Continúa la limpieza 2013: Segundo lavado

Como dice un pequeñito que conozco y un par de amigas: he volvido! … Puede sonar egocéntrico y qué más da: hasta yo me he extrañado en este blog. Me he echado de menos en mi oficio de bloguera de los distintos viajes -literales y simbólicos- en los que estamos y sincronizamos tantos… Incluso angustia-pena me daba unos días la cyber-mudez, y  a veces desazón cuando estaba por instalarme en algún café con el compu y las cosas giraban hacia otras tareas que me impedían hacer mi plan… Urano (imprevistos, locura, innovación) en Aries (iniciativas, rabias, acción) nos está enseñando con ganas el descontrol y la flexibilidad, ¿no?…. “Pero por algo será que no te sale escribir y apenas tienes espacio pa’ responder mails”, me decía a mí misma durante unos días agitados, sin dejar de integrar muchas experiencias en estos sanadores meses de invierno, que tantas cosas se han llevado, ¿verdad?…. Y en medio de la revoltura y la incierta limpieza me llega este regalo para transformar nuestra vida en dos simples pasos:

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… Aunque con mala ortografía, esto está demasiado bueno. Amo el pragmatismo en algunas situaciones y este “manifiesto-guía” lo es con ganas, te soluciona la vida de una sola leída, ¿o no? Una chamana lo lee, se ríe a carcajadas y me dice: jajajaja, si fuese así no tendríamos pega (trabajo) individual ni colectiva!

Y sí, pero como dice Johansen: soñar no cuesta nada, soñar y nada más, con los ojos abiertos. Reírse tampoco cuesta y es tan aliviador en medio de este “primer enjuague colectivo” que estamos terminando y que nos tiene “trabajando” en nosotros mismos como nunca antes porque ahora es imposible evadir las lecciones que tenemos pendientes, y que pese a los remezones y el cansancio, al menos a mí me tiene feliz. Ahora, no ando saltando por la calle, es una felicidad a ratos subterránea, omnipresente, sutil, certera y profunda…. No es eufórica ni expresiva… De hecho, como muchos he estado muy intro este último tiempo, he dicho que no a varias invitaciones y aceptado otras muy distintas con gente nueva, y dejado de hacer un par de cosas aunque mi agenda de cartas astrales y otras cosas está llena, se me han abierto antiguas heridas, las he llorado y limpiado con ayuda terapéutica muy valiosa, y -como dije- no pude escribir -expresión vital en mí- como me gustaría… Varios estamos así, creo: viviendo todo intensamente, con una visión más clara -y descarnada-, algo desbordados a ratos y sintiendo que el tiempo no alcanza…

florfractal… Hace unos días conversábamos con mi terapeuta sobre la rabia, el abuso, la intensidad, los límites, la expresión, el despertar; y en medio me recordó que con el trabajo interior (espiritual) nos ponemos más selectivos, no en mala onda, pero sí desde el ver/sentir/saber que no todas las energías nos hacen bien o tienen que ver con nosotros, que hay ciertas vibraciones que simplemente ya no: ya no te hacen sentido ni te gustan, ni las soportas como antes… Y cuando eres muy sociable como yo eso da trabajo porque es igual es entrete conversar, conocer gente y tener muchos conocidos y amigos con quienes compartir como me pasaba hasta hace unos años. Entonces, cuando tus círculos se reducen y encima recibes el rechazo, el dolor o la crítica  -directa o por la espalda- porque ya no vas a varias cosas o dejas ciertos círculos y relaciones, además de tristeza, desconcierto y a ratos desolación (tanto por ti como por el otro en algunos casos), medio que se pierde el norte y aparecen los cuestionamientos: ¿seré yo, Señor? jaja… Síp, soy yo quien elige un cambio de consciencia que se traduce, entre otras cosas, en un cambio vibratorio que ya no sintoniza con muchas cosas, conversaciones, miradas, lecturas, programas, gente, lugares, comidas… Y es parte del crecimiento, no es mejor ni peor, es no másp…

De hecho, como les dije a un par de consultantes hace unos meses y esta semana: me reservo el derecho de admisión, no le leo la carta astral y menos el tarot (que ya se va casi completamente de mi campo, pues es otra de las cosas que dejo por cambio de vibración mía)  a cualquiera-. Ya no puedo ni quiero porque -entre otras cosas que ya he publicado acá- la vibración ansiosa y básica me jode, antes la soportaba, ahora no; lo siento, pero por un rato me permito la intolerancia y/o discriminación mientras ajusto mi enfoque e intención en esos casos en que simplemente el ego no quiere crecer ni le interesa… Por un rato no tengo energía pa’ eso, parece que la tuve mucho tiempo y se me fundió… Situación que tampoco es cómoda pues recibo rechazo, agresividad, tristeza, decepción… Pero la certeza y calidad de vida son más fuertes, aunque igual miro la no casualidad de atraer cada cierto tiempo a algunos representantes de esa energía que ya no aguanto…

Como ya no aguanto los espacios con humo o con música pesada, los ambientes con mucha queja, pelambre (chisme) y crítica… Antes hasta me podían entretener, ahora me dan un cansancio…

