Júpiter en Capricornio: ¿Aguantaremos tanta verdad?

Quise escribir un par de veces en medio de esta transformación que atravesamos en Chile y  también otros vecinos.  Al final no pude; la vorágine tuvo más fuerza. Y acá estoy, camino a los bosques y lagos sureños para escribir las Predicciones 2020; cansada como tantos que habitan esta tierra actualmente convulsionada de esta América más viva que nunca, atenta a la cantidad de señales que cada día se muestran en este renacer planetario, contenta porque algo en mí sabe -tiene certeza- que esto es muy beneficioso y es la caída definitiva -aunque paulatina- de este sistema cruel y desconectado que se nos ocurrió crear para vivir y que, como compartí en el audio de la nota anterior, se nos metió en los huesos y nos hizo distorsionar y profanar muchas cosas… Pero acá continuamos, recuperando centro cada día y recién sacudidos por el desmorone de las estructuras que desde 2008 anunció Plutón en Capricornio que destruiría, tiempo en que comenzó la crisis subprime como gran ícono de lo que ya no se puede sostener y de lo que vendría sucesivamente en varios países;  proceso al cual se sumó desde fines de 2017 Saturno, bautizado como  don Satur en este blog, con toda su sabiduría y, por si no bastara, ahora se sube al carro nada menos que Júpiter, un eterno bromista nada liviano.

Siempre hablamos por acá de la tríada: 2018, 19 y 20, que eran años muy poderosos. Claro que ni Ecuador, ni Bolivia, ni Chile, ni México, ni Brasil, ni Colombia, ni Estados Unidos, ni China, ni España, ni Francia, ni Reino Unido, ni Irán, ni Hong Kong dimensionamos de qué se trataría ese poder transformador, al cual varios otros rincones se sumarán este 2020.

Y,  Júpiter desde su trono dorado nos dice hoy 2 de diciembre: ¡Falto yo, chicos. Esperen que daré más material; miren que esta sacudida fiesta no me la pierdo! Claro, por si nos hiciera falta estímulo, a este coloso, dios temido, venerado, respetado y paradójico, se le ocurre despedirse de su casa sagitariana donde estuvo el último año y desde donde agitó el fuego, el sentido de vida perdido por muchos, las verdades en las iglesias, la justicia, la migración, los magisterios, la educación y los estudiantes, entre otros. Ahora Jupi agarra su copa de bronce, sus libros importantes (que no son pocos), su pasaporte intergaláctico y -por supuesto- su lupa y su dron de última generación (regalado por Urano y Neptuno) para recorrer a su antojo y sin prisa las secas tierras de Capricornio durante un año. Aguante las cabras, los arianos, cancerianos y librianos que les toca crecer -como a todos- solo que con más intensidad. Ideas aparentemente antojadizas del Universo, ¿no?

Al menos yo, siento e intuyo que aquí, en esta verdadera erupción social de Chile y sobre todo en el (no) manejo de ésta falta algo… No sé qué es. Pero aquí hay más de algo oculto que falta se revele. Y viene del poder explícito y de ese que está en la sombra pero que todo lo mueve. En este intrincado puzzle chileno que algunos llaman crisis o estallido social y que yo –junto a otros– prefiero llamar parto, transformación o nuevo país, falta una pieza clave. Y aunque mi energía geminiana está intrigada y expectante, mi consciencia sabe que esto se sabrá más temprano que tarde. Confío en los juegos y enseñanzas de Júpiter, también en su lado copuchento, chismoso, que no quiere guardar secretos, más bien adora contarlos. Al pasar por Escorpión (regente del poder, la intuición, la sexualidad, la investigación, la alquimia, las muertes literales y simbólicas) hace dos años él se encargó de destapar el abuso como un tema que cruza a la industria del espectáculo, no solo a las iglesias y a otras instituciones y salieron varios nombres a pasear por allá y por acá. A él le debemos el Me Too y sus derivados; enhorabuena.

