Señales de los nuevos tiempos (Primera parte)

«Buen día, amiga. Te llamaba para decirte que en Mucho Gusto estarán unos monjes tibetanos. Un abrazooo» -me dice la bella y sabia Camila por mensaje de texto al celular. Pa’ variar no alcancé a contestar (últimamente me pasa bastante), figuro a media mañana entre el mate, tostadas de pan integral con aceite de oliva y orégano, el compu con varios correos pendientes. Luego de eso me sentaré a mirar los últimos detalles de la carta astral de un pequeñito de meses, cuya mamá quiere conocer qué dicen los astros sobre el camino de su tierno primogénito.

El mensaje se refiere a un programa matinal que no veo de un canal que no miro. Por vibra, por onda. Porque originalmente estaba (acaba de cambiar de dueños) orientado a los estratos bajos de Chile en manos de gente del Opus Dei (con sólo escribir esto siento energía arcaica y rígida) -grupo religioso lamentablemente con mucho poder en el país, pero, bueno, para algo y por algo será- que desde que lo crearon se dedicaron -seré tajante en el juicio- a aturdir a su público con «pan y circo», con tal que nadie tome conciencia sobre las cosas importantes e injustas. Encima este programa del que me habla mi amiga estaba conducido por un ser con una risa nada agradable y una energía que, al menos para mí, está lejos de ser simpática e interesante… Pero hace un rato en este canal hay una periodista que hace buenas cosas sobre estos tiempos nuevos potenciados ahora en 2012.

Entonces, luego de tomar mi mitad de desayuno (la primera parte fue fruta), pongo la tele y nada. La cambio, hay una aguda psiquiatra que me cae bien hablando de las burlas de un comediante chileno, de su agresividad y de los riesgos de este gesto tan común por estas tierras. De hecho, en el último programa en radio Cooperativa hablamos sobre cómo manejamos la rabia los chilenos, a raíz de repetidos actos de matonaje de una «modelo» en un reality. (Ya retomaré esto en otra nota, pero el programa de radio se puede ver aquí).

Sigo con lo mío con la tele de fondo y de repente me acuerdo y cambio el canal. Me quedo pegada: ahí están cuatro monjes sentados con un traductor y los conductores de atentos. Conversan un poco, y luego hacen una «bendición-purificación» con las luces del estudio más bajas y quienes trabajan tras las cámaras se acercan al ritual…. Me transporto a mis años en el budismo, los retiros y enseñanzas con lamas, los sonidos, los mantras, los mudras, la meditación, la energía y la típica sonrisa tibetana de los lamas, mezcla de inocencia y sabiduría… Me vibra el corazón y se me asoma la lagrimita no sólo por los recuerdos, también por constatar el poder de estos tiempos… Cuándo iba a pensar que esta mirada tan despierta de la vida, con énfasis en bajar el ego, llegaría sin más a la TV local (paraíso del ego nuestro de cada día) a dar un mensaje y a abrir nuestra energía… La ceremonia termina en un silencio -gesto casi desconocido en TV- y luego con el hablar profundo y gracioso de uno de los lamas: «Paz y felicidad es lo más importante, pero no pueden comprarlas. Acá tienen muchos comercios (y nombra dos supermercados entre cierta incomodidad de los conductores por la mención) pero ninguno vende paz y felicidad, para eso necesitan practicar dentro de la mente y para eso nosotros ayudamos con enseñanzas»… Bello. Luego de eso, me quedo en silencio y retomo la carta astral que comencé la tarde anterior.

El día sigue con el placer del viento de primavera en la cara, el encuentro inesperado con dos amigas en la calle, dos lecturas de tarot, y la «carta astral infantil»… Le hablo a la madre sobre su pequeño, le digo que ambos compartirán un mundo espiritual o muy sutil, que están conectados desde ahí y de otras vidas… En medio de la interpretación ella me dice: es que yo practico meditación budista tibetana…. ¡Las sincronías! -justo lo de la mañana, se me cruza por la mente aunque no se lo digo a ella porque seguimos con otros temas, pero ella lee este blog así que se enterará igual, e igual le comento que yo también pasé por el budismo como práctica espiritual y de meditación; y de lo que se trata ahora es de espiritualizar la vida: la comida, las relaciones, el trabajo, el cuerpo, la mente, las emociones, los placeres, las compras… todo lo cotidiano. Ya no hay que irse lejos o hacer algo en específico, la conexión espiritual está «en la calle», en el día a día y la forma ya no importa y podemos aportar desde donde estemos sin separarnos del mundo… Lo importante es la intención, la constancia y el observar tanto nuestro ego como nuestros regalos o ámbitos luminosos para entender que forman parte de las experiencias de nuestro mágico mandala llamado Vida en esta Tierra.

De tarde paso a un oasis en Santiago, el Centro Cultural de Las Condes, con sus añosos árboles, sus jazmines que me transportan y el ruido de los niños jugando en los prados. Otro regalo del día. Antes de irme a la cafetería a escribir me siento bajo un árbol con la espalda apoyada en él y le pido que, por fa, me purifique, que se lleve el cansancio y el agobio y que lo transforme en luz en el centro de la tierra… Me quedo tranquila, riéndome con los chicos que juegan y se mojan con una de las regaderas que gira… ¡Qué buen día, este!

En el patio de la cafetería escribo, sigo respondiendo mails y llamadas, con un sandwich con queso de cabra y un té verde… Después de un buen rato llegan Patricia May y Sergio Sagüez, mis «profes» en un seminario estos días: «Transformación personal para un mundo nuevo», nos saludamos y compartimos el patio con brisa y sol… Cuando se acerca la hora del inicio me voy a la clase y aparece una amiga que conocí el 2011 acá mismo en un taller de interpretación de sueños con otra gran profesora. A la clase hasta se suma mi hermana pese a sus dificultades para llegar a tiempo dado su trabajo.

El día termina entre risas, con noche de Luna Llena en Tauro, caminata y buena compañía… De camino a casa retrocedo y recorro no sólo los regalos y sincronías de este día que para mí son tremendo tesoro, sino también el buen sabor de boca que dejan las señales de estos tiempos nuevos, «tiempos integrales», como revisamos en la clase de esta tarde… Tiempos finales también, pues al fin está terminando poco a poco el predominio exclusivo del ego y la racionalidad para darle también espacio -merecido e imprescindible- a la intuición, la sabiduría, el cuerpo, lo ancestral… Al fin!! Qué privilegio que seamos testigos y protagonistas de esta transición planetaria que cruza todos los aspectos de nuestra vida…

Hasta la próxima, porque las señales no paran… Qué bien!

Noche de Luna en Tauro desde Santiago de Chile

Cambiar de aire

Ex salitrera Santa Laura, norte de Chile.

… Y de repente, aparezco en Santa Laura y en Humberstone, dos antiguas oficinas salitreras en el norte de Chile, declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad, hoy convertidas en museos, además… En medio del desierto, con trazos de nubes y donde al menos hay brisa, caminamos -después de comprarme un sombrero de ala ancha por $ 2 mil (4 dólares) al bajar del bus en el puesto itinerante de una chilena ingeniosa- desde la carretera, primero con entusiasmo y sintiendo la energía -del sol principalmente, obvio- tan diferente a otros lugares de Chile, luego haciendo bromas pues a mí el desierto no me seduce especialmente y me río con la idea de buscar una sombra o anunciando alucinaciones, esperando que pase un camello, poniéndole precio al té de menta que llevo en el termo, etc… La energía es potente: el cielo amplio, el Sol abrasador y la tierra intensa. Acá no hay escapatoria, pienso. Escapatoria de la vida misma, de lo que somos. Poco a poco le encuentro la belleza, el color, la vibración. Claro, no viviría en un lugar así porque el verde y yo somos mejores amigos, pero igual hay algo muy mágico en esta amplitud…

Antes de viajar me nublé. Quería ir pero no, pensábamos en tres destinos y luego no sabía si me cansaría mucho dada la agenda del último tiempo y que a ratos me hace tener ganas de esconderme y desconectar teléfonos y correo; entonces pensaba en no moverme, pero igual necesitaba salir; por otro lado aunque me encantan los aeropuertos y los aviones, la energía de éstos está tan densa últimamente que no quería pasar por ahí, encima ya la semana anterior fui al aeropuerto a despedir a un amigo-hermano del alma con lagrimita incluida… Y así, mientras definíamos si sí o no y a dónde, de repente la palabra mar me centró y dije: dale, vamos; sí tengo que ir -sentí ya sin dudas. El destino era Iquique, ciudad costera y puerto en el norte de Chile.

Qué alivio cuando la mente se desconecta, cuando deja de enredarnos, de perdernos en dudas y posibilidades. Qué bien cuando es silenciada por la intuición, por la certeza, por la panza (el instinto y el poder) que dice «sí, esto es».

