Puro adaptarse

En el regreso de los mágicos ojos del Caburgua, la Divinidad me abre otra opción de camino vía el encuentro con Karina, una joven mapuche de 21 años y su hijita Constanza (Coni), una pequeñita de casi 3, que cruzan una parte más quieta del río por las piedras. De lejos las llamo y les pregunto que por dónde cruzaron. Ella deja a la niña y se devuelve a mostrarme; y yo cruzo perfecto. «Muchas gracias!! -le digo feliz. Entonces me cuenta que ella siempre ayuda a los turistas a pasar «pa’ que no se den la vuelta tan larga, nosotros pasamos por acá porque nos conocen» -me dice mientras conversamos de todo un poco y caminamos juntas. Vinieron a pasear y refrescarse porque andan visitando a unos tíos pero ellas viven más arriba. «Nosotros nos conocemos todos los pasos y pedimos permiso no más pa’ irnos por dentro y por la sombra» -me cuenta, mientras Coni me mira curiosa y algo tímida con sus mejillas rosadas y gorditas, en brazos de su madre que, además de sociable, es muy coqueta: lleva maquillaje bien moderno y una polera negra de un grupo de rock. Obvio que son hadas madrinas en mi camino porque sin ellas jamás habría dado con una ruta que nos llevó unos 10 minutos por los bosques, en vez de los 40 o más de los que hice al venir. Todo se sincroniza, ellas ya tienen que estar en casa y Karina me dice: justo va a pasar el bus para Pucón, porque son las 5, así que no vas a esperar nada. Nos despedimos en la garita y en pocos minutos efectivamente pasa el bus, que lleva en el espejo delantero una Virgen de Guadalupe (soy fan de Lupita -alias la Porfis- y es la patrona de este blog), así que me sigo riendo agradecida.

DSCN5644Las últimas horas en Pucón son de mucha contemplación, agrado y placer. En mi última noche cenamos comida peruana con Germán, un compañero de viaje de buen corazón (como dice mi médico chino) y muy especial con quien vinimos en el mismo vuelo desde Santiago, compartimos el bus desde Temuco además de historias de vida, y con quien miramos el presente como está siendo: mágico, loco, bello, desafiante… Consciente.  Este viaje nos juntó en un puñado de momentos sincrónicos, incluso la última mañana cuando yo paseo por un bosque que rodea la playa, acompañada por una amiga espontánea que me sigue todo el camino, una cachorra negra que, al igual que yo, le gusta meter las patas al agua cada vez que puede. La voy mirando con risa porque se pone a seguir unas moscas y luego a escarbar la tierra, le pregunto: bueno, ¿vienes o te quedas? Avísame porque yo sigo -y levanta la cabeza con cara de pregunta para seguirme después de unos minutos. En eso veo a alguien que viene trotando y nos reímos de lejos: ¡Otra vez! -decimos al unísono con Germán que pasa frente a mí, chocamos las manos y seguro ambos estamos pensando en las no casualidades…  Él parte un emprendimiento en este sur después de un vuelco de vida muy atemorizante y sanador a la vez, que lo llevó a entender que el empleo estable y bien pagado claramente no lo es todo y tampoco es una aspiración feliz ni real en estos tiempos, y yo vine acá a reconectarme… «Nos traen a lo mismo, pero de maneras e DSCN5752 2intensidades distintas, ¿sabes?» -le digo hablando de cómo llegamos acá. Conversamos mucho sobre esto de ir más lento y afirmar el ego pa’ que no comande todo, también de Chile y Santiago, de los espejismos del sistema, la idiosincracia chilena y sureña, la Vida, los miedos, el sentir… Él se queda por varios meses a probar una nueva vida que, intuyo, abrirá otros caminos mucho más allá de su proyecto…

-Es que en este tiempo si no te adaptas no pasa nada, te quedas pegado y te pierdes de todo lo bello, si la Vida es un sinfín de fluir, adaptarse, crecer… Todo el rato estamos en eso. Todo el rato nos cambian nuestros planes egocéntricos y nos dicen: mira, no, que por ahí no era, es por acá (y es por algo mucho mejor que tu mente no va a entender)-. Pero no es fácil ver esto y aceptarlo porque implica humildad, confianza plena en ella (la Vida), soltar, aterrizar… y eso es una pega (trabajo) diaria -era una de mis conversaciones con él frente a cosas que hemos vivido este último par de años…

Y el tema sigue. De regreso a Santiago me cambian la agenda un par de veces, lo cual me da espacio para almorzar un pic-nic con una buena amiga y ponernos al día (como siempre, todo es perfecto). Ella me pregunta: ¿Y pudiste escribir las predicciones, cómo te fue? -La verdad, Silvia, me pasan un par de cosas con esto y se me confirma por qué dejé de leer el tarot. Te acuerdas que puse en un post que el viaje estaba pisciano, que me sentía flotando los primeros días? -comienzo a contarle.

-Sí, me acuerdo y me reía porque en general tú no eres así, pero en estos tiempos ya no se sabe nada -me dice comiendo su cuscús bajo la sombra de los árboles.

-Bueno, anduve así unos dos días y cuando me senté a escribir, y que ya había mirado un poco la carta astral de 2014, encima como hago el horóscopo cada semana tengo idea de en qué anda cada signo, pero lo que me salía decir como presentación era: ¿Y qué vamos a predecir en este tiempo? ¿qué se puede decir de nuevo si estamos todos en la misma y todo está incierto y vertiginoso?

-Claaaro, es lo que yo pienso también -me dice con el poco acento argentino que le queda después de más de una década en Chile.

-Entonces yo jugaba con la idea de poner una página que dijera: Miren, en este tiempo o nos adaptamos a lo nuevo y/o a los imprevistos o moriremos en la rueda 2014; entonces la única predicción es que todos tenemos que: cambiar, crecer y soltar. Tan, tán. He dicho. No hay nada más que predecir -le cuento comiendo los últimos apios de la temporada.

-Jajajajajaj, tal cual -me dice y nos reímos juntas.

-¿Y qué más vas a decir? Si en eso está toda la humanidad. Crecer o crecer, esa la cuestión. Cada uno puede ir encontrando sus caminos y todo, pero eso es el centro del asunto y créeme que con esa pega nos basta, ¿no? Obvio que también tenemos que pasarlo bien, sin eso no se puede y es parte clave de la vida-. La conversa sigue entretenida y fresca con la brisa de la tarde.

Más tarde me encuentro en Plaza Las Lilas con otra amiga que trae en coche a su pequeño y bello Rafael de cinco meses, quien también le cambió los planes, pues ella no podrá volver a trabajar hasta que él supere una dificultad con la vista y el movimiento que hace poco le detectaron. -Igual es tremenda bendición, amiga, te están regalando seis meses más con tu hijo -le digo aunque sé (y lo hemos conversado) que no es fácil parar y asumir que no estarás en tu antiguo mundo de trabajo como lo tenías planeado. Pero ella ya lo aceptó y sabe que es un privilegio y una tarea al mismo tiempo.

Al día siguiente mi agenda vuelve a moldearse y eso hace que conozca un café mexicano muy encantador donde me instalo un rato a responder correos atrasados y me río con un par de personas me ponen a prueba con su impaciencia. Les agradezco lo que me muestran de mí, de ellas y de esa energía que tanto nos daña.

Luego, después de elaborar el calendario de temas para los lunes de diciembre a radio Cooperativa, la periodista encargada me devuelve el correo con todo cambiado, me dice que prefieren otro orden que me explicita. Me sigo riendo con lo de la adaptación y le respondo: sale y vale, como usted diga, jefa-. Y ella me manda: no hay de queso, no más de papa, jaja.- …Así las cosas, este lunes 2 de diciembre, aprontándonos a la Luna Nueva en Sagitario ( que nos invita a explorar y confiar en este último mes del año), alrededor de la 10:3o am revisaremos las cartas astrales de las candidatas a la Presidencia de Chile, dos mujeres aparentemente muy distintas, pero con más de una similitud astrológica y humana.

Y como si faltaran modificaciones, parece que el Ritual de Verano se correrá al sábado 28 de diciembre donde además de honrar al Sol despediremos este drástico y poderoso 2013… Ya pondré más detalles en los próximos post e igualmente están todos invitados a conectarnos con nuestra esencia pura.

Ahora, mientras ordeno y comienzo parte del trabajo semanal al atardecer del domingo, mi mirada se va a unas cuantas piedras volcánicas que traje del Caburgua y que me traen de regreso la naturaleza verde y húmeda del sur. Con esta energía aún presente me quedo quieta y confiada en que todo estará bien aunque a ratos me sienta un poco sobrepasada con tanta demanda y movimiento al fin del año. A respirar, adaptarse, confiar… Y agradecer por toda la belleza de este tiempo serpentino.

