“El miedo es maravilloso”

portaluz2Esto de atravesar portales agota, ¿eh? Pero, bueno, lo elegí, se me confirmó con señales, me gusta, lo disfruto, creo, confío… Y a ratos dudo, lo admito. Pero no me quejo porque es algo que elegí, sólo constato. Me refiero a nuestras decisiones -guiadas, casi siempre, aunque no lo sepamos- de hacer algo que nos da sentido. A mí hacer rituales y el resto de mis trabajos (unos más que otros, a ratos) me lo dan: el sentido, la dirección de vida, el significado, la profundidad, el para qué… y la satisfacción; la alegría en realidad. Pero parece -muchas veces es así- que ciertas decisiones que implican un compromiso mayor significan trabajo extra y pruebas ídem. Parece que nuestros guías (la Divinidad) prueban nuestra convicción  e intención en aquello importante que hacemos y que involucra tanto el camino personal como a más gente…

Creo que esto es lo que pasa con los cambios de vida que hacemos, con los giros y decisiones más potentes. Lo del primer viaje y ritual en Mercedes se me había mostrado y anunciado hace un par de años por más de una señal, es decir,  el hecho, el viaje a trabajar con gente en rituales y otros temas espirituales fuera de Chile otra vez (antes hice algunas cosas en Uruguay), lo que no sabía era el lugar ni el cómo ni el cuándo… Es más, hasta lo había olvidado (el anuncio). Lo de partir con rituales en Santiago y reunir gente, también, como una manera de expandir la energía y conectarla… El tema es que una vez que dices sí, vienen las partes más desafiantes del camino, y las más reconfortantes como telón de fondo y acto final también están ahí.

Y en esas partes desafiantes, mi viaje a Buenos Aires ocurre cuando el país se encuentra en duelo nacional porque una gran tormenta inundó varias zonas, murieron muchos seres, faltan servicios básicos y se asoma con fuerza el dolor, la impotencia, la rabia, la precariedad latinoamericana de siempre, el poder de la naturaleza versus nuestra soberbia de tapar todo con cemento,   los cambios inesperados desconcertantes… y crudos. Desde el avión puedo mirar parte de las zonas aún bajo el agua y recuerdo la misma imagen tantas veces repetida en Chile y otros países donde volvemos a levantarnos como sea… El agua con su fuerza, -“limpieza”, me recuerda Fer desde Uruguay, quien también vivió la tormenta que cayó con tremenda fuerza alrededor del río de La Plata-.  Esto es sólo una parte del desafío, porque las aguas provocaron que nuestra logística con mi amiga Su se entorpeciera dada la falta de internet, electricidad y comunicación en general…

Casi tengo que cambiar de día el viaje porque nada de lo previsto para mi llegada parece funcionar y mi vuelo es muy tarde para alcanzar el último combi o bus hasta Mercedes,  encima puede que me bajen del avión por la alta demanda… Pero a último momento -un par de horas antes de tomar el avión- Juan, amigo de Su, ex profesor de educación física, ex inmigrante argentino en España, ex trovador aficionado y actual taxista libre y esperanzado, da señales de vida y puede ir a buscarme al aeropuerto de Ezeiza para cruzar hasta Palermo. Así lo hacemos y nos contamos la vida arriba del taxi con carcajadas incluidas y cruzando decenas de calles sin semáforo y manifestaciones varias de porteños indignados por la falta de luz y agua… Dos horas más tarde, me deja con Humberto, amigo de infancia de Su, abogado y cantante de tangos, quien me impulsó a venirme ese día pues él se encuentra en pleno ensayo para su concierto del sábado en La Plata con los excelentes músicos de Amores Tangos y luego de eso tiene que venir a Mercedes por trabajo… Entonces, me sorprenden-emocionan cuando al llegar tocan la última canción y me retumba el corazón y la piel, especialmente con el bandoneón… Guau! qué llegada, después de tanto stress, de dudar, de creer que no podría, de encontrarme con mis miedos y angustias, de pedir señales y recibirlas, llego con estos dos guardianes-músicos-creativos… Alcancé a grabar este video, todo un privilegio:

Con Humberto, después de esta música potente, partimos viaje a Mercedes, me cuenta parte no menor de su vida y milagros, conversamos también de las inundaciones, pues parte de su familia está afectada, escuchamos más tangos y candombe, que me recuerda tanto a Uruguay, hasta bailamos en el auto con la música bien fuerte; también conversamos de mi historia con el periodismo, el tarot, la astrología… Otras dos horas después llegamos a casa de Su y salimos a una buena cena… De vuelta en casa ponemos música y bailamos conectando con la alegría y liberando cansancio y stress acumulados…

En el silencio de la noche me siento al borde de la cama, respiro profundo, muevo los pies en el suelo frío y agradezco…  Todo, hasta mis fantasmas pasan por el agradecimiento. Algunos de ellos vienen de otras vidas y tienen que ver con pérdidas, abandonos, rechazo, desarraigo, y sé que frente a la incertidumbre en los viajes éstos aparecen y empañan lo real… Respiro y suelto viendo toda la película…

Al día siguiente nos levantamos temprano y con Su trabajamos en los últimos detalles del Ritual de Otoño, vamos a ver el lugar: el gimnasio Equilibrio, que lo ofreció su dueña, Patricia, vía Carla ya en febrero, el lugar es amplio, con techo alto y con piso de madera, está muy bien. Más tarde vienen los amigos a casa a saludar, conversamos y seguimos trabajando. El sábado vamos con Carla y Su a energizar el espacio con flores, palo santo, velas, incienso  música y otras hierbas… Pero antes de ir me quedo pegada en una entrevista de radio Cooperativa de Chile. Por esas sincronías de la vida, puse la señal online mientras revisaba correos y otros detalles y aparece una voz mexicana que me cautiva y me quedo escuchando. Es la atleta Verónica Ruiz Moreno, quien se prepara para correr la maratón de Santiago. Ella tiene una enfermedad neurológica degenerativa, el mal de Huntington, y su lema para correr es: diagnóstico no es destino. Lo amé, porque es lo que creo absolutamente y siento que muchas veces es el diagnóstico lo que nos liquida antes de cerciorarnos de lo que tenemos, dónde y cómo estamos, y cambiar por dentro para provocar la sanación. Cuando escucho eso al comienzo de la entrevista, me quedo atenta y con el corazón feliz.

miedos2En una parte de la conversación, la periodista Cecilia Rovaretti le pregunta por los miedos y ella le responde: El miedo es maravilloso  -se me eriza la piel y la aplaudo. Guau! Así es! -digo en voz alta. Y debe argumentarle a Cecilia, que me imagino la cara de sorpresa que le pone por su respuesta: ¡Claro, por supuesto que sí! El miedo es lo que te impulsa, lo que te dice dónde tienes que trabajar, es lo que te indica en qué te tienes que fijar. Mis temores son estos: qué va a pasar conmigo si mi marido se muere y yo tengo avanzada la enfermedad, ese es mi mayor temor,  entonces lo que puedes hacer es hacer algo al respecto, yo creé una fundación y puedo vivir de ahí, (…) porque el miedo está en el futuro, en una posibilidad que no ha sucedido y yo estoy muy enfocada en mi presente, entonces no le das chance- afirma con certeza. Verónica le habla también de las terapias alternativas, del ejercicio, la espiritualidad y del agradecimiento… Tremenda inspiración y lección. Contagia alegría y sabiduría. Pueden escucharla aquí o verla acá… Yo desde el otro lado de la cordillera y la pantalla  honro su convicción, su temple. También agradezco la oportunidad de escucharla justo en este momento, cuando me siento muy cansada después de ciertas pruebas, agradecida y feliz de hacer lo que hago, pero a ratos dudando cuando las pruebas aparecen. Entonces Verónica afirma: tomen conciencia que un diagnóstico no hace destino, que uno puede tener una vida maravillosa, no te esperes a tener nada para vivir  una vida sensacional, no te esperes a que tu circunstancia cambie, no hay tiempo…. Guau, otra vez!… Eso es: nuestra oportunidad de ser felices es ahora, no mañana; como lo he dicho en varios rituales y lecturas…

Tener el regalo de esta sincrónica entrevista, me da más señales y aliento para confiar, aceptar, agradecer y actuar en pos de lo que me mueve. Por eso lo comparto en este espacio por donde muchos pasan y sintonizamos con nuestras fragilidades, fortalezas, sonrisas, conciencia, alma y corazones, entre tantas otras cosas… Estamos todos creciendo juntos, con nuestros miedos como motor y nuestras confianzas como árboles frondosos que dan respaldo y sombra en el camino… Hasta la próxima!

camino arboles

Bellos círculos de Luz

circulo velas blancas¿Ritual de qué? -me pregunta un chico. De otoño- le respondo con cara de ¿qué te parece y qué más quieres saber? -¿Y qué hacen ahí? -me sigue preguntando.

Entonces le voy explicando un poco de lo explicable, porque ni yo tengo tanta claridad de qué son y cómo definirlos (los rituales), pero sí tengo la certeza del para qué de éstos: son encuentros para conectar con la vibración actual de la Tierra o lo que esté sucediendo con ella, lo cual es tanto más sano que sintonizar con el ritmo de nuestro ego y del sistema que se nos ocurrió crear para vivir en las ciudades; son espacios de conexión con nuestra divinidad interior, son momentos de celebración para liberar lo viejo y abrir lo nuevo; son encuentros para recordar quiénes somos, lograr detenernos, integrar lo vivido y comenzar lo venidero con más consciencia y energía; son viajes colectivos del alma, son círculos de luz…

¿Y hay que ir vestido de alguna manera especial? -continúa mi amigo curioso. Nooop -le digo tajante y le explico que ya no son los tiempos de la forma: de vestirse, sentarse o meditar de tal manera…. Lo más importante es tu intención… Ya con eso estamos -agrego. Estos tiempos abiertos y mágicos que estamos viviendo son para la espontaneidad, la libertad, la creación,  el recordar el verdadero sentido de nuestro paso por acá, la conexión directa -y sin escalas- con la Divinidad, donde ya las religiones caen e importan poco porque no necesitamos como humanidad normar el contacto con la espiritualidad que está siempre presente en todo. Por lo mismo, son también tiempos más desconcertantes y alocados, porque el desafío de encontrar nuestro centro es personal y más trabajoso dada la falta de referentes, la cantidad de estímulos externos y de información… Pero es también una tarea más satisfactoria porque encontrar el rumbo, la conexión y el sentido es una labor diaria inacabable y con tremendos regalos…

Parte de esta tarea, en mi caso, es hacer rituales, donde yo misma crezco antes, durante y después, ya que la energía del grupo y del asunto que nos convoca se presenta sincrónicamente y pone a prueba no sólo mi voluntad, también a mi ego; al tiempo que me conecta con mi alma y parte de las misiones que he elegido “recordar-transitar”, mientras mi energía se entretiene, se cansa, se empodera, se estresa, disfruta, resplandece, vive… Sí, porque como siempre lo digo, la vida tiene de todo…

Y obvio que en estos rituales de otoño el desapego anduvo merodeando por mi vida y diciéndome: hasta aquí llegaste con esto y con aquello, suelta porque estas cosas-situaciones se tienen que ir…. O, “bueno, ¿no querías hacer ritual de otoño, tiempo de soltar?, bien, entonces confía en medio de la incertidumbre”…. Así siento la voz sabia de la vida a ratos susurrando cuando he(mos) estado en meses arrebatados y de mucha limpieza, como marzo y abril…

CIRCULO MERCEDES

Círculo de Luz en Mercedes: Ritual de Otoño; en Gimnasio Equilibrio

Pero la magia también está tan presente que me emociona y me hace agradecer infinitamente. Y el 6 de abril fue mágico, circular, sanador, conectado, sincronizado, bello… En Mercedes celebramos con mi amiga-hermana Susana Arley, más conocida como Su, nuestro Ritual de Otoño entre gente muy bella que ya me había recibido en febrero para el año serpentino (que vaya que se está moviendo, ¿no?) y varios nuevos participantes que vienen curiosos y entregados a algo que no saben del todo de qué se trata, igual que yo, jaja… Y cuando comenzamos, además de honrar a todos los seres que partieron debido a las crudas tormentas e inundaciones en Buenos Aires, me corresponde presentarme, cosa que siempre me hace gracia porque -ya lo he dicho- no tengo una definición para mí misma y no sé por dónde comenzar… También porque las etiquetas no me agradan y encuentro que nos limitan, encima no le tengo mucho aprecio a los títulos, me dan un poco lo mismo: en esta vida uno de los míos dice “periodista”, pero me queda grande para algunas cosas y chico para tantas otras, y en cambio valoro mucho más la sabiduría que el conocimiento teórico, entonces me da igual si yo o el del lado somos super letrados o aparentemente ignorantes porque acá estamos todos aprendiendo eternamente y somos todos iguales: todos lo pasamos mal en distintos momentos, todos tenemos la capacidad de cambiar, de gozar la vida y de despertar… A mí -volviendo a las clasificaciones- me gustan los oficios, entonces en esta vida -lo digo así porque quién sabe en las otras, aunque tengo información de algunas- también soy escritora -¿o acaso no escribo?-, astróloga, tarotista, ritualera (lo acabo de inventar), comunicadora, aprendiz intuitiva de chamana, bloguera, productora, horoscopera y quizá qué más puede venir…

… El Ritual de Otoño de Mercedes no comenzó la noche del 6 de abril, sino bastante antes ya sólo con gestar la idea a fines de febrero en que comenzamos a mover la energía y también las últimas semanas de marzo cuando muchos colaboran de distintas maneras y conformamos otro círculo aparentemente invisible pero poderoso… Y es una de las cosas que más me emociona de los Rituales: la ayuda, las manos e intención de muchos ofreciendo cosas logísticas o mandando luz desde donde estén, y conectándose con el grupo y su energía aunque no puedan venir. Me conmueve con lagrimita y todo a ratos, cuando veo-siento este círculo moviéndose… Entonces, Carla consigue el lugar que ya había ofrecido Patricia: el gimnasio Equilibrio, y nos lleva a verlo y arreglarlo temprano; Flory se encarga de cobrar; Carolina manda mails ofreciendo ayuda, llega con un rico té de menta y después nos llevará en su auto de regreso a casa cargados de cojines (almohadones) y más; Estefanía me ayuda a contar y a entregar hojitas; Fran se encarga del audio, las fotos y luces; Fer y Mónica llegan con hojas de otoño de sus jardines para el altar; Mabel pone su mesa para la comida y una chica vecina que ni siquiera puede venir cuando nos ve ordenando ofrece también la de ella y a los minutos aparece con su mesa redonda; Armando ofrece su equipo de sonido y manda un mensaje al celular enviándonos luz pues no podrá estar; Silvia desde Santiago me regala una vela naranja para ponerla en el altar de Mercedes; mi querido Fer desde Uruguay manda luz y está desde allá con nosotros; dos amigas que llegan temprano se ponen con nosotras a ordenar los cojines, las cartas de ángeles y más; muchos que estuvieron en el ritual de Santiago -incluidos mis padres- mandan luz, piensan en nosotros y conectan con la energía para estar unidos… Y cada participante llega con su energía y trae cosas para compartir, muchas hechos por ellos mismos… Es muy potente y conmovedor formar este círculo de luz, esta comunidad… Todo un honor y privilegio…

Además, este círculo es espontáneo y libre, como tiene que ser, siento yo… Y así hacemos un viaje en Mercedes para despedir al verano con toda su luminosidad y expansión, de modo que nos permita entrar al frío del otoño con sus tonos ocres y la potente -aunque a ratos dolorosa- experiencia de soltar: control, expectativas, cosas-emociones estancadas, comodidades, fijaciones, lo que ya no sirve, lo que atesoramos… Soltar sin distinción, pues a lo único que podemos aferrarnos es a la luz que tenemos dentro, al alma, al corazón puro, a la divinidad que nos habita poderosa y maravillosamente…

Altar-Mandala OtoñoEsa luz es la que se presenta en los rituales con tal poder que algunos que ven y otros que canalizan -como mi amiga Su- nos cuentan que además del Buda, Kwan Yin,  Lupita (patrona de América y de este ilustre blog, no podía ser menos) que comandan el altar otoñal, también se presentan los arcángeles Miguel (soy fan del alado azul junto con varios más que vienen al ritual y/o leen este blog, así que obvio que estuvo), Uriel y Zadkiel, además del maestro Jesús; mientras cada uno de los presentes convoca a sus propios guías y maestros, quienes todo el rato nos han acompañado aunque no lo sepamos ni imaginemos… Una mano invisible siempre está ahí para ayudar, empujar, mostrar, guiar, soplar…

El espíritu del Otoño también baja y asciende hasta nosotros, para regalarnos el despojo, la liberación de lo que nos pesa, la capacidad de soltar y confiar… La Tierra generosa nos da este regalo de sincronizarnos con sus ciclos, ritmos y colores, y todo está ahí para quienes quieran tomarlo…

Y entonces la energía se palpa en el aire, el alma colectiva se hace presente y esos instantes me hacen decir sí, sigamos, esto Es; con todo el trabajo que significa y los portales que atravesamos (esta vez volvieron a presentarse, no se puede cantar victoria con el crecimiento personal, siempre hay una vuelta más y algo que te pone a prueba)… Por eso cuando miro el círculo de luz de Santiago y ahora en Mercedes me conmueve y les decía anoche que al mirar a los más de 120 que estuvimos en Santiago algo en mí tenía risa de decir: a mí se me ocurre hacer rituales, pero a ustedes se les ocurre seguirme, y me río sola; pero cuando digo seguirme, no me refiero a mí, pues -enhorabuena- ya no son los tiempos para seguir a nadie, para estar en dependencias de supuestos maestros, gurúes y etc., de turno, además ni yo me siento en eso ni quiero serlo;  ahora son los tiempos de encontrar por nosotros mismos nuestras verdades; me refiero a seguirme en la idea de reunirnos y juntar nuestra energía en un ritual lleno de símbolos visibles e invisibles, a tomarnos el tiempo y el espacio en algo que a veces nos suena que puede ser bueno pero no lo sabemos del todo… Y sin embargo sucede, “funciona”, es, nos une y nos conecta… Vaya!

Este viaje-ritual que pasa por meditación, música, baile, introspección, compartir, reflexión y agradecimiento, eleva nuestra energía y tiene unos luminosos silencios de gran poder donde el alma colectiva puede palparse con bella emoción; termina en un gran abrazo circular formado casi por 50 seres (más nuestros respectivos guías que se quedan hasta el final, porque trabajan 24 horas) que nos da conexión de vida pura junto a la luz de las  velas, la fuerza de los cristales y  la despedida de las  hojas de otoño, en sintonía con dos voces sudamericanas que nos regalan un buen lema para este otoño, con profundidad, talento y sentido… GRACIAS otra vez!…. Ya les contaré del portal que volvimos a atravesar en la previa y luego subo las fotos otoñales mercedinas…. 😉

Marzo 2013: empuje y agitación para crecer

Estimados pasajeros de este blog, les cuento que la autora del mismo = yo, está muy atareada y algo extenuada, pero bien… La respiración, meditación y el agradecimiento son tres prácticas que me mantienen vital y más menos centrada en medio de la gran actividad de marzo que ya había detallado en una nota para Guioteca.com, gracias al auspicio de Marte en conjunción a otoñocaminoUrano nada menos que en Aries + Luna Llena en Libra y Plutón en Capricornio, lo cual “está siendo” -para todos- como un pie en el acelerador en una pista llena de curvas, montes y cruces donde pareciera que vamos contra el tiempo aunque no sepamos por qué y hay que parar en varias estaciones a resolver cosas mientras los de atrás te apuran si te paras mucho o equivocas poniendo a prueba tu lado oscuro y/o auto-destructivo; pero que igual si estás confiado y más despierto te deja un buen sabor de boca, ya que este tiempo nos enseña a manejar la intensidad externa con calma interna… Ahora esa agitación termina poco a poco, pero la electricidad -y a ratos locura- de estos días se siente en el aire y en nuestros cuerpos… Como también andan sueltas la rabia, la ansiedad, la creatividad y la no menor posibilidad de equilibrar nuestras vidas…

Y desde este remolino de marzo ya nos preparamos varios para el Ritual de Otoño en Mercedes, este 6 de abril… Ayer lo recordé cuando fuimos al cerro San Cristóbal a estar, hacer pic-nic, caminar descalzos por el pasto y mirar el follaje otoñal por fin con el aire más frío que los últimos días… Recién ahora, desde mediados de semana y más con los feriados me quedó algo de espacio para cosas mías, como juntarme con gente que no veía hace mucho y contarnos la vida, ver pelis, ir al cerro (mientras una perrita callejera-cerrera se nos une y le toca pollo porque la zanahoria por más que le insistí no le gustó nada), subir las fotos del reciente Ritual de Otoño en Santiago, comprar y reunir las últimas cosas para Mercedes…

El viernes, Deborah (amiga-maestra-alumna-compañera de otra vida) vino a casa a compartir cómo estuvieron nuestros veranos, y también temas de astrología, entre otras cosas profundas, visionarias  y divertidas que siempre afloran en las conversaciones con ella, además de parte de sus aventuras en un poderoso viaje de trabajo que hizo al Sudeste Asiático… Ahora, luego de ver algunas de sus fotos quiero puro ir allá… Ya llegará el momento…

DSCN4403

Cerro San Cristóbal, Santiago

Más tarde veo la peli “Ajustes del destino”, con Matt Damon, que apareció mencionada en un muy buen taller de conexión interior al que fui el finde pasado… Y está buena, me gusta y me confirma ciertas cosas, como la perseverancia, los vuelcos de la vida y el que siempre estamos acompañados… Ya, es ficción, pero Hollywood es especialista en tocar temas que algunas élites manejan…

Recién, entonces, viene la calma después de un mes muy intenso… Igual tengo cantidad de tareas por hacer, pero el silencio de la ciudad, el verde-amarillo del cerro, echarme a ver una peli; en fin, ese no-hacer, o el hacer sin correr se transforma en un tesoro… Después del cerro, viene la siesta y la conversación con Su por los detalles del Ritual en Mercedes donde, otra vez, hay ciertos obstáculos para llegar, pero ambas confiamos y creo que tengo mareados a mis guías pidiéndoles que me den señales sobre el mejor camino y que liberen cualquier impedimento… Será como tenga que ser y de la mejor manera para nuestro crecimiento, como siempre ¿no? Con aceptación todo fluye, así que acepto que ya se presentan pequeños contratiempos, pero confío en que ir y compartir el Ritual es algo que está en mi camino y que ya lo confirmé en febrero cuando celebramos el Año de la Serpiente de Agua, en un bello y poderoso encuentro que me conmovió y me dio aún más certezas de mi trabajo…

Un trabajo que a ratos ni yo entiendo mucho (por eso me hace gracia cuando debo presentarme en los “eventos” que hago), porque no es nada convencional -qué agrado igual- y encima es muy diverso: que la consulta (por estos días sólo con carta astral), que el horóscopo de emol.com, que la radio Cooperativa, que los rituales, que los talleres de meditación (ya vienen!), que las notas en distintos sitios, que este -ilustre y a ratos ecléctico- blog… Lo digo porque el otro día conversando con alguien sobre su indefinición -o falta de etiqueta- laboral frente a una reunión que tenía, le dije: si quieres voy yo y les explico cómo es esto de ser un verdadero mandala laboral, o un abanico profesional, que no sabemos cómo se llama ni cómo funciona, pero lo hace, y encima te hace feliz, te da para vivir y tienes horario libre, lo cual no siempre es tan ideal (trabajas todos los días muchas veces), y encima tiene que ver con el espíritu -tremendo honor y faena personal- y no somos ningunos hippies rancios ni vegetarianos fanáticos, ni andamos vestidos de blanco con “cara de Om”, ¿qué tal?; mientras ambos nos reíamos. Y puedes partir por esto, le agregué: ¿usted me ve triste, amargado, estresado, con la piel opaca, pendiente de cosas del sistema, ah? Nop, lo que pasa es que por karma (historia de vida anterior), llamado divino, elección guiada; a mí no me correspondió en esta vida estar en un trabajo tradicional… Ahí lo dejas loco al que te va a entrevistar… Y seguimos riendo, porque igual Chile es muy rígido aún el tema laboral, aunque cada vez se abre más nuestra mente y emociones, enhorabuena…

E igualmente, ambos recordamos que al principio no fue nada fácil: tuvimos que lidiar con las dudas, el miedo, el rechazo, la envidia -todavía esta chica aparece de vez en cuando, es humana y persistente-  y la burla de muchos (a mí me llegaron hasta anónimos de compañeros de universidad, hace varios años); aprender a surfear la ola de la inestabilidad y la incertidumbre muchas veces, la soledad que implica estar en algo diferente, como muchos otros oficios, y tantos otros costos que tienen todas las elecciones de camino que hacemos todos en distintos momentos de la vida… Sin embargo, al menos para mí, la certeza de hacer algo que me gusta, que me da sentido de vida y en libertad, siempre fue más grande que los obstáculos y lograba vencer a mis propios cuestionamientos. Como también la aceptación y el mirar mi participación en los hechos, fueron un bastión, pues la realidad que vivimos es un reflejo de nosotros, y esta mirada siempre me llevó a mí como centro. No desde el egocentrismo, sino desde el mirar cómo yo -tanto mi ego como mi divinidad interior- soy responsable de todo lo que vivo y construyo, ver cuál es mi parte en lo que me gusta y lo que no de mi vida, porque además -como lo he dicho varias veces en este blog- nada malo nos pasa, no somos víctimas, sólo seres luminosos aprendiendo, recordando y creciendo…

mandalaflorAsí, desde este mandala personal-laboral que muchos vivimos y estamos formando poco a poco en todo el planeta, pues cada vez son más los que están tomando caminos nuevos, variados y más integrales; mandala que para mí se transformó en uno de los grandes regalos que hasta ahora vivo y cultivo en esta encarnación, que ahora tiene como telón de fondo la agitación de marzo y la apertura de un abril de portales, cosechas y pruebas, agradezco a muchos seres humanos y divinos que siguen dándome señales de seguir, de crecer y ahora también de viajar a compartir un ritual que nos da la oportunidad de conectarnos con la Tierra, con el alma y con nosotros mismos, que somos verdaderas semillas de luz que vida tras vida tenemos la oportunidad de germinar, transformarnos, crecer, dar frutos y esparcir nuestros dones… Sí, es una oportunidad y depende de nosotros tomarla o quedarnos dormidos o pegados… Así que este tiempo tan movido, raro y bello al mismo tiempo, nos empuja a estos procesos y lo hace colectivamente, pues más que nunca antes podemos ver que somos muchos y sentirnos acompañados en cada paso de este espiral luminoso llamado vida… Ahí vamos! Gracias!

Despedida al Sol: Celebramos el Otoño en Mercedes, 6 abril

aut es

Representación del espíritu del Otoño

Me dicen que el Otoño se siente ya con fuerza en Mercedes, con lluvias y tormentas incluidas. Por acá en Santiago el calor sigue por  los 30º, aunque la brisa fría por las mañanas es más protagonista también.

¿Por qué celebrar el Otoño?, ¿por qué juntarnos? Porque somos uno con la naturaleza aunque lo olvidemos, y ella nos ofrece tremendas oportunidades: cambiar, renovarnos, conectarnos con su fuerza. Y en este caso, como lo vivimos en el Ritual de Santiago, descubrimos que podemos ser como los árboles que cambian su color y que sueltan sus hojas secas. Estos meses, entonces, nos abren la oportunidad de soltar pesos, de liberar lo que ya no sirve o está estancado en nosotros y así caminar más livianos.

Pero celebramos también porque ancestralmente todas las culturas han honrado al Sol, el cielo y sus ciclos, y ese rito que hoy hemos desterrado es mágico y nos potencia. Detenernos a reconocer dónde y cómo estamos nos da fuerza. Y ahora la luz del Sol se aleja, pero se acercan otras energías que, si sabemos darles espacio, pueden provocar cambios en nuestra vida. Además, el detenernos en grupo provoca una energía luminosa que nos contagia y hace bien al alma.

Entre música, meditación, reflexión y compartir, este sábado 6 de abril, a las 19.30 hrs, nos encontraremos en Mercedes, Bs. Aires, a celebrar las energías otoñales para que entren con fluidez en nuestro 2013 y nos abramos al nuevo ciclo con alegría y conexión interior.

Susana Arley y yo, Jimena Zúñiga, junto a otros bellos mercedinos que ayudan en cada detalle con mucha generosidad y entrega, los convocamos para que difundan e inviten y vengan a vivir esta fiesta de otoño que nos recuerda quiénes somos realmente: seres luminosos viviendo una experiencia humana llena de oportunidades para crecer. Acá van todos los datos, un abrazo desde Santiago y Mercedes. Gracias  y los esperamos!!!

CUÁNDO: Sábado 6 abril, 19:30 hrs.

DÓNDE: Gimnasio Equilibrio, en calle 40 nº 876 (entre 35 y 37). 

VALOR: $30 + algo comestible y/o bebestible para compartir (evitar cosas muy dulces y bebidas cola). Si puede traer su propio vaso de casa para contaminar menos, la naturaleza se lo agradecerá. Si no puede, nosotros igual tendremos algunos.

TRAER: almohadón o silla plegable, o algo cómodo para sentarse… También su mejor sonrisa, el corazón abierto, la mente despierta y pocas expectativas (la vida se disfruta más sin ellas). Y si tiene penas, también tráigalas, que acá las purificamos! Y, como el otoño nos quiere a gusto y relajados,  venga con ropa cómoda.

PREGUNTAS, RESERVA DE CUPOS, OFRECIMIENTO DE AYUDA ‘HUMANA O TÉCNICA’: Puede dejar su comentario más abajo, o contactar a Susana Arley a suarley@gmail.com, o al celular: 02324  1564 5074. 😉

 

Otoño 2013: A confiar en nuestra Luz

Autumn_falling_leaf

“Jime querida, no llegaré al Ritual, pero estoy ahí: gracias don verano, te recibo con cariño don otoño. Y a ti y a todos un abrazo!” -me escribe al celular una bella amiga que se suponía vendría la noche del Equinoccio a celebrar, y me encanta su frase porque resumen bien el espíritu de los rituales que hacemos en cada cambio de estación: despedir con agradecimiento por todo y abrir lo nuevo con ganas. Como ella, varios escriben y mandan buenos deseos aunque no vengan y otros tienen contratiempos del destino… Y así y todo pasamos los 120 participantes de una noche cálida, de encuentro, purificación, alegría y conciencia.

Son muchos los detalles previos en cada ritual y me encanta prepararlos, es toda una aventura. Además, la energía tanto del grupo como del ritual mismo se empieza a sentir los días previos. Y como todo en la vida, no controlamos qué sucederá ni cómo. Cuando ya son las 8 de la noche, regreso al patio donde estuvimos en la tarde preparando todo y veo a tanta gente alrededor del altar-mandala, ya sentados y expectantes, me da emoción y certeza. Y siguen llegando con sus cojines, cosas para compartir, los ojos vivaces y las sonrisas abundantes..

Recuerdo uno de los primeros rituales más “oficiales” que hice (antes eran esporádicos y entre amigos que se nos ocurría de pronto hacer algo). Fue en la casa de Su, en su departamento y éramos unos 10, celebrando el Año del Conejo, en pleno febrero con Santiago caluroso y vacío. Fue lindo y terminamos bailando frente a las miradas curiosas de los vecinos del edificio de enfrente.

Y ahora, con cada vez más gente, los detalles dan más trabajo (interno y externo), entretención y creatividad. La magia se produce, además. Porque desde mi mirada de la vida las casualidades no existen, las oportunidades sobran, las señales están, la ayuda hay que pedirla y las sincronías nos acompañan. Yo lo paso genial, antes, durante y después. Aunque a veces cuando estoy muy cansada, me pregunto: ¿ Jimena, en qué minuto se te ocurrió hacer todo esto, ah? Y me río desde la aceptación y la ironía también, porque si hay algo que me deprime y no me gusta es la rutina. Ella y yo nunca hemos tenido una buena relación y a veces hacemos las paces, pero cuando se le ocurre ser la protagonista por muchas semanas, nos peleamos y yo me alejo de ella porque me baja la energía; así que, además de darme una vuelta por otro lado, suspender cosas y parar, o ir a algún lugar nuevo a escribir o estar; siento que necesito otra cosa. Entonces, el trabajar para un Ritual se vuelve una delicia de vida, tanto en la forma como en el sentido, donde todo es una aventura: desde ir una semana antes por los cuarzos, amatistas y citrinos a la tienda de un peruano divertido, con quien nos reímos y conversamos porque él es bien “neura” (acelerado) y le digo: “amigo, respire, no ve que si se acelera mucho no me hará el mega descuento que estoy esperando?” -y él me sube las cejas y mueve la cabeza riéndose. Y al final de la compra, que también incluye inciensos, palo santo, agua Florida y más, algo conversamos, y me hace mi descuento, “mamita”.

Lorena, parte de nuestro "elenco estable" termina de armar el altar-mandala

Lorena, parte de nuestro “elenco estable” termina de armar el altar-mandala

Luego de eso me junto con una gran amiga en un café del barrio Lastarria a contarnos nuestros veranos, y a la noche vienen Javier y Fran a dejar el equipo de audio… Y así siguen los detalles cada día, como la recolección de hojas de otoño el domingo previo por las calles de Providencia junto a Cocó, en medio de la risa y el encuentro con amigos-vecinos… Trabajo, pero con diversión, el sacrificio está pasado de moda…

Pero la información precisa del Ritual “baja” a veces el día anterior, a veces el mismo día. Y este 20 de marzo, después de bailar con tambores, sí vienen los qué y el cómo de la noche del Equinoccio. Ya sé, desde antes, que trabajaremos el desapego, palabra clave del Otoño, pero no sabía-sentía qué más. Y así se va dibujando cada paso, música, baile… Pero es el grupo el que lo hace, porque mi intención y planes están, la ayuda de muchos bellos seres humanos y divinos también, sin embargo cada grupo tiene su propia energía y belleza.

Y la noche del 20 de marzo en Santiago el numeroso grupo que somos viajamos por un ritual que recorre lo vivido en los últimos meses, aterriza nuestra energía, sacude la mente para calmarla, acaricia al cuerpo y el espíritu con baile; nos hace cantar, meditar, compartir, reír, imaginar, soltar, intencionar, aceptar, confiar… La mayoría viene por primera vez y eso es aún más emocionante y valioso: verificar que cada vez somos más los inquietos caminantes en un mundo que se abre con fuerza a otras miradas, sentir que somos muchos los que nos atrevemos y entendemos que este tiempo agitado, revuelto, desafiante y bello a la vez, necesita de otra energía nuestra para vivirlo y aprovecharlo; somos más en el planeta entero quienes nos reconocernos como seres luminosos, poderosos y frágiles a la vez en una vida que es nueva, por tanto podemos llenarla de colores pero con la energía de la nueva conciencia: disfrute, unión, amor, aceptación, armonía, creatividad, conexión con quienes realmente somos, con el pulso de la Tierra y del Universo, y no con lo que el sistema dice -o quiere- que seamos: cifras, seres humanos productivos en lo material pero vacíos en lo interno y llenos de la misma frustración de miles de años pese a todos los adelantos de la actualidad … Las culpas, los dogmas, la solemnidad, la separación entre espiritualidad y mundo cotidiano, y tantas otras cosas que fabricó nuestro ego colectivo y nos dañaron, por fin están en retirada…

Por eso es el tremendo ni que privilegio haber encarnado en este tiempo y en países donde el despertar espiritual es cada vez más fuerte, como en casi toda América, en España y en tantos rincones donde la conciencia se eleva por sobre lo establecido y revela tantas cosas insanas que dábamos por verdades y que ahora se derrumban: desde la alimentación, hasta la  economía, pasando por la salud, la educación y más… Qué bien.

Este tiempo es alucinante. Desde el 2010 para acá, en que todo se aceleró es reconfortante -y motivador- ver cómo cada vez más gente se atreve a probar otras miradas, otras verdades y herramientas. Cómo la meditación, reiki, yoga, medicina antroposófica, flores de Bach, alimentación más sana, danza y terapias varias son cada vez más populares y ya no suenan a brujería o volada hippie como antes. Y tampoco son moda; esto es conciencia. Ya muchos entienden el lenguaje, aceptan que la racionalidad no explica todo, que hay mucho más allá de lo científico, que estamos acompañados por distintas manifestaciones de la Divinidad, que somos seres de luz habitando un cuerpo y planeta físicos que tienen una energía también… Y que somos iguales. En los rituales se puede palpar esto último tan nítidamente: el círculo de luz que conformamos cobra vida propia, se mueve, se siente, se sintoniza, se abraza  y somos uno, se manifiesta el Todo, el Gran Espíritu en nosotros, la Divinidad, la conciencia colectiva, la Fuente, Dios Padre-Madre, el alma, la chispa divina que nos habita… Es muuuy bello y conmovedor: mirar y sentir al grupo en una sola energía es tremendamente poderoso.

DSCN4284Y en la noche del 20 de marzo 2013, además del emprendimiento amigo Flor de Almacén y todos los bellos seres que ayudan a hacer posible la celebración, nos visitan  nada menos que Kevin Johansen, Jorge Drexler, Mercedes Sosa y los ancestros africanos y mapuches con sus sonidos (¿ve lo que se perdió por no venir?, ah?). Encima y como siempre, el ritual es internacional: hay amigos uruguayos, argentinos, españoles, brasileros, colombianos. Con todos ellos elevamos el espíritu y agarramos fuerza para el Otoño, que por estos días refresca las mañanas y tardes santiaguinas, mientras el paisaje comienza a ponerse cada vez más deliciosamente ocre-anaranjado.

Con cada otoño recuerdo a Pablo, un gran amigo que hace varios años me sostuvo como un padre en un momento de enorme dolor y liberación. A él le encanta el otoño y yo me preguntaba ¿qué le ve, si a mí puro me deprime que se acabe el verano?… Mucho tiempo después vine a entenderlo, después de pasar unos días otoñales en cama y de aceptar que debía parar, me acordé de mi querido Pablo mirando desde mi ventana la luz del Sol en las copas amarillas de los árboles y sólo en esa quietud pude disfrutar el cambio, la lentitud, la introspección que da el alejamiento de los rayos solares…

Y así, la noche del ritual le damos la bienvenida a esta energía de desapego que nos ofrece el otoño, un tiempo de despojo de nuestras hojas secas, de todo lo que nos pesa, de limpieza y conexión con lo realmente importante: nosotros y nuestra luz interior.  La celebración termina en un solo abrazo colectivo cantado, aplausos, alegría, emociones …Y luego la ayuda espontánea de muchos para ordenar y recoger las cosas… Qué bello círculo. Sólo puedo desde acá agradecer, mientras mis pies están bajo el sol tibio otoñal en el balcón y mi corazón está pleno. Ahora -sépanlo- todos los que participamos y que le dijimos Sí a la fuerza del Otoño con todas sus oportunidades este 20 de marzo, viajaremos con nuestra energía hasta Mercedes, Buenos Aires, a compartir con otros bellos seres una nueva experiencia ritual para celebrar y honrar la nueva luz del Sol el sábado 6 de abril desde esa acogedora ciudad. Gracias, allá vamos, desde Chile con amor y confianza!!!

PD: Ojo, por acá se quedó un MP3 (ó 4, no sé bien) Sony, y se perdió un anillo. Si alguien sabe algo, hable ahora o calle hasta el 21 de junio, pa’l Ritual de Invierno! 😉

Honramos al Otoño en Santiago: 20 de marzo, a las 20 hrs

Enriqueta sol de veranoEl Sol de verano comienza su despedida y se asoma el Equinoccio que, en el Sur del mundo, marca la llegada nada menos que del señor Otoño; un tiempo que a muchos los deprime, mientras que a otros los encanta. Como sea, en los países con estaciones marcadas, los colores cambian y el aire se siente más frío poco a poco, así como la luz de día disminuye…

Lo mágico y sincrónico es que nosotros, que sin duda somos parte de la naturaleza, también lo hacemos. Nuestros colores y ritmos interiores cambian. Entonces, este 20 de marzo, fecha en que se produce el Equinoccio de Otoño 2013, muchos decidimos hacer un alto y celebrar tanto la despedida al Sol de verano, como la llegada de un tiempo más interior y cambios casi obligados del Otoño. Es, además, el inicio del mes de Aries, tiempo de iniciativas, arrojo, fuerza y sorpresas.

Por todo esto y porque ya es tradición, realizamos en Santiago (y próximamente, el 6 de abril en Mercedes, Bs. Aires, ojo) un mágico Ritual para ponerle energía al año laboral y escolar 2013, de la mano de la vibración otoñal. Todos son muy bienvenidos y no hace falta saber nada previo ni adherir a nada en específico para asistir a un momento de conexión, sanación, energía y festejo, donde podemos limpiar pesos de este tiempo agitado y dejar espacio libre para lo que viene, junto con elevar nuestra conciencia en este especial año.

Para quienes vienen desde antes, les cuento que esta celebración de Otoño, trae más de una innovación. Primero porque ningún ritual es igual a otro y siempre son momentos de conexión con el alma y con la Tierra, que tanta falta nos hacen, por lo tanto surgen de acuerdo al momento previo y también al grupo que llega ese día. Segundo, antes, en el intermedio y después nos visitará un “stand” del emprendimiento amigo: Flor de Almacén (que pronto estrena facebook y página), que estarán con sus joyas de plata y tejidos a mano, vendiendo accesorios otoñales, así que traiga su billetera si quiere iniciar con glamour el otoño. Y lo último es que, dados algunos gastos logísticos (arriendo y otros), esta vez el Ritual tendrá costo, por la módica suma de $1000 (a luca el ritual!, jaja) + algo comestible y/o bebestible para compartir. Y si alguien no puede pagarlo, pero muere de ganas de venir, llame ya al directorio organizador, es decir a mí misma, y lo conversamos o viene a ayudar minutos antes y todo bien. Recuerde también traer su cojín o silla plegable, o banco de plaza si quiere. Hay sillas en el salón, pero no demasiadas.

Acá, entonces, les dejo toda la información y ante cualquier duda deje su comentario más abajo, o llame o escriba a los datos de contacto. ¡Abrazo de fin de verano y a confiar en nuestros caminos nuevos con la energía del otoño!

camino otoMIÉRCOLES 20 DE MARZO, RITUAL DE OTOÑO EN SANTIAGO

CUÁNDO: Miércoles 20 de marzo, a las 20 hrs (puntual). El ritual dura dos horas con un intermedio de 15 min. Si viene atrasado, llegue no más, pero la idea es respetar el tiempo por quienes trabajan-estudian temprano al día siguiente o se van en metro.

DÓNDE: Salón de eventos CARLOS ANTÚNEZ 1960, entre Marchant Pereira y Pedro de Valdivia. Metro Pedro de Valdivia, Providencia. Hay estacionamiento ahí mismo, o por Marchant Pereira y también en Barros Errázuriz.

CUÁNTO: $1000 + algo comestible y/o bebestible para compartir. Eso sí, evitar galletas, dulces y bebidas cola, porque la idea es elevar nuestra conciencia, no aturdirla con excesiva azúcar en este día. Y otra cosa: acá somos ecológicos, así que NO compramos vasos desechables, por lo tanto traiga su propio vaso de casa u oficina y todos somos felices. Si no puede, tendrá que usar su personalidad y pedir uno prestado entre los asistentes que, como son generosos, le dirán que sí con una sonrisa. Ah, y traiga su cojín, piso, silla plegable o lo que tenga a mano.

CÓMO: Si puede confirme asistencia a nuevaji@gmail.com. Si se decide a última hora venga sin aviso ninguno, el destino no se equivoca. Si quiere más info escriba también o llame al 9. 084 20 67.

PD: Venga un poco abrigado porque es al aire libre y el señor Otoño se las trae!

¡El otoño nos espera y nos anima a soltar pesos,

así que venga el 20 a las 20, con su corazón dispuesto para recibir la nueva energía del Sol, el Cielo y la Tierra!