Bueno, sólo imaginaba eso: hacer una pausa en un ambiente con más naturaleza y menos cemento para ver cómo seguir en este 2012 que no nos ha dado tregua, ¿verdad? La semana anterior, en la sección de radio Cooperativa la periodista Cecilia Rovaretti me preguntaba por estos tiempos y en algún momento hablamos del desapego y creo que ahora hay que tenerlo más que nunca. Más con el dolor porque pasamos demasiado rápido de un hecho doloroso o desafiante a otro, ni tiempo hay para integrar una experiencia y darle la vuelta, porque enseguida viene otro hecho que vuelve a exigirnos adaptación, conciencia, nueva mirada, otras herramientas…. Uuufff.

Playa Cavancha «de frente», Iquique, Chile.

Y sí, la naturaleza hace -como siempre- su labor de sanación. También los viajes lo hacen si decidimos ponerles esa intención… En Iquique hay brisa y viento, mar cadencioso en su playa más clásica, humedad, desierto, montaña imponente «pegada» a la playa… Yo ya con eso estaba feliz el día en que llegamos: caminar sin rumbo fijo ni horario, comer otras cosas, descubrir rincones, pasar por el mercado -mi parada obligada en cualquier viaje-, sentir el cielo, el aire, la tierra, la gente, la energía del lugar, reírme de todo y dejarme sorprender. Siento, entonces, cuánto necesitaba alejarme, mi energía adquiere otro ritmo y mi mente se relaja…

Playa Cavancha, «de espalda», Iquique, Chile.

… Al día siguiente el destino son las oficinas salitreras en medio del desierto, a una hora de Iquique. Una de éstas, Humberstone, se hizo aún más conocida porque hace unos años se grabó una telenovela con este lugar como temática de contexto: el tiempo de auge del salitre (fines del siglo XIX y principios del XX), la riqueza en el norte de Chile liderada por los ingleses, la explotación de obreros que trabajaban el mineral, las diferencias sociales… Y la posterior caída de esta fuente de riqueza que, como siempre sucede cuando abusas de algo, el desapego se hace presente y las consecuencias te llegan sí o sí a tí o a tu ambiente… Entonces, alrededor de 1920 aparece el salitre sintético en el mundo, tanto más barato que el natural, y la dependencia de la extracción de éste para la economía chilena es un gran golpe que desemboca en una crisis de proporciones… Chile y sus ciclos, nosotros y nuestras dependencias… De un día a otro la vida puede decirnos: hasta aquí llegó esto, se acabó el ciclo. Y ahí, por más que le demos la vuelta e intentemos acomodarlo o maquillarlo, la realidad obliga y hay que hacer un cambio que muchas veces resulta doloroso, pero que si hubiésemos advertido antes de aferrarnos no lo viviríamos con tanta angustia… Porque, como siempre lo digo en la consulta y en las charlas: no hay nada para siempre. Disney y Hollywood son francamente monstruosos al meternos esta idea fantasiosa que crea tanta expectativa y dolor… Lo único que dura vida tras vida es la luz que llevamos dentro… Nada más. Suena crudo, pero es así.

Ex salitrera Humberstone

Desde la pampa chilena, entonces, caminamos, viajamos en el tiempo por construcciones a ratos muy sofisticadas para la época y que muestran el lujo al que se llegó, también por los precarios espacios para los obreros; sentimos el viento con placer y el sol con cierto cansancio. Nos sentamos a comer bajo una preciada sombra el pan integral que llevamos y luego helado de mango, la fruta estrella local… Qué placentero es lo simple…

Humberstone.

De vuelta en Iquique, el viaje sigue con caminatas por la playa, encuentros con amigos, un bombero que se asoma a decirnos en qué lugar podemos encontrar «chumbeques», el confite local, cuando ve que miramos la tienda cerrada y al final nos convida agua para el termo y nos regala bolsas de té para la «once»; un taxista chistosísimo que nos hizo reír a carcajadas desde el aeropuerto al hostal y que nos encontramos otra día caminando y se detiene a hacer bromas y sacarnos más risas…

También la aventura continúa nada menos que en el casino de la ciudad, que incluye show con cantante famoso. Recuerdo que en Montevideo había un casino en pleno centro y jamás se me ocurrió entrar aunque caminaba siempre por ahí con tiempo y curiosidad. El concepto ‘casino’ no me decía nada. Pero todo cambió el invierno 2011 cuando fui a Puerto Varas (uno de mis lugares favoritos), al sur de Chile, y con una amiga de infancia entramos de curiosas y terminamos enviciadas… Lo malo fue que esa vez cuando habíamos ganado plata (ni 100 dólares, pero nosotras ya nos sentíamos ricas y famosas) vino por el lado y silenciosa la señorita Codicia y se llevó todas nuestras ganancias pues no paramos de jugar… Mi amiga le decía a uno de los porteros cuando salíamos de madrugada: ¡Señor, míreme bien, acuérdese de mi cara, si vuelvo mañana no me deje entrar, dígame que no, comprométase! -mientras los tres nos reíamos y él movía la cabeza…

Lo malo de los casinos, al menos de los que están en Chile por lo que supe, no es sólo la energía tóxica -hay que decirlo y basta con entrar para sentirla- llena de ansiedad, adicción y vacío, sino además que se permite fumar. Qué fatal. No puedo con eso. Me supera. Pero, bueno, al final me divierto con el cantante y mirando a la gente que debe llevar horas y ser asidua al lugar, hay varios «personajes». Además, celebran la semana de Brasil y bailamos con la batucada un buen rato… Eso hasta que me siento en una máquina tragamonedas por segunda vez y le pido a uno de los chicos que trabajan ahí que nos explique cómo es el juego, él nos da todas las instrucciones y me queda más claro… Así, de la pérdida paso a la ganancia y el entusiasmo vuelve a mí, sigo jugando y la vecina de máquina se ríe con nuestros comentarios y gestos por las abundancia súbita que tenemos… Sin embargo, esta vez aparece tajante la señorita Prudencia y nos retiramos felices pasadas las 2 de la mañana, con plata en la billetera, muchas risas a cuestas y la caminata por la costanera con brisa que nos despeja en parte el humo del cigarrillo impregnado en la ropa…

El último día del viaje recorremos partes antiguas de la ciudad y paseamos más por la playa sintiendo el mar y mirando la montaña terrosa… En medio de todo miro lo que va de este año, cuántas cosas en la juguera 2012… Y como el movimiento de estos tiempos no parará por buen rato, me detengo a agradecer frente al mar con el agua tibia en mis pies… Gracias por la protección, las oportunidades, la ayuda, la bella compañía, la limpieza -drástica- de situaciones y gente, el aprendizaje infinito, los desafíos, los regalos, los viajes, la risa aún en medio del dolor… Qué bueno es cambiar de aire -y de cielo-, de ambiente, de frecuencia para poder ver, agradecer, valorar… Y seguir con nueva luz. Sí, porque hay que seguir en este -como dice alguien que conozco- «camino sin retorno» de crecimiento, despertar y reencuentro con lo que realmente somos… Seguimos, entonces, en el poderoso viaje de esta sanadora e intensa década…

Mirando el cielo para actuar en la Tierra

-¿Está escuchando Cooperativa, vecino? -le pregunto al cajero de uno de los almacenes del barrio, donde compro quesos cada tanto, con quien siempre conversamos y bromeamos sobre la actualidad, las marchas de protestas en Chile (que comenzaron con fuerza en 2011) tanto de los estudiantes, como otras a favor del medioambiente, y también de cosas de su trabajo.

-Sí, vecina, ¿por qué? -me responde con cara cómplice-. Porque es buena esa radio, poh, vecino… Tiene que escucharla mañana a las 10:30, eso síp -le digo, a ver qué me responde.

-¿Por qué, va hablar usted? -me dice con ojos chispeantes.

-¡Vecino, se pasó, es muy intuitivo! Sí, escúcheme y después conversamos, ¿le parece?- le digo entusiasmada.

-Ya, vecina, a las 11 vamos a estar aquí todos escuchando- agrega mientras mira a los otros chicos que atienden, nos despedimos entre bromas y yo con el corazón enternecido.

Esa conversación fue a fines del otoño. Cuando me disponía a hacer el Ritual de Invierno 2012 y conversaríamos del tema junto a la periodista Cecilia Rovaretti en radio Cooperativa. Al día siguiente la entrevista giró en torno a por qué celebrar la llegada del invierno si es un tiempo al que muchos rechazan o temen. Hablamos de la importancia de detenernos y volcarnos hacia dentro, cosas que al sistema y al ego no le gustan.

