero, me dice que irá a cenar y que si quiero ir, entonces cambio mis planes y caminamos hasta un bar frente a la plaza con una agradable terraza. Al poco rato un par de perros negros labradores muy bellos que se acercan a la mesa  pero no se cotentan ni con toda la pizza que les compartimos ni con el trozo de bife que les toca y quedan mirando al segundo a ver si hay más. Nos da mucha risa. Nos contamos la vida con Vero, que se vino al sur desde Buenos Aires y tiene su trabajo de psicóloga; coindimos en la visión de trabajar para vivir y disfrutar en vez de vivir para trabajar que es lo que el sistema promueve por siglos… Al llegar al hostel con el aire frío pero el cielo muy estrellado nos sentamos un rato con un par de argentinos que hacen un viaje muy improvisado (quieren acampar en el parque nacional pero recién comprarán lo necesario, incluida la carpa) a tomar un té y reírnos de cada uno y hasta hablamos un poco de astrología muy en juego… La vida fluye, los encuentros, las sincronías y sintonías también, mientras agradezco y me preparo para mirar un poco de ciertos trabajos que quiero comenzar a hacer y también algo de nuestro ritual de otoño (el sábado 28 de marzo), energía que se asoma por acá poco a poco en las hojas que empiezan a lentamente a girar hacia verdes más claros y el sol esta mañana ya no está tan fuerte. Hasta el próximo salto.

Lago Lacar, San Martín de Los Andes

Lago Lacar, al caer la tarde, en San Martín de Los Andes

Cerramos con Amor el 2014… Y abrimos el 2015 libres de expectativas

Me despierto a media mañana emocionada, feliz, tranquila, cansada… Aún pulsa en mí la vibración bellísima de todos los que compartimos el Ritual de Cierre de 2014 anoche en el Teatro Oriente… Qué regalos tiene la Vida para nosotros en cualquier momento…

fila para entrar2-Amiga, te aviso que la fila para entrar llega casi hasta Provi -me dice Sole cuando faltan unos minutos para comenzar y se refiere que la gente ocupa una cuadra.

-Guauuu, ¿en serio? -le digo con risa y agradecida de la sorpresa.

Luego Cote, quien también forma parte del equipo,  publica una foto y dice: Qué bello que la gente haga fila para entrar al ritual… Mega consciencia, despedimos 2014 con Amor.-

La Vida se confabuló para que este Ritual fuese en un clásico teatro de Santiago y todavía me río porque es como jugar al artista: nos subimos al escenario, con luces, micrófono y todo… E invité a todos los que quisieran a subirse porque para mí todo es un símbolo y si quieres ser protagonista este año, si quieres brillar, aprovecha que estás frente a un escenario y súbete, juega… En gran medida eso nos piden estos tiempos intensos: Urano (creatividad, despertar, libertad) en Aries (iniciativa, niño, osadía) nos pide desde 2011 y hasta 2018 recuperar ese atrevernos, ser auténticos, liberarnos de moldes, jugar, expresar, vivir con más pasión…

Y esta tarde del último sábado del año reconectamos con todo esto y también con la quietud, con la mágica aventura de detenernos, de sentarnos a estar con nosotros mismos sin exigencias e ir a lo profundo de nosotros, pero ya no de manera rígida o solemne, sino desde lo que somos: seres que escogimos estar aquí en esta vida, en este momento, a quienes nos cuestan un montón de cosas porque nos enrollamos y muchas veces olvidamos que hemos venido a vivirlo TODO, no sólo lo que nos gusta o lo que aparece en Hollywood, sino la Vida completa, con dolores, alegrías, miedos, frustraciones, satisfacciones; seres llenos de luz y herramientas para cualquier desafío que el camino ponga; seres con un corazón mágico que posee una semilla con toda la información necesaria para cualquier momento; seres con consciencia aunque se nos olvide o la evitemos; seres con un origen cósmico de Amor y que, por lo tanto, podemos vibrar Amor a cada instante… Seres que tenemos risa, creatividad, dulzura, inquietudes, entrega; además de un cuerpo muy noble, una mente impresionante, un ego que está a nuestro servicio para que lo domestiquemos, un alma siempre presente y un espíritu que todo lo sabe… Somos tantas cosas y todo tiene este ingrediente primordial: Amor…

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Nuestro altar de cierre 2014 y bienvenida a verano 2015

Hay amor incluso en la -supuestamente- “peor” persona o en el hecho más doloroso, la Vida siempre nos regala experiencias que desencadenan otras cosas que no logramos ver en el momento en que lo -aparentemente- “malo” nos visita… Por eso en el Ritual agradecemos todo lo vivido, sin excepción, porque una parte nuestra que siempre intenta comunicarse con nosotros vía señales, sincronías, mensajes en sueños o en lo cotidiano, sabe que todo está bien, sabe que todo forma parte de un puzzle lleno de magia que podemos completar cada día…

