Con Urano en Tauro: Recomenzar de verdad

Junto a varios lectores de este blog y a otros cercanos, estamos –como el cielo astrológico- en tiempos nacientes que nos tienen removidos, asustados, agradecidos, algo perdidos, igual entusiasmados, aprendiendo a pedir ayuda y a cuidarnos más, con intuiciones sobre pasos nuevos que tenemos que dar pero para los cuales no contamos con muchas pistas ni mapa ni con GPS sino más bien con un lienzo en blanco o caminos abiertos para transitar…

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Por mi parte, sé (‘me mandaron’ a esto vía diversos mensajes y señales) que tengo que dar más clases de astrología, de «AstroÁlmica» como bauticé a mi mirada de esta disciplina que en mí -al igual que muchos que cuentan con sus talentos desde pequeños en determinada área- viene de otras vidas (si no, no me explico cómo sé lo que sé en esta materia, por qué fluye y por qué me resulta conocido), es autodidacta, empírica y canalizada porque, como ya lo he contado, nunca leí del tema pese a tener varios libros y además estudié muy poco; sin embargo la Vida movió sus sagrados hilos para que no usara el periodismo clásico que sí cursé, sino que me empujó hacia la astrología y la consciencia para ponerlas al servicio -con algunas enriquecedoras crisis mediante- vía las lecturas, este blog, la radio, el horóscopo, los rituales, las meditaciones, las charlas, las clases…  Si me lo hubieran contado en la universidad, no lo habría entendido ni creído; pero algo en mí siguió con naturalidad -sin cuestionarse demasiado- este propósito del alma de contactar con la psiquis personal y colectiva, de entrar desde muy pequeña -gracias al dolor y al miedo- en el autoconocimiento y en la consciencia, de comunicar otras miradas sobre lo que estamos viviendo y de entregar las mismas herramientas que a mí me sirvieron y la información que me llega en cada lectura y en las clases… Al igual que para otros (tanto cuando te haces caso como cuando no), el camino no fue cómodo al principio, dado -entre otros temas- lo que lo que implica dedicarse desde muy joven a algo que no es tan popular, que antes era «raro» en un país prejuicioso y estrecho como nuestra geografía, pero que siempre es muy gratificante y que cada día me enseña más y más de nosotros los humanos con nuestros caminos del alma y del ego… Nuestra Vida, sus giros, el destino, el amor siempre presente en cada hecho por más que a veces nos cueste verlo, la sabiduría del alma personal y colectiva siguen sorprendiéndome, maravillándome y dejándome una gran certeza interna en cada día de trabajo…

Por eso, aunque mi ego geminiano (por lo tanto, inquieto, sociable, disperso) seguiría feliz de vacaciones y paseos por el sur de Chile y de Argentina explorando bellos rincones, ya estamos en Santiago -junto al equipo- inscribiendo para aprender Astrología desde la Base,  en el Taller de Nivel 1 aquí, y también para profundizar en un Segundo Nivel, acá.  Claro, es que una parte mía se habría quedado muy contenta  y entretenida en lo conocido que me permite más flexibilidad de horarios: en la consulta individual de carta astral y en dar un solo curso para los alumnos del año pasado o para quienes quieren seguir aprendiendo. Pero el camino abierto por el alma es otro y –como varios- tengo que mover los planes, interrumpir vacaciones, preparar material, crear, divertirme en este nuevo capítulo, disciplinarme y dejarme guiar y sorprender… Muchos estamos en nuevos episodios que asumir, pues ya no queda espacio para la duda, la queja, la resistencia Estamos prácticamente obligados a un reinicio, en el cual, de paso, renovaremos también la compañía y la forma de ver las cosas… Ya habitamos una nueva Era, una nueva Tierra, un nuevo cuerpo, un ego más abierto o menos denso (amén), un alma a la que escuchamos más para que guíe el camino… Todo está en plena gestación, es un tiempo

Todo esto en sincronía con los movimientos estelares. Sí, por fin, luego de siete agitados años, Urano salió definitivamente del fuego ariano (no sé ustedes, pero a mí me tenía muy cansada en especial los últimos dos años), desde donde –entre otros fenómenos- alteró la noción del tiempo, agitó el ritmo de las cosas, potenció las independencias personales y colectivas, incrementó el narcisismo vía la tecnología y las redes sociales, nos empujó a emprender e innovar desde nuestro sello personal, abrió la rabia como agente de cambios, sacudió la búsqueda de identidad, nos devolvió las ganas de innovar y el arrojo…

Y ahora, desde este 6 de marzo -y hasta 2026, ja- hace su entrada nada cómoda a las tierras de Tauro. Pero para Urano, planeta de Acuario, la comodidad no es un tema porque lo suyo es el inconformismo. De hecho, la gente muy acuariana y/o uraniana suele estar en la crítica, en el cuestionamiento, en la diferencia, en el romper moldes, en la rebeldía, en la mente, en la originalidad, en la separación, en la vanguardia, en la ansiedad por el futuro. Urano es aire, vientos, nubes, huracanes, tormentas, truenos, relámpagos, sacudidas de tierra. Rige los terremotos, las erupciones, el cielo, la electricidad, las revoluciones, la tecnología, la innovación, la aeronáutica, la ciencia y –entre otras cosas- la astrología! Además, según mi propia info, junto a su hijo viejo, Saturno, rige el tiempo. Estoy terminando este párrafo y Beatriz, alumna, amiga y parte del equipo me manda esta noticia,  sobre una inusual tormenta eléctrica en California… Urano y sus locuras fluorescentes.

Mientras que Tauro, tierra fértil, es energía fija, apegada a lo que ya conoce, lenta, simple, pura, conservadora, sólida, receptiva, concreta, literal, acogedora, manual, corpórea, rudimentaria. Tauro es Gea, Gaia, Tierra, Pachamama. Son los aguayos con que a veces los andinos representan a la madre Tierra en las montañas cubiertas con estas mantas. Tauro son los sabores, aromas, preparaciones, cultivos, colores, artes, costumbres; tradicionales de un lugar o grupo. Son los árboles añosos, el campo con todo su trabajo, sus animales, frutos y alimentos; la tierra húmeda, la arcilla. Tauro es el antiguo trueque que luego se transformó compra/venta con dinero. Tauro es lo que tenemos y el goce de esto. Es nuestro sistema económico. Es aquello que valoramos y a lo que solemos aferrarnos. Son nuestras prioridades, lo basal para vivir cómodos y/o seguros. Son los ritmos de las estaciones. Es el pan que cada pueblo saborea y reconoce como propio.

Urano en Tauro abre un tiempo muy distinto, incierto y creativo. Para mí es un aterrizaje en lo que ya tenemos y en lo que no. Es activar mayor criterio de realidad para movernos; por lo tanto es soltar fantasías, idealismos y exceso de optimismo para en vez de esto comenzar a usar y reutilizar lo que ya está en nuestras vidas: desde un talento hasta un obstáculo. Es dejar de acumular en varios ámbitos y en especial en lo material. Es repensar y rediseñar nuestro adictivo, insano y absurdo sistema de consumo. Es volver al origen: al valor de nuestro cuerpo, de nuestros talentos, de lo que tenemos, de la Tierra en sí con todas sus bondades… Abrimos un tiempo pragmático, muy poderoso para hacer cambios concretos, de verdad y no solo una pose o idea… Ya solo protestar y hacer berrinches fue; ahora es tiempo de gestos concretos frente al sistema que empiezan por nosotros mismos: cada uno podrá buscar formas más sanas y originales de producir, de consumir, de aprender, de estar en este noble planeta. Una de las manifestaciones podría ser que los arriendos cobren más protagonismo que las compras, por ejemplo.

