En pleno apocalypso

El primer sábado del año, Javier, mi mozo favorito de mi restaurant ídem, el siempre fiel Lomits, en Providencia, me dice que salga a la calle a mirar el humo, porque comentamos sobre el calor que está potente y me dice que encima ahora hay humo y que le lloran los ojos, y yo no le creo porque siempre hacemos bromas. Salgo con él a la calle y la imagen es dolorosa y hasta apocalíptica, se me aprieta el pecho: Todo gris-café-ahumado y con unos 35º que hacen arder la piel… Me da angustia la destrucción de vida humana, animal y vegetal, la contaminación, el aire opaco y ahumado… Son casi las 4 de la tarde y terminamos de almorzar con Sole-Sol, amiga/vecina/hermana y de contarnos la vida que, por esos días, incluyó -además de carcajadas y agradecimientos- caída de lágrimas de mi parte, por cierres y el revivir de ciertas heridas kármicas que reaparecieron como diciendo: oye, estamos aquí, míranos, que tenemos mucho que enseñarte…. La vida y sus crecimientos… uuff, qué aguante!

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(Cristo Redentor, Río de Janeiro, Brasil, Foto EFE)

Y en Chile no sólo arden terrenos, bosques, montañas y mercados (snif!); también los sectores más conservadores de la política, los sistemas computacionales de algunos servicios públicos, los gremios portuarios, el clima… En tanto en Argentina un rayo cae en plena playa y deja muertos y heridos, como si no bastara con los cortes de luz, el calor agobiante y los saqueos de hace unas semanas; y también los incendios  han arrasado terrenos. En Uruguay igual se corta la electricidad después de cuatro tormentas en menos de diez días, mientras que en la tranquila y ondera playa de Punta del Diablo, decenas de chicos se enfrascan en una pelea campal sin precedentes frente a cientos de bañistas. En Brasil, otro rayo provoca la muerte de una mujer en la playa y a los días uno más cae en la mano derecha del Cristo Redentor

Por todo esto y más, publiqué la nota anterior y esta quedó en pausa…

…Estos hechos tienen todo que ver con Urano (vientos, tormentas, electricidad, renovación, sorpresa) en Aries (fuego, brío) que se ha enfrentado al perla de Marte (iniciativa, guerrero, rabia, fuerza) que no sabe cómo moverse en el aire de Libra (mente, armonía, justicia, relaciones cercanas, decisiones), estadía que comenzó a principios de diciembre (y que durará hasta julio) y que nos tiene cansados mental y físicamente a muchos, pero que además nos enfrenta a la tarea de mirar cómo nos movemos frente a los demás y de sortear potentes desafíos en nuestros vínculos, que por estos días se enfrentan a impaciencias, urgencias, frustración por injusticias y, por otro lado, aprendemos a trabajar con otros y a disfrutarlo, a manejar nuestras rabias de forma más sana, a poner límites y también a sacar nuestro lado conquistador fuera tanto para el amor como para nuestros anhelos…

Como van las cosas, parece que una de las palabras que más tendremos que aprender y practicar en el primer semestre 2014 se llama paciencia, además de la adaptación que ya conocimos en 2013 y que obvio que nos sigue acompañando. Pero también hay otra protagonista: nuestra creatividad. Ya no podemos seguir igual, con las mismas rutinas, la misma forma de resolver y de encarar las cosas. El camino -o terreno- conocido ya no nos sirve por cómodo que sea. Y Urano usará su ironía, novedad y, en algunos casos, hasta su espectacularidad para obligarnos a ser innovadores, nos guste o no, nos hará movernos con audacia, y puede agitar la tierra o continuar con su electrizante movimiento del cielo para que entendamos que en la despedida del año de la serpiente (el 30 de enero próximo) e inicio de los galopes del caballo, las cosas serán aún más intensas.

ab¿Por qué? Creo que la agitación va de la mano con la elevación de nuestra consciencia personal y colectiva, donde ya sabemos que las cosas no son casuales, que tenemos participación directa en nuestra realidad, que hay guías y maestros acompañándonos en otras dimensiones, que nuestras acciones causan impacto en varios niveles, por tanto no da lo mismo qué pienso/siento/hago y que no podemos inventarnos que está todo bien cuando no lo está… Este tiempo -lo escribí varias veces en 2013- nos muestra todo lo que tenemos bajo la alfombra ya sea que lo sepamos o no…  Y cada vez somos más quienes comprendemos y vivenciamos todo esto, lo cual no es tan placentero para nuestro ego, pero sí es reconfortante para nuestra alma, quien está a cargo de todo este camino… Por nuestro propio crecimiento es que todo se agita, creo. Por que ya no estamos tan autómatas, tan en la víctima ni en el victimario ni en el héroe, tan desconectados, tan fríos ni tan viscerales… Constato en mi consulta y en varios ambientes, que estamos más lúcidos y presentes, mirando la realidad con otros ojos, entendiendo que el sistema es una trampa que podemos iluminar, que nadie tiene que rescatarnos y que podemos tener una vida tanto más alegre, plena y simple si queremos… Estamos en pleno despertar y eso es realmente de una belleza tan poderosa que conmueve y alegra a quien quiera verlo… A cada rato hay confirmaciones del tiempo distinto en el que estamos…

… A nuestro cóctel de Paciencia/Adaptación/Creatividad ahora tenemos que agregarle unas generosas gotas de Amor por nosotros mismos, por todos los seres y por la vida, y mezclar todo con gran Consciencia para ver todo lo que nos sucede con más sabiduría. Y al final podemos agregarle unos hielos para darle sonido, frescura y Goce a este tiempo…

Por mi parte, quizá -si me da el tiempo- escriba la próxima nota desde otros territorios donde además de descansar y pasear un poco, seguro saldrá más de una conversación en torno a estos tiempos de «Apocalypso», que nos mueve, nos entretiene, nos prueba y abre nuestro corazón a latidos más honestos y alegres, aunque a ratos nos duela y asuste… Hasta la próxima y como dice el guapo -e inteligente- Kevin Johansen: Si se mueve todo el piso, ponte liso, baila el apocalypso… Y que se acabe el mundo sin amor!

Puro adaptarse

En el regreso de los mágicos ojos del Caburgua, la Divinidad me abre otra opción de camino vía el encuentro con Karina, una joven mapuche de 21 años y su hijita Constanza (Coni), una pequeñita de casi 3, que cruzan una parte más quieta del río por las piedras. De lejos las llamo y les pregunto que por dónde cruzaron. Ella deja a la niña y se devuelve a mostrarme; y yo cruzo perfecto. «Muchas gracias!! -le digo feliz. Entonces me cuenta que ella siempre ayuda a los turistas a pasar «pa’ que no se den la vuelta tan larga, nosotros pasamos por acá porque nos conocen» -me dice mientras conversamos de todo un poco y caminamos juntas. Vinieron a pasear y refrescarse porque andan visitando a unos tíos pero ellas viven más arriba. «Nosotros nos conocemos todos los pasos y pedimos permiso no más pa’ irnos por dentro y por la sombra» -me cuenta, mientras Coni me mira curiosa y algo tímida con sus mejillas rosadas y gorditas, en brazos de su madre que, además de sociable, es muy coqueta: lleva maquillaje bien moderno y una polera negra de un grupo de rock. Obvio que son hadas madrinas en mi camino porque sin ellas jamás habría dado con una ruta que nos llevó unos 10 minutos por los bosques, en vez de los 40 o más de los que hice al venir. Todo se sincroniza, ellas ya tienen que estar en casa y Karina me dice: justo va a pasar el bus para Pucón, porque son las 5, así que no vas a esperar nada. Nos despedimos en la garita y en pocos minutos efectivamente pasa el bus, que lleva en el espejo delantero una Virgen de Guadalupe (soy fan de Lupita -alias la Porfis- y es la patrona de este blog), así que me sigo riendo agradecida.

DSCN5644Las últimas horas en Pucón son de mucha contemplación, agrado y placer. En mi última noche cenamos comida peruana con Germán, un compañero de viaje de buen corazón (como dice mi médico chino) y muy especial con quien vinimos en el mismo vuelo desde Santiago, compartimos el bus desde Temuco además de historias de vida, y con quien miramos el presente como está siendo: mágico, loco, bello, desafiante… Consciente.  Este viaje nos juntó en un puñado de momentos sincrónicos, incluso la última mañana cuando yo paseo por un bosque que rodea la playa, acompañada por una amiga espontánea que me sigue todo el camino, una cachorra negra que, al igual que yo, le gusta meter las patas al agua cada vez que puede. La voy mirando con risa porque se pone a seguir unas moscas y luego a escarbar la tierra, le pregunto: bueno, ¿vienes o te quedas? Avísame porque yo sigo -y levanta la cabeza con cara de pregunta para seguirme después de unos minutos. En eso veo a alguien que viene trotando y nos reímos de lejos: ¡Otra vez! -decimos al unísono con Germán que pasa frente a mí, chocamos las manos y seguro ambos estamos pensando en las no casualidades…  Él parte un emprendimiento en este sur después de un vuelco de vida muy atemorizante y sanador a la vez, que lo llevó a entender que el empleo estable y bien pagado claramente no lo es todo y tampoco es una aspiración feliz ni real en estos tiempos, y yo vine acá a reconectarme… «Nos traen a lo mismo, pero de maneras e DSCN5752 2intensidades distintas, ¿sabes?» -le digo hablando de cómo llegamos acá. Conversamos mucho sobre esto de ir más lento y afirmar el ego pa’ que no comande todo, también de Chile y Santiago, de los espejismos del sistema, la idiosincracia chilena y sureña, la Vida, los miedos, el sentir… Él se queda por varios meses a probar una nueva vida que, intuyo, abrirá otros caminos mucho más allá de su proyecto…

-Es que en este tiempo si no te adaptas no pasa nada, te quedas pegado y te pierdes de todo lo bello, si la Vida es un sinfín de fluir, adaptarse, crecer… Todo el rato estamos en eso. Todo el rato nos cambian nuestros planes egocéntricos y nos dicen: mira, no, que por ahí no era, es por acá (y es por algo mucho mejor que tu mente no va a entender)-. Pero no es fácil ver esto y aceptarlo porque implica humildad, confianza plena en ella (la Vida), soltar, aterrizar… y eso es una pega (trabajo) diaria -era una de mis conversaciones con él frente a cosas que hemos vivido este último par de años…

Y el tema sigue. De regreso a Santiago me cambian la agenda un par de veces, lo cual me da espacio para almorzar un pic-nic con una buena amiga y ponernos al día (como siempre, todo es perfecto). Ella me pregunta: ¿Y pudiste escribir las predicciones, cómo te fue? -La verdad, Silvia, me pasan un par de cosas con esto y se me confirma por qué dejé de leer el tarot. Te acuerdas que puse en un post que el viaje estaba pisciano, que me sentía flotando los primeros días? -comienzo a contarle.

