… «¿Y si en vez de seguir dando la pelea acá y leyendo predicciones a ver si viene algo mejor, agarramos un par de cosas importantes en un bolso y nos vamos todos a otro planeta a probar si nuestra suerte cambia en otra parte del Universo, ah? …Más de una vez lo pensé en el radical 2013 y cuando miro lo que viene y no lo veo tan distinto vuelvo a jugar con la idea»…
Así comienza la presentación de las Predicciones Astrológicas que escribí en primavera, desde el sur de Chile para el diario El Mercurio Online, Emol.com… y que ya están publicadas. Primero van las líneas generales y luego a la derecha están los botones con los vaticinios para cada signo.
Pueden leerlas acá: http://www.emol.com/especiales/2014/tendencias/predicciones/index.asp Que las disfruten y que logremos renacer después de los enjuagues, despedidas y muertes que nos regaló el 2013, cuya energía seguirá acompañándonos hasta marzo y que si logramos comprender qué nos pide, estaremos listos para atravesar el portal mágico de este año que ya estrenaremos…
Abrazo y aguante 2014! Que nuestra luz brille y contagie!
Atención, pasajeros sobrevivientes del turbulento vuelo 2013 que se encuentren en Santiago y con destino a la ciudad de Consciencia 2014, de la línea aérea Vida Evolucionada, favor presentarse en la puerta de embarque nº 13, el sábado 28 de diciembrea las 19:30 hrs., en Providencia, para abordar su próximo vuelo: Ritual-Meditación para cerrar el drástico 2013 y darle la Bienvenida al Sol de Verano…. Que los llevará a un espacio de conexión con el alma.
Así es. Respire y agarre sus penas, frustraciones, alegrías, logros, miedos, cambios e incertidumbres y venga. Los deseos tráigalos también, que acá se los cambiaremos por algo mucho mejor. Póngase la ropa que quiera, pero si prefiere agregue su chaleco veraniego favorito porque será al aire libre y Santiago no es el Caribe.
El sábado 28 (sí, día de los inocentes, pero esto no es ninguna broma porque es bien pasado el mediodía) nos reuniremos a dos cosas. Primero a darle la bienvenida a nuestro Sol y luego a decirle: Muchas Gracias por Todo, al bello y tajante 2013, que aún hace de las suyas y cuya energía seguiremos sintiendo hasta febrero…
Las instrucciones para abordar este especial Ritual meditativo y alegre son:
Traer su cojín si quiere porque hay sillas pero no siempre alcanzan y los con cédula de identidad más antigua y/o con huesos más delicados tienen preferencia.
Traer algo comestible y/o bebestible para compartir en la pausa y al final del ritual, de manera que tanto la primavera como el verano se sientan congraciados, recuerde que todas las estaciones prefieren cosas más sanas, por lo tanto evite traer bebidas cola y/o con mucha azúcar (ya estamos lo suficientemente intoxicados, ¿no?) y opte por cosas más creativas, naturales o integrales.
Ojalá traiga su propio vaso. Igual acá tendremos algunos vasos reciclados que seguiremos reciclando así que mejor si pone alguno en su equipaje y así contribuimos al bienestar de todos, ¿verdad? Mire que la fiestas de fin de año contribuyen demasiado a la contaminación.
En su bolsillo ponga $ 2 mil, que es el valor de este encuentro que comienza a las 19:30 hrs (siete y media, puntual, ¿o quiere quedarse abajo?) y que dura hasta las 22 hrs aprox.
La cita es al aire libre, en CARLOS ANTÚNEZ # 1960, entre Marchant Pereira y Pedro de Valdivia, Providencia.
Si usted nunca vino, llegue con su curiosidad, miedos y alegrías. Si usted ya sabe de qué se trata más menos, venga con su entusiasmo y entrega. Esto consiste en una meditación con música, reflexión, compartir, celebración, revisión de lo vivido y apertura de lo nuevo para integrar todas las experiencias de los últimos meses y año, honrarlas y así abrir nuestro verano y 2014 con una energía más pura y consciente… Como muchos lo han dicho: es un espacio para el alma… Donde recordamos nuestra belleza humana que siempre está ahí, pero que muchas veces se ve opacada por tanta cosa absurda que hemos creado (incluidos los rollos del ego, obvio) pero que podemos transformar día a día…
Todos (grandes, chicos y medianos) son muy bienvenidos a encontrarse con quiénes somos realmente… Por eso invite especialmente a quienes lo han pasado mal este 2013 y/o a quienes están en momentos difíciles…. Que vendríamos a ser casi todos, jaja… Así es este año: implacable con el crecimiento interior que, sea como sea, se traduce en plenitud y sonrisas… Ya se lo explicaremos el 28.
Como otras veces, habrá un par de Pymes, por ahora una con imágenes de la milagrosaPor fis(acá sabrá mejor quién es) y otra con bellas acuarelas y óleos de mariposas y otros motivos.
Bien, señores pasajeros, respiremos profundo en estos agitados días de diciembre porque la impaciencia y la rabia andan muy presentes y si quieren/pueden confirmen su asistencia, y nos encontramos la tarde-noche del último sábado de 2013. ¡Nos vemos!
DÓNDE: En salón de eventos (patio) de CARLOS ANTÚNEZ # 1960, esquina Pedro de Valdivia, Providencia. Metro Pedro de Valdivia. Estacionamiento por Marchant Pereira y Europa.
CUÁNDO: Sábado 28 de diciembre a las 19:30 hrs
CUÁNTO: $2 mil + algo comestible/bebestible sano y con poca azúcar para compartir
CÓMO: Si quiere confirme. Si no, venga incluso a última hora y sin aviso ninguno. Correo: nuevaji@gmail.com. Teléfono celular: 9. 084 20 67. Si quiere ayudar en el equipo, mande correo 😉
¿ALGO MÁS?: Mmm, por ahora parece que no. Ah, sí!: recuerde su cojín y ojalá su vaso favorito…. Si se le hace imposible venir, ese día encienda una vela y agradezca todo lo vivido, así, tal cual como se produjo y comprométase a cambiar con amor aquello que lo dañó a usted y a otros (se puede).
Sagitario, el centauro que con su arco eleva sus objetivos para ir más allá…
El Sol y la Luna se reunieron en Sagitario, donde además de conversar -y reírse- por horas de lo humano y lo divino que nos está sucediendo a los terrícolas (que cada día estamos más revueltos y despiertos a la vez, aunque algunos no lo noten), y acordar los próximos viajes que piensan hacer juntos, formaron la Luna Nueva, que da inicio a un ciclo que dura un mes. Esta cita astral ocurrió el pasado lunes 2 de diciembre y parece que no es otra lunación más del año, sino el anuncio de un mes muy especial…
… Cami me cuenta que el fin de semana pasado en Pirque (zona montañosa-rural en las afueras de Santiago) se levantó un mini tornado cuando ella y varios estaban en los típicos eventos de empresa de fin de año con comida, juegos, piscina y familia, al aire libre… Que quedaron todos asustados e impactados al ver cómo volaba todo, incluidas algunas carpas… A pocos kilómetros de ahí, en el Cajón del Maipo, comienza un incendio que dura un par de días y que parece esconder la mano oscura de algunos poderosos que quieren comprar ciertos terrenos para el negocio de las hidroeléctricas… Lo triste es que el fuego se extiende por días y por más terrenos, pues no logra ser apagado dado el viento y la falta de agua… Dos días después hay otros dos incendios en Santiago; y a mediados de semana miles de chicos que salen del colegio, luego de dar las pruebas para ingresar a la universidad se juntan en un conocido parque y los lindos cuando se les pide que se retiren porque es la hora de cierre, no encuentran nada mejor que incendiar los quinchos de un lugar verde que muchos visitamos para hacer pic-nic y hasta celebrar cumpleaños; snif… Sobre esto último mi primer pensamiento fue: ¿¿en qué están esos padres?? Porque esa agresividad y destrucción tienen un origen, ¿no?… Aunque al mismo tiempo son un signo de este ciclo agitado que se incrementó a partir de 2011…
El segundo pensamiento uniendo todo fue: qué está pasando con el fuego?!… y con nuestra rabia, obvio. Mmm, una de las expresiones fogosas es la agresividad, también la pasión, el entusiasmo, la chispa interna, la impaciencia… Pero cuando el fuego se manifiesta así además purificar energía estancada es una representación de nuestra ira… Y a esta ciudad -a nosotros- todo el rato le (nos) sobra esta emoción…
Sí. Está poderosa la Luna Nueva sagitariana que abrió este mes. De verdad parece que agitó el fuego (elemento de este signo), y enrareció el aire con más que humo y energía agresiva… En Córdoba la misma onda energética trajo el doloroso y atemorizante saqueo de los comercios de la ciudad, que luego se extiende hasta Entre Ríos… Y el viernes, acá una mujer escupe al Presidente que acude al funeral de un sacerdote defensor de los trabajadores y de los derechos humanos, y al día siguiente a un senador le tiran un tomate en la cara en una feria de frutas y verduras… Y ahora suspenden un partido de fútbol en Brasil por desmanes del público… Es decir, material rabioso hay. El tema es qué hacemos con él.
Le aviso, le anuncio que… Este mes tenemos la oportunidad indiscutida de CRECER. Por eso, estimado lector, si usted ha sacado la vuelta (evadido) todo el año, si ha puesto la suciedad bajo la alfombra con tal de no ver lo que tiene que hacer, si tanto sus temas pendientes como sus talentos lo están llamando con megáfono en el oído a cada rato vía sincronías, enfermedades, señales del destino…. El tiempo decisivo llegó AHORA. Es tiempo de comenzar si aún no lo hemos hecho.
