Los perfectos hilos de la Vida

-Pero amigo, es que yo quiero desayuno, no almuerzo, ¿será posible un café árabe con tostadas como sale ahí en el letrero o es mucho pedir? -le digo al mozo colombiano que atiende el café Sherezade, en Patronato (un barrio comercial e históricamente migrante; bueno, bonito y barato, además de muy entretenido), donde se aprestan los shawarmas y rellenos en la vereda, cerca de la una de la tarde. Él se ríe y me dice que irá a preguntarle a la maestra de cocina. Vuelve; me responde que no, que ya están por sacar almuerzos. -Pucha, la maestra -le digo con puchero y le insisto: ya, pero ¿qué puedo comer que sea un poco más liviano y no sea un plato para acompañar mi rico café?-. Los dos nos quedamos pensando unos segundos hasta que Luz, la amiga que va conmigo en la aventura, menciona la palabra hummus. Se encienden mis papilas y neuronas y le digo al mozo amigo: ¿y tienes porción de hummus con pan pita? -Cuando me dice que sí soy la más feliz y nos instalamos con la amiga a compartir café y aperitivo/desayuno delicioso mientras nos contamos la Vida y parte de mi reciente viaje.

Pero antes de esto pasaron un par de cosas. Y seguirán pasando en un día -y fin de semana- de reencuentros, contrastes y certezas que me dejan -finalmente- alegría, calma y sentido en el corazón. Es potente comprobar cómo se mueven los hilos de la Vida y cómo todo está conectado aunque no podamos entender la lógica de esto ni dimensionarlo…

Ah. Y un punto aparte. Acá están los audioróscopos de junio. Una “ruta de navegación”, como dijo la amiga Carol, donde está la energía del mes y luego otro audio para los doce signos.

Sigo. Es viernes y paso de una lectura de carta astral cruzada por el tema de la muerte y del desapego -pronto haré una charla sobre esto último- a encontrarme con Luz, una amiga que no veo hace un rato y que hace más de un año está sin trabajo, con todo el proceso interno y externo que esto significa, el cual ha sido bello y angustiante a la vez. A diferencia de otros viernes -pese a varios correos- decido no poner a nadie a la hora de almuerzo con lectura astrológica en la agenda y le digo a la amiga que si me acompaña a Patronato a comprar un par de cosas de abrigo y que luego la invito al café árabe respectivo.  Partimos juntas en metro y luego cruzamos el clásico Parque Forestal de Santiago. Estamos en esto cuando recibo un mensaje de una hermana/amiga con quien compartimos ya no sólo telenovelas brasileras y turcas con mucha risa, sino además gran conexión y apoyo en distintos momentos y a quien veo casi a diario porque paso a saludar, a tomar té, a ver la telenovela de turno en medio de las lecturas; a veces hasta me toca almuerzo compartido. Bueno, el mensaje me dice que acaba de morir su papá, que estaba enfermo hace unas semanas… Los llevo al corazón de inmediato y me detengo en un rincón a llamarla sólo para estar, no para decirle nada en específico, sólo para acompañarnos de corazón.  No casualmente el velatorio es apenas a unas cuadras de Patronato; le digo que iré. Ella me dice que no pensando que estoy en mi consulta, que con llamarla ya es suficiente, mientras se siente su voz de niña con la tristeza pura que todos vivimos en momentos así. Le digo que igual iré. No casualmente -de nuevo- Luz también la conoce y le tiene gran cariño.