Semanas después cuando fui por otros trozos de queso, le pregunto al vecino si me escuchó. Me dice… «¿Pero usted habló algo así como de la vida sana? -mientras me mira  con cara rara-. Jajajajaja, me río a carcajas: Sí, del invierno y de astrología, jajajaja. ¿Por qué, qué creía que iba a hablar? -le digo entre más carcajadas, su mirada de pregunta y su sonrisa un poco incómoda-. «Es que yo creí que iba a hablar de las protestas, del medioambiente, de esas cosas, poh»  -me confiesa, mientras yo sigo riendo y le digo en broma: «¿usted cree que yo ando puro protestando, vecino?»-. Nooo, es que como ustedes han ido a algunas marchas y no usan bolsas plásticas, traen sus bolsas de género, yo pensé que era de eso y cuando la escuchamos pensamos que nos equivocamos -me dice rascando su frente y ajustando sus lentes. Yo sigo riendo, después le respondo sus preguntas, pues ahora sabe a qué me dedico y quiere entender de qué se tratan la astrología y el tarot porque le llaman la atención…

Y, bueno, como la astrología tiene mucho qué decir y aportar a la mirada de la realidad, dándonos respuestas, guía y sentido, el 10 de septiembre volví a radio Cooperativa (si quiere escuchar haga click aquí)  en un ciclo de astrología mundial, esta vez para conversar de la identidad colectiva de los chilenos de acuerdo a la carta natal. Junto a la periodista Daniela Montoya conversamos -aunque nos faltó tiempo, pero a veces los medios de comunicación son así- de cómo somos los chilenos: marcados por una geografía de agua profunda y montañas macizas, con el Sol en Virgo, Ascendente Sagitario y Quirón en el Fondo del  Cielo, todo lo cual nos lleva a ser -entre muchas otras cosas- reservados, ordenados, inseguros, trabajadores, responsables, curiosos, sin padre. Esto último es re potente en el caso de Chile. Se nota en las calles, en las conversaciones, en los restaurantes, en las fiestas… En mi consulta. Muchos hombres se borran. A veces pueden ser parte de la familia, estar siempre ahí, pero desde la debilidad, desde una energía baja, desde poca presencia e ínfimas palabras o escasa opinión. También algunos están, pero desde una energía de niños donde la esposa y las hijas lo tratan -y él se deja-como tal. Otras veces el padre deja de existir, se va o se pelean, y tanto él como sus hijos pierden todo contacto. Otras está «casado» con el trabajo. Otras muere. Pocas veces en Chile los hombres -el padre- son una energía fuerte dentro del clan. Los hay, pero son más excepción que regla.

Y no es porque sean los malos de la película (aunque muchas mujeres los pintan así) o porque sólo sean completamente desconectados emocionalmente, poco empáticos, niños, inseguros, inmaduros. Hay una gran cuota de esto, sí, y es lo que nos toca trabajar a ambos géneros -pues claramente es responsabilidad de todas y todos- pero también están un tanto opacados y acorralados con el matriarcado chileno. De esto hablamos en un segundo programa en la radio (acá) con Cecilia Rovaretti.

Carta Natal de Chile

Mientras el Sol (lo masculino y paternal) de Chile está en Virgo (tierra; orden) y esto pone una energía reservada, tímida, prudente, criticona, racional, amable, ordenada, trabajadora, maniática, lógica, eficiente; la Luna (lo femenino y materno) está en Géminis (aire; comunicación) en conjunción con Júpiter (planeta que amplifica aquello que toca), lo cual tiñe a las mujeres de una energía curiosa, parlanchina, divertida, racional, sociable, adaptable, simpática, exagerada, intelectual, expansiva, chismosa. Por tanto, lo femenino tiende a notarse mucho más en Chile. Basta con ir a un bar, restaurante, evento, discoteca. Las mujeres conversan, se ríen, hacen ruido, tienen gracia, chispa (no el sabor del caribe, sino chispa), van bonitas; llenan el espacio -a veces demasiado. Los hombres no. Les cuesta atreverse, no hacen mucho ruido (a no ser que haya fútbol de por medio), no se sienten ni se muestran poderosos, muchos tienen voz de pito (snif), hablan en diminutivo, muestran inseguridad, no llevan la energía conquistadora y no me refiero sólo a ir tras las chicas, sino a conquistar terreno, el mundo, su vida. Pero esto, tiene un origen… Y una oportunidad.

La semilla de esto es, sin duda, la madre. El matriarcado chileno es de temer. Las mujeres y la madre chilena con esa Luna jupiteriana somos muy omnipotentes. La maternidad chilena -estoy generalizando, obvio- asfixia, sofoca, abriga, controla, alimenta, habla, piensa, se estresa, sobreprotege… No confía. No le da poder al hijo, sino que se lo adjudica y tampoco lo reparte con el hombre. ¿Por qué es una mala y neurótica? Mmm, no; por  miedo, que está dado por ese Saturno, el planeta de Capricornio, junto a Neptuno, regente de Piscis, ambos están en tensión con esta Luna exagerada. La madre chilena vibra desde el miedo y desde la mente, escucha poco al corazón y no confía en la sabiduría del hijo tenga la edad que tenga; ella misma fue criada por una madre fuerte y temerosa a la vez,  que además está en tensión a Marte en Leo, otro aspecto masculino en una carta natal, pero del hombre en sí, ya no como padre, que revela que los chilenos están impregnados también de egocentrismo, prepotencia, violencia, desdén, inseguridad, chispa, talentos, empuje. Pero la Luna chilena, desde su vibración mira a los hombres con cierta rabia, temor y resistencia, al tiempo que busca admirarlo (Leo), por tanto contagia ese campo vibratorio a su descendencia y al ambiente.

La tarea de Chile hoy, entonces, es volver a confiar en lo masculino. Lo femenino – a mi juicio-ya demostró, ya hizo, ya se validó; hasta Presidenta tuvimos e hicimos noticia en el mundo. Genial… Pero ahora tenemos la enorme oportunidad de enaltecer lo bello de los hombres y del chileno: hay que aceptar que sea tímido, prudente, inseguro, prepotente, etc. Lo importante es no irse al extremo de estos aspectos, que esta energía no le impida cosas ni sea la base para moverse. Es decir, no quedarme «pegado» en que como soy tímido y miedoso no hago tal cosa; o que exijo, conduzco (es un revelador ejercicio observar cómo manejamos los automóviles), trabajo desde la prepotencia y la inseguridad, por ejemplo.

¿Y cómo se hace? La tarea empieza desde el nacimiento. Que las madres usemos el humor, el cariño y la confianza en la vida para criar. Júpiter unido a la Luna también nos invita a confiar en nuestros sentimientos, ritmos e intuiciones… Por ejemplo, la fiebre es una liberación de energía necesaria, a veces pasamos rabias y luego viene fiebre. El té de menta la baja, también el agua fría en las muñecas (por dentro) y podemos probar con esto más la contención emocional antes de entrar en la desesperación, el medicamento y la urgencia médica como únicas soluciones. Los niños tienen que caerse para aprender y sentir que crecen, el mundo es un lugar bello donde ellos tienen que explorar, correr ciertos riesgos. Los niños quieren saber, entonces podemos conversar, profundizar, escuchar, compartir, sentir. Siempre me llama la atención que los niños chilenos pese a los fuertes cambios culturales que vivimos, si les hablas en la calle, se quedan callados, agachan la cabeza y se esconden tras las piernas de los padres. Yo misma lo hice cuando pequeña, pero pensaba -ilusamente- que los niños cambiarían. En otros países los niños te responden. Acá no y en eso hay un origen familiar teñido de vergüenza, miedo, baja autoestima, desconfianza.

Podemos pedirle al ser superior, interno o a la divinidad que está en nuestro hijo que lo guíe, que lo proteja y que nos muestre cómo tratarlo en vez de actuar sólo desde el control, el miedo, la mente. Es necesario ahora recurrir a la sabiduría y la intuición que viaja por vidas y generaciones y que está dentro nuestro.

Es primordial también poner límites (dejarle claro los sí y los no, e incluso exigirle un poco) porque eso le da seguridad a un niño, se siente tomado en cuenta y evita el egocentrismo, pero no desde la prepotencia o dictadura (nuestro Marte en Leo), sino desde los argumentos. Y -una de las tareas actuales- es urgente devolverle el poder al padre. Darle su lugar: que decida, opine, ordene; aunque se equivoque. Y ojalá los niños (hombres) desde los ocho años (luego del primer paso de Saturno) pasen más tiempo con su padre y conozcan la energía masculina: competir, jugar, defenderse, conquistar, explorar, esforzarse, atreverse, tomar iniciativas. Más aún desde el segundo paso de este planeta: a los 14 años.

¿Y la tarea masculina? Involucrarse en la crianza pese a la neurosis femenina, insistir. También conversar de cómo estamos, de lo interno; criticar menos (Virgo) y aceptar más. Además, atreverse, arriesgarse y tener en cuenta que sí pueden ser rechazados -en cualquier iniciativa: afectiva, laboral, sexual, económica, social, etc.-, pero que esto es parte del juego de la vida y de crecer, pues siempre corremos riesgos; conectar con sus talentos, sacar ese Marte que es vital, divertido, creativo, líder, generoso. Los deportes intensos ayudan a esto, también las artes….

Gran y digna tarea tenemos por delante para darle un nuevo tono a la identidad chilena. Para que la Carta Natal haga su trabajo evolutivo pues una de las bellezas de lo humano es que siempre -no importa la crianza, cultura, edad ni nada- podemos cambiar, crecer y despertar.

Así que sin importar la nacionalidad, y más aún si somos chilenos, bienvenidos al nuevo tiempo y a la tarea de conocernos profundamente desde distintas miradas para mejorar por dentro. Es más que posible.

Qué bello es celebrar

¿Qué es un ritual, Jimenita? -me dice con cara seria uno de los encargados del salón donde hicimos el ritual de Primavera.

Me encanta la pregunta y me detengo a explicarle un poco el sentido ancestral, la tradición de nuestros antepasados en distintas culturas del mundo donde se celebraban -y hasta ahora- tanto los cambios de la naturaleza como los movimientos de las estrellas; celebraciones en las cuales se honraba a la tierra, el sol, el aire, el agua, el fuego; también los pasos y logros de cada clan, tribu, grupo, etnia… Ese es el origen. Pero mi idea de celebrar las estaciones y el año nuevo chino, es también cerrar y abrir ciclos, entrar con una energía nueva a cada etapa, que sintonice con nuestra olvidada naturaleza externa e interna y preparar así nuestra mente, corazón, cuerpo y espíritu para lo que nos toque vivir en los diferentes momentos del año. Tiene que ver con hacer un alto, tomar conciencia y celebrar, pues -al menos por estos lados- mucha falta nos hace también la música, el baile, la fiesta, el compartir.

Nos hace falta también agradecer y aprender a fluir. Dar gracias por lo que tenemos, por las lecciones y por tanto más, junto con aceptar que todo cambia y que nos toca adaptarnos a ciclos con más sol o con más frío, tiempos más alegres y otros de conexión con la tristeza… Y que todo tiene que estar.  La vida no es una constante ni una línea recta; es una espiral de cambios, una esfera quizá no perfecta (a nuestros ojos, claro), pero armónica y completa, con todos los colores, sabores y ritmos… Como la naturaleza que habitamos, partiendo por nuestro propio cuerpo que todo el rato es natural, aunque lo olvidemos o le hayamos puesto silicona o tapado con quizá qué más.

Y la tarde del sábado 22 de septiembre nos reunimos muchos a celebrar la llegada de la Primavera, una de mis estaciones favoritas junto con el invierno. Llegaron unas 80 personas. Para mi sorpresa muchos de ellos venían por primera vez. Qué lindo y qué honor, sentí.

Y vivimos de todo: nerviosismo, fragilidad, tristeza, alegría, risas, baile, humor, dolor, limpieza… sanación, paz. Nunca sé bien lo que va a pasar en cada ritual ni tampoco sé exactamente qué haré, las «ideas» llegan los días previos, «bajan» de acuerdo a la energía que empieza a manifestarse y poco a poco todo comienza a tomar forma, con la ayuda de muchos y la presencia de gente curiosa, abierta, valiente, amorosa, chispeante, alegre, tímida, profunda, generosa, cálida… Diversa. Como somos todos.

Con mi querido Fer, directamente desde Uruguay; Lorena, seguidora de este blog que se atrevió a venir al ritual de otoño y desde ahí forma parte del equipo organizador de charlas y rituales; María Dolores, amiga y canalizadora; Cocó, hermana fiel y buena pa’l baile; Juan Pablo con su calidez; Silvia, con su sonrisa argentina ya casi chilena; armamos el ritual, el mandala, la energía, los detalles; ellos y otros cuantos dan su bella ayuda. También llegan los ancestros con su sabiduría y lealtad: mis padres. Hasta un pequeño representante de lo nuevo, el dulce Vicente de la mano de su madre, formó parte del bello grupo que honró la fuerza de la Primavera e hizo espacio desde el alma para la sanación de lo femenino y masculino que realizamos entre todos y que aún nos mueve el corazón, como me lo dicen por mail y al teléfono, y como yo misma lo siento en el aire, en mi energía y en la que quedó flotando todos estos días luego del ritual.

Después de un invierno muy aleccionador que nos puso a prueba, la Primavera se asoma con más esperanza y luz, aunque -lo siento- tampoco podemos «cantar victoria», pues la vida es lo que es: real y mágica a la vez, con sorpresas de las que nos gustan y de aquellas que quisiéramos obviar, también con mucha ayuda (enhorabuena). Este ciclo trae cambios, algunos drásticos, también mucha sanación y más amor, una gran cuota de compromiso en nuestro crecimiento y momentos de mucha tensión colectiva. Nada nuevo, sólo que ahora tenemos más conciencia, entonces ya no puedes evadir lo que sucede/ves/sientes. Ya no podemos postergar ni dar la vuelta. Esta Primavera es para limpiar, renovarnos, profundizar y asumir. También para recuperar nuestro poder interno y realmente cambiar patrones (formas) pegadas que no nos han dado resultado nunca, de modo de dar pasos reales en nuestro crecimiento. Y el cambio es cotidiano, sin fanfarrias ni fuegos artificiales. Es día a día, con la comida, con los pensamientos y sentimientos, con las actitudes, con los hábitos, con el cuerpo, con la mirada de las cosas, con la palabra, con la acción concreta y pura. No hay que vestirse de ningún color ni irse a meditar a tal parte, ni alejarse, ni hacer el taller caro de turno. La cosa -el poderoso cambio interno y colectivo- es aquí, ahora y poco a poco. De lo contrario es mucho ruido y pocas nueces. Y obvio que todos queremos nuestra nuez, ¿o alguien osa quedarse sólo con la cáscara crujiente? Bueno, capaz que sí, existe el libre albedrío, en todo caso.

Y acá estoy, con aroma a flores en la mesa del comedor, un sol que se esconde en un día que parece más invierno que primavera, bella compañía, sorbos de mate, noticias del extranjero, la llamada de una amiga pendiente de la salud de mi padre, y el profundo agradecimiento de estar más en paz que hace unas semanas… Bueno, a respirar, fluir, sanar, agradecer y sonreír con luces de primavera. Bienvenidas las flores, los verdes intensos, el sol, la brisa y las lluvias inesperadas. Todo está bien y todo pasará… A ver cómo nos va en esta nueva aventura.

Gracias, Invierno. Bienvenida, Primavera

Esta canción ronda en mí hace unos días, a propósito del cierre de este poderoso invierno 2012..

Chile celebra su aniversario patrio (¿se dice así?) y son nada menos que cinco días libres entre fin de semana y feriados, espacio que se agradece pero que si estás frágil puede ser el mejor caldo de cultivo de una depre, como lo conversamos con algunos…

Por lo mismo, yo los paso en la playa, en la costa central de Chile, con amigos, familia, conocidos; entre comida casera, humor, amor, música, baile, caminatas, sueños logrados, viento, sol, nubes, y aguas de distintos azules…

Los días antes de cerrar la consulta de tarot pasan varios -y otros tantos al teléfono- consultantes obsesivos y/o ansiosos. Nada nuevo, pero ahora (últimamente) me dan más pena, me dan angustia ajena; no me cansan como antes, sólo me provocan un tanto de desolación… Y al mismo tiempo me pregunto por qué y para qué los atraigo, pues obvio que hay una parte mía en esto, no hay casualidades en lo que nos toca cotidianamente y a mí estos me acosan casi todos los días y no me molesta, hasta los quiero… Pero igual  me da tristeza. Es doloroso ver a gente muy joven corriendo y queriendo lograr «todo» (dinero, pareja, casa, trabajo, hijos, mascota, etc.) sin entender no sólo que la vida es tantísimo más que estos logros externos, sino que además si todo está basado en «tener» sufres todo el rato pues nunca será suficiente; a otros que se boicotean la felicidad por perseguir el capricho obsesivo de turno que la vida no les está dando (incluido el conseguir una cita al tarot conmigo cuando la agenda está llena) y que no entienden que esta negación tiene un sentido; a muchos queriendo controlarlo todo cuando la cruda realidad es que no controlamos nada, con suerte -y mucha- algunas de nuestras actitudes o reacciones internas frente a lo que nos sucede…

No controlamos los finales, por ejemplo. Y este invierno estuvo lleno de éstos y no son malos, sólo que nadie nos prepara para vivirlos. Finales de relaciones, de trabajos, de estados de salud, de proyectos, de vida, de procesos, de roles… Una chica llega con su panza de cinco meses de embarazo y está muy frágil, no hay relación ya con el padre de su hija que llegará en el verano… Estás en duelos, se acabó tu ser individual y tu relación, mínimo que te sientas vulnerable, ¿no? Tienes más que derecho a llorar, enojarte, sentirte «estafada» por la vida misma -le digo y caen sus lágrimas, pero no desde la víctima, sino desde la conciencia pues lleva bastante trabajo personal en el cuerpo y eso marca tamaña diferencia en los momentos de dolor… Un amigo me llama para conversar de lo que le está pasando. Qué honor -le digo; por escogerme y por abrirse, vaya regalo. Nos encontramos en un café y  me confiesa sus miedos. También está en duelo, se terminó su trabajo y ahora se asoma el fin de su relación… Un gran amigo parte a Europa y me pone feliz pero triste a la vez pues sé que lo extrañaré cantidad, aunque ambos presentimos que este cambio es sólo el inicio de algo aún más grande… La bella e inquieta hija de una amiga parte a trabajar a la mágica isla Chiloé, en el sur del país, y ya se asoma su ausencia… Una mujer quiere dejar de ser la madre perfecta y liberarse aunque sea un poco pero no puede pues su hijo menor tiene una discapacidad y conversamos en la consulta sobre comenzar a cambiar su rol y «mandarlos a la mierda» no literal ni directamente, sino internamente, de darse el permiso de admitir, pensar y sentir que está harta y que no quiere más, que le encantaría estar echada en cualquier lugar sin tener que ser responsable de todos los detalles; se trata de empezar a cambiar por dentro. Se asoma su crisis de los 42, con la oposición de Urano, el planeta de la conciencia y el afán de libertad… Una llamada el último jueves de invierno nos avisa que un primo murió en un  accidente. Silencio. Tristeza. Perplejidad. A diferencia de otras veces, todos los días en la playa no me despegaba del celular pues sentía que podía pasar algo -le digo a mi hermana. Quizá era esto, quizá sólo aprehensión. Pero aquí andan los cierres, los duelos, rondándonos, provocando cambios, haciendo dolorosa limpieza de situaciones…

