Pasión interior para estos meses

Al fin llueve en Santiago. Carolina nos manda esta foto desde su balcón ;)

Al fin llueve en Santiago. Carolina nos manda esta foto desde su balcón 😉

Por fin llegan la lluvia y el viento exquisito en el Chile central… Encima es domingo y me da risa porque somos muchos los que figuramos en cama disfrutando del invierno como se debe: en casa y en pijama, con estufa, sopa, tejido (en el caso de algunas), películas, lecturas, té y el sonido de la lluvia de fondo… Y nos estamos preparando para más…

La Luna llena del 1 y 2  julio que por dos semanas nos tiene en plena revisión y transformación de nuestras metas e intereses para que los movamos el segundo semestre y que, de paso, activó nuestros dones intuitivos además de parte de los talentos que venimos a poner al servicio del Todo, es la antesala y profundización de una gran revisión interior en la que ya estamos y que se agudiza este fin de mes y hasta septiembre estará muy presente…

El 25 de este mes, la brillante Venus decidirá devolverse al fuego chispeante de Leo (crear, mostrarse, reconocimiento, jugar, compartir, narcisismo) no sólo para que revisemos si acaso nos estamos expresando creativamente o no y cuánto nos atrevemos a destacarnos, sino también para que miremos qué aspectos egocéntricos dañan u opacan nuestras relaciones. Algunos vínculos que parecían dormidos podrían despertar y por otro lado a muchos les caerán varias fichas del porqué y para qué de nuestras relaciones más cercanas. Con Venus en Leo podemos llevar su fuerza a nuestro corazón diamante y conversar con ella; dejar que nos aconseje para disfrutar más el mundo de las relaciones y que nos muestre qué hobby o actividad nueva podríamos comenzar en agosto o septiembre para activar mayor armonía y goce en nuestro día a día.

Uno de mis vecinos favoritos, Rodrigo, me regala esta foto de Santiago por la mañana luego de las primeras lluvias y vientos...

Uno de mis vecinos favoritos, Rodrigo, me regala esta foto de Santiago por la mañana luego de las primeras lluvias y vientos…

Y al día siguiente, el 26, Urano también comenzará su viaje retrógrado hasta Navidad. Obvio que él es el último en sumarse a esta danza retro en la que ya están hace un rato sus colegas Neptuno, don Satur, Quirón y la cadenciosa Ceresque nos tienen revisando muchas inquietudes y obligados a ir más lento pese a la resistencia de cada uno y a los juegos de Marte con el Sol que aceleraron todo en junio y comienzos de julio provocando más dolores de cabeza, discusiones, accidentes, lecciones, resoluciones, fuerza, cansancio. Así como Venus rige la armonía, la belleza, la vanidad, nuestras relaciones y acuerdos; Urano es el representante de nuestra originalidad, libertad, rebeldía, genialidad, autenticidad y frialdad, con lo cual nos invita desde Aries (iniciativa, individualismo, empuje, deportes, carácter, rabias, joviaidad) a hacer un stop no brusco, obvio, sino una pausa para mirar nuestras brusquedades y agresiones, si acaso nos hemos atrevido o no, cómo está nuestro cuerpo y en qué aspectos estamos envejeciendo por quedarnos cómodos en lo seguro o conocido para, en vez de esto, abrir nuevos caminos y también movernos con más libertad y entusiasmo poco a poco…

Las revisiones e introspecciones pueden ser apasionantes. Y tanto Venus como Urano nos proponen esta vibración. Por algo están en signos de fuego, para que retomemos el optimismo cuando estemos hacia dentro. Esto no es zen ni cabizbajos, esto es una fiesta del cielo pero en una casa, no afuera en el patio ni en un bar o discoteca. Es sin euforia, pero con sabor y chispa en el encuentro con nosotros mismos para compartir -gesto adorado por Venus- con otros que también estarán en lo suyo y desde ahí crecer.

Estos días tuve a más de un par de adictos a la intensidad (un ego bastante típico por estos lados) en la consulta y nos reíamos a carcajadas porque no soportan detenerse ni esperar, cuando justamente ahí -en este gesto quieto- puede esconderse la magia y la respuesta que buscamos hace tanto… Pero es una práctica que lleva disciplina, que además no es popular, y que sin embargo nos puede enriquecer más que nunca, además de hacernos brillar y encontrar nuestro sello, como nos invitan Venus y Urano estas semanas…

Por su parte la Luna nueva en Cáncer, que rige el hogar y lo materno, llega la noche del 15 de julio y coincidirá con el día de la Virgen del Carmen, la madre de Chile, tan poderosa y sobria desde el norte con su colorida fiesta de La Tirana, el 16. Esta Luna nos sirve -su acción dura un mes- para ver temas que no hemos querido mirar en torno a la familia y sus dinámicas, también para generar hogar en vez de sobre valorar el trabajo, los estudios y el hacer, cuidar de nosotros como si fuésemos nuestros hijos, nutrirnos mejor energética y físicamente, soltar estados de ánimo que nos impiden estar presentes y conectar con el mundo onírico que tantas veces nos da respuestas. Por supuesto, pueden levantarse temas con la madre… y siempre nos parecemos tanto a ella, ¿verdad? Es una Luna para asumir desde el amor y soltar temas del pasado con suavidad.

cazuela1Estos días saben a nido, comida casera, caminatas, respirar, mar, caracolas, fogata, estufa, cadencia, manta, dormir, manualidades, reparar, cocinar, escribir, cantar, lluvia, hojas, conversar, silencio, viejas fotografías, música suave, abrazos, teatro, baile, risas, chocolate, jugar, amanecer, atardecer… Pasión interior y disfrute de la Vida desde el corazón… Ahí vamos!