Chile y sus dolorosos destinos, 1

Pensé que mi próxima nota en este blog (que he tenido bien botado en este movido 2011) sería sobre lo que no dice el libro «El secreto» y mi mirada de éste; o sobre la Carta Astral del Presidente Piñera, que publiqué hace poco y quería expresar el sentido de que él -y no otro- esté en el poder hoy; o sobre el encuentro con distintos amigos que están en proceso de «sobrevivir» en sus respectivos países y otros que vienen a esa tarea a Chile; o sobre la maravilla de Puerto Varas, Puerto Octay, su majestuoso lago Llanquihue y sus volcanes; o del adelantado cambio de horario en Chile, a mi juicio un capricho de la mente (el ego) por creer que manejamos el tiempo, qué pena; o de los intensos movimientos sociales en el mundo, que llegaron para quedarse … Pero no. Por distintas razones no hice el espacio para escribir…

Y entonces llega el viernes 2 de septiembre, en que almorzamos con una amiga por su cumpleaños y brindamos por una buena noticia; con ella compartimos la belleza de Puerto Varas a principios de invierno. Luego caminamos por Providencia y terminamos tomando el sagrado té chileno y torta en casa con su madre, en Ñuñoa… En eso estábamos, cuando a mi amiga -que acaba de cambiar su destino al renunciar a su trabajo «estable» de periodista de unos 12 años- le avisan de su ex diario que se perdió un avión en el archipiélago Juan Fernández -islas pertenecientes a la región de Valparaíso-

Juan Fernández, bautizada por muchos como "el paraíso"

donde va el más destacado y popular animador de la TV chilena: Felipe Camiroaga, eternamente joven, guapo, simpático (cualidad que es imposible fabricar), carismático, con humor, cálido, cercano, multifacético, solitario y conectado con la naturaleza; conductor del programa matinal de la TV estatal, que lidera la sintonía por 20 años de lunes a viernes, por lo tanto es una institución no sólo de la pantalla, también de la rutina local.

Nos quedamos perplejas con la noticia y no podemos movernos ni hablar mucho, mientras permanecemos pegadas a la pantalla asistiendo en vivo a una nueva tragedia en Chile… Una más… Pero no una cualquiera, pues en el fatídico vuelo viajaban 21 personas -algunas líderes en la reconstrucción después del terremoto, como Felipe Cubillos y otras como el periodista Roberto Bruce del mismo programa que Camiroaga- a ayudar a esta isla que fue destruida por el tsunami en febrero 2010.

Se pierde el rastro del avión y cae al mar. Se afirma, un día después, que no hay sobrevivientes. Para no creerlo. De hecho lo escribo y aún no lo asimilo. El fin de semana entero los canales siguen la noticia. Y el lunes 5 el matinal se viste de negro con el estudio lleno entre lágrimas, pues tres personas del equipo hasta ese momento están desaparecidas, incluido el conductor, y dos ya fueron encotrados muertos. Llegan animadores de otros canales, periodistas, actores, músicos…. El gremio de la información y el espectáculo están de duelo. Pero no sólo ellos, todo el país.  De nuevo la muerte, el dolor y el miedo atraviesan Chile…

Los habitantes de la Isla Juan Fernández encienden velas por las víctimas.

Y en medio de las lágrimas, las preguntas, las imágenes del mar, cientos de personas  que ponen velas y flores en verdadera procesión frente al canal de TV, los libros de condolencias, las misas, las notas de homenaje (algunas que pasados los días cayeron en excesos, hay que decirlo), los conductores de noticias que no aguantan las lágrimas, las familias de las víctimas en vilo… en muchos surgen las interrogantes… ¿por qué?, ¿qué pasa en Chile que las tragedias y el horror emergen cada cierto rato?

Pilar Sordo, sicóloga local, aparece en dos canales y una radio afirmando que como a los chilenos nos cuesta tanto expresar, nos pasan estos eventos para que botemos pena y rabias acumuladas, a modo de válvula que suelta el corazón; que estas cosas nos vuelven mejores personas y que ante muertes abruptas la lección es que ahora es el momento de decir y hacer lo que sentimos… Mmm, sí, pero siento que es más que eso; bastante más… He estado en países que no expresan y son re racionales y no tienen una tragedia tras otra. Y he estado con grupos de extranjeros fríos y reservados que no conocen el dolor nacional y tampoco se conmueven fácilmente.

