En la lavadora

4596_origAsí me siento estos días de fines de abril y comienzos de mayo. Se lo comento a un amigo mientras lo acompaño a ver unos libros usados en Providencia, y me dice que él también, pero me queda mirando y agrega: aunque lo mío da pa’ huracán, Jime, jajaja-… Días más tarde se lo cuento también a mi terapeuta, con quien coincidimos en que este tiempo el desapego ha sido “el” concepto que muchos estamos viviendo y ella me adelanta que esto durará con más fuerza hasta los primeros diez días de mayo… Le digo mientras le hago el gesto, que me siento girando pa un lado y otro, sacudida, tironeada, como en la lavadora… Y ella me responde: pero quizá vas a salir brillante y esponjosa como la Pantera Rosa- Y lanzamos carcajadas. Confío en eso -le respondo con risas.

… Mónica me regala un bello mandala antes de partir de Mercedes a Santiago. No es el único regalo que recibo allá antes de regresar a Santiago y me emociona no sólo el gesto, sino además la belleza del alma cuando se manifiesta en cosas simples y profundas a la vez… Esto, el contacto con otros desde el alma creo que es una de las cosas que puede mantenernos a flote en estos tiempos, enraizados y más centrados. También el contacto con nosotros, con nuestro ser interno vía introspección, silencio, observación, terapias, ejercicio lento, meditación, caminatas, naturaleza, detención… Hay múltiples herramientas al gusto del consumidor… De lo contrario, sin este contacto interno, el viento, la tormenta o el movimiento, con ráfagas de pruebas y tormentas de ego, te agarran y pueden no soltarte por largo rato…

huracanAhora cuando cerramos abril y abrimos mayo, y la última semana especialmente, siento eso: que hemos estado en una especie de tornado, huracán y/o lavadora que nos ha remecido y también alivianado de paso, nos está limpiando, pero con algo -o más- de dolor y frustraciones de por medio… Abril con el eclipse escorpiónico del 25 nos invitó a hacer un punto aparte o final en algunos casos. A soltar, a seguir en esta tarea del desapego y a ver nuestro lado oscuro con fuerza, ya sea reflejado en otros, ya sea vía el revivir antiguos temas o el rozar viejas heridas levantando una capita de piel que parecía cicatrizada… Y nop. Siempre hay algo más. Esa es una de las bellezas del camino espiritual-personal: siempre puedes sorprenderte y hasta que estemos por aquí -en este planeta- habrá situaciones que nos hagan aprender y crecer… Y mayo trae lo suyo, con cambios inminentes y drásticos de la mano de Urano y Plutón….

Primer lavado

-A ver, ¿y por qué no hemos escrito? Yo te iba a poner algo en el blog, que qué te pasaba -me dice Javier con risa desde la terraza del café bistró El Magdalena cuando recién pasa la locura de la hora de almuerzo.

-Es que ando como aturdida, lenta; y encima el eclipse parece que nos tiene a todos locos, ¿o no? A mí hasta se me enredan las fechas -le digo la semana pasada.

Y entonces comentamos de la energía colectiva porque él en el café la siente y yo también al teléfono con la gente que llama por tarot, en la calle y en la familia.

-¿Y el tarot, señorita pitonisa?, ¿qué vamos a hacer, decidió algo? -me dice y me encanta cuando habla en plural con su ironía característica.

-Jajaja… Es que yo tengo ganas de retomarlo de a poco, de otra forma que aún no sé cuál es, pero créeme que cuando el domingo una señora es capaz de llamarme dos veces a las 11 de la mañana (la primera decidí no contestar) para pedir hora de tarot y me sigue hablando aún cuando le digo que es domingo, que estamos desayunando y que hablemos al día siguiente, que el tarot está suspendido y que está toda la info en esta misma página; no sé si quiero tanto volver a leerlo, ah -le digo.  O cuando el lunes un chico me llama ocho veces en menos de 40 minutos y además me envía dos mensajes insistiendo… y le tengo que decir, cuando finalmente puedo contestarle: mira, no estoy leyendo tarot por un rato y es precisamente por esta energía ansiosa que se vuelve obsesiva y no mide, por lo cual estoy haciendo una pausa; lo siento, por ahora no, me cansé- cómo te explico que me cuestiono si retomarlo o no y me pregunto cuál es la señal -le cuento con risa a Javier y le digo que mejor sacaré una carta para ver si lo retomo…. E igualmente, le comento a él y a otros, que el tema no son los demás, el tema soy yo, obvio; ante esta invasión-ansiosa siempre me pregunto: qué estoy haciendo yo para generar o atraer esto (la realidad que vivimos nos refleja)… y un poco lo he podido ver en mis sesiones de terapia y lo estoy masticando, como dije en un post hace tiempo: Disculpe las molestias, estamos trabajando para usted… Y ahora -nos reíamos con Javier y le poníamos más color- debería agregar en mi buzón del celu: si está ansioso, respire y marque 1. Si puede esperar, se lo agradezco y marque 2… Si está algo perdido como yo estos días, marque 3 y compartimos…

Y sí, muchos andamos en período de replanteamiento, como lo digo hace meses, pero no sólo con el trabajo, sino con la vida, con la forma que tenemos de vivirla en todos sus ámbitos… Quizá sea el Primer Lavado del programa de limpieza al cual nos invita-obliga este 2013. Al menos ya seleccionamos la ropa sucia, la pusimos dentro de la lavadora, echamos el detergente y hasta remojamos, ahora está saliendo la suciedad, las manchas, las cosas pegadas… Y duele e inquieta…  Pero va a pasar y luego viene el siguiente ‘programa’ de lavado… Esta semana una chica de 30 y pocos me conmueve cuando se pone a llorar en mi consulta durante su lectura de carta astral porque se siente oprimida y estancada en su trabajo, que es una trasnacional donde debieran ascenderla y no pasa nada y eligen a otros para puestos que podría ocupar ella… Saturno (límites, lentitud, aprendizaje) y Plutón (poder, profundizar, transformación) están haciendo de las suyas y la obligan a aceptar y hacer su cambio interiormente bajando a lo más profundo y oscuro de sí misma para limpiarse, cambiar la mirada, luego la estrategia, y así renacer… Tareas no menores y sólo para valientes pero que el paso por esta vida casi siempre obliga… Y su labor es otra, además: asumir que pese a sus títulos tiene otros talentos bastante más sociales y profundos que la ingeniería y que llega la hora de usarlos y darle un giro a su carrera y capaz que es lo mejor que le pasó este estancamiento porque la está empujando a conectarse con su Yo verdadero, no sólo su inteligencia y capacidad técnica, sino también con el servicio a otros…. Bueno, ¿alguien dijo que el caminar era simple? Claramente no lo es, pero es apasionante y bello, con mucho para aprender cada día, con remezones, limpiezas e innumerables regalos…

Y cuando iba a terminar esta nota ayer en un clásico café del centro de Santiago, me llega sincrónicamente el último reporte de Jennifer Hoffman, a quien sigo hace rato y he replicado en este blog… Lo comparto acá  y les dejo un guiño al final:

LAS ENERGIAS DE MAYO 2013

por Jennifer Hoffman,  28 de Abril de 2013

Al terminar los últimos días de abril, muchos de nosotros nos preguntamos qué más puede pasar. Abril sin duda estuvo lleno de acontecimientos en la escala global y ni siquiera tenía el potencial energético de mayo, que tiene dos eclipses y la tercera cuadratura Urano Plutón, así como empezar tanto con el Sol como Marte en oposición a Saturno. Ésta es la hora de la verdad y si no estamos firmemente atados en nuestros asientos, es decir arraigados en nuestra propia energía e intención, podríamos ser un poco zarandeados en la cabina.

Cuando yo vivía en Australia solía tomar un vuelo muy largo entre Sydney y Los Ángeles, que siempre experimentaba una fuerte turbulencia durante el vuelo. Al acercarnos a ese punto, el piloto encendía la señal del cinturón de seguridad y advertía a los pasajeros que volvieran a sus asientos. La mayoría de ellos lo hacía, pero siempre había unos cuantos que no. Al llegar a ese punto, en un vuelo, el avión cayó repentinamente varios cientos de pies y todos los que no estaban atados salieron volando y golpearon el techo de la cabina. Varias personas resultaron gravemente heridas

Mayo es un poco así, habrá momentos suaves mezclados con partes de fuertes turbulencias. Mientras estemos preparados para ellas, las navegaremos con éxito. Algo de esa pesada turbulencia incluirá elecciones que tenemos que hacer que van a darle un vuelco a nuestras vidas, otras serán resultado de decisiones de otros que nos afectan. Y las respuestas a nuestras oraciones a veces crean consecuencias que no consideramos. Al establecer una intención, creamos a nuestro alrededor un campo de intención cargado energéticamente. Cualquier persona o cosa que no esté alineada con esa intención y su energía puede marcharse rápidamente. Y lo contrario, cualquier cosa que coincida con la energía del campo de intención entrará rápidamente.