DSCN5532

Se hace camino al andar… con el alma

Me despierto con el ruido de la ventana que se golpea con el viento, el cielo está revuelto pero no hace frío. Es muy temprano así que vuelvo a la cama. Al rato me levanto y me quedo mirando las nubes entre los cerros y la luz del sol que se ven desde el pasillo del hostal. Cuando bajo al desayuno, Fernando, el dueño, me comenta que es el «Puelche», viento tibio que viene del este, de Argentina, que la tradición dice que si es sólo un día, en dos días más llueve bastante, pero que si dura tres, significan dos semanas de buen tiempo… ¡Qué incógnita! Tendremos que esperar a mañana -le digo. Y qué bonito -agrego; porque adoro el conocimiento de la tierra que sabe desde la experiencia…

lago Villarrica PuconEs mi penúltimo día de viaje, así que quiero aprovecharlo bien. Me voy a caminar por la playa respirando mucho el aire y el cielo amplio, tocando el agua fría, contemplándola. Luego me instalo a un segundo desayuno en un café de cocina argentina cerca de la plaza central de Pucón, que es muy bella, con árboles grandes, rosas, pasto y senderos de tierra. Avanzo bastante en la escritura y voy a dejar el compu al hostal porque quiero ir de nuevo al Caburgua pero por otra entrada a los ojos, siento que tengo algo pendiente después de mi chapoteo. Antes de ir paso por un mercado de vegetales y compro ensalada de apio y un par de mandarinas para comer allá.

En el bus de ida me río bastante porque una familia compuesta por el abuelo, la hija y el nieto le hacen bromas al chófer, un hombre de mediana edad y de bonachona energía, que lleva poco tiempo en este oficio, entonces no conoce todas las paradas y ellos con la típica picardía chilena-sureña se ríen y comentan cada cosa que le toca hacer, como ayudarle a una señora a bajar con su hijo pequeño y varios bolsos de mercadería: ¡Aquí afirmamos la guagua (bebé), hombre! -varios nos reímos y una pareja de suizos también aunque no entienden bien cada broma.

«Acá, señorita, El Cristo» -me dice al poco rato el novato chófer. Entonces le pago el pasaje y me despido de mis compañeros de viaje. Vaya nombre de la parada y entrada al lugar. «Gracias» -digo, mientras cruzo la ruta para entrar. Al poco andar dice: «A 2000 metros, los ojos del Caburgua». «Mmm, ¿no será mucho? Y, como 20 cuadras; igual no está tan caluroso porque el suelo aún está húmedo después de la lluvia del sábado. Ok, aquí vamos» -pienso mientras avanzo por un camino que parece no prometer mucho. En eso inicio la primera curva y todo DSCN5679 2cambia porque me siento encantada con el verde y el aroma de la tierra y algunas plantas muy aromáticas. Pero aparece otro cartel que dice: «A 1800 metros, cascadas, ojos del Caburgua»… -No le creo mucho a esos letreros, demás que es más la distancia pero ponen eso pa’ dar ánimo -piensa mi mente suspicaz. En eso pasa una camioneta y mientras camino por un claro de sol pienso: mejor hago dedo (auto-stop) pa’ que me lleven, demás que alguien me para… Pero yo misma me pillo y me digo: Mmm, otra vez tu ego apurado, ¿verdad? Nop, esta vez haremos el camino largo, disfrutándolo todo, si igual esto es mucho mejor que mirarlo por la ventana.-

Y claro que sí. Entonces, aunque cada cierto rato pasan autos, me dedico a caminar observándolo todo, haciéndome presente en cada detalle, sonido, colores, aromas, texturas… El camino es de una belleza que emociona y al mismo tiempo es tremenda meditación. Estoy extasiada y apenas siento el calor porque voy lento agarrando las sombras y deteniéndome a mirarlo todo, sin prisa… -Y tú, bien lesa, queriendo ir en auto; la perla -me digo y me río entre el verde intenso-. Es que esos tironeos del ego y el alma son tan constantes, pero esta vez mi alma logró callar a su amigo neurótico y lo premió con mucho placer por una ruta que termina siendo muy mágica y sanadora. Entre otras cosas, por eso tenía que volver al Caburgua, porque en parte el chapoteo anterior fue por apurarme… Y ahora no. Cuando le doy pleno espacio al Ser, como decíamos en la nota de No hacer, que publicara hace unas semanas, surge una plenitud tan profunda, simple y sutil, que se puede palpar la belleza de la Vida en cada circunstancia…

Y cuando ya me sentía más que bendecida por estar en medio de tanta fuerza de la naturaleza y permitirme disfrutarla, doy con estas cinco escenas en mi camino-caminado, que me dan aún más felicidad del alma:

DSCN5683 2

DSCN5687 2

DSCN5694 2

DSCN5714 2

DSCN5703 2… No puedo más con el encuentro de esta mamá que comienza a salirse del riachuelo al lado del camino donde se bañaba con sus hijitos, cuando me siente cerca con la cámara. Le digo que me perdone, que ya me voy, y la sigo con la vista y el corazón enternecido mientras se interna entre los arbustos con su dulce prole…

terraza ojos caburguaLuego de un rato llego a mi destino de cascadas. Hay poca gente; el sonido del agua es intenso y de mucha sanación, me pone feliz; recuerdo lo que dicen algunos mayas: cuando estamos tristes o enfermos buscamos el sonido de agua para ponernos mejor… Me muevo un poco por los senderos y al final me instalo en la terraza de madera (en esta foto) desde donde se aprecia todo muy cerca porque está más baja, al nivel del agua. Hay sol. Me siento y medito un rato con mucho placer y una energía envolvente. Termino y me quedo mirando y sintiendo todo por varios minutos, sin necesidad de nada. Poco después saco mi bolsa con apio y como unos cuantos bastones con tranquilidad, mientras no paro de agradecer y apreciar todo… Y en eso en que estoy mirando el agua verde turquesa y ya siento que es tiempo de irme, voy a moverme cuando recibo otro sincrónico regalo de este año, de este viaje y de este día: descubro otra imagen-compañía conmovedora que -muchos que leen este blog lo entenderán y quienes estuvieron en el ritual de primavera 2013 también-, al igual que la familia emplumada de arriba, me remueve el corazón. Es esta chica:

futura mariposa

Guauuu. Una futura mariposa. Y una oruga despidiéndose de sí misma para entrar en su crisis metamorfósica que la llevará a conformar su espacio sagrado de crisálida, donde generará mágicas alas que la transformarán en un ser aún más bello; que será más sutil y liviano, capaz de levantarse de la tierra y conectarse con lo alto con gracia y liviandad… Me quedo prendada mirándola con el sonido del agua de fondo. Cuánta sabiduría y belleza en ese gesto de quedarse quieta para comenzar su gran cambio. Ella lo sabe: no hay que hacer, sólo entrar en la calma y en la entrega total para que se produzca el salto cuántico, la transformación pura y poderosa en nuestras vidas que marca un antes y un después en el camino.

Gracias, le digo varias veces a ella, a mi alma, a la Divinidad que nos une y guía, al Todo. Sí, guiada por la certeza y la intuición, tenía que volver, tanto aquí como a mí misma… Respiro. Ahora sí puedo recoger mis cosas y comenzar el regreso… Sin prisa, con presencia y en una plenitud que pulsa impregnándolo todo. Gracias. Vamos.

Viaje compartido

DSCN5632

Llegada a Los Pozones, Huife, cerca de Pucón

Y de repente, después de un lluvioso y cálido paseo por Villarrica, aparezco con mis tres nuevas mejores amigas mexicanas en Los pozones, termas «nocturnas» a las que llegamos a las 9 de la noche con lluvia y frío luego de un bello camino montañoso. Vamos en una camioneta con otros viajeros y nos dejan ahí, sin mayor instrucción que bajar las largas escalinatas de piedra cuando ya está casi plenamente oscuro, así que nos lanzamos a la aventura de encontrar a tientas camerinos, guardarropas y la piscina más caliente pues tenemos frío y hacemos todo rápido para no congelarnos… Pero nada más meter los pies en los pozos de agua termal, cualquier inconveniente se olvida y somos más que felices entre bañistas de todos los acentos… Probamos distintas temperaturas del agua, con la lluvia en la cara y el cuerpo más que relajado… Puro placer y sanación…

Como dije antes, cuando pensaba este viaje a principios de la primavera, lo quería ya y por un mes al menos, pero mágicos cambios y señales indicaron otra cosa. E igualmente ha sido muy renovador y especial. Cada día es un ajuste de energía y puro fluir con lo que se da y lo que no… Me cambié de hostal a la segunda noche porque si bien era bueno, sentía una energía algo fría aunque entretenida muy ligada al deporte extremo o aventura del kayak, el rafting, ducky, hidrospeed, etc, y a mi esas cosas no me dicen nada, igual que el fútbol -lo siento-, es como que me

Hostal La nuez, Pucón

Hostal La nuez, Pucón

hablen de economía… no conecto. Pero di con otro, La Nuez, más cálido, en una casona antigua de dos pisos, con un jardín bello para escribir. En una habitación compartida y baño ídem, me encuentro al par de días de tener el espacio sólo para mí, con tres mexicanas alegres que pasean un fin de semana en medio de su intercambio en la Universidad de Concepción, Chile, como estudiantes de odontología, especialistas en endodoncia. Me hacen recordar mi segundo paso por Uruguay, con mis amigos mexicanos, con quienes viajamos por las ventosas playas del Atlántico. De hecho, me río a carcajadas, cuando una de ellas parece haber perdido los boletos del bus (aunque obvio que están por ahí entre las maletas) y exclama: ¡Nooo, madre santaaa, qué vamos a haceer! -le digo entre risas que me hace recordar las telenovelas mexicanas y agrego: amiga, respira, seguro están por ahí, sin drama, ¿viste que has visto mucha tele? -y nos seguimos riendo porque antes ellas estaban asustadas con una sirena de bomberos que sonó en la noche (yo ni me enteré) porque pensaron que era alarma de erupción del volcán y/o de tsunami, jaja-. Es que es comprensible porque en Concepción les han metido mucho susto con lo del terremoto y las vías de evacuación, y para quien no ha vivido estos movimientos de la naturaleza puede resultar mucho más amenazante que para aquellos que hemos pasado por esas cosas… En fin, igual me encantan la calidez mexicana, el acento y la sonrisa fácil.

