Trascender nuestras barreras con alegría

Por fin camino a orillas del Bósforo… Era la única expectativa que tenía de este viaje. Y aunque al principio me cuesta porque están remodelando la costanera de una de las zonas que quería recorrer (Karaköy),  luego de seguir y cruzar en el ferri, camino con el viento en la cara por la costanera vibrante de Uskudar…. Eso tiene Turquía (“mi país”, como señalo siempre medio en broma, medio en serio porque sé que ya estuve en otras vidas por aquí): otra vibración. Tiene chispa, sabor, color, magia… Antes pasamos por Londres, Manchester y Liverpool, que me gustaron mucho, pero -obvio, cada uno con lo suyo- les falta sabor, aunque tienen su majestuosidad y belleza. Y les falta brillo. Hay zonas de energía muy baja por esos lados y otros que recorrí antes y, a diferencia de nuestra América, ‘más nueva’, la naturaleza en el norte hace lo que puede para contrarrestar el peso de la historia cruda y el exceso de mente pragmática, y sostiene, pero -para mí- no logra vibrar muy alto, por tanto, no conmueve. E igual acompaña, lo cual es mucho y me provoca agradecimiento.

Recuerdo que hace tres años, en una conversación con una inglesa en el hostal en Estambul, veníamos llegando por la noche y le pregunté qué había hecho ese día. Me dijo: caminé y caminé a orillas del Bósforo; creo que unas tres horas-. ¡Ay! Yo quiero (tengo que) hacer lo mismo, pensé; pero al día siguiente ya teníamos que irnos y antes nos daríamos un reponedor baño turco…

Cuando estoy en medio del viaje, sin conexión a Internet, explorándolo todo, jugando, además de agradecer mucho, digo: ¿cómo no hice esto antes? Claro, igual me fui al sur chileno -que adoro- un par de veces, pero parece que necesitaba estar aún más lejos y con más estímulo. Bueno, Chile queda tan ‘lejos’ de todo que cualquier viaje es importante. Pero luego recuerdo que no podía. No me daba energética ni emocionalmente ni para que se me ocurriera la idea. Entonces vuelvo agradecer poder hacerlo ahora y termino de integrar lo vivido en 2016 que, para muchos, fue remecedor, un poderoso cierre y activación al mismo tiempo.

En estos días de regreso a Santiago observo/siento todo: el cielo, la energía, la montaña, la gente, la lluvia, la tele, las conversaciones sobre política local e internacional (muchas de las cuales me sacan varios bostezos; está todo taaan antiguo que no me da ni para opinar), los colores, los egos ansiosos, mi cuerpo y su readaptación a este sur, a volver a trabajar y a reencontrarse con el amor y las preguntas de varios que me reciben; también a los nuevos proyectos. Y en eso  estoy cuando por fin el Sol se asoma por Santiago y lo disfruto en mi piel y en las hojas de otoño humedecidas por la última lluvia. Cada espacio de este planeta tiene su belleza y nobleza y nos permite -a veces no y entonces hay que cambiar o sanar temas- ocuparlo y desarrollarnos ahí. Por eso me cuesta compartir con la gente -o escucharla- que rechaza u odia el lugar donde está, más aún cuando esa tierra les está dando trabajo, comida y más. En vez de agradecer encuentran todo malo y lo comparan insistentemente con otro lugar… Así somos los humanos, criticones y quejones. Pero también creativos y cada día en mayor conexión aunque el sistema patalee para que muchos no salgan de él.

En este viaje pasamos por Éfeso y Pamukkale (en la foto). Me habría quedado mucho más rato en esta última, en el castillo de algodón que con sus aguas turquesas y blancas llenas de calcio forma piscinas de agua tibia por toda una colina… La naturaleza, el poder de esta Tierra que elegimos habitar siempre puede seguir sorprendiéndonos con su pureza y su magia… Con los pies en el agua y el viento menos intenso que en la entrada del parque agradezco y conecto con la alta vibración de ese espacio en medio de las efervescencia y las fotos de todos los visitantes…

-Te apuesto que te querías quedar allá -me dice una vecina.

-Todo el raaato- le digo-… Pero sé que en este tiempo -para todos nosotros- es importante y urgente concretar. Ya todos tenemos que movilizar lo que queremos y lo que vinimos a hacer. Y si bien sé que volveré a “mis” tierras turcas y a otras, ahora me/nos toca enfocarnos.