Guau, la muerte otra vez, reflexiono. Pasamos, entonces, a las compras que están entretenidas, pero no nos detenemos mucho, luego del café nos vamos caminando cuales turistas porque hay un par de mercados que no conocemos y están muy buenos y llegamos a la iglesia a abrazar a la amiga a sentarnos tomadas del brazo, a escucharla, a estar… Siento la belleza de la Vida y del alma que permiten conexiones y momentos precisos en medio de toda la agitación -reales o agrandadas por nuestro ego- que cada uno vive… Y doy gracias en medio de la tristeza que -como muchos- conozco. Sé de qué se trata la muerte, su dolor, su silencio, su vacío, su sagrada presencia y su “cámara lenta”…

Después de abrazarnos mucho las tres, con calma hacemos el camino  de vuelta con Luz hasta Providencia, donde ella dejó su bici para seguir a casa. En medio pasamos a ver otras cosas y Luz recibe un llamado. Nos detenemos en un rincón para que pueda hablar. Ella hace un gesto típico de felicidad con el brazo y medio que se agacha, mientras sé de inmediato de qué se trata porque se me eriza la piel y ella habla con chispa diciendo: ‘gracias, da gusto recibir noticias así’. A esas alturas yo figuro saltando y bailando al lado de ella. Cuando corta el teléfono le saltan las lágrimas de emoción y alegría y me dice que sí, que por fin, después de un año y medio, encontró trabajo, al tiempo que nos abrazamos una y otra vez con saltos y risas… Guauuu, la Vida es infinitamente bella… Luz sigue con sus ojos llorosos y risas nerviosas y le digo: tenemos que ir por un pisco sour  ahora! A celebrar! -y me responde feliz que sí! Entonces nos vamos al bar/restaurant de la vuelta a comer y brindar. Cuando el mozo nos dice qué queremos le cuento: para empezar dos sour porque mi amiga está celebrando- él cree que es su cumpleaños y realmente es algo parecido-. Ahora comienza otro ciclo. Nos quedamos ahí un rato comentando tantas vivencias de estos meses, algunos con desazón y otros de grandes comprensiones. Nos quedamos también  sintiendo enorme agradecimiento en el corazón…

Yo no puedo dejar de mirar y valorar cómo la muerte, el dolor, la alegría, la liberación, los cierres e inicios se unieron en un solo día que podría haber sido un viernes más con un par de noticias… Pero algo -los hilos de la sabia y perfecta Vida- se movilizó para que todos los involucrados -incluidos quienes leen esta nota- hiciéramos una perfecta danza que nos deja tremendo Amor dentro y en el aire para sentir que sí, que la Vida -como siempre lo digo- es perfecta, no es cómoda y tiene de todo… Y a eso vinimos: a experimentarla con todas sus tonalidades…

Mi fin de semana avanzará con otros dos bellos reencuentros, un agradable almuerzo, más situaciones en torno a la muerte y gestos de amor que siguen sucediendo en medio de nuestras angustias y cuestionamientos… GRACIAS.

Regalos del Sur

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Lago Todos Los Santos, sur de Chile

Hablo en silencio con el lago y me salen lágrimas de agradecimiento… Siempre me conmueve el Todos Los Santos, con sus tonos esmeralda y las montañas volcánicas rodeándolo como un verdadero refugio/tesoro de enorme conexión, belleza, sanación y placer… Amo todo esto… Y pese a que estuve muchas veces aquí no deja de maravillarme… Será porque mis orígenes son de agua… Recuerdo una vez en que un señor mapuche que quizá dónde vivía me guió porque estaba perdida y compartimos la fruta que yo llevaba mientras me contaba que venía al consultorio en Petrohué, que caminaba horas desde su casa por allá lejos y que aprovechaba de comprar algunas cosas… Quedé tan agradecida de perderme para encontrarme con él, quien era como el representante del lago mismo, digo, tenía una energía muy pura y estoica…

