Hay gran poder en la incertidumbre

Regreso a mi querido sur después de dar la Charla sobre 2022, donde conectamos con la energía de este ciclo intenso e incierto, pero poderoso, y de terminar un Taller de práctica para astrólogos. Ambos fueron encuentros muy especiales, con bella conexión y comprensiones. Regreso también después de ordenar algunos temas y de comprender que otros no se tenían que dar, entonces no se puede insistir, menos en estos tiempos de mayor consciencia. Regreso después de lindos reencuentros y entrañables abrazos. Regreso con las celebraciones del año del Tigre de agua, con la Luna nueva de Acuario, que marca otro reinicio del 2022. Pero sobre todo, regreso después de sentir que necesito mucho de este espacio verde-azul, de este aire ventoso con cielos amplios para seguir sembrando y recibiendo la energía de este año que trae regalos para que todos nos conectemos más a nuestro corazón.

El viaje (por tierra; 1000 km) fue extenso, entretenido, cansador, con hermosos atardeceres y muy buena compañía. Así que, una vez acá, descanso, duermo y hasta veo una serie, cosa que no hacía hace cantidad de rato. Pero obvio que pasadas unas horas, necesito salir a caminar; quienes me conocen saben que es de las cosas que más disfruto y si es mirando el lago, los árboles y los volcanes, esto puede ser un placer único. Aprovecho, entonces, de agradecer, de conectar, de saludar. «Mi pueblo», Puerto Varas, está lleno de turistas que reavivan cada rincón y avanzar entre ellos resulta una entretenida aventura, entre helados, artesanía, cafés, pasteles, juegos, fotos, esculturas, niños que corren y disfrutan estos días sin tiempo, mientras yo los envidio porque mi trabajo no parará este mes. Me toca preparar varios temas, alistar los talleres para aprender astrología, dar lecturas que estaban muy atrasadas y otros temas en carpeta.

Volcanes del Llanquihue

Sur de Chile

Como muchos, mi energía está cansada nada más comenzar el año, por eso me vine al sur, porque la vibración de este espacio bello, al menos me da más descanso en medio de las obligaciones. Bueno, millones estamos cansados de los últimos dos años que, aunque a ratos parecieron como una década completa, paradójicamente pasaron rapidísimo. 2020 y 21 parecen un solo año. A muchos se nos pierden las fechas.

Pero 2022 es muy distinto. Es un giro de energía. Saldremos del mareo de tanta información, dato, estadística y medidas para entrar más en lo que sentimos, en aquello que nos inspira, en lo humano, en lo álmico. Son meses para conectar más con lo profundo. Pero al mismo tiempo podremos ir hacia lo práctico porque, aunque todo se desmorona y pierde forma, es urgente detenernos a disfrutar más esta Vida.

Lo taurino nos llama: lentitud, goce, materia, naturaleza, aterrizar, saborear, rumiar, medir, olfatear, sentir, abrazar, contemplar, invertir, simplificar… Solidificar. ¿De forma rígida? Ese es el riesgo. Pero no. Es de forma fluida, cadenciosa; más bien.

La energía de 2022 puede sorprendernos. Desafiarnos, probablemente. Así que cada tanto será bueno detenernos a respirar. A sentir, ¿en qué estoy y cómo?, ¿qué necesito?, ¿con qué cuento?, ¿ante qué estoy? Será preciso soltar el drama (dícese de agrandar situaciones, sufrir por adelantado, culpar, sentirse víctima, enrollarse) en que todos caemos cada tanto. La Vida, sin duda, se ocupará de hacernos más de alguna broma pero, dado el crecimiento que tuvimos de 2020 hasta acá, tendremos todas las herramientas para reírnos con esos juegos que el destino nos hace.

Sí, estamos en tiempos de gran incertidumbre. Y esto es aún más retador para las personalidades más apegadas, estructuradas, concretas. Aunque realmente a todos nos mueve el piso esta dinámica que se instaló hace unos años, desde 2018 con más potencia. Nada se puede dar por sentado. Todo está bastante «a prueba». Puede costarnos construir, pero eso que logramos en este último par de años cobra más solidez porque se afirma en nuestro corazón. Como también eso que tambalea podría terminar de romperse.

En este inicio de este año, muchos sentimos inquietud, cierto nerviosismo. Alegría y agobio, también. Honor, sin duda. Y más allá de los estados de cada uno, nuestro corazón permanece intacto. Porque él sabe que a esto vinimos. A este tiempo arrebatador, precario y bello a la vez, donde él late y brilla con potencia. Porque es en lo incierto donde el alma, que reside en nuestro corazón, cobra todos sus colores y se deleita, pues sabe que en eso que nos desafía, lo humano puede resplandecer e irradiar aún más el amor poderoso que somos. Aquí vamos, con nuestros latidos renovados.

4 comentarios en “Hay gran poder en la incertidumbre

  1. Que lindas palabras Jime, todo lo que dices me llagan tanto, que me emocionan. Ando muy sensible y tus mensaje me hacen mucha sentido a lo que estoy viviendo. Además estará de cumpleaños mi ascendente en esta misma luna llena en Leo. Gracias por todo lo entregado este ultimo tiempo.
    Un Abrazo

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  2. Ohhh!! Que bueno que regresaste a tu pedacito de sur verde y azulado. La magia de este blog se mantiene y aun mas si estás en tu bello sur. Por mi parte ando buscando silencio y estar a solas. Me hace falta, quizás ya inicié ese viaje hacia adentro que este 2022 nos trae, entre muchas cosas mas. Muchas gracias por compartir y disfruta de esos atardeceres interminables de esas latitudes.

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