-Sí, me acuerdo y me reía porque en general tú no eres así, pero en estos tiempos ya no se sabe nada -me dice comiendo su cuscús bajo la sombra de los árboles.

-Bueno, anduve así unos dos días y cuando me senté a escribir, y que ya había mirado un poco la carta astral de 2014, encima como hago el horóscopo cada semana tengo idea de en qué anda cada signo, pero lo que me salía decir como presentación era: ¿Y qué vamos a predecir en este tiempo? ¿qué se puede decir de nuevo si estamos todos en la misma y todo está incierto y vertiginoso?

-Claaaro, es lo que yo pienso también -me dice con el poco acento argentino que le queda después de más de una década en Chile.

-Entonces yo jugaba con la idea de poner una página que dijera: Miren, en este tiempo o nos adaptamos a lo nuevo y/o a los imprevistos o moriremos en la rueda 2014; entonces la única predicción es que todos tenemos que: cambiar, crecer y soltar. Tan, tán. He dicho. No hay nada más que predecir -le cuento comiendo los últimos apios de la temporada.

-Jajajajajaj, tal cual -me dice y nos reímos juntas.

-¿Y qué más vas a decir? Si en eso está toda la humanidad. Crecer o crecer, esa la cuestión. Cada uno puede ir encontrando sus caminos y todo, pero eso es el centro del asunto y créeme que con esa pega nos basta, ¿no? Obvio que también tenemos que pasarlo bien, sin eso no se puede y es parte clave de la vida-. La conversa sigue entretenida y fresca con la brisa de la tarde.

Más tarde me encuentro en Plaza Las Lilas con otra amiga que trae en coche a su pequeño y bello Rafael de cinco meses, quien también le cambió los planes, pues ella no podrá volver a trabajar hasta que él supere una dificultad con la vista y el movimiento que hace poco le detectaron. -Igual es tremenda bendición, amiga, te están regalando seis meses más con tu hijo -le digo aunque sé (y lo hemos conversado) que no es fácil parar y asumir que no estarás en tu antiguo mundo de trabajo como lo tenías planeado. Pero ella ya lo aceptó y sabe que es un privilegio y una tarea al mismo tiempo.

Al día siguiente mi agenda vuelve a moldearse y eso hace que conozca un café mexicano muy encantador donde me instalo un rato a responder correos atrasados y me río con un par de personas me ponen a prueba con su impaciencia. Les agradezco lo que me muestran de mí, de ellas y de esa energía que tanto nos daña.

Luego, después de elaborar el calendario de temas para los lunes de diciembre a radio Cooperativa, la periodista encargada me devuelve el correo con todo cambiado, me dice que prefieren otro orden que me explicita. Me sigo riendo con lo de la adaptación y le respondo: sale y vale, como usted diga, jefa-. Y ella me manda: no hay de queso, no más de papa, jaja.- …Así las cosas, este lunes 2 de diciembre, aprontándonos a la Luna Nueva en Sagitario ( que nos invita a explorar y confiar en este último mes del año), alrededor de la 10:3o am revisaremos las cartas astrales de las candidatas a la Presidencia de Chile, dos mujeres aparentemente muy distintas, pero con más de una similitud astrológica y humana.

Y como si faltaran modificaciones, parece que el Ritual de Verano se correrá al sábado 28 de diciembre donde además de honrar al Sol despediremos este drástico y poderoso 2013… Ya pondré más detalles en los próximos post e igualmente están todos invitados a conectarnos con nuestra esencia pura.

Ahora, mientras ordeno y comienzo parte del trabajo semanal al atardecer del domingo, mi mirada se va a unas cuantas piedras volcánicas que traje del Caburgua y que me traen de regreso la naturaleza verde y húmeda del sur. Con esta energía aún presente me quedo quieta y confiada en que todo estará bien aunque a ratos me sienta un poco sobrepasada con tanta demanda y movimiento al fin del año. A respirar, adaptarse, confiar… Y agradecer por toda la belleza de este tiempo serpentino.

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En el fondo: no hay que hacer

luz-magicaEste tiempo de muerte, en que nos estamos despidiendo de nosotros mismos, está muy mágico. Si queremos mirar ese aspecto, claro. Si nos queremos quedar en el drama, también está así. Obvio que morirse duele, agobia y atemoriza, pero también aliviana y nos da tremendas oportunidades de despojarnos para renacer en poco tiempo más o simultáneamente (está todo tan rápido y loco!)… Y la magia está en nosotros y a la vuelta de la esquina con sincronías que están a la orden del día, «salvadas» justo en el momento preciso, problemas que son limpiezas y bendiciones (siempre lo han sido, sólo que ahora tenemos más capacidad de verlos así)…. Y en mi caso llega también con una estrella fugaz vista desde el balcón en noche de sábado mientras conversamos de la vida, con una micro lluvia de un metro de diámetro sin nubes encima, en Pocuro y Antonio Varas, que aún me intriga y me hace reír; con el pensar en una persona con quien nos distanciamos por ciclo de vida y encontrármela a los pocos segundos en un pasillo del supermercado sin que ella me vea, mientras me río y agradezco; con una gotera en el techo de casa que hace que el vecino de arriba me regale una mermelada de frutillas hecha por él para paliar el mal rato y que ahora acompaña la galleta integral y los mates de la tarde soleada…

Y como dejo esta nota a la mitad por el post anterior, aparecen más momentos mágicos que contaré más adelante.

Sigo… Pero también estas semanas de octubre-noviembre están muy escorpianas y mercurianas. El planeta regente de la comunicación y de nuestros procesos mentales, el dios alado Mercurio, mensajero del Olimpo y el único capaz de entrar al mundo subterráneo de Plutón, el dios de la muerte y del inframundo, se detuvo (retrogradó) precisamente en Escorpión desde mediados de octubre y hasta la semana del 11 de noviembre (incluida) nos tuvo medios aturdidos, con más enredos en la mente; poniéndonos obstáculos e imprevistos en los desplazamientos, planes e intercambios. De hecho, el primer día que comenzó su proceso, WhatsApp y Facebook se cayeron…

Esa energía nos acompañará, aunque más suave, hasta el 26 de noviembre… Al mismo tiempo, este mes con eclipse (el 3 de noviembre) y varios planetas en las aguas pantanosas de este signo fijo, incluido el gran Saturno -que nos «regala» un par de años (2013 y 14) radicales- nos tiene más intuitivos, profundos y revisando mucho la vida, viendo lo que antes ni pasaba frente a nosotros. Después del portal de octubre, ahora estamos en una especie de túnel, como esas pelis donde arrancan por las cloacas de las ciudades y hay de todo: agua, ratas, laberintos, espacios de luz. Y tanto arriba como abajo está todo pasando. Esa es una imagen que me viene, con toda la aventura que significa. Y hay otra: una gruta, un espacio dentro de la tierra, húmedo, con la-gruta-azul-capriolor penetrante que nos invita a recorrerlo -o navegarlo- y hasta puede  ser un atractivo turístico, con un toque mágico. Ambas imágenes tienen misterio y una cuota de suspenso por lo que encontraremos. Así siento este segundo enjuague: intenso, oscuro, misterioso, pasajero, encerrado, quieto.

¿Quieto? Sí. En el post anterior señalé que encontré una clave. No porque la anduviera buscando, simplemente sucedió y no puedo explicar mucho el cómo, es parte del misterio de estos días, parece. Pero sí puedo compartir el qué. Igual no es nada hiper especial. Es muy simple al leerla, no así al practicarla.

Mi revelación de este segundo enjuague podría llamarse Stop, o Menos es más: llega el tiempo de quedarnos más quietos y conectar día a día con el alma. Para esto se requiere otro ritmo. También sacarnos las urgencias, los ruidos e ir al detalle de ciertas cosas pero no desde el hacer, sino desde el SER. Siento que llega el tiempo de la aceptación profunda de quiénes somos, de nuestra historia álmica (la de esta única vida es pequeña y no nos da la visión necesaria para comprender quiénes somos en toda nuestra dimensión en tanto misiones, energía, camino, evolución).

La clave de este tiempo es No hacer. La quietud nos lleva al fondo, al vacío, al sagrado Yo Soy, a lo real. No hay nada urgente que luchar, resolver, controlar (ja), trabajar, decir, comprar. Lo prioritario es soltar para que se vaya lo que está pegado y que mencionábamos en post anteriores. Es como abrir los brazos, cerrar los ojos y respirar profundo desde la alegría de Ser más allá de lo que esté pasando -o no- hoy en nuestras vidas. Desde la confianza de que todo está bien y es un paso más en la trama.

quietudblogAhora podemos sentarnos en la orilla, al lado del camino y respirar. No es flojear. No es mediocridad. Es trascender el hábito del ego que quiere resolver y actuar, que no tiene incorporado el no-hacer como una solución válida y sana si se toma desde la consciencia; que no se permite parar porque es amenazante quedarse quieto y ver/sentir tantas cosas que tapamos de nosotros mismos en la neurosis de la acción. Esta quietud puede traernos poderosas respuestas, ayuda, potentes intuiciones, paz, sincronías, visión panorámica, sabiduría. Puede significar que evidenciemos que somos absolutamente prescindibles, que todos tienen herramientas para resolver lo suyo, que no pasa nada, que nuestro cuerpo se pone feliz y/o se «enferma» (me pasó) de puro soltar y así da paso a la purificación, que el corazón late a otro ritmo, que nuestros ojos vean otros colores y escuchemos otros sonidos incluso en medio de la ciudad… En las aguas profundas de Escorpión parece que no pasa nada, pero todo está fermentando, ahí conectamos con la oscuridad (la cloaca o la gruta: aquello que no vemos ni reconocemos de nosotros), experiencia necesaria cada tanto, pero en la cual si nos quedamos pegados nos hundimos y nuestra vibración se pone obsesiva, envidiosa, pesimista, rígida, defensiva y adicta a la intensidad, entre otras cosas escorpionas; si sólo observamos desde la quietud podemos trascender el fango y sacar lo mejor de eso que se pudre. La naturaleza sabe que si hace esto hasta puede hacer que nazca un sagrado loto…