Y esta vez somos casi… 400! quienes nos juntamos a la magia de detenernos y reconectar con la Vida. La Vida con todos sus colores, sus incógnitas, sus bromas, sus desafíos, sus regalos, su generosidad, su belleza, su infinito amor…

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Por la tarde, con el equipo armando todos los detalles

Y preparamos todo con mucho Amor y entrega… Días antes estoy muy ocupada en la edición de las Predicciones 2015 que hace años se publican en Emol.com, donde cada martes escribo el horóscopo, y veo que me faltará tiempo para ir al centro por velas y semillas. En eso mando un mail al equipo con los distintos detalles y requerimientos y Jaime -sin saber de mi poco tiempo- me recuerda que él trabaja en el centro y que puede comprar lo que falte y más barato. Entonces se me ocurre encargarle cosas y me responde con su corazón bello que sí, que irá en bici, que sabe perfecto donde están mis encargos y hacemos bromas porque lo hemos declarado nuestro sultán, dada la última telenovela turca de moda, que muchos -incluido él- seguimos. Cuando me escribe que tiene ya todo resuelto me emociono -con lagrimita incluida-, respiro y agradezco por la generosidad de él y de la Vida… He estado tan exigida, llena de compromisos y actividades en este fin de año, sintiéndome a ratos muy frágil físicamente, pero al mismo tiempo con tanto amor alrededor de muchos con quienes nos queremos de forma entrañable, que me emociona poder palpar ese amor y ayuda de la Vida a través de estos gestos dulces… Lo mismo me pasa cuando varios del equipo se ofrecen a hacer carteles, llevar cosas, solucionar temas… Y cuando algunos que están lejos, en Europa y Argentina, escriben mensajes mandando saludos, diciéndome que se conectarán a esa hora y que desean que todo salga genial… Y cuando amigas me mandan mensajes de mucho cariño, diciéndome que están conmigo, que me sienta acompañada en este día especial cuando tenemos mucho que resolver para que todo resulte… Y cuando Marce me dice que escuchó el último audio de radio Cooperativa (aquí está por si quiere oírlo) donde hablamos de la importancia de detenernos y me dice que ella está detenida y que vendrá con todo para ayudar y luego la veo trabajar con gran dedicación en la entrada y los detalles posteriores… Y cuando Lily pasa a la verdulería por mí porque ya no me da el tiempo y el domingo está cerrado, y me trae mi piña “especial”, es decir pelada y picada por Alejandro, el verdulero amigo, que sabe que es para mí y ambos coinciden en que me tienen muy ‘regalona’, con lo cual me río a carcajadas y hoy agradezco profundamente mi piña fresca en el desayuno… Y cuando Moni me muestra los letreros que hizo para la entrada y los baños, además de los portavelas con papel alusa…. Y cuando Pame, me manda fotos de la decoración que está preparando, porque entre otras cosas ella está iniciando su emprendimiento ‘Ornamenta’ para decorar cumpleaños, fiestas, reuniones y cualquier evento, acá su página, y digo: guau, cómo cada uno tiene sus talentos… Y cuando Patricia llega con girasoles de papel y otros frescos y comienza a armar el altar con todo cuidado, viendo poco a poco por dónde es, qué poner, qué no, mientras muchos arman los portavelas y reparten los elementos, mientras llegan otros como Sandra con sus soles hechos por ella, mi madre con buganvilias (santa Rita) de su IMG_1416jardín… Y con cada gesto de entrega de quienes forman el equipo nuestro, de Juventud Providencia y del teatro Oriente, que trabajan con entusiasmo y generosidad en todos los detalles de la recepción, la comida, el bazar, el altar, el audio… Y cuando entre el público encuentro a amigos que hace rato no compartíamos o que nunca habían venido y nos saludamos con el cariño de siempre, y también veo a muchos que asisten incondicionalmente…. Y cuando de pronto aparece Cecilia Rovaretti, la conductora de radio Cooperativa a mi lado diciéndome que vino igual aunque llegara atrasada y nos abrazamos con mucho cariño, y luego veo cómo varios se acercan a saludarla pues para muchos su programa es de gran compañía hace años y están felices de poder verla… Y cuando se acercan auditores de radio Cooperativa a saludar y me dicen que escuchan la sección de astrología y me dan su bendición… Y cuando varios me dan regalos con todo su cariño, que recibo con honor y alegría… Y cuando muchos se toman fotos con nuestro altar y se llenan de sonrisas y colores… Y cuando veo a todos entregados a este momento de reencuentro con la Vida, desde los pequeños de meses hasta los abuelos que bailan incluso con más ganas que los jóvenes… Cuánto amor y belleza somos…