Villarrica, la costanera

Villarrica, la costanera

Y he tenido más regalos. Cuando publiqué que estaría acá, Ingrid, una lectora de Villarrica,  me dice en los comentarios: «Estoy al lado de Pucón, en Villarrica ya que vivo acá. Descansa y llénate de energía en el maravilloso sur de nuestro país» -y yo le respondo que iré un día allá y que nos juntemos. Entonces el sábado nublado agarro la mochila, paseo por las calles con lluvia entre los puestos de artesanía, la costanera verde y las casas de madera hasta que doy con un buen café-restaurant donde me instalo a almorzar y escribir, pues ya quedamos de encontrarnos por la tarde. Ella da conmigo, ya que antes se le ocurrió mirar un video de radio Cooperativa para reconocerme y me lleva en su auto a pasear un poco para luego instalarnos en otro café-pizzería mientras afuera no para de llover. Me dice que no imaginó que yo le propondría encontrarnos y yo le digo: a mí me pareció tan lógico, además es lindo conocer a gente que te lee y que ya como que nos conocemos, ¿verdad?-.

Entonces nos contamos la vida, ella es de Santiago y motivada por una amiga y sin pensarlo mucho se vino a Villarrica hace años a estudiar pedagogía, acá conoció a su esposo y armó su familia en este rincón bello pero donde le es difícil soportar tanto tiempo de lluvia porque -supongo- la deprime un poco. Claro, yo estoy feliz con este día verde y húmedo, con estufas a leña por todas partes; nada que ver con el calor seco y encementado de Santiago, pero tener semanas completas de lluvia y en total unos siete meses al año no sé si me seguirían encantando… Luego Ingrid, cálida virginiana, sensible y generosa me lleva a su casa un rato para conocer a la familia y me invitan a almorzar al día siguiente. Yo fluyo y digo: bueno ya, jaja. Me gusta compartir, así que el domingo, con la piel suave y relajada luego de la noche termal me reciben en su casa para un sabroso almuerzo familiar donde conversamos de todo. Luego paseamos un poco por la ciudad bajo el sol aunque con viento frío e Ingrid con su hija Claudia me dicen que me vendrán a dejar porque yo les dije que no me quedaría tanto rato ya que la escritura me espera. De vuelta conversamos mucho de astrología, el camino del alma, las vidas pasadas, el karma… Nos despedimos en la puerta de mi hostal con abrazos muy cálidos y quedo más que invitada a Villarrica cuando necesite escapar de Santiago. Me da emoción la belleza del alma y cómo la vida nos regala encuentros y cruces de caminos…

Luego camino un poco por las calles de Pucón que están llenas de flores y en este tiempo con pocos turistas -un agrado- porque dicen que enero y febrero es una locura, hasta instalarme en un café todo de madera rústica a escribir, observar, agradecer, sentir… Un par de horas después, antes de volver al hostel me asomo a la playa con el embarcadero, donde un par de familias argentinas juegan fútbol con los hijos pequeños que gritan cada pase, mientras un viajero europeo improvisa un pic-nic y un par de parejas mayores miran el lago y encuentran que hace mucho frío, que ya es hora de irse; más allá unos puconinos pasean en bici… Y yo respiro agradecida frente al lago y el cielo colorido con una sonrisa constante. Parece que no tengo mucho, pero tengo demasiado en este instante de quietud frente a la naturaleza y la Vida. Gracias otra vez.

DSCN5660

Logrando sueños

ojos CaburguaLucy atiende un restaurant italiano pequeño y agradable en el que me instalo después de visitar los intensos ojos del Caburgua (saltos de agua que dan nacimiento al lago Caburgua en el sur de Chile), donde me quedé pegada y agradecida escuchando el poderoso sonido del agua cayendo de sendas cascadas y del cual me trajeron espontáneamente una pareja de chicos del interior.

Este viaje ha estado raro y bello a la vez. Mi mente anda flotando, está medio «neptuniana» (siento al planeta de Piscis, etéreo, sutil, mágico e incomprensible, sobre mí); entonces, se me quedan cosas pero las recupero, me paso en las calles y me devuelvo, me siento un poco ida y me dejo llevar por algunas intuiciones que resultan, pero de las cuales dudo; me viene sueño, me quedo conversando con los chicos del hostal por largo rato aunque quiero dormir y se hace tarde pero estoy entretenida; me siento inspirada pero poco productiva… En eso estoy cuando meto los pies en el agua (con zapatillas incluidas) en una de las lagunas previas a los ojos de lago aunque sabía que no debía avanzar por ahí y me río sola aunque es una lata chapotear calzada… Mi ego se pone incómodo y hasta avergonzado, mientras mi alma observa con risa, y mi mente optimista dice: capaz que fue un bautizo-, mientras mi mente criticona dice algo así como «te lo dije». En todo caso, se me cumplió un deseo, porque al ver la primera caída de las aguas  desde lo alto con sus colores yo puro quería mojarme «tengo que bañarme con estas aguas sagradas, de última me mojo un poco los brazos y el pelo», pensé antes del chapoteo ¿fortuito?… Y luego me devuelvo a Pucón escoltada en una camioneta con estos chicos algo tímidos pero muy amables que me dejan directo en el hostal; un regalo. De ahí me quedo un poco al sol con unos mates y salgo para comer algo aunque no tengo demasiada hambre…

Las calles de Pucón con el volcán Villarrica Entonces doy con este rincón italiano al atardecer. Y cuando luego de unos ravioles de fresca espinaca-ricota-nuez me quedo mirando por la ventana llena de verde  y viento, Lucy parece que ya no da más y se acerca a conversarme, me pregunta sobre el tablet que llevo y que porqué ando acá y todo eso. Sólo yo estoy cenando porque es temprano y además mientras más al sur más tarde oscurece y la gente sale después, de hecho llegan cuando estoy terminando… En ese lapso ella me cuenta su vida y cómo conquistó sus sueños que tenía de niña. Es la sexta de ocho hermanos de Valparaíso, Chile,  y me relata que en su infancia la madre les preguntaba en la mesa que qué querían ser cuando grandes y ella respondía: yo quiero ir a París y todos quedaban con cara de pregunta, mientras la madre le decía que eso era difícil porque se requería de estudios y que no tenían dinero, pero ella nunca conectó con esa creencia… Hasta que pasados sus 37, sin estudio ninguno y después de trabajar en más de un restaurant se enamoró del chef de su trabajo, un árabe-francés, que viaja mucho, se vino con él a Pucón, se casó y los primeros seis meses del 2013 los pasó en Francia pues él fue hacer un curso… «Yo siempre dije que sólo me iba a casar si me enamoraba, si no, no; y me demoré pero así fue» -me dice con ojos chispeantes, luego de contarme más de una anécdota y de cuánto le cambió la vida al vivir en un pueblo chico como Pucón, donde se mueve en bicicleta, no conoce a nadie y la gente no tiene muchas aspiraciones, según ella afirma. Y sigue: Es que si uno quiere y se sacrifica un poco y tiene paciencia, los sueños se cumplen, en serio, yo he ido poco a poco logrando todo»… Y yo me entretengo, comparto y aprendo con sus anécdotas (tiene muchas) y sabiduría. Me cuenta que al llegar a Pucón ambos decidieron que en tres días ella tenía que encontrar: un trabajo que le gustara y casa para arrendar, que era un desafío para saber si se quedarían: y así fue, encontré una casa en las afueras y un trabajo bien agradable -me dice orgullosa.

Al final mi cena termina pasadas las 22:30 y regreso al hostal donde ya prendieron la salamandra, huele a leña, y conversamos un poco con un trío de alemanes que recorren Chile y Argentina. Uno de ellos, que trabaja en un banco, me quiere cambiar de oficio, encuentra que el mío es mucho más entretenido que el de él y nos reímos bastante. Me cuenta que la crisis se nota en Europa y que no puede cambiar de trabajo… Si quieres, puedes; prueba -le digo, provocando a su mente alemana, y agrego: la crisis es un espejismo y le conviene mucho al sistema porque genera miedo y eso nos hace consumir más… No te enteres de la crisis, dale- y me mira sonriente-incrédulo… Creo que mandaré a este trío al restaurant de Lucy para que les dé unas clases de cómo lograr sueños en una sola cena. Buenas noches.