Diciembre trae momentos claves. Uno ya fue el empuje de esta Luna fogosa que destapó lo estancado y también nos preguntará hasta enero: ¿te entusiasma tu Vida? Y si no es así, ¿qué puedes hacer por transformarla, ah?
Otro muy contundente es la llegada de Marte a Libra, signo de aire. Al planeta guerrero no se le ocurrió nada mejor que tomarse unas vacaciones desde el 7 de diciembre pasado y por seis meses más en este signo que busca el equilibrio, colega de Aries, Cáncer y Capricornio, con quienes comparte su capacidad por iniciar cosas, creerse héroe, y la dificultad para pedir ayuda. A ellos en especial (también a Géminis y Acuario) y a todos en general nos dará más fuerza para comenzar proyectos y relaciones, nos agitará la agenda y nos pondrá la rabia como tema a observar y trascender; tendremos que respirar frente a las esperas e injusticias que pueden incrementarse precisamente para que las trabajemos de otra forma. Y alrededor de la Navidad puede ponernos uno que otro obstáculo para que practiquemos la adaptación, mientras que al fin del año puede sacar del sombrero hábitos dañinos que tenemos que purificar sí o sí.
Y hay más. La Luna Creciente en Piscis del mediodía de este lunes 9 nos animará a abrir el corazón hacia todos los seres y a conectar con la aceptación profunda de todo -sí, todo- lo que nos corresponda vivir. Y a modo de salvavidas, Saturno desde Escorpión y Júpiter desde Cáncer nos lanzan un extintor y/o balde con agua de mayor consciencia porque nos invitan a darle un sentido espiritual a lo concreto, nos regalan mayor confianza en la Vida y voluntad para crecer. Desde el 11 al 14 de diciembre, nos ayudarán a mirar dónde exageramos con las rigideces, miedos y creencias tanto limitantes como fantasiosas para hacer conscientes nuestras trampas y soltarlas con amor.
Y por si faltaran estímulos, desde el 17 de diciembre Urano, el dios de los cielos, se sacude la espera desde Aries donde se detuvo desde julio pasado y retoma su movimiento directo con ganas. Agitará aún más el fuego colectivo porque encima llega la Luna Llena en Géminis -que no se pierde ningún evento- y se unirá ese mismo día a la fiesta. Es una semana delicada, tenemos que cuidar nuestras palabras e intentar calmar la mente con meditaciones, caminatas, respiración y más silencio aunque no tengamos ni un regalo navideño comprado. Y, al mismo tiempo, comienza un ciclo donde pueden reaparecer protestas, incendios, revueltas, volcanes, movimientos de tierra… Pero también el dios alocado nos regala más creatividad, sentido del humor, consciencia de todo aquello que nos aburre y estanca, osadía, innovación e impulso para comenzar una Vida nueva…
Volviendo a la Luna Nueva con que comenzamos este mes (y que mueve conjuntamente a Piscis, Géminis y Virgo), ella y el Sol nos dan otro regalo: mucha sanación, porque le dijeron a Quirón que ya estamos listos para mirar nuestra heridas desde la aceptación del dolor como energía inevitable que forma parte del camino y que si insistimos en resistirnos a ella o quedarnos pegados en todo lo malo que nos pasó o lo que no hemos conseguido, nos transformamos en víctimas y en adultos infantilizados, y ambas cosas están más que pasadas de moda. Lo que se lleva en este tiempo nuevo es hacersecargocondignidad.netpara lo cual las terapias y la naturaleza ayudan mucho, pero también detenerse y aceptar son lo más.
Diciembre, viene a despertarnos en medio del stress de fin de año. Puede sorprendernos y regalarnos más ímpetu para vivir el día a día. Es un mes liberador… Y es un mes de cierres donde se mueven también las nostalgias, los dolores, las carencias e inseguridades, y al mismo tiempo renacen la esperanza y la sensibilidad, por más que el consumo del sistema intente opacarlas con gastos y cansancios innecesarios. A esto ayudará también la diosa del amor y la creatividad Venus, que para el solsticio del 21 comenzará su viaje retrógrado por Capricornio (disculpe si lo mareo con tanto dato astrológico), desde donde nos ayudará a valorar la expresión del amor, asunto que moverá bastante a Tauro y Virgo.
… Así, para no ser menos y también porque ya sabemos que es sano y bello honrar los cambios, los invito a todos desde ya al RITUAL DE VERANO Y CIERRE 2013: Bienvenida a nuestro Sol, el sábado 28 de diciembre, a las 19:30 hrs., en Providencia, Santiago. Ya vendrá la dirección exacta en un siguiente post; por ahora, reserve la fecha en su agenda, cuéntele a sus amigos y enemigos (todos son bienvenidos porque somos todos iguales, ¿lo recuerda?) y junte sus buenas intenciones y emociones dañinas para ser purificadas en este fuego entusiasta y transformador con el que cerramos un año muy marcador en nuestras vidas. Aguante con diciembre y GRACIAS 2013, seguimos creciendo!
En el regreso de los mágicos ojos del Caburgua, la Divinidad me abre otra opción de camino vía el encuentro con Karina, una joven mapuche de 21 años y su hijita Constanza (Coni), una pequeñita de casi 3, que cruzan una parte más quieta del río por las piedras. De lejos las llamo y les pregunto que por dónde cruzaron. Ella deja a la niña y se devuelve a mostrarme; y yo cruzo perfecto. «Muchas gracias!! -le digo feliz. Entonces me cuenta que ella siempre ayuda a los turistas a pasar «pa’ que no se den la vuelta tan larga, nosotros pasamos por acá porque nos conocen» -me dice mientras conversamos de todo un poco y caminamos juntas. Vinieron a pasear y refrescarse porque andan visitando a unos tíos pero ellas viven más arriba. «Nosotros nos conocemos todos los pasos y pedimos permiso no más pa’ irnos por dentro y por la sombra» -me cuenta, mientras Coni me mira curiosa y algo tímida con sus mejillas rosadas y gorditas, en brazos de su madre que, además de sociable, es muy coqueta: lleva maquillaje bien moderno y una polera negra de un grupo de rock. Obvio que son hadas madrinas en mi camino porque sin ellas jamás habría dado con una ruta que nos llevó unos 10 minutos por los bosques, en vez de los 40 o más de los que hice al venir. Todo se sincroniza, ellas ya tienen que estar en casa y Karina me dice: justo va a pasar el bus para Pucón, porque son las 5, así que no vas a esperar nada. Nos despedimos en la garita y en pocos minutos efectivamente pasa el bus, que lleva en el espejo delantero una Virgen de Guadalupe (soy fan de Lupita -alias la Porfis- y es la patrona de este blog), así que me sigo riendo agradecida.
Las últimas horas en Pucón son de mucha contemplación, agrado y placer. En mi última noche cenamos comida peruana con Germán, un compañero de viaje de buen corazón (como dice mi médico chino) y muy especial con quien vinimos en el mismo vuelo desde Santiago, compartimos el bus desde Temuco además de historias de vida, y con quien miramos el presente como está siendo: mágico, loco, bello, desafiante… Consciente. Este viaje nos juntó en un puñado de momentos sincrónicos, incluso la última mañana cuando yo paseo por un bosque que rodea la playa, acompañada por una amiga espontánea que me sigue todo el camino, una cachorra negra que, al igual que yo, le gusta meter las patas al agua cada vez que puede. La voy mirando con risa porque se pone a seguir unas moscas y luego a escarbar la tierra, le pregunto: bueno, ¿vienes o te quedas? Avísame porque yo sigo -y levanta la cabeza con cara de pregunta para seguirme después de unos minutos. En eso veo a alguien que viene trotando y nos reímos de lejos: ¡Otra vez! -decimos al unísono con Germán que pasa frente a mí, chocamos las manos y seguro ambos estamos pensando en las no casualidades… Él parte un emprendimiento en este sur después de un vuelco de vida muy atemorizante y sanador a la vez, que lo llevó a entender que el empleo estable y bien pagado claramente no lo es todo y tampoco es una aspiración feliz ni real en estos tiempos, y yo vine acá a reconectarme… «Nos traen a lo mismo, pero de maneras e intensidades distintas, ¿sabes?» -le digo hablando de cómo llegamos acá. Conversamos mucho sobre esto de ir más lento y afirmar el ego pa’ que no comande todo, también de Chile y Santiago, de los espejismos del sistema, la idiosincracia chilena y sureña, la Vida, los miedos, el sentir… Él se queda por varios meses a probar una nueva vida que, intuyo, abrirá otros caminos mucho más allá de su proyecto…
-Es que en este tiempo si no te adaptas no pasa nada, te quedas pegado y te pierdes de todo lo bello, si la Vida es un sinfín de fluir, adaptarse, crecer… Todo el rato estamos en eso. Todo el rato nos cambian nuestros planes egocéntricos y nos dicen: mira, no, que por ahí no era, es por acá (y es por algo mucho mejor que tu mente no va a entender)-. Pero no es fácil ver esto y aceptarlo porque implica humildad, confianza plena en ella (la Vida), soltar, aterrizar… y eso es una pega (trabajo) diaria -era una de mis conversaciones con él frente a cosas que hemos vivido este último par de años…
Y el tema sigue. De regreso a Santiago me cambian la agenda un par de veces, lo cual me da espacio para almorzar un pic-nic con una buena amiga y ponernos al día (como siempre, todo es perfecto). Ella me pregunta: ¿Y pudiste escribir las predicciones, cómo te fue? -La verdad, Silvia, me pasan un par de cosas con esto y se me confirma por qué dejé de leer el tarot. Te acuerdas que puse en un post que el viaje estaba pisciano, que me sentía flotando los primeros días? -comienzo a contarle.