ritualSí, en este cierre de 2014 que ha sido tan intenso, rápido, desafiante, bello, generoso, doloroso, Verdadero, poderoso…. Tengo un GRACIAS gigante en el centro del pecho y en las células de mi cuerpo… Todo estuvo bien este 2014, incluso los momentos confusos, pesados, angustiantes… Lo escribí en este blog: 2013 era un cambio radical, un cambio de piel, por lo tanto un año en que nos morimos en muchos aspectos nuestros, mientras que 2014 desde su segundo semestre nos llevó a un renacer, con piel nueva para brillar y subirnos al escenario de la vida… Estamos mucho más grandes después de dos años y medio (todo esto comenzó a mediados de 2012) de un desafío tras otro que nos han obligado a limpiar nuestra vida de todo lo que nos sobraba o no tenía una buena semilla… Nos hemos despojado… Hemos aprendido -cada uno a su ritmo- mes a mes el bendito desapego, el dulce agradecimiento, la poderosa autoestima y la luminosa aceptación… Hemos practicado poco a poco el dar y recibir… Y seguiremos en esto, cada día con más herramientas internas y más acompañados de nuestra sabia intuición… Sólo tenemos que recordar detenernos más en medio de nuestras rutinas y vorágines personales y colectivas, mirar desde la consciencia y el corazón, reírnos de todo empezando por reírnos de nuestro querido ego y sus trampas, disfrutar más todo lo que tenemos, fluir y amar la Vida completa…

Los tres meses que vienen nos harán mirar todo lo pendiente de este año y aquello en que no hemos querido crecer por más señales que ya nos hayan mandado… Estaremos en cierre hasta marzo, e igualmente el calendario abre nuestro 2015, un año que nos pedirá usar más nuestros talentos, soltar la gula -a todos los niveles, no sólo con la comida- y las ansiedades, actuar con más sabiduría y entregarnos a experiencia… Pronto hablaremos más de este nuevo año… Por ahora, igual que en nuestro  ritual, los invito a abrir la puerta 2015 y a mirar el horizonte despejado, con el corazón muy abierto y libres de cualquier expectativa. Que pase lo que tenga que pasar y que seamos capaces de atesorar cada momento por donde la Vida quiera llevarnos mientras nosotros ocupamos nuestra energía y nuevas herramientas, tomamos iniciativas, reconocemos cuándo sí y cuando no hacer algo, gozamos, compartimos y amamos todo…

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El momento de cierre de nuestro ritual

GRACIAAAS a todos por este bello cierre de año! Le damos la bienvenida al Sol en nuestro corazón y como nuestros ancestros de distintas culturas y como le gusta a nuestro cuerpo, honramos al verano con música y baile… GRACIAS!! ❤

En pleno apocalypso

El primer sábado del año, Javier, mi mozo favorito de mi restaurant ídem, el siempre fiel Lomits, en Providencia, me dice que salga a la calle a mirar el humo, porque comentamos sobre el calor que está potente y me dice que encima ahora hay humo y que le lloran los ojos, y yo no le creo porque siempre hacemos bromas. Salgo con él a la calle y la imagen es dolorosa y hasta apocalíptica, se me aprieta el pecho: Todo gris-café-ahumado y con unos 35º que hacen arder la piel… Me da angustia la destrucción de vida humana, animal y vegetal, la contaminación, el aire opaco y ahumado… Son casi las 4 de la tarde y terminamos de almorzar con Sole-Sol, amiga/vecina/hermana y de contarnos la vida que, por esos días, incluyó -además de carcajadas y agradecimientos- caída de lágrimas de mi parte, por cierres y el revivir de ciertas heridas kármicas que reaparecieron como diciendo: oye, estamos aquí, míranos, que tenemos mucho que enseñarte…. La vida y sus crecimientos… uuff, qué aguante!

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(Cristo Redentor, Río de Janeiro, Brasil, Foto EFE)

Y en Chile no sólo arden terrenos, bosques, montañas y mercados (snif!); también los sectores más conservadores de la política, los sistemas computacionales de algunos servicios públicos, los gremios portuarios, el clima… En tanto en Argentina un rayo cae en plena playa y deja muertos y heridos, como si no bastara con los cortes de luz, el calor agobiante y los saqueos de hace unas semanas; y también los incendios  han arrasado terrenos. En Uruguay igual se corta la electricidad después de cuatro tormentas en menos de diez días, mientras que en la tranquila y ondera playa de Punta del Diablo, decenas de chicos se enfrascan en una pelea campal sin precedentes frente a cientos de bañistas. En Brasil, otro rayo provoca la muerte de una mujer en la playa y a los días uno más cae en la mano derecha del Cristo Redentor

Por todo esto y más, publiqué la nota anterior y esta quedó en pausa…

…Estos hechos tienen todo que ver con Urano (vientos, tormentas, electricidad, renovación, sorpresa) en Aries (fuego, brío) que se ha enfrentado al perla de Marte (iniciativa, guerrero, rabia, fuerza) que no sabe cómo moverse en el aire de Libra (mente, armonía, justicia, relaciones cercanas, decisiones), estadía que comenzó a principios de diciembre (y que durará hasta julio) y que nos tiene cansados mental y físicamente a muchos, pero que además nos enfrenta a la tarea de mirar cómo nos movemos frente a los demás y de sortear potentes desafíos en nuestros vínculos, que por estos días se enfrentan a impaciencias, urgencias, frustración por injusticias y, por otro lado, aprendemos a trabajar con otros y a disfrutarlo, a manejar nuestras rabias de forma más sana, a poner límites y también a sacar nuestro lado conquistador fuera tanto para el amor como para nuestros anhelos…

