Guiños del alma

Mi ojo derecho late descontroladamente. No porque le guiñe a nadie, sino de cansancio. Me está gritando que pare y hago lo que puedo por complacerlo: manzanilla, melisa, menos tele, respiración consciente y tratamiento de sanación zen. Le digo que me perdone, que estoy tratando, que cada cierto rato me pasa lo mismo: lleno mi agenda con distintas cosas, trabajo mucho, me siento sobrepasada e incapaz de bajar el ritmo pues  me cuesta poner límites –una de mis tareas desde que nací y por largo rato-, pero que “estamos trabajando para usted”.

También le digo que me entienda, que el 2012 es así, intenso y aceleradísimo; encima estos días Urano se junta de nuevo con Mercurio y agitan todo lo mental y eléctrico de la vida, del cuerpo y de las energías colectivas… quizá por eso mi ojo late raro, no como otras veces, más rítmico… Pero a él no le importan nada mis excusas ni el contexto, ni que esté preparando dos charlas de astrología para entender el 2012 (más detalles en el post anterior y en otro que viene). Él está cansado y me está dando una gran señal antes de que siga ciega a mi ego apurado y me estrelle por ahí…

Es que el cuerpo además de noble, sabio y sagrado es uno de los portavoces del alma. Y el alma tiene la película más que clara. Pero el ego nos hace creer que es él quien comanda todo… Y nop, el ego es un niño mimado, inseguro, débil, miedoso, orgulloso, apegado, voraz; inteligente en lo racional; que juega a bueno, malo, payaso, raro, perfecto, fuerte o ausente;  socialmente posible: puede ser héroe, víctima o victimario; metido en el sistema o anárquico, lógico, rápido, astuto, flojo, esforzado…

El ego, nuestra máscara de sobrevivencia e intercambio en este mundo,  puro patalea frente a los llamados del alma. Ella dice detente y el ego dice: muévete, estás perdiendo el tiempo. El alma te sopla al oído: necesitas descansar; mientras el ego te muestra la cantidad de obligaciones que tienes, lo importantes que son, lo que opinarán los otros si no las haces y que eres un flojo, que deberías agradecer que tienes actividad, etc., etc. O el alma te indica con una sincronía o un llamado que te muevas hacia un punto y que trabajes por algo, pero el ego lo boicotea con horas en el computador o la tele, evasiones varias, supuestas obligaciones familiares u obstáculos tan “reales” como que no tengo tiempo o no tengo el dinero o la salud… Ja.

Y entonces el alma se entristece, pero sigue confiando en nosotros, en nuestra esencia. Y es benévola, compasiva; nos espera. Pero cuando no aguanta más –y de acuerdo a lo acordado por nosotros mismos en esta encarnación- el alma llega a su límite y grita: nos manda un “evento” que nos despierte para que hagamos lo que de verdad vinimos a hacer a esta vida que elegimos… Lo malo es que el manual para entender las señales y poder interpretar el sentido de estos eventos, a veces está perdido en algún cajón de nuestro inconsciente o lleno de tierra y no lo entendemos del todo. No comprendemos el para qué de una enfermedad, de una frustración, de un desencuentro, de la cesantía o crisis económica, de una ruptura de una relación, de un “fracaso”, de un duelo… Nop, el ego se acelera y busca un mecanismo para que no entendamos y sigamos insistiendo con la acción, o nos victimicemos, o entremos en rabia o en miedo, emoción favorita de Don Ego.

Pero el alma sabia y pura –que también cacha que es 2012 y que todo está rápido- nos da otra oportunidad… Y probablemente de nuevo nos tropecemos. Entonces, algunos entendemos y otros seguimos repitiendo la materia…