Comenzamos con esta entrada de Júpiter a Capri un año de verdades que pueden resultar chocantes y/o dolorosas en varios puntos de este bello planeta. Terminará de salir lo peor y lo mejor de nosotros. Porque ya no se nos permite construir en base a mentiras, maquillaje de lo que está mal, ni añoranzas ni fantasías presentes o futuras. Júpiter es un irónico buscador de verdades y Capri es la realidad en sí misma; además de regir todo lo financiero y político; las grandes estructuras de la sociedad. La última vez que estuvo en estas tierras le ayudó a Plutón a avivar la mecha de las crisis en Estados Unidos y Europa. Ahora –además de los ya nombrados– Argentina, Suecia, India, Grecia, Italia, Alemania, Japón y Rusia pueden sumarse a las erupciones actuales. No necesariamente en torno a lo económico, sino desde el asumir realidades que nos tocarán a todos. Vienen verdades en torno a las prácticas que tenemos con el dinero, el trabajo, la ambición, con nuestras rigideces y miedos, con el patriarcado que portamos por dentro y por fuera, el éxito, la acumulación, la tercera y cuarta edad, las autoridades; también en torno a la minería, las tierras en sí, las grandes corporaciones y… el dinero del narcotráfico que cruza distintos poderes, incluido el que está bajo algunos “deportes”.

Hoy más que antes vivimos eso de todo está conectado y de Somos Uno. Y Júpiter en Capricornio nos lo hará sentir en la piel. No sé si todos aguantaremos tantas verdades personales y colectivas. Pero lo que sí sé es que solo con éstas podremos construir lo nuevo. Se asoman en especial siete meses más de golpes de realidad necesarios e impostergables, así que es mejor asumir no solo eso que emerja ante nosotros y todo aquello de lo cual no hemos querido hacernos cargo en los últimos años, sino además que estamos en un camino desafiante, con mucha belleza, impregnado de Amor a esta experiencia humana y –aunque no lo parezca– cada vez con mayor consciencia. Por eso, entre otras cosas, ya no podemos mentirnos. ¡Al fin! Bienvenido, Júpiter, a esta fiesta o festival de la Verdad por más que duela.

A raíz de los eclipses: Tiempo de valiosas Verdades

‘A pedido del público’ y antes que se me olvide, les cuento que desde el 21 de agosto haremos un Taller práctico sobre nuestros mejores amigos: El Ego y el Alma. Son tres sesiones y acá está la info: https://condestinoa.com/taller-del-ego-al-alma/. Y también, porque Viña tiene Festival,  desde fines del mismo mes estamos coordinando todo para dar el Primer Nivel del Taller de Astrología Álmica en Viña del Mar. Click aquí para todos los detalles!

Y a raíz del primer punto, nuestro querido ego, vaya que ha dado material en este tiempo eclipsado. Siempre es así alrededor de los eclipses. Lo que pasa es que ahora está más potente porque Don Satur el planeta de Capricornio, el señor de la sabiduría y la realidad está más que involucrado, junto al profundo sarcasmo de Plutón que apenas levanta una ceja para mostrarnos con un espejo en la mano todo lo que es compulsivo, apegado y rígido en nosotros. Mientras Júpiter desde Sagitario, echado en una sala de aeropuerto a la espera de su próximo vuelo y con un libro en la mano, después de comer unos bocadillos, dice: cuéntame más… Más de tus excusas para no crecer, para autoengañarte, para evadir, para no oír a la Vida y sus enseñanzas… Y también cuéntame de qué te has dado cuenta estos dos últimos meses, qué sabes que necesitas cambiar más allá de si estás de acuerdo o no, qué avances personales tuviste el primer semestre y qué experiencias nuevas te han apasionado… Quiero saber…

Y aquí estamos, en plenos efectos de los eclipses en el eje Cáncer/Capricornio (esta tarde tenemos uno parcial de Luna llena en Capri), que nos devuelven varias cosas: lo esencial, la autenticidad, las verdades de cada uno, ajustes de los caminos de vida personales y colectivos, mayor conexión con el cuerpo, mayor identificación con nuestros oficios, renovación de nuestros afectos para gozarlos y compartirlos, mayor integración -en vez de rechazo- de los padres que escogimos (gesto básico de crecimiento en esta existencia humana)… Estos eclipses nos regalan la posibilidad de nutrir más profundamente nuestra vida familiar/afectiva y nuestra vida laboral/material… Y para recibir esta bella posibilidad hace falta mirarnos más interiormente antes de mirar al resto, detenernos un poco cada día, sentir sin dramatizar, indagar en nuestros dones, crear prosperidad en vez de pegarnos en la escasez, dejar que la Vida sabia pulse e indique el camino…

Alrededor de los eclipses, además, las relaciones se mueven mucho. Hay gente que sale o se distancia de nosotros, hay gente nueva que llega y es clásico que algunos del pasado reaparecen… Se activa lo verdadero y los lazos que ya cumplieron su cometido tienen que retirarse por doloroso, incómodo o raro que nos parezca… El alma no entiende del qué dirán, ni de agradar ni de disimulos, y los eclipses, como dije en otra nota, activan lo genuino: los caminos verdaderos del alma, las razones por las cuales hemos vivido distintas cosas y que conforman propósitos de Vida ahora se despliegan para que comprendamos y tomemos esos caminos…

Y para esto último, los perfectos hilos que tejen nuestra trama colectiva se encargan de mostrarnos actitudes de los otros que ya no podemos pasar por alto, de hacer que no podamos encontrarnos pese a nuestros intentos, o de hacer que todo fluya, de que coincidamos en los momentos y espacios precisos; de que nos peleemos; de que nos reconectemos; de que hagamos gestos reparatorios si antes hicimos daño (no basta con pedir perdón u ofrecer disculpas, ojo!)… Ahora (desde fines de mayo realmente), y en especial por lo que queda de julio y hasta todo septiembre veremos nuestras verdades y las de los cercanos para tomar decisiones más honestas que provocarán cambios y activación de estos caminos álmicos…

Y por si a alguien le faltan ingredientes en esta poderosa sopa, el lindo de Mercurio está retrógrado y me da mucha risa que él sea el primero con quien me encuentro en una mañana por el jardín botánico de Buenos Aires, en un viaje breve e intenso por la ciudad y, nada más entrar, está él con sus zapatillas aladas y digo: ¡Miren quién está ahí! Jajaja. Nos reímos frente a uno de los dioses más divertidos del cielo y de la astrología, de espíritu siempre joven, adaptable, sociable, ingenioso, versátil, movedizo y cuentero. Bueno, él hasta el 1 de agosto estará retro en Leo y Cáncer y durante estas semanas nos permite -no casualmente- estar más ‘intro’, darnos más tiempo para procesar lo que sentimos y lo que queremos hacer, dejar en pausa -hasta elaborarlas mejor- acciones motivadas por el capricho, la vanidad, la melancolía, el orgullo; revisar mejor los acuerdos y desacuerdos…

Atravesamos meses muy enriquecedores interiormente, que nos piden ir con más cuidado de nosotros mismos y del ambiente. Y cuidado no es miedo sino amor. Más conexión con quienes somos tanto desde el cariño, como desde el tirarnos las orejas frente a los arranques de nuestro ego, como también desde el humor y desde el mirar con los ojos del alma qué se abre, qué se cierra y qué queda en pausa para nosotros… Enhorabuena. ¡Que podamos cambiar la mirada, disfrutar y agradecer!

La comodidad… Ja

Me ha costado mucho escribir el último tiempo. Pero aquí estoy, entre cansancio, alegrías, buena compañía, confirmaciones en torno a la astrología y las clases/charlas, agradecimiento, el constante camino de consciencia (nada fácil y apasionante a la vez), el duelo en distintas manifestaciones, el reinicio de la Vida que pulsa a cada instante…

Paso por Curicó para dar una charla titulada Astrología, qué es y de qué nos habla, en el Primer Simposio de Terapias Holísticas de esta ciudad, un encuentro muy enriquecedor donde exponen profesionales y autodidactas como yo, de varias disciplinas, organizado por el centro Manas.  Varias lágrimas caen entre los asistentes en medio de algunos testimonios y meditaciones; es muy sanador valorar lo vivido,  soltar lo que nos pesa y agradecer…

Yo estoy muy sensible (no triste ni frágil; estados de gran belleza y muy valiosos  que cada tanto se instalan en el camino de cada uno) y está bien. Siempre habitó gran sensibilidad en mí, que no sabía explicarla y últimamente me tienen dándole más y más espacio. Junto a esto, con varios alumnos y amigos comentamos la intensidad de estos últimos dos meses. Y yo digo sí, e igualmente no es abrumadora porque es más interna, provoca mayor reflexión que en otros ciclos y el paso no menor de asumir,  y porque… Estamos más grandes (amén, insha’Allah, así sea; y todas las anteriores). Digo, hay muuuchos que ya entendieron que no podemos solos, que hay que pedir ayuda (valiosa práctica de humildad y cooperación); que nuestros estados emocionales/mentales se reflejan en lo que nos pasa, que no hay casualidades en lo que atraemos; que no somos víctimas de nada ni de nadie; que los caminos del alma son misteriosos, hasta chistosos y a ratos incluyen dolor; que hay mucha belleza y amor en cada capítulo de nuestra vida aunque a ratos queramos borrar algunos, jaja (¿sí o no que dan ganas?… jajajaja).

Con Júpiter en Sagitario, Don Satur y Plutón en Capricornio acompañando a los nodos, con Quirón en Aries, con el perla de Urano en Tauro y con Lilith en Piscis….Estamos en  gran activación de madurez, en mucha limpieza de situaciones pasadas (de esta vida y de otras) que nos tenían atrapados o en niñerías, drama  y en gran ‘individualismo narciso’ propio o mutuo. Pero por sobre todo, estamos frente a GRANDES VERDADES nuestras y de nuestro contexto -por vergonzosas o dolorosas que sean- y llamados a soltar algo que ya no no nos corresponde: La comodidad…. Mmmm!

¿Qué? No se trata de vivir incómodos, en sacrificio o sin darnos gustos. Muy por el contrario. Esas formas son enteras antiguas. Fueron. Se trata de comprender y practicar que ya no nos dejan estar solamente -o mucho rato- en lo conocido (en especial si es tóxico; dícese de hábitos, relaciones, espacios, roles, trabajos, actitudes, dinámicas, creencias… insanos, que bajan y opacan nuestra energía). Tampoco nos dejarán hacer las cosas como siempre, sin correr un poco de riesgo, sin soltar unas cuantas barreras, sin activar nuestros dones creativos, sin ampliar nuestras experiencias y campo de acción. Nos corresponde explorar más y ser otros. Ya no podremos quedarnos en creencias pegadas y en el miedo a perder lo actual -que a veces es bien fatal, digámoslo-; la Vida nos insta a ir más allá, aunque sea en pequeños gestos cotidianos como probar sabores (ojo que nuestros cuerpos están muy distintos y es bueno ajustar la comida también), colores, lugares, expresiones nuevas…Por @tutehumor

Hacer lo de siempre de la misma forma, con los conocidos, con las mismas quejas (ja) y encima -algunos- pasando a llevar la armonía y/o a los demás tiene ahora un gran freno y carcajada del cielo astrológico, que nos empuja a vivir con pasión y nuevo sentido en estos años, en que atravesamos una renovación vibratoria poderosa…

Por eso para los egos más rígidos y miedosos, o para la parte nuestra que se para desde estas dos energías, este tiempo es más desafiante y provoca angustia: ahí están los  grandes mercados, los países antiguos y poderosos sin saber mucho qué hacer, las iglesias todas (gracias por mostrarnos cada vez con más fuerza que no son necesarias), los tradicionales lugares del conocimiento intelectual y/o académico que ya son un arcaísmo en sí mismos porque hoy el conocimiento se expande vibratoria e intuitivamente a todo el planeta y a nuevos puntos de éste… Todo refleja nuestros propios procesos de liberación de pesos y reinicio de Vida en medio de la incertidumbre pero para el cual tenemos nuevas herramientas también…

Ahora reescribimos nuestras vidas; este universo que somos y habitamos está en un reinicio muy conmovedor… Es un honor y un gran privilegio vivir en estos tiempos nacientes que comenzaron con más potencia de 2011 hacia acá… Entonces, querer estar cómodos -a ratos estáticos- ni siquiera es imaginable; estamos en pleno renacimiento, muy agitados interiormente para mover nuestras cortinas, ver el presente de otra forma y salir a vivir con nuevos pasos que nos permitan disfrutar cada vez más…

Hasta pronto! (espero!)

2019: “Sea cortés, ande con cuidado…”

… Edúquese lo más que pueda, respete para que lo respeten… ¡Y que Dios nos ampare!”. Este lema de la popular doctora Polo  cada vez que despide su particular programa de TV siempre me hace reír y ahora pienso que podría ser el gran ‘mantra’ de este 2019, porque con los movimientos que vienen, vaya que nos haría bien…

Como señalé en estas Predicciones 2019 para Emol.com, este año es para valientes y perseverantes.  El cielo tendrá movimientos muy novedosos instándonos a hacer lo mismo con nuestras vidas. Por lo mismo, las antiguas fórmulas ya no están dando resultado (nos dimos cuenta, ¿verdad?) y esto será más evidente que antes:  atraeremos pesadas consecuencias si no optamos por acciones que a nosotros mismos nos sorprendan y nos saquen de la rueda de víctima/victimario/rescatador/ausente = pobrecito/malo/héroe/frío en nuestros distintos espacios: afectivos, laborales, estudiantiles, sociales, etc.

Entonces, mientras miro el panorama astrológico para dejar escritos los horóscopos antes de irme de vacaciones al norte y luego al sur de este bello Chile, se me ocurre dejar algunos tips o pistas, casi como botiquín, pero no de emergencia, sino como equipo básico para este año que nos propone “Madurar sin perder la sonrisa”. Acá van:

SEA CORTÉS… Soltemos nuestro ombligo:  ¿En serio todavía alguien puede creer que le está pasando algo más importante que al resto?, ¿En serio aún hay quiénes se creen superiores a otros? Mmm… ¡Atención narcisos e inseguros y todo aspecto nuestro que ande cerca de esto!: El centauro sanador Quirón llegará a Aries este 18 de febrero y no se irá de ahí hasta 2027 -vaya medicina que nos darán- para sacudirnos del egocentrismo exacerbado en los últimos siete años (incluido el de los niños actuales, por cierto; Aries rige la niñez y aparecerán paradigmas más sanos para la crianza y formación). Quirón no sólo promoverá en nosotros mayor humildad y una autoestima más sana. También abrirá espacio para que sintamos cuánto herimos al resto al estar mirándonos el ombligo y al actuar desde ahí. Junto a este centauro podremos sensibilizarnos con consciencia y vernos en mayor horizontalidad.  Es decir: todos pasamos por dolores, todos necesitamos ayuda, todos tenemos alegrías y tristezas, todos estamos creciendo, todos tenemos desafíos: no sólo usted y su pequeño mundo. Es sano que dejemos de agrandar lo que nos pasa y de cansar -o invadir- al resto con nuestro Yoísmo. Preguntar de verdad a alguien: ¿cómo estás? y escucharlo sin interrupciones impulsivas que cortan la energía será una práctica bendecida también por Neptuno en Piscis, que quiere enseñarnos a unirnos de verdad con el Todo que somos, a ser humanidad.  Quirón nos dará mucho material en estos años en torno a nuestro ego para que dejemos de tomarnos “selfies” compulsivas y abramos los ojos a lo real y al resto. Amén.

ANDE CON CUIDADO... Pongamos en una parte visible de casa la palabra Pru-den-cia: Para comer, hablar, movernos. Quirón también se meterá en esto porque él quiere que aprendamos a cuidarnos y a responsabilizarnos. Y su colega Urano, en su despedida de Aries e ingreso a Tauro (el 6 de marzo, donde se quedará hasta 2026) puede provocar fuertes sacudidas en la naturaleza, en nuestras rabias, en nuestros conservadurismos y apegos, precisamente para hacernos practicar ese cuidado de nuestra energía en todos los niveles. No es andar con miedo. Es andar consciente: Observar/sentir nuestras intenciones al hacer algo, disfrutar más lo que hacemos y tenemos, aceptar el presente y mantenernos flexibles ante los ‘No’ de la sabia Vida. Urano en Tauro nos bajará a Tierra, nos hará valorarla de otra forma, además -entre varios cambios de paradigma que nos regalará- de mostrarnos que no es tiempo de correr sino de andar, de gozar el camino y las metas con todos sus regalos. Insha’Allah.

EDÚQUESE LO MÁS QUE PUEDA…  Pero no necesariamente en la Universidad: Júpiter en Sagitario se dedicará todo el año a abrirnos la mente, a enrostrarnos temas luminosos y oscuros -ojo- de lo educacional, religioso (por si nos hiciera falta más) y creencias que ya están obsoletas. Educarnos en la teoría es entero fácil: para eso existe la infinita y bendita Internet, además del lucrativo -para algunos- y también antiguo espacio universitario que tendrá que renovarse. Pero aprender del sentido de las cosas y de la Vida misma es una gran tarea y es la apuesta de Júpiter este año: Nos invita a profundizar, a buscar nuestras verdades; también a detenernos en nuestra vocación para nutrirla si hace falta.  Es buen año para aprender asuntos que nos apasionen y abran nuestros horizontes. Junto con esto es preciso -además- dejar de creerle a las pantallas y a la cámara. Desconfíe de las redes sociales, de las noticias (y más aún de los matinales de Tv chilena; agrega mi ego). No desde la paranoia, sino desde el primer punto de este botiquín porque, por si acaso, una foto de gente pasándolo “super bien”, con una imagen chic; no excluye que esos mismos estén pasando por pruebas. Se lo digo yo que atiendo en las lecturas de carta astral a varios que publican “fotos felices y perfectas” en lugares espectaculares y que luego me confiesan no soportar o al compañero de la foto o el momento que están viviendo… Y no porque estén mal, sino porque así es la Vida: venimos a experimentar todo el espectro de colores; no sólo un par. Entonces, veamos más allá de lo aparente. Quedarse en la imagen y en los discursos oficiales es infantil. Es tiempo de, por ejemplo, buscar más información frente a un diagnóstico o un tema que nos interese; de ver con mayor detención, de encontrar lo que nos da sentido, y de reírnos más del sistema que -enhorabuena- está cayéndose a pedazos para que generemos algo más sano en poco tiempo más. Así sea. 

RESPETE PARA QUE LO RESPETEN… No creo que haga falta mayor explicación. Pero por si algún infaltable y tierno ego no lo entendió, digamos que si usted va a teñir el ambiente de baja energía, mejor guarde silencio, obsérvese y observe: segundos de silencio valdrán oro este año. ¿Es necesario opinar de todo; despotricar, defender, ofender, intrigar, agredir, criticar, etc?, ¿Usted cree que eso se queda ahí? Eso se irradia, lamentablemente, y se queda en nuestro campo energético, que luego puede llegar incluso a lo físico con enfermedades, accidentes y/o con temas domésticos donde el alma nos empuja a cambiar de vibración mental/emocional. Entonces, lo primero es respetarse: saber qué necesitamos y qué no para actuar en consecuencia; escucharse, vivir la emoción del momento (incluidos los enojos o la tristeza), darle el espacio necesario para que esté con nosotros, no negarla ni suavizarla; luego de eso -quizá unas horas después- llevarla al corazón para ‘respirarla’, así podrá ocupar su justo espacio y desde ahí, con calma, decidir qué hacer.  No se trata de ‘ser bueno’, sino de ser consciente y a veces esto puede incluir cerrar una relación de cualquier índole, decir fuerte que no o que sí, quedarse quieto, no hacer, etc. La consciencia puede tener voces e intervenciones muy paradójicas, sorprendentes y hasta chistosas.

¡Y QUE DIOS NOS AMPARE!... Por favor, que lo sagrado en nosotros nos guíe, nos hable, lo escuchemos, nos haga reír ante nuestros enredos del ego e ilumine los caminos 2019 para sonreír más y quejarnos menos. ¡He dicho, Caso Cerrado y hasta pronto!