Júpiter en Capricornio: ¿Aguantaremos tanta verdad?

Quise escribir un par de veces en medio de esta transformación que atravesamos en Chile y  también otros vecinos.  Al final no pude; la vorágine tuvo más fuerza. Y acá estoy, camino a los bosques y lagos sureños para escribir las Predicciones 2020; cansada como tantos que habitan esta tierra actualmente convulsionada de esta América más viva que nunca, atenta a la cantidad de señales que cada día se muestran en este renacer planetario, contenta porque algo en mí sabe -tiene certeza- que esto es muy beneficioso y es la caída definitiva -aunque paulatina- de este sistema cruel y desconectado que se nos ocurrió crear para vivir y que, como compartí en el audio de la nota anterior, se nos metió en los huesos y nos hizo distorsionar y profanar muchas cosas… Pero acá continuamos, recuperando centro cada día y recién sacudidos por el desmorone de las estructuras que desde 2008 anunció Plutón en Capricornio que destruiría, tiempo en que comenzó la crisis subprime como gran ícono de lo que ya no se puede sostener y de lo que vendría sucesivamente en varios países;  proceso al cual se sumó desde fines de 2017 Saturno, bautizado como  don Satur en este blog, con toda su sabiduría y, por si no bastara, ahora se sube al carro nada menos que Júpiter, un eterno bromista nada liviano.

Siempre hablamos por acá de la tríada: 2018, 19 y 20, que eran años muy poderosos. Claro que ni Ecuador, ni Bolivia, ni Chile, ni México, ni Brasil, ni Colombia, ni Estados Unidos, ni China, ni España, ni Francia, ni Reino Unido, ni Irán, ni Hong Kong dimensionamos de qué se trataría ese poder transformador, al cual varios otros rincones se sumarán este 2020.

Y,  Júpiter desde su trono dorado nos dice hoy 2 de diciembre: ¡Falto yo, chicos. Esperen que daré más material; miren que esta sacudida fiesta no me la pierdo! Claro, por si nos hiciera falta estímulo, a este coloso, dios temido, venerado, respetado y paradójico, se le ocurre despedirse de su casa sagitariana donde estuvo el último año y desde donde agitó el fuego, el sentido de vida perdido por muchos, las verdades en las iglesias, la justicia, la migración, los magisterios, la educación y los estudiantes, entre otros. Ahora Jupi agarra su copa de bronce, sus libros importantes (que no son pocos), su pasaporte intergaláctico y -por supuesto- su lupa y su dron de última generación (regalado por Urano y Neptuno) para recorrer a su antojo y sin prisa las secas tierras de Capricornio durante un año. Aguante las cabras, los arianos, cancerianos y librianos que les toca crecer -como a todos- solo que con más intensidad. Ideas aparentemente antojadizas del Universo, ¿no?

Al menos yo, siento e intuyo que aquí, en esta verdadera erupción social de Chile y sobre todo en el (no) manejo de ésta falta algo… No sé qué es. Pero aquí hay más de algo oculto que falta se revele. Y viene del poder explícito y de ese que está en la sombra pero que todo lo mueve. En este intrincado puzzle chileno que algunos llaman crisis o estallido social y que yo –junto a otros– prefiero llamar parto, transformación o nuevo país, falta una pieza clave. Y aunque mi energía geminiana está intrigada y expectante, mi consciencia sabe que esto se sabrá más temprano que tarde. Confío en los juegos y enseñanzas de Júpiter, también en su lado copuchento, chismoso, que no quiere guardar secretos, más bien adora contarlos. Al pasar por Escorpión (regente del poder, la intuición, la sexualidad, la investigación, la alquimia, las muertes literales y simbólicas) hace dos años él se encargó de destapar el abuso como un tema que cruza a la industria del espectáculo, no solo a las iglesias y a otras instituciones y salieron varios nombres a pasear por allá y por acá. A él le debemos el Me Too y sus derivados; enhorabuena.

Comenzamos con esta entrada de Júpiter a Capri un año de verdades que pueden resultar chocantes y/o dolorosas en varios puntos de este bello planeta. Terminará de salir lo peor y lo mejor de nosotros. Porque ya no se nos permite construir en base a mentiras, maquillaje de lo que está mal, ni añoranzas ni fantasías presentes o futuras. Júpiter es un irónico buscador de verdades y Capri es la realidad en sí misma; además de regir todo lo financiero y político; las grandes estructuras de la sociedad. La última vez que estuvo en estas tierras le ayudó a Plutón a avivar la mecha de las crisis en Estados Unidos y Europa. Ahora –además de los ya nombrados– Argentina, Suecia, India, Grecia, Italia, Alemania, Japón y Rusia pueden sumarse a las erupciones actuales. No necesariamente en torno a lo económico, sino desde el asumir realidades que nos tocarán a todos. Vienen verdades en torno a las prácticas que tenemos con el dinero, el trabajo, la ambición, con nuestras rigideces y miedos, con el patriarcado que portamos por dentro y por fuera, el éxito, la acumulación, la tercera y cuarta edad, las autoridades; también en torno a la minería, las tierras en sí, las grandes corporaciones y… el dinero del narcotráfico que cruza distintos poderes, incluido el que está bajo algunos “deportes”.

Hoy más que antes vivimos eso de todo está conectado y de Somos Uno. Y Júpiter en Capricornio nos lo hará sentir en la piel. No sé si todos aguantaremos tantas verdades personales y colectivas. Pero lo que sí sé es que solo con éstas podremos construir lo nuevo. Se asoman en especial siete meses más de golpes de realidad necesarios e impostergables, así que es mejor asumir no solo eso que emerja ante nosotros y todo aquello de lo cual no hemos querido hacernos cargo en los últimos años, sino además que estamos en un camino desafiante, con mucha belleza, impregnado de Amor a esta experiencia humana y –aunque no lo parezca– cada vez con mayor consciencia. Por eso, entre otras cosas, ya no podemos mentirnos. ¡Al fin! Bienvenido, Júpiter, a esta fiesta o festival de la Verdad por más que duela.