Como van las cosas, parece que una de las palabras que más tendremos que aprender y practicar en el primer semestre 2014 se llama paciencia, además de la adaptación que ya conocimos en 2013 y que obvio que nos sigue acompañando. Pero también hay otra protagonista: nuestra creatividad. Ya no podemos seguir igual, con las mismas rutinas, la misma forma de resolver y de encarar las cosas. El camino -o terreno- conocido ya no nos sirve por cómodo que sea. Y Urano usará su ironía, novedad y, en algunos casos, hasta su espectacularidad para obligarnos a ser innovadores, nos guste o no, nos hará movernos con audacia, y puede agitar la tierra o continuar con su electrizante movimiento del cielo para que entendamos que en la despedida del año de la serpiente (el 30 de enero próximo) e inicio de los galopes del caballo, las cosas serán aún más intensas.

ab¿Por qué? Creo que la agitación va de la mano con la elevación de nuestra consciencia personal y colectiva, donde ya sabemos que las cosas no son casuales, que tenemos participación directa en nuestra realidad, que hay guías y maestros acompañándonos en otras dimensiones, que nuestras acciones causan impacto en varios niveles, por tanto no da lo mismo qué pienso/siento/hago y que no podemos inventarnos que está todo bien cuando no lo está… Este tiempo -lo escribí varias veces en 2013- nos muestra todo lo que tenemos bajo la alfombra ya sea que lo sepamos o no…  Y cada vez somos más quienes comprendemos y vivenciamos todo esto, lo cual no es tan placentero para nuestro ego, pero sí es reconfortante para nuestra alma, quien está a cargo de todo este camino… Por nuestro propio crecimiento es que todo se agita, creo. Por que ya no estamos tan autómatas, tan en la víctima ni en el victimario ni en el héroe, tan desconectados, tan fríos ni tan viscerales… Constato en mi consulta y en varios ambientes, que estamos más lúcidos y presentes, mirando la realidad con otros ojos, entendiendo que el sistema es una trampa que podemos iluminar, que nadie tiene que rescatarnos y que podemos tener una vida tanto más alegre, plena y simple si queremos… Estamos en pleno despertar y eso es realmente de una belleza tan poderosa que conmueve y alegra a quien quiera verlo… A cada rato hay confirmaciones del tiempo distinto en el que estamos…

… A nuestro cóctel de Paciencia/Adaptación/Creatividad ahora tenemos que agregarle unas generosas gotas de Amor por nosotros mismos, por todos los seres y por la vida, y mezclar todo con gran Consciencia para ver todo lo que nos sucede con más sabiduría. Y al final podemos agregarle unos hielos para darle sonido, frescura y Goce a este tiempo…

Por mi parte, quizá -si me da el tiempo- escriba la próxima nota desde otros territorios donde además de descansar y pasear un poco, seguro saldrá más de una conversación en torno a estos tiempos de “Apocalypso”, que nos mueve, nos entretiene, nos prueba y abre nuestro corazón a latidos más honestos y alegres, aunque a ratos nos duela y asuste… Hasta la próxima y como dice el guapo -e inteligente- Kevin Johansen: Si se mueve todo el piso, ponte liso, baila el apocalypso… Y que se acabe el mundo sin amor!

Somos responsables del Fuego

Pasajeros de este blog
Parte de Sudamérica está con fuertes incendios, hay muchos seres muriendo, con miedo y respirando aire intoxicado  …. En tiempos donde todo nos recuerda que somos uno y que la realidad nos refleja, les propongo: si tienen altar o una mesa de centro en casa o la del comedor, por fa, pongamos un cuenco (bowl, taza, pocillo) con AGUA como ofrenda para la Tierra y todos los seres…. Y decimos: Limpio todos mis registros que están creando rabia e incendios en esta Tierra… Yo lo siento, me perdono, te amo, Gracias.
El fuego, por estos días bastante incontrolable, es un reflejo de nosotros y de nuestro estado mental-emocional y podemos limpiarlo con estos gestos y también respirando más frente a los obstáculos y sacando nuestra sabiduría antes de la agresión o reacción…
…Si les sonó bien, por fa, háganlo en casa y/o lugares de trabajo y compartamos este post enviando el link, o simplemente contándolo… Estos tiempos son para unirnos en la consciencia y asumir nuestra responsabilidad en todo lo que sucede… Nada es una casualidad allá afuera, todo pasa por y para nosotros y nos espeja o complementa… GRACIAS…
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Pequeños grandes pasos

Cómo cambian las cosas… Un tiempo dejé de ir a un café argentino que está bueno y sabroso, pero se podía fumar y es demasiado pequeño como para aguantar el humo. Cuando por fin se aprobó en Chile la ley que prohíbe el cigarrilo en espacios públicos (gesto que tiene todo que ver con el despertar de consciencia colectivo) volví a ir y lo disfruté un par de veces. Pero en invierno suelo buscar más sol y ahí no llega porque está mirando al sur, así que dejé de ir….

