Julio 2017, soltar lo antiguo para disfrutar lo nuevo

Me quedo feliz, energizada y con certezas luego de la charla que compartimos en Curicó con un grupo muy cálido y conectado, donde el tema es cómo pasarlo mejor en estos tiempos inciertos, y para eso -entre otras cosas- fue necesario explicar esta transición en la que estamos como humanidad: desde las aguas profundas y emotivas de la Era de Piscis que estamos soltando a pasos agigantados para dejarnos sorprender por los aires electrizantes y pragmáticos de la Era de Acuario, de la cual ya somos protagonistas… Ambas eras conviven en nosotros hoy y nos tienen revueltos además de maravillados pues, efectivamente y,  aunque usted no lo crea, hoy hay más luz por estos lados terrestres…

Aquí estamos -así lo decidimos- en pleno parto de este mundo nuevo y bello que esta vez es para todos, donde -poco a poco- el patriarcado cede espacio a una energía más armónica (que no es la del matriarcado, ojo), donde lo nuevo brota en todos los ámbitos, donde la incertidumbre es parte de la sopa, donde la consciencia se eleva y un montón de cosas ya no tienen vigencia ni sentido… Y aunque los más grandes, con más tiempo en los antiguos paradigmas, pueden mostrar más resistencia o miedos (aunque también su sabiduría en muchos casos), todos nos acompañamos en este despertar y recomenzar… Ya no hay tiempo. ¿Para qué? Para dar excusas, culpar, postergar o no entender este crecimiento que a todos nos toca.  Este sistema se termina de caer a pedazos, la Tierra también tendrá sus sacudidas de distintos tipos y nosotros ya tenemos los boletos comprados -lo sepamos o no- para este viaje de renacimiento, donde estamos llamados a despojarnos y renovarnos al mismo tiempo…

Igual, ojo, crecer no es ponernos serios y graves frente a todo. De eso ya tuvimos bastante y eso se llama rigidez, control, bloqueo, mente, etc… Crecer es escucharnos en lo profundo de nosotros y hacernos caso, saber desde la conexión interior, desde el corazón verdadero -no desde la prisa o ansiedad del ego-, qué necesitamos, qué queremos y cuáles son nuestros propósitos día a día para actuar en consecuencia. Es hacernos responsables de nosotros porque nadie lo hará allá afuera… Crecer es una constante, no un objetivo. Es un viaje alegre, conmovedor, desafiante y satisfactorio. Es una gran aventura que implica soltar mucho, andar bastante y tomar menos…

Por lo mismo, este julio 2017 (acá las energías del mes y acá todo  el audioróscopo, incluido el signo a signo), en que una cruz cardinal se activa en el cielo, es preciso aplicarnos en lo que cada uno está soltando y tomando. Julio marca un punto de inflexión en nuestro crecimiento, en nuestras verdades. Dado esto, se moverán situaciones (atención con gobernantes, ejércitos,  deportistas, volcanes, migrantes, periodistas y medios de comunicación) y conflictos internacionales que nos dejen más claro  el presente. Este mes nos obliga a actuar en pos de nuestro crecimiento. Pueden darse reveladoras conversaciones o encuentros, limpieza de agresiones (es decir, que alguien o algo frene nuestra violencia y que nos haga verla, como también que pongamos límites frente algunos que nos pasan a llevar), despedidas, bienvenidas, mudanzas, sanaciones, purgas, decepciones fuertes, alivios; todo cruzado por tensiones y cambios notorios  que tendremos que hacer. Julio no es para imaginar sino para actuar. Nos corresponde resolver, así podremos caminar más livianos y abrir espacios nuevos más consistentes con lo que ahora somos. ¿Viste cuándo sabes que tienes algo pendiente, cualquier cosa u obligación por hacer y en cambio te pones a ver tele o hacer cualquier otra cosa, pero eso que postergaste igual te ronda impidiéndote disfrutar del todo y no estás aquí ni allá?  Este mes nos aplaudirá en frente para que despertemos y decidamos hacernos cargo o no. No importa demasiado la decisión, lo clave es tomarla y dejar de mentirnos a nosotros mismos, porque de ésta vendrán los frutos y movimientos que se generarán en agosto y al fin del año.

Y ahora, a celebrar y respetar la Luna llena del 8 y 9 de julio (que se sentirá por varios días), que nos mostrará qué actitudes o situaciones soltar. Para todos: ¡Aguante con julio, que podamos ver mejor el camino, que tengamos mucha conexión y creatividad para tomar nuestras decisiones y acciones!

¡Feliz Verano e Ingreso al Nuevo Mundo!

ritual verano 21 dic

… Nos juntamos unos 80 y tantos este 21 de diciembre… Pero esto empezó antes, con la música, las visiones, la energía, la intención… Y hace más de una semana probamos el audio con Javier en medio de la risa y yo como niña con juguete nuevo al escuchar el sonido potente del parlante y la mesa; obvio que probamos con música de Kevin Johansen y Jorge Drexler, dos voces de los nuevos tiempos… Y mientras algunos que no pueden venir mandan sus buenas vibras desde Chile, Argentina, Uruguay y Escocia; desde muchos rincones nos unimos… Después, el 20, con Cocó intentamos armar los faroles con base de arena, pero no se puede; recién llovió en Santiago y la tierra está húmeda… Entonces, el 21 mismo llegan temprano Caro y Lorena con quienes (ellas mucho más que yo) nos encargamos de armarlos y formar el mandala con velas, semillas, cuarzos, amatistas; correr mesas, sillas… También llega Javier y parte del Café Bistró Magdalena a instalar audio y velas; luego Marce con naranjas y buenas historias; Cami con Eric y su novia se encargan de cortar trozos de palo santo y poner las cartas de ángeles… Más tarde, Dani termina de poner en el mandala las flores que trajeron mis padres… Y así siguen llegando sonrisas, ojos curiosos y bellos corazones, incluso uno pequeñito, de unos tres años llamado Samuel… Se incorporan hasta los vecinos y los conserjes vía cámaras de seguridad (me lo cuentan ellos mismos después con orgullo)… Se forma, así, un círculo de luz, un mandala sin fronteras, de todos los colores y con gran generosidad…

Como dije en Primavera, cuando aún me(nos) dolían los embates del invierno: Qué bello es celebrar. Y este Ritual no sólo le dio la bienvenida al verano, sino también al Nuevo Mundo que inauguramos aunque para muchos comenzó hace un tiempo…

Y este espacio nuevo -que es un tremendo regalo- trae desafíos fuertes también. Nadie dijo que fuera fácil crecer… Como lo señalé en el ritual, este tiempo es de purificación y nos está «pinchando» en todos nuestros temas pendientes: nada a medias, nada turbio, nada incómodo quedará libre la de purificación de este tiempo recién estrenado… ¿Por qué? Puede haber varias miradas, la mía es que si queremos crecer realmente tenemos que hacerlo en una coherencia poderosa y no podemos seguir manteniendo relaciones dañinas o poco genuinas, trabajos sin sentido, estudios o profesiones que no nos llenan, roles que nos cansan o no tienen nada que ver con quiénes somos ahora, desconexión de nuestro cuerpo y su naturaleza… Es que no vinimos a esta vida ni a sufrir ni a sacrificarnos, eso corresponde a la mirada del tiempo antiguo, la Era de Piscis, donde ambos términos eran bastante basales para la vida en sociedad… Ahora no: la creatividad, la conciencia, el placer, la entrega alegre y no dramática se imponen… Vinimos acá a crecer, aprender, gozar, experimentar, aportar... Pero no es necesario inmolarse pa’ eso. No es necesario mantenerse en el dolor; tendremos que pasar por él, sin duda, pero sin quedarnos pegados…

Esta es la Era de Acuario, aunque yo prefiero llamarle el Nuevo Mundo… La energía acuariana es libre, práctica, grupal e individual a la vez, moderna, de aire (ideas), igualitaria, buscadora de la verdad, abierta, independiente, fría, expresiva, telepática… La Era de Piscis (que duró unos dos mil años) vibraba desde la devoción religiosa, el sacrificio, la imaginación, la separación del cuerpo y lo terrenal ante lo espiritual (ej: no es espiritual gozar la materia), lo emocional, la culpa, la exaltación del amor romántico, la dependencia, la hipervaloración de la racionalidad… Ahora, estos días y años, estamos en plena transición… Por eso el supuesto fin de mundo sí tiene asidero: se termina el mundo que conocíamos, mientras nosotros -dentro nuestro y también afuera- damos a luz un nuevo planeta: un espacio-tiempo bastante incierto pero multicolor, ya no hay una mirada, una verdad, un poder… Muchas tonalidades aportan a la construcción de nuestras verdades… Ya sólo tomarse la pastilla para el dolor físico no sirve (qué bien!), podemos indagar en el origen emocional y mental de una enfermedad, podemos recurrir a hierbas, antroposofía o medicina vibracional con mucha más validación que antes… Todo se abre, por fin y ya no es terreno de unos neo-hippies que creen en cosas mágicas. No, lo «no-racional» se valida y se hace su digno espacio… Pero, insisto, estamos en la transición de esto, por eso ambos mundos tendrán su terreno y harán su labor de ajuste no exenta de conflictos para que quizá en unos años más miremos (desde esta vida o la próxima) eso de ser sólo racionales, sacrificados y culpógenos como algo pintoresco de la era anterior… Enhorabuena!

Por eso honramos la llegada del Nuevo Mundo. Porque llegamos al final de un viaje de muchas encarnaciones donde realmente podemos dar el paso a vivir de una forma más pura y libre. El tener más conciencia sobre la dinámica de nuestra vida personal y colectivamente es un salto cuántico en esta humanidad que conformamos. Millones de seres están despertando, cambiando su forma de ver, pensar y actuar… Y eso es algo inédito. Encima con la conexión de Internet todo se sabe como nunca antes, entonces la vibración del Nuevo Mundo se expande y llega a rincones insospechados donde cada uno a su forma (cuidando la naturaleza, reciclando, haciendo terapias complementarias, saliéndose de los trabajos formales, meditando, creando escuelas de formación o pensamiento más abiertas, etc.) va dando vida al gran cambio del cual hoy somos protagonistas…

Y todo sucede en este planeta y Universo. Por eso comenzamos el ritual del 21 de diciembre no sólo con silencio y conexión, sino también honrando nuestras raíces, con esta música poderosa:

Honramos también al Sol, con sus rayos de vida que llegan con fuerza en este tiempo al Sur que hemos elegido habitar… El ritual avanza con luz, sanación, cariño, alegría, compartir, unidad, purificación, emociones… Y, de nuevo: ¡Qué bello es celebrar! Qué emoción ver nuestras sonrisas, fragilidades, poderes, tristezas… Es muy sanador vivenciar que somos iguales y uno solo, un todo de luz en cuerpos y experiencias humanas, todos lidiando con los retos de esta vida y sonriendo al reconocernos cómplices del amor que tenemos dentro… Gracias, señor Sol. Gracias a la Vida que siempre nos ha dado tanto. Gracias a todos los que decidimos ser protagonistas de este tiempo mágico… Somos muchos, poniéndole luz al día a día, y eso no se vive a cada rato, ni en todas las vidas. Es tremendo privilegio. Gracias, ¡Feliz Verano. Feliz Ingreso al Nuevo Mundo!

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