Abril, paciencia ¿a mil?

Durante el fin de semana la casa se llena de buenas conversaciones, risas, anécdotas, lágrimas, sanación, compañía, descanso, aromas, sabores, amor… Llegan los amigos -de lejos y de cerca- y la familia a visitar para compartir después de un tiempo de no vernos, donde antes no hubo tanto espacio para simplemente estar y descansar en la complicidad que da el querernos y el saber quiénes somos.

La estadía de Júpiter en Escorpión (hasta noviembre 2018) nos trae mucho de esto: valorar la intimidad; la conexión más profunda desde la alegría, desde el aprender juntos… Y ahora, mientras escucho el sonido del agua de la piscina de los vecinos (tendré que ir pronto a hacerme su amiga), preparo las clases del Taller de Astrología de segundo nivel (acá la info! Quedan un par de cupos) y miro el cielo astrológico de abril y mi primera impresión es… Aguante! Vaya que necesitaremos paciencia y practicar eso que nos cambia la vida pero que el sistema nunca promueve: detenernos.

Mucha tensión entre la energía capricorniana (tierra, solidez, metas, conservadurismo, estructura, disciplina, frenos, crítica, padre, sabiduría) y ariana (fuego, impulso, prisa, inicios, jovialidad, improvisación, rabia, adolescencia, valentía) se mostrará en terrenos internacionales, personales y sociales. Esto, además de levantar conflictos, obstáculos, sorpresas, oportunidades de comenzar cosas importantes y de lograr, hará aún más necesario que observemos con calma y una buena respiración lo que sucede para luego de eso tomar decisiones. Y es preciso recordar que una decisión también puede ser no hacer nada por ahora; que no es evadir, sino en serio asumir que no es el momento y que probaremos a ver qué pasa si esperamos un poco. Muchas veces puede ser un acto de coraje decidir no hacer o restarse… No todo pasa por la acción.

Abril (mayo hará lo mismo) nos pone enfrente -con más claridad que en otros momentos- los efectos de nuestra vibración. Todo lo de afuera es una consecuencia de nosotros mismos y no una causa de algo ajeno a nosotros, ¿verdad? ¿O aún creemos que es al revés? Lo de afuera no sólo nos refleja, nos complementa, nos muestra qué sembramos y cosechamos, qué oportunidad hay, qué aprendizaje vivir, qué atraemos, qué dejar, qué tomar, en qué estamos, cómo somos… No es para nada casual encontrarse con gente neurótica, o floja, o agresiva, o triste, o buena onda, o divertida, u honesta, etc. Todo está conectado a nuestro estado vibratorio y ofrece una oportunidad, ya sea de aprender, de cambiar, de descubrirnos, de compartir, de reírnos de nosotros, de aceptar…

Las tensiones que Marte, planeta guerrero e intrépido, junto a la energía ariana/capricorniana nos traerán, nos piden mucha flexibilidad y humildad ante la frustración y ante provocaciones del ego. E igualmente posibilitan que nos atrevamos, que esperemos para elaborar una mejor respuesta o estrategia que sí pueden dar resultados, pero luego de aceptar algunos No iniciales de la Vida.  Y tendremos una aliada: la diosa Pallas, sabia y visionaria, que recién entra a Géminis, nos permite mirar más allá de nuestro ombligo y movernos con más análisis y frescura. Abril trae muros y frenos, pero también recompensas a la paciencia, a la creatividad frente a los problemas, nuevos caminos y formas, y también trae mucho para contar.

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Ahora, igual hay un ultimátum: dejar a la víctima, al rescatador y al victimario que todos llevamos dentro en algunas actitudes y áreas de nuestras vidas. Abril nos pide ocuparnos de nosotros, hacernos cargo de nosotros, no del otro. No es individualismo. Es consciencia: si yo cambio, el resto (mis ambientes, mis vínculos, mi cuerpo, mi estado) cambian. Si dejo de echar la culpa y de interferir, cada uno comienza a encontrar sus respuestas y experiencias…

Abril nos abre caminos a raíz de la frustración, de ciertos obstáculos. Sin ellos -muchas veces- no encontraríamos nuestro valor y talentos… Paciencia, aguante y confianza en el camino de este potente 2018, con todo lo que trae!

Regresamos… a nosotros mismos

Este abril y mayo, además de traer sacudidas internacionales, terráqueas e interiores tienen un bello gesto que podemos practicar y para el cual estuvimos abonando el terreno los últimos seis años…

Sí, afuera está todo agitado y es producto -en parte- de la gran limpieza que hicimos (cada uno en su camino y a su forma, algunos por voluntad y otros obligados) entre 2011 y 2016, donde los últimos tres años fueron de arduo trabajo interno, de gran práctica de desapego y de activación de nuestra sabiduría. A su forma y a su ritmo, muchos avanzamos con nueva energía y hay quienes decidieron quedarse en otras frecuencias más pegadas o bajas y está bien.  Aquí nadie sobra y nadie lo está haciendo «mal»; el camino es personal y alma acompaña todo.

Y ahora 2017 nos propone, como seguramente dije antes, practicar todo lo aprendido en este último ciclo. Sin mirar al lado, sin compararnos ni enjuiciar, ahora nos toca usar los talentos que aparecieron en medio de angustias o dolores, seguir activando la chispa que emergió con las comprensiones de cada uno y con los regalos que, sin duda, recibimos. También, como nos anuncian los nodos que pasan al eje Leo/Acuario: jugar. Divertirnos con lo que nos propone la vida, sacarnos el «deber ser», acompañar nuestros miedos, entregarnos al descubrimiento… Disfrutar lo simple, los logros, lo que somos…

Ahora, es tiempo de acallar la mente, las teorías, filosofías, todos los «ismos», las culpas, los dogmas, las creencias antiguas y Vivir más desde el goce, las sonrisas, la curiosidad, el asombro… Y no sólo eso, también vivir desde la comprensión del Todo que somos… Claro, porque es lindo leer y conversar sobre «espiritualidad», «crecimiento personal», etc., ver videos, compartir frases… Pero otra cosa es practicar. Y -enhorabuena- es tiempo de hacerlo. Por tanto, tenemos que acompañarnos y dejarnos sorprender, sacar nuestras propias lecciones, seguir la pista a las señales que constantemente nuestra alma -y nuestros guías- nos mandan para que vivenciemos que estamos siempre acompañados y conectados desde la luz que todos -sí, todos- llevamos dentro…

Jopi, Ilustradora argentina.

Y estos meses nos traen también eso: Compañía. La mejor, la de nosotros mismos. Podemos entregarnos a la bella aventura de regresar a lo que realmente somos, no a lo que se espera que seamos, a los cuentos que nos contamos y nos contaron, a lo que nos gustaría o «deberíamos»… El cielo de estos meses con mucho fuego nos abre al  entusiasmo, la osadía, las ganas de renovarnos y de ser más auténticos… Sin prisa pero con pasión podemos retomar situaciones, acciones, gestos que dejamos botados por meternos en las obligaciones; podemos iniciar actividades nuevas, eventualmente creativas, que nos entretengan… Desde cosas tan simples como pasear, descansar, ir al cine, cocinar o juntarnos con quienes nos contagian alegría; hasta realizar proyectos que requieren más «producción» donde podemos disfrutar cada etapa…  Ahora volvemos a nosotros, a escucharnos, acompañarnos, cuidarnos para hacer brillar nuestra energía y así compartirla sin expectativas, sólo por el placer de ser nosotros mismos y redescubrirnos cada día, porque mientras estemos aquí, en este planeta, seguimos aprendiendo, podemos cambiar y maravillarnos.

… Por mi parte, decidí ir al cine casi todos los martes, volví a disfrutar las tardes del sol en casa, sigo una teleserie argentina de muy buena factura que me tiene intrigada y ahora salgo unos días de viaje, a ver qué descubro de mí, de otras tierras y energías… Hasta la vuelta y buen encuentro con nosotros, con todo lo que somos!

Mensajes sanadores en este intenso abril

No tengo tiempo-espacio para escribir como me gustaría, pero sí para compartir regalos y luces que llegan en este abril tan poderoso, conmovedor, purificador y liberador (esto último es clave, es distinto a otros momentos y es uno de los sellos de este año), que está despertando a tantas mentes y corazones como nunca antes…

Comparto tres cosas:

1. Un audio o video (al gusto del pasajero de este blog y la velocidad de su wi-fi) donde la antropóloga chilena Patricia May habla del sentido de los remezones, del dolor  y duelos de la vida. Acá el audio. Acá el video… Me quedé con una gran frase: «Uno lo pierde todo pero no se pierde a sí mismo…»

2. Un texto de ella también, publicado ayer, acá:

TIEMPOS DE CAOS Y DESTRUCCIÓN

Cuando las fuerzas destructivas entran en la vida, ya sea enfermando al cuerpo, rompiendo una relación, generando crisis personal y social, todo entra en caos.
Y el caos es una gran oportunidad de renovación, de nuevos órdenes, de vida nueva; pero suele ser también tiempo de gran incertidumbre y dolor.
avanceTiempos de confusión, de nubes emocionales que no permitan “ver claro”, tiempos también de despedidas, de término de relaciones, situaciones, etapas. El yo se duele y no queda más que aceptarlo, rendirse ante ese dolor, pero al mismo tiempo es vital para el caminante no abandonar el contacto con su núcleo interior, con el jardín interno, con ese espacio de luz y quietud donde la fuente de la confianza radical, el soltar, la paz, ecuanimidad y sabiduría reinan.
Sabiduría de los ciclos de la vida, de dejar ir, de aceptar el dolor, de profunda esperanza que siempre, siempre después de una muerte hay renacimiento.
El caos es necesario en la evolución y es un tiempo crítico, riesgoso puesto que nos puede conducir a identificarnos con dimensiones oscuras, con miedos enquistados, con rencor, con desconfianza y control.
Uno de los grandes errores del caminante en tiempos críticos es rendirse a las mareas colectivas perdiendo todo contacto con su centro, dejar el tiempo de silencio diario, revolcarse en la confusión; porque una cosa es aceptar en conciencia, observar la confusión, el dolor, y otra revolcarse y alimentarlas hasta transformar el dolor en sufrimiento constante y darse permiso para acciones inconscientes y dañinas.
Las épocas de caos y destrucción son de caminar en una cuerda floja, donde sólo nuestra claridad interior puede sostenernos, pues no hay nada exterior de que afirmarse y se hace más evidente que nunca la necesidad de presencia de nuestra Alma con su claridad, y paz para iluminar cada paso.

3. Este mensaje de nuestro libro mágico con mensajes del Universo, al cual le pedí que nos dijera algo sobre este abril, lo que nos corresponde vivir; sobre Chile y nuestra purificación de tierra y fuego de estos días… Esto es lo que dijo sincrónicamente:

Foto del día 13-04-2014 a la(s) 11:56

…Eso. Seguimos acompañándonos en un camino no fácil, pero lleno de magia. Gracias.

 

Para vivir abril 2012

El calendario dice que el 2012 empezó hace poco más de tres meses… pero el calendario interno y energético es otro. El astrológico también. Podríamos decir que el año realmente comienza con el equinoccio de otoño en el sur y el de primavera en el norte. Antes estamos en la previa, en la preparación… Y en la confusión…

Se fue el agitado y «clausurante» marzo, un mes que fue más de cierres que de inicios en los distintos planos…

Desde el 20 de marzo, día del equinoccio, el Sol comenzó su viaje por Aries y nos da una inyección de energía para que tomemos la iniciativa en nuestras vidas. El guerrero Aries que ahora y por varios años recibe la electrizante chispa de Urano nos empuja a actuar con confianza, con atrevimiento.

Y aquí vamos, poco a poco, con inusuales dolores de cabeza, cambios físicos y energéticos que nos recuerdan que todo -incluido nuestro cuerpo- está atravesando una transformación. Después de los cierres de marzo abrimos un inicio mucho más marcado en abril: ahora sí comienza el 2012 y usted puede leer los detalles aquí.

¡Feliz otoño, feliz primavera y felices iniciativas de abril 2012!

PD: Anote en su agenda el 8 de mayo próximo, a las 19:30 hrs, en Santiago de Chile… se asoma una charla de astrología made in Ji & Company  para entender el ciclo 2012 – 2017… #esonomásledigo!