Y en esto de no-hacer, sabía que tenía que viajar, no por moverme, sino por estar: conmigo, con la naturaleza, con el replanteamiento; sentía que necesitaba salir de mi rutina conocida para poder estar sin que la agenda se llene, sentía que parte del parar en este segundo enjuague requería de otro aire. También porque tengo que escribir -como ya es tradición- las Predicciones 2014 para Emol.com. Pero a diferencia de otras veces, no hice nada: no busqué, ni planifiqué ni ordené nada, ni tenía claro dónde ir ni cuándo. Recién la semana pasada comenzó a aparecer el destino. En tiempos más desesperados -para mí y muchos- de septiembre-octubre quería irme un mes completo y ahora ya, máximo principios de noviembre… Pero vinieron varias experiencias mágicas y sanadoras (no exentas de dolor), entre esas la nueva clave. Entonces, cuando acepté y me quedé quieta se unieron las tres cosas: reconexión, pausa y escritura. Así, de un día a otro, mucho más tarde de lo que mi ego quería, compré los pasajes para el día siguiente sin ninguna expectativa, sin saber si habrían vuelos, y ahora aparecí en en el Sur de Chile… Bajo el Sol de Pucón, frente al radiante volcán Villarrica y no casualmente a orillas del lago, termino esta nota sin imaginar que así sería. No pasa nada… Y está pasando todo en la belleza de la quietud.

Todo sirve

Yo iba a escribir la segunda parte y clave de la nota «Nos estamos muriendo…», pero el destino quiso otra cosa. Y a ese señor –don Destino- yo lo he tenido que oír y aceptar tantas veces en esta vida que, además de ser uno de los protagonistas de este blog, le doy su espacio, ya que es fiel y sabio compañero, a veces un poco mandón y caprichoso, pero amigo al fin.

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Palacio de gobierno, La Moneda, Santiago de Chile

Entonces, ahora me toca escribir -a riesgo de que algunos se enganchen desde el ego y salten a discutir- de política. Aunque no. En realidad escribo de símbolos, de lo que nos refleja nuestra realidad, entre esas la vida política. Y en Chile se asoma la elección presidencial para el ciclo 2014-2017, en la cual se presentan nada menos que… nueve candidaaatooos. Todavía no me lo creo, ¿en qué momento fuimos capaces de crear nueve personas postulando a dirigir un país que bordea apenas los 16 millones de habitantes? Luego dicen que el realismo mágico no existe. A mí esto me parece historia de cuentista latino surrealista, e igual una gran señal de los tiempos acuarianos-circulares que estrenamos donde todos tenemos espacio y el poder lo llevamos dentro, no está afuera, por tanto ya no hay líderes ni maestros, ni guías. Nadie a quién seguir, ni admirar, ni idolatrar. Enhorabuena. Pero esta información y realidad aún no se instala en todos, menos en quienes están en el poder, que se ven erráticos, perdidos, fuera de lugar, lejos… Y está bien, estos primeros síntomas son parte del cambio. Los referentes y formas antiguos ya no sirven… Tendremos que generar sistemas nuevos poco a poco. Y en eso estamos varios aunque la economía y otras estructuras no quieran enterarse. De hecho el otro día exclamé frente a la tele: ¡Al fin, qué bien! -cuando el conductor leyó la noticia de que el consumo estaba bajando en Chile, gesto absolutamente sano para algunos, amenazante y dañino para otros que sólo piensan en acumular y en cifras. Si no necesitamos llenarnos de cosas… Muchos podríamos vivir con bastante menos, y no como pseudo hippies ni desde la neurosis tacaña, sino desde la consciencia que valora lo simple y austero porque sabe que en el tener no está la felicidad y también para no desgastarnos más; dándonos gustos y todo, pero sin ostentación ni gula… Digo yop. En fin, muchos estamos en esa postura: gozar la vida consumiendo menos, usando el sistema a nuestro favor y no siendo devorados por éste, que se cae a pedazos y tiene una energía tan fría.

Y en radio Cooperativa conversamos para hacer las cartas astrales de ¡¿los 9?! candidatos. Los reviso y son tantos que siempre se te olvida alguno, ¿verdad?, hasta me marea un poco la información de cada uno. Entonces los miro y escucho los últimos días y, desde mi experiencia de años de trabajar con gente en consulta donde el ego, el alma y la consciencia se presentan con tanta belleza y notoriedad; en charlas y talleres, me siento frente a varios «niños» candidatos. Diría que hay tres que tienen una vibración más de grandes… Ah, pero antes de seguir hago una aclaración: es la primera vez en que no me dan ganas de votar, en que los miro a todos y no me pasa nada, ni sí ni no. No me llama ninguno. No es rechazo, lo aclaro. No lo digo desde el discurso barato de: todos son iguales, todos roban, no sirven pa’ na’; porque nunca ha sido esa mi mirada ni creencia y considero que ese texto le sirve a algunos para que nada cambie. A varios de estos nueve les creo sus intenciones y convicciones. A todos les rescato cosas. A algunos les veo ciertos dolores, miedos y heridas. Con un par me río y bastante. Otros me llaman la atención. A un puñado ni bien mirarlos les saco el rollo interno y siento su vibración energética -es parte de mi pega (trabajo) espontánea en esta vida- y al mirar la carta astral digo: ahí está el motivo de que sea de esta u otra forma… Esta vez me pasa que sólo observo. Supongo que votaré el domingo (por estos días casi no hago planes, que es de lo que iba a escribir originalmente, ja), pero aún no sé por quién y esto es nuevo para mí, así que lo vivo desde la sorpresa y la auto-observación. Es lo que algunos llamarían un «espacio de neutralidad»…

egomultipleBueno, volviendo al punto hay tres a quienes se les nota que han trabajado algo más su ego, que se sienten (perciben) más adultos. Para mí, desde mi absoluta subjetividad y también desde mi experiencia: Bachelet, Sfeir  e Israel tienen una energía más profunda, más conectada, de un ego algo más domesticado. No son ni mejores ni peores. Estoy hablando de símbolos y energía. El resto -para mí, insisto- son adultos que siguen -como tantos- en lo que llamo «modo niño», es decir, pegados en el ego que generaron en la infancia (todos lo hacemos) sin moverse a otra vibración más evolucionada: están en el rol de ser el distinto y llamador de atención, el serio e inteligente, el rabioso, el buena persona, el justiciero, el víctima, el agresivo y defendido (a la primera te pega o se ofusca), el ponderado, el sabiondo, el bacán (ganador), etc. Y me parece muy revelador de nosotros como sociedad, como seres humanos. Así somos (o hemos sido): infantiles. Pero no podemos seguir siéndolo. Por eso, «nos estamos muriendo», porque tenemos que soltar nuestros mecanismos (que están en lo que llamamos la lavadora, si usted ha seguido este blog) y dar el paso hacia nuestra luz, el espacio puro y transparente que habita en cada uno sin distinción; hacia lo mejor de nosotros , hacia nuevas formas de expresar, resolver, caminar, trabajar, desarrollarnos, cuidarnos y amar(nos); hacia nuestros talentos para ponerlos al servicio de todos los seres… 

personalidad espejoAsí, sigo mirando a los nueve candidatos a Presidente y veo al ego colectivo -y personal- representado en ellos. Veo cómo nos reflejan (ojo con cuál de los 9 nos irrita más porque seguro algo nos espeja de nosotros mismos). Y cómo, sin imaginarlo, nos invitan a cambiar y crecer. A dejar las armaduras oxidadas para poder conectar con lo luminoso y dejar de competir y/o demostrar -qué lata. Les agradezco, pues todo sirve, toda nuestra realidad es un símbolo y agente de crecimiento interno. Con su comportamiento, discursos y posturas antiguas, nos invitan -por contraste- a compartir, aceptar y contribuir cada día desde nuestros pequeños mundos, que son tan importantes como un sillón presidencial, pues nos toca dirigir -con amor y consciencia- nuestra Vida -honorable e infinita tarea-, sacarle partido, disfrutarla, volverla armónica, gratuita y de calidad; crecer, rebajar los intereses, tener mejor salud emocional, física y mental, trabajar en nosotros y para los demás con dignidad, mejorar nuestro medio ambiente con pensamientos, palabras y acciones más sanas; abrirnos oportunidades, creer en nuestra fuerza, pedir ayuda cuando sea necesario -siempre hay más de un momento-, respetarnos, ponernos creativos y dejar de auto-prometernos cosas que luego no hacemos… Estos tiempos nos quieren comprometidos con nuestra evolución desde la alegría e interconexión con el Todo, sin sacrificios ni fanatismos…

Por eso, aunque sin candidat@ estoy entretenida, agradecida de lo que nos muestran y expectante mirando cada escena de esta peli donde el ego y la consciencia se presentan a cada instante. Acá dejo la nota de radio Cooperativa en video y en audio. Y… aunque dudé de publicarla o no, me reí tanto cuando la recibí, que también dejo la genial imagen -amo la creatividad chilena- que me mandó mi querido Juan Pablo para quienes nos informamos de política y de…. Avenida Brasil!!, la telenovela que nos tiene pegados a muchos. Para la fanaticada que entiende de historias verídicas y noveleras, acá va. Hasta la próxima!

Av brasil chile

Antes del equinoccio primaveral

… Hay días en que digo: ya no más, llévenme, no quiero seguir, me cansé, devuelvan la plata!… Boto mi lagrimita y luego digo: bueno ya, aquí estoy, sigamos, si ya sé que está todo bien aunque a ratos la confianza y la buena onda se me van al subsuelo con tanta limpieza y «enjuagues» de este sanador invierno… Las terapias me ayudan, mi trabajo interno y respirar también, igual que a ti, ¿no?… Siento que estoy llegando al final de algo, que han sido muchos duelos (incluido el de mí misma, el de mis expectativas sobre mí, suena auto-referente pero es así) y a ratos no veo ni media luz en el camino -le digo a mi querido Fer, a quien desde Escocia se le ocurrió irse sin escalas a Uruguay y no sabemos si volverá a Chile… Está igual de movido que tantos, bienvenido al club.