PREDICCIONES 2019: A madurar con alegría

“¡Atención! Se comunica a los terrícolas sobrevivientes de 2018 que respiren profundo y recuperen -además de fuerzas- optimismo para comenzar un 2019 que es para valientes y perseverantes; un año que no tendrá nada de liviano…

… Así comienzan las Predicciones Astrológicas 2019, recién publicadas en Emol.com. Pueden leerlas acá: https://www.emol.com/especiales/2019/tendencias/predicciones/index.asp

Como siempre, va una presentación que describe algunas situaciones y energías que promete este nuevo año a nivel mundial. Luego pueden entrar a su signo astrológico (los más conocedores pueden leer además de su signo solar,  su signo ascendente), que contempla: Presentación + Vida afectiva + Trabajo y Talentos + Cuerpo y Alma + Mensaje del Universo.

Si el 2019 así lo quiere, estaremos en EmolTV conversando de lo que se asoma en distintos ámbitos locales e internacionales, este martes 2 de enero por la mañana, por si quieren mirar la entrevista. Y el lunes 7 de enero haremos lo mismo en radio Cooperativa a las 11 am.  También les contamos que tenemos Taller de Interpretación de Carta Astral para los que ya saben un poco o mucho de astrología, en enero: Acá

Un gran abrazo! ¡Buen cierre de este 2018 que tanta limpieza y aterrizaje nos trajo, por árido y doloroso que resultara, pero vaya que nos puso frente a verdades necesarias que ahora son Certezas!… ¡Y que el inicio eclipsado de 2019 nos permita sentir qué queremos desde el alma para seguir esos caminos más allá de los miedos, exigencias y distracciones que solemos ponernos..! Que así sea. Gracias por Todo  ❤ 

Fin de 2018: Especial ensalada astrológica

¡Cuánto movimiento astrológico -y por lo tanto colectivo y personal- hay en estas semanas! Poco a poco concluimos este 2018, el primero de una tríada que cambiará muchas cosas, que es un ciclo de gran aterrizaje y que nos permite concretar propósitos.

Este 2018 “está siendo” una gran transición, a ratos pegajosa, dolorosa, reveladora, bella, estimulante, rara, desafiante, transformadora… Como sea, para muchos las cosas aún no toman forma -así son las transiciones- pero todo está en limpieza&avance poderosos; no estamos estancados, sino en una maduración; camino a; con destino a…

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Con Júpiter recién llegado a su casa en Sagitario, Urano (feliz y haciendo de las suyas con grandes tormentas, incendios voraces, cortes de energía, volcanes que se “prenden”) de regreso en Aries, Quirón de vuelta en Piscis, Venus revisitando Libra y Escorpio, el Nodo norte sumergiéndose en Cáncer, Mercurio retrógrado en Sagitario, Marte surfeando en Piscis y Neptuno en estas mismas aguas saliendo a la superficie…. Lo que tenemos es verdaderamente una sazonada ensalada astrológica en este cierre de año, que no dejará indiferente a nadie, que es tremenda oportunidad de detenernos a direccionar mejor nuestros pasos y de asumir que lo que se tiene que ir tiene que hacerlo pronto… Por eso el rollo mental, el victimismo, las agresiones, las fantasías, la indiscreción o chismes, el individualismo y/o narcisismo, las relaciones por comodidad o apego, y la adicción a la intensidad cada vez ocupan más su lugar -bajo- para que los veamos garrafalmente y sepamos con lecciones muy claras todo lo que ya fue, no hay que hacer, no es necesario, es antiguo y pesado; por lo tanto crea algún estrago para que lo hagamos a un lado desde la consciencia, no desde el rechazo…

En medio de esta sabrosa  y revuelta ensalada que significan noviembre y diciembre 2018 (en especial hasta el 27, cuatro días antes de cerrar este año), recibo alegres invitaciones y más menos todos comentamos lo mismo: los movimientos locos de estas semanas y la belleza de estos tiempos. También recibo el mensaje de Fabián -fiel pasajero de este blog- quien, como muchos, pasa por su propia ensalada de transición y me dice que su dolor actual podría resultar “menor” o absurdo comparado con el que atraviesan otros y yo misma en los últimos meses, dado que lo suyo tiene que ver con dinero, con deudas…

Me sonrío con emoción y digo: No. Cada uno tiene sus pruebas y lo que para algunos puede parecer simple o “superficial” para otros significa algo profundo… Esa particularidad de nosotros los humanos es lo que forja nuestra luz, que es única y es un gran y preciso aporte en esta poderosa humanidad que conformamos; lo digo siempre en la consulta y talleres: Aquí no sobra nadie ni nada; hay una perfección en la existencia colectiva e individual que vamos tejiendo… Y cuando de angustia o dolor se trata -que no es lo mismo que drama ni martirio- el alma simplemente vive la experiencia y se entrega, no como nuestra mente que todo el rato hace juicios de “debería hacer o sentir tal cosa o no debería…” Sí, estar sin dinero o con la posibilidad de perder alguna situación material son grandes pruebas para nosotros los humanos y tenemos todo el derecho a que nos duelan, nos agobien y nos den mucho miedo, porque a eso hemos venido: A vivir, sin negar nada, sin excluir, con todo lo que significa, a experimentar, a aceptar y trascender algunas cosas y otras quizá no; e igual hay momentos en que tenemos que patalear y simplemente sentir eso: rabia, miedo, tristeza… Estar. Sentir. Botar (para esto último es necesario mover el cuerpo para que la energía salga y no se quede en el rollo mental/emocional exclusivamente y así somaticemos menos)…. Y siempre el Amor está bajo cada experiencia. Para astronomy beautiful clouds constellationvivenciarlo -y descubrirlo- muchas veces nos corresponde pasar por la noche oscura… O por una ensalada que puede saber amarga o demasiado fría, pero que la Vida -siempre generosa- nos permitirá sazonar con nuestras herramientas, con mayor consciencia, con la guía energética y álmica que constantemente poseemos y recibimos, con unas gotas de humor negro que siempre vienen bien para aprender a saborearla de a poco; junto a otros como nosotros que están frente a un menú parecido, junto a los amigos -invaluables compañeros de camino-, junto a esta Tierra redondita llena de tesoros, como los árboles con su verde intenso de primavera, que los últimos días en Santiago parecen danzar y saludar al ritmo de los grandes soplidos del viento que Urano -este ‘dios’ alocado- en su despedida de Aries se encarga de enviarnos para soltar la mente repetitiva, renovar la visión e iniciativas… Veamos a qué nos saben estos meses…

Abril, paciencia ¿a mil?

Durante el fin de semana la casa se llena de buenas conversaciones, risas, anécdotas, lágrimas, sanación, compañía, descanso, aromas, sabores, amor… Llegan los amigos -de lejos y de cerca- y la familia a visitar para compartir después de un tiempo de no vernos, donde antes no hubo tanto espacio para simplemente estar y descansar en la complicidad que da el querernos y el saber quiénes somos.

La estadía de Júpiter en Escorpión (hasta noviembre 2018) nos trae mucho de esto: valorar la intimidad; la conexión más profunda desde la alegría, desde el aprender juntos… Y ahora, mientras escucho el sonido del agua de la piscina de los vecinos (tendré que ir pronto a hacerme su amiga), preparo las clases del Taller de Astrología de segundo nivel (acá la info! Quedan un par de cupos) y miro el cielo astrológico de abril y mi primera impresión es… Aguante! Vaya que necesitaremos paciencia y practicar eso que nos cambia la vida pero que el sistema nunca promueve: detenernos.

Mucha tensión entre la energía capricorniana (tierra, solidez, metas, conservadurismo, estructura, disciplina, frenos, crítica, padre, sabiduría) y ariana (fuego, impulso, prisa, inicios, jovialidad, improvisación, rabia, adolescencia, valentía) se mostrará en terrenos internacionales, personales y sociales. Esto, además de levantar conflictos, obstáculos, sorpresas, oportunidades de comenzar cosas importantes y de lograr, hará aún más necesario que observemos con calma y una buena respiración lo que sucede para luego de eso tomar decisiones. Y es preciso recordar que una decisión también puede ser no hacer nada por ahora; que no es evadir, sino en serio asumir que no es el momento y que probaremos a ver qué pasa si esperamos un poco. Muchas veces puede ser un acto de coraje decidir no hacer o restarse… No todo pasa por la acción.

Abril (mayo hará lo mismo) nos pone enfrente -con más claridad que en otros momentos- los efectos de nuestra vibración. Todo lo de afuera es una consecuencia de nosotros mismos y no una causa de algo ajeno a nosotros, ¿verdad? ¿O aún creemos que es al revés? Lo de afuera no sólo nos refleja, nos complementa, nos muestra qué sembramos y cosechamos, qué oportunidad hay, qué aprendizaje vivir, qué atraemos, qué dejar, qué tomar, en qué estamos, cómo somos… No es para nada casual encontrarse con gente neurótica, o floja, o agresiva, o triste, o buena onda, o divertida, u honesta, etc. Todo está conectado a nuestro estado vibratorio y ofrece una oportunidad, ya sea de aprender, de cambiar, de descubrirnos, de compartir, de reírnos de nosotros, de aceptar…

Las tensiones que Marte, planeta guerrero e intrépido, junto a la energía ariana/capricorniana nos traerán, nos piden mucha flexibilidad y humildad ante la frustración y ante provocaciones del ego. E igualmente posibilitan que nos atrevamos, que esperemos para elaborar una mejor respuesta o estrategia que sí pueden dar resultados, pero luego de aceptar algunos No iniciales de la Vida.  Y tendremos una aliada: la diosa Pallas, sabia y visionaria, que recién entra a Géminis, nos permite mirar más allá de nuestro ombligo y movernos con más análisis y frescura. Abril trae muros y frenos, pero también recompensas a la paciencia, a la creatividad frente a los problemas, nuevos caminos y formas, y también trae mucho para contar.

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Ahora, igual hay un ultimátum: dejar a la víctima, al rescatador y al victimario que todos llevamos dentro en algunas actitudes y áreas de nuestras vidas. Abril nos pide ocuparnos de nosotros, hacernos cargo de nosotros, no del otro. No es individualismo. Es consciencia: si yo cambio, el resto (mis ambientes, mis vínculos, mi cuerpo, mi estado) cambian. Si dejo de echar la culpa y de interferir, cada uno comienza a encontrar sus respuestas y experiencias…

Abril nos abre caminos a raíz de la frustración, de ciertos obstáculos. Sin ellos -muchas veces- no encontraríamos nuestro valor y talentos… Paciencia, aguante y confianza en el camino de este potente 2018, con todo lo que trae!

2018: Año de gran aterrizaje!

“Si usted cree que el ‘señor’ Universo anda benévolo y nos regalará un 2018 liviano lleno de flores, rica comida y buena onda; lo siento, pero usted debiera pensar pronto en cambiarse de planeta porque…” 

Así comienzan las Predicciones Astrológicas que escribí desde nuestro bello sur chileno y que ya están publicadas en Emol.com.

Sin más preámbulos, las puede leer aquí:  http://www.emol.com/especiales/2018/tendencias/predicciones/index.asp  

Primero va la descripción de cómo será este terrenal 2018. Luego van los pronósticos para cada signo, que se componen de una Presentación + Amores + Trabajo y Talentos + Cuerpo y Alma + Mensaje del Universo!

Que las disfruten. No vienen con garantía, pero sí con amor y humor para sortear un año que será un giro energético para que aterricemos en esta vida, la disfrutemos de otra forma y realicemos propósitos ❤ desde una perspectiva más consciente.

Gracias por leer y compartir. Aguante con 2018 y muchas sonrisas para el camino de cada uno! 😉 … Ah! Y este jueves 28 a las 11 am estuvimos conversando con el equipo de EmolTV y el martes 2 de enero por la mañana haremos predicciones en radio Cooperativa, por si quieren curiosear un poco más! 😉

Júpiter escorpiónico, octubre 2017 a noviembre 2018

Júpiter & la Tierra

Júpiter es panzón, de espalda ancha y bien erguido. Llena mucho el espacio; lo invade a ratos. A mí me cae bien, me divierte mucho; ha sido buen compañero en ésta y otras vidas; pero no me creo todos sus cuentos, ni menos su buena fama. De hecho a veces lo hago callar porque vaya que habla y se dispersa. Muchos lo ensalzan. Él feliz. Algunos creen que cuando los visita (cuando pasa por su signo) les caerán luces de colores, flores y monedas de abundancia durante un año. Ja. No precisamente, aunque igual un poco. A veces él, que es entero bromista, trae mucho ruido y pocas nueces, o poco ruido y un nogal -o mazazo- nada cómodo al principio.  Porque él no es delicado. Es algo burdo en sus formas, pero es bonachón y con gran carisma. De esto último saca mucho partido porque él no cree demasiado en el esfuerzo sino en abrirse puertas; arte muy fructífero que Saturno, su padre, mira con desdén.

Ahora él se despide de Libra, desde donde nos mostró por un año muchas cosas que no estaban bien en nuestras relaciones, nos sacó máscaras en torno al aguantar y/o conciliar, nos mostró lo mal que nos hace quedarnos sólo en las dudas -en la mente-, nos trajo relaciones más armónicas, como también nos puso enfrente el compromiso real, y nos invitó a valorar más el fondo que la imagen.

Es que Júpiter esconde en su morral -él no es moderno- una gran lupa. Y cuando se pone enfrente nuestro saca también un extenso pliego de papel -con algunas manchas de comida- que tiene un mapa dibujado, donde están nuestros caminos de Vida: las decisiones que hemos tomado, la gente que encontramos, la vocación, los planes cumplidos e incumplidos, nuestras creencias, las experiencias que hasta ahora nos hicieron crecer, los lugares que exploramos, lo que descubrimos de nosotros mismos, las alegrías, las decepciones, las pasiones, y un buen etcétera. Ahora, varios planetas guardan -en su propio formato- este mismo mapa con algunos énfasis distintos. Obvio que éste viene dibujado en 3D y que, al mirarlo de lejos, es la Flor de la Vida. Y obvio que va en espiral ascendente (para que podamos entenderlo mejor) y que no es llegar y analizarlo desde la mente racional porque, como lo he dicho mucho: la Vida es perfecta… Y no es cómoda. Tampoco ideal. Simplemente Es. Y vaya que contiene y pulsa belleza (Amor) a cada instante.

Bueno, el chispeante Júpiter parece muy simpático. Pero de repente agarra sus lentes y su pipa con seriedad y comienza a mostrarte cosas -con su lupa y sus relatos- que no entendiste ni integraste y que, de haberlo hecho,  habrías entrado en la profundidad de la Vida. Por tanto, en el poderoso lenguaje del alma.  Ahí no más, nos sentimos algo asfixiados por su presencia porque a él le encanta preguntar y no conoce la palabra ‘tino’. En medio hace algunas bromas con nuestras ingenuidades, gulas y rigideces para que veamos nuestra responsabilidad en el camino recorrido. Pero a él no le interesa hacernos sentir culpables ni tampoco provocarnos miedo. Él apunta a otra cosa.

Después de hablar bastante y de darnos un par de lecciones claves. Nos muestra en qué aspectos nuestros no vemos los detalles; pasamos por alto las condiciones, a nosotros mismos y la sensibilidad de otros; en qué exageramos, estamos fanfarrones, no sabemos callar, nos entusiasmamos pero no concretamos, perdemos el tiempo; dónde están nuestros excesos… Y cuando ya tenemos ganas de huir, nos agarra fuerte del brazo para hacer énfasis en algo fundamental: ¿Cuál es el sentido de tu Vida? -pregunta con una carcajada. Y, como es generoso, continúa: ¿qué sentido tiene tu trabajo, tus relaciones, tus anhelos, tus movimientos? Ante nuestro balbuceo, él agrega pistas: Veamos, ¿cuáles son tus verdades?, ¿en qué crees profundamente como para que eso guíe tu Vida?… Y ante nuestra cara de pregunta o carraspeo, nos da una última ayuda clave: ¿Cuáles son tus propósitos de Vida?, ¿Para qué haces lo que haces?, ¿qué buscas?, ¿buscas algo o vives en automático?… Entonces comienza una bella conversación con él donde podemos profundizar en nosotros, en lo que nos pasa, en nuestras intenciones, en por qué ciertas cosas no se han dado y en cómo comenzar a trabajar con nuestra alma&mente para que sí puedan abrirse situaciones.

Justo cuando creemos que la charla termina, él agrega comiendo un buen trozo de pan crujiente: ¿Crees en la abundancia?, ¿o te paras desde la escasez? Porque yo -Júpiter, más conocido como Zeus en otras tierras y tiempos- sí creo en ella; es una de mis verdades. Es más, la conozco, sé cómo se mueve y puedo enseñártelo -señala con entusiasmo. Y por si fuera poco, nos dice: ¿Te gusta aprender, viajar, conocer culturas y gente? -mientras a muchos nos brillan los ojos con un sí. Entonces comienza a tomar sus cosas  y anuncia: Ok. Estaré por un año en las aguas de Escorpión como ya todos saben (acá la nota). Y además de mover mucho a este signo y al resto de los fijos: Tauro, Acuario y Leo (también a Cáncer y a Piscis les daré algo) para que encuentren mayor sentido, profundicen, exploren nuevas formas y lugares, y vean qué excesos -de cualquier tipo- los limitan en su devenir; también haré que todos los signos vean su lado obsesivo para que deje de ser un obstáculo, junto con regalarles más intuición y, sin duda, prosperidad en base al trato con otros. Además, revelaré abusos de poder en lo internacional -como si faltaran-, despertaré volcanes y sacaré a la luz escándalos sexuales; jaja…  Ahora, si tú quieres mis bondades en este ciclo, suelta miedos a mirar tus oscuridades (lo que no te gusta o no es “lindo en ti”), libérate de apegos, abre más tu mente, usa tu psiquis, comparte y suelta control. Ve todo como una oportunidad (hasta el “no” más doloroso), porque cuando lo haces, ahí está la fuerza jupiteriana abriéndote caminos, enviándote regalos y confianza, tendiéndote manos y puentes para que todo resulte más allá de tus expectativas y así esta Vida bella adquiera sentido… He dicho! Nos vemos desde hoy y hasta noviembre 2018 en las aguas pantanosas de Escorpión! Que reciban las experiencias con apertura y que nos riamos con ganas de nosotros mismos!

Octubre 2017: Se mueven las aguas y el destino

Continúo con México en mi corazón. Conmovida y conectada. Es mucho el amor y el poder circulando estos días allá y en todos lados. Y están poderosas las verdades también. Octubre es un giro energético. Acá les dejo el audio sobre el mes y aquí el audio para todos los signos, en M360.cl .

Octubre es un gran despertar. Un giro, además. Mucho se movió desde agosto hacia acá y este mes es un eslabón de resolución. Un par de amigos me dicen, “ya poh, Ji, hasta cuándo la cuestión, hasta cuándo nos tocan procesos, más y más trabajo” -Jajaja. Me río y a uno de ellos le digo: si a eso vinimos poh, no a estar cómodos ni quietos, si fuera así habríamos encarnado en mueble. Pero somos humanos poh, y cansa, y duele; pero es bellooo -ante lo cual él asiente sin mucho entusiasmo. Y con otra amiga -que está en un momento de dolor- inspiro y le digo: es que es así poh, se nos ocurrió estar aquí y ahora… Si la cosa se pone muy densa, dile a tus guías, como yo les he dicho varias veces: ¡Devuelvan la plata, chiquillos!, ¡O me devuelven la plata de esta vida o me muestran por dónde seguir porque así no se puede, no se vale! -y nos reímos en medio de tiempos desafiantes…

Pero, como compartimos acá, estamos más grandes. Ya podemos ver/sentir/tomar de otra forma la realidad. Muchos dejan la queja y la crítica para, en cambio, asumir su parte; quedar más neutros -y luminosos- también. Este mes -por si nos faltaran- trae novedades. Ya despertó Plutón que, de la mano de volcanes (agua/fuego) y de cierta agitación, anuncia la activación de nuestra fuerza interna. Ahora Júpiter ingresa, el 10, a las aguas profundas -y oscuras- de Escorpión. La parte escorpiona nuestra (todos la tenemos) tiene intuición, poder interior, fijaciones, envidia, venganza, crudeza, control, psiquismo, apego/desapego, regeneración, profundidad, secretos, intensidad, magia, valor y más… Y al bromista de Júpiter se le ocurre instalarse acá por un año… Jajaja. Desde aquí intensificará todo esto personal y colectivamente. ¿Para qué? Para tres cosas base: iluminarlo (se nos mostrará para que lo reconozcamos según sea el caso), que adquiera sentido y no sea simplemente una pulsión o talento dormido, para que al iluminarlo tengamos más experiencia con estas energías y podamos -en un año más- entregarlas en forma de talentos o sabiduría y que a otros les sirva… Ya tendremos tiempo para seguir hablando de Júpiter; lo cual a él le encanta.

Por eso ahora (entre otros factores ‘astrológicos’), estos últimos dos meses, las relaciones están tan movidas. Porque Júpiter, después de un año en Libra, signo que rige nuestros vínculos más cercanos -obvio que la pareja entra ahí- y la forma en que establecemos esos lazos, sacude esta energía para que realicemos los crecimientos que hacían falta y todo tome su lugar. Por eso también -y entre otras cosas energéticas-, como dije en el post anterior, ya no nos dejan estar en lazos dañados, bajos o poco auténticos. Porque el lado oscuro de Libra es la adecuación, es quedarse en la forma y depender de ésta. En cambio, Escorpión va al fondo. Y es lo que ahora todos podremos practicar: entrar cada vez más en nuestras verdades tanto con nosotros mismos como frente al resto. 

Para comenzar, la Luna llena en Aries de este 5 de octubre le pone sazón al guiso; puede que nos sacuda y revitalice bastante, pues se da con tensiones importantes y no sólo se elevará la rabia, también el individualismo, pero también despierta nuestra Luz. Se abren la pasión de vivir, nuestra identidad y… Nuestro destino: el camino que el alma puja y que muchas veces nuestro ego distorsiona o simplemente no escucha porque en ocasiones el destino es amenazante, nos saca de toda comodidad. El inicio de octubre es un empuje rápido y preciso para que tomemos decisiones y oportunidades más allá de si nos conviene o es agradable. Podremos tomar la Vida con todo lo que es…

Desde Santiago, en un bello día después de la lluvia, comienzo a despedir a Júpiter de Libra. Valoro lo andado y todo lo que nos trajo de septiembre 2016 hasta acá. Me río. Me emociono. Agradezco. Ahora, podemos honrar todo el amor y lecciones que recibimos en torno cómo construimos nuestros lazos cercanos y sociales. Podemos terminar de despedir las relaciones que se fueron por los motivos que sean, eso no es lo importante ahora; lo clave es aceptar poco a poco y comprender que la Vida es perfecta. Lo es. Así, tal cual, con todo lo que significa.

Cuando acompañamos nuestros ciclos

portalHace unos meses, Raúl estaba agobiado porque ya no lo llamaban para unos proyectos que dirigía hace años, además se peleó con dos amigos cercanos y se le cayó otro proyecto grande que parecía una consagración de su carrera… Conversamos sobre que estaba en cierre y que le tocaba aceptarlo. Bajar los brazos, patalear y soltar, porque lo antiguo ya no iba; que tenía que hacer el duelo además de un giro de energía… Pero su mente dura y fija no quería escuchar, seguía algo pegado en lo que perdió, aunque poco a poco comenzó a entender y fue capaz de mirarse. Hasta nos reímos cuando reconocía que estaba ofendido y agregaba un par de garabatos para graficar su enojo/orgullo… Al pasar los meses, toda esa nube densa se disipó y hoy abre cosas más atractivas poco a poco. Ya no está en cierre… Está en inicio con cautela…

Por su lado, después de cuatro reikis seguidos, a Cocó le pasan varias cosas también sucesivas que podríamos calificar de “malas”, aunque obvio que hay algo más allá. En cuatro días se le rompe la pantalla del celu, se hace una herida en una pierna, se le quema la tetera antes de desayunar, se le quedan unas compras en la tienda… Cuando supe apenas de  la segunda -las otras me las enumeró después- le dije: Ya pooh… La rabia… Respira, si puedes anda más lento -pues ese día iba con prisa a lo de unos amigos y yo me pongo nerviosa con la gente que corre y hace muchas cosas, a veces me canso con sólo escuchar el relato y se me tensa el cuerpo; quizá porque yo era algo así en ocasiones en esta y otras vidas. Y bueno, ahora que ella volvió a otra sesión de reiki para cerrar después de una semana, Nélida, reikista de gran oficio, le dice que es excelente todo lo que ha pasado: estás descargando todo lo que había y está saliendo la rabia, la frustración, los bloqueos… -Le explica y ella me lo cuenta con voz algo irónica pero en el fondo sé que le encuentra lógica y que puede llegar a mirarlo como algo “bueno”. -Aahhh, estás en ciclo de descarga -le reafirmo y agrego: qué bueno, ahora quedará espacio para lo nuevo.

…Hace unos días, una amiga que nunca hizo el duelo por la decepción algo traumática con su pareja,  vive un par de eventos con  dos -por si faltaran- ex que reaparecen, quienes reactivan los dolores y frustraciones que son parte de su historia. Cuando hablamos, ella sabe que está en cierre y en limpieza, que los dos tipos no son “malos”, sino que le dan la oportunidad de poner límites, de botar la pena/rabia y de recomenzar. E instintiva y sabiamente adopta una gata para la familia. La pequeña Lou -de sólo unos meses- la escogió de ama, entonces se le pone el pecho con ronroneos sanadores, reconectándola con el amor puro, el dar y el recibir en absoluta certeza…

Unos días antes, una persona muy rígida y rabiosa con la cual me toca aclarar puntos en un trabajo, me insiste en que ella “es buena persona”.  Como su energía es básica y cerrada, pese a que le digo que yo no estoy enjuiciando eso, no me escucha e insiste. Yo además de cansarme un poco con su agresión -que es muy obvia por lo demás, pues levanta la voz, se le arruga el ceño y el rictus, además de pasearse con las manos alteradas y despedir bronca- me maravillo con los juegos de cada ego, con cómo algunas personalidades son incapaces de mirarse, de profundizar y están en el bueno/malo, en echar la culpa, sin observarse ni un centímetro… Yo le agradezco en silencio y me río también no sólo de su no escucha, sino también de que si alguien “es” o se cree “bueno” (ja), claramente no necesita decirlo; en el momento en que lo haces pinchas el globo, ¿no? Pero además eso no existe (al menos para mí) desde la perfección de la Vida.   No hay bueno o malo, ni situaciones, ni personas; es así, cuando entras en la consciencia profundamente… Yo sólo escucho comprendiendo que vivimos -ella y yo; como nos pasa con muchos- en universos absolutamente disímiles y paralelos… Y me impacta cuando no escucha algo que le digo sobre una dificultad que tiene porque constato su ego negador y omnipotente, al tiempo que confirmo el bajo nivel de consciencia que siempre le vi… Entonces, la dejo que se descargue mientras sólo observo y agradezco de nuevo porque es gracias a su energía que yo me voy de este proyecto en el cual ya estaba incómoda y al que ella llegó hace poco a formar parte. Claro, la sabiduría de la Vida la pone a ella a fastidiarme más aún para que yo haga el movimiento que hace rato tendría que haber hecho, pero como una parte mía flojeó y optó por lo conocido pese a notar la señal, ahora me empujan a salirme y explorar otras cosas… Enhorabuena. En silencio, cuando todo termina le digo desde el corazón con ojos cerrados: Gracias. Gracias por tu agresión, gracias porque con tu ego básico logras hacer que me mueva. Si tú hubieras sido igual de “cansadora” pero más sutil en el trato yo no me habría incomodado al punto de irme, entonces gracias porque con la brusquedad lo lograste. Te honro. Gracias. Ahora comienzo otro capítulo -y cierro con certeza y liberación.

Sí, esto es parte de mi renacer, que parece muchos atravesamos, donde la limpieza y los nuevos pasos se imponen; lo cual me entusiasma e inquieta al mismo tiempo. Y a propósito de esto, decido seguir acompañando el ciclo con una tarea no menor: ordenar mi ropa. Toda. De una. Como dice el método de la famosa japonesa Marie Kondo, quien seguro hasta nació ordenada, no como yo . Después de dos días dedicados casi exclusivamente a ver todo lo que tengo -o tenía-, quedarme sólo con lo que realmente “amo” -como dice ella, en su exitoso libro “La magia del orden”-, botar y regalar todo lo que no me conecta, ordenar con otra lógica y mirar los estantes coloridos y organizados; la energía en casa se renueva por dentro y por fuera. Yo quedo cansada pero sin tensión; siento cómo se despeja el pasado, lo mustio, los apegos y varias cosas sin sentido ninguno…

En medio de esto tengo unos sueños con Neptuno y con Júpiter -cosas del material onírico que cada uno trae, ¿no?; al menos esta vez no soñé con Daddy Yankee hablándome al celular para que organizáramos un concierto, baby; como me pasó hace unos meses- y parece que me van dando pistas del presente y del futuro. En estos días, lo repito, muchos estamos en limpieza y otros tantos en cierres.  Pero también comenzamos una transformación más elevada con la cuadratura entre los intensos Plutón, Urano y Júpiter, que en el cielo tienen sus encuentros y desencuentros ahora. Hace poco el popular Júpiter llegó a Libra y desde ahí, además de renovar nuestra energía para vincularnos, en especial con la pareja, remueve el trabajo inconcluso sobre nuestras relaciones más cercanas que, desde 2012, se nos propone. Y la relación más importante es con nosotros, esto es clave para desarrollar y elevar consciencia. Júpiter ahora nos muestra el tamaño de nuestro Yo. También cuánto nos aceptamos, cuánta vista gorda hacemos a un montón de temas que podríamos cultivar para crecer en vez de quedarnos en la pasividad, qué cosas nos auto-inventamos, en qué somos auténticos y expansivos, cómo manejamos la inseguridad, cuánta energía perdemos tratando de agradar o provocar, cuánta luz y alegría irradiamos…

manos12Estos aspectos planetarios también nos muestran  qué espacio le damos a los más íntimos que nos acompañan -el – y a ese Nosotros que construimos con cada uno. ¿Cuánto respetamos la energía y el ritmo del otro?, ¿cuánto entusiasmo ponemos en cultivar las relaciones más preciadas?, ¿cuánto le permitimos al otro brillar sin que ninguno se opaque en el camino?, ¿armonizamos nuestras relaciones o las controlamos?, ¿damos y recibimos, o nos quedamos fijos en el rol que le acomoda a nuestro ego?, ¿delegamos, escuchamos, pedimos ayuda, expresamos con altura interna o culpamos afuera?… Y como Júpiter es exagerado pondrá gestos de esta índole en nuestras relaciones para que veamos todo lo que no hemos visto. Eso sí, a él, con su panza, su copa de vino en la mano y su libro bajo el brazo, le gusta jugar bromas: nos hace subirnos por la escalera alta de nuestras expectativas y luego nos la mueve para que caigamos a tierra y las contrastemos con lo que realmente es. A veces provoca que nos miremos con ínfulas hasta que alguien o algo nos lo hace ver, otras que idealicemos situaciones o personas, también que nos embarquemos en algo que no tiene mucho fundamento… Y aquí es donde Plutón nos hará profundizar aunque no queramos para lo cual provoca limpiezas y verdades que afloran, mientras Urano viene con sus sacudidas o quiebres para que nos liberemos de roles y vivamos lo afectivo con autenticidad y espacio propio…

Si hemos estado verdaderamente presentes acá (en planeta Tierra, con todo lo que implica, ¡que no es poco!) y tenemos memoria, sabremos que desde 2012 estamos en un proceso de limpieza, crecimiento y consolidación para experimentar realmente nuestros propósitos del alma, que a veces no son nada cómodos pero siempre tienen su belleza. En varias notas de este blog compartimos sobre nuestros procesos de lavado y centrifugado, ¿no? Y parece que ahora estamos en el secado,  algo mareados, con golpes, chascones; prestos a comenzar una etapa distinta. Por lo mismo, siento que estos terremotos recientes ya no limpian, sino que sacuden para despertar y potenciar nuestra vibración y diría que viene un par más pronto que terminarán de empujarnos a vivir en y desde la conexión interior.

… Con todo esto, ¿nos queda claro que estamos en un ciclo donde podemos reaprender a vincularnos con nosotros mismos y con los demás?, ¿O aún tenemos ganas de resistirnos y empecinarnos sólo en lo que nuestro ego quiere?, ¿Por qué no detenernos a observar/sentir, hacernos a un lado y permitir que se nos muestre qué nos corresponde vivir por estos días para acompasar la energía y disfrutar más? Es dejando de luchar (verbal, mental y físicamente) que empezamos a fluir e incorporar la Perfección de la Vida, que tiene un montón de regalos para todos… Y ahora Júpiter nos permite hacer los cambios con más humor, con menos drama y mirando alto para construir más bienestar mutuo… A los callados les tocará hablar y a los parlanchines el silencio, a los pasivos activarse y viceversa, a los controladores relajarse un poco y aflojar, a los evasivos asumir… A todos nos toca algo y es desde pequeños gestos de consciencia que empezamos a reírnos más con y de la Vida bella que hemos elegido transitar, es acompañando nuestros ciclos que le damos la mano y Ella nos la tiende también en este tiempo intenso, liberador, apasionante y de tanta luz en medio de la -aparente- oscuridad…

‘El dolor es bueno’

Energéticamente me morí durante más de un año y últimamente renací… Me tocaba “dejarme caer”… Y decidí aceptar, no luchar, entregarme al camino que se me pidió hacer y que todas las señales confirmaron… Varios se asustaron, unos pocos me rechazaron y/o cuestionaron por no estar como antes y muchos me acompañaron con amor y sin hacer muchas preguntas porque ni yo tenía demasiada explicación para lo que estaba viviendo… Encima mi argumento no era nada comprendido por varios: esta vez necesito innovar, no pedir ayuda, no buscar respuestas ni sanación y vivir lo que la Vida quiere: detención, nada de energía, ir al fondo de mí y limpiar pena, rabias, espejismos, memorias, miedos… Ha sido (está siendo) bello, agotador, apasionante, doloroso, spiralrevitalizador, aleccionador, reconfortante… Como dicen mis amigos mexicanos, durante un buen rato, “no pude con mi alma”, pero ella sí pudo conmigo, con infinita paciencia me acompañó y me sostuvo, lo mismo que los amigos y parte de la familia, también mi cuerpo, que supo precisamente cuándo activarse y cuándo decirme: “no, no puedes hacer eso, no puedes ir, no puedes hablar, stop, quédate”; y mi humor,  que es capaz de aparecer en los peores momentos para alivianar la energía con una risa o mirada chistosa, también fue fiel compañero… Hay vidas donde trabajas algunos temas, hay otras donde trabajas varios y hay algunas donde trabajas un macro ciclo que concluye varias vidas para completar una vuelta evolutiva… Y vaya que duele esto último. Lo he sentido en consultantes que vienen por su carta astral y lo he acompañado en mí misma este año… Solemos olvidar que cada uno de nosotros decidió venir a este planeta a vivir  distintas experiencias y esto puede darse tanto desde la baja consciencia como desde la mediana o alta, donde ninguno es mejor que otro y nos corresponde abrir caminos desde ahí lo sepamos o no; y todos tienen su misterio, su aprendizaje, su belleza, su luz… Sólo que nuestra mente tiende a valorar mucho más los “buenos” o altos que los bajos episodios que colorean nuestra poderosa historia…

Por estos días en que varios renacemos, poco a poco se evidencia también una paradoja del dolor que a ratos no es tan agradable o comprensible: muchas veces “no podemos con nuestra alma”, pero sí podemos con la del resto… Ja, ja. No sé si reír o llorar a veces con esto.  Es como ser diabético y tener una pastelería; tal cual. Sí, por estos días en las lecturas de carta astral se da un nivel muy alto tanto en la información que baja como en las herramientas que aparecen para el camino de cada uno… Y obvio que eso también me llega a mí (me ayuda y me sana), sólo que interiormente me río y me digo: mira las paradojas de estar en crisis y sí poder con la labor de guiar pero no tener ni energía ni respuestas claras -sólo atisbos- para ti…

Entre otras señales, supe que estaba renaciendo no sólo por sueños con mensajes divertidos y claros (aunque despertarme varias veces a las 4 de la mañana no es nada placentero), también porque después de meses de lentitud y de estar bastante en off, sin conectar con varios gustos (incluida la comida, que dejó de parecerme tan apetecible, aunque obvio que seguí comiendo pero sin mucho placer), un día amanecí cantando en mi cabeza y en voz alta una canción de Paulinho Moska que conocí versionada por Kevin Johansen en algún concierto, creo… Entonces, cuando llevaba algunos minutos cantando después de dejar enfriar una infusión con jengibre mientras disfrutaba mirar el día gris de primavera con nubes de lluvia, dije: Hey! la música! -y agradecí que volviera… Ahí estaba, abriendo un espacio de placer y conexión porque para mí el sonido es muy importante, el silencio, el tono de voz; la vibración cambia con determinados sonidos, ¿no?

…En este reinicio estoy cuando vuelvo a doctor Lee, mi médico de cabecera, porque tengo una lesión leve en el talón, que sé qué viene a mostrarme: ahora que renací tengo algunas decisiones que tomar, organizarme, y a una parte mía le encantaría seguir hibernando, pero la Vida ya no quiere eso, tengo que entrar en un nuevo flujo, entonces mi mente no sabe por dónde empezar… Una tarde al probarme unos tacones que no uso nunca me queda doliendo el pie derecho y le digo: ok, ya lo sé, tengo que dar pasos… Una vez en la camilla de la consulta , con varias agujas puestas, en el box del lado, el paciente cree que ya terminó pero doc Lee le dice que falta y yo me río en silencio porque sé lo que viene. Le dice lo mismo que me dijo a mí hace varios años: ahora masaje, masaje chino-. Y agrega sin que uno pueda incorporar mucho lo que dice: tortura-. Entonces, yo me quedo atenta a la reacción de mi vecino paciente que intenta no gritar de dolor, mientras doc Lee no se detiene y cada tanto le dice “lespira” y el chico en un momento no puede más y por fin grita con ganas, ante lo cual el doc le dice: ¿cosquillas? -mientras su paciente exclama: ¡¡noooo, dolooor!!- Y yo lanzo una carcajada junto a doc Lee y terminamos riendo los tres, mientras continúa la ‘tortura’ y yo espero la clásica y sabia frase de siempre. Hasta que la dice: ‘Dolor es bueno’ -le explica doc Lee a su paciente, quien al igual que yo la primera vez no sabe si estar de acuerdo o no… Mientras, tras la cortina me emociono con ojos vidriosos y siento sí, vaya que ha sido bueno el dolor… Al rato me toca a mí, después de sacar las agujas, mi sesión de tortura. Antes que me lo diga él le pregunto: ¿respiro?- Sí, dice riéndose mientras me toma el tobillo y la pantorrilla con digitopuntura torturante y llego a saltar de la camilla mientras grito y me río al mismo tiempo; doc Lee mueve la cabeza con risa, recalcando que está aflojándome el tendón y que “ahora sí enegía“…. Jajajaja. Lo amo. Es lo máximo; parece un Buda.  Salgo de ahí con más dolor en la pierna que en el talón, con nueva vibración y mi corazón feliz. Al día siguiente adoro comprobar cómo ya hay poco de la lesión o inflamación y retomo las decisiones que tengo que hacer poco a poco, también las caminatas…

Y ahora, con esta super Luna llena en Tauro del 14 de noviembre, que viene a contarnos verdades y a permitirnos limpiar, podremos practicar autenticidad… ¿cuál es la verdad de cada uno en estas semanas? Sin defendernos, ni justificarnos ni evadir, ni pensar en lo “bueno/malo” que nos enseña el sistema: ¿En qué estamos hoy y qué necesitamos? …Para responder esto tendremos que detenernos un poco, ir hacia dentro, liberarnos de nuestras ganas de permanecer cómodos y comenzar a dar pasos en terrenos nuevos. Ahora hacemos el “inicio del cierre” de este año tan rápido, remecedor y minimalista… Plutón y Júpiter nos harán mirar nuestro ego con ganas, podremos ver dónde dramatizamos/exageramos/idealizamos/controlamos, cuánto espacio le damos a la obsesión, al humor, a la intuición, a los cambios, a la confianza ¿desde dónde nos relacionamos y miramos el mundo? Vaya que podemos tener respuestas en esto… Pero la gran protagonista de esta Luna llena es Venus. Ella observará todo desde su pradera y moverá piezas (ya lo está haciendo) en nuestros vínculos más cercanos, en nuestra escala de prioridades (¿qué es primero y qué es después en este presente para mí?), en cómo manejamos el dinero ¿con culpa, con adicción, con placer, con rechazo, con miedo, con sabiduría?, ¿en qué queremos invertir financiera y energéticamente?…  También nos preguntará algo clave: ¿disfrutas tu Vida?, ¿cuánto espacio le dejas al goce de la naturaleza, de lo que tienes cerca, de quién eres, de todo lo mundano; cuánta belleza hay en tu día a día, ¿o sólo corres sin apreciar el cielo, el aire, el sol, los aromas, los sabores, el amor de quienes están en tu vida hoy?… Venus no es brusca, pero últimamente -igual que este año- no quiere respuestas románticas, pues anda muy práctica, no tiene tiempo para vueltas; en estas semanas nos mira de frente con los brazos cruzados, con cara de atenta espera para que respondamos y actuemos.

Y aunque puede haber remezones literales y simbólicos estas semanas, siempre es tiempo de agradecer. Este cielo nos llama a valorar cuánto hemos soltado, crecido y disfrutado sin importar si ha sido desde situaciones alegres o dolorosas, porque, como siempre lo digo en las lecturas: La Vida es perfecta, es bellísima… Y no es cómoda. 

GRACIAS por la compañía, por la espera, la paciencia y los bellos gestos de Amor en estos meses… ❤

Para que brillemos: Júpiter y el Sol se unen

Por estos días, la cita anual de Júpiter con el Sol no sólo nos bendice y nos reconecta con la prosperidad… Trae también otras puertas para abrir; una muy importante, por lo demás. Esta vez ocurre en Virgo, tierra fértil, práctica, eficiente, trabajadora, observadora, racional, esquemática…  Júpiter y el Sol lanzan sus rayos dorados, anaranjados y amarillos sobre nuestro día a día… Acá les dejo este audio (click en el botón naranjo, a continuación) con una mirada a las oportunidades de este encuentro entre dos grandes del Universo…