Equilibrar el tráfico entrante y saliente puede ser un poco inquietante este mes. La gran pregunta que debemos contestarnos honestamente es: ¿somos felices? Si no estamos viviendo con alegría, amando todo lo relacionado con nuestra vida, entonces la energía de mayo va a señalar, con toda claridad, las piezas faltantes, y luego nos ayudará a llenar los espacios en blanco. Esto podría ser invitar a un cambio que hemos estado considerando pero no hemos tenido el valor de hacer, o podría ser permitir que una creencia, patrón de pensamiento, persona, cosa o situación salga de nuestra vida. Puede ser más satisfactorio abrir una puerta nosotros mismos, con gracia y facilidad, que dejar que alguien la abra por nosotros. Estamos listos para los cambios que lleguen, en un nivel más profundo, aunque no lo creamos así.

Ahora ya llevamos cinco meses del 2013 y parece que no hemos avanzado mucho. ¿Dónde están la paz, la alegría, el amor y la abundancia que pensábamos que ocurrirían una vez que pasáramos los hitos de diciembre? Esos son potenciales que aún existen y, en mayo, las estructuras que tienen que venirse abajo para hacerles espacio comenzarán a moverse. La cuadratura Urano/Plutón del 21 de mayo es un punto poderoso, como lo son los eclipses de mayo. Todos ellos apuntan a cambios en forma de agitación y turbulencia, pero a veces tenemos que ver los problemas con claridad antes de que estemos listos para entrar en acción. Yo creo que la intensa actividad que podríamos ver este mes abrirá hasta los ojos más cerrados. Este suele ser el caso, los eventos y situaciones se despliegan hasta que tenemos la información que necesitamos, con un grado de claridad que no deja lugar a dudas, sobre lo que debe ocurrir a continuación….

Que tengan un mes maravilloso y mantengan abrochados esos cinturones de seguridad.

Traducción: Margarita López.

Copyright (C) 2013 por Jennifer Hoffman y Enlightening Life OmniMedia, Inc. Todos los derechos reservados. Este material está protegido por leyes de derechos de autor de los EE.UU. e internacionales y puede ser distribuido libremente en su totalidad, siempre y cuando se incluya el nombre del autor y el sitio web www.enlighteninglife.com.

Y acá el guiño, si quiere lo avanza a los  3:35 min 😉

«El miedo es maravilloso»

portaluz2Esto de atravesar portales agota, ¿eh? Pero, bueno, lo elegí, se me confirmó con señales, me gusta, lo disfruto, creo, confío… Y a ratos dudo, lo admito. Pero no me quejo porque es algo que elegí, sólo constato. Me refiero a nuestras decisiones -guiadas, casi siempre, aunque no lo sepamos- de hacer algo que nos da sentido. A mí hacer rituales y el resto de mis trabajos (unos más que otros, a ratos) me lo dan: el sentido, la dirección de vida, el significado, la profundidad, el para qué… y la satisfacción; la alegría en realidad. Pero parece -muchas veces es así- que ciertas decisiones que implican un compromiso mayor significan trabajo extra y pruebas ídem. Parece que nuestros guías (la Divinidad) prueban nuestra convicción  e intención en aquello importante que hacemos y que involucra tanto el camino personal como a más gente…

Creo que esto es lo que pasa con los cambios de vida que hacemos, con los giros y decisiones más potentes. Lo del primer viaje y ritual en Mercedes se me había mostrado y anunciado hace un par de años por más de una señal, es decir,  el hecho, el viaje a trabajar con gente en rituales y otros temas espirituales fuera de Chile otra vez (antes hice algunas cosas en Uruguay), lo que no sabía era el lugar ni el cómo ni el cuándo… Es más, hasta lo había olvidado (el anuncio). Lo de partir con rituales en Santiago y reunir gente, también, como una manera de expandir la energía y conectarla… El tema es que una vez que dices sí, vienen las partes más desafiantes del camino, y las más reconfortantes como telón de fondo y acto final también están ahí.

Y en esas partes desafiantes, mi viaje a Buenos Aires ocurre cuando el país se encuentra en duelo nacional porque una gran tormenta inundó varias zonas, murieron muchos seres, faltan servicios básicos y se asoma con fuerza el dolor, la impotencia, la rabia, la precariedad latinoamericana de siempre, el poder de la naturaleza versus nuestra soberbia de tapar todo con cemento,   los cambios inesperados desconcertantes… y crudos. Desde el avión puedo mirar parte de las zonas aún bajo el agua y recuerdo la misma imagen tantas veces repetida en Chile y otros países donde volvemos a levantarnos como sea… El agua con su fuerza, -«limpieza», me recuerda Fer desde Uruguay, quien también vivió la tormenta que cayó con tremenda fuerza alrededor del río de La Plata-.  Esto es sólo una parte del desafío, porque las aguas provocaron que nuestra logística con mi amiga Su se entorpeciera dada la falta de internet, electricidad y comunicación en general…

Casi tengo que cambiar de día el viaje porque nada de lo previsto para mi llegada parece funcionar y mi vuelo es muy tarde para alcanzar el último combi o bus hasta Mercedes,  encima puede que me bajen del avión por la alta demanda… Pero a último momento -un par de horas antes de tomar el avión- Juan, amigo de Su, ex profesor de educación física, ex inmigrante argentino en España, ex trovador aficionado y actual taxista libre y esperanzado, da señales de vida y puede ir a buscarme al aeropuerto de Ezeiza para cruzar hasta Palermo. Así lo hacemos y nos contamos la vida arriba del taxi con carcajadas incluidas y cruzando decenas de calles sin semáforo y manifestaciones varias de porteños indignados por la falta de luz y agua… Dos horas más tarde, me deja con Humberto, amigo de infancia de Su, abogado y cantante de tangos, quien me impulsó a venirme ese día pues él se encuentra en pleno ensayo para su concierto del sábado en La Plata con los excelentes músicos de Amores Tangos y luego de eso tiene que venir a Mercedes por trabajo… Entonces, me sorprenden-emocionan cuando al llegar tocan la última canción y me retumba el corazón y la piel, especialmente con el bandoneón… Guau! qué llegada, después de tanto stress, de dudar, de creer que no podría, de encontrarme con mis miedos y angustias, de pedir señales y recibirlas, llego con estos dos guardianes-músicos-creativos… Alcancé a grabar este video, todo un privilegio:

Con Humberto, después de esta música potente, partimos viaje a Mercedes, me cuenta parte no menor de su vida y milagros, conversamos también de las inundaciones, pues parte de su familia está afectada, escuchamos más tangos y candombe, que me recuerda tanto a Uruguay, hasta bailamos en el auto con la música bien fuerte; también conversamos de mi historia con el periodismo, el tarot, la astrología… Otras dos horas después llegamos a casa de Su y salimos a una buena cena… De vuelta en casa ponemos música y bailamos conectando con la alegría y liberando cansancio y stress acumulados…

En el silencio de la noche me siento al borde de la cama, respiro profundo, muevo los pies en el suelo frío y agradezco…  Todo, hasta mis fantasmas pasan por el agradecimiento. Algunos de ellos vienen de otras vidas y tienen que ver con pérdidas, abandonos, rechazo, desarraigo, y sé que frente a la incertidumbre en los viajes éstos aparecen y empañan lo real… Respiro y suelto viendo toda la película…

Al día siguiente nos levantamos temprano y con Su trabajamos en los últimos detalles del Ritual de Otoño, vamos a ver el lugar: el gimnasio Equilibrio, que lo ofreció su dueña, Patricia, vía Carla ya en febrero, el lugar es amplio, con techo alto y con piso de madera, está muy bien. Más tarde vienen los amigos a casa a saludar, conversamos y seguimos trabajando. El sábado vamos con Carla y Su a energizar el espacio con flores, palo santo, velas, incienso  música y otras hierbas… Pero antes de ir me quedo pegada en una entrevista de radio Cooperativa de Chile. Por esas sincronías de la vida, puse la señal online mientras revisaba correos y otros detalles y aparece una voz mexicana que me cautiva y me quedo escuchando. Es la atleta Verónica Ruiz Moreno, quien se prepara para correr la maratón de Santiago. Ella tiene una enfermedad neurológica degenerativa, el mal de Huntington, y su lema para correr es: diagnóstico no es destino. Lo amé, porque es lo que creo absolutamente y siento que muchas veces es el diagnóstico lo que nos liquida antes de cerciorarnos de lo que tenemos, dónde y cómo estamos, y cambiar por dentro para provocar la sanación. Cuando escucho eso al comienzo de la entrevista, me quedo atenta y con el corazón feliz.

miedos2En una parte de la conversación, la periodista Cecilia Rovaretti le pregunta por los miedos y ella le responde: El miedo es maravilloso  -se me eriza la piel y la aplaudo. Guau! Así es! -digo en voz alta. Y debe argumentarle a Cecilia, que me imagino la cara de sorpresa que le pone por su respuesta: ¡Claro, por supuesto que sí! El miedo es lo que te impulsa, lo que te dice dónde tienes que trabajar, es lo que te indica en qué te tienes que fijar. Mis temores son estos: qué va a pasar conmigo si mi marido se muere y yo tengo avanzada la enfermedad, ese es mi mayor temor,  entonces lo que puedes hacer es hacer algo al respecto, yo creé una fundación y puedo vivir de ahí, (…) porque el miedo está en el futuro, en una posibilidad que no ha sucedido y yo estoy muy enfocada en mi presente, entonces no le das chance- afirma con certeza. Verónica le habla también de las terapias alternativas, del ejercicio, la espiritualidad y del agradecimiento… Tremenda inspiración y lección. Contagia alegría y sabiduría. Pueden escucharla aquí o verla acá… Yo desde el otro lado de la cordillera y la pantalla  honro su convicción, su temple. También agradezco la oportunidad de escucharla justo en este momento, cuando me siento muy cansada después de ciertas pruebas, agradecida y feliz de hacer lo que hago, pero a ratos dudando cuando las pruebas aparecen. Entonces Verónica afirma: tomen conciencia que un diagnóstico no hace destino, que uno puede tener una vida maravillosa, no te esperes a tener nada para vivir  una vida sensacional, no te esperes a que tu circunstancia cambie, no hay tiempo…. Guau, otra vez!… Eso es: nuestra oportunidad de ser felices es ahora, no mañana; como lo he dicho en varios rituales y lecturas…

Tener el regalo de esta sincrónica entrevista, me da más señales y aliento para confiar, aceptar, agradecer y actuar en pos de lo que me mueve. Por eso lo comparto en este espacio por donde muchos pasan y sintonizamos con nuestras fragilidades, fortalezas, sonrisas, conciencia, alma y corazones, entre tantas otras cosas… Estamos todos creciendo juntos, con nuestros miedos como motor y nuestras confianzas como árboles frondosos que dan respaldo y sombra en el camino… Hasta la próxima!

camino arboles

Bellos círculos de Luz

circulo velas blancas¿Ritual de qué? -me pregunta un chico. De otoño- le respondo con cara de ¿qué te parece y qué más quieres saber? -¿Y qué hacen ahí? -me sigue preguntando.

Entonces le voy explicando un poco de lo explicable, porque ni yo tengo tanta claridad de qué son y cómo definirlos (los rituales), pero sí tengo la certeza del para qué de éstos: son encuentros para conectar con la vibración actual de la Tierra o lo que esté sucediendo con ella, lo cual es tanto más sano que sintonizar con el ritmo de nuestro ego y del sistema que se nos ocurrió crear para vivir en las ciudades; son espacios de conexión con nuestra divinidad interior, son momentos de celebración para liberar lo viejo y abrir lo nuevo; son encuentros para recordar quiénes somos, lograr detenernos, integrar lo vivido y comenzar lo venidero con más consciencia y energía; son viajes colectivos del alma, son círculos de luz…

¿Y hay que ir vestido de alguna manera especial? -continúa mi amigo curioso. Nooop -le digo tajante y le explico que ya no son los tiempos de la forma: de vestirse, sentarse o meditar de tal manera…. Lo más importante es tu intención… Ya con eso estamos -agrego. Estos tiempos abiertos y mágicos que estamos viviendo son para la espontaneidad, la libertad, la creación,  el recordar el verdadero sentido de nuestro paso por acá, la conexión directa -y sin escalas- con la Divinidad, donde ya las religiones caen e importan poco porque no necesitamos como humanidad normar el contacto con la espiritualidad que está siempre presente en todo. Por lo mismo, son también tiempos más desconcertantes y alocados, porque el desafío de encontrar nuestro centro es personal y más trabajoso dada la falta de referentes, la cantidad de estímulos externos y de información… Pero es también una tarea más satisfactoria porque encontrar el rumbo, la conexión y el sentido es una labor diaria inacabable y con tremendos regalos…

Parte de esta tarea, en mi caso, es hacer rituales, donde yo misma crezco antes, durante y después, ya que la energía del grupo y del asunto que nos convoca se presenta sincrónicamente y pone a prueba no sólo mi voluntad, también a mi ego; al tiempo que me conecta con mi alma y parte de las misiones que he elegido «recordar-transitar», mientras mi energía se entretiene, se cansa, se empodera, se estresa, disfruta, resplandece, vive… Sí, porque como siempre lo digo, la vida tiene de todo…

Y obvio que en estos rituales de otoño el desapego anduvo merodeando por mi vida y diciéndome: hasta aquí llegaste con esto y con aquello, suelta porque estas cosas-situaciones se tienen que ir…. O, «bueno, ¿no querías hacer ritual de otoño, tiempo de soltar?, bien, entonces confía en medio de la incertidumbre»…. Así siento la voz sabia de la vida a ratos susurrando cuando he(mos) estado en meses arrebatados y de mucha limpieza, como marzo y abril…

CIRCULO MERCEDES

Círculo de Luz en Mercedes: Ritual de Otoño; en Gimnasio Equilibrio

Pero la magia también está tan presente que me emociona y me hace agradecer infinitamente. Y el 6 de abril fue mágico, circular, sanador, conectado, sincronizado, bello… En Mercedes celebramos con mi amiga-hermana Susana Arley, más conocida como Su, nuestro Ritual de Otoño entre gente muy bella que ya me había recibido en febrero para el año serpentino (que vaya que se está moviendo, ¿no?) y varios nuevos participantes que vienen curiosos y entregados a algo que no saben del todo de qué se trata, igual que yo, jaja… Y cuando comenzamos, además de honrar a todos los seres que partieron debido a las crudas tormentas e inundaciones en Buenos Aires, me corresponde presentarme, cosa que siempre me hace gracia porque -ya lo he dicho- no tengo una definición para mí misma y no sé por dónde comenzar… También porque las etiquetas no me agradan y encuentro que nos limitan, encima no le tengo mucho aprecio a los títulos, me dan un poco lo mismo: en esta vida uno de los míos dice «periodista», pero me queda grande para algunas cosas y chico para tantas otras, y en cambio valoro mucho más la sabiduría que el conocimiento teórico, entonces me da igual si yo o el del lado somos super letrados o aparentemente ignorantes porque acá estamos todos aprendiendo eternamente y somos todos iguales: todos lo pasamos mal en distintos momentos, todos tenemos la capacidad de cambiar, de gozar la vida y de despertar… A mí -volviendo a las clasificaciones- me gustan los oficios, entonces en esta vida -lo digo así porque quién sabe en las otras, aunque tengo información de algunas- también soy escritora -¿o acaso no escribo?-, astróloga, tarotista, ritualera (lo acabo de inventar), comunicadora, aprendiz intuitiva de chamana, bloguera, productora, horoscopera y quizá qué más puede venir…

… El Ritual de Otoño de Mercedes no comenzó la noche del 6 de abril, sino bastante antes ya sólo con gestar la idea a fines de febrero en que comenzamos a mover la energía y también las últimas semanas de marzo cuando muchos colaboran de distintas maneras y conformamos otro círculo aparentemente invisible pero poderoso… Y es una de las cosas que más me emociona de los Rituales: la ayuda, las manos e intención de muchos ofreciendo cosas logísticas o mandando luz desde donde estén, y conectándose con el grupo y su energía aunque no puedan venir. Me conmueve con lagrimita y todo a ratos, cuando veo-siento este círculo moviéndose… Entonces, Carla consigue el lugar que ya había ofrecido Patricia: el gimnasio Equilibrio, y nos lleva a verlo y arreglarlo temprano; Flory se encarga de cobrar; Carolina manda mails ofreciendo ayuda, llega con un rico té de menta y después nos llevará en su auto de regreso a casa cargados de cojines (almohadones) y más; Estefanía me ayuda a contar y a entregar hojitas; Fran se encarga del audio, las fotos y luces; Fer y Mónica llegan con hojas de otoño de sus jardines para el altar; Mabel pone su mesa para la comida y una chica vecina que ni siquiera puede venir cuando nos ve ordenando ofrece también la de ella y a los minutos aparece con su mesa redonda; Armando ofrece su equipo de sonido y manda un mensaje al celular enviándonos luz pues no podrá estar; Silvia desde Santiago me regala una vela naranja para ponerla en el altar de Mercedes; mi querido Fer desde Uruguay manda luz y está desde allá con nosotros; dos amigas que llegan temprano se ponen con nosotras a ordenar los cojines, las cartas de ángeles y más; muchos que estuvieron en el ritual de Santiago -incluidos mis padres- mandan luz, piensan en nosotros y conectan con la energía para estar unidos… Y cada participante llega con su energía y trae cosas para compartir, muchas hechos por ellos mismos… Es muy potente y conmovedor formar este círculo de luz, esta comunidad… Todo un honor y privilegio…

Además, este círculo es espontáneo y libre, como tiene que ser, siento yo… Y así hacemos un viaje en Mercedes para despedir al verano con toda su luminosidad y expansión, de modo que nos permita entrar al frío del otoño con sus tonos ocres y la potente -aunque a ratos dolorosa- experiencia de soltar: control, expectativas, cosas-emociones estancadas, comodidades, fijaciones, lo que ya no sirve, lo que atesoramos… Soltar sin distinción, pues a lo único que podemos aferrarnos es a la luz que tenemos dentro, al alma, al corazón puro, a la divinidad que nos habita poderosa y maravillosamente…

Altar-Mandala OtoñoEsa luz es la que se presenta en los rituales con tal poder que algunos que ven y otros que canalizan -como mi amiga Su- nos cuentan que además del Buda, Kwan Yin,  Lupita (patrona de América y de este ilustre blog, no podía ser menos) que comandan el altar otoñal, también se presentan los arcángeles Miguel (soy fan del alado azul junto con varios más que vienen al ritual y/o leen este blog, así que obvio que estuvo), Uriel y Zadkiel, además del maestro Jesús; mientras cada uno de los presentes convoca a sus propios guías y maestros, quienes todo el rato nos han acompañado aunque no lo sepamos ni imaginemos… Una mano invisible siempre está ahí para ayudar, empujar, mostrar, guiar, soplar…

El espíritu del Otoño también baja y asciende hasta nosotros, para regalarnos el despojo, la liberación de lo que nos pesa, la capacidad de soltar y confiar… La Tierra generosa nos da este regalo de sincronizarnos con sus ciclos, ritmos y colores, y todo está ahí para quienes quieran tomarlo…

Y entonces la energía se palpa en el aire, el alma colectiva se hace presente y esos instantes me hacen decir sí, sigamos, esto Es; con todo el trabajo que significa y los portales que atravesamos (esta vez volvieron a presentarse, no se puede cantar victoria con el crecimiento personal, siempre hay una vuelta más y algo que te pone a prueba)… Por eso cuando miro el círculo de luz de Santiago y ahora en Mercedes me conmueve y les decía anoche que al mirar a los más de 120 que estuvimos en Santiago algo en mí tenía risa de decir: a mí se me ocurre hacer rituales, pero a ustedes se les ocurre seguirme, y me río sola; pero cuando digo seguirme, no me refiero a mí, pues -enhorabuena- ya no son los tiempos para seguir a nadie, para estar en dependencias de supuestos maestros, gurúes y etc., de turno, además ni yo me siento en eso ni quiero serlo;  ahora son los tiempos de encontrar por nosotros mismos nuestras verdades; me refiero a seguirme en la idea de reunirnos y juntar nuestra energía en un ritual lleno de símbolos visibles e invisibles, a tomarnos el tiempo y el espacio en algo que a veces nos suena que puede ser bueno pero no lo sabemos del todo… Y sin embargo sucede, «funciona», es, nos une y nos conecta… Vaya!

Este viaje-ritual que pasa por meditación, música, baile, introspección, compartir, reflexión y agradecimiento, eleva nuestra energía y tiene unos luminosos silencios de gran poder donde el alma colectiva puede palparse con bella emoción; termina en un gran abrazo circular formado casi por 50 seres (más nuestros respectivos guías que se quedan hasta el final, porque trabajan 24 horas) que nos da conexión de vida pura junto a la luz de las  velas, la fuerza de los cristales y  la despedida de las  hojas de otoño, en sintonía con dos voces sudamericanas que nos regalan un buen lema para este otoño, con profundidad, talento y sentido… GRACIAS otra vez!…. Ya les contaré del portal que volvimos a atravesar en la previa y luego subo las fotos otoñales mercedinas…. 😉

Despedida al Sol: Celebramos el Otoño en Mercedes, 6 abril

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Representación del espíritu del Otoño

Me dicen que el Otoño se siente ya con fuerza en Mercedes, con lluvias y tormentas incluidas. Por acá en Santiago el calor sigue por  los 30º, aunque la brisa fría por las mañanas es más protagonista también.

¿Por qué celebrar el Otoño?, ¿por qué juntarnos? Porque somos uno con la naturaleza aunque lo olvidemos, y ella nos ofrece tremendas oportunidades: cambiar, renovarnos, conectarnos con su fuerza. Y en este caso, como lo vivimos en el Ritual de Santiago, descubrimos que podemos ser como los árboles que cambian su color y que sueltan sus hojas secas. Estos meses, entonces, nos abren la oportunidad de soltar pesos, de liberar lo que ya no sirve o está estancado en nosotros y así caminar más livianos.

Pero celebramos también porque ancestralmente todas las culturas han honrado al Sol, el cielo y sus ciclos, y ese rito que hoy hemos desterrado es mágico y nos potencia. Detenernos a reconocer dónde y cómo estamos nos da fuerza. Y ahora la luz del Sol se aleja, pero se acercan otras energías que, si sabemos darles espacio, pueden provocar cambios en nuestra vida. Además, el detenernos en grupo provoca una energía luminosa que nos contagia y hace bien al alma.

Entre música, meditación, reflexión y compartir, este sábado 6 de abril, a las 19.30 hrs, nos encontraremos en Mercedes, Bs. Aires, a celebrar las energías otoñales para que entren con fluidez en nuestro 2013 y nos abramos al nuevo ciclo con alegría y conexión interior.

Susana Arley y yo, Jimena Zúñiga, junto a otros bellos mercedinos que ayudan en cada detalle con mucha generosidad y entrega, los convocamos para que difundan e inviten y vengan a vivir esta fiesta de otoño que nos recuerda quiénes somos realmente: seres luminosos viviendo una experiencia humana llena de oportunidades para crecer. Acá van todos los datos, un abrazo desde Santiago y Mercedes. Gracias  y los esperamos!!!

CUÁNDO: Sábado 6 abril, 19:30 hrs.

DÓNDE: Gimnasio Equilibrio, en calle 40 nº 876 (entre 35 y 37). 

VALOR: $30 + algo comestible y/o bebestible para compartir (evitar cosas muy dulces y bebidas cola). Si puede traer su propio vaso de casa para contaminar menos, la naturaleza se lo agradecerá. Si no puede, nosotros igual tendremos algunos.

TRAER: almohadón o silla plegable, o algo cómodo para sentarse… También su mejor sonrisa, el corazón abierto, la mente despierta y pocas expectativas (la vida se disfruta más sin ellas). Y si tiene penas, también tráigalas, que acá las purificamos! Y, como el otoño nos quiere a gusto y relajados,  venga con ropa cómoda.

PREGUNTAS, RESERVA DE CUPOS, OFRECIMIENTO DE AYUDA ‘HUMANA O TÉCNICA’: Puede dejar su comentario más abajo, o contactar a Susana Arley a suarley@gmail.com, o al celular: 02324  1564 5074. 😉

 

Otoño 2013: A confiar en nuestra Luz

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«Jime querida, no llegaré al Ritual, pero estoy ahí: gracias don verano, te recibo con cariño don otoño. Y a ti y a todos un abrazo!» -me escribe al celular una bella amiga que se suponía vendría la noche del Equinoccio a celebrar, y me encanta su frase porque resumen bien el espíritu de los rituales que hacemos en cada cambio de estación: despedir con agradecimiento por todo y abrir lo nuevo con ganas. Como ella, varios escriben y mandan buenos deseos aunque no vengan y otros tienen contratiempos del destino… Y así y todo pasamos los 120 participantes de una noche cálida, de encuentro, purificación, alegría y conciencia.

Son muchos los detalles previos en cada ritual y me encanta prepararlos, es toda una aventura. Además, la energía tanto del grupo como del ritual mismo se empieza a sentir los días previos. Y como todo en la vida, no controlamos qué sucederá ni cómo. Cuando ya son las 8 de la noche, regreso al patio donde estuvimos en la tarde preparando todo y veo a tanta gente alrededor del altar-mandala, ya sentados y expectantes, me da emoción y certeza. Y siguen llegando con sus cojines, cosas para compartir, los ojos vivaces y las sonrisas abundantes..

Recuerdo uno de los primeros rituales más «oficiales» que hice (antes eran esporádicos y entre amigos que se nos ocurría de pronto hacer algo). Fue en la casa de Su, en su departamento y éramos unos 10, celebrando el Año del Conejo, en pleno febrero con Santiago caluroso y vacío. Fue lindo y terminamos bailando frente a las miradas curiosas de los vecinos del edificio de enfrente.

Y ahora, con cada vez más gente, los detalles dan más trabajo (interno y externo), entretención y creatividad. La magia se produce, además. Porque desde mi mirada de la vida las casualidades no existen, las oportunidades sobran, las señales están, la ayuda hay que pedirla y las sincronías nos acompañan. Yo lo paso genial, antes, durante y después. Aunque a veces cuando estoy muy cansada, me pregunto: ¿ Jimena, en qué minuto se te ocurrió hacer todo esto, ah? Y me río desde la aceptación y la ironía también, porque si hay algo que me deprime y no me gusta es la rutina. Ella y yo nunca hemos tenido una buena relación y a veces hacemos las paces, pero cuando se le ocurre ser la protagonista por muchas semanas, nos peleamos y yo me alejo de ella porque me baja la energía; así que, además de darme una vuelta por otro lado, suspender cosas y parar, o ir a algún lugar nuevo a escribir o estar; siento que necesito otra cosa. Entonces, el trabajar para un Ritual se vuelve una delicia de vida, tanto en la forma como en el sentido, donde todo es una aventura: desde ir una semana antes por los cuarzos, amatistas y citrinos a la tienda de un peruano divertido, con quien nos reímos y conversamos porque él es bien «neura» (acelerado) y le digo: «amigo, respire, no ve que si se acelera mucho no me hará el mega descuento que estoy esperando?» -y él me sube las cejas y mueve la cabeza riéndose. Y al final de la compra, que también incluye inciensos, palo santo, agua Florida y más, algo conversamos, y me hace mi descuento, «mamita».

Lorena, parte de nuestro "elenco estable" termina de armar el altar-mandala

Lorena, parte de nuestro «elenco estable» termina de armar el altar-mandala

Luego de eso me junto con una gran amiga en un café del barrio Lastarria a contarnos nuestros veranos, y a la noche vienen Javier y Fran a dejar el equipo de audio… Y así siguen los detalles cada día, como la recolección de hojas de otoño el domingo previo por las calles de Providencia junto a Cocó, en medio de la risa y el encuentro con amigos-vecinos… Trabajo, pero con diversión, el sacrificio está pasado de moda…

Pero la información precisa del Ritual «baja» a veces el día anterior, a veces el mismo día. Y este 20 de marzo, después de bailar con tambores, sí vienen los qué y el cómo de la noche del Equinoccio. Ya sé, desde antes, que trabajaremos el desapego, palabra clave del Otoño, pero no sabía-sentía qué más. Y así se va dibujando cada paso, música, baile… Pero es el grupo el que lo hace, porque mi intención y planes están, la ayuda de muchos bellos seres humanos y divinos también, sin embargo cada grupo tiene su propia energía y belleza.

Y la noche del 20 de marzo en Santiago el numeroso grupo que somos viajamos por un ritual que recorre lo vivido en los últimos meses, aterriza nuestra energía, sacude la mente para calmarla, acaricia al cuerpo y el espíritu con baile; nos hace cantar, meditar, compartir, reír, imaginar, soltar, intencionar, aceptar, confiar… La mayoría viene por primera vez y eso es aún más emocionante y valioso: verificar que cada vez somos más los inquietos caminantes en un mundo que se abre con fuerza a otras miradas, sentir que somos muchos los que nos atrevemos y entendemos que este tiempo agitado, revuelto, desafiante y bello a la vez, necesita de otra energía nuestra para vivirlo y aprovecharlo; somos más en el planeta entero quienes nos reconocernos como seres luminosos, poderosos y frágiles a la vez en una vida que es nueva, por tanto podemos llenarla de colores pero con la energía de la nueva conciencia: disfrute, unión, amor, aceptación, armonía, creatividad, conexión con quienes realmente somos, con el pulso de la Tierra y del Universo, y no con lo que el sistema dice -o quiere- que seamos: cifras, seres humanos productivos en lo material pero vacíos en lo interno y llenos de la misma frustración de miles de años pese a todos los adelantos de la actualidad … Las culpas, los dogmas, la solemnidad, la separación entre espiritualidad y mundo cotidiano, y tantas otras cosas que fabricó nuestro ego colectivo y nos dañaron, por fin están en retirada…

Por eso es el tremendo ni que privilegio haber encarnado en este tiempo y en países donde el despertar espiritual es cada vez más fuerte, como en casi toda América, en España y en tantos rincones donde la conciencia se eleva por sobre lo establecido y revela tantas cosas insanas que dábamos por verdades y que ahora se derrumban: desde la alimentación, hasta la  economía, pasando por la salud, la educación y más… Qué bien.

Este tiempo es alucinante. Desde el 2010 para acá, en que todo se aceleró es reconfortante -y motivador- ver cómo cada vez más gente se atreve a probar otras miradas, otras verdades y herramientas. Cómo la meditación, reiki, yoga, medicina antroposófica, flores de Bach, alimentación más sana, danza y terapias varias son cada vez más populares y ya no suenan a brujería o volada hippie como antes. Y tampoco son moda; esto es conciencia. Ya muchos entienden el lenguaje, aceptan que la racionalidad no explica todo, que hay mucho más allá de lo científico, que estamos acompañados por distintas manifestaciones de la Divinidad, que somos seres de luz habitando un cuerpo y planeta físicos que tienen una energía también… Y que somos iguales. En los rituales se puede palpar esto último tan nítidamente: el círculo de luz que conformamos cobra vida propia, se mueve, se siente, se sintoniza, se abraza  y somos uno, se manifiesta el Todo, el Gran Espíritu en nosotros, la Divinidad, la conciencia colectiva, la Fuente, Dios Padre-Madre, el alma, la chispa divina que nos habita… Es muuuy bello y conmovedor: mirar y sentir al grupo en una sola energía es tremendamente poderoso.

DSCN4284Y en la noche del 20 de marzo 2013, además del emprendimiento amigo Flor de Almacén y todos los bellos seres que ayudan a hacer posible la celebración, nos visitan  nada menos que Kevin Johansen, Jorge Drexler, Mercedes Sosa y los ancestros africanos y mapuches con sus sonidos (¿ve lo que se perdió por no venir?, ah?). Encima y como siempre, el ritual es internacional: hay amigos uruguayos, argentinos, españoles, brasileros, colombianos. Con todos ellos elevamos el espíritu y agarramos fuerza para el Otoño, que por estos días refresca las mañanas y tardes santiaguinas, mientras el paisaje comienza a ponerse cada vez más deliciosamente ocre-anaranjado.

Con cada otoño recuerdo a Pablo, un gran amigo que hace varios años me sostuvo como un padre en un momento de enorme dolor y liberación. A él le encanta el otoño y yo me preguntaba ¿qué le ve, si a mí puro me deprime que se acabe el verano?… Mucho tiempo después vine a entenderlo, después de pasar unos días otoñales en cama y de aceptar que debía parar, me acordé de mi querido Pablo mirando desde mi ventana la luz del Sol en las copas amarillas de los árboles y sólo en esa quietud pude disfrutar el cambio, la lentitud, la introspección que da el alejamiento de los rayos solares…

Y así, la noche del ritual le damos la bienvenida a esta energía de desapego que nos ofrece el otoño, un tiempo de despojo de nuestras hojas secas, de todo lo que nos pesa, de limpieza y conexión con lo realmente importante: nosotros y nuestra luz interior.  La celebración termina en un solo abrazo colectivo cantado, aplausos, alegría, emociones …Y luego la ayuda espontánea de muchos para ordenar y recoger las cosas… Qué bello círculo. Sólo puedo desde acá agradecer, mientras mis pies están bajo el sol tibio otoñal en el balcón y mi corazón está pleno. Ahora -sépanlo- todos los que participamos y que le dijimos Sí a la fuerza del Otoño con todas sus oportunidades este 20 de marzo, viajaremos con nuestra energía hasta Mercedes, Buenos Aires, a compartir con otros bellos seres una nueva experiencia ritual para celebrar y honrar la nueva luz del Sol el sábado 6 de abril desde esa acogedora ciudad. Gracias, allá vamos, desde Chile con amor y confianza!!!

PD: Ojo, por acá se quedó un MP3 (ó 4, no sé bien) Sony, y se perdió un anillo. Si alguien sabe algo, hable ahora o calle hasta el 21 de junio, pa’l Ritual de Invierno! 😉

Honramos al Otoño en Santiago: 20 de marzo, a las 20 hrs

Enriqueta sol de veranoEl Sol de verano comienza su despedida y se asoma el Equinoccio que, en el Sur del mundo, marca la llegada nada menos que del señor Otoño; un tiempo que a muchos los deprime, mientras que a otros los encanta. Como sea, en los países con estaciones marcadas, los colores cambian y el aire se siente más frío poco a poco, así como la luz de día disminuye…

Lo mágico y sincrónico es que nosotros, que sin duda somos parte de la naturaleza, también lo hacemos. Nuestros colores y ritmos interiores cambian. Entonces, este 20 de marzo, fecha en que se produce el Equinoccio de Otoño 2013, muchos decidimos hacer un alto y celebrar tanto la despedida al Sol de verano, como la llegada de un tiempo más interior y cambios casi obligados del Otoño. Es, además, el inicio del mes de Aries, tiempo de iniciativas, arrojo, fuerza y sorpresas.

Por todo esto y porque ya es tradición, realizamos en Santiago (y próximamente, el 6 de abril en Mercedes, Bs. Aires, ojo) un mágico Ritual para ponerle energía al año laboral y escolar 2013, de la mano de la vibración otoñal. Todos son muy bienvenidos y no hace falta saber nada previo ni adherir a nada en específico para asistir a un momento de conexión, sanación, energía y festejo, donde podemos limpiar pesos de este tiempo agitado y dejar espacio libre para lo que viene, junto con elevar nuestra conciencia en este especial año.

Para quienes vienen desde antes, les cuento que esta celebración de Otoño, trae más de una innovación. Primero porque ningún ritual es igual a otro y siempre son momentos de conexión con el alma y con la Tierra, que tanta falta nos hacen, por lo tanto surgen de acuerdo al momento previo y también al grupo que llega ese día. Segundo, antes, en el intermedio y después nos visitará un «stand» del emprendimiento amigo: Flor de Almacén (que pronto estrena facebook y página), que estarán con sus joyas de plata y tejidos a mano, vendiendo accesorios otoñales, así que traiga su billetera si quiere iniciar con glamour el otoño. Y lo último es que, dados algunos gastos logísticos (arriendo y otros), esta vez el Ritual tendrá costo, por la módica suma de $1000 (a luca el ritual!, jaja) + algo comestible y/o bebestible para compartir. Y si alguien no puede pagarlo, pero muere de ganas de venir, llame ya al directorio organizador, es decir a mí misma, y lo conversamos o viene a ayudar minutos antes y todo bien. Recuerde también traer su cojín o silla plegable, o banco de plaza si quiere. Hay sillas en el salón, pero no demasiadas.

Acá, entonces, les dejo toda la información y ante cualquier duda deje su comentario más abajo, o llame o escriba a los datos de contacto. ¡Abrazo de fin de verano y a confiar en nuestros caminos nuevos con la energía del otoño!

camino otoMIÉRCOLES 20 DE MARZO, RITUAL DE OTOÑO EN SANTIAGO

CUÁNDO: Miércoles 20 de marzo, a las 20 hrs (puntual). El ritual dura dos horas con un intermedio de 15 min. Si viene atrasado, llegue no más, pero la idea es respetar el tiempo por quienes trabajan-estudian temprano al día siguiente o se van en metro.

DÓNDE: Salón de eventos CARLOS ANTÚNEZ 1960, entre Marchant Pereira y Pedro de Valdivia. Metro Pedro de Valdivia, Providencia. Hay estacionamiento ahí mismo, o por Marchant Pereira y también en Barros Errázuriz.

CUÁNTO: $1000 + algo comestible y/o bebestible para compartir. Eso sí, evitar galletas, dulces y bebidas cola, porque la idea es elevar nuestra conciencia, no aturdirla con excesiva azúcar en este día. Y otra cosa: acá somos ecológicos, así que NO compramos vasos desechables, por lo tanto traiga su propio vaso de casa u oficina y todos somos felices. Si no puede, tendrá que usar su personalidad y pedir uno prestado entre los asistentes que, como son generosos, le dirán que sí con una sonrisa. Ah, y traiga su cojín, piso, silla plegable o lo que tenga a mano.

CÓMO: Si puede confirme asistencia a nuevaji@gmail.com. Si se decide a última hora venga sin aviso ninguno, el destino no se equivoca. Si quiere más info escriba también o llame al 9. 084 20 67.

PD: Venga un poco abrigado porque es al aire libre y el señor Otoño se las trae!

¡El otoño nos espera y nos anima a soltar pesos,

así que venga el 20 a las 20, con su corazón dispuesto para recibir la nueva energía del Sol, el Cielo y la Tierra!

Con la Luz de Lakshmi

-¿A ti te pasa algo con Oriente? Porque vos no sos de acá -me dijo Ágata en una lectura de Registros Akáshicos hace unos cinco años o más.

Todo el rato, pensé, pero apenas pude balbucear un sí, porque estaba en un momento de tal fragilidad, que con las primeras frases de ella, cayeron mis lágrimas sin control y sólo me limité a escuchar y secarme con pañuelos desechables en la primera media hora de lectura. Luego volvió a preguntarme: ¿qué te pasa con Oriente? Es que vos sos de allá… Cuando me calmé un poco le dije que practicaba meditación budista tibetana y que había tomado refugio en esa línea espiritual. -Aaahh! por eso me hablan de tanto de la compasión y me muestran esas imágenes. Vos ya fuiste budista y también estuviste en India -agregó con alivio al poder descifrar los mensajes que canalizaba. Demás, pensé; de otra forma no me explico tanto mi conexión estética desde niña (los colores, decoración, ropajes, música) con esas culturas, como el enorme sentido y certeza que siento con muchos aspectos de las miradas espirituales de oriente.

Años después, otra canalizadora me habló de un par de vidas en India y cuando me relataba las imágenes fue como teletransportarme a ese espacio-tiempo, y podía sentir la escena, con el dolor que ella describía, en este caso, y me dio más de una respuesta a temas de esta vida…. Y hace varios años en ciertas tiendas indias en Santiago buscaba imágenes de Lakshmi y no tenían; el dueño de una me regaló un calendario de bolsillo una vez, después de verme escarbar en unos canastos hasta encontrar un par de llaveros, y otros vendedores me regalaron un poster que decoraba la caja de la tienda porque no tenían nada más y yo pregunté si me vendían esa imagen, la cual hasta ahora está en la puerta de mi cocina, a la entrada de casa. Ahora ella, la diosa de la buena suerte, abundancia y belleza, está en muchas tiendas, en fotos, lienzos, cuadros, etc. Mi amiga-maestra Silvia Selowsky dice esto (y  más) en su libro El Oráculo de las diosas:

lakshmi silvia

Con Lakshmi siempre tuvimos buena onda, amor a primera vista, mejores amigas. Por eso está en otro cuadro en la entrada de casa con un altar exclusivo para ella y en tonos turquesa, con su arroz, joyas, dulces, monedas, flores; ocupa también un rincón de mi consulta en Santiago; la he regalado muchas veces enmarcada y ahora está a cargo de las llaves de mi maleta, mientras que el calendario regalado desde 2006 está en mi billetera, aunque a veces se pasea por mi escritorio y otras veces se posa en mi altar. Lo mismo hace hoy, en que la meditación de la Esquina de Luz de Su, que se realiza en su casa cada noche de miércoles, honra al Arcángel Uriel con su luz oro rubí y a él lo acompaña nada menos que «mi» Lakshmi, a la izquierda del altar, actualmente comandado por Lupita (igual que este blog).DSCN4143

DSCN4148Y aquí ando, tomando rico mate, conversando, encontrando amigos en la calle y compartiendo espontáneos cafés, bajando música india, bailando, recordando y acomodando los detalles para movernos y meditar al ritmo de esta poderosa deidad femenina del panteón hindú…  Son mis últimos días de este bello, mágico y conmovedor viaje por Mercedes, Buenos Aires; entonces me conecto con la luz de Lakshmi y de Uriel para agradecer desde el corazón, aterrizar nuestra energía de modo de elevarla, abrirnos a la abundancia y disfrutar lo bella que es la vida con todos sus capítulos, ¿verdad?… 😉

Humor espiritual…

Gurú-1Ganesh-mahoma

Bíblicos-1

RatzingerBuda-2

Gracias, Alberto Montt, por la genialidad y por tantas risas concedidas desde hace años!

¡Feliz Serpiente de Agua: A cambiar de piel este 2013!

DSCN3620Flori se encarga de los sobres y el arroz. Armando trae su mega equipo de música que saca de la habitación de su hijo. Fer acomoda su casa, las jarras para el agua con limón, menta, pepino y naranja. Con Su terminamos pasadas las 2 am de armar todos los detalles, reírnos, bailar, cantar y conversar. Ya está casi todo para el Ritual serpentino…

Al día siguiente, las flores, los llamados, las conversaciones, los detalles; pasa Fer a casa para ir llevando las cosas temprano… Comienza, así, a formarse un bello círculo de luz que da vida al Ritual de la Serpiente de Agua 2013, un encuentro que, sin pensarlo mucho, se me ocurrió proponerle a Su a fines de enero, a lo cual ella saltó con un Sí rotundo y entonces debí acomodar agenda, maleta y detalles ritualísticos, además de cruzar un particular portal para llegar hasta acá (si no se enteró puede leerlo aquí)  y, entonces, verme rodeada de gente bella que colabora con mucha entrega y alegría sin siquiera conocerme ni saber qué es un ritual. De hecho, después supe que acá la palabra «Ritual» suena un poco a brujería y que eso puede haber despertado la desconfianza de algunos, pero para mí Ritual es de la tierra, es festejo, es un paso… En fin, estamos todos aprendiendo.

DSCN3648El día está lindo, con mucho calor, obvio, es febrero, pero el atardecer trae un poco de brisa suave y la noche estrellada. Comienzan a llegar curiosos y alegres casi 50 personas a vivir esta noche de cierre y apertura. Mi amiga-hermana Su es quien convoca y en quienes muchos confían dadas su entrega de corazón, sus sanaciones canalizadas y «la esquina de Luz» (la esquina de su casa) que es el espacio donde varios se reúnen a meditar cada miércoles hace un buen rato ya, guiados por ella…

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María Julia (o July) se encarga de las fotos. Con ella y su madre Flori (otra amiga-hermana de Su) antes colgamos las banderas tibetanas de oración, ellas arman el altar con nuestra gran festejada: La serpiente, comandada nada menos que por Buda y Kwan Yin; también ellas forman el círculo de faroles y están presentes en cada detalle… Yo con la compu veo la música y  también los instrumentos. Luego pido permiso al lugar, al bello y generoso espacio que nos cobija en una noche muy especial… Antes de comenzar, muchos se acercan a saludar sonrientes, de regalo me llega una mermelada casera de mora blanca-frambuesa-zarzamora hecha por Claudia, que me la entrega con cinta y todo, ¡qué lindo… y qué rico!, le digo (ya la probé y pienso cobrar por cada cucharadita que ‘convide’, si es que convido)… Más tarde, en la pausa, también me ofrecen empanada casera de carne riquísima… Ahora ya pienso que tendremos que bailar más en los rituales mercedinos, pues entre las cosas para compartir llegan tartas dulces y saladas que son una delicia y otras preparaciones de autor a las cuales no se puede decir que no…

DSCN3775Bueno, y como siempre lo digo ¿Para qué un ritual?, ¿por qué, con qué afán?… Yo digo que me gusta que nos juntemos -suena paradójico-  a parar, a detenernos, sólo así podemos tener más conciencia de lo vivido, de todo lo que aprendiste y puedes agradecer. Paramos para poder integrar todo, no sólo lo que nos gustó del último tiempo, también lo desagradable y lo pendiente, entre tantas cosas. Paramos porque es algo «exótico» en la vida actual. Paramos porque el silencio y la quietud dan conexión y respuestas… Y el 2012 fue muy desafiante, así que bien vale la energía de recapitular. Ahora, esto, que puede sonar aburrido, para mí es un acto de magia, es loco juntarse a detenerse, y es bello. Porque cuando varios respiramos, nos sentamos y paramos a sentir el presente y revisar lo vivido, emerge el alma colectiva y personal con mucha potencia, se siente en el aire, se ve en nuestros rostros, se palpa en nuestro cuerpo… El ego queda un tanto relegado y se eleva la pureza interna que todos tenemos, la semilla de luz, y volvemos a reconocernos y a vivenciar que todos somos uno e iguales… Ya con eso yo estoy feliz. Pero como además me gustan mucho las fiestas, la gente, crear, bailar, organizar, compartir y profundizar, junto con detenernos, damos la bienvenida a lo nuevo, en este caso a la Serpiente de Agua, con conexión, humor, música, conciencia y energía de grupo, porque juntos nos potenciamos. Quien guía esta vez soy yo, pero quienes hacen el ritual somos todos, cada uno aporta muchísimo ya con su sola presencia… Hasta Calita y Ringo, los perros anfitriones, se incorporan al círculo y ponen su cariño e instinto… Y así intencionamos el año, retomamos nuestro poder y miramos de frente lo que viene porque reconocemos que estamos en un punto de inflexión, que estamos en cierre e inicio, momentos claves e inevitables de la vida…

El ritual es también descarga, purificación, inyección de energía, aterrizaje, silencio, escucharse, enfocarse, confiar, aceptar… Y se llena de colores, luces, comida, bebida, compartir, risas, encuentro, aprendizaje…

DSCN3762Y esta vez, el Dragón que se fue y la Serpiente que llegó nos animaron también varias veces a mirar el cielo estrellado y a sentir la naturaleza sabia y generosa… Fueron muchas emociones. Su apenas pudo presentarme y ambas teníamos los ojos vidriosos al comenzar. Fue muy bello y todo un enorme privilegio-honor compartir esta celebración y anclaje con gente nueva, con una energía de mucha humildad, generosidad, conexión, respeto, valentía y entrega… Los hombres, con su energía tomaron el poder y la luz del fuego en medio del círculo recordándonos el valor de lo masculino, dándonos la posibilidad de enaltecer la fuerza guerrera, la conquista de lo masculino y su enorme belleza… Nuestras intenciones y deseos serpentinos ya están activados y la cinta roja en nuestras muñecas nos recuerdan las bendiciones y también esa palabrita que tantas veces preferiríamos no escuchar ni conocer: el De-sa-pe-go…

Sí, porque es uno de los gestos que conoce la serpiente, animal con tan mala fama en algunas culturas, pero venerada y respetada en otras… La serpiente, animal sagrado en varios rincones es capaz de soltar lo que ya no sirve, de desprenderse de lo anterior… Es símbolo ancestral de sabiduría, de despertar espiritual cuando saca a Adán y Eva del Paraíso y los manda a vivir la vida lejos del confort protegido del paraíso, es la kundalini venerada en India y que nos da la energía vital a través de nuestra columna, es medicina, es animal de poder en el chamanismo, es misterio, flexibilidad, seducción, acción impredecible, antigüedad, veneno que sana, encantamiento, tierra… Presente en Egipto, Mesoamérica con su poderosa versión emplumada en Quetzalcoatl, India, China, Europa, África…

Con todo su simbolismo cerramos el ritual, tomando su poder… Le damos la bienvenida a un tiempo mágico e incierto donde lo más importante es cambiar por dentro si queremos pasarlo mejor, si queremos tener una vida con más sonrisas… Es vital cambiar la piel de dentro hacia afuera, nada externo (cosas, relaciones, títulos, cirugías, dinero, etc) nos traerá un cambio importante y profundo en nuestra vida, sólo algo interno elevará nuestra energía hacia lo nuevo y nos hará dar un paso importante… Podemos lograrlo todo, pero si no cambiamos de actitud podemos no disfrutar ni aprovechar nada, y acá -lo siento por algunos- vinimos a crecer y a despertar, no vinimos a este planeta y vida a quedarnos pegados en lo aparente… De eso se trata el 2013, de hacer el trabajo interior, de forma constante y atrevida con nosotros mismos, de dejar la comodidad e ir a la conquista de lo que realmente somos y deseamos lograr, con amor y sin rigidez (la serpiente es flexible)… Nadie hará el trabajo por nosotros…

… La noche, además de estrellada y con la temperatura precisa, termina sonriente, cálida, entre abrazos, más festejos y hasta baile en el pasto a pies descalzos… Porque la Serpiente de Agua nos invita a disfrutar y movernos para mostrarle al mundo nuestra poderosa energía… ¡Feliz Año de la Serpiente de Agua y que nuestro cambio de piel nos lleve a una vida nueva, que eleve nuestra kundalini y magnetice nuestra sabiduría! ¡GRACIAS!

PD: Y si usted quiere, acá puede ver más fotos de la celebración, click: Fotos Ritual.

Momento Portal: retroceder o confiar

Hace unos meses escuché la última conferencia de Inelia Benz, chilena que vive en Estados Unidos, a quien sigo hace un par de años, cuyas meditaciones me han ayudado y las he compartido en el horóscopo de Emol más de una vez… Era un evento especial en Barcelona, al cual fue gente de varios países, creo que en noviembre 2012… En una parte, ella pregunta «¿quiénes tuvieron dificultades para llegar hasta acá hoy?» Y hace pasar al escenario a más de una decena de personas que cuentan distintas historias: que les cambiaron el vuelo, que perdieron el vuelo, que se enfermaron, que se vieron sin dinero al intentar tomar el autobús, que se perdieron, que la persona que venía a buscarlos no llegó, que alguien de la familia se accidentó, etc., etc.,

Mientras escuchaba a esas personas recordé la primera vez en que fui a un retiro budista tibetano, en el cual yo colaboraba también con la difusión de las charlas previas que daría la lama (maestra) y del retiro mismo… Unos cuatro días antes mi computadora se quemó sin más ni más… Era mi primera notebook y en ese tiempo eran mucho más caras que ahora. Dije: guau! aquí está el desapego!… El día en que ella llegó caí en cama con fiebre y resfrío muy fuerte y apenas pude ir sólo a una segunda charla en la tarde, con los pañuelos desechables y el óleo 31 al lado. Dormí muy mal, con fiebre y otros malestares. Finalmente llegué al retiro al día siguiente, milagrosamente casi sana… Desde el principio entendí que estaba frente a algo importante en mi vida y que esas manifestaciones físicas, además eran una purificación,  y también me mostraban ciertas resistencias del ego para no ir… Pero siempre supe que se trataba de algo bueno y potente y nunca desistí… Hoy sé que le debo muchísimo al budismo tibetano en mi formación espiritual, en mi vivencia de la compasión y el desapego, y a esa maestra, Chagdud Khadro, en mi crecimiento y validación personal…

El día antes de viajar hasta Mercedes, provincia de Buenos Aires, conversábamos -vía chat- con Su los detalles para encontrarnos. Ella andaría sólo con su celular sin internet y nos encontraríamos cerca de la estación de trenes de Retiro. Pasa que Su vive a dos horas en bus de Baires y no es fácil llegar si no conoces la ciudad. Porque aunque este es mi quinto viaje a Baires siempre llegué directo a lugares céntricos y me quedaba ahí, no tenía que partir a otro lado, y Su desde que se volvió en 2011 -luego de 15 años en Chile- no iba a la capital más que a las votaciones y tampoco tenía mucha idea de cómo llegar. Pero por nuestra amistad haría el esfuerzo… Cuando miraba la pantalla pasó frente a mi un correo de algo de Inelia Benz y recordé esta charla. Mientras terminaba de ordenar mis cosas, puse el video y escuché lo que decía con más atención que la primera vez. Lo hice porque ya mi viaje presentaba ciertos contratiempos que, aunque menores, me daban qué pensar… Pese a que Su había conseguido alguien con auto para ir a buscarme al aeropuerto, al final a una chica se le estropeó el auto, otro amigo no podía, etc. Por tanto quedamos en encontrarnos en Retiro. Yo tuve que cambiar el pasaje el día antes porque el vuelo estaba sobre vendido -qué lindo es el mercado, ¿no?- y eso significaba levantarme a las 4 am, cosa que desde el principio había evitado por lo cansada que me sentía los días previos y este enero 2013 en general… Por otro lado, un amigo pidió al Universo que alguien viajara a Baires para mandar un encargo muy importante para él que no había podido enviar por correo. Al día siguiente se enteró que yo lo hacía y me dijo: tú lo dijiste «pide y se te dará«, jajaja; entonces me pidió que le llevara un cuchillo, sí, un machete, a un amigo argentino que al igual que él los colecciona….  «Cria cuervos y te sacarán los ojos» -le dije en la terraza de un café mientras veía el encarguito del perla: Pero esto es kármico, tu afinidad con los cuchillos y las espadas (…) ya si igual yo puedo, lo que pasa es que yo sé que también es karma mío, que de otras vidas tengo tema con las armas y con la violencia, lo he visto en sueños y lo he vivido (la violencia)… Bueno, pediré que tu cuchillo se transforme en luz  y en amor y que sea la espada del arcángel Miguel que me proteja- le dije, igual sintiendo que algo pasaba con este viaje porque con esto me sumaba el stress de si me ponían problema para pasarlo, aunque averiguamos bien y siempre dijeron que no… Igual él, bello, cuando me trajo los papeles de compra de mi nueva espada protectora, me trajo también unas banderas tibetanas de oración que yo buscaba y que encontró camino a mi casa… más sincronías otra vez…

Al día siguiente, Silvia, otra amiga argentina-chilena, me trae un regalito para Su y un mate pequeñito para mí. «Aah, justo yo quería uno peque, me lo llevaré como amuleto», le digo y comentamos la energía del viaje. Nos despedimos y entre bromas le pido la bendición… Intuyo que algo potente viene…

Después de todo esto. Volví a escuchar a Inelia con la gente que tuvo muchos obstáculos para llegar a la charla: «Este es otro portal que todas estas personas nos han abierto. Es muy interesante. Es el portal de cambiar líneas de vida. Las líneas del tiempo o líneas de nuestras vidas, tienen momentos claves, donde si hacemos una cosa, nos lleva en una dirección, y si hacemos otra, nos vamos a algo completamente distinto… Este portal que habéis pasado, es un cruce de caminos. Lo que vamos hacer ahora es llegar al momento de todas las personas presentes en el escenario en el que dijeron, «es que no voy a ir, no puedo, no voy a llegar» y en el próximo instante dijeron: «sí voy a llegar». Y lo lograron. En ese momento clave  vamos a juntarnos con ellos energéticamente y vamos a atravesar el tiempo al momento en que decidieron que sí iban a llegar. Ahora vamos a hacer crecer nuestra conciencia a toda la Tierra, a los seres humanos; muchos de esos seres humanos están en este momento de cruce de caminos, y vamos a mirar la vibración de las personas cuando decidieron sí, voy a llegar. Y les vamos a mostrar esa vibración a la Tierra, vamos a hacer esa vibración muy grande. Es un portal y se lo mostramos a todos los seres de la Tierra. Estamos llegando. Estamos aquí. Esta es nuestra intención… El nuevo paradigma se trata de esto, de que nosotros como individuos y unidos a otros podemos tomar decisiones, mostrar energía y aprender juntos…»

Al escucharla de nuevo sentí eso. Estoy ante mi propio cruce de caminos parece. A la mañana siguiente, el portal creció.

A las 5.15 am en el aeropuerto me chequearon y todo bien. Como a las 7 entré a policía y luego hasta la puerta para subir al avión. Antes de llamar a todos los pasajeros, llamaron a una chica y a… Jimena Zúñiga, favor presentarse en puerta 18. Voy y la información fue: el avión tiene problemas de peso así que como ustedes tienen pasajes liberados (mi hermana trabaja en línea aérea y eso te permite descuentos) sujetos a cancelación, tienen que esperar hasta el final del embarque por si alguien falta y entonces se pueden subir, si no, tendrán que esperar al siguiente vuelo…. Se me hizo un nudo en la panza y en la garganta. Mi «compañera excluida» y yo entramos en angustia. Le dijimos al chico de un vuelo de las 8.05, pero no hizo demasiado caso. Cuando el vuelo se completó dijo: lo siento, no pueden ir en este avión. $%&/@#$%… pensé y después de intentar algo con él y de preguntarle que qué pasaba con mi maleta que sí iba en el vuelo en el cual yo no (snif), a lo cual me dijo que ya se había ido y que me la guardaban en Baires (amén!), nos dijo que teníamos tres minutos para correr al vuelo que estaba en la puerta 26, el de las 8.05. Corrimos ambas, yo más que mi compañera, que por viaje de trabajo iba con tacos y  una maleta con ruedas, y el encargado del vuelo, nos dice: no, este vuelo ya está cerrado… Me vino depresión-desesperada con lágrimas incluidas. Y en medio de todo pedía ayuda a la Divinidad y sentía-pensaba: «Qué está pasando, qué onda este portal… Respira, todo está bien, todo es parte de algo, confía….» E igual sentía angustia. Este último chico (bastante más amable y empático) nos dijo que esperáramos el vuelo de las 10…. Y le dije que yo me cambié porque estaba sobre vendido. Revisó y me dijo que habían puesto un avión más grande y que si no se podía tendríamos que esperar el de las 2 de la tarde… Me paralicé. No sabía si llorar, meditar, gritar, devolverme, no ir, pelear, agradecer… Nada. De pronto dije: ¿y si me voy mañana, y si no voy y ya está? Y al segundo me salió como sentencia: Confío, todo saldrá bien, llegaré, esto tiene un sentido, confío, voy a poder… Estaba en mi momento portal, en mi cruce de caminos… Mi compañera (que trabaja en otra línea aérea) me dijo que iba y regresaba y se perdió por los pasillos. Mi mayor preocupación era Su, a quien no tendría cómo ubicar para decirle que iba dos horas más tarde… Mi hermana finalmente la ubicó al celular. Mi padre me llamó pa darme ánimo y se me cayeron las lágrimas de emoción-angustiada-agradecida…

Después de mucho, logramos entrar en el vuelo de las 10. Qué alivio. Una vez arriba dicen que, por mantenimiento «señores pasajeros, les informamos que saldremos 15 minutos más tarde», los cuales se transformaron en una hora más… Ya iba entregada a esa altura, viendo todo lo que pasaba: mis resistencias, mi ego, los obstáculos, la ayuda, mi confianza, mis miedos, mi mente, mi cuerpo, mis emociones, las sincronías,la protección, el amor, la divinidad orquestada… Al final, nos sentamos juntas con mi nueva amiga-colega de exclusión, y conversamos de la vida todo el vuelo. Ella, ecuatoriana, con más de una década en Chile, resultó ser vecina no sólo de la casa de mis padres, sino además de mi hermana, pues trabaja en el mismo edificio, un piso más abajo. Cuando se lo conté a mi hermana -durante la espera de una hora ya sentadas en el avión-, quien también estaba desesperada con todo el lío, me dijo: entonces, de todas maneras se iban a conocer por algún lado! jajaja…. Y sí, mi amiga de Guayaquil me dijo -como yo lo sentía- que no existen las casualidades y «yo necesitaba escuchar tu mirada y contarte todo esto». Hablamos mucho de aceptar en vez de perdonar, de la neurosis consumista-acelerada de Santiago que no deja aflorar el disfrute y al alma… Fue un gran regalo en medio de una mañana enredada, desafiante, mágica, aleccionadora, desesperante, incierta…

Por su lado, Su, paseó, pero perdió su agenda (donde tiene anotadas las horas de sus pacientes) en un kiosco, se quedó sin batería en el celular y estaba angustiada porque si pasaba algo más estaría incomunicada. Ella en mi espera también se hizo amiga de una argentina que venía viajando desde Tenerife y esperaba para ir a Mar del Plata, le hizo reiki porque a la viajera le dolía mucho la espalda, y hablaron de la vida y coincidieron en la no casualidad de conocerse…

Cuando casi a las 3 pm llegué al encuentro con Su, nos dimos un graaan abrazo fraterno-emocionado; de alivio, alegría, risa, nervios, respiro… Por fin. Tuvimos un viaje de dos horas en bus a Mercedes donde compartimos todo lo que nos pasó. Cuando le conté lo del portal e Inelia, se le erizó la piel y sus manos, que canalizan energía espontáneamente, comenzaron a moverse solas hacia el corazón…

Exhaustas llegamos a comer, tomar té, compartir, conversar con los vecinos y amigos que vienen al ritual que aparecieron por la calle y en casa, con la onda típica de ciudad pequeña con aroma a pueblo que tanto me gusta. Leímos un mail de mi padre que mandaba energía y hablaba de la fuerza de mi mamá,  y ambas lloramos de emoción. Más tarde lo obligado fue tomar cerveza y comer empanadas caseras de ricota espinaca con Armando (vecino-amigo de toda la vida de Su), reírnos y mirar la noche estrellada con grillos de fondo, en una casa que es también sala de meditación y de yoga, consulta de reiki y hogar; llena de ángeles, Budas, plantas, imágenes de Kwan Yin y otras deidades.

DSCN3625…Y ahora, al día siguiente, escribo desde la casa quinta de Fernanda, amiga de Su y profesora de yoga; acá haremos el Ritual la noche de este sábado… Estoy bajo la sombra de un roble (faltaba más),  cerca de la piscina, con el canto de los pájaros y la brisa… Aún me siento cansada y remecida por tantas emociones juntas. Me siento todavía atravesando el portal… Despidiendo el Dragón con sus coletazos, sus lecciones y su magia… Y sintiendo el sonido de la serpiente de agua que se asoma poderosamente… Quizá qué sentiré en unos meses respecto a este momento y su huella en mí… Veremos qué trae este ritual y este mes inquietante para muchos, poderoso y benéfico para todos. Gracias.