Así, la semana pasada en mi consulta, Rosa, una mujer grande, auto-exigente y de corazón bondadoso, llora desconsolada porque se mudará a una casa que no le gusta; se siente impotente y sabe que todo es culpa de su ego apurado, de su no pedir ayuda y de su desconexión de la intuición que le decía que no era el lugar; pero ya firmó la promesa de compra y no es capaz de decir: “me arrepiento” y arriesgarse a perder unos 5 millones de pesos (10 mil dólares), decisión que la dejaría tranquila…  Carlos mira el peor escenario para su examen de titulación en vez de confiar en sus capacidades -y en la divinidad que lo habita- y al mismo tiempo asumir que en caso de no aprobar, eso siempre lo llevará a algo que la vida le tiene preparado desde el amor, no desde el castigo…  Flavia sólo hace preguntas negativas: que si el hijo será papá joven, que si la hija se enfermará, que si el marido la dejará “en la calle”… Y le digo: ¿viste como sólo preguntas desde el fatalismo? Y ella asiente, pero su ego pesimista-víctima vuelve y sigue preguntando: ¿me ves con alguna enfermedad a futuro?… Y yo me entristezco por dentro y me dan ganas de abrazarla… Y Claudia pregunta si logrará irse con su marido al sur de Chile, a vivir en el campo, mientras el tarot la muestra pasiva frente a su sueño y ella misma reconoce que no está haciendo nada por lo que más quiere, mientras su alma suelta una risa cómplice pues ya entendió que se está boicoteando con la flojera (evasiva común del ego) y viviendo en el futuro en vez de enriquecer su vida hoy (nada más abominable para el ego que el presente)…

Y  el jueves llego –mi ojo arrítmico y yo- a casa y mi querido Fer (vecino-compañero de camino importado de Uruguay) figura pálido echado en mi sillón. Está descompuesto. Ni mate toma, lo cual es un gesto grave para cualquier uruguayo. Entonces, tomamos té de manzanilla con melisa y conversamos. Su cuerpo está somatizando su actual semi-cesantía, su reciente cambio de casa, su trámite de residencia frustrado, el miedo a no tener ni lograr… “Fer, tu panza –y mi ojo, pienso- quiere que pares, que vivas la pena, son muchos duelos juntos…”, le digo a sus ojos decaídos y vidriosos. “Sí”, me dice con su energía baja y decide ir a casa a acostarse. Seguro su alma aplaude ese momento…

Entonces, el viernes de tarde después de trabajar en detalles de las charlas de mayo, rechazo unas invitaciones y me quedo conmigo, en mi tina caliente y el silencio de la noche, respirando, vuelvo a mi por un rato y agradezco, masajeo mi lado derecho de la cara mientras me comprometo a parar aunque sea un poco… Supongo que mi ojo y mi alma estarán confiados en mi decisión, al menos él ya no late y ella debe estar feliz pues el sábado de mañana fui -sin correr- a un bello taller de conexión con la esencia, de tarde caminé a otro ritmo con Marcela, compañera de distintas etapas de la vida y buena conversadora,  en medio del paseo nos encontramos “casualmente” con otra de las vecinas favoritas: Cocó, quien va con sus amigos al super para luego ver pelis en casa y en el encuentro nos ponemos al día con las noticias de los terremotos y los chicos brasileros que los alertan (otro signo de los cambios de 2012), mientras reímos a carcajadas con la farandulización (ego) de la TV chilena de este tema que seguirá dando material… Y el domingo me levanto tarde, sólo como fruta e infusiones para empezar mi día, escribo y después del almuerzo camino lento por tres parques del barrio disfrutando el otoño con otra compañera de camino y gran sanadora María Dolores, con buena conversación sobre este tiempo de cambios, verdades y revelaciones, acompañadas de sorbos de mate con hierbas y el sol tibio sobre los hombros…

Aquí vamos, día a día intentando escuchar más al alma y bajándole el volumen al ego que a cada instante patalea y quiere dominar la escena como está acostumbrado, pero el alma se asoma cada vez más -en muchos- y yo me río con esta danza interna que nos hace despertar. Enhorabuena.

