Otoño 2013: A confiar en nuestra Luz

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“Jime querida, no llegaré al Ritual, pero estoy ahí: gracias don verano, te recibo con cariño don otoño. Y a ti y a todos un abrazo!” -me escribe al celular una bella amiga que se suponía vendría la noche del Equinoccio a celebrar, y me encanta su frase porque resumen bien el espíritu de los rituales que hacemos en cada cambio de estación: despedir con agradecimiento por todo y abrir lo nuevo con ganas. Como ella, varios escriben y mandan buenos deseos aunque no vengan y otros tienen contratiempos del destino… Y así y todo pasamos los 120 participantes de una noche cálida, de encuentro, purificación, alegría y conciencia.

Son muchos los detalles previos en cada ritual y me encanta prepararlos, es toda una aventura. Además, la energía tanto del grupo como del ritual mismo se empieza a sentir los días previos. Y como todo en la vida, no controlamos qué sucederá ni cómo. Cuando ya son las 8 de la noche, regreso al patio donde estuvimos en la tarde preparando todo y veo a tanta gente alrededor del altar-mandala, ya sentados y expectantes, me da emoción y certeza. Y siguen llegando con sus cojines, cosas para compartir, los ojos vivaces y las sonrisas abundantes..

Recuerdo uno de los primeros rituales más “oficiales” que hice (antes eran esporádicos y entre amigos que se nos ocurría de pronto hacer algo). Fue en la casa de Su, en su departamento y éramos unos 10, celebrando el Año del Conejo, en pleno febrero con Santiago caluroso y vacío. Fue lindo y terminamos bailando frente a las miradas curiosas de los vecinos del edificio de enfrente.

Y ahora, con cada vez más gente, los detalles dan más trabajo (interno y externo), entretención y creatividad. La magia se produce, además. Porque desde mi mirada de la vida las casualidades no existen, las oportunidades sobran, las señales están, la ayuda hay que pedirla y las sincronías nos acompañan. Yo lo paso genial, antes, durante y después. Aunque a veces cuando estoy muy cansada, me pregunto: ¿ Jimena, en qué minuto se te ocurrió hacer todo esto, ah? Y me río desde la aceptación y la ironía también, porque si hay algo que me deprime y no me gusta es la rutina. Ella y yo nunca hemos tenido una buena relación y a veces hacemos las paces, pero cuando se le ocurre ser la protagonista por muchas semanas, nos peleamos y yo me alejo de ella porque me baja la energía; así que, además de darme una vuelta por otro lado, suspender cosas y parar, o ir a algún lugar nuevo a escribir o estar; siento que necesito otra cosa. Entonces, el trabajar para un Ritual se vuelve una delicia de vida, tanto en la forma como en el sentido, donde todo es una aventura: desde ir una semana antes por los cuarzos, amatistas y citrinos a la tienda de un peruano divertido, con quien nos reímos y conversamos porque él es bien “neura” (acelerado) y le digo: “amigo, respire, no ve que si se acelera mucho no me hará el mega descuento que estoy esperando?” -y él me sube las cejas y mueve la cabeza riéndose. Y al final de la compra, que también incluye inciensos, palo santo, agua Florida y más, algo conversamos, y me hace mi descuento, “mamita”.

Lorena, parte de nuestro "elenco estable" termina de armar el altar-mandala

Lorena, parte de nuestro “elenco estable” termina de armar el altar-mandala

Luego de eso me junto con una gran amiga en un café del barrio Lastarria a contarnos nuestros veranos, y a la noche vienen Javier y Fran a dejar el equipo de audio… Y así siguen los detalles cada día, como la recolección de hojas de otoño el domingo previo por las calles de Providencia junto a Cocó, en medio de la risa y el encuentro con amigos-vecinos… Trabajo, pero con diversión, el sacrificio está pasado de moda…

Pero la información precisa del Ritual “baja” a veces el día anterior, a veces el mismo día. Y este 20 de marzo, después de bailar con tambores, sí vienen los qué y el cómo de la noche del Equinoccio. Ya sé, desde antes, que trabajaremos el desapego, palabra clave del Otoño, pero no sabía-sentía qué más. Y así se va dibujando cada paso, música, baile… Pero es el grupo el que lo hace, porque mi intención y planes están, la ayuda de muchos bellos seres humanos y divinos también, sin embargo cada grupo tiene su propia energía y belleza.

Y la noche del 20 de marzo en Santiago el numeroso grupo que somos viajamos por un ritual que recorre lo vivido en los últimos meses, aterriza nuestra energía, sacude la mente para calmarla, acaricia al cuerpo y el espíritu con baile; nos hace cantar, meditar, compartir, reír, imaginar, soltar, intencionar, aceptar, confiar… La mayoría viene por primera vez y eso es aún más emocionante y valioso: verificar que cada vez somos más los inquietos caminantes en un mundo que se abre con fuerza a otras miradas, sentir que somos muchos los que nos atrevemos y entendemos que este tiempo agitado, revuelto, desafiante y bello a la vez, necesita de otra energía nuestra para vivirlo y aprovecharlo; somos más en el planeta entero quienes nos reconocernos como seres luminosos, poderosos y frágiles a la vez en una vida que es nueva, por tanto podemos llenarla de colores pero con la energía de la nueva conciencia: disfrute, unión, amor, aceptación, armonía, creatividad, conexión con quienes realmente somos, con el pulso de la Tierra y del Universo, y no con lo que el sistema dice -o quiere- que seamos: cifras, seres humanos productivos en lo material pero vacíos en lo interno y llenos de la misma frustración de miles de años pese a todos los adelantos de la actualidad … Las culpas, los dogmas, la solemnidad, la separación entre espiritualidad y mundo cotidiano, y tantas otras cosas que fabricó nuestro ego colectivo y nos dañaron, por fin están en retirada…

Por eso es el tremendo ni que privilegio haber encarnado en este tiempo y en países donde el despertar espiritual es cada vez más fuerte, como en casi toda América, en España y en tantos rincones donde la conciencia se eleva por sobre lo establecido y revela tantas cosas insanas que dábamos por verdades y que ahora se derrumban: desde la alimentación, hasta la  economía, pasando por la salud, la educación y más… Qué bien.

Este tiempo es alucinante. Desde el 2010 para acá, en que todo se aceleró es reconfortante -y motivador- ver cómo cada vez más gente se atreve a probar otras miradas, otras verdades y herramientas. Cómo la meditación, reiki, yoga, medicina antroposófica, flores de Bach, alimentación más sana, danza y terapias varias son cada vez más populares y ya no suenan a brujería o volada hippie como antes. Y tampoco son moda; esto es conciencia. Ya muchos entienden el lenguaje, aceptan que la racionalidad no explica todo, que hay mucho más allá de lo científico, que estamos acompañados por distintas manifestaciones de la Divinidad, que somos seres de luz habitando un cuerpo y planeta físicos que tienen una energía también… Y que somos iguales. En los rituales se puede palpar esto último tan nítidamente: el círculo de luz que conformamos cobra vida propia, se mueve, se siente, se sintoniza, se abraza  y somos uno, se manifiesta el Todo, el Gran Espíritu en nosotros, la Divinidad, la conciencia colectiva, la Fuente, Dios Padre-Madre, el alma, la chispa divina que nos habita… Es muuuy bello y conmovedor: mirar y sentir al grupo en una sola energía es tremendamente poderoso.

DSCN4284Y en la noche del 20 de marzo 2013, además del emprendimiento amigo Flor de Almacén y todos los bellos seres que ayudan a hacer posible la celebración, nos visitan  nada menos que Kevin Johansen, Jorge Drexler, Mercedes Sosa y los ancestros africanos y mapuches con sus sonidos (¿ve lo que se perdió por no venir?, ah?). Encima y como siempre, el ritual es internacional: hay amigos uruguayos, argentinos, españoles, brasileros, colombianos. Con todos ellos elevamos el espíritu y agarramos fuerza para el Otoño, que por estos días refresca las mañanas y tardes santiaguinas, mientras el paisaje comienza a ponerse cada vez más deliciosamente ocre-anaranjado.