-Sí, me acuerdo y me reía porque en general tú no eres así, pero en estos tiempos ya no se sabe nada -me dice comiendo su cuscús bajo la sombra de los árboles.
-Bueno, anduve así unos dos días y cuando me senté a escribir, y que ya había mirado un poco la carta astral de 2014, encima como hago el horóscopo cada semana tengo idea de en qué anda cada signo, pero lo que me salía decir como presentación era: ¿Y qué vamos a predecir en este tiempo? ¿qué se puede decir de nuevo si estamos todos en la misma y todo está incierto y vertiginoso?
-Claaaro, es lo que yo pienso también -me dice con el poco acento argentino que le queda después de más de una década en Chile.
-Entonces yo jugaba con la idea de poner una página que dijera: Miren, en este tiempo o nos adaptamos a lo nuevo y/o a los imprevistos o moriremos en la rueda 2014; entonces la única predicción es que todos tenemos que: cambiar, crecer y soltar. Tan, tán. He dicho. No hay nada más que predecir -le cuento comiendo los últimos apios de la temporada.
-Jajajajajaj, tal cual -me dice y nos reímos juntas.
-¿Y qué más vas a decir? Si en eso está toda la humanidad. Crecer o crecer, esa la cuestión. Cada uno puede ir encontrando sus caminos y todo, pero eso es el centro del asunto y créeme que con esa pega nos basta, ¿no? Obvio que también tenemos que pasarlo bien, sin eso no se puede y es parte clave de la vida-. La conversa sigue entretenida y fresca con la brisa de la tarde.
Más tarde me encuentro en Plaza Las Lilas con otra amiga que trae en coche a su pequeño y bello Rafael de cinco meses, quien también le cambió los planes, pues ella no podrá volver a trabajar hasta que él supere una dificultad con la vista y el movimiento que hace poco le detectaron. -Igual es tremenda bendición, amiga, te están regalando seis meses más con tu hijo -le digo aunque sé (y lo hemos conversado) que no es fácil parar y asumir que no estarás en tu antiguo mundo de trabajo como lo tenías planeado. Pero ella ya lo aceptó y sabe que es un privilegio y una tarea al mismo tiempo.
Al día siguiente mi agenda vuelve a moldearse y eso hace que conozca un café mexicano muy encantador donde me instalo un rato a responder correos atrasados y me río con un par de personas me ponen a prueba con su impaciencia. Les agradezco lo que me muestran de mí, de ellas y de esa energía que tanto nos daña.
Luego, después de elaborar el calendario de temas para los lunes de diciembre a radio Cooperativa, la periodista encargada me devuelve el correo con todo cambiado, me dice que prefieren otro orden que me explicita. Me sigo riendo con lo de la adaptación y le respondo: sale y vale, como usted diga, jefa-. Y ella me manda: no hay de queso, no más de papa, jaja.- …Así las cosas, este lunes 2 de diciembre, aprontándonos a la Luna Nueva en Sagitario ( que nos invita a explorar y confiar en este último mes del año), alrededor de la 10:3o am revisaremos las cartas astrales de las candidatas a la Presidencia de Chile, dos mujeres aparentemente muy distintas, pero con más de una similitud astrológica y humana.
Y como si faltaran modificaciones, parece que el Ritual de Verano se correrá al sábado 28 de diciembre donde además de honrar al Sol despediremos este drástico y poderoso 2013… Ya pondré más detalles en los próximos post e igualmente están todos invitados a conectarnos con nuestra esencia pura.
Ahora, mientras ordeno y comienzo parte del trabajo semanal al atardecer del domingo, mi mirada se va a unas cuantas piedras volcánicas que traje del Caburgua y que me traen de regreso la naturaleza verde y húmeda del sur. Con esta energía aún presente me quedo quieta y confiada en que todo estará bien aunque a ratos me sienta un poco sobrepasada con tanta demanda y movimiento al fin del año. A respirar, adaptarse, confiar… Y agradecer por toda la belleza de este tiempo serpentino.
Y de repente, después de un lluvioso y cálido paseo por Villarrica, aparezco con mis tres nuevas mejores amigas mexicanas en Los pozones, termas «nocturnas» a las que llegamos a las 9 de la noche con lluvia y frío luego de un bello camino montañoso. Vamos en una camioneta con otros viajeros y nos dejan ahí, sin mayor instrucción que bajar las largas escalinatas de piedra cuando ya está casi plenamente oscuro, así que nos lanzamos a la aventura de encontrar a tientas camerinos, guardarropas y la piscina más caliente pues tenemos frío y hacemos todo rápido para no congelarnos… Pero nada más meter los pies en los pozos de agua termal, cualquier inconveniente se olvida y somos más que felices entre bañistas de todos los acentos… Probamos distintas temperaturas del agua, con la lluvia en la cara y el cuerpo más que relajado… Puro placer y sanación…
Como dije antes, cuando pensaba este viaje a principios de la primavera, lo quería ya y por un mes al menos, pero mágicos cambios y señales indicaron otra cosa. E igualmente ha sido muy renovador y especial. Cada día es un ajuste de energía y puro fluir con lo que se da y lo que no… Me cambié de hostal a la segunda noche porque si bien era bueno, sentía una energía algo fría aunque entretenida muy ligada al deporte extremo o aventura del kayak, el rafting, ducky, hidrospeed, etc, y a mi esas cosas no me dicen nada, igual que el fútbol -lo siento-, es como que me
Hostal La nuez, Pucón
hablen de economía… no conecto. Pero di con otro, La Nuez, más cálido, en una casona antigua de dos pisos, con un jardín bello para escribir. En una habitación compartida y baño ídem, me encuentro al par de días de tener el espacio sólo para mí, con tres mexicanas alegres que pasean un fin de semana en medio de su intercambio en la Universidad de Concepción, Chile, como estudiantes de odontología, especialistas en endodoncia. Me hacen recordar mi segundo paso por Uruguay, con mis amigos mexicanos, con quienes viajamos por las ventosas playas del Atlántico. De hecho, me río a carcajadas, cuando una de ellas parece haber perdido los boletos del bus (aunque obvio que están por ahí entre las maletas) y exclama: ¡Nooo, madre santaaa, qué vamos a haceer! -le digo entre risas que me hace recordar las telenovelas mexicanas y agrego: amiga, respira, seguro están por ahí, sin drama, ¿viste que has visto mucha tele? -y nos seguimos riendo porque antes ellas estaban asustadas con una sirena de bomberos que sonó en la noche (yo ni me enteré) porque pensaron que era alarma de erupción del volcán y/o de tsunami, jaja-. Es que es comprensible porque en Concepción les han metido mucho susto con lo del terremoto y las vías de evacuación, y para quien no ha vivido estos movimientos de la naturaleza puede resultar mucho más amenazante que para aquellos que hemos pasado por esas cosas… En fin, igual me encantan la calidez mexicana, el acento y la sonrisa fácil.
Villarrica, la costanera
Y he tenido más regalos. Cuando publiqué que estaría acá, Ingrid, una lectora de Villarrica, me dice en los comentarios: «Estoy al lado de Pucón, en Villarrica ya que vivo acá. Descansa y llénate de energía en el maravilloso sur de nuestro país» -y yo le respondo que iré un día allá y que nos juntemos. Entonces el sábado nublado agarro la mochila, paseo por las calles con lluvia entre los puestos de artesanía, la costanera verde y las casas de madera hasta que doy con un buen café-restaurant donde me instalo a almorzar y escribir, pues ya quedamos de encontrarnos por la tarde. Ella da conmigo, ya que antes se le ocurrió mirar un video de radio Cooperativa para reconocerme y me lleva en su auto a pasear un poco para luego instalarnos en otro café-pizzería mientras afuera no para de llover. Me dice que no imaginó que yo le propondría encontrarnos y yo le digo: a mí me pareció tan lógico, además es lindo conocer a gente que te lee y que ya como que nos conocemos, ¿verdad?-.
Entonces nos contamos la vida, ella es de Santiago y motivada por una amiga y sin pensarlo mucho se vino a Villarrica hace años a estudiar pedagogía, acá conoció a su esposo y armó su familia en este rincón bello pero donde le es difícil soportar tanto tiempo de lluvia porque -supongo- la deprime un poco. Claro, yo estoy feliz con este día verde y húmedo, con estufas a leña por todas partes; nada que ver con el calor seco y encementado de Santiago, pero tener semanas completas de lluvia y en total unos siete meses al año no sé si me seguirían encantando… Luego Ingrid, cálida virginiana, sensible y generosa me lleva a su casa un rato para conocer a la familia y me invitan a almorzar al día siguiente. Yo fluyo y digo: bueno ya, jaja. Me gusta compartir, así que el domingo, con la piel suave y relajada luego de la noche termal me reciben en su casa para un sabroso almuerzo familiar donde conversamos de todo. Luego paseamos un poco por la ciudad bajo el sol aunque con viento frío e Ingrid con su hija Claudia me dicen que me vendrán a dejar porque yo les dije que no me quedaría tanto rato ya que la escritura me espera. De vuelta conversamos mucho de astrología, el camino del alma, las vidas pasadas, el karma… Nos despedimos en la puerta de mi hostal con abrazos muy cálidos y quedo más que invitada a Villarrica cuando necesite escapar de Santiago. Me da emoción la belleza del alma y cómo la vida nos regala encuentros y cruces de caminos…
Luego camino un poco por las calles de Pucón que están llenas de flores y en este tiempo con pocos turistas -un agrado- porque dicen que enero y febrero es una locura, hasta instalarme en un café todo de madera rústica a escribir, observar, agradecer, sentir… Un par de horas después, antes de volver al hostel me asomo a la playa con el embarcadero, donde un par de familias argentinas juegan fútbol con los hijos pequeños que gritan cada pase, mientras un viajero europeo improvisa un pic-nic y un par de parejas mayores miran el lago y encuentran que hace mucho frío, que ya es hora de irse; más allá unos puconinos pasean en bici… Y yo respiro agradecida frente al lago y el cielo colorido con una sonrisa constante. Parece que no tengo mucho, pero tengo demasiado en este instante de quietud frente a la naturaleza y la Vida. Gracias otra vez.
