El nuevo 2014: crear, reír, brillar, asumir

-Ya poh, Ji, escríbete algo en el blog, mira que no entiendo nada de lo que está pasando. Piensa en tu público, jaja –me escribe un amigo-pasajero de este blog.

-Dale, ya voy, es que no me he hecho el tiempo, estoy con muchas cosas, y encima puro me interrumpen con correos, jajaja –le respondo y le digo que aguante, que Acuario está creciendo como nunca. Igual que sus compañeritos de vibración fija.

¿Qué está pasando? Todo! Comenzó el 2014.2 y estos días hay que aprovecharlos. Igual siento que viene otro movimiento de tierra por acá. Lo huelo. También algo oscuro o guerrero a nivel internacional, que puede cambiar el eje de atención y revelar algunos montajes que están dando vueltas… En fin. Y junto con esto el cielo está en un giro importante. Es como si hubiesen abierto las compuertas de la represa y todo está saliendo a ratos de forma bruta o borbotones, en otros por rendijas y siempre con la promesa de liberar un gran caudal de energía emocional, intuitiva… Volcánica.

4elementosNuestro amado Saturno (muchos somos sus fans y discípulos pese al sudor y las lágrimas que él suele incluir en sus lecciones) despertó de su descanso y mientras se estira con pequeños pero potentes movimientos agita el agua estancada de Escorpión, el fuego sofocante de Leo, el aire en la botella de Acuario y la tierra firme de Tauro. De aquí hasta comienzos de 2015 don Satur nos dará regalos para que todo esto se ordene como corresponde en nuestras vidas y obtengamos el agua profunda, el fuego brillante, el aire fresco y la tierra abundante… Y para eso don Satur nos seguirá mostrando dónde y cómo trabajar en distintos aspectos de nuestras fijaciones y miedos para soltarlos, lo cual es toda una aventura pero no quita que duela o incomode… Ahora, de que habrá aprendizaje en torno a nuestros apegos, lo habrá y con ganas. También en nuestras verdades. Este tiempo es de gran honestidad. De sí o no, ya no podemos postergar u ocultar miradas, opiniones, acciones, decisiones…

Sincrónicamente, por fin, en una tarde gris invernal, “La meglio gioventù” (La mejor juventud) y yo nos encontramos. Después de años de postergar nuestra cita, logro ver esta peli, que realmente es serie y que tenía más que pendiente… Todo llega cuando tiene que llegar, ¿verdad? …Está buena. Tiene muchos ingredientes clásicos del cine italiano y es una buena retrospectiva de las últimas 70-80 décadas con todas sus luces y sombras, con lo mejor y lo peor de la humanidad y unas cuantas experiencias seguramente necesarias pero absurdas a los ojos y consciencia de hoy… Es bueno mirar cuánto camino hemos recorrido juntos y cuánto nos hemos transformado… Por eso, la frase de “la gente no cambia” es todo el rato un cliché y una falacia… Hemos crecido mucho, ¿o no? Al menos a mí me conmueve ver nuestra evolución en pequeños y poderosos gestos que están presentes en lo cotidiano. Lo he dicho ya: este tiempo está bellísimo, y en gran medida se lo debemos a nuestro propio crecimiento…

Mientras esto sucede, aires de realeza se instalan en el cielo para hacer su propia fiesta. El rey Júpiter (Zeus) decidió viajar por el fuego de otro rey: Leo. Ambos están discutiendo sobre quién tiene la corona más brillante, porque estarán juntos hasta mediados de 2015 y tienen que hacer su propia reunión VIP de acuerdos para moverse en armonía. Y por si faltara brillo, el Sol estos días (hasta el 3 de agosto con más fuerza) abraza a ambos porque llegó a su hogar, Leo, por tanto los tres tienen tremendo banquete y celebración porque nos están regalando creatividad, confianza, goce, alegría, histrionismo, juego… También dignidad y reconexión con nuestro niño interno… Estos dos aspectos están re potenciados estos días. E igualmente su lado oscuro es el orgullo y el infantilismo, respectivamente. Por tanto, la auto-observación es vital –siempre, pero ahora más- para que no se nos arranquen y en cambio elijamos conectar con estar a la altura de estos tiempos y de nuestra belleza interior, junto con permitirnos jugar más y reírnos más también. Es tiempo de premiarnos y de activar un par de proyectos importantes desde la diversión, sin tomárselos demasiado en serio, sin querer ganarle a nadie, y, ojo, con CALMA. Se paga caro correr estos días; mis dedos del pie derecho y yo lo decimos por experiencia…  También está caro actuar mintiéndonos interior y exteriormente. Nada a medias o turbio se sostiene… Y nos llegan buenas lecciones para avanzar en los aprendizajes respectivos…

Y hay más condimentos para la sopa: Urano se puso intro pues retrocede en Aries desde hace unos días hasta fin de año, donde nos invita a masticar nuestras prisas, proyectos propios e iniciativas para movernos más desde la intuición y la creatividad antes que puramente con el ego impulsivo que quiere algo y va por ello sin pedir ayuda ni mirar ninguna señal. Sólo con estos ingredientes adicionales a nuestro deseo de hacer algo es que realmente podemos avanzar de forma más sólida y alegre. También destapará más rabias personales e internacionales -ya está en eso, ¿no?- para que miremos cómo nos movemos con esa energía. Y estos chicos, Urano y Aries rigen los accidentes, y el primero la aeronáutica. No es para tener miedo, sino para mirar la sincronía y qué nos dice la Vida con cada hecho espectacular, cosa que le encanta a Urano: él quiere que despertemos, que vayamos más allá de nuestra zona cómoda y pongamos en el mundo nuestro sello.

liniersideaPor su parte, con sus zapatillas nuevas y su escudo reluciente, Marte saltó de una a las aguas escorpionas después de calentar y sofocar el aire libriano durante todo el primer semestre, donde movió con ganas nuestras relaciones. Y ahora en las aguas del vecino seguirá mostrándonos lo realmente valioso en nuestros vínculos y qué acción tenemos que tomar para descubrir qué queremos y qué no, qué nos sirve y qué actitudes hay que desechar para reciclarlas y transformarlas en algo más luminoso. Nos pondrá en una sintonía más profunda y nos llevará a tomar compromisos con nosotros mismos.

Y parece que con tanto movimiento estelar, desde antes de esta Luna Nueva en Leo, que nos impulsa desde este sábado 26 de julio y por todo un mes a hacer brillar nuestra identidad, mis circuitos –y los de millones- están en ajuste, entonces llevo ya varios días seguidos despertando a la misma hora en medio de la noche y recibiendo información, sueños, señales, fichas que caen. Mis ojeras no están contentas, mi cabeza por la mañana tampoco, pero parece que Urano está re entretenido jugándome unas bromas telepáticas madrugadoras. Eso sí, empecé a cobrar por los mensajes porque algunos no son para mí, así que al día siguiente le digo a una amiga: me mandaron info para tu proyecto anoche. -¿En serio?, qué bueno, Jime, ¿qué es? -me dice Pamela entusiasta al otro lado. -A luca (dos dólares) el mensaje -le respondo y se ríe mientras le transmito lo que entendí…

Con todo esto, siento que la clave de este nuevo 2014 es la risa. Uno de los gestos que elevan nuestra vibración y nos hacen brillar. Reír, jugar, disfrutar para crear nuevas situaciones en nuestras vidas. Y jugar implica permitirnos equivocarnos, permitirnos la experiencia aunque aparentemente salga mal, pues nunca hay error, siempre se activa una nueva experiencia para que luego venga un paso más en la comprensión de quiénes somos y hacia dónde vamos. Lo grave este tiempo sería estancarnos, empantanarnos en las aguas escorpionas, ceder al miedo o la rabia y negarnos a crecer. Si bien esto es una opción válida, igual es un desperdicio, con todo lo que hoy está abierto para nosotros. Por eso es necesario seguir el juego, de a poco, dejándonos ir más allá de nuestros límites poco a poco, sin expectativas y sólo dejándonos sorprender. Como el bebé francés que entra en brazos de su madre al café donde el viernes intentaba escribir esta nota y me interrumpe pues no puedo dejar de mirar cómo gatea feliz sólo con una servilleta en sus manos mientras se maravilla con todo (nada espectacular, puro mobiliario) y grita cada tanto, mira a los ojos con chispa y se ríe a carcajadas… Su pequeña hermana lo sigue y me mira un poco asustada, pues como es más grande ya aprendió parte de los típicos “no” que nos enseñan sobre no hacer ruido o no desordenar, y cuando nos encontramos con la vista, los tres reímos a carcajadas y ella también gatea con su hermano. Me río en silencio también porque esto es  justo la vibración de Leo y Júpiter… Mientras, el mozo mira algo inquieto la escena de goce infantil bajo el sol de mediodía, pero termina uniéndose a la fiesta con un rictus cómplice, en un momento donde la risa, la confianza, el juego, la dulzura, la inocencia, la creatividad, la alegría y espontaneidad abundan para quienes queramos disfrutarlas y honrarlas… ¡Feliz 2014.2!

 

Regalos de la quietud

DSCN9382

La belleza del lago Llanquihue siempre me conmueve, me deja muda, con ojos vidriosos y agradecimiento desde el corazón… Me quedo mirando y sintiendo su energía, su poder con los volcanes, ciudades, y pueblos en las orillas recibiendo esa vibración de calma, profundidad, poder, sanación… Imposible no sentirse reconectado con la Vida al visitarlo… Tremendo privilegio estar cerca…

Después de una agitada primera mitad de 2014 necesito parar, siento que mi cuerpo y energía necesitan sur: verde, bosque, frío, lluvia, lago, estufa a leña… Aparezco, entonces, en el bello Puerto Varas, una pequeña ciudad del sur chileno, a orillas de este lago,  y por fin me reencuentro con todo esto y más. Respiro feliz y con cierto alivio nada más al llegar y sentir el aire húmedo y frío…

Al llegar al hostal se siente el clásico aroma a leña, que tempera con sensación de calor de hogar, y aunque pensé que estaría más vacío porque es baja temporada, somos varios -de distintos países- los que vinimos a disfrutar de estos rincones tan especiales del sur del mundo. En la sala comentamos -entre otras cosas- el Mundial, el último partido de Chile y la belleza de los Parques Nacionales y pueblos que hay alrededor.

Dos días después, la clásica frase del meteorólogo en televisión: “bancos de niebla matinal” se hace patente una mañana, donde muy temprano estaba despejado y al rato, cuando bajo a tomar desayuno las ventanas están blancas y no se ve nada hacia afuera. Los días antes llovió con ganas, mientras  yo miraba por la ventana desde la mesa donde me siento a escribir temas pendientes, cerca de la estufa a leña. Estoy muy intro, disfrutándolo y desconociéndome, pero también en coherencia a lo que vine: parar. En parte -como dije- vine a eso al bello sur, a detenerme. Estoy casi en off. Hace rato que no podía hacerlo y sentía que necesitaba este espacio. Vine a reconectar, a cambiar de frecuencia para poder ver con otros ojos lo andado este año -que ha sido mucho e intenso- y un poco de hacia dónde voy. Y vaya que es más fácil hacerlo acá, aunque el teléfono suene pidiendo horas de carta astral y la televisión por las noches me deje ver la telenovela o serie de turno.

Con niebla y todo salgo rumbo a Frutillar, pequeña ciudad-balneario a orillas del lago, a media hora de Puerto Varas, con construcciones de madera de estilo alemán dada la inmigración de mediados del 1800. Me instalo en el café del teatro del Lago que está sobre las aguas de éste y tiene una vista privilegiada y una temperatura exquisita versus el frío y humedad que hay fuera. Los niños corren felices por la explanada que circunda el teatro, vienen a ver un espectáculo francés de mimos, donde hay funciones especiales para colegios de la zona. Me río con ellos y de sus profes que no logran calmarlos demasiado. Antes del entrar al café siento el aire, los aromas, la vibración. Me quedo rato mirando todo pese al frío y veo cómo la niebla comienza a despejarse… Hasta reaparece el sol.

DSCN9255

…Mercurio ya retomó definitivamente su movimiento directo, el dios alado se levanta de su descanso, pero igual andará somnoliento o mareado un par de días más y esto provoca ciertas confusiones, caídas de sistema, malos entendidos y juicios errados, de hecho en el hostal la Internet se cae un par de veces… Este mes está movido y nos agitará nuestras zonas de comodidad para que exploremos lo nuevo. También trae reconexión con el optimismo y bastante trabajo interior para nuestro ego.

Este mes nos devuelve temas de fines de mayo y comienzos de junio cuando Mercurio comenzó su viaje retrógrado, ya sea los mismos asuntos para poder revisarlos con otros ojos, o situaciones con la misma implicancia o vibración para ver cómo los resolveremos ahora. Encima Marte y Urano nos tienen en un “gallito” de quién tiene la razón, de si poner equilibrio o rudeza, prudencia o impulsividad, cosa que no resulta fácil… Mientras Don Satur se ríe en silencio mirando cómo nuestro lado oscuro se nos muestra por distintas vías, nos obliga a disciplinarnos en torno a temas pendientes  y al mismo tiempo despeja nuestros canales intuitivos para que miremos también desde ahí… El centrifugado sigue haciendo de las suyas porque estamos prontos a salir muy esponjosos… Sí, definitivamente este segundo tiempo del 2014 es y será muy diferente al primero: estrenamos mucha claridad y más resolución, así que es un ciclo mucho más activo desde la decisión personal y consciente de cambiar nuestros escenarios.

Lo que es yo, desde fines de mayo sentía que necesitaba bosque, que tenía que parar. Sabía que vendría al sur después del Ritual de Invierno, cuya energía aún siento vibrar en el corazón. Mi ego quería que fuese al lunes siguiente, pero el Mundial de fútbol –deporte que ahora es casi conocido para mí, aunque sigo encontrando que es tanto más entretenido ser ignorante en la materia porque todo me divierte, hasta los árbitros-  me ha hecho tener una familia extendida de amigos futboleros con quienes vemos, comemos, gozamos y sufrimos los partidos; entonces al final viajé una semana después, un domingo, luego de la desazón y el llanto de Chile frente a la derrota con Brasil. Si miro la carta natal de Chile es obvio que estamos en una fase de sanación donde estamos limpiando el rol de víctimas y reconectando con la dignidad, pero como nuestro país tiene un lado orgulloso, engreído y hasta violento cuando tenemos poder, esto tiene que ser de a poco, para que el cambio se asiente  y adquiera profundidad, si no, volveríamos a lo mismo fácilmente, me refiero al eje víctima-victimario. En fin.

Y pasan los días en el sur, todo va bien, pero tengo algo pendiente: no encuentro mi bosque, porque sé que no es el que esconde el cerro Phillipi y que adoré en 2010, que mira desde lo alto la bahía de Puerto Varas… Pienso que podría ir a uno de alerces que está en Puerto Montt, estoy viendo cómo llego y le pregunto a María José, del hostal y me dice: pero anda al de Frutillar, al de la Universidad, es una reserva forestal: el Parque Winkler. -Mmm, eso no estaba en mis libros- le digo-; lo busco en San Google y ella me explica un poco más y le cuento: bueno, volveré a Frutillar pero con sol.

DSCN9269

Teatro del Lago y su café (http://www.teatrodellago.cl/web/)

Efectivamente al día siguiente hay sol y me instalo a escribir feliz  de nuevo en el café del teatro del lago porque de tarde iré al bosque. En eso el día se nubla poco a poco y disfruto cada momento en que los colores cambian y pasadas las 2 de la tarde ya casi llueve, el cielo se cierra de nubes más oscuras. Camino por la costanera y veo un café al que podría pasar a la vuelta de ir a la reserva. Entro y está vacío. Sólo el dueño, un señor mayor que lee el diario y escucha poco, y la mesera, una chica sonriente. Les cuento que quiero ir a la reserva y que si puedo dejar la mochila para no ir con tanto peso. Me miran con cara de pregunta, ella lo mira y él dice: sí, déjela ahí y después viene -me responde mientras me muestran un rincón.- Dejo mis cosas y me explican un poco más de cómo llegar; parto a la reserva pero creo que ya me quedará poco tiempo porque parece cerca pero igual lleva un rato llegar… Le digo a mis guías: ayúdenme, por fa, a llegar luego y que todo se dé fluidamente… Gracias.- Entonces se me ocurre parar un colectivo (taxi compartido) y le pregunto al chofer si me lleva hasta la reserva. Se queda pensando y dice: bueno, veamos si podemos subir porque hay una cuestita que es un poco difícil y ha llovido harto estas semanas… veamos poh, nada perdemos -me dice y le respondo: Eeh! bacán, gracias! -mientras me subo de copiloto y conversamos de todo un poco. Me cuenta que una vez trajo a una turista pero llegaron y estaba cerrado. Pasamos la “cuestita”, una subida algo barrosa, y de ahí el camino es bello y sinuoso, puro verde, cerros y pájaros. Ambos coincidimos en que está muy bonito. A los pocos minutos llegamos a la reserva forestal y aparece la encargada. Mi amigo taxista se va y le pido su número por si necesito bajar en auto, aunque es tan bello que quiero puro caminarlo de vuelta.

Pago mi entrada ($1000, dos dólares aprox., un regalo-regalado) y mientras la encargada comienza a explicarme la ruta me viene mucha emoción, con lágrimas y todo, dejo de escuchar una parte y luego vuelvo sintiendo mucha felicidad, mientras trato de entenderle y le vuelvo a preguntar lo que me perdí… Agradezco internamente mientras ella me deja en la entrada del sendero. Me dice: no hay nadie adentro así que vas a estar sola -siento más alegría aún y le pregunto: ¿Cómo te llamas? Por si tengo que gritarte desde adentro -le digo con risa. Viviana -se sonríe. -Bueno, Viviana, gracias, nos vemos en un rato… Y nos despedimos.

DSCN9311Pido permiso a los elementales del lugar, a los guardianes y a toda la reserva para entrar… Me siento honrada, con mucha plenitud. Camino maravillada disfrutando cada espacio, aroma, color, sonido. Hay mucha humedad y comienza a lloviznar pero dentro no se siente por la copa de los árboles que protegen. Capaz que esta reserva y bosque son pequeños, realmente recorrerlo toma sólo media hora, pero yo me siento en un espacio de tal conexión que se me ensancha el corazón y vivo todo sintiendo mi propio paraíso. Me siento una niña, feliz, descubriéndolo todo, me río a cada rato y agradezco… Me agacho a tocar la tierra húmeda y cada tanto el tronco de los árboles. Los pájaros parecen saludar aunque no logro verlos.

DSCN9325Al rato doy con el árbol de más de 700 años, un laurel, que me anunciara Viviana. Me da ternura y respeto, tiene su cartel abajo que dice: “Nací en 1305″… Su compañero -a unos metros- de 1495 es aún más imponente y me quedo entre ambos sintiendo su vibración. Se respira fuerza y humildad a la vez. La lluvia cae con un poco más de fuerza mientras intento recordar las indicaciones de Viviana antes de seguir, pero confío en que todo estará bien.

En eso voy caminando y le digo a mis guías: Ya poh, chiquillos, estoy súper agradecida, pero ¿por qué no me mandan una señal más clara de que están acá? Porque obvio que están, si no, no habría llegado, pero igual poh, mándenme una, sean buenos, ¿qué les cuesta? -les digo al tiempo que me siento exigente, pero me da risa igual- Y al rato les digo: ya, si ya sé que están, era un caprichito no más, todo bien.- No termino de decir esto y en la curva de la ruta que va enumerada cada tanto aparece en madera el número 8… Me quedo quieta, agacho la cabeza y llevo las manos al corazón. Me sorprendo, me conmuevo y me alegro con enorme agradecimiento y emoción: ahí está mi señal. El número 8 es lo que he estado trabajando -junto a otros- todo este 2014. Es el octavo centro, el centro del corazón, arriba del cuarto, en el pecho, el que ahora la humanidad completa puede activar. El que reconectamos en el Ritual de Invierno. -Gracias…- les digo a mis guías, mirando el letrero y luego las copas de los árboles, con una sonrisa en toda mi energía que está más que feliz  y reconectada en este pequeño y poderoso bosque que conserva la Vida pura en toda su magnitud.

-Son demasiado bacanes. Gracias -vuelvo a decirles y camino con ganas de quedarme ahí mucho rato, pero no puedo. Siento que tengo que volver con más tiempo, quizá pronto, quién sabe en este año vertiginoso y tan bello. Al salir me despido de Viviana desde su ventana y comentamos la energía y que parece que uno estuviera en otro lado una vez dentro… Síp, en otro lado, donde la conexión con el corazón es tan poderosa que tu cuerpo, ego, alma y espíritu se entregan a ser Uno con esa naturaleza que también somos nosotros…

Y aunque llueve me voy caminando por la ruta que me sigue deleitando. No pasan autos, sólo lluvia y árboles. A ratos corro un poco en las bajadas para no mojarme demasiado. Al salir ya a la ciudad, un perro muy tierno sale a mi encuentro, más allá logro tomar otro colectivo y en unos minutos estoy en el café. Hay una mesa con… 8 mujeres. El dueño me mira imperturbable  y pienso que quizá ya no me recuerda. Le digo: hola, yo le dejé mis cosas hace un rato. -Sí, ¿cómo le fue?, ¿va a comer? -me pregunta.  -Es bello! me fue bien. Sí, me voy sentar acá, ¿si? -le digo y me instalo al lado de la ventana, mirando el lago con lluvia, con el aroma de la estufa a leña, el cabello algo mojado y el corazón tranquilo y feliz. Sigo agradeciendo y recuerdo que este mes (de principios de junio a comienzos julio) estábamos trabajando la quietud… Cuántos regalos aparecen cuando nos quedamos quietos. Entonces llega mi taza de té caliente y un sandwich que siguen alegrando mi tarde de bello Sur. Gracias otra vez.