Hasta que un día nublado de casi primavera paso a media tarde, redescubro la pantalla de TV que tienen sobre la barra y le digo al dueño -que ya sabe que me instalo en la mesa de la esquina con el compu y la agenda luego de la hora de almuerzo, cuando hay menos gente- que si puede poner el canal donde pasan… Avenida Brasil! (si quiere entender de qué se trata, pinche aquí) y me dice: Claro, decime cuál es y lo ponemos-… Entonces me siento extasiada en mi mesa grande, con sopa, té blanco y sandwich, mientras respondo decenas de correos, miro una carta astral y oigo-veo mi nuevo fanatismo televisivo. Casi me siento infiel con mi café francés de siempre, que es tanto más bonito que éste, pero obvio que no tiene pantalla, este accesorio es gringo… Ayer fui otra vez (al café argentino) y una de las socias también la sigue y me preguntaba detalles de la historia brasileña, mientras las garzonas (meseras) opinaban que deberían pasarla a la noche porque no la pueden ver y “todo el mundo la ve”….

Y una tarde triste-alegre de fines de septiembre, después de un viaje express -pero bello- por Baires y luego de acompañar a una amiga en su duelo por la muerte de su compañero, con Juan Pablo y Cocó nos vamos a las fondas por la celebración del cumpleaños de Chile, a pasear, comer y bailar para pasar la pena… Siento que necesito moverme y botar dolor, cansancio, frustraciones… Cómo cambia la energía el baile y la música alegre: cueca, cumbia, chachachá, salsa; alegran la noche despejada y aún sensible… Pero antes del baile, a Juan Pablo se le ocurre decir que él ya sabe el final de mi adictiva Avenida Brasil, y como uno de sus dones es conversar, le digo (tapando mis oídos): noooo, no me lo cuentes! Cocó, distráelo pa’ que se le olvide que alguna vez mencionó esto -les digo y le insisto en que no diga ni media palabra porque encima yo  soy curiosa y se me puede ocurrir preguntarle. Y él puro se ríe con cara amenazante. Por suerte después bailamos mucho al ritmo de Los Rumberos del 900 y todos nos olvidamos del tema… Por suerte. También olvidamos por un rato las sacudidas emocionales de esos días…

Igual yo quiero que se me pase el fanatismo novelero porque me viene síndrome de abstinencia cuando no la veo… No sufro, pero me inquieto y me da envidia la gente que sí puede verla, como Isabel que estaba con sus meses de postnatal y que cuando la fui a ver estaba terminando de verla mientras el bello Domingo con sus cinco meses de vida disfrutaba el calor de hogar… En fin… Como dice uno de mis proverbios budistas preferidos: Todo es impermanente, esto también va a pasar…

desapegoComo va a pasar esta agitación de fines de septiembre y principios de octubre, ¿verdad? Varios me escriben y con otros tantos conversamos en la consulta de carta astral, en la radio, en el chat, en casa y en el restaurant favorito del  barrio, sobre estos días en que estamos tan obligados a mirar en qué estamos, dónde, cómo y hacia dónde.  Pero no es la misma de la invierno. La agitación, digo. Como he compartido en este blog y en el Ritual reciente: estamos en plena metamorfosis, y tantos lavados y enjuagues del ego este 2013, ya comienzan a ver la luz. Se siente en el aire. Se palpa en el día a día…

Muchos ya entramos -poco a poco- en la aceptación y el agradecimiento del camino recorrido, por frustrante -e impopular- que sea ante los ojos del ego. Muchos comenzamos a hacer cambios concretos por pequeños que sean: a no darle espacio a la queja, a soltar el dolor de mirarnos (a nosotros y nuestra vida) profundamente -tarea sólo para valientes- para pasar a la acción. Como Germán, quien una vez que se vio solo en casa luego que su mujer dijo “me voy”; después de patalear por semanas, miró la maleza del pasto de su casa y se levantó para sacarla comprendiendo que comenzaba su nueva vida, sacando parte de lo que sobra e impide su flujo vital en armonía porque le corresponde aprender a estar consigo mismo, cosa que no ha hecho nunca en sus más de 40 años. Como Sandra, que después de comer azúcar y grasa hasta más allá de la saciedad, comenzó a ir a bailar al gimnasio, lo disfruta, y ya no toma las intoxicantes gaseosas. Como Pedro, que entendió que su hermana no es su enemiga ni una arpía, sino que está ahí (vino con ella en esta encarnación) para recordarle cosas, para reflejarle otras y hacerla reconectar con su luz, con su alma. Como Alejandra que entendió que si sólo tiene 100 dólares para gastar con sus hijos en un pequeño viaje de fin de semana tiene que aceptarlo y no pedir dinero prestado porque eso se transformará en una cadena de stress que luego la ahogará, y con consciencia me dice: “sí, esto es lo que tengo y hay gente que tiene menos, me las arreglaré, si igual yo cuando chica no tenía nada”. Como Gabriela, que decidió renunciar a su beca de doctorado en España y se vino a Chile sin terminarla porque la economía ya no le hace sentido y la siente fría, en cambio se dio cuenta que lo suyo es la sanación aunque sus cercanos se resistan y critiquen su opción. Como Mariana que decidió habitar su casa y se compró cama nueva, despejó su habitación y ahora duerme más feliz porque además cada noche comenzó por fin a hablar con sus guías y maestros, diciéndoles que la ayuden a ordenar su mente para solucionar ciertos problemas, “y la verdad estoy más tranqui; llegan las personas que necesito para que me den una manito!!”. Como Clau, que desde Uruguay me cuenta que se salió del trabajo, cosa que no sobra ni se mueve en esas tierras, porque está seguro que puede encontrar algo que lo llene realmente. Como yo misma que decidí parar en la radio por un rato porque el resfrío -que un día me dejó sin voz y otros me trajo fiebre liberadora- ya es una gran señal de detención después de muchas emociones movidas-vividas y prefiero optar por el auto-cuidado antes de exponerme y exigirme como tantas otras veces…