Y en medio igual aparecen los regalos, las sanaciones, los abrazos, las sincronías, los mails, las conversaciones, el trabajo astrológico reconfortante y lleno de sentido, las celebraciones, los preparativos del ritual de Primavera, las risas y obvio que me río de mi ego todo el rato… Es él quien no da más y se quiere devolver-ir. Mi alma, mi esencia -la de todos- está intacta, sabia y visionaria; pero igual podría decirle a una -con peras y manzanas- «mira, que tú tienes que vivir esta pena/rabia/decepción/desolación/herida/desconcierto/desafìo/freno pa’ que puedas experimentar esto otro, porque así vendrá esta otra vivencia que te llevará a tal estado»… Pero el alma no habla así. Ella a  veces es entera silenciosa o disimulada, aunque otras es tan evidente; no se sabe con ella, depende de cuán conectados estemos… Como cuando justo alguien me busca con mucha urgencia en mi consulta y nos cruzamos en la calle sin vernos, y encima no casualmente salgo sin el celular y nos desencontramos y se enoja porque ya no tendremos tiempo: Está claro, no teníamos que vernos, te das cuenta, verdad? -le digo, aunque no lo entiende del todo, pero termina aceptándolo… Como en una lectura de carta astral al atardecer en que dejo un poco abierta la ventana y cuando estamos hablando con la consultante sobre su fuerte ciclo de cambios que incluye una depre(sión), aparece volando lo que creemos es un mosquito, pero termina siendo una mini mariposa y me pongo feliz y le digo: viste como te estás muriendo internamente para renacer, las mariposas representan eso: renacimiento, la metamorfosis, qué bello, verdad? -Ah, qué bonito – me dice con más esperanza, en su acento algo extranjero… Como el primer lunes de septiembre, en que después de comenzar por la mañana hablando en radio Cooperativa de las heridas de Chile y que, dados los tránsitos astrológicos, no me extrañaría que se supieran más detalles de las torturas y sus responsables (cosa que sucede los días posteriores, lo cual  es un gran signo de estos tiempos de verdades ineludibles, donde Plutón en Capricornio y Saturno en Escorpión obligan) asisto más tarde a un foro de los 40 años del golpe militar en Chile desde el registro histórico y las representaciones de la memoria, donde expone una fiel lectora de este blog que me invitó, cuya ponencia habla -con profundidad y delicadeza- de la fotografía como «presencia de una arcoirissantiagoseptausencia» y su poderoso significado en la búsqueda de los detenidos desaparecidos; y al atardecer tengo una dolorosa pero sanadora-liberadora conversación que me deja entre aliviada-dolida; pero al llegar a casa, tengo un mail de la misma lectora me dice que salga a mirar un gran arcoiris que cruza Santiago y le digo: aahhh! no lo ví, estaba sanando cosas en una conversación… Pero no sabes la alegría (y sincronía) que me traes al saberlo. Lo googlié y lo viii -y agradezco esa luz mágica en Santiago y en mi conversación…

Los días siguen intensos y tan bellos en estas últimas semanas del invierno 2013, que siento que el Equinoccio de Primavera será un portal donde tenemos que realmente comprometernos a una vida nueva, donde estamos invitados a expresar todos nuestros colores como las fragantes flores que alegran las calles de la ciudad especialmente al anochecer, donde tendremos que renovarnos con alegría como el viento fresco que despeina…

Y cuando escribo esta nota y respondo correos de gente que viene al Ritual de Primavera, que será el sábado 28 de septiembre (vea los detalles acá y venga con confianza), pasa Daniel (lector-consultante-amigo-vecino) por fuera del café en el que estoy y se acerca a saludarme, me cuenta un poco de sus cambios y me pregunta que cómo estoy, no sé qué decirle, por mi mente pasa: bien-mal-feliz-dolorida-cansada-confiada-frágil-cerrando-iniciando-qué bueno verte, jaja…. Al final le digo: aquí y llevo mi mano al pecho y agrego: aquí, de todo, no? sobreviviendo! -y nos reímos. Me pregunta si saldré por los feriados (en Chile hay como cinco días por las fiestas patrias)… Le digo: pensaba quedarme acá, quería quedarme realmente, pero parece que iré a Buenos Aires unos pocos días… Ya veremos.

Luego, en la mesa del lado unos chicos hablan de los cambios y que están «chatos» (hartos), sigo riéndome… Me tinca (me parece) que los días previos al Equinoccio son una buena revoltura antes que todo se ajuste y equilibre con la entrada del Sol a Libra y la llegada oficial de la bella Primavera, que eleva el corazón y despeja las nubes para ver con más claridad y asumir otras tareas… Me pasó el año pasado, esa vivencia/sensación de fragilidad y despedidas… Revoltura que pese a marear y doler, agradezco profundamente, aunque no sepa bien hacia dónde nos lleva ni cómo, pero en la cual confío, pues me refugio con fe en el sentido constante de crecer, sanar y amar. Amar nuestra historia, amar nuestros pasos, errores, dolores, alegrías, triunfos, aprendizajes… Amar la vida que sigue pese a todo…

Nuevamente la palabra que más me sale es Gracias. Gracias …Y están todos invitados a cerrar el invierno con amor y a recibir la Primavera el sábado 28 con alegría y consciencia! Por mientras y especialmente a los lectores de otras ciudades que no podrán venir pero estarán con su energía, les dejo esta. Y seguimos! 😉

Manual para sobrevivir al 2013-14

aurora 2013Ilustre pasajero de este blog, sepa usted que estamos en un año (hasta septiembre 2014) muy importante, de gran agitación interna y externa que nos tiene algo aturdidos, pero más sólidos también porque estamos creciendo como nunca antes, algunos voluntaria y otros obligadamente, mientras unos cuantos miran para otro lado, porque quizá no es su momento, aunque con Urano (cambios repentinos, creatividad) en Aries (ímpetu, rabias, iniciativa) nunca se sabe; puede pasar cualquier cosa a la vuelta de la esquina, si no, mire su escenario local y mundial de los últimos dos meses… Por lo mismo, y a pedido del público lector, le paso a continuación lo que nunca está demás en el hogar: un práctico manual para ubicarse en este  tiempo-espacio nuevo que estamos (sobre)viviendo.

Eso sí, le aviso que esta es MI mirada, desde la experiencia, desde los tránsitos astrológicos que estamos viviendo, desde las lecturas diarias de cartas astrales en mi consulta con seres muy diversos, desde la observación siempre atenta, desde el disfrutar mucho los cambios de este tiempo, desde el incesante trabajo interior,  y -obvio- desde la intuición. Está escrito en segunda persona porque es un manual, pero yo me incluyo en toda la pega (trabajo), de lo contrario no vale, claro está.. Y créame que estoy necesitando este manual al cerrar agosto, uuuff!….  Y, por otra parte, si no le gusta lo que lee, maravilloso, y si le gusta, ídem. Todo está bien. Este es el primer punto del manual: 1. Todo es perfecto tal como sucede. Y una vez que lo vivo, si no me gusta puedo mejorarlo y transformarlo, pero lo sucedido ya fue y lo acepto…  Acá vamos:

2. Aprenda a respirar de nuevo. Tome aire por la nariz y bótelo len-ta.men-te por nariz o por boca. Repita este gesto vital al despertar antes de empezar sus actividades, antes de trabajar y de dar una opinión, cuando alguien lo pase a llevar, cuando sienta miedo, rabia, estancamiento o tristeza… Respire y suelte.

3. Anote en su celular, compu, tablet, billetera, agenda, libreta, antebrazo… En mayúsculas las palabras: DESAPEGO, SEÑALES, VIBRACIÓN, ENERGÍA, INESTABILIDAD, CRECER, ASUMIR, VERDAD, DISFRUTAR, CONSCIENCIA, ARMONÍA, CREATIVIDAD, SOLTAR, ACEPTACIÓN, AHORA, PODER INTERIOR, FLUIR, DESPERTAR. Esta última si quiere subráyela.

4. Debajo de todo eso anote: MIRAR MI EGO, ACEPTARLO, DOMESTICARLO, INTEGRARLO Y DARLE AMOR.

5. Como lo digo en los rituales (ya viene el de Primavera, el sábado 28 de septiembre, anote también), charlas y talleres, cuando hablamos de AMOR en contextos como este, agarre firme a sus neuronas pa’ que no se le arranquen a Hollywood, eso (el amor cinematográfico gringo) es drama romántico que nos ha hecho mucho daño y distorsionado tantas cosas, pero ya lo creamos y ahora hay que revertirlo poco a poco… Acá el concepto es  Amor = Armonía = Luz = Aceptación.

6. El punto 4.- incluye este paso: Ríase de usted, de su infantilismo, de sus miedos, obsesiones, dramatismo, revanchas, paranoias, evasiones, críticas, agresiones. Ríase, tráigase a Tierra y comience a cambiar lentamente. Si se le cruza alguien con estos aspectos no se ría de él ni lo rechace, él es usted: los demás nos reflejan, nos traen algo nuestro para crecer, ya sea que tenemos lo mismo o algo afín que lo convoca. El ver la paja en el ojo ajeno está pasado de moda y denota baja consciencia. Si esto último no le importa, (pre)ocúpese aunque sea un poco.

espejo7. Cómprese un espejo pequeño, de bolsillo. Cada vez que se moleste con alguien o algo, tómelo (al espejo), mírese y guíñese un ojo, de modo de recordarle aún más a su ego que todo nos espeja.

8. Con este mismo adminículo, mírese cada vez que se auto-critique, se culpe, se auto-compadezca… y dígase: Te acepto, me acepto. La próxima vez lo haré mejor, me comprometo a esto.

9. Si está en actividades como meditaciones, yoga, disciplinas de Oriente o chamánicas, astrología, oráculos, sanaciones o terapias varias, no se auto-denomine como «yo soy super espiritual» (que vendría a ser lo mismo que Estoy/soy super conectado). Eso es ego. Todos somos espirituales, hasta las hormigas, las vacas que nos comemos, los gusanos que mueren en las lechugas que gozan los vegetarianos. Y todos somos iguales: somos luz dentro de un noble cuerpo físico. Ni más, ni menos. ¿Qué potente, no?

