Lo inevitable

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Calle de Mercedes, una mañana de sábado

¡Todos con computadora y yo sentado con un libro, parezco del paleolítico, yo! -nos dice un señor muy divertido en el café Bonafide de Mercedes, a los tres que figuramos escribiendo.

-Te vas a tener que comprar una -le dice la chica de enfrente-. Y nos cuenta que él tiene pero en casa porque no se acostumbra a andarla trayendo y que ya rompió una porque se le cayó del maletín.

Yo me río y le digo que él es posmoderno, mientras seguimos comentando.

Para mí Mercedes es una ciudad pequeña, antigua, donde casi todos se conocen -lo cual puede ser agradable y asfixiante a la vez- con gente cálida, expresiva, cariñosa, tradicional, con humor, bastante anclada en el pasado y en la familia, gozadores, creativos, curiosos, algunos muy intelectuales por tanto racionales y otros muy conectados con lo espiritual y lo intangible y con mucha profundidad… Digo para mí porque puede haber tantas otras percepciones de una ciudad y su gente.

Y desde acá he vivido estas semanas un poco de todo: desapego, regalos, conexión, desafíos, alegrías, encuentros del alma, cansancio, entusiasmo, miedos, dulzura, trabajo interno y externo… Sobre este último, uno de los que más disfruto son las cartas astrales para niños, donde los padres piden la lectura a veces por dificultades puntuales en las que están entrampados con sus pequeños, y otras para tener más herramientas en la crianza que están disfrutando y descubriendo… La niñez es quizá la más poderosa escuela para el resto de nuestra vida y que los padres puedan tener una mirada más integral de sus hijos con su energía en todos los aspectos, de cómo ellos -los chicos- ven a sus padres y de cómo se desenvuelven y hacia dónde pueden ir, es -a mi parecer- una gran oportunidad de tener una vida más sana, más armónica y más placentera… Carolina, que viene por segunda vez (antes vino por su hijo del medio y ahora por el mayor) me cuenta con ojos vidriosos que también ellos, los padres, se liberan de ciertas culpas, además de poder hacer cambios en la relación familiar…

Sí, las culpas son todo un tema, especialmente en países católicos donde esa energía de «deber ser» es más fuerte; no es que en el resto no esté, pero esta doctrina religiosa le puso «más color» al concepto culpa y con eso controló y manipuló muchos aspectos hasta hoy… Pero, como tantas cosas, probablemente esto era inevitable, además de ser un agente de aprendizaje para nosotros como humanidad… Ahora son los tiempos de la espontaneidad y la búsqueda tanto personal como colectiva de verdades espirituales mucho más profundas que no están en la forma sino en el fondo y sin instituciones  ni dogmas de por medio…

vida en TierraCarolina se refiere también a que la carta astral muestra aspectos de la vida de cada uno que escapan a la buena voluntad de un papá, a los esfuerzos del propio niño y a todos los «arreglos» que nos propongamos hacer; hay temas que podemos suavizar y transformar poco a poco en nuestra personalidad y contexto de vida, pero hay muchos que son inevitables… ¿Por qué? Porque el alma no viene a esta vida a estar echada, ausente; al contrario, viene a reconectarse, a crecer, a evolucionar, a sanar, a brillar; y para estas nobles misiones hay que experimentar de todo… Porque -lo he comprobado con niños y sus dibujos- nosotros escogemos a los padres y muchas otras situaciones antes de encarnar y éstos forman parte de los dolores y alegrías necesarios para que el alma y la consciencia emerjan en nosotros y evolucionemos, de lo contrario seríamos como un disco rayado… Porque muchas veces podemos estar en medio de una situación «buena» o feliz y a la vuelta de la esquina nos espera todo lo contrario… Porque -como le repetido- Hollywood no existe y ha impregnado en la mente colectiva unas expectativas fantasiosas e insanas…

Síp, hace poco en un taller de Caminar en Consciencia conversábamos de cuando todo fluye en una decisión y sentimos que está todo bien y que será «ideal» a nuestros ojos humanos y desde el ego, entonces nos entusiasmamos y nos sentimos bendecidos. Pero ese concepto es muy distinto para la Divinidad, para el alma: lo «ideal» y benéfico también puede ser un accidente, un robo, una enfermedad, una ruptura, un quiebre, un «fracaso», una agresión, una decepción…

Desde esta mirada la vida se vuelve perfecta. Desde la mirada que divide en «bueno» y «malo» -la mirada de nuestro ego- sufrimos más. La primera tampoco excluye el dolor, somos humanos, pero le da sentido y confianza a la corriente de la vida, al hilo de luz que la sigue, entonces el dolor está, lo observas, lo vives, lo asumes… Y pasa más rápido (o menos lento)… no te pegas en él… Pero es todo un arte cotidiano mirar con los ojos del alma y no con los del ego, porque a cada rato alguien puede tratarte mal en la calle o en la familia, te pueden exasperar los cercanos, puedes vivir obstáculos o injusticias, tratar con gente densa, recibir negativas, etc., etc.,  No juzgar ni criticar en ese momento es tremenda tarea, pero se puede, poco a poco. Creo que lo primero es respirar y observar el cuerpo… Si está tenso, contraído, nervioso, decaído, rabioso, eléctrico, rígido, acalorado, frío… El cuerpo no miente. Luego de eso, al menos yo, me pregunto y me converso: qué te está pasando, en qué estás, esto ya lo conoces, estás de nuevo reaccionando desde tal herida, estás con miedo, rabia?, respira, todo está bien aunque no lo sepas …. Además pido ayuda: maestros, seres de luz, Miguel, Gabri (siempre corto las palabras, hasta los nombres de ángeles),  ya poh, ayúdenme a entender esto y a aceptarlo… No sean pesados, se supone que están ahí o no?... Entonces comienzas a recibir señales, te aquietas poco a poco, ves distinto, lo asumes y así puedes vivirlo de otra forma: con consciencia.  Y eso cambia drásticamente tu vida… Ya no eres víctima, eres protagonista guiado por la Divinidad que te habita y por tus maestros… Pero como dije, es todo un arte, así que más de una vez se me arrancan la rabia, los miedos, la crítica, la víctima… Pero otras tantas, estos shiquillos se quedan a un costado y hasta se disuelven, incluso después de acompañarme por horas en que siento la panza apretada o el cuello tenso…

Hablo de todo esto porque hemos vivido un marzo y abril tremendamente desafiantes, confusos, dolorosos, turbios, luminosos, abiertos, pasionales, activos, intensos, rabiosos… Y muchos estamos muy cansados cuando recién comienza el año… Hace unos días una amiga me escribe para preguntarme si pasa algo planetario porque ella (que ve y siente la energía) está captando una energía baja y resbaladiza cargada al abuso, violencia, rabia, robos… Le cuento que hay mucho Piscis y Aries en el cielo actual, y el lado oscuro de estos signos tiene bastante que ver con esto; me refiero a la vibración, a la energía pisciana colectiva (evasión, camuflaje, engaño) y ariana (agresión, prisa, brusquedad), bueno, además del eclipse en Escorpión que volverá a mover nuestros aspectos oscuros, como también potencia nuestra intuición, mientras que lo luminoso de Piscis nos abre el corazón a la compasión y Aries nos lleva a la conquista de lo queremos… Y en medio de todo hay -supuestos- atentados (con EE.UU., lo siento, pero me creo la mitad o menos), amenazas de guerra, inundaciones, agresiones, incendios, protestas, explosiones, movimientos de rescate de mascotas, grandes grupos que proponen meditar, revelaciones de verdades…

Y como lo pequeño refleja lo grande y nuestros mundos están en sincronía con lo que pasa a nivel colectivo, a pocos días de mi llegada a Mercedes le roban -poco dinero y sin violencia, pero robo al fin- al almacén de enfrente, una pasajera fiel de este blog me cuenta de su experiencia intuitiva horas antes de la sorpresiva y dolorosa muerte del padre de su mejor amiga, una mujer pierde a su madre y se siente suspendida en el tiempo con el dolor a flor de piel, una tía de Su a sus 90 y tantos pierde a su único hijo y a las semanas se quebra la cadera, mi hermana viaja a Guayaquil por trabajo y la asaltan llevándose su cartera completa, un chico que viene a su carta astral está en profunda etapa de confusión y tentaciones, una amiga me cuenta que se fracturó el brazo y que se siente muy triste y perdida, un amigo me cuenta que su hija tiene mucha angustia y  él no sabe qué hacer porque parece que está con lo que ahora se llama «ataques de pánico»… ¿Todo esto era inevitable? Probablemente sí. Y son vivencias necesarias para generar un cambio… Son «bendiciones» disfrazadas de dolor, desazón, perplejidad…. Está todo bien y tiene un sentido, aunque no se revele de inmediato. Obvio, si el alma tiene otro ritmo… Aunque cuando me comunico con mi hermana y después de saber si está bien, si necesita algo, si puedo hacer algo desde acá y de mandarle luz junto a Su,  le digo: perdiste el carnet (cédula de identidad)… -Sí, se llevó todo: tarjetas, celular, cámara, todo -me dice por chat desde un cyber después de bloquear documentos y más. -Ah, pero eso es bueno, porque entonces ahora tendrás nueva identidad, comienzas una nueva etapa, nueva vida; confía-. -Sí, si estoy tranquila en medio de todo -me dice y siento que ya está entendiendo la señal, la oportunidad, el sentido… y me alegro en medio de la tensión.

Pero al mismo tiempo, pasamos un domingo en la naturaleza bajo un bello eucaliptus con las risas de Su, Mabel y las mías comiendo un exquisito tiramisú; me encuentro con Claudia que está radiante con la llegada de sus nietos mellizos; Carolina me regala un lindo mala con una figura de un monje budista panzón muy tierno; Marta me trae una tela para que me haga un pañuelo como mi favorito que perdí antes de venir; Manuel abre su corazón triste frente a mi en un cruce de palabras; una chica chilena-argentina se pone feliz de escuchar mi acento chileno y me cuenta que va a la boda de su prima en Santiago y que está ansiosa de ir; Jorge puede retomar la meditación después de algunos inconvenientes; Dani me escribe desde Estados Unidos que por fin está contenta después de vivir mucha angustia en España por la crisis y falta de casa y trabajo; pasamos una bella velada con Mabel y más de un amigo que se acerca a saludar, en La Vieja Esquina con vino, fernet y picada; y el miércoles en las meditaciones de la Esquina de Luz que convoca Su conectamos con el niño interior, reconocemos nuestro cansancio, dolores y alegrías, y terminamos con una foto llena de sonrisas y puros buenos deseos para mi viaje y mi corazón se llena de agradecimiento y amor… Y ayer mi padre va a buscar de sorpresa a mi hermana a su llegada al aeropuerto aunque ella había pedido un taxi, y el alma familiar brilla y los corazones de muchos se emocionan porque saben todo lo que hemos recorrido juntos, que no ha sido fácil, pero que hoy nos lleva demostrarnos el amor profunda y concretamente como no lo hubiésemos imaginado en nuestros primeros años… Lo inevitable está ahí, esperándonos para hacernos grandes, felices y llenos de luz, aunque no lo sepamos inmediata ni certeramente, pero es así…

Gracias al Todo y a todos: incluidos chilenos, argentinos (especialmente mercedinos, obvio!), uruguayos y tooodos los seres y pasajeros de este blog con quienes caminamos juntos desde distintos rincones, lo cual también es inevitable! 😉

