¿Qué te hace feliz?

Últimamente (hace varios meses, la verdad) me despierto con una mezcla de risa y curiosidad: “¿Seguimos aquí?,  ¿aún estamos vivos?, ¿se habrá acabado todo ya?, ¿esto habrá reventado?”. Después de abrir los ojos, respirar profundo, agradecer y sentir, me hago estas preguntas. Luego me río y digo “ok, aquí vamos de nuevo, planeta Tierra, jajaja”, mientras me dispongo a levantarme y comenzar el día…

Y como -al igual que muchos- me paro desde otra realidad, lejos de discursos mediáticos que aturden, distorsionan, dividen, generan miedo y masa de población que deja de discernir y cree todo lo que se publica o se dice oficialmente; lo cual no me hace mejor ni peor que nadie, simplemente es una práctica instintiva de mucho tiempo, capaz de siempre; dejé de enterarme de todo lo relativo al famoso bicho y demás oscuridades que tanto nos han servido –entre otras cosas– para potenciar procesos de despertar y para reconectar con lo verdadero e importante para cada uno. Bueno, esto último igual es una decisión. Además de ser algo con lo cual no contaban los creadores de todo este tinglado disfrazado de bicho. No hay mal que por bien no venga, dice la sabiduría popular.  Muchas veces las peores condiciones, el dolor y la opresión, son el mejor terreno para abrirnos al lenguaje del alma, bajar el ego y comenzar a vivir de otra forma. Aunque, por supuesto, no tiene que ser el único factor para comenzar una Vida más conectada. La alegría y el agradecimiento también pueden serlo.

Y en medio de todo este plan para infundir miedo a los humanos, cuyo afán es el control y otras cosas, al cual confío, dado los tránsitos astrológicos (donde la potencia en Capricornio, signo de tierra, material, que rige la ambición, los temores a que vean nuestras fragilidades, la exigencia, el logro, las grandes corporaciones políticas, sociales y económicas, el patriarcado, el afán de hacer cosas importantes), le queda poco, pues este signo dejará de ser el protagonista hegemónico para abrirnos paso a energía más creativa poco a poco, con Acuario, Géminis y Tauro como vibraciones más presentes en 2021 (si es que llegamos allá, ja); se abre ante nosotros lo simple y lo circular. La base.

Tuve unas cuantas lecturas de carta astral las últimas semanas donde recordamos esto. Volver al origen, al goce de SER HUMANO. A la VIDA con su infinita generosidad y belleza puesta en cada detalle que, dados múltiples factores dejamos de apreciar. Parte intrínseca de este viaje de ser humanos es el goce de los sentidos, de la Vida en sí. Y si bien el practicar consciencia (lo que llaman camino espiritual) lo activa, no pocos se quedan en lo que defino como “vitrineo espiritual”, es decir, quedarse en la mente, en la idea, en “qué lindo”, pero sin practicar, sin hacerlo propio, hacerlo carne.

Ahora, en meses de mucho absurdo dando vueltas, de cambios planetarios notables, en un tiempo único para toda la humanidad para el cual nos preparamos por mucho tiempo y encarnaciones; en momentos donde la oscuridad de nuestro ego personal y colectivo tironea para que permanezcamos en el mundo antiguo… La nueva humanidad, como lo dije en estas Predicciones del 2020 puja por nacer y nos devuelve la conexión con la belleza que somos, presente en toda esta experiencia humana.

Por eso, mi pregunta ahora es: ¿Qué nos hace felices? Porque eso es una gran clave en este momento. Esa es la semilla para el nuevo tiempo. Eso es lo que ayudará a que, pese los dolores de parto en los que estamos, podamos sentir y saber que la Vida con todo su poder, amor infinito y belleza inconmensurable nos habita, nos atraviesa y nos acompaña incondicionalmente para ser lo que vinimos a ser: Seres poderosos en una Tierra prodigiosa.

Imagen de Beth Thomas en Pixabay

En estos momentos me hace feliz sentir y contemplar los árboles de verde vibrante, las nubes y el sol, la brisa, la lluvia, los arcoiris, el aroma del café, la risas de los niños jugando libres, la energía pura de la señora que me vende una mata de orégano y otra de hierba buena en la feria, caminar sin tiempo, sentir el silencio, ver la telenovela turca que tiene muy buen guión, reírme a carcajadas con el chat familiar, conversar con la chica de la tienda que igual que yo no cree nada de la ‘actualidad’ mundial, compartir con don Arístides que vende quesos de campo y que sí cree todo lo de la TV, cortar cilantro fresco para el almuerzo y la cena, el color turquesa en todas sus manifestaciones, la música,  escribir, iniciativas valientes como las de Virginia desde el sur de Chile y que se replican en todo el mundo, leer un libro de canalizaciones que está muy bueno, conversar de otros temas y reírnos de este presente con varios a quienes quiero, sentir el sol en la piel, un trozo de kuchen en el jardín, la risa de un chico en la tienda a quien asusto porque está con audífonos y no me vio entrar, el desayuno con café turco a media mañana, los colores y el aroma de la fruta de primavera, los abrazos, los gestos de amor, el éxito y la sanación de algunos cercanos, el atardecer, el guardia del supermercado a quien no le resulta tomarme la temperatura y le digo: es que soy extraterrestre, no marco nada –mientras me mira con ojos extrañados cuando sigue no resultándole la medición y ambos nos reímos mientras él mueve la cabeza y me deja pasar en medio de bromas…

Muchas veces respiro, cierro los ojos ante estos tesoros y me siento más que feliz. Porque esto somos: Amor, naturaleza, risa, sabores, aromas, colores, gestos, ingenio, conversaciones, instantes, dulzura, miedos, preguntas, vibración, juego, sencillez, compartir, creatividad, poder… Luz. Apreciarlo nos ayudará a sembrar y cosechar el Nuevo Tiempo en vez de perpetuar el antiguo que –enhorabuena– despedimos, con todo lo que nos regaló y enseñó… Y a ti, ¿Qué te hace feliz?

 

CHARLA para lo que queda del 2020

¡ADIÓS, MUNDO CRUEL!

… Y ahora… ¿Qué hacemos? (Primera Parte)

Sábado 15 agosto, 11 am de Chile, vía Zoom

Porque vivimos tiempos extraordinarios donde el GPS se extravió y ya casi ni sirve;  porque estamos en plena despedida del mundo voraz que conocíamos; porque estamos dando a luz a una nueva humanidad, al planeta y a nosotros mismos; porque más vale reírnos un poco de todo esto, junto con saber dónde estamos parados y de qué se trata este segundo tiempo del inigualable 2020; y porque este profundo proceso de transformación no se detendrá, pero también está lleno de activaciones y oportunidades… El sábado 15 de agosto, a las 11 am de Chile  los invitamos a una Charla online para saber más de esto, del rol que a cada uno le corresponde y de la mirada que la astrología nos abre sobre nuestro presente y de los meses que quedan de este año inolvidable.

Compartiremos una explicación basada en la voz de la Consciencia y de la Astrología para que todos comprendamos mejor estos meses que se asoman más que intensos y así lleguemos al fin del año (amén) con nuevas herramientas que nos permitan vivir este ciclo –que abarca hasta 2022– con mayor alegría y autenticidad.

La charla durará dos horas, será online vía Zoom, vale $10 mil CLP por transferencia electrónica, ó 18 dólares por PayPal (también hay cupos rebajados o liberados para quienes están sin ingresos) y en ella explicaremos el para qué de estos tiempos tan agitados que, aunque no podamos verlo del todo, son de un gran despertar que abre valiosos caminos. Cerraremos con una breve meditación para honrar y despedir lo vivido, junto con activar nuestro poder para lo que viene. Los dejamos  muy invitados y acá al final van las indicaciones. Gracias por asistir y compartir. (También estaremos dando más info por Instagram en la cuenta @astroalmica). Es probable que realicemos una segunda parte en enero 2021 (si es que llegamos allá, jaja).

CUÁNDO: Sábado 15 de agosto a las 11 am de Santiago de Chile. Dos horas de duración con un intermedio de 10 min.

CÓMO: Escribir al correo eventosastroalmica@gmail.com para recibir los datos de transferencia o de Paypal. 

CUÁNTO: $10 mil chilenos. $18 dólares por Paypal. (NOTA: Si alguien está sin ingresos pero quiere asistir igual, puede escribirnos; tenemos algunos cupos liberados/rebajados).

DÓNDE: Vía Zoom. Una vez hecha la transferencia les enviaremos link y clave.

QUIÉN: Jimena Zúñiga. Astróloga y periodista. Creadora de Astroálmica: Consciencia, Alma y Astrología; clases y charlas. 

Un abrazo. Nos encontramos y acompañamos.

Abril, paciencia ¿a mil?

Durante el fin de semana la casa se llena de buenas conversaciones, risas, anécdotas, lágrimas, sanación, compañía, descanso, aromas, sabores, amor… Llegan los amigos -de lejos y de cerca- y la familia a visitar para compartir después de un tiempo de no vernos, donde antes no hubo tanto espacio para simplemente estar y descansar en la complicidad que da el querernos y el saber quiénes somos.

La estadía de Júpiter en Escorpión (hasta noviembre 2018) nos trae mucho de esto: valorar la intimidad; la conexión más profunda desde la alegría, desde el aprender juntos… Y ahora, mientras escucho el sonido del agua de la piscina de los vecinos (tendré que ir pronto a hacerme su amiga), preparo las clases del Taller de Astrología de segundo nivel (acá la info! Quedan un par de cupos) y miro el cielo astrológico de abril y mi primera impresión es… Aguante! Vaya que necesitaremos paciencia y practicar eso que nos cambia la vida pero que el sistema nunca promueve: detenernos.

Mucha tensión entre la energía capricorniana (tierra, solidez, metas, conservadurismo, estructura, disciplina, frenos, crítica, padre, sabiduría) y ariana (fuego, impulso, prisa, inicios, jovialidad, improvisación, rabia, adolescencia, valentía) se mostrará en terrenos internacionales, personales y sociales. Esto, además de levantar conflictos, obstáculos, sorpresas, oportunidades de comenzar cosas importantes y de lograr, hará aún más necesario que observemos con calma y una buena respiración lo que sucede para luego de eso tomar decisiones. Y es preciso recordar que una decisión también puede ser no hacer nada por ahora; que no es evadir, sino en serio asumir que no es el momento y que probaremos a ver qué pasa si esperamos un poco. Muchas veces puede ser un acto de coraje decidir no hacer o restarse… No todo pasa por la acción.

Abril (mayo hará lo mismo) nos pone enfrente -con más claridad que en otros momentos- los efectos de nuestra vibración. Todo lo de afuera es una consecuencia de nosotros mismos y no una causa de algo ajeno a nosotros, ¿verdad? ¿O aún creemos que es al revés? Lo de afuera no sólo nos refleja, nos complementa, nos muestra qué sembramos y cosechamos, qué oportunidad hay, qué aprendizaje vivir, qué atraemos, qué dejar, qué tomar, en qué estamos, cómo somos… No es para nada casual encontrarse con gente neurótica, o floja, o agresiva, o triste, o buena onda, o divertida, u honesta, etc. Todo está conectado a nuestro estado vibratorio y ofrece una oportunidad, ya sea de aprender, de cambiar, de descubrirnos, de compartir, de reírnos de nosotros, de aceptar…

Las tensiones que Marte, planeta guerrero e intrépido, junto a la energía ariana/capricorniana nos traerán, nos piden mucha flexibilidad y humildad ante la frustración y ante provocaciones del ego. E igualmente posibilitan que nos atrevamos, que esperemos para elaborar una mejor respuesta o estrategia que sí pueden dar resultados, pero luego de aceptar algunos No iniciales de la Vida.  Y tendremos una aliada: la diosa Pallas, sabia y visionaria, que recién entra a Géminis, nos permite mirar más allá de nuestro ombligo y movernos con más análisis y frescura. Abril trae muros y frenos, pero también recompensas a la paciencia, a la creatividad frente a los problemas, nuevos caminos y formas, y también trae mucho para contar.

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Ahora, igual hay un ultimátum: dejar a la víctima, al rescatador y al victimario que todos llevamos dentro en algunas actitudes y áreas de nuestras vidas. Abril nos pide ocuparnos de nosotros, hacernos cargo de nosotros, no del otro. No es individualismo. Es consciencia: si yo cambio, el resto (mis ambientes, mis vínculos, mi cuerpo, mi estado) cambian. Si dejo de echar la culpa y de interferir, cada uno comienza a encontrar sus respuestas y experiencias…

Abril nos abre caminos a raíz de la frustración, de ciertos obstáculos. Sin ellos -muchas veces- no encontraríamos nuestro valor y talentos… Paciencia, aguante y confianza en el camino de este potente 2018, con todo lo que trae!

Mágica pausa en mayo-junio 2015

Nos juntamos una tarde soleada de otoño con un artista a conversar de la carta astral de Chile. Él necesita más material para una nueva obra en gestación y es muy apasionante compartir su mirada, la de otros chilenos de distintas disciplinas con quienes ya investigó y la mía respecto a quiénes somos, cómo somos, dónde estamos y de dónde venimos, cuáles son nuestros caminos de sanación (felicidad), nuestros aspectos luminosos, oscuros y opacos… Como nada pasan más de dos horas y aún siento que quedan capas y capas de este Chile tan bello, profundo, doloroso, precario, sanador, poderoso, tímido, rígido, creativo… Como en la lectura de carta astral, la gente viene a lo mismo (lo sepa o no de antemano): a conectar con sus verdades, a tener respuestas interiores, a reconectar con su sentido de vida, a encontrar más herramientas para caminar… Disfruto cada lectura aunque hay algunas más fluidas que otras, por lo general todas son muy profundas y algunas sorprenden… Y muchas veces es muy emocionante la transformación que se produce… Estos días han caído varias lágrimas en las lecturas, tanto por los procesos de cada uno en estos años intensos y verdaderos, como también porque el corazón se deja ver en este espacio de interpretación de nuestra matriz astrológica…

almaentierra¿Por qué? Creo que muchas veces el detenerte a mirarte a ti mismo con más amor, por tanto con aceptación, es un acto sublime, de vibración muy elevada. Entonces a la mente egótica nuestra no le queda más que ceder el espacio al alma-corazón y ambos pueden suspirar y recuperar su protagonismo, pueden tomar el mando… Pero, lo hemos compartido acá muchas veces, el sistema no promueve la pausa, la detención. No le conviene que despertemos, que dejemos de creer en que hay que hacer y tener cosas, que conectemos con lo verdadero, que produzcamos menos… A nuestro querido ego tampoco le conviene que paremos con consciencia (muy diferente al detenerse desde el evadir, desde el ser pasivo o cómodo, ojo); al contrario a él le va mucho mejor que mantengamos nuestros hábitos de desconexión diarios, los que sean: trabajar, hablar, comer, rabiar, temer, sufrir, ver noticias (ja,ja) hacer, ocultar, someterse, rebelarse, quejarnos, criticar, comprar, pensar-sentir, defenderse, etc., etc., Todo aquello que hacemos en automático o con amplificador…

Y este mes que comenzamos ahora el 18 de mayo nos propone el acto sagrado de detenernos. Para mí misma no es fácil con la agenda llena hasta mediados de junio de cartas astrales, viaje, preparación del próximo ritual de invierno (sábado 20 de junio), despedidas, bienvenidas, festejos, reuniones, talleres… Pero ayer me tomé un espacio antes de las clases de baile en el gimnasio al terminar el día y también por la mañana en mi sesión de acupuntura. Una vez que el doctor se fue y me dejó con las agujas, pese a que en la camilla del lado una señora hablaba en chino mandarín y me causaba gracia, respiré varias veces y entré en mí, en mi corazón, en mis certezas, en ese momento… Cuando al rato el doc vino a sacarme las agujas encontré que fue muy luego, pero estuvo bien. Fue preciso. Por la tarde, algo cansada, me detuve unos minutos en casa mirando la noche y sintiendo la energía de la tarde; una hora después salí al gimnasio a una clase bien exigente donde puro improviso los pasos y me río porque no me da pa’ ser prolija con la coreo pero sigo el ritmo y la disfruto, es bello sentir la energía de varios bailando y cómo ciertos movimientos parecen elevarnos, se siente la cadencia personal y grupal, el cuerpo y el corazón elevándose…

Esta semana se unen la Luna nueva en Tauro con el inicio del viaje retrógrado de Mercurio (planeta de los intercambios y la comunicación), juntos nos proponen una pausa sagrada. La tierra estable y sólida de Tauro nos da la posibilidad de encontrar centro, estabilidad interior, no afuera: en un trabajo, un monto de dinero, una relación, un estado de salud… Sino dentro nuestro. Estamos en tiempos muy agitados y es absurdo seguir buscando afuera algo que podemos tener dentro para que gracias a cultivarlo luego podamos encontrarlo con más facilidad en situaciones externas, aunque por estos días parece no haber nada sólido; sólo el caos, el desorden o la incertidumbre suelen reinar. Y está bien, es una maravilla, es un terreno de práctica de adaptación, flexibilidad y sabiduría; un espacio de crecimiento, y una tremenda oportunidad de ser estables internamente, de estar centrados, agradecidos y vitales en medio de huracanes, terremotos, volcanes e inundaciones literales o simbólicos. Estos fenómenos están pasando afuera y dentro nuestro.

Este mes con la Luna taurina nos propone valorar otras cosas y tomar iniciativas con más templanza, sin impulsividad, con más cuidado por nuestro cuerpo y energía. Además, podremos vincularnos con el dinero de otra forma, tenemos la posibilidad de mirar cuánto apego, rigideces y creencias antiguas tenemos respecto a una energía que nosotros creamos. El dinero es nuestra creación, ¿por qué despreciarlo? –Ahí te la dejo.

Y mi querido dios Mercurio, compañero fiel y chistoso de esta encarnación, aquieta sus alas y se suspende en el aire geminiano siempre activo… Desde el cielo dice: basta, stop! Hay que depurar la mente. Y más aún cuando Marte anda cerca y tiene a muchos discutiendo, alborotándose y reaccionando con impulsividad y/defensa, gestos absolutamente pasados de moda. Ahora este dios parlanchín, jovial, informado, inteligente, conector y versátil, suspende su accionar y puede ponerse sarcástico con ciertos baches que vivamos en torno a documentos, mensajes, encuentros, traslados, firmas. Pero también se etretendrá dándonos espacios para madurar ideas, masticar proyectos, repensar situaciones. Y puede aplaudirnos si decidimos parar unas veces a la semana -o diariamente- para mirar nuestra vida y poder comprender en más profundidad qué decisiones tenemos que tomar aunque aún no sea el momento… Estas semanas nos reconectan con nuestras verdades -como si ya no estuviésemos en eso todo este 2015- pero desde una mayor madurez que nos lleve a actuar con consistencia…

fr4Y hay otro regalo más. Es un muy buen tiempo para buscar inspiración en acciones más sutiles como pintar, cocinar, cantar, oír música, bailar, jardinear, mirar el amanecer y el atardecer, sentir el viento, pasear sin afán… Desde acciones con una vibración más suave y conectada, en gestos aparentemente simples pero profundos podemos encontrar poderosas respuestas a temas pendientes o que nos agobian y, de paso, activar la magia en nuestra vida

Nadie dijo que este año fuera fácil, pero este ciclo 2015-16 nos trae de vuelta nuestro poder y éste no se activa sólo desde la acción, a veces el gesto más poderoso y significativo es Detenernos. Y ahora, el cielo apoya y bendice esta detención consciente… Buena pausa para todos!

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