10. Si se va a auto-denominar como super espiritual y/o conectado, o ser de luz, maestro, niño índigo, cristal, de cuarzo, etc., hágase cargo y sea coherente: resuelva al menos su mundo práctico (llevar la casa, pagar las cuentas, responsabilizarse de sus compromisos, de su salud, etc)  y emocional: trate bien al prójimo y a usted mismo. La espiritualidad actual está en el mundo y con el mundo, no separada de éste ni nos vuelve especiales, aquí -en este planeta- estamos todos en la misma: Creciendocadadia.com hasta que nos vayamos y volvamos por aquí con otro traje…. El viaje actual es largo, intenso, bello, apasionante, doloroso, reconfortante… Y muy fructífero, si así lo decidimos.

11. Si en su léxico figura la palabra maestro/a, o la frase «mi maestro dice…»  refiriéndose a un humano como usted que enseña o dice algo, bórrela. Esto, además de pasado de moda, no existe, no es necesario y da pa’ que unos cuantos falsos gurúes satisfagan su -nuestro- ego y bolsillo. Maestros -avatares- hay varios que se iluminaron y nos siguen enseñando -a la humanidad- desde otras dimensiones de alta vibración, como Jesús o el Buda, y ellos no necesitaron «vender pomadas», el merchandising vino después y es obra nuestra. Igual hay valiosos lamas (maestros) budistas, por ejemplo, de quienes tomar enseñanzas, mas no seguirlos a ciegas ni en dependencia.

12. Además de usar todo lo que es la red social (twitter y facebook, ponte tú) pa’ contar -foto incluida- qué está comiendo, con quién está, pa’ donde fue, y su pasajero estado de ánimo que regocija a nuestro ego pues llama la atención; use estas herramientas de la Era Acuariana para difundir mensajes constructivos y que apunten al despertar. Esto nos hace acumular millas de buen karma pa’l próximo viaje por acá.

13. La Era Acuariana es el tiempo que está comenzando lentamente vía Internet que nos conecta a todos donde somos todos iguales, vía el derrumbe de las Iglesias versus el nacimiento de la espiritualidad libre, vía la crisis de las certezas en la estructura: gobiernos, Estados, política, economía, medicina, educación versus el encontrar la solidez dentro nuestro y de forma libre… Y muchas otras cosas que vamos a seguir presenciando…. Igual explicar esto da pa’ varios post. Esta energía colectiva acuariana recién comienza y durará milenios, así que no se inquiete si aún no se sube al carro, pero tampoco se duerma en los laureles, mire que este tiempo nos quiere muy despiertos a la nueva vida.

14. ¿Busca estabilidad? … Renuncie a ella. Tal cual. Esa chica está alocada, escurridiza, y además siempre fue un espejismo, aunque en décadas -y siglos- anteriores igual se dejaba ver un poco más. No se le ocurra en estos tiempos anhelar estabilidad afuera: en un trabajo, relación, proyecto, negocio, familia, estudio, situación. No. Respire y búsquela dentro suyo, sólo ahí permanece dormida hasta que decidamos despertarla y darle vida para encontrarnos centrados y en calma suceda lo que suceda.

15. Recuerde disfrutar su vida. Es tremendo ni qué regalo. No vinimos acá a martirizarnos ni sólo a trabajar (o producir) desde la auto-exigencia pensando en el sustento o en acumular.

16. Lo anterior (el disfrute) incluye: agradecer todo lo que tenemos por poco que parezca (casi siempre es bastante), trabajar con alegría, descansar con propiedad, conectar con la naturaleza y el arte, hacer cosas que nos gusten desde la armonía (el exceso es pura evasión, adicción y ego, nuevamente), compartir con gente que nos hace bien, caminar, bailar, hacer un deporte, darse gustos, viajar, crear, compartir… Y cuando esté en medio de una actividad placentera, envíe esa vibración de disfrute a todos los seres, como una ola expansiva que le llega a todos… Recuerde que somos energía.

17. En tiempos agitados e inestables, es vital activar la magia: DETÉNGASE. En medio de la vorágine, de un problema, de un buen momento…. Respire y deténgase, sienta la energía presente y valore el momento. Esas pequeñas brechas de detención abren nuestra consciencia, las oportunidades, el crecimiento y la conexión con la Divinidad = guías espirituales, ángeles, maestros ascendidos, Dios, Cristo, La Fuente, El Universo, La Gran Madre, El Gran Espíritu… Hoy está todo abierto y libre, como dirían en economía: al gusto del consumidor. La energía sutil y divina entra con fuerza cuando paramos, así que si quiere recibirla, recuérdelo.

18. ¿Tiene secretos incómodos?, ¿cosas no muy luminosas no resueltas?, ¿temas muy pendientes? Afírmese o haga algo ya, porque en estos tiempos las verdades salen a la luz con todo lo que eso implica para nuestro ego. Además, en este año de cambio de piel nada que esté a medias, pegado con chicle o en el limbo se mantiene. Hay que hacerse cargo de todo, tomar decisiones y acciones. Igual la decisión (consciente) puede ser: «no haré nada»; pero hay que formularla. Así que no ose aferrarse a algo que no funciona o que usted ha tapado por largo tiempo, y esto corre para lo afectivo, lo material, hábitos, pensamientos, formas y más.

19. Cuando no dé más, se sienta solo, enfermo, angustiado, perdido, abatido….. PIDA AYUDA. La soberbia es otra cosa pasada de moda (hay varias, ¿vio?). Todos necesitamos una mano, una mirada, un té, un abrazo, una palabra… Y si es vía terapias, mejor. Terapiarse siempre es una buena opción -sin dependencias, obvio- para chicos, medianos y grandes. Recuerde que nunca terminamos de aprender y sanar.

20. ¿Cree que todo va mal? Respire, suelte ese pensamiento, límpielo y conecte con la confianza. Si este tiempo es demasiado bello y poderoso, lo que pasa es que duele, ¿pero cuándo no? Ya lo he dicho acá: la vida es con dolor. Pero ahora nuestra fuerza interior y lucidez están mucho más activadas. Confíe; crea en los milagros, provóquelos con cambios interiores, hable con su alma, sienta el silencio (donde están muchas respuestas), advierta las sincronías y… siéntase acompañado, ¿no ve que estamos todos medios perdidos, perplejos, creciendo, despertando?

21. Anote y en especial si tiene hijos pequeños: La hamburguesa con papas fritas, los nuggets de pollo, las gaseosas y jugos azucarados, las golosinas y tanta otra cosa (en especial si el envase es muy colorido); no son alimentos, no nutren: intoxican y aturden la consciencia, que es lo que el sistema quiere, ojo: que nos quedemos bien acomodados en trabajar y tener cosas, pa’ que produzcamos toda la vida sin cuestionarnos más allá… Si quiere una vida nueva y mejor, evite la basura en su cuerpo (es difícil pero se puede)…. ¿Vio que la naturaleza tiene unas cosas exóticas llamadas granos, frutas y verduras, cierto?

22. ¿Aún cree en la felicidad estilo comercial de Coca-Cola?…. Haga un minuto de silencio por su ilusión y la de todos sus compañeros (gran parte de la humanidad)… Simplemente no: no es, no existe. Y si se vive tiene letra chica con un montón de cláusulas; una de ellas reza: si usted cree en esto nunca será suficiente, nunca estará satisfecho…  La felicidad, igual que tantas experiencias de plenitud, está dentro nuestro, obedece a un estado interior que trasciende los vaivenes de nuestra situación económica, física, emocional…. La felicidad es una opción a cultivar cada día y que puede mantenerse brillando aunque nos falten muchas cosas que el sistema dice que deberíamos tener; a cualquier edad y en todas las latitudes…

23. Incluso en la peor situación, ACEPTE su presente por más hostil, aburrido o doloroso que seaRespirar y aceptar, esa es la cuestión. Luego soltar la resistencia mental/emocional y ver qué le trae la situación actual, qué quiere de usted, para qué me está sucediendo esto… Bajar las barreras hace magia y trae ayuda, respuestas, sincronías, regalos… Es un verdadero arte… Y se puede…

24. La verdad es que este manual sirve hasta el 2016, pero pa’ no crear más alarmismo, digamos que es hasta septiembre 2014, tanto porque en estos tiempos sorpresivos casi no se puede planificar ni proyectar, como porque si no nuestro ego puede apanicarse y 1. Ponerse fatalista-defendido, ó 2. Huir del gran regalo de este ciclo: cultivarnos por dentro para crecer profundamente junto a muuuuchos seres, dándonos la vivencia única de ser protagonistas de un cambio colectivo sin precedentes y resplandecer con lo mejor de cada uno…

Ahí estaríamos. Si quiere, respire esta información e intégrela poco a poco… Puede ayudarnos en estos tiempos tan revueltos aunque no enredados, pues cada vez hay más luminosidad y las piezas comienzan a encajar en el gran puzzle… Hemos andado mucho, aún quedan montañas y valles por conquistar, porque este viaje no termina, pero mes a mes mejoran más nuestra visión, capacidades, entrenamiento… Y cada vez, poco a poco, se aliviana más el equipaje para quedarnos con lo esencial 😉

Y para escuchar durante esta aventura, hoy le comparto esta buena letra-melodía de la banda -todo el rato acuariana- Perotá Chingó, made in Argentina, que se pasea bastante por Chile y Uruguay repartiendo consciencia, arte y sensibilidad… Aguante con el 2013-14 y a vivirlo con alegre dignidad!!!

Invierno presente

Todo fue culpa del frío y de mi curiosidad. Después de una ensalada improvisada y una sopa de zapallo para llevar del café amigo de la esquina, salí de mi consulta rumbo a la pelu(quería) de la vuelta donde cada tanto voy a conversar, tomar té de hierbas, arreglar el mundo y, a veces, a que me corten el pelo. Según yo iba de pasada a dejarle a las chicas las revistas que se acumulan en mi sala de espera y que aún están vigentes, y de paso a conversar y entrar en calor con el aire de los secadores. Pero nada más entrar vi en la tele (una honorable pantalla de unas 10 pulgadas) de la pelu algo que me pareció una película, en tanto Elena como Mary apenas me dieron bola porque estaban pegadas al mini cuadrado.

-¿Eso es una peli o es teleserie? -les pregunto luego de saludarnos y de que me ofrecen asiento casi sin hablarme.