29 de febrero 2012: Carpe Diem

(imagen tomada de la generosa web)

… Una amiga le tiene miedo a los años bisiestos… Otra pelea con el calendario gregoriano y su imposición de un tiempo insano, artificial; ella prefiere el de los mayas…Como sea, el inicio de este 2012 de 366 días está re movido…

Y más allá de los prejuicios o explicaciones matemáticas, hoy 29 de febrero es un día excepcional y, desde mi humilde teclado, invito a quienes lo deseen a sembrar energía de renovación en nuestras vidas y en la de este bello planeta, a aprovechar este día, a vivirlo con más conciencia, intencionar lo que queremos experimentar este año, vibrar en buena energía, poner más ojo en nuestro ego con su constante ruido e insatisfacción, y elevar la conciencia en un momento del año que puede servirnos de punto de partida para transformar aquello que llamamos vida y que, idealmente, debiera ser un espacio sagrado y alegre (se puede)… Es un día para comprometernos a nuevas -y mejores- cosas en lo cotidiano y en lo profundo…

Este 29 de febrero, con Luna Creciente en Géminis es un buen momento para dejar hábitos que no nos sirven y/o están pasados de moda: cualquier adicción (incluido el consumismo), criticar, trabajar demasiado, ir rápido, estar sólo en «el afuera» (familia, pareja, trabajo, tener, hacer) en vez de conectarnos con nosotros, con el silencio, con nuestro mundo interno… Es una jornada especial para aterrizar nuestras ideas y comenzar a materializarlas… También es un tiempo productivo para conversar de lo humano y lo divino especialmente con los amigos, caminar, y comunicar aquello que no hemos dicho… Y, ojo, que esto se extiende por una semana, así que hay espacio suficiente para aplicarse!

Así que Carpe Diem con este 29 y a iniciar buenos cambios en nuestras intensas vidas!

Una vez más: Gracias por el dolor

Tomás estuvo a punto de irse a Canadá a fines del invierno, en medio de todo se enfermó mucho y aún vive una gran crisis de sentido; finalmente decidió escuchar a su cuerpo y ahora me cuenta que se quedará en Santiago, que quiere enraizarse por fin, pero está nervioso, siente la incertidumbre… Fer viajó unos días a Uruguay, a puro reconectarse con el nido familiar, no quería volver a Chile, pero finalmente regresó con nostalgia y miedo a no encontrar trabajo, pues su actual oficio de garzón lo cansó y lo dejará, y de nuevo se encuentra ante lo incierto, pues tampoco puede volver a Montevideo, una tierra bella, pero demasiado quieta… Silvia después de 11 años no sabe si volver o no a su Argentina natal, ya formó cosas acá y le da miedo y cansancio la sola idea de comenzar de nuevo todo allá, pero en Chile aunque no le ha ido mal, tampoco alcanzó -aún- la estabilidad laboral que anhela y la familia está –también- en suspenso… María quería dedicarse a la sanación, su gran don, pero la recontrataron en una gran empresa por un buen sueldo y no le gusta el lugar ni el trabajo, pero aún no puede soltarlo: tiene dos hijas a quienes mantener, mientras su cuerpo apenas se levanta a trabajar cada mañana… Celeste se despidió de su tiroides, que estaba con cáncer, justo después de un año de sostener a su compañero que tuvo la misma enfermedad pero en los pulmones… Mariana vio cómo una parte de su útero se iba con un “pre-cáncer” y cuando le dicen que está todo bien, que ya no hay células malignas, a su madre le encuentran nódulos en la tiroides y también debe operarse antes que sea grave… Pedro presentó unos siete proyectos audiovisuales este año y ninguno resulta y encima alguien cercano lo traicionó. Bajo todas sus andanzas comenzó a crecer una depresión que hoy lo vigila de cerca aunque él no quiere mirarla de frente… Víctor a sus 60 y algo se preparaba para terminar de pagar su casa después de 20 años y disfrutar a sus nietos, pero su próstata le dijo: tengo cáncer, tengo dolor, tengo frustración. Víctor es mi papá…

Así va el viaje de la vida este agitado año, tejiendo sus caminos de aprendizaje, oportunidades, dolor, esperanza, regalos, obstáculos, desesperación, crisis, alegrías… Amor, Conciencia.

Y al finalizar octubre de este intensísimo 2011 estuvimos con Fer en un seminario sobre el cáncer de mama. Allá nos encontramos con Deborah, mi maestra de interpretación de sueños y su amiga Consuelo. Más que por el tema en sí fuimos porque hablaría la psicóloga Bárbara Porter de Mindfulness y la gran antropóloga Patricia May sobre espiritualidad y enfermedad.

