Agosto 2016: moverse con cadencia

En este ciclo (en el que decidí hacer menos, lo cual ha sido un bello y revelador desafío, pues pasan muchas cosas cuando bajas un poco la cortina; quizá hasta te suceden más o lo mismo, compruebo yo, aunque a ratos mi ego patalea y pregunta: ¿hasta cuándo vamos a estar detenidos? Ante lo que respondo: tranquilo; no lo sé, pero ya viste que no tenemos la misma energía, estamos en un paso necesario aunque no sepamos mucho el para qué y ya sabes que no podemos forzar las cosas, no es el tiempo de eso…) una de las acciones que sí hago es caminar. Siempre lo hago realmente, pero ahora me alejo un poco más de la ciudad cada tanto, necesito otro aire y más naturaleza… Hace unos días fuimos a Sewell. ¿¡A dónde!?  -me dice Elena, mi amiga/hermana/peluquera (a esta altura la peluquera de varias amigas y conocidas), cuando me pregunta si salí  la semana pasada. Me río porque ese nombre tan gringo no suena a algo cerca o tan conocido. Pero sí lo es. Nos fuimos con un bello grupo a la montaña central de Chile, a visitar este antiguo enclave minero, una ciudad casi, hoy declarado Patrimonio de La Humanidad por la Unesco; Sewell.

Sewell. Cordillera central de Chile.

Sewell. Cordillera central de Chile.

DSCN0036La sinuosa carretera del cobre que sube por los cerros -ruta que conocí en un viaje de verano hace unos años donde detuvimos el auto sólo para estar ahí tomando el sol y la brisa mirando el valle por horas- da paso a las rutas que se internan en tierras mineras. Hay mucha nieve después de que cayera una tormenta y voy disfrutando el paisaje con agradecimiento. Una vez en Sewell el frío no es tanto como esperábamos y la altura da vistas muy impresionantes de esta montaña sagrada que tenemos el privilegio de habitar, que nos sostiene con tanta solidez. Este pueblo minero tiene muchos encantos y sofisticación para ser de 1905, he ahí parte de su riqueza cultural, pero para mí no es su atractiva arquitectura y patrimonio lo más importante…

DSCN9968A ratos me alejo del grupo para sentir la energía de la montaña, para tomar la vibración de la nieve (símbolo de pureza, también considerada un bendición en algunas culturas) y de la tierra, para detenerme frente a un par de lugares de baja vibración a los cuales no hago el intento de entrar, para admirar el cielo, tomar aire y divertirme con los niños que están felices haciendo muñecos de nieve… Compartimos también con el grupo entre risas, bromas sobre ciertas costumbres muy chilenas y admiramos el espacio tan silencioso e imponente, a la vez que se llena de colores con estos edificios hoy antiguos y muy modernos hace un siglo en un sector tan alejado de la ciudad…

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De vuelta, luego de pasear, tomar fotos, comer, reírnos y mirar un par de museos, las cumbres de Los Andes se dejan ver muy azules y blancas, como dibujadas entre cerros más montaña chile sewell‘pequeños’… Esas cumbres protectoras no se inmutan; seguro deben reírse de toda la negatividad que a los humanos nos gusta acumular vía conversaciones, tv, radio, redes, pensamientos, cortinas de humo, etc… Ellas están ahí, con todo su poder sosteniendo el parto en el que estamos con absoluta incondicionalidad porque saben que los humanos hemos decidido esta evolución en la que estamos

Nuestra bella y generosa Tierra está pariendo una Nueva Tierra. Es tanto su poder y bondad que es capaz de reciclarse a sí misma. Ella -tan noble- todo lo recibe, hasta lo más feo es capaz de transformarlo en una flor… Y en eso estamos todos, generando dentro nuestro una versión renovada de nosotros mismos. Y los partos duelen, dan miedo, alegran, pujan, sorprenden; nos hacen sudar, gritar, llorar, reposar, estar expectantes, nerviosos, esperanzados, disponiendo los detalles, como también pueden pillarnos de improviso… Y sin duda nos hacen comenzar una vida distinta…

Por eso, al menos yo -junto a algunos que conozco-, estoy feliz, tranquila con lo que está pasando afuera; que es tan similar a lo que nos está pasando dentro, ¿no? Digo, es lo que es; ni bueno ni malo y ahora hasta podríamos decir que es “algo mejor” que en otras épocas terráqueas porque por estos años efectivamente hay más luz colectiva aunque algunos quieran ver o reproducir sólo lo opaco u oscuro; eso hacen los ojos -mentes- antiguos (también los temerosos de perder su poderío)… Por estos días -quién sabe después-, no me mueven  -ni me creo las versiones oficiales- supuestos hechos terroristas, quiebres de grupos de poder, intentos de golpes de estado, etc. No me movieron los del año pasado tampoco. Hace un tiempo me vino una neutralidad espontánea. Observo, compruebo, sigo. No es frialdad. Supongo que es aceptación y certeza interna en el camino, en el paso necesario y bello que como humanidad estamos dando: abrimos -con intensidad- una fase evolutiva distinta y, por lo mismo, hace un buen rato ya, que lo nuevo puja por nacer y lo antiguo se resiste. Normal.  Como nos sucede a todos cuando algo que llega o comienza a asomarse en nuestras vidas no nos gusta o nos atemoriza, queremos que esto se vaya o deseamos quedarnos donde estamos. Pero, como lo escribo hace rato, estamos en tiempos de gran desapego (Desapego: Dícese de la práctica de consciencia cotidiana que consiste en disfrutar y/o agradecer lo que uno tiene ahora, porque eso que es objeto de satisfacción, de seguridad, o de incomodidad; en cualquier momento puede cambiar o terminarse y tendremos que soltar aquello o el estado emocional/mental que nos daba). En una frase budista: Esto también va a pasar… Lo bueno y lo malo, pasan. Como las estaciones. Como los problemas. Como las alegrías. Como las olas de agitación en el mundo. Como las erupciones volcánicas y/o los terremotos que se asoman por estos lados y que seguirán acompañándonos por un rato y después pasarán.

