EQUINOCCIO 2021: Conectamos con el nuevo amanecer (Invitación 20 marzo)

nature-3362956_1920El Sol manda a decir que no le importa si nosotros actualmente estamos en drama, en luchas (¡qué antiguo!), en divisiones eternas de nuestra mente, en miedo (¿qué es eso?, se pregunta el propio Sol), en cansancio, en alegría, en  goce, en neutralidad, en manipulaciones, en evasión, en violencia, en rencor, en angustia, en agradecimiento, en rechazos, en paz, en dulzura, en consciencia, en juicios, en diversión, en búsqueda, en Amor, en conexión… No le importa nada de esto porque él no discrimina a nadie ni se enrolla y tiene “LuzVida” para todos, en especial este sábado 20 de marzo cuando llega al punto cero de Aries y por lo tanto celebramos en nuestro Sur el equinoccio de otoño, el inicio del año solar, del año astrológico.  Así que, sea como sea, estamos de fiesta.

Es un momento semilla poderoso, donde activamos nuestra luz y abrirnos los caminos del año. Por eso los invitamos a una Meditación online para conectar con este espacio de gestación, sembrar nuestras intenciones del año, conectar con el inquietante y grandioso presente planetario, donde la verdad de cada uno y de todo lo que nos rodea aflora con fuerza para que construyamos en coherencia a ésta. Es decir: para que nos escuchemos, nos hagamos caso y nos paremos desde lo que sí nos hace sentido y nos representa.

Entonces, el sábado 20 de marzo a las 10:00 am (Chile) honraremos al Sol y a nosotros mismos por la valentía de estar en este planeta ahora, en un momento tan crucial. Celebraremos el equinoccio con una meditación online gratuita vía Zoom. A continuación les dejamos los datos y los invitamos a participar desde donde estén, por supuesto también a quienes vivan en el Norte recibiendo a la primavera (ya saben, el Sol no divide). Un gran abrazo de cierre de etapa y nos vemos en la Meditación.

Tema: MEDITACIÓN EQUINOCCIO
Hora: 20 mar. 2021  /  10:00 AM Santiago

Unirse a la reunión Zoom, LINK : 
https://us02web.zoom.us/j/82451108624?pwd=N0hLMm9QRFU2RVpaRUs5c2dqU24wZz09

ID de reunión: 824 5110 8624
Código de acceso: feliz2021

‘AVISOS CÓSMICOS’: Talleres, Meditación Abierta y Más

Ilustres lectores, antes de comenzar esta nota y contarles parte de la agenda de estos meses en Astroálmica, dejo acá una breve “Encuesta Cósmica” para que respondamos internamente y así le tomamos el pulso a la Vida en este nuevo tiempo:

EN ESCALA DE 1 A 11 (Porque solo hasta el 10 ya no nos da), POR FAVOR CONTESTEMOS CON HONESTIDAD:

  1. ¿Cuál es su nivel de cansancio con el planeta actual?
  2. ¿Cuántas ganas tiene de tomarse vacaciones de este planeta y de su realidad 2021?
  3. ¿Cuánto amor siente por su Vida pese a todo el contexto presente?
  4. ¿Cuánto valora y/o extraña eso que perdimos (entregamos) tan fácilmente hace un año, eso que ya hasta parece un espejismo a ratos: Nuestra Libertad?
  5. ¿Cuánto le cree a la información de los medios de comunicación oficiales?
  6. ¿Qué nivel de miedo o de angustia tiene ante el futuro?
  7. ¿Cuántas veces se ríe en el día de este presente, de la actualidad?
  8. ¿Cuán absurdo le parece este presente?
  9. ¿Cuánta conexión tiene (conteste por separado, por favor) con: la naturaleza, las artes, las personas, los animales?
  10. ¿Cuántas veces en una semana se pregunta qué está haciendo acá o en qué minuto se le ocurrió estar vivo para 2020 y 2021?
  11. ¿Cuánto agradece a sus espacios actuales: su habitación, su casa, su oficina, la tierra, el cielo, las aguas, su cuerpo, su corazón?
  12. ¿Cuánto aporta usted (con sus pensamientos, palabras y acciones) a que su pequeño mundo sea un espacio más luminoso, más amable?
  13. ¿Qué nivel de tensa calma, de olla a presión a punto de comenzar a pitar, siente en el ambiente?
  14. ¿Cómo evalúa su grado de valentía por estar vivo aquí y ahora para atravesar estos años?
  15. ¿Cuánto le gustan y agradece las nuevas experiencias de este planeta en transición en el que estamos? … Pregunta extra: ¿Qué es lo que más le gusta y valora de todo esto?

¡MUCHAS GRACIAS POR RESPONDER!

Ahora respiremos y sigamos instalándonos en este nuevo escenario (en obras) que es parte del amanecer galáctico que atravesamos. Claro que antes que amanezca hay mucha oscuridad y estamos dormidos  –qué les puedo decir–, pero el despertar se encuentra a unos minutos. Amén… Estamos en el canal de parto junto nuestra amada Tierra, así que al menos contamos con su incondicional compañía y estamos todos en nuestros propios amaneceres.

Algunas de las herramientas que pueden asistirnos y guiarnos en estos tiempos tan extraños, tan locos, tan bellos también, tan enigmáticos y poderosos… Son la conexión con nosotros mismos, por lo tanto con el alma y la Vida en sí misma (para lo cual se requiere, entre otras cosas, dosificar la adicción a la pantalla); la propia naturaleza con todo su poder sanador, diversas herramientas de autoconocimiento, las artes, trabajar el cuerpo, las terapias.

… Y cuando me preguntan para qué aprender astrología. Siempre siento que es para pasarlo mejor en esta Vida. Porque una de las cosas que abre en nosotros este conocimiento energético que se pierde en el origen de los tiempos y que atraviesa a cantidad de culturas, es la ACEPTACIÓN, que viene precedida de la Comprensión.

Cuando nos sumergimos en el lenguaje astrológico entramos a uno de los mejores regalos de la Vida: nosotros mismos con toda nuestra riqueza y complejidades; se activa un ‘super poder’ llamado autoconocimiento, que es un viaje infinito y sin retorno porque mientras estemos vivos nunca dejaremos de crecer y de sorprendernos. Con la astrología podremos no sólo comprender nuestras dinámicas e historia personal, sino también cómo conectar mejor con nuestros dones, con los caminos que nuestra alma eligió, con nuestros potenciales y también con ese amanecer o devenir porque los humanos siempre queremos tener guía para lo que viene.

Desde este propósito: Comprender los propósitos de nuestra alma ante determinadas vivencias, talentos, desafíos u obstáculos, vínculos; que nos revelan la belleza perfecta de esta Vida; enseño y sigo aprendiendo Astrología. Porque esa Comprensión lleva a una Aceptación de nosotros mismos y de los demás con sus propias energías, por lo tanto se eleva nuestra Consciencia: dejamos de excluir, de rechazar, de juzgar y entramos poco a poco en que somos un Todo muy colorido, complejo, divertido, en constante conexión y evolución, que pulsa Amor más allá de cualquier dificultad que nos corresponda atravesar. 

Así que acá estamos con un nuevo calendario de Talleres Astrológicos Online que comienzan el 6 de abril por las tardes (Chile), que podrá verse en diferido también, aunque estar en las clases enriquece más el aprendizaje:

Partimos con el Taller para principianteshttps://condestinoa.wordpress.com/talleres-2021/ . Luego, desde mediados de abril, el 14, iniciamos el Taller para quienes ya conocen los conceptos básicos, por lo tanto, intermedio: https://condestinoa.wordpress.com/taller-2do-nivel-astro/ . Y el 15 de abril comienza el Taller avanzado: https://condestinoa.wordpress.com/taller-3-astrologia-avanzado/  Pueden hacer click en los enlaces o pedir más info en el correo: astroalmica@gmail.com .

Y como ya se inicia el nuevo año astrológico, momento en el cual muchos sentimos que realmente comienza el año, les contamos que realizaremos una MEDITACIÓN  DE EQUINOCCIO 2021, ONLINE, un encuentro gratuito el sábado 20 de marzo a las 10 am de Chile. Daremos la bienvenida al otoño, que nos propone nuevas conexiones. Por acá en unos días les pasaremos en link de Zoom. También por Instagram en @astroalmica.

Gracias a todos por responder la ‘encuesta’, por compartir esta info si así lo desean, pero por sobre todo Gracias por atravesar este presente tan valioso, por acompañarnos entre todos, y por abrir lo que su alma decidió venir a mostrar y experimentar en esta Vida tan bella, que nos recuerda a todos el Amor que somos. ❤

Hasta pronto!

Equinoccio 2020: Grandes transformaciones

Iba a escribir sobre este equinoccio. Sobre este tiempo revolucionario en nuestra vida, sus potentes desafíos y sus luminosas puertas abiertas ante nosotros. Sobre su belleza. Sobre el pulso planetario que desde nuestro corazón nos propone –junto a la fuerza de Marte en Aries, que nos regala mayor dirección– abrir nuevos caminos que de verdad nos identifiquen, conectar con más pasión con nuestros anhelos del alma. Y que de la mano de la gran conjunción en Capricornio activan en nosotros –aunque no lo creamos, dado el escenario actual– mayor posibilidad de disciplina y logro. Es nuestro momento de concretar, no lo desperdiciemos.

También iba a escribir de la carta astral de este equinoccio, que nos anima a comunicarnos con más claridad y sentido común, también a escuchar y movernos con iniciativa, arrojo y sabiduría a la vez; donde lo colectivo, con la posibilidad de unirnos (uno de los pilares del ciclo 2021/2023; si es que llegamos allá; ja) será central, transformador. Un ciclo sorprendente –ojo– donde de verdad podemos dejar que el pulso de nuestro corazón nos guíe en vez de distraernos en temas mediáticos y en creencias antiguas para lo cual es preciso detenernos más a respirar profundo, a apreciar nuestras bellezas internas y las que están afuera plasmadas en la naturaleza y en todo lo que conectamos día a día, incluidos nuestros vínculos; también a disfrutar más la Vida en sí… Meses donde, además, las figuras de autoridad locales y mundiales pueden mostrarnos poder, fragilidad y oscuros conflictos al mismo tiempo; donde lo financiero, las “realezas”, lo femenino y creativo (incluido el espectáculo) serán muy protagonistas. Un tiempo que nos invita a retomar el entusiasmo perdido porque podemos generar grandes transformaciones en nosotros.

Sí, de eso y más pensaba escribir. Pero me encontré con este poderoso video que me emocionó y me representa más que cien por ciento (a muchos, seguro). Entonces decidí compartirlo acá porque en gran medida de esto se “está tratando” este 2020.  Acá lo dejo. ¡Feliz equinoccio! A enfocarnos y a sentir nuestras células imaginativas con toda su potencia y su Amor para que les abramos paso en nuestras vidas. Gracias, 2020.

Equinoccio 2019: ¿Y si fuéramos más felices?

Esta tarde-noche, en este sur del mundo, llega el Equinoccio de Aries. Unos días antes me puse a escribir esto, pero esperé a publicarlo hoy. Y ahora, con la radio de fondo, me entero que es el Día de la Felicidad. Mira tú las sincronías. Acá se los dejo, les agradezco la lectura y la escucha radial de estos días, como también la bella compañía de muchos de ustedes durante el ciclo que cerramos hoy. Acá voy:

No sabía por qué en medio de estar unos últimos días de vacaciones en la playa, donde fuimos a despedir el verano, después de dar un paseo por los sures chilenos y argentinos, y también -ex profeso, en mi caso- a conectar con el dios Neptuno, el señor de los mares y las emociones profundas, que este año estará poderoso para algunos; sentía que tenía que ir sí o sí al baño turco; no con obsesión ni prisa (así no habla el alma), sino con certeza.

Luego de unos días de vuelta en Santiago, donde ya organizo los talleres de astrología (acá por si le interesan) y la agenda de lecturas, voy  a una potente meditación/activación grupal, donde siento que puedo limpiar pesos y reconectar con el presente. Y al día siguiente por la mañana parto directo a mi baño de vapor, en el centro de la ciudad. Al entrar en la sala donde el aroma de eucaliptus lo impregna todo, al igual que la humedad, siento felicidad plena, me río y suspiro: Graciaaas… Aquí tenía que estar, esto era lo que necesitaba, qué bueno que me escuché; gracias-. Y, a diferencia de otras veces en que me ocupo de ponerme aceites en el pelo o de exfoliar la piel, lo primero que hago instintivamente es sentarme en posición de meditación y hago eso, meditar: respiro profundo varias veces con ojos cerrados, conecto conmigo, con mis guías, y estoy plenamente presente por varios minutos, con mucha calma y placer. Resisto mucho más el calor que otras veces y cuando ya es suficiente salgo de la sala a ponerme un poco de agua fría para luego volver a entrar… Me quedo unas horas en eso del calor y el agua; cuando ya estoy por irme a almorzar a uno de mis favoritos en el centro, siento: claro, tenía que estar conmigo y en esta purificación que reactiva todo y tenía que estar en esta humedad intensa… Fueron muchos meses -casi un año completo- de estar conteniendo y sosteniendo a otros (en lo personal y profesional) y de compartir mucho en distintos espacios, lo cual agradezco profundamente porque varios con quienes compartimos en este ciclo me contuvieron a mí; e igualmente casi no había estado a solas conmigo en quietud, sólo “estando”, en silencio; de hecho me da risa que una señora me quiere hablar y yo esta vez afirmo a mi Géminis tan sociable y sólo sonrío sin interactuar más, necesito seguir conmigo… También tenía que estar pisciana: vaporosa, licuada, sensible, sin forma, intro, porosa, nubosa, sin mente…

Desde ese vapor agradezco infinidad de cosas y lazos del año, boto lágrimas, me río, relajo en especial mi espalda y hombros, disfruto todo, intenciono estos meses y los talleres que daré, miro un poco del año y de esta semana que está “radial” (más abajo les dejo links e info); agradezco toda la nobleza de mi cuerpo que resistió y sostuvo nerviosismo, estrés, dolor, tristeza, angustia, pocas horas de sueño, rabias, cansancio, extensas caminatas, mucho trabajo, gran sanación y más…

beach during sunset

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Y ahora que miro este equinoccio, que viene con yapa de Luna llena en Libra y con harta energía pisciana (de agua) acompañándolo; y mientras preparo material para la radio, me alegra ver que comenzamos un año solar (para la astrología el año se inicia cuando el Sol entra al fuego de Aries) con énfasis en desprendernos de nuestro lado heroico que quiere demostrar algo y ser reconocido, en enaltecer el goce de la Vida y de lo que ya tenemos, incluido nuestro hogar (y si no lo tenemos, es buen año para gestarlo, ojo), en trabajar nuestros talentos en vez de dejarlos dormirse, en abrirnos el mundo del conocimiento y de los viajes, en hacer gestos muy concretos en pro de la ecología, la armonía de nuestro sistema humano con la naturaleza que habitamos y somos...

En este ciclo estamos más grandes y, por lo mismo, las cosas son más tajantes. La naturaleza y los grandes sistemas o protagonistas mundiales pueden ponerse drásticos porque nos toca a todos madurar y lo antiguo se resistirá, como es normal.

Y parte de esta maduración que iniciamos en 2019 y se extenderá por un par de años es dejar de distorsionar la felicidad y de creer que es una meta, o es algo grande, o espectacular que está afuera y lejos, que depende de la comodidad material, que es un estado constante (ja) y que anula el dolor (ja,ja). Lo vuelvo a decir: La Vida, esta existencia tan enigmática y bella a la vez, incluye dolor, es parte de ella, de nuestra experiencia humana y no es ni bueno ni malo, simplemente Es…

mafalda-felicidad

La felicidad es mucho más simple, cotidiana, pequeña y hasta silenciosa… Tiene más que ver con cosas sencillas que necesitamos, como caminar, descansar, sentir el sol, cantar o escuchar buena música, compartir una cena, quedarse en casa, dar o recibir un abrazo, escuchar las risas de los niños, soltar la rutina de vez en cuando… Y me tomaría varias páginas de este blog describir espacios o momentos felices que quizá a los egos más prejuiciosos y/o enrollados les pueden parecer cursis o clichés -y qué más da; así somos los humanos, nos enredamos en la mente…

E igual escribo de felicidad y rememoro de este verano el contemplar las olas brillantes y cadenciosas bajo el sol sentada en la arena, el aroma de café con cardamomo a media mañana, el sentir el viento en el cuerpo mientras paseamos por el sur de Argentina, el poder quedarme en cama más tiempo porque mi cuerpo y mi mente están lentos, el reencontrarme con un par de amigas de vuelta de vacaciones y reírnos a carcajadas además de conmovernos con pasajes de este verano, el mirar el jardín vibrante desde mi consulta en mi primer día de vuelta a las lecturas… El entrar a la sala de vapor, llenarme de él y sentir la alegría de comprobar que eso necesitaba mi cuerpo y energía aunque no sepa del todo por qué…

Este año solar que iniciamos con el equinoccio del 20 de marzo, con las novedades Urano en Tauro, de Quirón en Aries y de tanto Don Satur como Plutón en Capricornio, nos traerá a Tierra, a disfrutar lo simple, lo pequeño; a crear desde lo natural, a poner la tecnología al servicio del planeta, a soltar el yo-yo del último septenio, a habitar nuestro cuerpo y espacios de casa o trabajo con más consciencia, a concretar anhelos con calma y acciones más sólidas, sin lucha… Este equinoccio, es también una invitación a crear felicidad sin pretensiones ni estridencia, cada día, sin ansiedad y, por supuesto, escuchándonos -al alma- un poco más, como una práctica…

Para seguir compartiendo de esto, acá les comparto el audio de la relajada entrevista en la radio online de la librería Qué Leo, con la ariana Kathy Becker. Y esta mañana a las 11 estaremos en radio Cooperativa compartiendo más del ciclo que comienza. Acá el audio y al final el video por si les queda más fácil. ¡Feliz equinoccio, tiempo para bajar a tierra nuestra felicidad y permitir que aparezca! Gracias!

Equinoccio: armonizamos y abrimos nuestro mundo

Ja, ja. Al mismo tiempo que escribo esta frase acá en el blog: “Con la reciente Luna nueva en Virgo del miércoles pasado completamos la etapa más ardua e inicial de los eclipses de agosto que tanta energía movieron”;  en la mesa del lado, donde hay varias mujeres de distintas edades, una habla de la Luna en Aries y afirma que “es muy fuerte”, ante lo cual otra le responde “yo no cacho (entiendo) na’ de eso”.  Me río sola y adoro comprobar cuán conectados y asistidos estamos. Justo esta semana nos ‘sumergimos’ en la Luna en el taller de astrología y en la próxima clase continuaremos con sus claves y misterios porque ella da para mucho.

Sigo. Los eclipses de agosto -como compartimos antes acá y aquí– trajeron aterrizaje, un poderoso reseteo y liberación. De situaciones, de energía, de estancamiento, de verdades. Y estas primeras semanas post eclipse -hasta el 19 de octubre con más fuerza- tienen una cuota de dolor no menor. Por una parte están las zonas que tocó (fue visible) el eclipse: Estados Unidos, México, el Caribe, que -como sabemos- están en grandes procesos energéticos, colectivos y físicos que significan soltar drásticamente, vivenciar el miedo, la muerte, el dolor profundo, la tristeza y el desapego; detenerse obligadamente y recomenzar poco a poco. Y, por otra, a todos nos irradia un poco de esto, en todas partes del planeta.

Me conmueve México. Es mucha su belleza y su nobleza. México contiene la energía de Estados Unidos para resguardar el poder que conserva el resto de América hacia el sur. Ese muro no es casual. Es también un símbolo, una protección hacia acá; claro, quienes lo construyen y quienes lo rechazan no lo saben, y está bien. Me conmueve también porque el corazón mexicano es cálido, amable, algo naif a ratos, intenso, bondadoso y su tierra además de bella resguarda grandes anclajes energéticos. Como todos los pueblos, tiene también su oscuridad y, en este caso, sus costumbres latinas donde procrastinamos, maquillamos situaciones y no planificamos con responsabilidad… Tengo varios amigos por allá y la mayoría están de voluntarios con sus profesiones ayudando en lo urgente de esta primera etapa, como millones lo hacen por su México lindo y querido que, cuando lo escucho en las notas de TV mexicana, me emociona y me recuerda momentos de doloroso desapego en Chile con terremotos, aluviones, incendios, inundaciones y más, donde el corazón brilla. El dolor y el amor se unen… Igual, pese a todo, lo de México -sus terremotos- no son limpieza, son una poderosa reactivación, son despertar, y pronto lo veremos.

Sí, atravesamos tiempos desafiantes y bellos como humanidad. No hay nada externo a lo que aferrarse, sólo a nosotros mismos, a lo que realmente somos. El eclipse en Leo nos trajo a nosotros mismos de vuelta: ¿dónde estás, haces lo que te gusta, vives la vida que quieres, juegas, disfrutas, eres auténtico, brillas, sabes qué talentos tienes, cuán egocéntrico estás, vives con rigidez, cuáles son tus apegos, estás en soberbia o en aceptación, te ríes, creas, compartes? …Todo esto es lo que nos preguntó agosto pasado y septiembre nos lo pone enfrente. Y los meses que quedan, de aquí a febrero 2018 nos piden resolver lo que está incómodo, tóxico o pendiente en torno a estas interrogantes.

Este 2017 es un ajuste de autenticidad. Ya nada puede forzarse ni disimularse. Ya no nos dejan cargar con ciertas relaciones o tenerlas por conveniencia ni menos por culpas o miedos, o sacrificio; lo mismo con los trabajos, actitudes, hábitos. La verdad emerge y nos corresponde asumirla. Ahí están la liberación y el recomenzar desde la luz que somos.

Pero liberarse, muchas veces tiene una cuota de dolor no menor. También de miedos, rabias, angustias, dudas. Como también trae gran alivio, centro, calma, alegrías y nuevos desafíos que el alma acepta porque sabe que corresponden a un nuevo ciclo. Se abren el abismo y el horizonte al mismo tiempo. Y, en parte, eso es vivir: arriesgarse, experimentar, cruzar portales. La vida no es estática ni es estar siempre en comodidad. Pero esto ya lo sabemos, ¿verdad?

Estos días de equinoccio -de primavera por acá, de otoño por allá- mueven energía tanto hacia el renacer como hacia la necesidad de armonizar nuestras vidas. Todo se reordena y recupera su armonía más allá de si nos gusta o no, de si nos parece lógico o ‘justo’.

El reciente invierno (verano en el norte) nos entrenó mucho en soltar y en aprender a disfrutar más. Ahora nos corresponde practicar. El Sol y Quirón nos ayudarán -desafíos mediante- a activar nuestra autoestima, ‘desenchufar’ nuestro lado víctima, aceptar nuestras fragilidades para poder relacionarnos con los demás de forma más clara. La Luna en Escorpión y Júpiter en Libra se unen en este equinoccio para enseñarnos con más certeza y menos desgarro a salir de lo conocido. Nos abrirán el mundo, traerán nuevos lazos y conocimientos, reforzarán nuestros dones tanto intuitivos como intelectuales para comprender desde la experiencia que hay tiempos en que el miedo se hace a un lado y nos corresponde dar pasos nuevos con más arrojo y conexión interior; no desde el rechazo ni desde las expectativas sino entregados a lo que la Vida  y el alma pulsan dándonos señales de distinto tipo que ahora podremos leer mejor.

¡Feliz Primavera por acá y Feliz Otoño hasta allá! Un gran abrazo al bello México. Gracias por su coraje y bondad, desde acá los abrazamos y aprendemos junto a ustedes. ❤  Gracias.