Cuando hablaba -que lo he mencionado varias veces últimamente- de jugar, es que nos toca crear más, enrollarnos menos, divertirnos y… Concretar. Como los niños, que inventan, arman, se arriesgan, se mueven… Los últimos días de este viaje, en el parque Kensington, en Londres, observo a unas pequeñas inglesas vestidas de rosado y con la piel ídem, que se lanzan rodando por un declive mientras los padres hacen su picnic y las miran con risa, igual que yo, que además recuerdo jugar a eso cuando niña en los faldeos del cerro San Cristóbal, en Santiago.  A unos metros figura  otro niño, español, con su abuela españolísima; él quiere hacer lo mismo mientras ella le insiste en que se ensuciará, que casi llueve, que hace mucho frío, que esto, que lo otro; hasta le inventa unas mentirillas para que no lo haga; pero él no deja de tener ganas y de querer intentarlo casi a escondidas de ella… Yo miro la escena con delicia pero no pude quedarme a ver el final… Ahora tenemos que hacer esos dos gestos: escuchar las barreras de nuestro ego (mente y emociones) que dirán ‘no’ por decenas de razones, que nos pincharán el globo; amarlas, aceptarlas, pues esos miedos y rigideces son parte nuestra y están para que los trascendamos; al tiempo que escuchamos también esas ganas, esos llamados del alma y nos lanzamos ladera abajo jugando sin importar demasiado si nos ensuciamos o nos golpeamos porque eso es parte de la Vida tanto para experimentar -que a eso vinimos- como para lograr.

Ahora Plutón y Juno desde las tierras estoicas de  Capricornio nos proponen mirar nuestras metas (pequeñas, medianas y grandes) y tomar tanto el compromiso como acciones transformadoras que nos conduzcan cada día más  hacia ellas… Y una de esas transformaciones es que como humanidad tenemos que sacarnos el peso y la seriedad. Es desde la alegría, la sorpresa, lo simple que podemos conquistar. Y el cielo nos apoya. Desde Libra, Júpiter sabe que no puede exagerar o predicar, sino que tiene que enseñarnos a armonizar nuestra vida y relaciones en la práctica. Venus y Urano estos días desde Aries nos dan empuje, más chispa, originalidad y una autoestima que nos permita hacer locuras; mientras que los aires geminianos vuelven más liviano el aire y nos abren opciones en este mayo/junio… No importa qué esté pasando afuera, si hay supuestas crisis, o caos, ‘atentados’, mentiras, abusos… Ahora lo importante es dejar de multiplicar eso, conectar con el amor a nosotros, a todos y a cada experiencia aunque sea incómoda; reírnos e inventar nuevas formas de estar mejor y de sentir que nuestra bella Vida -esté como esté hoy, nos guste o no- brilla y tiene sentido aunque sea poco a poco…

Regresamos… a nosotros mismos

Este abril y mayo, además de traer sacudidas internacionales, terráqueas e interiores tienen un bello gesto que podemos practicar y para el cual estuvimos abonando el terreno los últimos seis años…

Sí, afuera está todo agitado y es producto -en parte- de la gran limpieza que hicimos (cada uno en su camino y a su forma, algunos por voluntad y otros obligados) entre 2011 y 2016, donde los últimos tres años fueron de arduo trabajo interno, de gran práctica de desapego y de activación de nuestra sabiduría. A su forma y a su ritmo, muchos avanzamos con nueva energía y hay quienes decidieron quedarse en otras frecuencias más pegadas o bajas y está bien.  Aquí nadie sobra y nadie lo está haciendo “mal”; el camino es personal y alma acompaña todo.

Y ahora 2017 nos propone, como seguramente dije antes, practicar todo lo aprendido en este último ciclo. Sin mirar al lado, sin compararnos ni enjuiciar, ahora nos toca usar los talentos que aparecieron en medio de angustias o dolores, seguir activando la chispa que emergió con las comprensiones de cada uno y con los regalos que, sin duda, recibimos. También, como nos anuncian los nodos que pasan al eje Leo/Acuario: jugar. Divertirnos con lo que nos propone la vida, sacarnos el “deber ser”, acompañar nuestros miedos, entregarnos al descubrimiento… Disfrutar lo simple, los logros, lo que somos…

Ahora, es tiempo de acallar la mente, las teorías, filosofías, todos los “ismos”, las culpas, los dogmas, las creencias antiguas y Vivir más desde el goce, las sonrisas, la curiosidad, el asombro… Y no sólo eso, también vivir desde la comprensión del Todo que somos… Claro, porque es lindo leer y conversar sobre “espiritualidad”, “crecimiento personal”, etc., ver videos, compartir frases… Pero otra cosa es practicar. Y -enhorabuena- es tiempo de hacerlo. Por tanto, tenemos que acompañarnos y dejarnos sorprender, sacar nuestras propias lecciones, seguir la pista a las señales que constantemente nuestra alma -y nuestros guías- nos mandan para que vivenciemos que estamos siempre acompañados y conectados desde la luz que todos -sí, todos- llevamos dentro…

Jopi, Ilustradora argentina.