Lucy atiende un restaurant italiano pequeño y agradable en el que me instalo después de visitar los intensos ojos del Caburgua (saltos de agua que dan nacimiento al lago Caburgua en el sur de Chile), donde me quedé pegada y agradecida escuchando el poderoso sonido del agua cayendo de sendas cascadas y del cual me trajeron espontáneamente una pareja de chicos del interior.
Este viaje ha estado raro y bello a la vez. Mi mente anda flotando, está medio «neptuniana» (siento al planeta de Piscis, etéreo, sutil, mágico e incomprensible, sobre mí); entonces, se me quedan cosas pero las recupero, me paso en las calles y me devuelvo, me siento un poco ida y me dejo llevar por algunas intuiciones que resultan, pero de las cuales dudo; me viene sueño, me quedo conversando con los chicos del hostal por largo rato aunque quiero dormir y se hace tarde pero estoy entretenida; me siento inspirada pero poco productiva… En eso estoy cuando meto los pies en el agua (con zapatillas incluidas) en una de las lagunas previas a los ojos de lago aunque sabía que no debía avanzar por ahí y me río sola aunque es una lata chapotear calzada… Mi ego se pone incómodo y hasta avergonzado, mientras mi alma observa con risa, y mi mente optimista dice: capaz que fue un bautizo-, mientras mi mente criticona dice algo así como «te lo dije». En todo caso, se me cumplió un deseo, porque al ver la primera caída de las aguas desde lo alto con sus colores yo puro quería mojarme «tengo que bañarme con estas aguas sagradas, de última me mojo un poco los brazos y el pelo», pensé antes del chapoteo ¿fortuito?… Y luego me devuelvo a Pucón escoltada en una camioneta con estos chicos algo tímidos pero muy amables que me dejan directo en el hostal; un regalo. De ahí me quedo un poco al sol con unos mates y salgo para comer algo aunque no tengo demasiada hambre…
Entonces doy con este rincón italiano al atardecer. Y cuando luego de unos ravioles de fresca espinaca-ricota-nuez me quedo mirando por la ventana llena de verde y viento, Lucy parece que ya no da más y se acerca a conversarme, me pregunta sobre el tablet que llevo y que porqué ando acá y todo eso. Sólo yo estoy cenando porque es temprano y además mientras más al sur más tarde oscurece y la gente sale después, de hecho llegan cuando estoy terminando… En ese lapso ella me cuenta su vida y cómo conquistó sus sueños que tenía de niña. Es la sexta de ocho hermanos de Valparaíso, Chile, y me relata que en su infancia la madre les preguntaba en la mesa que qué querían ser cuando grandes y ella respondía: yo quiero ir a París y todos quedaban con cara de pregunta, mientras la madre le decía que eso era difícil porque se requería de estudios y que no tenían dinero, pero ella nunca conectó con esa creencia… Hasta que pasados sus 37, sin estudio ninguno y después de trabajar en más de un restaurant se enamoró del chef de su trabajo, un árabe-francés, que viaja mucho, se vino con él a Pucón, se casó y los primeros seis meses del 2013 los pasó en Francia pues él fue hacer un curso… «Yo siempre dije que sólo me iba a casar si me enamoraba, si no, no; y me demoré pero así fue» -me dice con ojos chispeantes, luego de contarme más de una anécdota y de cuánto le cambió la vida al vivir en un pueblo chico como Pucón, donde se mueve en bicicleta, no conoce a nadie y la gente no tiene muchas aspiraciones, según ella afirma. Y sigue: Es que si uno quiere y se sacrifica un poco y tiene paciencia, los sueños se cumplen, en serio, yo he ido poco a poco logrando todo»… Y yo me entretengo, comparto y aprendo con sus anécdotas (tiene muchas) y sabiduría. Me cuenta que al llegar a Pucón ambos decidieron que en tres días ella tenía que encontrar: un trabajo que le gustara y casa para arrendar, que era un desafío para saber si se quedarían: y así fue, encontré una casa en las afueras y un trabajo bien agradable -me dice orgullosa.
Al final mi cena termina pasadas las 22:30 y regreso al hostal donde ya prendieron la salamandra, huele a leña, y conversamos un poco con un trío de alemanes que recorren Chile y Argentina. Uno de ellos, que trabaja en un banco, me quiere cambiar de oficio, encuentra que el mío es mucho más entretenido que el de él y nos reímos bastante. Me cuenta que la crisis se nota en Europa y que no puede cambiar de trabajo… Si quieres, puedes; prueba -le digo, provocando a su mente alemana, y agrego: la crisis es un espejismo y le conviene mucho al sistema porque genera miedo y eso nos hace consumir más… No te enteres de la crisis, dale- y me mira sonriente-incrédulo… Creo que mandaré a este trío al restaurant de Lucy para que les dé unas clases de cómo lograr sueños en una sola cena. Buenas noches.
Este tiempo de muerte, en que nos estamos despidiendo de nosotros mismos, está muy mágico. Si queremos mirar ese aspecto, claro. Si nos queremos quedar en el drama, también está así. Obvio que morirse duele, agobia y atemoriza, pero también aliviana y nos da tremendas oportunidades de despojarnos para renacer en poco tiempo más o simultáneamente (está todo tan rápido y loco!)… Y la magia está en nosotros y a la vuelta de la esquina con sincronías que están a la orden del día, «salvadas» justo en el momento preciso, problemas que son limpiezas y bendiciones (siempre lo han sido, sólo que ahora tenemos más capacidad de verlos así)…. Y en mi caso llega también con una estrella fugaz vista desde el balcón en noche de sábado mientras conversamos de la vida, con una micro lluvia de un metro de diámetro sin nubes encima, en Pocuro y Antonio Varas, que aún me intriga y me hace reír; con el pensar en una persona con quien nos distanciamos por ciclo de vida y encontrármela a los pocos segundos en un pasillo del supermercado sin que ella me vea, mientras me río y agradezco; con una gotera en el techo de casa que hace que el vecino de arriba me regale una mermelada de frutillas hecha por él para paliar el mal rato y que ahora acompaña la galleta integral y los mates de la tarde soleada…
Y como dejo esta nota a la mitad por el post anterior, aparecen más momentos mágicos que contaré más adelante.
Sigo… Pero también estas semanas de octubre-noviembre están muy escorpianas y mercurianas. El planeta regente de la comunicación y de nuestros procesos mentales, el dios alado Mercurio, mensajero del Olimpo y el único capaz de entrar al mundo subterráneo de Plutón, el dios de la muerte y del inframundo, se detuvo (retrogradó) precisamente en Escorpión desde mediados de octubre y hasta la semana del 11 de noviembre (incluida) nos tuvo medios aturdidos, con más enredos en la mente; poniéndonos obstáculos e imprevistos en los desplazamientos, planes e intercambios. De hecho, el primer día que comenzó su proceso, WhatsApp y Facebook se cayeron…
Esa energía nos acompañará, aunque más suave, hasta el 26 de noviembre… Al mismo tiempo, este mes con eclipse (el 3 de noviembre) y varios planetas en las aguas pantanosas de este signo fijo, incluido el gran Saturno -que nos «regala» un par de años (2013 y 14) radicales- nos tiene más intuitivos, profundos y revisando mucho la vida, viendo lo que antes ni pasaba frente a nosotros. Después del portal de octubre, ahora estamos en una especie de túnel, como esas pelis donde arrancan por las cloacas de las ciudades y hay de todo: agua, ratas, laberintos, espacios de luz. Y tanto arriba como abajo está todo pasando. Esa es una imagen que me viene, con toda la aventura que significa. Y hay otra: una gruta, un espacio dentro de la tierra, húmedo, con olor penetrante que nos invita a recorrerlo -o navegarlo- y hasta puede ser un atractivo turístico, con un toque mágico. Ambas imágenes tienen misterio y una cuota de suspenso por lo que encontraremos. Así siento este segundo enjuague: intenso, oscuro, misterioso, pasajero, encerrado, quieto.
¿Quieto? Sí. En el post anterior señalé que encontré una clave. No porque la anduviera buscando, simplemente sucedió y no puedo explicar mucho el cómo, es parte del misterio de estos días, parece. Pero sí puedo compartir el qué. Igual no es nada hiper especial. Es muy simple al leerla, no así al practicarla.
Mi revelación de este segundo enjuague podría llamarse Stop, o Menos es más: llega el tiempo de quedarnos más quietos y conectar día a día con el alma. Para esto se requiere otro ritmo. También sacarnos las urgencias, los ruidos e ir al detalle de ciertas cosas pero no desde el hacer, sino desde el SER. Siento que llega el tiempo de la aceptación profunda de quiénes somos, de nuestra historia álmica (la de esta única vida es pequeña y no nos da la visión necesaria para comprender quiénes somos en toda nuestra dimensión en tanto misiones, energía, camino, evolución).