Antes, en agosto, la antropóloga Patricia May dice una frase sobre la opción de la felicidad y se me caen las lágrimas… Estoy en una clase con ella, Sergio Sagüez y otros, en un curso en la Universidad de Chile este segundo semestre… Está hablando también del ego, de la conciencia, del dolor… Y yo estoy -como muchos- un tanto remecida por las vueltas de este año, tanto que mi cuerpo optó por el vértigo y dos resfríos seguidos para mostrar su/mi cansancio, stress, tristeza, frustración…

Días antes una amiga argentina a quien conozco hace un año, en una buena conversación de café con lluvia de fondo, me dice: «desde que te conozco, de todas las veces en que nos hemos encontrado, es la primera vez que te veo insegura» …Y sí -le digo con los ojos vidriosos. Puede ser inseguridad, yo lo siento como fragilidad… Pero también siento que es necesario, que está bien, tenía que caerme -agrego. Hasta mi cuerpo está lento, aletargado, sin energía -constato. «Por supuesto, amiga, tienes todo el derecho», me dice tomando mis manos y mi hombro en gesto de cariño materno.

Obvio que esos días de agosto llegó mucha gente frágil a mi consulta (la realidad es un reflejo de nosotros, insisto) y obvio que luego de eso -del proceso- me enfermé y tuve que parar, pedir ayuda, escucharme… La vida, como siempre. Compleja, sabia, misteriosa, aleccionadora, desafiante, poderosa, frágil,  generosa, bella, apasionante… La vidap, aquí de nuevo en cierres y en inicios, ahora con mi sala perfumada por las flores que formarán el mandala del Ritual de Primavera de este 22 de septiembre, en el cual habrá más baile que otras veces precisamente para sacudir las penas del invierno y reconectar con la sabiduría del cuerpo…

Chau, invierno. Gracias por las lecciones -algunas aún en proceso-  y por la ayuda de tantos seres. Gracias por las sincronías y los regalos. Gracias por el silencio, la pausa y la reflexión. Gracias por la protección. Gracias por el crecimiento y el dolor, que tiene la noble e incómoda misión de movilizarnos para sanar y evolucionar… Y ahora, adelante, señorita Primavera, que su luz, aromas, brisas y colores entibien a tantos corazones abatidos, nos inspiren en un nuevo ciclo de crecimiento, goce, creatividad, expresión, amor, alegría, aprendizaje, entrega, sanación, caminos nuevos y despertares. Que así sea.

Ritual de Primavera 2012

No ha sido fácil sobrevivir a este invierno 2012, demasiadas cosas, el tiempo acelerado, muchos frentes abiertos, nuestra conciencia cada vez más despierta con lo cual no podemos evadir responsabilidades ni cerrar los ojos ante nuestro presente… Pero aquí estamos, creciendo.com y, como elegimos estar aquí y en este tiempo, tenemos que asumir, agradecer, celebrar y comenzar una nueva etapa en el sabio camino de la vida que nunca se equivoca; la vida, porque nosotros a veces hacemos cada cosa… ni el camino vemos, en ocasiones..

Bueno, cuando todo florece y el Sol se asoma por Libra, la Luna se encumbra en Capricornio y Venus pasea por Leo, dentro nuestro también comienza a iluminarse nuestra energía dándonos la oportunidad de salir de la introspección del invierno que nos regaló la bendita oportunidad de irnos hacia dentro. Si quisimos vivirla, claro. Y no digamos que estos meses de junio a septiembre 2012 han sido fáciles. Una energía de mucha purificación nos puso a prueba con enfermedades, decepciones, conflictos, incertidumbres, tristezas, depresiones, escasez, decisiones o hechos tajantes… Pero también nos dio la oportunidad de sanar, crecer, recibir o pedir ayuda, ver lo que no nos gusta para cambiarlo, comenzar a agradecer y valorar lo que tenemos… Este invierno 2012 nos permitió mirar -para quienes quisieron ver, obvio- nuestro ego e identificar nuestras trampas, mecanismos pegados y actitudes o pensamientos dañinos…

Si vivimos un invierno en conciencia seguro nuestra primavera será un espacio para florecer. Si no, las asignaturas pendientes volverán hasta que las enfrentemos e integremos como parte de nuestro crecimiento…

De todos modos, la mañana del sábado 22 de septiembre comienza oficialmente la primavera a este lado del planeta con el equinoccio. Un despertar, un renacer. Un tiempo-espacio para ponernos más creativos, abiertos, dispuestos, imaginativos… Son meses para hacer más cosas, comenzar proyectos, estar más sociables, trabajar en nuestras relaciones personales, disfrutar las bondades de la naturaleza, conectar con el goce de los sentidos y expresar el amor.

Pero, como siempre lo digo, Hollywood no existe, menos ahora en estos tiempos de mayor  de luz, por tanto la vida es un mandala: tiene de todo, con un centro y una periferia, así que no es blanco o negro y, probablemente, la primavera también nos traerá desafíos, la diferencia será el clima colectivo y las herramientas que tendremos para vivirlos.

Y para darle la bienvenida a esta nueva etapa, ese día por la tarde haremos un Ritual de primavera al cual están todos invitados…. Acá van los datos:

RITUAL DE PRIMAVERA

DÓNDE: En el salón de eventos de Carlos Antúnez # 1960, Providencia. Metro Pedro de Valdivia.

CUÁNDO: La tarde del sábado 22 de septiembre a las 18 hrs (puntual, de lo contrario el invierno puede devolverse)

CÓMO: Venga con su mejor sonrisa y mejor disposición. Con el atuendo que le siente cómodo aunque a la señorita primavera no le gusta que vayamos por la vida vestidos enteros de color negro, digo, por si acaso.

CUÁNTO: Celebrar es gratis, así que no se cobra entrada.

Pero sí hay que traer algo para compartir comestible y/o bebestible (por fa, nada de coca-cola ni galletas ni chocolates. Recuerde que la naturaleza es generosa, tiene frutas frescas y secas, y cosas exóticas como apio, zanahorias y aceitunas, ¿sabía? O usted puede preparar algo en casa y lucir su talento!) También hay que traer COJÍN porque sillas hay pero no para todos y la gente con más primaveras en el cuerpo tiene prioridad. Y, como no queremos contaminar más de lo que ya lo hacemos diariamente, traiga su propio VASO porque no habrá de los desechables por acá.

El ritual durará unas dos horas y luego compartimos y… bailamos! sí, porque hay que purificar las penas del invierno y moverse eleva nuestra energía, libera rabias y miedos. Si le da vergüenza o no le gusta, puede aplaudir o cantar y contagiarse de la energía primaveral! Pero no se vaya inmediatamente, pues esta primavera trae buenas sorpresas y está en nosotros abrirles la puerta en vez de bloquear la energía.

Confirme su asistencia y si viene a última hora sin confirmación, no tenga pena (no se aprobleme) y llegue sonriente! Puede venir consigo mismo, acompañado y hasta aclanado.

¿Alguna pregunta? Deje un comentario y la responderemos!

Abrazos de fines de invierno!

 

Aprobando el 2012, Test

He aquí un test para evaluar cómo vamos con el 2012 y si aprobamos o no sus especiales materias. Respire profundo y proceda a contestar:

1. ¿Se ha enfermado -usted o alguien muy cercano- más de una vez este año?

2. ¿Ha entendido por qué y para qué se enfermó?

3. ¿Sabe que las enfermedades no son una casualidad ni sólo un hecho físico?

4. ¿Siente que el tiempo pasa demasiado rápido; más que hace un par de años?

5. ¿Se le están repitiendo temas / situaciones / hechos del pasado?

6. ¿Observa que ha crecido internamente y que ante estos hechos pasados usted ahora es capaz de responder de otra forma?

7. ¿Se ha dado cuenta empíricamente de que la ansiedad no le sirve de nada y sólo le quita energía?

8. ¿Usted no es ansioso? Ah, entonces, usted no mira la hora a cada rato, no vive pendiente de su celular y los mensajes, no mueve el pie con un temblor descontrolado, no come ni bebe ni fuma por antojo, no compra por aburrimiento, no ve tele -o computadora- por llenar el espacio, no trabaja aceleradamente, no piensa que cuando consiga tal cosa entonces su vida será perfecta, no se desespera por una espera. Ah, qué bien.

9. ¿Se ha dado cuenta que la obsesión (con cualquier tema) lo descentra, le crea enemigos, malos ratos, desgaste a usted y a su ambiente; lo vuelve impopular y oscurece su energía además de su vida?

10. ¿Usted no es obsesivo? Ah, entonces no ha estado girando en torno a un solo tema en lo que va del 2012 ni su mente está pegada en un tema repetitivamente. ¡Qué bien por usted!

11. ¿Sabía que la obsesión y la ansiedad están muy castigadas este 2012?

12. ¿Se siente en un período de incertidumbre?

13. ¿Se siente irritable, raro, eléctrico, desconcentrado y/o con depre (sión)?

14. ¿No sabe mucho de su vida, de qué hará con ella o cómo se solucionarán sus problemas, pero intuye sutil o profundamente que está todo bien, que todo es perfecto como está hoy y que todo se dará?

15. ¿Se le repiten en conversaciones, publicaciones, visiones, andanzas; las palabras meditación, sanación, despertar, desapego, terapias, ego, esencia?

16. ¿De repente le dieron ganas de hacer otras cosas en vez de ir de compras o al cine los fines de semana?, ¿Cosas exóticas como descansar, apreciar la naturaleza, dormir, observar, ordenar, caminar, quedarse quieto o en silencio, o consigo mismo?

17. ¿Perdió la cuenta de las sincronías que ha vivido en lo que va del año?

18. ¿Sabe lo que es una sincronía?

19. ¿Ha sido tentado por el miedo en distintas situaciones este año?

20. ¿Qué ha hecho con él, con el miedo?

21. ¿Ha tenido uno o más momentos de desesperación este año?

22. Frente a alguna dificultad, ¿se ha pillado echándole la culpa al empedrado (entiéndase su familia, pareja, amigos, socios, trabajo, estudios, jefe, compañeros, profesor, ciudad, país, políticos, mercado, sistema)  para luego -aunque sea secretamente- darse cuenta que la responsabilidad es totalmente suya?

23. Frente a alguna dificultad, ¿ha contado con increíble apoyo, ayuda «caída del cielo» y/o la presencia de bellos seres a su alrededor?

24. ¿Ha recibido regalos, oportunidades, bendiciones este año?

25. ¿Ha vivido grandes cambios este 2012?

26. ¿Siente que tiene que hacer un cambio importante en su vida si quiere vivir más feliz cotidianamente?

27. ¿Sabe que ese cambio es interno, que es respecto a su actitud, mirada y acción sobre su vida?, ¿sabe que si no lo hace se quedará estancado y reprobará este año?

28. ¿Sabe que el mundo no se acaba este año pero que sí se asoman grandes cambios que todos presenciaremos y que nos obligarán a seguir creciendo?

…… Si ha respondido a menos de siete respuestas con un Sí, preocúpese. Si ha respondido positivamente entre 8 y 15 respuestas, le damos la bienvenida a 2012. Si respondió afirmativamente a más de 20, ¡Felicitaciones! Usted está en plena travesía 2012 y seguro está navegando por aguas turbulentas, pero no está solo, somos muuuuchos; confíe en su sabiduría, recurra a ella y avance sin prisa pero con perseverancia, siempre con la bandera de la conciencia, una gran cuota de humor, mucha flexibilidad y con el afán de despertar más y más cada día. Ah, y recuerde el amor propio (eso incluye el cuidarse a sí mismo) y a todos los seres…

El Año de Cambios en las Relaciones

Me llegó esta nota y la comparto porque muchos lo estamos viviendo, en distintas intensidades este 2012… 

Por Jim Self,  25 de Agosto de 2012

¿Cómo experimentas las relaciones?

¿Has notado que el mundo que te rodea parece ser diferente?

¿Te estás dando cuenta de que la gente se está relacionando contigo de otra manera? ¿O que al comunicarte con ellos u ofrecer tu ayuda, ellos no parecen poder escucharte ni aceptar lo que tienes que decir?

¿Has notado que tu relación con tus amigos y otras personas ya no es tan interesante como alguna vez lo fue?

Muchas personas están percibiendo enormes cambios en sus relaciones, algunos de los cuales no son nada fáciles de enfrentar. Aunque somos conscientes del “Cambio” y se nos está preparando para las transformaciones, estamos, no obstante, teniendo estos mismos desafíos.

Muchos de nosotros también nos encontramos preguntándonos cómo podemos cumplir con nuestro rol de sanadores, maestros y líderes, cómo podemos ayudar mejor a quienes nos rodean, y cómo podemos poner un límite conscientemente (y amablemente) cuando quienes nos rodean están eligiendo quedarse atascados y dormidos.

El Cambio que todos hemos estado esperando ya ha llegado y se está expandiendo rápidamente dentro, a través y alrededor de cada uno de nosotros. Está en proceso de cambiar todo lo que conocemos y, muy particularmente, cómo conocemos y cómoexperimentamos lo que conocemos.

Los aspectos más fundamentales de este Cambio van a ser muy personales. El enfoque principal de estos aspectos es redefinir y transformar la forma en que percibimos, comprendemos y nos relacionamos  con cada aspecto de lo que es externo a nuestra percepción consciente. Tu sentido de las relaciones nunca volverá a ser el mismo a medida que el Cambio progrese a través del 2012. Cuando pensamos en la palabra relación, pensamos en amantes, marido-y-mujer, hijo y padre/madre. “Yo en relación contigo, yo en relación con mis amigos, compañeros de trabajo y aquellos a quienes amo, así como aquellos que no me gustan”. Pero hay mucho más en la forma en que hemos llegado a percibir y entender nuestra relación con los demás.

Cuando el Creador dijo: “Vayan al extremo más lejano del extremo más lejano para que yo me conozca en mi plenitud”, tú corriste al frente de la fila diciendo: “¡Envíame a mí!” Lo que el Creador en realidad estaba diciendo era: “Yo deseo conocerme a mí mismo en relación a todo lo que me rodea.” Pero a través del tiempo tal como lo conocemos, nuestra comprensión y demostración de esa relación ha cambiado a algo considerablemente diferente. Hemos llegado a conocernos a nosotros mismos no por cómo nos percibimos nosotros mismos en relación a lo que nos rodea, sino que hemos aprendido a percibir nuestra relación con todo lo que nos rodea basados en lo que quienes nos rodean piensan de nosotros.

Por ejemplo, puede que a mí no me interesen para nada las camisas rojas, pero todos mis amigos llevan camisas rojas porque es lo que está ‘de moda’. Así que renuncio a miseñorío, y niego mi propia alineación con lo que es mi verdad para poder encajar, para hacerme uno con y ser aceptado por aquellos que están fuera de mí que están expresando lo que es correcto e incorrecto, bueno y malo, y lo que yo debo y no debo hacer, y me pongo mi camisa roja.

Desde el momento en que tomamos nuestro primer aliento hasta el momento en que exhalamos el último, estamos condicionados para definirnos y medirnos a nosotros mismos por una sola cosa: nuestra relación con todo lo que está fuera de nosotros. Somos sistemáticamente entrenados y condicionados por aquellos que nos crían y atienden, para entrar en una “realidad de consenso”, o “acuerdo grupal”, que muchas veces no tiene nada que ver con quienes somos, y todo que ver con las costumbres y sistemas de creencias que condicionaron a nuestros padres y abuelos, que a su vez fueron influenciados por la sociedad en que ellos se criaron.

La realidad de consenso es una influencia muy poderosa. Ella estructura nuestra relación hacia y con todas las cosas fuera de nosotros. Más importante aún, condiciona y limita severamente nuestra comprensión de la relación que tenemos con nosotros mismos.

Desde la primera infancia, aprendemos que lo que el mundo externo piensa de nosotros es más importante que lo que cada uno individualmente pensamos de nosotros mismos. A medida que crecemos, lo que pensamos y creemos, y cómo actuamos, respondemos y nos comportamos en nuestra realidad de tercera dimensión, es influenciado, formado y moldeado por lo que está fuera de nosotros. De ahí que casi todo acerca de nosotros, desde nuestras actitudes y hábitos, gustos y aversiones, hasta nuestras elecciones de carrera y aspiraciones, tiene su fundamento en este acuerdo grupal: “Así es como se hace; esto es lo que es aceptable e inaceptable”.

Imagen de Libra, el regente de las relaciones en Astrología

Hemos aprendido a sentir los pensamientos y sentimientos de otros y buscar la aprobación de quienes nos rodean antes de actuar. Hemos aprendido a “probar las aguas”, sin expresar plenamente nuestros propios pensamientos sin antes verificar para determinar la aceptabilidad de lo que otros tienen que decir. Hemos aprendido a leer el lenguaje corporal de los demás para discernir si es seguro expresar nuestros propios deseos, esperanzas y sueños, antes de poder proceder sin miedo. Sin darnos cuenta, prácticamente hemos construido nuestro sentido de identidad basados en las opiniones y aprobación de los demás: “¿Estoy bien? ¿Me apruebas? ¿Soy aceptable a los ojos de la realidad de consenso?”

