Primavera para despertar

floresprimaveraAquí estoy,  de regreso después de una necesaria, disfrutada y nutritiva pausa… Un espacio que tuvo de todo… Hasta terremoto: un movimiento de tierra interior y exterior, ¿no?

La verdad no me dan tantas ganas de terminar mi detención silenciosa, pero ya es tiempo, al parecer… Como la primavera, me lleno de Vida nueva y salgo poco a poco a disfrutarla con todos sus aromas, colores, brotes, flores… Desde acá les agradezco a todos los que me acompañaron, a los que me rodearon de amor con mensajes, gestos, comidas ricas, paseos y respeto; como también le agradezco a quienes no la entendieron y la interrumpieron… Todo nos sirve como experiencia de aprendizaje y vaya que estamos aprendiendo y creciendo en estos tiempos!

Acá, por ahora, dejo dos audios sobre este ciclo y un video que refresca las Predicciones 2015 (estoy muy audiovisual parece!) que cada año realizo para Emol.com y esta vez con el equipo de EmolTv hicimos una entrevista…(Gracias, Daniel, por recordármela).  En estas predicciones explico que este año es un puente…  Y parece que a ratos cruzarlo no ha sido tarea fácil y en otras es un gran puente colgante que asusta pero apasiona también…. Sobre los audios, el primero es sobre esta pausa y mis vivencias con esto. Y el segundo -a pedido de algunos pasajeros de este blog- sobre el terremoto en Chile. Como siempre y como se lo dije a un amigo una vez: es mi mirada, no es ninguna verdad… Y como lo dice también la presentación  de este blog: … ¡ADELANTE, PASE USTED! Mueva su pantalla, abra su mente y su corazón, y explore… Aquí hay viajes del alma, otros por ciertos rincones, algunas guías para las vueltas de la vida y más de una Cita con el Destino… Finalmente, somos todos PASAJEROS (recuérdelo) … 

Un gran abrazo de primavera con muchos colores y con todo lo que nos regala! GRACIAS!

Primer audio (click en el círculo naranjo para escuchar):

Segundo audio:

 

Las Predicciones, donde al final del texto hay un video, acá.

Sagrado silencio

Lo estaba sintiendo y venían sucediendo algunas señales (entre otras, derramé mi agua con jengibre de cada mañana sobre el teclado de uno de los compus en casa y luego al de la consulta le falló el cable de corriente), pero no sabía qué forma tomaría y qué acción concreta sellaría el camino que hace semanas -o meses- comenzara para varios y para mí también…

Parque Nacional Alerce Andino, Llanquihue, Chile

Cada tanto atesoro lugares, sensaciones, aromas, colores, gestos… Y, al igual que muchos, hay espacios que tengo plasmados en el corazón… Después de un buen rato de atravesar y subir un gran y bello bosque/parque húmedo típico del  sur chileno, con ríos, cascadas, saltos de agua, alerces milenarios; de deleitarnos con todo lo que la tierra regala en este rincón del mundo y de tener que ir concentrados a ratos en mirar el suelo para no tropezar ni resbalar (lo cual no quita detenernos a admirar y disfrutar todo), subo la cabeza y veo nuestro último destino en el Parque Nacional Alerce Andino, en la carretera austral chilena: la laguna Chaiquenes.  Lo único que me sale es un: Guauuu!… Me quedo muda y emocionada frente a tamaña belleza, inmensidad y energía… Se me llenan los ojos de lágrimas al quedarme contemplándola y sintiéndola… Con los ojos abiertos y cerrados el silencio te sobrecoge…

… El cielo está nublado y aparece esta laguna poderosa, mezcla de espejo, poder, hogar, fuente, apertura, cierre, sanación, amor… Hay impresionante vibración de amor, de silencio y de Vida pulsando con toda su fuerza y pureza…

No sé si la foto evoca la poderosa energía de este lugar, pero aquí está: Laguna Chaiquenes, sur de Chile

No sé si la foto evoca la poderosa energía de este lugar, pero aquí está: Laguna Chaiquenes, sur de Chile

Nos quedamos callados un rato con Cristian, nuestro guía/amigo, y Moni, amiga viajera… Y nada más llegar comienza a llover suave, como si nos dieran la bienvenida y tuviéramos precisamente lo que queríamos antes de este viaje: invierno, sur, verde, lluvia, frío, cobijo, aire puro, pausa, aventura…

Se puede palpar la energía -que es demasiada- y entre que te magnetiza, te conmueve y hasta te intimida un poco… Saludo a los guías, a todos los protectores de ese lugar, a los elementales, a todos los seres vivientes, al agua y al silencio… Siento que puedo entrar en las primeras capas de ese espacio y que en cualquier momento algún árbol, junco, el agua, la tierra, una piedra o ave se levantará a saludar o a decirnos algo; no necesariamente algo solemne, puede ser hasta un chiste, es que acá la energía de la tierra está tan viva y pura que el corazón se abre de par en par y no puedes dejar de sentir que todo habla y está presente y de reconocerte como parte de este Todo vibrante que somos….

Chaiquenes

Por mucho rato, días y hasta ahora, el momento mágico que vivimos y la vibración de esta laguna siguen pulsando en mi con mucha plenitud… Y al regresar a Santiago mi decisión de pausa se vuelve más intensa y se transforma en necesidad de silencio, de seguir conectada a lo vivido ahí… No sólo de hacer menos, sino de bajar la cortina y «enmudecer»… Recuerdo mensajes de los guías en canalizaciones que desde marzo me hablaron de esto y ahora los comprendo mejor: es necesario que me detenga aún más, no me da para entregar más energía estos días, ni para escuchar, ni acompañar, ni guiar… Por lo mismo, no haré Ritual de Primavera, simplemente no me da ni siento el impulso y las señales apuntaron a suspender, encima los rituales no se pueden forzar… Tampoco voy a la radio, aunque en Chile la energía colectiva-mediática está demasiado mental, bastante pesada y pegada, me gustaría hablar de otros aspectos que  podemos mirar y conectar para soltar la negatividad, pero tampoco tengo ganas de mover esto, siento que no es el momento…

Como muchos estoy en una transición y en pausa… No es cómodo pero tampoco terrible… Igual me gusta esta nueva etapa y vuelta de la espiral… A ratos han brotado penas, rabias y angustias, lo cual me alegra y me sirve; y en otros mucha alegría, satisfacción y más claridad… También me vienen muchas confirmaciones… Igual es raro rechazar variadas invitaciones hechas con amor a las cuales he dicho no por ahora, pero ya iré, tranqui que ya vuelvo y estoy bien; sólo necesito parar y silencio… Sólo he ido a un par de cosas que ya tenía pactadas y he estado observando más que haciendo y ha sido bello, he recibido mucho amor… Por otro lado,  aunque hace rato que no miro noticias de TV ni de internet, estos días ni la radio me ha seducido, siento energía muy opaca en los medios; sólo veo un par de series turcas y españolas por la tarde…

Me siento en crisálida… Suspendida, cobijada, detenida, curiosa, en cierre e inicio, dolorida, energizada, neutral,  en quieta incertidumbre… En transformación…  Gozando a concho los últimos días del invierno… Decidí concentrar la energía en mí con consciencia, no distraerme en los demás, no adquirir más información de medios ni de redes ni de gente y dejar de dar por unos días… Recuerdo cuando en marzo y en mayo en el norte los guías mencionaron que ya no necesitaba más información y así lo he sentido desde fines de 2014 y todo este año, al tiempo que siento que no hay nada nuevo tampoco, lo cual es bacano porque revela que estamos todos más grandes y es momento de aplicar lo aprendido…

Entonces, pese a los correos, llamadas e insistencias, suspendo las lecturas de cartas astrales y sólo hago un par que tengo ganas de hacer pero que no son ‘urgentes’… Me río mucho con esto porque la Vida me acompaña y me confirma.  El primer día que «salí al mundo» en medio de mi «auto-retiro» a hacer una de las lecturas me divierto montón porque en menos de diez minutos me encuentro con dos amigos en la calle y al entrar a la  tienda por el cable del compu que no funciona (como si éste me dijera «¿estás segura de suspender tu pausa por estas dos lecturas?»), la dueña me dice: pero si tú eres la amiga de Gonzalo, te hago rebaja. -Jajajaja… Y yo además de agradecerle muero de risa porque es como un schock de saludos y encuentros en vista que me había escondido un rato y ya me dan ganas de volver a mi guarida, que disfruto aún más al terminar mi media jornada social-laboral…

Pero en el sur hubo más regalos… La liviandad… Lo dije en el audio anterior… Ahora nos toca aprender desde la luz, desde la alegría, aunque no sepamos bien cómo… Y en un momento clave cuando, en el mismo bosque mientras caminaba disfrutando todo, al entrar a una zona más espesa hice una pregunta a los guías pidiendo una señal, en menos de un par de minutos apareció en mi oído un zumbido y un aleteo que movió mi cabello… Era un colibrí que de mi oído y hombro siguió vuelo al resto del grupo y todos nos sorprendimos y disfrutamos con alegría ese momento… Luego le conté  a Moni en qué momento ese colibrí apareció y juntas recordamos el deleite que nos habíamos dado la tarde anterior con el vuelo liviano y dulce de los colibríes en un jardín en Frutillar, donde nos quedamos hipnotizadas, en una verdadera meditación en la que estuvimos una media hora disfrutando con esta escena mágica que fue otro de los regalos y símbolos de este viaje de sanación, reconexión, pausa y vida en el sur chileno… Con el sonido de su vuelo y su canto, con toda su belleza, les comparto esto que grabé… Y sigo los últimos días de mi pausa silenciosa invernal… Ya regreso!