pasosarenaSon gestos, son pasos pequeños y significativos que pueden cambiar nuestro presente y darnos un nuevo impulso no pretencioso ni fantasioso, sino simple y concreto para avanzar en este viaje que está algo enredado para muchos. De hecho en estas semanas me han llamado más que otros meses para pedirme lecturas de tarot y cuando eso sucede, mi experiencia es que la agitación de los tiempos (de la energía) se pone más intensa y necesitamos respuestas. Pero resulta que desde marzo dejé de leer este oráculo y varios quedan sorprendidos cuando les digo que ya no, que ya fue y que no lo veo más porque siento el ciclo se terminó. Al menos por ahora. Y que quiero respetar eso porque no quiero trabajar en algo que ya no me guste ni me haga sentido. Al menos en esta vida decidí -y se me permite- elegir a qué dedicarme y yo escojo mi tranquilidad, felicidad y coherencia: escribir, comunicar, guiar, cartas astrales, rituales, talleres, charlas. Eso por ahora me va bien y elijo respetar esa voz interior que te dice Sí o No con tanta claridad cuando queremos escucharla. Ahora, igual mi mente, ante las insistencias duda y dice “será que lo retomo para unas cuantas lecturas”… Pero como la vida es entera sabia y sincrónica, justo cuando le estoy dando la vuelta al tema, voy a la manicurista y no está la chica de siempre y me dan cita con otra que se llama Paz. Conversamos de todo un poco y cuando le pregunto que cuánto lleva en esto y si le gusta, me dice: “como tres años, lo estudié porque me gusta lo estético, antes hacía masajes de relajación, y estoy todavía acá porque aún sigo aprendiendo, cuando no tenga nada más que aprender me voy, yo soy así, no trabajo en algo que no me motive, no soy capaz de levantarme por algo que no me aporta, yo dejo las pegas (trabajos) cuando ya no estoy contenta ni aprendiendo”…. ¿Qué tal?! GRACIAS! digo yo en silencio y le comento que yo soy igual y que es tremenda bendición poder hacerlo porque hay mucha gente que no puede por tantos motivos… Mi mente dubitativa se queda tranquila y mi corazón, feliz.

¿Y ahora qué? Ufff, dicen que octubre es tiempo de “resetearnos“, de detenernos, comenzar de nuevo, sacarnos antiguos moldes y creencias para reconectarnos. Dicen que trae una energía extrema -¿todavía más? -digo yo.  Dicen que se abrirán distintos caminos para seguir dando estos pasos que ya comenzamos y soltar mucho más el pasado… Se dice mucho y se confirma el poderoso crecimiento colectivo y personal en el que estamos… Y en medio de este bombardeo de información sobre octubre,  la gran antropóloga chilena Patricia May -que últimamente cada vez que la escucho en vivo o por podcast, nada más oírla se me llenan de lágrimas los ojos- comparte un texto breve y poderoso, que como siempre nos ayuda a aterrizar y a conectar con lo real en tiempos de caos. Se los dejo acá, con un abrazo entusiasta para vivir lo que sea que tengamos que experimentar en este mes donde comenzamos a renacer. Seguimos!

