¿QUÉ NOS DEPARA EL 2010?

Solsticio de verano 2009, desde mi balcón

Escribo este post en el último día del 2009… Vaya año para muchos.

Intuyo que algo –mucho más que una década- se está cerrando. Creo que tiene mucho que ver con nuestro lado oscuro, ese que todos tenemos al otro lado del espejo. Ese que se enoja por cualquier detalle, ese impaciente y hasta agresivo; ese que es envidioso, o desconfiado, o descalificador; el mismo que tiene miedo frente a lo nuevo, o que opta por el pesimismo antes de tomar una iniciativa…

Pero ese lado es tan propio de nosotros, siempre ha estado ahí, acompañándonos… Creo que este 2010 podremos amigarnos con todo ese lado que opaca nuestra esencia; por todo lo que viene ocurriendo, considero que este es un año para unirnos con nosotros mismos y con otros, para dejar de pelearnos con nuestro ego y con el del resto… Para aceptarnos con todos los colores que llevamos dentro…

Además, sospecho que este 2010 –como si no nos hubiese bastado con la crisis económica internacional basada en la ambición  y especulación fría- aprenderemos las mega lecciones como humanidad. Algo podrá remecernos con la secreta intención de unirnos…

Por  todo esto, porque entre otras cosas es uno de mis oficios preferidos, porque cada año es un nuevo viaje y a veces necesitamos un mapa para guiarnos, los invito a leer las Predicciones Astrológicas 2010 made in Jimena, en el diario El Mercurio Online, Emol.com.

Primero, en la portada, hay una presentación, ya que el título de este trabajo es: 2010, Año de Encuentros y Fuertes Sorpresas.
Luego, al entrar, ya pueden leer los vaticinios signo por signo. Están aquí: http://www.emol.com/especiales/2010/especiales/otros/predicciones_2010/index.html

Desde Santiago de Chile,  agradecida tanto por los regalos –entre ellos, la aventura uruguaya y este blog- como por las lecciones del 2009, y con muchas ganas de estrenar los nuevos aires del 2010, les mando un gran abrazo con muchos buenos deseos!

DISCULPE LAS MOLESTIAS, ESTAMOS TRABAJANDO PARA USTED

Desde el Crep Café, en Providencia, Santiago

Por si acaso algún lector nostálgico extraña material nuevo en este blog, o algún curioso que pasa por aquí encuentra que no hay líneas frescas, les digo….

“Disculpe las molestias, estamos trabajando para usted”…. Escribiendo las Predicciones 2010, que pronto se publicarán en Emol.com (aquí: http://www.emol.com/)

Así que, pronto regreso, espere no más tantito (tengo nostalgia del acento mexicano!)

Ji.

Test para viajeros: ¿ESTÁ USTED CAPACITADO PARA VENIR A URUGUAY? (Segunda parte)

Atardecer en la bella Colonia del Sacramento

Aaahh?? No crea que es llegar y venir al Sur del Mundo.

Antes más vale informarse! Y ya hubo una primera parte. Ahora, si usted quiere saber si realmente aprueba el test, lea en el diario El País el segundo capítulo de las preguntas y advertencias de una tal Jimena Zúñiga, haciendo click aquí:  http://viajes.elpais.com.uy/

Hasta pronto!!

TRUEQUE VIAJERO

Mmm, todo se termina en esta vida, ¿sabían? Lo bueno y lo malo. Los budistas le llaman impermanencia y a cada rato es la mega lección: aprender a viajar por los pasajes dulces y amargos sabiendo que en cualquier momento cambian, se van.

Desde ahí, entonces, podríamos disfrutar mucho más los regalos de la vida y aceptar con mayor sabiduría los dolores, porque ambas experiencias van a pasar. Suena fácil, es hasta obvio si lo pensamos, pero a ratos es taaan difícil hacerlo. Ufff… Sin embargo, se puede.