En esto que estoy escribiendo -después de ir a caminar y sentarme a sentir el invierno en un parque- en el café de siempre, sobre el desapego, pienso en que realmente nos estamos muriendo. Estamos soltando todo lo que éramos y creíamos cada día un poco más; cada hecho que sucede afuera nos ayuda… Entonces, en la mesa del lado, una hija de unos 60 y algo, que desayuna con su madre, que seguro tiene 80 y varios, si es que no más, le dice con voz fuerte a esta última -que está algo sorda- que se quedó pensando en el sueño que le contó la semana pasada. -Estuve pensando que tu sueño este donde veías un escenario con gente y que tú querías subirte; son tus ganas de irte, que ya te quieres morir y quieres estar con esa gente que veías porque habían algunos que tú conoces- le dice en tono neutral-. La madre la mira por sobre la revista que está hojeando -ambas comparten el diario- y responde: puede ser, pero ese sueño yo ya lo había tenido antes y no me he muerto -ante eso yo río con ganas en la mesa del lado y las disfruto a ambas, que se juntan cada tanto (no es la primera vez que me las encuentro) en el café de la esquina a desayunar con las noticias y revistas sobre la mesa. La madre parece no temerle a la muerte y en medio de otra conversación le dice a la hija que quiere que ella reparta “las cosas bonitas que tengo” -adoré su conversación, en especial cuando hablan sobre Obama, de algunos temas actuales y de decoración; creo que lo del sueño fue su única conversación íntima. En un momento en que yo estoy mirando a la madre, ésta me dice: te queda muy bien ese color de tu bufanda, te ves muy buena moza-. Yo casi lloro al escucharla con mi ‘cuello’ de lana fucsia, le agradezco y le digo que yo estaba mirando también su suéter (que lleva en un tono rosa claro, en cachemira; bello). Ella no me escucha pero sabe que le respondí; la hija sonríe.  Continúan absortas en sus lecturas y yo regreso a mi chocolate caliente sin leche saboreando el compartir, las sincronías y la energía del desapego. Al poco rato, la madre se va porque llega otro hijo -o alguien que la cuida- que le dice que va a buscar el auto y viene. Yo sé a lo que se refiere. Luego aparece con la silla de ruedas  y mi vecina de mesa se pone un sombrero, lentes ahumados y su abrigo con mucho estilo, camina con pasos muy cortos y lentos con su bastón y se sienta en su auto-silla, mientras se despide sin efusividad de su hija, quien sigue con sus lecturas y también se despide de mí y me vuelve a decir una frase parecida, frente a lo cual le agradezco de nuevo y  nos deseamos buena tarde.

Mis vecinas de mesa me recuerdan que cada etapa es como es. Y así como muchos tuvimos varios meses de 2016 de hacer menos y/o de ir más lento, ahora que Marte despertó y reingresa al fuego de Sagitario, mientras la Luna  se renueva en en Leo (junto a otros movimientos planetarios), el cielo nos empujan a un mes para poner al goce, la creatividad, el romance, la expresión, la exploración, el juego y un toque de lujo como protagonistas para decidirnos a brillar con propiedad y sin egocentrismo (se puede). Iniciamos una etapa distinta.  Las cosas comienzan a moverse a otro ritmo en este agosto. Tampoco es para salir corriendo o creer que tendremos la mega energía. Las idealizaciones ya no van. Ahora podemos reactivar proyectos poco a poco, tomar iniciativas, volver a creer en nuestra fuerza interior y conectar aún más con ésta, integrar los obstáculos vividos…

Se trata de un mes en que -para quienes han practicado este año paciencia y flexibilidad especialmente, lo cual redunda en  mayor sabiduría, por si alguien no se dio cuenta o no lo sabe- comienza a darse mayor movimiento y la Vida sabia nos mostrará los frutos del trabajo interior, como también nos dará más energía para comenzar a hacer. También, para los valerosos que dieron saltos y/o los vivieron obligadamente -este año del Mono está bromista e inquieto-, ahora hay más vigor para sembrar, podrán comprender el sentido de esta nueva etapa y sentir más solidez en los pasos que dieron y darán. Lentamente, todos comenzamos a cosechar un poco más y a ver el horizonte con caminos más marcados…

Como sea, este 2016 que nos llama tanto a la humildad, a lo creativo, al disfrute, al cuidado de nuestra energía, a la me-su-ra, al optimismo con realismo y a descubrir nuestras verdades y propósitos más profundos, ahora nos pide actuar con calma y alegría; con cadencia, en una mezcla armónica de nuestra energía masculina y femenina, reconociendo nuestros avances personales por pequeños que sean y sintiéndonos muy acompañados, porque la Tierra bella que nos cobija sostiene plenamente cada paso de nuestra valiente evolución, del poderoso renacer que atravesamos…

Bienvenido, invierno del sur

A última hora me apunto para un trekking de día sábado en la montaña cercana a Santiago, al embalse El Yeso, en el Cajón del Maipo, sobre los 2500 metros de altura, desde donde se abastece de agua nuestra ciudad -negocio millonario y estratégico por estos tiempos en este planeta y a la vez tarea tan noble y profunda, aunque no sé si sus dueños comprenden los alcances de esto último.

Al subir al bus me encuentro con amigas, dos chilenas y una mexicana, que me recordaron de esta fecha que yo no había incorporado porque pensé que era de alta montaña o simplemente se me fue, pero aquí estoy . Vamos unos 60 o más entre extranjeros y chilenos, en dos buses que rápidamente salen de Santiago, que se encuentra con un aire muy contaminado en muchos sentidos, tanto desde lo ambiental como desde lo emocional, ideológico, energético… Para mí, la actual retrogradación de Marte, un planeta muy clave en la carta natal de Chile, el cual nos vuelve -entre otras cosas- orientados al trabajo, impacientes, luchadores, agresivos, con iniciativa y con ganas de ser héroes; está muy poderosa, con mucha tensión y cansancio en el aire, mostrándonos nuestro infantilismo y adolescencia en muchos gestos. Esto está pasando a nivel colectivo, en todos los rincones; en Chile se exacerba (hasta fines de agosto con más fuerza) porque Marte está viajando por lugares claves de nuestra carta donde los planetas emiten una vibración que carga más la atmósfera -literal y metafóricamente- y nos hace creer que son importantes una serie de cosas sobre las cuales habría que aplicar más observación y discernimiento antes de actuar como si se nos fuera la vida en ello…

En fin, me subo tranquila al bus y nuevamente me emociono con la montaña chilena, la cordillera tan poderosa, imponente, protectora y sabia. La misma que  a veces -ya lo he contado- me (nos) asfixia y nos hace tener una visión más estrecha y más profunda a la vez… Me voy conversando con Cao, quien ya lleva como quince salidas de trekking en un año y me cuenta de una serie de lugares bellos y desafiantes, como la Laguna del Inca, que compartimos en enero pasado donde reíamos en medio del abismo, el cansancio y la energía tan especial de ese lugar. Hacemos una parada en San José, el pueblo-ciudad -que tiene mucho encanto entre las montañas- central de esta zona  para comprar comida, tomar algo caliente e ir al baño. Entramos a un café lleno de brasileros, colombianos, argentinos y venezolanos, me río entre algunos gestos pues conozco estas idiosincrasias de cerca y compruebo cosas chistosas. De vuelta en el bus dormitamos un poco y despierto con el cambio de camino de pavimento a ripio y comienzo a ver las montañas cada vez más altas y nevadas…Como siempre, saludo al lugar que, por más que vea una y otra vez, no deja de conmoverme la vibración, la fuerza que tienen estos Andes al sur del mundo.

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Al llegar, me sorprende la gran cantidad de gente que viene, tanto familias como buses de turismo, en un lugar donde hay mucha nieve pero no está habilitado para esquiar sino sólo caminar y ver la belleza del lugar, en especial el embalse con aguas de azul profundo, esmeralda y turquesa. Una vez que el guía da las instrucciones mientras nos abrigamos todos un poco más, aunque hay varios que no venían del todo preparados y los compadezco, comienza la caminata…

Me dedico en principio a respirar, sentir y agradecer. Vuelvo a saludar y a honrar al lugar. Prefiero alejarme un poco del grupo porque necesito estar completamente. También drenar,  como lo dije en este post. Han sido semanas muy exigentes, disfrutadas y de cierre. Siento el sol, el frío y el hielo que al principio intimidan pero que luego se suavizan con el caminar; conecto con el suelo nevado y barroso, el aire seco y claramente mucho más puro que abajo en la ciudad… Lo bueno de caminar con nieve y/o hielo es que vas lento y muy consciente de tus pasos porque puedes caerte con facilidad, así que estás más presente en tus movimientos y tu cuerpo. Junto con caminar tomo algunas fotos y siento cómo el viento inicial pasa y se hace más agradable la caminata en silencio. Lo no tan bueno del lugar es que hay bastantes autos estacionados en el camino y algunos con música puesta. Mi lado intolerante dice, ¿pero cómo?, ¿no quieren escuchar este silencio?, ¿no puedes por un rato parar esa chicharra  y encima nos haces escucharla a todos? Uff. Por suerte eso pasa rápido y son los menos, la gran mayoría estamos muy absortos con la belleza y también hay muchos niños felices con la nieve entre gritos, bromas y sin importarles para nada el frío. Todos disfrutando a su forma cobijados por esta energía en un día de mucho sol.

En medio de la caminata me alcanzan las amigas y nos tomamos fotos, además de seguir admirando todo esto cuando hasta hace un rato estábamos en la ciudad con el estrés propio de una capital. Más allá aparece flamante el embalse, que refleja con esplendor el sol y que de a poco deja ver su gran tamaño y el color de sus aguas que va cambiando a medida que el sol se mueve. Es bellísimo este espacio. Para quedarse ahí por horas, sólo sintiendo el lugar agradeciendo la experiencia humana, más allá de lo que cada uno ha elegido -desde la consciencia plena del alma- transitar en su vida y que a ratos -este año se nos muestran muchas verdades- resulta agobiante y/o doloroso, pero que tiene también tanta maravilla y magia en el andar. Nada sobra en la experiencia de vida de cada uno. Todo tiene y tenía que estar. Y bordeando este embalse o aquellos lugares cuya vibración te conmueve puedes recordarlo con más aceptación. La Vida está bien, más allá de si nos gusta tanto o no. Y está en una evolución constante aunque parezcamos estancados o quietos como este embalse. La quietud es parte del andar y está pasando todo en esa calma.

En medio de mi caminata, a ratos a solas conmigo, a ratos acompañada por otros, recuerdo que está por llegar el solsticio, este 20 de junio por la tarde acá en Chile. Le damos la bienvenida al invierno en el hemisferio sur y el sol saluda a la tierra recordándole que vivimos la noche más larga y que lentamente los días comenzarán  a alargarse… Las semanas cercanas a los solsticios mueven mucha energía pues se acaba un tiempo de transición, todo se agita, para luego sumergirnos en energía más fija y estable, en el caso del invierno, más intro y profunda, donde el autocuidado y el permitirnos la fragilidad son acciones importantes para disfrutarlo más…

Realmente recordé el solsticio el viernes por la tarde.  Después de una semana con imprevistos, más una mañana agitada y una lectura de carta astral donde se movió mucha energía en que tocamos puntos dolorosos que en el presente regresaron para ser vividos de otra forma y activar nuestro poder de sanación, me siento cansada y con poca energía. Entonces, después de comprarme una fruta me voy a tomar sol a una cuadra de mi oficina, mientras camino y me siento a recibir de frente la luz solar pidiéndole que me reconecte con la energía vital y que restaure lo que esté cansado y sin flujo, le digo al sol que, por fa, me ayude a elevar mi vibración mientras disfruto del sol de otoño en la piel, rodeada de árboles y el ruido de los autos más suave que a otras horas. Ahí dije: verdad que el solsticio ya viene-. Mayo y lo que va de junio los siento tan rápidos que a ratos me parece que mi energía va como un mes atrás… Así que le digo al Sol que me ayude con esto, con el tiempo, la intensidad y la alta demanda que tiene nuestro ego y cuerpo en este tiempo. Al menos a mí me está costando dar abasto y quiero puro ir a dormir siesta, pese a que descansé en el norte y estuve un poco en Viña del mar disfrutando…

Volviendo a mi sábado de montaña, en un momento en que contemplo la nieve y el agua, mientras recuerdo el solsticio, también rememoro los rituales de cambio de estación que hice durante varios años y que sé que retomaré pero que ahora tengo la certeza de no hacerlos. Realmente no sé cómo organizaba todo para unas 300 personas en promedio y ahora mi cuerpo no logra ni imaginarlo. Compruebo nuevamente cómo todo tiene su ciclo, su momento. Saboreo recuerdos bellos y siempre me encuentro con gente en distintas partes, hasta en el supermercado, que quiere que vuelva a realizarlos y me lo piden con mucha emoción porque -igual que yo- los disfrutaban y elevábamos juntos la energía desde el corazón… Por ahora, yo celebro desde la montaña y este 20 por la tarde en casa encenderemos velas para honrar al señor Invierno con la intención de que todos los pasajeros de este blog y aquellos que alguna vez vinieron a los rituales o supieron de éstos abran sus mejores caminos en este invierno, disfruten del abrigo suficiente y puedan -si quieren- conectar cada día más con la luz de su corazón y con la vibración quieta de la naturaleza invernal… Desde la montaña: ¡Feliz Invierno 2016! Tiempo para recibir, permitirnos parar, pedir ayuda y abrazos; meses donde lentamente nacerán nuevas respuestas en nosotros y aprenderemos a usar nuestra fuerza de otra forma; tiempo para cobijarnos con alegría, disfrutar la comida casera, el silencio, la lluvia, la nieve y las conversaciones con calor de hogar. Bienvenido, invierno del sur.

Feliz Solsticio de Invierno, tiempo de Quietud

Aviso RitualQuizá este cartel en la puerta del teatro Oriente denota mucho de lo que hacemos y vivimos en cada ritual de cambio de estación, refleja mucho del espíritu de estos encuentros… Lo hace Mónica, amiga y miembro del equipo, que se de dedica a la ingeniería y al arte casi por igual aunque esto último es lo que la apasiona; nuestro aviso hecho mano (pura inspiración de ella) tiene un toque naíf, ninguna pretensión, simbolismo y mucho amor… Inspirados por nuestra abeja (símbolo de poder en esta era) abrigada y con las ganas de que llueva, abrimos la puerta a este encuentro / meditación / ritual en el que durante casi tres horas viajamos por lo vivido en el otoño para agradecerlo y soltarlo igual que las hojas que caen de los árboles y le damos la bienvenida -y el espacio- para que llegue en gloria y majestad el señor Invierno, al cual muchos le temen o le arrugan la nariz mientras que otros lo queremos y hasta nos gustaría que se quedara unas semanas más visitándonos…

terminando el altar

Terminando el altar de Invierno

Y aquí está, el señor Invierno, con todo su poder a nuestra disposición, con un domingo nublado de esos especiales para quedarse en cama o no salir de casa… Qué generoso es él que nos permite detenernos sin culpa. Todo está dado para no moverse aunque nuestro ego a ratos se resista o no lo comprenda…

ritual teatro orienteLa noche de este ritual estuvo cálida (pese al frío que vivimos en la primera parte; disculpas por eso) de corazón, con una conexión potente, muy acompañada de nuestros guías, maestros y ancestros que meditan y bailan con nosotros, llena de vida con los más pequeños y con toda la sabiduría de los más grandes… Igual que muchos, tengo muchas emociones en el corazón, el cuerpo cansado pero feliz y gran alegría por lo vivido en cada detalle mágico de este ritual invernal antes, durante y después… Desde esta tarde nublada en Santiago, pasadas unas horas desde el solsticio, les comparto a continuación este audio y más abajo un poco de música para inspirarnos otra vez y que hagamos llover en esta tierra del sur del mundo que tanto lo necesita… Con todo el calor de hogar, la alegría, limpieza y conexión de corazón que vivimos en nuestro ritual, les doy las GRACIAS a todos, al bello equipo, a Juventud Providencia que ofrece el espacio, a todos quienes vinieron, a quienes se conectaron a la distancia y a todos los pasajeros de este blog. Feliz Invierno! Feliz reconexión con nuestro poder quieto de corazón! Que llegue la lluvia sagrada y que le sonriamos a cada experiencia que nos traiga este tiempo frío! Un gran abrazo invernal que abrigue nuestros corazones!

Parte del Equipo del Ritual. Gracias! <3

Parte del Equipo del Ritual. Gracias! ❤

Acá el audio (déle click al ícono naranjo), son 17 minutos: 

Y antes de la música, les cuento que toda la energía vivida en esta celebración de solsticio viajará hasta Curicó el viernes 3 de julio, en que haremos Ritual de Luna llena, por si quieren ir o difundir por el bello sur 😉 (ya subiré más info) …. Y que llueva agua, café, amor, baile, conexión y más! Gracias otra vez! ❤

¿Celebrar el invierno? Sí, con Ritual-Meditación, el 20 de junio

En invierno debiera haber un feriado en mitad de semana unas dos veces al mes, ¿sí o no? Y que esos días estuviese muy nublado o con lluvia! … Soñar no cuesta nada, dice el guapo Kevin Johansen; sería bacano y de paso todos practicaríamos la pausa, el no hacer, el calor de hogar, el compartir, el silencio… Todo eso nos propone el invierno y por lo mismo muchos lo amamos aunque no pocos lo rechazan y hasta le temen… Sí, a veces puede ser amenazante detenerte, tener menos estímulos afuera y conectar más con el corazón, con nuestro Yo Soy, porque él no se anda con mentiras ni con vueltas… La quietud invernal nos propone esta cita con nosotros mismos que es apasionante y verdadera… Y cuando has evitado mucho ese encuentro, puede aparecer mucho material algo incómodo pero sanador…

inviernoliniers2En parte por esto nos juntaremos el sábado 20 de junio a detenernos/ celebrar/ meditar (todos los datos al final)… Porque el solsticio, que acá nos trae la noche más larga del año es un gran momento para honrar los momentos de detención en nuestra vida y es una fecha sagrada para ir a nuestra noche interior, al bendito vacío donde todo es posible… El invierno nos trae esa pausa interior y exterior que nos permite limpiar, drenar, despejar nuestro espacio intro y nutrirlo para revisar qué sembraremos a fines de esta estación quieta, como me cuenta Karina, amiga periodista nacida y criada en el campo del Chile central. -En agosto comienza la remoción de la tierra y en septiembre se comienza a sembrar (…) El invierno es época de quietud, de encerrarse más temprano, se revisan los resultados de la cosecha- me explica con orgullo de su tierra y su infancia… Qué bello -digo. Acompañar a la naturaleza y sus ciclos y cómo desde distintos ámbitos, como la agricultura en este caso, podemos sintonizar con los tiempos de la Vida y su magia…

Recuerdo todo esto cuando mi amiga de la panadería me ofrece un chocolate caliente mientras afuera hay unos 7ºC a media mañana y mi mano está congelada para pagar el sandwich que ella calienta en la plancha. Está “chocha” con la máquina de café nueva que trae más variedades y entre esas chocolate espeso. “Dale, me convenciste” -le digo y luego al tomarlo mientras camino hacia la consulta, me viene felicidad instantánea porque siento ese calor de hogar en el cuerpo y corazón; al rato nos saludamos con un amigo en la calle y me dice: tú estás feliz -porque seguro se me nota en la cara que ese chocolate es lo mejor de esa mañana. -Siii, es que con este chocolate; cómprate uno ahí a la vuelta y serás muy feliz y si me compras otro, ahí ya serás bendecido hasta la otra vida! -le digo bromeando y sigo camino para instalarme en la consulta con el calefactor ya encendido y el sol que se asoma un poco por la ventana. Gracias -digo mientras me acomodo, abro el computador y me aquieto con mi segundo desayuno del día…

Estos meses de junio a septiembre pueden reconfortar nuestro corazón, como la sopa caliente o el guiso casero en días fríos, como cuando entras a una casa y sientes el calor y ya puedes sacarte el abrigo y tu cuerpo se recupera de la helada… Y también estos meses pueden darnos gran material para redireccionar nuestros pasos, sentir dónde estamos y hacia dónde queremos ir. Nos detendremos en esto y más el sábado 20 en nuestro ritual porque son meses muy propicios para retomar nuestro poder interior. Más ahora que Saturno regresa a las aguas de Escorpión precisamente hasta septiembre y nos invita a revisar temas pendientes del último trimestre de 2014 porque seguro se moverán y tendremos que tomar decisiones…

ritualflyer¿Y en qué consiste el Ritual del sábado? En un encuentro para todos, no hay requisitos de ningún tipo, sólo querer compartir un espacio de conexión con nosotros mismos donde podemos, con música y silencio, ir a lo profundo del corazón, limpiar dolores y angustias vividos en otoños, agradecerlo todo, lo que nos gustó y lo que no, y potenciar el invierno desde una energía y gesto más consciente que abra esta estación con alegría, aceptación y sin expectativas, ni buenas ni malas, simplemente entregados a lo que la Vida nos quiera regalar.

Junto al equipo del ritual, que con entusiasmo y dedicación se encarga de todos los detalles, acá les dejamos todos los datos y los invitamos a que este sábado 20 compartamos en el Teatro Oriente el encuentro interior que nos regala el invierno. ¡Feliz Solsticio! ¡Los esperamos!

  • Sábado 20 de junio a las 17 hrs. (Por fa, llegar 15 min antes para comenzar puntuales)
  • Es en el Teatro ORIENTE, en Av. PEDRO de VALDIVIA # 099, Providencia. Metro Pedro de Valdivia. 
  • La adhesión es voluntaria, y es de sólo $1.000, + frutos secos para compartir en la pausa. Puede traer su botella de agua individual o termo si quiere. 
  • Pueden asistir desde los más pequeños hasta los más grandes, hay espacio y asientos cómodos y mucho calor de hogar para detenernos, meditar y celebrar. 
  • Muchas gracias por compartir, difundir, invitar, asistir y confiar. ¡Los esperamos con el suficiente optimismo para comprender que este tiempo desafiante es preciso y bello! Nos vemos el 20! 

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Para cerrar el otoño con amor y abrir el invierno con alegría, Ritual 20 junio

abeja norteLas señales siguen… Justo termino de grabar el audio que va al final donde hablo del Ritual de Invierno (más abajo los datos para asistir) y donde toco el tema del poder, y se para esta chica frente a mí un rato, la saludo y luego la linda se posa en mi mandarina… Las abejas son un gran símbolo de poder de este tiempo y ellas por más que las maree el wi-fi y otras cosas siguen usando su fuerza e inteligencia potente… Estoy en el norte de Chile, con la espalda al sol tomando mi desayundo antes de salir a pasear un poco por San Pedro de Atacama en mi último día por acá….

Confieso que los desiertos no me llaman especialmente. Que mil veces prefiero lagos, bosques, montañas verdes, ríos; es decir, amo ciertos lugares del sur chileno y argentino, por ejemplo; zonas donde hay mucha sanación, tanta que muchos gringos (dícese para mí de cualquier extranjero europeo no latino o norteamericano) se conmueven y dejan caer lágrimas frente a tanta vibración de amor puro, a varios hasta les viene angustia, que es parte inicial del sanar… Confieso que los desiertos no me encantan aunque no me son ajenos (siento -como muchos- que he tenido unas tantas vidas anteriores en éstos), pero en esta encarnación me han ido conquistando de a poco con ciertos viajes a distintas zonas. Y confieso que sé -y compruebo- que el desierto chileno/boliviano/argentino tiene gran vibración de poder, por eso suele ser también aparentemente más tosco y algo hosco en su carácter… Y acá estoy, en el norte chileno, en un viaje de… Poder, de conexión, que hicimos en grupo.

DSCN0441Luego de cuatro intensos y apasionantes días compartiendo con nuestra tribu, con quienes viajamos desde Santiago de Chile y México a hacer una potente conexión canalizada en un volcán del norte chileno (quien organiza, la guía-terapeuta chilena Claudia Orellana, recibe información evolutiva y ha venido ya varias veces a este especial lugar), me quedo un día más (el resto del grupo acaba de regresar) para aterrizar y atesorar lo vivido, junto con descansar un poco antes de volver a mis rutinas santiaguinas, donde me esperan la sección de astrología en radio Cooperativa de este jueves, más lecturas de carta astral, más la organización del Ritual de Invierno 2015 (que será el sábado 20 de junio a las 17 hrs., en el Teatro Oriente, Providencia. Más datos al final), encuentros y celebraciones varias…

Digo tribu porque así nos llamaron los guías y guardianes de este lugar sagrado en el norte chileno, donde la vibración es alta y hasta desafiante, pero llena de amor, que abre el corazón, la consciencia y también el horizonte regalándonos respuestas, señales, comprensiones, tareas… Hace un buen tiempo que sigo una línea de trabajo interior y práctica de vida -no muy popular y a ratos incomprendida- que tiene que ver con hacernos cargo de todo lo que somos y de aquello que nos sucede (por lo tanto, no echar la culpa a nadie y soltar el juicio que divide en bueno/malo) como algo sincrónico y perfecto aunque no nos guste, y durante los últimos tres años lo he profundizado aún más con conexión grupal en individual en talleres con canalizaciones de nuestros guías… Ahora, es trabajo grupal pero libre; digo, no son los tiempos de fanatizarse con nada ni de seguir a nadie, lo he dicho, ¿no? Aquí somos todos iguales, no hay ni medio maestro, ni gurúes ni nada; cada uno de nosotros es su propio maestro y estamos asistidos por guías -seres de luz- que acompañan incodicionalmente nuestro caminar en esta vida desde antes de encarnar y también por maestros espirituales -maestros intangibles que en algún momento pasaron por la experiencia humana- además de todo el poder-amor de nuestros ancestros, junto con la energía vital de la naturaleza y el Universo entero… Es que este viaje llamado Vida es muuuy acompañado, siempre hay una mano amiga o energética que se tiende para guiarnos, ayudarnos, mostrarnos, advertirnos, desafiarnos, enseñarnos… Siempre hay “asistencia celestial o energética”, pero no siempre la entendemos y muchas veces puede venir con un disfraz algo sarcástico y hasta doloroso… Si habláramos más este lenguaje de la Vida sabia, por ejemplo no nos engancharíamos tanto en ciertos conflictos o decepciones con otros, puesto que éstos vienen a ser tremendo regalo y señal de cierre, pero nuestro ego lo toma todo personal y cree que el otro “nos hace algo”… Nop… Por lo general, es preciso cambiar de ciclo, hacer un giro en nuestros ambientes, elevar la vibración, cerrar o ver algo que no habíamos visto y entonces emerge esa fricción con la otra persona -o una situación- y la relación cambia por fin…

Norte de Chile, saliendo de los Geisers del Tatio

Norte de Chile, saliendo de los Geisers del Tatio

Es por esos giros de la Vida que nos llevan hacia otro capítulo que estoy acá en el norte chileno y por esto mismo es que cuatro veces al año realizamos los Rituales-Meditación de cambio de estación y este sábado 20 de junio a las 17 hrs., celebraremos el de Invierno, tiempo de reconexión con nuestro corazón. Están todos invitados a detenerse, recapitular, celebrar e intencionar en esta meditación-ritual guiada, que dura dos horas y media (con 15 minutos de pausa) donde hay música, reflexión y la gran posibilidad de soltar lo vivido con amor y agradecimiento para que la nueva etapa, el invierno, la comencemos despejados, con más claridad, desde nuestro corazón tomando todo nuestro poder transformador en este tiempo bello y desafiante. Es en el Teatro Oriente, a Pedro de Valdivia 099, Providencia. La adhesión es voluntaria, y es de sólo $1000, + frutos secos para compartir. Desde este norte bello y amplio, los saludo e invito para que nos encontremos con todo lo que somos a despedir con alegría y consciencia el otoño y abrir con una sonrisa el poderoso invierno. Les dejo este audio a continuación (no está muy buena la calidad, pero la intención sí) y  ya nos encontramos! ❤

Poderoso y vital invierno/verano 2014

-¿Será que pongo esta canción para ofrendar -con baile- los aprendizajes del otoño en el Ritual, o será que pongo esta otra? -Pienso por la mañana antes de irme a una lectura de carta astral y me divierto imaginando la cara que pondrán un par de amigos que no soportan el reggaeton. -Bueno, a la noche lo decido -concluyo.

Estoy entre Viva la vida -que junto a Happy la cantamos y escuchamos muuuchas veces en el viaje que hice el pasado verano; hasta en el Gran Bazar la bailamos con un turco que me vendió una lámparas de Aladino- y Apocalypso del siempre fiel Kevin Johansen… Después de un día agitado, en que Mercurio retrógrado (ya termina su ciclo este 1 de julio, que ha durado un mes más menos y que enreda las comunicaciones) hace de las suyas, quedo con mi hermana Cocó -que llegó hace poco de un viaje largo- de juntarnos y la veo venir de lejos caminando con risa. Antes de saludarme me canta: “Que viva la vida, que siga la fieeesta, las manos en la cintuuura, que así es que va esta”… -Jajajaja -nos reímos juntas y nos abrazamos. -Eres la señal que necesitaba, Cocó! -le digo y le explico mis dudas matutinas que me acaba de resolver… Nadie sabe para quién trabaja, ja.

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Ritual de Invierno 2014, Providencia, Santiago

Además de toda la entrega que todos hacemos en cada Ritual, de la energía de cada uno, de la poderosa conexión que logramos en  los espacios de meditación en que hacemos ciertos “movimientos” energéticos y simbólicos para sintonizar con el tiempo actual, de la profundidad y sanación que se respira; una de las cosas que más me conmueve es vernos-sentirnos bailar: ver a chicos, grandes, medianos moviéndose incluso con dificultad o vergüenza, otros con entusiasmo y soltura, mientras cantamos, aplaudimos, cambiamos nuestra vibración y soltamos las caderas, donde reside nuestro poder optimista para avanzar… Por eso las activamos -entre otras cosas- en los rituales. Activamos nuestro sagrado y noble cuerpo, tan leal y amoroso para aguantarnos tanto maltrato, abandono y exigencias, y también para traernos a tierra cuando ya ha sido mucho y hemos desoído sus llamados y él necesita sí o sí purificar, descansar, detenerse…

Bailamos como ofrenda de lo vivido y aprendido en cada estación, como símbolo de agradecimiento por todo, como gesto de Vida… Y a Chile -siempre o digo- le falta baile, pero cada vez más comienza a despertar el sabor del movimiento y la música en los pasacalles en distintos barrios y en las marchas, en las batucadas, en el despertar de la cueca, en la popularidad de la zumba…

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Nuestro altar para honrar al Invierno 2014

Y este ritual -dada la intención que pusimos y la energía de todos- tuvo una vibración poderosa y una alegría bellísima. Alguien me dijo: no parece invierno! … Es que no tiene porqué ser malo o aburrido este tiempo frío. Pero además estos meses están tan luminosos que nosotros estamos cambiando aunque no lo sepamos del todo. Y, dado el andar del cielo, se ve que estos meses seguirán potentes: está todo para que nos conectemos ya con nuestro corazón puro. No con las emociones que van y vienen (eso es ego), sino con nuestra verdad sagrada, con nuestra semilla intacta de luz, con nuestro poder divino. Y esto pasa, como lo dijimos en el ritual, por detenernos ante los hechos y aceptarlo todo; menuda tarea! y mega oportunidad.

Julio nos traerá más definiciones y la verdad seguirá acompañándonos. Quizá por eso -en gran parte- es que este año está tan power, porque sólo hay espacio para la verdad: nada se puede ocultar y estamos llamados a mostrar lo que sentimos y pensamos desde la calma, como también a ser coherentes: a actuar en correspondencia a esa verdad. Ya no hay espacio para predicadores ni simulacros (ojo con demasiado incienso, mantras y poca consistencia), y encima ahora lo sabemos todo: que si la Fifa, que si el rey, que si el árbitro, que si el mordisco; jajaja. Podemos ver todo, no sólo una cara, cosa que a ratos resulta doloroso, amenazante y decepcionante, pero ya no hay espacio para quedarse pegados en miedos o lamentaciones, es tiempo de vivir desde la verdad, lo cual es un arte diario…

Marte y Urano chocarán sus espadas para ver quién gana este mes y tenemos que ir lento, con mayor observación de nosotros mismos sin ceder a provocaciones de nuestro ego infantil y/o individualista. Pero Saturno, que está descansando en Escorpión de dos años para acá, se prepara para dejar sus regalos, remezones y lecciones estos meses de invierno y primavera. El fango escorpiónico le ha dado buen material para sacar cosas nuestras a la luz, pero don Satur no es drástico, a él no le gusta el drama ni la intensidad (ambas energías están siendo purificadas este año, pues ya no sirven; ya fueron), él es un anciano quieto, sagaz, sabio, profundo, sólido, de pocas palabras y grandes gestos. Y obvio que dejará más de uno y también bellos obsequios de sabiduría para todos, que nos permitan transformar nuestra visión-vivencia del bendito desapego… Veremos cómo nos va.

Y estos días siguen llegando correos de comentarios y agradecimiento por el Ritual, por el bello círculo que conformamos entre tantos sin importar dónde estemos. Desde Colombia, España, Argentina, Uruguay, Italia, el norte, centro y sur de Chile; muchos escriben y apoyan con su corazón conectado. Y en el ritual mismo hay gente de éste y otros continentes  junto a este corazón chileno que vaya que vibra y está en fase de sanación tan especial… En medio de cada etapa del encuentro del sábado me emociono viendo a unas pequeñas que hacen su ritual aparte, pues se han hecho amigas y los padres les llevaron Ritual Inv 14 5lápices y cuadernos para que se entretengan y se han hecho amigas de ritual, jaja… Me siento acunada, enraizada  y conmovida con la energía del grupo entero que vibra en profunda conexión, me divierto viendo a la Pyme “Cómpreme Porfis”, cuya protagonista es la patrona de este blog, “La Porfis”, nuestra amada Lupita; me da curiosidad qué cosas ricas habrá para comer en la pausa aunque de lejos veo fruta  y Sole-Sol me deja pasas en mi mesa, que saboreo feliz, y se me llena el corazón de gratitud por el trabajo de todo el equipo y por toda la experiencia vivida antes, durante y después… Cuánto amor somos capaces de entregar. En los rituales -y siempre, si lo quieres ver, como dije en esta nota anterior- este amor llega a palparse y respirarse. Incluso al final cuando muchos se ofrecen a ayudar y los veo ordenando sillas con mucha generosidad. En el momento de la despedida, varios se acercan a saludar y recibo abrazos llenos de energía con eso que realmente somos: dulzura, amor, pureza… La energía vivida en el ritual del solsticio, aún flota por aquí y siguen llegando correos que nos recuerdan cuánto estamos cambiando, cuánto poder-amor llevamos dentro y cuán iguales somos… ¡Feliz Invierno/Verano 2014! Que acompañemos nuestra transformación interior! A vivirlo todo desde la aceptación, con mucho humor y corazón, que es desde ahí que podemos conquistar nuestros sueños! Ahí vamos otra vez… Y obvio que Viva la Vida y que siga la fiesta! GRACIAS!

 

 

 

Cosechas de otoño para abrir el Invierno, RITUAL sáb 21 junio

La llegada exacta del Solsticio de invierno 2014 en Chile es a las 06:51 de la mañana el sábado 21 de junio. Unas horas más tarde, a las 17 hrs, nosotros haremos nuestro Ritual, al cual están todos invitados y pueden ver toda la info ACÁ y al final de esta nota también. Celebramos la noche más larga, la entrada del Sol al signo Cáncer y todas las oportunidades que esto nos trae, aunque a muchos no les guste el frío. Pero cada estación tiene su energía y belleza. También su propuesta.

ОвощиY si miramos el otoño que despedimos, vaya que nos propuso cosas, ¿no? Más allá del desapego reflejado en las hojas de los árboles y la cosecha en los campos (recogemos frutos sembrados en la primavera anterior; hagamos memoria -y consciencia-, queridos pasajeros), estos meses nos sacaron la venda en muchas cosas, nos empujaron, nos remecieron y nos regalaron tanto crecimiento que aún no terminamos de acomodarnos. Quizá lo que más nos haya tocado ver es nuestro propio ego: reflejado o confrontado en los demás, en descubrimientos de cómo nos movemos, en sincronías y señales, en cierres, en poderosas revelaciones. Tuvimos regalos también de manos generosas que nos ayudaron…

Pero si hay alguien que ha sido el rey estos meses y que está feliz haciéndonos trabajar, ese es Marte, el planeta rojo, inquieto, jovial, guerrero, deportista, aventurero, osado, directo, estratega… Él está desde diciembre desordenando el jardín o la bella habitación de Libra, que tanto se esmera en tener todo de buen gusto y ser amable. Con su fuego Marte nos ha incomodado a todos más que un poco en el terreno libriano: nuestros vínculos. Vaya que ha sacado ronchas (tanto desde la rabia como desde la paciencia), nos ha mostrado lo verdadero y nos ha obligado a expresar o a tomar acciones… La fuerza marciana ha despejado el camino para ver lo real en nuestras relaciones de todo tipo y eso a veces duele, en otras alivia, muchas es un descubrimiento y siempre es un regalo… Nada de gafas, ni vendas ni ojos semicerrados, ni miradas evasivas. ¡Paf! Aquí está todo lo que somos y todo lo que nos reflejan y enseñan nuestros cercanos, también aquello que nos falta y que a ratos nos da envidia, miedo, flojera, desconfianza, rabia o estímulo y/o inspiración… ¡¿Cuántas lecciones este otoño (o primavera para los nortinos), verdad?!

Es mucho lo que se ha limpiado -nos guste o no- y me impresiona todo lo que hemos sido capaces de comunicar y que antes no decíamos. Ahora no: Marte va de frente, pero no necesariamente con violencia, eso lo hace nuestro querido ego. Además Libra pone en la mesa su balanza para equilibrar y hacer justicia y muchos estamos revisando si los tratos que hemos hecho o las dinámicas que llevamos son armónicas o sanas y tendremos faena en esto. El que llega a desordenar esta balanza es Urano, que abrió la ventana y dejó entrar su ventarrón con relámpagos incluidos y mide fuerzas con Marte… Dentro y fuera nuestro estamos viviendo dinámicas de dominio, de ego que quiere imponerse por lo que sea… Por eso la energía está más desafiante para las personalidades controladoras o rígidas, también para las evasivas; nuestros aspectos que vibran en esto están más que despeinados y descolocados, pues nos toca ser más flexibles, empáticos, resueltos y confiados… ¿En qué? En la perfección de la vida, obvio. Esa que el ego no ve u olvida.

Y en silencio, el invierno llega el 21 de junio a decirnos: ahora -no mañana- es la oportunidad de aprender a fluir, a bajar los brazos con tranquilidad para aceptarlo todo y desde ahí construir. Como me explica bien Karina, periodista intuitiva que vivió su infancia y adolescencia en el campo central de Chile, en los meses de invierno “la tierra descansa, en esta época el campo absorbe agua”… -Qué bello -le digo. -Es que de verdad me encanta eso: la naturaleza se renueva y siento que nosotros también -me dice y me explica más de los otros ciclos mientras recuerda sus primeros años marcados por la energía de cada estación…

Absorber agua… Por tanto, integrar emociones; quietud para saborear lo vivido y terminar los aprendizajes, esas lecciones -nuestras cosechas- que nos han movido el piso, que nos han recordado nuestro “apocalypso” personal y colectivo; espacio para reconectar con el corazón… Llevar las emociones al corazón puro para que se limpien lejos de cualquier dramatismo… Cuánto poder reserva el invierno en sus días fríos y húmedos…

Pero hay más. Si hacemos esta absorción recuperamos nuestro poder y es eso lo que nos puede lleva a hacer magia con nuestras vidas. Esto es parte de lo que practicaremos en el Ritual de este 21 de junio por la tarde… Y ahora que preparamos los detalles frente al estufa, todo cobra aún más sentido, pues Mercurio (mente y comunicación) y Neptuno (imaginación y compasión) están en su fase retrógrada: no podemos usar ni la racionalidad ni la fantasía a destajo. Tenemos que estar aquí, aterrizados. Es desde aquí -desde el campo de acción de cada uno- que podemos volver a soñar, no con castillos en el aire como en la era pisciana que se cierra cada vez más, sino con construcciones sólidas desde el corazón en este tiempo acuariano…

Y, como el público lo pidió, dejo una canción al final, que entonaremos el sábado y también todos los detalles del Ritual. Nos vemos este sábado 21 a las 5 de la tarde, son todos bienvenidos: los amantes del invierno y aquellos que preferirían no conocerlo; todos estamos llamados a sentir los latidos verdaderos del corazón. Ya nos encontramos y gracias a todos los pasajeros blogueros  y al equipo con que hacemos real esta celebración!

Acá los datos ritualeros:

CUÁNDO?: Sábado 21 de junio, de 17 a 19:30  hrs. Se ruega llegar al menos 15 minutos antes para dejar la comida y comenzar puntuales. Si viene atrasado, llegue cuando pueda no más, pero la idea es empezar a la hora.

DÓNDE?: Anfiteatro de: MANUEL MONTT # 101 esquina Nueva Providencia, metro Manuel Montt. Sabrá que hay muchas formas de llegar y estacionar muy cerca, ¿si?

CUÁNTO?: La adhesión es voluntaria y es de sólo $1000 + estos 3 ingredientes que todos traemos:  primero, ALGO COMESTIBLE y/o BEBESTIBLE (cosas más integrales; evitemos golosinas, galletas dulces y bebidas cola, por fa; use su creatividad!) para compartir en la pausa y al final. Segundo, SU PROPIO COJIN. Tercero, SU PROPIO VASO (queremos cuidar nuestro espacio cotidiano). 

MÁS DUDAS, PREGUNTAS, DESAHOGOS? Escriba a nuevaji@gmail.com, o llame ya, al: 6. 340 70 49 /  9. 084 20 67.

… Y la canción: