Aquí estamos. En el Nuevo Tiempo-Mundo donde ya no hay excusas para no despertar y vivir una vida con más conciencia, pero donde también sigue siendo una opción vivirlo o quedarse en lo antiguo.
En este blog iremos dando pistas de los regalos y códigos de esta etapa-espacio recién estrenada y, para partir, comparto las PREDICCIONES 2013, publicadas en diario El Mercurio Online, Emol.com, e inspiradas en la conexión de la bella Isla Negra de la costa chilena.
Como siempre, comienzan con una presentación que viene a ser una carta de navegación para las aguas profundas e inquietas del 2013, y luego van signo por signo. Como tenemos que crecer cada día más, este año no agregué un amuleto, sino un ancla, una herramienta para estar presentes en cada aventura del año.
Un abrazo, mucha alegría, temple y sentido para los meses que vienen, seguro tendremos mucho que compartir.
Acá están lasPredicciones 2013 made in Jimena Zúñiga y acá abajo un deseo para todos los lectores de este blog. GRACIAS!
Desde hoy, hasta el 21 de diciembre y, si todo sigue, también para los meses/años posteriores… Le propongo esta lista, ilustre lector:
1. RESPIRE: Sí, ese acto automático que nos da vida, es mágico y sagrado. Inspire profundamente y exhale lentamente varias veces al día y ojalá más al levantarse. Esto le dará más centro y calma para vivir cada momento.
2. ESTIRE SU CUERPO: Si todavía recuerda que usted tiene cuerpo y no sólo una mente atestada de cosas, es-tí-re-se. Mueva su cuello, columna, cintura, brazos, manos, piernas, pies. Así, retomará energía, volverá su atención al presente y su cuerpo estará infinitamente agradecido.
3. CONÉCTESE CON LA NATURALEZA: Si puede camine por la tierra, la arena o el pasto. Si sólo puede contemplar las plantas del balcón, hágalo. Si puede ir a un cerro o parque, mejor. Si vive en el campo o en un sitio menos urbano siéntase afortunado. Ponga la espalda en un árbol, escuche los pájaros, los sonidos, mire los colores, sienta los aromas. ¿Vive en la selva de cemento? Recuerde: usted ES naturaleza, ¿o acaso creemos que el cuerpo es de plástico? Entonces, recurra al punto 2. y conecte consigo mismo.
4. FABRíQUESE UN MANTRA: Yo tengo varios. Mi favorito es: Gracias. Otro es: Esto también va a pasar, todo está en cambio. Y otro más: Todo está bien. Idee el suyo. Algo así como: Estoy protegido. La vida es bella. Confío en mi sabiduría. Amo el fin del mundo; yo que sé. Use su creatividad. Esto mantendrá su mente en algo más positivo que sólo pensar en lo que viene o en lo que hoy le falta y le da rabia/pena/frustración.
5. ESCUCHE MÚSICA POSITIVA: Que me perdonen mis amigos guatemaltecos, pero Ricardo Arjona y compañía (entiéndase decenas de cantantes meloso/dramáticos/egóticos/infantiles) no le aportan luz ni al mundo ni a este momento final, menos si usted tararea el drama melódico de turno del tipo: si te vas me muero / eres el sentido de mi vida / de qué me sirve la vida si no la vivo contigo, de que me sirve la esperanza si es lo ultimo que muere y sin ti ya la he perdido (esta última la copié, es real). Hay algunos autores bastante más alegres; música clásica, de relajación, de tambores, salsa, merengue, etc. Eleve su energía con música propositiva.
6. ENTRE EN SILENCIO DIARIAMENTE: Esto no es contrario al punto anterior, sino complementario. Al menos dos veces al día, desconéctese de lo externo y conecte con lo interno, entiéndase «voz interior», «espíritu», «luz», «ser superior», «alma», «corazón», «verdadero yo»… Como quiera llamarle. Este punto, el silencio, es CRUCIAL en estos días. Puede darse unos minutos en el trayecto al trabajo o lugar de estudios, antes o después de comer, al despertarse. Como prefiera, pero quédese en OFF.
7. EVITE EL AZÚCAR: Aunque esto es a ratos difícil para la autora de este blog, ella lo intenta día a día y sí se notan los cambios. No sólo la del té o café, también la de galletas, chocolates, arroz blanco, pan blanco, medias lunas (snif!) y pastas. Reducir «el veneno blanco» como le llaman muchos investigadores cambia nuestra energía y vibración, lo cual nos faculta para estar más conectados, sanos, además de guapos (hay que esperar el Fin del Mundo con dignidad).
(El talento agudo de Alberto Montt)
8. EVITE JUZGAR: Ante cualquier hecho que lo disguste o no le parezca bien, aplique el mantra: Todo está bien. Usted sólo observe. No critique ni al Presidente, ni al vecino, pareja, jefe o amigo. Mire con ojos neutrales (se puede). No diga (mental o verbalmente): Y este @#¢%*#& qué se cree; o cosas por el estilo. No, aplique el punto 1. de estos consejos y sólo observe qué le pasa a usted con lo que sucede. Descubrirá muchas claves para su vida, además de una potente sanación aunque sólo le sirva por pocos días antes del 21. Mejor que nada.
9. EVITE VER LAS NOTICIAS DE TV: Lo siento por mis colegas periodistas televisivos, pero esa seguidilla de hechos trágicos y/o sangrientos cargados de miedo, violencia, inseguridad, etc., usted NO los necesita en su vida, ¿O alguien considera que es un aporte enterarse de una tragedia más en esta vida y encima con imágenes y relatos que entran directo a nuestra mente? No pasa nada si no se mira el drama -o mentira o cortina de humo- de cada día «en vivo y en directo». Si quiere escuche o vea programas de análisis de la actualidad, ¿pero noticieros? Al menos yo paso. Encima en Chile son un largometraje: duran una hora y media, demasiado en estos tiempos donde las horas se aceleraron y los espacios-tiempos son un suspiro.
10. MIRE EL CIELO: (No si va cruzando la calle, obvio) De día y de noche, eleve su mirada y sienta la energía celeste, especialmente la de Sol con su luz creadora. Vea qué le dice. Quizá se vuelve un astrónomo autodidacta, quizá le da paz. Nosotros estamos conectados con lo alto -y con lo bajo, la Tierra- y es bueno recordarlo.
Atardecer pre Fin de Mundo, en Santiago.
11. NO HAGA: Aunque a su jefe esto no le gustará y quizá tampoco a sus hijos pequeños si los tiene, pero durante unos minutos al día dedíquese a NO HACER, sino a SER. Deje la computadora, el teléfono, la tele, la cocina, la lectura. Sólo siéntese a ser. Y disfrute. También puede observar la neurosis nuestra de cada día que se resistirá a esto y a los minutos querrá -o inventará- hacer algo. Usted vuelva al punto 1.
12. ESCRIBA UNA LISTA DE LAS SITUACIONES QUE LO HAN DAÑADO EN SU VIDA: Sin detalles, sólo un enunciado, escriba incluso desde su gestación (hay dolores muy antiguos y arraigados), obvio que puede incluir a sus padres (¿no ve que son sus mejores maestros y encima usted los escogió antes de venir a este planeta?) y todos los hechos que recuerde. Tiene varios días, así que no se apure. Cuando termine, lleve el papel a su corazón y diga en voz alta: GRACIAS POR TODO. Luego puede quemar el papel y tirar las cenizas a la tierra o la basura. Entonces diga de nuevo: GRACIAS POR TODO, AHORA SUELTO Y COMIENZO UNA NUEVA ETAPA.
13. ESCRIBA UNA LISTA DE LAS SITUACIONES ALEGRES QUE LO HAN FAVORECIDO EN ESTA VIDA: Recorra desde su niñez y rescate todo lo bueno, seguro es mucho. Capaz que lo pasó pésimo, pero alguien lo protegió en medio de todo, o usted logró sobrevivir a muchas cosas. Cuando termine, lleve el papel a su corazón y diga en voz alta: GRACIAS POR TODO. Luego puede quemar el papel y tirar las cenizas a la tierra o la basura. Entonces diga de nuevo: GRACIAS POR TODO, AHORA SUELTO Y COMIENZO UNA NUEVA ETAPA… Así dejará espacio para más cosas buenas: un vecino le puede regalar una vela el 21 de diciembre, o invitarlo a tomar agua, quién sabe.
14. ENUMERE A TODAS LAS PERSONAS CON QUIENES HOY (no mañana) CUENTA EN SU VIDA: Si algo le pasara, si necesitara ayuda, compañía (desde comprarse zapatos, ver un partido de fútbol, hasta compartir sus dolores o fragilidades), ¿con quiénes contaría hoy? Escriba sus nombres, agradezca a la vida y suelte, no se aferre a ellos. No sólo por el fin del mundo, sino además por el desapego, gran ejercicio para crecer en esta encarnación.
15. ENTRENE SU PODER TELEPÁTICO: Piense en la persona antes de llamarla por teléfono o de mandarle un mensaje. Transmítale lo que quiere decirle (que sea positivo, eso sí; si lanza algo negativo además de contaminar la energía de todos, esto se le devolverá antes de 21 de diciembre y con balde, ojo). Luego comuníquese normalmente. Así recuperamos esta facultad y ensayamos por si no hay comunicaciones estos días…
16. VALORE TODAS SUS CRISIS, INCLUIDA LA ACTUAL: No es castigo ni mala onda de Tata Dios ni del destino. No, aquello doloroso o incierto que puede estar viviendo hoy o en los últimos meses es limpieza, sanación y una experiencia más en el camino. Intente no enganchar, no girar en torno a su crisis; no es lindo que el mundo se acabe y usted esté enojado o dolido con su vida. Todos estamos enfrentándonos a antiguos temas que teníamos pendientes, así que siéntase acompañado: estamosencrisis.com, e indague en el sentido de esto. Y recuerde: Esto también va a pasar, todo está en cambio.
17. REÚNASE A MEDITAR: Si puede juntarse con otros (aunque sea con su mascota; conozco a gatos que meditan y hasta hacen mudras) a estar sentados, en silencio, con los ojos cerrados y poner en ese momento la intención de sanar, crecer, aquietarse o mandar buena energía, ¡genial! Si no puede, ponga esa intención en su día a día.
18. APORTE: ¿Usted cree que es llegar y pasar por este mundo así como así y ver cómo éste se termina sentado en su comodidad?, ¿cree que encarnamos sólo para tener y tener: cosas, relaciones, trabajo, logros, dinero, y sufrir constantemente por esto? Ja. Entregue algo de su energía y talentos. Ayude, colabore con lo que sea: puede ser voluntario en algo, rescatar animales, escuchar a amigos que necesitan oreja, levantar papeles de la calle, reparar cosas, sonreír a los pesados, plantar árboles, dejar de usar su auto o de fumar cada ciertos días, acompañar a un enfermo, cuidar niños, mandar pensamientos positivos a todos los seres, callar en vez de hablar cosas tóxicas, etc. Póngase al servicio de la humanidad cada día.
19. RÍASE Y JUEGUE: Ni el Fin del Mundo ni los Mayas, son algo tan serio. Este tiempo podemos reírnos de nuestro ego y sus ansiedades, prisas, apegos, miedos, obsesiones, dramas, idealizaciones. Reírnos de nuestros espejismos, de las rigideces en que caemos, nuestras críticas, etc. Ríase con lo que el destino le regale en una caminata, en un encuentro con gente que quiere, en una reunión de trabajo. Juegue, diviértase con la «realidad» cotidiana. Ponga más sonrisas, estire su ceño y relaje sus mandíbulas. El disfrute vendrá a su vida de forma potente y sin costos de envío.
20. BOTE TODO LO QUE NO USA O NO LE SIRVE: Espere el Fin del Mundo más liviano. Regale, bote, rompa, venda. Libérese de pesos, de cosas inútiles, desorden y, también, de situaciones. Comience con lo material y luego puede seguir con hábitos, pensamientos y emociones. Bótelos o disuélvalos, si no sabe cuáles, podría recurrir a los «pecados» (palabra re pasada de moda, pero en fin) capitales para guiarse: Gula (incluida la de comprar), Ira, Avaricia, Lujuria, Envidia, Pereza y Soberbia. Igual yo agregaría: Venganza, Victimismo, Dramatismo, Evasión e Infantilismo. Chau no más. No nos sirven, nos entrampan y opacan. Suelte.
21. CONFÍE: ¿En qué? En usted, claro. En la Divinidad -o como quiera llamar a lo sagrado que nos habita- que usted es, que lo inunda y guía. También en la poderosa fuerza de la vida colectiva y su magia, que nos pone donde tenemos que estar, que nos mueve siempre hacia el crecimiento, que nos regala tantas experiencias, que nos da señales y lecciones. Al miedo personal, colectivo y mediático sólo obsérvelo y abrácelo, puede aplicar el punto 1. y decirle con suavidad (al miedo) que ya lo vio y que sabe que es su ego el que teme, no usted. Confíe en la Tierra con su espíritu sabio y generoso. Confíe en el Universo y su perfección. Confíe en su conciencia, que cada día quiere despertar más y más.
Y un bonus track para antes, durante y después del Fin del Mundo: AGRADEZCA. Gracias por todo, lo «bueno» y lo «malo», clasificación que todo el rato es un espejismo pero que lleva mucho más de 2000 años usándose. Gracias porque hoy estoy aquí, por la compañía que tengo, por lo que me falta, por el crecimiento, por lo que no me gusta que me enseña tantísimo, que tiene un sentido y que puedo cambiarlo si así lo decido…
Ahora podemos volver al punto 1. y al 21. para disfrutar estos días finales que pueden sorprendernos maravillosamente. Le dejo esta canción y ¡Feliz Fin de Mundo!
-¿Está escuchando Cooperativa, vecino? -le pregunto al cajero de uno de los almacenes del barrio, donde compro quesos cada tanto, con quien siempre conversamos y bromeamos sobre la actualidad, las marchas de protestas en Chile (que comenzaron con fuerza en 2011) tanto de los estudiantes, como otras a favor del medioambiente, y también de cosas de su trabajo.
-Sí, vecina, ¿por qué? -me responde con cara cómplice-. Porque es buena esa radio, poh, vecino… Tiene que escucharla mañana a las 10:30, eso síp -le digo, a ver qué me responde.
-¿Por qué, va hablar usted? -me dice con ojos chispeantes.
-¡Vecino, se pasó, es muy intuitivo! Sí, escúcheme y después conversamos, ¿le parece?- le digo entusiasmada.
-Ya, vecina, a las 11 vamos a estar aquí todos escuchando- agrega mientras mira a los otros chicos que atienden, nos despedimos entre bromas y yo con el corazón enternecido.
Esa conversación fue a fines del otoño. Cuando me disponía a hacer el Ritual de Invierno 2012 y conversaríamos del tema junto a la periodista Cecilia Rovaretti en radio Cooperativa. Al día siguiente la entrevista giró en torno a por qué celebrar la llegada del invierno si es un tiempo al que muchos rechazan o temen. Hablamos de la importancia de detenernos y volcarnos hacia dentro, cosas que al sistema y al ego no le gustan.
Semanas después cuando fui por otros trozos de queso, le pregunto al vecino si me escuchó. Me dice… «¿Pero usted habló algo así como de la vida sana? -mientras me mira con cara rara-. Jajajajaja, me río a carcajas: Sí, del invierno y de astrología, jajajaja. ¿Por qué, qué creía que iba a hablar? -le digo entre más carcajadas, su mirada de pregunta y su sonrisa un poco incómoda-. «Es que yo creí que iba a hablar de las protestas, del medioambiente, de esas cosas, poh» -me confiesa, mientras yo sigo riendo y le digo en broma: «¿usted cree que yo ando puro protestando, vecino?»-. Nooo, es que como ustedes han ido a algunas marchas y no usan bolsas plásticas, traen sus bolsas de género, yo pensé que era de eso y cuando la escuchamos pensamos que nos equivocamos -me dice rascando su frente y ajustando sus lentes. Yo sigo riendo, después le respondo sus preguntas, pues ahora sabe a qué me dedico y quiere entender de qué se tratan la astrología y el tarot porque le llaman la atención…
Y, bueno, como la astrología tiene mucho qué decir y aportar a la mirada de la realidad, dándonos respuestas, guía y sentido, el 10 de septiembre volví a radio Cooperativa (si quiere escuchar haga click aquí) en un ciclo de astrología mundial, esta vez para conversar de la identidad colectiva de los chilenos de acuerdo a la carta natal. Junto a la periodista Daniela Montoya conversamos -aunque nos faltó tiempo, pero a veces los medios de comunicación son así- de cómo somos los chilenos: marcados por una geografía de agua profunda y montañas macizas, con el Sol en Virgo, Ascendente Sagitario y Quirón en el Fondo del Cielo, todo lo cual nos lleva a ser -entre muchas otras cosas- reservados, ordenados, inseguros, trabajadores, responsables, curiosos, sin padre. Esto último es re potente en el caso de Chile. Se nota en las calles, en las conversaciones, en los restaurantes, en las fiestas… En mi consulta. Muchos hombres se borran. A veces pueden ser parte de la familia, estar siempre ahí, pero desde la debilidad, desde una energía baja, desde poca presencia e ínfimas palabras o escasa opinión. También algunos están, pero desde una energía de niños donde la esposa y las hijas lo tratan -y él se deja-como tal. Otras veces el padre deja de existir, se va o se pelean, y tanto él como sus hijos pierden todo contacto. Otras está «casado» con el trabajo. Otras muere. Pocas veces en Chile los hombres -el padre- son una energía fuerte dentro del clan. Los hay, pero son más excepción que regla.
Y no es porque sean los malos de la película (aunque muchas mujeres los pintan así) o porque sólo sean completamente desconectados emocionalmente, poco empáticos, niños, inseguros, inmaduros. Hay una gran cuota de esto, sí, y es lo que nos toca trabajar a ambos géneros -pues claramente es responsabilidad de todas y todos- pero también están un tanto opacados y acorralados con el matriarcado chileno. De esto hablamos en un segundo programa en la radio (acá) con Cecilia Rovaretti.
Carta Natal de Chile
Mientras el Sol (lo masculino y paternal) de Chile está en Virgo (tierra; orden) y esto pone una energía reservada, tímida, prudente, criticona, racional, amable, ordenada, trabajadora, maniática, lógica, eficiente; la Luna (lo femenino y materno) está en Géminis (aire; comunicación) en conjunción con Júpiter (planeta que amplifica aquello que toca), lo cual tiñe a las mujeres de una energía curiosa, parlanchina, divertida, racional, sociable, adaptable, simpática, exagerada, intelectual, expansiva, chismosa. Por tanto, lo femenino tiende a notarse mucho más en Chile. Basta con ir a un bar, restaurante, evento, discoteca. Las mujeres conversan, se ríen, hacen ruido, tienen gracia, chispa (no el sabor del caribe, sino chispa), van bonitas; llenan el espacio -a veces demasiado. Los hombres no. Les cuesta atreverse, no hacen mucho ruido (a no ser que haya fútbol de por medio), no se sienten ni se muestran poderosos, muchos tienen voz de pito (snif), hablan en diminutivo, muestran inseguridad, no llevan la energía conquistadora y no me refiero sólo a ir tras las chicas, sino a conquistar terreno, el mundo, su vida. Pero esto, tiene un origen… Y una oportunidad.
La semilla de esto es, sin duda, la madre. El matriarcado chileno es de temer. Las mujeres y la madre chilena con esa Luna jupiteriana somos muy omnipotentes. La maternidad chilena -estoy generalizando, obvio- asfixia, sofoca, abriga, controla, alimenta, habla, piensa, se estresa, sobreprotege… No confía. No le da poder al hijo, sino que se lo adjudica y tampoco lo reparte con el hombre. ¿Por qué es una mala y neurótica? Mmm, no; por miedo, que está dado por ese Saturno, el planeta de Capricornio, junto a Neptuno, regente de Piscis, ambos están en tensión con esta Luna exagerada. La madre chilena vibra desde el miedo y desde la mente, escucha poco al corazón y no confía en la sabiduría del hijo tenga la edad que tenga; ella misma fue criada por una madre fuerte y temerosa a la vez, que además está en tensión a Marte en Leo, otro aspecto masculino en una carta natal, pero del hombre en sí, ya no como padre, que revela que los chilenos están impregnados también de egocentrismo, prepotencia, violencia, desdén, inseguridad, chispa, talentos, empuje. Pero la Luna chilena, desde su vibración mira a los hombres con cierta rabia, temor y resistencia, al tiempo que busca admirarlo (Leo), por tanto contagia ese campo vibratorio a su descendencia y al ambiente.
La tarea de Chile hoy, entonces, es volver a confiar en lo masculino. Lo femenino – a mi juicio-ya demostró, ya hizo, ya se validó; hasta Presidenta tuvimos e hicimos noticia en el mundo. Genial… Pero ahora tenemos la enorme oportunidad de enaltecer lo bello de los hombres y del chileno: hay que aceptar que sea tímido, prudente, inseguro, prepotente, etc. Lo importante es no irse al extremo de estos aspectos, que esta energía no le impida cosas ni sea la base para moverse. Es decir, no quedarme «pegado» en que como soy tímido y miedoso no hago tal cosa; o que exijo, conduzco (es un revelador ejercicio observar cómo manejamos los automóviles), trabajo desde la prepotencia y la inseguridad, por ejemplo.
¿Y cómo se hace? La tarea empieza desde el nacimiento. Que las madres usemos el humor, el cariño y la confianza en la vida para criar. Júpiter unido a la Luna también nos invita a confiar en nuestros sentimientos, ritmos e intuiciones… Por ejemplo, la fiebre es una liberación de energía necesaria, a veces pasamos rabias y luego viene fiebre. El té de menta la baja, también el agua fría en las muñecas (por dentro) y podemos probar con esto más la contención emocional antes de entrar en la desesperación, el medicamento y la urgencia médica como únicas soluciones. Los niños tienen que caerse para aprender y sentir que crecen, el mundo es un lugar bello donde ellos tienen que explorar, correr ciertos riesgos. Los niños quieren saber, entonces podemos conversar, profundizar, escuchar, compartir, sentir. Siempre me llama la atención que los niños chilenos pese a los fuertes cambios culturales que vivimos, si les hablas en la calle, se quedan callados, agachan la cabeza y se esconden tras las piernas de los padres. Yo misma lo hice cuando pequeña, pero pensaba -ilusamente- que los niños cambiarían. En otros países los niños te responden. Acá no y en eso hay un origen familiar teñido de vergüenza, miedo, baja autoestima, desconfianza.
Podemos pedirle al ser superior, interno o a la divinidad que está en nuestro hijo que lo guíe, que lo proteja y que nos muestre cómo tratarlo en vez de actuar sólo desde el control, el miedo, la mente. Es necesario ahora recurrir a la sabiduría y la intuición que viaja por vidas y generaciones y que está dentro nuestro.
Es primordial también poner límites (dejarle claro los sí y los no, e incluso exigirle un poco) porque eso le da seguridad a un niño, se siente tomado en cuenta y evita el egocentrismo, pero no desde la prepotencia o dictadura (nuestro Marte en Leo), sino desde los argumentos. Y -una de las tareas actuales- es urgente devolverle el poder al padre. Darle su lugar: que decida, opine, ordene; aunque se equivoque. Y ojalá los niños (hombres) desde los ocho años (luego del primer paso de Saturno) pasen más tiempo con su padre y conozcan la energía masculina: competir, jugar, defenderse, conquistar, explorar, esforzarse, atreverse, tomar iniciativas. Más aún desde el segundo paso de este planeta: a los 14 años.
¿Y la tarea masculina? Involucrarse en la crianza pese a la neurosis femenina, insistir. También conversar de cómo estamos, de lo interno; criticar menos (Virgo) y aceptar más. Además, atreverse, arriesgarse y tener en cuenta que sí pueden ser rechazados -en cualquier iniciativa: afectiva, laboral, sexual, económica, social, etc.-, pero que esto es parte del juego de la vida y de crecer, pues siempre corremos riesgos; conectar con sus talentos, sacar ese Marte que es vital, divertido, creativo, líder, generoso. Los deportes intensos ayudan a esto, también las artes….
Gran y digna tarea tenemos por delante para darle un nuevo tono a la identidad chilena. Para que la Carta Natal haga su trabajo evolutivo pues una de las bellezas de lo humano es que siempre -no importa la crianza, cultura, edad ni nada- podemos cambiar, crecer y despertar.
Así que sin importar la nacionalidad, y más aún si somos chilenos, bienvenidos al nuevo tiempo y a la tarea de conocernos profundamente desde distintas miradas para mejorar por dentro. Es más que posible.
¿Qué es un ritual, Jimenita? -me dice con cara seria uno de los encargados del salón donde hicimos el ritual de Primavera.
Me encanta la pregunta y me detengo a explicarle un poco el sentido ancestral, la tradición de nuestros antepasados en distintas culturas del mundo donde se celebraban -y hasta ahora- tanto los cambios de la naturaleza como los movimientos de las estrellas; celebraciones en las cuales se honraba a la tierra, el sol, el aire, el agua, el fuego; también los pasos y logros de cada clan, tribu, grupo, etnia… Ese es el origen. Pero mi idea de celebrar las estaciones y el año nuevo chino, es también cerrar y abrir ciclos, entrar con una energía nueva a cada etapa, que sintonice con nuestra olvidada naturaleza externa e interna y preparar así nuestra mente, corazón, cuerpo y espíritu para lo que nos toque vivir en los diferentes momentos del año. Tiene que ver con hacer un alto, tomar conciencia y celebrar, pues -al menos por estos lados- mucha falta nos hace también la música, el baile, la fiesta, el compartir.
Nos hace falta también agradecer y aprender a fluir. Dar gracias por lo que tenemos, por las lecciones y por tanto más, junto con aceptar que todo cambia y que nos toca adaptarnos a ciclos con más sol o con más frío, tiempos más alegres y otros de conexión con la tristeza… Y que todo tiene que estar. La vida no es una constante ni una línea recta; es una espiral de cambios, una esfera quizá no perfecta (a nuestros ojos, claro), pero armónica y completa, con todos los colores, sabores y ritmos… Como la naturaleza que habitamos, partiendo por nuestro propio cuerpo que todo el rato es natural, aunque lo olvidemos o le hayamos puesto silicona o tapado con quizá qué más.
Y la tarde del sábado 22 de septiembre nos reunimos muchos a celebrar la llegada de la Primavera, una de mis estaciones favoritas junto con el invierno. Llegaron unas 80 personas. Para mi sorpresa muchos de ellos venían por primera vez. Qué lindo y qué honor, sentí.
Y vivimos de todo: nerviosismo, fragilidad, tristeza, alegría, risas, baile, humor, dolor, limpieza… sanación, paz. Nunca sé bien lo que va a pasar en cada ritual ni tampoco sé exactamente qué haré, las «ideas» llegan los días previos, «bajan» de acuerdo a la energía que empieza a manifestarse y poco a poco todo comienza a tomar forma, con la ayuda de muchos y la presencia de gente curiosa, abierta, valiente, amorosa, chispeante, alegre, tímida, profunda, generosa, cálida… Diversa. Como somos todos.
Con mi querido Fer, directamente desde Uruguay; Lorena, seguidora de este blog que se atrevió a venir al ritual de otoño y desde ahí forma parte del equipo organizador de charlas y rituales; María Dolores, amiga y canalizadora; Cocó, hermana fiel y buena pa’l baile; Juan Pablo con su calidez; Silvia, con su sonrisa argentina ya casi chilena; armamos el ritual, el mandala, la energía, los detalles; ellos y otros cuantos dan su bella ayuda. También llegan los ancestros con su sabiduría y lealtad: mis padres. Hasta un pequeño representante de lo nuevo, el dulce Vicente de la mano de su madre, formó parte del bello grupo que honró la fuerza de la Primavera e hizo espacio desde el alma para la sanación de lo femenino y masculino que realizamos entre todos y que aún nos mueve el corazón, como me lo dicen por mail y al teléfono, y como yo misma lo siento en el aire, en mi energía y en la que quedó flotando todos estos días luego del ritual.
Después de un invierno muy aleccionador que nos puso a prueba, la Primavera se asoma con más esperanza y luz, aunque -lo siento- tampoco podemos «cantar victoria», pues la vida es lo que es: real y mágica a la vez, con sorpresas de las que nos gustan y de aquellas que quisiéramos obviar, también con mucha ayuda (enhorabuena). Este ciclo trae cambios, algunos drásticos, también mucha sanación y más amor, una gran cuota de compromiso en nuestro crecimiento y momentos de mucha tensión colectiva. Nada nuevo, sólo que ahora tenemos más conciencia, entonces ya no puedes evadir lo que sucede/ves/sientes. Ya no podemos postergar ni dar la vuelta. Esta Primavera es para limpiar, renovarnos, profundizar y asumir. También para recuperar nuestro poder interno y realmente cambiar patrones (formas) pegadas que no nos han dado resultado nunca, de modo de dar pasos reales en nuestro crecimiento. Y el cambio es cotidiano, sin fanfarrias ni fuegos artificiales. Es día a día, con la comida, con los pensamientos y sentimientos, con las actitudes, con los hábitos, con el cuerpo, con la mirada de las cosas, con la palabra, con la acción concreta y pura. No hay que vestirse de ningún color ni irse a meditar a tal parte, ni alejarse, ni hacer el taller caro de turno. La cosa -el poderoso cambio interno y colectivo- es aquí, ahora y poco a poco. De lo contrario es mucho ruido y pocas nueces. Y obvio que todos queremos nuestra nuez, ¿o alguien osa quedarse sólo con la cáscara crujiente? Bueno, capaz que sí, existe el libre albedrío, en todo caso.
Y acá estoy, con aroma a flores en la mesa del comedor, un sol que se esconde en un día que parece más invierno que primavera, bella compañía, sorbos de mate, noticias del extranjero, la llamada de una amiga pendiente de la salud de mi padre, y el profundo agradecimiento de estar más en paz que hace unas semanas… Bueno, a respirar, fluir, sanar, agradecer y sonreír con luces de primavera. Bienvenidas las flores, los verdes intensos, el sol, la brisa y las lluvias inesperadas. Todo está bien y todo pasará… A ver cómo nos va en esta nueva aventura.
He aquí un test para evaluar cómo vamos con el 2012 y si aprobamos o no sus especiales materias. Respire profundo y proceda a contestar:
1. ¿Se ha enfermado -usted o alguien muy cercano- más de una vez este año?
2. ¿Ha entendido por qué y para qué se enfermó?
3. ¿Sabe que las enfermedades no son una casualidad ni sólo un hecho físico?
4. ¿Siente que el tiempo pasa demasiado rápido; más que hace un par de años?
5. ¿Se le están repitiendo temas / situaciones / hechos del pasado?
6. ¿Observa que ha crecido internamente y que ante estos hechos pasados usted ahora es capaz de responder de otra forma?
7. ¿Se ha dado cuenta empíricamente de que la ansiedad no le sirve de nada y sólo le quita energía?
8. ¿Usted no es ansioso? Ah, entonces, usted no mira la hora a cada rato, no vive pendiente de su celular y los mensajes, no mueve el pie con un temblor descontrolado, no come ni bebe ni fuma por antojo, no compra por aburrimiento, no ve tele -o computadora- por llenar el espacio, no trabaja aceleradamente, no piensa que cuando consiga tal cosa entonces su vida será perfecta, no se desespera por una espera. Ah, qué bien.
9. ¿Se ha dado cuenta que la obsesión (con cualquier tema) lo descentra, le crea enemigos, malos ratos, desgaste a usted y a su ambiente; lo vuelve impopular y oscurece su energía además de su vida?
10. ¿Usted no es obsesivo? Ah, entonces no ha estado girando en torno a un solo tema en lo que va del 2012 ni su mente está pegada en un tema repetitivamente. ¡Qué bien por usted!
11. ¿Sabía que la obsesión y la ansiedad están muy castigadas este 2012?
14. ¿No sabe mucho de su vida, de qué hará con ella o cómo se solucionarán sus problemas, pero intuye sutil o profundamente que está todo bien, que todo es perfecto como está hoy y que todo se dará?
15. ¿Se le repiten en conversaciones, publicaciones, visiones, andanzas; las palabras meditación, sanación, despertar, desapego, terapias, ego, esencia?
16. ¿De repente le dieron ganas de hacer otras cosas en vez de ir de compras o al cine los fines de semana?, ¿Cosas exóticas como descansar, apreciar la naturaleza, dormir, observar, ordenar, caminar, quedarse quieto o en silencio, o consigo mismo?
17. ¿Perdió la cuenta de las sincronías que ha vivido en lo que va del año?
18. ¿Sabe lo que es una sincronía?
19. ¿Ha sido tentado por el miedo en distintas situaciones este año?
20. ¿Qué ha hecho con él, con el miedo?
21. ¿Ha tenido uno o más momentos de desesperación este año?
22. Frente a alguna dificultad, ¿se ha pillado echándole la culpa al empedrado (entiéndase su familia, pareja, amigos, socios, trabajo, estudios, jefe, compañeros, profesor, ciudad, país, políticos, mercado, sistema) para luego -aunque sea secretamente- darse cuenta que la responsabilidad es totalmente suya?
23. Frente a alguna dificultad, ¿ha contado con increíble apoyo, ayuda «caída del cielo» y/o la presencia de bellos seres a su alrededor?
24. ¿Ha recibido regalos, oportunidades, bendiciones este año?
25. ¿Ha vivido grandes cambios este 2012?
26. ¿Siente que tiene que hacer un cambio importante en su vida si quiere vivir más feliz cotidianamente?
27. ¿Sabe que ese cambio es interno, que es respecto a su actitud, mirada y acción sobre su vida?, ¿sabe que si no lo hace se quedará estancado y reprobará este año?
28. ¿Sabe que el mundo no se acaba este año pero que sí se asoman grandes cambios que todos presenciaremos y que nos obligarán a seguir creciendo?
…… Si ha respondido a menos de siete respuestas con un Sí, preocúpese. Si ha respondido positivamente entre 8 y 15 respuestas, le damos la bienvenida a 2012. Si respondió afirmativamente a más de 20, ¡Felicitaciones! Usted está en plena travesía 2012 y seguro está navegando por aguas turbulentas, pero no está solo, somos muuuuchos; confíe en su sabiduría, recurra a ella y avance sin prisa pero con perseverancia, siempre con la bandera de la conciencia, una gran cuota de humor, mucha flexibilidad y con el afán de despertar más y más cada día. Ah, y recuerde el amor propio (eso incluye el cuidarse a sí mismo) y a todos los seres…
Me llegó esta nota y la comparto porque muchos lo estamos viviendo, en distintas intensidades este 2012…
Por Jim Self, 25 de Agosto de 2012
¿Cómo experimentas las relaciones?
¿Has notado que el mundo que te rodea parece ser diferente?
¿Te estás dando cuenta de que la gente se está relacionando contigo de otra manera? ¿O que al comunicarte con ellos u ofrecer tu ayuda, ellos no parecen poder escucharte ni aceptar lo que tienes que decir?
¿Has notado que tu relación con tus amigos y otras personas ya no es tan interesante como alguna vez lo fue?
Muchas personas están percibiendo enormes cambios en sus relaciones, algunos de los cuales no son nada fáciles de enfrentar. Aunque somos conscientes del “Cambio” y se nos está preparando para las transformaciones, estamos, no obstante, teniendo estos mismos desafíos.
Muchos de nosotros también nos encontramos preguntándonos cómo podemos cumplir con nuestro rol de sanadores, maestros y líderes, cómo podemos ayudar mejor a quienes nos rodean, y cómo podemos poner un límite conscientemente (y amablemente) cuando quienes nos rodean están eligiendo quedarse atascados y dormidos.
El Cambio que todos hemos estado esperando ya ha llegado y se está expandiendo rápidamente dentro, a través y alrededor de cada uno de nosotros. Está en proceso de cambiar todo lo que conocemos y, muy particularmente, cómo conocemos y cómoexperimentamos lo que conocemos.
Los aspectos más fundamentales de este Cambio van a ser muy personales. El enfoque principal de estos aspectos es redefinir y transformar la forma en que percibimos, comprendemos y nos relacionamos con cada aspecto de lo que es externo a nuestra percepción consciente. Tu sentido de las relaciones nunca volverá a ser el mismo a medida que el Cambio progrese a través del 2012. Cuando pensamos en la palabra relación, pensamos en amantes, marido-y-mujer, hijo y padre/madre. “Yo en relación contigo, yo en relación con mis amigos, compañeros de trabajo y aquellos a quienes amo, así como aquellos que no me gustan”. Pero hay mucho más en la forma en que hemos llegado a percibir y entender nuestra relación con los demás.
Cuando el Creador dijo: “Vayan al extremo más lejano del extremo más lejano para que yo me conozca en mi plenitud”, tú corriste al frente de la fila diciendo: “¡Envíame a mí!” Lo que el Creador en realidad estaba diciendo era: “Yo deseo conocerme a mí mismo en relación a todo lo que me rodea.” Pero a través del tiempo tal como lo conocemos, nuestra comprensión y demostración de esa relación ha cambiado a algo considerablemente diferente. Hemos llegado a conocernos a nosotros mismos no por cómo nos percibimos nosotros mismos en relación a lo que nos rodea, sino que hemos aprendido a percibir nuestra relación con todo lo que nos rodea basados en lo que quienes nos rodean piensan de nosotros.
Por ejemplo, puede que a mí no me interesen para nada las camisas rojas, pero todos mis amigos llevan camisas rojas porque es lo que está ‘de moda’. Así que renuncio a miseñorío, y niego mi propia alineación con lo que es mi verdad para poder encajar, para hacerme uno con y ser aceptado por aquellos que están fuera de mí que están expresando lo que es correcto e incorrecto, bueno y malo, y lo que yo debo y no debo hacer, y me pongo mi camisa roja.
Desde el momento en que tomamos nuestro primer aliento hasta el momento en que exhalamos el último, estamos condicionados para definirnos y medirnos a nosotros mismos por una sola cosa: nuestra relación con todo lo que está fuera de nosotros. Somos sistemáticamente entrenados y condicionados por aquellos que nos crían y atienden, para entrar en una “realidad de consenso”, o “acuerdo grupal”, que muchas veces no tiene nada que ver con quienes somos, y todo que ver con las costumbres y sistemas de creencias que condicionaron a nuestros padres y abuelos, que a su vez fueron influenciados por la sociedad en que ellos se criaron.
La realidad de consenso es una influencia muy poderosa. Ella estructura nuestra relación hacia y con todas las cosas fuera de nosotros. Más importante aún, condiciona y limita severamente nuestra comprensión de la relación que tenemos con nosotros mismos.
Desde la primera infancia, aprendemos que lo que el mundo externo piensa de nosotros es más importante que lo que cada uno individualmente pensamos de nosotros mismos. A medida que crecemos, lo que pensamos y creemos, y cómo actuamos, respondemos y nos comportamos en nuestra realidad de tercera dimensión, es influenciado, formado y moldeado por lo que está fuera de nosotros. De ahí que casi todo acerca de nosotros, desde nuestras actitudes y hábitos, gustos y aversiones, hasta nuestras elecciones de carrera y aspiraciones, tiene su fundamento en este acuerdo grupal: “Así es como se hace; esto es lo que es aceptable e inaceptable”.
Imagen de Libra, el regente de las relaciones en Astrología
Hemos aprendido a sentir los pensamientos y sentimientos de otros y buscar la aprobación de quienes nos rodean antes de actuar. Hemos aprendido a “probar las aguas”, sin expresar plenamente nuestros propios pensamientos sin antes verificar para determinar la aceptabilidad de lo que otros tienen que decir. Hemos aprendido a leer el lenguaje corporal de los demás para discernir si es seguro expresar nuestros propios deseos, esperanzas y sueños, antes de poder proceder sin miedo. Sin darnos cuenta, prácticamente hemos construido nuestro sentido de identidad basados en las opiniones y aprobación de los demás: “¿Estoy bien? ¿Me apruebas? ¿Soy aceptable a los ojos de la realidad de consenso?”
¡Todo esto está a punto de cambiar!
Contrariamente a todo lo que se te ha enseñado a creer, las relaciones NO tienen que ver con lo que otros piensan de ti. Aunque ésta es una Verdad fundamental que intelectualmente conoces, estás a punto de percibir esto desde una perspectiva significativamente expandida. A través de esta comprensión, vas a descubrir que tu relación interna contigo mismo es la relación más poderosa que puedes tener. Desde esta ventajosa posición, todo lo que está fuera de ti se convierte en un regalo con el cual relacionarte en tus propios términos.
Como muchos de nosotros nos estamos dando cuenta, hay dos grandes olas de Luz dentro del Cambio que están propiciando una transformación dentro de cada uno de nosotros. La Primera Ola de Luz está despejando nuestros viejos patrones de memoria y los sistemas de creencias de la realidad de consenso que no son compatibles con nuestro bienestar. Esta Ola está desestabilizando y disolviendo todo lo que no está alineado con nuestros patrones internos de bienestar y nuestra relación con nuestras propias verdades. Está aumentando nuestra capacidad de mantener un alto cociente de Luz, proporcionándonos la oportunidad de acceder a más información, mayor sabiduría e iluminación de lo que ya sabemos, pero hemos olvidado.
La Segunda Ola es una vibración de Luz de mayor dimensión que nos está proporcionando la oportunidad de adentrarnos en la certeza, poder personal y mando, y lograr unequilibrio. Esta ola también está propiciando opciones y oportunidades para co-crear, coexistir y cooperar sin los juicios y opiniones de correcto e incorrecto, bueno y malo y lo que debes o no debes hacer.
Este Cambio de conciencia está activando un Despertar. Y en el proceso, incontables millones están experimentando cambios importantes en sus relaciones. Muchos están empezando a darse cuenta de que ya no pueden relacionarse unos con otros en la misma forma de siempre. Se nos está dando la oportunidad de percibir las “relaciones” con ojos diferentes y, al hacerlo, estamos ganando las llaves para liberar muchas vidas de condicionamiento que nos han impedido poder distinguir entre “QUIEN SOY” y “QUIEN NO SOY”.
Mientras se desarrolla esta transición, sin embargo, muchas personas se están sintiendo confundidas ya que todos sus puntos de referencia, todas las cosas que les habían enseñado a confiar, admirar y sobre las cuales construir los cimientos de sus vidas y creencias se están desestabilizando ante sus ojos.
Las instituciones establecidas de la tercera dimensión se están desmoronando. Las estructuras de la vida que nos alimentan, albergan y nos mantienen seguros están colapsando. De repente, estamos viendo que las mismas autoridades en quienes más creíamos, desde los sanadores que decían: “Ven a mí”, los maestros que han proclamado tener la Verdad, hasta los líderes que dicen: “Confía en mí”, y todos aquellos a quienes hemos acudido en busca de una guía, han construido sus casas sobre arenas movedizas.
Por difíciles que puedan ser tales cambios para muchos, es importante saber que HAY un propósito en todo lo que está ocurriendo. Ese propósito es cambiar tu relación con lo que está fuera de ti para alinearse con lo que está dentro de ti, pasar de depender de las verdades de otros a descubrir y fijar tu brújula con tu propia verdad. La primera Ola de Luz no está desestabilizando “lo que Tú Eres”, más bien, está permitiéndote eliminar “lo que Tú No Eres”.
Mientras esto ocurre, una segunda ola de Luz muy poderosa nos está proporcionando la oportunidad de re-cablear, reconstruir y recordar quiénes somos y de dónde hemos venido. La segunda ola está proporcionando la oportunidad de volver a llenar la copa, por así decirlo. Es dentro de la segunda ola que el reajuste de nuestro cuerpo emocional está siendo alterado durante el espacio del sueño de cada noche. Es a través de esta segunda ola que se está labrando tu nuevo yo más suave y gentil. A medida que se va eliminando “lo que no eres”, hay una relación renovada que se está recordando. Estás empezando a recordar la relación que tienes con el Corazón y el Alma; una relación que te permite pensar desde el Corazón y actuar a partir de la sabiduría del Alma. Es a través de esta relación que comenzarás a “conocerte a ti mismo”, y a realinearte con el Amor que eres dentro del Corazón.
Pero el amor es un concepto que es tan vasto que la mente racional no es capaz de percibirlo en su totalidad. Sin embargo, cuando empiezas a vivir el Amor en sus aspectos únicos, Aprecio, Gratitud, Bienestar, Belleza, Bondad, Gracia y Certeza se convierten literalmente en palabras vivas. Al internalizarse estas palabras vivas, comienza un cambio mágico, iniciando la activación del cuerpo de luz etérico vivo en el interior.
Éstos son los peldaños que construirán el marco para nuestro próximo nivel de ascensión.
… Entre otras cosas, en julio 2012 estuve seis días en una simple pero poderosa dieta para purificar el cuerpo y cambiar la energía. Obvio que mi cuerpo no fue lo único que se limpió. También la mente (impresionante), las emociones, la vibración; potente proceso de voluntad y auto-observación del ego. Cuando hace unos días volví a comer poco a poco lo habitual -lo socialmente aceptado- (entiéndase azúcares, carnes y alimentos refinados; todo lo que nos enferma, en todo caso) me vinieron fuertes dolores de cabeza que por supuesto no los podía bajar vía medicamentos pues se trataba de purificar, entonces apliqué un par de técnicas energéticas y los malestares cedieron, junto con volver a comer sólo cosas naturales por unos días para mantener el equilibrio ganado… Pero, como cada vez que te involucras en algo importante, eso comienza a manifestarse antes, la purificación de situaciones comenzó a mediados de julio, cuando decidí que haría la dieta…
Por ejemplo, alguien me agredió por mensaje de texto al celular, minutos después de salir -no casualmente- de una sanación cuántica. Nada nuevo en mi historia. A la agresión me refiero; la conozco desde mis primeros meses de vida sutilmente y en mis primeros años -hasta ahora- muy directamente desde lo físico hasta lo emocional y psicológico. Y está bien. Es parte de lo que elegí vivenciar-trabajar-sanar en esta encarnación, con lo cual la vida -siempre sabia- se encarga cada tanto de recordármelo y hacerme avanzar en el tema. No es fácil, pero se puede.
La rueda de la vida, imagen del budismo tibetano.
Todos tenemos uno o más temas de vida, esos que te acompañan y se te aparecen cada cierto rato, si es que los quieres mirar, ¿no? Porque igual existe la opción de evadirte -aunque por estos tiempos de conciencia colectiva es cada vez más difícil-, echarle la culpa a algo o alguien, no ver nada ni asumir ni reconocer la repetición de situaciones y así jugar a una vida sin mayor sentido ni conexión. Pero, bueno, si elegiste ver y trabajarte internamente vía terapias y disciplinas físicas, espirituales y energéticas (sin ayuda no se puede, ojo, pues parte del trabajo personal es la humildad de reconocer que no podemos solos ni sabemos todo), puedes conectarte con el dolor -que siempre está, no como en Hollywood, donde se acaba al final de la peli. Ja- de otra forma. Es que nosotros elegimos cómo sufrir, porque -como plantea tan sabiamente el budismo tibetano desde hace miles de años- el sufrimiento es parte de nuestra condición humana. Y yo -desde hace rato- elegí que sufro con conciencia, sentido y desapego. Entonces, esta vez, no respondo a la agresión. Y, raro pero cierto, no me cuesta mucho, pues a diferencia de otros tiempos ahora está en mí la convicción. Encima se trata de alguien que claramente descarga su frustración y rabia en mí y, esta vez, decido aceptarlo plenamente, tanto porque es parte de mi, como porque si apareció es para algo, además de que claramente hay un ingrediente kármico, donde lo que yo he hecho en esta vida y en otras me llega de vuelta como aprendizaje, no como castigo. Entonces, lo llamo, lo escucho sin interrumpir ni comentar, accedo a su «particular» exigiencia: muy enojado, después de descalificarme y enjuicarme en monólogo, me solicita que le devuelva el dinero de una lectura de tarot donde yo le habría dicho algo que no sucedió. «Ningún problema. Mañana puedes pasar por mi consulta y te dejo el dinero» -le digo, sin rabia, pero internamente con un dejo de tristeza. Por él, por mi, por la situación. Durante los minutos de la llamada advierto el ego de ambos en juego, el mío que se siente incómodo, con la energía baja y dolido, y que a su vez igual quiere reaccionar con alguna ironía o frase inteligente; el de él que está airado, defendido, vengativo e inseguro. Mientras lo escucho mentalmente digo «protección» y «gracias» repetidas veces.
… Al día siguiente él pasa por mi consulta, recibe su sobre de manos de la secretaria, saca el dinero y le tira el mismo sobre en las manos con rabia… Todo el día le agradezco. Él no sabe lo bien que me hizo su reclamo. Le digo mentalmente gracias porque me despertaste, porque la incomodidad que me traes es una oportunidad, porque me haces trabajar mi herida… Porque me recuerdas que nunca me he sentido completamente cómoda en el rol de tarotista pues, inevitablemente, la dinámica muchas veces se instala en «resuélveme la vida»; es decir, mucha gente va en una actitud muy pasiva a que le digas qué hacer, otros a escuchar lo que quieren oír sin mirarse a sí mismos en la responsabilidad de lo que están viviendo y en aquello que quieren lograr, y otros tantos van a que le digas que sí se va cumplir su deseo… Y es válido, es normal, todos lo hemos hecho; los oráculos no tienen porqué ser una herramienta para el despertar y la conciencia… Pero mi postura de vida sí está en esta vibración, la de la conciencia; entonces, en este punto, el mágico y ancestral mazo de 78 arcanos y yo discutimos. A veces llegamos a acuerdos, a veces nos deleitamos con gente que sí quiere hacer su trabajo personal y otras nos sorprendemos maravillosamente con seres que venían ansiosos o perdidos y luego de la lectura se calman y encuentran luces para su camino.
Pero cuando sólo está el control, la mente, el ego, el esquema mental y por más que les digas que la realidad la creas tú y que aquello que has vivido es obra tuya, pero que si haces cambios en tu dinámica interna, en tu personalidad y en cómo te vinculas contigo mismo, para lo cual son vitales la meditación, el silencio, la observación de sí y el auto-acompañarnos constantemente de modo de aceptarnos cada vez más y mejorar; tu vida efectivamente va a cambiar, sin embargo si la otra parte (el consultante) no escucha y no quiere crecer ni hacerse cargo, el trabajo de tarotista cansa. Agota, da pena y siempre te sorprende cuán presos nos puede tener nuestro ego. Como la señora que me habla desde la víctima y recuerda cada uno de sus dolores de niña, como el tipo que odia al jefe y no es capaz de reconocerse en los defectos que le atribuye a éste, como la chica que se queja de lo ausente que es su novio pero ella se tiene «botada» a sí misma, como el chico que sólo pregunta por el éxito y la «estabilidad» cuando la vida lo está obligando a parar con un par de «fracasos», como la señora que sólo pregunta cuándo se irá su marido de casa para poder ser feliz pero ella no está dispuesta a cambiar en nada y puede morirse esperando que él se mueva y viviendo un infierno cotidiano, como la enorme cantidad de gente que está sin pareja y quiere tenerla pero no enriquece su vida con otras cosas para desarrollarse y entonces se sienten vacíos… Sí, todos hemos pasado por ahí, por la actitud de quejarnos y sentirnos oprimidos o en situaciones injustas y es normal, es humano; e igualmente llega nuestro tiempo -precioso- para despertar, dejar de victimizarnos, asumir que nosotros -lo he comprobado en años de consulta y en mi propia experiencia- elegimos la familia en la cual encarnamos y gran parte de las situaciones que venimos a trabajar para sanar y alcanzar la felicidad verdadera.
¿La felicidad qué? Verdadera, la que no se va, la que no depende de lo que tengo afuera, la que no huele a telenovela ni comedia romántica. La que es un estado interno, constante, puro, sutil y profundo a la vez. Esa chica, la felicidad, está esperándonos. ¿Dónde? Dentro nuestro.
… Jaja, estoy terminando esta frase, sentada en la mesa de un café francés, uno de mis favoritos del barrio, y el mozo me pide permiso para sacar la basura desde el bar y me pregunta si no me molesta. Me sonrío y le digo: claro que no, si en la vida hay que sacar la basura, imagínate si no-. El también ríe y pasa con el bote un par de veces.
Síp, para encontrar la felicidad y conectar con la luz, hay que atreverse a mirar nuestra oscuridad, nuestra basura: el ego, esos mecanismos pegados que tenemos para movernos, sobrevivir, llamar la atención, manipular, estar cómodos, quedarnos en víctimas o victimarios. Y para eso tenemos que bucear en nosotros. Al hacerlo podemos comenzar uno de los más poderosos cambios de nuestra existencia: transformarnos, crecer, volvernos más autónomos, conectar con la esencia y vivir más desde ahí que desde el ego que siempre está defendiéndose. No se trata de aniquilar a don Ego, sino de verlo, de pillarlo, de observar cómo nos boicotea de múltiples formas: pasividad, ansiedad, impulsividad, miedo, agresión, victimismo, idealización, racionalización, rigidez, evasión, apego, adecuación, rupturismo, ensimismamiento, fantasía, infantilismo, prepotencia, perfeccionismo, hipocondría, autosuficiencia, etcccccc. Una vez que vemos nuestra basura interna podemos aceptarla y comenzar su reciclaje: nuestro cambio hacia actitudes más luminosas…
La flor de Loto y su bello simbolismo: desde el fango, desde nuestra oscuridad, podemos crecer, purificarnos y salir a la luz con la versión más hermosa de nosotros…
Y este 2012 y 2013 siento que la cuestión central es optar por la luz o por la oscuridad, por despertar o dormir. Pero no a medias como antes, sino sólidamente…. Pues este ciclo está limpiándonos profundamente y esto, que suena lindo, no es fácil ni cómodo.
Muchos estamos viviendo enormes tentaciones -trampas- del ego con distintos eventos como enfermedades, líos laborales, frustración, depresiones, estafas, escasez económica, rupturas, traiciones, agresiones… La tentación es quedarnos en la oscuridad y recurrir a nuestros patrones antiguos de reacción egótica y seguir en la rueda kármica de miedo, abandono, soledad, traición, pobreza, abuso, pérdida, indiferencia, envidia, enfermedad, rabia… Pero ya nop. Estamos más grandes, por eso mi invitación es a reaccionar -actuar- desde la luz, deteniéndonos un poco más frente a lo que nos pasa, viendo la oportunidad de cada evento, permanecer al acecho de nuestro ego que nos seduce y empuja a actuar defensivamente, y elegir actuar desde lo luminoso que habita en nosotros: el corazón, el alma, la conciencia, el espíritu… En ellos sólo hay aceptación y sabiduría; del miedo, ni rastros.
Y al mismo tiempo, también invito a mis ilustres lectores a asumir. En mi caso, asumo que yo elegí, entre otras cosas, dedicarme a la lectura del Tarot -aunque a ratos retrocedo y creo que el Tarot me escogió a mí, pues, como lo cuento en mi biografía de Guioteca.com, nunca pensé convertirlo en mi oficio- y que esto tiene grandes costos emocionales, mentales y físicos, los mismos de cualquier terapeuta, garzón, vendedor, médico y todos los oficios que atienden individualmente a gente. Por supuesto que también tiene enormes gratificaciones y es verdaderamente un maravilloso honor -y sanación mutua- acompañar a mucha gente en sus dolores y alegrías; un poderoso regalo kármico que jamás imaginé en mis años de universidad del cual estoy constantemente agradecida… Por tanto, ya que nuevamente la vida me movió, haré más caso que otras veces y además de aceptar mi responsabilidad -ancestral y actual- en la agresión del chico, que se suma a otra de una colega en el primer semestre 2012, por tanto el tema es mío todo el rato (la parte del otro es su rollo y otro asunto); esta vez no me voy de viaje para descansar y desconectarme de la dinámica de las lecturas de Tarot. Ahora -en principio; porque este año está impredecible y no se puede planear demasiado, ojo- me quedaré (con un poco de descanso, eso si) también porque intuyo que agosto y septiembre son muy potentes.
Así, gracias a estas últimas pruebas a mi ego, decidí verlas como un empujón para hacer otras cosas… Por estos días, entonces, ya me dispongo a realizar charlas en empresas y talleres en mi consulta sobre el mismo tema: iluminar nuestros patrones de miedo, escasez, soledad para salirnos de la rueda kármica de dolor y saltar hacia un espacio de mayor aceptación y alegría por todo lo mucho que tenemos en esta vida que elegimos… Otra vez y sin dudas: Gracias.
El Sol llega cálido en una tarde del clásico «veranito de San Juan», en Santiago, y por lo mismo me quedo un buen rato en el balcón, mientras sostengo una divertida conversación telefónica donde nos reímos a carcajadas de nuestras fortunas y desgracias con un gran amigo uruguayo… Para variar -en este 2012- en pocos días han pasado montón de cosas… Ambos estamos algo cansados y con ciertas incertidumbres en este inicio de invierno, pero también alegres y más claros que en otros tiempos…
Intuyo que la intensidad de este invierno -y obvio que del verano para la gente del Norte- será potente, aleccionadora y que nos obligará a fuertes cambios. Por lo mismo, lo más importante es estar centrados, despiertos, alegres, confiados… Y mirando más allá de las apariencias, de lo «oficial»… Y la tarea, aunque no fácil, resulta estimulante, pues cada día abre tantas áreas, que el trabajo personal está muy vivo: nos damos cuenta de más cosas, sanamos otras, podemos ver y sentir cómo los hilos mágicos de la vida se entrecruzan para armar nuestros caminos de crecimiento y, entonces, nos llegan regalos, oportunidades, encuentros, invitaciones, proyectos… Pero también podemos enfermar, vivir decepciones o agresiones, hacer limpieza (algunas dolorosas), entrar en duelos… Y en medio de la vorágine este invierno 2012 además abre nuestra capacidad de generar; con la energía de Venus y Saturno nuestra voluntad se vuelve más firme para hacer -materializar- nuestros planes y comenzar a vivir más de acuerdo a nuestra intención, a nuestra energía, a nuestros anhelos del alma.
Este invierno esconde este secreto: ¡Podemos cambiarlo todo! Es cosa de proponérselo y comenzar. Después de la caída de nuestras hojas (pesos) en Otoño, estamos «pelados», como me dijo la periodista Cecilia Rovaretti, en la entrevista en radio Cooperativa sobre el Invierno. Por tanto, aunque adoloridos, estamos más livianos…. Ahora, no es un cambio de maquillaje el que estamos llamados a ejercer, eso es insustancial y de corto efecto, encima nunca es suficiente cuando cambiamos por fuera y hacia afuera: cabello, atuendo, peso, casa, decoración, auto, trabajo, pareja, amigos, hobbies, etc…. Lo que podemos cambiar profundamente es a nosotros mismos -por dentro, obvio- y la vida que llevamos… Eso, sin duda se reflejará afuera, pero el comienzo es interior…
Este tiempo frío y lluvioso que viviremos generará grandes semillas de cambio en nosotros y, como dice Drexler «el que quiera creer, que crea… y el que no, su razón tendrá»… Por tanto, para quienes lo crean, es tiempo de levantarse, no a hacer y salir, sino a sentir: Qué quiero cambiar en mi vida, de qué me quiero despedir, con qué me quiero reencontrar; qué anhelo generar, qué me comprometo a abrir y qué a cerrar… Podemos respirar más profundo y tomar la calma, el calor de hogar del invierno para cocinar nuestro cambio paso a paso, poniendo cada ingrediente a su tiempo en el fuego lento y permitirnos sentir los aromas de cada uno, los cambios de color, textura y consistencia que comienza a tomar nuestra vida…
Del gran Alberto Montt
El invierno es un tiempo muy propicio para observar los apegos de nuestra mente: el pesimismo, la fantasía, la crítica, el miedo, la paranoia, la hiperactividad, la envidia, los celos, la comparación, el victimismo, la rabia, la agresividad, el resentimiento, el rechazo, la soberbia, la prisa, la racionalización de todo, la obsesión, la adecuación…. Toda esa maraña mental -nuestra Torre de Babel ambulante– en la que estamos constantemente puede ser observada con más agudeza en este tiempo frío, dándonos mayores posibilidades de iluminarla, calmarla e ir limpiándola aunque sea un poco. Si comenzamos a identificar nuestras voces y hábitos mentales, la vida que llevamos realmente puede transformarse. Es así.
Esto, observar nuestra mente, es una poderosa y básica práctica espiritual. Y vaya que la necesitaremos este 2012 si queremos salir airosos de las pruebas, aventuras y regalos que nos esperan. Desde antes, ahora y en adelante, considero que sin alguna mínima práctica diaria espiritual, emocional o física, o sin una mirada de la vida más profunda (o todas las anteriores), no será fácil sobrevivir a los intensos hechos que ya vivimos y que no pararán. Por eso, bienvenidos la meditación, contemplación, caminatas, yoga, nadar, bailar, trotar, terapia psicológica, Flores de Bach, Reiki, biomagnetismo, canalizaciones… A su vez, el agradecimiento, la creatividad, el auto-conocimiento, la trascendencia, el humor, la mirada amplia capaz de ver señales y símbolos, la conciencia de lo unidos que estamos y que todos somos uno, son parte del equipaje indispensable de este 2012 que atravesamos y de los viajes que vengan en esta década…
…Y, bueno, llega la noche, se va el sol tibio y el invierno aparece otra vez, hay que cerrar las cortinas, prender la estufa para conservar el calor y, aunque a Mafalda no le guste, calentar la sopa con cilantro y orégano frescos….
Mandala del Ritual de Invierno
Para los pasajeros del blog que gusten, en esta entrevista de radio hay más sobre el sentido del invierno y un mensaje para cada signo astrológico; y en este video está parte del bello ritual de invierno 2012 que grabó EmolTV, donde celebramos la llegada de este tiempo interior, sagrado y mágico…. Hasta pronto y, de nuevo, ¡Feliz Invierno 2012!
Así se titulará mi primera parte de las charlas sobre el 2012 que daremos los martes 8 y 15 de mayo. Y ahora en plenos preparativos –cansadores y entretenidos a la vez- de producción del evento, me alegro observando cómo cuando te propones algo, la vida te empieza a llenar de sincronías a modo de señales que, si estás atento, puedes verlas…
Mientras escribo este post en un café nuevo en Providencia, el señor de la mesa del lado llama por teléfono y le dice a alguien que está todo listo para sus charlas de interpretación de sueños en Viña del Mar. Obvio que paro la oreja y me sonrío pensando en que somos colegas y que andamos en lo mismo…. Antes, las vecinas de la peluquería me preguntaron por los terremotos y si acaso sé si viene otro: “tienen que ir a mi charla y lo sabrán” –les digo riendo y alzando una ceja. Ellas se ríen también y me piden una “sinopsis”. -Ya, pero de cuáles terremotos hablamos, ¿de los naturales o de los provocados? –les lanzo en tono capcioso. -Nooo, Jimenita, ¿tú crees que pueden hacer eso?, ¿cómo hay gente tan mala? –se preguntan y comentan entre ellas. –Mmm, no es maldad necesariamente, es ego, es afán de poder. Ya, eso no más les digo; tienen que ir a la charla y entenderán todo –les señalo y parto entre sus risas y peticiones de que sigamos conversando del tema… Seguro en un par de días comentaremos de nuevo en medio de la telenovela brasileña de turno que una de ellas sigue y sufre…
Y hace un par de días, en la tienda de aromaterapia donde he dado algunas charlas, en Universo Garden Angels, conversamos con una de las encargadas, y me cuenta que irá a un taller de ángeles “con una terapeuta que la entrevistaron en ese programa sobre el 2012 que dan los domingos”… Mmm, le digo y le pido que me reenvíe el mail a ver qué tal el taller.
El sábado por la mañana, al prender la tele aparece un señor banquero en un foro sobre liderazgo empresarial para jóvenes universitarios, que enuncia que para él hay cinco prioridades en la vida; con su mano y orgullo enumera: 1. Dios –y hace un gesto con su índice y mirada hacia el cielo. 2. La familia. 3. El trabajo. 4. Los demás, porque el prójimo es importante –agrega. Menos mal poh, chiquillo– añado yo en voz alta y pienso: como si la familia fuera diferente al prójimo. 5. Uno mismo…. Para cuando termina su recuento mi expresión facial se ha arrugado más de cinco veces y mis ojos casi se salen del asombro y le digo como si me oyera: “¡Pero, hombre, qué patrón (pauta) más antiguo! No cachando nada del 2012, amigo…”. Me quedo atenta escuchando otras cosas pasadas de moda que continúa afirmado como máximas y me entretiene observar cómo caen paradigmas y cómo algunos se resisten a ver la realidad y a adaptarse al nuevo tiempo. Como diría mi profe de interpretación de sueños (y más) Deborah: él es parte de los conservadores que tienen como misión resistirse a los cambios para que lo nuevo puje y no sea tan alocado. Es decir, cada uno juega su rol: innovadores y conservadores dan vida al cambio, a la nueva era. Mientras, yo le agradezco a este señor encorbatado y solemne por darme más material para mi charla, pues su enumeración a mi juicio está más que obsoleta y errada en este ciclo de nueva conciencia y que él lo diga me lo reafirma. En otro post –y en la segunda charla, la del 15- retomaré este punto sobre las prioridades o pilares de la vida en el nuevo tiempo desde el 2012 en adelante.
Luego me paso a la TV española y río a carcajadas con una mujer que afirma con total desparpajo que ella lo único que quiere es ser famosa y que para eso está dispuesta a seguir –ya lo ha hecho varias veces- sólo acostándose con futbolistas o famosos. Y en el estudio le llevan –al estilo morbo-español- al ex novio –calificado como “nadie” por ella- y la chica le dice: ¡Niño, que tú eres muy lindo pero te he dicho que no me sirves, que yo quiero estar con famosos porque yo quiero que todo el mundo me conozca, ¿vale? –jajaja, ¡Genial! … Estos son los nuevos tiempos, observo. No tiempos en que haya que imitar a esta chica con rasgos algo patológicos, sino un ciclo de verdades, donde ya nada se esconde, donde no se puede –ni es necesario- disimular (si no, pregúntenle al rey de España); en los cuales la realidad –clara y oscura- tanto personal como colectiva salen con fuerza a la luz y el asumir nuestra propia verdad o identidad –por más incómoda que sea frente al sistema social, político, religioso, económico, cultural, familiar- se hace casi una obligación; de lo contrario todo se entrampa y se vuelve muy duro.
El 2012 es un tiempo para sincerarnos con nosotros mismos: quién soy, qué quiero, qué siento, me gusta la vida que he construido, sobre qué bases la he levantado: sobre lo que se espera(ba) de mi (la familia, las creencias sociales, el sistema económico, etc.), sobre el ego en exclusiva, sobre el miedo o la confianza, el compartir o el acumular, la alegría o el pesimismo; tengo calidad de vida; estoy aportando al mundo y cuál es mi rol en éste: autómata, resignado, creador, transformador, guía, pasivo, etc.; qué conexión tengo con mi espíritu, con el medio, con la naturaleza… Son gran parte de las preguntas que este año de despertar nos toma como examen y no aceptará ninguna evasiva ni justificación en nuestras respuestas.
Entonces, una vez sincerados y mirándonos completamente desde la aceptación el 2012 abre nuestro poder co-creador y nos invita a diseñar y vivir la vida que realmente queremos, con sistemas nuevos de creencias e intercambios en la dimensión terrenal que hemos elegido habitar, pues somos completamente privilegiados de estar en este espacio-tiempo donde los cambios son y serán intensos para decirle adiós al mundo cruel que hemos creado y darle paso a una existencia más pura, más conectada (interna y espiritualmente antes que sólo a la tecnología), menos neurótica y, sin duda, más despierta.
Y, como este post también tiene como objetivo invitar a las charlas de astrología para entender este año, les cuento que los detalles del por qué, cómo, cuándo y hacia dónde sigue el ciclo 2012-2017 (si es que el mundo continúa existiendo, claro) se darán en esos encuentros, donde hablaremos en base a Plutón en Capricornio, que el del 8 de mayo se titula «¿El fin del mundo que conocíamos?” y el del 15 es: “Plutón y el nacimiento de una nueva conciencia para vivir”; que los datos completos están acá y que, si usted lee esto desde lejos o no puede asistir, este blog igual se los compartirá poco a poco a lo largo del ciclo.
Como ejercicios, eso sí, le recomiendo para este año: no creer todo lo que las voces “oficiales” digan o anuncien, escucharse más a sí mismo, abrir la mente para ver más allá, practicar la empatía, desapegarse, disfrutar, liberarse de viejos moldes y crecer desde dentro. ¡A seguir despertando en un año mágico y poderoso!