Con cada otoño recuerdo a Pablo, un gran amigo que hace varios años me sostuvo como un padre en un momento de enorme dolor y liberación. A él le encanta el otoño y yo me preguntaba ¿qué le ve, si a mí puro me deprime que se acabe el verano?… Mucho tiempo después vine a entenderlo, después de pasar unos días otoñales en cama y de aceptar que debía parar, me acordé de mi querido Pablo mirando desde mi ventana la luz del Sol en las copas amarillas de los árboles y sólo en esa quietud pude disfrutar el cambio, la lentitud, la introspección que da el alejamiento de los rayos solares…

Y así, la noche del ritual le damos la bienvenida a esta energía de desapego que nos ofrece el otoño, un tiempo de despojo de nuestras hojas secas, de todo lo que nos pesa, de limpieza y conexión con lo realmente importante: nosotros y nuestra luz interior.  La celebración termina en un solo abrazo colectivo cantado, aplausos, alegría, emociones …Y luego la ayuda espontánea de muchos para ordenar y recoger las cosas… Qué bello círculo. Sólo puedo desde acá agradecer, mientras mis pies están bajo el sol tibio otoñal en el balcón y mi corazón está pleno. Ahora -sépanlo- todos los que participamos y que le dijimos Sí a la fuerza del Otoño con todas sus oportunidades este 20 de marzo, viajaremos con nuestra energía hasta Mercedes, Buenos Aires, a compartir con otros bellos seres una nueva experiencia ritual para celebrar y honrar la nueva luz del Sol el sábado 6 de abril desde esa acogedora ciudad. Gracias, allá vamos, desde Chile con amor y confianza!!!

PD: Ojo, por acá se quedó un MP3 (ó 4, no sé bien) Sony, y se perdió un anillo. Si alguien sabe algo, hable ahora o calle hasta el 21 de junio, pa’l Ritual de Invierno! 😉

La vida es perfecta: continúan las sincronías 2013

(Esta viene a ser la segunda parte del post: Pide y se te dará: Cadena de sincronías 2013, publicada en enero)

Calles y cielo de Mercedes

Calles y cielo de Mercedes

Es mi último día completo en Mercedes. Casi a las 12, después de una agradable lectura de carta astral para un pequeñito de siete años, en realidad para su madre, quien la pidió para tener más herramientas para entenderlo y conectarse con su energía; arreglo mi mochila con la compu y otras cosas, ayudo a Su con unas fotocopias del Gayatri Mantra que cantaremos en la meditación de la tarde y salgo rauda hasta un café del centro para instalarme a escribir. Mientras camino, recuerdo que Armando dijo que pasaría a casa para que conversáramos de mi ida al aeropuerto porque él -hombre de bello corazón, gran asador y amante del vino como otras turistas chilenas que conozco por ahí- se ofreció para llevarme en auto junto a su hijo José -quien deja la tranquilidad y naturaleza de la quinta en la que viven, en las afueras de Mercedes, pues ya comienzan las clases en la universidad-, y por supuesto vamos también en compañía de mi amiga-hermana-anfitriona Su… Entonces, al salir de casa me voy por otro camino, pues pienso que podría encontrarme en la calle con Armando, ya que su madre vive en el centro y él va mucho a verla… Y al cambiar de cuadra, precisamente veo en la esquina a Armando subiendo a su auto y le grito, me queda mirando. -Justo iba para allá -me dice moviendo la cabeza. -Sí, pero yo terminé hace poco una lectura y Su comenzó recién un ‘kiwi’ (dícese de reiki en jerga armandil, quien se ríe de varias cosas y, por ejemplo, al Buda le dice “el gordito ese”). Yo voy a Bonafide a tomar un café, te invito- le digo a ver si acepta porque para Mercedes es casi hora de almuerzo. –Dale, vamos a tomar café- y cierra el auto y caminamos conversando de todo un poco.

Pero una vez en el café hablamos más profundo. También nos reímos de cosas de Mercedes, hacemos bromas de nuestra amiga Su, quien no es tan amante de  la cocina (aunque tiene buena mano, debo decirlo) y yo le digo al pedir mi tostado con café: este es mi aperitivo porque viste que en la mansión Su nunca se sabe ni a qué hora será el menú ni en qué consistirá, así que con esto me aseguro pa’ no desmayarme, jajaja -nos reímos juntos. –Ah, por eso vas tanto a los cafés, si no estarías a pura fruta y ensaladas -responde con ojos divertidos-. Con Su, Florencia y otros, son amigos de infancia y es bello ver cómo continúa la amistad, el cariño, la lealtad y la confianza de toda una vida… Recordamos también pasajes de mi viaje, como el par de asados en su casa (creo que me salió ‘vale otro’ y cobraré un tercero), el ritual, tardes de mate,  y yo le cuento otras andanzas. En medio conversamos de la vida y advierto que al final mis planes cambiaron: nada de escribir, sólo de compartir y parte de lo que hablamos me sirve y me da algunas pistas para asuntos míos. Luego vamos  hasta el super y sigue la conversa de temas como la frustración o el no realizar los sueños. Nos despedimos en la esquina entre bromas y quedamos de vernos a la noche para afinar los detalles con “la jefa”, Su.

Nuestros océanos agitados interiores se calman al meditar

Nuestros agitadas aguas interiores se calman al meditar (Foto tomada este verano 2013 en el Estrecho de Magallanes, Punta Arenas, Chile)

Al llegar a casa, escribo un rato y luego me trago todas mis palabras, pues cerca de las 14.30 hrs. comemos exquisitas milanesas de berenjena y ensalada, pero igual le cuento a Su las bromas compartidas. Después sigo escribiendo, aunque siento un poco de cansancio en la vista. Han sido vacaciones, pero con trabajo también y siempre durmiéndonos tarde por una cosa u otra, donde nos pilla la 1 am o más conversando de la vida y al otro día nos levantamos temprano igual… Luego del almuerzo nos tendemos un rato, quizá dormiré un poco, pienso; pero Fran, el hijo de Su, se pone a tocar guitarra eléctrica algo fuerte y la verdad no me molesta especialmente, digo: parece que no tengo que dormir… Ella le dice que queremos descansar y que baje el volumen…  Y ya que sé que no dormiré, aprovecho, entonces, para meditar tendida en la cama, con un poco de brisa y de guitarra de fondo… Siento cómo se calma mi energía y la tensión de los ojos, respiro y siento también cierta electricidad propia de cuando estoy en cierre o frente a viajes, mi mente se pone a mil con los detalles… Y así logro soltar un poco… Me alegro y me doy cuenta también del segundo cambio del destino del día.

Al terminar la meditación, finalmente sí publico la nota de Lakshmi y pienso que me quedará tiempo para ir hasta la librería por un libro relativamente nuevo de Eckart Tolle  que me gustó, aunque últimamente leo tan poco, pero me sirve de oráculo cuando ando perdida (porque sepa usted, estimado lector, que quien escribe no se auto-ve ni la carta astral ni el tarot, entonces tiene sus “artesanales” métodos orientadores). Cuando estoy casi lista para ir llega Flory a preparar con nosotras la meditación grupal de la tarde. De nuevo: cambio de planes, y me quedo en casa sintiendo, observando, recibiendo, dando  y resolviendo las últimas cosas para el encuentro, que ese día congrega a más gente y la sala se llena de linda energía, con baile, abrazos, sonrisas y buenos deseos. Hasta regalos me traen y me da emoción…

La noche termina más tarde con una mirada al Festival de Viña y el show de “31 minutos”  (programa infantil-musical chileno de títeres, muy creativo, irónico y crítico de la TV y de la sociedad actual), del cual Fran, Su y yo somos fans; luego la visita de Armando con champagne en mano, quien me cuenta que nuestra conversación cafetera le sirvió para algunos temas y le digo que a mí también; después hacemos brindis de despedida, saboreamos empanadas de todo un poco y un postre improvisado con queso y mermelada casera de frambuesa (amo esa combinación), todo con buena conversación de la vida e historias memorables… De nuevo, son casi las 2 am y nos vamos a dormir.

La mañana siguiente comienza temprano, con música y comentarios desde Chile vía radio Cooperativa online en mi habitación y me alegra oír además la voz de Cecilia Rovaretti y los comentarios del festival, mientras empaco mis cosas. Esto es una tradición, la de poner música que te guste o alegre cuando haces maletas o una mudanza; es un consejo -lo comparto porque sirve- de la maestra budista Khadro, a quien antes he mencionado en este blog; y siempre lo hago porque igual empacar revuelve tus emociones, entonces la música te levanta el ánimo y el ego con sus rollos baja un poco su volumen. En medio, voy por un té de menta y frutas, luego conversamos y nos seguimos riendo cuando Su se integra. Pero tenemos algo pendiente: un trueque. Ella tiene quiere hacer una única pregunta al tarot y yo no me iré sin mi reiki canalizado por sus especiales manos que dan mensajes. El trueque resulta poderoso y emocionante. Se presentan distintos seres de luz en ambas sesiones y tenemos los ojos vidriosos. Cerramos con un abrazo y -todo es perfecto- llega Armando. Partimos rumbo a Retiro, Buenos Aires. Por suerte el viaje, además del cariño, la risa y la conversación, incluye mate y galletas: esto está mejor que el menú del avión -le digo a José. Una vez en Baires, pa’ variar, hay manifestación de algo y el tránsito está desviado, pasamos un poco de stress, pero estoy segura que esta vez habrá menos obstáculos que en mi partida desde Santiago hace ya tres semanas. En silencio, mirando el cielo y las calles desde el auto recorro un poco de lo vivido.