Lo primero estuvo re bueno. Al final Mindfulness (práctica de la atención plena) es meditación budista tibetana marqueteada inteligentemente por Estados Unidos, y está buena la técnica. Muy adaptada a nosotros los occidentales, aterrizada, necesaria y benéfica: apunta a detenernos, salir de los pensamientos negativos y aprender a estar presentes. Es simple, algo difícil de mantener, pero segura de lograr.

Y Bárbara Porter resulta muy cálida, dulce y didáctica, cualidades que se agradecen  en su rubro. Nos instó a estar presentes en lo agradable y en lo desagradable de la vida. “El dolor existe, pero el sufrimiento es opcional”, afirmó, parafraseando a Buda. Estar conscientes del momento presente con aceptación, de verdad puede cambiar nuestra vida. Porque, claro, lo habitual es enganchar con la rabia, el miedo, el rechazo, la venganza, la tristeza, la envidia… Y entonces comienza una marejada de pensamientos y sentimientos aflictivos (los venenos de la mente que identifica el budismo) que no paran y nos enferman más… La técnica plantea que luego de sentirlos, podemos mirarlos y dejarlos pasar, desengancharnos, y entonces volver a la atención a nuestra respiración, junto con enfocarnos constantemente en el presente y en lo bueno de la vida… Eso es en palabras hiper resumidas.

Luego vino Patricia May, de quien me declaro –igual que muchos- fan absoluta. Soy su groupie hace rato y la sigo de curso en curso, de charla en charla; me acompaña fielmente en mi MP3 en viajes y caminatas. Y habló de aquello que muchos hemos aprendido luego de crisis profundas: la enfermedad, el dolor, la dificultad, están al servicio de nuestro proceso de evolución y son inevitables.

Con sus palabras recordé un muy buen libro de Robin Norwood que encontré en un mágico y sanador viaje a Villa La Angostura, sur de Argentina, hace unos cinco años, se llama: “¿Por qué a mi, por qué esto, por qué ahora?”. Lo vi y dije: “lo llevo”, mientras se lo pasaba a la vendedora de una librería-bazar a la que entramos buscando pilas para la cámara. No lo solté en todo el viaje y hasta el regreso en Santiago. Aprendí, corroboré, recordé, lloré, sonreí, integré. Lo he prestado y recomendado a mucha gente que está en situaciones límite, como una chica que se separó a los 3 meses de embarazo, o a otra que perdió a su madre, su gran pilar; a una señora que llegó con muletas a mi consulta a semanas de un accidente… Hoy lo está leyendo mi padre.  Y creo que es tiempo también de releerlo.

Bueno, Patricia May con su habitual –y bendita- profundidad nos recordó que evolucionamos a través del dolor, de la fricción, del desacomodo en nuestra vida. Si no existiesen esos hechos no pasaría nada. Nada importante con nuestra historia, con nuestro viaje por este planeta en esta existencia.

“La razón por la cual estamos aquí tiene que ver con manifestar el potencial oculto –incluso a nuestros ojos- de nuestra luz interna, revelar el ser espiritual que nos habita (…) El sentido de la vida es ir a una manifestación creciente del SER en el mundo, un Ser que se expresa en amor, alegría, entusiasmo, unidad, paz, tranquilidad, creatividad”… Claramente, no es tan fácil, dice la propia Paty. “Desde este punto de vista, las circunstancias opuestas de la vida como salud/enfermedad, riqueza/pobreza, tienen un solo sentido: que el ser humano vaya a una mayor relación con su propia luz. Y si nos paramos desde ahí en la vida, podemos entender el dolor o la enfermedad como una oportunidad. Es una oportunidad cuando estamos bien, pero también es otra tremenda cuando estamos incómodos. Porque esto último nos obliga a cuestionarnos. Sin crisis nos cerraríamos y estancaríamos, que es la tendencia del ego. (…) La enfermedad es una oportunidad tremenda que nos abre una brecha en la conciencia para que nuestro ser interno pueda entrar en acción. La enfermedad es una vivencia con un enorme potencial: podemos mirarla como un desafío para que esta piedra preciosa que yace en lo profundo del corazón se revele”, expresa Patricia.