TIEMPOS DE CAOS Y DESTRUCCIÓN
Cuando las fuerzas destructivas entran en la vida, ya sea enfermando al cuerpo, rompiendo una relación, generando crisis personal y social, todo entra en caos.
Y el caos es una gran oportunidad de renovación, de nuevos órdenes, de vida nueva; pero suele ser también tiempo de gran incertidumbre y dolor.
Tiempos de confusión, de nubes emocionales que no permitan “ver claro”, tiempos también de despedidas, de término de relaciones, situaciones, etapas. El yo se duele y no queda más que aceptarlo, rendirse ante ese dolor, pero al mismo tiempo es vital para el caminante no abandonar el contacto con su núcleo interior, con el jardín interno, con ese espacio de luz y quietud donde la fuente de la confianza radical, el soltar, la paz, ecuanimidad y sabiduría reinan.
Sabiduría de los ciclos de la vida, de dejar ir, de aceptar el dolor, de profunda esperanza que siempre, siempre después de una muerte hay renacimiento.
El caos es necesario en la evolución y es un tiempo crítico, riesgoso puesto que nos puede conducir a identificarnos con dimensiones oscuras, con miedos enquistados, con rencor, con desconfianza y control.
Uno de los grandes errores del caminante en tiempos críticos es rendirse a las mareas colectivas perdiendo todo contacto con su centro, dejar el tiempo de silencio diario, revolcarse en la confusión; porque una cosa es aceptar en conciencia, observar la confusión, el dolor, y otra revolcarse y alimentarlas hasta transformar el dolor en sufrimiento constante y darse permiso para acciones inconscientes y dañinas.
Las épocas de caos y destrucción son de caminar en una cuerda floja, donde solo nuestra claridad interior puede sostenernos, pues no hay nada exterior de que afirmarse y se hace más evidente que nunca la necesidad de presencia de nuestra Alma con su claridad, y paz para iluminar cada paso.

Patricia May.

Regalos de Primavera

Dedicado a todos los que están en duelo, a los auditores de radio Cooperativa
y al bello equipo que hizo posible el Ritual de Primavera.

No sé bien cómo comenzar esta nota… Son muchas las emociones y el agradecimiento … a la Vida, con todos sus tonos y pasajes, incluso aquellos dolorosos, que -para muchos- no han sido pocos en este año de cambio de piel… La energía que movimos -y generamos- este sábado en el Ritual de Primavera fue de mucha belleza y sanación, el gran círculo de luz alrededor de nuestro altar alado puso su corazón personal y colectivo con mucha entrega… Y el domingo por la tarde, el intenso aroma de las fresias en el comedor llega a emocionarme de tan especial y primaveral que es… Son del jardín de Sole, quien las trajo con orgullo y generosidad para el ritual que hicimos junto a muchos seres en Providencia, Santiago… Desde Mercedes, Buenos Aires, Mabel me dice al ver una de las fotos:  Con todos los lavados y enjuagues que hubo tenían que reunirse todas estas almas!!!! … Y sí, esta vez fuimos alrededor de doscientas almas formando un colorido círculo de luz alegre, emotivo, conectado, dulce, valiente, amoroso, profundo… Bello…

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Mabel se refiere a las notas que publiqué en el invierno sobre esta limpieza del ego en la que estamos y que nos tiene a muchos bastante remecidos, pero también mucho más enteros y enraizados que en otro tiempo: no es fácil crecer, pero es luminoso y reconfortante… Y da sentido, lo cual es un mega tesoro en esta existencia: encontrar el hilo de por qué, para qué y hacia dónde vamos….

Como Mabel, otros amigos mandan los días previos, su energía desde donde estén:  el norte y sur de Chile, Uruguay, Argentina, España, Colombia… Recibo llamados y mensajes con buenos deseos para la tarde de magia que muchos conformamos… Así son los Rituales: con amor desde distintas direcciones, donde muchos ofrecen su ayuda, envían -y ponen- sus buenas intenciones, colaboran con generosa espontaneidad y todos nos sentimos parte de una energía pura: la del alma… Es ella, el alma, la que emerge y se vuelve protagonista en estos encuentros que parten varias semanas antes con los detalles tanto logísticos como del contenido mismo y que disfruto mucho porque la intuición, la creatividad, la intención y la Divinidad se orquestan para que todo vaya tomando forma hasta el día fijado…

Como lo dije en medio del Ritual esto funciona como “circo pobre” (pero digno, jaja), y me encanta, es así: lo hacemos todo a pulso, todos hacemos de todo, mirando los detalles, probando, con ayuda de los amigos, con colaboraciones de quienes ni me conocen y se ofrecen a llevar cosas, a ordenar, a participar… Por la mañana vamos con Camila y Javier a ordenar las sillas, mirar las luces, probar el audio, movemos muebles, cargamos cosas… El viernes trabajamos con Silvia, que pasa después de su trabajo a mi casa a revisar los listados y preparamos las coloridas mariposas del altar, mientras nos reímos y escuchamos buena música: Drexler, Johansen, Carlos Vives. Días antes fuimos con Cami por algunos de los materiales, de vuelta pasamos por una feria de frutas y verduras y la primavera brilla con sus aromas coloridos,  y a mí “me bajan” poco a poco las fases del Ritual con eso mismo: al caminar y sentir la ciudad, al mirar la tarde, escuchar la radio, compartir vivencias de cercanos y de los consultantes que van por su carta astral, al sentir el pulso de los procesos en los que estamos, al atender las sincronías que nos regala la vida a cada rato… Así, al llegar al anfiteatro vemos que  ya pasó Max por ahí con generosidad y delicadeza a dejar unos focos… y un ramo de girasoles. Y yo, que no tenía claro qué pondríamos al centro del altar, recibo sin pensarlo la clave: girasoles en una fuente con agua… Maravillosa perfección de la vida.