Pide y se te dará

Desde la noche anterior no he parado de agradecer la gran cantidad de regalos y sorpresas de esta primera gran aventura en Mercedes. Son muchos e inesperados, lo cual los vuelve aún más valiosos. Ha sido un viaje de sanación en muchos sentidos… E igual estoy inquieta.

Desde principios de febrero y hasta ahora tengo decenas de llamadas y correos -muchos cargados de ansiedad, la puedo olfatear a kilómetros a esa chica– pidiendo lecturas de tarot, muchos sin ni siquiera preguntar si acaso estoy de vacaciones, como la gran mayoría de los chilenos, ¿no?  Y eso, la ansiedad y la supuesta urgencia, es lo que ya he dicho que no va más, es a lo cual no puedo ni quiero seguir conectada porque aunque siento que, como otros sanadores, puedo aportar mostrándole a mucha gente en la lectura lo dañinas que son estas emociones, muchas veces el ego ansioso se cierra y no escucha y, al mismo tiempo, estoy cansada del tema… Si quiere saber más razones están publicadas dos notas: una y dos.

Desde esa percepción, mezcla de hastío y replanteamiento, decidí hace unos días y lo puse en la sección de Astrología y Tarot de este blog, que al menos en Santiago durante marzo sólo haré cartas astrales, porque necesito “hacer dieta” del Tarot. Necesito parar, dejarlo, para ver-sentir cómo sigo, pues por mucho que mi lectura esté orientada al hacerse cargo del destino y a tener más herramientas para vivir mejor antes que a lo predictivo en exclusiva, vibración -la mera predicción- que ya no corresponde a este tiempo de mayor conciencia; el ego santiaguino -que vaya que lo conozco bien- tiene obsesión con el futuro, porque vive en éste (como si existiera) y en el miedo a lo que viene, en vez de disfrutar el presente y dejarse sorprender e ir caminando con las señales de la vida, lo cual es todo un arte y requiere de trabajo personal, pero se puede, tampoco hay que volverse zen, pero teniendo la voluntad podemos cambiar esto que nos daña tanto; entonces mucha gente va al tarot con el afán de controlar todo. Ja. Como si pudiéramos controlar algo. Ja.

Igual creo que esto del control y la ansiedad, que todo el rato tiene que ver con nuestra incapacidad de aceptar el presente, sucede más en las capitales, en las ciudades grandes. Una vibración parecida, aunque con más caos sentí en 2009 en Buenos Aires y ahora, lo mismo hace años en Lima y en un olfateo por Panamá hace poco, es como una energía acelerada-plástica-ansiosa-desconectada… Puede ser interesante y hasta buena onda, pero la neurosis se siente. El tema es que hace rato que le doy la vuelta al asunto, hasta puse mi tienda de ropa y accesorios para cambiar de rubro, jajajaja, como muchos supieron 😀 Estoy -como tantos otros- en fase de “reformateo” con mi trabajo, de cómo seguir llevando las lecturas de tarot para profundizar, orientar y aportar, sin sentirme cómplice de la ansiedad de cierta gente que viene y no quiere hacer su pega (trabajo) interna para que su vida tenga otro color….

Cuando mi maleta está casi lista, me llama Mabel para despedirse. Con ella es imposible no reírse, posee un humor exquisito y profundidad también y de hecho se lo digo al teléfono. Su llamada me da aún más material para mi replanteamiento.cl, me dice: yo sé que vos querés dejar el tarot, pero tenés que seguir… y me dice algunas bellas cosas que me emocionan de mi lectura y le agradezco: me sirve mucho lo que me dices, porque siento que es un cambio, pero no dejarlo completamente -le cuento con la garganta apretada-… Y colgamos con un ‘hasta pronto’; además me debe un buen tiramisú que no olvidaré cobrar y con intereses!

release… Y, bueno, todo resulta bien en mi vuelo de regreso. Cenamos con la familia en casa, nos ponemos un poco al día, nos reímos con varias cosas y conversamos del viaje. Cerca de la 1 am abro la compu para contarle a Su que llegué bien y ella ya me tiene un mensaje por chat: “Jime, son las 10.10, recién acabo de entrar a mi casa y a mi lugar de reiki…. Y si pensabas descansar del Tarot, Jime….. ¡¡¡¡Aquí quedaron todas tus cartas…no lo puedo creer!! tu inconsciente las dejo aquí!!! …. Imagino que tendrás otras.  -Leo el mensaje entre perpleja, tranquila, divertida; con la mano en la boca… Me sale de inmediato la palabra: desapego…. Ella está en línea y le digo: Oooohh!!!, qué impresionante!! -mientras observo mi reacción y me da risa la vida y sus juegos, comprobar una vez más la perfección de ésta y sus sincronías infinitas…

-Qué loco, Jime!!! viajaste bien? -sigue Su.

-Sííí, dormí, miré la cordillera…. Qué loco! no puedo leer tarot! jajajaja. Favores del destino: pide y se te dará!

-Es loquísimo, te das cuenta? Ni bien entré vi las cartas…

-Sabes que me vine parte del vuelo pensando cómo explicar que no haré tarot este mes, que incluso ya lo puse en el blog, en la sección de astrología.

-Será que tenés que leerlo en Mercedes…? jajajjaja

-Lo único que “siento” son las cartas de ángeles, pero tengo otras…

-Dales descanso a estas y listo.

-Me da risa la Divinidad y la vida, son perfectas! jajaja. Ya veré qué hago, pero ahora tengo el argumento dado por el Universo: no tengo mis cartas, no puedo hacer lecturas… Es que encima tengo cero ganas de comenzar a trabajar, parece que el Universo me está dando vacaciones de tarot… Y me están empujando al cambio… Qué tal la serpiente y su nueva piel? ah? jajaja.

-Descansa unos días y vendrán más respuestas.

-Gracias! Sí. Y si quieres te pones a leer tarot! Te dejé el paño y todo, jajaja… -Y terminamos la conversación con buenos deseos y agradecimientos.

… Así es. Esta vez no es una broma como mi tiendita Lo de Jime, sino que es una sincronía, una prueba, una señal… Desapego obligado, cambio del destino, poder de creación, regalos del Universo, oportunidad, mandato de la vida, favores del inconsciente, desafío a la confianza, empujón del alma… Todo junto. Mientras estos días en Santiago, mi celular no para de sonar y ya acumulo una decena de correos pidiendo tarot, aunque también crecen poco a poco los pedidos de carta astral, disciplina que hasta ahora era secundaria en mi agenda, ya que la gente en  Santiago me busca mucho más por tarot; pero que ahora con agrado y sentido veo crecer, tal como está siendo mi intención… Podría ir y hasta comprar los mismos mazos que quedaron en Mercedes, pero siento claramente que ese no es para nada el camino que la Divinidad me está mostrando y que mi alma quiere… No es fácil decir que no a un oficio en que eres “exitoso” y que se presenta abundante y “seguro”, pero por algo y para algo pasó este “olvido” sincronizado con mi proceso interno… De nuevo compruebo en carne propia la perfección de la vida con lo que nos gusta, lo que no, lo que nos da miedo o dolor, lo que nos sorprende… Todo está bien. Todo es perfecto… Respiro, acepto, me inquieto y confío… Seguimos viajando por este serpentino 2013. 😉

Con la Luz de Lakshmi

-¿A ti te pasa algo con Oriente? Porque vos no sos de acá -me dijo Ágata en una lectura de Registros Akáshicos hace unos cinco años o más.

Todo el rato, pensé, pero apenas pude balbucear un sí, porque estaba en un momento de tal fragilidad, que con las primeras frases de ella, cayeron mis lágrimas sin control y sólo me limité a escuchar y secarme con pañuelos desechables en la primera media hora de lectura. Luego volvió a preguntarme: ¿qué te pasa con Oriente? Es que vos sos de allá… Cuando me calmé un poco le dije que practicaba meditación budista tibetana y que había tomado refugio en esa línea espiritual. -Aaahh! por eso me hablan de tanto de la compasión y me muestran esas imágenes. Vos ya fuiste budista y también estuviste en India -agregó con alivio al poder descifrar los mensajes que canalizaba. Demás, pensé; de otra forma no me explico tanto mi conexión estética desde niña (los colores, decoración, ropajes, música) con esas culturas, como el enorme sentido y certeza que siento con muchos aspectos de las miradas espirituales de oriente.

Años después, otra canalizadora me habló de un par de vidas en India y cuando me relataba las imágenes fue como teletransportarme a ese espacio-tiempo, y podía sentir la escena, con el dolor que ella describía, en este caso, y me dio más de una respuesta a temas de esta vida…. Y hace varios años en ciertas tiendas indias en Santiago buscaba imágenes de Lakshmi y no tenían; el dueño de una me regaló un calendario de bolsillo una vez, después de verme escarbar en unos canastos hasta encontrar un par de llaveros, y otros vendedores me regalaron un poster que decoraba la caja de la tienda porque no tenían nada más y yo pregunté si me vendían esa imagen, la cual hasta ahora está en la puerta de mi cocina, a la entrada de casa. Ahora ella, la diosa de la buena suerte, abundancia y belleza, está en muchas tiendas, en fotos, lienzos, cuadros, etc. Mi amiga-maestra Silvia Selowsky dice esto (y  más) en su libro El Oráculo de las diosas:

lakshmi silvia

Con Lakshmi siempre tuvimos buena onda, amor a primera vista, mejores amigas. Por eso está en otro cuadro en la entrada de casa con un altar exclusivo para ella y en tonos turquesa, con su arroz, joyas, dulces, monedas, flores; ocupa también un rincón de mi consulta en Santiago; la he regalado muchas veces enmarcada y ahora está a cargo de las llaves de mi maleta, mientras que el calendario regalado desde 2006 está en mi billetera, aunque a veces se pasea por mi escritorio y otras veces se posa en mi altar. Lo mismo hace hoy, en que la meditación de la Esquina de Luz de Su, que se realiza en su casa cada noche de miércoles, honra al Arcángel Uriel con su luz oro rubí y a él lo acompaña nada menos que “mi” Lakshmi, a la izquierda del altar, actualmente comandado por Lupita (igual que este blog).DSCN4143

DSCN4148Y aquí ando, tomando rico mate, conversando, encontrando amigos en la calle y compartiendo espontáneos cafés, bajando música india, bailando, recordando y acomodando los detalles para movernos y meditar al ritmo de esta poderosa deidad femenina del panteón hindú…  Son mis últimos días de este bello, mágico y conmovedor viaje por Mercedes, Buenos Aires; entonces me conecto con la luz de Lakshmi y de Uriel para agradecer desde el corazón, aterrizar nuestra energía de modo de elevarla, abrirnos a la abundancia y disfrutar lo bella que es la vida con todos sus capítulos, ¿verdad?… 😉

Igual, pero con humor

(Esta es la segunda parte del post: Reiventándonosyrenaciendo.com)

Señores Pasajeros de este simple pero cumplidor y digno blog, les informamos que la tripulación a cargo, es decir yo misma: Jimena Zúñiga, después de una intensa reunión, se ha visto en la necesidad imperiosa de escribir una segunda parte del anterior post titulado: “Reinventándonosyrenaciendo.com” (si usted quiere entender lo que viene a continuación es mejor que lo lea antes, haga click aquí) con el objetivo de aclarar más de una situación descrita en dicho relato, especialmente en el último párrafo… Acá va:

Mafalda (1)No era el día de los inocentes. Tampoco una cámara oculta. Ni una trampa sarcástica. Simplemente era un poco de humor en medio de un tema real en estos tiempos… Es lo que podríamos llamar “el humor diferente de Ji”… 😀 ¿Por qué? Porque me sale, por que es parte de mí… la risa, la sonrisa, el humor, la carcajada, la visión divertida de las situaciones, la ironía… Porque sin esto, sin la mirada de la vida que descubra lo chistoso de más de una situación, no se puede, siento… Al menos yo -y muchos que conozco- sobrevivimos a la adversidad en gran parte por el humor personal y la risa aún en medio de la tragedia… Entonces, al tema serio, que todo el rato lo siento muy vívido y se palpa en el aire, me refiero a la pérdida de certezas y la crisis vocacional de muchos, me surgió agregarle un ingrediente desde la sincronía y el humor…

Me explico…Un viernes caminando por el centro de Mercedes con Su y Flory en busca de los últimos detalles del ritual serpentino y luego detrás de unas sandalias coloridas, que muy bonitas serían pero a mí me resultaron incómodas y a mí me gusta caminar a gusto, me encontré con mi nuevo destino: En la vereda de enfrente decía una tienda bella “Lo de Jime”. Me reí a carcajadas y les dije: lo siento, chicas, las dejo, me voy a mi tienda, no puedo seguir en estas compras, tengo que atender MI negocio… Nos reímos un rato y Su me dijo que tenían cosas muy lindas y que encima eran de la onda y colores que me gustaban. Pero ya caía la noche y era hora de cierre…

lo de jime mercedesUnos días después pasé y tomé una foto de la fachada. Pero me faltaba algo más. Finalmente, un sábado pasamos con Su y hablamos con la dueña, mi tocaya Jime, quien con muy buena onda hasta despejó y sacó una banca afuera para que yo tomara fotos y ella misma nos sacó varias para mi humorada sobre mi nueva tienda. Conversamos sobre lo que vende y le conté que en Chile no es común el Jimena con “J”. Nos reímos bastante y la bauticé como mi socia, le dije que escribiría algo en mi blog. Un rato después pasé buscando otra tienda y le dije: cuídame el negocio, socia. -Sí, está todo tranquilo por acá, todo bien cuidado, socia- me respondió y nos reímos todas, mientras su hijita miraba con cara de pregunta…

Antes, esa misma tarde conocí a Juliana, muy dulce, quien con parte de su familia se acercó hasta lo de Su (mi nuevo hogar, donde estoy de lo más instalada y hasta atrincherada) para conversar de todo un poco y de astrología, que es su nueva pasión, disciplina que está dándole las respuestas y centro que probablemente buscaba hace tiempo, y que claramente su rutinaria ocupación actual no le da. Encima ella tiene la bendición de estudiar en una muy buena -y consistente, lo cual es un bien escaso en estas materias- escuela, Casa XI. Conversarmos, compartimos un delicioso helado (no sé si quiero volver a encontrar dicho postre pues puede resultar adictivo), además de visiones de la vida, de Chile, de las cartas astrales y más… Yo hace rato que veo ese tema y que pensaba publicar más de algo, el que muchos andan frustrados, disociados o incómodos, pero que cuando se atreven a dar un paso de cambio, por pequeño que sea, fácilmente logran encontrar algo que sí encauce sus talentos aunque suceda lentamente… Es poca la gente que te dice: amo mi trabajo, me encanta lo que hago… Y nosotros, lo he dicho antes, vinimos acá -al planeta Tierra y a esta dimensión- a pasarlo bien, no a sufrir ni a sacrificarnos, eso le gusta a nuestro ego, no a nuestra esencia… No es nuestra misión esa, el drama, sino todo lo contrario, nuestra tarea es: despertar, vibrar más alto (para lo cual tenemos que estar haciendo algo que nos realice, entre otras cosas), aprender, crecer, recordar quiénes somos realmente y aportar… Así, al menos yo, veo la misión -la oportunidad- humana…

Entonces, me puse a escribir sobre esto, pero siempre pensando en agregar lo de “mi nuevo emprendimiento” para ponerle una cuota de risa a lo que saliera de mi teclado y mi energía… Pero parece que me inspiré mucho o no hice el énfasis necesario en la broma, porque no pocos creyeron que era verdad… Y cuando vi los comentarios me impresioné, no sólo por el cariño de algunos, sino también porque parece que no medí mi humor :D, o no lo expresé bien y hubo más de algún viudo de mis oficios, mientras que otros me deseaban lo mejor… Igual, asumo mi responsabilidad y confío en compensar el error que, todo el rato, fue sin intención de daño alguna.

…La tarde de domingo en que lo escribí se levantó el viento y el cielo se oscureció; de mañana habíamos ido a la quinta de Su y desayunamos bajo un viejo y frondoso eucaliptus… Luego regresamos a almorzar, y más tarde me puse a escribir antes de ir al cine del barrio a ver la última del siempre guapo -y varonil, qué agrado- Ricardo Darín (aunque igual le haría un tratamiento para las ojeras y bolsas al shiquillo, encima en varias pelis puro trasnocha y no duerme nada): Tesis sobre un homicidio. Buena, pero no la amé… El tema es que publiqué el post, fuimos al cine con Su y Flory, cenamos fuera y cuando volví vi los comentarios… Ups! Dije, y entre risas un tanto placenteras pero nerviosas y aproblemadas igual, le digo a Su: lee mi último post. En silencio esperé hasta que saltaron sus risas diciéndome: locaaa! sos muy loca, Jime, y además salgo yo en tu humorada! -gritó. Claro, si ella es mi clienta en la foto, jaja. Recordé, dos cosas. Primero, una buena conversación de hace años con un amigo en que por un mal entendido nos reíamos a carcajadas en un restobar afirmando: repite conmigo: los mails no tienen entonación! Eso debido a que, entre otros aspectos, siempre es mejor la comunicación cara a cara donde tienes toda la información -y sabor- de lo que estás compartiendo, y que los mails son funcionales y rápidos pero no siempre logran expresar el sentido y muchas veces si no conoces bien al otro, o si lo que lees toca alguna sensibilidad tuya puedes no entender bien lo que aparece. Segundo, uno de mis talentos ocultos o que no estoy llamada a explotar en esta vida según mi carta astral es… la actuación, jaja. Y me divertí tanto con la verdadera dueña de Lo de Jime y actuando en su papel, que puro me faltó cobrar  y hacer boletas!

Encima, yo, con todo esto, ansiaba escribir una nota rectificadora, pero el destino me llevaba por otro lado. Apenas alcancé a agregarle a la nota “emprendedora” un continuará bajo las fotos… Ayer por la mañana me instalé en un café-bar muy clásico de la plaza de Mercedes a escribir cosas de trabajo que tenía que despachar a Santiago, ante la mirada curiosa de un par de parroquianos que tomaban su café y aperitivo conversando de fútbol y política. De tarde hicimos otras cosas y pensé “ahora a la noche publico la nota”. Al  atardecer salí al centro a unas compras y en la tienda veo a Mabel, una amiga (ex escorpiona que acaba de saber que es Libra y sufre una leve crisis de identidad estos días) de Su que estuvo en casa el sábado. La saludo y me invita a un café. Al final pasamos por Su y más tarde se une Armando al café que se convirtió en empanadas exquisitas con vino (yo) y cerveza (ellos), en una velada con recuerdos, carcajadas, anécdotas, sabor y bella amistad… La nota explicativa seguía postergándose…

En fin. Para mí era obvio que en una semana no podía tener una tienda con letrero y todo. Para otros no. Qué linda -y necesaria- es la diversidad humana y la naturaleza de cada mente-emoción. Pero como nada es casualidad y “nada se pierde, todo se transforma” y para mí en la vida todo es una oportunidad, aprovecho esta confusión para valorar las frases desapegadas de varios (emocionante y genial!), para agradecer profundamente el amor que muchos me expresan y que me emociona con lagrimita incluida y que, en gran medida, es el motor que me hace seguir con las lecturas de tarot aún en medio del cansancio por el ego nuestro de cada día; para mirar nuestro discernimiento, para ver nuestro poder, para creer en nuestros sueños, para jugar, para reírnos, para profundizar, para compartir y acompañarnos en nuestros dolores y en nuestros anhelos del alma….

Gracias a todos por su energía y por seguir este blog. Sólo les aclaro un par de cosas más. Seguiré con mi humor, de todas maneras, aunque capaz que tome más resguardos, quién sabe. Pero el día en que cambie de rubro (que intuyo puede suceder pronto, aunque no lo veo radical sino un giro, un color nuevo) mínimo escribiré una nota completa y no un puro párrafo, sino casi un especial con foto, video, entrevista, declaraciones, argumentos y más, obvio! Un abrazo a todos y a seguir caminando en este espiral ascendente lleno de luz y colores llamado Vida y que es el tremendo ni que regalo… y aprendizaje constante! Acá voy con mi lección nueva. Gracias. sp l2

Reinventándonosyrenaciendo.com

encrucicaminoUno de los temas que revisé en las charlas de astrología 2012, en Santiago (y que este año reiteraré aunque con otro foco), sobre Plutón en Capricornio fue la “crisis” vocacional que cruza al planeta. Y enhorabuena. Sí, por fin muchos nos estamos replanteando nuestros trabajos, cómo los realizamos, qué estamos haciendo, qué nos gustaría, qué talentos tenemos, qué sentido tiene lo actual y qué cosas sí tendrían  un real significado para nosotros… Yo hace años que me preguntaba cómo muchas personas resistían ciertos oficios con sus respectivas dinámicas a veces frías, rutinarias o esclavizantes, y ahora varias personas pasan por mi consulta cuestionándose con hastío lo que hasta hace poco parecía re aceptado e incluso bien visto. Por mi espacio de carta astral y tarot pasan numerosos ingenieros (no pocos en informática), contadores, profesores, abogados, oficinistas, gerentes, ejecutivos de bancos…

…Muchas cosas están cambiando especialmente desde 2010 y, como lo he dicho varias veces el último tiempo, ya no hay certezas de nada… Lo que se lleva este tiempo es la incertidumbre sobre lo externo (nuestras estructuras sociales, familiares, culturales, científicas, políticas, económicas, educacionales, etc.), mientras que las certezas internas son lo único sólido y crecen con fuerza…

Así que si usted, estimado lector, está incómodo -o iracundo, frustrado y hasta indignado- con su trabajo actual, o no sabe qué estudiar, o se dedica a algo que hasta hace poco le hacía sentido o le gustaba, pero que actualmente no le resuena ni por la esquina (es decir, nada); o hace una cosa oficialmente pero en sus ratos libres o en cuanto puede descubrió que ama -o disfruta poderosamente- otra actividad nada que ver con la de su rutina, o comienza ahora a estudiar algo que le apasiona, o anda en búsqueda de algo que por fin le haga click…. Le damos la bienvenida al grupo -cada vez más numeroso en el planeta- de….  Perdidos.com, pero Encontrándonospocoapoco.org. Sí,  siéntase de lo más a la moda, acompañado y uno más de tantos que no sólo está en pleno proceso de cambios -situación que se incrementará este año-, sino que cada vez somos más quienes estamos Despertandoaunanuevavida.net… Al fin! Mire que si esto le sucedía ya en los ’80, ’90 y hasta la década del 2000 muchos podrían quizá rechazarlo o tildarlo de flojo e inconformista, hippie revenido, etc., pero ahora no. Este tiempo circular nos empuja a replantearnos, detenernos, tocar fondo y nacer otra vez en muchos aspectos, con énfasis en nuestra vocación-misión…

Pero esto último, la misión de cada uno, muchas veces cae -al igual que el amor, emoción-relación tan exaltada en la Era pisciana que despedimos- en una visión idealizada por nosotros donde nuestro ego espera un halo de espectacularidad y hasta de heroísmo. Sin embargo, la tarea de cada uno puede ser lo más cotidiana que hay. Capaz que la misión de muchos sea escuchar al resto; o atender bien la caja, la tienda, el mesón, el teléfono; o guiar a otros desde el rol de médico, profesor, psicólogo, astrólogo, terapeuta; o acoger a quienes están vulnerables desde el papel de enfermera, asistente social, abogado; o sanar desde distintos canales; o ayudarle a otros con los temas de “tierra”: construcción, administración, carpintería, transporte, artesanía, jardinería, etc; o enseñarles a otros la paciencia, la sabiduría, la observación… La misión personal puede -y de hecho lo es- muy simple. Todos somos iguales y especiales a la vez, donde nadie es más importante que otro en su labor ni en su esencia, obvio; si estamos hechos de lo mismo: tenemos la misma luz, el mismo ego con todos sus dolores, fijaciones, rigideces, miedos, evasiones… Igual, cada uno tiene un tono, eso sí, de color o sonido, pero somos lo mismo… Y esa es una de las bellezas de la condición humana…

enc2Y volviendo a esta incertidumbre, a muchos los felicito en la consulta: ¡Qué bueno, estás perdido; felicitaciones!, ¡Bienvenido a la vida! -les digo, mientras algunos quedan atónitos y otros se ríen entendiendo la ironía, que también es una verdad… Creer que el camino es sin perderse, sin dolor, sin etapas de estancamiento, sin dudas superficiales o profundas, sin soledad, sin hastío… es no entender los procesos de la vida y las etapas de ésta. El camino de cada uno -y el colectivo- tiene muchas vueltas, con altos, bajos, e intermedios. Claro, a nuestro ego le gustaría estar siempre bien o en una solidez aunque sea de algo “malo” (mucha gente es adicta al drama y no soporta los buenos momentos), pero este tiempo vertiginoso nos sacude y ya no permite -qué bueno- que permanezcamos mucho rato en un estado emocional, pasamos rápidamente y sin tener tiempo ni para acordarnos de un tema a otro, de un asunto que resolver a otro, de una inquietud a otra nueva… Por eso se requiere centro y auto-conocimiento para estos tiempos convulsionados… Cuando nos centramos y aceptamos lo que sea que estemos viviendo comienzan a aparecer las respuestas, las ayudas humanas y divinas, las pistas, los senderos… Antes, cuando estamos ansiosos, rechazando el presente o quedándonos pegados en lo anterior o en lo futuro, no pasa nada, sólo crece la negatividad interior y alrededor nuestro…

Por eso este tiempo incierto nos invita a bucear en nosotros para redescubrirnos. Conocernos más para retomar o encontrar nuestros talentos. Saber quiénes somos realmente para sentir qué queremos, hacia dónde vamos y cómo podemos hacerlo… Y para todo esto, lo siento, pero hay que detenerse un poco (y a veces un buen rato). Por eso, benditos sean los que se sienten estancados porque de ellos es la Nueva Era… Este tiempo naciente puede hacernos sentir empantanados, perdidos, erráticos… Y si logramos aceptar esas no-respuestas de la vida, esas no-certezas de este tiempo, esas no-acciones de estos meses, todo comenzará a fluir poco a poco para llevarnos casi sin darnos cuenta a una nueva parte del camino que se pondrá algo más certera… Porque siempre estuvimos en el camino, no es que estemos fuera de él, simplemente estamos como en una de esas paradas de carretera donde uno hace pis, toma aire, bebe algo, come un poco, estira las piernas, se lava la cara y las manos, y en un rato seguimos rumbo…

Inquietarse y perderse es un primer buen paso. Perderse con conciencia, eso sí, no “perderse de sí mismo”, que es otro tema (tampoco condenable, sino distinto) y daría pa’ varias notas en este blog… En medio de mi aventura Santiago-Mercedes, en mi conversación aérea con mi amiga-colega excluida, conversamos de la vocación… Ella dedicada a tareas de finanzas, me contaba algunas cosas y yo arrugué el ceño y le dije: “pero yo no te veo para nada en números, tú eres con gente; yo te veo en temas más sociales, compartiendo, guiando, acogiendo…” Y ella abrió sus ojos chispeantes y me dijo que sí, que estaba en esto porque había quedado y era un buen trabajo, pero que hace un rato ya se lo estaba cuestionando… Y en Mercedes me encuentro con un par de chicas que hacen un trabajo de oficina en la semana, pero que en realidad a una le gusta -y es buena- la fotografía, y la otra seguro llegará a ser una muy buena astróloga; o con un mercedino que trabaja con temas gremiales pero que realmente es un sanador…

Y, desde esta ciudad con aroma a pueblo, rodeada de verde y donde hoy el viento por fin se siente revuelto… Yo también me preparo para mi reinvención porque -ya lo he dicho- no sé si seguiré leyendo el tarot con la frecuencia de antes… Como ya lo he señalado, siento que esa postura de “resuélveme la vida” con la que mucha gente acude al tarot -no toda, por supuesto y hay con quienes es un agrado y privilegio leerles este oráculo vivo-, además de dormida y ultra pasada de moda, ya no la resisto, me fastidia, me duele, me cansa; simplemente no es más, no se puede, o al menos yo ya no puedo con esa vibración de ansiedad demandante, aunque igual observo para qué se sigue presentando en mi vida… Y aquí ando, sintiendo, aceptando, observando, disfrutando, trabajando en mí… E igual trabajando afuera con algunas lecturas de cartas astrales y tarot en tierras mercedinas, las cuales me permiten palpar cómo es la energía del lugar…

Pero, como este tiempo es para los innovadores y como la vida siempre nos da sorpresas, les cuento a los lectores de este blog y a mis consultantes en Santiago que, quizá, no regreso a la capital chilena… Creo que sólo iré por unas semanas a buscar algunas cosas personales para volver acá… Sí, porque, cuando menos te lo esperas, la vida te sorprende. Y Mercedes me tenía varias sorpresas. Entre esas es que, sin imaginarlo nunca, de una tarde a otra, decidí que cambiaré de rubro… Realmente creo que dejaré mis oficios anteriores. Capaz que los retomo una semana al mes, por ejemplo. Eso sí, igual seguiré con el horóscopo de Emol… Es que lo que encontré acá es una tremenda señal, una llamada del destino que me resulta ineludible… Sí, lo siento por quienes me seguirán llamando a mi antiguo celular y por esos fieles consultantes de años a quienes de verdad llevo en mi corazón con enorme agradecimiento y honor por la confianza; pero, de verdad, di un giro acá que no planeaba… Sin pensarlo para nada, me acabo de convertir súbitamente en microempresaria de la moda. Tal como lo leen. Fue el destino, no yo, jaja. Acá les dejo un vistazo a mi nuevo emprendimiento, es todo con buen diseño y colores de esta Era, a precios conversables (amo el regateo; lo recordé en Guatemala) y hay descuento por pago en efectivo. Desde ahora, entonces, me encuentran en pleno centro de Mercedes, en calle 25. Eso sí, de 13 a 17 hrs almuerzo, duermo siesta y tomo mate. Son todos muy bienvenidos, los espero!   😀

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DSCN3957…CONTINUARÁ…

¡Feliz Serpiente de Agua: A cambiar de piel este 2013!

DSCN3620Flori se encarga de los sobres y el arroz. Armando trae su mega equipo de música que saca de la habitación de su hijo. Fer acomoda su casa, las jarras para el agua con limón, menta, pepino y naranja. Con Su terminamos pasadas las 2 am de armar todos los detalles, reírnos, bailar, cantar y conversar. Ya está casi todo para el Ritual serpentino…

Al día siguiente, las flores, los llamados, las conversaciones, los detalles; pasa Fer a casa para ir llevando las cosas temprano… Comienza, así, a formarse un bello círculo de luz que da vida al Ritual de la Serpiente de Agua 2013, un encuentro que, sin pensarlo mucho, se me ocurrió proponerle a Su a fines de enero, a lo cual ella saltó con un Sí rotundo y entonces debí acomodar agenda, maleta y detalles ritualísticos, además de cruzar un particular portal para llegar hasta acá (si no se enteró puede leerlo aquí)  y, entonces, verme rodeada de gente bella que colabora con mucha entrega y alegría sin siquiera conocerme ni saber qué es un ritual. De hecho, después supe que acá la palabra “Ritual” suena un poco a brujería y que eso puede haber despertado la desconfianza de algunos, pero para mí Ritual es de la tierra, es festejo, es un paso… En fin, estamos todos aprendiendo.

DSCN3648El día está lindo, con mucho calor, obvio, es febrero, pero el atardecer trae un poco de brisa suave y la noche estrellada. Comienzan a llegar curiosos y alegres casi 50 personas a vivir esta noche de cierre y apertura. Mi amiga-hermana Su es quien convoca y en quienes muchos confían dadas su entrega de corazón, sus sanaciones canalizadas y “la esquina de Luz” (la esquina de su casa) que es el espacio donde varios se reúnen a meditar cada miércoles hace un buen rato ya, guiados por ella…

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María Julia (o July) se encarga de las fotos. Con ella y su madre Flori (otra amiga-hermana de Su) antes colgamos las banderas tibetanas de oración, ellas arman el altar con nuestra gran festejada: La serpiente, comandada nada menos que por Buda y Kwan Yin; también ellas forman el círculo de faroles y están presentes en cada detalle… Yo con la compu veo la música y  también los instrumentos. Luego pido permiso al lugar, al bello y generoso espacio que nos cobija en una noche muy especial… Antes de comenzar, muchos se acercan a saludar sonrientes, de regalo me llega una mermelada casera de mora blanca-frambuesa-zarzamora hecha por Claudia, que me la entrega con cinta y todo, ¡qué lindo… y qué rico!, le digo (ya la probé y pienso cobrar por cada cucharadita que ‘convide’, si es que convido)… Más tarde, en la pausa, también me ofrecen empanada casera de carne riquísima… Ahora ya pienso que tendremos que bailar más en los rituales mercedinos, pues entre las cosas para compartir llegan tartas dulces y saladas que son una delicia y otras preparaciones de autor a las cuales no se puede decir que no…

DSCN3775Bueno, y como siempre lo digo ¿Para qué un ritual?, ¿por qué, con qué afán?… Yo digo que me gusta que nos juntemos -suena paradójico-  a parar, a detenernos, sólo así podemos tener más conciencia de lo vivido, de todo lo que aprendiste y puedes agradecer. Paramos para poder integrar todo, no sólo lo que nos gustó del último tiempo, también lo desagradable y lo pendiente, entre tantas cosas. Paramos porque es algo “exótico” en la vida actual. Paramos porque el silencio y la quietud dan conexión y respuestas… Y el 2012 fue muy desafiante, así que bien vale la energía de recapitular. Ahora, esto, que puede sonar aburrido, para mí es un acto de magia, es loco juntarse a detenerse, y es bello. Porque cuando varios respiramos, nos sentamos y paramos a sentir el presente y revisar lo vivido, emerge el alma colectiva y personal con mucha potencia, se siente en el aire, se ve en nuestros rostros, se palpa en nuestro cuerpo… El ego queda un tanto relegado y se eleva la pureza interna que todos tenemos, la semilla de luz, y volvemos a reconocernos y a vivenciar que todos somos uno e iguales… Ya con eso yo estoy feliz. Pero como además me gustan mucho las fiestas, la gente, crear, bailar, organizar, compartir y profundizar, junto con detenernos, damos la bienvenida a lo nuevo, en este caso a la Serpiente de Agua, con conexión, humor, música, conciencia y energía de grupo, porque juntos nos potenciamos. Quien guía esta vez soy yo, pero quienes hacen el ritual somos todos, cada uno aporta muchísimo ya con su sola presencia… Hasta Calita y Ringo, los perros anfitriones, se incorporan al círculo y ponen su cariño e instinto… Y así intencionamos el año, retomamos nuestro poder y miramos de frente lo que viene porque reconocemos que estamos en un punto de inflexión, que estamos en cierre e inicio, momentos claves e inevitables de la vida…

El ritual es también descarga, purificación, inyección de energía, aterrizaje, silencio, escucharse, enfocarse, confiar, aceptar… Y se llena de colores, luces, comida, bebida, compartir, risas, encuentro, aprendizaje…

DSCN3762Y esta vez, el Dragón que se fue y la Serpiente que llegó nos animaron también varias veces a mirar el cielo estrellado y a sentir la naturaleza sabia y generosa… Fueron muchas emociones. Su apenas pudo presentarme y ambas teníamos los ojos vidriosos al comenzar. Fue muy bello y todo un enorme privilegio-honor compartir esta celebración y anclaje con gente nueva, con una energía de mucha humildad, generosidad, conexión, respeto, valentía y entrega… Los hombres, con su energía tomaron el poder y la luz del fuego en medio del círculo recordándonos el valor de lo masculino, dándonos la posibilidad de enaltecer la fuerza guerrera, la conquista de lo masculino y su enorme belleza… Nuestras intenciones y deseos serpentinos ya están activados y la cinta roja en nuestras muñecas nos recuerdan las bendiciones y también esa palabrita que tantas veces preferiríamos no escuchar ni conocer: el De-sa-pe-go…

Sí, porque es uno de los gestos que conoce la serpiente, animal con tan mala fama en algunas culturas, pero venerada y respetada en otras… La serpiente, animal sagrado en varios rincones es capaz de soltar lo que ya no sirve, de desprenderse de lo anterior… Es símbolo ancestral de sabiduría, de despertar espiritual cuando saca a Adán y Eva del Paraíso y los manda a vivir la vida lejos del confort protegido del paraíso, es la kundalini venerada en India y que nos da la energía vital a través de nuestra columna, es medicina, es animal de poder en el chamanismo, es misterio, flexibilidad, seducción, acción impredecible, antigüedad, veneno que sana, encantamiento, tierra… Presente en Egipto, Mesoamérica con su poderosa versión emplumada en Quetzalcoatl, India, China, Europa, África…

Con todo su simbolismo cerramos el ritual, tomando su poder… Le damos la bienvenida a un tiempo mágico e incierto donde lo más importante es cambiar por dentro si queremos pasarlo mejor, si queremos tener una vida con más sonrisas… Es vital cambiar la piel de dentro hacia afuera, nada externo (cosas, relaciones, títulos, cirugías, dinero, etc) nos traerá un cambio importante y profundo en nuestra vida, sólo algo interno elevará nuestra energía hacia lo nuevo y nos hará dar un paso importante… Podemos lograrlo todo, pero si no cambiamos de actitud podemos no disfrutar ni aprovechar nada, y acá -lo siento por algunos- vinimos a crecer y a despertar, no vinimos a este planeta y vida a quedarnos pegados en lo aparente… De eso se trata el 2013, de hacer el trabajo interior, de forma constante y atrevida con nosotros mismos, de dejar la comodidad e ir a la conquista de lo que realmente somos y deseamos lograr, con amor y sin rigidez (la serpiente es flexible)… Nadie hará el trabajo por nosotros…

… La noche, además de estrellada y con la temperatura precisa, termina sonriente, cálida, entre abrazos, más festejos y hasta baile en el pasto a pies descalzos… Porque la Serpiente de Agua nos invita a disfrutar y movernos para mostrarle al mundo nuestra poderosa energía… ¡Feliz Año de la Serpiente de Agua y que nuestro cambio de piel nos lleve a una vida nueva, que eleve nuestra kundalini y magnetice nuestra sabiduría! ¡GRACIAS!

PD: Y si usted quiere, acá puede ver más fotos de la celebración, click: Fotos Ritual.

Momento Portal: retroceder o confiar

Hace unos meses escuché la última conferencia de Inelia Benz, chilena que vive en Estados Unidos, a quien sigo hace un par de años, cuyas meditaciones me han ayudado y las he compartido en el horóscopo de Emol más de una vez… Era un evento especial en Barcelona, al cual fue gente de varios países, creo que en noviembre 2012… En una parte, ella pregunta “¿quiénes tuvieron dificultades para llegar hasta acá hoy?” Y hace pasar al escenario a más de una decena de personas que cuentan distintas historias: que les cambiaron el vuelo, que perdieron el vuelo, que se enfermaron, que se vieron sin dinero al intentar tomar el autobús, que se perdieron, que la persona que venía a buscarlos no llegó, que alguien de la familia se accidentó, etc., etc.,

Mientras escuchaba a esas personas recordé la primera vez en que fui a un retiro budista tibetano, en el cual yo colaboraba también con la difusión de las charlas previas que daría la lama (maestra) y del retiro mismo… Unos cuatro días antes mi computadora se quemó sin más ni más… Era mi primera notebook y en ese tiempo eran mucho más caras que ahora. Dije: guau! aquí está el desapego!… El día en que ella llegó caí en cama con fiebre y resfrío muy fuerte y apenas pude ir sólo a una segunda charla en la tarde, con los pañuelos desechables y el óleo 31 al lado. Dormí muy mal, con fiebre y otros malestares. Finalmente llegué al retiro al día siguiente, milagrosamente casi sana… Desde el principio entendí que estaba frente a algo importante en mi vida y que esas manifestaciones físicas, además eran una purificación,  y también me mostraban ciertas resistencias del ego para no ir… Pero siempre supe que se trataba de algo bueno y potente y nunca desistí… Hoy sé que le debo muchísimo al budismo tibetano en mi formación espiritual, en mi vivencia de la compasión y el desapego, y a esa maestra, Chagdud Khadro, en mi crecimiento y validación personal…

El día antes de viajar hasta Mercedes, provincia de Buenos Aires, conversábamos -vía chat- con Su los detalles para encontrarnos. Ella andaría sólo con su celular sin internet y nos encontraríamos cerca de la estación de trenes de Retiro. Pasa que Su vive a dos horas en bus de Baires y no es fácil llegar si no conoces la ciudad. Porque aunque este es mi quinto viaje a Baires siempre llegué directo a lugares céntricos y me quedaba ahí, no tenía que partir a otro lado, y Su desde que se volvió en 2011 -luego de 15 años en Chile- no iba a la capital más que a las votaciones y tampoco tenía mucha idea de cómo llegar. Pero por nuestra amistad haría el esfuerzo… Cuando miraba la pantalla pasó frente a mi un correo de algo de Inelia Benz y recordé esta charla. Mientras terminaba de ordenar mis cosas, puse el video y escuché lo que decía con más atención que la primera vez. Lo hice porque ya mi viaje presentaba ciertos contratiempos que, aunque menores, me daban qué pensar… Pese a que Su había conseguido alguien con auto para ir a buscarme al aeropuerto, al final a una chica se le estropeó el auto, otro amigo no podía, etc. Por tanto quedamos en encontrarnos en Retiro. Yo tuve que cambiar el pasaje el día antes porque el vuelo estaba sobre vendido -qué lindo es el mercado, ¿no?- y eso significaba levantarme a las 4 am, cosa que desde el principio había evitado por lo cansada que me sentía los días previos y este enero 2013 en general… Por otro lado, un amigo pidió al Universo que alguien viajara a Baires para mandar un encargo muy importante para él que no había podido enviar por correo. Al día siguiente se enteró que yo lo hacía y me dijo: tú lo dijiste “pide y se te dará“, jajaja; entonces me pidió que le llevara un cuchillo, sí, un machete, a un amigo argentino que al igual que él los colecciona….  “Cria cuervos y te sacarán los ojos” -le dije en la terraza de un café mientras veía el encarguito del perla: Pero esto es kármico, tu afinidad con los cuchillos y las espadas (…) ya si igual yo puedo, lo que pasa es que yo sé que también es karma mío, que de otras vidas tengo tema con las armas y con la violencia, lo he visto en sueños y lo he vivido (la violencia)… Bueno, pediré que tu cuchillo se transforme en luz  y en amor y que sea la espada del arcángel Miguel que me proteja- le dije, igual sintiendo que algo pasaba con este viaje porque con esto me sumaba el stress de si me ponían problema para pasarlo, aunque averiguamos bien y siempre dijeron que no… Igual él, bello, cuando me trajo los papeles de compra de mi nueva espada protectora, me trajo también unas banderas tibetanas de oración que yo buscaba y que encontró camino a mi casa… más sincronías otra vez…

Al día siguiente, Silvia, otra amiga argentina-chilena, me trae un regalito para Su y un mate pequeñito para mí. “Aah, justo yo quería uno peque, me lo llevaré como amuleto”, le digo y comentamos la energía del viaje. Nos despedimos y entre bromas le pido la bendición… Intuyo que algo potente viene…

Después de todo esto. Volví a escuchar a Inelia con la gente que tuvo muchos obstáculos para llegar a la charla: “Este es otro portal que todas estas personas nos han abierto. Es muy interesante. Es el portal de cambiar líneas de vida. Las líneas del tiempo o líneas de nuestras vidas, tienen momentos claves, donde si hacemos una cosa, nos lleva en una dirección, y si hacemos otra, nos vamos a algo completamente distinto… Este portal que habéis pasado, es un cruce de caminos. Lo que vamos hacer ahora es llegar al momento de todas las personas presentes en el escenario en el que dijeron, “es que no voy a ir, no puedo, no voy a llegar” y en el próximo instante dijeron: “sí voy a llegar”. Y lo lograron. En ese momento clave  vamos a juntarnos con ellos energéticamente y vamos a atravesar el tiempo al momento en que decidieron que sí iban a llegar. Ahora vamos a hacer crecer nuestra conciencia a toda la Tierra, a los seres humanos; muchos de esos seres humanos están en este momento de cruce de caminos, y vamos a mirar la vibración de las personas cuando decidieron sí, voy a llegar. Y les vamos a mostrar esa vibración a la Tierra, vamos a hacer esa vibración muy grande. Es un portal y se lo mostramos a todos los seres de la Tierra. Estamos llegando. Estamos aquí. Esta es nuestra intención… El nuevo paradigma se trata de esto, de que nosotros como individuos y unidos a otros podemos tomar decisiones, mostrar energía y aprender juntos…”

Al escucharla de nuevo sentí eso. Estoy ante mi propio cruce de caminos parece. A la mañana siguiente, el portal creció.

A las 5.15 am en el aeropuerto me chequearon y todo bien. Como a las 7 entré a policía y luego hasta la puerta para subir al avión. Antes de llamar a todos los pasajeros, llamaron a una chica y a… Jimena Zúñiga, favor presentarse en puerta 18. Voy y la información fue: el avión tiene problemas de peso así que como ustedes tienen pasajes liberados (mi hermana trabaja en línea aérea y eso te permite descuentos) sujetos a cancelación, tienen que esperar hasta el final del embarque por si alguien falta y entonces se pueden subir, si no, tendrán que esperar al siguiente vuelo…. Se me hizo un nudo en la panza y en la garganta. Mi “compañera excluida” y yo entramos en angustia. Le dijimos al chico de un vuelo de las 8.05, pero no hizo demasiado caso. Cuando el vuelo se completó dijo: lo siento, no pueden ir en este avión. $%&/@#$%… pensé y después de intentar algo con él y de preguntarle que qué pasaba con mi maleta que sí iba en el vuelo en el cual yo no (snif), a lo cual me dijo que ya se había ido y que me la guardaban en Baires (amén!), nos dijo que teníamos tres minutos para correr al vuelo que estaba en la puerta 26, el de las 8.05. Corrimos ambas, yo más que mi compañera, que por viaje de trabajo iba con tacos y  una maleta con ruedas, y el encargado del vuelo, nos dice: no, este vuelo ya está cerrado… Me vino depresión-desesperada con lágrimas incluidas. Y en medio de todo pedía ayuda a la Divinidad y sentía-pensaba: “Qué está pasando, qué onda este portal… Respira, todo está bien, todo es parte de algo, confía….” E igual sentía angustia. Este último chico (bastante más amable y empático) nos dijo que esperáramos el vuelo de las 10…. Y le dije que yo me cambié porque estaba sobre vendido. Revisó y me dijo que habían puesto un avión más grande y que si no se podía tendríamos que esperar el de las 2 de la tarde… Me paralicé. No sabía si llorar, meditar, gritar, devolverme, no ir, pelear, agradecer… Nada. De pronto dije: ¿y si me voy mañana, y si no voy y ya está? Y al segundo me salió como sentencia: Confío, todo saldrá bien, llegaré, esto tiene un sentido, confío, voy a poder… Estaba en mi momento portal, en mi cruce de caminos… Mi compañera (que trabaja en otra línea aérea) me dijo que iba y regresaba y se perdió por los pasillos. Mi mayor preocupación era Su, a quien no tendría cómo ubicar para decirle que iba dos horas más tarde… Mi hermana finalmente la ubicó al celular. Mi padre me llamó pa darme ánimo y se me cayeron las lágrimas de emoción-angustiada-agradecida…

Después de mucho, logramos entrar en el vuelo de las 10. Qué alivio. Una vez arriba dicen que, por mantenimiento “señores pasajeros, les informamos que saldremos 15 minutos más tarde”, los cuales se transformaron en una hora más… Ya iba entregada a esa altura, viendo todo lo que pasaba: mis resistencias, mi ego, los obstáculos, la ayuda, mi confianza, mis miedos, mi mente, mi cuerpo, mis emociones, las sincronías,la protección, el amor, la divinidad orquestada… Al final, nos sentamos juntas con mi nueva amiga-colega de exclusión, y conversamos de la vida todo el vuelo. Ella, ecuatoriana, con más de una década en Chile, resultó ser vecina no sólo de la casa de mis padres, sino además de mi hermana, pues trabaja en el mismo edificio, un piso más abajo. Cuando se lo conté a mi hermana -durante la espera de una hora ya sentadas en el avión-, quien también estaba desesperada con todo el lío, me dijo: entonces, de todas maneras se iban a conocer por algún lado! jajaja…. Y sí, mi amiga de Guayaquil me dijo -como yo lo sentía- que no existen las casualidades y “yo necesitaba escuchar tu mirada y contarte todo esto”. Hablamos mucho de aceptar en vez de perdonar, de la neurosis consumista-acelerada de Santiago que no deja aflorar el disfrute y al alma… Fue un gran regalo en medio de una mañana enredada, desafiante, mágica, aleccionadora, desesperante, incierta…

Por su lado, Su, paseó, pero perdió su agenda (donde tiene anotadas las horas de sus pacientes) en un kiosco, se quedó sin batería en el celular y estaba angustiada porque si pasaba algo más estaría incomunicada. Ella en mi espera también se hizo amiga de una argentina que venía viajando desde Tenerife y esperaba para ir a Mar del Plata, le hizo reiki porque a la viajera le dolía mucho la espalda, y hablaron de la vida y coincidieron en la no casualidad de conocerse…

Cuando casi a las 3 pm llegué al encuentro con Su, nos dimos un graaan abrazo fraterno-emocionado; de alivio, alegría, risa, nervios, respiro… Por fin. Tuvimos un viaje de dos horas en bus a Mercedes donde compartimos todo lo que nos pasó. Cuando le conté lo del portal e Inelia, se le erizó la piel y sus manos, que canalizan energía espontáneamente, comenzaron a moverse solas hacia el corazón…

Exhaustas llegamos a comer, tomar té, compartir, conversar con los vecinos y amigos que vienen al ritual que aparecieron por la calle y en casa, con la onda típica de ciudad pequeña con aroma a pueblo que tanto me gusta. Leímos un mail de mi padre que mandaba energía y hablaba de la fuerza de mi mamá,  y ambas lloramos de emoción. Más tarde lo obligado fue tomar cerveza y comer empanadas caseras de ricota espinaca con Armando (vecino-amigo de toda la vida de Su), reírnos y mirar la noche estrellada con grillos de fondo, en una casa que es también sala de meditación y de yoga, consulta de reiki y hogar; llena de ángeles, Budas, plantas, imágenes de Kwan Yin y otras deidades.

DSCN3625…Y ahora, al día siguiente, escribo desde la casa quinta de Fernanda, amiga de Su y profesora de yoga; acá haremos el Ritual la noche de este sábado… Estoy bajo la sombra de un roble (faltaba más),  cerca de la piscina, con el canto de los pájaros y la brisa… Aún me siento cansada y remecida por tantas emociones juntas. Me siento todavía atravesando el portal… Despidiendo el Dragón con sus coletazos, sus lecciones y su magia… Y sintiendo el sonido de la serpiente de agua que se asoma poderosamente… Quizá qué sentiré en unos meses respecto a este momento y su huella en mí… Veremos qué trae este ritual y este mes inquietante para muchos, poderoso y benéfico para todos. Gracias.