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Bella parte del grupo de meditadores de la Esquina de Luz y «ritualeros» de Mercedes

Marzo 2013: empuje y agitación para crecer

Estimados pasajeros de este blog, les cuento que la autora del mismo = yo, está muy atareada y algo extenuada, pero bien… La respiración, meditación y el agradecimiento son tres prácticas que me mantienen vital y más menos centrada en medio de la gran actividad de marzo que ya había detallado en una nota para Guioteca.com, gracias al auspicio de Marte en conjunción a otoñocaminoUrano nada menos que en Aries + Luna Llena en Libra y Plutón en Capricornio, lo cual «está siendo» -para todos- como un pie en el acelerador en una pista llena de curvas, montes y cruces donde pareciera que vamos contra el tiempo aunque no sepamos por qué y hay que parar en varias estaciones a resolver cosas mientras los de atrás te apuran si te paras mucho o equivocas poniendo a prueba tu lado oscuro y/o auto-destructivo; pero que igual si estás confiado y más despierto te deja un buen sabor de boca, ya que este tiempo nos enseña a manejar la intensidad externa con calma interna… Ahora esa agitación termina poco a poco, pero la electricidad -y a ratos locura- de estos días se siente en el aire y en nuestros cuerpos… Como también andan sueltas la rabia, la ansiedad, la creatividad y la no menor posibilidad de equilibrar nuestras vidas…

Y desde este remolino de marzo ya nos preparamos varios para el Ritual de Otoño en Mercedes, este 6 de abril… Ayer lo recordé cuando fuimos al cerro San Cristóbal a estar, hacer pic-nic, caminar descalzos por el pasto y mirar el follaje otoñal por fin con el aire más frío que los últimos días… Recién ahora, desde mediados de semana y más con los feriados me quedó algo de espacio para cosas mías, como juntarme con gente que no veía hace mucho y contarnos la vida, ver pelis, ir al cerro (mientras una perrita callejera-cerrera se nos une y le toca pollo porque la zanahoria por más que le insistí no le gustó nada), subir las fotos del reciente Ritual de Otoño en Santiago, comprar y reunir las últimas cosas para Mercedes…

El viernes, Deborah (amiga-maestra-alumna-compañera de otra vida) vino a casa a compartir cómo estuvieron nuestros veranos, y también temas de astrología, entre otras cosas profundas, visionarias  y divertidas que siempre afloran en las conversaciones con ella, además de parte de sus aventuras en un poderoso viaje de trabajo que hizo al Sudeste Asiático… Ahora, luego de ver algunas de sus fotos quiero puro ir allá… Ya llegará el momento…

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Cerro San Cristóbal, Santiago

Más tarde veo la peli «Ajustes del destino», con Matt Damon, que apareció mencionada en un muy buen taller de conexión interior al que fui el finde pasado… Y está buena, me gusta y me confirma ciertas cosas, como la perseverancia, los vuelcos de la vida y el que siempre estamos acompañados… Ya, es ficción, pero Hollywood es especialista en tocar temas que algunas élites manejan…

Recién, entonces, viene la calma después de un mes muy intenso… Igual tengo cantidad de tareas por hacer, pero el silencio de la ciudad, el verde-amarillo del cerro, echarme a ver una peli; en fin, ese no-hacer, o el hacer sin correr se transforma en un tesoro… Después del cerro, viene la siesta y la conversación con Su por los detalles del Ritual en Mercedes donde, otra vez, hay ciertos obstáculos para llegar, pero ambas confiamos y creo que tengo mareados a mis guías pidiéndoles que me den señales sobre el mejor camino y que liberen cualquier impedimento… Será como tenga que ser y de la mejor manera para nuestro crecimiento, como siempre ¿no? Con aceptación todo fluye, así que acepto que ya se presentan pequeños contratiempos, pero confío en que ir y compartir el Ritual es algo que está en mi camino y que ya lo confirmé en febrero cuando celebramos el Año de la Serpiente de Agua, en un bello y poderoso encuentro que me conmovió y me dio aún más certezas de mi trabajo…

Un trabajo que a ratos ni yo entiendo mucho (por eso me hace gracia cuando debo presentarme en los «eventos» que hago), porque no es nada convencional -qué agrado igual- y encima es muy diverso: que la consulta (por estos días sólo con carta astral), que el horóscopo de emol.com, que la radio Cooperativa, que los rituales, que los talleres de meditación (ya vienen!), que las notas en distintos sitios, que este -ilustre y a ratos ecléctico- blog… Lo digo porque el otro día conversando con alguien sobre su indefinición -o falta de etiqueta- laboral frente a una reunión que tenía, le dije: si quieres voy yo y les explico cómo es esto de ser un verdadero mandala laboral, o un abanico profesional, que no sabemos cómo se llama ni cómo funciona, pero lo hace, y encima te hace feliz, te da para vivir y tienes horario libre, lo cual no siempre es tan ideal (trabajas todos los días muchas veces), y encima tiene que ver con el espíritu -tremendo honor y faena personal- y no somos ningunos hippies rancios ni vegetarianos fanáticos, ni andamos vestidos de blanco con «cara de Om», ¿qué tal?; mientras ambos nos reíamos. Y puedes partir por esto, le agregué: ¿usted me ve triste, amargado, estresado, con la piel opaca, pendiente de cosas del sistema, ah? Nop, lo que pasa es que por karma (historia de vida anterior), llamado divino, elección guiada; a mí no me correspondió en esta vida estar en un trabajo tradicional… Ahí lo dejas loco al que te va a entrevistar… Y seguimos riendo, porque igual Chile es muy rígido aún el tema laboral, aunque cada vez se abre más nuestra mente y emociones, enhorabuena…

E igualmente, ambos recordamos que al principio no fue nada fácil: tuvimos que lidiar con las dudas, el miedo, el rechazo, la envidia -todavía esta chica aparece de vez en cuando, es humana y persistente-  y la burla de muchos (a mí me llegaron hasta anónimos de compañeros de universidad, hace varios años); aprender a surfear la ola de la inestabilidad y la incertidumbre muchas veces, la soledad que implica estar en algo diferente, como muchos otros oficios, y tantos otros costos que tienen todas las elecciones de camino que hacemos todos en distintos momentos de la vida… Sin embargo, al menos para mí, la certeza de hacer algo que me gusta, que me da sentido de vida y en libertad, siempre fue más grande que los obstáculos y lograba vencer a mis propios cuestionamientos. Como también la aceptación y el mirar mi participación en los hechos, fueron un bastión, pues la realidad que vivimos es un reflejo de nosotros, y esta mirada siempre me llevó a mí como centro. No desde el egocentrismo, sino desde el mirar cómo yo -tanto mi ego como mi divinidad interior- soy responsable de todo lo que vivo y construyo, ver cuál es mi parte en lo que me gusta y lo que no de mi vida, porque además -como lo he dicho varias veces en este blog- nada malo nos pasa, no somos víctimas, sólo seres luminosos aprendiendo, recordando y creciendo…

mandalaflorAsí, desde este mandala personal-laboral que muchos vivimos y estamos formando poco a poco en todo el planeta, pues cada vez son más los que están tomando caminos nuevos, variados y más integrales; mandala que para mí se transformó en uno de los grandes regalos que hasta ahora vivo y cultivo en esta encarnación, que ahora tiene como telón de fondo la agitación de marzo y la apertura de un abril de portales, cosechas y pruebas, agradezco a muchos seres humanos y divinos que siguen dándome señales de seguir, de crecer y ahora también de viajar a compartir un ritual que nos da la oportunidad de conectarnos con la Tierra, con el alma y con nosotros mismos, que somos verdaderas semillas de luz que vida tras vida tenemos la oportunidad de germinar, transformarnos, crecer, dar frutos y esparcir nuestros dones… Sí, es una oportunidad y depende de nosotros tomarla o quedarnos dormidos o pegados… Así que este tiempo tan movido, raro y bello al mismo tiempo, nos empuja a estos procesos y lo hace colectivamente, pues más que nunca antes podemos ver que somos muchos y sentirnos acompañados en cada paso de este espiral luminoso llamado vida… Ahí vamos! Gracias!

La vida es perfecta: continúan las sincronías 2013

(Esta viene a ser la segunda parte del post: Pide y se te dará: Cadena de sincronías 2013, publicada en enero)

Calles y cielo de Mercedes

Calles y cielo de Mercedes

Es mi último día completo en Mercedes. Casi a las 12, después de una agradable lectura de carta astral para un pequeñito de siete años, en realidad para su madre, quien la pidió para tener más herramientas para entenderlo y conectarse con su energía; arreglo mi mochila con la compu y otras cosas, ayudo a Su con unas fotocopias del Gayatri Mantra que cantaremos en la meditación de la tarde y salgo rauda hasta un café del centro para instalarme a escribir. Mientras camino, recuerdo que Armando dijo que pasaría a casa para que conversáramos de mi ida al aeropuerto porque él -hombre de bello corazón, gran asador y amante del vino como otras turistas chilenas que conozco por ahí- se ofreció para llevarme en auto junto a su hijo José -quien deja la tranquilidad y naturaleza de la quinta en la que viven, en las afueras de Mercedes, pues ya comienzan las clases en la universidad-, y por supuesto vamos también en compañía de mi amiga-hermana-anfitriona Su… Entonces, al salir de casa me voy por otro camino, pues pienso que podría encontrarme en la calle con Armando, ya que su madre vive en el centro y él va mucho a verla… Y al cambiar de cuadra, precisamente veo en la esquina a Armando subiendo a su auto y le grito, me queda mirando. -Justo iba para allá -me dice moviendo la cabeza. -Sí, pero yo terminé hace poco una lectura y Su comenzó recién un ‘kiwi’ (dícese de reiki en jerga armandil, quien se ríe de varias cosas y, por ejemplo, al Buda le dice «el gordito ese»). Yo voy a Bonafide a tomar un café, te invito- le digo a ver si acepta porque para Mercedes es casi hora de almuerzo. –Dale, vamos a tomar café- y cierra el auto y caminamos conversando de todo un poco.

Pero una vez en el café hablamos más profundo. También nos reímos de cosas de Mercedes, hacemos bromas de nuestra amiga Su, quien no es tan amante de  la cocina (aunque tiene buena mano, debo decirlo) y yo le digo al pedir mi tostado con café: este es mi aperitivo porque viste que en la mansión Su nunca se sabe ni a qué hora será el menú ni en qué consistirá, así que con esto me aseguro pa’ no desmayarme, jajaja -nos reímos juntos. –Ah, por eso vas tanto a los cafés, si no estarías a pura fruta y ensaladas -responde con ojos divertidos-. Con Su, Florencia y otros, son amigos de infancia y es bello ver cómo continúa la amistad, el cariño, la lealtad y la confianza de toda una vida… Recordamos también pasajes de mi viaje, como el par de asados en su casa (creo que me salió ‘vale otro’ y cobraré un tercero), el ritual, tardes de mate,  y yo le cuento otras andanzas. En medio conversamos de la vida y advierto que al final mis planes cambiaron: nada de escribir, sólo de compartir y parte de lo que hablamos me sirve y me da algunas pistas para asuntos míos. Luego vamos  hasta el super y sigue la conversa de temas como la frustración o el no realizar los sueños. Nos despedimos en la esquina entre bromas y quedamos de vernos a la noche para afinar los detalles con «la jefa», Su.

Nuestros océanos agitados interiores se calman al meditar

Nuestros agitadas aguas interiores se calman al meditar (Foto tomada este verano 2013 en el Estrecho de Magallanes, Punta Arenas, Chile)

Al llegar a casa, escribo un rato y luego me trago todas mis palabras, pues cerca de las 14.30 hrs. comemos exquisitas milanesas de berenjena y ensalada, pero igual le cuento a Su las bromas compartidas. Después sigo escribiendo, aunque siento un poco de cansancio en la vista. Han sido vacaciones, pero con trabajo también y siempre durmiéndonos tarde por una cosa u otra, donde nos pilla la 1 am o más conversando de la vida y al otro día nos levantamos temprano igual… Luego del almuerzo nos tendemos un rato, quizá dormiré un poco, pienso; pero Fran, el hijo de Su, se pone a tocar guitarra eléctrica algo fuerte y la verdad no me molesta especialmente, digo: parece que no tengo que dormir… Ella le dice que queremos descansar y que baje el volumen…  Y ya que sé que no dormiré, aprovecho, entonces, para meditar tendida en la cama, con un poco de brisa y de guitarra de fondo… Siento cómo se calma mi energía y la tensión de los ojos, respiro y siento también cierta electricidad propia de cuando estoy en cierre o frente a viajes, mi mente se pone a mil con los detalles… Y así logro soltar un poco… Me alegro y me doy cuenta también del segundo cambio del destino del día.

Al terminar la meditación, finalmente sí publico la nota de Lakshmi y pienso que me quedará tiempo para ir hasta la librería por un libro relativamente nuevo de Eckart Tolle  que me gustó, aunque últimamente leo tan poco, pero me sirve de oráculo cuando ando perdida (porque sepa usted, estimado lector, que quien escribe no se auto-ve ni la carta astral ni el tarot, entonces tiene sus «artesanales» métodos orientadores). Cuando estoy casi lista para ir llega Flory a preparar con nosotras la meditación grupal de la tarde. De nuevo: cambio de planes, y me quedo en casa sintiendo, observando, recibiendo, dando  y resolviendo las últimas cosas para el encuentro, que ese día congrega a más gente y la sala se llena de linda energía, con baile, abrazos, sonrisas y buenos deseos. Hasta regalos me traen y me da emoción…

La noche termina más tarde con una mirada al Festival de Viña y el show de «31 minutos»  (programa infantil-musical chileno de títeres, muy creativo, irónico y crítico de la TV y de la sociedad actual), del cual Fran, Su y yo somos fans; luego la visita de Armando con champagne en mano, quien me cuenta que nuestra conversación cafetera le sirvió para algunos temas y le digo que a mí también; después hacemos brindis de despedida, saboreamos empanadas de todo un poco y un postre improvisado con queso y mermelada casera de frambuesa (amo esa combinación), todo con buena conversación de la vida e historias memorables… De nuevo, son casi las 2 am y nos vamos a dormir.

La mañana siguiente comienza temprano, con música y comentarios desde Chile vía radio Cooperativa online en mi habitación y me alegra oír además la voz de Cecilia Rovaretti y los comentarios del festival, mientras empaco mis cosas. Esto es una tradición, la de poner música que te guste o alegre cuando haces maletas o una mudanza; es un consejo -lo comparto porque sirve- de la maestra budista Khadro, a quien antes he mencionado en este blog; y siempre lo hago porque igual empacar revuelve tus emociones, entonces la música te levanta el ánimo y el ego con sus rollos baja un poco su volumen. En medio, voy por un té de menta y frutas, luego conversamos y nos seguimos riendo cuando Su se integra. Pero tenemos algo pendiente: un trueque. Ella tiene quiere hacer una única pregunta al tarot y yo no me iré sin mi reiki canalizado por sus especiales manos que dan mensajes. El trueque resulta poderoso y emocionante. Se presentan distintos seres de luz en ambas sesiones y tenemos los ojos vidriosos. Cerramos con un abrazo y -todo es perfecto- llega Armando. Partimos rumbo a Retiro, Buenos Aires. Por suerte el viaje, además del cariño, la risa y la conversación, incluye mate y galletas: esto está mejor que el menú del avión -le digo a José. Una vez en Baires, pa’ variar, hay manifestación de algo y el tránsito está desviado, pasamos un poco de stress, pero estoy segura que esta vez habrá menos obstáculos que en mi partida desde Santiago hace ya tres semanas. En silencio, mirando el cielo y las calles desde el auto recorro un poco de lo vivido.

Pide y se te dará

Desde la noche anterior no he parado de agradecer la gran cantidad de regalos y sorpresas de esta primera gran aventura en Mercedes. Son muchos e inesperados, lo cual los vuelve aún más valiosos. Ha sido un viaje de sanación en muchos sentidos… E igual estoy inquieta.

Desde principios de febrero y hasta ahora tengo decenas de llamadas y correos -muchos cargados de ansiedad, la puedo olfatear a kilómetros a esa chica– pidiendo lecturas de tarot, muchos sin ni siquiera preguntar si acaso estoy de vacaciones, como la gran mayoría de los chilenos, ¿no?  Y eso, la ansiedad y la supuesta urgencia, es lo que ya he dicho que no va más, es a lo cual no puedo ni quiero seguir conectada porque aunque siento que, como otros sanadores, puedo aportar mostrándole a mucha gente en la lectura lo dañinas que son estas emociones, muchas veces el ego ansioso se cierra y no escucha y, al mismo tiempo, estoy cansada del tema… Si quiere saber más razones están publicadas dos notas: una y dos.

Desde esa percepción, mezcla de hastío y replanteamiento, decidí hace unos días y lo puse en la sección de Astrología y Tarot de este blog, que al menos en Santiago durante marzo sólo haré cartas astrales, porque necesito «hacer dieta» del Tarot. Necesito parar, dejarlo, para ver-sentir cómo sigo, pues por mucho que mi lectura esté orientada al hacerse cargo del destino y a tener más herramientas para vivir mejor antes que a lo predictivo en exclusiva, vibración -la mera predicción- que ya no corresponde a este tiempo de mayor conciencia; el ego santiaguino -que vaya que lo conozco bien- tiene obsesión con el futuro, porque vive en éste (como si existiera) y en el miedo a lo que viene, en vez de disfrutar el presente y dejarse sorprender e ir caminando con las señales de la vida, lo cual es todo un arte y requiere de trabajo personal, pero se puede, tampoco hay que volverse zen, pero teniendo la voluntad podemos cambiar esto que nos daña tanto; entonces mucha gente va al tarot con el afán de controlar todo. Ja. Como si pudiéramos controlar algo. Ja.

Igual creo que esto del control y la ansiedad, que todo el rato tiene que ver con nuestra incapacidad de aceptar el presente, sucede más en las capitales, en las ciudades grandes. Una vibración parecida, aunque con más caos sentí en 2009 en Buenos Aires y ahora, lo mismo hace años en Lima y en un olfateo por Panamá hace poco, es como una energía acelerada-plástica-ansiosa-desconectada… Puede ser interesante y hasta buena onda, pero la neurosis se siente. El tema es que hace rato que le doy la vuelta al asunto, hasta puse mi tienda de ropa y accesorios para cambiar de rubro, jajajaja, como muchos supieron 😀 Estoy -como tantos otros- en fase de “reformateo” con mi trabajo, de cómo seguir llevando las lecturas de tarot para profundizar, orientar y aportar, sin sentirme cómplice de la ansiedad de cierta gente que viene y no quiere hacer su pega (trabajo) interna para que su vida tenga otro color….

Cuando mi maleta está casi lista, me llama Mabel para despedirse. Con ella es imposible no reírse, posee un humor exquisito y profundidad también y de hecho se lo digo al teléfono. Su llamada me da aún más material para mi replanteamiento.cl, me dice: yo sé que vos querés dejar el tarot, pero tenés que seguir… y me dice algunas bellas cosas que me emocionan de mi lectura y le agradezco: me sirve mucho lo que me dices, porque siento que es un cambio, pero no dejarlo completamente -le cuento con la garganta apretada-… Y colgamos con un ‘hasta pronto’; además me debe un buen tiramisú que no olvidaré cobrar y con intereses!

release… Y, bueno, todo resulta bien en mi vuelo de regreso. Cenamos con la familia en casa, nos ponemos un poco al día, nos reímos con varias cosas y conversamos del viaje. Cerca de la 1 am abro la compu para contarle a Su que llegué bien y ella ya me tiene un mensaje por chat: «Jime, son las 10.10, recién acabo de entrar a mi casa y a mi lugar de reiki…. Y si pensabas descansar del Tarot, Jime….. ¡¡¡¡Aquí quedaron todas tus cartas…no lo puedo creer!! tu inconsciente las dejo aquí!!! …. Imagino que tendrás otras.  -Leo el mensaje entre perpleja, tranquila, divertida; con la mano en la boca… Me sale de inmediato la palabra: desapego…. Ella está en línea y le digo: Oooohh!!!, qué impresionante!! -mientras observo mi reacción y me da risa la vida y sus juegos, comprobar una vez más la perfección de ésta y sus sincronías infinitas…

-Qué loco, Jime!!! viajaste bien? -sigue Su.

-Sííí, dormí, miré la cordillera…. Qué loco! no puedo leer tarot! jajajaja. Favores del destino: pide y se te dará!

-Es loquísimo, te das cuenta? Ni bien entré vi las cartas…

-Sabes que me vine parte del vuelo pensando cómo explicar que no haré tarot este mes, que incluso ya lo puse en el blog, en la sección de astrología.

-Será que tenés que leerlo en Mercedes…? jajajjaja

-Lo único que «siento» son las cartas de ángeles, pero tengo otras…

-Dales descanso a estas y listo.

-Me da risa la Divinidad y la vida, son perfectas! jajaja. Ya veré qué hago, pero ahora tengo el argumento dado por el Universo: no tengo mis cartas, no puedo hacer lecturas… Es que encima tengo cero ganas de comenzar a trabajar, parece que el Universo me está dando vacaciones de tarot… Y me están empujando al cambio… Qué tal la serpiente y su nueva piel? ah? jajaja.

-Descansa unos días y vendrán más respuestas.

-Gracias! Sí. Y si quieres te pones a leer tarot! Te dejé el paño y todo, jajaja… -Y terminamos la conversación con buenos deseos y agradecimientos.

… Así es. Esta vez no es una broma como mi tiendita Lo de Jime, sino que es una sincronía, una prueba, una señal… Desapego obligado, cambio del destino, poder de creación, regalos del Universo, oportunidad, mandato de la vida, favores del inconsciente, desafío a la confianza, empujón del alma… Todo junto. Mientras estos días en Santiago, mi celular no para de sonar y ya acumulo una decena de correos pidiendo tarot, aunque también crecen poco a poco los pedidos de carta astral, disciplina que hasta ahora era secundaria en mi agenda, ya que la gente en  Santiago me busca mucho más por tarot; pero que ahora con agrado y sentido veo crecer, tal como está siendo mi intención… Podría ir y hasta comprar los mismos mazos que quedaron en Mercedes, pero siento claramente que ese no es para nada el camino que la Divinidad me está mostrando y que mi alma quiere… No es fácil decir que no a un oficio en que eres «exitoso» y que se presenta abundante y «seguro», pero por algo y para algo pasó este «olvido» sincronizado con mi proceso interno… De nuevo compruebo en carne propia la perfección de la vida con lo que nos gusta, lo que no, lo que nos da miedo o dolor, lo que nos sorprende… Todo está bien. Todo es perfecto… Respiro, acepto, me inquieto y confío… Seguimos viajando por este serpentino 2013. 😉

Igual, pero con humor

(Esta es la segunda parte del post: Reiventándonosyrenaciendo.com)

Señores Pasajeros de este simple pero cumplidor y digno blog, les informamos que la tripulación a cargo, es decir yo misma: Jimena Zúñiga, después de una intensa reunión, se ha visto en la necesidad imperiosa de escribir una segunda parte del anterior post titulado: «Reinventándonosyrenaciendo.com» (si usted quiere entender lo que viene a continuación es mejor que lo lea antes, haga click aquí) con el objetivo de aclarar más de una situación descrita en dicho relato, especialmente en el último párrafo… Acá va:

Mafalda (1)No era el día de los inocentes. Tampoco una cámara oculta. Ni una trampa sarcástica. Simplemente era un poco de humor en medio de un tema real en estos tiempos… Es lo que podríamos llamar «el humor diferente de Ji»… 😀 ¿Por qué? Porque me sale, por que es parte de mí… la risa, la sonrisa, el humor, la carcajada, la visión divertida de las situaciones, la ironía… Porque sin esto, sin la mirada de la vida que descubra lo chistoso de más de una situación, no se puede, siento… Al menos yo -y muchos que conozco- sobrevivimos a la adversidad en gran parte por el humor personal y la risa aún en medio de la tragedia… Entonces, al tema serio, que todo el rato lo siento muy vívido y se palpa en el aire, me refiero a la pérdida de certezas y la crisis vocacional de muchos, me surgió agregarle un ingrediente desde la sincronía y el humor…

Me explico…Un viernes caminando por el centro de Mercedes con Su y Flory en busca de los últimos detalles del ritual serpentino y luego detrás de unas sandalias coloridas, que muy bonitas serían pero a mí me resultaron incómodas y a mí me gusta caminar a gusto, me encontré con mi nuevo destino: En la vereda de enfrente decía una tienda bella «Lo de Jime». Me reí a carcajadas y les dije: lo siento, chicas, las dejo, me voy a mi tienda, no puedo seguir en estas compras, tengo que atender MI negocio… Nos reímos un rato y Su me dijo que tenían cosas muy lindas y que encima eran de la onda y colores que me gustaban. Pero ya caía la noche y era hora de cierre…

lo de jime mercedesUnos días después pasé y tomé una foto de la fachada. Pero me faltaba algo más. Finalmente, un sábado pasamos con Su y hablamos con la dueña, mi tocaya Jime, quien con muy buena onda hasta despejó y sacó una banca afuera para que yo tomara fotos y ella misma nos sacó varias para mi humorada sobre mi nueva tienda. Conversamos sobre lo que vende y le conté que en Chile no es común el Jimena con «J». Nos reímos bastante y la bauticé como mi socia, le dije que escribiría algo en mi blog. Un rato después pasé buscando otra tienda y le dije: cuídame el negocio, socia. -Sí, está todo tranquilo por acá, todo bien cuidado, socia- me respondió y nos reímos todas, mientras su hijita miraba con cara de pregunta…

Antes, esa misma tarde conocí a Juliana, muy dulce, quien con parte de su familia se acercó hasta lo de Su (mi nuevo hogar, donde estoy de lo más instalada y hasta atrincherada) para conversar de todo un poco y de astrología, que es su nueva pasión, disciplina que está dándole las respuestas y centro que probablemente buscaba hace tiempo, y que claramente su rutinaria ocupación actual no le da. Encima ella tiene la bendición de estudiar en una muy buena -y consistente, lo cual es un bien escaso en estas materias- escuela, Casa XI. Conversarmos, compartimos un delicioso helado (no sé si quiero volver a encontrar dicho postre pues puede resultar adictivo), además de visiones de la vida, de Chile, de las cartas astrales y más… Yo hace rato que veo ese tema y que pensaba publicar más de algo, el que muchos andan frustrados, disociados o incómodos, pero que cuando se atreven a dar un paso de cambio, por pequeño que sea, fácilmente logran encontrar algo que sí encauce sus talentos aunque suceda lentamente… Es poca la gente que te dice: amo mi trabajo, me encanta lo que hago… Y nosotros, lo he dicho antes, vinimos acá -al planeta Tierra y a esta dimensión- a pasarlo bien, no a sufrir ni a sacrificarnos, eso le gusta a nuestro ego, no a nuestra esencia… No es nuestra misión esa, el drama, sino todo lo contrario, nuestra tarea es: despertar, vibrar más alto (para lo cual tenemos que estar haciendo algo que nos realice, entre otras cosas), aprender, crecer, recordar quiénes somos realmente y aportar… Así, al menos yo, veo la misión -la oportunidad- humana…

Entonces, me puse a escribir sobre esto, pero siempre pensando en agregar lo de «mi nuevo emprendimiento» para ponerle una cuota de risa a lo que saliera de mi teclado y mi energía… Pero parece que me inspiré mucho o no hice el énfasis necesario en la broma, porque no pocos creyeron que era verdad… Y cuando vi los comentarios me impresioné, no sólo por el cariño de algunos, sino también porque parece que no medí mi humor :D, o no lo expresé bien y hubo más de algún viudo de mis oficios, mientras que otros me deseaban lo mejor… Igual, asumo mi responsabilidad y confío en compensar el error que, todo el rato, fue sin intención de daño alguna.

…La tarde de domingo en que lo escribí se levantó el viento y el cielo se oscureció; de mañana habíamos ido a la quinta de Su y desayunamos bajo un viejo y frondoso eucaliptus… Luego regresamos a almorzar, y más tarde me puse a escribir antes de ir al cine del barrio a ver la última del siempre guapo -y varonil, qué agrado- Ricardo Darín (aunque igual le haría un tratamiento para las ojeras y bolsas al shiquillo, encima en varias pelis puro trasnocha y no duerme nada): Tesis sobre un homicidio. Buena, pero no la amé… El tema es que publiqué el post, fuimos al cine con Su y Flory, cenamos fuera y cuando volví vi los comentarios… Ups! Dije, y entre risas un tanto placenteras pero nerviosas y aproblemadas igual, le digo a Su: lee mi último post. En silencio esperé hasta que saltaron sus risas diciéndome: locaaa! sos muy loca, Jime, y además salgo yo en tu humorada! -gritó. Claro, si ella es mi clienta en la foto, jaja. Recordé, dos cosas. Primero, una buena conversación de hace años con un amigo en que por un mal entendido nos reíamos a carcajadas en un restobar afirmando: repite conmigo: los mails no tienen entonación! Eso debido a que, entre otros aspectos, siempre es mejor la comunicación cara a cara donde tienes toda la información -y sabor- de lo que estás compartiendo, y que los mails son funcionales y rápidos pero no siempre logran expresar el sentido y muchas veces si no conoces bien al otro, o si lo que lees toca alguna sensibilidad tuya puedes no entender bien lo que aparece. Segundo, uno de mis talentos ocultos o que no estoy llamada a explotar en esta vida según mi carta astral es… la actuación, jaja. Y me divertí tanto con la verdadera dueña de Lo de Jime y actuando en su papel, que puro me faltó cobrar  y hacer boletas!

Encima, yo, con todo esto, ansiaba escribir una nota rectificadora, pero el destino me llevaba por otro lado. Apenas alcancé a agregarle a la nota «emprendedora» un continuará bajo las fotos… Ayer por la mañana me instalé en un café-bar muy clásico de la plaza de Mercedes a escribir cosas de trabajo que tenía que despachar a Santiago, ante la mirada curiosa de un par de parroquianos que tomaban su café y aperitivo conversando de fútbol y política. De tarde hicimos otras cosas y pensé «ahora a la noche publico la nota». Al  atardecer salí al centro a unas compras y en la tienda veo a Mabel, una amiga (ex escorpiona que acaba de saber que es Libra y sufre una leve crisis de identidad estos días) de Su que estuvo en casa el sábado. La saludo y me invita a un café. Al final pasamos por Su y más tarde se une Armando al café que se convirtió en empanadas exquisitas con vino (yo) y cerveza (ellos), en una velada con recuerdos, carcajadas, anécdotas, sabor y bella amistad… La nota explicativa seguía postergándose…

En fin. Para mí era obvio que en una semana no podía tener una tienda con letrero y todo. Para otros no. Qué linda -y necesaria- es la diversidad humana y la naturaleza de cada mente-emoción. Pero como nada es casualidad y «nada se pierde, todo se transforma» y para mí en la vida todo es una oportunidad, aprovecho esta confusión para valorar las frases desapegadas de varios (emocionante y genial!), para agradecer profundamente el amor que muchos me expresan y que me emociona con lagrimita incluida y que, en gran medida, es el motor que me hace seguir con las lecturas de tarot aún en medio del cansancio por el ego nuestro de cada día; para mirar nuestro discernimiento, para ver nuestro poder, para creer en nuestros sueños, para jugar, para reírnos, para profundizar, para compartir y acompañarnos en nuestros dolores y en nuestros anhelos del alma….

Gracias a todos por su energía y por seguir este blog. Sólo les aclaro un par de cosas más. Seguiré con mi humor, de todas maneras, aunque capaz que tome más resguardos, quién sabe. Pero el día en que cambie de rubro (que intuyo puede suceder pronto, aunque no lo veo radical sino un giro, un color nuevo) mínimo escribiré una nota completa y no un puro párrafo, sino casi un especial con foto, video, entrevista, declaraciones, argumentos y más, obvio! Un abrazo a todos y a seguir caminando en este espiral ascendente lleno de luz y colores llamado Vida y que es el tremendo ni que regalo… y aprendizaje constante! Acá voy con mi lección nueva. Gracias. sp l2

Reinventándonosyrenaciendo.com

encrucicaminoUno de los temas que revisé en las charlas de astrología 2012, en Santiago (y que este año reiteraré aunque con otro foco), sobre Plutón en Capricornio fue la «crisis» vocacional que cruza al planeta. Y enhorabuena. Sí, por fin muchos nos estamos replanteando nuestros trabajos, cómo los realizamos, qué estamos haciendo, qué nos gustaría, qué talentos tenemos, qué sentido tiene lo actual y qué cosas sí tendrían  un real significado para nosotros… Yo hace años que me preguntaba cómo muchas personas resistían ciertos oficios con sus respectivas dinámicas a veces frías, rutinarias o esclavizantes, y ahora varias personas pasan por mi consulta cuestionándose con hastío lo que hasta hace poco parecía re aceptado e incluso bien visto. Por mi espacio de carta astral y tarot pasan numerosos ingenieros (no pocos en informática), contadores, profesores, abogados, oficinistas, gerentes, ejecutivos de bancos…

…Muchas cosas están cambiando especialmente desde 2010 y, como lo he dicho varias veces el último tiempo, ya no hay certezas de nada… Lo que se lleva este tiempo es la incertidumbre sobre lo externo (nuestras estructuras sociales, familiares, culturales, científicas, políticas, económicas, educacionales, etc.), mientras que las certezas internas son lo único sólido y crecen con fuerza…

Así que si usted, estimado lector, está incómodo -o iracundo, frustrado y hasta indignado- con su trabajo actual, o no sabe qué estudiar, o se dedica a algo que hasta hace poco le hacía sentido o le gustaba, pero que actualmente no le resuena ni por la esquina (es decir, nada); o hace una cosa oficialmente pero en sus ratos libres o en cuanto puede descubrió que ama -o disfruta poderosamente- otra actividad nada que ver con la de su rutina, o comienza ahora a estudiar algo que le apasiona, o anda en búsqueda de algo que por fin le haga click…. Le damos la bienvenida al grupo -cada vez más numeroso en el planeta- de….  Perdidos.com, pero Encontrándonospocoapoco.org. Sí,  siéntase de lo más a la moda, acompañado y uno más de tantos que no sólo está en pleno proceso de cambios -situación que se incrementará este año-, sino que cada vez somos más quienes estamos Despertandoaunanuevavida.net… Al fin! Mire que si esto le sucedía ya en los ’80, ’90 y hasta la década del 2000 muchos podrían quizá rechazarlo o tildarlo de flojo e inconformista, hippie revenido, etc., pero ahora no. Este tiempo circular nos empuja a replantearnos, detenernos, tocar fondo y nacer otra vez en muchos aspectos, con énfasis en nuestra vocación-misión…

Pero esto último, la misión de cada uno, muchas veces cae -al igual que el amor, emoción-relación tan exaltada en la Era pisciana que despedimos- en una visión idealizada por nosotros donde nuestro ego espera un halo de espectacularidad y hasta de heroísmo. Sin embargo, la tarea de cada uno puede ser lo más cotidiana que hay. Capaz que la misión de muchos sea escuchar al resto; o atender bien la caja, la tienda, el mesón, el teléfono; o guiar a otros desde el rol de médico, profesor, psicólogo, astrólogo, terapeuta; o acoger a quienes están vulnerables desde el papel de enfermera, asistente social, abogado; o sanar desde distintos canales; o ayudarle a otros con los temas de «tierra»: construcción, administración, carpintería, transporte, artesanía, jardinería, etc; o enseñarles a otros la paciencia, la sabiduría, la observación… La misión personal puede -y de hecho lo es- muy simple. Todos somos iguales y especiales a la vez, donde nadie es más importante que otro en su labor ni en su esencia, obvio; si estamos hechos de lo mismo: tenemos la misma luz, el mismo ego con todos sus dolores, fijaciones, rigideces, miedos, evasiones… Igual, cada uno tiene un tono, eso sí, de color o sonido, pero somos lo mismo… Y esa es una de las bellezas de la condición humana…

enc2Y volviendo a esta incertidumbre, a muchos los felicito en la consulta: ¡Qué bueno, estás perdido; felicitaciones!, ¡Bienvenido a la vida! -les digo, mientras algunos quedan atónitos y otros se ríen entendiendo la ironía, que también es una verdad… Creer que el camino es sin perderse, sin dolor, sin etapas de estancamiento, sin dudas superficiales o profundas, sin soledad, sin hastío… es no entender los procesos de la vida y las etapas de ésta. El camino de cada uno -y el colectivo- tiene muchas vueltas, con altos, bajos, e intermedios. Claro, a nuestro ego le gustaría estar siempre bien o en una solidez aunque sea de algo «malo» (mucha gente es adicta al drama y no soporta los buenos momentos), pero este tiempo vertiginoso nos sacude y ya no permite -qué bueno- que permanezcamos mucho rato en un estado emocional, pasamos rápidamente y sin tener tiempo ni para acordarnos de un tema a otro, de un asunto que resolver a otro, de una inquietud a otra nueva… Por eso se requiere centro y auto-conocimiento para estos tiempos convulsionados… Cuando nos centramos y aceptamos lo que sea que estemos viviendo comienzan a aparecer las respuestas, las ayudas humanas y divinas, las pistas, los senderos… Antes, cuando estamos ansiosos, rechazando el presente o quedándonos pegados en lo anterior o en lo futuro, no pasa nada, sólo crece la negatividad interior y alrededor nuestro…

Por eso este tiempo incierto nos invita a bucear en nosotros para redescubrirnos. Conocernos más para retomar o encontrar nuestros talentos. Saber quiénes somos realmente para sentir qué queremos, hacia dónde vamos y cómo podemos hacerlo… Y para todo esto, lo siento, pero hay que detenerse un poco (y a veces un buen rato). Por eso, benditos sean los que se sienten estancados porque de ellos es la Nueva Era… Este tiempo naciente puede hacernos sentir empantanados, perdidos, erráticos… Y si logramos aceptar esas no-respuestas de la vida, esas no-certezas de este tiempo, esas no-acciones de estos meses, todo comenzará a fluir poco a poco para llevarnos casi sin darnos cuenta a una nueva parte del camino que se pondrá algo más certera… Porque siempre estuvimos en el camino, no es que estemos fuera de él, simplemente estamos como en una de esas paradas de carretera donde uno hace pis, toma aire, bebe algo, come un poco, estira las piernas, se lava la cara y las manos, y en un rato seguimos rumbo…

Inquietarse y perderse es un primer buen paso. Perderse con conciencia, eso sí, no «perderse de sí mismo», que es otro tema (tampoco condenable, sino distinto) y daría pa’ varias notas en este blog… En medio de mi aventura Santiago-Mercedes, en mi conversación aérea con mi amiga-colega excluida, conversamos de la vocación… Ella dedicada a tareas de finanzas, me contaba algunas cosas y yo arrugué el ceño y le dije: «pero yo no te veo para nada en números, tú eres con gente; yo te veo en temas más sociales, compartiendo, guiando, acogiendo…» Y ella abrió sus ojos chispeantes y me dijo que sí, que estaba en esto porque había quedado y era un buen trabajo, pero que hace un rato ya se lo estaba cuestionando… Y en Mercedes me encuentro con un par de chicas que hacen un trabajo de oficina en la semana, pero que en realidad a una le gusta -y es buena- la fotografía, y la otra seguro llegará a ser una muy buena astróloga; o con un mercedino que trabaja con temas gremiales pero que realmente es un sanador…

Y, desde esta ciudad con aroma a pueblo, rodeada de verde y donde hoy el viento por fin se siente revuelto… Yo también me preparo para mi reinvención porque -ya lo he dicho- no sé si seguiré leyendo el tarot con la frecuencia de antes… Como ya lo he señalado, siento que esa postura de «resuélveme la vida» con la que mucha gente acude al tarot -no toda, por supuesto y hay con quienes es un agrado y privilegio leerles este oráculo vivo-, además de dormida y ultra pasada de moda, ya no la resisto, me fastidia, me duele, me cansa; simplemente no es más, no se puede, o al menos yo ya no puedo con esa vibración de ansiedad demandante, aunque igual observo para qué se sigue presentando en mi vida… Y aquí ando, sintiendo, aceptando, observando, disfrutando, trabajando en mí… E igual trabajando afuera con algunas lecturas de cartas astrales y tarot en tierras mercedinas, las cuales me permiten palpar cómo es la energía del lugar…

Pero, como este tiempo es para los innovadores y como la vida siempre nos da sorpresas, les cuento a los lectores de este blog y a mis consultantes en Santiago que, quizá, no regreso a la capital chilena… Creo que sólo iré por unas semanas a buscar algunas cosas personales para volver acá… Sí, porque, cuando menos te lo esperas, la vida te sorprende. Y Mercedes me tenía varias sorpresas. Entre esas es que, sin imaginarlo nunca, de una tarde a otra, decidí que cambiaré de rubro… Realmente creo que dejaré mis oficios anteriores. Capaz que los retomo una semana al mes, por ejemplo. Eso sí, igual seguiré con el horóscopo de Emol… Es que lo que encontré acá es una tremenda señal, una llamada del destino que me resulta ineludible… Sí, lo siento por quienes me seguirán llamando a mi antiguo celular y por esos fieles consultantes de años a quienes de verdad llevo en mi corazón con enorme agradecimiento y honor por la confianza; pero, de verdad, di un giro acá que no planeaba… Sin pensarlo para nada, me acabo de convertir súbitamente en microempresaria de la moda. Tal como lo leen. Fue el destino, no yo, jaja. Acá les dejo un vistazo a mi nuevo emprendimiento, es todo con buen diseño y colores de esta Era, a precios conversables (amo el regateo; lo recordé en Guatemala) y hay descuento por pago en efectivo. Desde ahora, entonces, me encuentran en pleno centro de Mercedes, en calle 25. Eso sí, de 13 a 17 hrs almuerzo, duermo siesta y tomo mate. Son todos muy bienvenidos, los espero!   😀

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DSCN3957…CONTINUARÁ…

Se va el Dragón de Agua, llega la Serpiente

Después de la nota de las sincronías 2013, éstas siguieron. La noche de sábado siguiente a mi almuerzo pakistaní fuimos a ver una muy mala peli (las opiniones son todo el rato responsabilidad de la autora, es decir, mías, y no representan el sentir popular ni el de los entendidos, probablemente) de un tema nada sano e inventado que no se me ocurriría ir a ver al cine, pero el panorama tenía más de un «plus»: era la excusa para encontrarnos con una amiga y conversar antes y después; además las entradas eran regaladas y era cine bajo las estrellas, con una mega pantalla al aire libre, con vista también al cerro San Cristóbal y la Luna casi llena… La peli era sobre el supuesto hallazgo y muerte de Bin Laden por parte del ejército de Estados Unidos. Jajajajaja. Le dije a Lili antes de ir: dicen que es thriller, pero para mí es comedia… Claro, nadie (o al menos varios y yo) puede creerse que Bin Laden existió como lo pintan, que el país más poderoso del mundo se demoró 10 años en encontrar a un tipo, personaje que en una década ni siquiera cambia de apariencia física y que cuando finalmente lo encuentran además de matarlo tiran el cadáver al mar…. jajajajaja. No poh, shiquillos gringos, si la humanidad está más consciente y despierta que nunca antes y esto va en aumento: invéntense una mejor pa’ al menos dudar y creerles. Pero ese cuento infantil es insostenible aunque Obama ponga cara de circunstancia. Ja. Bueno, estamos todos creciendo y nuestro ego se revela casi sin trabas. Podemos ver -y por tanto tomar posturas propias y cambiar- cada vez más. Al fin.

dragon…El tema es que la peli ocurría en Pakistán, gran parte en Karachi y en algún momento le ofrecen falalel a uno de los torturados (si quiere entender estos detalles, lea aquí el relato correspondiente)…. Lo que más me gustó fueron las escenas y tomas de la ciudad, los mercados, las costumbres… y el cielo de Santiago, el cual yo miraba feliz cuando aparecían escenas de torturas. Antes con Lili conversamos de la vida, nos pusimos al día, nos reímos con un montón detalles del evento y salimos con varios regalos de las marcas que auspiciaban… Con ella, dragona, conversábamos del año, sus vueltas y revueltas… Habíamos compartido el 23 de enero 2012 el Ritual del Año del Dragón… Para nada ha sido un mal tiempo, pero sí muy intenso y desafiante. Y, junto con otros amigos, coincidíamos en que ya nadie puede evadir los temas que tiene delante porque estos años obligan… a asumir, crecer, soltar, confiar, disfrutar… Pero también comentamos  la sensación de incertidumbre de este año… Como si no se pudiera planear mucho, lo cual me parece genial, e igualmente atemoriza, sobre todo a los egos más controladores y rígidos, en los cuales todos podemos caer.

Y el Dragón de Agua comienza su despedida, con sus últimos coletazos y llamaradas. Este tiempo tuvo -o está teniendo- un toque mágico y de mucha limpieza. Como dijo Ludovica Squirru, astróloga argentina, quien cada año publica su libro de horóscopo chino y a la cual sigo hace más de una década, «el Dragón está en el cielo, pero realmente es de agua, el Dragón purifica; entonces, también hay que saber sobre volar y navegar con él este año, es lo que los chinos llaman ‘wu wei‘, que es no forzar la acción de las cosas (…) Este es el año para reiventarse, es un momento crítico en el mundo y nosotros en el Sur estamos bastante bien para eso (…) El Dragón de agua va a disolver lo que no sirve, va a quedar lo que somos realmente pero no hay que tener miedo, hay que dejar fluir la energía, siempre con conciencia. Todos tenemos una misión y cada ser humano aporta a esta trama que es la vida y tenemos que celebrar el arte de hacer la vida»…   Buena frase: el arte de hacer la vida. Somos todos artistas.

Aunque últimamente a muchos el pincel, los colores, la tela, el cincel, la partitura o lo que sea, se nos está desdibujando, ¿por qué? Porque está naciendo algo muy nuevo para muchos y vamos segundo a segundo formándolo y viviéndolo. Pero no necesariamente podemos describirlo, cuantificarlo, verlo. Sin embargo está ahí, se siente un cambio interno y colectivo.

Igual, hay muchos -y está bien- que aún no se conectan y quieren seguir en lo de antes: el poseer compulsivo e infinito + el afán fantasioso de controlar (como si pudiésemos controlar algo realmente). Con ellos, cuando están en mi consulta, a veces se me hace cuesta arriba hacerlos entender que ya no podemos seguir en esa vibración básica, esa que acude al tarot preguntándole que si viene una pareja, trabajo, hijos, viaje, mejora… pronto. Y no sólo eso, además: cómo es y cuándo es. Nop. Ya no. La pregunta ahora es: qué tengo que cambiar de mí mismo y qué tengo que hacer yo para lograr tales cosas…. Pero a veces por más que se los explique, el otro no quiere oír, como la mujer hace poco separada, que bordea los 45, a quien hace unos días le expliqué con peras y manzanas que no le voy a responder esas cosas porque la dejan presa de su ego controlador y «que si te digo que la pareja que viene para ti es probable que se dedique a los negocios, por ejemplo, te quedarás pegada en eso, y luego si pasa uno por el lado que es para ti, pero resulta que es abogado no lo vas a ‘pescar’ (dícese de «tomar en cuenta», en chileno)». A lo que ella con los ojos atentos respondió: «Ya, pero dime a qué se dedica él para reconocerlo cuando llegue…»  Me puse a llorar, casi. Y al mismo tiempo dí las gracias todo el rato. Respiré y le dije: ¿viste como no escuchas?, que da lo mismo si no me escuchas a mí, me da igual, lo grave es que no estás escuchando a tu alma, sólo a tu ego… Snif. Como ella pasan decenas por mi consulta, aunque cada vez menos, lo cual también es una muestra del cambio colectivo…

Doy las gracias porque ella me recuerda que quiero dejar las lecturas de tarot… El otro día en una cena dije esto y todos saltaron con un «¿¡Pero cómo!?». Me reí a carcajadas y les dije: «ya, si es una opinión, no he matado a nadie ni quiero asaltar un banco». Nos reímos y luego vinieron las preguntas. Y mi explicación: Es que siento que ya no se puede, ya está pasado de moda el tarot predictivo y la gente cuando escucha tarot quiere adivinación y está bien, pero para mí ya no se puede. Ya no sirve. No es la vibración necesaria para este tiempo. Ahora hacer los cambios dentro es primordial y no se puede andar buscando respuestas afuera sin querer cambiar antes, sin tomar tus propias iniciativas con el riesgo y la satisfacción que eso significa; creyendo de manera infantil no sólo que el otro (la tarotista, o quien sea) tiene el poder de decirte lo que pasará con tu vida, cuando el poder lo tiene cada uno, acompañado de la Divinidad interna y externa (seres de luz y maestros que nos guían), sino además como si uno pudiera esperar pasivamente que la vida pase y se cumplan ciertas cosas que deseo o que otros me dicen sin que yo mueva una pestaña. Y encima es que tenemos que hacer la pega (laburo, trabajo) sí o sí de crecer y despertar. Es ineludible… Y pa’ eso están las terapias. Que ya no es necesario ir a la infancia y darse la tremenda vuelta pa’ sanar, no, pero hay que trabajar los temas actuales, sobre todos quienes estamos en labores de ayuda a los otros; mínimo, ¿no? Y, como si fuera poco, como converábamos hoy con un amigo y lo he dicho antes en este blog: el tiempo está vertiginoso y lleno de acontecimientos, ¿qué vas a controlar y vaticinar, entonces? … Todos tenemos que usar más el wu-wei y menos la mente controladora, que es una lata pero es tan adictiva y conocida…

Por todo esto creo que me volcaré más a las cartas astrales, que tienen una vibración más de auto-conocimiento que de control y adivinación… Aunque mis lecturas de tarot siempre están orientadas a la toma de conciencia y la sanación… Bueno, ahí estoy, masticando el cambio…

El Dragón acuático también -como a muchos- me dio sus coletazos en varios temas, incluido mi trabajo que, aunque exitoso a los ojos del sistema (la agenda está llena hace años), no sé si quiero mantenerlo como tal,  y el inicio 2013 me tiene revuelta queriendo cambiar la piel en este año serpentino. No sé cómo lo haré ni cuándo, siento que ya está siendo y que puro tengo que fluir y trabajar internamente (la meditación y las flores de Bach son grandes aliadas) para definir hacia dónde ir poco a poco… En eso estoy, como muchos.

Por ahora, lo inicio con un cambio. Como otros años, ya preparo el RITUAL DE LA SERPIENTE DE AGUA 2013… Pero esta vez me voy a Mercedes, Buenos Aires, a guiar y compartir el encuentro junto a mi amiga-hermana Su, Susana Arley, con quien compartiéramos en Chile momentos de dolor, alegría y despertar por algunos años… El 2011 ella volvió a su tierra natal, a la casa que fuera de sus padres, quienes ya partieron; su hijo entraba a la universidad y en Chile además de absurdamente cara -e injusta, y también pasada de moda, a mi juicio- no siempre es tan buena y en Argentina es gratis y la oferta más diversa también. Su fue allá a reencontrarse con sus dones y afectos que la recibieron con mucha generosidad, a sembrar y cosechar, a hacer hogar otra vez, y a seguir con sus bellas sanaciones de Reiki canalizado donde muchos seres de luz se presentan vívidamente en cada sesión, brindando amor a cada persona que asiste. Ella me recibe en su casa restaurada en este par de años a pulso. Me emociona mucho el reencuentro… Su me «recogió», en un momento muy doloroso, creo que el verano 2008. Recuerdo que una buena amiga me  dio el dato del reiki con ella y mientras caminaba unas 15 cuadras hasta su casa, sentía tal angustia y desolación que no podía contener las lágrimas y ella me recibió con un corazón cálido y empático, además de sus manos sanadoras… Había tocado fondo. Me fui a negro. Enhorabuena. Hasta al psiquiatra fui y estuvo muy bien. Y siempre mantuve mis terapias como el reiki de Su y las Flores… Después vino el sanador viaje a Uruguay, que dio origen a este blog… Sólo así logré sanar y despertar en varios temas… En medio de todo eso, con Su nos hicimos amigas y compañeras de camino, donde ambas fuimos un regalo reencontrado…

Ahora, simplemente voy: al reencuentro, al Ritual y a lo que la vida quiera regalarme y enseñarme. También a descansar. Con pocas expectativas, con una emoción que no sé describir bien pero que es bella, con muchas ganas de aportar, con alegría y sintiendo el honor de compartir con gente de un lugar nuevo…

Adiós, purificador Dragón de Agua. GRACIAS por todo lo vivido, por lo que salió a la luz, por la magia, la sanación, los regalos, los encuentros, desencuentros y reencuentros, por los aprendizajes y lecciones. Por la protección, el fuego y el agua. Sí, estos son días de cierre y podemos recorrer el año Dragón mirando tooodo lo experimentado para entrar con más conciencia a lo que viene. Para iniciar un nuevo ciclo desde una pausa y una integración de lo experimentado en vez de pasar en banda con nuestra seductora inconsciencia. Eso ya no. Podemos cerrar con calma y claridad. Qué bien.

Y, bueno, si alguien anda por Buenos Aires, Mercedes, Luján, a continuación va la invitación al Ritual…. Un abrazo de despedida de Dragón. Seguimos cerrando y abriendo en este inicio de 2013.

SÁBADO 9 DE FEBRERO, A LAS 20 HRS

RITUAL EN MERCEDES, BUENOS AIRES

CELEBRAMOS EL AÑO DE LA SERPIENTE DE AGUA

Porque los nuevos ciclos hay que celebrarlos y ponerles intención para vivirlos con más conciencia, porque es tiempo de cambiar la piel y porque tenemos que integrar todo lo vivido durante el año del Dragón que ya despedimos y que tanto nos enseñó, los invitamos al Ritual de Año Nuevo de la Serpiente de Agua, la noche del 9 de febrero.

Con la fuerza de la Luna Nueva honraremos la sabiduría y el magnetismo de la serpiente, un animal sagrado presente en todas las culturas, símbolo de poder, conocimiento, despertar, sensualidad y pragmatismo.

El ritual lo haremos entre todos, pero tengo la alegría de contarles que quien nos guiará es mi amiga y sanadora chilena: Jimena Zúñiga, quien hace estos rituales en Santiago y decidió visitarnos y compartir esta celebración y sembrar energía en Mercedes. Pueden conocer más de ella en su blog condestinoa.com.

Ella y yo les ofrecemos este encuentro para el alma, el cuerpo y el corazón, donde con profundidad y alegría, pondremos en tierra las intenciones del año, meditaremos, soltaremos lo viejo y daremos la bienvenida al cambio de piel que nos propone el calendario chino este 2013.  El ritual durará dos horas (con una pausa de intermedio) y al final compartiremos algo de comidas y bebidas para seguir celebrando.

Acá les doy las indicaciones:

– DÓNDE: CALLE 63 Nº 4783 POR ACC.  SUR INGRESAR POR 168 Y DOBLAR EN LA 63 , ES LA SEGUNDA CALLE A LA IZQUIERDA, SEGUIR HASTA EL FONDO A MANO IZQ, LA ULTIMA CASA.
– CUÁNDO: Sábado 9 de febrero 2013, a las 20 hrs (puntual). 
– CUÁNTO: $ 30 arg. Más algo para compartir.
– CÓMO: Reservar cupo con Susana Arley a suarley@gmail.com, o al celular: 02324 1564 5074. 
OTRAS INDICACIONES:
· Traer almohadón o silla plegable o banqueta, lo que sea más cómodo para sentarse.
· Traer algo bebestible y/o comestible para compartir. Mejor si usamos más nuestra creatividad y menos el azúcar. Por favor, evitar traer bebidas colas.
· Traer bolígrafo.
· Traer la mente relajada, el corazón abierto y sus mejores sonrisas. 

¡REENVÍA, COMPARTE, DIFUNDE, ESTÁN TODOS INVITADOS!, ¡LOS ESPERAMOS!

Pide y se te dará: cadena de sincronías 2013

Plaza Las Lilas, Providencia

Plaza Las Lilas, Providencia

Mmm, la cosa empezó el  martes 23 de enero. No, en realidad empezó antes, a fines de noviembre 2012, cuando Sol se propuso salir del pequeño departamento que la tenía asfixiada y hasta recluida (como se dio cuenta cuando se mudó). Ella sabía que su nuevo lugar tendría que ser en el mismo barrio: Providencia, cerca de  Plaza Las Lilas. Buscó con decisión cuando todo el mundo y hasta los medios te atormentan diciendo que hay -y efectivamente está- una burbuja inmobiliaria que tiene los precios por las nubes y que dada la llegada cada día más numerosa de inmigrantes de todos los rincones a Chile y a Santiago especialmente, sumado al supuesto mayor poder adquisitivo de varios chilenos, hay más demanda y menos oferta, lo cual no me lo creo del todo y es un gran excusa para elevar los precios con usura que raya -o traspasa- en la grosería. En fin, todo pasa, y esto llegará a su fin o explosión.

Pero la certeza interior de Sol no escuchó nada de esto. De pronto ella, que visitó unos 25 departamentos, supo de uno que estaban arreglando, pero que no ponía foto en internet, sólo la dirección y fue a mirar el edificio. Dijo con convicción: Aquí voy a vivir yo. Habló con la dueña y pese a que los arreglos demoraban esperó con fe. Cuando ya estaba casi listo pidió una descripción del espacio y le dijo a la dueña: ya, lo quiero, te mando mis papeles-. A lo que ella contestó: ¿pero si aún no lo has visto?- «No, pero yo sé y confío en que es para mí y que me va a gustar y es lo que necesito. Es mi departamento» -respondió con la misma férrea convicción de antes. ¿Resultado? Está instalada en el departamento desde principios de enero, que es muy bello, con vista a la cordillera y copas de los árboles, donde ella quería y encima ve a unos metros un campanario que fue muy importante en la historia de su familia y su madre. Sol está más que feliz con su nuevo espacioso-espacio, recordándonos, de paso, cuánto poder interior tenemos para encauzar y colorear nuestra vida.

Entonces, nos invita con Carolyn, otra amiga (y sanadora) a cenar el martes. Santiago amanece con corte de agua en varias comunas y la capital muestra su fragilidad, esa que no nos gusta asumir, como si fuera fácil habitar un espacio reducido rodeado de montañas que impiden el paso del aire, en un país siempre sacudido por alguna manifestación de la naturaleza; también -a mi juicio- revela el abuso de las empresas privadas que supuestamente se hacen cargo de un recurso natural con el que ganan muchísimo, pero no tienen ni medio plan de contingencia frente a emergencias; como muchas veces: el negocio es ganar plata pero no invertir ni prevenir ni cuidar al cliente y menos al bien común… La ciudad muestra también la oscuridad (barro) del negocio del agua, además de restringir y limpiar sus(nuestras) emociones (agua), de paso.

Por lo mismo, Sol nos pregunta si igual nos juntamos, y yo salto diciendo: sííí-. En su depa nuevo hay agua y en el mío también, así que no pasa nada.  Llegamos y además de disfrutar y brindar por el nuevo hogar que tiene muy buena energía (desde hace años, a mí hay lugares que me sacan, me expulsan y no puedo quedarme demasiado), de gozar con la conversación, las carcajadas y  el compartir, saboreamos un menú exquisito de…. comida árabe!!! Deliciosa, con rellenos de hojas de parra y zapallitos, hummus, falafel, carne kubbe… Había olvidado cuánto me gustan esos sabores, hace meses, en julio, almorzamos comida árabe muy buena, pero estábamos apurados y me faltó el disfrute de los gustos y especias. El tema es que ahora hasta quedé con ganas de seguir saboreando, pero mi panza no tenía más espacio aunque el encuentro duró hasta la madrugada… En medio de la cena me viene la certeza de que las tres tenemos que tener más de una encarnación por las tierras del actual Medio Oriente  y que ya nos debemos haber conocido de quizá cuándo, pues en esta vida nos encontramos (yo a ellas) practicando danza árabe hace años  y además yo he tenido un par de «regresiones espontáneas» y sincronías que me confirman que tengo más de una vida con hiyab o chador (tipos de velo) y todo, habibi.

Al día siguiente ando con antojo de falafel (croqueta de garbanzo) y todo lo demás. En el barrio sólo hay los clásicos shawarmas, pero no quiero eso. Busco en internet y hay un delivery cerca, pienso en llamar para el sábado o domingo. Pero el antojo crece y casi estoy por inventar un encuentro con los amigos para satisfacer las ganas. La semana avanza y cada cierto rato me acuerdo y me río sola con mi obsesión… Incluso el miércoles cuando fuimos al festival «Cine bajo las estrellas»,  antes de la peli hay stands de comida con sushi, carnes, sandwichs, pizzas, ceviche… y con un poco de ilusión busco algo árabe, pero no hay, obvio, si tampoco es tan popular, pese a que la colonia es numerosa en Chile…

Llega el viernes. Después de la jornada en mi consulta, a  las 4 de la tarde,  tengo hora de biomagnetismo en Ñuñoa. Antes de ir como unos trozos de piña y pienso que almorzaré después, en casa. Es mi segunda sesión y ya la terapeuta con los imanes liberaron un virus y un tema de microcirculación cerca del oído, que todo el rato tiene que ver con el vértigo que a veces me visita. La sesión está potente, medio me duermo en la camilla y luego me cuenta cómo va el tratamiento. A las 5 ya estoy de nuevo en la calle y con hambre; pienso tomar una calle que da al delivery árabe que encontré por internet. Ya casi saboreo el hummus y el falafel. Pero hace mucho calor y no sé si caminar hasta allá. Al final desisto porque igual quiero pasar a otra tienda que está al lado y desde ahí puedo tomar un colectivo que me deja en casa.

Bueno, para otro día será… Podría haber algún lugar por aquí -pienso- pero sé -era mi barrio de infancia y sigue siendo el de mis padres- que sólo hay pizzerías, hot-dogs y otras cosas… Me dispongo a cruzar la calle en el medio (por donde no se debe) y cuando miro en frente dice: EXQUISITOS SABORES DE PAKISTÁN, PARA SERVIR Y LLEVAR…. Guauuu! Casi salto hasta la otra vereda de pura felicidad y digo: es demasiado grande la Divinidad; Universo, eres muy bakán, gracias! Ángeles de la comida: gracias por favor concedido-. Entro curiosa y extasiada, es un lugar pequeño llamado «Karachi Spice», es lo que se conoce acá como «picada» (restaurant un tanto escondido, conocido por muchos de boca en boca pero sin publicidad; bueno, bonito y barato), son unas diez mesas con un poco de decoración pakistaní y una mesera chilena muy simpática que me muestra la carta donde están todos los sabores que tenía en mi paladar mental desde el martes y otros que desconozco pero que suenan tan bien… Me cuenta detalles del lugar, el único de comida pakistaní en Santiago… Vaya honor el mío!

Karachi Spice, en Pedro de Valdivia, casi esquina Dublé Almeyda.

Karachi Spice, en Pedro de Valdivia, casi esquina Dublé Almeyda.

Entonces, me siento a almorzar ahí disfrutando cada sabor con calma y placer: el hummus, las albóndigas especiadas, la ensalda aderezada con yogurt con cilantro, el arroz y… obvio, un té de menta. El falafel lo pido para llevar a casa a nuestro almuerzo del sábado. Luego converso más detalles del lugar y la carta con la mesera y hasta con el cocinero que lleva tres años en Chile y que es musulmán, por supuesto. Quedo re invitada para volver y seguro lo haré porque aunque el antojo fue saciado, en cualquier momento puede volver. En medio de la conversa tomo mi bolso y me río sola pues tiene caligrafía árabe, se lo compré a una chica que los hace a mano, de hecho el cocinero lo queda mirando….

Mi almuerzo en el Karachi Spice

Mi almuerzo en el Karachi Spice

Me voy satisfecha y feliz y recuerdo que originalmente a esa hora (la de mi almuerzo pakistaní-mágico-sincrónico) me juntaría con una amiga que al final me avisó temprano que no podía. La vida es perfecta, pienso, mientras voy a la tienda que tenía pendiente. Cuando estoy allá, terminando de pagar, suena mi celu y es Silvia, una gran amiga argentina-chilena con quién quedamos de vernos pues viene llegando de varios días en Baires, pero no coincidíamos con los horarios… Me dice: Jime, me suspendieron una hora de clases y pensé si nos juntábamos. «Eh, genial! veámonos en un rato en la terraza del hotel Bonaparte» -le digo y le parece perfecto igual que a mí. Al cortar y mientras me dirijo al encuentro, sigo pensando: qué mágica es la vida, cuántos regalos, sincronías y perfección hay en todo. Gracias a la vida, tarareo en el taxi, igual que el miércoles por la mañana después del muy buen encuentro en la casa nueva de Sol…

Al llegar al encuentro con Silvia, ambas pedimos un té… yo quiero otro de menta (las especias pakistaníes dan sed) y la chica me dice, tengo uno que es de Marruecos: ¡Ese mismooo! le digo con entusiasmo. Ya te explicaré porqué, amiga, le comento a Silvia…. Y la tarde-noche termima con un buen reencuentro y conversación, puestas al día desde el 21 de diciembre hasta acá, acompañadas de un cachorro gordito que pasean por la calle, varios ciclistas veraniegos, los pájaros cantores, la brisa que se cuela entre los añosos árboles y la luna casi llena que este fin de semana está en Leo: momento para celebrar, cerrar y agradecer… Sí. Todo es perfecto. GRACIAS…. A la Vida.

PREDICCIONES 2013: Bienvenidos al Nuevo Mundo

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Aquí estamos. En el Nuevo Tiempo-Mundo donde ya no hay excusas para no despertar y vivir una vida con más conciencia, pero donde también sigue siendo una opción vivirlo o quedarse en lo antiguo.

En este blog iremos dando pistas de los regalos y códigos de esta etapa-espacio recién estrenada y, para partir, comparto las PREDICCIONES 2013, publicadas en diario El Mercurio Online, Emol.com, e inspiradas en la conexión de la bella Isla Negra de la costa chilena.

Como siempre, comienzan con una presentación que viene a ser una carta de navegación para las aguas profundas e inquietas del 2013, y luego van signo por signo. Como tenemos que crecer cada día más, este año no agregué un amuleto, sino un ancla, una herramienta para estar presentes en cada aventura del año.

Un abrazo, mucha alegría, temple y sentido para los meses que vienen, seguro tendremos mucho que compartir.

Acá están las Predicciones 2013 made in Jimena Zúñiga y acá abajo un deseo para todos los lectores de este blog. GRACIAS!

universo

Profecías Pre Fin de Mundo

mayasDespués de la calma e inspiración de Isla Negra llegué a Santiago y me contagié con el fervor del Fin del Mundo. Prendí la tele una mañana y tres programas hablaban de lo mismo en distintas versiones: que si el 12-12-12, que si el kit de supervivencia, que si las tormentas solares, que si los días de oscuridad…

Y… Yo no podía ser menos, ¡obvio! Así que -después de comprar velas y juntar agua- publiqué en Guioteca.com unas Predicciones Pre Fin de Mundo. Porque ya que esto se va a terminar, mínimo que nos vayamos con un poco de orientación, ¿no?

Ahora, le confieso una cosa, estimado lector: yo creo-siento que algo fuerte se asoma pronto (diciembre-enero) por este sur del mundo, una limpieza: puede ser interna, externa, o ambas y, por supuesto, que es beneficiosa, sólo que puede doler un poco (nada nuevo en nuestra historia, en todo caso). Capaz que sea una revelación de algo turbio en nosotros, un nuevo remezón de nuestra naturaleza, u otra sacudida de las viejas estructuras que ya no sirven: banca, salud, educación, política, economía, religión; y que nos recordará que nosotros tenemos poder interno para cambiar nuestro mundo en vez de depositar anhelos y confianzas en algo externo. Así que desde acá  -humildemente- recomiendo disfrutar todo lo que tenemos, agradecer y soltar. Aferrarse está muuuy pasado de moda.

Bueno, volviendo al titulo de esta nota, usted puede leer estas Profecías Pre Fin de Mundo, dándole click aquí. Se le abrirá otra ventana, una vez que las lea y quede informado de su destino de aquí al 21 de diciembre (son predicciones cortas pero cumplidoras), dispóngase a apreciar estos días como si fuesen los últimos y permítase cambiar todo aquello que lo (nos) daña. Escoja a su gusto, que hay cantidad: hábitos, pensamientos, actitudes en relaciones personales y sociales, culpas, miedos, desconexiones de nuestro centro interno y qué decir de nuestro cuerpo, evasiones de la realidad, sobre exigencias, palabras tóxicas, etc. Y persista en su cambio en estos días, a ver cómo nos va.

Ah, y pasando a otro tema, le recuerdo que ya viene el Ritual de Verano (final) el viernes 21 de diciembre a las 20 hrs (si es que todo sigue, claro) y cuyos datos se publicarán acá mismo en unos días. También le cuento que este sábado 15 en el diario El Mercurio de Chile, en su sección Vida Actual podrá encontrar un especial test para enfrentar estos días de ocaso planetario.

Y otra cosa: para todos los optimistas que saben que el mundo va a continuar, tengan paciencia, que a fines de diciembre -con luz o no- se publicarán en Emol.com las Predicciones 2013 con todas las pistas para los signos sobrevivientes. Perdone la mezcla de temas en esta nota, pero tengo que aprovechar por si luego no hay comunicaciones ni electricidad y no puedo escribir más que en las paredes, por ejemplo.

Bueno, por si le da lata subir en su pantalla, las Profecías están igual acá. Un gran abrazo y ¡Feliz espera de acabo de mundo! Si todo se termina, le cuento que fue un honor-placer escribir y contactarnos desde esta tribuna online. ¡Gracias!

Sintonía en Isla Negra

Vista desde la Terraza Museo Pablo Neruda Isla Negra

Mi espacio de «no hacer» (sugerido en los 21 consejos del fin del mundo, por si usted quiere revisarlos; aún está a tiempo!) dura una media hora casi, después de almorzar en el restaurante del Museo de Pablo Neruda, en Isla Negra. Me quedo contemplando el mar en la terraza, viendo las olas y con los ojos vidriosos de agradecimiento. Antes de venir me sentía frágil y con más ganas de bosque sureño-chileno que de playa con sol. Pero también tenía la sensación de no tener que moverme muy lejos de Santiago. Entonces deambulé virtual y mentalmente del Cajón del Maipo a Pirque como opciones, y de un click a otro más mi intuición asistida (que emergió una vez que respiré profundo, pedí ayuda espiritual y me quedé quieta, porque antes ella estaba alejada de mí, o más bien yo de ella) llegué acá, a la playa del poeta.

Lo confieso: tengo cero onda con Neruda y no puedo escribir los versos más tristes esta noche. No es rechazo, simplemente no me va, no me dice nada; su creatividad la valoro, pero la melancolía no me seduce ni medio centímetro; quizá por eso ni Valparaíso ni Ciudad Vieja en Montevideo, que me parecen igual bellos, no me dejan quedarme mucho rato, no me atraen, la vibración de esos lugares antiguo-nostálgicos y encima ciudades-puerto la siento muy baja y me aleja-latea (puedo oler el horror de algunos lectores de este blog, pero este tiempo es para la autenticidad).

DSCN3101Bueno, el tema es que ahora estoy feliz en la casa-museo nerudiana sintiendo el sol, la brisa fresca y la cadencia del mar. Todo un lujo en pleno diciembre. En mi «no-hacer» recuerdo los regalos de esta pequeña aventura -en la que cuentan amigos, familia, seres de otras dimensiones, la naturaleza y mi propia alma y energía- que comenzó hace unos días y que tiene como misión escribir las Predicciones 2013 (si el mundo sigue todos las podremos leer) para Emol.com y reconectarme con ese personaje que a ratos se extravía entre mi ego y la vorágine citadina: mi ser interno; también con la Tierra misma y su poderosa luz.

La conexión del poeta

…Luego de un par de días de sol en Isla Negra, por la mañana llovió suave. Después se despejó, me quedé meditando al sol y luego salí al jardín a escribir después del desayuno. De pronto el viento se levanta fuerte, el cielo se nubla y la lluvia cae con ganas, tuve que dejar el verde fresco de un momento a otro para quedarme feliz escribiendo en mi habitación del hostal sintiendo el ruido y viendo los árboles revueltos… Finalmente la energía del sur me llegó igual, un poco de frío y refugio. Gracias, qué belleza…

…Domi tiene tres pasatiempos. Uno: cazar moscas y mosquitos. Dos: perseguir los reflejos brillantes de luz en el piso. Y, por estos días, echarse a dormir sobre mis pies mientras escribo en el jardín. Es una cachorra de casi un año, que conforma el trío perruno del hostal La locura del poeta, elenco que al que se suma una gata sanadora llamada Amanda, su conectada ama y dueña del lugar Sandra y su dulce hija Pía. Los seis te reciben cálidamente cuando llegas a uno de los pocos hostales «eco» de Chile.

Hostal, La locura del poeta, en Isla Negra

Hostal, La locura del poeta, en Isla Negra

Realmente acá se recicla la basura, se lava reutilizando el agua, se separa el plástico para meterlo en botellas que serán futuros ladrillos, se venden billeteras hechas con envases plásticos, hay tomates orgánicos, etc. Pero también practican la ecología emocional y se potencia el compartir -desde la comida hasta los oficios de los vecinos, como reiki, biomagnetismo, Flores de Bach, talleres de batik y otros, junto a la conversación- y también la intención, con letreros sobre la conexión, la conciencia, el amor.

De lejos (me pasó) puede sonar un tanto fanático, pero al llegar es una postura de vida simple y consistente. No es moda ni religión -un agrado y alivio. Las cosas fluyen en un hostal en estos días en marcha blanca. Resulta que soy la primera pasajera después de tremenda purificación de este emprendimiento familiar: hace tres semanas la casa que lo cobijaba se quemó. Tal cual. Sandra había recibido el mensaje de cambiarse de casa en una lectura de registros akashicos pero nunca pensó que sería tan drástico. Desde que llegué conversamos del tema a ratos y me impresiona que ya esté de pie, rearmada, con muchas cosas regaladas y «funcionando». Cuando me lo dijo al teléfono («es que la casa se quemó y ahora estoy en otro lugar en marcha blanca. Llámame cuando bajes del bus y yo te voy a buscar en camioneta») pensé: ¡Guau, qué potente, qué purificación!… Y ¿habré escuchado bien?

Y sí, desde que llego me va contando detalles y me alegra mucho coincidir con ella en la mirada de la vida: todo es perfecto, todo está bien, qué bueno fue lo que sucedió, ha sido super «heavy» pero estoy agradecida, esto es un regalo, ahora comienzo otro ciclo… son parte de las frases en que coincidimos… también otras sobre las trampas del sistema, el despertar espiritual de la humanidad y más. El hostal tiene -igual que mi casa- más de un Buda y banderas tibetanas de oración, además de muchos tonos azules y turquesa. Estoy en casa, siento y agradezco desde «mi» jardín donde los pájaros cantan divertidos y Domi calienta mis pies en el pasto.

Jardín del hostal, lugar ideal para la escritura, encuentros y conexión.

Jardín del hostal, lugar ideal para la escritura, encuentros y conexión.

En estos días vienen amigos-vecinos, Sandra me muestra el pueblo (ella se vino de Santiago acá hace casi tres años),  las casas de su círculo de afectos y trabajo: artistas y sanadores. Descubrimos que conocemos a la misma gente de círculos «espirituales» en Santiago y nos reímos de muchas sincronías. Lamento no tener más tiempo para pasear y compartir, de estar ahora dedicada más a escribir que al sano ocio. Pero desde ya me deja invitada para cuando todo esté andando al 100 %, aunque para mí está más que digno considerando la reciente de la pérdida total.

Una tarde la visitan dos amigas y me llama para compartir el té. Aparezco después de escribir con la espalda al sol y hablamos de astrología y kines mayas, de las historias y dones de cada una con entusiasmo y mucha familiaridad. Yo tomo mi mate y pan integral del pueblo con variadas semillas. Ellas ya comieron un sabroso pan amasado recién horneado, con mantequilla que es mejor no conocer por el bien de nuestro abdomen y caderas. Nos despedimos avanzada la noche entre risas y la agradable sensación de estar sintonizadas. En medio conversamos del nombre del hostal. Desde que llegué encuentro que no lo representa y cuando miramos la carta astral de Sandra entiendo que su tema con la «locura» ya fue… Derivamos, entonces, en un cambio de nombre y llegamos a «la conexión del poeta» o algo parecido. Sandra coincide en que llega la hora de encontrar otra denominación para el lugar, pues los nombres dan una energía. Ahora está en su búsqueda, mientras sigue acomodando, pintando, limpiando. Siempre con manos amigas y familiares muy entregados a ayudar. Qué poderosa y fraterna comunidad… Cómo fluye todo cuando nos entregamos a los procesos que la vida propone -u obliga- y somos capaces de pedir y aceptar ayuda…

Y, bueno, después de la lluvia que cesa casi a las tres de la tarde llegan su madre y familia desde Santiago a instalar muchas cosas que faltan en esta casa nueva. Me siento como en esos programas gringos donde transforman las casas de familias que lo necesitan y al final saltan y lloran cuando ven las remodelaciones. Se mueven entre la cocina, el baño, la sala y la cabaña de atrás en la que vivirá Sandra y Pía. Yo me río con la sensación de reality y me da gusto verlos a todos con tanta energía. Entonces, salgo a almorzar a lo del poeta. Me voy caminando escoltada por Chico, uno de los perros, y mi fiel amiga Domi. Pienso que me seguirán unas cuadras, pero llegan al museo conmigo, que está a unos 20 minutos caminando, y hasta quieren entrar. Los dejan fuera y nos despedimos. Yo llego al sol brillante y las mesas algo mojadas con la lluvia. Me siento -literal y emocionalmente- feliz, tranquila y agradecida en esta Isla Negra que tiene muchos colores y bellas conexiones….

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Con Domi y Chico, camino a lo del poeta

Con Domi y Chico, camino a lo del poeta

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