Altar Primavera

… Algo parecido me pasa unos tres o cuatro días antes cuando reviso la música y el ritual va tomando poco a poco más forma.  Hace unos meses después de bailarla, dije: sí, tenemos que poner esta música para Primavera. Pregón para iluminarse, del grupo chileno Los Jaivas, que corea con fuerza: Hágase la luz!  Pero también quiero poner otros énfasis y ahí mi mente comienza a hacer ruido y a dudar… En esto estoy cuando una mañana fría entro a un almacén del barrio y mientras le pregunto a la dueña si tiene yogur natural, me dice que no, que el repartidor está atrasado y no tiene mucha mercadería. Le agradezco, me doy media vuelta y veo a un señor divertido que “molesta” al otro dueño del almacén haciéndole unas bromas y de la nada se pone a saltar y a cantar con un brazo en alto: ¡¡hágase la luz, y la luuuz baña los cerros…!! -Guaauu! Te pasaste Divinidad! Gracias por la mega respuesta-sincronía-señal!!  -digo por dentro hiper-agradecida y feliz, mientras miro al señor y me río con ganas con él, que seguro cree que le sigo la broma y no sabe cuánto me está ayudando en ese momento y que es el canal que encontró el alma -mía y colectiva- para decirme: sí, esto es… La vida es demasiado bella y perfecta cuando queremos verla…

Al día siguiente, dados los duelos que hemos vivido comienzo a crear un espacio en el ritual que honre a quienes han partido y a quienes sienten la pérdida, un instante para quienes están(mos) en cambios drásticos… Entonces, me escribe María José, a quien no conozco pero que vino al ritual de invierno y es amiga de Javier. Me dice que quiere ayudarnos en todo el trabajo y agrega:  “A mi me gusta hacer danza de varios tipos, pero soy aficionada no más 🙂 mi motor es mi amor y mi libertad y el querer que los demás también encuentren su amor y su libertad… Lo hago como mi terapia personal y me gustaría también ver si se puede dar una instancia de regalar una danza de vida y amor a todas las personas que asistan y para nosotros mismos” -lo leo con emoción porque es tan bello atreverse, ofrecer nuestra energía y talentos, que me siento honrada. Comenzamos a conversar y mandarnos música. Nos reímos pues me propone unas canciones que usamos la primavera pasada y tenemos los mismos gustos… Escucho unas del chileno Nano Stern que me manda y, de nuevo, llega la respuesta en el sincrónico momento perfecto: María José (Kote) bailará para honrar la vida, precisamente eso, La vida es un gran regalo, de Stern. Y así sucede, mientras todos terminamos acompañando con las palmas la melodía y la ofrenda bailada de María José, llena de sensibilidad y entrega…

La Vida continúa viajando por el Ritual y por nosotros a cada instante. Este viaje-encuentro-meditación-ritual-sanación de Primavera nos une, nos emociona, nos abre el corazón, nos anima a sacarnos trajes (roles) pegados y nos da alas para cambiar nuestra vida, volar con gracia y energía liviana por los nuevos espacios que vayamos conquistando en este ciclo nuevo de tiempos convulsionados y de una belleza que conmueve… Más que nunca antes podemos reconocernos en los demás y en los ciclos de la naturaleza: Somos uno y somos Luz del Alma, que acompaña, guía, te tira las orejas y hasta te hace una zancadilla, ¿para qué? Para encontrarnos con esos caminos que evadimos o que no vemos, pero que forman parte de propósitos superiores que tenemos que transitar y que siempre nos dejarán un dulce sabor si entendemos  que el alma tiene otro lenguaje, otra lógica, otra sabiduría y que para conectar con todo eso, es necesario detenerse, ir más lento, respetar los ciclos y lo que la vida propone, ver más allá, sentir la energía, usar el amor y el humor como motores constantes… Nada menos. Este verdadero arte es el empujón para volar con alas propias… Y estamos todos aprendiendo a ser artistas este tiempo…

… Desde una aromática sala y una tarde de domingo soleada aunque no calurosa, otra vez agradezco todas las bondades, dolores, bendiciones, obstáculos y almas cercanas de esta encarnación….  Junto a todos los que asistieron y se conectaron con este Ritual, le damos la bienvenida a la Primavera y lo compartimos con todos los seres donde sea que estén. Es tiempo de renacer, también de retomar nuestra fuerza femenina y masculina en sabia armonía para disfrutar este gran regalo donde todas las experiencias forman parte de un Todo mayor y perfecto, aunque no podamos aceptarlo ni verlo siempre, pero ahí está: generoso y luminoso, instándonos a Vivir. Muuuchas gracias y que se siga haciendo la Luz en todos los rincones y corazones!!!