Mi mirada es otra. Y tiene distintos tonos. Por eso irá en capítulos. Ya publiqué uno desde la astrología en Guioteca.com, en parte responsable del retraso en esta nota tan postergada, junto a otros eventos del destino y la agenda…

Enplenafasedesanacion.cl

Algo está pasando a nivel planetario y mucho está pasando en Latinoamérica. Este continente nuevo -y con más profundidad Sudamérica, especialmente- tiene en su esencia la magia, la creatividad, la precariedad como constante, los sueños, la sabiduría de los originarios… América Latina tiene latidos jóvenes y eso no sólo se agradece y al menos yo lo vivo como una bendición, sino que además resulta un plus en este mundo que protagoniza un cambio muy intenso y real… Mientras más vieja es tu energía y tu mente -no importa la edad que tengas- más cuesta el cambio…

Chile, una de las tierras ancladas a la gran Cordillera de Los Andes, tiene su propia misión. Resulta que este largo territorio está en fase de sanación hace un rato ya (más claramente desde fines de los ’90). Y sanar duele: hay que ver, asumir lo bueno y lo malo, enmendar, cambiar, recomenzar… Y Chile está en todo eso y con más énfasis ahora en estos años agitados.

No creo que las tragedias sean parte de un sino tormentoso que nos toca vivir como país así como así. Tampoco creo que sean voluntad de ese Dios que por estos días muchos invocan en Chile como si fuese un abuelito que dirige el mundo, idea ultra infantil y hasta pasada de moda que la humanidad por fin -después de 2000 años- comienza a desterrar, pues claramente lo divino, la fuente sagrada, es una fuerza pura intangible que todos los seres llevamos dentro y que no está afuera en las alturas del cielo, está en nosotros, en los perros, los pájaros, los árboles, el viento… el agua del mar que se traga un avión. Sobre lo mismo, adoré escuchar al sacerdote jesuita Antonio Delfau en radio Cooperativa diciendo que estaba en contra de quienes afirman que Dios hace estas cosas terribles de los accidentes o que Dios se lleva a los mejores. No, dijo, Dios no quiere este tipo de tragedias, esto es responsabilidad de fallas humanas que no hacen bien su trabajo técnico en un vuelo, por ejemplo. Enhorabuena. De lo contrario ese Dios sería un guionista muy sádico, ¿no?

Al menos yo, desde mi experiencia personal y en el trabajo de años con personas en consulta, más unas cuantas onzas de trabajo personal-espiritual, considero que el dolor es  francamente una oportunidad, casi una bendición, que es ineludible, democrático (es para todos sin distinción), sincrónico y cíclico  (no reiterativo, sino en espiral, por tanto evoluciona).  Sin él, no se puede. Lo siento, tal cual: no se puede. Lo he dicho en talleres, aquí, con compañeros de ruta y en la consulta de tarot: Hollywood NO EXISTELa vida trae sí o sí dolor, es como un sello que te ponen en la mano desde antes de encarnar incluso y más aún en los meses de gestación y qué decir en la infancia… Y a veces se incrementa cada cierto rato cuando nos toca sanar algo.

Búsqueda marítima de víctimas en Juan Fernández

Desde ahí hay dolores personales y otros colectivos. Y estos últimos seguirán aumentando a medida que atravesamos el ciclo 2010-2014…

Y resulta que Chile había caminado desde los años 70 con grandes dolores que no habíamos querido mirar del todo y menos sanarlos. Esa palabra nos queda grande. A diferencia de la vecina Argentina, en Chile nombrar la palabra terapia (que por suerte hoy es mucho más que ir a un psiquiatra o psicólogo, pues están las benditas flores de Bach, el reiki, masajes varios, constelaciones familiares, registros akáshicos, entre muchas técnicas) aún es tabú. Entonces, -he aquí una de mis miradas, ninguna verdad, sino una visión más- como no queremos tomar la iniciativa de sanar, como nos cuesta asumir, la vida se encarga desde afuera de traernos distintos eventos dolorosos que nos abran el corazón, que nos conmuevan, nos despierten, nos provoquen un giro en el ritmo y en el rumbo.