Y estos meses nos traen también eso: Compañía. La mejor, la de nosotros mismos. Podemos entregarnos a la bella aventura de regresar a lo que realmente somos, no a lo que se espera que seamos, a los cuentos que nos contamos y nos contaron, a lo que nos gustaría o “deberíamos”… El cielo de estos meses con mucho fuego nos abre al  entusiasmo, la osadía, las ganas de renovarnos y de ser más auténticos… Sin prisa pero con pasión podemos retomar situaciones, acciones, gestos que dejamos botados por meternos en las obligaciones; podemos iniciar actividades nuevas, eventualmente creativas, que nos entretengan… Desde cosas tan simples como pasear, descansar, ir al cine, cocinar o juntarnos con quienes nos contagian alegría; hasta realizar proyectos que requieren más “producción” donde podemos disfrutar cada etapa…  Ahora volvemos a nosotros, a escucharnos, acompañarnos, cuidarnos para hacer brillar nuestra energía y así compartirla sin expectativas, sólo por el placer de ser nosotros mismos y redescubrirnos cada día, porque mientras estemos aquí, en este planeta, seguimos aprendiendo, podemos cambiar y maravillarnos.

… Por mi parte, decidí ir al cine casi todos los martes, volví a disfrutar las tardes del sol en casa, sigo una teleserie argentina de muy buena factura que me tiene intrigada y ahora salgo unos días de viaje, a ver qué descubro de mí, de otras tierras y energías… Hasta la vuelta y buen encuentro con nosotros, con todo lo que somos!

El Audioróscopo del mes

…Había una vez una revista digital llamada M360 nacida hace unos meses en un reino muy particular y muy muy lejano conocido como Santiago de Chile, que -después de una reunión muy seria- decidió incluir un horóscopo entre sus espacios informativos… Entonces, fueron a preguntarle a una de las astrólogas del reino, Jimena Zúñiga. Ella, sin pensarlo mucho les dijo que no pero sí, pues les explicó que no podía hacerlo porque ya escribía uno que se publicaba los martes en otro renombrado sitio y donde cada mañana se renovaba un mensaje diario! Pero también les dijo que no todo estaba perdido porque en ese mismo instante se le ocurría que podía hacer un mensaje de audio con los vaticinios para el mes…

A las periodistas de M360 les pareció una muy buena idea  y a la astróloga le gustó más aún esta reacción positiva. Entonces, después de resolver asuntos prácticos, acordaron que serían dos audios publicados el primer lunes de cada mes; uno con la energía que nos propone el cielo para todos y otro con el horóscopo para cada signo…

Cuando estaba casi todo listo y procedían a darse un abrazo de acuerdo, la editora e ilustre jefa del sitio exclamó: ¡¿Pero cómo le ponemos a esta sección?! -ante lo cual la astróloga respondió con calma: buena observación, déjeme resolverlo este fin de semana y le cuento-.

Entonces, en un arrebato creativo, la astróloga dijo frente a su computadora: esto se tiene que llamar… AUDIORÓSCOPO: Pistas para este mes.  El nombre le encantó a la editora y le ordenó a la astróloga grabar cuanto antes las pistas! Esta última, que estaba muy entretenida reuniéndose con gente muy querida y con su agenda algo copada de lecturas astrológicas dijo por dentro: ¿¡Ahora ya!? -y corrió a sentarse con calma para bajar la información en los dos archivos de audio que,  una vez entregados, ya están publicados desde este lunes en la revista…

Colorín colorado, este cuento ha recién comenzado.  Cada primer lunes de mes todos pueden revisar aquí o directamente en M360 el Audioróscopo, el horóscopo escuchado! Puede dejar sus comentarios, parabienes, reclamos y reflexiones ahí mismo después de escucharlos; también su zapatito roto por si mañana les grabo otro!  Gracias!

Equinoccio marzo 2017: cultivar e irradiar amor

Aunque esta nota sale ya pasado el equinoccio, acá está:

Obvio que el Sol no pide permiso para entrar a ningún lado.  Simplemente se instala, encandila, vivifica y sube la temperatura a donde llegue. Y ahora, la pasada madrugada de lunes 20 de marzo, él abrió la puerta de la rueda zodiacal, se despidió de las aguas piscianas e ingresó con todo al fuego ariano, desde donde inaugura -con bombos y platillos- el año astrológico, fecha que nos llama a despertar…

El equinoccio, momento mágico que tantas culturas reconocen, es un empujón de energía y,  aunque varios cercanos no quieren escuchar esta palabra (empuje) porque están sobrepasados con los remezones del último eclipse, eleva la vibración en nosotros para ejecutar temas pendientes, revitalizarnos y jugar más

