Eclipses 2016: Acompañarnos para soltar y recomenzar

Los días alrededor de eclipses suelen ser más agitados, se despiertan nuestros lados más extremos y estamos ante el término de situaciones, también nos cansamos más y aumentan los dolores corporales (cabeza, estómago, circulación sanguínea; inflamaciones), nuestros sueños arrojan más material y  hasta los animales se agitan…  A quienes hemos estado más quietos, este par de eclipses de septiembre (el 1 y el 16) nos están activando y preparándonos para actuar; a quienes se han mantenido activos y hasta sobrepasados, estos días son de pausa para mirar el desgaste y poder elaborar un nuevo ritmo para moverse… Y a todos nos provocan limpieza. Por lo tanto puede haber una cuota de incomodidad y angustia en el aire. Llegamos al término de situaciones y este mes de septiembre nos muestra qué dejar: desde actitudes hasta relaciones, pasando por hábitos, manías, cosas materiales…

lunaeclipsadaLos eclipses mueven muchas emociones y traen sorpresas personales  e internacionales. Esta vez (además de la Luna, el Sol y la Tierra) entran al baile Marte, Quirón y Mercurio; por tanto es bueno mirar nuestro lado subjetivo que se toma las cosas personales, también los estados de ánimo, las rabias, los complejos, la osadía, la salud, la intuición, cómo nos comunicamos, nuestros dones de sanación y qué tenemos que sanar, el vínculo que tenemos con papá y mamá, nuestros lados tanto víctima como victimario y rescatador… El cielo se agita y es bueno que nosotros nos mantengamos en el centro para ver qué nos muestra este movimiento y qué estamos despidiendo de nuestras vidas… 

En este año 2016 que nos llama al minimalismo (menos es más y adiós a las gulas de todo tipo) y a soltar creencias limitantes sobre la vida y sobre nosotros mismos, también hay un gran foco que estos eclipses que suceden en Piscis/Virgo nos ponen delante, pues son un aterrizaje en nuestra realidad, nos muestran qué estamos evadiendo y qué está funcionando bien. Nos recuerdan algo que solemos olvidar: el autocuidado, que no pasa por un tema frívolo en torno a la imagen mediáticamente potenciada de cuerpos “perfectos”, sino de algo mucho más completo… Estos eclipses nos muestran cuánto nos queremos y acompañamos, cuánto nos escuchamos, qué necesitamos, cómo nos alimentamos, cómo está nuestra energía física/emocional/mental/espiritual, cuán cuidadosos somos con nuestros horarios y a quiénes -o a qué- les estamos dando energía y si esto es sano o no; cuánto recibimos y drenamos... Estos eclipses de septiembre 2016 nos hacen caer en nosotros para dedicarnos en este fin de año a organizarnos de otra forma no desde la mente sino desde la consciencia.

La oportunidad que se abre ahora es mirar nuestras dinámicas y rutinas para ver por dónde se fugan esfuerzos o energía, qué mantendremos, qué desecharemos y qué nivel de Amor tenemos por nosotros… Estos días viene gente con mucho cansancio físico y emocional a mi consulta; yo misma somatizo con fiebre, ronquera y las amígdalas al rojo… Después de tomar un cóctel de agua caliente, sal, cúrcuma, jengibre y limón, mi garganta baja su inflamación y me da cierto descanso, pero claramente no es mi momento de hablar y me da risa cómo aparecen varios que quieren que converse y opine pero les tengo que decir que no, que no puedo… Bueno, yo hace rato dije que estaba en off y mi cuerpo me lo cumplió literal por unos días, además de mostrarme rabias que necesitan salir…

Estas semanas eclipsadas muchos que vienen a la lectura astrológica están terminando de comprender que no sirve correr, controlar, hacerlo todo, luchar, presionar, defender, egomultipleaguantar, ocultar, negar, dar sin recibir, evadir… Y los mismos no saben cómo salir de esas dinámicas interiores. Sí, a todos nos cuesta dejar lo que ya aprendimos y que creemos que nos funciona, aunque realmente esto último no está pasando, menos en estos años agitados… E igualmente lo primero ahora es descansar… Descansar de nosotros y de nuestro ego para poder mirarlo con más amor y neutralidad. Estas semanas nos piden soltar la presión interna y darnos un “auto-feriado” para vernos sin juicio, sin crítica, para acompañarnos… Ahora podemos intencionar que estos eclipses nos muestren qué modificar y qué soltar mientras nosotros reposamos la espalda en un árbol, por ejemplo, aunque siempre sirve el sillón favorito o la comodidad de la cama… Nos toca descansar de nuestros pensamientos y emociones para activar la visión interior…

Con ojos renovados podemos mantenernos centrados e ir haciendo cambios internos cada día. Para esto necesitaremos disciplina, mayor compromiso con nosotros y aterrizar, es decir, hacer las innovaciones con agenda, con recordatorios en el celular o el espejo del baño y el escritorio: suelta “x” cosas, acepta esto, cuida de ti, anda más lento, disfruta el sol, respira, … etc. El ego necesita refuerzos concretos y la tarea que nos corresponde en el último trimestre 2016 es trabajar con optimismo y silencio en nosotros. ¿Para qué? Para pasarlo mejor, obvio. Para generar una vida con mayor sentido y armonía (en especial en nuestras relaciones) que es lo que nos propone la llegada de Júpiter a Libra, donde estará por un año…

eclipse16Entonces, en tiempo de eclipses es necesario aceptar qué tenemos que soltar, permitirnos descansar de nuestro ego y de lo que creemos que somos sacándonos los calificativos de “difícil” o “imposible” ante la idea de cambiar, permitir que los eclipses nos muestren qué hacer y comenzar día a día a divertirnos con construir otra vida que nos represente más y nos provoque sonrisas más allá de lo que nos corresponda vivir… Ahí vamos, paso a paso…