Y otro de los regalos de este nuevo ciclo es -enhorabuena- dejar de correr. Tauro es pausado, mientras que Urano es neurótico e hiperactivo. Después de siete años en Aries, que ama correr, llegar primero y cuya frecuencia es individual, este impredecible planeta intercambiará energía con un signo que desconfía de lo acelerado y del futuro, que más bien quiere quedarse en lo conocido. Ambos -y nosotros- tendremos que ajustarnos para convivir y sacar lo mejor de cada uno; lo taurino no podrá resistirse a cambiar, tendrá que ser más flexible y aprender a confiar en los pasos nuevos que tendremos que dar como humanidad e individuos, al tiempo que lo uraniano tendrá que respetar un ritmo más armónico y tomar en cuenta lo que ya está para transformarlo en vez de querer barrer con todo.

Comenzamos un ciclo para de verdad dejar atrás formas aceleradas, pretenciosas, frías, en automático, desde el rechazo, desde el miedo… Conectar con lo físico, terreno taurino, con nuestra naturaleza corporal y ambiental puede ser una fuente de grandes señales y respuestas… Y ahora que estamos en el inicio de esto, es buen momento para bajar el ritmo, ir a la naturaleza con su poder, o al silencio de la noche o del amanecer y pedirle a la Vida, al alma, que nos muestre, que nos sople, qué pasos nuevos tenemos que dar, qué tenemos que soltar, qué innovaciones en torno a lo profesional y la prosperidad nos aconseja, qué creencias de escasez nos rondan, qué cambio hacemos por nuestra salud, qué podríamos disfrutar más y que hoy no vemos, cómo descansar mejor, cómo acompañamos a nuestros miedos… De esto y más podemos conversar en estas semanas iniciales del viaje de Urano en Tauro que abren para nosotros un mundo nuevo donde construir con más calma, menos autoexigencia y más goce… Escuchemos qué nos dicen y hacia qué acciones nos guían… Feliz ingreso de Urano a Tauro!

Año del Chancho: ¿Nos engordará el ego?

(Antes, un Aviso!: Comenzamos en abril los Talleres para Aprender Astrología, Nivel 1, los martes, aquí; Nivel 2 (para los que ya manejan lo básico), los miércoles; acá).

Desde el calor o desde el frío, muchos estamos muy cansados por estos días. Unos cuantos igual se sienten bastante energizados. Este 2019 empezó con mucha energía cardinal desde Aries y Capricornio, es decir, inicios, ímpetu, sorpresas, reorganización, rabias, sacudidas, heroísmo, impulsividad, niñerías, arrojos y miedos a la vez. Encima Urano en su despedida de Aries pone -feliz- su cuota de electricidad en el aire avivando el fuego, la tierra, los vientos, tormentas, volcanes y hielos.

Me preguntan cómo estoy y solo me sale (no en queja sino en realismo puro, con más energía para sentir que para pensar): «muy cansada… y paso a paso, en medio de todo, ¿no?» (la verdad no sé mucho qué más decir; sé que estoy inmersa -como muchos- en una tensa calma colectiva). Ah, también estoy recuperando el sueño y permitiendo que el cuerpo restaure -a su ritmo- su armonía; que no ha sido fácil. Después de meses de sostener y contener energía en varios ambientes, aún no puedo descansar, dado que siempre el fin e inicio de año son tiempos para mí, como me dijo Dani en diciembre, «como la navidad para las tiendas», en que muchos quieren su lectura de carta astral para el año o por primera vez. Y aunque las disfruto mucho,  el duelo, los eclipses, Marte en Aries y demás me tienen exhausta/exigida/observante; si no fuera por el amor que me rodea y que siento, por la fuerza del alma, además del humor con el que vivo día a día, no creo que estaría como estoy.  Pero este viernes ya bajamos la cortina -por fin-, vienen las anheladas vacaciones para regresar a mediados de marzo.

Al salir a cenar o a tomar un café, con varios comentamos sobre la intensidad de este año y lo potente que es. Ya dejé algunas pistas acá en las Predicciones 2019. Y con muchos coincidimos: «si este viene fuerte, prepárate para el otro», jajaja. Yo puro me río. No me da ni pa’ asustarme. No porque no tenga miedo -de hecho siento una cuota de éste y le doy espacio para que me acompañe- sino porque lo veo tan parte de la Vida, tan natural, que siento que lo que me queda es disfrutar lo que se dé, pedir ayuda a los cercanos y a más de algún buen terapeuta con los que cada tanto cuento -y atesoro-, reconectar siempre con la naturaleza, patalear en los momentos necesarios y bajarle el volumen a los enredos del ego nuestro de cada día…

Estamos en cierres e inicios poderosos. Marzo dará mucho qué hablar. Pero ahora, en esta Luna nueva en Acuario de este 4 / 5 de febrero quien quiere hacer su entrada triunfal es el Chancho (o jabalí en su versión salvaje/elegante; ja) de tierra. Desde oriente, este también es un ciclo de cierre de los últimos doce años y este animal -aunque sea vegetariano- no es nada suave. Es simpático y generoso, sí. Como también exagerado y fantasioso. El elemento tierra, al igual que la energía capricorniana reinante en este 2019 nos pide crecer con lo que tenemos: desde el obstáculo, desde el miedo, desde la rabia, desde la alegría, desde el dolor, desde la oportunidad, desde las ganas… Desde lo que sea que estemos viviendo, sin negarlo; nos toca dar un paso más allá y salir de lo cómodo. 

Este ciclo no es nada liviano. No lo vamos a maquillar. 2019 puede ser veleidoso y sarcástico con varios que en los últimos años y en especial en 2017 y 2018 se negaron a asumir sus dificultades y a darles una solución más sana, más madura, más consciente.

Este Chancho es tajante. Dará varios mordiscos en especial ahora, a mediados de febrero, en marzo, julio y desde septiembre en adelante. Quiere también potenciarnos, que despertemos nuevos objetivos y trabajemos con entusiasmo y sabiduría por ellos. Por eso ahora, en su inicio nos da todo el empuje para actuar (es buen momento para agilizar planes en este primes mes) y también para ser más auténticos; nada de hacernos trampas. Y desde aquí hasta la próxima Luna nueva nos permite una gran liberación. ¿De algo externo? No precisamente, sino de nuestro querido ego; de esa parte más densa -pero necesaria- en nosotros. No para rechazarlo o negarlo, sino para admitirlo, para darle su debido espacio y movimiento. Estas primeras semanas nos mostrarán -en lo personal y colectivo- nuestro infantilismo, prisa, afán de revancha, narcisismo (ojo con hablar mucho de sí mismo y marear al resto o con acaparar el micrófono; es tiempo de escuchar y compartir). Habrá que observar también nuestro lado temerario y practicar más autocuidado. El Chancho de tierra no permitirá que nos engorde el ego, tampoco que nos achanchemos, nos empujará a nuevos terrenos. Al contrario, nos mostrará todo lo feo -y opaco- que se genera cuando dejamos que él domine la escena, se ponga a la defensiva, dramatice, se «asegure», se moleste por todo, se ofenda fácilmente, se victimice, se rigidice, ataque, manipule. Todo eso es muy antiguo ya, pero vaya que todo lo público, lo mediático, nos lo sigue poniendo en frente.

Este año, desde como sea que nos encontremos, nos reconecta con los afectos, con lo creativo y la generosidad. Y el primer gesto es hacia nosotros mismos: es tiempo de acompañarnos, de no dejarnos botados en lo que sentimos, de darnos la contención necesaria para luego recuperar el rumbo con humor, con mayor consciencia, soltando pesos y liberándonos de exigencias absurdas… Que así sea. ¡Feliz año nuevo lunar! ¡Feliz año chancho!

Primavera/otoño 2018: Purificar y resolver

«Uno propone y… La Vida sabia dispone»; a esto me he entregado más que antes en los últimos meses. Hace años que vivo mucho desde esta práctica de adaptación, de escuchar/leer señales, desde el aceptar para poder entrar en el flujo de la Vida en vez de insistir en el de la mente, las fijaciones, etc… Pero desde el otoño 2018  este lema «está siendo» una verdad más constante, que se ha reforzado, que me impide hacer mucho plan, que me obliga a vivir al día… Y está bien… Por eso, varias veces quise retomar el blog pero no se pudo, algunas me faltó inspiración porque estaba en el resolver y otras me faltó el espacio… Pero la llegada del equinoccio de primavera por acá y del cumpleaños de este bello y precario Chile, siempre me conmueve… Así que aquí vamos de nuevo…

Carol, amiga ariana de hace muchos años y muy divertida, me lleva al baño turco un domingo. Digo «me lleva» porque no se me habría ocurrido ir, pero vaya que lo necesitaba y que lo disfruto.  Además me trae recuerdos de infancia, mi madre nos llevaba también junto a mi hermana y era todo un espectáculo estar entre el vapor, el calor, las señoras de todos los colores y tamaños, el aroma del eucaliptus. Mi padre iba cada tanto, los domingos, a uno cerca de casa. También fuimos con mi hermana en Estambul, en un día lluvioso, a uno muy tradicional (no turístico) y adoré a la «mama» (así la bauticé y ella se reía moviendo la cabeza), la señora encargada, que obvio que hablaba sólo en turco;  llevaba el clásico pañuelo en la cabeza y nos dio las instrucciones muy rápido que intentamos adivinar y , pasado un buen  rato, de repente apareció con un balde y un guante para bañarnos como si fuéramos niñas pequeñas y nos refregó toda la piel y hasta nos lavó el pelo sin que alcanzáramos ni a preguntar, en medio de mi risa por el espectáculo y la ternura que me provocó y le dije… «Aahhh, la mama»… Cuando nos fuimos nos tomamos una foto con ella y nos abrazamos con mucho cariño aunque ella no entendió del todo pero estaba contenta y le contaba a sus compañeras. Feliz me habría quedado a tomar el té con ella… Pero a la noche seguíamos viaje. Y este último invierno, desde el sur de Chile, en las termas de Panimávida después de las piscinas pasamos al turco pero no soporté demasiado, ya venía del calor y me salí al poco rato.

Y ahora, cuando estamos ahí, en las escalinatas calurosas del turco en Santiago, agradezco mucho la liberación de energía antigua, el relajo, el no hacer, el conversar de todo un poco, los aceites en el cabello y exfoliantes en la piel… Un agrado. Salimos de ahí renovadas, entre risas, mientras disfrutamos el sol del fin del fin del invierno. Semanas después, ya casi en primavera, volveré sola a este espacio a seguir purificando, porque realmente el cuerpo se siente muy distinto y esto, ahora, es muy importante. Atravesamos un ciclo (2018 a 2020) muy concreto, muy práctico, donde lo físico cobra gran protagonismo… Y nuestro cuerpo nos refleja. Al igual que nuestros espacios (casa, escritorio, automóvil, habitación), nuestros animales, nuestros objetos, nuestra billetera y cómo nos relacionamos con ella, etc.

Y ahora que Don Satur despertó de su siesta en Capricornio, y hay bastante movimiento tanto en ese signo como en sus colegas de tierra, Virgo y Tauro, todo lo físico -incluida nuestra propia y noble Tierra- se muestra y se nos propone nutrirlo de distintas formas.

Muchos de nosotros estamos somatizando distintas pruebas y episodios, muchos estamos muy cansados, muchos se sienten más responsables de su energía, muchos están completamente desconectados de sus cuerpos. Pero este tiempo no permite del todo esto último, sino al contrario. Es un ciclo  de gran atención, de practicar auto-cuidado (emocional, mental, físico, energético) con entusiasmo, de armonizar la alimentación, de agradecer al cuerpo todo el sostén que nos da y la sabiduría que porta, más allá de si la escuchamos o no… Pero con Neptuno en Piscis (desde 2011 y hasta 2025), corremos el riesgo de caer en fanatismos y de volvernos devotos del autocuidado, el fitness, todo lo detox,  lo orgánico y varias nomenclaturas más que tampoco son sanos porque caen -vaya paradoja- en ser una nueva adicción y también un rentable negocio -digámoslo. Justo esta mañana una psicoanalista comenta en la radio que entrevistó a la filósofa Renata Salecl por su libro «Angustia», donde plantea que este miedo tan humano ahora a nivel mundial ya no está en las guerras o crisis sino que se ubica en el cuerpo: ahí están las crisis de pánico, las nuevas religiones en torno a vegetarianismo o veganismo, el culto al wellness,  a todo lo saludable…

Estoy escribiendo sobre esto y en la mesa del lado llega una pareja peruana a tomar café o chocolate con crema y demás, junto a unos pasteles casi impactantes. Ambos están muy contentos y gozan a concho su verdadero banquete. Y yo con ellos. Me encanta sentir su disfrute, nos reímos juntos porque yo ya desayuné huevos revueltos y sólo queda la taza de café en mi mesa, que luce paupérrima al lado de su pedido, snif. Pero se puede hasta sentir su momento de felicidad sin culpa ninguna. Qué bien. Eso también es un regalo a nuestra energía: gozar lo que tenemos, regalarnos un momento de placer y disfrutar cada bocado, con toda la calma, sin voracidad. Muy bello. Nuestra energía también agradece esos gestos, más allá de las calorías y etc. La alegría y la presencia lo transforman todo. 

Después de este desayuno tengo que seguir a obligaciones varias. Pero antes me detengo a sentir el aire de lluvia de primavera a la salida del café, me detiene Felipe a saludarme porque hace días que no coincidimos a la hora del desayuno y me cuenta un par de logros que me dan alegría, aunque ambos coincidimos en que estamos muy cansados, «pero vamos bien, en medio de todo» -me dice. Supongo -le digo en broma.

Supongo que vamos bien porque muchos estamos en eso: en asumir, resolver, concretar más allá de la disciplina, postergaciones o pasos que signifiquen. Estos tiempos son una mezcla de estar en lo concreto, en todo lo práctico -incluidas nuestras metas personales y laborales, pasando por nuestra salud- pero también, desde ese pragmatismo, lograr desde el corazón conectado (no desde el vaivén emocional; ojo), desde lo que sentimos profundamente y desde lo que la Vida nos muestra para así materializar en una conexión más sana y coherente. Esta primavera y otoño nos alientan a todo esto. Y para conquistar con alegría tendremos que purificar las trampas de nuestro ego, como el posponer, el perfeccionismo, el drama, la envidia, la victimización, la comparación, el rechazo, etc., Tenemos intensos y apasionantes meses para dar nuevos pasos evolutivos en esta bella Tierra.

En tiempos re-retro: Un día a la vez

De vuelta de un taller en el que estoy porque todo indicó que tenía que estar, más allá de si lo pensé o lo quería, subo al metro y escucho la conversación de tres chicos venezolanos. La mujer del grupo está saliendo con alguien hace poco y los otros dos no lo conocen y le hacen varias preguntas que ella responde escuetamente. Hasta que uno le dice con ojos curiosos: ¿Es guapo o es feo? Ella: Mmm… Y él con ironía le dice: Ya sé, es feo… Es que así es la suerte del migrante. De todo poquito, nos toca lo que sobra -y los cuatro (yo con ellos) nos reímos ante su broma. Me alegran el viaje a casa los chicos, en días de cansancio y agradecimiento.

Sí. Como muchos en estos días, estoy muy cansada. ¿Sí o no que Marte retro (fuerza, rabias, iniciativas, discusiones… algo frenadas y/o absurdas) se siente mucho en el cuerpo y en el aire? Ahí están las explosiones, incendios, accidentes y conflictos que aparecen por distintos puntos; desde fines de junio y hasta un rato más, Marte hace su propio gallito desde el cielo… Nos juntamos con amigos que llegan de lejos y otros que están acá y cada uno está con sus desafíos, con poca energía, tratando de tomar decisiones. Varios hemos somatizado y no pocos se han peleado en distintos ambientes. Estos días son muy verdaderos y la sabia Vida se encarga de encontrarnos o separarnos. Muchos estamos -enhorabuena- mirando cómo nuestro ego  (Marte y Mercurio retro ayudan mucho a esto) se mueve; cómo interfiere, jode, controla, evoluciona -sí, puede hacerlo-, quiere revancha, se paraliza, etc.

Y si bien hay varios planetas retro -lo cual es muy normal-, los que más se notan son estos dos ágiles Marte y Mercurio. Se siente peso, bloqueos, confusión, frustración. Y cuando éste último se pone directo (desde este 19 de agosto) son días un tanto delicados antes de retomar poco a poco la claridad para comprender y moverse. Sí, recuperaremos claridad, pero aún no la fuerza completa. Marte seguirá retro hasta el 27 de agosto y recién una semana después de esto podremos sentir más vitalidad y dirección en nuestros pasos. 

…Muchos me preguntan con cariño y por distintas vías que cómo estoy. Mi respuesta recurrente por estas semanas es… Un día a la vez… Hace unos meses, con el desafío familiar/personal que atravesamos donde -como lo dije en este post el amor y el dolor se unen con conmovedora belleza-, con las clases a sala llena del primer nivel de astrología -en que me divierto mucho y todos aprendemos de forma más vivencial que tan teórica- que hacemos desde el pasado 1 de agosto, con la consulta de lecturas astrológicas también completa y otros temas, siento una mezcla de cansancio/alegría/agradecimiento/aprendizaje/inquietud/calma… Ja, ja. Vaya ensalada. Encima, después de un mes de eclipses siento añoranza del verde y húmedo  sur de Chile con toda su sanación. Amaría estar allá. Pero no puedo. No es el momento. Con suerte alcanza para caminar por el parque y sentir el atardecer rojizo desde la terraza de casa. Al menos, Steffi, de vuelta en Puerto Varas luego de unos meses por su natal Alemania nos envía fotos (abajo una de ellas) porque sabe que amo esos cielos y energía.

Sí, este es un tiempo muy exigente para todos. En especial para quienes ya dieron pasos importantes de consciencia. Para quienes decidieron ver (y verse) en vez de maquillar o evadir. Para quienes comprenden que el sistema es una fantasía -una mala broma, bien burda, a ratos- creada por nosotros mismos, que se está cayendo a pedazos -por fin- y que así tiene que ser pero que aún no crearemos otro más sano, lo cual produce dudas, incertidumbre personal/colectiva y angustias. Para quienes decidieron reconectar con el corazón verdadero, ir más lento y dejarse guiar desde ahí, en vez de moverse exclusivamente desde el ego y desde todos los «deberías» que nos hemos inventado… Y como estos eclipses, junto a Marte y Mercurio activaron la energía de Leo/Acuario, uno de los desafíos más potentes estos últimos dos meses está en cómo vivimos el Yo y cuánto se nos arranca el egocentrismo, los berrinches, el presionar por lo que queremos sin ver a los otros ni la energía ni las señales, el infantilismo, la soberbia intelectual, la locura, la frialdad, la mente que quiere encontrar lógica y quiere tener razón, la excentricidad como forma de llamar la atención e interrumpir… Como también estos meses nos permiten valorar el humor, lo creativo que habita en nosotros, el atrevernos a expresar y brillar, los vínculos que nos aportan ideas, juego y cariño; mirar a los hijos -o a los pequeños de la familia- con más aprecio; atrevernos a dar y recibir ayuda en vez de creernos superhéroes…

Por eso, como la Vida es perfecta pero no ideal ni cómoda, en medio del cansancio, la incertidumbre y un par de planes en pausa… Agradezco este «entrenamiento obligado» de… Un día a la vez… No es fácil. No es tan agradable para la mente, pero enseña mucho, aliviana cargas, impide varios placeres, te regala otros goces de la vida, te vuelve más presente, flexible, humilde y creativo, te deja poco tiempo para la queja y para fantasear, te permite observar/sentir más y seguir agradeciendo lo que cada día sí te da en vez de ver lo que no tienes -esto último, eso sí, es una decisión diaria- y te hace seguir maravillándote con las sincronías de la Vida, como la que hace varias semanas me tiene cantando al entrar a casa -y a veces al cocinar- una letra que siempre me gustó y que ahora apareció de un día a otro en mi cabeza, que hoy cobra más sentido… I say a little prayer… For you; for us, for all

Eclipse julio 2018: Activar nuestro Sol

Hicimos una meditación con la fuerza de los ancestros al cerrar la Charla de Urano en Tauro que realizamos en Curicó, centro-sur de Chile, hace unas semanas (el altar de la Charla, en la foto).  El Sol nos acompañó después de un par de días de copiosa lluvia.  Hablamos de cómo nos movimos de 2011 hasta acá y cómo lo haremos desde este presente hasta que el irreverente Urano se vaya de Tauro en 2026. El grupo curicano es muy cálido y de todas las edades, varios son terapeutas, algunos con gran conexión para compartir herramientas con sus pacientes y cercanos. Los días antes que comience la Charla, conversamos del tema en dos programas de radio locales y no sólo comentamos de este movimiento planetario, sino también de las posibilidades para los signos; y uno de los locutores me pregunta qué decirle a la gente que no cree en la astrología… ¿Qué les decimos? …¡Que está muy bien! Que nadie tiene que perder su poder, que no es necesario convencer a nadie (por algo las religiones van en retirada; por fin!) y que si necesitan saber en qué se basa la astrología; pues en lo que constantemente sucede: el cielo -el Universo que habitamos y del que somos parte- se refleja en la Tierra y viceversa; lo que está afuera de nosotros y que encontramos en el camino (nuestros ambientes, vínculos, hechos) tiene mucho que ver con nuestro estado interior y éste último con lo que somos capaces de ver y conectar en nuestro exterior… Todo está conectado y baila una danza perfecta…

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Y cuando esa danza incluye un eclipse importante como el de este viernes 27 de julio por la tarde (acá en los sures del planeta, en Chile a las 16:20 específicamente),  que durará una hora y 43 minutos, aunque el evento completo alcanzará casi las cuatro horas; las cosas en la Tierra colectiva y en la personal se agitan pues se produce gran limpieza, hallazgos, cierres de ciclo en varios ámbitos y reconexión con los propósitos originales que vinimos a realizar.  Claro, el alma sabe cuáles son esos caminos. Nuestra mente no. Nuestro cuerpo los sostiene. Nuestra intuición los avisa. Nuestro ego al principio los distorsiona, pero si se domestica, poco a poco comienza a ayudar a este plan llamado Vida de tanta belleza y desafío. ¿Y nuestra consciencia? Ella está siempre dispuesta a hacerse presente -si la despertamos y la llamamos- para unir a todos los demás en un solo batido y dice: ¡Ahí vamos! Pues encuentra sentido en cada paso.

Este eclipse total de Luna llena en en el grado 4 de Acuario, que nos mueve a todos y con más fuerza a los signos fijos: Tauro, Leo, Escorpión y Acuario, en especial a quienes están de cumpleaños en los primeros diez días de cada signo (del 21 al 1 respectivamente) no sólo tiene gran duración, sino además mucha sensibilidad en el ambiente; explosiones, como los crudos incendios de Grecia (acá los temas 2018, por si quiere repasarlos y acá las Predicciones del año); también trae pruebas importantes a nuestro ego, a la impulsividad personal y colectiva, a la agresividad, a cómo manejamos los obstáculos y frustraciones, a la seguridad interior, a la soberbia de creerse diferente y especial, a la desconexión por estar sólo en la mente, o en la imagen y en la prisa… Por eso es preciso mantenernos más tranquilos, con el cuerpo más presente y liviano, atentos a nuestros movimientos y reacciones… En el horóscopo de esta semana dejé algunas breves pistas/guías para cada sigo, acá.

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Pero este viernes (y durante un mes, en especial) tenemos tremendo regalo. Este eclipse XL destapa aquello que esté impidiéndonos escuchar y seguir al corazón. No al romántico ni al emocional ni al del marketing, sino a nuestro centro vital donde residen nuestras certezas personales y colectivas, porque es un fractal del TodoEl corazón verdadero… Nuestro Sol interior, que es ‘mejor amigo’ del alma.  Esa chispa que está tranquila y vibrante a la vez, que quiere experimentar esta Vida en vez de pensarla o sufrirla. Que se atreve a jugar, a sentir, parar, intuir, avanzar, reconocer para que evolucionemos. Ese centro luminoso donde reside nuestra autenticidad y que nos impulsa a vivirlo todo, no sólo eso que nuestra mente considera «bueno», «seguro», «lógico» o «necesario» porque todo -desde una enfermedad o una dolorosa caída hasta el logro más anhelado y cada momento de alegría- tiene que estar… Este eclipse nos mostrará con cierta crudeza qué situaciones, relaciones, hábitos, pensamientos o dinámicas ya se saturaron en nuestras vidas y nos impiden seguir porque opacan esta luz interna, por tanto ya no sirven… A no ser que quieras seguir mintiéndote a ti mismo, lo cual es válido igual; cada uno con su ritmo y decisiones, ¿no?… Y mientras más ausentes de nosotros mismos estemos más tajantes pueden ser las lecciones para que nos detengamos a ver, limpiar y enmendar  nuestro andar… ¿Para qué? Esta vez el cielo hace especial énfasis en que seamos más genuinos, nos liberemos de máscaras, de pesos y de apegos; en que ocupemos nuestros dones y nos atrevamos a descubrir algunos nuevos  para contribuir a la evolución propia y a la planetaria, que cada vez está más vital y no cesará, pese a que el sistema (creado por nosotros) se resista,  pues  estamos más grandes y vivimos un maravilloso tiempo!  Feliz eclipse de Luna llena en Acuario, tiempo de gran autenticidad! 

 

Julio 2018: Limpieza para poder encontrarnos

Para conocerte más y que tu ego no domine toda la escena. Para comprender el camino que tu alma trazó antes de venir a este planeta. Para entender el para qué de tantas experiencias vividas, incluidos tus dones, relaciones, desafíos, decepciones. Para realizar una carta astral (tuya y de otros) y comenzar a interpretarla poco a poco… Para eso es el Taller de Astrología, Nivel 1 que abriré en agosto. Toda la info Acá.

Pasado ese aviso, tengo otro: la Charla de Urano en Tauro será este sábado 7 de julio a las 16 hrs. en Curicó, centro sur de Chile. Aquí

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¿Algo más? Por ahora no. Entonces, miremos este noticioso mes astrológico: Tenemos poderosos eclipses que moverán nuestra alfombra y provocarán limpieza; ya estamos en la delicada retrogradación de Marte que nos propone manejar nuestra fuerza y rabias de otra forma y que se une al mismo movimiento de Quirón en Aries y Mercurio en Leo (lo siento por tanto término astrológico, que son una lata, pero iré destacando lo que nos traen para no enredarnos en tecnicismos) donde -de nuevo- el cuidado en nuestros pensamientos, palabras e iniciativas se aconsejan con ganas porque -debiéramos saberlo de sobra, pero siempre puede haber algún ego rebelde- la soberbia e impulsividad no están nada de moda.

Pero el rebosante Júpiter con su optimismo habitual despertará de su siesta en Escorpión este 10 de julio y, además de seguir mostrándonos temas en torno al abuso de todos los tipos (en Chile el tema cruza a varios «egos artistas , políticos y religiosos«, aunque vienen otros más), nos llama, de aquí a inicios de noviembre, a usar más nuestra intuición, activar la profundidad en nosotros y mirar la Vida desde ahí, potenciar el humor para asumir las oscuridades que todos tenemos, dejar morir obsesiones y exageraciones que nos entrampan y obvio: practicar el desapego cotidianamente… Y además, con su sonrisa habitual, Júpiter nos dejará un par de regalos y lecciones, esta vez en torno a la prosperidad….

Lo que es yo, continúo frágil y fuerte a la vez, como la Vida, ¿no?  Muy agradecida de muchos gestos de Amor en torno a la despedida que estamos viviendo con mi padre y que ha tenido tan bellos momentos y conversaciones ídem de gran honestidad, donde igual no perdemos el humor; a veces reímos y lloramos al mismo tiempo;  y a ratos  se puede palpar el alma y sentirla acompañando y mostrándose a cada instante; hasta en el vecino inmigrante, enfermero de profesión, pero que oficia de cuidador de autos en el restaurante del lado y que cada tarde viene a preguntar: ¿Cómo está el señor, cómo sigue? -mientras mi madre le va a dejar un café de grano para que pase el frío de la tarde. Estoy agradecida de cerrar en mucha conexión y alegría el Taller de 2do nivel de astrología que compartimos en parte del primer semestre con un bello grupo que ahora no sólo maneja nutridos conceptos de astrología e interpretan con agudeza, sino que además vibran de otra forma y se nota un poderoso crecimiento que hace que se muevan con nuevos sentidos… Agradecida de tener el espacio para observar y sentir este tiempo no sólo el personal/familiar, sino este ciclo colectivo tan mágico y luminoso donde tantos ya despertaron, aunque el sistema quiera hacernos creer lo contrario… Agradecida de sentir el viento, la lluvia -últimamente escasa- en Santiago y ver el bello arcoiris que bendice la ciudad y que muchos amigos reportan con fotos para que todos lo disfrutemos…

¿Sobre los eclipses? El primero es el 12/13 de julio, es parcial de Sol en Cáncer, y puede traer movimientos internacionales fuertes en torno a figuras de poder, a cierres e inicios drásticos, a la naturaleza y a temas que dábamos por superados. En lo personal nos hará tomar decisiones para armonizar lo personal con lo laboral. Pero esos días el cielo también nos regalará un trino en signos de tierra: Tauro, Virgo y Capri; que nos permitirá experimentar gestos de amor, retomar el disfrute de distintas cosas, concretar con más creatividad y disciplina para ver resultados pronto.

El segundo eclipse llega a fin de mes. El 27. Es total de Luna llena en Acuario y es una activación de autenticidad: nos preguntará sobre lo que realmente somos y queremos y nos empujará a realizarlo; nos permitirá revisar nuestros círculos para ver si nos representan o no; pasarán cosas en torno esto esas semanas y algunos vínculos pueden vivir un final para dejar espacio a otros nuevos que sintonicen con nuestro presente. Los encuentros álmicos estarán potentes, e igualmente el más importante es con nosotros mismos.  En lo colectivo, pueden volver a levantarse temas con el feminismo, amenazas entre países que siguen jugando a quién es el más fuerte -qué antiguo-, ciertas luchas por libertades y florecer innovaciones en torno a la naturaleza. Será importante cuidar el ánimo, el sistema nervioso y llevar las discusiones con una mente abierta. 

Bastante, ¿no? Bueno, recién empezamos este mes inquieto y enriquecedor que hará sus movidas de limpieza para que caminemos escuchándonos más y  así actuar acorde a eso… Que se escuchen fuerte nuestros latidos, intuiciones y llamados del alma!

Desmalezar creencias para sembrar Vida

Estos días de estreno de Urano en Tauro no bajaron la intensidad pero sí la asentaron… Me cuesta escribir porque atravieso fragilidades de distinto tipo y mi energía está en otras cosas. E igualmente estoy muy agradecida de todo. Del amor y del dolor. De la fragilidad y de la certeza interior en que la Vida es como es y tiene de todo. No sólo colores rosas. Y fluye como tiene que ser, más allá de nuestras expectativas.

Y en medio de esto, comprobamos la nueva energía de tierra con la que contamos ahora, que nos insta a resolver, a soltar rollos y pataletas del ego para, en vez de esto, resolver. Lo hemos dicho: este tiempo es práctico. Y desde aquí, las cosas no son tan difíciles, pero es nuestro ego (mente, emociones, creencias, hábitos) el que tiene que comprender y sintonizar con lo nuevo para transitar el camino de cada uno y el camino colectivo del cual formamos parte. A los egos más dramáticos, fantasiosos, rígidos, controladores, ayudadores, puede costarles un poco más. Pero como sea, todos estamos estrenando un tiempo distinto que nos dice: menos es más, anda de a poco, cuida de ti, usa tu inspiración, conecta con tu alma y  con tu cuerpo, sé creativo, disciplínate, pide ayuda, sé auténtico, siente la naturaleza con sus latidos y colores, crece, acompáñate, juega, ama todas las experiencias, ama este Viaje.

Estos tiempos son un regalo. Todo pasa de forma más rápida y precisa que antes. Las respuestas y encuentros están a la vuelta de la esquina. Los perfectos desencuentros también, mostrándonos todo lo que ya no nos corresponde. Las soluciones en nuestro corazón y en los hilos de la Vida que aparecen cada día. La necesidad de quietud aflora más que antes como «mágica» solución a más de un tema…

Dejo esta nota en pausa y ahora que la retomo en un café cercano, en la mesa del lado hablan con muy buen análisis un hombre y una mujer sobre el fin del patriarcado. Qué bien. Y pese a que no practico ningún ‘ismo’ (feminismo, machismo, animalismo, ambientalismo, futbolismo, esoterismo, anarquismo, partidismo, vegetarianismo, higienismo, veganismo, etc.), porque siento que son nuevas religiones y de eso -de etiquetar, dividirnos y de creernos mejores, distintos o superiores- ya tuvimos bastante y no las necesitamos, le pese a quien le pese; igual es bello ver que lo femenino ocupe nuevos lugares y -como leí por ahí- que no busque venganza sino igualdad, sino respeto básico… Así es lo femenino en todos nosotros…  Que, entre otras cosas, tiene que ver con lo profundo, con la quietud, con lo intuitivo, con recibir, con gestar, con observar, con crear, con acoger…

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Estos tiempos nacientes, que por estos días nos tiene con varios planetas importantes y asteroides en signos de tierra (Capricornio, Tauro) nos propone desmalezar viejas creencias que se vuelven un muro en nuestras vidas (algunas son religiosas y ancestrales, muchas vienen del miedo, varias desde la fantasía, desde el deber ser y las envidias); es tiempo de revisarlas y ver cuánto nos ayudan y cuánto nos cierran la conexión verdadera y el encuentro con la alegría. Así podremos mirar el camino con más apertura y neutralidad, también andar con pasos más livianos y presentes para cada día sembrar con mayor calma&consciencia nuevos capítulos de esta colorida Vida pulsante que nos sostiene con tanto Amor más allá de lo que a cada uno le toque experimentar… Ahí está ella, la Vida vibrante y sabia, acompañándonos… Hasta la próxima…

Charla abierta: URANO EN TAURO 2018. Sábado 12 de mayo, Providencia, 11 hrs.

MIRADAS Y HERRAMIENTAS PARA DISFRUTAR ESTE NUEVO MUNDO  (EN VEZ DE SUFRIRLO)

Charla Abierta de Astrología sobre el ciclo de Urano en Tauro, 2018 a 2025

Por Jimena Zúñiga, astróloga

pexels-photo-734957.jpeg¿¡Y ahora… Quién podrá defendernos!? Podrían pensar en especial los Tauro, Leo, Escorpión y Acuario que ya se enteraron que Urano está por llegar a visitarlos y que encima, el lindo, piensa quedarse por más de siete años movilizando sus vidas (y las de todos, asumámoslo). Mientras que el resto de los signos pueden estar curiosos y expectantes ante el arribo del alocado Urano que, sin duda, nos traerá muchas novedades, algunas drásticas, otras más amables. Como sea, este movimiento en el cielo dará qué hablar y abrirá a una nueva forma -para todos- de instalarnos en el mundo. 

De esto y más compartiremos en esta Charla Abierta, el sábado 12 de mayo por la mañana, a las 11, en Providencia. Y como ambas energías -que serán protagonistas durante los próximos siete años- son prácticas, además de información sobre este nuevo ciclo que a todos nos cambiará la visión y las prioridades, también daremos herramientas mediante ejercicios concretos que nos permitan disfrutar de este septenio tan renovador para toda la humanidad.

Liniers, desde Argentina.

Para asistir no se necesitan conocimientos de astrología, sino estar abiertos a comprender desde esta disciplina y desde la consciencia qué viviremos a nivel colectivo y personal con la llegada de Urano, que todo lo revoluciona, a las tierras taurinas, que tanto disfrutan de la tranquilidad. Compartiremos también las oportunidades del ciclo y algunas líneas astrológicas para cada uno de los doce signos. 

La Charla tiene un valor de $20 mil, contempla un café inicial y un breve intermedio. Tiene una duración de dos horas y media en total donde, además, cerraremos el ciclo que iniciáramos en 2011 cuando Urano llegó al fuego de Aries (que tanto agitó a este signo y a sus compañeros Cáncer, Libra y Capricornio) y le daremos la bienvenida a las bondades y desafíos que nos trae este paso uraniano a Tauro, con más de alguna sorpresa que todos los asistentes podrán disfrutar.

¡Los esperamos! Los cupos son limitados, así que desde ya puede compartir entre quienes se interesen e  inscribirse al correo: astroalmica@gmail.com donde recibirán todas las coordenadas. Un gran abrazo, aguante los taurinos y pronto más info sobre la Charla y este revitalizador tránsito.  ¡Gracias por difundir y nos vemos!

CUÁNDO: Sábado 12 de mayo. A las 11 am. (La charla termina a las 13:30 hrs. )

DÓNDE: En el Urban Station ubicado en ELIODORO YÁÑEZ # 869. Providencia. Metro Salvador, salida Sur hacia Eliodoro. Estacionamientos por calle Triana, Infante o Rafael Cañas. 

CUÁNTO: $20 mil, que se pueden transferir una vez enviado el correo de inscripción. También se puede pagar directamente una vez inscrito por correo para reservar el cupo. 

CÓMO: Escribir a astroalmica@gmail.com para reservar cupo e inscribirse. Consultas al +569 9353 6835 , +569 9084 2067.  

Más info también en Instagram, @pasajeroscondestinoa

Eclipse de Luna en Leo: ¿qué vamos a elegir?

La intensidad de enero ha sido tanta que -además de tener poco espacio- no sé ni de qué escribir.  Si del dolor que muchos atravesamos para poder abrir otra etapa y soltar pesos. Si de las verdades, la agitación y la evidencia de la oscuridad de Marte con Júpiter buceando por Escorpio. Si de las conquistas que varios celebramos agarrados del aleccionador bastón de «Don Satur».  Si de los desengaños que Neptuno nos pone para que aprendamos a usar más la intuición y menos la lógica desgastada. Si de la sarcástica despedida que ya hace Urano en sus últimos meses en Aries, que agita nuestro cuerpo y sistema nervioso, que nos pone desafíos, nos llama a ser más audaces y creativos; mientras exacerba el individualismo -aunque algunos valientes ahora se atreven a mirar el propio, ¡tremendo salto cuántico! Si de la necesidad de estar más tranquilos más allá de lo que afuera esté pasando. Si de este eclipse de Luna en Leo que será una evidencia y un ajuste.

En el cierre del taller de interpretación astrológica del  sábado pasado, una alumna me pregunta por esto. Por el eclipse  en Leo de este 31 de enero y alcanzo a comentar que es más emocional que el que vivimos el 21 de agosto pasado, que sirvió para remecer nuestras estructuras externas (temas mundiales en lo político y climático, principalmente) como las internas, pues fue un ajuste de indentidad: qué quiero, qué me representa, qué ya no y qué hago con esto.

Pero más allá del eclipse en sí, el movimiento previo de éste me tiene muy conmovida y contenta a la vez. ¿Se puede estar dolorida y feliz al mismo tiempo? Sí. Somos un Todo. Y mientras me toca acompañar las lágrimas, el dolor físico y emocional de varios cercanos, junto al mío propio que otros acompañan también; un hilo de tranquilidad (en medio de la angustia, igual) y alegría cruza mis experiencias. El dolor y la sanación se presentan al mismo tiempo y es muy emocionante experimentarlo: asistir a la transformación profunda de varios cercanos que botan antiguas capas para quedar a flor de piel por un rato antes de levantarse… Cada uno está soltando sus armaduras. Vaya gesto para honrar y para vivirlo en cada fase, sin apurar ninguna…

Es que ahora, en este inicio de 2018 se termina de «rayar la cancha». Y gente que optó antes por la oscuridad o la opacidad pero que no le corresponde, está siendo «jalada» hacia lo luminoso… Quienes «como que quisieron despertar» y lo dejaron a medias, ahora tienen que definir el camino; hay quienes están obligados a dar pasos hacia la consciencia y no al contrario… Y esto duele. Es un despojo hasta físico. De hecho nuestros cuerpos se están ajustando a lo nuevo, a los universos paralelos que hace unos meses habitamos más que antes…

En medio de esto, lo que más me llega de este eclipse es el contraste que desde ahora se dará con más fuerza que en otros tiempos; también el sanador cierre que viviremos para reconfirmar nuestros caminos en torno a los afectos y a los talentos que vinimos a despertar; y la nueva energía femenina que emergerá para comenzar a despedir poco a poco el patriarcado de los siglos de los siglos…

¿El contraste? Sí. La Luz y la Oscuridad que somos saldrá a pasear mucho este 2018. Y dependiendo de dónde te pares es con qué y con quiénes te encontrarás. Así que «dime cómo estás por dentro (en qué está tu mente, emociones y acciones) y te diré qué situaciones atraerás, de qué formarás parte y con quiénes compartirás»…  Por lo mismo, habrá muchos con quienes ya no se nos permitirá -aunque lo intentemos o manipulemos- estar o compartir. El contraste será cada vez más fuerte;  no nos dejará maquillar nuestras relaciones ni ambientes. Lo que antes aguantábamos o manteníamos por la forma o por «pobrecito» o por no puedo, etc., etc., ahora será revelado y remecido para que caiga por su propio peso y cada quien tome sus destinos.

Cierres. Sí, esto trae en sí mismo este eclipse y durará todo febrero. Hay algunas fichas -o ladrillos- que nos cayeron en el eclipse de agosto 2017 y hay muchos que se resistieron a hacer un cambio real pese a tener todas las razones enfrente, varios que sí entendieron que había que soltar y lo hicieron -angustia mediante- pero aún no cierran por dentro, y otros tantos que quedaron con un signo de interrogación de neón en la cabeza porque encuentran que la vida es entera injusta y aún no saben qué hacer.  Ahora llegan las comprensiones y las decisiones que cada uno tiene que tomar para sonreír más antes que dramatizar o seguir muriendo por dentro.  Ojo que estos tiempos nos quieren revitalizados!

Tute, una vez más.

Y sobre la nueva energía femenina. Obvio que no es feminismo;  eso es antiguo -igual que decenas de cosas que ya no van y que tengo pendiente hace rato escribir acá algún día. El patriarcado por supuesto que también lo es; ambas palabras me sacan bostezos. ¿Qué viene, entonces? En este mes de eclipses (el 15 de febrero viene el segundo) harán noticias las mujeres. Y junto a esto también comienza una elevación de lo femenino en nosotros: creatividad, intuición, contención, nutrición, emociones, esperar, cadencia, poder interior. Y encima es la enigmática Lilith una de la grandes protagonistas de este eclipse, así que podemos esperar noticias en torno a la oscuridad femenina, como también a poderosos liderazgos que no teman aplicar su fuerza.

Y aunque los eclipses no son para tomar decisiones importantes, pues se mueve mucha energía emocional y es mejor esperar a que decante y se nos muestre todo el puzzle, sí nos tocará definir de qué lado estamos y sobre qué energía nos pararemos este 2018 para avanzar. ¿Negatividad, positivismo, realismo, profundidad, frivolidad, consciencia, pragmatismo, alegría, agradecimiento, rabia, resentimiento, orgullo, humildad, empatía, verdad, mentiras, tristeza, confianza, rechazo, aceptación…? Podríamos seguir varias líneas más. Pero básicamente es si caminaremos en base al Amor (certeza en la Vida y entrega a ésta) o desde el Miedo. ¿Y de qué lado? En este par de eclipses hay dos opciones: del lado de escucharnos con más detención para hacernos caso (no a nuestro ego que quiere ganar, claro está) o del de seguir las pautas del sistema, de las culpas, de la imagen, del deber ser… Como lo he dicho antes, da lo mismo lo que elijas, lo importante es saberlo para ser consistentes. Cuando de verdad tomas un camino, se abren puertas y la Vida empieza a fluir. 

Estas semanas eclipsadas, entonces, nos llaman a decidir interiormente para poner en práctica todo 2018 una energía más pura, más conectada con lo que de verdad nos saca sonrisas y nos deja en tranquilidad…

Feliz eclipse. Sin estridencias. Con más escucha y gran sanación…

Noviembre 2017: Más risa, menos drama

Me invitan a la Patagonia chilena a dar un breve taller de astrología el 1 y 2 de diciembre. Un honor ir para allá, a Coyhaique. Y una buena aventura también porque no lo conozco y desde el año pasado tengo señales para ir, así que cuando me lo plantean digo: sí  -siguiendo el flujo de la Vida, que a todos nos indica sutil o concretamente cosas que tenemos que hacer y otras que no.  (Acá la info del taller para los interesados).

A las almas inquietas nos gusta -y a eso vinimos- explorar, ir más allá para redescubrirnos, experimentar, soltar y recibir. No todos vinimos a lo mismo, y hay quienes vienen más a sostener y estructurarse; entre otras cosas… Estos días algunas alumnas del taller se emocionan con el poder de la astrología y la transformación interior que produce -tanto para vivir como para mirar la Vida- debido a lo que vamos trabajando en clases, donde no hacemos sólo teoría, porque así no se aprende ya… Y varios consultantes se emocionan también en las lecturas. De la mano de Quirón, nuestro sanador interior, pasamos por semanas de alta sensibilidad y, después de pruebas vividas desde mediados de este invierno (verano en el norte) ahora vamos comprendiendo el sentido. Este es uno de los regalos que nos da Júpiter en Escorpión, que ya se deja sentir.

Claro, no es lo mismo vivir un dolor y un desafío con un signo de interrogación en la cabeza y angustia en el pecho o la panza, en vez de, poco a poco, ir encajando las piezas del puzzle personal y comenzar a ver más luz aún en medio del dolor… O vivir un desafío desde mayor consciencia, donde tienes la certeza interior en el camino, más allá de si te gusta o no lo que estás experimentando, pero sabes profundamente que eso es preciso para ti y, poco a poco, te entregas a lo que la Vida quiere o pide…

Por estas semanas se respira tensión en el ambiente y no sé en qué momento ya se terminó octubre, muchos sentimos que nos faltan días y, en mi caso,  si bien hasta ahora pasé bien algunas pruebas de Urano, también veo que varios cercanos están viviendo agitación, mucho imprevisto y una cuota de desazón… Y todos estamos cansados. La aceleración del tiempo no es menor y aunque ya comienza a ajustarse, igual ahora las aguas están agitadas. Esto último es literal y metafórico: estas próximas semanas se moverán los océanos y las lluvias, como también nuestras emociones para acomodarse al nuevo espacio vibratorio que todos –lo sepamos o no- conformamos… La Luna llena en Tauro de este 4 de noviembre hace lo suyo y provocará más tensión y visceralidad hasta alrededor del 11.

Estoy escribiendo esto y las chicas del café aprovechan que sólo estoy yo -y que nos conocemos- para poner música mexicana a todo volumen mientras todas cantamos a Juan Gabriel, bien dramático y meloso, jajaja. Son muy chistosas porque son estudiantes, de aspecto rudo, y pasaron de escuchar hace unos segundos un rock pesado  a: «dime cuando tú, dime cuando tú«.… Terminamos riendo hasta que llegan nuevos clientes y tenemos que dejar el canto cuando ya hasta habíamos improvisado la coreo…

Con la música de fondo pero a menor volumen (seguimos con Chichi Peralta), continúo. ¿Qué sería esto? El nuevo espacio vibratorio requiere de un ego (mente&emociones) más liviano, menos pegado. Y noviembre trae regalos para provocar esto. Por una parte, la energía escorpiona seguirá destapando verdades en torno a abusos de todo tipo, temas con dineros, extorsiones, secretos largamente guardados (familiares, sexuales, de dinero) y más, con lo cual se despejan bloqueos y oscuridades… Por otra, tenemos la gran posibilidad de cultivar lo que podría ser un buen slogan por bastante rato: Más risa, menos drama!

Noviembre nos invita al ‘humor sanador’… El mejor espacio para reírnos es en torno a nuestros hábitos mentales, emocionales y físicos opacos o dañinos: las ideas repetitivas, la ansiedad, la prisa,  la dispersión, el dramatismo, el victimismo, la prepotencia, la inseguridad, los enojos sobredimensionados, la negación, la fantasía, el egocentrismo, la gula en todas sus versiones, la invasión, la rigidez, el apego, etc. No se trata de tomarnos las cosas a la ligera porque hay temas que requieren que nos activemos y usemos nuestro poder interior; sino de tomarnos menos en serio, de reírnos de nuestro ego. Y para esto, hay que estar muy presentes y abiertos, porque al ego nuestro de cada día no le gusta que lo descubran pues pierde supremacía… Entonces, la invitación es a observarnos, sentirnos y reírnos de esos aspectos nuestros en vez de seguir presos de éstos o de criticarnos y entrar en culpa… La risa libera, quita peso, evidencia lo absurdo, alegra, acompaña y -fundamental-  eleva nuestra vibración, lo cual se traduce en una vida más fluida y consciente…

Esta es una de las puertas que se abren en noviembre (pronto escribiré sobre otras) donde podremos reír, pedir ayuda en los temas que nos entrampan emocional y materialmente, mirar con más profundidad el presente y desapegarnos de hábitos dañinos. ¡Enhorabuena y a reírnos más porque material va a sobrar; ja, ja!