En el fondo: no hay que hacer

luz-magicaEste tiempo de muerte, en que nos estamos despidiendo de nosotros mismos, está muy mágico. Si queremos mirar ese aspecto, claro. Si nos queremos quedar en el drama, también está así. Obvio que morirse duele, agobia y atemoriza, pero también aliviana y nos da tremendas oportunidades de despojarnos para renacer en poco tiempo más o simultáneamente (está todo tan rápido y loco!)… Y la magia está en nosotros y a la vuelta de la esquina con sincronías que están a la orden del día, «salvadas» justo en el momento preciso, problemas que son limpiezas y bendiciones (siempre lo han sido, sólo que ahora tenemos más capacidad de verlos así)…. Y en mi caso llega también con una estrella fugaz vista desde el balcón en noche de sábado mientras conversamos de la vida, con una micro lluvia de un metro de diámetro sin nubes encima, en Pocuro y Antonio Varas, que aún me intriga y me hace reír; con el pensar en una persona con quien nos distanciamos por ciclo de vida y encontrármela a los pocos segundos en un pasillo del supermercado sin que ella me vea, mientras me río y agradezco; con una gotera en el techo de casa que hace que el vecino de arriba me regale una mermelada de frutillas hecha por él para paliar el mal rato y que ahora acompaña la galleta integral y los mates de la tarde soleada…

Y como dejo esta nota a la mitad por el post anterior, aparecen más momentos mágicos que contaré más adelante.

Sigo… Pero también estas semanas de octubre-noviembre están muy escorpianas y mercurianas. El planeta regente de la comunicación y de nuestros procesos mentales, el dios alado Mercurio, mensajero del Olimpo y el único capaz de entrar al mundo subterráneo de Plutón, el dios de la muerte y del inframundo, se detuvo (retrogradó) precisamente en Escorpión desde mediados de octubre y hasta la semana del 11 de noviembre (incluida) nos tuvo medios aturdidos, con más enredos en la mente; poniéndonos obstáculos e imprevistos en los desplazamientos, planes e intercambios. De hecho, el primer día que comenzó su proceso, WhatsApp y Facebook se cayeron…

Esa energía nos acompañará, aunque más suave, hasta el 26 de noviembre… Al mismo tiempo, este mes con eclipse (el 3 de noviembre) y varios planetas en las aguas pantanosas de este signo fijo, incluido el gran Saturno -que nos «regala» un par de años (2013 y 14) radicales- nos tiene más intuitivos, profundos y revisando mucho la vida, viendo lo que antes ni pasaba frente a nosotros. Después del portal de octubre, ahora estamos en una especie de túnel, como esas pelis donde arrancan por las cloacas de las ciudades y hay de todo: agua, ratas, laberintos, espacios de luz. Y tanto arriba como abajo está todo pasando. Esa es una imagen que me viene, con toda la aventura que significa. Y hay otra: una gruta, un espacio dentro de la tierra, húmedo, con la-gruta-azul-capriolor penetrante que nos invita a recorrerlo -o navegarlo- y hasta puede  ser un atractivo turístico, con un toque mágico. Ambas imágenes tienen misterio y una cuota de suspenso por lo que encontraremos. Así siento este segundo enjuague: intenso, oscuro, misterioso, pasajero, encerrado, quieto.

¿Quieto? Sí. En el post anterior señalé que encontré una clave. No porque la anduviera buscando, simplemente sucedió y no puedo explicar mucho el cómo, es parte del misterio de estos días, parece. Pero sí puedo compartir el qué. Igual no es nada hiper especial. Es muy simple al leerla, no así al practicarla.

Mi revelación de este segundo enjuague podría llamarse Stop, o Menos es más: llega el tiempo de quedarnos más quietos y conectar día a día con el alma. Para esto se requiere otro ritmo. También sacarnos las urgencias, los ruidos e ir al detalle de ciertas cosas pero no desde el hacer, sino desde el SER. Siento que llega el tiempo de la aceptación profunda de quiénes somos, de nuestra historia álmica (la de esta única vida es pequeña y no nos da la visión necesaria para comprender quiénes somos en toda nuestra dimensión en tanto misiones, energía, camino, evolución).

La clave de este tiempo es No hacer. La quietud nos lleva al fondo, al vacío, al sagrado Yo Soy, a lo real. No hay nada urgente que luchar, resolver, controlar (ja), trabajar, decir, comprar. Lo prioritario es soltar para que se vaya lo que está pegado y que mencionábamos en post anteriores. Es como abrir los brazos, cerrar los ojos y respirar profundo desde la alegría de Ser más allá de lo que esté pasando -o no- hoy en nuestras vidas. Desde la confianza de que todo está bien y es un paso más en la trama.

quietudblogAhora podemos sentarnos en la orilla, al lado del camino y respirar. No es flojear. No es mediocridad. Es trascender el hábito del ego que quiere resolver y actuar, que no tiene incorporado el no-hacer como una solución válida y sana si se toma desde la consciencia; que no se permite parar porque es amenazante quedarse quieto y ver/sentir tantas cosas que tapamos de nosotros mismos en la neurosis de la acción. Esta quietud puede traernos poderosas respuestas, ayuda, potentes intuiciones, paz, sincronías, visión panorámica, sabiduría. Puede significar que evidenciemos que somos absolutamente prescindibles, que todos tienen herramientas para resolver lo suyo, que no pasa nada, que nuestro cuerpo se pone feliz y/o se «enferma» (me pasó) de puro soltar y así da paso a la purificación, que el corazón late a otro ritmo, que nuestros ojos vean otros colores y escuchemos otros sonidos incluso en medio de la ciudad… En las aguas profundas de Escorpión parece que no pasa nada, pero todo está fermentando, ahí conectamos con la oscuridad (la cloaca o la gruta: aquello que no vemos ni reconocemos de nosotros), experiencia necesaria cada tanto, pero en la cual si nos quedamos pegados nos hundimos y nuestra vibración se pone obsesiva, envidiosa, pesimista, rígida, defensiva y adicta a la intensidad, entre otras cosas escorpionas; si sólo observamos desde la quietud podemos trascender el fango y sacar lo mejor de eso que se pudre. La naturaleza sabe que si hace esto hasta puede hacer que nazca un sagrado loto…

Y en esto de no-hacer, sabía que tenía que viajar, no por moverme, sino por estar: conmigo, con la naturaleza, con el replanteamiento; sentía que necesitaba salir de mi rutina conocida para poder estar sin que la agenda se llene, sentía que parte del parar en este segundo enjuague requería de otro aire. También porque tengo que escribir -como ya es tradición- las Predicciones 2014 para Emol.com. Pero a diferencia de otras veces, no hice nada: no busqué, ni planifiqué ni ordené nada, ni tenía claro dónde ir ni cuándo. Recién la semana pasada comenzó a aparecer el destino. En tiempos más desesperados -para mí y muchos- de septiembre-octubre quería irme un mes completo y ahora ya, máximo principios de noviembre… Pero vinieron varias experiencias mágicas y sanadoras (no exentas de dolor), entre esas la nueva clave. Entonces, cuando acepté y me quedé quieta se unieron las tres cosas: reconexión, pausa y escritura. Así, de un día a otro, mucho más tarde de lo que mi ego quería, compré los pasajes para el día siguiente sin ninguna expectativa, sin saber si habrían vuelos, y ahora aparecí en en el Sur de Chile… Bajo el Sol de Pucón, frente al radiante volcán Villarrica y no casualmente a orillas del lago, termino esta nota sin imaginar que así sería. No pasa nada… Y está pasando todo en la belleza de la quietud.

Todo sirve

Yo iba a escribir la segunda parte y clave de la nota «Nos estamos muriendo…», pero el destino quiso otra cosa. Y a ese señor –don Destino- yo lo he tenido que oír y aceptar tantas veces en esta vida que, además de ser uno de los protagonistas de este blog, le doy su espacio, ya que es fiel y sabio compañero, a veces un poco mandón y caprichoso, pero amigo al fin.

Palacio LaMoneda

Palacio de gobierno, La Moneda, Santiago de Chile

Entonces, ahora me toca escribir -a riesgo de que algunos se enganchen desde el ego y salten a discutir- de política. Aunque no. En realidad escribo de símbolos, de lo que nos refleja nuestra realidad, entre esas la vida política. Y en Chile se asoma la elección presidencial para el ciclo 2014-2017, en la cual se presentan nada menos que… nueve candidaaatooos. Todavía no me lo creo, ¿en qué momento fuimos capaces de crear nueve personas postulando a dirigir un país que bordea apenas los 16 millones de habitantes? Luego dicen que el realismo mágico no existe. A mí esto me parece historia de cuentista latino surrealista, e igual una gran señal de los tiempos acuarianos-circulares que estrenamos donde todos tenemos espacio y el poder lo llevamos dentro, no está afuera, por tanto ya no hay líderes ni maestros, ni guías. Nadie a quién seguir, ni admirar, ni idolatrar. Enhorabuena. Pero esta información y realidad aún no se instala en todos, menos en quienes están en el poder, que se ven erráticos, perdidos, fuera de lugar, lejos… Y está bien, estos primeros síntomas son parte del cambio. Los referentes y formas antiguos ya no sirven… Tendremos que generar sistemas nuevos poco a poco. Y en eso estamos varios aunque la economía y otras estructuras no quieran enterarse. De hecho el otro día exclamé frente a la tele: ¡Al fin, qué bien! -cuando el conductor leyó la noticia de que el consumo estaba bajando en Chile, gesto absolutamente sano para algunos, amenazante y dañino para otros que sólo piensan en acumular y en cifras. Si no necesitamos llenarnos de cosas… Muchos podríamos vivir con bastante menos, y no como pseudo hippies ni desde la neurosis tacaña, sino desde la consciencia que valora lo simple y austero porque sabe que en el tener no está la felicidad y también para no desgastarnos más; dándonos gustos y todo, pero sin ostentación ni gula… Digo yop. En fin, muchos estamos en esa postura: gozar la vida consumiendo menos, usando el sistema a nuestro favor y no siendo devorados por éste, que se cae a pedazos y tiene una energía tan fría.

Y en radio Cooperativa conversamos para hacer las cartas astrales de ¡¿los 9?! candidatos. Los reviso y son tantos que siempre se te olvida alguno, ¿verdad?, hasta me marea un poco la información de cada uno. Entonces los miro y escucho los últimos días y, desde mi experiencia de años de trabajar con gente en consulta donde el ego, el alma y la consciencia se presentan con tanta belleza y notoriedad; en charlas y talleres, me siento frente a varios «niños» candidatos. Diría que hay tres que tienen una vibración más de grandes… Ah, pero antes de seguir hago una aclaración: es la primera vez en que no me dan ganas de votar, en que los miro a todos y no me pasa nada, ni sí ni no. No me llama ninguno. No es rechazo, lo aclaro. No lo digo desde el discurso barato de: todos son iguales, todos roban, no sirven pa’ na’; porque nunca ha sido esa mi mirada ni creencia y considero que ese texto le sirve a algunos para que nada cambie. A varios de estos nueve les creo sus intenciones y convicciones. A todos les rescato cosas. A algunos les veo ciertos dolores, miedos y heridas. Con un par me río y bastante. Otros me llaman la atención. A un puñado ni bien mirarlos les saco el rollo interno y siento su vibración energética -es parte de mi pega (trabajo) espontánea en esta vida- y al mirar la carta astral digo: ahí está el motivo de que sea de esta u otra forma… Esta vez me pasa que sólo observo. Supongo que votaré el domingo (por estos días casi no hago planes, que es de lo que iba a escribir originalmente, ja), pero aún no sé por quién y esto es nuevo para mí, así que lo vivo desde la sorpresa y la auto-observación. Es lo que algunos llamarían un «espacio de neutralidad»…

egomultipleBueno, volviendo al punto hay tres a quienes se les nota que han trabajado algo más su ego, que se sienten (perciben) más adultos. Para mí, desde mi absoluta subjetividad y también desde mi experiencia: Bachelet, Sfeir  e Israel tienen una energía más profunda, más conectada, de un ego algo más domesticado. No son ni mejores ni peores. Estoy hablando de símbolos y energía. El resto -para mí, insisto- son adultos que siguen -como tantos- en lo que llamo «modo niño», es decir, pegados en el ego que generaron en la infancia (todos lo hacemos) sin moverse a otra vibración más evolucionada: están en el rol de ser el distinto y llamador de atención, el serio e inteligente, el rabioso, el buena persona, el justiciero, el víctima, el agresivo y defendido (a la primera te pega o se ofusca), el ponderado, el sabiondo, el bacán (ganador), etc. Y me parece muy revelador de nosotros como sociedad, como seres humanos. Así somos (o hemos sido): infantiles. Pero no podemos seguir siéndolo. Por eso, «nos estamos muriendo», porque tenemos que soltar nuestros mecanismos (que están en lo que llamamos la lavadora, si usted ha seguido este blog) y dar el paso hacia nuestra luz, el espacio puro y transparente que habita en cada uno sin distinción; hacia lo mejor de nosotros , hacia nuevas formas de expresar, resolver, caminar, trabajar, desarrollarnos, cuidarnos y amar(nos); hacia nuestros talentos para ponerlos al servicio de todos los seres… 

personalidad espejoAsí, sigo mirando a los nueve candidatos a Presidente y veo al ego colectivo -y personal- representado en ellos. Veo cómo nos reflejan (ojo con cuál de los 9 nos irrita más porque seguro algo nos espeja de nosotros mismos). Y cómo, sin imaginarlo, nos invitan a cambiar y crecer. A dejar las armaduras oxidadas para poder conectar con lo luminoso y dejar de competir y/o demostrar -qué lata. Les agradezco, pues todo sirve, toda nuestra realidad es un símbolo y agente de crecimiento interno. Con su comportamiento, discursos y posturas antiguas, nos invitan -por contraste- a compartir, aceptar y contribuir cada día desde nuestros pequeños mundos, que son tan importantes como un sillón presidencial, pues nos toca dirigir -con amor y consciencia- nuestra Vida -honorable e infinita tarea-, sacarle partido, disfrutarla, volverla armónica, gratuita y de calidad; crecer, rebajar los intereses, tener mejor salud emocional, física y mental, trabajar en nosotros y para los demás con dignidad, mejorar nuestro medio ambiente con pensamientos, palabras y acciones más sanas; abrirnos oportunidades, creer en nuestra fuerza, pedir ayuda cuando sea necesario -siempre hay más de un momento-, respetarnos, ponernos creativos y dejar de auto-prometernos cosas que luego no hacemos… Estos tiempos nos quieren comprometidos con nuestra evolución desde la alegría e interconexión con el Todo, sin sacrificios ni fanatismos…

Por eso, aunque sin candidat@ estoy entretenida, agradecida de lo que nos muestran y expectante mirando cada escena de esta peli donde el ego y la consciencia se presentan a cada instante. Acá dejo la nota de radio Cooperativa en video y en audio. Y… aunque dudé de publicarla o no, me reí tanto cuando la recibí, que también dejo la genial imagen -amo la creatividad chilena- que me mandó mi querido Juan Pablo para quienes nos informamos de política y de…. Avenida Brasil!!, la telenovela que nos tiene pegados a muchos. Para la fanaticada que entiende de historias verídicas y noveleras, acá va. Hasta la próxima!

Av brasil chile

Regalos de Primavera

Dedicado a todos los que están en duelo, a los auditores de radio Cooperativa
y al bello equipo que hizo posible el Ritual de Primavera.

No sé bien cómo comenzar esta nota… Son muchas las emociones y el agradecimiento … a la Vida, con todos sus tonos y pasajes, incluso aquellos dolorosos, que -para muchos- no han sido pocos en este año de cambio de piel… La energía que movimos -y generamos- este sábado en el Ritual de Primavera fue de mucha belleza y sanación, el gran círculo de luz alrededor de nuestro altar alado puso su corazón personal y colectivo con mucha entrega… Y el domingo por la tarde, el intenso aroma de las fresias en el comedor llega a emocionarme de tan especial y primaveral que es… Son del jardín de Sole, quien las trajo con orgullo y generosidad para el ritual que hicimos junto a muchos seres en Providencia, Santiago… Desde Mercedes, Buenos Aires, Mabel me dice al ver una de las fotos:  Con todos los lavados y enjuagues que hubo tenían que reunirse todas estas almas!!!! … Y sí, esta vez fuimos alrededor de doscientas almas formando un colorido círculo de luz alegre, emotivo, conectado, dulce, valiente, amoroso, profundo… Bello…

DSCN5795

Mabel se refiere a las notas que publiqué en el invierno sobre esta limpieza del ego en la que estamos y que nos tiene a muchos bastante remecidos, pero también mucho más enteros y enraizados que en otro tiempo: no es fácil crecer, pero es luminoso y reconfortante… Y da sentido, lo cual es un mega tesoro en esta existencia: encontrar el hilo de por qué, para qué y hacia dónde vamos….

Como Mabel, otros amigos mandan los días previos, su energía desde donde estén:  el norte y sur de Chile, Uruguay, Argentina, España, Colombia… Recibo llamados y mensajes con buenos deseos para la tarde de magia que muchos conformamos… Así son los Rituales: con amor desde distintas direcciones, donde muchos ofrecen su ayuda, envían -y ponen- sus buenas intenciones, colaboran con generosa espontaneidad y todos nos sentimos parte de una energía pura: la del alma… Es ella, el alma, la que emerge y se vuelve protagonista en estos encuentros que parten varias semanas antes con los detalles tanto logísticos como del contenido mismo y que disfruto mucho porque la intuición, la creatividad, la intención y la Divinidad se orquestan para que todo vaya tomando forma hasta el día fijado…

Como lo dije en medio del Ritual esto funciona como «circo pobre» (pero digno, jaja), y me encanta, es así: lo hacemos todo a pulso, todos hacemos de todo, mirando los detalles, probando, con ayuda de los amigos, con colaboraciones de quienes ni me conocen y se ofrecen a llevar cosas, a ordenar, a participar… Por la mañana vamos con Camila y Javier a ordenar las sillas, mirar las luces, probar el audio, movemos muebles, cargamos cosas… El viernes trabajamos con Silvia, que pasa después de su trabajo a mi casa a revisar los listados y preparamos las coloridas mariposas del altar, mientras nos reímos y escuchamos buena música: Drexler, Johansen, Carlos Vives. Días antes fuimos con Cami por algunos de los materiales, de vuelta pasamos por una feria de frutas y verduras y la primavera brilla con sus aromas coloridos,  y a mí «me bajan» poco a poco las fases del Ritual con eso mismo: al caminar y sentir la ciudad, al mirar la tarde, escuchar la radio, compartir vivencias de cercanos y de los consultantes que van por su carta astral, al sentir el pulso de los procesos en los que estamos, al atender las sincronías que nos regala la vida a cada rato… Así, al llegar al anfiteatro vemos que  ya pasó Max por ahí con generosidad y delicadeza a dejar unos focos… y un ramo de girasoles. Y yo, que no tenía claro qué pondríamos al centro del altar, recibo sin pensarlo la clave: girasoles en una fuente con agua… Maravillosa perfección de la vida.

Altar Primavera

… Algo parecido me pasa unos tres o cuatro días antes cuando reviso la música y el ritual va tomando poco a poco más forma.  Hace unos meses después de bailarla, dije: sí, tenemos que poner esta música para Primavera. Pregón para iluminarse, del grupo chileno Los Jaivas, que corea con fuerza: Hágase la luz!  Pero también quiero poner otros énfasis y ahí mi mente comienza a hacer ruido y a dudar… En esto estoy cuando una mañana fría entro a un almacén del barrio y mientras le pregunto a la dueña si tiene yogur natural, me dice que no, que el repartidor está atrasado y no tiene mucha mercadería. Le agradezco, me doy media vuelta y veo a un señor divertido que «molesta» al otro dueño del almacén haciéndole unas bromas y de la nada se pone a saltar y a cantar con un brazo en alto: ¡¡hágase la luz, y la luuuz baña los cerros…!! -Guaauu! Te pasaste Divinidad! Gracias por la mega respuesta-sincronía-señal!!  -digo por dentro hiper-agradecida y feliz, mientras miro al señor y me río con ganas con él, que seguro cree que le sigo la broma y no sabe cuánto me está ayudando en ese momento y que es el canal que encontró el alma -mía y colectiva- para decirme: sí, esto es… La vida es demasiado bella y perfecta cuando queremos verla…

Al día siguiente, dados los duelos que hemos vivido comienzo a crear un espacio en el ritual que honre a quienes han partido y a quienes sienten la pérdida, un instante para quienes están(mos) en cambios drásticos… Entonces, me escribe María José, a quien no conozco pero que vino al ritual de invierno y es amiga de Javier. Me dice que quiere ayudarnos en todo el trabajo y agrega:  «A mi me gusta hacer danza de varios tipos, pero soy aficionada no más 🙂 mi motor es mi amor y mi libertad y el querer que los demás también encuentren su amor y su libertad… Lo hago como mi terapia personal y me gustaría también ver si se puede dar una instancia de regalar una danza de vida y amor a todas las personas que asistan y para nosotros mismos» -lo leo con emoción porque es tan bello atreverse, ofrecer nuestra energía y talentos, que me siento honrada. Comenzamos a conversar y mandarnos música. Nos reímos pues me propone unas canciones que usamos la primavera pasada y tenemos los mismos gustos… Escucho unas del chileno Nano Stern que me manda y, de nuevo, llega la respuesta en el sincrónico momento perfecto: María José (Kote) bailará para honrar la vida, precisamente eso, La vida es un gran regalo, de Stern. Y así sucede, mientras todos terminamos acompañando con las palmas la melodía y la ofrenda bailada de María José, llena de sensibilidad y entrega…

La Vida continúa viajando por el Ritual y por nosotros a cada instante. Este viaje-encuentro-meditación-ritual-sanación de Primavera nos une, nos emociona, nos abre el corazón, nos anima a sacarnos trajes (roles) pegados y nos da alas para cambiar nuestra vida, volar con gracia y energía liviana por los nuevos espacios que vayamos conquistando en este ciclo nuevo de tiempos convulsionados y de una belleza que conmueve… Más que nunca antes podemos reconocernos en los demás y en los ciclos de la naturaleza: Somos uno y somos Luz del Alma, que acompaña, guía, te tira las orejas y hasta te hace una zancadilla, ¿para qué? Para encontrarnos con esos caminos que evadimos o que no vemos, pero que forman parte de propósitos superiores que tenemos que transitar y que siempre nos dejarán un dulce sabor si entendemos  que el alma tiene otro lenguaje, otra lógica, otra sabiduría y que para conectar con todo eso, es necesario detenerse, ir más lento, respetar los ciclos y lo que la vida propone, ver más allá, sentir la energía, usar el amor y el humor como motores constantes… Nada menos. Este verdadero arte es el empujón para volar con alas propias… Y estamos todos aprendiendo a ser artistas este tiempo…

… Desde una aromática sala y una tarde de domingo soleada aunque no calurosa, otra vez agradezco todas las bondades, dolores, bendiciones, obstáculos y almas cercanas de esta encarnación….  Junto a todos los que asistieron y se conectaron con este Ritual, le damos la bienvenida a la Primavera y lo compartimos con todos los seres donde sea que estén. Es tiempo de renacer, también de retomar nuestra fuerza femenina y masculina en sabia armonía para disfrutar este gran regalo donde todas las experiencias forman parte de un Todo mayor y perfecto, aunque no podamos aceptarlo ni verlo siempre, pero ahí está: generoso y luminoso, instándonos a Vivir. Muuuchas gracias y que se siga haciendo la Luz en todos los rincones y corazones!!!

RITUAL DE PRIMAVERA 2013: Momento de Renacer

Escribo esta nota con la espalda al Sol y se siente tan bien después de un sábado muy frío-lluvioso-ventoso-soleado, triste, conmovedor, alegre, bailado, muy bien acompañado… Un día que tuvo de todo, como la Vida… Me encuentro -como muchos- con la muerte, la pérdida, los cierres, y por otro lado con la energía enfiestada de las celebraciones por el cumpleaños de Chile… El año pasado no fue muy distinto… duelos y alegrías se juntaron en menos de una semana precisamente en estas fechas… Ya vendrá el tiempo de compartir esto, que nos tiene conmovidos a muchos…

candle2 priY ahora mismo comienza la primavera 2013 en el sur del mundo; recién cerramos un invierno que nos puso muy a prueba y nos mantuvo en limpieza constante de nuestras heridas, actitudes, roles pegados, oscuridades… Un invierno que también nos regaló oportunidades de nuevas relaciones y lugares, proyectos interesantes, cambios que amplían nuestros horizontes y nos traen sonrisas… Es que estamos en un año donde la gran tarea es crecer y cambiar… Nadie puede seguir en lo antiguo si esto es tóxico y todos tenemos la oportunidad de mejorar y brillar…Y al mismo tiempo, ya no podemos ocultar verdades por incómodas o dolorosas que sean… Vaya año, este!

Por eso nos reunimos, porque cada uno está en una etapa no fácil pero muy enriquecedora y poderosa. Porque es bueno juntar intenciones de sanar y crecer. Porque los cambios ameritan celebrar. Porque es mágico reunirse a detenerse, respirar, meditar, intencionar. Porque es en los momentos simples donde conectamos con el alma y se hace palpable que somos uno, que todos estamos en la misma, que tenemos los mismos dolores, alegrías, anhelos, miedos, rabias, esperanzas, bondades. Porque es necesario honrar lo vivido (nos haya gustado o no) para que la experiencia dé frutos y no quede como una anécdota más en nuestras vidas. Porque así como antes el clan, la tribu, el pueblo; se reunían en momentos importantes e informaban de lo nuevo, hoy retomamos el rito de juntarnos a darle la bienvenida a cada estación… Y la Primavera nos llama a renacer después de atravesar el túnel del invierno…

Abrimos un tiempo más expresivo, vital, creativo, colorido, aromático: un tiempo que nos anima a la acción, como el Sol cardinal de Libra que hoy produce el equinoccio y que nos impulsa a iniciar nuevas relaciones con nosotros mismos, con otros, con nuestro cuerpo, con la Vida…

pitosporosY para darle la bienvenida a este tiempo hacemos un Ritual-Meditación en que la música, la conexión y el corazón son los protagonistas. Este sábado 28 de septiembre a las 5 de la tarde, en Providencia, los invitamos a todos: grandes, medianos y pequeñitos, a honrar la fuerza de la primavera formando un círculo de luz que se propague en todas las direcciones para que este encuentro le llegue a muuuchos seres. Es un ritual simple donde no es necesario saber nada previo, ni creer en nada especial, ni vestirse de determinada forma. Es un encuentro con el alma donde lo fundamental es la pureza de intención para soltar lo vivido en el invierno y abrir una cálida primavera que nos ayude a estar más plenos con quienes somos.

Acá van las coordenadas y los esperamos!! Les agradecemos compartir y difundir entre crédulos e incrédulos (la Primavera no discrimina), y en especial entre aquellos que lo hayan pasado mal este invierno, pues los rituales son momentos de sanación. Gracias!!

DÓNDE?: Anfiteatro de: MANUEL MONTT # 101 esquina Nueva Providencia, metro Manuel Montt. Sabrá que hay muchas formas de llegar y estacionar muy cerca, ¿si?

CUÁNDO?: Sábado 28 de septiembre, de 17 a 19:30  hrs. Se ruega llegar al menos 15 min antes para dejar la comida y comenzar puntuales.

CUÁNTO?: Tome nota: La adhesión es de sólo $1000 + estos 3 ingredientes que todos traemos:  primero, ALGO COMESTIBLE / BEBESTIBLE (cosas sanas, nada de golosinas ni galletas ni bebidas cola, por fa; use su creatividad!) para compartir en la pausa y al final + segundo, SU PROPIO COJIN + tercero, SU PROPIO VASO (no queremos contaminar más de lo que ya lo hacemos a diario). Los $1000 se pagan el mismo día sábado llegando temprano, pero si usted quiere ahorrarse ese trámite o va a llegar muy justo, lea el punto siguiente. 

CÓMO?: Se puede pagar el mismo sábado y también  se puede transferir antes enviando un correo a talleresalma@gmail.com donde le daremos todos los datos. SI SE DECIDE A ÚLTIMO MOMENTO VENGA IGUAL AUNQUE NO HAYA TRANSFERIDO, este tiempo está lleno de sorpresas y todos son bienvenidos, sólo que nos ayuda más si hace el trámite previo o llega temprano.

QUÉ MÁS?: Nos visitará, además, una pequeña muestra de pymes para inspirarnos a crear y emprender, así que traiga su billetera / Si quiere inscribirse en el equipo de ayuda de antes, durante y después, escriba al correo antes mencionado y le responderemos con alegría / Habrá sillas sólo para los más grandes, así que recuerde su cojín… y su vaso / Si sabe de gente que está triste y/o perdida, invítelos, es la oportunidad de cambiar la energía… MÁS DUDAS, PREGUNTAS, DESAHOGOS? Llame ya, al 9. 084 20 67.

Si quiere más detalles, acá hay una nota previa.

Y, aunque no pensaba repetir esta canción que cantamos en septiembre del año pasado, todo indica -y propicia- que volveremos a recibir a  la Primavera con la sensibilidad y lucidez de la poderosa Violeta Parra. Les dejo esta mientras avanzamos en los detalles del Ritual.

… Los esperamos la tarde del 28 donde, además, honraremos a quienes están en duelo o momentos de fragilidad,  y a quienes han partido. Gracias. 

Antes del equinoccio primaveral

… Hay días en que digo: ya no más, llévenme, no quiero seguir, me cansé, devuelvan la plata!… Boto mi lagrimita y luego digo: bueno ya, aquí estoy, sigamos, si ya sé que está todo bien aunque a ratos la confianza y la buena onda se me van al subsuelo con tanta limpieza y «enjuagues» de este sanador invierno… Las terapias me ayudan, mi trabajo interno y respirar también, igual que a ti, ¿no?… Siento que estoy llegando al final de algo, que han sido muchos duelos (incluido el de mí misma, el de mis expectativas sobre mí, suena auto-referente pero es así) y a ratos no veo ni media luz en el camino -le digo a mi querido Fer, a quien desde Escocia se le ocurrió irse sin escalas a Uruguay y no sabemos si volverá a Chile… Está igual de movido que tantos, bienvenido al club.

Y en medio igual aparecen los regalos, las sanaciones, los abrazos, las sincronías, los mails, las conversaciones, el trabajo astrológico reconfortante y lleno de sentido, las celebraciones, los preparativos del ritual de Primavera, las risas y obvio que me río de mi ego todo el rato… Es él quien no da más y se quiere devolver-ir. Mi alma, mi esencia -la de todos- está intacta, sabia y visionaria; pero igual podría decirle a una -con peras y manzanas- «mira, que tú tienes que vivir esta pena/rabia/decepción/desolación/herida/desconcierto/desafìo/freno pa’ que puedas experimentar esto otro, porque así vendrá esta otra vivencia que te llevará a tal estado»… Pero el alma no habla así. Ella a  veces es entera silenciosa o disimulada, aunque otras es tan evidente; no se sabe con ella, depende de cuán conectados estemos… Como cuando justo alguien me busca con mucha urgencia en mi consulta y nos cruzamos en la calle sin vernos, y encima no casualmente salgo sin el celular y nos desencontramos y se enoja porque ya no tendremos tiempo: Está claro, no teníamos que vernos, te das cuenta, verdad? -le digo, aunque no lo entiende del todo, pero termina aceptándolo… Como en una lectura de carta astral al atardecer en que dejo un poco abierta la ventana y cuando estamos hablando con la consultante sobre su fuerte ciclo de cambios que incluye una depre(sión), aparece volando lo que creemos es un mosquito, pero termina siendo una mini mariposa y me pongo feliz y le digo: viste como te estás muriendo internamente para renacer, las mariposas representan eso: renacimiento, la metamorfosis, qué bello, verdad? -Ah, qué bonito – me dice con más esperanza, en su acento algo extranjero… Como el primer lunes de septiembre, en que después de comenzar por la mañana hablando en radio Cooperativa de las heridas de Chile y que, dados los tránsitos astrológicos, no me extrañaría que se supieran más detalles de las torturas y sus responsables (cosa que sucede los días posteriores, lo cual  es un gran signo de estos tiempos de verdades ineludibles, donde Plutón en Capricornio y Saturno en Escorpión obligan) asisto más tarde a un foro de los 40 años del golpe militar en Chile desde el registro histórico y las representaciones de la memoria, donde expone una fiel lectora de este blog que me invitó, cuya ponencia habla -con profundidad y delicadeza- de la fotografía como «presencia de una arcoirissantiagoseptausencia» y su poderoso significado en la búsqueda de los detenidos desaparecidos; y al atardecer tengo una dolorosa pero sanadora-liberadora conversación que me deja entre aliviada-dolida; pero al llegar a casa, tengo un mail de la misma lectora me dice que salga a mirar un gran arcoiris que cruza Santiago y le digo: aahhh! no lo ví, estaba sanando cosas en una conversación… Pero no sabes la alegría (y sincronía) que me traes al saberlo. Lo googlié y lo viii -y agradezco esa luz mágica en Santiago y en mi conversación…

Los días siguen intensos y tan bellos en estas últimas semanas del invierno 2013, que siento que el Equinoccio de Primavera será un portal donde tenemos que realmente comprometernos a una vida nueva, donde estamos invitados a expresar todos nuestros colores como las fragantes flores que alegran las calles de la ciudad especialmente al anochecer, donde tendremos que renovarnos con alegría como el viento fresco que despeina…

Y cuando escribo esta nota y respondo correos de gente que viene al Ritual de Primavera, que será el sábado 28 de septiembre (vea los detalles acá y venga con confianza), pasa Daniel (lector-consultante-amigo-vecino) por fuera del café en el que estoy y se acerca a saludarme, me cuenta un poco de sus cambios y me pregunta que cómo estoy, no sé qué decirle, por mi mente pasa: bien-mal-feliz-dolorida-cansada-confiada-frágil-cerrando-iniciando-qué bueno verte, jaja…. Al final le digo: aquí y llevo mi mano al pecho y agrego: aquí, de todo, no? sobreviviendo! -y nos reímos. Me pregunta si saldré por los feriados (en Chile hay como cinco días por las fiestas patrias)… Le digo: pensaba quedarme acá, quería quedarme realmente, pero parece que iré a Buenos Aires unos pocos días… Ya veremos.

Luego, en la mesa del lado unos chicos hablan de los cambios y que están «chatos» (hartos), sigo riéndome… Me tinca (me parece) que los días previos al Equinoccio son una buena revoltura antes que todo se ajuste y equilibre con la entrada del Sol a Libra y la llegada oficial de la bella Primavera, que eleva el corazón y despeja las nubes para ver con más claridad y asumir otras tareas… Me pasó el año pasado, esa vivencia/sensación de fragilidad y despedidas… Revoltura que pese a marear y doler, agradezco profundamente, aunque no sepa bien hacia dónde nos lleva ni cómo, pero en la cual confío, pues me refugio con fe en el sentido constante de crecer, sanar y amar. Amar nuestra historia, amar nuestros pasos, errores, dolores, alegrías, triunfos, aprendizajes… Amar la vida que sigue pese a todo…

Nuevamente la palabra que más me sale es Gracias. Gracias …Y están todos invitados a cerrar el invierno con amor y a recibir la Primavera el sábado 28 con alegría y consciencia! Por mientras y especialmente a los lectores de otras ciudades que no podrán venir pero estarán con su energía, les dejo esta. Y seguimos! 😉

Invierno presente

Todo fue culpa del frío y de mi curiosidad. Después de una ensalada improvisada y una sopa de zapallo para llevar del café amigo de la esquina, salí de mi consulta rumbo a la pelu(quería) de la vuelta donde cada tanto voy a conversar, tomar té de hierbas, arreglar el mundo y, a veces, a que me corten el pelo. Según yo iba de pasada a dejarle a las chicas las revistas que se acumulan en mi sala de espera y que aún están vigentes, y de paso a conversar y entrar en calor con el aire de los secadores. Pero nada más entrar vi en la tele (una honorable pantalla de unas 10 pulgadas) de la pelu algo que me pareció una película, en tanto Elena como Mary apenas me dieron bola porque estaban pegadas al mini cuadrado.

-¿Eso es una peli o es teleserie? -les pregunto luego de saludarnos y de que me ofrecen asiento casi sin hablarme.

-Es la novela nueva, Jimenita: es muy buena, porque la mala es muuuy mala y le miente al marido pero la hija, esa niñita, «cacha» (sabe) todo y la mala la amenaza…

-Ah, nooo, entonces a esta hora de aquí al verano no se las puede interrumpir a ustedes!

-No, Jimenita, si igual vamos a trabajar, pero es que está empezando y al tiro (de inmediato) partió buena, entonces tenemos que aprovechar que no hay nadie pa’ poder seguirla -me dicen sin despegarse del aparato.

-¿Pero es película o es teleserie? -insisto incrédula.

-Es teleserie como película -dice segura Mary, quien antes no veía telenovelas, pero que fue contagiada por el fanatismo de Elena.

Y cuando veo al clásico Tony Ramos made in Brasil y unas tomas muy buenas de Río de Janeiro también me quedo pegada, además no hay con quien conversar porque este par casi está metido dentro de la historia. Cuando termina me entero que se llama «Avenida Brasil» y a la semana le hacen una nota en radio Cooperativa sobre el fenómeno que fue en su país el año pasado, donde la propia Presidenta debió suspender actos oficiales que coincidían con los últimos capítulos. Y al escuchar a la gran Marisa Monte con su Depois, canción con la que musicalizan la historia de amor de los protagonistas Nina & Jorginho, me rindo y me hago fan, la veo por Internet y ahora me arranco a la pelu alrededor de las 3 de la tarde o le pido la tele (otro «plasma» de 10 pulgadas) prestada a la secre(taria) de mi consulta cada vez que puedo… Cosas que pasan en el vecindario chico y grande… Igual la historia principal está todo el rato centrada en el afán de venganza de la protagonista y víctima (Nina)  hacia la «mala», versus el olvidar, soltar la rabia y el dolor para ser feliz con su gran amor, como le dice Mamá Lucinda a Nina, quien no quiere renunciar a ver hundirse a Carmina, la victimaria… El viejo paradigma que tanto vende, «funciona», y que nos creímos durante milenios, ¿no? Buenos versus malos… demasiado simple para ser real, aunque es cómodo y hasta entretenido.

Pero el frío no sólo me lleva a la fanaticada televisiva. También a la consciencia…. En una fría y gris tarde de miércoles voy por un plato caliente que me reviva, cuando lo consigo me río sola mientras almuerzo una «carbonada andina» (sin carne y con quinoa) en lo que llaman un «café gourmet», porque en la mesa del lado una pareja habla de meditación y espiritualidad, mientras yo gozo la sopa caliente, precisa y sabrosa, muy entretenida con la conversa vecina, que está profunda y coherente, un agrado!…. Días después, mientras desayunamos con los cantantes líricos callejeros de fondo en una mañana soleada pero fría, entre vecinos argentinos y brasileños, dos señores -chilenos- mayores hablan sobre terapias, meditación, I Ching y vidas pasadas. Igual uno de ellos tiene su rayadura (locura) y son muy mentales, pero es divertido escucharlos con su convicción…. También hablan de la depresión y del sistema…. -Estamos invadiendo todo, viste cómo somos millones? -comentamos y nos reímos constatando cómo nos encontramos y sincronizamos…. Y cómo -pa’ variar- la realidad nos refleja, ¿no? …Y cuando el viernes pasado voy a mi propia lectura de revolución solar (carta astral anual) a la que acudo cada año después del cumple, pero que esta vez postergué por viajes y agenda revuelta, conversamos con «mi» astróloga sobre este tiempo tan agitado, raro y bello a la vez… Le digo que es tan potente ver cómo cada vez más salimos del estado de víctima. Ella, además psicóloga, se queda pensando y me dice que igual tiene pacientes muy víctima y le digo: si igual están, pero hay una fuerza interior que está despertando en muchos, ¿te pasa que lo ves, que lo sientes?… Se queda pensando y me dice que sí, que igual este tiempo está muy bonito… y raro.

Es que los cambios se instalan cada vez con más fuerza, pero no son para todos igual, aunque se expanden y «contagian» sí o sí; entonces tenemos discusiones públicas que cuestionan las vacunas, gente en televisión que revela la cantidad de alimentos socialmente aceptados pero enteros tóxicos, se conversa en los medios sobre la necesidad de meditar y de vivir la vida de otra forma… Lo que en los ’90 y hasta fines de la década del 2000 era lo más, el éxito, para muchos que se lo creyeron hoy se cae a pedazos cuando incluso llenos de comodidades constatamos profundamente que la felicidad y la armonía nunca han sido amigas incondicionales del venerado triunfo externo, que en sí mismo se vuelve frío, insaciable, solitario y neurótico… Y todo -para quien quiera verlo- apunta a lo mismo: estamos dando un giro drástico, poderoso y creativo hacia una vida más pura…. No para ser hippies revenidos -qué lata- sino para encontrarnos con nuestra esencia en el mundo actual, no alejados de él…

En esa misma sintonía, el domingo vamos a una feria de emprendedores a unas cuadras de casa, en el parque Inés de Suárez, donde reinan los cultivos orgánicos, regresan con fuerza la cosmética y moda hecha a mano (un paraíso en medio del imperio chino que colma todo), toca una banda bastante alegre, se vende stevia natural por montones y variedades de té y hierbas para mejorar el equilibrio del cuerpo, también miel, queso de cabra (el más sano de todos) y aceite de oliva…

Salimos de la feria con un aroma de rosas natural, té blanco (hace rato que no tomo té negro), stevia en polvo sin aditivos  (de color verde) y unas hojas de palo negro para ayudar al tratamiento del cáncer… Estas últimas son para mi papá, quien -sin saberlo del todo- cada día nos recuerda a varios la sabiduría del alma que elige una enfermedad para hacernos cambiar, unirnos, bajar a tierra, detenernos, crecer, sanar, ser quienes somos realmente, conectarnos con el corazón… El alma que nos jode, porque le pide con humildad -pero con certeza- a nuestro ego que dejemos hábitos emocionales, mentales y alimenticios que nos dañan… El alma que nos acompaña pues en cada paso nuevo nos da luz y contención frente al miedo, la duda, la rabia, la tristeza… El alma que nos empuja con sus hilos mágicos a encuentros, lecturas, conversaciones y aventuras sincrónicas llenas de señales… El alma que siempre está… Intacta, noble, poderosa… Y que no se anda con chicas…

espiritu-de-invierno-wallpaper-949121Por eso me detengo cuando en mi consulta, al terminar el día, en menos de cinco minutos vuelco con mucho ruido un incensario de madera aunque no rompo nada, pero al poco rato en la cocina se me resbala un vaso y finalmente se quiebra… ¡Ey!, ¿en qué andamos, chiquita? -me digo; luego me siento, cierro los ojos, respiro y suelto… Me reconecto y pido una señal para saber si esta energía es conmigo o de la persona que acaba de irse luego de su lectura de carta astral…. Me llega que es de ambos -cada uno en su proceso- y que huele a prisa y rabia contenida, y me digo: ok, sí, la tengo, además estoy cansada, algo sobrepasada y tengo que ir más lento… y drenar energía, sin duda. Gracias por el aviso… Respiro. «Cerramos el boliche» y camino muy lento por Providencia, sintiendo y meditando en cada paso camino a casa, con la presencia muy activada… Qué distinto es todo cuando estamos presentes… En el camino no contesto una llamada de alguien a quien adoro porque siento que no puedo ni quiero hacer dos cosas a la vez, gesto que me sale tan fácil… Necesito estar presente… Más allá me encuentro con la pareja mayor que cada noche espera con mucha calma a la salida de un restaurant muy conocido a que les regalen el pan que sobra, además de juntar latas y cartones; por lo general están ahí más tarde, pero seguro el frío los adelantó, encima es lunes, así que deben cerrar antes. Nos saludamos como siempre y de nuevo -como tantas veces- siento su presencia angélica-guardiana en ese saludo. Agradezco nuestro encuentro en silencio. Sigo presente camino a casa disfrutando todo, hasta el frío en una noche despejada de bellos tiempos aleccionadores…