En estos tiempos: Ofrecemos el corazón
Todos los valientes que estamos listos a las 8:30 de la madrugada en la sala, nos reímos cuando al comenzar nuestra clase de zumba (entrenamiento con baile, en palabras resumidas) la profe(sora) pone esta canción «Un año más», de la orquesta chilena cumbiera, la Sonora de Tommy Rey, el martes 31 de diciembre, y hacemos tremenda coreo(grafía), bien chistosa… Y hasta le encuentro su sabiduría a la letra: si has gozado también has sufrido / si has llorado también has reído…
Después, aprovecho que está enfrente y paso a lo de Claudia, una de mis guías en este caminar sin fin y sin retorno que es el crecimiento interior y que vaya que duele a ratos, a ver si tiene hora pronto pero Cata(lina), la secre(taria), me dice en broma que quedaré para marzo en la lista… Y le digo: pucha, es que necesito Rescate 911, no podemos sobornar a la chiquilla que viene ahora pa’ que me deje el puesto, por ejemplo? -le digo con mi mejor sonrisa-. Me dice que no, que es una situación especial. Le pregunto cómo se llama sólo por seguir la broma y antes que ella vea si me responde, mis ojos ven la ficha con el nombre y le digo: aaah, noo, ella se lo merece porque vive fuera-. -¿La conoces? -me dice Cata con extrañeza. -Sí, ¿no ves que tengo poderes? …No, es que ella se leía el tarot conmigo antes y sé que se fue a Inglaterra porque me ha escrito en el blog, y además estuvo en el Ritual del sábado; no como otras -le respondo con las manos en la cintura y me mira con risa.
Bueno, en eso que hablamos un poco de todo, llega la paciente-conocida-afortunada, nos abrazamos con cariño y también sale Claudia de la consulta y se sorprende de verme ahí; conversamos entre todas de la zumba y nos damos abrazo de feliz cierre 2013 porque de año nuevo todavía no… Me voy caminando a casa con el Sol ya muy fuerte en la espalda y agradecida de los abrazos, los necesitaba…
…Antes, el lunes, apenas me levanté para ir a la radio, después de un domingo en que el cansancio post ritual nos hizo almorzar pasadas las 3 de la tarde y luego bajé tarde a la pisci(na) para pasar el calor de 33º que me tenía media aturdida. Ahí me encuentro con una veci(na) que fue al Ritual y con su novio danés que no fue pero que dice que
va a venir al próximo porque «yo ver mucha gente, no pensar que mucha gente, pero me gustó»…. Luego de la radio me encuentro a desayunar con una amiga-hermana, Deborah, que a veces me da un poco de miedo porque igual ve/siente cosas y lo primero que me dice es: ¿es idea mía o estás con lo que podría llamarse «depresión post-parto?»- Mis ojos se ponen vidriosos y digo: sí…- Claro, todo el trabajo, el stress, la dedicación, el placer, la energía, la contención de un grupo tan numeroso (más de 200), la alegría, el momento de gran conexión… Todo y luego, cuando se termina, además de toda la luz y la bella energía que queda flotando, me vino (es la segunda vez que me pasa) una sensación de vacío que sé es parte de lo que puede suceder… Quizá nadie imaginaría que después de un «éxito» alguien pueda sentirse así o que estando en un camino de consciencia y habiendo realizado algo tan bello como lo del sábado, que me honra y me emociona profundamente, luego venga la señorita tristeza, que a veces es tan inoportuna… Y capaz que no debería contarlo, pero siento que nos (me) hace bien compartir y que este blog es de verdad, encima estos tiempos -lo he dicho ya- son para decirlo todo… Recuerdo a muchas mujeres que han pasado por mi consulta y hablamos del tema porque tienen culpa de sentirse tristes o angustiadas luego de parir cuando se supone que debieran estar felices… Y es que estamos llenos de exigencias y clichés, cuando es lo más normal que los cambios y los logros en tu vida no necesariamente te provoquen sonrisas… Lo que pasa es que no se habla y nadie te prepara para eso…
Por eso aunque sea gateando me levanto a bailar temprano para botar la pena y logro reconectar con la alegría de mi cuerpo al bailar… En eso estoy: medio revuelta, contenta, cansada, tranquila, inquieta… La vida, ¿no? Tiene de todo, como siempre digo acá y en los rituales… Y varios me acompañan con un abrazo, caricia, vasito de agua, frases, llamadas, fotos desde la playa enviándome la energía del mar… Es tan conmovedora la generosidad del alma…
Mucha gente me escribe estos días. Para agradecer, para compartir, para pedir hora de carta astral al iniciar el nuevo año… Y, al igual que en el Ritual, recorro el 2013 y miro la panorámica, de todos los pasos vividos… En unos tres momentos de este año marqué la opción 6 de esta nota anterior, y dije: nooo, no más! cuál es la idea!? Devuelvan la plata! me cansé, no doy más! esto no se vale! me quiero ir! llévenme! …. Tironeos -berrinches- del ego y pruebas del alma frente a ciertos dolores/problemas/frustraciones… Muchas veces necesarios para conectar con lo importante… Pero igual el 2013, aunque ahora me tiene sensible porque encima estoy con algunas despedidas y ausencias que mueven más la energía de cierre, me deja un sabor muy dulce, de gran agradecimiento, con la sensación de estar viviendo -como muchos- un tiempo muy importante, en que estamos sembrando cosas trascendentes en nuestras vidas, aunque cueste o se nos pierda el rumbo a ratos… Pero el sentido no lo pierdo….
…Podría compartir muchos detalles sabrosos, divertidos, incómodos, dolorosos, sincrónicos y emocionantes de este último Ritual, que tuvo la misión de cerrar el poderoso 2013 y de darle paso al Sol, a nuestro Sol interior especialmente… Todos estos días, con calor y cansancio, seguimos comentando cosas, recordando bellas imágenes (como la integrante más pequeña del ritual, Marina, con sólo un mes y medio, en los brazos de su madre y al lado de su abuela; o los niños meditando, o la gente mayor bailando y entregándose a cada experiencia); seguimos revisando lo que podemos mejorar, sentimos la energía que todos entregamos, llegan mensajes y fotos con vivencias y agradecimientos… Qué poderosa es nuestra alma… La misma Deborah me dijo que al venir caminando, como una cuadra antes ya se sentía la energía del grupo y del momento…. Es muy conmovedor ver-sentir que tantos estamos en un camino y mirada que vamos haciendo de a poco y que cada vez más logra alejarse de los espejismos del sistema (que nosotros mismos creamos pero que ya no sirve y nos corresponde transformarlo) para acercarse al ritmo del corazón, a la esencia de cada uno, a la sabiduría del alma, del cuerpo y de la naturaleza, a la Luz que llevamos dentro… Ahí, en esa energía a veces hasta palplable está nuestra mayor belleza… Y el sentido… Y pese a los cansancios, al trabajo e incluso a ciertas críticas que más de una vez llegan, cuando el círculo de luz que formamos en cada ritual pulsa radiante en un solo corazón que formamos todos los que nos hacemos presentes, todo está bien y merece los esfuerzos… Y todo tiene sentido…
…Y momentos como estos sintonizan profundamente con la última propuesta de este círculo de Luz que formamos en el Ritual en que despedimos lo vivido y le dimos la bienvenida al Sol de Verano… En tiempos vertiginosos, de mayor consciencia, e inciertos: Ofrecemos nuestro corazón… GRACIAS a cada vuelta del 2013, a todos los seres que en esta y otras dimensiones nos acompañaron para hacer el camino que nos correspondió hacer y a todos los que compartieron el ritual en vivo y desde distintos rincones de esta Tierra generosa… Seguimos viaje en 2014, año para Renacer desde nuestro bellísimo corazón… Gracias…
PREDICCIONES 2014: AÑO PARA RENACER
… «¿Y si en vez de seguir dando la pelea acá y leyendo predicciones a ver si viene algo mejor, agarramos un par de cosas importantes en un bolso y nos vamos todos a otro planeta a probar si nuestra suerte cambia en otra parte del Universo, ah? …Más de una vez lo pensé en el radical 2013 y cuando miro lo que viene y no lo veo tan distinto vuelvo a jugar con la idea»…
Así comienza la presentación de las Predicciones Astrológicas que escribí en primavera, desde el sur de Chile para el diario El Mercurio Online, Emol.com… y que ya están publicadas. Primero van las líneas generales y luego a la derecha están los botones con los vaticinios para cada signo.
Pueden leerlas acá: http://www.emol.com/especiales/2014/tendencias/predicciones/index.asp Que las disfruten y que logremos renacer después de los enjuagues, despedidas y muertes que nos regaló el 2013, cuya energía seguirá acompañándonos hasta marzo y que si logramos comprender qué nos pide, estaremos listos para atravesar el portal mágico de este año que ya estrenaremos…
Abrazo y aguante 2014! Que nuestra luz brille y contagie!
Para Cerrar el 2013 y darle paso al Sol
Si usted amó el 2013, marque 1. Si usted lo odió, marque 2. Si está medianamente contento o triste, marque 3. Si aún no se enteró que ya se termina el 2013, marque 4. Si usted aún está mareado o dolorido con los movimientos del año, marque 5. Si usted quiere que le devuelvan la plata pues su año vino con desperfectos, marque 6. Si a usted -de 2010 para acá- ya nada le sorprende, marque 7. Si usted creció internamente, marque 8. Si usted no creció nada, marque 9 y una operadora muy preocupada lo atenderá….
Y si usted va a venir al mágico RITUAL DE CIERRE 2013 Y BIENVENIDA AL SOL DE VERANO, todo el rato marque 10 y será muy feliz…. jajaja. Así es, este 28 de diciembre a las 19:30, en Providencia nos juntaremos varios a despedir con amor un año muy drástico y a abrir nuestro corazón a la Luz del Sol de Verano que, por estos días, pasea por Capricornio para conectarnos con lo real en nuestras vidas…
Más abajo van todas las indicaciones y también, como me dijo una fiel lectora, la banda sonora del Ritual que puede convertirse en nuestro himno 2014… Ahora, según mi experiencia, igual la mayoría de las veces los ciclos, las situaciones, no se cierran de un día a otro. Casi siempre hay un puente, un espacio que transitar entre una y otra orilla, que nos da la posibilidad de terminar de integrar y comprender lo vivido. Y ese puente tiene de todo: penas, rabias, alegría, miedos, dudas, alivio, rencores, eternas auto-conversaciones mentales, pasado, futuro, crecimiento… Así que nuestro Ritual del sábado 28 viene a ser el inicio del cierre…
¡Vaya año radical este 2013, cuánto soltar para crecer y conectar con el alma!… Algunos todavía estamos terminando de asimilar todos los procesos de lavado de nuestro ego que pasamos y que aún no terminan. Por eso, el Ritual de este sábado 28 no es sólo para decirle adiós a la bella Primavera y darle la bienvenida al cálido Verano que nos invita -por fin- al relajo y a disfrutar más de una naturaleza con más sabores y colores, sino que esta vez además nos encontramos para que el círculo de todo lo vivido desde enero pasado hasta acá se complete en más armonía y conexión, así podemos comenzar con más paz lo que viene… Porque atesorar lo vivido -nos haya gustado o no- recoge las enseñanzas y nos da la posibilidad de que nuestra energía completa, incluida la de nuestro querido amigo ego, asuma lo experimentado… No casualmente ahora -en el sur- comenzamos el año con más luz de Sol que, entre otras cosas, para la astrología -y otras miradas- representa la Consciencia, con mayúscula. Sí, porque esta chica es la gran protagonista de este tiempo: ya no podemos cerrar los ojos a lo que nos sucede y creer que es mera casualidad o culpa de alguien -o algo- externo a nosotros… No, tenemos que permitir que ella con su Luz entre en nuestras vidas y reconecte nuestro corazón para que comprendamos la trama perfecta de la Vida…
De esto y más compartiremos en el Ritual. Acá está la nota anterior más detallada, acá las coordenadas y al final una de las canciones que cantaremos -y quizá bailaremos- para que todos vayamos honrando la Vida que tenemos… y aprendiendo la letra para el sábado! 😉 Gracias, los esperamos!
DÓNDE: En salón de eventos (patio) de CARLOS ANTÚNEZ # 1960, esquina Pedro de Valdivia, Providencia. Metro Pedro de Valdivia. Estacionamiento por Marchant Pereira y Europa.
CUÁNDO: Sábado 28 de diciembre a las 19:30 hrs
CUÁNTO: $2 mil + algo comestible/bebestible sano y con poca azúcar para compartir
CÓMO: Si quiere confirme. Si no, venga incluso a última hora y sin aviso ninguno. Correo: nuevaji@gmail.com. Teléfono celular: 9. 084 20 67. Si quiere ayudar en el equipo, mande correo ![]()
¿ALGO MÁS?: Mmm, por ahora parece que no. Ah, sí!: recuerde su cojín y ojalá su vaso favorito…. Y recuerde que habrá algunas pymes compartiendo sus talentos creativos por si quiere comprarles algo…. Si se le hace imposible venir, ese día encienda una vela y agradezca todo lo vivido, así, tal cual como se produjo y comprométase a cambiar con amor aquello que lo dañó a usted y a otros (se puede).
(Mambeando, de los argentinos Onda Vaga, pero nacidos a la música, igual que otros, en las costas uruguayas).
RITUAL de VERANO y DESPEDIDA al 2013, sáb 28 diciembre
Atención, pasajeros sobrevivientes del turbulento vuelo 2013 que se encuentren en Santiago y con destino a la ciudad de Consciencia 2014, de la línea aérea Vida Evolucionada, favor presentarse en la puerta de embarque nº 13, el sábado 28 de diciembre a las 19:30 hrs., en Providencia, para abordar su próximo vuelo: Ritual-Meditación para cerrar el drástico 2013 y darle la Bienvenida al Sol de Verano…. Que los llevará a un espacio de conexión con el alma.
Así es. Respire y agarre sus penas, frustraciones, alegrías, logros, miedos, cambios e incertidumbres y venga. Los deseos tráigalos también, que acá se los cambiaremos por algo mucho mejor. Póngase la ropa que quiera, pero si prefiere agregue su chaleco veraniego favorito porque será al aire libre y Santiago no es el Caribe.
El sábado 28 (sí, día de los inocentes, pero esto no es ninguna broma porque es bien pasado el mediodía) nos reuniremos a dos cosas. Primero a darle la bienvenida a nuestro Sol y luego a decirle: Muchas Gracias por Todo, al bello y tajante 2013, que aún hace de las suyas y cuya energía seguiremos sintiendo hasta febrero…
Las instrucciones para abordar este especial Ritual meditativo y alegre son:
- Traer su cojín si quiere porque hay sillas pero no siempre alcanzan y los con cédula de identidad más antigua y/o con huesos más delicados tienen preferencia.
- Traer algo comestible y/o bebestible para compartir en la pausa y al final del ritual, de manera que tanto la primavera como el verano se sientan congraciados, recuerde que todas las estaciones prefieren cosas más sanas, por lo tanto evite traer bebidas cola y/o con mucha azúcar (ya estamos lo suficientemente intoxicados, ¿no?) y opte por cosas más creativas, naturales o integrales.
- Ojalá traiga su propio vaso. Igual acá tendremos algunos vasos reciclados que seguiremos reciclando así que mejor si pone alguno en su equipaje y así contribuimos al bienestar de todos, ¿verdad? Mire que la fiestas de fin de año contribuyen demasiado a la contaminación.
- En su bolsillo ponga $ 2 mil, que es el valor de este encuentro que comienza a las 19:30 hrs (siete y media, puntual, ¿o quiere quedarse abajo?) y que dura hasta las 22 hrs aprox.
- La cita es al aire libre, en CARLOS ANTÚNEZ # 1960, entre Marchant Pereira y Pedro de Valdivia, Providencia.
Si usted nunca vino, llegue con su curiosidad, miedos y alegrías. Si usted ya sabe de qué se trata más menos, venga con su entusiasmo y entrega. Esto consiste en una meditación con música, reflexión, compartir, celebración, revisión de lo vivido y apertura de lo nuevo para integrar todas las experiencias de los últimos meses y año, honrarlas y así abrir nuestro verano y 2014 con una energía más pura y consciente… Como muchos lo han dicho: es un espacio para el alma… Donde recordamos nuestra belleza humana que siempre está ahí, pero que muchas veces se ve opacada por tanta cosa absurda que hemos creado (incluidos los rollos del ego, obvio) pero que podemos transformar día a día…
Todos (grandes, chicos y medianos) son muy bienvenidos a encontrarse con quiénes somos realmente… Por eso invite especialmente a quienes lo han pasado mal este 2013 y/o a quienes están en momentos difíciles…. Que vendríamos a ser casi todos, jaja… Así es este año: implacable con el crecimiento interior que, sea como sea, se traduce en plenitud y sonrisas… Ya se lo explicaremos el 28.
Como otras veces, habrá un par de Pymes, por ahora una con imágenes de la milagrosa Por fis (acá sabrá mejor quién es) y otra con bellas acuarelas y óleos de mariposas y otros motivos.
Bien, señores pasajeros, respiremos profundo en estos agitados días de diciembre porque la impaciencia y la rabia andan muy presentes y si quieren/pueden confirmen su asistencia, y nos encontramos la tarde-noche del último sábado de 2013. ¡Nos vemos!
DÓNDE: En salón de eventos (patio) de CARLOS ANTÚNEZ # 1960, esquina Pedro de Valdivia, Providencia. Metro Pedro de Valdivia. Estacionamiento por Marchant Pereira y Europa.
CUÁNDO: Sábado 28 de diciembre a las 19:30 hrs
CUÁNTO: $2 mil + algo comestible/bebestible sano y con poca azúcar para compartir
CÓMO: Si quiere confirme. Si no, venga incluso a última hora y sin aviso ninguno. Correo: nuevaji@gmail.com. Teléfono celular: 9. 084 20 67. Si quiere ayudar en el equipo, mande correo 😉
¿ALGO MÁS?: Mmm, por ahora parece que no. Ah, sí!: recuerde su cojín y ojalá su vaso favorito…. Si se le hace imposible venir, ese día encienda una vela y agradezca todo lo vivido, así, tal cual como se produjo y comprométase a cambiar con amor aquello que lo dañó a usted y a otros (se puede).
Diciembre 2013: fuego transformador y entusiasta
El Sol y la Luna se reunieron en Sagitario, donde además de conversar -y reírse- por horas de lo humano y lo divino que nos está sucediendo a los terrícolas (que cada día estamos más revueltos y despiertos a la vez, aunque algunos no lo noten), y acordar los próximos viajes que piensan hacer juntos, formaron la Luna Nueva, que da inicio a un ciclo que dura un mes. Esta cita astral ocurrió el pasado lunes 2 de diciembre y parece que no es otra lunación más del año, sino el anuncio de un mes muy especial…
… Cami me cuenta que el fin de semana pasado en Pirque (zona montañosa-rural en las afueras de Santiago) se levantó un mini tornado cuando ella y varios estaban en los típicos eventos de empresa de fin de año con comida, juegos, piscina y familia, al aire libre… Que quedaron todos asustados e impactados al ver cómo volaba todo, incluidas algunas carpas… A pocos kilómetros de ahí, en el Cajón del Maipo, comienza un incendio que dura un par de días y que parece esconder la mano oscura de algunos poderosos que quieren comprar ciertos terrenos para el negocio de las hidroeléctricas… Lo triste es que el fuego se extiende por días y por más terrenos, pues no logra ser apagado dado el viento y la falta de agua… Dos días después hay otros dos incendios en Santiago; y a mediados de semana miles de chicos que salen del colegio, luego de dar las pruebas para ingresar a la universidad se juntan en un conocido parque y los lindos cuando se les pide que se retiren porque es la hora de cierre, no encuentran nada mejor que incendiar los quinchos de un lugar verde que muchos visitamos para hacer pic-nic y hasta celebrar cumpleaños; snif… Sobre esto último mi primer pensamiento fue: ¿¿en qué están esos padres?? Porque esa agresividad y destrucción tienen un origen, ¿no?… Aunque al mismo tiempo son un signo de este ciclo agitado que se incrementó a partir de 2011…
El segundo pensamiento uniendo todo fue: qué está pasando con el fuego?!… y con nuestra rabia, obvio. Mmm, una de las expresiones fogosas es la agresividad, también la pasión, el entusiasmo, la chispa interna, la impaciencia… Pero cuando el fuego se manifiesta así además purificar energía estancada es una representación de nuestra ira… Y a esta ciudad -a nosotros- todo el rato le (nos) sobra esta emoción…
Sí. Está poderosa la Luna Nueva sagitariana que abrió este mes. De verdad parece que agitó el fuego (elemento de este signo), y enrareció el aire con más que humo y energía agresiva… En Córdoba la misma onda energética trajo el doloroso y atemorizante saqueo de los comercios de la ciudad, que luego se extiende hasta Entre Ríos… Y el viernes, acá una mujer escupe al Presidente que acude al funeral de un sacerdote defensor de los trabajadores y de los derechos humanos, y al día siguiente a un senador le tiran un tomate en la cara en una feria de frutas y verduras… Y ahora suspenden un partido de fútbol en Brasil por desmanes del público… Es decir, material rabioso hay. El tema es qué hacemos con él.
Le aviso, le anuncio que… Este mes tenemos la oportunidad indiscutida de CRECER. Por eso, estimado lector, si usted ha sacado la vuelta (evadido) todo el año, si ha puesto la suciedad bajo la alfombra con tal de no ver lo que tiene que hacer, si tanto sus temas pendientes como sus talentos lo están llamando con megáfono en el oído a cada rato vía sincronías, enfermedades, señales del destino…. El tiempo decisivo llegó AHORA. Es tiempo de comenzar si aún no lo hemos hecho.
Diciembre trae momentos claves. Uno ya fue el empuje de esta Luna fogosa que destapó lo estancado y también nos preguntará hasta enero: ¿te entusiasma tu Vida? Y si no es así, ¿qué puedes hacer por transformarla, ah?
Otro muy contundente es la llegada de Marte a Libra, signo de aire. Al planeta guerrero no se le ocurrió nada mejor que tomarse unas vacaciones desde el 7 de diciembre pasado y por seis meses más en este signo que busca el equilibrio, colega de Aries, Cáncer y Capricornio, con quienes comparte su capacidad por iniciar cosas, creerse héroe, y la dificultad para pedir ayuda. A ellos en especial (también a Géminis y Acuario) y a todos en general nos dará más fuerza para comenzar proyectos y relaciones, nos agitará la agenda y nos pondrá la rabia como tema a observar y trascender; tendremos que respirar frente a las esperas e injusticias que pueden incrementarse precisamente para que las trabajemos de otra forma. Y alrededor de la Navidad puede ponernos uno que otro obstáculo para que practiquemos la adaptación, mientras que al fin del año puede sacar del sombrero hábitos dañinos que tenemos que purificar sí o sí.
Y hay más. La Luna Creciente en Piscis del mediodía de este lunes 9 nos animará a abrir el corazón hacia todos los seres y a conectar con la aceptación profunda de todo -sí, todo- lo que nos corresponda vivir. Y a modo de salvavidas, Saturno desde Escorpión y Júpiter desde Cáncer nos lanzan un extintor y/o balde con agua de mayor consciencia porque nos invitan a darle un sentido espiritual a lo concreto, nos regalan mayor confianza en la Vida y voluntad para crecer. Desde el 11 al 14 de diciembre, nos ayudarán a mirar dónde exageramos con las rigideces, miedos y creencias tanto limitantes como fantasiosas para hacer conscientes nuestras trampas y soltarlas con amor.
Y por si faltaran estímulos, desde el 17 de diciembre Urano, el dios de los cielos, se sacude la espera desde Aries donde se detuvo desde julio pasado y retoma su movimiento directo con ganas. Agitará aún más el fuego colectivo porque encima llega la Luna Llena en Géminis -que no se pierde ningún evento- y se unirá ese mismo día a la fiesta. Es una semana delicada, tenemos que cuidar nuestras palabras e intentar calmar la mente con meditaciones, caminatas, respiración y más silencio aunque no tengamos ni un regalo navideño comprado. Y, al mismo tiempo, comienza un ciclo donde pueden reaparecer protestas, incendios, revueltas, volcanes, movimientos de tierra… Pero también el dios alocado nos regala más creatividad, sentido del humor, consciencia de todo aquello que nos aburre y estanca, osadía, innovación e impulso para comenzar una Vida nueva…
Volviendo a la Luna Nueva con que comenzamos este mes (y que mueve conjuntamente a Piscis, Géminis y Virgo), ella y el Sol nos dan otro regalo: mucha sanación, porque le dijeron a Quirón que ya estamos listos para mirar nuestra heridas desde la aceptación del dolor como energía inevitable que forma parte del camino y que si insistimos en resistirnos a ella o quedarnos pegados en todo lo malo que nos pasó o lo que no hemos conseguido, nos transformamos en víctimas y en adultos infantilizados, y ambas cosas están más que pasadas de moda. Lo que se lleva en este tiempo nuevo es hacersecargocondignidad.net para lo cual las terapias y la naturaleza ayudan mucho, pero también detenerse y aceptar son lo más.
Diciembre, viene a despertarnos en medio del stress de fin de año. Puede sorprendernos y regalarnos más ímpetu para vivir el día a día. Es un mes liberador… Y es un mes de cierres donde se mueven también las nostalgias, los dolores, las carencias e inseguridades, y al mismo tiempo renacen la esperanza y la sensibilidad, por más que el consumo del sistema intente opacarlas con gastos y cansancios innecesarios. A esto ayudará también la diosa del amor y la creatividad Venus, que para el solsticio del 21 comenzará su viaje retrógrado por Capricornio (disculpe si lo mareo con tanto dato astrológico), desde donde nos ayudará a valorar la expresión del amor, asunto que moverá bastante a Tauro y Virgo.
… Así, para no ser menos y también porque ya sabemos que es sano y bello honrar los cambios, los invito a todos desde ya al RITUAL DE VERANO Y CIERRE 2013: Bienvenida a nuestro Sol, el sábado 28 de diciembre, a las 19:30 hrs., en Providencia, Santiago. Ya vendrá la dirección exacta en un siguiente post; por ahora, reserve la fecha en su agenda, cuéntele a sus amigos y enemigos (todos son bienvenidos porque somos todos iguales, ¿lo recuerda?) y junte sus buenas intenciones y emociones dañinas para ser purificadas en este fuego entusiasta y transformador con el que cerramos un año muy marcador en nuestras vidas. Aguante con diciembre y GRACIAS 2013, seguimos creciendo!
Puro adaptarse
En el regreso de los mágicos ojos del Caburgua, la Divinidad me abre otra opción de camino vía el encuentro con Karina, una joven mapuche de 21 años y su hijita Constanza (Coni), una pequeñita de casi 3, que cruzan una parte más quieta del río por las piedras. De lejos las llamo y les pregunto que por dónde cruzaron. Ella deja a la niña y se devuelve a mostrarme; y yo cruzo perfecto. «Muchas gracias!! -le digo feliz. Entonces me cuenta que ella siempre ayuda a los turistas a pasar «pa’ que no se den la vuelta tan larga, nosotros pasamos por acá porque nos conocen» -me dice mientras conversamos de todo un poco y caminamos juntas. Vinieron a pasear y refrescarse porque andan visitando a unos tíos pero ellas viven más arriba. «Nosotros nos conocemos todos los pasos y pedimos permiso no más pa’ irnos por dentro y por la sombra» -me cuenta, mientras Coni me mira curiosa y algo tímida con sus mejillas rosadas y gorditas, en brazos de su madre que, además de sociable, es muy coqueta: lleva maquillaje bien moderno y una polera negra de un grupo de rock. Obvio que son hadas madrinas en mi camino porque sin ellas jamás habría dado con una ruta que nos llevó unos 10 minutos por los bosques, en vez de los 40 o más de los que hice al venir. Todo se sincroniza, ellas ya tienen que estar en casa y Karina me dice: justo va a pasar el bus para Pucón, porque son las 5, así que no vas a esperar nada. Nos despedimos en la garita y en pocos minutos efectivamente pasa el bus, que lleva en el espejo delantero una Virgen de Guadalupe (soy fan de Lupita -alias la Porfis- y es la patrona de este blog), así que me sigo riendo agradecida.
Las últimas horas en Pucón son de mucha contemplación, agrado y placer. En mi última noche cenamos comida peruana con Germán, un compañero de viaje de buen corazón (como dice mi médico chino) y muy especial con quien vinimos en el mismo vuelo desde Santiago, compartimos el bus desde Temuco además de historias de vida, y con quien miramos el presente como está siendo: mágico, loco, bello, desafiante… Consciente. Este viaje nos juntó en un puñado de momentos sincrónicos, incluso la última mañana cuando yo paseo por un bosque que rodea la playa, acompañada por una amiga espontánea que me sigue todo el camino, una cachorra negra que, al igual que yo, le gusta meter las patas al agua cada vez que puede. La voy mirando con risa porque se pone a seguir unas moscas y luego a escarbar la tierra, le pregunto: bueno, ¿vienes o te quedas? Avísame porque yo sigo -y levanta la cabeza con cara de pregunta para seguirme después de unos minutos. En eso veo a alguien que viene trotando y nos reímos de lejos: ¡Otra vez! -decimos al unísono con Germán que pasa frente a mí, chocamos las manos y seguro ambos estamos pensando en las no casualidades… Él parte un emprendimiento en este sur después de un vuelco de vida muy atemorizante y sanador a la vez, que lo llevó a entender que el empleo estable y bien pagado claramente no lo es todo y tampoco es una aspiración feliz ni real en estos tiempos, y yo vine acá a reconectarme… «Nos traen a lo mismo, pero de maneras e
intensidades distintas, ¿sabes?» -le digo hablando de cómo llegamos acá. Conversamos mucho sobre esto de ir más lento y afirmar el ego pa’ que no comande todo, también de Chile y Santiago, de los espejismos del sistema, la idiosincracia chilena y sureña, la Vida, los miedos, el sentir… Él se queda por varios meses a probar una nueva vida que, intuyo, abrirá otros caminos mucho más allá de su proyecto…
-Es que en este tiempo si no te adaptas no pasa nada, te quedas pegado y te pierdes de todo lo bello, si la Vida es un sinfín de fluir, adaptarse, crecer… Todo el rato estamos en eso. Todo el rato nos cambian nuestros planes egocéntricos y nos dicen: mira, no, que por ahí no era, es por acá (y es por algo mucho mejor que tu mente no va a entender)-. Pero no es fácil ver esto y aceptarlo porque implica humildad, confianza plena en ella (la Vida), soltar, aterrizar… y eso es una pega (trabajo) diaria -era una de mis conversaciones con él frente a cosas que hemos vivido este último par de años…
Y el tema sigue. De regreso a Santiago me cambian la agenda un par de veces, lo cual me da espacio para almorzar un pic-nic con una buena amiga y ponernos al día (como siempre, todo es perfecto). Ella me pregunta: ¿Y pudiste escribir las predicciones, cómo te fue? -La verdad, Silvia, me pasan un par de cosas con esto y se me confirma por qué dejé de leer el tarot. Te acuerdas que puse en un post que el viaje estaba pisciano, que me sentía flotando los primeros días? -comienzo a contarle.
-Sí, me acuerdo y me reía porque en general tú no eres así, pero en estos tiempos ya no se sabe nada -me dice comiendo su cuscús bajo la sombra de los árboles.
-Bueno, anduve así unos dos días y cuando me senté a escribir, y que ya había mirado un poco la carta astral de 2014, encima como hago el horóscopo cada semana tengo idea de en qué anda cada signo, pero lo que me salía decir como presentación era: ¿Y qué vamos a predecir en este tiempo? ¿qué se puede decir de nuevo si estamos todos en la misma y todo está incierto y vertiginoso?
-Claaaro, es lo que yo pienso también -me dice con el poco acento argentino que le queda después de más de una década en Chile.
-Entonces yo jugaba con la idea de poner una página que dijera: Miren, en este tiempo o nos adaptamos a lo nuevo y/o a los imprevistos o moriremos en la rueda 2014; entonces la única predicción es que todos tenemos que: cambiar, crecer y soltar. Tan, tán. He dicho. No hay nada más que predecir -le cuento comiendo los últimos apios de la temporada.
-Jajajajajaj, tal cual -me dice y nos reímos juntas.
-¿Y qué más vas a decir? Si en eso está toda la humanidad. Crecer o crecer, esa la cuestión. Cada uno puede ir encontrando sus caminos y todo, pero eso es el centro del asunto y créeme que con esa pega nos basta, ¿no? Obvio que también tenemos que pasarlo bien, sin eso no se puede y es parte clave de la vida-. La conversa sigue entretenida y fresca con la brisa de la tarde.
Más tarde me encuentro en Plaza Las Lilas con otra amiga que trae en coche a su pequeño y bello Rafael de cinco meses, quien también le cambió los planes, pues ella no podrá volver a trabajar hasta que él supere una dificultad con la vista y el movimiento que hace poco le detectaron. -Igual es tremenda bendición, amiga, te están regalando seis meses más con tu hijo -le digo aunque sé (y lo hemos conversado) que no es fácil parar y asumir que no estarás en tu antiguo mundo de trabajo como lo tenías planeado. Pero ella ya lo aceptó y sabe que es un privilegio y una tarea al mismo tiempo.
Al día siguiente mi agenda vuelve a moldearse y eso hace que conozca un café mexicano muy encantador donde me instalo un rato a responder correos atrasados y me río con un par de personas me ponen a prueba con su impaciencia. Les agradezco lo que me muestran de mí, de ellas y de esa energía que tanto nos daña.
Luego, después de elaborar el calendario de temas para los lunes de diciembre a radio Cooperativa, la periodista encargada me devuelve el correo con todo cambiado, me dice que prefieren otro orden que me explicita. Me sigo riendo con lo de la adaptación y le respondo: sale y vale, como usted diga, jefa-. Y ella me manda: no hay de queso, no más de papa, jaja.- …Así las cosas, este lunes 2 de diciembre, aprontándonos a la Luna Nueva en Sagitario ( que nos invita a explorar y confiar en este último mes del año), alrededor de la 10:3o am revisaremos las cartas astrales de las candidatas a la Presidencia de Chile, dos mujeres aparentemente muy distintas, pero con más de una similitud astrológica y humana.
Y como si faltaran modificaciones, parece que el Ritual de Verano se correrá al sábado 28 de diciembre donde además de honrar al Sol despediremos este drástico y poderoso 2013… Ya pondré más detalles en los próximos post e igualmente están todos invitados a conectarnos con nuestra esencia pura.
Ahora, mientras ordeno y comienzo parte del trabajo semanal al atardecer del domingo, mi mirada se va a unas cuantas piedras volcánicas que traje del Caburgua y que me traen de regreso la naturaleza verde y húmeda del sur. Con esta energía aún presente me quedo quieta y confiada en que todo estará bien aunque a ratos me sienta un poco sobrepasada con tanta demanda y movimiento al fin del año. A respirar, adaptarse, confiar… Y agradecer por toda la belleza de este tiempo serpentino.
Se hace camino al andar… con el alma
Me despierto con el ruido de la ventana que se golpea con el viento, el cielo está revuelto pero no hace frío. Es muy temprano así que vuelvo a la cama. Al rato me levanto y me quedo mirando las nubes entre los cerros y la luz del sol que se ven desde el pasillo del hostal. Cuando bajo al desayuno, Fernando, el dueño, me comenta que es el «Puelche», viento tibio que viene del este, de Argentina, que la tradición dice que si es sólo un día, en dos días más llueve bastante, pero que si dura tres, significan dos semanas de buen tiempo… ¡Qué incógnita! Tendremos que esperar a mañana -le digo. Y qué bonito -agrego; porque adoro el conocimiento de la tierra que sabe desde la experiencia…
Es mi penúltimo día de viaje, así que quiero aprovecharlo bien. Me voy a caminar por la playa respirando mucho el aire y el cielo amplio, tocando el agua fría, contemplándola. Luego me instalo a un segundo desayuno en un café de cocina argentina cerca de la plaza central de Pucón, que es muy bella, con árboles grandes, rosas, pasto y senderos de tierra. Avanzo bastante en la escritura y voy a dejar el compu al hostal porque quiero ir de nuevo al Caburgua pero por otra entrada a los ojos, siento que tengo algo pendiente después de mi chapoteo. Antes de ir paso por un mercado de vegetales y compro ensalada de apio y un par de mandarinas para comer allá.
En el bus de ida me río bastante porque una familia compuesta por el abuelo, la hija y el nieto le hacen bromas al chófer, un hombre de mediana edad y de bonachona energía, que lleva poco tiempo en este oficio, entonces no conoce todas las paradas y ellos con la típica picardía chilena-sureña se ríen y comentan cada cosa que le toca hacer, como ayudarle a una señora a bajar con su hijo pequeño y varios bolsos de mercadería: ¡Aquí afirmamos la guagua (bebé), hombre! -varios nos reímos y una pareja de suizos también aunque no entienden bien cada broma.
«Acá, señorita, El Cristo» -me dice al poco rato el novato chófer. Entonces le pago el pasaje y me despido de mis compañeros de viaje. Vaya nombre de la parada y entrada al lugar. «Gracias» -digo, mientras cruzo la ruta para entrar. Al poco andar dice: «A 2000 metros, los ojos del Caburgua». «Mmm, ¿no será mucho? Y, como 20 cuadras; igual no está tan caluroso porque el suelo aún está húmedo después de la lluvia del sábado. Ok, aquí vamos» -pienso mientras avanzo por un camino que parece no prometer mucho. En eso inicio la primera curva y todo
cambia porque me siento encantada con el verde y el aroma de la tierra y algunas plantas muy aromáticas. Pero aparece otro cartel que dice: «A 1800 metros, cascadas, ojos del Caburgua»… -No le creo mucho a esos letreros, demás que es más la distancia pero ponen eso pa’ dar ánimo -piensa mi mente suspicaz. En eso pasa una camioneta y mientras camino por un claro de sol pienso: mejor hago dedo (auto-stop) pa’ que me lleven, demás que alguien me para… Pero yo misma me pillo y me digo: Mmm, otra vez tu ego apurado, ¿verdad? Nop, esta vez haremos el camino largo, disfrutándolo todo, si igual esto es mucho mejor que mirarlo por la ventana.-
Y claro que sí. Entonces, aunque cada cierto rato pasan autos, me dedico a caminar observándolo todo, haciéndome presente en cada detalle, sonido, colores, aromas, texturas… El camino es de una belleza que emociona y al mismo tiempo es tremenda meditación. Estoy extasiada y apenas siento el calor porque voy lento agarrando las sombras y deteniéndome a mirarlo todo, sin prisa… -Y tú, bien lesa, queriendo ir en auto; la perla -me digo y me río entre el verde intenso-. Es que esos tironeos del ego y el alma son tan constantes, pero esta vez mi alma logró callar a su amigo neurótico y lo premió con mucho placer por una ruta que termina siendo muy mágica y sanadora. Entre otras cosas, por eso tenía que volver al Caburgua, porque en parte el chapoteo anterior fue por apurarme… Y ahora no. Cuando le doy pleno espacio al Ser, como decíamos en la nota de No hacer, que publicara hace unas semanas, surge una plenitud tan profunda, simple y sutil, que se puede palpar la belleza de la Vida en cada circunstancia…
Y cuando ya me sentía más que bendecida por estar en medio de tanta fuerza de la naturaleza y permitirme disfrutarla, doy con estas cinco escenas en mi camino-caminado, que me dan aún más felicidad del alma:
… No puedo más con el encuentro de esta mamá que comienza a salirse del riachuelo al lado del camino donde se bañaba con sus hijitos, cuando me siente cerca con la cámara. Le digo que me perdone, que ya me voy, y la sigo con la vista y el corazón enternecido mientras se interna entre los arbustos con su dulce prole…
Luego de un rato llego a mi destino de cascadas. Hay poca gente; el sonido del agua es intenso y de mucha sanación, me pone feliz; recuerdo lo que dicen algunos mayas: cuando estamos tristes o enfermos buscamos el sonido de agua para ponernos mejor… Me muevo un poco por los senderos y al final me instalo en la terraza de madera (en esta foto) desde donde se aprecia todo muy cerca porque está más baja, al nivel del agua. Hay sol. Me siento y medito un rato con mucho placer y una energía envolvente. Termino y me quedo mirando y sintiendo todo por varios minutos, sin necesidad de nada. Poco después saco mi bolsa con apio y como unos cuantos bastones con tranquilidad, mientras no paro de agradecer y apreciar todo… Y en eso en que estoy mirando el agua verde turquesa y ya siento que es tiempo de irme, voy a moverme cuando recibo otro sincrónico regalo de este año, de este viaje y de este día: descubro otra imagen-compañía conmovedora que -muchos que leen este blog lo entenderán y quienes estuvieron en el ritual de primavera 2013 también-, al igual que la familia emplumada de arriba, me remueve el corazón. Es esta chica:
Guauuu. Una futura mariposa. Y una oruga despidiéndose de sí misma para entrar en su crisis metamorfósica que la llevará a conformar su espacio sagrado de crisálida, donde generará mágicas alas que la transformarán en un ser aún más bello; que será más sutil y liviano, capaz de levantarse de la tierra y conectarse con lo alto con gracia y liviandad… Me quedo prendada mirándola con el sonido del agua de fondo. Cuánta sabiduría y belleza en ese gesto de quedarse quieta para comenzar su gran cambio. Ella lo sabe: no hay que hacer, sólo entrar en la calma y en la entrega total para que se produzca el salto cuántico, la transformación pura y poderosa en nuestras vidas que marca un antes y un después en el camino.
Gracias, le digo varias veces a ella, a mi alma, a la Divinidad que nos une y guía, al Todo. Sí, guiada por la certeza y la intuición, tenía que volver, tanto aquí como a mí misma… Respiro. Ahora sí puedo recoger mis cosas y comenzar el regreso… Sin prisa, con presencia y en una plenitud que pulsa impregnándolo todo. Gracias. Vamos.
Viaje compartido
Y de repente, después de un lluvioso y cálido paseo por Villarrica, aparezco con mis tres nuevas mejores amigas mexicanas en Los pozones, termas «nocturnas» a las que llegamos a las 9 de la noche con lluvia y frío luego de un bello camino montañoso. Vamos en una camioneta con otros viajeros y nos dejan ahí, sin mayor instrucción que bajar las largas escalinatas de piedra cuando ya está casi plenamente oscuro, así que nos lanzamos a la aventura de encontrar a tientas camerinos, guardarropas y la piscina más caliente pues tenemos frío y hacemos todo rápido para no congelarnos… Pero nada más meter los pies en los pozos de agua termal, cualquier inconveniente se olvida y somos más que felices entre bañistas de todos los acentos… Probamos distintas temperaturas del agua, con la lluvia en la cara y el cuerpo más que relajado… Puro placer y sanación…
Como dije antes, cuando pensaba este viaje a principios de la primavera, lo quería ya y por un mes al menos, pero mágicos cambios y señales indicaron otra cosa. E igualmente ha sido muy renovador y especial. Cada día es un ajuste de energía y puro fluir con lo que se da y lo que no… Me cambié de hostal a la segunda noche porque si bien era bueno, sentía una energía algo fría aunque entretenida muy ligada al deporte extremo o aventura del kayak, el rafting, ducky, hidrospeed, etc, y a mi esas cosas no me dicen nada, igual que el fútbol -lo siento-, es como que me
hablen de economía… no conecto. Pero di con otro, La Nuez, más cálido, en una casona antigua de dos pisos, con un jardín bello para escribir. En una habitación compartida y baño ídem, me encuentro al par de días de tener el espacio sólo para mí, con tres mexicanas alegres que pasean un fin de semana en medio de su intercambio en la Universidad de Concepción, Chile, como estudiantes de odontología, especialistas en endodoncia. Me hacen recordar mi segundo paso por Uruguay, con mis amigos mexicanos, con quienes viajamos por las ventosas playas del Atlántico. De hecho, me río a carcajadas, cuando una de ellas parece haber perdido los boletos del bus (aunque obvio que están por ahí entre las maletas) y exclama: ¡Nooo, madre santaaa, qué vamos a haceer! -le digo entre risas que me hace recordar las telenovelas mexicanas y agrego: amiga, respira, seguro están por ahí, sin drama, ¿viste que has visto mucha tele? -y nos seguimos riendo porque antes ellas estaban asustadas con una sirena de bomberos que sonó en la noche (yo ni me enteré) porque pensaron que era alarma de erupción del volcán y/o de tsunami, jaja-. Es que es comprensible porque en Concepción les han metido mucho susto con lo del terremoto y las vías de evacuación, y para quien no ha vivido estos movimientos de la naturaleza puede resultar mucho más amenazante que para aquellos que hemos pasado por esas cosas… En fin, igual me encantan la calidez mexicana, el acento y la sonrisa fácil.
Y he tenido más regalos. Cuando publiqué que estaría acá, Ingrid, una lectora de Villarrica, me dice en los comentarios: «Estoy al lado de Pucón, en Villarrica ya que vivo acá. Descansa y llénate de energía en el maravilloso sur de nuestro país» -y yo le respondo que iré un día allá y que nos juntemos. Entonces el sábado nublado agarro la mochila, paseo por las calles con lluvia entre los puestos de artesanía, la costanera verde y las casas de madera hasta que doy con un buen café-restaurant donde me instalo a almorzar y escribir, pues ya quedamos de encontrarnos por la tarde. Ella da conmigo, ya que antes se le ocurrió mirar un video de radio Cooperativa para reconocerme y me lleva en su auto a pasear un poco para luego instalarnos en otro café-pizzería mientras afuera no para de llover. Me dice que no imaginó que yo le propondría encontrarnos y yo le digo: a mí me pareció tan lógico, además es lindo conocer a gente que te lee y que ya como que nos conocemos, ¿verdad?-.
Entonces nos contamos la vida, ella es de Santiago y motivada por una amiga y sin pensarlo mucho se vino a Villarrica hace años a estudiar pedagogía, acá conoció a su esposo y armó su familia en este rincón bello pero donde le es difícil soportar tanto tiempo de lluvia porque -supongo- la deprime un poco. Claro, yo estoy feliz con este día verde y húmedo, con estufas a leña por todas partes; nada que ver con el calor seco y encementado de Santiago, pero tener semanas completas de lluvia y en total unos siete meses al año no sé si me seguirían encantando… Luego Ingrid, cálida virginiana, sensible y generosa me lleva a su casa un rato para conocer a la familia y me invitan a almorzar al día siguiente. Yo fluyo y digo: bueno ya, jaja. Me gusta compartir, así que el domingo, con la piel suave y relajada luego de la noche termal me reciben en su casa para un sabroso almuerzo familiar donde conversamos de todo. Luego paseamos un poco por la ciudad bajo el sol aunque con viento frío e Ingrid con su hija Claudia me dicen que me vendrán a dejar porque yo les dije que no me quedaría tanto rato ya que la escritura me espera. De vuelta conversamos mucho de astrología, el camino del alma, las vidas pasadas, el karma… Nos despedimos en la puerta de mi hostal con abrazos muy cálidos y quedo más que invitada a Villarrica cuando necesite escapar de Santiago. Me da emoción la belleza del alma y cómo la vida nos regala encuentros y cruces de caminos…
Luego camino un poco por las calles de Pucón que están llenas de flores y en este tiempo con pocos turistas -un agrado- porque dicen que enero y febrero es una locura, hasta instalarme en un café todo de madera rústica a escribir, observar, agradecer, sentir… Un par de horas después, antes de volver al hostel me asomo a la playa con el embarcadero, donde un par de familias argentinas juegan fútbol con los hijos pequeños que gritan cada pase, mientras un viajero europeo improvisa un pic-nic y un par de parejas mayores miran el lago y encuentran que hace mucho frío, que ya es hora de irse; más allá unos puconinos pasean en bici… Y yo respiro agradecida frente al lago y el cielo colorido con una sonrisa constante. Parece que no tengo mucho, pero tengo demasiado en este instante de quietud frente a la naturaleza y la Vida. Gracias otra vez.
Logrando sueños
Lucy atiende un restaurant italiano pequeño y agradable en el que me instalo después de visitar los intensos ojos del Caburgua (saltos de agua que dan nacimiento al lago Caburgua en el sur de Chile), donde me quedé pegada y agradecida escuchando el poderoso sonido del agua cayendo de sendas cascadas y del cual me trajeron espontáneamente una pareja de chicos del interior.
Este viaje ha estado raro y bello a la vez. Mi mente anda flotando, está medio «neptuniana» (siento al planeta de Piscis, etéreo, sutil, mágico e incomprensible, sobre mí); entonces, se me quedan cosas pero las recupero, me paso en las calles y me devuelvo, me siento un poco ida y me dejo llevar por algunas intuiciones que resultan, pero de las cuales dudo; me viene sueño, me quedo conversando con los chicos del hostal por largo rato aunque quiero dormir y se hace tarde pero estoy entretenida; me siento inspirada pero poco productiva… En eso estoy cuando meto los pies en el agua (con zapatillas incluidas) en una de las lagunas previas a los ojos de lago aunque sabía que no debía avanzar por ahí y me río sola aunque es una lata chapotear calzada… Mi ego se pone incómodo y hasta avergonzado, mientras mi alma observa con risa, y mi mente optimista dice: capaz que fue un bautizo-, mientras mi mente criticona dice algo así como «te lo dije». En todo caso, se me cumplió un deseo, porque al ver la primera caída de las aguas desde lo alto con sus colores yo puro quería mojarme «tengo que bañarme con estas aguas sagradas, de última me mojo un poco los brazos y el pelo», pensé antes del chapoteo ¿fortuito?… Y luego me devuelvo a Pucón escoltada en una camioneta con estos chicos algo tímidos pero muy amables que me dejan directo en el hostal; un regalo. De ahí me quedo un poco al sol con unos mates y salgo para comer algo aunque no tengo demasiada hambre…
Entonces doy con este rincón italiano al atardecer. Y cuando luego de unos ravioles de fresca espinaca-ricota-nuez me quedo mirando por la ventana llena de verde y viento, Lucy parece que ya no da más y se acerca a conversarme, me pregunta sobre el tablet que llevo y que porqué ando acá y todo eso. Sólo yo estoy cenando porque es temprano y además mientras más al sur más tarde oscurece y la gente sale después, de hecho llegan cuando estoy terminando… En ese lapso ella me cuenta su vida y cómo conquistó sus sueños que tenía de niña. Es la sexta de ocho hermanos de Valparaíso, Chile, y me relata que en su infancia la madre les preguntaba en la mesa que qué querían ser cuando grandes y ella respondía: yo quiero ir a París y todos quedaban con cara de pregunta, mientras la madre le decía que eso era difícil porque se requería de estudios y que no tenían dinero, pero ella nunca conectó con esa creencia… Hasta que pasados sus 37, sin estudio ninguno y después de trabajar en más de un restaurant se enamoró del chef de su trabajo, un árabe-francés, que viaja mucho, se vino con él a Pucón, se casó y los primeros seis meses del 2013 los pasó en Francia pues él fue hacer un curso… «Yo siempre dije que sólo me iba a casar si me enamoraba, si no, no; y me demoré pero así fue» -me dice con ojos chispeantes, luego de contarme más de una anécdota y de cuánto le cambió la vida al vivir en un pueblo chico como Pucón, donde se mueve en bicicleta, no conoce a nadie y la gente no tiene muchas aspiraciones, según ella afirma. Y sigue: Es que si uno quiere y se sacrifica un poco y tiene paciencia, los sueños se cumplen, en serio, yo he ido poco a poco logrando todo»… Y yo me entretengo, comparto y aprendo con sus anécdotas (tiene muchas) y sabiduría. Me cuenta que al llegar a Pucón ambos decidieron que en tres días ella tenía que encontrar: un trabajo que le gustara y casa para arrendar, que era un desafío para saber si se quedarían: y así fue, encontré una casa en las afueras y un trabajo bien agradable -me dice orgullosa.
Al final mi cena termina pasadas las 22:30 y regreso al hostal donde ya prendieron la salamandra, huele a leña, y conversamos un poco con un trío de alemanes que recorren Chile y Argentina. Uno de ellos, que trabaja en un banco, me quiere cambiar de oficio, encuentra que el mío es mucho más entretenido que el de él y nos reímos bastante. Me cuenta que la crisis se nota en Europa y que no puede cambiar de trabajo… Si quieres, puedes; prueba -le digo, provocando a su mente alemana, y agrego: la crisis es un espejismo y le conviene mucho al sistema porque genera miedo y eso nos hace consumir más… No te enteres de la crisis, dale- y me mira sonriente-incrédulo… Creo que mandaré a este trío al restaurant de Lucy para que les dé unas clases de cómo lograr sueños en una sola cena. Buenas noches.