Y en esto del cambio de vibración, un miércoles me siento muy cansada y sobrepasada porque además se me juntaron compromisos familiares y veo que tendré que suspender algunas tareas ya que no me darán los tiempos. Pero en la noche me llaman dos amigos para invitarme a bailar y les digo sin pensarlo: sí, dale, vamos…. Y entonces, de repente me veo en una buena salsoteca con un grupo que apenas conozco y bailamos un buen rato con mucha risa, complicidad y sensualidad… En una pausa en que nos sentamos algo cansados siento y agradezco el cambio de vibración que tanta falta me hacía: salir del trabajo, la prisa, la demanda, el cumplir, lo conocido… Me reconecto con mi cuerpo, la música y el baile que tenía botados y que tan bien nos hacen a todos, por eso siempre bailamos en los rituales, porque el cuerpo necesita entrar en su espacio de movimiento, alegría y fluidez para acompañarnos en los cambios y conectarnos con su sabio pulso vital… De vuelta, el chofer del taxi es un chico joven que escucha un reggaeton desconocido pa’ mí pero chistoso (en realidad toda esa música me da risa) y le digo: está bueno, súbelo no más-.  Y nos vamos bailando con el jefe de jefes (Daddy Yankee) en la madrugada santiaguina….

Desde ese día sentí dos cambios: primero, se fue el cansancio pese al trasnoche y la falta de horas de sueño al día siguiente. Y, segundo, el viernes, mientras me ponía al día con una decena de correos atrasados desde mi favorito café francés del barrio, incluido el mensaje de una amiga que me cuenta de la decepción con amigos y de lo mal que se siente la envidia de otros, me vino la fuerte sensación: se acabó el primer enjuague de nuestra masiva lavadora (si quiere entender, clickee aquí):  entramos al “Segundo lavado”… Sí, por todo lo que veo/siento/recibo, constato que pasamos fuertes episodios y/o pruebas que ya están frente a nosotros sin maquillaje: vemos la realidad y, por lo mismo, estamos más livianos; doloridos, pero con más certezas y menos pesos, pues hay muchas cosas y situaciones que se fueron -o están en proceso de- estos meses. Cosas internas y externas… Y duele, enoja, desconcierta, alivia, alegra, libera… Hay de todo, porque estamos soltando cosas cómodas e incómodas, el lavado no discrimina ni es al gusto del consumidor, sino del alma y la Divinidad orquestadas para que crezcamos…. La emoción posterior además depende de cuán apegados o identificados estemos y de cuán consistente sea nuestro trabajo interior también, como del espacio y significado de esas pérdidas en nuestras vidas… No es lo mismo perder una relación o el rol que ocupabas frente a todos, que una billetera o un electrodoméstico… Pero son símbolos -ricos-  y pérdidas igual…

LunaNuevaEs este agosto un espacio muy nuevo y loco donde estrenamos una energía que requiere de mucha adaptación, confianza (el pesimismo está pasado de moda, le aviso, estimado lector) y alegría por todo lo que estamos avanzando. La Luna Nueva en Leo de este martes pasado nos impulsa a vivir un mes con más creatividad, expresión, sello propio y diversión, donde también habrá tensiones entre las creencias antiguas y las nuevas, un tiempo en que  el orgullo y el infantilismo serán temas…. Ahora, cuando muchos ya no vibramos tanto desde las heridas primarias que arrastramos (abandono, traición, abuso, indiferencia, rechazo, agresión y más) porque todo este 2013 se nos pusieron enfrente dándonos la posibilidad de limpiarlas, podemos caminar de otra forma: más plenos, con la certeza de que todo lo que sucede está bien y que tenemos las herramientas -o menos obstáculos- para sortear lo que haya que sortear…. Porque además nuestra mente ya se desapega de la instaladísima creencia de que el estar bien es que no nos pasa nada “malo” o que tenemos de todo… Ya muchos captamos, asumimos, sabemos que estar bien no depende de nada externo porque afuera hoy hay incertidumbre, caos e imprevistos que forman parte de la limpieza colectiva, pero dentro nuestro -recordémoslo- hay una poderosa crisálida que intuye que está en plena metamorfosis  y que siente cada vez más sus alas aunque aún no pueda salir y usarlas porque todavía no es el momento… Pero ya casi…

Está muy bello este tiempo. No está fácil, pero está de unas sincronías, luminosidad y consciencia que conmueve… Por lo mismo, desde lo complementario se levantan las resistencias, la oscuridad, la mente básica (dentro y afuera nuestro), lo cual es normal; sólo que ahora podemos elegir con plenitud desde dónde movernos en este segundo lavado que, al menos, estará más lúdico que el primero, pues puede ser toda una divertida aventura pillar a nuestro ego, darle espacio, conversarle, limpiarlo, asumirlo y enseñarle quiénes somos ahora para que nos nos domine como antes… Veamos cómo nos va!

PD: Y gracias por los mensajes de muchos que nos extrañábamos por aquí 😉

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