Desde esta primera nota, diré que lo del avión siniestrado en Juan Fernández es un provocador externo, un catalizador de sanación chilena -y desde ahí contagia al continente y al mundo- con múltiples símbolos. Escuché, leí y vi a muchísimas personas de distintas partes llorar con Chile una vez más. A nuestro país le corresponde sanar sus dolores, salir de su burbuja de aparente éxito fácil y moderno tan parecido al actual frágil Estados Unidos (al cual le ha rendido culto desde los ’80 con más fuerza, como si fuese el único modelo, ja), que por estos años también sale de su zona de seguridad y tiene que asumir su precariedad e injusticias -igual que varios otros del Norte junto con Chile-, como si lo de las Torres Gemelas no hubiese sido una mega llamada de atención para lo mismo: asumir que el éxito no garantiza nada y es más, crea enemigos dentro y fuera, apego, obsesión, stress; pero los seres humanos somos tercos y reiterativos.

Entonces, Chile pasa a ser una fuente planetaria de dolor y sanación que evidencia nuestra fragilidad como seres humanos. Lo mismo va para Japón, por ejemplo.

Y, antes que se alargue más esta nota y no dé para una segunda, diré que ese dolor que punza y estremece, si se vive verdaderamente en todos sus ciclos y facetas, si se entiende, se acepta, se asume, puede transformarse en un valor, en un aprendizaje profundo que eleve la conciencia, abra el corazón, flexibilice la mente, valorice el cuerpo y encienda el espíritu.

De donde sea que seamos y estemos hoy, el dolor colectivo nos rozará para que cambiemos profundamente, y parece que ahora Chile tiene un papel en esta noble tarea.

2011: Definitivamente… ¡Comenzó nuestro Despertar!

Hace rato que no posteo en este espacio. Y no es que no haya pasado nada, de hecho, ha pasado mucho.

Recién iniciado el invierno, unas semanas atrás, nos juntamos con uno de mis vecinos favoritos, el uruguayo Fer, a charlar, tomar mate y té de menta, y también a meditar con su zafu (cojín de meditación) recién estrenado.

La humanidad, como la mariposa, comienza a salir de su estado de crisálida.

En esto último, frente a mi altar ecléctico, recorrimos la primera la mitad del 2011 con todo lo bueno, lo malo y las lecciones… Con todas las alegrías, los dolores, las caídas, los encuentros, las despedidas, los desafíos, los miedos, los logros, los regalos, las sincronías  y… el estancamiento… Ambos (y varios que conozco) nos sentimos un tanto estancados el pasado otoño… y, al mismo tiempo, enormemente agradecidos de los bellos seres que tenemos cerca.

Pero con la llegada del invierno y tanto eclipse junto entre junio y julio, parece que algo se movió. Ahora, estoy hablando del afuera, del hacer. Porque dentro está todo pasando, basta mirar la actualidad internacional y local, fiel reflejo ampliado de cada uno de nosotros. Muchos estamos «reseténadonos» como requisito obligado para estos nuevos tiempos de cambio, inciertos, renovados y apasionantes.

Y, conversando con Fer, pese al estancamiento de ciertos proyectos personales, compartimos la alegría del tremendo despertar que comienza a verse tan claramente en múltiples espacios del planeta. Es taaan potente y emocionante estar viviendo estos tiempos, que emociona ver cómo renace la creatividad colectiva, las ganas de hacer cambios en este cruel sistema que hemos creado, la certeza de que podemos vivir de otra forma y mejor… En varios países muchos levantamos la mirada y la conciencia hacia una vida más simple y justa, menos neurótica, más equilibrada, que nos regale más sonrisas al alma y que complazca menos a nuestro ego voraz, competitivo, miedoso, separado del resto, prepotente y tanto más…

El cambio, el Nuevo Tiempo, ya comenzó y no parará. Guau!, es increíble estar viviendo algo que antes leíamos o escuchábamos. Ahora ya toma forma. Por eso está bueno pararse a ver en qué estamos y cómo fue nuestro último ciclo, porque entonces nos damos cuenta que, pese a las frustraciones u obstáculos, está pasando mucho y somos parte de un proceso único que marcará la historia de la humanidad.

Y ahora, a vivir un segundo semestre de mucha acción e iniciativas por el despertar personal y colectivo.

Aquí hay algunas muestras para recordar que SE PUEDE Y ESTÁ SUCEDIENDO! Bienvenido el Nuevo Tiempo, el cambio de conciencia!


Todos somos Japón

(foto Reuters)

No hay mucho que agregar a lo que sucedió y sucede en Japón…

En el post anterior hablé del sentido. Y, si lo desean, también pueden leer la mirada de la astrología, acá.

Supongo que a millones en el mundo les pasa: se nos caen las lágrimas al ver las imágenes, se nos humedecen los ojos y se nos hace un nudo en el pecho al meditar y pedir por ellos… ¿Pura sensibilidad? No, hay algo más grande en nosotros que está pasando o revelándose.

Este post es para recordarnos que la intención es poderosa y que ahora más que en otros momentos, la vida, la Tierra, los hechos, las noticias, todo; nos recuerdan incansablemente eso que solemos olvidar: TODOS SOMOS UNO, es decir: lo que decimos, pensamos y hacemos le llega a todo el mundo, lo bueno y lo malo. Y todo lo del mundo nos llega a nosotros, sin duda. No da lo mismo odiar a alguien, no da lo mismo agradecer a alguien, no da lo mismo ser pesimista, no da lo mismo promover amor cotidianamente… Todo se replica y crece.

(foto Emol.com)

El terremoto, el tsunami y el desastre nuclear no le ocurre a Japón, allá lejos, en una cultura diferente, en un país oriental lleno de tecnología. No. Nos ocurre a todos nosotros: en el corazón si somos capaces de empatizar con el enorme sufrimiento y conectar con el amor profundo, en la mente con el miedo de que algo peor suceda, en el cuerpo y el mundo material porque así como efectivamente la ola llegó hasta América (muestra clara de que todo nos afecta) … el dolor, la angustia, la radiación, la destrucción también están llegando a todo el mundo.

Y, si nos detenemos a reflexionar, es re probable que durante todo el principio de marzo (en realidad desde el año pasado), el 9, 10 y el mismo 11, cada uno anduviese en su propio terremoto (crisis interna, problemas, quiebres, enfermedades) y tsunami personal (emociones revueltas,  duelos, miedos, dolores)… O que estuviésemos adormecidos -y apegados- en nuestras rutinas, sin entender que tenemos que cambiar y despertar, pues la vida es mucho más que sobrevivir y ser exitosos en distintos ámbitos… Japón es un reflejo de cada uno de nosotros.

El cambio de actitud de cada uno ya debió haber sido. Pero aún hay tiempo para sacudir nuestra mente estrecha y egocéntrica, por eso es el momento de Meditar: de buscar un espacio de silencio, sentarnos, cerrar los ojos, respirar. Y mientras respiramos podemos agradecer las infinitas bondades de nuestra vida, hasta el trabajo que no nos gusta es una bendición. Podemos sentir esos regalos en el corazón, sin aferrarnos a ellos, pues en cualquier momento -ya lo vivimos- todo puede cambiar. Y, luego, desde el agradecimiento podemos enviar  Amor, Protección, Confianza, Aceptación y Conciencia a todos los seres (humanos y animales) de Japón, para que desde ahí también se irradie a todo el planeta, a cada rincón, al fondo de la Tierra y a la inmensidad del cielo.

Este tiempo continuará delicado y remecedor. No estamos ya para seguir mirando imágenes aterradoras y continuar con nuestras pequeñas vidas ensimismadas, es tiempo de pasar a la acción transformadora, ahora podemos meditar, ahora podemos dejar de hacer daño con pensamientos, palabras o acciones negativas; ahora podemos ser más amables, agradecidos, conscientes y alegres.

Ahora podemos sentirnos parte del Todo, un Todo vivo, sagrado y en evolución. Gracias por tamaño privilegio!

 

El mismo 11 de marzo niños en India piden por Japón.(Foto Emol.com)

Terremoto en Japón: otro golpe a nuestro ego

Podría partir esta columna con un espacio en blanco, a modo de silencio. Silencio no sólo por las miles de víctimas del impactante terremoto y tsunami en Japón, sino también por el dolor y la angustia que hoy cruza al planeta….

Click aquí para seguir leyendo.

El terremoto y tsunami en Japón conmueve al mundo (Foto Emol.com)

Mis mejores fotos del Verano 2011

Noche Buena 2010

 

Entrando al Taller de Meditación, 15 enero en Santiago

 

Mandala para el Ritual del Año del Conejo de Metal, 3 de febrero en Santiago

 

Los Andes en vivo y en directo. Paso Libertadores, Chile Central, febrero

 

Adorable, civilizado y expectante perro argentino. Febrero en Mendoza

 

Mandala en el techo de un antiguo banco, actual centro cultural. Febrero en Mendoza

 

Nubes en la pisci. Febrero en San Alfonso, Chile

 

El mejor letrero del Verano. Río Maipo, febrero.

 

El mejor menú de desayuno: pan amasado, palta, café y té, aire puro, piscina y montañas. San Alfonso, febrero.

 

Río Maipo ruge a las 10 am de la madrugada. San Alfonso, febrero.

 

Luna casi llena con Luz. San Alfonso, febrero.

 

La Divinidad está en todas partes

Nota dedicada a las bellas almas de Valdense, Colonia, Juan Lacaze, Montevideo y Santiago, que asistieron a los últimos Talleres de Meditación.

Santiago arde de calor y en medio de la agitación citadina, después de un mediodía de compras y almuerzo en una barra con suculentos sandwichs, en Providencia, me voy donde Angélica -gran nombre para una sanadora-, mi terapeuta (además de amiga «histórica») de Flores de Bach.

Conversamos, recapitulamos este tiempo intenso, vemos los avances, los temas aún recurrentes; compartimos un espacio sagrado en su sala y me voy colmada de amor y conciencia a casa. El sol arrecia y sólo pienso en la piscina -bendito agregado de muchos edificios nuevos en Chile- que me espera. En el camino se suma Su, Susana, argentina; amiga/hermana/mamá, sanadora y canalizadora.

Charlamos largo, en el borde de la pisci, con los pies en el agua, tomando mate acompañado de unas dulces galletas, manjar que compartimos con unas inquietas y afortunadas hormigas. El Sol cae, pero el calor sigue. Cuando ya son casi las 8 nos disponemos a una meditación, pues ya se ha ido la gente. Decidimos hacerla al lado del agua, y yo recuerdo las palabras de la bella Rigoberta Menchú, quien contó que los mayas para sanarse iban a un río a escuchar el sonido del agua.

Entonces nos sentamos con piernas cruzadas, ojos cerrados  y comenzamos por llamar al Agua, al elemento purificador, nutritivo, fluido, emocional, mágico; convocamos su energía para que se haga aún más presente y nos enseñe a ser como ella: adaptable, musical, pura, llena de vida…

A diferencia de otras veces, siento ganas de contactar con Jesús, el gran maestro de esta era que despedimos, la Era de Piscis. Le pedimos que nos acompañe en la meditación. Su, que canaliza con sus manos, comienza a elevar sus brazos y luego bajan en forma de bendición, mientras sus dedos apuntan hacia mi frente y luego a la de ella. Yo algo veo pues en ese momento entreabro los ojos, pero los detalles me los cuenta ella al final.

Seguimos conectadas con esa energía sabia y amorosa… Ambas pensábamos que la meditación sería más larga, como otras veces que hemos estado hasta más de una hora pasando por distintas fases de la meditación… Pero en eso que estamos agradeciendo y pidiendo a Jesús desde el corazón, sentimos ruido en la piscina, son niños que se acercan y obvio que quieren bañarse. Susurran alrededor y se cuidan de no interrumpir demasiado, mientras entran al agua con poco ruido. Qué dulzura! -pienso y me los imagino con cara de pregunta de ver a estas dos locas «rezando» en la piscina, nada qué ver!

