Marzo 2013: empuje y agitación para crecer

Estimados pasajeros de este blog, les cuento que la autora del mismo = yo, está muy atareada y algo extenuada, pero bien… La respiración, meditación y el agradecimiento son tres prácticas que me mantienen vital y más menos centrada en medio de la gran actividad de marzo que ya había detallado en una nota para Guioteca.com, gracias al auspicio de Marte en conjunción a otoñocaminoUrano nada menos que en Aries + Luna Llena en Libra y Plutón en Capricornio, lo cual «está siendo» -para todos- como un pie en el acelerador en una pista llena de curvas, montes y cruces donde pareciera que vamos contra el tiempo aunque no sepamos por qué y hay que parar en varias estaciones a resolver cosas mientras los de atrás te apuran si te paras mucho o equivocas poniendo a prueba tu lado oscuro y/o auto-destructivo; pero que igual si estás confiado y más despierto te deja un buen sabor de boca, ya que este tiempo nos enseña a manejar la intensidad externa con calma interna… Ahora esa agitación termina poco a poco, pero la electricidad -y a ratos locura- de estos días se siente en el aire y en nuestros cuerpos… Como también andan sueltas la rabia, la ansiedad, la creatividad y la no menor posibilidad de equilibrar nuestras vidas…

Y desde este remolino de marzo ya nos preparamos varios para el Ritual de Otoño en Mercedes, este 6 de abril… Ayer lo recordé cuando fuimos al cerro San Cristóbal a estar, hacer pic-nic, caminar descalzos por el pasto y mirar el follaje otoñal por fin con el aire más frío que los últimos días… Recién ahora, desde mediados de semana y más con los feriados me quedó algo de espacio para cosas mías, como juntarme con gente que no veía hace mucho y contarnos la vida, ver pelis, ir al cerro (mientras una perrita callejera-cerrera se nos une y le toca pollo porque la zanahoria por más que le insistí no le gustó nada), subir las fotos del reciente Ritual de Otoño en Santiago, comprar y reunir las últimas cosas para Mercedes…

El viernes, Deborah (amiga-maestra-alumna-compañera de otra vida) vino a casa a compartir cómo estuvieron nuestros veranos, y también temas de astrología, entre otras cosas profundas, visionarias  y divertidas que siempre afloran en las conversaciones con ella, además de parte de sus aventuras en un poderoso viaje de trabajo que hizo al Sudeste Asiático… Ahora, luego de ver algunas de sus fotos quiero puro ir allá… Ya llegará el momento…

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Cerro San Cristóbal, Santiago

Más tarde veo la peli «Ajustes del destino», con Matt Damon, que apareció mencionada en un muy buen taller de conexión interior al que fui el finde pasado… Y está buena, me gusta y me confirma ciertas cosas, como la perseverancia, los vuelcos de la vida y el que siempre estamos acompañados… Ya, es ficción, pero Hollywood es especialista en tocar temas que algunas élites manejan…

Recién, entonces, viene la calma después de un mes muy intenso… Igual tengo cantidad de tareas por hacer, pero el silencio de la ciudad, el verde-amarillo del cerro, echarme a ver una peli; en fin, ese no-hacer, o el hacer sin correr se transforma en un tesoro… Después del cerro, viene la siesta y la conversación con Su por los detalles del Ritual en Mercedes donde, otra vez, hay ciertos obstáculos para llegar, pero ambas confiamos y creo que tengo mareados a mis guías pidiéndoles que me den señales sobre el mejor camino y que liberen cualquier impedimento… Será como tenga que ser y de la mejor manera para nuestro crecimiento, como siempre ¿no? Con aceptación todo fluye, así que acepto que ya se presentan pequeños contratiempos, pero confío en que ir y compartir el Ritual es algo que está en mi camino y que ya lo confirmé en febrero cuando celebramos el Año de la Serpiente de Agua, en un bello y poderoso encuentro que me conmovió y me dio aún más certezas de mi trabajo…

Un trabajo que a ratos ni yo entiendo mucho (por eso me hace gracia cuando debo presentarme en los «eventos» que hago), porque no es nada convencional -qué agrado igual- y encima es muy diverso: que la consulta (por estos días sólo con carta astral), que el horóscopo de emol.com, que la radio Cooperativa, que los rituales, que los talleres de meditación (ya vienen!), que las notas en distintos sitios, que este -ilustre y a ratos ecléctico- blog… Lo digo porque el otro día conversando con alguien sobre su indefinición -o falta de etiqueta- laboral frente a una reunión que tenía, le dije: si quieres voy yo y les explico cómo es esto de ser un verdadero mandala laboral, o un abanico profesional, que no sabemos cómo se llama ni cómo funciona, pero lo hace, y encima te hace feliz, te da para vivir y tienes horario libre, lo cual no siempre es tan ideal (trabajas todos los días muchas veces), y encima tiene que ver con el espíritu -tremendo honor y faena personal- y no somos ningunos hippies rancios ni vegetarianos fanáticos, ni andamos vestidos de blanco con «cara de Om», ¿qué tal?; mientras ambos nos reíamos. Y puedes partir por esto, le agregué: ¿usted me ve triste, amargado, estresado, con la piel opaca, pendiente de cosas del sistema, ah? Nop, lo que pasa es que por karma (historia de vida anterior), llamado divino, elección guiada; a mí no me correspondió en esta vida estar en un trabajo tradicional… Ahí lo dejas loco al que te va a entrevistar… Y seguimos riendo, porque igual Chile es muy rígido aún el tema laboral, aunque cada vez se abre más nuestra mente y emociones, enhorabuena…

E igualmente, ambos recordamos que al principio no fue nada fácil: tuvimos que lidiar con las dudas, el miedo, el rechazo, la envidia -todavía esta chica aparece de vez en cuando, es humana y persistente-  y la burla de muchos (a mí me llegaron hasta anónimos de compañeros de universidad, hace varios años); aprender a surfear la ola de la inestabilidad y la incertidumbre muchas veces, la soledad que implica estar en algo diferente, como muchos otros oficios, y tantos otros costos que tienen todas las elecciones de camino que hacemos todos en distintos momentos de la vida… Sin embargo, al menos para mí, la certeza de hacer algo que me gusta, que me da sentido de vida y en libertad, siempre fue más grande que los obstáculos y lograba vencer a mis propios cuestionamientos. Como también la aceptación y el mirar mi participación en los hechos, fueron un bastión, pues la realidad que vivimos es un reflejo de nosotros, y esta mirada siempre me llevó a mí como centro. No desde el egocentrismo, sino desde el mirar cómo yo -tanto mi ego como mi divinidad interior- soy responsable de todo lo que vivo y construyo, ver cuál es mi parte en lo que me gusta y lo que no de mi vida, porque además -como lo he dicho varias veces en este blog- nada malo nos pasa, no somos víctimas, sólo seres luminosos aprendiendo, recordando y creciendo…

mandalaflorAsí, desde este mandala personal-laboral que muchos vivimos y estamos formando poco a poco en todo el planeta, pues cada vez son más los que están tomando caminos nuevos, variados y más integrales; mandala que para mí se transformó en uno de los grandes regalos que hasta ahora vivo y cultivo en esta encarnación, que ahora tiene como telón de fondo la agitación de marzo y la apertura de un abril de portales, cosechas y pruebas, agradezco a muchos seres humanos y divinos que siguen dándome señales de seguir, de crecer y ahora también de viajar a compartir un ritual que nos da la oportunidad de conectarnos con la Tierra, con el alma y con nosotros mismos, que somos verdaderas semillas de luz que vida tras vida tenemos la oportunidad de germinar, transformarnos, crecer, dar frutos y esparcir nuestros dones… Sí, es una oportunidad y depende de nosotros tomarla o quedarnos dormidos o pegados… Así que este tiempo tan movido, raro y bello al mismo tiempo, nos empuja a estos procesos y lo hace colectivamente, pues más que nunca antes podemos ver que somos muchos y sentirnos acompañados en cada paso de este espiral luminoso llamado vida… Ahí vamos! Gracias!

Otoño 2013: A confiar en nuestra Luz

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«Jime querida, no llegaré al Ritual, pero estoy ahí: gracias don verano, te recibo con cariño don otoño. Y a ti y a todos un abrazo!» -me escribe al celular una bella amiga que se suponía vendría la noche del Equinoccio a celebrar, y me encanta su frase porque resumen bien el espíritu de los rituales que hacemos en cada cambio de estación: despedir con agradecimiento por todo y abrir lo nuevo con ganas. Como ella, varios escriben y mandan buenos deseos aunque no vengan y otros tienen contratiempos del destino… Y así y todo pasamos los 120 participantes de una noche cálida, de encuentro, purificación, alegría y conciencia.

Son muchos los detalles previos en cada ritual y me encanta prepararlos, es toda una aventura. Además, la energía tanto del grupo como del ritual mismo se empieza a sentir los días previos. Y como todo en la vida, no controlamos qué sucederá ni cómo. Cuando ya son las 8 de la noche, regreso al patio donde estuvimos en la tarde preparando todo y veo a tanta gente alrededor del altar-mandala, ya sentados y expectantes, me da emoción y certeza. Y siguen llegando con sus cojines, cosas para compartir, los ojos vivaces y las sonrisas abundantes..

Recuerdo uno de los primeros rituales más «oficiales» que hice (antes eran esporádicos y entre amigos que se nos ocurría de pronto hacer algo). Fue en la casa de Su, en su departamento y éramos unos 10, celebrando el Año del Conejo, en pleno febrero con Santiago caluroso y vacío. Fue lindo y terminamos bailando frente a las miradas curiosas de los vecinos del edificio de enfrente.

Y ahora, con cada vez más gente, los detalles dan más trabajo (interno y externo), entretención y creatividad. La magia se produce, además. Porque desde mi mirada de la vida las casualidades no existen, las oportunidades sobran, las señales están, la ayuda hay que pedirla y las sincronías nos acompañan. Yo lo paso genial, antes, durante y después. Aunque a veces cuando estoy muy cansada, me pregunto: ¿ Jimena, en qué minuto se te ocurrió hacer todo esto, ah? Y me río desde la aceptación y la ironía también, porque si hay algo que me deprime y no me gusta es la rutina. Ella y yo nunca hemos tenido una buena relación y a veces hacemos las paces, pero cuando se le ocurre ser la protagonista por muchas semanas, nos peleamos y yo me alejo de ella porque me baja la energía; así que, además de darme una vuelta por otro lado, suspender cosas y parar, o ir a algún lugar nuevo a escribir o estar; siento que necesito otra cosa. Entonces, el trabajar para un Ritual se vuelve una delicia de vida, tanto en la forma como en el sentido, donde todo es una aventura: desde ir una semana antes por los cuarzos, amatistas y citrinos a la tienda de un peruano divertido, con quien nos reímos y conversamos porque él es bien «neura» (acelerado) y le digo: «amigo, respire, no ve que si se acelera mucho no me hará el mega descuento que estoy esperando?» -y él me sube las cejas y mueve la cabeza riéndose. Y al final de la compra, que también incluye inciensos, palo santo, agua Florida y más, algo conversamos, y me hace mi descuento, «mamita».

Lorena, parte de nuestro "elenco estable" termina de armar el altar-mandala

Lorena, parte de nuestro «elenco estable» termina de armar el altar-mandala

Luego de eso me junto con una gran amiga en un café del barrio Lastarria a contarnos nuestros veranos, y a la noche vienen Javier y Fran a dejar el equipo de audio… Y así siguen los detalles cada día, como la recolección de hojas de otoño el domingo previo por las calles de Providencia junto a Cocó, en medio de la risa y el encuentro con amigos-vecinos… Trabajo, pero con diversión, el sacrificio está pasado de moda…

Pero la información precisa del Ritual «baja» a veces el día anterior, a veces el mismo día. Y este 20 de marzo, después de bailar con tambores, sí vienen los qué y el cómo de la noche del Equinoccio. Ya sé, desde antes, que trabajaremos el desapego, palabra clave del Otoño, pero no sabía-sentía qué más. Y así se va dibujando cada paso, música, baile… Pero es el grupo el que lo hace, porque mi intención y planes están, la ayuda de muchos bellos seres humanos y divinos también, sin embargo cada grupo tiene su propia energía y belleza.

Y la noche del 20 de marzo en Santiago el numeroso grupo que somos viajamos por un ritual que recorre lo vivido en los últimos meses, aterriza nuestra energía, sacude la mente para calmarla, acaricia al cuerpo y el espíritu con baile; nos hace cantar, meditar, compartir, reír, imaginar, soltar, intencionar, aceptar, confiar… La mayoría viene por primera vez y eso es aún más emocionante y valioso: verificar que cada vez somos más los inquietos caminantes en un mundo que se abre con fuerza a otras miradas, sentir que somos muchos los que nos atrevemos y entendemos que este tiempo agitado, revuelto, desafiante y bello a la vez, necesita de otra energía nuestra para vivirlo y aprovecharlo; somos más en el planeta entero quienes nos reconocernos como seres luminosos, poderosos y frágiles a la vez en una vida que es nueva, por tanto podemos llenarla de colores pero con la energía de la nueva conciencia: disfrute, unión, amor, aceptación, armonía, creatividad, conexión con quienes realmente somos, con el pulso de la Tierra y del Universo, y no con lo que el sistema dice -o quiere- que seamos: cifras, seres humanos productivos en lo material pero vacíos en lo interno y llenos de la misma frustración de miles de años pese a todos los adelantos de la actualidad … Las culpas, los dogmas, la solemnidad, la separación entre espiritualidad y mundo cotidiano, y tantas otras cosas que fabricó nuestro ego colectivo y nos dañaron, por fin están en retirada…

Por eso es el tremendo ni que privilegio haber encarnado en este tiempo y en países donde el despertar espiritual es cada vez más fuerte, como en casi toda América, en España y en tantos rincones donde la conciencia se eleva por sobre lo establecido y revela tantas cosas insanas que dábamos por verdades y que ahora se derrumban: desde la alimentación, hasta la  economía, pasando por la salud, la educación y más… Qué bien.

Este tiempo es alucinante. Desde el 2010 para acá, en que todo se aceleró es reconfortante -y motivador- ver cómo cada vez más gente se atreve a probar otras miradas, otras verdades y herramientas. Cómo la meditación, reiki, yoga, medicina antroposófica, flores de Bach, alimentación más sana, danza y terapias varias son cada vez más populares y ya no suenan a brujería o volada hippie como antes. Y tampoco son moda; esto es conciencia. Ya muchos entienden el lenguaje, aceptan que la racionalidad no explica todo, que hay mucho más allá de lo científico, que estamos acompañados por distintas manifestaciones de la Divinidad, que somos seres de luz habitando un cuerpo y planeta físicos que tienen una energía también… Y que somos iguales. En los rituales se puede palpar esto último tan nítidamente: el círculo de luz que conformamos cobra vida propia, se mueve, se siente, se sintoniza, se abraza  y somos uno, se manifiesta el Todo, el Gran Espíritu en nosotros, la Divinidad, la conciencia colectiva, la Fuente, Dios Padre-Madre, el alma, la chispa divina que nos habita… Es muuuy bello y conmovedor: mirar y sentir al grupo en una sola energía es tremendamente poderoso.

DSCN4284Y en la noche del 20 de marzo 2013, además del emprendimiento amigo Flor de Almacén y todos los bellos seres que ayudan a hacer posible la celebración, nos visitan  nada menos que Kevin Johansen, Jorge Drexler, Mercedes Sosa y los ancestros africanos y mapuches con sus sonidos (¿ve lo que se perdió por no venir?, ah?). Encima y como siempre, el ritual es internacional: hay amigos uruguayos, argentinos, españoles, brasileros, colombianos. Con todos ellos elevamos el espíritu y agarramos fuerza para el Otoño, que por estos días refresca las mañanas y tardes santiaguinas, mientras el paisaje comienza a ponerse cada vez más deliciosamente ocre-anaranjado.

Con cada otoño recuerdo a Pablo, un gran amigo que hace varios años me sostuvo como un padre en un momento de enorme dolor y liberación. A él le encanta el otoño y yo me preguntaba ¿qué le ve, si a mí puro me deprime que se acabe el verano?… Mucho tiempo después vine a entenderlo, después de pasar unos días otoñales en cama y de aceptar que debía parar, me acordé de mi querido Pablo mirando desde mi ventana la luz del Sol en las copas amarillas de los árboles y sólo en esa quietud pude disfrutar el cambio, la lentitud, la introspección que da el alejamiento de los rayos solares…

Y así, la noche del ritual le damos la bienvenida a esta energía de desapego que nos ofrece el otoño, un tiempo de despojo de nuestras hojas secas, de todo lo que nos pesa, de limpieza y conexión con lo realmente importante: nosotros y nuestra luz interior.  La celebración termina en un solo abrazo colectivo cantado, aplausos, alegría, emociones …Y luego la ayuda espontánea de muchos para ordenar y recoger las cosas… Qué bello círculo. Sólo puedo desde acá agradecer, mientras mis pies están bajo el sol tibio otoñal en el balcón y mi corazón está pleno. Ahora -sépanlo- todos los que participamos y que le dijimos Sí a la fuerza del Otoño con todas sus oportunidades este 20 de marzo, viajaremos con nuestra energía hasta Mercedes, Buenos Aires, a compartir con otros bellos seres una nueva experiencia ritual para celebrar y honrar la nueva luz del Sol el sábado 6 de abril desde esa acogedora ciudad. Gracias, allá vamos, desde Chile con amor y confianza!!!

PD: Ojo, por acá se quedó un MP3 (ó 4, no sé bien) Sony, y se perdió un anillo. Si alguien sabe algo, hable ahora o calle hasta el 21 de junio, pa’l Ritual de Invierno! 😉

Honramos al Otoño en Santiago: 20 de marzo, a las 20 hrs

Enriqueta sol de veranoEl Sol de verano comienza su despedida y se asoma el Equinoccio que, en el Sur del mundo, marca la llegada nada menos que del señor Otoño; un tiempo que a muchos los deprime, mientras que a otros los encanta. Como sea, en los países con estaciones marcadas, los colores cambian y el aire se siente más frío poco a poco, así como la luz de día disminuye…

Lo mágico y sincrónico es que nosotros, que sin duda somos parte de la naturaleza, también lo hacemos. Nuestros colores y ritmos interiores cambian. Entonces, este 20 de marzo, fecha en que se produce el Equinoccio de Otoño 2013, muchos decidimos hacer un alto y celebrar tanto la despedida al Sol de verano, como la llegada de un tiempo más interior y cambios casi obligados del Otoño. Es, además, el inicio del mes de Aries, tiempo de iniciativas, arrojo, fuerza y sorpresas.

Por todo esto y porque ya es tradición, realizamos en Santiago (y próximamente, el 6 de abril en Mercedes, Bs. Aires, ojo) un mágico Ritual para ponerle energía al año laboral y escolar 2013, de la mano de la vibración otoñal. Todos son muy bienvenidos y no hace falta saber nada previo ni adherir a nada en específico para asistir a un momento de conexión, sanación, energía y festejo, donde podemos limpiar pesos de este tiempo agitado y dejar espacio libre para lo que viene, junto con elevar nuestra conciencia en este especial año.

Para quienes vienen desde antes, les cuento que esta celebración de Otoño, trae más de una innovación. Primero porque ningún ritual es igual a otro y siempre son momentos de conexión con el alma y con la Tierra, que tanta falta nos hacen, por lo tanto surgen de acuerdo al momento previo y también al grupo que llega ese día. Segundo, antes, en el intermedio y después nos visitará un «stand» del emprendimiento amigo: Flor de Almacén (que pronto estrena facebook y página), que estarán con sus joyas de plata y tejidos a mano, vendiendo accesorios otoñales, así que traiga su billetera si quiere iniciar con glamour el otoño. Y lo último es que, dados algunos gastos logísticos (arriendo y otros), esta vez el Ritual tendrá costo, por la módica suma de $1000 (a luca el ritual!, jaja) + algo comestible y/o bebestible para compartir. Y si alguien no puede pagarlo, pero muere de ganas de venir, llame ya al directorio organizador, es decir a mí misma, y lo conversamos o viene a ayudar minutos antes y todo bien. Recuerde también traer su cojín o silla plegable, o banco de plaza si quiere. Hay sillas en el salón, pero no demasiadas.

Acá, entonces, les dejo toda la información y ante cualquier duda deje su comentario más abajo, o llame o escriba a los datos de contacto. ¡Abrazo de fin de verano y a confiar en nuestros caminos nuevos con la energía del otoño!

camino otoMIÉRCOLES 20 DE MARZO, RITUAL DE OTOÑO EN SANTIAGO

CUÁNDO: Miércoles 20 de marzo, a las 20 hrs (puntual). El ritual dura dos horas con un intermedio de 15 min. Si viene atrasado, llegue no más, pero la idea es respetar el tiempo por quienes trabajan-estudian temprano al día siguiente o se van en metro.

DÓNDE: Salón de eventos CARLOS ANTÚNEZ 1960, entre Marchant Pereira y Pedro de Valdivia. Metro Pedro de Valdivia, Providencia. Hay estacionamiento ahí mismo, o por Marchant Pereira y también en Barros Errázuriz.

CUÁNTO: $1000 + algo comestible y/o bebestible para compartir. Eso sí, evitar galletas, dulces y bebidas cola, porque la idea es elevar nuestra conciencia, no aturdirla con excesiva azúcar en este día. Y otra cosa: acá somos ecológicos, así que NO compramos vasos desechables, por lo tanto traiga su propio vaso de casa u oficina y todos somos felices. Si no puede, tendrá que usar su personalidad y pedir uno prestado entre los asistentes que, como son generosos, le dirán que sí con una sonrisa. Ah, y traiga su cojín, piso, silla plegable o lo que tenga a mano.

CÓMO: Si puede confirme asistencia a nuevaji@gmail.com. Si se decide a última hora venga sin aviso ninguno, el destino no se equivoca. Si quiere más info escriba también o llame al 9. 084 20 67.

PD: Venga un poco abrigado porque es al aire libre y el señor Otoño se las trae!

¡El otoño nos espera y nos anima a soltar pesos,

así que venga el 20 a las 20, con su corazón dispuesto para recibir la nueva energía del Sol, el Cielo y la Tierra!

En marzo, se asoman los Rituales de Otoño

DSCN0651Lectores de aquí y allá, seguidores todos de este blog, les escribo rápido pero con certeza desde la energía del primer día de marzo 2013 para contarles que ya se asoma, poco a poco, el equinoccio de Otoño, a este lado del planeta.

Entonces, para recibir la energía de dicha estación y conectar con la fuerza del Sol en Aries, que tanto la necesitamos al retomar nuestras labores, los invito al RITUAL DE OTOÑO 2013, esta vez por partida doble. El primero, el miércoles 20 de marzo a las 20 hrs, en Santiago de Chile, Providencia (desde donde fue tomada la foto de esta nota). Pero, como la vida regala sorpresas, habrá otro más. El segundo Ritual será en… Mercedes, provincia de Buenos Aires, probablemente el sábado 6 de abril a las 18 hrs (ya les confirmaremos vía Susana Arley y por esta misma página los detalles).

Así que si quieren participar  vayan reservando su agenda, mientras entre todos juntamos ganas, abrimos nuestras mentes y corazones para hacer de estas dos fechas bellos espacios de sanación, unión, conexión y alegría! Ahora, a respirar cada día de marzo y sentir la fuerza del Sol, que despide el verano lentamente. Un abrazo y ya publicaré más detalles de cada Ritual!

Igual, pero con humor

(Esta es la segunda parte del post: Reiventándonosyrenaciendo.com)

Señores Pasajeros de este simple pero cumplidor y digno blog, les informamos que la tripulación a cargo, es decir yo misma: Jimena Zúñiga, después de una intensa reunión, se ha visto en la necesidad imperiosa de escribir una segunda parte del anterior post titulado: «Reinventándonosyrenaciendo.com» (si usted quiere entender lo que viene a continuación es mejor que lo lea antes, haga click aquí) con el objetivo de aclarar más de una situación descrita en dicho relato, especialmente en el último párrafo… Acá va:

Mafalda (1)No era el día de los inocentes. Tampoco una cámara oculta. Ni una trampa sarcástica. Simplemente era un poco de humor en medio de un tema real en estos tiempos… Es lo que podríamos llamar «el humor diferente de Ji»… 😀 ¿Por qué? Porque me sale, por que es parte de mí… la risa, la sonrisa, el humor, la carcajada, la visión divertida de las situaciones, la ironía… Porque sin esto, sin la mirada de la vida que descubra lo chistoso de más de una situación, no se puede, siento… Al menos yo -y muchos que conozco- sobrevivimos a la adversidad en gran parte por el humor personal y la risa aún en medio de la tragedia… Entonces, al tema serio, que todo el rato lo siento muy vívido y se palpa en el aire, me refiero a la pérdida de certezas y la crisis vocacional de muchos, me surgió agregarle un ingrediente desde la sincronía y el humor…

Me explico…Un viernes caminando por el centro de Mercedes con Su y Flory en busca de los últimos detalles del ritual serpentino y luego detrás de unas sandalias coloridas, que muy bonitas serían pero a mí me resultaron incómodas y a mí me gusta caminar a gusto, me encontré con mi nuevo destino: En la vereda de enfrente decía una tienda bella «Lo de Jime». Me reí a carcajadas y les dije: lo siento, chicas, las dejo, me voy a mi tienda, no puedo seguir en estas compras, tengo que atender MI negocio… Nos reímos un rato y Su me dijo que tenían cosas muy lindas y que encima eran de la onda y colores que me gustaban. Pero ya caía la noche y era hora de cierre…

lo de jime mercedesUnos días después pasé y tomé una foto de la fachada. Pero me faltaba algo más. Finalmente, un sábado pasamos con Su y hablamos con la dueña, mi tocaya Jime, quien con muy buena onda hasta despejó y sacó una banca afuera para que yo tomara fotos y ella misma nos sacó varias para mi humorada sobre mi nueva tienda. Conversamos sobre lo que vende y le conté que en Chile no es común el Jimena con «J». Nos reímos bastante y la bauticé como mi socia, le dije que escribiría algo en mi blog. Un rato después pasé buscando otra tienda y le dije: cuídame el negocio, socia. -Sí, está todo tranquilo por acá, todo bien cuidado, socia- me respondió y nos reímos todas, mientras su hijita miraba con cara de pregunta…

Antes, esa misma tarde conocí a Juliana, muy dulce, quien con parte de su familia se acercó hasta lo de Su (mi nuevo hogar, donde estoy de lo más instalada y hasta atrincherada) para conversar de todo un poco y de astrología, que es su nueva pasión, disciplina que está dándole las respuestas y centro que probablemente buscaba hace tiempo, y que claramente su rutinaria ocupación actual no le da. Encima ella tiene la bendición de estudiar en una muy buena -y consistente, lo cual es un bien escaso en estas materias- escuela, Casa XI. Conversarmos, compartimos un delicioso helado (no sé si quiero volver a encontrar dicho postre pues puede resultar adictivo), además de visiones de la vida, de Chile, de las cartas astrales y más… Yo hace rato que veo ese tema y que pensaba publicar más de algo, el que muchos andan frustrados, disociados o incómodos, pero que cuando se atreven a dar un paso de cambio, por pequeño que sea, fácilmente logran encontrar algo que sí encauce sus talentos aunque suceda lentamente… Es poca la gente que te dice: amo mi trabajo, me encanta lo que hago… Y nosotros, lo he dicho antes, vinimos acá -al planeta Tierra y a esta dimensión- a pasarlo bien, no a sufrir ni a sacrificarnos, eso le gusta a nuestro ego, no a nuestra esencia… No es nuestra misión esa, el drama, sino todo lo contrario, nuestra tarea es: despertar, vibrar más alto (para lo cual tenemos que estar haciendo algo que nos realice, entre otras cosas), aprender, crecer, recordar quiénes somos realmente y aportar… Así, al menos yo, veo la misión -la oportunidad- humana…

Entonces, me puse a escribir sobre esto, pero siempre pensando en agregar lo de «mi nuevo emprendimiento» para ponerle una cuota de risa a lo que saliera de mi teclado y mi energía… Pero parece que me inspiré mucho o no hice el énfasis necesario en la broma, porque no pocos creyeron que era verdad… Y cuando vi los comentarios me impresioné, no sólo por el cariño de algunos, sino también porque parece que no medí mi humor :D, o no lo expresé bien y hubo más de algún viudo de mis oficios, mientras que otros me deseaban lo mejor… Igual, asumo mi responsabilidad y confío en compensar el error que, todo el rato, fue sin intención de daño alguna.

…La tarde de domingo en que lo escribí se levantó el viento y el cielo se oscureció; de mañana habíamos ido a la quinta de Su y desayunamos bajo un viejo y frondoso eucaliptus… Luego regresamos a almorzar, y más tarde me puse a escribir antes de ir al cine del barrio a ver la última del siempre guapo -y varonil, qué agrado- Ricardo Darín (aunque igual le haría un tratamiento para las ojeras y bolsas al shiquillo, encima en varias pelis puro trasnocha y no duerme nada): Tesis sobre un homicidio. Buena, pero no la amé… El tema es que publiqué el post, fuimos al cine con Su y Flory, cenamos fuera y cuando volví vi los comentarios… Ups! Dije, y entre risas un tanto placenteras pero nerviosas y aproblemadas igual, le digo a Su: lee mi último post. En silencio esperé hasta que saltaron sus risas diciéndome: locaaa! sos muy loca, Jime, y además salgo yo en tu humorada! -gritó. Claro, si ella es mi clienta en la foto, jaja. Recordé, dos cosas. Primero, una buena conversación de hace años con un amigo en que por un mal entendido nos reíamos a carcajadas en un restobar afirmando: repite conmigo: los mails no tienen entonación! Eso debido a que, entre otros aspectos, siempre es mejor la comunicación cara a cara donde tienes toda la información -y sabor- de lo que estás compartiendo, y que los mails son funcionales y rápidos pero no siempre logran expresar el sentido y muchas veces si no conoces bien al otro, o si lo que lees toca alguna sensibilidad tuya puedes no entender bien lo que aparece. Segundo, uno de mis talentos ocultos o que no estoy llamada a explotar en esta vida según mi carta astral es… la actuación, jaja. Y me divertí tanto con la verdadera dueña de Lo de Jime y actuando en su papel, que puro me faltó cobrar  y hacer boletas!

Encima, yo, con todo esto, ansiaba escribir una nota rectificadora, pero el destino me llevaba por otro lado. Apenas alcancé a agregarle a la nota «emprendedora» un continuará bajo las fotos… Ayer por la mañana me instalé en un café-bar muy clásico de la plaza de Mercedes a escribir cosas de trabajo que tenía que despachar a Santiago, ante la mirada curiosa de un par de parroquianos que tomaban su café y aperitivo conversando de fútbol y política. De tarde hicimos otras cosas y pensé «ahora a la noche publico la nota». Al  atardecer salí al centro a unas compras y en la tienda veo a Mabel, una amiga (ex escorpiona que acaba de saber que es Libra y sufre una leve crisis de identidad estos días) de Su que estuvo en casa el sábado. La saludo y me invita a un café. Al final pasamos por Su y más tarde se une Armando al café que se convirtió en empanadas exquisitas con vino (yo) y cerveza (ellos), en una velada con recuerdos, carcajadas, anécdotas, sabor y bella amistad… La nota explicativa seguía postergándose…

En fin. Para mí era obvio que en una semana no podía tener una tienda con letrero y todo. Para otros no. Qué linda -y necesaria- es la diversidad humana y la naturaleza de cada mente-emoción. Pero como nada es casualidad y «nada se pierde, todo se transforma» y para mí en la vida todo es una oportunidad, aprovecho esta confusión para valorar las frases desapegadas de varios (emocionante y genial!), para agradecer profundamente el amor que muchos me expresan y que me emociona con lagrimita incluida y que, en gran medida, es el motor que me hace seguir con las lecturas de tarot aún en medio del cansancio por el ego nuestro de cada día; para mirar nuestro discernimiento, para ver nuestro poder, para creer en nuestros sueños, para jugar, para reírnos, para profundizar, para compartir y acompañarnos en nuestros dolores y en nuestros anhelos del alma….

Gracias a todos por su energía y por seguir este blog. Sólo les aclaro un par de cosas más. Seguiré con mi humor, de todas maneras, aunque capaz que tome más resguardos, quién sabe. Pero el día en que cambie de rubro (que intuyo puede suceder pronto, aunque no lo veo radical sino un giro, un color nuevo) mínimo escribiré una nota completa y no un puro párrafo, sino casi un especial con foto, video, entrevista, declaraciones, argumentos y más, obvio! Un abrazo a todos y a seguir caminando en este espiral ascendente lleno de luz y colores llamado Vida y que es el tremendo ni que regalo… y aprendizaje constante! Acá voy con mi lección nueva. Gracias. sp l2

Momento Portal: retroceder o confiar

Hace unos meses escuché la última conferencia de Inelia Benz, chilena que vive en Estados Unidos, a quien sigo hace un par de años, cuyas meditaciones me han ayudado y las he compartido en el horóscopo de Emol más de una vez… Era un evento especial en Barcelona, al cual fue gente de varios países, creo que en noviembre 2012… En una parte, ella pregunta «¿quiénes tuvieron dificultades para llegar hasta acá hoy?» Y hace pasar al escenario a más de una decena de personas que cuentan distintas historias: que les cambiaron el vuelo, que perdieron el vuelo, que se enfermaron, que se vieron sin dinero al intentar tomar el autobús, que se perdieron, que la persona que venía a buscarlos no llegó, que alguien de la familia se accidentó, etc., etc.,

Mientras escuchaba a esas personas recordé la primera vez en que fui a un retiro budista tibetano, en el cual yo colaboraba también con la difusión de las charlas previas que daría la lama (maestra) y del retiro mismo… Unos cuatro días antes mi computadora se quemó sin más ni más… Era mi primera notebook y en ese tiempo eran mucho más caras que ahora. Dije: guau! aquí está el desapego!… El día en que ella llegó caí en cama con fiebre y resfrío muy fuerte y apenas pude ir sólo a una segunda charla en la tarde, con los pañuelos desechables y el óleo 31 al lado. Dormí muy mal, con fiebre y otros malestares. Finalmente llegué al retiro al día siguiente, milagrosamente casi sana… Desde el principio entendí que estaba frente a algo importante en mi vida y que esas manifestaciones físicas, además eran una purificación,  y también me mostraban ciertas resistencias del ego para no ir… Pero siempre supe que se trataba de algo bueno y potente y nunca desistí… Hoy sé que le debo muchísimo al budismo tibetano en mi formación espiritual, en mi vivencia de la compasión y el desapego, y a esa maestra, Chagdud Khadro, en mi crecimiento y validación personal…

El día antes de viajar hasta Mercedes, provincia de Buenos Aires, conversábamos -vía chat- con Su los detalles para encontrarnos. Ella andaría sólo con su celular sin internet y nos encontraríamos cerca de la estación de trenes de Retiro. Pasa que Su vive a dos horas en bus de Baires y no es fácil llegar si no conoces la ciudad. Porque aunque este es mi quinto viaje a Baires siempre llegué directo a lugares céntricos y me quedaba ahí, no tenía que partir a otro lado, y Su desde que se volvió en 2011 -luego de 15 años en Chile- no iba a la capital más que a las votaciones y tampoco tenía mucha idea de cómo llegar. Pero por nuestra amistad haría el esfuerzo… Cuando miraba la pantalla pasó frente a mi un correo de algo de Inelia Benz y recordé esta charla. Mientras terminaba de ordenar mis cosas, puse el video y escuché lo que decía con más atención que la primera vez. Lo hice porque ya mi viaje presentaba ciertos contratiempos que, aunque menores, me daban qué pensar… Pese a que Su había conseguido alguien con auto para ir a buscarme al aeropuerto, al final a una chica se le estropeó el auto, otro amigo no podía, etc. Por tanto quedamos en encontrarnos en Retiro. Yo tuve que cambiar el pasaje el día antes porque el vuelo estaba sobre vendido -qué lindo es el mercado, ¿no?- y eso significaba levantarme a las 4 am, cosa que desde el principio había evitado por lo cansada que me sentía los días previos y este enero 2013 en general… Por otro lado, un amigo pidió al Universo que alguien viajara a Baires para mandar un encargo muy importante para él que no había podido enviar por correo. Al día siguiente se enteró que yo lo hacía y me dijo: tú lo dijiste «pide y se te dará«, jajaja; entonces me pidió que le llevara un cuchillo, sí, un machete, a un amigo argentino que al igual que él los colecciona….  «Cria cuervos y te sacarán los ojos» -le dije en la terraza de un café mientras veía el encarguito del perla: Pero esto es kármico, tu afinidad con los cuchillos y las espadas (…) ya si igual yo puedo, lo que pasa es que yo sé que también es karma mío, que de otras vidas tengo tema con las armas y con la violencia, lo he visto en sueños y lo he vivido (la violencia)… Bueno, pediré que tu cuchillo se transforme en luz  y en amor y que sea la espada del arcángel Miguel que me proteja- le dije, igual sintiendo que algo pasaba con este viaje porque con esto me sumaba el stress de si me ponían problema para pasarlo, aunque averiguamos bien y siempre dijeron que no… Igual él, bello, cuando me trajo los papeles de compra de mi nueva espada protectora, me trajo también unas banderas tibetanas de oración que yo buscaba y que encontró camino a mi casa… más sincronías otra vez…

Al día siguiente, Silvia, otra amiga argentina-chilena, me trae un regalito para Su y un mate pequeñito para mí. «Aah, justo yo quería uno peque, me lo llevaré como amuleto», le digo y comentamos la energía del viaje. Nos despedimos y entre bromas le pido la bendición… Intuyo que algo potente viene…

Después de todo esto. Volví a escuchar a Inelia con la gente que tuvo muchos obstáculos para llegar a la charla: «Este es otro portal que todas estas personas nos han abierto. Es muy interesante. Es el portal de cambiar líneas de vida. Las líneas del tiempo o líneas de nuestras vidas, tienen momentos claves, donde si hacemos una cosa, nos lleva en una dirección, y si hacemos otra, nos vamos a algo completamente distinto… Este portal que habéis pasado, es un cruce de caminos. Lo que vamos hacer ahora es llegar al momento de todas las personas presentes en el escenario en el que dijeron, «es que no voy a ir, no puedo, no voy a llegar» y en el próximo instante dijeron: «sí voy a llegar». Y lo lograron. En ese momento clave  vamos a juntarnos con ellos energéticamente y vamos a atravesar el tiempo al momento en que decidieron que sí iban a llegar. Ahora vamos a hacer crecer nuestra conciencia a toda la Tierra, a los seres humanos; muchos de esos seres humanos están en este momento de cruce de caminos, y vamos a mirar la vibración de las personas cuando decidieron sí, voy a llegar. Y les vamos a mostrar esa vibración a la Tierra, vamos a hacer esa vibración muy grande. Es un portal y se lo mostramos a todos los seres de la Tierra. Estamos llegando. Estamos aquí. Esta es nuestra intención… El nuevo paradigma se trata de esto, de que nosotros como individuos y unidos a otros podemos tomar decisiones, mostrar energía y aprender juntos…»

Al escucharla de nuevo sentí eso. Estoy ante mi propio cruce de caminos parece. A la mañana siguiente, el portal creció.

A las 5.15 am en el aeropuerto me chequearon y todo bien. Como a las 7 entré a policía y luego hasta la puerta para subir al avión. Antes de llamar a todos los pasajeros, llamaron a una chica y a… Jimena Zúñiga, favor presentarse en puerta 18. Voy y la información fue: el avión tiene problemas de peso así que como ustedes tienen pasajes liberados (mi hermana trabaja en línea aérea y eso te permite descuentos) sujetos a cancelación, tienen que esperar hasta el final del embarque por si alguien falta y entonces se pueden subir, si no, tendrán que esperar al siguiente vuelo…. Se me hizo un nudo en la panza y en la garganta. Mi «compañera excluida» y yo entramos en angustia. Le dijimos al chico de un vuelo de las 8.05, pero no hizo demasiado caso. Cuando el vuelo se completó dijo: lo siento, no pueden ir en este avión. $%&/@#$%… pensé y después de intentar algo con él y de preguntarle que qué pasaba con mi maleta que sí iba en el vuelo en el cual yo no (snif), a lo cual me dijo que ya se había ido y que me la guardaban en Baires (amén!), nos dijo que teníamos tres minutos para correr al vuelo que estaba en la puerta 26, el de las 8.05. Corrimos ambas, yo más que mi compañera, que por viaje de trabajo iba con tacos y  una maleta con ruedas, y el encargado del vuelo, nos dice: no, este vuelo ya está cerrado… Me vino depresión-desesperada con lágrimas incluidas. Y en medio de todo pedía ayuda a la Divinidad y sentía-pensaba: «Qué está pasando, qué onda este portal… Respira, todo está bien, todo es parte de algo, confía….» E igual sentía angustia. Este último chico (bastante más amable y empático) nos dijo que esperáramos el vuelo de las 10…. Y le dije que yo me cambié porque estaba sobre vendido. Revisó y me dijo que habían puesto un avión más grande y que si no se podía tendríamos que esperar el de las 2 de la tarde… Me paralicé. No sabía si llorar, meditar, gritar, devolverme, no ir, pelear, agradecer… Nada. De pronto dije: ¿y si me voy mañana, y si no voy y ya está? Y al segundo me salió como sentencia: Confío, todo saldrá bien, llegaré, esto tiene un sentido, confío, voy a poder… Estaba en mi momento portal, en mi cruce de caminos… Mi compañera (que trabaja en otra línea aérea) me dijo que iba y regresaba y se perdió por los pasillos. Mi mayor preocupación era Su, a quien no tendría cómo ubicar para decirle que iba dos horas más tarde… Mi hermana finalmente la ubicó al celular. Mi padre me llamó pa darme ánimo y se me cayeron las lágrimas de emoción-angustiada-agradecida…

Después de mucho, logramos entrar en el vuelo de las 10. Qué alivio. Una vez arriba dicen que, por mantenimiento «señores pasajeros, les informamos que saldremos 15 minutos más tarde», los cuales se transformaron en una hora más… Ya iba entregada a esa altura, viendo todo lo que pasaba: mis resistencias, mi ego, los obstáculos, la ayuda, mi confianza, mis miedos, mi mente, mi cuerpo, mis emociones, las sincronías,la protección, el amor, la divinidad orquestada… Al final, nos sentamos juntas con mi nueva amiga-colega de exclusión, y conversamos de la vida todo el vuelo. Ella, ecuatoriana, con más de una década en Chile, resultó ser vecina no sólo de la casa de mis padres, sino además de mi hermana, pues trabaja en el mismo edificio, un piso más abajo. Cuando se lo conté a mi hermana -durante la espera de una hora ya sentadas en el avión-, quien también estaba desesperada con todo el lío, me dijo: entonces, de todas maneras se iban a conocer por algún lado! jajaja…. Y sí, mi amiga de Guayaquil me dijo -como yo lo sentía- que no existen las casualidades y «yo necesitaba escuchar tu mirada y contarte todo esto». Hablamos mucho de aceptar en vez de perdonar, de la neurosis consumista-acelerada de Santiago que no deja aflorar el disfrute y al alma… Fue un gran regalo en medio de una mañana enredada, desafiante, mágica, aleccionadora, desesperante, incierta…

Por su lado, Su, paseó, pero perdió su agenda (donde tiene anotadas las horas de sus pacientes) en un kiosco, se quedó sin batería en el celular y estaba angustiada porque si pasaba algo más estaría incomunicada. Ella en mi espera también se hizo amiga de una argentina que venía viajando desde Tenerife y esperaba para ir a Mar del Plata, le hizo reiki porque a la viajera le dolía mucho la espalda, y hablaron de la vida y coincidieron en la no casualidad de conocerse…

Cuando casi a las 3 pm llegué al encuentro con Su, nos dimos un graaan abrazo fraterno-emocionado; de alivio, alegría, risa, nervios, respiro… Por fin. Tuvimos un viaje de dos horas en bus a Mercedes donde compartimos todo lo que nos pasó. Cuando le conté lo del portal e Inelia, se le erizó la piel y sus manos, que canalizan energía espontáneamente, comenzaron a moverse solas hacia el corazón…

Exhaustas llegamos a comer, tomar té, compartir, conversar con los vecinos y amigos que vienen al ritual que aparecieron por la calle y en casa, con la onda típica de ciudad pequeña con aroma a pueblo que tanto me gusta. Leímos un mail de mi padre que mandaba energía y hablaba de la fuerza de mi mamá,  y ambas lloramos de emoción. Más tarde lo obligado fue tomar cerveza y comer empanadas caseras de ricota espinaca con Armando (vecino-amigo de toda la vida de Su), reírnos y mirar la noche estrellada con grillos de fondo, en una casa que es también sala de meditación y de yoga, consulta de reiki y hogar; llena de ángeles, Budas, plantas, imágenes de Kwan Yin y otras deidades.

DSCN3625…Y ahora, al día siguiente, escribo desde la casa quinta de Fernanda, amiga de Su y profesora de yoga; acá haremos el Ritual la noche de este sábado… Estoy bajo la sombra de un roble (faltaba más),  cerca de la piscina, con el canto de los pájaros y la brisa… Aún me siento cansada y remecida por tantas emociones juntas. Me siento todavía atravesando el portal… Despidiendo el Dragón con sus coletazos, sus lecciones y su magia… Y sintiendo el sonido de la serpiente de agua que se asoma poderosamente… Quizá qué sentiré en unos meses respecto a este momento y su huella en mí… Veremos qué trae este ritual y este mes inquietante para muchos, poderoso y benéfico para todos. Gracias.

Pide y se te dará: cadena de sincronías 2013

Plaza Las Lilas, Providencia

Plaza Las Lilas, Providencia

Mmm, la cosa empezó el  martes 23 de enero. No, en realidad empezó antes, a fines de noviembre 2012, cuando Sol se propuso salir del pequeño departamento que la tenía asfixiada y hasta recluida (como se dio cuenta cuando se mudó). Ella sabía que su nuevo lugar tendría que ser en el mismo barrio: Providencia, cerca de  Plaza Las Lilas. Buscó con decisión cuando todo el mundo y hasta los medios te atormentan diciendo que hay -y efectivamente está- una burbuja inmobiliaria que tiene los precios por las nubes y que dada la llegada cada día más numerosa de inmigrantes de todos los rincones a Chile y a Santiago especialmente, sumado al supuesto mayor poder adquisitivo de varios chilenos, hay más demanda y menos oferta, lo cual no me lo creo del todo y es un gran excusa para elevar los precios con usura que raya -o traspasa- en la grosería. En fin, todo pasa, y esto llegará a su fin o explosión.

Pero la certeza interior de Sol no escuchó nada de esto. De pronto ella, que visitó unos 25 departamentos, supo de uno que estaban arreglando, pero que no ponía foto en internet, sólo la dirección y fue a mirar el edificio. Dijo con convicción: Aquí voy a vivir yo. Habló con la dueña y pese a que los arreglos demoraban esperó con fe. Cuando ya estaba casi listo pidió una descripción del espacio y le dijo a la dueña: ya, lo quiero, te mando mis papeles-. A lo que ella contestó: ¿pero si aún no lo has visto?- «No, pero yo sé y confío en que es para mí y que me va a gustar y es lo que necesito. Es mi departamento» -respondió con la misma férrea convicción de antes. ¿Resultado? Está instalada en el departamento desde principios de enero, que es muy bello, con vista a la cordillera y copas de los árboles, donde ella quería y encima ve a unos metros un campanario que fue muy importante en la historia de su familia y su madre. Sol está más que feliz con su nuevo espacioso-espacio, recordándonos, de paso, cuánto poder interior tenemos para encauzar y colorear nuestra vida.

Entonces, nos invita con Carolyn, otra amiga (y sanadora) a cenar el martes. Santiago amanece con corte de agua en varias comunas y la capital muestra su fragilidad, esa que no nos gusta asumir, como si fuera fácil habitar un espacio reducido rodeado de montañas que impiden el paso del aire, en un país siempre sacudido por alguna manifestación de la naturaleza; también -a mi juicio- revela el abuso de las empresas privadas que supuestamente se hacen cargo de un recurso natural con el que ganan muchísimo, pero no tienen ni medio plan de contingencia frente a emergencias; como muchas veces: el negocio es ganar plata pero no invertir ni prevenir ni cuidar al cliente y menos al bien común… La ciudad muestra también la oscuridad (barro) del negocio del agua, además de restringir y limpiar sus(nuestras) emociones (agua), de paso.

Por lo mismo, Sol nos pregunta si igual nos juntamos, y yo salto diciendo: sííí-. En su depa nuevo hay agua y en el mío también, así que no pasa nada.  Llegamos y además de disfrutar y brindar por el nuevo hogar que tiene muy buena energía (desde hace años, a mí hay lugares que me sacan, me expulsan y no puedo quedarme demasiado), de gozar con la conversación, las carcajadas y  el compartir, saboreamos un menú exquisito de…. comida árabe!!! Deliciosa, con rellenos de hojas de parra y zapallitos, hummus, falafel, carne kubbe… Había olvidado cuánto me gustan esos sabores, hace meses, en julio, almorzamos comida árabe muy buena, pero estábamos apurados y me faltó el disfrute de los gustos y especias. El tema es que ahora hasta quedé con ganas de seguir saboreando, pero mi panza no tenía más espacio aunque el encuentro duró hasta la madrugada… En medio de la cena me viene la certeza de que las tres tenemos que tener más de una encarnación por las tierras del actual Medio Oriente  y que ya nos debemos haber conocido de quizá cuándo, pues en esta vida nos encontramos (yo a ellas) practicando danza árabe hace años  y además yo he tenido un par de «regresiones espontáneas» y sincronías que me confirman que tengo más de una vida con hiyab o chador (tipos de velo) y todo, habibi.

Al día siguiente ando con antojo de falafel (croqueta de garbanzo) y todo lo demás. En el barrio sólo hay los clásicos shawarmas, pero no quiero eso. Busco en internet y hay un delivery cerca, pienso en llamar para el sábado o domingo. Pero el antojo crece y casi estoy por inventar un encuentro con los amigos para satisfacer las ganas. La semana avanza y cada cierto rato me acuerdo y me río sola con mi obsesión… Incluso el miércoles cuando fuimos al festival «Cine bajo las estrellas»,  antes de la peli hay stands de comida con sushi, carnes, sandwichs, pizzas, ceviche… y con un poco de ilusión busco algo árabe, pero no hay, obvio, si tampoco es tan popular, pese a que la colonia es numerosa en Chile…

Llega el viernes. Después de la jornada en mi consulta, a  las 4 de la tarde,  tengo hora de biomagnetismo en Ñuñoa. Antes de ir como unos trozos de piña y pienso que almorzaré después, en casa. Es mi segunda sesión y ya la terapeuta con los imanes liberaron un virus y un tema de microcirculación cerca del oído, que todo el rato tiene que ver con el vértigo que a veces me visita. La sesión está potente, medio me duermo en la camilla y luego me cuenta cómo va el tratamiento. A las 5 ya estoy de nuevo en la calle y con hambre; pienso tomar una calle que da al delivery árabe que encontré por internet. Ya casi saboreo el hummus y el falafel. Pero hace mucho calor y no sé si caminar hasta allá. Al final desisto porque igual quiero pasar a otra tienda que está al lado y desde ahí puedo tomar un colectivo que me deja en casa.

Bueno, para otro día será… Podría haber algún lugar por aquí -pienso- pero sé -era mi barrio de infancia y sigue siendo el de mis padres- que sólo hay pizzerías, hot-dogs y otras cosas… Me dispongo a cruzar la calle en el medio (por donde no se debe) y cuando miro en frente dice: EXQUISITOS SABORES DE PAKISTÁN, PARA SERVIR Y LLEVAR…. Guauuu! Casi salto hasta la otra vereda de pura felicidad y digo: es demasiado grande la Divinidad; Universo, eres muy bakán, gracias! Ángeles de la comida: gracias por favor concedido-. Entro curiosa y extasiada, es un lugar pequeño llamado «Karachi Spice», es lo que se conoce acá como «picada» (restaurant un tanto escondido, conocido por muchos de boca en boca pero sin publicidad; bueno, bonito y barato), son unas diez mesas con un poco de decoración pakistaní y una mesera chilena muy simpática que me muestra la carta donde están todos los sabores que tenía en mi paladar mental desde el martes y otros que desconozco pero que suenan tan bien… Me cuenta detalles del lugar, el único de comida pakistaní en Santiago… Vaya honor el mío!

Karachi Spice, en Pedro de Valdivia, casi esquina Dublé Almeyda.

Karachi Spice, en Pedro de Valdivia, casi esquina Dublé Almeyda.

Entonces, me siento a almorzar ahí disfrutando cada sabor con calma y placer: el hummus, las albóndigas especiadas, la ensalda aderezada con yogurt con cilantro, el arroz y… obvio, un té de menta. El falafel lo pido para llevar a casa a nuestro almuerzo del sábado. Luego converso más detalles del lugar y la carta con la mesera y hasta con el cocinero que lleva tres años en Chile y que es musulmán, por supuesto. Quedo re invitada para volver y seguro lo haré porque aunque el antojo fue saciado, en cualquier momento puede volver. En medio de la conversa tomo mi bolso y me río sola pues tiene caligrafía árabe, se lo compré a una chica que los hace a mano, de hecho el cocinero lo queda mirando….

Mi almuerzo en el Karachi Spice

Mi almuerzo en el Karachi Spice

Me voy satisfecha y feliz y recuerdo que originalmente a esa hora (la de mi almuerzo pakistaní-mágico-sincrónico) me juntaría con una amiga que al final me avisó temprano que no podía. La vida es perfecta, pienso, mientras voy a la tienda que tenía pendiente. Cuando estoy allá, terminando de pagar, suena mi celu y es Silvia, una gran amiga argentina-chilena con quién quedamos de vernos pues viene llegando de varios días en Baires, pero no coincidíamos con los horarios… Me dice: Jime, me suspendieron una hora de clases y pensé si nos juntábamos. «Eh, genial! veámonos en un rato en la terraza del hotel Bonaparte» -le digo y le parece perfecto igual que a mí. Al cortar y mientras me dirijo al encuentro, sigo pensando: qué mágica es la vida, cuántos regalos, sincronías y perfección hay en todo. Gracias a la vida, tarareo en el taxi, igual que el miércoles por la mañana después del muy buen encuentro en la casa nueva de Sol…

Al llegar al encuentro con Silvia, ambas pedimos un té… yo quiero otro de menta (las especias pakistaníes dan sed) y la chica me dice, tengo uno que es de Marruecos: ¡Ese mismooo! le digo con entusiasmo. Ya te explicaré porqué, amiga, le comento a Silvia…. Y la tarde-noche termima con un buen reencuentro y conversación, puestas al día desde el 21 de diciembre hasta acá, acompañadas de un cachorro gordito que pasean por la calle, varios ciclistas veraniegos, los pájaros cantores, la brisa que se cuela entre los añosos árboles y la luna casi llena que este fin de semana está en Leo: momento para celebrar, cerrar y agradecer… Sí. Todo es perfecto. GRACIAS…. A la Vida.

Cerrando el 2012: GRACIAS

espiralfractalMmm, no sé exactamente cómo describir el 2012 que hoy cerramos y que ahora recapitulo bajo el sol tibio de la playa Las Cruces, en la costa central chilena, mientras se adelantan los preparativos para la noche y cena de Año Nuevo…

… A ratos me quedo maravillada con los regalos que recibimos. En otros momentos se me aprieta la garganta de tristeza por ciertas cosas que muchos como yo estamos viviendo. En medio de todo me siento privilegiada. En ocasiones me saltaría un par de capítulos del año que preferiría no haber experimentado. Me arrepiento de más de una cosa. Me quedé con ganas de otras… Pero al final de las cuentas personales, grupales y universales, sólo me sale uno de mis mantras favoritos de este tiempo: GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS…

Volviendo a la descripción del año, se me cruzan las palabras crecimiento, conexión, camino, limpieza, calma, vértigo, dulzura, recibir, amor, unión, separación, lecciones, despertar, risa, aprendizaje infinito y constante, gracias, creatividad, logros, ayuda, soltar, duelos, vida, reencuentros…

Desde este espacio, te digo que si nos reímos juntos y compartimos momentos de amor, amistad y colaboración, lo agradezco. Que si nos enojamos o distanciamos, lo agradezco. Que si nos hicimos daño y ya no tenemos nada que ver, lo agradezco. Que si me ayudaste, lo agradezco. Que si pude serte útil, lo agradezco…. Todo estuvo bien. Todo es perfecto. Todo me(nos) sirvió para seguir creciendo. Todo me enseñó. Todo es como tiene que ser. GRACIAS. Y si aún queda algo opaco entre nosotros, que se limpie definitivamente, e igualmente, sigo dando gracias por la experiencia. La vida es demasiado sabia, no dejo de sorprenderme y de confiar aún en medio de cosas poco agradables…

No sé lo que viene en este 2013. Tampoco siento necesidad de saberlo. No iría a la consulta de tarot ni carta astral en este momento. Necesito estar presente sin información adicional, (re)descubriendo mis propias certezas en un camino nada fácil pero bellísimo. Sólo intuyo que tendré que seguir soltando ciertas situaciones que ya no son placenteras aunque aparentemente son muy seguras, y que eso además del miedo puede doler y provocar rechazo; la vida, como siempre.

Lo que sí sé del 2013 es que podemos hacer más magia que antes: podemos generar notables cambios internos que se traduzcan –pronto- en liberación, crecimiento, alegría, conciencia y tantas otros beneficios.

Y mientras escribo la última nota del 2012, el sol tibio cae en mis pies descalzos y los pájaros en los eucaliptos al atardecer parecen anunciar alegres la venida de lo nuevo, un tiempo inédito donde mis únicas expectativas –por ahora- son seguir creciendo y aportando… Todo está bien. Todo es perfecto. GRACIAS… Y ¡Bienvenida la luz del 2013 disponible para el corazón y la conciencia de todos! … Como me lo recordó recién un amigo: a Crear, Confiar y Compartir. A ver cómo nos va en nuestras aventuras del nuevo año… Al menos desde este blog supongo que compartiré unas cuantas… Nos seguimos encontrando. Un gran abrazo agradecido… Y, de regalo, una imagen-amuleto para los desafíos de los meses que se asoman:

mata

PREDICCIONES 2013: Bienvenidos al Nuevo Mundo

2013 f

Aquí estamos. En el Nuevo Tiempo-Mundo donde ya no hay excusas para no despertar y vivir una vida con más conciencia, pero donde también sigue siendo una opción vivirlo o quedarse en lo antiguo.

En este blog iremos dando pistas de los regalos y códigos de esta etapa-espacio recién estrenada y, para partir, comparto las PREDICCIONES 2013, publicadas en diario El Mercurio Online, Emol.com, e inspiradas en la conexión de la bella Isla Negra de la costa chilena.

Como siempre, comienzan con una presentación que viene a ser una carta de navegación para las aguas profundas e inquietas del 2013, y luego van signo por signo. Como tenemos que crecer cada día más, este año no agregué un amuleto, sino un ancla, una herramienta para estar presentes en cada aventura del año.

Un abrazo, mucha alegría, temple y sentido para los meses que vienen, seguro tendremos mucho que compartir.

Acá están las Predicciones 2013 made in Jimena Zúñiga y acá abajo un deseo para todos los lectores de este blog. GRACIAS!

universo

¡Feliz Verano e Ingreso al Nuevo Mundo!

ritual verano 21 dic

… Nos juntamos unos 80 y tantos este 21 de diciembre… Pero esto empezó antes, con la música, las visiones, la energía, la intención… Y hace más de una semana probamos el audio con Javier en medio de la risa y yo como niña con juguete nuevo al escuchar el sonido potente del parlante y la mesa; obvio que probamos con música de Kevin Johansen y Jorge Drexler, dos voces de los nuevos tiempos… Y mientras algunos que no pueden venir mandan sus buenas vibras desde Chile, Argentina, Uruguay y Escocia; desde muchos rincones nos unimos… Después, el 20, con Cocó intentamos armar los faroles con base de arena, pero no se puede; recién llovió en Santiago y la tierra está húmeda… Entonces, el 21 mismo llegan temprano Caro y Lorena con quienes (ellas mucho más que yo) nos encargamos de armarlos y formar el mandala con velas, semillas, cuarzos, amatistas; correr mesas, sillas… También llega Javier y parte del Café Bistró Magdalena a instalar audio y velas; luego Marce con naranjas y buenas historias; Cami con Eric y su novia se encargan de cortar trozos de palo santo y poner las cartas de ángeles… Más tarde, Dani termina de poner en el mandala las flores que trajeron mis padres… Y así siguen llegando sonrisas, ojos curiosos y bellos corazones, incluso uno pequeñito, de unos tres años llamado Samuel… Se incorporan hasta los vecinos y los conserjes vía cámaras de seguridad (me lo cuentan ellos mismos después con orgullo)… Se forma, así, un círculo de luz, un mandala sin fronteras, de todos los colores y con gran generosidad…

Como dije en Primavera, cuando aún me(nos) dolían los embates del invierno: Qué bello es celebrar. Y este Ritual no sólo le dio la bienvenida al verano, sino también al Nuevo Mundo que inauguramos aunque para muchos comenzó hace un tiempo…

Y este espacio nuevo -que es un tremendo regalo- trae desafíos fuertes también. Nadie dijo que fuera fácil crecer… Como lo señalé en el ritual, este tiempo es de purificación y nos está «pinchando» en todos nuestros temas pendientes: nada a medias, nada turbio, nada incómodo quedará libre la de purificación de este tiempo recién estrenado… ¿Por qué? Puede haber varias miradas, la mía es que si queremos crecer realmente tenemos que hacerlo en una coherencia poderosa y no podemos seguir manteniendo relaciones dañinas o poco genuinas, trabajos sin sentido, estudios o profesiones que no nos llenan, roles que nos cansan o no tienen nada que ver con quiénes somos ahora, desconexión de nuestro cuerpo y su naturaleza… Es que no vinimos a esta vida ni a sufrir ni a sacrificarnos, eso corresponde a la mirada del tiempo antiguo, la Era de Piscis, donde ambos términos eran bastante basales para la vida en sociedad… Ahora no: la creatividad, la conciencia, el placer, la entrega alegre y no dramática se imponen… Vinimos acá a crecer, aprender, gozar, experimentar, aportar... Pero no es necesario inmolarse pa’ eso. No es necesario mantenerse en el dolor; tendremos que pasar por él, sin duda, pero sin quedarnos pegados…

Esta es la Era de Acuario, aunque yo prefiero llamarle el Nuevo Mundo… La energía acuariana es libre, práctica, grupal e individual a la vez, moderna, de aire (ideas), igualitaria, buscadora de la verdad, abierta, independiente, fría, expresiva, telepática… La Era de Piscis (que duró unos dos mil años) vibraba desde la devoción religiosa, el sacrificio, la imaginación, la separación del cuerpo y lo terrenal ante lo espiritual (ej: no es espiritual gozar la materia), lo emocional, la culpa, la exaltación del amor romántico, la dependencia, la hipervaloración de la racionalidad… Ahora, estos días y años, estamos en plena transición… Por eso el supuesto fin de mundo sí tiene asidero: se termina el mundo que conocíamos, mientras nosotros -dentro nuestro y también afuera- damos a luz un nuevo planeta: un espacio-tiempo bastante incierto pero multicolor, ya no hay una mirada, una verdad, un poder… Muchas tonalidades aportan a la construcción de nuestras verdades… Ya sólo tomarse la pastilla para el dolor físico no sirve (qué bien!), podemos indagar en el origen emocional y mental de una enfermedad, podemos recurrir a hierbas, antroposofía o medicina vibracional con mucha más validación que antes… Todo se abre, por fin y ya no es terreno de unos neo-hippies que creen en cosas mágicas. No, lo «no-racional» se valida y se hace su digno espacio… Pero, insisto, estamos en la transición de esto, por eso ambos mundos tendrán su terreno y harán su labor de ajuste no exenta de conflictos para que quizá en unos años más miremos (desde esta vida o la próxima) eso de ser sólo racionales, sacrificados y culpógenos como algo pintoresco de la era anterior… Enhorabuena!

Por eso honramos la llegada del Nuevo Mundo. Porque llegamos al final de un viaje de muchas encarnaciones donde realmente podemos dar el paso a vivir de una forma más pura y libre. El tener más conciencia sobre la dinámica de nuestra vida personal y colectivamente es un salto cuántico en esta humanidad que conformamos. Millones de seres están despertando, cambiando su forma de ver, pensar y actuar… Y eso es algo inédito. Encima con la conexión de Internet todo se sabe como nunca antes, entonces la vibración del Nuevo Mundo se expande y llega a rincones insospechados donde cada uno a su forma (cuidando la naturaleza, reciclando, haciendo terapias complementarias, saliéndose de los trabajos formales, meditando, creando escuelas de formación o pensamiento más abiertas, etc.) va dando vida al gran cambio del cual hoy somos protagonistas…

Y todo sucede en este planeta y Universo. Por eso comenzamos el ritual del 21 de diciembre no sólo con silencio y conexión, sino también honrando nuestras raíces, con esta música poderosa:

Honramos también al Sol, con sus rayos de vida que llegan con fuerza en este tiempo al Sur que hemos elegido habitar… El ritual avanza con luz, sanación, cariño, alegría, compartir, unidad, purificación, emociones… Y, de nuevo: ¡Qué bello es celebrar! Qué emoción ver nuestras sonrisas, fragilidades, poderes, tristezas… Es muy sanador vivenciar que somos iguales y uno solo, un todo de luz en cuerpos y experiencias humanas, todos lidiando con los retos de esta vida y sonriendo al reconocernos cómplices del amor que tenemos dentro… Gracias, señor Sol. Gracias a la Vida que siempre nos ha dado tanto. Gracias a todos los que decidimos ser protagonistas de este tiempo mágico… Somos muchos, poniéndole luz al día a día, y eso no se vive a cada rato, ni en todas las vidas. Es tremendo privilegio. Gracias, ¡Feliz Verano. Feliz Ingreso al Nuevo Mundo!

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