La clave de este tiempo es No hacer. La quietud nos lleva al fondo, al vacío, al sagrado Yo Soy, a lo real. No hay nada urgente que luchar, resolver, controlar (ja), trabajar, decir, comprar. Lo prioritario es soltar para que se vaya lo que está pegado y que mencionábamos en post anteriores. Es como abrir los brazos, cerrar los ojos y respirar profundo desde la alegría de Ser más allá de lo que esté pasando -o no- hoy en nuestras vidas. Desde la confianza de que todo está bien y es un paso más en la trama.
Ahora podemos sentarnos en la orilla, al lado del camino y respirar. No es flojear. No es mediocridad. Es trascender el hábito del ego que quiere resolver y actuar, que no tiene incorporado el no-hacer como una solución válida y sana si se toma desde la consciencia; que no se permite parar porque es amenazante quedarse quieto y ver/sentir tantas cosas que tapamos de nosotros mismos en la neurosis de la acción. Esta quietud puede traernos poderosas respuestas, ayuda, potentes intuiciones, paz, sincronías, visión panorámica, sabiduría. Puede significar que evidenciemos que somos absolutamente prescindibles, que todos tienen herramientas para resolver lo suyo, que no pasa nada, que nuestro cuerpo se pone feliz y/o se «enferma» (me pasó) de puro soltar y así da paso a la purificación, que el corazón late a otro ritmo, que nuestros ojos vean otros colores y escuchemos otros sonidos incluso en medio de la ciudad… En las aguas profundas de Escorpión parece que no pasa nada, pero todo está fermentando, ahí conectamos con la oscuridad (la cloaca o la gruta: aquello que no vemos ni reconocemos de nosotros), experiencia necesaria cada tanto, pero en la cual si nos quedamos pegados nos hundimos y nuestra vibración se pone obsesiva, envidiosa, pesimista, rígida, defensiva y adicta a la intensidad, entre otras cosas escorpionas; si sólo observamos desde la quietud podemos trascender el fango y sacar lo mejor de eso que se pudre. La naturaleza sabe que si hace esto hasta puede hacer que nazca un sagrado loto…
Y en esto de no-hacer, sabía que tenía que viajar, no por moverme, sino por estar: conmigo, con la naturaleza, con el replanteamiento; sentía que necesitaba salir de mi rutina conocida para poder estar sin que la agenda se llene, sentía que parte del parar en este segundo enjuague requería de otro aire. También porque tengo que escribir -como ya es tradición- las Predicciones 2014 para Emol.com. Pero a diferencia de otras veces, no hice nada: no busqué, ni planifiqué ni ordené nada, ni tenía claro dónde ir ni cuándo. Recién la semana pasada comenzó a aparecer el destino. En tiempos más desesperados -para mí y muchos- de septiembre-octubre quería irme un mes completo y ahora ya, máximo principios de noviembre… Pero vinieron varias experiencias mágicas y sanadoras (no exentas de dolor), entre esas la nueva clave. Entonces, cuando acepté y me quedé quieta se unieron las tres cosas: reconexión, pausa y escritura. Así, de un día a otro, mucho más tarde de lo que mi ego quería, compré los pasajes para el día siguiente sin ninguna expectativa, sin saber si habrían vuelos, y ahora aparecí en en el Sur de Chile… Bajo el Sol de Pucón, frente al radiante volcán Villarrica y no casualmente a orillas del lago, termino esta nota sin imaginar que así sería. No pasa nada… Y está pasando todo en la belleza de la quietud.
La mañana primaveral del 20 de octubre -cuando comencé esta nota- está ventosa, algo fría y nublada: un agrado. Adoro los días así, con el verde intenso y el cielo revuelto. Desde la cocina se siente el aroma del cilantro, la lechuga y la palta, listos para el almuerzo dominguero… La noche antes, en que regresábamos del cumple de Cami atravesando Santiago de Maipú a Providencia, conversábamos -entre otras cosas- sobre este tiempo y el sinsentido de la actual política (vienen elecciones presidenciales en Chile y las calles se llenan de absurdos letreros) y su forma de mirar la vida social y de llevar su propaganda; qué manera de estar lejos de los tiempos actuales… Y está bien, somos nosotros quienes estamos cambiando profundamente, pero las estructuras van atrás, más lento: la educación, política, religión, economía, salud, trabajo; no saben cómo posicionarse en un tiempo tan nuevo, por lo mismo resultan lejanos, pasados de moda, asfixiantes, penosos y risibles ciertos discursos y prácticas que hasta hace poco no eran cuestionadas… Nuestro cruel sistema de vida occidental -antes inmaculado y muy expandido ya a todos los rincones- lentamente pero de manera muy real comienza a demolerse: sus formas antiguas y actuales ya no sirven aunque algunos las maquillen… Pero aún no conformamos algo distinto. Plutón está en plena faena transformadora desde Capricornio y Urano lo presiona revolviendo todo desde Aries para que miremos lo que ya no sirve… Quizá la nueva (o real) espiritualidad, las terapias y la alimentación es lo que más se deja ver como muestra palpable de los tiempos nuevos. Me alegré, de hecho, al saber que por primera vez en 13 años Coca-Cola dejó de ser la marca más valiosa del mundo, eso habló muy mal de nosotros en más de una década, pienso; pero habla mucho mejor de cómo estamos poco a poco en este presente.
Y en medio de la conversa el chofer del taxi también opina y nos cuenta que en la semana trabaja en comercio, además estudia y los fines de semana por la noche oficia de taxista. ¿No será mucho? -le digo y le pregunto que cuándo descansa. Me dice que casi no conoce esa palabra, pero al menos le gusta su trabajo; eso ya es bastante -decimos a coro. Sí, como lo señalaba en la nota anterior, es el mega privilegio/bendición/buen karma poder dedicarse a algo que te gusta y te da sentido, en un sistema que no promueve eso sino la seguridad, el logro, la acumulación, el demostrar: energía fría que nos deja vacíos.
Pero en fin. Lo que es yo, estoy agotada. Pero no desde el cuerpo, ni desde la mente, ni con stress, ni con hastío. Es como estar cansada de «avanzar»: de ver, trabajar internamente, crecer, dar pasos, enfrentar, mirar mi ego para luego reconectar con el alma y hacer decenas de ires y venires entre ambos, botar, sanar una capa y otra más (nunca se termina), asumir, estar frente a pruebas… La lavadora de la que habláramos hace meses no ha parado, ¿no? Es que este año (desde diciembre 2012 hasta febrero 2014) es de un poder y empuje de crecimiento ineludible y cuántico que no se puede desaprovechar…
Una señora me dice, «sí, es que me contaron que tú hablas de la lavadora del alma»… Y yo la miro y le digo con cara de extrañeza: Noooo. El alma no necesita ni medio lavado ni enjuague. Ella está intacta, pura. Es nuestro ego -personal y colectivo- el que está remecido, tironeado, mojado, expuesto, sometido a limpieza. Yo creo que el alma puro sonríe, resplandece y nos abraza en cada paso de este lavado, ¿sabes?-.
De hecho, sentí -sin proponérnoslo- que el Ritual de Primavera, en que se produjo una reconexión con el alma muuuy bella, espontánea y profunda, fue un luminoso portal hacia otra vibración y estado. En ningún caso porque lo haga yo ni mucho menos, mi ego no necesita esa validación ni ese reconocimiento, no es mi tema en esta encarnación (tengo otros que me dan más dolores de cabeza, jaja), no ando buscando eso… Creo y constato que esos días, alrededor de fines de septiembre y hasta mediados de octubre, muchos -desde donde estemos- que seguimos trabajando en nosotros mismos (gran faena de esta vida) y viendo quiénes somos realmente, entramos a otra fase, que acá la llamaré: Segundo enjuague. Y en mi experiencia de lavar a mano y en máquina, el segundo enjuague puede ser más rápido y liviano, pero también va más al detalle, con revisión de los resultados, ya casi sin detergente…
Estos meses de fin de 2013, en que la serpiente de agua repta intrépida por distintas áreas, ya nos ha hecho mudar mucha piel y nos queda poco menos de la mitad. Ella nos ha despejado el camino, nos ha rasgado -y sacado- antiguos trajes gastados o pegados, nos ha traído tremendas oportunidades y nos ha hecho ver lo real descarnadamente. También nos ha frenado cuando queremos dar pasos desde la impulsividad sin antes terminar el ciclo anterior o hacernos cargo de en qué estamos…. Y con su cascabel anima la fiesta porque la serpiente tiene su humor negro y nos lleva a reírnos de nosotros mismos. Me tinca (me parece) que debe rodear la lavadora levantando una ceja a ver cómo vamos mientras nos sigue obligando a ser concretos en el avance, este tiempo no es para voladas, para fantasías y promesas incumplidas, ante eso ella se enoja y abre sus mandíbulas…
Porque la serpiente es práctica, es 2 +2, y como esta es de agua, nos ha pedido todo este tiempo aterrizar y resolver en nuestras emociones, por tanto también en nuestras relaciones, gran tema de este tiempo, y eso incluye la relación con nosotros mismos -la más importante, obvio; donde nos ha exigido dejar de mentirnos-, como también la relación con nuestro cuerpo.
¿Pero qué trae este segundo enjuague? Primero creo que tenemos que asumir: Nos estamos muriendo. Estamos frente a la despedida de quienes éramos en lo personal y como humanidad. Ya no somos los de antes ni podemos intentar devolvernos (igual hay quienes no se enteran y está bien, cada uno con su camino y con su evolución). Este tiempo es para terminar el despojo de nosotros mismos: de nuestro ego pegado. No porque sea malo, él es un aliado, sino porque hay que renovarlo, hay que decirle que estamos en un proceso nuevo, donde necesitamos su ayuda para que se mueva desde otra energía: ya no sólo desde el miedo a perder su comodidad al instalarse en un rol: bueno, malo, ausente, profundo, víctima, responsable, temerario, chistoso, distinto, superficial, serio, intelectual, amoroso, aislado, rabioso, intenso, rebelde, sumiso… Da igual, lo que sea que se haya quedado pegado, en este segundo enjuague tiene que salir… ¿Para qué? Para comenzar una etapa más consciente desde una energía más esencial y menos enmascarada, de manera de hacer un camino más auténtico en vez de seguir en estereotipos de toda una vida y que antes supuestamente -ja- nos funcionaron, pero ya no más…. Esos moldes están chocando con la realidad que nos impone la serpiente y este último par de años… Porque este tiempo es más luminoso, abierto, creativo, rápido, verdadero… No hay espacio para las divisiones de antes, ya no hay poderosos intocables, el sistema muestra su -sanadora- crisis, a cada rato la Vida nos recuerda que somos todos iguales (qué es Internet, si no), el planeta que nos sostiene también reclama su equilibrio perdido, y muchos comienzan a despertar a la Vida nueva…
Este tiempo es horizontal y circular, todo está ahí para todos: frente a nosotros están los caminos abiertos para quienes queramos transitarlos: están la ayuda, los compañeros de viaje, el conocimiento, todo… Ya no hay excusas, como lo vengo diciendo todo este año. Encima, como decía al principio de este post, las resistencias culturales-mentales de antes comienzan se disuelven cada vez más y ya no es tan raro querer crecer interiormente en vez de sólo estar pendientes del éxito social, ni querer comida más natural, ni optar por cosas más simples o por terapias que mezclan consciencia y energías en vez sólo tomar los químicos acostumbrados…
Me llega que cada uno debiera hacer su propio ritual para hacer su auto-despedida y luego celebrar la nueva etapa, sin moldes ni expectativas, dejando el espacio abierto a la sorpresa… A ver qué sale. Por lo pronto, las alas sutiles de mariposas ya casi-casi están listas para ser estrenadas… Es nuestra etapa más densa, básica y apegada la que está muriendo vía metamorfosis, lavados y enjuagues, mientras nuestra crisálida 2013 burbujea incesante el caldo del cambio profundo e irreversible…
Estamos cansados, pero más alegres y confiados que antes. Conectando todo: satisfacciones, dolores, sanación, avances, risas, inicios, términos, pruebas, sincronías. Como esta imagen de atardecer que me quedé extasiada viendo desde el balcón y que una amiga comparte desde otro punto de Santiago, maravillada con el mismo cielo y momento… Acá la dejo, y en el próximo post viene la segunda reveladora acción de este particular enjuague…
Cómo cambian las cosas… Un tiempo dejé de ir a un café argentino que está bueno y sabroso, pero se podía fumar y es demasiado pequeño como para aguantar el humo. Cuando por fin se aprobó en Chile la ley que prohíbe el cigarrilo en espacios públicos (gesto que tiene todo que ver con el despertar de consciencia colectivo) volví a ir y lo disfruté un par de veces. Pero en invierno suelo buscar más sol y ahí no llega porque está mirando al sur, así que dejé de ir….
Hasta que un día nublado de casi primavera paso a media tarde, redescubro la pantalla de TV que tienen sobre la barra y le digo al dueño -que ya sabe que me instalo en la mesa de la esquina con el compu y la agenda luego de la hora de almuerzo, cuando hay menos gente- que si puede poner el canal donde pasan… Avenida Brasil! (si quiere entender de qué se trata, pinche aquí) y me dice: Claro, decime cuál es y lo ponemos-… Entonces me siento extasiada en mi mesa grande, con sopa, té blanco y sandwich, mientras respondo decenas de correos, miro una carta astral y oigo-veo mi nuevo fanatismo televisivo. Casi me siento infiel con mi café francés de siempre, que es tanto más bonito que éste, pero obvio que no tiene pantalla, este accesorio es gringo… Ayer fui otra vez (al café argentino) y una de las socias también la sigue y me preguntaba detalles de la historia brasileña, mientras las garzonas (meseras) opinaban que deberían pasarla a la noche porque no la pueden ver y «todo el mundo la ve»….
Y una tarde triste-alegre de fines de septiembre, después de un viaje express -pero bello- por Baires y luego de acompañar a una amiga en su duelo por la muerte de su compañero, con Juan Pablo y Cocó nos vamos a las fondas por la celebración del cumpleaños de Chile, a pasear, comer y bailar para pasar la pena… Siento que necesito moverme y botar dolor, cansancio, frustraciones… Cómo cambia la energía el baile y la música alegre: cueca, cumbia, chachachá, salsa; alegran la noche despejada y aún sensible… Pero antes del baile, a Juan Pablo se le ocurre decir que él ya sabe el final de mi adictiva Avenida Brasil, y como uno de sus dones es conversar, le digo (tapando mis oídos): noooo, no me lo cuentes! Cocó, distráelo pa’ que se le olvide que alguna vez mencionó esto -les digo y le insisto en que no diga ni media palabra porque encima yo soy curiosa y se me puede ocurrir preguntarle. Y él puro se ríe con cara amenazante. Por suerte después bailamos mucho al ritmo de Los Rumberos del 900 y todos nos olvidamos del tema… Por suerte. También olvidamos por un rato las sacudidas emocionales de esos días…
Igual yo quiero que se me pase el fanatismo novelero porque me viene síndrome de abstinencia cuando no la veo… No sufro, pero me inquieto y me da envidia la gente que sí puede verla, como Isabel que estaba con sus meses de postnatal y que cuando la fui a ver estaba terminando de verla mientras el bello Domingo con sus cinco meses de vida disfrutaba el calor de hogar… En fin… Como dice uno de mis proverbios budistas preferidos: Todo es impermanente, esto también va a pasar…
Como va a pasar esta agitación de fines de septiembre y principios de octubre, ¿verdad? Varios me escriben y con otros tantos conversamos en la consulta de carta astral, en la radio, en el chat, en casa y en el restaurant favorito del barrio, sobre estos días en que estamos tan obligados a mirar en qué estamos, dónde, cómo y hacia dónde. Pero no es la misma de la invierno. La agitación, digo. Como he compartido en este blog y en el Ritual reciente: estamos en plena metamorfosis, y tantos lavados y enjuagues del ego este 2013, ya comienzan a ver la luz. Se siente en el aire. Se palpa en el día a día…
Muchos ya entramos -poco a poco- en la aceptación y el agradecimiento del camino recorrido, por frustrante -e impopular- que sea ante los ojos del ego. Muchos comenzamos a hacer cambios concretos por pequeños que sean: a no darle espacio a la queja, a soltar el dolor de mirarnos (a nosotros y nuestra vida) profundamente -tarea sólo para valientes- para pasar a la acción. Como Germán, quien una vez que se vio solo en casa luego que su mujer dijo «me voy»; después de patalear por semanas, miró la maleza del pasto de su casa y se levantó para sacarla comprendiendo que comenzaba su nueva vida, sacando parte de lo que sobra e impide su flujo vital en armonía porque le corresponde aprender a estar consigo mismo, cosa que no ha hecho nunca en sus más de 40 años. Como Sandra, que después de comer azúcar y grasa hasta más allá de la saciedad, comenzó a ir a bailar al gimnasio, lo disfruta, y ya no toma las intoxicantes gaseosas. Como Pedro, que entendió que su hermana no es su enemiga ni una arpía, sino que está ahí (vino con ella en esta encarnación) para recordarle cosas, para reflejarle otras y hacerla reconectar con su luz, con su alma. Como Alejandra que entendió que si sólo tiene 100 dólares para gastar con sus hijos en un pequeño viaje de fin de semana tiene que aceptarlo y no pedir dinero prestado porque eso se transformará en una cadena de stress que luego la ahogará, y con consciencia me dice: «sí, esto es lo que tengo y hay gente que tiene menos, me las arreglaré, si igual yo cuando chica no tenía nada». Como Gabriela, que decidió renunciar a su beca de doctorado en España y se vino a Chile sin terminarla porque la economía ya no le hace sentido y la siente fría, en cambio se dio cuenta que lo suyo es la sanación aunque sus cercanos se resistan y critiquen su opción. Como Mariana que decidió habitar su casa y se compró cama nueva, despejó su habitación y ahora duerme más feliz porque además cada noche comenzó por fin a hablar con sus guías y maestros, diciéndoles que la ayuden a ordenar su mente para solucionar ciertos problemas, «y la verdad estoy más tranqui; llegan las personas que necesito para que me den una manito!!». Como Clau, que desde Uruguay me cuenta que se salió del trabajo, cosa que no sobra ni se mueve en esas tierras, porque está seguro que puede encontrar algo que lo llene realmente. Como yo misma que decidí parar en la radio por un rato porque el resfrío -que un día me dejó sin voz y otros me trajo fiebre liberadora- ya es una gran señal de detención después de muchas emociones movidas-vividas y prefiero optar por el auto-cuidado antes de exponerme y exigirme como tantas otras veces…
Son gestos, son pasos pequeños y significativos que pueden cambiar nuestro presente y darnos un nuevo impulso no pretencioso ni fantasioso, sino simple y concreto para avanzar en este viaje que está algo enredado para muchos. De hecho en estas semanas me han llamado más que otros meses para pedirme lecturas de tarot y cuando eso sucede, mi experiencia es que la agitación de los tiempos (de la energía) se pone más intensa y necesitamos respuestas. Pero resulta que desde marzo dejé de leer este oráculo y varios quedan sorprendidos cuando les digo que ya no, que ya fue y que no lo veo más porque siento el ciclo se terminó. Al menos por ahora. Y que quiero respetar eso porque no quiero trabajar en algo que ya no me guste ni me haga sentido. Al menos en esta vida decidí -y se me permite- elegir a qué dedicarme y yo escojo mi tranquilidad, felicidad y coherencia: escribir, comunicar, guiar, cartas astrales, rituales, talleres, charlas. Eso por ahora me va bien y elijo respetar esa voz interior que te dice Sí o No con tanta claridad cuando queremos escucharla. Ahora, igual mi mente, ante las insistencias duda y dice «será que lo retomo para unas cuantas lecturas»… Pero como la vida es entera sabia y sincrónica, justo cuando le estoy dando la vuelta al tema, voy a la manicurista y no está la chica de siempre y me dan cita con otra que se llama Paz. Conversamos de todo un poco y cuando le pregunto que cuánto lleva en esto y si le gusta, me dice: «como tres años, lo estudié porque me gusta lo estético, antes hacía masajes de relajación, y estoy todavía acá porque aún sigo aprendiendo, cuando no tenga nada más que aprender me voy, yo soy así, no trabajo en algo que no me motive, no soy capaz de levantarme por algo que no me aporta, yo dejo las pegas (trabajos) cuando ya no estoy contenta ni aprendiendo»…. ¿Qué tal?! GRACIAS! digo yo en silencio y le comento que yo soy igual y que es tremenda bendición poder hacerlo porque hay mucha gente que no puede por tantos motivos… Mi mente dubitativa se queda tranquila y mi corazón, feliz.
¿Y ahora qué? Ufff, dicen que octubre es tiempo de «resetearnos«, de detenernos, comenzar de nuevo, sacarnos antiguos moldes y creencias para reconectarnos. Dicen que trae una energía extrema -¿todavía más? -digo yo. Dicen que se abrirán distintos caminos para seguir dando estos pasos que ya comenzamos y soltar mucho más el pasado… Se dice mucho y se confirma el poderoso crecimiento colectivo y personal en el que estamos… Y en medio de este bombardeo de información sobre octubre, la gran antropóloga chilena Patricia May -que últimamente cada vez que la escucho en vivo o por podcast, nada más oírla se me llenan de lágrimas los ojos- comparte un texto breve y poderoso, que como siempre nos ayuda a aterrizar y a conectar con lo real en tiempos de caos. Se los dejo acá, con un abrazo entusiasta para vivir lo que sea que tengamos que experimentar en este mes donde comenzamos a renacer. Seguimos!
TIEMPOS DE CAOS Y DESTRUCCIÓN Cuando las fuerzas destructivas entran en la vida, ya sea enfermando al cuerpo, rompiendo una relación, generando crisis personal y social, todo entra en caos. Y el caos es una gran oportunidad de renovación, de nuevos órdenes, de vida nueva; pero suele ser también tiempo de gran incertidumbre y dolor. Tiempos de confusión, de nubes emocionales que no permitan “ver claro”, tiempos también de despedidas, de término de relaciones, situaciones, etapas. El yo se duele y no queda más que aceptarlo, rendirse ante ese dolor, pero al mismo tiempo es vital para el caminante no abandonar el contacto con su núcleo interior, con el jardín interno, con ese espacio de luz y quietud donde la fuente de la confianza radical, el soltar, la paz, ecuanimidad y sabiduría reinan. Sabiduría de los ciclos de la vida, de dejar ir, de aceptar el dolor, de profunda esperanza que siempre, siempre después de una muerte hay renacimiento. El caos es necesario en la evolución y es un tiempo crítico, riesgoso puesto que nos puede conducir a identificarnos con dimensiones oscuras, con miedos enquistados, con rencor, con desconfianza y control. Uno de los grandes errores del caminante en tiempos críticos es rendirse a las mareas colectivas perdiendo todo contacto con su centro, dejar el tiempo de silencio diario, revolcarse en la confusión; porque una cosa es aceptar en conciencia, observar la confusión, el dolor, y otra revolcarse y alimentarlas hasta transformar el dolor en sufrimiento constante y darse permiso para acciones inconscientes y dañinas. Las épocas de caos y destrucción son de caminar en una cuerda floja, donde solo nuestra claridad interior puede sostenernos, pues no hay nada exterior de que afirmarse y se hace más evidente que nunca la necesidad de presencia de nuestra Alma con su claridad, y paz para iluminar cada paso.
Ilustre pasajero de este blog, sepa usted que estamos en un año (hasta septiembre 2014) muy importante, de gran agitación interna y externa que nos tiene algo aturdidos, pero más sólidos también porque estamos creciendo como nunca antes, algunos voluntaria y otros obligadamente, mientras unos cuantos miran para otro lado, porque quizá no es su momento, aunque con Urano (cambios repentinos, creatividad) en Aries (ímpetu, rabias, iniciativa) nunca se sabe; puede pasar cualquier cosa a la vuelta de la esquina, si no, mire su escenario local y mundial de los últimos dos meses… Por lo mismo, y a pedido del público lector, le paso a continuación lo que nunca está demás en el hogar: un práctico manual para ubicarse en este tiempo-espacio nuevo que estamos (sobre)viviendo.
Eso sí, le aviso que esta es MI mirada, desde la experiencia, desde los tránsitos astrológicos que estamos viviendo, desde las lecturas diarias de cartas astrales en mi consulta con seres muy diversos, desde la observación siempre atenta, desde el disfrutar mucho los cambios de este tiempo, desde el incesante trabajo interior, y -obvio- desde la intuición. Está escrito en segunda persona porque es un manual, pero yo me incluyo en toda la pega (trabajo), de lo contrario no vale, claro está.. Y créame que estoy necesitando este manual al cerrar agosto, uuuff!…. Y, por otra parte, si no le gusta lo que lee, maravilloso, y si le gusta, ídem. Todo está bien. Este es el primer punto del manual: 1. Todo es perfecto tal como sucede.Y una vez que lo vivo, si no me gusta puedo mejorarlo y transformarlo, pero lo sucedido ya fue y lo acepto… Acá vamos:
2. Aprenda a respirar de nuevo. Tome aire por la nariz y bótelo len-ta.men-te por nariz o por boca. Repita este gesto vital al despertar antes de empezar sus actividades, antes de trabajar y de dar una opinión, cuando alguien lo pase a llevar, cuando sienta miedo, rabia, estancamiento o tristeza… Respire y suelte.
3. Anote en su celular, compu, tablet, billetera, agenda, libreta, antebrazo… En mayúsculas las palabras: DESAPEGO, SEÑALES, VIBRACIÓN, ENERGÍA, INESTABILIDAD, CRECER, ASUMIR, VERDAD, DISFRUTAR, CONSCIENCIA, ARMONÍA, CREATIVIDAD, SOLTAR, ACEPTACIÓN, AHORA, PODER INTERIOR, FLUIR, DESPERTAR. Esta última si quiere subráyela.
4. Debajo de todo eso anote: MIRAR MI EGO, ACEPTARLO, DOMESTICARLO, INTEGRARLO Y DARLE AMOR.
5. Como lo digo en los rituales (ya viene el de Primavera, el sábado 28 de septiembre, anote también), charlas y talleres, cuando hablamos de AMOR en contextos como este, agarre firme a sus neuronas pa’ que no se le arranquen a Hollywood, eso (el amor cinematográfico gringo) es drama romántico que nos ha hecho mucho daño y distorsionado tantas cosas, pero ya lo creamos y ahora hay que revertirlo poco a poco… Acá el concepto es Amor = Armonía = Luz = Aceptación.
6. El punto 4.- incluye este paso: Ríase de usted, de su infantilismo, de sus miedos, obsesiones, dramatismo, revanchas, paranoias, evasiones, críticas, agresiones. Ríase, tráigase a Tierra y comience a cambiar lentamente. Si se le cruza alguien con estos aspectos no se ría de él ni lo rechace, él es usted: los demás nos reflejan, nos traen algo nuestro para crecer, ya sea que tenemos lo mismo o algo afín que lo convoca. El ver la paja en el ojo ajeno está pasado de moda y denota baja consciencia. Si esto último no le importa, (pre)ocúpese aunque sea un poco.
7. Cómprese un espejo pequeño, de bolsillo. Cada vez que se moleste con alguien o algo, tómelo (al espejo), mírese y guíñese un ojo, de modo de recordarle aún más a su ego que todo nos espeja.
8. Con este mismo adminículo, mírese cada vez que se auto-critique, se culpe, se auto-compadezca… y dígase: Te acepto, me acepto. La próxima vez lo haré mejor, me comprometo a esto.
9. Si está en actividades como meditaciones, yoga, disciplinas de Oriente o chamánicas, astrología, oráculos, sanaciones o terapias varias, no se auto-denomine como «yo soy super espiritual»(que vendría a ser lo mismo que Estoy/soy super conectado). Eso es ego. Todos somos espirituales, hasta las hormigas, las vacas que nos comemos, los gusanos que mueren en las lechugas que gozan los vegetarianos. Y todos somos iguales: somos luz dentro de un noble cuerpo físico. Ni más, ni menos. ¿Qué potente, no?