-Es la novela nueva, Jimenita: es muy buena, porque la mala es muuuy mala y le miente al marido pero la hija, esa niñita, «cacha» (sabe) todo y la mala la amenaza…

-Ah, nooo, entonces a esta hora de aquí al verano no se las puede interrumpir a ustedes!

-No, Jimenita, si igual vamos a trabajar, pero es que está empezando y al tiro (de inmediato) partió buena, entonces tenemos que aprovechar que no hay nadie pa’ poder seguirla -me dicen sin despegarse del aparato.

-¿Pero es película o es teleserie? -insisto incrédula.

-Es teleserie como película -dice segura Mary, quien antes no veía telenovelas, pero que fue contagiada por el fanatismo de Elena.

Y cuando veo al clásico Tony Ramos made in Brasil y unas tomas muy buenas de Río de Janeiro también me quedo pegada, además no hay con quien conversar porque este par casi está metido dentro de la historia. Cuando termina me entero que se llama «Avenida Brasil» y a la semana le hacen una nota en radio Cooperativa sobre el fenómeno que fue en su país el año pasado, donde la propia Presidenta debió suspender actos oficiales que coincidían con los últimos capítulos. Y al escuchar a la gran Marisa Monte con su Depois, canción con la que musicalizan la historia de amor de los protagonistas Nina & Jorginho, me rindo y me hago fan, la veo por Internet y ahora me arranco a la pelu alrededor de las 3 de la tarde o le pido la tele (otro «plasma» de 10 pulgadas) prestada a la secre(taria) de mi consulta cada vez que puedo… Cosas que pasan en el vecindario chico y grande… Igual la historia principal está todo el rato centrada en el afán de venganza de la protagonista y víctima (Nina)  hacia la «mala», versus el olvidar, soltar la rabia y el dolor para ser feliz con su gran amor, como le dice Mamá Lucinda a Nina, quien no quiere renunciar a ver hundirse a Carmina, la victimaria… El viejo paradigma que tanto vende, «funciona», y que nos creímos durante milenios, ¿no? Buenos versus malos… demasiado simple para ser real, aunque es cómodo y hasta entretenido.

Pero el frío no sólo me lleva a la fanaticada televisiva. También a la consciencia…. En una fría y gris tarde de miércoles voy por un plato caliente que me reviva, cuando lo consigo me río sola mientras almuerzo una «carbonada andina» (sin carne y con quinoa) en lo que llaman un «café gourmet», porque en la mesa del lado una pareja habla de meditación y espiritualidad, mientras yo gozo la sopa caliente, precisa y sabrosa, muy entretenida con la conversa vecina, que está profunda y coherente, un agrado!…. Días después, mientras desayunamos con los cantantes líricos callejeros de fondo en una mañana soleada pero fría, entre vecinos argentinos y brasileños, dos señores -chilenos- mayores hablan sobre terapias, meditación, I Ching y vidas pasadas. Igual uno de ellos tiene su rayadura (locura) y son muy mentales, pero es divertido escucharlos con su convicción…. También hablan de la depresión y del sistema…. -Estamos invadiendo todo, viste cómo somos millones? -comentamos y nos reímos constatando cómo nos encontramos y sincronizamos…. Y cómo -pa’ variar- la realidad nos refleja, ¿no? …Y cuando el viernes pasado voy a mi propia lectura de revolución solar (carta astral anual) a la que acudo cada año después del cumple, pero que esta vez postergué por viajes y agenda revuelta, conversamos con «mi» astróloga sobre este tiempo tan agitado, raro y bello a la vez… Le digo que es tan potente ver cómo cada vez más salimos del estado de víctima. Ella, además psicóloga, se queda pensando y me dice que igual tiene pacientes muy víctima y le digo: si igual están, pero hay una fuerza interior que está despertando en muchos, ¿te pasa que lo ves, que lo sientes?… Se queda pensando y me dice que sí, que igual este tiempo está muy bonito… y raro.

Es que los cambios se instalan cada vez con más fuerza, pero no son para todos igual, aunque se expanden y «contagian» sí o sí; entonces tenemos discusiones públicas que cuestionan las vacunas, gente en televisión que revela la cantidad de alimentos socialmente aceptados pero enteros tóxicos, se conversa en los medios sobre la necesidad de meditar y de vivir la vida de otra forma… Lo que en los ’90 y hasta fines de la década del 2000 era lo más, el éxito, para muchos que se lo creyeron hoy se cae a pedazos cuando incluso llenos de comodidades constatamos profundamente que la felicidad y la armonía nunca han sido amigas incondicionales del venerado triunfo externo, que en sí mismo se vuelve frío, insaciable, solitario y neurótico… Y todo -para quien quiera verlo- apunta a lo mismo: estamos dando un giro drástico, poderoso y creativo hacia una vida más pura…. No para ser hippies revenidos -qué lata- sino para encontrarnos con nuestra esencia en el mundo actual, no alejados de él…

En esa misma sintonía, el domingo vamos a una feria de emprendedores a unas cuadras de casa, en el parque Inés de Suárez, donde reinan los cultivos orgánicos, regresan con fuerza la cosmética y moda hecha a mano (un paraíso en medio del imperio chino que colma todo), toca una banda bastante alegre, se vende stevia natural por montones y variedades de té y hierbas para mejorar el equilibrio del cuerpo, también miel, queso de cabra (el más sano de todos) y aceite de oliva…

Salimos de la feria con un aroma de rosas natural, té blanco (hace rato que no tomo té negro), stevia en polvo sin aditivos  (de color verde) y unas hojas de palo negro para ayudar al tratamiento del cáncer… Estas últimas son para mi papá, quien -sin saberlo del todo- cada día nos recuerda a varios la sabiduría del alma que elige una enfermedad para hacernos cambiar, unirnos, bajar a tierra, detenernos, crecer, sanar, ser quienes somos realmente, conectarnos con el corazón… El alma que nos jode, porque le pide con humildad -pero con certeza- a nuestro ego que dejemos hábitos emocionales, mentales y alimenticios que nos dañan… El alma que nos acompaña pues en cada paso nuevo nos da luz y contención frente al miedo, la duda, la rabia, la tristeza… El alma que nos empuja con sus hilos mágicos a encuentros, lecturas, conversaciones y aventuras sincrónicas llenas de señales… El alma que siempre está… Intacta, noble, poderosa… Y que no se anda con chicas…

espiritu-de-invierno-wallpaper-949121Por eso me detengo cuando en mi consulta, al terminar el día, en menos de cinco minutos vuelco con mucho ruido un incensario de madera aunque no rompo nada, pero al poco rato en la cocina se me resbala un vaso y finalmente se quiebra… ¡Ey!, ¿en qué andamos, chiquita? -me digo; luego me siento, cierro los ojos, respiro y suelto… Me reconecto y pido una señal para saber si esta energía es conmigo o de la persona que acaba de irse luego de su lectura de carta astral…. Me llega que es de ambos -cada uno en su proceso- y que huele a prisa y rabia contenida, y me digo: ok, sí, la tengo, además estoy cansada, algo sobrepasada y tengo que ir más lento… y drenar energía, sin duda. Gracias por el aviso… Respiro. «Cerramos el boliche» y camino muy lento por Providencia, sintiendo y meditando en cada paso camino a casa, con la presencia muy activada… Qué distinto es todo cuando estamos presentes… En el camino no contesto una llamada de alguien a quien adoro porque siento que no puedo ni quiero hacer dos cosas a la vez, gesto que me sale tan fácil… Necesito estar presente… Más allá me encuentro con la pareja mayor que cada noche espera con mucha calma a la salida de un restaurant muy conocido a que les regalen el pan que sobra, además de juntar latas y cartones; por lo general están ahí más tarde, pero seguro el frío los adelantó, encima es lunes, así que deben cerrar antes. Nos saludamos como siempre y de nuevo -como tantas veces- siento su presencia angélica-guardiana en ese saludo. Agradezco nuestro encuentro en silencio. Sigo presente camino a casa disfrutando todo, hasta el frío en una noche despejada de bellos tiempos aleccionadores…

Continúa la limpieza 2013: Segundo lavado

Como dice un pequeñito que conozco y un par de amigas: he volvido! … Puede sonar egocéntrico y qué más da: hasta yo me he extrañado en este blog. Me he echado de menos en mi oficio de bloguera de los distintos viajes -literales y simbólicos- en los que estamos y sincronizamos tantos… Incluso angustia-pena me daba unos días la cyber-mudez, y  a veces desazón cuando estaba por instalarme en algún café con el compu y las cosas giraban hacia otras tareas que me impedían hacer mi plan… Urano (imprevistos, locura, innovación) en Aries (iniciativas, rabias, acción) nos está enseñando con ganas el descontrol y la flexibilidad, ¿no?…. «Pero por algo será que no te sale escribir y apenas tienes espacio pa’ responder mails», me decía a mí misma durante unos días agitados, sin dejar de integrar muchas experiencias en estos sanadores meses de invierno, que tantas cosas se han llevado, ¿verdad?…. Y en medio de la revoltura y la incierta limpieza me llega este regalo para transformar nuestra vida en dos simples pasos:

autoayuda rapida

… Aunque con mala ortografía, esto está demasiado bueno. Amo el pragmatismo en algunas situaciones y este «manifiesto-guía» lo es con ganas, te soluciona la vida de una sola leída, ¿o no? Una chamana lo lee, se ríe a carcajadas y me dice: jajajaja, si fuese así no tendríamos pega (trabajo) individual ni colectiva!

