2016: Ver lo real… Y sonreír

Apenas el coro Gospel Santiago empieza a cantar, se me caen lágrimas sintiendo todo: la energía de ellos muy emocionada y lo mismo la nuestra,  la pureza, la valentía, el placer, la alegría, la belleza, el corazón, la música, el amor, el nerviosismo, la pasión… Hay mucha emoción en quienes repletamos la iglesia Luterana de Providencia, donde una tarde de domingo muchos nos juntamos a cantar, bailar, sentir, dar, recibir…

Muchas veces me pasa. Encima estuve muy sensible, en un gran ajuste y punto de inflexión en el camino. Estuve/estoy frágil realmente. Y no le temo a la fragilidad -aunque algunos no quieran o no acepten verme así-, simplemente le doy espacio, la siento y la escucho, y parece que ella se sentó al lado mío por un rato; lo hizo especialmente en diciembre y enero en la consulta de carta astral donde, por esas semanas, varios -hombres y mujeres- de todas las edades y colores dejaron caer sus lágrimas durante la lectura mientras hablamos tanto de lo que son como de aquello que están viviendo…

Este cierre e inicio de año parece animarnos a ver. Ver lo que es. No lo que nos gustaría. Sino lo que hay. Y a veces hay muy poco a ojos de nuestro ego o lo que vemos está muy estropeado, o simplemente no es lo que esperábamos, o capaz que estamos tan acostumbrados a que en las películas hay cosas más bonitas que lo que pasa en nuestro cotidiano es muy contrastante… En ocasiones también hay demasiado y nos saturamos… Nuestra expectativa derrumbada frente a la verdad muchas veces duele… Y cuando tienes trabajo interior en el cuerpo pareciera ser peor porque no puedes evadir lo que tienes en frente por más que trates -tú o los demás- de adornarlo o justificarlo. Cuando hay trabajo de consciencia hasta la moral se diluye, no hay “deber ser” y no hay bueno o malo, simplemente hay experiencias que a ratos puedes mirar con neutralidad y en otros te sobrepasan… Como sea, ahora nos toca mirar y resolver. Y febrero renueva la energía para hacerlo con más ganas y claridad.

En medio de esto voy -con la intención de renovar energía y darle otro inicio al 2016– a la montaña (gran símbolo de Saturno; también de protección y solidez que bendice y ancla a este bello sur del mundo); a la Laguna del Inca (símbolo de Escorpión, agua fija; signo de donde Don Satur recién salió después de casi tres años y que nos hizo limpiar mucha oscuridad y soltar apegos, como también desarrollar más auto-confianza). Vamos con un grupo de varias nacionalidades (símbolo sagitariano, el extranjero; signo donde ahora Don Satur se sentó para que construyamos nuevos sentidos de vida durante todo 2016 y 17)… En el camino voy sintiendo la energía poderosa del lugar y saludo a la montaña, nuestra cordillera sagrada y me emocionan sus ríos y cascadas por fin más caudalosos después de una primavera más húmeda que lo usual. También las flores amarillas y rosadas en medio de la roca y la tierra seca… Una vez  llegados antes de emprender la caminata (casi escalada en varias partes) nos reunimos en círculo todos los viajeros (alrededor de treinta y cinco), con el sol  y la brisa de altura agradables. Con unas mínimas instrucciones comenzamos la aventura bastante silenciosa… Sí, porque a ratos es muy extrema y no puedes distraerte… Recuerdo una subida al Volcán de Agua en Guatemala donde todos los gringos caminaban tipo militares y yo pensaba ¿nadie quiere disfrutar el paisaje?, ¿nadie se cansa?, ¿o sólo yo estoy en mal estado físico y además me ‘distraigo’ con la belleza del lugar?… Mientras pasaban los guate de la zona ofreciendo “taxi”, que eran caballos -ja, ja- para los turistas más flojos o menos preparados y yo fantaseaba con subirme a uno… Pero en eso me hice amiga de Layla y su madre, dos latinas que vivían en Estados Unidos y supe que no era la única cansada ni la que quería ir a otro ritmo para sentir ese espacio puro…

Pero en este trekking en las afueras de Santiago y casi en el paso fronterizo con mis queridos vecinos argentinos, no puedes detenerte porque apenas hay sendero marcado y si te quedas atrás te pierdes del grupo… E igual puro me dedico a hablar con la montaña y a sentirla; y aunque me detengo poco, cada tanto miro el todo: el cielo, el agua, la roca, la montaña, la nieve, el sol, el cielo brillante… Antes de partir le dije a Paola, una amiga nueva, también retirada del periodismo y renacida como profesora de yoga infantil, que tomemos una piedra que represente el pasado y que la carguemos durante todo el camino para dejarla cuando lleguemos al final. Ese gesto lo aprendí en una activación que hicimos en una montaña sagrada del norte de Chile, cuando Oli, una experimentada mexicana nos lo enseñó antes de iniciar el recorrido por los centros de poder de ese volcán. Y con Pao, una vez llegadas al otro lado de la laguna, con los pies doloridos y luego de almorzar, llevamos la piedra al corazón y la dejamos allá en medio de risas mientras compartimos con el grupo…

(Foto: Trekking Explora Chile)

Laguna del Inca tiene una fuerza tajante, nada dulce ni sublime, tiene un poder que te arrebata y no es para todos. Ella -la laguna- es muy guardiana, llena de minerales y no acepta cualquier visita o energía… Me hace gracia, la siento bruja, algo sarcástica, fuerte, femenina, secreta. Es un gran espacio energético más que para meditar, para purificar, ver, entregar y recargar energía en silencio, sin más estímulo que ella y las nobles montañas; si te detienes te da mensajes y te juega bromas… Sin saberlo, a eso fuimos. A transformar el presente, a tomar una nueva energía nada suave, sino muy activa. Resolutiva, como nos pide este año. En medio de conversaciones con algunos del grupo y de nuevos amigos que aparecen, siento que cada uno forjará sus cambios; por lo pronto vaya que activamos la energía, el cuerpo y la musculatura; también los miedos y el poder para que ambos se hagan amigos…

Laguna del Inca. Portillo. Chile

Laguna del Inca. Portillo. Chile

También siento que tengo que volver y sé que lo haré. Lo necesito. Mientras caminamos de vuelta con Juan, Caro, Mauro, Pao y otros, voy concentrada pero con risa también porque siento que no llegamos nunca, mientras todos soñamos con sentarnos en el restaurant del hotel Portillo (desde donde partió la caminata), algunos quieren una cerveza, otros un pisco sour; la Laguna nos vigila y parece no dejar que el camino termine… Más allá, bajo el sol, comienzo a tararear “September”, canción con que finalizó el concierto de gospel la semana anterior y me sorprendo… Vuelvo a sentir la emoción de ese día y la energía más liviana y luminosa… Al llegar al hotel, sólo quiero estar  y elongar el cuerpo que está muy cansado pero sólido también… Y aunque al día siguiente apenas nos movemos porque nos duele hasta el pelo, es como si la montaña nos hubiese regalado un poco de su poder, su alta vibración y su altura para ver lo real y sonreír pese a lo que cada uno esté viviendo.

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Para energizar julio: Luna, lluvia, montaña y corazón desde el sur de Chile

Helada en CuricoCuricó despierta con niebla, como es habitual por esta zona de Chile, los dos primeros días en que lo visito. Pero luego me sorprende con esta helada matinal (en la foto) bellísima al día siguiente del ritual y más tarde mucho sol al mediodía del sábado en la previa del partido final de Copa América entre Argentina y Chile (donde  la selección chilena ganó después de una electrizante y emocionante tarde, con Marte/competencia, el Sol/brillar, Urano/crear-sorpresas/ y Neptuno/sensibilidad-unión, bien fuertes sobre el cielo local) y también con una lluvia sanadora el domingo que me despierta feliz porque hace mucho que no se da en Santiago y tenía la ilusión de sentirla en este sur central con montañas, viñedos, frutales, álamos. Salgo a sentirla, olerla y agradecer el momento… Doris, la amiga que me recibe en su cálida casa también está feliz y hace un rato ya anda por el jardín y la bodega con la leña mientras el resto de la casa despierta de a poco después de celebraciones varias…

En esta zona de Chile, más allá de que el carácter chileno suele ser más bien cauteloso y cerrado -con la geografía que tenemos sería raro que fuésemos abiertos o extrovertidos-, puedo sentir el corazón muy cálido y blandito, como también cierto miedo, curiosidad, timidez y dulzura… Siento que la cocina a leña o la estufa (calefactor) que siempre tiene que estar prendida dado el frío, contribuye también a generar ese calor de hogar que permite la entrada poco a poco a quien se asoma; como yo por estos parajes. Esta vez di una charla con mi experiencia vocacional, como lo contaba en la nota anterior, hice un puñado de lecturas y vivimos con un bello círculo nuestro Ritual de Luna llena

Nuestro altar lunar en Centro Médico Vichuquén, Curicó

Nuestro altar lunar en Centro Médico Vichuquén, Curicó

Durante la noche del viernes 3 en que lo realizamos, además de bajar mucho la temperatura en esta zona, en nuestro salón cálido muchos pudieron soltar lágrimas atascadas, reconectar con el corazón y amor verdaderos, detenerse, celebrar, bailar, disfrutar el encuentro con nuestro Yo Soy y entre todos honramos no sólo lo vivido sino la gran energía y poder de Los Andes que tenemos el privilegio de habitar en esta encarnación… También, aprovechando la luz que el Sol (masculino) refleja en esta Luna llena (femenino) armonizamos ambas energías para dejar de actuar siempre desde la primera e ir cadenciosamente tomando la segunda con más amor y comprensión -lejos de clichés- de lo que realmente son cada una en nuestras vidas… Gracias a la energía de cada uno, ya sea desde la curiosidad o desde la entrega plena, como también a la conexión interior que todos abrimos, pudimos vibrar desde el corazón con mucha emoción y aceptación de nuestra historia, de nuestro presente y de los potenciales caminos que cada uno puede abrir…

Hoy ya desde Santiago después de una lluvia suave y esperando más agua, les dejo fotos y al final un audio con sonido de lluvia incluido. Un gran abrazo para vivir este segundo semestre con más alegría por lo que somos y vivimos… Gracias al bello Chile centrosur de Curicó y a Los Andes majestuosos que nos cobijan con tremendo poder en estos tiempos de tanto crecimiento!

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Circulo Luna Curico2

Al final, el pequeño Miguel feliz apagando las velas con Doris

Al final, el pequeño Miguel feliz apagando las velas con Doris

La lluvia intensa del domingo

La lluvia intensa del domingo

Y acá el link que menciono en el audio. GRACIAS! Feliz Julio! 😉