Cuando las cosas se nos ponen cuesta arriba es -en gran medida- porque hemos olvidado jugar, entretenernos con lo cotidiano, ver más allá de lo literal, sorprendernos, agradecer lo pequeño y lo grandioso, reírnos, gozar… A todos nos pasa y el sistema lo promueve mucho porque así gastamos y producimos más, nos tomamos todo muy en serio, junto con quedarnos en creencias pesimistas y fijas, con lo cual tenemos más disposición a enfermar … E igual hay momentos -y vidas- donde nos corresponde sintonizar con esta energía más rígida y pesada para experimentar cómo es estar en eso y luego salir hacia  algo más armónico…

El Sol en Aries juega, va, siente que puede, es bruto, intrépido, pasa rápido sin asimilar demasiado y es bastante egocéntrico, como los niños cuando están en esa edad en que creen que todo es de ellos y no tienen problema en quitarte algo de las manos o reclamar… Pero este equinoccio no es sólo ariano. No es sólo activarnos, atrevernos y abrirnos camino a nosotros mismos. Esta vez hay varias entregas que hacer, una meta al menos por la cual trabajar para realmente conquistarla, asuntos antiguos que sanar (incluida nuestra querida autoestima y la relación con el noble cuerpo físico que elegimos para habitar esta vida y planeta)  y hasta dineros que potenciar… ¿Todo esto en tres meses? Y en menos, porque el tiempo actual es una ilusión, así que manos a la obra ya, ahora. Pero sin correr; esto es algo clave.

Equinoccio 2017 desde Santiago de Chile

Por supuesto que como esto es un portal, el equinoccio (y también los solsticios), que trae al liberador otoño -en nuestro sur, primavera en el norte- lo primero que nos dice es: stop. De los acelerados y ansiosos no es el reino de los cielos, así que lo primero es respirar y detenerse estos días para atravesar este portal con ‘honor sonriente’  y asimilar la energía de las últimas tres semanas y de esta -hasta el martes 28- en especial. Y lo atravesamos con la energía de Piscis potenciada de fondo, por lo tanto, el ritmo es cadencioso, en flujo y mágico. Este otoño/primavera podemos proponernos bailar más (hasta Venus lo hará con el Sol y la Tierra este fin de semana), escuchar música, conectar con el agua, ver a todos los seres como una parte nuestra -sí, a todos, incluso a Donald Trump, ponte tú, ¿o acaso nos creemos superiores a él y a otros? ¡Ja!- , ir más al cine, usar más la inspiración para movernos y… Ofrendar. Ya lo decía: hay entregas por hacer. Desde donar ropa o cosas que no usemos, hasta dejar de criticar (o cualquier hábito que baje nuestra energía), entregar dinero o tiempo, invitar, aceptar pérdidas, etc., lo que sea, pero nos toca soltar… Y Juno nos ayudará a hacerlo con más fortaleza. También tendremos que tener los pies bien puestos en esta bella Tierra porque podemos estar algo ensoñados e irritables! y no ver bien lo que la Vida quiere mostrarnos. Será necesario revisar más la información y motivación detrás de lo que hagamos y recibamos; encima ya se acerca Mercurio retro

¿De uno a diez, cuánto nos queremos? Eso nos pregunta este equinoccio y los meses venideros. Pregunta que nada tiene que ver con vanidad, sino con autocuidado, con amor interior. Estos días, algunos cercanos que están frágiles o enfermos insisten en no descansar ni pedir licencia; yo misma, me observo quedándome hasta tarde en vez de dormir y permitirle a mi cuerpo reposar… El escucharnos y cuidarnos es más que un arte en esta encarnación, es una práctica diaria y ahora tendremos varias lecciones que aprobar de la mano de Quirón y Palas, sabios y detallistas maestros de la astrología que nos enseñan con dolor y pragmatismo a conocer nuestra sensibilidad, a respetarla… ¿Para qué? No sólo para caminar con más alegría en lo de cada uno, sino también para generar relaciones donde damos y recibimos en clara armonía. Todo lo que hacemos en nosotros y lo que somos se irradia, ojo.

Desde arriba, sentados y el ceño algo arrugado, Saturno (papi) y la Luna (mami) unidos elevan la vara y nos proponen un viaje de dos semanas (de aquí a mediados de abril) donde definir qué queremos lograr en lo personal y laboral en este ciclo. Basta con dos planes simples, nada exagerado, pero sí algo concreto. Esto puede sonar entretenido, pero muchos sabemos que a veces nuestra mente puede aterrarse ante la idea tanto de definir como de realmente llegar a una meta. Así que ambos, nos regalarán toda la luz de nuestros ancestros: es tiempo de valorar y tomar los talentos de padres, abuelos y de nuestro clan completo para caminar con más poder y menos miedos… Es bueno ahora revisar qué tomamos de los ancestros y también qué actitudes/creencias ya no nos sirven para soltarlas con amor, sin rechazo (en especial  las de sacrificio, escasez, búsqueda de protección, miedo al fracaso; pues no son parte de esta era y de este tiempo que nos pide consciencia!)