Y sí, pero como dice Johansen: soñar no cuesta nada, soñar y nada más, con los ojos abiertos. Reírse tampoco cuesta y es tan aliviador en medio de este «primer enjuague colectivo» que estamos terminando y que nos tiene «trabajando» en nosotros mismos como nunca antes porque ahora es imposible evadir las lecciones que tenemos pendientes, y que pese a los remezones y el cansancio, al menos a mí me tiene feliz. Ahora, no ando saltando por la calle, es una felicidad a ratos subterránea, omnipresente, sutil, certera y profunda…. No es eufórica ni expresiva… De hecho, como muchos he estado muy intro este último tiempo, he dicho que no a varias invitaciones y aceptado otras muy distintas con gente nueva, y dejado de hacer un par de cosas aunque mi agenda de cartas astrales y otras cosas está llena, se me han abierto antiguas heridas, las he llorado y limpiado con ayuda terapéutica muy valiosa, y -como dije- no pude escribir -expresión vital en mí- como me gustaría… Varios estamos así, creo: viviendo todo intensamente, con una visión más clara -y descarnada-, algo desbordados a ratos y sintiendo que el tiempo no alcanza…

florfractal… Hace unos días conversábamos con mi terapeuta sobre la rabia, el abuso, la intensidad, los límites, la expresión, el despertar; y en medio me recordó que con el trabajo interior (espiritual) nos ponemos más selectivos, no en mala onda, pero sí desde el ver/sentir/saber que no todas las energías nos hacen bien o tienen que ver con nosotros, que hay ciertas vibraciones que simplemente ya no: ya no te hacen sentido ni te gustan, ni las soportas como antes… Y cuando eres muy sociable como yo eso da trabajo porque es igual es entrete conversar, conocer gente y tener muchos conocidos y amigos con quienes compartir como me pasaba hasta hace unos años. Entonces, cuando tus círculos se reducen y encima recibes el rechazo, el dolor o la crítica  -directa o por la espalda- porque ya no vas a varias cosas o dejas ciertos círculos y relaciones, además de tristeza, desconcierto y a ratos desolación (tanto por ti como por el otro en algunos casos), medio que se pierde el norte y aparecen los cuestionamientos: ¿seré yo, Señor? jaja… Síp, soy yo quien elige un cambio de consciencia que se traduce, entre otras cosas, en un cambio vibratorio que ya no sintoniza con muchas cosas, conversaciones, miradas, lecturas, programas, gente, lugares, comidas… Y es parte del crecimiento, no es mejor ni peor, es no másp…

De hecho, como les dije a un par de consultantes hace unos meses y esta semana: me reservo el derecho de admisión, no le leo la carta astral y menos el tarot (que ya se va casi completamente de mi campo, pues es otra de las cosas que dejo por cambio de vibración mía)  a cualquiera-. Ya no puedo ni quiero porque -entre otras cosas que ya he publicado acá- la vibración ansiosa y básica me jode, antes la soportaba, ahora no; lo siento, pero por un rato me permito la intolerancia y/o discriminación mientras ajusto mi enfoque e intención en esos casos en que simplemente el ego no quiere crecer ni le interesa… Por un rato no tengo energía pa’ eso, parece que la tuve mucho tiempo y se me fundió… Situación que tampoco es cómoda pues recibo rechazo, agresividad, tristeza, decepción… Pero la certeza y calidad de vida son más fuertes, aunque igual miro la no casualidad de atraer cada cierto tiempo a algunos representantes de esa energía que ya no aguanto…

Como ya no aguanto los espacios con humo o con música pesada, los ambientes con mucha queja, pelambre (chisme) y crítica… Antes hasta me podían entretener, ahora me dan un cansancio…

Y en esto del cambio de vibración, un miércoles me siento muy cansada y sobrepasada porque además se me juntaron compromisos familiares y veo que tendré que suspender algunas tareas ya que no me darán los tiempos. Pero en la noche me llaman dos amigos para invitarme a bailar y les digo sin pensarlo: sí, dale, vamos…. Y entonces, de repente me veo en una buena salsoteca con un grupo que apenas conozco y bailamos un buen rato con mucha risa, complicidad y sensualidad… En una pausa en que nos sentamos algo cansados siento y agradezco el cambio de vibración que tanta falta me hacía: salir del trabajo, la prisa, la demanda, el cumplir, lo conocido… Me reconecto con mi cuerpo, la música y el baile que tenía botados y que tan bien nos hacen a todos, por eso siempre bailamos en los rituales, porque el cuerpo necesita entrar en su espacio de movimiento, alegría y fluidez para acompañarnos en los cambios y conectarnos con su sabio pulso vital… De vuelta, el chofer del taxi es un chico joven que escucha un reggaeton desconocido pa’ mí pero chistoso (en realidad toda esa música me da risa) y le digo: está bueno, súbelo no más-.  Y nos vamos bailando con el jefe de jefes (Daddy Yankee) en la madrugada santiaguina….

Desde ese día sentí dos cambios: primero, se fue el cansancio pese al trasnoche y la falta de horas de sueño al día siguiente. Y, segundo, el viernes, mientras me ponía al día con una decena de correos atrasados desde mi favorito café francés del barrio, incluido el mensaje de una amiga que me cuenta de la decepción con amigos y de lo mal que se siente la envidia de otros, me vino la fuerte sensación: se acabó el primer enjuague de nuestra masiva lavadora (si quiere entender, clickee aquí):  entramos al «Segundo lavado»… Sí, por todo lo que veo/siento/recibo, constato que pasamos fuertes episodios y/o pruebas que ya están frente a nosotros sin maquillaje: vemos la realidad y, por lo mismo, estamos más livianos; doloridos, pero con más certezas y menos pesos, pues hay muchas cosas y situaciones que se fueron -o están en proceso de- estos meses. Cosas internas y externas… Y duele, enoja, desconcierta, alivia, alegra, libera… Hay de todo, porque estamos soltando cosas cómodas e incómodas, el lavado no discrimina ni es al gusto del consumidor, sino del alma y la Divinidad orquestadas para que crezcamos…. La emoción posterior además depende de cuán apegados o identificados estemos y de cuán consistente sea nuestro trabajo interior también, como del espacio y significado de esas pérdidas en nuestras vidas… No es lo mismo perder una relación o el rol que ocupabas frente a todos, que una billetera o un electrodoméstico… Pero son símbolos -ricos-  y pérdidas igual…

LunaNuevaEs este agosto un espacio muy nuevo y loco donde estrenamos una energía que requiere de mucha adaptación, confianza (el pesimismo está pasado de moda, le aviso, estimado lector) y alegría por todo lo que estamos avanzando. La Luna Nueva en Leo de este martes pasado nos impulsa a vivir un mes con más creatividad, expresión, sello propio y diversión, donde también habrá tensiones entre las creencias antiguas y las nuevas, un tiempo en que  el orgullo y el infantilismo serán temas…. Ahora, cuando muchos ya no vibramos tanto desde las heridas primarias que arrastramos (abandono, traición, abuso, indiferencia, rechazo, agresión y más) porque todo este 2013 se nos pusieron enfrente dándonos la posibilidad de limpiarlas, podemos caminar de otra forma: más plenos, con la certeza de que todo lo que sucede está bien y que tenemos las herramientas -o menos obstáculos- para sortear lo que haya que sortear…. Porque además nuestra mente ya se desapega de la instaladísima creencia de que el estar bien es que no nos pasa nada «malo» o que tenemos de todo… Ya muchos captamos, asumimos, sabemos que estar bien no depende de nada externo porque afuera hoy hay incertidumbre, caos e imprevistos que forman parte de la limpieza colectiva, pero dentro nuestro -recordémoslo- hay una poderosa crisálida que intuye que está en plena metamorfosis  y que siente cada vez más sus alas aunque aún no pueda salir y usarlas porque todavía no es el momento… Pero ya casi…

Está muy bello este tiempo. No está fácil, pero está de unas sincronías, luminosidad y consciencia que conmueve… Por lo mismo, desde lo complementario se levantan las resistencias, la oscuridad, la mente básica (dentro y afuera nuestro), lo cual es normal; sólo que ahora podemos elegir con plenitud desde dónde movernos en este segundo lavado que, al menos, estará más lúdico que el primero, pues puede ser toda una divertida aventura pillar a nuestro ego, darle espacio, conversarle, limpiarlo, asumirlo y enseñarle quiénes somos ahora para que nos nos domine como antes… Veamos cómo nos va!

PD: Y gracias por los mensajes de muchos que nos extrañábamos por aquí 😉

Círculos de Invierno, la luz interior brilla

Después de un té de menta y un jugo en un café, decidimos cambiarnos a un bar con Mabel. «Pero antes acompáñame a la farmacia y a la librería, por fa» -le digo y partimos caminando. En la farmacia, un chico se sube a la pesa antigua y yo le copio y me deprimo; no eran los kilos que esperaba, es decir, son más de los que esperaba, jaja. Mientras mi amiga saluda a una chica que entra y la conoce. La chica también se pesa y sale decepcionada igual que yo. Lo único bueno es que la subida deprimente es gratis, al menos! Salimos y paramos en la librería donde Mabel le conversa a uno de los chicos que atiende y que está fumando en la calle, hacen bromas y ella me dice que entremos. «No, es la librería de lápices la que busco, no de libros» -le aclaro. Pero en eso la dueña, que está en el mesón, le hace señales con entusiasmo a Mabel para que entremos, mientras yo veo que tiene en su mano un aceite de hierbas de Just y entro y le digo: es muy bueno ese! -¿Lo conocés? -me dice y me lo pasa para que lo huela. Entonces, comenzamos a conversar de ese de naranja, del óleo 31 -es mi mejor amigo, le digo- y cómo se usa, y luego saca de su cartera gotas de Rescue (flores de Bach de rescate pa’ la angustia misma) y me río a carcajadas y le digo que tiene el kit completo, que está hiper preparada. Nos ponemos a charlar entre todos, incluido el chico que está mostrándole los aceites. En eso le digo a la dueña: ¿oye, pero esto es librería o herbolario?- Y ella se ríe: Y acá hacemos de todo, sabés? -ahora me río yo porque además me ofrece facturas dulces que tiene al lado del mate y encima me dan un vaso de agua para tomar el remedio que compré. Pero qué servicio más integral -le digo… Seguimos riendo y cuando nos vamos decimos al unísono con Mabel: ¡Mercedes!