¡Todo esto está a punto de cambiar!

Contrariamente a todo lo que se te ha enseñado a creer, las relaciones NO tienen que ver con lo que otros piensan de ti. Aunque ésta es una Verdad fundamental que intelectualmente conoces, estás a punto de percibir esto desde una perspectiva significativamente expandida. A través de esta comprensión, vas a descubrir que tu relación interna contigo mismo es la relación más poderosa que puedes tener. Desde esta ventajosa posición, todo lo que está fuera de ti se convierte en un regalo con el cual relacionarte en tus propios términos.

Como muchos de nosotros nos estamos dando cuenta, hay dos grandes olas de Luz dentro del Cambio que están propiciando una transformación dentro de cada uno de nosotros. La Primera Ola de Luz está despejando nuestros viejos patrones de memoria y los sistemas de creencias de la realidad de consenso que no son compatibles con nuestro bienestar. Esta Ola está desestabilizando y disolviendo todo lo que no está alineado con nuestros patrones internos de bienestar y nuestra relación con nuestras propias verdades. Está aumentando nuestra capacidad de mantener un alto cociente de Luz, proporcionándonos la oportunidad de acceder a más información, mayor sabiduría e iluminación de lo que ya sabemos, pero hemos olvidado.

La Segunda Ola es una vibración de Luz de mayor dimensión que nos está proporcionando la oportunidad de adentrarnos en la certezapoder personal y mando, y lograr unequilibrio. Esta ola también está propiciando opciones y oportunidades para co-crear, coexistir y cooperar sin los juicios y opiniones de correcto e incorrecto, bueno y malo y lo que debes o no debes hacer.

Este Cambio de conciencia está activando un Despertar. Y en el proceso, incontables millones están experimentando cambios importantes en sus relaciones. Muchos están empezando a darse cuenta de que ya no pueden relacionarse unos con otros en la misma forma de siempre. Se nos está dando la oportunidad de percibir las “relaciones” con ojos diferentes y, al hacerlo, estamos ganando las llaves para liberar muchas vidas de condicionamiento que nos han impedido poder distinguir entre “QUIEN SOY” y “QUIEN NO SOY”.

Mientras se desarrolla esta transición, sin embargo, muchas personas se están sintiendo confundidas ya que todos sus puntos de referencia, todas las cosas que les habían enseñado a confiar, admirar y sobre las cuales construir los cimientos de sus vidas y creencias se están desestabilizando ante sus ojos.

Las instituciones establecidas de la tercera dimensión se están desmoronando. Las estructuras de la vida que nos alimentan, albergan y nos mantienen seguros están colapsando. De repente, estamos viendo que las mismas autoridades en quienes más creíamos, desde los sanadores que decían: “Ven a mí”, los maestros que han proclamado tener la Verdad, hasta los líderes que dicen: “Confía en mí”, y todos aquellos a quienes hemos acudido en busca de una guía, han construido sus casas sobre arenas movedizas.

Por difíciles que puedan ser tales cambios para muchos, es importante saber que HAY un propósito en todo lo que está ocurriendo. Ese propósito es cambiar tu relación con lo que está fuera de ti para alinearse con lo que está dentro de ti, pasar de depender de las verdades de otros a descubrir y fijar tu brújula con tu propia verdad. La primera Ola de Luz no está desestabilizando “lo que Tú Eres”, más bien, está permitiéndote eliminar “lo que Tú No Eres”.

Mientras esto ocurre, una segunda ola de Luz muy poderosa nos está proporcionando la oportunidad de re-cablear, reconstruir y recordar quiénes somos y de dónde hemos venido. La segunda ola está proporcionando la oportunidad de volver a llenar la copa, por así decirlo. Es dentro de la segunda ola que el reajuste de nuestro cuerpo emocional está siendo alterado durante el espacio del sueño de cada noche. Es a través de esta segunda ola que se está labrando tu nuevo yo más suave y gentil. A medida que se va eliminando “lo que no eres”, hay una relación renovada que se está recordando. Estás empezando a recordar la relación que tienes con el Corazón y el Alma; una relación que te permite pensar desde el Corazón y actuar a partir de la sabiduría del Alma. Es a través de esta relación que comenzarás a “conocerte a ti mismo”, y a realinearte con el Amor que eres dentro del Corazón.

Pero el amor es un concepto que es tan vasto que la mente racional no es capaz de percibirlo en su totalidad. Sin embargo, cuando empiezas a vivir el Amor en sus aspectos únicos, Aprecio, Gratitud, Bienestar, Belleza, Bondad, Gracia y Certeza se convierten literalmente en palabras vivas. Al internalizarse estas palabras vivas, comienza un cambio mágico, iniciando la activación del cuerpo de luz etérico vivo en el interior.

Éstos son los peldaños que construirán el marco para nuestro próximo nivel de ascensión.

Copyright © – Se puede compartir este artículo siempre y cuando se mantenga completo su contenido, se dé crédito al autor, y se incluya el sitio Web: www.MasteringAlchemy.com. Gracias. 

Traducción: MARGARITA LÓPEZ. ¡GRACIAS!

LA EDUCACIÓN PROHIBIDA, película completa

Hace unos meses muy anunciada y por muchos esperada, ya está online para todos la película documental «La educación prohibida», con el aporte de Argentina, España, Perú, Ecuador, Chile, Colombia, Uruguay, México, Bolivia, Alemania, Francia…

Un signo de los tiempos: creatividad al alcance de todos con un tema profundo que cuestiona el modelo, revela su oscuridad y pone luz para que comencemos a generar otras formas de hacer las cosas, en este caso de aprender, estudiar y formarnos…¡Enhorabuena!

Dura poco más de dos horas y se puede ver directamente aquí abajo o desde su sitio oficial. ¡Felicitaciones a todos los creadores, soñadores y seres activos que apuestan y generan un cambio con su acción!

 

2012: Luz u oscuridad, esa es la cuestión

Entre otras cosas, en julio 2012 estuve seis días en una simple pero poderosa dieta para purificar el cuerpo y cambiar la energía. Obvio que mi cuerpo no fue lo único que se limpió. También la mente (impresionante), las emociones, la vibración; potente proceso de voluntad y auto-observación del ego. Cuando hace unos días volví a comer poco a poco lo habitual -lo socialmente aceptado- (entiéndase azúcares, carnes y alimentos refinados; todo lo que nos enferma, en todo caso) me vinieron fuertes dolores de cabeza que por supuesto no los podía bajar vía medicamentos pues se trataba de purificar, entonces apliqué un par de técnicas energéticas y los malestares cedieron, junto con volver a comer sólo cosas naturales por unos días para mantener el equilibrio ganado… Pero, como cada vez que te involucras en algo importante, eso comienza a manifestarse antes, la purificación de situaciones comenzó a mediados de julio, cuando decidí que haría la dieta…

Por ejemplo, alguien me agredió por mensaje de texto al celular, minutos después de salir -no casualmente- de una sanación cuántica. Nada nuevo en mi historia. A la agresión me refiero; la conozco desde mis primeros meses de vida sutilmente y en mis primeros años -hasta ahora- muy directamente desde lo físico hasta lo emocional y psicológico. Y está bien. Es parte de lo que elegí vivenciar-trabajar-sanar en esta encarnación, con lo cual la vida -siempre sabia- se encarga cada tanto de recordármelo y hacerme avanzar en el tema. No es fácil, pero se puede.

La rueda de la vida, imagen del budismo tibetano.

Todos tenemos uno o más temas de vida, esos que te acompañan y se te aparecen cada cierto rato, si es que los quieres mirar, ¿no? Porque igual existe la opción de evadirte -aunque por estos tiempos de conciencia colectiva es cada vez más difícil-, echarle la culpa a algo o alguien, no ver nada ni asumir ni reconocer la repetición de situaciones y así jugar a una vida sin mayor sentido ni conexión. Pero, bueno, si elegiste ver y trabajarte internamente vía terapias y disciplinas físicas, espirituales y energéticas (sin ayuda no se puede, ojo, pues parte del trabajo personal es la humildad de reconocer que no podemos solos ni sabemos todo), puedes conectarte con el dolor -que siempre está, no como en Hollywood, donde se acaba al final de la peli. Ja-  de otra forma. Es que nosotros elegimos cómo sufrir, porque -como plantea tan sabiamente el budismo tibetano desde hace miles de años- el sufrimiento es parte de nuestra condición humana. Y yo -desde hace rato- elegí que sufro con conciencia, sentido y desapego. Entonces, esta vez, no respondo a la agresión. Y, raro pero cierto, no me cuesta mucho, pues a diferencia de otros tiempos ahora está en mí la convicción. Encima se trata de alguien que claramente descarga su frustración y rabia en mí y, esta vez, decido aceptarlo plenamente, tanto porque es parte de mi, como porque si apareció es para algo, además de que claramente hay un ingrediente kármico, donde lo que yo he hecho en esta vida y en otras me llega de vuelta como aprendizaje, no como castigo. Entonces, lo llamo, lo escucho sin interrumpir ni comentar, accedo a su «particular» exigiencia: muy enojado, después de descalificarme y enjuicarme en monólogo, me solicita que le devuelva el dinero de una lectura de tarot donde yo le habría dicho algo que no sucedió. «Ningún problema. Mañana puedes pasar por mi consulta y te dejo el dinero» -le digo, sin rabia, pero internamente con un dejo de tristeza. Por él, por mi, por la situación. Durante los minutos de la llamada advierto el ego de ambos en juego, el mío que se siente incómodo, con la energía baja y dolido, y que a su vez igual quiere reaccionar con alguna ironía o frase inteligente; el de él que está airado, defendido, vengativo e inseguro. Mientras lo escucho mentalmente digo «protección» y «gracias» repetidas veces.