Nosotras seguimos con ojos cerrados. Y como todo es un motivo y vehículo del despertar, pido -para finalizar la meditación, pues no podremos seguir y está bueno dejarles el lugar a los peques- que nos contagiemos e inspiremos con la energía de los niños, con su risa, su ingenuidad, su juego, su ilusión, su creatividad… Que la energía pura de la niñez nos acompañe en la semana. Cerramos agradeciendo con las manos en uno de los mudras del amor (las palmas unidas a la altura del pecho) y me da un poco de risa por dentro.

Lentamente abrimos los ojos e instantáneamente ambas sonreímos. En eso, uno de los niños (son dos) por fin se sumerge con ganas y patea salpicándonos agua, la madre mira de lejos y nosotras nos reímos. Pero el hermano mayor del pequeño nadador se preocupa y le dice a éste: «¡Jesús, cuidado que estai mojando a la gente!»…………. Guauuu!!! Sí, Jesús definitivamente estuvo ahí, está en el corazón de todos y en todas partes! GRACIAS!

Por qué aprender a Meditar?

Cuando nuestra mente no para y nos cansa; cuando basamos nuestra existencia en todo lo que lograremos después, en el futuro; cuando nos quedamos absortos en lo que tuvimos, en el pasado; cuando justificamos nuestros obstáculos en lo que no tenemos o no nos dieron; cuando cualquier cosa externa –un maltrato, una crítica, un problema, o un desacuerdo- nos afecta y se lleva nuestra energía; cuando no sabemos estar con nosotros mismos y huimos del silencio o la quietud porque nos angustia y los tapamos con compras, vida social, trabajo, TV, computador… Es tiempo de aprender a Meditar.

El año 2011 nos plantea el desafío de centrarnos, aterrizar y concretar cambios en nuestra vida. Para esto, la meditación, la posibilidad de conectarse con el Ser y calmar nuestra agitada mente llena de pensamientos inservibles, es fundamental.

El sábado 15 de enero, compartiremos técnicas de meditación para que aprendas a contactarte con tu sabiduría, intuición, paz interna y auto-conocimiento cotidianamente y de esta forma estar más presente e ir sanando viejos patrones dolorosos, junto con acceder a la ayuda de tus maestros.

Con una mirada integral, basada en su experiencia con la meditación budista tibetana, la visualización y el chamanismo, entre otras, Jimena Zúñiga, periodista, tarotista y autora del horóscopo del diario El Mercurio Online, http://www.emol.com, entregará técnicas simples y profundas para que todos accedamos a la milenaria práctica de la meditación y comencemos a practicarla ahora.

CUÁNDO: Sábado 15 de enero, de 10.30 a 14.30 hrs. (Se ruega puntualidad)

DÓNDE: Carlos Antúnez # 1960, Providencia. Entre Marchant Pereira y Pedro de Valdivia. Metro Pedro de Valdivia.

CÓMO: Inscribirse llamando al  9.825 87 21,  al 9.084 20 67, o vía e-mail a kaialmica2007@yahoo.estalleresalma@gmail.com

CUÁNTO: $ 15 mil. ($10 mil para estudiantes y 3era edad)

OTRAS INDICACIONES: Favor venir con ropa cómoda (no usar jeans), traer: cojín consistente (esponjoso no sirve), calcetines, una manta liviana o pareo, y muchas ganas.

Mis mejores Frases 2010

«Cuando chocan como dos piedras grandes con la Tierra y ella se quiere mover… porque tiene calor o le pica algo», niña chilena de cinco años explicando cómo se producen los terremotos. Verano, en el sur de Chile.

«Pa’ que aprendamos a no ser codiciosos, pa’ que seamos personas humildes no más», Francisco, chico de 13 años, frente a la pregunta, ¿Por qué suceden los terremotos? Sur de Chile, Verano.

«Me reuní con el Dalai Lama hoy en Los Angeles. Le ofrecí usar Twitter. Se rió», Evan Williams uno de los creadores de Twitter. (Al día siguiente, sin embargo, el líder espiritual tibetano tenía una cuenta en el sitio con 55 mil seguidores). Washington, invierno.

«Say no to racism», (Dile no al racismo). Lienzo en las canchas del Mundial de Fútbol. Invierno en Sudáfrica.

«¡Porque estos muchachos no sólo son guapos, además son valientes!”, Presidente «Pepe» Mujica, antes los triunfos de la selección uruguaya en el Mundial de Fútbol de Sudáfrica. Invierno en Montevideo.

«A mí también me gusta leer», conserje de mi edificio cuando se entera que le presté un libro a su colega de la mañana. Invierno en Santiago.

«El Presidente Piraña…», el poderoso inconsciente de la periodista  Soledad Onetto para referirse al Presidente Piñera, al presentar el noticiero central de Canal 13. Primavera en Santiago de Chile.

«El ser humano es conciencia. ¡Conciencia, conciencia, conciencia!», la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú, Primavera en Santiago.

«Tesoro, tú lo que tendrías que hacer es ir al oculista», Delfina Guzmán, actriz chilena de más de 70 y tantos en respuesta a las lisonjas de un periodista que le pregunta cómo lo hace para estar cada vez más regia y juvenil. Primavera en Santiago.

«A si yo para la ortografia soy malo pero despues de todo no es nesesaria para vivir», Mauricio, uruguayo chateando, desde Colonia Valdense en Verano.

«Ya están bien los 33. Y los del 8.8 siguen esperando», graffiti en Constitución, donde miles de víctimas del terremoto y tsunami siguen viviendo sin baño, sin agua potable, en medio del barro y de la indiferencia de muchos. Verano, Sur de Chile.

«Ojalá el 2011 sea más simpático que el 2010 y menos calamitoso y bochornoso… sobre todo gracias a uno que nos ha cubrido de vergüenza ajena, jajaja», mi hermana en un mail de despedida del año. Verano en Santiago.

…. Estas son las mías por ahora, si usted quiere, agregue las suyas! Y que cerremos el 2010 con alegría!

PREDICCIONES 2011 Habemus!

Dedicadas al corazón cálido y generoso de Yvonne y todo su clan.

Y dedicadas a la magia, la paz y las sonrisas de Valdense, otro rincón verde de Uruguay.

 

… Cuando recién llego a la casa de Yvonne después de casi un año, en medio de todo ella me dice que tiene «un conflicto con América Latina»… y yo pienso: mmm, qué profunda y qué global que está Yvonne… Casi puedo oler a Mafalda.

Pero luego muero de la risa cuando recuerdo que América Latina es el nombre de una de sus gatas, que disputa el espacio con otra llamada Anacú, y que cada cierto rato pide mimos y compañía con sus maullidos y paseos por los pies.

El «conflicto latinoamericano» era que la gata se acostumbró a los trabajos de Yvonne en el cuarto de costuras y ahora su ama está en otras labores y ya no la puede tener en la falda mientras cose. Pero como no todo está perdido, América Latina encuentra una gota de consuelo en mi presencia, se pasea por el escritorio y me sigue cuando voy a meditar en el jardín; aunque claramente no le llego ni a los talones al amor incondicional entre ella e Yvonne. Pero yo me siento honradísima de tener mi ropa llena de pelos blancos latinoamericanos.

Y así, en medio del campo con sus sabores y aromas, del verde intenso, de los maullidos, del mate, del sonido del viento, el aroma de la tierra y la noble compañía de Yvonne, América Latina y algunos otros bellos seres, durante los primeros días de diciembre, las Predicciones 2011 fueron tomando forma.

Ahora, con alegría y la invitación a que sigamos cambiando y haciendo de la vida un viaje mágico y sanador, les dejo esta guía para vivir un año que se asoma intenso, apasionante y transformador.

Que la iniciativa y la conciencia del 2011 nos lleven por caminos de luz!

Click: PREDICCIONES 2011 En Emol.com

(Primero va una presentación y luego arriba signo por signo, con Latidos del corazón, Vida laboral, Cuerpo y Alma, Lección para el ego y Soplido del cielo)

Con el poder de Hércules

Camino a La Aurora, norte de Uruguay

Partimos a las 4 y algo de la mañana desde Colonia Valdense. Con viento y el cielo estrellado. Mauricio va al volante. Yvonne de co-pilota y yo atrás, en medio de la «matera» (estuche de cuero para el mate y el termo), las mantas y unos pasteles uruguayos recién hechos por nuestro intrépido chofer. Atrás van las infaltables milanesas y pascualina para almorzar.

Amanece en el centro de Uruguay

En el camino comienza a amanecer con un cielo pincelado bellísimo que se torna rosa, naranja, rojo, lila, celeste; un espectáculo. Y avanzamos entre risas, conversaciones y la tensión de Mauricio porque la ruta no está tan buena y su auto, «Hércules» (!) se puede estropear. Y yo no entiendo mucho la aprehensión y pienso: ya, igual le pone color, si no es pa’ tanto; qué tiene, si los autos son pa’ andar… Y el camino se aclara y el campo uruguayo se deja ver poco a poco.

Llegamos a un pueblo/ciudad y paramos en la bencinera pero no para poner gasolina, no, sino para cargar con más agua los termos para el mate, ja! Sólo Uruguay tiene en cada bencinera, terminal de buses, tienda o restaurant de carretera, un dispensador de agua hirviendo, por unos 5 centavos de dólar. Y si no venden te la regalan «porque el agua pal mate no se le niega a nadie, viste!».

Las chicas vamos al baño mientras Mauricio se encarga del preciado líquido y cuando regresamos yo entro en schock: «Nooooo!? ¿¡Nosotros venimos aquí? En este auto? Noooo!?», le digo a Yvonne, impactada. Y me da entre ataque de risa e incredulidad; mientras ella se ríe a carcajadas conmigo y no puede creer que yo no haya visto a «Hércules» al subirme, y le digo: Nooo, si entre que estaba oscuro, había que cargar todo, tenía sueño; nunca caché que iba arriba de esta «nave»!! -y me viene el ataque de risa otra vez, mientras el bencinero nos mira curioso entre risas también.

Pero tanto el bólido como su dueño se sienten orgullosos, pues se trata nada menos que de este modelito…

Hércules! sin palabras

… un Ford Maverick del ’74, auto de colección que, aunque circula por un país acostumbrado a las antigüedades de todo tipo en las calles, ésta se trata de una reliquia aerodinámica y mucho más «cool», ondera, que las que se suelen ver por el paisito

Los niños alucinando...

Y luego de tomar conciencia del protagonismo de Hércules,  además de encariñarme con él y seguir riéndome, también me empiezo a sentir rica y famosa, pues cada vez que paramos los niños le toman fotos, quieren subirse y Mauricio los deja;  los hombres se dan vuelta a verlo, dicen cosas: «pedazo de auto tenés, loco!», se acercan a conversar y preguntan temas técnicos aburridos para mí, pero que me hacen sentir que voy en un carruaje VIP….

Y seguimos bromeando con Yvonne porque Mauricio igual sufre un poco con la inevitable  tierra que le dejamos en el piso o el agua del mate que de pronto se cae… Pero lo entiendo, este no es un auto, es su hijo y compañero fiel… Si hasta dijo que le hablaba porque no tiene el medidor de gasolina , él calcula cuánto le queda por los kilómetros y que una vez en que se paró en la carretera, él le pidió que por favor hiciera su último esfuerzo y Hércules volvió andar, llegó hasta la gasolinera y se detuvo! …Adoro esa magia de la vida y la candidez para pedirla!  Y, en medio de toda la veneración de este uruguayo por su auto, recuerdo cuando el año pasado me fue a buscar en «la cachila!» (aquí está el post)  y también me hizo reír mucho…

Y bueno, aquí vamos, camino a Aurora, a lo del Padre Pío… Y no casualmente, el poderoso Hércules es verde… el color de la sanación… En un hermoso viaje impregnado de ésta y de las bendiciones que a cada rato nos da la vida…

Ya les cuento cuáles…