“Lo que ocurre cuando nos enfermamos es que nos enfrentamos a que la vida física es un lapso -finito- y oportunidad de enorme potencial creativo. Entonces, se trata de no perdernos, de no distraernos, de no vivir la vida corriendo y haciendo mil cosas que nos cansan (…) La enfermedad y la conciencia de que la vida física es una oportunidad limitada y preciosa en una circunstancia particular: en un cuerpo, familia y país determinados, es una experiencia de enorme energía para llevarnos a manifestar nuestro ser interior en nuestra vida. Y no por casualidad ocurre lo que nos ocurre”.

“Muchas veces lo que llamamos enfermedad es un evento precipitado por nuestra alma porque a ella le importa que lleguemos a conectar con el potencial espiritual de cada uno para que así podamos ser seres que vibremos en el sentido, en la auto-realización; que hagamos de esta vida un campo de lucidez extraordinario y seamos plenos y felices desde ahí: desde la certeza interna que hay algo en el fondo de nosotros que es luz, claridad y amor. Y eso es algo hacia lo cual podemos caminar. (…) Ese es el principal recurso que tenemos para sanarnos: nuestra luz interna, el fondo de nuestra mente; el centro de lo que somos es un sol radiante, extraordinario. Nacemos en este mundo para reconocerlo y actualizarlo. A eso vinimos…”

… Entonces, en medio de los dolores, Tomás decidió que estudiará Coaching y ya comienza a entusiasmarse con la idea… Fer comenzará a trabajar en un centro turístico vendiendo productos de la tierra y aunque está nervioso, lo nuevo lo anima … Silvia hará su blog para promocionar sus talentos y ver si consigue algo más estable, paralelamente está cocinando comida argentina los sábados para los amigos y comienza a usar otros dones… A María la cambiaron de oficina y aceptó que por ahora su labor de sanadora es entre empleados de una gran empresa, aportando desde ahí con el ejemplo, la voz y la escucha…  Celeste acaba de ir por primera vez en su vida a un curso de temas espirituales y por fin pudo soltar la pena con unas gotas homeopáticas y la terapia psicológica que le ayuda a encausar y ver sus dolores… Mariana se regaló un viaje a Nueva York, dejó su trabajo de más de una década y se apronta a ser independiente, mientras su madre da a luz un nuevo libro de investigación… Pedro aprovechará la crisis internacional, la caída de las certezas, para elaborar un nuevo material audiovisual y está empezando a ver su depresión poco a poco… Víctor está dejándose ayudar por primera vez, decidió que leerá cosas que tenía postergadas, plantará unas enredaderas, irá conmigo al próximo seminario de Patricia May sobre sabiduría china  y saldrá a caminar; mientras la vida lo sorprende con el encuentro con un sicólogo que le ofreció un trabajo cuando él pensaba que a su edad ya nadie lo consideraría… Y yo, en medio de lágrimas, angustias, somatización con vértigo e insomnios, decepciones e incertidumbres varias, me siento agradecida y una vez más me sorprendo honrando al dolor, dándole gracias por lo que ha provocado y porque debido a él también he recibido grandes regalos –entre otros, gente muy bella- en lo que va de este movido 2011… GRACIAS.

Portal de Luz sobre Santiago

(Post dedicado a los mejores vecinos que uno puede tener)

Desde la última Luna Nueva del 27 de septiembre las cosas están re movidas. Mucha gente me lo comenta, lo veo en mi consulta, lo evidencio en mí misma, lo vivimos con los cercanos… Los cambios se aceleraron, el caos está a la vuelta de la esquina, salieron a pasear las luchas de poder y los desafíos a nuestro ego que siempre quiere ganar…

Pero también en este ciclo están aflorando nuestras oscuridades con la posibilidad de sanarlas, entonces lo terapéutico se potencia y muchos estamos encontrando respuestas y sanación de distintas formas, además de acompañar a nuestro cuerpo en su propio proceso de ajuste y depuración.