Así es esta pequeña ciudad, todo el mundo se conoce, te paran en la calle para saludarte… Ahora mismo mientras preparo la carta astral de la persona que viene a su lectura a las 3 de la tarde, en un café de la plaza, se me acerca Ana Luz para saludarme y decirme que el ritual «estuvo muy lindo, realmente un momento para el alma»…

ALTARY sí, los rituales que hace un rato realizo tienen esa intención, son eso: momentos para el alma, para reconectarnos con nuestra esencia luminosa, frágil y poderosa a la vez… Esta vez, al igual que en Santiago, además de despedir a un otoño muy aleccionador, viajamos por los cuatro elementos: agua, fuego, tierra y aire para abrir el invierno desde la conciencia, la conexión colectiva y personal, y desde el amor profundo por quienes somos, por la Tierra que habitamos y por la vida generosa y desafiante que con valentía escogimos transitar de determinadas formas antes de encarnar esta vez…

De nuevo en este ritual están muy presentes la alegría, la emoción y la limpieza… Y acá vivimos un momento muy emocionante con los ancestros, cuando honramos su experiencia, su vida y sabiduría… Cuatro mujeres con sensibilidad, sencillez y solidez entran al círculo del ritual para mostrarnos la belleza y la fuerza de los antepasados, de esos abuelos, padres, madres que llegaron antes, que son más grandes y que vivieron tiempos mucho más adversos que éstos en términos materiales y de conciencia… Estos años, especialmente desde el 2000  hacia acá, son de una revolución de conciencia y avance impresionantes, donde Internet además de mágica, une, pluraliza, expande, refresca… Metafórica y literalmente estamos todos dentro de la red circular y eso de todos somos uno hoy es más real que nunca antes… Desde que Urano pasó por Acuario y ayudó a dar a luz esta conexión planetaria, y luego pasó por Piscis revolucionando y despercudiendo la religión, la espiritualidad, las artes y el conocimiento sutil ligado a terapias complementarias, todo cambió y hoy tenemos un abanico de herramientas para crecer y sanar sin precedentes…

meditacion inviernoYa no hay excusas para quedarse en la víctima, en el dolor; la sanación y el despertar están a un click de distancia, y eso es un salto cuántico que nuestros ancestros y nosotros mismos en vidas anteriores jamás imaginamos… Este tiempo es el mega privilegio y oportunidad, encima estamos más acompañados que nunca pues somos muchos en la misma sintonía de «masa crítica» que ya mira la vida de otra forma y nos atrevemos a vivir desde otra vereda mucho más humana y consciente … Quizá por lo mismo (y por otros factores, obvio), a muchos a veces nos vienen esos «ataques de felicidad»  que mencioné en algún post anterior  (escrito también desde Mercedes) y que no tienen un motivo en particular… Parece como que no está pasando nada, pero en realidad está pasando Todo… Por lo mismo, la queja está pasada de moda. Son tiempos para agradecer, para valorar, para aceptar, para intentar ver la película completa y no la pequeña escena sacada de contexto… Son tiempos mágicos y muy circulares… Son años privilegiados que hay que vivir con el corazón profundo y desde la consciencia… Encima, como somos energía y la sincronía siempre está ahí, donde quiera que vayas te encuentras con lo similar a ti… Por eso no podemos vernos separados ni superiores o inferiores a los demás… Los demás te reflejan todo el rato, ya sea porque eres igual o porque eres muy complementario a ese que te hace ruido o te molesta… He aquí gran parte de la sanación de nuestra vida cotidiana y trascendente: aprender a vernos en los demás, a soltar la crítica y el rechazo y mirar con el alma y agradecimiento a los demás por todo lo que activan en nosotros…

La noche del 22 de junio en Santiago, y la del 29 en Mercedes, esa luz que llevamos dentro brilla y se palpa en el círculo a la luz de las velas, se siente en el silencio del invierno, en la respiración y cada gesto colectivo que vamos haciendo en los pasos de este ritual-meditación… Es conmovedor, es reconfortante, es sutil, poderoso y bello… La energía de todos emerge en profunda conexión y alegría de acompañarnos, de volver a disfrutar desde el baile hasta la quietud en sintonía y complicidad…

Y ahora, esta noche de martes, el viento sopla fuerte y se siente su sonido característico colándose por las ventanas, en esta ciudad pequeña que parece prepararse para otra lluvia purificadora… Seguimos limpiando y sanando en este invierno 2013 desde donde sea que estemos…

PD: acá un bonus track sobre este mes: http://angelesamor.org/energia/las-energas-de-julio-2013.html

En el «Primer Enjuague»

Hace casi dos meses escribí una nota llamada «En la lavadora», donde contaba que muchos estábamos en procesos intensos-doloros-aliviadores de limpieza personal… Mayo y junio -realmente todo esta mitad de año- están reveladores, inquietantes y llenos de oportunidades de sanar (para quien quiera verlas y tomarlas, por cierto).

Pero siento que ya pasamos una etapa dura que comprendió abril-mayo-junio y que ahora tenemos que actuar más decididamente, sanar con convicción, disfrutar más y agradecerlo todo -como siempre. Luego del Solsticio, del We-Tripantu (año nuevo mapuche), del Ritual de Invierno y cuando recibíamos la super Luna, en Santiago se mezcla el sol y la lluvia suave, gesto no tan común de la naturaleza local… Y me frustro porque estoy segura que habrá arcoiris pero no podré verlo porque dará pa’l otro lado de mis ventanas en casa. Llamo a mi hermana-vecina que mira hacia la montaña desde su departamento y me dice: no veo na’, pura cordillera nublá… Buu, qué lata -le digo. Igual el sol brilla más y se ve lindo todo. Al rato hablo por mensajes con una amiga que no pudo venir al ritual y me dice en medio: viste el arcoiris? -Nooo, hay?! lo ves?, fotooo!! -le digo con entusiasmo; sabía que iba a aparecer uno al menos! Y me manda esta imagen desde su piso 11, en Ñuñoa.

arcoiris en santiago23junio-Eeeeehhh! son bendiciones -le digo feliz.

-Me asomé de nuevo y ya no está 😦 -agrega ella.

-Pero ya lo viste. Bacánnnn.

-¿Las bendiciones son si uno lo ve?

-Siiii poh y pa la ciudad! Belloooo.

-Aahhh.

-Estai entera de (muy) bendita.

-Pucha, estaría weno (bueno) -me dice porque antes me contaba que estaba acostada, sin energía

-Cansá pero bendita, jaja.

….Y soltamos la conversación, mientras yo me quedo con un dulce sabor de boca por todo lo vivido el fin de semana y con esto todavía más. También -al igual que muchos- estoy muy cansada. Y el lunes apenas me levanto para ir a la radio al último lunes de este ciclo en Cooperativa (acá el video por si quiere verlo), pues me vino el cansancio con balde luego del Ritual y ahora me quedan todos los detalles del viaje a Mercedes, Buenos Aires, para el segundo Ritual de Invierno… Pero pasadas las 6.30 de la mañana recuerdo que hay «super Luna» y salgo a mirarla por el balcón, la tengo en frente y el cielo está de un color celeste-lila-azul brillante antes que amanezca del todo… Me quedo contemplando antes de ir a la ducha y tomo unas fotos (la de la imagen es foto de agencia porque se me quedó la tarjeta en otra cámara) y siento el aire de la ciudad con la quietud-inquieta de esa hora en que todo comienza a moverse…

superluna

Algo está cambiando, intuyo. Algo está distinto a las otras semanas… No es ni mejor ni peor, simplemente es.

Mi lunes y martes están llenos de actividades de cierre, terminar un ciclo en la radio y la despedida por un rato con el equipo, que son gente muy profesional, con mucha entrega y calidez; despachar el horóscopo de emol.com, hacer maletas, pagar cuentas, ordenar lo doméstico, responder correos pendientes, compartir aunque sea un poco con amigos que no vi en este tiempo, retirar ropa de la lavandería…. Cuando voy caminando hasta allá, a la lavandería, digo: Claro, ya estamos en el primer enjuage! Eso es! Algo se alivianó, salió parte de manchas y suciedad (desengaños, auto-engaños, rabias, heridas, miedos, etc.), que fueron sacudidas y limpiadas y ahora el agua (emociones, sueños, intuiciones, sanación) se las lleva… Qué bien…

Tampoco canto victoria y creo que ahora está todo bien. Primero porque incluso en el tormento más tormentoso está todo bien siempre. Separar bien y mal es no entender estos tiempos de consciencia, es no entender la vida. Segundo, porque creer que la felicidad tiene que ver con un estado externo donde «nos va bien» y donde no hay problemas, además de infantil es irreal. La vida tiene de todo y de dolor, bastante; de alegría muchísimo también, de crecimiento, todo el rato, y todo cuenta, todo es parte de un mandala donde no podemos excluir nada. Pero lo que sí podemos hacer es ver, aceptar, despertar, sanar poco a poco y cambiar. Cambiar desde nuestra mirada hasta nuestra vibración, pasando por nuestros hábitos egóticos y por los mandatos que hemos escogido tomar y repetir una y otra vez. Del tipo: yo soy así, no soy bueno en tal cosa, es que mi infancia fue de tal manera, es que no sé hacer eso, es que no me atrevo, es que tal experiencia me marcó, es que no tengo plata, es que no tengo tiempo, es que a mí me gusta hacer esto de esta forma, es que no sirvo pa’eso, es que eso me cuesta….. X, X, X… 

Ahora, este 2013-14 es el tiempo de ir a lo más profundo de nosotros, de ver -con los ojos del alma- lo que nos gusta y lo que no, de pedir ayuda para cambiar y transformar nuestra existencia en algo mucho más armónico y auténtico, con menos etiquetas, moldes, expectativas… Estamos todos en la misma, lo sepamos o no: creciendo, saliendo -o entrando en algunos casos- de un estado de crisálida que nos tiene revueltos porque está cambiando todo por dentro y por fuera, permitiendo que muuuuy lentamente nazcan nuestras alas delicadas que tendremos que cuidar y aprender a mover… Pero eso sólo sucederá si tenemos la voluntad de quedarnos más quietos interiormente, aguantar el lavado-remezón con alegría de nuestros temas pegados, pues es tremenda oportunidad y aceptar los cambios que nos propone -u obliga- este tiempo tan intenso y lleno de respuestas…

Desde un sol brillante en Buenos Aires, parto en un rato a Mercedes, a reunirnos con un bello grupo para honrar la fuerza del invierno este sábado 29 a las 19:30 hrs., y a constatar nuevamente que la naturaleza sí sabe de cambios y no se resiste, y que somos todos iguales: estamos remecidos, cansados, alegres, con miedos y confianzas que nos unen en un círculo de luz que desde muchos rincones sigue despertando, aunque cueste y duela, y aportando cada día más a una vida más poderosa, más tranqui, más verdadera… A disfrutar, entonces, del primer enjuague… Que sigamos liberando y creciendo de adentro hacia afuera, con arcoiris, lluvias, lunas, sol, viento, nieve… Todo lo que nos quieran regalar la vida y la naturaleza, que seguro será demasiado, como siempre.