10. Si se va a auto-denominar como super espiritual y/o conectado, o ser de luz, maestro, niño índigo, cristal, de cuarzo, etc., hágase cargo y sea coherente: resuelva al menos su mundo práctico (llevar la casa, pagar las cuentas, responsabilizarse de sus compromisos, de su salud, etc) y emocional: trate bien al prójimo y a usted mismo. La espiritualidad actual está en el mundo y con el mundo, no separada de éste ni nos vuelve especiales, aquí -en este planeta- estamos todos en la misma: Creciendocadadia.com hasta que nos vayamos y volvamos por aquí con otro traje…. El viaje actual es largo, intenso, bello, apasionante, doloroso, reconfortante… Y muy fructífero, si así lo decidimos.
11. Si en su léxico figura la palabra maestro/a, o la frase «mi maestro dice…» refiriéndose a un humano como usted que enseña o dice algo, bórrela. Esto, además de pasado de moda, no existe, no es necesario y da pa’ que unos cuantos falsos gurúes satisfagan su -nuestro- ego y bolsillo. Maestros -avatares- hay varios que se iluminaron y nos siguen enseñando -a la humanidad- desde otras dimensiones de alta vibración, como Jesús o el Buda, y ellos no necesitaron «vender pomadas», el merchandising vino después y es obra nuestra. Igual hay valiosos lamas (maestros) budistas, por ejemplo, de quienes tomar enseñanzas, mas no seguirlos a ciegas ni en dependencia.
12. Además de usar todo lo que es la red social (twitter y facebook, ponte tú) pa’ contar -foto incluida- qué está comiendo, con quién está, pa’ donde fue, y su pasajero estado de ánimo que regocija a nuestro ego pues llama la atención; use estas herramientas de la Era Acuariana para difundir mensajes constructivos y que apunten al despertar. Esto nos hace acumular millas de buen karma pa’l próximo viaje por acá.
13. La Era Acuariana es el tiempo que está comenzando lentamente vía Internet que nos conecta a todos donde somos todos iguales, vía el derrumbe de las Iglesias versus el nacimiento de la espiritualidad libre, vía la crisis de las certezas en la estructura: gobiernos, Estados, política, economía, medicina, educación versus el encontrar la solidez dentro nuestro y de forma libre… Y muchas otras cosas que vamos a seguir presenciando…. Igual explicar esto da pa’ varios post. Esta energía colectiva acuariana recién comienza y durará milenios, así que no se inquiete si aún no se sube al carro, pero tampoco se duerma en los laureles, mire que este tiempo nos quiere muy despiertos a la nueva vida.
14. ¿Busca estabilidad? … Renuncie a ella. Tal cual. Esa chica está alocada, escurridiza, y además siempre fue un espejismo, aunque en décadas -y siglos- anteriores igual se dejaba ver un poco más. No se le ocurra en estos tiempos anhelar estabilidad afuera: en un trabajo, relación, proyecto, negocio, familia, estudio, situación. No. Respire y búsquela dentro suyo, sólo ahí permanece dormida hasta que decidamos despertarla y darle vida para encontrarnos centrados y en calma suceda lo que suceda.
15. Recuerde disfrutar su vida. Es tremendo ni qué regalo. No vinimos acá a martirizarnos ni sólo a trabajar (o producir) desde la auto-exigencia pensando en el sustento o en acumular.
16. Lo anterior (el disfrute) incluye: agradecer todo lo que tenemos por poco que parezca (casi siempre es bastante), trabajar con alegría, descansar con propiedad, conectar con la naturaleza y el arte, hacer cosas que nos gusten desde la armonía (el exceso es pura evasión, adicción y ego, nuevamente), compartir con gente que nos hace bien, caminar, bailar, hacer un deporte, darse gustos, viajar, crear, compartir… Y cuando esté en medio de una actividad placentera, envíe esa vibración de disfrute a todos los seres, como una ola expansiva que le llega a todos… Recuerde que somos energía.
17. En tiempos agitados e inestables, es vital activar la magia: DETÉNGASE. En medio de la vorágine, de un problema, de un buen momento…. Respire y deténgase, sienta la energía presente y valore el momento. Esas pequeñas brechas de detención abren nuestra consciencia, las oportunidades, el crecimiento y la conexión con la Divinidad = guías espirituales, ángeles, maestros ascendidos, Dios, Cristo, La Fuente, El Universo, La Gran Madre, El Gran Espíritu… Hoy está todo abierto y libre, como dirían en economía: al gusto del consumidor. La energía sutil y divina entra con fuerza cuando paramos, así que si quiere recibirla, recuérdelo.
18. ¿Tiene secretos incómodos?, ¿cosas no muy luminosas no resueltas?, ¿temas muy pendientes? Afírmese o haga algo ya, porque en estos tiempos las verdades salen a la luz con todo lo que eso implica para nuestro ego. Además, en este año de cambio de piel nada que esté a medias, pegado con chicle o en el limbo se mantiene. Hay que hacerse cargo de todo, tomar decisiones y acciones. Igual la decisión (consciente) puede ser: «no haré nada»; pero hay que formularla. Así que no ose aferrarse a algo que no funciona o que usted ha tapado por largo tiempo, y esto corre para lo afectivo, lo material, hábitos, pensamientos, formas y más.
19. Cuando no dé más, se sienta solo, enfermo, angustiado, perdido, abatido….. PIDA AYUDA. La soberbia es otra cosa pasada de moda (hay varias, ¿vio?). Todos necesitamos una mano, una mirada, un té, un abrazo, una palabra… Y si es vía terapias, mejor. Terapiarse siempre es una buena opción -sin dependencias, obvio- para chicos, medianos y grandes. Recuerde que nunca terminamos de aprender y sanar.
20. ¿Cree que todo va mal? Respire, suelte ese pensamiento, límpielo y conecte con la confianza. Si este tiempo es demasiado bello y poderoso, lo que pasa es que duele, ¿pero cuándo no? Ya lo he dicho acá: la vida es con dolor. Pero ahora nuestra fuerza interior y lucidez están mucho más activadas. Confíe; crea en los milagros, provóquelos con cambios interiores, hable con su alma, sienta el silencio (donde están muchas respuestas), advierta las sincronías y… siéntase acompañado, ¿no ve que estamos todos medios perdidos, perplejos, creciendo, despertando?
21. Anote y en especial si tiene hijos pequeños: La hamburguesa con papas fritas, los nuggets de pollo, las gaseosas y jugos azucarados, las golosinas y tanta otra cosa (en especial si el envase es muy colorido); no son alimentos, no nutren: intoxican y aturden la consciencia, que es lo que el sistema quiere, ojo: que nos quedemos bien acomodados en trabajar y tener cosas, pa’ que produzcamos toda la vida sin cuestionarnos más allá… Si quiere una vida nueva y mejor, evite la basura en su cuerpo (es difícil pero se puede)…. ¿Vio que la naturaleza tiene unas cosas exóticas llamadas granos, frutas y verduras, cierto?
22. ¿Aún cree en la felicidad estilo comercial de Coca-Cola?…. Haga un minuto de silencio por su ilusión y la de todos sus compañeros (gran parte de la humanidad)… Simplemente no: no es, no existe. Y si se vive tiene letra chica con un montón de cláusulas; una de ellas reza: si usted cree en esto nunca será suficiente, nunca estará satisfecho… La felicidad, igual que tantas experiencias de plenitud, está dentro nuestro, obedece a un estado interior que trasciende los vaivenes de nuestra situación económica, física, emocional…. La felicidad es una opción a cultivar cada día y que puede mantenerse brillando aunque nos falten muchas cosas que el sistema dice que deberíamos tener; a cualquier edad y en todas las latitudes…
23. Incluso en la peor situación, ACEPTE su presente por más hostil, aburrido o doloroso que sea… Respirar y aceptar, esa es la cuestión. Luego soltar la resistencia mental/emocional y ver qué le trae la situación actual, qué quiere de usted, para qué me está sucediendo esto… Bajar las barreras hace magia y trae ayuda, respuestas, sincronías, regalos… Es un verdadero arte… Y se puede…
24. La verdad es que este manual sirve hasta el 2016, pero pa’ no crear más alarmismo, digamos que es hasta septiembre 2014, tanto porque en estos tiempos sorpresivos casi no se puede planificar ni proyectar, como porque si no nuestro ego puede apanicarse y 1. Ponerse fatalista-defendido, ó 2. Huir del gran regalo de este ciclo: cultivarnos por dentro para crecer profundamente junto a muuuuchos seres, dándonos la vivencia única de ser protagonistas de un cambio colectivo sin precedentes y resplandecer con lo mejor de cada uno…
Ahí estaríamos. Si quiere, respire esta información e intégrela poco a poco… Puede ayudarnos en estos tiempos tan revueltos aunque no enredados, pues cada vez hay más luminosidad y las piezas comienzan a encajar en el gran puzzle… Hemos andado mucho, aún quedan montañas y valles por conquistar, porque este viaje no termina, pero mes a mes mejoran más nuestra visión, capacidades, entrenamiento… Y cada vez, poco a poco, se aliviana más el equipaje para quedarnos con lo esencial 😉
Y para escuchar durante esta aventura, hoy le comparto esta buena letra-melodía de la banda -todo el rato acuariana- Perotá Chingó, made in Argentina, que se pasea bastante por Chile y Uruguay repartiendo consciencia, arte y sensibilidad… Aguante con el 2013-14 y a vivirlo con alegre dignidad!!!