Vuelvo a este lago y parque nacional; me da risa porque al bajarme del bus, un chico me ofrece paseo en su lancha que está por salir, que aún no hay suficiente gente pero que van tres brasileros y que si somos más nos sale más barato… Le digo: Mira qué buena idea, pero déjame llegar al menos poh, amigo -y se ríe mientras agrego que necesito aterrizar, ir al baño y al menos respirar un poco, ¿no te parece?… Todo esto después de la alegre charla con el chófer de la micro, donde a mitad de camino me paso a copilota para disfrutar la vista y comentamos de todo un poco, incluso de los “millonarios” que tienen casas por acá… Una vez llegada, en el baño me desabrigo porque acá hace más calor que en Puerto Varas, donde estaba cubierto.  Al salir, el mismo chico me dice: ¿lo pensó? Porque ahora hay más gente -afirma con convicción pero sin ser invasivo y le digo con cierta sorpresa por su perseverancia, riéndome: bueno, será que tengo que ir. Pero una pregunta: ¿qué pasa si una pasajera se marea? -se ríe y me dice “si no hay ni olas hoy”. -Ya, pero es que en serio yo me mareo y no es bonito, ¿ah? -le respondo; él dice que no me preocupe, que además lleva un balde por si acaso me vienen náuseas. -Ah, qué preparado, le digo riéndome cuando ya estoy casi subiéndome y nos saludamos entre chilenos, brazucas y gringos que tomamos la lancha para disfrutar del lago, el sol, las nubes, el volcán imponente y los verdes intensos…

Lago Todos Los Santos

Después del paseo, en que efectivamente no hubo mareos pero sí mucha belleza y energía, camino por la orilla del lago acercándome al bosque del parque nacional Vicente Pérez Rosales, espacio sagrado, sin duda. Con los pies en el agua en su arena volcánica agradezco y siento puro amor… Me quedo minutos sintiendo todo, desde el viento hasta el aroma y la alta vibración que todo lo impregna… Aquí hay sólo presente… Hablo con las aguas, las montañas, el cielo, los árboles, la arena, las piedrecillas… Tengo tanto que saludar, agradecer, pedir… Les pido luz para lo que viene, que me contagien ese poder… Recorro mi 2016 junto a ellos y sigo sintiendo mucho amor y calma en el corazón… Luego me siento más allá, en la sombra y me río con las avispas que llegan en cuanto intento comer lo que llevo en el bolso: ya, déjenme, que es mío; después les convido, no sean pesadas poh, chiquillas -y se alejan después de acosarme un poco…  Nos saludamos con otros viajeros y al rato emprendo la vuelta por el bosque en que se siente la humedad y el aroma intenso de algunos árboles que resguardan el lugar…

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Después de tomar un té de menta para pasar el calor, me voy a los clásicos Saltos del Petrohué. Paso por pasar realmente, pues ya los conozco, pero el sonido y el color de esas aguas es siempre gratificante…  Incluso el chófer algo hosco medio me reta porque según él voy tarde y es verdad, sólo queda un bus para regresar, pero es que el lago es tan envolvente que dan ganas de estar horas sólo en eso: ‘estando’ con él, permitiendo que su energía abra aún más tu corazón y reconecte todo en ti… Y en medio entiendo por qué tenía que ir… Cuando estoy tomando una foto y disfrutando el sonido intenso del agua, escucho: Jimena Zúñiga! Qué haces aquí? -y yo me  quedo tan sorprendida como Javier, mi amigo y vecino, ex dueño del restobar El Magdalena. Nos saludamos entre risas y sus amigos también quedan con cara de pregunta de ese encuentro. Me hace gracia la sincronía porque es como si me dieran permiso para compartir en esta parte del viaje porque ya terminé de escribir las Predicciones 2017 (sólo me falta editar detalles y estarán publicadas después de Navidad en Emol.com) y la noche antes salí a cenar hasta tarde con Paz, una viajera chileno-argentina entre muchas risas; luego por la mañana conversamos bastante con un matrimonio argentino muy cálido sobre Chile y nuestras miradas político-sociales, pues a ellos les encanta venir acá… Con Javier no conversamos mucho porque me tengo que ir como me advirtió el chófer, pero nos damos abrazos y bromas como siempre. Una vez en el bus me sigo riendo por el encuentro y me despido del lugar, mientras disfruto el camino mirando cada espacio de este bello sur de mundo…

Petrohué

Petrohué

Al llegar a Puerto Varas está más nublado, me siento en la costanera a mirar la tarde y a escuchar una banda de música alemana que no me encanta pero está compuesta por unos cinco adolescentes de por acá que le ponen algo de sorpresa al largo atardecer (el Sol se esconde como a las 22 hrs en este tiempo en el sur). El señor que figura sentado en la misma banca que yo me conversa y comentamos detalles de la vida sureña. Él es de Puerto Montt (ciudad capital de esta provincia, a media hora de Puerto Varas) y estuvo por temporadas en Santiago, pero me dice: yo no cambio mi sur, no cambio todo lo que tenemos acá, imagínate: lluvia, sol, viento, frío, lagos, volcanes, mar, arcoiris… -y yo le encuentro toda la razón; es el mega privilegio. Compartimos un rato y me despido para caminar un poco más antes de ir a cenar.

Unos pasos más allá cuando me divierto mirando unos perros callejeros que se meten todos juntos al lago como si fuera “la hora del baño”, suena mi celular y es Dani, desde Inglaterra, y hablamos una media hora mientras camino y las nubes se ponen oscuras con ganas, cosa que adoro porque el verde se intensifica y el lago toma otros tonos… Nos reímos a carcajadas con nuestras aventuras -a ratos con cara de desventuras-  y conectamos también con la felicidad tan simple de la vida: como encontrar algo que buscabas  a precio muy barato cuando estás con poca plata y pensabas sería carísimo, como caminar sin prisa ni planes a orillas del lago, o conversar con cualquiera cosas cotidianas y sensibles a la vez… Me voy a mi cena segura de encontrar mi -ahora- mesa favorita, al lado de la ventana, en el restobar habitual, y así es. La pasta con espinaca y ricotta más una copa de vino no tan sabroso pero servido con amable complicidad son un gran y perfecto cierre de este día paseado, compartido y regalado en este sur sanador…

Ritual de otoño: Honramos la Vida y sus ciclos, sáb 28

luzcorazon1Nunca sabemos cómo la Vida nos hará aprender… Nunca sabemos qué vueltas y experiencias nos regalarán el alma y el espíritu para avanzar en nuestra espiral sagrada por la que transitamos en esta vida y desde las anteriores… No sabemos qué disfraces traerán nuestro crecimiento interior y los cambios de ciclo que nos correspondan vivir… Y podríamos estar confiados ante cada hecho porque tras cada experiencia -desde las más alegres hasta las más tristes- siempre tenemos algo que integrar, mucho que descubrir y atesorar, demasiado que agradecer y comprender y tanto que crecer y VIVIR… Pero no. La confianza, la certeza plena en la magia, sabiduría y bondad de la Vida casi siempre está lejos de ser una práctica en nuestro día a día. Y es normal. A todos nos pasa y a cada rato… Llegamos acá con un ego maravilloso, muy hábil, llamador de atención e incondicional en su labor: acompañarnos en el camino y ayudarnos a crecer pero desde la resistencia, la confusión, el miedo, el apego, la agresividad, el narcisismo, la victimización, la evasión y más… Esa es su labor para que nuestra consciencia despierte.  Lo raro -pero cada vez más posible- es conectar con nuestro corazón puro que no teme y que sabe que todo está bien porque forma parte de una experiencia luminosa en nuestro caminar…

Y cuando ya sabíamos -acá lo escribí un par de veces- que marzo 2015 era un gran cierre y que sería intenso, al ver lo del volcán Villarrica, los incendios en el sur y en Valparaíso, además de los procesos personales de cada uno donde nuestra centrífuga colectiva de la que tanto conversamos por acá en  2014 nos ha sacudido con ganas, muchos pensábamos que ya estaba. Pero justo ahí llega el poder del agua hasta el árido norte chileno, reaviva -y desborda- los ríos desde las montañas y el agua con barro baja con toda su fuerza arrasando con todo lo que parecía tan estable y sólido en nuestras vidas… Y aquí estamos otra vez en este precario Chile. Así es este rincón que en el que decidimos nacer o quedarnos: frágil y poderoso a la vez.

Así, ahora desde el dolor, la angustia y la incertidumbre que hoy se siente en el norte y el sur chilenos y con mucho amor y conexión desde el corazón, honramos su transformadora experiencia que hoy necesita resolver las urgencias pero que al mismo tiempo y ya después con más fuerza nos mostrará a todos -quienes quieran descubrirlo, claro- el amanecer otoñosentido de estos hechos que hoy nos duelen y conmueven. Para todos los seres que ahora les corresponde vivir el despojo con todo lo que implica, va nuestro Ritual de otoño de este sábado 28. Porque aunque sabemos que la Vida tiene de todo, que vinimos a vivir una gran gama de experiencias poderosas que escapan a nuestro control, no son nada fáciles los momentos límites y los cierres drásticos, los espacios donde la muerte llega o nos roza… Desde el teatro Oriente a las 17 hrs, honraremos y celebraremos la fuerza de la Vida con la particular energía que nos propone este tiempo: desapego, disfrute y autoconfianza, porque este 2015 es un año clave para vivir desde el corazón cada día más.

A continuación va la nota anterior sobre el ritual y al final todos los datos necesarios para asistir. Gracias por compartir desde donde estén y por formar parte de este espacio de detención y conexión. ❤

Ritual de OTOÑO: Para vivir un año desde el corazón, sáb 28 marzo

Cuando la energía de este marzo está eléctrica de la mano de Marte, Urano y Plutón, quienes se unen -y nos agitan- para recordarnos la potencia de estos tiempos nuevos, le damos la bienvenida “oficial” al 2015 con un RITUAL-MEDITACIÓN DE OTOÑO este sábado 28 a las 17 hrs, en el teatro Oriente, Providencia. Celebramos el ingreso del Sol a la constelación de Aries, por tanto celebramos la Vida con toda su belleza, poder, amor y desafíos…

Estamos en semanas muy importantes, pues cerramos un ciclo de tres años casi, que comenzó a mediados de 2012, y nadie podría decir que somos los mismos de antes o que no se nos ha movido el piso desde esa fecha hasta acá… Nos hemos limpiado dentro de nuestra propia lavadora con varios procesos de lavado en los cuales nuestro querido ego se ha resistido y entregado al mismo tiempo… Hemos sentido la muerte de nosotros mismos y de aquello que creíamos sólido, y también pudimos renacer con nueva piel… Después de nuestros lavados y enjuagues propios que alivianaron el peso del último tiempo tuvimos la valentía de vivir nuestros procesos de centrifugado y 2014 nos trajo tremenda agitación que nos dejó a veces desnudos frente a nuestras verdades, a ratos mareados sin saber qué hacer, pero también con un corazón nuevo: más libre, despierto, poderoso y puro…

autumn-leavesloveEl camino que iniciáramos hace casi tres años a ratos nos trajo mucho dolor, desazón y a nuestra ya compañera de camino, la -ahora- popular incertidumbre con la que hemos aprendido a convivir cada día más… También vivimos tremendos logros, conexiones y enorme crecimiento… Aprendimos -y seguimos practicando- la paciencia, el desapego, la flexibilidad, la mirada profunda, la empatía y parte de la enigmática dinámica de esta Vida que nos es lineal, sino una esfera que pulsa en múltiples direcciones…  Estamos más grandes y muchísimo más conectados, lo sepamos o no. Por eso, en parte, celebramos especialmente la llegada de este otoño  2015 (primavera para nuestros compañeros del norte) que nos abre la puerta a generar desde nuestro corazón caminos más alegres y armónicos por los cuales crecer cada día…

El último sábado de este marzo intenso, el 28, nos encontraremos a detenernos, valorar todo lo andado, respirar, disponernos a cosechar, celebrar la llegada del Sol interior porque el exterior comenzará a alejarse poco a poco para que vibremos distinto y, sin duda, nos juntaremos a sentir el pulso bello de nuestra Vida en una tarde de meditación, reflexión y música… Son todos bienvenidos, de todas las edades y colores, amantes o detractores del Otoño, con toda la energía de cada uno, inlcuidos nuestros miedos e inseguridades, que intentaremos limpiar en este ritual para que caminanemos con más sonrisas este 2015… Acá les dejo todos los datos junto a un poco de música que puede inspirarnos en este marzo… Y muuuchas gracias por leer este blog en todo este ciclo agitado, en el que hemos aprendido tanto y nos hemos acompañado. Los espero junto a un entrañable equipo de gente donde también están los chicos de la corporación Juventud Providencia para que el sábado sea una fiesta para nuestro . GRACIAS!!! Acá la info:

DÓNDE?: Teatro Oriente, AV. PEDRO DE VALDIVIA # 099, entre Costanera y Providencia, metro Pedro de Valdivia. 

CUÁNDO?: Sábado 28 de marzo, a las 17 hrs. Se ruega llegar al menos 15 minutos antes para comenzar puntuales. El encuentro dura hasta las 19:30 con una pausa de 15 min.

CUÁNTO?: Tome nota: La adhesión es voluntaria y es de sólo $1.000 + FRUTOS SECOS (use su imaginación más allá del maní, por fa) para compartir y su botella de agua individual, recuerde que el sol sigue veraniego. 

QUÉ MÁS?: Como siempre,  si sabe de gente que está angustiada o estancada, que necesita reconectar con el sentido de este tiempo y de la Vida, invítelos, es la oportunidad de transformar la energía… MÁS DUDAS, PREGUNTAS, DESAHOGOS? Llame ya, al 9. 084 20 67 o escriba por aquí o a nuevaji@gmail.com . Aguante con marzo 2015, a aprovechar sus oportunidades de cambio y FELIZ OTOÑO!

Todo llega cuando tiene que llegar

crisalida… Así dice la mexicana Julieta Venegas antes de comenzar  una versión desenchufada de su canción Lento... Y, sí, en medio de la incertidumbre y “revoltura” del inicio de 2013 busco respuestas e interpretaciones, no porque quiera demasiado, puesto que simplemente lo estoy viviendo, sintiendo y aceptando, pero ya que el ilustre público de este blog y de mi consulta (que, por cierto, ya no tiene horas disponibles este verano, lo siento, respire y llame en marzo estimado lector) lo piden, parece que tengo que escribir sobre qué está pasando… No lo hacía porque no me salía ni me llegaba algo más allá de mirar la carta astral y decir: obvio que estamos en un tiempo fuerte, pero ¿y?

¿Qué está pasando?… Nada. Y TODO a la vez. Siento que eso nos tiene revueltos a muchos: la suspensión aparente de las cosas, el limbo, el eco…

Hace unos meses le dije a dos amigas por separado: ¿es idea mía o los pájaros están cantando más fuerte? Porque yo los escucho en plena hora de taco con bocinazos y todo y a la mañana y en las horas de trabajo en mi consulta-. Ambas saltaron expresivas con un “¡¡sí!!” y me contaron que también los escuchaban más incluso de mañana aunque una de ellas vive en un lugar con mucho ruido de los autos… Entonces, ellos también deben saber del tiempo nuevo, seguro lo están anunciando y cachan (entienden) mucho más que nosotros, pensé…  Semanas después le comento a unos amigos en una cena de inicio de año conversando sobre los cambios energéticos: no sé, pero yo he notado unos espacios de silencio que son como magia; es decir, voy caminando por pleno Providencia o Pedro de Valdivia a las 3 de la tarde  o a las 7 cuando está lleno de autos y sonidos de la ciudad y se producen como “burbujas de silencio” como si el tiempo se detuviera y todo está funcionando con edificios en construcción, oficinistas, autos, etc., y hay silencio… es muy loco. Un par de ellos dijeron que sí, que habían sentido lo mismo y agregaron otros detalles…

Y no le doy mucho la vuelta en la mente a este tiempo, sólo siento una revoltura: pena, miedo, confianza, limpieza, agradecimiento, incertidumbre, alegría, silencio, agobio… Finalmente el cóctel revuelto termina en un lindo resfrío al que le doy la bienvenida no másp: bueno, me quieres visitar, ok, dale, pero no te pongas pesado, mira que la agenda está llena y no puedo suspender todo porque si no terminaré en pleno febrero trabajando y eso me deprime; pararé un poco, te haré caso, pero tampoco le pongas color…  Y los pañuelos desechables, el óleo 31, el té de menta con limón, más jugo de naranja exprimido se transforman en mis acompañantes por unos días. Lo malo es que vino la fiebre y hace calor, lo cual es redundante,  entonces, además de mojarme las muñecas con agua bien fría, recuerdo la técnica china de mi querido doctor Lee y me pincho unos puntos para que baje, al rato cede, al otro día vuelve y de nuevo los pinchazos… Bajo la agenda social por cuatro días y voy a casa temprano en pleno verano con el sol alto y decenas de panoramas por hacer en Santiago, incluido un concierto de Djavan… Es que el cuerpo -sabio, como siempre lo digo en este blog- a veces es literal: estoy hasta las narices (sobrepasada) y además estoy botando penas (agua)… Purificaciónp. Entonces no puedo evadir ni exigirme, mi cuerpo dice: basta, a casa y a la cama…

-¿Cuándo te resfriaste, nena? -me dice Pablo. El sábado en que fuimos al concierto de música sagrada en la cripta de la iglesia los sacramentinos, es que lo de cripta era de verdad, parecía refrigerador, bella igual, potente esa iglesia, pero mucho frío y veníamos con calor -unos 32º- de la calle…  Con él hablamos un poco de la ansiedad de este tiempo y cómo nos juega en contra. Nos reímos a carcajadas con temas de farándula y pelando ciertas cosas de la tv y la actualidad, como la racista rutina de un comediante chileno… Hoy no se puede tapar nada ni hay intocables; qué bien.

Concierto Músicas Sagradas del Mundo, Santiago de Chile

Concierto Músicas Sagradas del Mundo, Santiago de Chile

Pero ese día de música, además del concierto, obtuve una respuesta sobre este tiempo. Me encontré con Angélica, mi terapeuta de Flores de Bach, después de abrazarnos por el nuevo año, me dice con su conocido entusiasmo sagitariano: Oye! Sabes que el año empieza energéticamente esta noche, a las 00.00; mañana 13 de enero?!  -¿Será por eso que yo siento que el 2013 aún no empezó? – le digo riéndome, yo pensé que era yo la atrasá… Y me explica algo que no recuerdo tanto (onda que el calendario gregoriano y sus convenciones, y otras cosas; ah, y que era el año de la Gracia), pero todo el rato me sonó que sí, que ahora estábamos en cierres… Cuando el lunes vino el resfrío, más me acordé de eso…

Y en mi consulta las palabras cierre de ciclo, dolor, incertidumbre, miedo, nueva etapa, dudas, no sé, despedida; se pasean con fuerza. Aquí estamos, en pleno proceso de transformación, acompañados por Saturno en Escorpión que, como es lento (Saturno), aunque llegó ahí en octubre  para quedarse por buen rato, ahora sí comienza a sentirse su proceso de muerte y renacimiento en nuestra psiquis… Como lo dijo el astrólogo Mark Borax: “Algo está tirando del espíritu humano ahora, y es la conciencia incipiente de cuánto potencial tenemos como especie, que no hemos reclamado todavía. Conforme Saturno regresa a Escorpio, resuena el llamado a través de los pasillos del alma: ¡Despierta! ¡SÉ EL AMOR QUE ERES! SÉ EL AMOR QUE ERES. No dejes que nada se interponga entre tú y tu verdad… Durante este trayecto de tres años, cada tendón que te engancha al mundo falso se estira hasta el punto de quiebre. Cada mentira que has tragado desde la niñez te borbotea en las entrañas. Cada relación que mantienes a expensas de la verdad más profunda, arde en el fuego sagrado de este Año del Dragón. Cada rincón oscuro de la infraalma está siendo roturado, dejando expuesto el fondo del suelo fértil en el que se basa la vida. Aun cuando el cambio esté bloqueado en la superficie, el alma de la especie sigue siendo capaz de regenerarse por debajo, y es hacia esas profundidades ocultas que debemos mirar ahora para lograr un milagro (…)  

Mientras las economías caen y la conciencia de las masas se despierta del trance, Saturno clava su mirada impávida en el alma del mundo, exigiéndonos salir, estar presentes, elegir el amor, y recordar.  ¿Recuerdas?, ¿Recuerdas, debajo de cada pérdida y agravio, quién eres?, ¿Recuerdas por qué viniste aquí?, ¿Recuerdas la verdad de integridad que vive debajo de todas las historias de quebranto?

Aquí, en las primeras semanas de su excavación de tres años a través de Escorpio, el Señor del Karma está dragando la especie. El gran don oscuro de Saturno en Escorpio es restaurar la integridad, arrancando los filtros que mantienen fuera la verdad. Cada fragmento, cada pedazo roto, cada amor fallido, cada sueño muerto que fue enterrado, está siendo sondeado para ver si puede resucitar….”

Como ya señalaron varios, y como al menos yo lo siento en mí misma y en lo que me rodea, estamos en plena metamorfosis, la humanidad está dando a luz una nueva humanidad, nosotros estamos muriendo para renacer… Cuando una periodista de The Clinic me pidió un consejo para el “fin del mundo”, el 19 de diciembre pasado, además de reírme con otras cosas que comentamos le dije: nuestro ego es tan infantil que está esperando algo espectacular, pero resulta que a nosotros se nos está terminando el mundo adentro. ¿Cómo? -me dijo. Ya, te apuesto que a ti misma te pasaron cosas fuertes, dolorosas, este año, que estás viviendo más de un cierre o duelo, que hay situaciones que perdiste y que te remecieron, ¿sí o no? -le pregunté. Ah, sí -respondió. Yap, de eso se trata, nuestro mundo interno se está desmoronando y además el mundo externo también se cae a pedazos, hoy no podemos confiar en nada externo ni aferrarnos a nada… -seguí.

Entonces estamos en plena convulsión lenta e intensa, como la oruga que pasa a crisálida y ahí bulle sin que nadie se entere, pero le está pasando de todo y se prepara para su nuevo estado. Así estamos. Tal cual. Y es bello, doloroso y asfixiante a la vez. Pero la promesa de las alas multicolores para volar está. Lo que pasa es que nos cuesta tanto respetar los ritmos de la vida -y de la naturaleza- y en cambio insistimos en forzar las cosas… todo mal con eso. Ya no podemos seguir con el ego ansioso, apurado, controlador… (que nos lleva, entre otras cosas, a resfriarnos, ja)… Ahora hay que ACEPTAR. Pareciera que no estamos avanzando ni logrando nada, pero eso es un espejismo y boicot del ego. Ya están las respuestas, los hallazgos, las señales, los logros, el crecimiento… Están “siendo”. Están en camino y a cada instante para quien quiera verlos y transitarlos… No necesariamente son grandiosos, lo pequeño aporta muchísimo y tiene potente significado… Pero hay que respetar el ritmo de crecimiento de cada uno y abrirnos también a la energía colectiva que, sin duda, está en cambio como nosotros, lo cual aumenta la sensación de angustia a ratos… Pero ya estamos “iniciados” en el nuevo tiempo y la magia está disponible: de nosotros depende vivir las crisis (metamorfosis) como regalos y generar saltos cuánticos en nuestro camino en vez de quedarnos en la víctima del viejo mundo, lo cual estanca nuestra energía…

Ahora, con la nueva conciencia disponible para todos en nuestra crisálida personal y planetaria, podemos ver, reconocer y aceptarlo Todo, incluso la sensación de vacío porque “Todo llega cuando tiene que llegar” y todo está bien. Vamos poco a poco en un tiempo convulsionado, raro, nuevo, mágico, acompañado, vivo, luminoso, sutil, drástico, creativo, liberador, poderoso…  Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

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