Mediados de 2016: sin armaduras

Me instalo en un nuevo bar de sopas y jugos, muy cerca de mi consulta, que está bueno y con propuesta, Polen, por si quieren visitarlo. El día está muy frío y húmedo, delicioso para algunos, horrible para otros… A mí las estaciones marcadas me encantan y lo que va de este invierno y fines del otoño -con heladas y nieve- parece acompañar el giro energético en el que estamos hace rato, igual que en el lado norte del planeta, que transita por un verano lluvioso…

guerrero solEn este inicio del invierno varios dejan caer sus corazas en la lectura de carta astral y constatamos la nueva vibración que nos pide este año. Muchos se sacan por unos instantes el traje de guerrero, héroe, jefe, organizador, patriarca, matriarca, adolescente, niño, intelectual, pasional, sabelotodo, diferente, perfecto… La lectura de carta astral -al menos la que realizo en mi consulta; no puedo hablar por otras- permite que nuestro ego (mente y emociones) se siente a recibir información sobre nuestros caminos y se despoje un rato de sus mecanismos para abrir el corazón, para que el alma emerja, el ego comprenda y acepte el momento en que nos encontramos y así poder ver/sentir qué hacer y cómo… Bueno, a eso invita la lectura y es lo que suele producirse. Como también hay egos más duros -incluidos los de varios terapeutas que no dejan de sorprenderme y de hacerme comprobar las paradojas humanas; gracias por eso- que quieren seguir en sus mecanismos de control y no están demasiado dispuestos a bajar. ¿A dónde? Al corazón (puro), obvio.  Aunque igual lo que para algunos puede parecer un cambio mínimo (como quedarse en silencio, no rebatir, no justificar) en el caso de egos muy densos es el mega avance y es bello presenciarlo, poder sentir cómo cambia la energía y se eleva la vibración de la persona, la mía, la del ambiente… Cuánto movilizamos y afectamos al Todo, ¿verdad?

Y, entonces, cuando el ego descansa y se siente aceptado, el alma se muestra y muchas veces caen lágrimas… Por fin bajamos los brazos,  se aflojan las armaduras y se abre lo verdadero: Nosotros, con todo lo que somos. Así, de simple y profundo, energía pura que nos cuesta recordar y conectar por andar peleando con la Vida, con nosotros,  con el país y con otros… Por estos días, ruedan muchas lágrimas, tanto por el cansancio energético de estos meses tan agitados que nos tienen con temas personales ineludibles, tiempo que también nos invita a brillar con nuestros dones y atrevernos a lo nuevo, como también porque son los últimos llamados a quienes ya despertaron a poner en práctica lo aprendido de 2011 hasta acá… Ya no hay nada nuevo, ahora sólo nos toca practicar: paciencia, flexibilidad, quietud, agradecimiento, alegría por la experiencia humana que elegimos -con todo lo que implica-, armonía, desapego, consistencia, auto-cuidado, intuición, conexión, verdad, aceptación, observar, jugar, reír, amar, iniciativa con propósito, consciencia… 

Pero practicar no es fácil. A nuestro ego le encantan las palabras bonitas y la teoría, le encanta defenderse, temerle a muchas cosas -lo que más tenemos los humanos es miedo, lamentablemente; aunque está cambiando cada vez más esta energía-, mirar al resto, sentir que le falta algo para hacer un cambio, criticar a medio mundo antes que asumir, o mirarse a sí mismo y creernos el centro del universo y que sólo a nosotros nos pasan ciertas cosas.  Y por supuesto que a nuestro ego le encanta el drama. Pero nada más pasado de moda que esa energía trágica, exagerada, quejosa, manipuladora, baja. En las Predicciones 2016 expliqué que la gula -en todas sus manifestaciones- no es nada popular este año… 2016 nos quita nuestros excesos, los que sean, tanto desde el hacer como desde la flojeraEste tiempo nos pone a prueba y nos llama a escucharnos profundamente, sentir y comprender el momento de cada uno y practicar una y otra vez hasta instalar nuevas dinámicas -más luminosas- en nuestro día a día.