Algo pasa en todos. Algo se agitó, pero también algo se calmó. Es paradojal. Es como una sacudida que remece pero luego apacigua. Hace unas semanas paseamos en pleno primer sábado del mes por un centro comercial y no estaba repleto ni eufórico como otras veces, de hecho ni me cansé ni sentí sueño, como suele pasarme en los shoppings o malls. Lo comentamos esta semana incluso con la chica de la tienda de aromaterapia que suelo visitar en Providencia, yo quería tomarle el pulso a esto y preguntarle cómo sentía a la gente y ella también me comentó lo mismo sin que yo se lo dijese.

Los astros del 27 de septiembre movieron mucha energía plutoniana (transformación, poder, oscuridades, psiquismo), uraniana (quiebres, rebeldía, ideales, sorpresa, innovación) y libriana (armonía, relaciones, comunicación). Todo este cóctel astrológico está provocando pruebas y depuración en estas áreas.

En eso estamos todos cuando el viernes 7 de octubre Santiago de Chile se oscurece entre las nubes de primavera que me encantan pues el verde de los árboles se ve más intenso; pero de tarde comienzan a iluminar las montañas unos intensos rayos de sol. El Sol en Libra que lanza su luz de conciencia sobre cómo nos relacionamos.

Y yo, como nunca, figuro a esa hora en el departamento de mi vecina favorita Cocó, que estuvo de cumple el día anterior y me dio permiso para ir a comer torta aunque ella no esté pues regresará muy tarde del trabajo. Antes de ir pienso: debiera llevar mi cámara porque la cordillera se debe ver tan bella con este sol en medio de las nubes negras; pero mejor no porque no recuerdo dónde la dejé y perderé tiempo, total puedo ocupar la de ella… Una vez allá y después de saborear mi exquisita merienda y antes de salir caminando varias cuadras primaverales para un encuentro (una meditación-cena) en Ñuñoa, me pongo al día en varios correos postergados.

En eso estoy cuando me llama mi segundo vecino favorito -importado directamente de la República Oriental del Uruguay- y me dice: ¡Veci, asomáte a la ventana que hay un arcoiris gigante cruzando Santiago, no lo puedo creer!…. Y yo salto y dejo todo botado y me asomo al balcón de mi vecina que sí da al este, la montaña, a diferencia del mío que mira al oeste… Y me quedo boquiabierta, impactada, emocionada, se me cae la lagrimita… Cortamos con Fer para vivir esto, que es como un portal en medio del cielo. Fue impresionante, el mega regalo de la vida. Agarro la cámara y tomo fotos mientras agradezco ese momento y pido que esa luz nos llegue a todos y que limpie las oscuridades de la ciudad, del país, del continente. Siento que es una bendición sobre Santiago, esta ciudad tan acontecida el último tiempo por el dolor, la violencia, la agresividad constante, el no escuchar al otro, el sin sentido, el ego obcecado…

En medio de toda nuestra locura citadina un arco de luz atraviesa la ciudad y es un portal de energía sagrada de la naturaleza y de la divinidad de la que somos parte… Guau! Aún lo estoy viviendo.

Fer me vuelve a llamar emocionado desde la azotea de su edificio, juntos pedimos porque esa luz se multiplique, estamos felices y me dice algo que le creo absolutamente: arriba del Manquehue -un cerro que circunda Santiago y que en lengua mapuche significa «lugar de cóndores»- hay seis naves. Sí, naves. «¿E.T.?» -me preguntó Cocó al día siguiente. Sí, Fer me dijo que estaba re nervioso pero feliz de todo lo que estaba pasando. Síp, demás que varios seres de luz -y no enanitos ni seres extraños de color verde pegajoso al estilo marketero de la industria- estaban asistiendo y aplaudiendo ese mágico momento desde lo alto.

Como lo dije en el post anterior, Chile tiene un papel importante en los cambios planetarios que vivimos y que continuarán por largo rato.

Aquí les dejo algunas fotos que, aunque no alcanzan a mostrar con tanta fuerza lo que fue, sí reflejan este regalo de luz que no sólo estuvo este viernes presente, sino que puede manifestarse en nuestros corazones y conciencia desde ya.

2011: Definitivamente… ¡Comenzó nuestro Despertar!

Hace rato que no posteo en este espacio. Y no es que no haya pasado nada, de hecho, ha pasado mucho.

Recién iniciado el invierno, unas semanas atrás, nos juntamos con uno de mis vecinos favoritos, el uruguayo Fer, a charlar, tomar mate y té de menta, y también a meditar con su zafu (cojín de meditación) recién estrenado.

La humanidad, como la mariposa, comienza a salir de su estado de crisálida.

En esto último, frente a mi altar ecléctico, recorrimos la primera la mitad del 2011 con todo lo bueno, lo malo y las lecciones… Con todas las alegrías, los dolores, las caídas, los encuentros, las despedidas, los desafíos, los miedos, los logros, los regalos, las sincronías  y… el estancamiento… Ambos (y varios que conozco) nos sentimos un tanto estancados el pasado otoño… y, al mismo tiempo, enormemente agradecidos de los bellos seres que tenemos cerca.

Pero con la llegada del invierno y tanto eclipse junto entre junio y julio, parece que algo se movió. Ahora, estoy hablando del afuera, del hacer. Porque dentro está todo pasando, basta mirar la actualidad internacional y local, fiel reflejo ampliado de cada uno de nosotros. Muchos estamos «reseténadonos» como requisito obligado para estos nuevos tiempos de cambio, inciertos, renovados y apasionantes.

Y, conversando con Fer, pese al estancamiento de ciertos proyectos personales, compartimos la alegría del tremendo despertar que comienza a verse tan claramente en múltiples espacios del planeta. Es taaan potente y emocionante estar viviendo estos tiempos, que emociona ver cómo renace la creatividad colectiva, las ganas de hacer cambios en este cruel sistema que hemos creado, la certeza de que podemos vivir de otra forma y mejor… En varios países muchos levantamos la mirada y la conciencia hacia una vida más simple y justa, menos neurótica, más equilibrada, que nos regale más sonrisas al alma y que complazca menos a nuestro ego voraz, competitivo, miedoso, separado del resto, prepotente y tanto más…

El cambio, el Nuevo Tiempo, ya comenzó y no parará. Guau!, es increíble estar viviendo algo que antes leíamos o escuchábamos. Ahora ya toma forma. Por eso está bueno pararse a ver en qué estamos y cómo fue nuestro último ciclo, porque entonces nos damos cuenta que, pese a las frustraciones u obstáculos, está pasando mucho y somos parte de un proceso único que marcará la historia de la humanidad.

Y ahora, a vivir un segundo semestre de mucha acción e iniciativas por el despertar personal y colectivo.

Aquí hay algunas muestras para recordar que SE PUEDE Y ESTÁ SUCEDIENDO! Bienvenido el Nuevo Tiempo, el cambio de conciencia!


Todos somos Japón

(foto Reuters)

No hay mucho que agregar a lo que sucedió y sucede en Japón…

En el post anterior hablé del sentido. Y, si lo desean, también pueden leer la mirada de la astrología, acá.

Supongo que a millones en el mundo les pasa: se nos caen las lágrimas al ver las imágenes, se nos humedecen los ojos y se nos hace un nudo en el pecho al meditar y pedir por ellos… ¿Pura sensibilidad? No, hay algo más grande en nosotros que está pasando o revelándose.

Este post es para recordarnos que la intención es poderosa y que ahora más que en otros momentos, la vida, la Tierra, los hechos, las noticias, todo; nos recuerdan incansablemente eso que solemos olvidar: TODOS SOMOS UNO, es decir: lo que decimos, pensamos y hacemos le llega a todo el mundo, lo bueno y lo malo. Y todo lo del mundo nos llega a nosotros, sin duda. No da lo mismo odiar a alguien, no da lo mismo agradecer a alguien, no da lo mismo ser pesimista, no da lo mismo promover amor cotidianamente… Todo se replica y crece.

(foto Emol.com)

El terremoto, el tsunami y el desastre nuclear no le ocurre a Japón, allá lejos, en una cultura diferente, en un país oriental lleno de tecnología. No. Nos ocurre a todos nosotros: en el corazón si somos capaces de empatizar con el enorme sufrimiento y conectar con el amor profundo, en la mente con el miedo de que algo peor suceda, en el cuerpo y el mundo material porque así como efectivamente la ola llegó hasta América (muestra clara de que todo nos afecta) … el dolor, la angustia, la radiación, la destrucción también están llegando a todo el mundo.

Y, si nos detenemos a reflexionar, es re probable que durante todo el principio de marzo (en realidad desde el año pasado), el 9, 10 y el mismo 11, cada uno anduviese en su propio terremoto (crisis interna, problemas, quiebres, enfermedades) y tsunami personal (emociones revueltas,  duelos, miedos, dolores)… O que estuviésemos adormecidos -y apegados- en nuestras rutinas, sin entender que tenemos que cambiar y despertar, pues la vida es mucho más que sobrevivir y ser exitosos en distintos ámbitos… Japón es un reflejo de cada uno de nosotros.

El cambio de actitud de cada uno ya debió haber sido. Pero aún hay tiempo para sacudir nuestra mente estrecha y egocéntrica, por eso es el momento de Meditar: de buscar un espacio de silencio, sentarnos, cerrar los ojos, respirar. Y mientras respiramos podemos agradecer las infinitas bondades de nuestra vida, hasta el trabajo que no nos gusta es una bendición. Podemos sentir esos regalos en el corazón, sin aferrarnos a ellos, pues en cualquier momento -ya lo vivimos- todo puede cambiar. Y, luego, desde el agradecimiento podemos enviar  Amor, Protección, Confianza, Aceptación y Conciencia a todos los seres (humanos y animales) de Japón, para que desde ahí también se irradie a todo el planeta, a cada rincón, al fondo de la Tierra y a la inmensidad del cielo.

Este tiempo continuará delicado y remecedor. No estamos ya para seguir mirando imágenes aterradoras y continuar con nuestras pequeñas vidas ensimismadas, es tiempo de pasar a la acción transformadora, ahora podemos meditar, ahora podemos dejar de hacer daño con pensamientos, palabras o acciones negativas; ahora podemos ser más amables, agradecidos, conscientes y alegres.

Ahora podemos sentirnos parte del Todo, un Todo vivo, sagrado y en evolución. Gracias por tamaño privilegio!

 

El mismo 11 de marzo niños en India piden por Japón.(Foto Emol.com)

Terremoto en Japón: otro golpe a nuestro ego

Podría partir esta columna con un espacio en blanco, a modo de silencio. Silencio no sólo por las miles de víctimas del impactante terremoto y tsunami en Japón, sino también por el dolor y la angustia que hoy cruza al planeta….

Click aquí para seguir leyendo.

El terremoto y tsunami en Japón conmueve al mundo (Foto Emol.com)

ARCHIVOS PARA EL ALMA (de Patricia May)

Patricia May

La gran antropóloga chilena Patricia May junto a su marido Sergio Sagüez hace años que realizan un valioso aporte al despertar de la humanidad desde Santiago de Chile, a través charlas, encuentros, seminarios, grupos de trabajo personal y colectivo, meditaciones, libros, columnas en medios y más…

Pero no sólo eso.  A través de su página web estos días (no sé hasta cuándo) con enorme generosidad decidieron liberar sus archivos de audio, video y literatura. Hay material notablemente simple y profundo para conocer a maestros espirituales, aprender a conectarse con el alma, identificar las andanzas del ego y vivir la espiritualidad desde dentro y en lo cotidiano, entre varias cosas más.

Los recomiendo para escuchar más de una vez, tenerlos en el compu, en el mp3, en el auto, en el alma y en la conciencia!

Se pueden descargar clickeando AQUÍ.

¡Adelante!

CITAS CON EL DESTINO: Amor-Adictos

-Él tiene adicciones -le digo.

-Sí, yo creo que es alcohólico… y fuma mucha marihuana -responde ella sin extrañeza alguna.

-(¡Ups!) ¿Y qué quieres preguntar? -le digo sorprendida, pero con mi mejor cara de nada.

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