¿Algo más? Sí. Esto de la autoestima se refleja también en nuestra relación con el dinero y la prosperidad. Venus retro nos tiene revisando ambas materias (amor propio y finanzas), así que varios temas pueden saltar. A muchos les tocará por fin autofinanciarse en vez de seguir en dependencia de alguien cercano (incluida la pareja y los padres, obviamente); también cobrar asuntos pendientes, negociar mejor, respetar el precio de nuestro trabajo, revisar abusos de un lado y otro, decidir inversiones, sentir nuestro valor interno y externo… Y a todos nos corresponde hermosearnos en vez de empobrecernos más allá de lo que tengamos o no en la cuenta del banco. Es momento de enriquecernos desde el corazón hacia lo material y eso también pasa por una de las palabras mágicas de este año, puesta en las Predicciones 2017 y en  el último post: Disfrutar!

Y aunque acá con el otoño el Sol parece esconderse y acortar los días,  las propuestas energéticas de este equinoccio pueden provocar que irradiemos más luz si las practicamos un poco, como juego, cada día. Sí, el hacer un gesto de amor hacia nosotros (reconocernos un logro, celebrar, bajar la autocrítica y la autoexigencia, decir que no o que sí desde la consciencia, escucharnos y hacernos caso, descansar, iniciar algo que queremos o un cambio que antes postergamos, soltar discusiones de baja vibración, comprarnos algo o darnos un gusto que deseamos y agradecer el poder hacerlo, ponernos (o sentirnos) más guapos, aceptar regalos o elogios… ) sin duda se reflejará en nuestro ambiente y se irradiará al Todo bellísimo y perfecto que somos. ¡Feliz otoño y primavera 2017!

Disfrutar: “Hazlo todos los días” (propuesta 2017)

Lejos la mejor frase que escuché en el pasado Día de la mujer fue la del taxista (un hombre mayor, gordo, con ojos miopes) que me llevó a la hora de almuerzo y que en un semáforo cuando vio a vendedores de rosas me preguntó: “¿Hoy es el día de la Mamá?”…. Mi respuesta: jajajajajajajjajajajajjajaja…. No poh, chófer, enchúfese; hoy es el día de la mujer, de la muuujer, de su esposa, de su hija, de su hermana. -Aahhh -dijo mirándome impávido por el retrovisor y le compró una rosa a su esposa, mientras yo seguía riéndome y adorando su ‘voladura’. Después me dijo: a las mujeres que trabajan en la casa deberían darles sueldo, ¿verdad? -Claro -le respondí y comenzamos una buena conversación que gira hacia la política hasta que llegué a destino y le dije: ya, chao chófer, que le vaya bien y ya sabe que tiene que saludar a su mujer! -entonces, se sonríe un poco como en cámara lenta y cada uno sigue su viaje… Aunque llevo unos días en Santiago de vuelta de vacaciones, recién comienzo a llegar y a sentir la ciudad, y el paseo en este taxi me hace palparla más… 

… Días antes la escena era muy distinta… Figuramos disfrutando el cielo repleto de estrellas, que se ven muy nítidas, sumergidas en lo que Maca bautizó como “nuestra terma personal” (un jacuzzi instalado al aire libre en medio del campo), en Caburgua (zona de lagos y volcanes), sur de Chile, con una copa de espumante en mano, donde brindamos y Claudia afirma: ‘esta es la vida que merecemos’; mientras los hombres del grupo preparan el asado respectivo, en nuestras vacaciones de febrero, un día antes del eclipse pisciano, que cierra el poderoso ciclo de dos años para acá…

Entre risas, anécdotas, amor, amistad, comida típica, celebraciones, conexión, caminatas, poderosas señales, sincronías, lecciones, sanadora naturaleza pura y buenas conversaciones, avanzan unos días de descanso en el verano chileno, donde cada uno vive su propio viaje tanto en lo externo como en lo intro… El mío tiene dos instancias, o tres, más bien: el goce de despertar en el sur, con un poco de frío en medio del silencio en las horas del eclipse y disfrutar los sorbos de café recostada en la terraza, tapada hasta la nariz mirando extasiada las nubes y cerros verdes (en la foto) mientras la casa duerme; el compartir con el grupo y los almas&egos de cada uno que nos sacan grandes carcajadas; y, por último, el mágico viaje a Pucatrihue en la primera semana de marzo…

A Claudia y a mí nos quedan más días de vacaciones y, dadas ciertas señales que recibimos por separado y decidimos ver/oír, seguimos viaje a la costa de Osorno (el resto del grupo regresa a Santiago). Vamos a Pucatrihue, zona huilliche, con el encanto de ríos, playas, bosques y mar muy imponente… Yo voy con poca expectativa; creo que

Primer atardecer en Pucatrihue. Al fondo, la Roca y altar del Abuelito Huentellao.

Claudia también. Sólo quiero seguir de viaje con una buena amiga de alma curiosa igual que yo y conocer un lugar nuevo; de hecho, lo único que sé es el nombre y que esa zona, San Juan de la Costa, tiene al menos tres balnearios/localidades y que el hostal donde quedarnos nos pareció muy bien. Igual el sur siempre puede encantarme porque el verde me pone feliz sólo por estar ahí, en su sagrada presencia…

Inalcar Hostal y parte de su terraza. Pucatrihue, Chile

Todo fluye en esta segunda etapa del viaje: la micro temprano de Caburgua a Pucón; el desayuno con tostadas de pan casero y café con canela; Cindy, la chica osornina que conocemos antes de tomar el bus a Osorno y que nos promete orientarnos para tomar el colectivo hacia la feria de Rahue, de donde salen los buses rurales a la costa; la peli chistosa que dan en el bus y que nos acorta el viaje; la efectiva y amable ayuda de Cindy, quien incluso conoce a Alis, la dueña del hostal Inalcar, donde nos quedaremos, pues trabajó el año pasado en el jardín infantil del pueblo; el buen humor del auxiliar del bus a Pucatrihue quien carga la sandía gigante que una señora le pide que se la traiga porque ella -una mujer mayor muy divertida- no se la puede; la tarde con sol al llegar a destino, el restaurante de la playa que nos prepara merluza a la plancha ‘sólo por esta vez’ porque en el menú va frita…

Los días en este rincón sureño son muy especiales, tanto porque Pucatrihue conserva mucha pureza y no está aún demasiado explotado en lo turístico, con lo cual la naturaleza habla con fuerza y la vibración es muy alta (a excepción de la caleta que, como todos los lugares de comercio, incluidos casi todos los puertos y varios mercados; tienen energía baja), aunque mucha gente -y eso es típico de algunos lugares alejados con geografías escarpadas y climas fríos- es algo hosca al principio pero luego sacan sus sonrisas y ojos chispeantes al tiempo que te guían con generosidad, como porque el hostal donde nos quedamos es de mucha calidez y belleza, junto a que nuestra energía está muy abierta, en flujo a lo que la Vida quiera… Esto último es clave para conectar con el Amor y con la perfección del Todo que somos/habitamos: estar abiertos, dispuestos, flexibles, curiosos, sin juicios, sin defensas; pulsando con la Vida para que ella nos muestre qué hacer y disfrutemos más allá de nuestra idea inicial o habitual… No es ni fácil ni tan difícil pero claro que las vacaciones ayudan a estar en esa vibración, ¿no?

Por eso el primer día en que despertamos allá y llueve con ganas, además de reírnos de la parte nuestra que quería ir a la playa para bañarnos en una ribera de arenas blancas que está a un costado, disfrutamos mucho el desayuno con pan casero marcado por el cielo oscuro, las olas grandes, el aroma y sonido de lluvia… Más tarde, sentados en la sala con una panorámica del mar acompañados del calor de la estufa a leña, compartimos unos mates con Matías, un argentino que en palabras de él “está buscando qué hacer con su vida”, que está en proceso de descubrirlo y que lee el ya clásico e iniciático libro de Louise Hay, Tú puedes sanar tu vida, y que nos cuenta que vio el eclipse en la bella Villa La angostura y nos enseña algunos secretos del mate porque él oficia de cebador… La vida nos junta; justo en el hostal nos quedamos los tres que estamos en una similar mirada, mientras el resto salió a pasear en auto o siguen viaje…

La lluvia no da tregua y alrededor del almuerzo aparece Alis con su tono sureño que nos dice: chiquillas, yo a la tarde tengo que ir a Bahía Mansa, ¿quieren ir a dar una vuelta en la camioneta y les muestro la zona? -ante lo cual Claudia y yo saltamos al unísono con un “¡¡¡sííí!!!” … Además de venirnos felicidad súbita, comentamos sobre la perfección de la Vida… Más tarde, en nuestro paseo entre lluvia y sol, que además incluye al balneario Maicolpué con empanadas de queso/camarón, Alis con su bello corazón nos comparte leyendas y secretos de la zona y de su vida, también nos muestra el camino antiguo, de ripio… Ahí recién aterrizo completamente en esta parte del viaje… Me enamoro de ese espacio sagrado -el “camino viejo”-, al cual obvio que volveremos en un par de días para recorrerlo completo a pie desde el hostal, paseo que nos lleva poco más de dos horas de caminata de ida, que parte bordeando el mar en una mañana de sol y nubes y luego pasa a verdes intensos, algunas casas, vacas, perros chistosos y dulces, moras que nos sirven de aperitivo y el río muy puro y cadencioso que refleja todo y resguarda ese espacio…

Vivimos un día bellísimo con las cuatro estaciones acompañándonos, además de los guardianes del lugar; un día de una conexión poderosa y que sólo ahora, de vuelta a Santiago, termino de comprender e integrar aunque ya allá -por lo mismo- me quedo sin aliento y con los ojos vidriosos: recibimos una activación para comenzar este nuevo ciclo, porque el 2017 quiere que todos aprendamos en la práctica a disfrutar más todo -no sólo lo que nos gusta-, a elevar vibración y para esto, salir tanto de la queja como de patrones antiguos/estancados de cada uno, junto con aceptar, estar más presentes y ser coherentes es base…

En un momento cuando ya llevamos rato por estos verdes bellos, le digo a Clau: sentémonos aquí -ahí en la berma del camino, frente al río y a la montaña llena de árboles y helechos nos quedamos contemplando todo y sintiendo el silencio sanador que sólo se acompaña con algunos pájaros que saludan cada tanto-. Guau… Respiro… No paro de disfrutar, agradecer y conmoverme con esta energía sureña a la cual, enhorabuena, le construyeron un camino nuevo paralelo pavimentado, por lo cual pasan pocos autos por acá y sigue intacta… Me quedaría horas o días ahí, hablando con el espacio, recibiendo y anclando energía; riéndome con todo y buscando alguna copa de árbol más tupida para capear la lluvia intermitente…

Y aunque ese nivel de conexión y placer tuvo un corte abrupto, que se transformó en una gratificante prueba -que capaz que lo relato en el próximo post-, corroboro algo que, nuevamente y obvio que con sincronía Jeff Foster me recuerda en mi regreso a Santiago, con uno de sus poderosos textos (aquí): hemos venido a disfrutar… Como lo recalca este año 2017, la experiencia de ser humanos -más allá de las condiciones de cada uno- para brillar y estar en completitud requiere de nuestra voluntad de hacer lo que de verdad nos gusta, aquello que nos llena el corazón y exalta la luz de nuestra alma… Para mí, entre otras cosas, viajar, conocer nuevos lugares, escribir, mirar el cielo y los atardeceres, tomar el aroma de la fruta fresca, recibir el sol suave en la piel, caminar con calma en espacios verdes, sentir el pulso de la naturaleza, compartir con otros de lo humano y lo divino, guiar y ser guiada, bailar, reírme e improvisar a ver qué pasa, están entre los gestos que más gozo y valoro… Como dice Foster: “Encuentra algo que te encante hacer y hazlo todos los días”; ahí tenemos una gran clave de nuestra plenitud y prosperidad… Sí, estos gestos/acciones -algunos muy cotidianos, otros cada tanto- me traen amor y felicidad puros e infinito agradecimiento por la posibilidad de estar hoy aquí, en este planeta bello y desafiante, que es parte de un Universo misterioso, mágico, generoso y perfecto a la vez, y  que, ahora más que nunca, nos pide movernos por aquello que nos hace brillar y nos identifica… Sin prisa, sin afán ni apego; al contrario, como un camino diario de descubrimiento y encuentro con lo que de verdad somos…

Último atardecer en Pucatrihue

Eclipses liberadores

Afuera, en la terraza del café,  una chica canta canciones de Violeta Parra, mientras muchos compartimos conversaciones, desayunos, trabajo; en una mañana por fin más fresca después de una ola de calor agobiante y aleccionadora en el centro sur de Chile que, poco a poco, calma su poderoso fuego y arrasadores incendios…  Estos días sólo me dediqué -además de trabajar en la consulta antes de hacer mi pausa de anheladas vacaciones- a observar, sentir, a no comentar nada ni menos a ver imágenes del fuego y sus dolorosos efectos por la TV, a compartir. Recién hace una semana, en un divertido cumpleaños, en medio de la cena conversamos un poco de lo sucedido con la gente, los animales, la ayuda, los bomberos, los voluntarios. Y una chica comenta que en un vuelo al norte de Chile, el capitán del avión rindió honores a una cuadrilla de bomberos que volvía a su ciudad natal después de haber ayudado sin descanso por varios días, mientras todos los pasajeros aplaudieron con gran emoción a estos héroes que aún llevan impregnado el olor a humo…

La Luna nueva en Acuario que dio inicio al nuevo año chino del Gallo de fuego, el 28 de enero reciente, giró la energía y ahora estamos en otra frecuencia que muchos podemos experimentar como reveladora y algo más suave… Y aunque realmente -según yo- comenzamos este 2017 a fines de febrero con el eclipse en Piscis, que cerrará lo vivido en 2016, ya se siente la nueva vibración y el trabajo no menor que nos propone este ciclo: cómo construir relaciones más armónicas y no morir en el intento! En las Predicciones 2017 de Emol.com ya expliqué algo de esto, como también -sin dimensionar que sería de esta forma– mencioné que el fuego, la electricidad y las altas temperaturas serían tema este año.

Es que este es un año de inicios. Tal como el efecto del fuego -y en otros lados la nieve-, nos toca a todos limpiar energética y físicamente nuestro terreno personal para crear otra forma de vivir, pero sobre todo de interactuar. Para quienes evitaron el trabajo interior de limpiar durante los últimos cuatro años, ahora se les está dando de una la posibilidad a través de fuertes decepciones, conversaciones aclaratorias, uniones, separaciones, proyectos inesperados, cambios súbitos… A muchos les toca abrir los ojos para que el corazón -siempre abierto- pueda hacer su trabajo y no sólo comenzar una vida más auténtica, sino también a disfrutar relaciones más armónicas… A quienes llevamos más rato trabajando en nuestra alma&ego unidos -jamás serán vencidos-también nos tocan tareas en torno a realmente hacer cambios y no sólo maquillaje, tomar las riendas y renacer para practicar lo aprendido de 2011 hasta acá junto con llevar una vida más coherente…

eclipses-febrero2017Pero estos días, hay un par de empujones: Los eclipses que llegan este fin de semana de 10/11 de febrero, en Leo, junto al que viene el 26/27 (en Piscis) de este mes, moverán nuestras circunstancias tanto para tomar algo, el primero, como para soltar, el segundo. Los eclipses no proponen sino que muestran y hasta obligan. Recuerdo unos del 2015 en el eje Aries/Libra donde amigos se separaron de un momento a otro, algunos se enteraron de verdades, un par de consultantes por fin se enteraron de la llegada de un hijo, yo recibí un mail que me obligaba a conversar una situación no resuelta…

Este eclipse en Leo nos llama a recuperar diversión, brillo interior, juego, creatividad, expresión, generosidad… Por tanto febrero es un tiempo para (en este orden) observar/sentir/discernir qué está estancado en nuestra vida y tenemos que movilizar porque ya está opaco -obvio-, no nos representa, nos aburrió, no es sano aunque sea cómodo -ojo- pero probablemente no hemos querido hacerlo hace rato por las razones que sean (el cielo no escucha las excusas, puro se ríe de eso)… Cuando yo hago este ejercicio digo: ay! no sé por dónde empiezo porque tengo al menos tres situaciones, si es que no cuatro… Pero esta tarde/noche eclipsada, antes de una invitación al cine, me espera un mini rito que todos podemos hacer: me sentaré en el jardín con los pies bien anclados a la tierra, mientras respiro y converso con ella -con la tierra, los árboles, las flores, el aire, el agua; los que sea que estén por allí- para que me ayude a tomar acciones creativas para mis cambios… Seguro a la noche o mañana encenderé una vela y al hacerlo le diré al fuego que me ayude primero a limpiar todo lo que esté opaco  y también a iluminar mi mente y corazón para comenzar por dos áreas al menos y darles prioridad este primer semestre 2017 con creatividad, sin peso…

Estos días eclipsados, en silencio y con entusiasmo, podemos hacer nuestros ritos de conexión, liberación y manifestación para permitir que la energía decante y nos muestre qué acciones iniciales tomar de modo de comenzar caminos más verdaderos en cuanto a quiénes somos hoy.

Honramos al Fuego… Y a nuestro presente

En momentos desafiantes, lo primero es calmarse y… Aceptar…  Sin esconder la pena, la rabia ni el miedo, podemos lentamente aceptar antes de seguir y resolver.

“La profunda aceptación de las cosas tal y como son es la fuente de todo cambio creativo. La perfecta paradoja.” Jeff Foster.  …Adoro a este inglés de tanta sencillez e infinita profundidad a la vez. Y justo aparece su frase cuando decido grabar este audio (al final; que salió como salió!) para compartir sobre la fuerza de este fuego natural e intencional que quema y purifica nuestro bello Chile, tierra tan precaria y poderosa a la vez… Se los dejo acá, como una mirada y sugerencia, por si la quieren tomar… Hay muchas formas de servir en momentos de dolor y emergencias, por supuesto desde lo material: trabajo en terreno con lo que cada uno sabe hacer y con fuerza física, ayuda material tanto en bienes como en dinero, compañía… Y también contribuimos con nuestro estado mental/emocional, con mantener pensamientos y actitudes más armónicos y menos “incendiarios”…

Desde este caluroso Santiago, honramos y acompañamos a todos los que están practicando este doloroso desapego y limpieza que produce el fuego, a quienes están en tristeza, urgencias, terror, escasez, impacto y crisis en cualquier rincón de este noble planeta… Un gran abrazo a nosotros mismos y a todos desde el amor, la empatía y la aceptación de esta bella -y desconcertante a ratos- experiencia humana que decidimos transitar con todo lo que trae e implica… ❤

Acá el audio: