En tiempos re-retro: Un día a la vez

De vuelta de un taller en el que estoy porque todo indicó que tenía que estar, más allá de si lo pensé o lo quería, subo al metro y escucho la conversación de tres chicos venezolanos. La mujer del grupo está saliendo con alguien hace poco y los otros dos no lo conocen y le hacen varias preguntas que ella responde escuetamente. Hasta que uno le dice con ojos curiosos: ¿Es guapo o es feo? Ella: Mmm… Y él con ironía le dice: Ya sé, es feo… Es que así es la suerte del migrante. De todo poquito, nos toca lo que sobra -y los cuatro (yo con ellos) nos reímos ante su broma. Me alegran el viaje a casa los chicos, en días de cansancio y agradecimiento.

Sí. Como muchos en estos días, estoy muy cansada. ¿Sí o no que Marte retro (fuerza, rabias, iniciativas, discusiones… algo frenadas y/o absurdas) se siente mucho en el cuerpo y en el aire? Ahí están las explosiones, incendios, accidentes y conflictos que aparecen por distintos puntos; desde fines de junio y hasta un rato más, Marte hace su propio gallito desde el cielo… Nos juntamos con amigos que llegan de lejos y otros que están acá y cada uno está con sus desafíos, con poca energía, tratando de tomar decisiones. Varios hemos somatizado y no pocos se han peleado en distintos ambientes. Estos días son muy verdaderos y la sabia Vida se encarga de encontrarnos o separarnos. Muchos estamos -enhorabuena- mirando cómo nuestro ego  (Marte y Mercurio retro ayudan mucho a esto) se mueve; cómo interfiere, jode, controla, evoluciona -sí, puede hacerlo-, quiere revancha, se paraliza, etc.

Y si bien hay varios planetas retro -lo cual es muy normal-, los que más se notan son estos dos ágiles Marte y Mercurio. Se siente peso, bloqueos, confusión, frustración. Y cuando éste último se pone directo (desde este 19 de agosto) son días un tanto delicados antes de retomar poco a poco la claridad para comprender y moverse. Sí, recuperaremos claridad, pero aún no la fuerza completa. Marte seguirá retro hasta el 27 de agosto y recién una semana después de esto podremos sentir más vitalidad y dirección en nuestros pasos. 

…Muchos me preguntan con cariño y por distintas vías que cómo estoy. Mi respuesta recurrente por estas semanas es… Un día a la vez… Hace unos meses, con el desafío familiar/personal que atravesamos donde -como lo dije en este post el amor y el dolor se unen con conmovedora belleza-, con las clases a sala llena del primer nivel de astrología -en que me divierto mucho y todos aprendemos de forma más vivencial que tan teórica- que hacemos desde el pasado 1 de agosto, con la consulta de lecturas astrológicas también completa y otros temas, siento una mezcla de cansancio/alegría/agradecimiento/aprendizaje/inquietud/calma… Ja, ja. Vaya ensalada. Encima, después de un mes de eclipses siento añoranza del verde y húmedo  sur de Chile con toda su sanación. Amaría estar allá. Pero no puedo. No es el momento. Con suerte alcanza para caminar por el parque y sentir el atardecer rojizo desde la terraza de casa. Al menos, Steffi, de vuelta en Puerto Varas luego de unos meses por su natal Alemania nos envía fotos (abajo una de ellas) porque sabe que amo esos cielos y energía.

Sí, este es un tiempo muy exigente para todos. En especial para quienes ya dieron pasos importantes de consciencia. Para quienes decidieron ver (y verse) en vez de maquillar o evadir. Para quienes comprenden que el sistema es una fantasía -una mala broma, bien burda, a ratos- creada por nosotros mismos, que se está cayendo a pedazos -por fin- y que así tiene que ser pero que aún no crearemos otro más sano, lo cual produce dudas, incertidumbre personal/colectiva y angustias. Para quienes decidieron reconectar con el corazón verdadero, ir más lento y dejarse guiar desde ahí, en vez de moverse exclusivamente desde el ego y desde todos los “deberías” que nos hemos inventado… Y como estos eclipses, junto a Marte y Mercurio activaron la energía de Leo/Acuario, uno de los desafíos más potentes estos últimos dos meses está en cómo vivimos el Yo y cuánto se nos arranca el egocentrismo, los berrinches, el presionar por lo que queremos sin ver a los otros ni la energía ni las señales, el infantilismo, la soberbia intelectual, la locura, la frialdad, la mente que quiere encontrar lógica y quiere tener razón, la excentricidad como forma de llamar la atención e interrumpir… Como también estos meses nos permiten valorar el humor, lo creativo que habita en nosotros, el atrevernos a expresar y brillar, los vínculos que nos aportan ideas, juego y cariño; mirar a los hijos -o a los pequeños de la familia- con más aprecio; atrevernos a dar y recibir ayuda en vez de creernos superhéroes…

Por eso, como la Vida es perfecta pero no ideal ni cómoda, en medio del cansancio, la incertidumbre y un par de planes en pausa… Agradezco este “entrenamiento obligado” de… Un día a la vez… No es fácil. No es tan agradable para la mente, pero enseña mucho, aliviana cargas, impide varios placeres, te regala otros goces de la vida, te vuelve más presente, flexible, humilde y creativo, te deja poco tiempo para la queja y para fantasear, te permite observar/sentir más y seguir agradeciendo lo que cada día sí te da en vez de ver lo que no tienes -esto último, eso sí, es una decisión diaria- y te hace seguir maravillándote con las sincronías de la Vida, como la que hace varias semanas me tiene cantando al entrar a casa -y a veces al cocinar- una letra que siempre me gustó y que ahora apareció de un día a otro en mi cabeza, que hoy cobra más sentido… I say a little prayer… For you; for us, for all

Julio 2018: Limpieza para poder encontrarnos

Para conocerte más y que tu ego no domine toda la escena. Para comprender el camino que tu alma trazó antes de venir a este planeta. Para entender el para qué de tantas experiencias vividas, incluidos tus dones, relaciones, desafíos, decepciones. Para realizar una carta astral (tuya y de otros) y comenzar a interpretarla poco a poco… Para eso es el Taller de Astrología, Nivel 1 que abriré en agosto. Toda la info Acá.

Pasado ese aviso, tengo otro: la Charla de Urano en Tauro será este sábado 7 de julio a las 16 hrs. en Curicó, centro sur de Chile. Aquí

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¿Algo más? Por ahora no. Entonces, miremos este noticioso mes astrológico: Tenemos poderosos eclipses que moverán nuestra alfombra y provocarán limpieza; ya estamos en la delicada retrogradación de Marte que nos propone manejar nuestra fuerza y rabias de otra forma y que se une al mismo movimiento de Quirón en Aries y Mercurio en Leo (lo siento por tanto término astrológico, que son una lata, pero iré destacando lo que nos traen para no enredarnos en tecnicismos) donde -de nuevo- el cuidado en nuestros pensamientos, palabras e iniciativas se aconsejan con ganas porque -debiéramos saberlo de sobra, pero siempre puede haber algún ego rebelde- la soberbia e impulsividad no están nada de moda.

Pero el rebosante Júpiter con su optimismo habitual despertará de su siesta en Escorpión este 10 de julio y, además de seguir mostrándonos temas en torno al abuso de todos los tipos (en Chile el tema cruza a varios “egos artistas , políticos y religiosos“, aunque vienen otros más), nos llama, de aquí a inicios de noviembre, a usar más nuestra intuición, activar la profundidad en nosotros y mirar la Vida desde ahí, potenciar el humor para asumir las oscuridades que todos tenemos, dejar morir obsesiones y exageraciones que nos entrampan y obvio: practicar el desapego cotidianamente… Y además, con su sonrisa habitual, Júpiter nos dejará un par de regalos y lecciones, esta vez en torno a la prosperidad….

Lo que es yo, continúo frágil y fuerte a la vez, como la Vida, ¿no?  Muy agradecida de muchos gestos de Amor en torno a la despedida que estamos viviendo con mi padre y que ha tenido tan bellos momentos y conversaciones ídem de gran honestidad, donde igual no perdemos el humor; a veces reímos y lloramos al mismo tiempo;  y a ratos  se puede palpar el alma y sentirla acompañando y mostrándose a cada instante; hasta en el vecino inmigrante, enfermero de profesión, pero que oficia de cuidador de autos en el restaurante del lado y que cada tarde viene a preguntar: ¿Cómo está el señor, cómo sigue? -mientras mi madre le va a dejar un café de grano para que pase el frío de la tarde. Estoy agradecida de cerrar en mucha conexión y alegría el Taller de 2do nivel de astrología que compartimos en parte del primer semestre con un bello grupo que ahora no sólo maneja nutridos conceptos de astrología e interpretan con agudeza, sino que además vibran de otra forma y se nota un poderoso crecimiento que hace que se muevan con nuevos sentidos… Agradecida de tener el espacio para observar y sentir este tiempo no sólo el personal/familiar, sino este ciclo colectivo tan mágico y luminoso donde tantos ya despertaron, aunque el sistema quiera hacernos creer lo contrario… Agradecida de sentir el viento, la lluvia -últimamente escasa- en Santiago y ver el bello arcoiris que bendice la ciudad y que muchos amigos reportan con fotos para que todos lo disfrutemos…

¿Sobre los eclipses? El primero es el 12/13 de julio, es parcial de Sol en Cáncer, y puede traer movimientos internacionales fuertes en torno a figuras de poder, a cierres e inicios drásticos, a la naturaleza y a temas que dábamos por superados. En lo personal nos hará tomar decisiones para armonizar lo personal con lo laboral. Pero esos días el cielo también nos regalará un trino en signos de tierra: Tauro, Virgo y Capri; que nos permitirá experimentar gestos de amor, retomar el disfrute de distintas cosas, concretar con más creatividad y disciplina para ver resultados pronto.

El segundo eclipse llega a fin de mes. El 27. Es total de Luna llena en Acuario y es una activación de autenticidad: nos preguntará sobre lo que realmente somos y queremos y nos empujará a realizarlo; nos permitirá revisar nuestros círculos para ver si nos representan o no; pasarán cosas en torno esto esas semanas y algunos vínculos pueden vivir un final para dejar espacio a otros nuevos que sintonicen con nuestro presente. Los encuentros álmicos estarán potentes, e igualmente el más importante es con nosotros mismos.  En lo colectivo, pueden volver a levantarse temas con el feminismo, amenazas entre países que siguen jugando a quién es el más fuerte -qué antiguo-, ciertas luchas por libertades y florecer innovaciones en torno a la naturaleza. Será importante cuidar el ánimo, el sistema nervioso y llevar las discusiones con una mente abierta. 

Bastante, ¿no? Bueno, recién empezamos este mes inquieto y enriquecedor que hará sus movidas de limpieza para que caminemos escuchándonos más y  así actuar acorde a eso… Que se escuchen fuerte nuestros latidos, intuiciones y llamados del alma!

Dolor&Amor unidos jamás serán vencidos

Lloramos bastante con las amigas. Nos encontramos las tres después de unos meses y cada una está en sus procesos de “muerte” literales y metafóricos. Una abandonó voluntariamente el éxito en Estados Unidos para venir a sanar física y emocionalmente acá, a Chile, desde el poderoso norte, donde se refugia hace unos meses alejada de la urbe, entre las montañas, donde ahora está dejando morir a la intelectual inquieta e independiente para permitir que nazca una mujer nueva que ya tiene otro brillo en los ojos y que no sabemos cómo llegará a ser porque está en plena metamorfosis. La otra amiga está en proceso de ser madre adoptiva por opción, no porque físicamente no pueda, sino desde la certeza de querer hacer una familia desde ese gesto; camino en el cual no sólo se encuentra con la burocracia y los requisitos algo absurdos pero necesarios del sistema, sino con sus propios miedos también. Recuerdo que lo decidió hace un tiempo cuando su padre enfermó grave y ella viajó urgente a verlo; y, en medio de la angustia por la muerte rondando, nos contó por mensaje de teléfono mientras la conteníamos, que quería adoptar a un niño. Fue muy emocionante y mi respuesta fue (además de felicitarla y sentir gran alegría por ella) : Qué bello es el dolor… Y tanto que huimos de él… Fue esa experiencia límite la que dio paso a su nuevo camino y activó mayor sentido a su trabajo y a otras decisiones… Y en mi caso, estoy acompañando a mi padre con una  enfermedad muy avanzada, desde las distintas dimensiones que esto implica: la de hija asustada, preocupada y frágil, la de mujer que sabe lo que viene y lo acepta, la del alma que también sabe qué rol le corresponderá tomar en este capítulo porque hace rato que los sueños, las señales y los guías avisan…

chocolate dessert fabric food

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Figuramos en un bar de chocolate, en una tarde fría precisa para esto, en medio del rico aroma y de las exquisiteces que probamos y que circulan por todas las mesas con el local lleno. Por suerte no amo tanto el chocolate -aunque me encanta que me lo regalen y saber que siempre hay alguno guardado en la despensa por si se asoma algún caprichito por la tarde- porque este bar está muy cerca de mi consulta y podría venir muy seguido; ja… Sentadas en unos sillones, conversamos varias horas y  cada una bota sus lágrimas al contar en qué estamos, espontáneamente nos tomamos las manos, nos abrazamos y compartimos eso que somos: el Amor puro y vibrante que nos habita, que sostiene lo que sea y que no duda en estar sin condiciones…  No casualmente las tres estamos en temas con nuestros padres y hemos hecho cambios importantes en los últimos meses.

Pareciera que cuando el dolor ronda este Amor se asoma con más fuerza. Claro, si te permites verlo, brindarlo y recibirlo. Aunque realmente siempre ambos están. En cada paso que damos. Suben y bajan su volumen, pero siempre están. La experiencia humana que transitamos viene con ambos como generosos acompañantes que nos guiñan un ojo, nos enseñan y abren numerosas oportunidades.

Es una tarde/noche entrañable, muy bella, que nos deja en una energía ídem en medio de las angustias… Vuelvo a casa muy plena y al mismo tiempo permitiendo que la fragilidad esté, porque ella quiere estar y no pienso -no se me ocurre- resistirme… Al día siguiente almuerzo con mi madre y nos acompañamos a cosas tan simples como pagar unas cuentas, comprar pilas, ir por una linterna, pasar por unos dulces para el té. Al almorzar hablamos de la muerte sin nombrarla. Vuelven a rodar lágrimas; después también vienen las risas porque nos gusta comentar qué comen en las mesas alrededor y cómo son los comensales… Unos minutos después cruzamos una avenida con mucha gente y una ciclista grita “¡Me robó el celular!”, varios miramos hacia un tipo que corre y en medio del tumulto otra chica con ojos muy alegres y hablando por celular se asoma con otro teléfono en la mano y grita ¡Aquí, aquí, lo tengo! Nos detenemos en medio de la calle a ver la escena: le trae de vuelta a la ciclista el celular robado mientras ésta última la abraza y le dice “¡Te amo, muchas gracias, te amo en verdad, te pasaste!”, y todos sonreímos emocionados en los segundos que dura el semáforo, al tiempo que ella nos cuenta a todos: “es que hace poco me robaron el mío igual, así que seguí al tipo y lo soltó”. Todos estamos muy contentos. ¡Qué bello! ¿Verdad? Una vez al otro lado de la calle nuestra heroína continúa hablando con su madre al teléfono y le cuenta la historia… Sonreímos. Del brazo de mi madre, siento gran emoción y ternura; agradezco muy feliz estar en medio de este gesto de Amor, protección, conexión, sincronía, sanación y magia…

No casualmente -de nuevo- estos días en que casi terminamos el Taller de Astrología de segundo nivel, profundizamos en los tránsitos de Plutón (transformación, despojo, muerte, renacer, poder, psiquismo) y de Quirón (autoestima, fragilidad, sanación, rememorar, dedicación, terapeuta interior, comprensión), también hablamos de los niveles de consciencia y cuán distinto es vivir un desafío desde un ego sin trabajo alguno (desbordado, una personalidad básica o baja) a vivirlo desde mayor trabajo interior (conociendo a nuestro querido ego en gloria y majestad; en mayor conexión con el alma), en un mundo donde ambas posturas tienen que estar y convivir porque -lo he dicho ya- aquí nadie sobra y no todos vinieron a despertar, hay quienes vienen a estar dormidos y a permanecer en eso, lo cual es preciso y digno también…

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En estas semanas de cierre del otoño por acá y de primavera por el norte, donde nos preparamos para un Solsticio muy emocional y más conectado gracias al gran trino de agua entre Mercurio (mente), Júpiter (sentido) y Neptuno (empatía) en Cáncer, Escorpión y Piscis respectivamente, constatamos también la nueva energía uraniana taurina. Todo está más drástico e intenso, pero la vorágine se ha calmado un poco, ya el fuego alocado de Aries no nos tiene sobre estimulados ni tan impacientes ni tan yoístas (amén). La tierra de Capricornio y Tauro ahora nos tienen resolviendo, mientras Júpiter desde Escorpión y Don Satur desde la casa 10 nos ponen importantes temas enfrente para limpiar, asumir y construir ya no desde la prisa; ahora el paso a paso es vital; o lo aprendes o te frenan con ganas… Por mi parte, iré un par de días a la cordillera y aguas termales del centro sur de Chile para tomar fuerzas en lo personal y en lo profesional; porque el 7 de julio haremos esta Charla de Urano en Tauro en Curicó y luego me corresponderá preparar el Taller de Primer Nivel de Astrología que irá de agosto a noviembre de este año…

En esta semana pre Solsticio, mi cuerpo está tenso y cansado a la vez, como también mi alma está dulce y llena de Vida, la siento vibrante y muy agradecida… Recibo mucho Amor de distintos círculos y gestos, de bellísimos seres que me permiten dejar caer lágrimas, que me abrazan o me toman las manos, que me preparan un té, que me cuentan historias divertidas para reírnos un rato, que me dan sus mejores recetas para la pena y para el cuerpo, que me regalan chocolates con maracuyá y aromaterapia, que nos mandan luz y mensajes de los guías, que nos sostienen en su corazón, que preguntan de verdad ¿Cómo estás?, que aceptan que suspenda lecturas porque la Vida con todo su Amor y su Dolor unidos me requiere en otras cosas… Entonces me digo la misma frase que le dije hace un año a mi amiga: Qué bello es el dolor… Y tanto que huimos de él… Muchas gracias.

Otoño 2018: El placer de lograr

A cosas como  lo sucedido recientemente en Perú y  la dimisión  de su Presidente -aunque ahora amenaza con arrepentirse; nuestro ego siempre puede seguir dando material; a no si no- o al escándalo que involucra al gran ícono millennial Mark Zuckerberg, fundador de Facebook (uno de los distractores y paraísos del ego, creados ex profeso junto a Twitter y WhatsApp para que millones no despierten y vaya que lo han logrado en muchísimos casos), o al gallito entre USA y China me refería en la nota anterior cuando señalaba que habrá “muchas novedades en torno a las figuras de poder”  en este otoño. Lo mismo en este test previo al 2018. Y esto recién empieza. Con Neptuno en Piscis, Quirón en esas aguas también y el Sol en Aries encumbrados en la carta del equinoccio, sabremos de varios personajes ligados a cosas turbias (por si nos faltaran), otros que pueden enfermar, admitir fragilidades, pasar vergüenzas y también sanar bastante egoísmo; comenzar a trascenderlo… Esto llegará a ámbitos artísticos y deportivos también. Pero los “poderosos” -las figuras- no son lo central, sino nosotros; claro está. Todo esto nos puede pasar a nosotros también. Estamos llamados a aterrizar en nuestro desbordado narcisismo de las últimas décadas para, en cambio, cultivar mayor espacio para escucharnos de verdad, para sentir qué nos quiere decir la Vida sabia que pulsamos, para sintonizar con la naturaleza y sus cambios, para practicar más humildad y austeridad, en especial en torno a la forma que tenemos de lograr, de llevar eso que el sistema define como ¿éxito?

En este punto, el ciclo que iniciamos ahora hasta el próximo solsticio de junio 2018 nos abre también a disfrutar más de la planificación y de algo que a ratos desvalorizamos en la actualidad: la disciplina. Este año es muy concreto, nos quiere con agenda, con la mirada en el paso a paso, con la satisfacción en cada avance. Da igual si es bajar de peso, cambiar de trabajo, realizar un viaje, mejorar una relación, ser más próspero, sanar un síntoma, comprar algo… Se nos regala el goce de sentir que avanzamos, que estamos más prácticos y menos enrollados o culposos, que conquistamos en base a disciplinarnos con alegría, sin drama, sin victimizarnos… (¡Aplausos!) Y obvio que lo primero que hay que domesticar es nuestra mirada y actitud hacia lo que emprendamos…pexels-photo-449609.jpeg

Hace unos días entro a una tienda india en busca de unas cosas para el feng shui casero y con su dueño, un señor mayor,  conversamos un poco de la reciente Expo India en Santiago y de las telas y de -me encanta desde niña y de otras vidas, creo yo- Lakshmi.  En eso estamos cuando entra un cliente que le dice -mientras yo me quedo viendo mis productos- con entusiasmo: ¡Quiero algún aroma para mejorar el ambiente en una oficina, en un equipo de trabajo, ¿qué me puede servir?!

Y yo le digo casi como un acto reflejo: Cambiar de actitud -y lo miro con  mi mejor sonrisa, mientras el  dueño (ya casi mi mejor amigo) procede a buscar un incienso que saca con certeza plena del fondo del aparador-. El colega cliente se ríe y me dice: Sí, es verdad; pero además de eso, jajaja. Algo en específico que ayude-. En eso el dueño interrumpe porque quiere saber qué le dije y yo le repito el diálogo. Entonces, él agrega en su castellano con acento indio, que no hay que darle poder a los que son pesados o humilladores; que no hay que bajar la cabeza ni llevarse esa rabia adentro del corazón. Y entre los tres comenzamos una buena conversación muy divertida y profunda a la vez. Terminamos todos contentos, cada uno con sus ganancias y lecciones nuevas.  Yo enternecida y feliz con ese momento.

Sí, sin duda un incienso, una planta, un espacio bello, el feng shui, las terapias de cualquier tipo, un libro, un taller, un viaje, una conversación… Todo puede ayudarnos. E igualmente la despedida de Urano después de siete años en el fuego de Aries y la próxima entrada de Quirón a este mismo signo, nos muestran -y seguirán haciéndolo- el poder de nuestras actitudes frente a lo que sucede… El poder de la rabia, de competir o siempre querer ganar, también el de no mostrarnos y esconder nuestra propia luz e identidad, el de tirarle la ira encima al resto; el poder -tan poco valorado- de detenernos en consciencia de estar haciéndolo; el poder de lo que vibramos, desde dónde nos paramos para movernos… Ahora el otoño/primavera nos tomará lecciones, nos mostrará lo peor de nosotros para que lo soltemos y nos guiñará un ojo cuando seamos honestos (en especial con nosotros mismos), cuando soltemos ansiedad y nos atrevamos a estar -aceptar- más en cada momento y menos en la expectativa, en la anticipación … Nos toca acompañarnos y gozar tanto de poder hacerlo como de cada episodio sanador que atravesemos… 

Por mi parte comenzaré un Taller de segundo nivel de astrología para conocedores del tema, acá la info para inscribirse.  Y se asoma en mayo una charla para que todos comprendamos mejor de qué se trata este tiempo. Ahora, como regalo, les dejo este revelador video que hace un rato descubrí (capaz que ya lo subí, pero no me acuerdo e igual vale la pena verlo de nuevo) y que representa no sólo a una  generación, sino a gran parte del planeta actual que, enhorabuena, está a punto de realizar un gran giro donde el narcisismo nuestro de cada día irá quedando atrás… Que así sea…

Preparados para soltar y cambiar

Me preguntan por los audioróscopos de noviembre y aquí están. Energía del mes y luego por signos.  Me preguntan por cómo me fue el reciente viaje express a Coyhaique (un primer viaje exploratorio para volver a dar el Taller de astrología el 1 y 2 de diciembre; datos para inscribirse acá) y les cuento que estuvo intenso, desafiante y bello a la vez, donde compartí con gente muy agradable en las radios locales, con nuevos amigos que me reciben y con gente que asistió a una jornada de autocuidado que ofrecí en una institución local, donde aprendí mucho… Es alucinante la Patagonia y con vibraciones contrastantes también. Se siente el fin de mundo, la pureza, la sanación y lo drástico. Me deja varios aprendizajes esta primera visita y regalos en el corazón.

Me preguntan, además, que si ando desaparecida. Y -medio en broma y no tanto- les digo que un poco, que estoy como la nueva integrante de la familia; Mary, en plena metamorfosis. Desde niña me fijé en sincronías y señales y, cuando más adelante, a los 20 y algo viví al menos no dos señales, sino mazazos de la Vida que eran tan evidentes pero que mi ego pasó por alto y luego pagué muy caros, suelo atesorar los gestos de la Vida que nos habla a través de encuentros, hechos, símbolos, situaciones y personas que aparecen en el momento preciso aunque no por eso cómodo. Me detengo mucho frente a éstas.

Hace unos días me levanto un poco más tarde y al ir a la cocina a preparar mi agua caliente con limón, jengibre y cúrcuma, me fijo en el lavaplatos y digo: ¿Y tú?, ¿Qué haces aquí; te perdiste o andas buscando algo; quieres ser amiga? -y justo cuando voy a tomarla para sacarla afuera al balcón veo que mi nueva amiga/familiar, una oruga verde, ya está “anidando” (seguro ese no es el nombre científico) y produjo una fina “tela” sobre ella para comenzar su viaje hacia mariposa.  No puedo más de la emoción.

Mary en su segundo día en casa

Siento amor profundo en ese instante y me quedo quieta y con los ojos vidriosos acompañándola un rato… Luego le digo: bueno, cuéntame qué necesitas porque tendremos que compartir acá, prometo no hacer tanto ruido y no sé cómo vamos hacer para lavar los platos pero por mientras te traeré compañía. Parto a buscar la maceta con menta en el balcón y se la dejo lo más cerca posible -pa’ que tenga algo de naturaleza al menos -digo yop. Es bella. A ratos se mueve, se acomoda y vuelvo a emocionarme. Ahora está verde oscuro y continúa en su muerte/resurrección completamente entregada a su estado de crisálida. Cada tanto le rociamos agua desde arriba para que sienta un poco de humedad, según yo como que le hace bien. Yo que sé, sólo quiero ser buena compañía para ella en su nuevo camino; me siento muy honrada con su presencia. No sé si la veré sacar sus alas o si las estrenará a solas y se irá a vivir su nueva vida por ahí. No importa, yo ya estoy muy feliz de recibirla y del regalo de la señal que me (nos) trae.

Mary no se pone nerviosa como nosotros. No le teme al cambio, a soltar el pasado ni lo conocido. Se entrega a su nuevo estado que, seguro, no es muy cómodo por un rato. Y estos días en que muchos vivimos desafíos, confirmaciones de nuestras decisiones y limpieza del pasado; en que se evidencian las obsesiones, intensidades y apegos de cada uno, mientras las verdades escorpiónicas siguen saliendo a la luz y nuestra intuición brilla con ganas junto a nuestro poder personal y tenemos más capacidad de hacer cambios; bien vale la pena mirar/sentir a las mariposas (como la que vino hoy a mi ventana, en la consulta, mientras leía su carta astral a un adolescente de corazón muy puro que, poco a poco, se hace camino en este sistema rígido que estamos dejando por fin), honrarlas, copiarles su movimiento liviano, disfrutar su belleza y su danza…

Por mientras, me preparo para algunos cambios, para seguir enseñando y aprendiendo (en especial de los demás y de la Vida en sí), para viajar a escribir y a detenerme, junto con respirar cada tanto para agradecerlo todo -incluso algunas angustias-, reírme de varias cosas -obvio que también de mí misma y de mi ego– y sentir que, realmente, todos nos estamos preparando para algo grande donde tendremos que cobijarnos, soltar y sacar nuestras alas… ¡Gracias!

Luna nueva en Leo: Retomar nuestros dones para brillar

Después de la inusual nieve que cae en el centro de Chile, siento alivio y mucho optimismo. Fue una buena purificación, muy distinta a la que tuvimos en el verano con los incendios, que también hicieron su trabajo de limpieza… No siempre nos toca aprender desde el dolor, muchas veces podemos hacerlo desde lo bello y desde el agradecimiento, pero nos cuesta incorporar esta dinámica… Por lo mismo me revitalizo también con un arcoiris que cruza Santiago pocos días antes de la nieve; porque son señales y buenos síntomas en una ciudad que las últimas semanas –como muchas capitales- estaba cargada de energía mental ansiosa y ensimismada (para qué hablar de la negatividad y del miedo tan propios de este sistema occidental casi planetario).

Y acá estamos, todos bien movidos en esta bella Tierra, después de esta última Luna llena (el 9 de julio) que se dio con un cielo muy tenso, que provocó verdades (en especial familiares)  y asumir lo que tenemos que hacer. Que trajo poderosos cierres. Donde la Cuadratura Cardinal en el cielo entre Cáncer, Capricornio y Libra  movió el piso para mirar situaciones que comenzaron en 2014 y que ahora nos corresponde concluir… Y hay quienes pueden recibir dolorosos efectos del no hacerse cargo, del seguir pegados en la misma forma de ser y de mirar la vida; como también hay quienes pueden valorar el camino andado y vivenciar su crecimiento. Como sea, todos pasamos algunos exámenes este mes y -claro- no todos aprobamos, no todos quieren seguir adelante en algunos casos, pero las lecciones y comprensiones nos llegan por igual… Caen fichas estas semanas.

Entre otras cosas, a cada uno le corresponde dedicarse a algo importante (en lo interno) que nos dé sentido, que nos aporte tanto placer como trascendencia y eleve nuestra vibración. No son grandes empresas necesariamente, pero sí pueden ser nuevos proyectos, o cambios de hábitos y/o actitudes, o terminar de integrar heridas para soltarlas con amor, o limpieza de relaciones, etc.  Es ahora el momento. Y esto incluye un gesto de humildad: Pedir ayuda. No podemos solos y vinimos acá a vincularnos (todo un arte, por cierto!), es el momento también de pedir la energía de otros para que cada uno entregue sus dones y sigamos tejiendo esta malla mágica y perfecta en la que todos estamos conectados… 

En mi caso, me he reído cantidad estas semanas. ¿De qué? De mí.  También me reto, me regaño; con amor y humor, claro. Es que los guías me han mandado por distintas vías la tarea de hacer clases de astrología y de unas charlas que tengo que dar con info para estos tiempos. Pero mi ego patalea, no quiere, evade (es que hay una serie argentina muy buena que tenemos que ver -se inventa; jaja.), y encuentra montón de excusas para quedarse en su comodidad de la consulta llena, las tardes con distintas actividades, con espacio para compartir y viajar… E igual, desde esta y otras vidas he sido obediente con los mandatos del alma&espíritu, con el trabajo interior que me mandan a hacer (lo cual no siempre es fácil ni popular en lo social, trae a veces mucho dolor e incomprensión, pero todo el rato es luminoso), por lo tanto mi mente está ahí, como decía en el post anterior, dando vueltas porque sabe que tiene algo pendiente.

Entre las excusas mentales que encuentro es que realmente la astrología que yo hago no tiene nombre en lo oficial; en lo personal sí: la llamo astrología álmica, aunque supe que hay una astrología evolutiva y me suena que seguro yo hago eso o algo parecido porque es lo que me interesa: que todos tengamos más información y comprensión de nosotros mismos, de estos tiempos y de los ciclos que cada uno atraviesa, para activar distintos talentos y caminos que nos lleven a sonreír más, a pasarlo mejor y hacerle caso a la voz del alma antes que a la de la mente lógica que no siempre  comprende qué nos está pasando; que elevemos vibración….Pero yo, dale con las excusas: es que yo casi no la estudié (apenas un semestre o menos quizá, no lo recuerdo tanto, hace muuucho rato con un grupo pequeño en el living de una casa que una compañera ofreció, con el mismo profesor, Alejandro Lagos, que antes nos enseñó tarot en un centro cultural) pero entendí que era un lenguaje y técnica conocida por mí -lo cual se me confirmó después- y es una herramienta que me gusta mucho pero no giro en torno a ella (no soy fan, para nada), que la uso para activar consciencia pero que en sí misma -como le dije una vez a un astrólogo que no entendió mi frase porque estamos en vibraciones muy distintas- a mí no me interesa en sí misma. Es decir, no me motiva saber más del tema, averiguar, perfeccionar; no me llama especialmente. La astrología en mi caso es el vehículo que actualmente uso para bajar información de consciencia -esto es mi propósito constante-, la cual sirve tanto para la vida cotidiana como para lo profundo, pero para nada es mi objetivo esta disciplina en sí, aunque tiene gran sentido, magia y precisión a la vez, lo cual disfruto con plenitud día a día porque cada persona es un mundo y que juntos viajemos por eso que cada uno es resulta un honor muy emocionante, sanador, cautivante y aleccionador al mismo tiempo… Crecemos juntos cuando alguien viene a su lectura… Y también conectamos con la vibración de cada planeta para apoyar lo que estamos viviendo…

Entonces, mi ego perfeccionista se cuestiona ¿cómo voy a enseñar esto?, ¿y por dónde parto si yo simplemente lo sé y aplico pero no conozco demasiado la mecánica porque para mí -como me dijo una canalizadora hace años- es natural la astrología? Y entonces hablo con mis guías y la respuesta siempre es que no me entrampe en miedos de mi ego que en otras vidas -lo reviví varias veces en esta encarnación- sufrió mucho por entregar información que se mal usó o mal interpretó y que no me ponga tan perfeccionista. Ja. Ya, bueno ya; digo con puchero. Es que yo -hace unos años que ya no- antes iba a distintos talleres o charlas de cosas que me interesaban y cada tanto además de encontrarme con bellas experiencias, también me topaba con grandes incoherencias (egos nada trabajados, entre otras cosas) y formas de hacer las cosas ni pulcras ni luminosas, como pasa en todos los ámbitos, no sólo en el área del ‘despertar’ o del sanar; entonces aprendí mucho de lo que no hay que hacer y también me cansé un poco.

Bueno, la cosa es que tengo que dar este taller de astrología con mi forma, con la info que a mí me ha llegado y lo haré -esta primera vez- de agosto a noviembre, me toca entregar parte de lo aprendido e integrado en años de lecturas, de trabajar con personas, para que otros lo tomen y tengan su propia herramienta guía. Acá pueden leer los interesados e inscribirse si gustan: Taller. 

Y en las vueltas de todo este paseo donde muchos estamos asumiendo esos llamados del alma con más o menos incomodidad pero con certeza y alegría, me llegan confirmaciones de la energía más luminosa de estos tiempos vía sueños, breves lecturas de frases en el momento justo y la gente que llega a la consulta por su carta astral. A muchos nos está pasando, ¿verdad? Y ahora, esta Luna nueva en Leo (este domingo 23 de madrugada) nos trae entretenidas tareas. Por una parte se nos pide gran autenticidad, por otro, aprender a manejar la rabia y los impulsos de forma más sana&creativa (tremendo arte personal, ¿no?), lo cual incluye dejar de tomárselo todo personal! Y también nos recuerda: retoma lo que te gusta, lo que te apasiona, o descúbrelo, juega -úsalo- con eso, compártelo, diviértete para que reactives tu luz! Tendremos un mes para practicar , semanas muy importantes donde los eclipses y otra Luna en Leo más traerán sorpresas en torno a todo esto! ¡Feliz Luna nueva leonina… Y a brillar!