… Al día siguiente él pasa por mi consulta, recibe su sobre de manos de la secretaria, saca el dinero y le tira el mismo sobre en las manos con rabia… Todo el día le agradezco. Él no sabe lo bien que me hizo su reclamo. Le digo mentalmente gracias porque me despertaste, porque la incomodidad que me traes es una oportunidad, porque me haces trabajar mi herida… Porque me recuerdas que nunca me he sentido completamente cómoda en el rol de tarotista pues, inevitablemente, la dinámica muchas veces se instala en «resuélveme la vida»; es decir, mucha gente va en una actitud muy pasiva a que le digas qué hacer, otros a escuchar lo que quieren oír sin mirarse a sí mismos en la responsabilidad de lo que están viviendo y en aquello que quieren lograr, y otros tantos van a que le digas que sí se va cumplir su deseo… Y es válido, es normal, todos lo hemos hecho; los oráculos no tienen porqué ser una herramienta para el despertar y la conciencia… Pero mi postura de vida sí está en esta vibración, la de la conciencia; entonces, en este punto, el mágico y ancestral mazo de 78 arcanos y yo discutimos. A veces llegamos a acuerdos, a veces nos deleitamos con gente que sí quiere hacer su trabajo personal y otras nos sorprendemos maravillosamente con seres que venían ansiosos o perdidos y luego de la lectura se calman y encuentran luces para su camino.

Pero cuando sólo está el control, la mente, el ego, el esquema mental y por más que les digas que la realidad la creas tú y que aquello que has vivido es obra tuya, pero que si haces cambios en tu dinámica interna, en tu personalidad y en cómo te vinculas contigo mismo, para lo cual son vitales la meditación, el silencio, la observación de sí y el auto-acompañarnos constantemente de modo de aceptarnos cada vez más y mejorar;  tu vida efectivamente va a cambiar, sin embargo si la otra parte (el consultante) no escucha y no quiere crecer ni hacerse cargo, el trabajo de tarotista cansa. Agota, da pena y siempre te sorprende cuán presos nos puede tener nuestro ego. Como la señora que me habla desde la víctima y recuerda cada uno de sus dolores de niña, como el tipo que odia al jefe y no es capaz de reconocerse en los defectos que le atribuye a éste, como la chica que se queja de lo ausente que es su novio pero ella se tiene «botada» a sí misma, como el chico que sólo pregunta por el éxito y la «estabilidad» cuando la vida lo está obligando a parar con un par de «fracasos», como la señora que sólo pregunta cuándo se irá su marido de casa para poder ser feliz pero ella no está dispuesta a cambiar en nada y puede morirse esperando que él se mueva y viviendo un infierno cotidiano, como la enorme cantidad de gente que está sin pareja y quiere tenerla pero no enriquece su vida con otras cosas para desarrollarse y entonces se sienten vacíos… Sí, todos hemos pasado por ahí, por la actitud de quejarnos y sentirnos oprimidos o en situaciones injustas y es normal, es humano; e igualmente llega nuestro tiempo -precioso- para despertar, dejar de victimizarnos, asumir que nosotros -lo he comprobado en años de consulta y en mi propia experiencia- elegimos la familia en la cual encarnamos y gran parte de las situaciones que venimos a trabajar para sanar y alcanzar la felicidad verdadera.

¿La felicidad qué? Verdadera, la que no se va, la que no depende de lo que tengo afuera, la que no huele a telenovela ni comedia romántica. La que es un estado interno, constante, puro, sutil y profundo a la vez. Esa chica, la felicidad, está esperándonos. ¿Dónde? Dentro nuestro.

… Jaja, estoy terminando esta frase, sentada en la mesa de un café francés, uno de mis favoritos del barrio, y el mozo me pide permiso para sacar la basura desde el bar y me pregunta si no me molesta. Me sonrío y le digo: claro que no, si en la vida hay que sacar la basura, imagínate si no-. El también ríe y pasa con el bote un par de veces.

Síp, para encontrar la felicidad y conectar con la luz, hay que atreverse a mirar nuestra oscuridad, nuestra basura: el ego, esos mecanismos pegados que tenemos para movernos, sobrevivir, llamar la atención, manipular, estar cómodos, quedarnos en víctimas o victimarios. Y para eso tenemos que bucear en nosotros. Al hacerlo podemos comenzar uno de los más poderosos cambios de nuestra existencia: transformarnos, crecer, volvernos más autónomos, conectar con la esencia y vivir más desde ahí que desde el ego que siempre está defendiéndose. No se trata de aniquilar a don Ego, sino de verlo, de pillarlo, de observar cómo nos boicotea de múltiples formas: pasividad, ansiedad, impulsividad, miedo, agresión, victimismo, idealización, racionalización, rigidez, evasión, apego, adecuación, rupturismo, ensimismamiento, fantasía, infantilismo, prepotencia, perfeccionismo, hipocondría, autosuficiencia, etcccccc. Una vez que vemos nuestra basura interna podemos aceptarla y comenzar su reciclaje: nuestro cambio hacia actitudes más luminosas…

La flor de Loto y su bello simbolismo: desde el fango, desde nuestra oscuridad, podemos crecer, purificarnos y salir a la luz con la versión más hermosa de nosotros…

Y este 2012 y 2013 siento que la cuestión central es optar por la luz o por la oscuridad, por despertar o dormir. Pero no a medias como antes, sino sólidamente…. Pues este ciclo está limpiándonos profundamente y esto, que suena lindo, no es fácil ni cómodo.

Muchos estamos viviendo enormes tentaciones -trampas- del ego con distintos eventos como enfermedades, líos laborales, frustración, depresiones, estafas, escasez económica, rupturas, traiciones, agresiones… La tentación es quedarnos en la oscuridad y recurrir a nuestros patrones antiguos de reacción egótica y seguir en la rueda kármica de miedo, abandono, soledad, traición, pobreza, abuso, pérdida, indiferencia, envidia, enfermedad, rabia… Pero ya nop. Estamos más grandes, por eso mi invitación es a reaccionar -actuar- desde la luz, deteniéndonos un poco más frente a lo que nos pasa, viendo la oportunidad de cada evento, permanecer al acecho de nuestro ego que nos seduce y empuja a actuar defensivamente, y elegir actuar desde lo luminoso que habita en nosotros: el corazón, el alma, la conciencia, el espíritu… En ellos sólo hay aceptación y sabiduría; del miedo, ni rastros.

Y al mismo tiempo, también invito a mis ilustres lectores a asumir. En mi caso, asumo que yo elegí, entre otras cosas, dedicarme a la lectura del Tarot -aunque a ratos retrocedo y creo que el Tarot me escogió a mí, pues, como lo cuento en mi biografía de Guioteca.com, nunca pensé convertirlo en mi oficio- y que esto tiene grandes costos emocionales, mentales y físicos, los mismos de cualquier terapeuta, garzón, vendedor, médico y todos los oficios que atienden individualmente a gente. Por supuesto que también tiene enormes gratificaciones y es verdaderamente un maravilloso honor -y sanación mutua- acompañar a mucha gente en sus dolores y alegrías; un poderoso regalo kármico que jamás imaginé en mis años de universidad del cual estoy constantemente agradecida… Por tanto, ya que nuevamente la vida me movió, haré más caso que otras veces y además de aceptar mi responsabilidad -ancestral y actual- en la agresión del chico, que se suma a otra de una colega en el primer semestre 2012, por tanto el tema es mío todo el rato (la parte del otro es su rollo y otro asunto); esta vez no me voy de viaje para descansar y desconectarme de la dinámica de las lecturas de Tarot. Ahora -en principio; porque este año está impredecible y no se puede planear demasiado, ojo- me quedaré (con un poco de descanso, eso si) también porque intuyo que agosto y septiembre son muy potentes.

Así, gracias a estas últimas pruebas a mi ego, decidí verlas como un empujón para hacer otras cosas… Por estos días, entonces, ya me dispongo a realizar charlas en empresas y talleres en mi consulta sobre el mismo tema: iluminar nuestros patrones de miedo, escasez, soledad para salirnos de la rueda kármica de dolor y saltar hacia un espacio de mayor aceptación y alegría por todo lo mucho que tenemos en esta vida que elegimos… Otra vez y sin dudas: Gracias.