Ayer disfruté tanto el paseo con amigas de distintos países,  que se fueron uniendo una a una durante el día -partimos dos y terminamos siendo ocho-;

Con Marie y Hanna

donde descubrimos rincones de la ciudad y hasta subimos al mirador de la Intendencia a escondidas (actualmente está cerrado al público, así que espero que el señor Intendente no lea este post), como niñas haciendo una maldad. Y cuando casi a media noche terminó el paseo, que incluyó cine gratis, quedé con tanta alegría que me tentó quedarme más tiempo en Uruguay… Pero no. También sé –siento- que, por ahora, se termina. Y que está bien. Por eso me llevo los buenos momentos y a la gente bella como tesoros… Y agradezco lo bueno y lo malo, como parte ineludible de las experiencias que todos debemos vivir…

Y ahora mientras empacaba mis cosas y me quedan algunas citas y despedidas por Montevideo, se me ocurren algunos trueques entre Chile y Uruguay… Serían:

Nosotros les pasamos un trozo de cordillera nevada para que les tape el viento y Uruguay nos da un trozo de rambla -con Río de la Plata incluido, claro- para Santiago, así la capital chilena  se pone más emotiva y amable.

Chile les pasa la mitad de su velocidad en Internet y los uruguayos nos prestan un cuarto de su paciencia y calma para vivir lo cotidiano.

Chile les regala un poco de frutas y verduras para su dieta diaria y ustedes nos mandan bizcochos y asado, así se equilibra el metabolismo y se alegra el paladar, ta?

El sur de Chile les manda parte de sus frambuesas para comer frescas, en jugos, mermeladas, pastelería y más, y ustedes nos dan unas cuantas toneladas de dulce de leche para endulzar cualquier mañana o tarde (ni siquiera notarán si les falta un poco, no ven que aquí hay más vacas que gente?).

Uruguay nos manda gnocchis cada 29 de mes, como es tradición, y nosotros les mandamos las sabrosas papas de la Isla de Chiloé para prepararlos.

Cambiamos té con canela por mate con yuyos, claro que al mío le pondré una pizca de stevia, lo siento, me basta con los tragos amargos de la vida misma.

Parque Santa Teresa, con viento, obvio!

Uruguay nos manda viento que despeje la mente, refresque el alma y nos sorprenda, mientras Chile les regala algún volcán inactivo – obvio, este es un trueque limpio y la mercancía no puede venir dañada ni provocar perjuicio- o un poco de desierto; depende de qué quieran agregar a su paisaje y a su energía.

Les pasamos mucha palta, tomate y chucrut  para darle más onda a los panchos (hot-dogs apenas con un hilo de mayonesa, ketchup o mostaza) y ustedes nos pasan una flota de carritos con chorizo y chimichurri.

Pisco por grapa miel, especialmente en invierno.

Un tanto de esperanza chilena a cambio la adorable informalidad uruguaya.

El valioso trato humano uruguayo por la meritoria diligencia chilena.

Unas cuantas aparatosas camionetas 4 x 4 chilensis que apenas circulan por estrechas calles por más de un puñado de románticos antiguos uruguayos que te recuerdan que es posible vivir con menos, con menos neurosis por tener más y más.

Candombe en Barrio Sur, Montevideo

Dos días del Festival de Viña por una semana de carnaval. Ya si igual Uruguay tiene el carnaval más largo de Sudamérica y del mundo, todo febrero en fiesta; una semana menos pasa piola.

Un poco de espiritualidad chilena para ver más allá de lo aparente (ya viene un post sobre esto) a cambio de la amabilidad y candidez para vivir de los uruguayos.

…. ¿Algo más? Sí, un par de pasajes al año con destino a Montevideo para la autora de este blog  y sus seres muy queridos, así ella podrá venir cargada de alegría por los reencuentros y seguir escribiendo de la “uruguayez” para sus fieles lectores, ta?

Alguien quiere agregar algo más a la lista?… Hable ahora o calle por un rato, pues estoy a horas de regresar a Chile y una vez allá capaz que ya no haga trueques y me dé por hacer un remate, no ve que todo cambia?  …Todo es impermanente, hasta las despedidas!

Por eso aprovecho este post para hacer un trueque de agradecimientos por leerme, por estar, por la compañía cercana y a distancia, por los recibimientos y los abrazos, por el amor, por las sonrisas, por la ayuda, por compartir, por opinar, por las carcajadas y los silencios, por las caminatas sin rumbo fijo, el mate, los cafés, las cervezas y las noches de fiesta… Todo eso lo doy a cambio de abrazos de bienvenidas aquí en Uruguay muy pronto, en Chile estos días de fin de año y en otras partes del mundo en un futuro… Quién sabe qué nos depara el destino…

Como sea, ahí voy!

Nos vemos! Y GRACIAS otra vez!