Por eso, entre otras cosas, varios lloran o se emocionan en la consulta… Porque ya han crecido y saben. Entonces es más doloroso conocer la armadura de cada uno, intuir el ciclo en el que se está  (inicio, crisis, incertidumbre, mantención, espera, cierre, cosecha) y sentir que no nos estamos haciendo caso y cuánto daño nos hacemos a nosotros mismos. Sentir que estamos exhaustos de ser eso que no somos, pero que nos cuesta -a veces una enormidad- dejar los trajes antiguos, abrirnos a nuestras verdades, vibrar la energía de este tiempo auténtico y actuar de forma nueva; decidirnos a ser fractaluzeso que sí reside en nosotros: Amor puro, en calma y movimiento a la vez, sin pretensión ninguna; seres humanos viviendo una experiencia apasionante, dolorosa, bella, gratificante, mágica, poderosa; seres humanos movidos por propósitos del alma que solemos olvidar y/o no entender ni aceptar porque muchas veces duelen desde la visión de la mente pero prácticamente todo lo que vivimos (“bueno”, “malo”, “más o menos”) es preciso y valioso desde la mirada del alma; seres atravesando una experiencia terrenal donde ya no hay que luchar por nada sino que nos toca entregarnos cada vez más al flujo sabio de la Vida en vez de seguir en control o resistencias…

Las lágrimas de hombres y mujeres de estas últimas semanas, limpian ese cansancio, permiten que ego y alma se encuentren para avanzar juntos, logran que nos detengamos y veamos con otros ojos en qué estamos. Más ahora, en estos tiempos agitados donde Marte despertó de su siesta y termina de mostrarnos en qué tenemos que actuar y cómo; se nos muestran muchas verdades en esta mitad de año. Pero, ojo, que no todo pasa por hacer. Ahora, muchos pueden ver que su gran acción consciente es un gesto clave y en ocasiones, también, no hacer. Desde una decisión conectada -no desde el evadir ni desde la víctima o la pereza, claro está- decidir no hacer nada, esperar a que las piezas encajen o a tener más claridad o más energía puede significar un cambio rotundo y contundente en nuestro camino, que nos lleve a una plenitud y a tener nuevos resultados. Aunque para eso hay que hacer un trato con nuestro ego, sobre todo si es muy inquieto, controlador o heroico.

Así que si bienvenidos los frágiles, intro, simples, contemplativos, cansados, lentos, tristes, irritables, sin visión ni ganas. Y más bienvenidos aún si es desde la consciencia; desde la luz que sabe que esto es, que no enjuicia, que sabe que esta energía durará un rato y que es necesaria para dar paso a otro ciclo que tendrá desafíos diferentes a los actuales. Es tiempo de acompañarnos en la fragilidad y en lo distinto y eso es un entrenamiento diario: mirarnos, sentirnos, reírnos de nosotros y de la vida, darnos palmadas de cariño y un empujón cada tanto también para no dormirnos ni auto-compadecernos; pedir ayuda, drenar y aceptar que estamos distintos.

corazonuniversoAhora, viajamos a otro ritmo, aunque afuera la centrífuga no pare y nos haga creer que muchas cosas son terribles o urgentes… Estamos terminando un largo ciclo de poderoso crecimiento (y lavado del ego) y obvio que quedan pruebas para ver cómo estamos, pero ya estamos más grandes. Ya no podemos sintonizarnos con la vorágine del sistema que nos muestra caos, tragedias y miedo; que nos exige ciertas metas que son -muchas veces- un espejismo y puro abono de ego que nunca estará satisfecho con lo logrado porque siempre querrá tener más y lograr más. Ahora nos contrastamos porque sintonizamos cada vez más con el alma y el corazón y ahí no hay stress ni voracidad. Ahí hay Vida con todos sus colores y ritmos, con la certeza de que cada paso y situación son precisos y perfectos para cada momento de nuestra evolución que, ahora, está más luminosa que nunca antes. Desde esta sintonía caminamos más livianos…. Es cosa de probar…

armadura

2016: Ver lo real… Y sonreír

Apenas el coro Gospel Santiago empieza a cantar, se me caen lágrimas sintiendo todo: la energía de ellos muy emocionada y lo mismo la nuestra,  la pureza, la valentía, el placer, la alegría, la belleza, el corazón, la música, el amor, el nerviosismo, la pasión… Hay mucha emoción en quienes repletamos la iglesia Luterana de Providencia, donde una tarde de domingo muchos nos juntamos a cantar, bailar, sentir, dar, recibir…

Muchas veces me pasa. Encima estuve muy sensible, en un gran ajuste y punto de inflexión en el camino. Estuve/estoy frágil realmente. Y no le temo a la fragilidad -aunque algunos no quieran o no acepten verme así-, simplemente le doy espacio, la siento y la escucho, y parece que ella se sentó al lado mío por un rato; lo hizo especialmente en diciembre y enero en la consulta de carta astral donde, por esas semanas, varios -hombres y mujeres- de todas las edades y colores dejaron caer sus lágrimas durante la lectura mientras hablamos tanto de lo que son como de aquello que están viviendo…

Este cierre e inicio de año parece animarnos a ver. Ver lo que es. No lo que nos gustaría. Sino lo que hay. Y a veces hay muy poco a ojos de nuestro ego o lo que vemos está muy estropeado, o simplemente no es lo que esperábamos, o capaz que estamos tan acostumbrados a que en las películas hay cosas más bonitas que lo que pasa en nuestro cotidiano es muy contrastante… En ocasiones también hay demasiado y nos saturamos… Nuestra expectativa derrumbada frente a la verdad muchas veces duele… Y cuando tienes trabajo interior en el cuerpo pareciera ser peor porque no puedes evadir lo que tienes en frente por más que trates -tú o los demás- de adornarlo o justificarlo. Cuando hay trabajo de consciencia hasta la moral se diluye, no hay “deber ser” y no hay bueno o malo, simplemente hay experiencias que a ratos puedes mirar con neutralidad y en otros te sobrepasan… Como sea, ahora nos toca mirar y resolver. Y febrero renueva la energía para hacerlo con más ganas y claridad.

En medio de esto voy -con la intención de renovar energía y darle otro inicio al 2016– a la montaña (gran símbolo de Saturno; también de protección y solidez que bendice y ancla a este bello sur del mundo); a la Laguna del Inca (símbolo de Escorpión, agua fija; signo de donde Don Satur recién salió después de casi tres años y que nos hizo limpiar mucha oscuridad y soltar apegos, como también desarrollar más auto-confianza). Vamos con un grupo de varias nacionalidades (símbolo sagitariano, el extranjero; signo donde ahora Don Satur se sentó para que construyamos nuevos sentidos de vida durante todo 2016 y 17)… En el camino voy sintiendo la energía poderosa del lugar y saludo a la montaña, nuestra cordillera sagrada y me emocionan sus ríos y cascadas por fin más caudalosos después de una primavera más húmeda que lo usual. También las flores amarillas y rosadas en medio de la roca y la tierra seca… Una vez  llegados antes de emprender la caminata (casi escalada en varias partes) nos reunimos en círculo todos los viajeros (alrededor de treinta y cinco), con el sol  y la brisa de altura agradables. Con unas mínimas instrucciones comenzamos la aventura bastante silenciosa… Sí, porque a ratos es muy extrema y no puedes distraerte… Recuerdo una subida al Volcán de Agua en Guatemala donde todos los gringos caminaban tipo militares y yo pensaba ¿nadie quiere disfrutar el paisaje?, ¿nadie se cansa?, ¿o sólo yo estoy en mal estado físico y además me ‘distraigo’ con la belleza del lugar?… Mientras pasaban los guate de la zona ofreciendo “taxi”, que eran caballos -ja, ja- para los turistas más flojos o menos preparados y yo fantaseaba con subirme a uno… Pero en eso me hice amiga de Layla y su madre, dos latinas que vivían en Estados Unidos y supe que no era la única cansada ni la que quería ir a otro ritmo para sentir ese espacio puro…

Pero en este trekking en las afueras de Santiago y casi en el paso fronterizo con mis queridos vecinos argentinos, no puedes detenerte porque apenas hay sendero marcado y si te quedas atrás te pierdes del grupo… E igual puro me dedico a hablar con la montaña y a sentirla; y aunque me detengo poco, cada tanto miro el todo: el cielo, el agua, la roca, la montaña, la nieve, el sol, el cielo brillante… Antes de partir le dije a Paola, una amiga nueva, también retirada del periodismo y renacida como profesora de yoga infantil, que tomemos una piedra que represente el pasado y que la carguemos durante todo el camino para dejarla cuando lleguemos al final. Ese gesto lo aprendí en una activación que hicimos en una montaña sagrada del norte de Chile, cuando Oli, una experimentada mexicana nos lo enseñó antes de iniciar el recorrido por los centros de poder de ese volcán. Y con Pao, una vez llegadas al otro lado de la laguna, con los pies doloridos y luego de almorzar, llevamos la piedra al corazón y la dejamos allá en medio de risas mientras compartimos con el grupo…

(Foto: Trekking Explora Chile)

Laguna del Inca tiene una fuerza tajante, nada dulce ni sublime, tiene un poder que te arrebata y no es para todos. Ella -la laguna- es muy guardiana, llena de minerales y no acepta cualquier visita o energía… Me hace gracia, la siento bruja, algo sarcástica, fuerte, femenina, secreta. Es un gran espacio energético más que para meditar, para purificar, ver, entregar y recargar energía en silencio, sin más estímulo que ella y las nobles montañas; si te detienes te da mensajes y te juega bromas… Sin saberlo, a eso fuimos. A transformar el presente, a tomar una nueva energía nada suave, sino muy activa. Resolutiva, como nos pide este año. En medio de conversaciones con algunos del grupo y de nuevos amigos que aparecen, siento que cada uno forjará sus cambios; por lo pronto vaya que activamos la energía, el cuerpo y la musculatura; también los miedos y el poder para que ambos se hagan amigos…

Laguna del Inca. Portillo. Chile

Laguna del Inca. Portillo. Chile

También siento que tengo que volver y sé que lo haré. Lo necesito. Mientras caminamos de vuelta con Juan, Caro, Mauro, Pao y otros, voy concentrada pero con risa también porque siento que no llegamos nunca, mientras todos soñamos con sentarnos en el restaurant del hotel Portillo (desde donde partió la caminata), algunos quieren una cerveza, otros un pisco sour; la Laguna nos vigila y parece no dejar que el camino termine… Más allá, bajo el sol, comienzo a tararear “September”, canción con que finalizó el concierto de gospel la semana anterior y me sorprendo… Vuelvo a sentir la emoción de ese día y la energía más liviana y luminosa… Al llegar al hotel, sólo quiero estar  y elongar el cuerpo que está muy cansado pero sólido también… Y aunque al día siguiente apenas nos movemos porque nos duele hasta el pelo, es como si la montaña nos hubiese regalado un poco de su poder, su alta vibración y su altura para ver lo real y sonreír pese a lo que cada uno esté viviendo.

PREDICCIONES 2016: Año para concretar desde el corazón

ji2016“Si usted creció interiormente en los últimos años, sonría; pero no cante victoria. Si no sabe de qué se trata esto, preocúpese. Si no le interesa crecer, ni se inquiete; lo hará de todas maneras. El 2016 es muy generoso y nos quiere a todos más grandes, alineados con tres preguntas muy importantes…”.   Así comienzan las Predicciones Astrológicas 2016, que realicé para Emol.com y que ya están publicadas en el sitio, acá.

… Hay mucho que decir sobre este 2016 que ya casi comenzamos… Venimos de una energía muy drástica desde fines de 2012 hasta acá, una gran limpieza que nos puso (a nuestros egos) en una “lavadora” y luego nos pasó por la “centrífuga” … Y ahora -con más o menos moretones- ya estamos en nuestra se-ca-do-ra, listos para comenzar una etapa muy distinta desde otra vibración…

Ya a muchos nos despojaron -la Vida tan generosa con sus sabios hilos- de muchas situaciones, nos hicieron mirarnos en profundidad y así ver lo que no nos sirve y nos limita. Nos enfrentaron a nuestras verdades personales, familiares, nacionales y colectivas… Nos reconectaron con nuestros talentos; se abrieron ante nosotros la creatividad, la intuición e innovación… ¿Y todo esto para qué? Entre otras cosas, para caminar más livianos, también para despertar a una nueva vida y activar nuestro poder interior y, sin duda, para hacer lo que hemos venido a hacer en todos los ámbitos, en especial en aquellos que son un propósito importante de nuestra alma en esta existencia… Y acá estamos. Doloridos, exhaustos, más grandes y sólidos, con una visión distinta y algo -o bastante- encaminados… ¿o no?

puentenepalDespués de cruzar el poderoso puente 2015, un año raro, rápido, verdadero, clarificador y de gran purificación; donde la paciencia y la flexibilidad fueron claves; ahora aterrizamos en un nuevo ciclo que nos propone recuperar la alegría, pero no la fantasiosa ni la de comercial de supermercado. No. 2016 nos llama a ir a nuestro corazón y desde su latir profundo reconectar con una alegría concreta, no estridente ni eufórica, sino constante y abierta a mirar la Vida como una serie de actos mágicos y a nuestro favor que nos llevan a otra de las mega propuestas de este año: CRECER… Hay muchos que ya iniciaron un camino. Y hay tantos otros que lo han esquivado. Este año la invitación para comenzar este crecimiento interior  ya casi no existirá, simplemente se presentarán sacudidas -o explosiones- literales y metafóricas para hacer el cambio personal y vivir cada día desde mayor consciencia…

Mucho de esto lo explico en las Predicciones mencionadas. Algo también hay acá en el reciente lunes que tuvimos en radio Cooperativa, donde bautizamos al 2016 como el año del “optimismo realista”, porque nos lleva a actuar en concreto para salir de cualquier fantasía, con lo cual podemos efectivamente -con agenda y/o celular en mano- avanzar y ver resultados en el mundo real.  También hay más  en este video (las imágenes y edición del material no son responsabilidad de la entrevistada) de EmolTv.

Y…. lo que “el público” clamó, está aquí. Las “Predicciones Astrológicas 2016: Año para concretar, que la Vida podemos mejorar”. Haga click y viaje primero por la Presentación del año. Luego está cada signo con sus propuestas y energías + Vida afectiva + Trabajo en el mundo + Conexión interior + Mensaje del Universo (mi parte favorita!). Que las disfruten!

Un gran abrazo primero para detenernos a atesorar lo vivido en 2015 e integrarlo, comprenderlo en profundidad, aceptarlo y celebrarlo (más allá de si nos gustó o no… En fin). Y otro abrazo más para abrir este 2016 con alegría, con bases sólidas, conectados a nuestro corazón y abiertos tanto a recibir como a generar nuevas experiencias que nos enriquezcan en estos meses que se asoman aleccionadores, prácticos y conscientes! ¡Ahí vamos! GRACIAS otra vez por la compañía, el aguante de todo lo que hemos atravesado, la conexión, las sincronías, el amor, las enseñanzas, los aprendizajes, el humor, las aventuras, el apoyo, la confianza y más! ❤

2016japi